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El Estudio Del Espíritu Santo El Bautismo en El Espíritu Santo

El documento discute el bautismo en el Espíritu Santo. Explica que fue cumplido una vez en el día de Pentecostés, pero sus beneficios siguen disponibles hoy. Sin embargo, los dones y poderes solo fueron dados a través de los apóstoles, por lo que no es la voluntad de Dios darlos hoy. También aclara que el bautismo que salva es el bautismo en agua, no el bautismo en el Espíritu Santo, y que solo hay un bautismo válido para la salvación según la Bib

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El Estudio Del Espíritu Santo El Bautismo en El Espíritu Santo

El documento discute el bautismo en el Espíritu Santo. Explica que fue cumplido una vez en el día de Pentecostés, pero sus beneficios siguen disponibles hoy. Sin embargo, los dones y poderes solo fueron dados a través de los apóstoles, por lo que no es la voluntad de Dios darlos hoy. También aclara que el bautismo que salva es el bautismo en agua, no el bautismo en el Espíritu Santo, y que solo hay un bautismo válido para la salvación según la Bib

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El Estudio del Espíritu Santo

EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO

Introducción

El bautismo en el Espíritu Santo es el cumplimiento de una promesa hecha en el


Antiguo Testamento (Joel 2:28) y repetida por Juan el Bautista (Mateo 3:11) y Cristo
Jesús (Hechos 1:5). Esta promesa del Padre fue cumplida en el día de Pentecostés
que siguió la muerte, la resurrección y la ascensión del Señor Jesucristo (Hechos 2:1-
4). En aquel día Cristo Jesús derramó el Espíritu Santo sobre "toda carne" (Hechos
2:16,17,33). Desde aquel momento glorioso el Espíritu Santo ha sido disponible a
todos aquellos que Dios llamare por medio del evangelio (Hechos 2:39; II
Tesalonicenses 2:14). Los que reciben este llamamiento con fe, arrepentimiento y
bautismo en agua para perdón de pecados se hacen acreedores de la promesa del
Padre (Hechos 2:38,39; 5:32).

Una vez derramada, el Espíritu Santo empezó una obra especial de dar poderes o
dones de acuerdo con Su Voluntad Divina. Primeramente dio estos poderes a los
apóstoles de Cristo. Después los dio por medio de estos apóstoles a muchos
miembros de la iglesia de Cristo (Hechos 1:8; 2:4; I Corintios 12:7-11; Hechos 8:14-20).

El bautismo en el Espíritu Santo o sea el derramamiento del Espíritu, COMO el


derramamiento de la sangre de Cristo, se llevó a cabo como ACTO ÚNICO, el cual
jamás fue repetido. Es decir que el Espíritu Santo fue derramado del cielo solamente
una vez. Sin embargo, LOS BENEFICIOS de Su presencia en el mundo y
especialmente en la iglesia se reciben hoy día en la misma manera que en aquellos
días. Así como recibimos los beneficios del derramamiento de la sangre de Cristo,
aunque fue derramada una sola vez para siempre, también recibimos los beneficios del
derramamiento del Espíritu aunque aquello sucedió solamente una vez para siempre.

Hoy día, aquel que recibe el llamamiento del evangelio verdadero, cree, se
arrepiente, confiesa su fe en Cristo, y se bautiza para perdón de pecados en
obediencia a la verdad, RECIBE EL ESPÍRITU SANTO en cumplimiento continuo de la
promesa del Padre. En cuanto a los poderes o dones, ya que fueron dados (según la
voluntad del Espíritu Mismo) SOLAMENTE POR MEDIO DE LOS APÓSTOLES, en la
ausencia de los apóstoles NO ES LA VOLUNTAD DEL ESPÍRITU darlos hoy día.
(Estudiaremos estos puntos en mucho detalle más adelante en otra lección). Pero el
BENEFICIO PRINCIPAL del bautismo en el Espíritu Santo, está disponible hoy día de
igual manera que a los miles presentes en el día de Pentecostés allá en la ciudad de
Jerusalén hace unos dos mil años.
Confusión Sobre El Bautismo En El Espíritu Santo

Creo que todo lector sincero puede entender el significado de la


proposición expuesta arriba con respecto al bautismo en el Espíritu Santo. Y
más que seguro estoy que al compararla con los textos bíblicos que tratan sobre
el bautismo en el Espíritu Santo verán que la explicación es correcta.

Sin embargo, hay mucha confusión sobre el bautismo en el Espíritu


Santo. En vez de dejar que esa doctrina sea clara, hermosa, entendible y
apreciada por todos, ha habido una tendencia al misticismo y al exclusivismo.
Se ha querido vestir este tema de misterios y sensaciones puramente
emocionales. Y el resultado ha sido confusión. Además, en algunas ocasiones
ha surgido la idea que uno tiene que ser de los más santos que hay para tener la
esperanza de participar en esta bendición de Dios. Muchos confunden EL
PODER con EL ESPÍRITU SANTO. Otros no entienden el propósito verdadero
del bautismo en el Espíritu Santo.

