Doctrina de Seguridad Nacional
Te explicamos qué fue la Doctrina de Seguridad Nacional, sus objetivos y
factores. Además, cuáles son sus características y consecuencias.
La Doctrina de Seguridad Nacional era una justificación del autoritarismo.
¿Qué fue la Doctrina de Seguridad Nacional?
Se conoció como la Doctrina de Seguridad Nacional (DSN) a una doctrina
militar no oficial (nunca redactada o declarada como tal) de la política exterior
de los Estados Unidos durante la Guerra Fría.
Era una justificación del autoritarismo o la toma violenta del poder por parte
de las Fuerzas Armadas de los países latinoamericanos, siempre que fuera en
pro de mantener el orden interno y de combatir cualquier tipo de insurgencia o
de simpatías con la ideología comunista.
La Doctrina de Seguridad Nacional permitía a los EEUU brindar apoyo
económico, militar y político a los regímenes de facto que a lo largo y ancho de
Latinoamérica surgieron durante la época.
Esos regímenes se caracterizaban por ser dictaduras militares
conservadoras, cruentas, violadoras de los derechos humanos. La tortura, la
persecución de la disidencia y la desaparición forzosa de ciudadanos eran
prácticas no solo comunes, sino acordadas entre los regímenes de distintos
países.
Esta doctrina forma parte de las políticas de injerencismo e intromisión
política mediante las que los Estados Unidos se vincularon con América Latina
en el siglo XX.
Contexto histórico de la Doctrina de Seguridad Nacional
EE.UU y la URSS luchaban por ejercer una hemonia política en el Tercer
Mundo.
El fin de la Segunda Guerra Mundial en 1945 dejó enfrentadas a las dos
grandes potencias del mundo: Estados Unidos, líder del bloque capitalista, y la
Unión Soviética, líder del bloque comunista.
A dicho enfrentamiento silente, en el cual nunca hubo una guerra declarada, se
le conoció como la Guerra Fría (1945-1991).
Sus consecuencias fueron asumidas por los países del Tercer Mundo, porque
ambas potencias luchaban por ejercer una hegemonía política sobre ellos:
capitalismo versus comunismo.
En ambos casos se tradujo en más o menos lo mismo: crueles dictaduras e
intromisiones descaradas de las potencias en el destino de países más
débiles.
Objetivos de la Doctrina de Seguridad Nacional
El objetivo primordial de esta doctrina era mantener a los países
latinoamericanos alineados con los mandatos políticos de Estados Unidos.
La pérdida de Cuba en manos de la Revolución liderada por Fidel Castro en
1959, fue un duro golpe para EEUU. Para evitar que esto se repitiera, durante
casi cuarenta años esta doctrina sirvió para justificar el envío de personal,
insumos y capitales a los países latinoamericanos.
Sus objetivos eran anticiparse a una insurrección o un gobierno de
izquierdas. Para ello, se aseguraron de que las Fuerzas Armadas, bajo la
excusa de preservar la patria o la integridad del Estado, tomaran el control del
país y lo sometieran a sangre y fuego.
Estados Unidos brindaba también entrenamiento contrainsurgente
(incluidas técnicas de tortura), la venta de armamento especializado y apoyo
financiero. Todo ello bajo la fachada de estar impulsando la democracia y el
respeto a los derechos humanos en Occidente.
Factores que explican su aparición
La Revolución de Octubre fue un ejemplo para muchas naciones.
La “amenaza roja”. La influencia de la URSS en los países del tercer
mundo era notable, ya que su Revolución de Octubre había sido un
ejemplo para muchas naciones que deseaban liberarse de su pasado
colonial o imperial.
El “patio trasero estadounidense”. Desde el siglo XIX existía
la Doctrina Monroe, en la que EEUU se otorgaba el derecho a intervenir
en América Latina en nombre de la libertad. Esto significaba que
consideraba a América Latina como su patio trasero y se le hizo
imperioso conservar allí el orden político y económico a toda costa.
La aparición de las guerrillas comunistas. América Latina fue siempre
un territorio susceptible al llamado de la izquierda revolucionaria, como
ocurrió en Cuba y luego en múltiples países latinoamericanos, sobre
todo en Nicaragua, El Salvador o Colombia, donde las fuerzas
estadounidenses intervinieron militarmente para impedir que los
insurgentes tuvieran éxito, con sus famosos “Contras”.
La necesidad de defender sus intereses empresariales. En los
países latinoamericanos había amplia presencia de empresas
trasnacionales estadounidenses y existía la amenaza de que, como en
Cuba, estas fueran expropiadas y afectaran la economía
norteamericana.
Consecuencias de la Doctrina de Seguridad Nacional
Millones de personas fueron asesinadas y desaparecidas.
Las principales consecuencias de esta doctrina en América Latina tienen que
ver con la brutal violación de los derechos humanos en todos los países
gobernados por dictaduras militares afines a los intereses estadounidenses.
