67% encontró este documento útil (6 votos)
5K vistas1 página

Habitos Atomicos

Este documento describe los hábitos atómicos de James Clear y cómo crear nuevos hábitos de manera efectiva. Explica tres errores comunes que cometen las personas al tratar de adoptar nuevos hábitos y cuatro leyes para influir en cada paso de un hábito.

Cargado por

Alex Appleby
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
67% encontró este documento útil (6 votos)
5K vistas1 página

Habitos Atomicos

Este documento describe los hábitos atómicos de James Clear y cómo crear nuevos hábitos de manera efectiva. Explica tres errores comunes que cometen las personas al tratar de adoptar nuevos hábitos y cuatro leyes para influir en cada paso de un hábito.

Cargado por

Alex Appleby
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

[Aprendizajes] Hábitos Atómicos de James Clear

Cada día tenemos momentos que pueden generar un gran impacto en el resto del mismo: Levantarnos temprano o
levantarnos tarde, cocinar o pedir comida, hacer la tarea o jugar videojuegos. Para poder crear nuevos hábitos
debemos encontrar cuáles son esos momentos y desarrollar un hábito que los desencadene: ¡Un hábito atómico!
Hábitos Atómicos es un método sencillo y comprobado que a través del estudio de la conducta humana nos
permite desarrollar buenos hábitos y eliminar malos hábitos. Sin embargo, cambiar nuestra forma de actuar no se
trata solo de usar un método sino también de eliminar formas de pensar o actuar que están frenando nuestro cambio.
A continuación, veremos tres errores que todo el mundo comete a la hora de implementar nuevos hábitos.

Error N°1: “Solo las grandes acciones importan”


Solemos creer que un gran éxito requiere de una gran acción. Empezamos nuevos hábitos colocando
un gran esfuerzo y muchas horas, pero conforme pasan los días cada vez se nos hace más difícil
mantener el ritmo hasta que decidimos abandonar. Adquirir un hábito no es un tema de cantidad
(tiempo haciéndolo durante el día) sino de repetición (número de días haciéndolo).

Error N°2: “Debe haber resultados inmediatos”


Si no hay resultados durante los primeros días del nuevo hábito, las personas piensan que no
funciona y terminan abandonando, pero los cambios no son lineales sino progresivos. Es por eso que
al inicio no vemos resultados, pero si perseveramos, llegaremos a cierto punto donde se
manifestarán de forma grande y rápida fruto de todo el trabajo realizado previamente.

Error N°3: “Prohibido fallar”


Otra razón por la cual las personas abandonan un hábito es creer que, si fallan, aunque sea una vez,
todo su esfuerzo fue en vano. Pero, en una elección, no se requiere un voto unánime para ganar. La
meta es conseguir la mayoría de votos. Del mismo modo, no necesitas ser perfecto para adquirir un
nuevo hábito. Solo debes repetirlo la mayor cantidad de veces posibles.

Superados estos tres errores, ya podemos adentrarnos en cómo crear nuevos hábitos. Para esto es importante saber
cómo funcionan nuestros hábitos. Un hábito puede dividirse en cuatro simples pasos: Señal, Anhelo, Respuesta y
Recompensa. Este patrón de cuatro pasos es la columna vertebral de cada hábito y nuestro cerebro pasa por cada
etapa al momento de hacerlos. A continuación, veremos cuatro reglas que nos permiten influir en cada uno de ellos.

Ley N°1: Para la SEÑAL, hacerlo obvio


Los seres humanos somos influenciados por el ambiente que nos rodea. Si estamos rodeados de
comida, comeremos y si estamos rodeados de libros, leeremos. La clave aquí es colocar una señal o
aviso que nos recuerde el nuevo hábito que queremos implementar. Del mismo modo, para los
malos hábitos, debemos eliminar todo estimulo que nos impulse a hacerlos.

Ley N°2: Para el ANHELO, hacerlo atractivo


Necesitamos hacer que nuestros hábitos sean atractivos ya que es la expectativa de una agradable
experiencia lo que nos motiva a actuar. Una recomendación aquí es conectar el nuevo hábito con
otras acciones que nos guste hacer. Por ejemplo, usar la corredora mientras vemos televisión. Para
los malos hábitos, debemos ver qué necesidad están satisfaciendo y buscar otra forma de cubrirla.

Ley N°3: Para la RESPUESTA, hacerlo sencillo


Cada acción requiere cierta cantidad de energía por parte nuestra. Entre más energía requiera, es
menos probable que ocurra. Por eso al iniciar un nuevo hábito no debe tomarte más de dos minutos.
Conforme se vaya haciendo más automático ya puedes ir subiendo la duración. Para los malos
hábitos, debemos agregar pasos entre nosotros y el hábito para aumentar la resistencia a actuar.

Ley N°4: Para la RECOMPENSA, hacerlo satisfactorio


Colocar recompensas inmediatas es una buena forma de promover un nuevo hábito mientras aún no
llegan los resultados o los beneficios de largo plazo. Una recomendación es manejar un registro de
hábitos. Ver nuestra meta del día, semana o mes ir avanzando nos motivará a seguir haciéndolo.
Para los malos hábitos, hacer compromisos públicos nos persuade de volver a hacerlos.

© 2020 | Daniel Rosan

También podría gustarte