Además hay mucha confusión sobre el número de veces que se llevó a


cabo el bautismo en el Espíritu Santo. Algunos piensan que la experiencia de
gracia que testifica a sus corazones de haber recibido la salvación sea el
bautismo en el Espíritu Santo. Sin esta experiencia, dicen, uno no puede llegar
a Dios para la salvación. Otros dicen que los salvos deben ir más allá y buscar
el bautismo en el Espíritu Santo que les ayudará a hablar en lenguas, profetizar,
hacer sanidades, y otras obras milagrosas como estas. Hay otros que creen que
solamente los doce apóstoles recibieron el bautismo en el Espíritu Santo. Dicen
que fue por medio del bautismo en el Espíritu que los apóstoles fueron guiados a
toda la verdad y recibieron el poder de imponer las manos para traspasar
poderes milagrosos en la iglesia.

Por supuesto las Sagradas Escrituras tienen que presentar la doctrina


verdadera sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Y es a ella que debemos
acudir, dejando todo prejuicio a un lado, acercándonos a este estudio con la
única convicción que la Biblia contiene la verdad y nosotros aceptaremos lo que
ella enseña aunque no esté de acuerdo con nuestras experiencias en el pasado
ni con muchos dirigentes religiosos de grande renombre.

Nuestro plan de estudio en esta lección será: (1) presentar la relación del
bautismo en el Espíritu Santo con la salvación del alma; (2) tratar de dejar que la
Biblia elimine varias ideas erróneas sobre el bautismo en el Espíritu Santo; (3)
estudiar el bautismo en el Espíritu Santo; (4) considerar el caso de Cornelio y su
casa; (5) estudiar el significado del bautismo en fuego.

¿Le Salvará El Bautismo En El Espíritu Santo?

2
En Efesios 4:5 hay una declaración por el apóstol Pablo que merece
nuestra atención en el estudio del bautismo en el Espíritu Santo. Dice el apóstol
Pablo que hay solamente "UN BAUTISMO". Nosotros sabemos que ha habido
MUCHOS bautismos diferentes: el bautismo del pueblo de Dios en la nube y en
el mar durante el tiempo de Moisés (I Corintios 10:2); el bautismo de Juan
(Hechos 19:3); el bautismo en fuego (Mateo 3:10-12); el bautismo en el Espíritu
Santo (Hechos 1:4,5); el bautismo en el nombre de Jesucristo - bautismo en
agua (Hechos 2:38; 8:36-38). Pero el Espíritu Santo dice ahora, por medio del
apóstol Pablo, que hay solamente UNO.

Por supuesto, la idea es que hay solamente UN BAUTISMO VERDADERO.


Hay solamente UN BAUTISMO también mandado a los hombres para que
reciban la salvación del alma o sea el perdón de pecados.

Los bautismos de Moisés y Juan ya estaban en el pasado y fuera de


vigencia cuando el apóstol Pablo escribió su carta a los efesios. Es interesante
que estos efesios habían participado anteriormente en el bautismo de Juan y
después en el bautismo de Cristo para perdón de sus pecados. En este último
también recibieron el Espíritu Santo. El bautismo en el Espíritu Santo, de igual
manera, ya había sido cumplido y todos los cristianos gozaban de la bendición
de aquel derramamiento que ya fue cumplido en el día de Pentecostés (Hechos
2).

Así es que el apóstol Pablo puede decir que AHORA hay solamente UN
BAUTISMO. Hay solamente UN BAUTISMO al cual todos los hombres deben
obedecer si quieren recibir el perdón de sus pecados. Este bautismo es el que
Cristo mandó (Mateo 28:19; Marcos 16:16), el bautismo en agua en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo para perdón de los pecados. No era el
bautismo en el Espíritu Santo, porque su propósito NUNCA fue dar el perdón de
pecados.

Fíjese muy bien que el bautismo que hace posible el perdón de pecados no
es el bautismo en el Espíritu Santo sino el bautismo en AGUA. Los individuos
que oyeron la oferta de salvación en el evangelio no fueron bautizados en el
Espíritu Santo para ser salvos sino EN AGUA. "Entonces Felipe, abriendo su
boca, y comenzando desde esta escritura, le anunció el evangelio de Jesús. Y
yendo por el camino, llegaron a cierta AGUA, y dijo el eunuco: Aquí hay AGUA;
¿qué impide que yo sea BAUTIZADO? Felipe dijo: Si crees de todo corazón,
bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. Y
mandó parar el carro; y descendieron ambos al AGUA, Felipe y el eunuco, y le
bautizó...y el eunuco...siguió gozoso su camino" (Hechos 8:35-39).

Cuando este hombre oyó el mensaje de Dios ofreciéndole salvación, quiso


recibirla. ¿Qué fue lo que hizo? No se arrodilló para pedir el bautismo en el
Espíritu Santo sino que fue bautizado en agua para recibir la salvación y

3
después siguió gozoso su camino. Además notará que este bautismo es
ADMINISTRADO POR MANOS HUMANAS. ¿Quién efectuó el bautismo?
FELIPE. El bautismo no dependió del bautizador para ser válido. El no tiene
ningún poder en el bautismo, pero sí fue necesario la intervención HUMANA:
EL BAUTIZADOR HUMANO.

Así que el bautismo que es para salvación en el evangelio de Cristo es el


bautismo en agua y es administrado por algún hombre, aunque el poder
salvador naturalmente queda en Dios. Lea también I Pedro 3:20,21 para ver que
el bautismo que nos salva es el bautismo en agua.