Ocurrieron desapariciones masivas de ciudadanos, torturas, secuestros,
robos de propiedad privada y otra lista de atrocidades que ha dejado una
herida profunda en la consciencia latinoamericana y una deuda histórica por
pagar.
Además, con el recuerdo de estas intervenciones se propagó un profundo
sentimiento anti-estadounidense en un sector sus poblaciones.
Desde luego, también fue una consecuencia de esta doctrina el fracaso de la
izquierda revolucionaria en América Latina.
Cuando se iniciaba algún tipo de gobierno o simpatía izquierdista, fuera
por medio de la fuerza o fuera por medio de las elecciones generales, los
intereses estadounidenses hacían todo por aplastarla bajo la bota militar
mediante un golpe de Estado y una dictadura subsiguiente.
La Escuela de las Américas
Llamado el Instituto del Hemisferio Occidental para la Cooperación en
Seguridad, o también la Escuela de las Américas, se estableció en territorio
panameño entre 1946 y 1984 (aún opera allí en el Hotel Meliá desde el 2000).
Se trató de una organización financiada por los EEUU para brindar
instrucción militar especializada en contrainsurgencia a los militares
latinoamericanos.
Allí se graduaron más de 60.000 oficiales militares y policías de hasta 23
países latinoamericanos, entre los que destacan los criminales de lesa
humanidad Leopoldo Fortunato Galtieri, Omar Torrijos, Manuel Antonio
Noriega, Manuel Contreras y Vladimiro Montesinos.
Todos ellos fueron responsables de golpes de Estado conducentes a
dictaduras monstruosas y de acciones violentas en sus naciones.
El Plan Cóndor
El Plan Cóndor fue ideado por Henry Kissinger.
Operación Cóndor o Plan Cóndor era el nombre del plan de cooperación
entre las distintas dictaduras del Cono Sur de América Latina: Chile,
Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia y, esporádicamente, Perú,
Ecuador, Colombia y Venezuela.
Este plan fue ideado por Henry Kissinger, político estadounidense
responsable de numerosas atrocidades cometidas en América Latina, con tal
de impedir cualquier tipo de gobierno o simpatía de izquierda.
El Plan Cóndor implicaba la vigilancia internacional, la detención, traslados,
desaparición o asesinato de cualquier individuo considerado por estos
regímenes como “subversivo”. Esto incluía a cualquier persona vinculada de
algún modo con militancias de izquierda.
Gracias a este plan clandestino las dictaduras militares podían compartir
información y recursos, siempre bajo el auspicio de los Estados Unidos.
El Terrorismo de Estado
En la época de la Doctrina de Seguridad Nacional el terrorismo de Estado fue
la ley en muchos países.
Esto significa que los recursos y personal del Estado, tales como oficiales de
policía o ejército, eran empleados para el hostigamiento, persecución,
detención ilegal y ajusticiamiento de cualquier ciudadano sospechoso de
colaborar siquiera con la militancia de izquierda.
Estos estados terroristas dejaron a su paso diversos saldos de
desaparecidos, torturados y asesinados, en una de las épocas más tristes de
la historia del continente.
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La “Triple A”
A la Triple «A» se le atribuye la desaparición de casi 700 personas.
Se llamó así a la Alianza Anticomunista Argentina, un grupo parapolicial y
terrorista que, amparado en los lineamientos de la extrema derecha
(conectados con la logia anticomunista Propaganda Due).
Persiguió y asesinó artistas, intelectuales, políticos, estudiantes y
sindicalistas asociados con la izquierda en dicho país.
Se les atribuye la desaparición de casi 700 personas, y fueron precursores
de la Alianza Americana Anticomunista surgida entre 1978 y 1980 en Colombia,
y de la Alianza Apostólica Anticomunista surgida entre 1977 y 1982 en España.
Su accionar se consideró el preludio al llamado Proceso de Reorganización
Nacional que se inició en 1976.
La Doctrina Nixon
La doctrina Nixon, comprometía a los EEUU a apoyar militarmente a sus
aliados.
También llamada Doctrina Guam, fue propuesta por el Presidente
Norteamericano Richard Nixon en 1969.
Constituyó una suerte de globalización de la Doctrina de Seguridad
Nacional, en la cual los EEUU se comprometían a asistir militarmente a
cualquier país aliado o cuya supervivencia fuera de interés para la Seguridad
de los Estados Unidos.
Gracias a esta doctrina luego se promovió la Doctrina Carter y Estados
Unidos pudo implicarse directamente en la Guerra del Golfo Pérsico y la Guerra
de Iraq.
¿Cuándo finalizó la Doctrina de Seguridad Nacional?
El final de la Guerra Fría supuso la superación de las necesidades que
impulsaban la doctrina.
Sin embargo, continuó formando parte de la ideología imperante en muchas
de las Fuerzas Armadas latinoamericanas hacia finales del siglo XX, incluso
luego de recuperada la democracia.
Esto supuso una dificultad adicional para los pueblos latinoamericanos a
la hora de decidir sus destinos de cara al nuevo siglo.