También es de mucha importancia notar que no hay ningún mandamiento


de ser bautizado en el Espíritu Santo en ninguna parte de la Biblia. Pero el
bautismo que es para perdón de pecados o sea para salvación, para hacernos
discípulos de Cristo Jesús es UN MANDAMIENTO que debemos obedecer. Es
un mandamiento que requiere una decisión de parte nuestra: querer obedecer.
También requiere una acción de nuestra parte: someternos al acto del
bautismo. En los siguientes versículos notaremos estos principios bíblicos y otra
vez se notará que la intervención humana es necesaria, NO como autoridad
sino como INSTRUMENTO de Dios. Lea Marcos 16:15,16; Mateo 28:18-20.
Además en Hechos 2:38 encontramos: "Arrepentíos, y bautícese cada uno
de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de pecados; y recibiréis el
don del Espíritu Santo." En este caso el bautismo es un MANDAMIENTO que
los que desean el perdón de pecados tienen que obedecer (vea Hechos 2:41).
Pedro "mandó" bautizarles en el nombre del Señor Jesús (Hechos 10:48). El
bautismo para salvación es un mandamiento que requiere decisión y acción de
parte del que va a ser bautizado.

PERO el bautismo en el Espíritu Santo NO fue un mandamiento sino UNA


PROMESA que se iba a recibir. "Y estando juntos, les mandó que no se fueran
de Jerusalén, sino que esperasen LA PROMESA del Padre, LA CUAL, les dijo
oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis
bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días" (Hechos 1:4,5).
Está muy claro que NO HICIERON NADA; no decidieron ni tuvieron que decidir
si querían el bautismo en el Espíritu Santo. Era la PROMESA de Dios que El
tenía que cumplir. Además no fue un bautismo administrado por manos
humanas sino POR EL HIJO DE DIOS (Hechos 2:33; Mateo 3:11).

EN RESUMEN, el bautismo en el Espíritu Santo nunca fue requisito para


recibir el perdón de pecados. El bautismo para salvación es el bautismo en
agua. El bautismo que es necesario para recibir el perdón de pecados es
administrado por manos humanas sobre personas que deciden que así lo
desean y que se someten voluntariamente a él. El bautismo en el Espíritu Santo
fue administrado por Cristo. No incluía ninguna decisión personal ni acción de
obediencia de parte del que lo iba a recibir.

4
Así que debemos eliminar de nuestras mentes el falso concepto que
debemos recibir el bautismo en el Espíritu Santo para ser salvos. La Biblia
simplemente no apoya tal doctrina. No recibimos el Espíritu Santo para ser hijos
de Dios sino PORQUE SOMOS HIJOS. ¡Qué diferencia!

El bautismo en el Espíritu Santo, efectuado el día de Pentecostés (Hechos


2), hizo que el Espíritu Santo fuera disponible a todos aquellos que por fe y
obediencia nacen en la familia de Dios. Es decir que cuando uno oye el
evangelio, cree, se arrepiente, confiesa su fe y es bautizado en agua para
perdón de pecados, naciendo así en la familia de Dios, recibe entonces la
bendición o sea el don del Espíritu Santo. Esto NO es el bautismo en el Espíritu
Santo sino el RESULTADO continuo de haber sido derramado el Espíritu en el
día de Pentecostés, desde entonces hecho disponible a todos (Hechos 2:38,39).
Así que los hijos de Dios, los que han nacido legítimamente en Su familia,
reciben el Espíritu Santo como beneficio continuo del derramamiento del Espíritu
en el día de Pentecostés. "Y por cuanto SOIS HIJOS, Dios envió a vuestros
corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!" (Gálatas 4:6). No
recibimos el Espíritu PARA SER HIJOS sino PORQUE SOMOS HIJOS. Lea
también Efesios 1:13,14; Hechos 2:38; 5:32. El Espíritu Santo no es algo que
recibimos para tener el perdón de pecados sino una bendición de Dios para los
que ya tienen ese perdón por medio de su obediencia al evangelio.

¿Le salvará el bautismo en el Espíritu Santo? NO. Pero si usted es salvo


por la gracia de Dios en el bautismo en agua recibirá la bendición del don del
Espíritu Santo, la cual fue hecha posible por el derramamiento del Espíritu Santo
en el día de Pentecostés.

Eliminando Ideas Erróneas

Para que entendamos lo que el bautismo en el Espíritu Santo realmente


significa, necesitamos eliminar algunas ideas erróneas. Hay dos principios que
la Biblia nos presenta en términos claros que nos ayudará a eliminar algunas
ideas equivocadas sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Recuerde que la
Biblia es la obra del Espíritu Santo y no podemos dudar lo que ella nos enseña
sobre el Espíritu. Tenemos que juzgar nuestras experiencias personales a la luz
de la Biblia. No debemos juzgar lo que la Biblia dice a la luz de nuestras propias
experiencias porque éstas pueden ser engañosas.

El primer principio es: EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO ES


ADMINISTRADO ÚNICAMENTE POR JESUCRISTO. El BAUTIZADOR en el
bautismo en el Espíritu Santo es Jesucristo. Por tanto, el bautismo en el Espíritu
Santo no es nada administrado por alguien que no sea Jesucristo. La Biblia dice
enMat eo3: 11," Yo”( JuanelBaut ist
a)“ al av erdadosbaut iz
oenaguapar a
arrepentimiento; pero el que viene tras mí, es más poderoso que yo; EL os
bautizará en Espíritu Santo y fuego." Lea también Lucas 3:13-17; Juan 1:31-34.
EL PADRE no es el que bautizó en el Espíritu Santo. El dio la promesa. El Hijo

5
la cumplió. LOS APÓSTOLES no bautizaban en el Espíritu Santo. Ellos
RECIBIERON este bautismo. EL ESPÍRITU SANTO no administraba el
bautismo en el Espíritu Santo. Eso sería el bautismo POR el Espíritu Santo.
Esta es la enseñanza más común entre las sectas religiosas hoy día. Pero la
Biblia NO DICE NADA SOBRE ALGÚN BAUTISMO POR EL ESPÍRITU SANTO.
Es el bautismo EN el Espíritu Santo POR Cristo Jesús. Todo fenómeno que sea
llevado a cabo por alguien más que Cristo Jesús, aunque sea un apóstol, un
predicador, un profeta o aún el Espíritu Santo Mismo, NO ES EL BAUTISMO EN
EL ESPÍRITU SANTO porque Cristo es el ÚNICO que fue autorizado para esa
obra. Si encontramos algo que pensamos pudiera ser el bautismo en el Espíritu
Santo, pero Cristo no es directamente responsable por ello, podemos estar
seguros que NO ES el bautismo en el Espíritu Santo. EL BAUTIZADOR:
CRISTO JESÚS.

El segundo principio es: EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO NO ES


NADA QUE ACONTECIÓ ANTES DEL DÍA DE PENTECOSTÉS QUE SIGUIÓ
LA ASCENSIÓN DE CRISTO. Sabemos por nuestros estudios anteriores que el
Espíritu Santo ha sido activo desde la creación del mundo. Pero desde el
tiempo de Joel, Dios había prometido mandar Su Espíritu en una manera muy
especial. Esta venida del Espíritu Santo, o sea Su derramamiento, es lo que la
Biblia llama el bautismo en el Espíritu Santo. Iba a ser algo nuevo.

Aun en el tiempo de Juan el Bautista, él prometió este bautismo como algo


todavía futuro. En Juan 7:39 el escritor nos aclara que el Espíritu todavía no
había venido durante la vida de Cristo porque era necesario que Cristo fuera
glorificado primero. "Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que
creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no
había sido aún glorificado" (Juan 7:39). Cristo confirma lo mismo en Juan
14:16,17; 16:7 pocas horas antes de Su muerte.

Luego después de la muerte y resurrección del Señor, después de andar


de nuevo con ellos por cuarenta días, habló otra vez acerca del bautismo en el
Espíritu Santo como algo todavía FUTURO PERO CERCANO. "Y estando
juntos, les mandó que no se fueran de Jerusalén, sino que esperasen la
promesa del Padre, la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente
bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu DENTRO DE
NO MUCHOS DÍAS" (Hechos 1:4,5; compare Lucas 24:49).

Cuando vino el día de Pentecostés Cristo les bautizó en el Espíritu Santo.


El apóstol Pedro confirmó que el acontecimiento de ese día era lo que Joel
había profetizado (Hechos 2:16,17), lo que el Padre había prometido y lo que
Cristo había derramado (Hechos 2:33), EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU
SANTO.

NADA que sucedió ANTES de este día puede calificarse como el bautismo
en el Espíritu Santo. Si encontramos algo que creemos pudiera ser el bautismo

6
en el Espíritu Santo, pero que sea algo que YA había sucedido ANTES del día
de Pentecostés, tal fenómeno NO ES EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO.
Lo que sucedió en el día de Pentecostés NUNCA había sucedido en toda la
historia del mundo. EL ACTO: EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO. EL
TIEMPO: EL DÍA DE PENTECOSTÉS DESPUÉS DE LA ASCENSIÓN DE
CRISTO JESÚS AL TRONO DE GLORIA.

Con estos dos principios bíblicos en mente podemos proceder a eliminar


algunos falsos conceptos sobre el bautismo en el Espíritu Santo.
PRIMERAMENTE, el bautismo en el Espíritu Santo no es equivalente al poder
de hacer MILAGROS. El bautismo en el Espíritu Santo iba a ser algo nuevo,
pero diferentes hombres de Dios habían hecho milagros ANTES del día de
Pentecostés.

En Éxodo capítulos 7 al 14 encontramos una serie de milagros hechos por


medio de la vara de Aarón. En I Reyes 17:8-16 encontramos que Elías hizo un
milagro que proveyó comida a una viuda que iba a morir de hambre. Luego en I
Reyes 17:17-23 Elías, por el poder de Dios, resucitó al hijo de esta misma viuda.
En II Reyes 5:1-14 encontramos la curación de Naamán que era leproso. Lea
también Lucas 10:17- 20 que habla del poder de echar fuera demonios también
antes del día de Pentecostés.

Por tanto, ni los milagros ni las obras de sanidad instantánea NO ERAN


NUEVOS. Es cierto que los apóstoles hacían muchos milagros después del
derramamiento del Espíritu Santo, PERO también es cierto que los hacían
ANTES de ese acontecimiento en el día de Pentecostés.

Después del derramamiento del Espíritu Santo (el bautismo en el Espíritu


Santo) el Espíritu reparta el poder de hacer milagros a quienes EL quería. Pero
el derramamiento del Espíritu Santo es un evento: algo que CRISTO llevó a
cabo. La recepción del poder de hacer diferentes milagros es otra bendición:
algo que EL ESPÍRITU SANTO MISMO llevaba a cabo.

"Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho.


Porque a éste es dada POR EL ESPÍRITU palabra de sabiduría; a otro, palabra
de ciencia, según el mismo Espíritu; a otro, fe POR EL MISMO ESPÍRITU. A
otro, el hacer milagros; a otro profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a
otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero
TODAS estas cosas LAS HACE EL MISMO ESPÍRITU, repartiendo a cada uno
en particular COMO EL QUIERE" (I Corintios 12:7-11). El don de hacer
milagros, como todos los dones milagrosos, era algo que el Espíritu Santo
administraba. CRISTO derramó el Espíritu Santo en el día de Pentecostés.
Luego EL ESPÍRITU SANTO, en la manera que El consideró correcta dio
poderes milagrosos a los siervos de Dios. PERO el derramamiento del Espíritu
o sea el bautismo en el Espíritu fue una cosa y la recepción de poderes

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milagrosos era otra muy aparte. Cristo administraba una; el Espíritu Santo la
otra.

Por tanto, la recepción de poderes milagrosos NO PUEDE SER el


bautismo en el Espíritu Santo porque esto estaría en violación de los dos
principios básicos que hemos aprendido de la Palabra de Dios: (1) NO FUE
ALGO NUEVO QUE EMPEZÓ EN EL DÍA DE PENTECOSTÉS.

(2) NO FUE ALGO ADMINISTRADO EXCLUSIVAMENTE POR CRISTO.

Algunas personas creen que el bautismo en el Espíritu Santo sea la


INSPIRACIÓN del individuo. Pero muchas personas habían sido inspiradas
ANTES del día de Pentecostés. "Porque nunca la profecía fue traída por
voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo
INSPIRADOS POR EL ESPÍRITU SANTO" (II Pedro 2:2). Lea también I Pedro
1:10-12. La inspiración empezó miles de años antes de Cristo. El bautismo en
el Espíritu Santo se efectuó por primera y única vez en el día de Pentecostés
después de la ascensión de Cristo. El bautismo en el Espíritu Santo NO PUEDE
SER la recepción de la inspiración.

Después del derramamiento del Espíritu en el día de Pentecostés, EL


inspiró a los apóstoles y a varios profetas en el Nuevo Testamento (Lea Mateo
19:19,20; I Corintios 2:6-13). Pero el bautismo en el Espíritu es obra realizada
por Cristo en el día de Pentecostés. La inspiración es obra realizada por el
Espíritu de acuerdo con Su voluntad, ANTES y después de ser derramado por
Cristo en el día de Pentecostés.

Algunas personas creen que el individuo que recibe el bautismo en el


Espíritu Santo recibe el poder de HABLAR EN LENGUAS. Esta idea se basa
en el hecho que los apóstoles empezaron a hablar en lenguas en el día de
Pentecostés DESPUÉS del derramamiento del Espíritu. Pero este es el mismo
caso que el de todos los poderes milagrosos que ya consideramos.

No debemos confundir el poder con AQUEL que lo da. No debemos


pensar que la recepción de algún don de parte del Espíritu sea igual a la
recepción del Espíritu. El Espíritu Santo fue derramado en el día de
Pentecostés. Esto significa que Cristo efectuó el bautismo en el Espíritu Santo
de acuerdo con la promesa de Dios. En tal ocasión los apóstoles recibieron EL
ESPÍRITU SANTO. "Y fueron todos llenos del Espíritu Santo" (Hechos 2:4).
Esto fue el cumplimiento de la promesa de Cristo: "porque mora con vosotros, y
ESTARÁ EN VOSOTROS" (Juan 14:17). Pero luego ALGO DIFERENTE, ALGO
MUY APARTE SUCEDIÓ. "Y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el
Espíritu les daba que hablasen"(Hechos 2:4). Esto cumplió OTRA promesa que
Cristo les había hecho: "pero recibiréis PODER, CUANDO haya venido sobre
vosotros el Espíritu Santo" (Hechos 1:8). Cristo prometió que iban a ser
bautizados con el Espíritu Santo dentro de pocos días (Hechos 1:5). El Espíritu

8
Santo iba a venir sobre ellos. Pero luego en Hechos 1:8 Cristo hizo una
SEGUNDA promesa: al cumplirse la primera (el bautismo en el Espíritu)
también iban a recibir PODER. Y precisamente esto es lo que observamos en
Hechos 2:4. Primeramente vino sobre ellos el Espíritu. Y segundo, el Espíritu
les dio poder - el poder de hablar en lenguas. La recepción del Espíritu Santo (el
resultado del bautismo en el Espíritu) fue una cosa. Pero la recepción del poder
de HABLAR EN LENGUAS fue otra cosa diferente. Esto último fue un poder
dado por el Espíritu Santo a los apóstoles DESPUÉS que El había sido
derramado por Cristo. Comparando I Corintios 12:11 encontramos que el
Espíritu seguía haciendo lo mismo en los primeros días de la existencia de la
iglesia, de acuerdo con Su voluntad. No todos recibían el poder de hablar en
lenguas, pero algunos sí. Pero esto no era el bautismo en el Espíritu, sino un
poder que el Espíritu mismo daba después del glorioso evento de Su
derramamiento por Cristo Jesús. Además, el poder milagroso de hablar en un
idioma no era algo nuevo. Ya se había dado al asna de Balaam en el tiempo del
Antiguo Testamento (Números 22:28).

Además, el bautismo en el Espíritu Santo no es simplemente SER LLENO


DEL ESPÍRITU SANTO. Juan el Bautista, su madre y su padre todos fueron
llenos del Espíritu Santo ANTES del día de Pentecostés (Lucas 1:15,41,67). No
obstante, ninguno de ellos recibió el bautismo en el Espíritu Santo.

También hay que recordar que el bautismo en el Espíritu Santo fue una
PROMESA. Pero según Efesios 5:18,19 "ser lleno del Espíritu Santo" es un
MANDAMIENTO que todo cristiano debe OBEDECER. "No os embriaguéis con
vino, en lo cual hay disolución; antes bien SED LLENOS DEL ESPÍRITU
SANTO" (Efesios 5:18). Fíjese bien que la forma del verbo "sed" es imperativa.
Se trata de un MANDAMIENTO. Pero la recepción del Espíritu, o sea el
bautismo en el Espíritu era una PROMESA (Hechos 1:4,5). Es interesante notar
también que estos cristianos en Efeso YA HABÍAN RECIBIDO EL ESPÍRITU
SANTO (Efesios 1:13,14). Además ya habían recibido poderes milagrosos
(Hechos 19:4-6). Pero todavía Pablo les exhorta para que sean llenos del
Espíritu, o sea que dejen que el Espíritu Santo gobierne en sus vidas a través de
la Palabra (lea el texto semejante en Colosenses 3:16). Así que vemos
claramente que "la promesa del Espíritu" y "ser lleno del Espíritu" son dos cosas
muy diferentes. Además personas fueron llenas del Espíritu Santo ANTES del
día de Pentecostés. Así que el bautismo en el Espíritu Santo NO ES ser lleno
del Espíritu.

En resumen hemos aprendido que el bautismo en el Espíritu Santo NO ES:


(1) el poder para hacer milagros; (2) la inspiración; (3) el poder de hablar en
lenguas; (4) ser lleno del Espíritu Santo. Pero ¿QUE ES EL BAUTISMO EN EL
ESPÍRITU SANTO?

El Bautismo En El Espíritu Santo

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La bendición del bautismo en el Espíritu Santo puede ser entendida mejor
si consideramos una vez más la diferencia entre la obra del Espíritu antes de
Pentecostés y Su obra que empezó en aquel día. En Juan 14:16,17 Cristo
prometió a Sus discípulos: "Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador,
para que esté con vosotros para siempre: el Espíritu de verdad, al cual el
mundo no puede recibir, porque no le ve, ni le conoce; pero vosotros le
conocéis, porque mora con vosotros, y ESTARÁ EN VOSOTROS." Cristo en
estos versículos estaba prometiendo que el Espíritu de Dios iba a morar EN los
apóstoles. El Espíritu había estado CON ellos ya, pero al enviar Cristo del cielo
al Espíritu Santo (EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO), El estaría EN
ellos.

Y la misma bendición es prometida para todos los que iban a creen en


Cristo: "El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de
agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él;
pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido
glorificado" (Juan 7:38,39).

La maravillosa bendición que Joel profetizó, Juan prometió y luego que


Cristo prometió y derramó en el día de Pentecostés (EL BAUTISMO EN EL
ESPÍRITU SANTO) no era la recepción de poderes milagrosos ni sensaciones
extáticas SINO LA RECEPCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO ADENTRO DE UNO.

Lo que es prácticamente increíble es que TODOS LOS DISCÍPULOS DE


CRISTO PUEDEN recibir esta gran bendición. Así que cuando Cristo derramó el
Espíritu Santo en el día de Pentecostés, los apóstoles lo recibieron adentro de sí
(empezó a morar en ellos). Luego explicaron que TODOS aquellos que por fe
en Cristo se arrepienten y se bautizan en agua para perdón de pecados
PUEDEN RECIBIR EL MISMO DON: EL ESPÍRITU SANTO (lea con mucho
cuidado Hechos 2:38,39).

En otra lección estudiaremos lo que significa tener al Espíritu Santo en uno.


Pero por el momento que nos baste entender que la bendición que Dios hizo
disponible a todos los hombres cuando Cristo derramó el Espíritu Santo en el día
de Pentecostés fue LA RECEPCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO MISMO, no ningún
poder milagroso. Estos poderes, luego, fueron repartidos a algunos siervos de
Dios por el Espíritu Santo según Su voluntad.

Dos Promesas Distintas

Es importante entender que la promesa del bautismo en el Espíritu Santo


NO ES IGUAL a la promesa de recibir poder. En Hechos 1:8 la Biblia dice:
"Pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo". En
Hechos 1:4,5 los apóstoles habían recibido la promesa del bautismo en el
Espíritu Santo. Luego Cristo les dijo que cuando el Espíritu Santo viniera sobre
ellos TAMBIÉN les iba a dar PODER. Fíjese bien: SON DOS PROMESAS

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DISTINTAS. (1) Iban a recibir el Espíritu Santo. (2) ENTONCES iban a recibir
además PODER.

Si leemos en Hechos 2:4, cuando vino el Espíritu Santo, encontramos que


fue exactamente así: "Y (1) fueron todos llenos del Espíritu Santo y (2)
comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que
hablasen".

El Espíritu NO ES EL PODER. El Espíritu es AQUEL QUE DA el poder


según Su voluntad (lea I Corintios 12:11). (1) Los apóstoles recibieron el
Espíritu Santo (EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO) y (2) luego el Espíritu
Santo les dio ciertos poderes milagrosos. Cuando otras personas fueron
bautizadas en agua para perdón de pecados, ellas también (1) recibieron el
Espíritu Santo (el cual ya había sido derramado y por tanto estaba disponible a
todos) (lea Hechos 2:38,39) y luego (2) por medio de la imposición de las manos
de los apóstoles el Espíritu les dio ciertos poderes milagrosos (lea Hechos 8:12-
19).

Acto Cumplido Pero Bendición Presente

El bautismo en el Espíritu Santo es UN ACTO CUMPLIDO del cual todos


los hombres PUEDEN RECIBIR EL BENEFICIO por obediencia al evangelio de
Cristo. Es un ACTO CUMPLIDO que hace posible una BENDICIÓN
PRESENTE.

Hubo solamente una ocasión en la cual el Espíritu Santo fue derramado del
cielo por Cristo (EL BAUTISMO EN EL ESPÍRITU SANTO). Esa ocasión fue en
el día de Pentecostés.

Joel lo profetizó y Cristo lo cumplió. "Así que, exaltado por la diestra de


Dios, y habiendo recibido del padre la promesa del Espíritu Santo, HA
DERRAMADO esto que vosotros veis y oís" (Hechos 2:33). La frase "ha
derramado" indica que todo fue derramado. Puede comparar los siguientes
ejemplos (Juan 2:15; Apocalipsis 16:1-4,8,10,12,17; 16:6). La Escritura nos
enseña CON LA MISMA PALABRA que la sangre de Cristo FUE DERRAMADA
(Mateo 26:28). ¿Esperamos que la derrame muchas veces? CLARO QUE NO.
Fue una vez PARA SIEMPRE (Hebreos 9:26-28). Y así fue con el
derramamiento del Espíritu Santo UNA VEZ PARA SIEMPRE.

Pero la sangre de Cristo es eficaz y disponible a todos los hombres hasta


el día de hoy (I Timoteo 2:6; Hebreos 2:9). Y el Espíritu Santo también está
disponible a todos los hombres hasta el día de hoy por medio de la obediencia al
evangelio, aunque el acto del bautismo en el Espíritu fue un acto único cumplido
en el día de Pentecostés.

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El tiempo del verbo "ha derramado" enfatiza esta verdad. "Ha derramado"
indica algo CUMPLIDO en el PASADO. El derramamiento del Espíritu Santo YA
SE CUMPLIÓ. YA ESTUVO. El mismo hecho se encuentra en Tito 3:6.
Hablando del Espíritu Santo, el apóstol Pablo dice: "el cual derramó (tiempo
PASADO, es decir, CUMPLIDO) en nosotros abundantemente por Jesucristo
nuestro Salvador."

Pero después de declarar el apóstol Pedro en Hechos 2:33 que el


derramamiento del Espíritu, o sea el bautismo en el Espíritu, había sido cumplido
ya, explicó que TODOS PODEMOS RECIBIR la bendición de este Espíritu
derramado. "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados; Y RECIBIRÉIS EL DON DEL ESPÍRITU
SANTO" (Hechos 2:38). Pedro NO les estaba diciendo que Dios iba a derramar
Su Espíritu OTRA vez SINO que estaba disponible de aquel día EN adelante a
ellos y a todos por medio del arrepentimiento y el bautismo en agua.

Además Pedro dijo: "Porque para vosotros es LA PROMESA, y para


vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro
Dios llamare" (Hechos 2:39). En Hechos capítulos 1 y 2 se habla de una sola
promesa del Padre: LA RECEPCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO. Es imposible
pensar que Pedro está hablando de otra promesa. Esa promesa de recibir el
Espíritu no era solamente para los apóstoles ni solamente para los de aquella
generación sino para TODOS los que fueren llamados por medio del evangelio.
Aunque es UN ACTO CUMPLIDO, también es UNA BENDICIÓN PRESENTE.

Esto mismo se daba a entender en la profecía de Joel cuando dijo: "Y en


los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu SOBRE TODA CARNE"
(Hechos 2:17). Ahora, "toda carne" no se refiere solamente a los apóstoles,
aunque es limitada por el requisito de responder con arrepentimiento y bautismo
en agua al llamamiento del evangelio según Hechos 2:38,39. Lo mismo se
puede decir de la promesa de Juan el Bautista. Hablando al PUEBLO (Lucas
3:15): "respondió Juan, diciendo A TODOS: Yo a la verdad OS bautizo en
agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la
correa de su calzado; él OS bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Lucas 3:16).
Juan entendía que el bautismo en el Espíritu Santo era para todos aquellos que
querían recibirlo (basado, por supuesto, en seguir a Cristo). Para los demás el
Señor tenía preparado el bautismo en fuego. Y así es hoy día: Aquel que
obedece recibe el Espíritu Santo. Aquel que desobedece recibe el castigo de
Dios.

Aunque el Espíritu fue derramado solamente una vez, todos podemos


recibirlo por obedecer el evangelio de Cristo. Esto NO INCLUYE NINGÚN poder
milagroso. La promesa del Espíritu fue para todos. La promesa de poder fue
dada exclusivamente por Cristo A LOS APÓSTOLES (Hechos 1:8).
ENTENDAMOS LA DIFERENCIA.

12
La Casa De Cornelio

Algunas personas creen que los acontecimientos en la casa de Cornelio en


Hechos capítulo 10 sean una contradicción de esta idea que el Espíritu Santo
fuera derramado solamente una vez (o sea que hubo solamente un caso del
bautismo en el Espíritu Santo). Así que este caso merece un análisis cuidadoso
para ver que, en vez de contradecir, confirma lo que hasta ahora hemos
estudiado. DEBE LEER HECHOS 10:1-48 ANTES DE SEGUIR CON ESTE
ESTUDIO.

Por medio de una serie de visiones, Pedro fue llevado a la casa de este
gentil para predicarle el evangelio. Hasta la ocasión, los cristianos judíos no
habían entendido que el evangelio era para los gentiles (los no judíos) también.
Pero Dios reveló a Pedro que El no hace acepción de personas "sino que en
toda nación se agrada del que le teme y hace justicia" (Hechos 10:35).

Así fue que Pedro, acompañado por otros cristianos judíos, empezó a
predicar el evangelio a los gentiles de la casa de Cornelio. "Mientras aún
hablaba Pedro estas palabras, EL ESPÍRITU SANTO CAYO SOBRE TODOS
LOS QUE OÍAN EL DISCURSO. Y los fieles de la circuncisión que habían
venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles SE
DERRAMASE el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en
lenguas, y que magnificaban a Dios. Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso
alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el
Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del
Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días" (Hechos
10:44-48).

Cuando Pedro contó a la iglesia en Jerusalén acerca de este


acontecimiento, al principio dudaban de que fuera correcto haber bautizado a los
gentiles. Pero cuando supieron los detalles del caso, quedaron convencidos.
Pedro les dijo: "Y cuando comencé a hablar cayó el Espíritu Santo sobre ellos
también como sobre nosotros al principio. Entonces me acordé de lo dicho por
el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis
bautizados con el Espíritu Santo. Si Dios, pues, les concedió también el mismo
don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo, ¿quién era yo que
pudiese estorbar a Dios? Entonces, oídas estas cosas, callaron y glorificaron a
Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios
arrepentimiento para vida" (Hechos 11:15-18).

El Propósito

Primeramente, debemos entender el propósito por el cual el Espíritu Santo


cayó sobre los de la casa de Cornelio. Es evidente que esto fue necesario para
que los cristianos judíos entendieran que los gentiles también podían recibir el
perdón de pecados por medio del arrepentimiento y el bautismo en agua.

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Esto es evidente por tres razones: (1) Cuando sucedió Pedro respondió
por declarar que ya no podían impedir el bautismo de estas personas en agua y
mandó bautizarles (Hechos 10:47,48). (2) Cuando Pedro defendió el bautismo
de estas personas ante la iglesia en Jerusalén (Hechos 11:1-18) usó este mismo
argumento y los cristianos en Jerusalén entendieron de la misma manera (lea
Hechos 11:18). (3) Cuando tuvieron la reunión más tarde en Jerusalén para
eliminar toda distinción entre judíos y gentiles y para eliminar la idea que los
gentiles tenían que ser circuncidados para ser salvos, Pedro usó el mismo
argumento (Hechos 15:6-11).

Dios dio el poder de hablar en lenguas a los de la casa de Cornelio para


enseñarles a los cristianos judíos que gentiles y judíos son salvos por la gracia
de Señor Jesús de igual modo. Sin esta intervención directa de Dios hubiera
sido imposible convencer a los judos de esta verdad. TAL FUE EL PROPOSITO
por el cual los gentiles de la casa de Cornelio recibieron poder del Espíritu Santo
para hablar en lenguas. ES IMPORTANTE NOTAR que sea cual sea lo que
sucedió en aquel día, este acontecimiento NO ES PRUEBA que va a suceder a
creyentes hoy día. Les sucedió a ellos por una razón bien ÚNICA que no existe
hoy día.

No Para Salvación Ni Para Producir Fe

De igual importancia es notar que el Espíritu NO CAYO SOBRE ELLOS


para darles salvación ni para crear fe en ellos. La salvación de ellos vino por
creer y obedecer el evangelio que Pedro les predicó. El ángel le había dicho a
Cornelio que Pedro le hablaría "palabras por las cuales serás salvo tú, y toda tu
casa" (Hechos 11:14). Y el apóstol Pedro declaró después: "Dios escogió que
los gentiles oyesen por mi boca la palabra del evangelio y creyesen" (Hechos
15:7). Ellos creyeron y fueron salvos POR LAS PALABRAS que oyeron de la
boca de Pedro, NO PORQUE EL ESPÍRITU LES ILUMINARA. Para ser salvos
tuvieron que ser bautizados en agua como todos los hombres (Hechos 10:47,48;
2:38). Y esto lo hicieron DESPUÉS que el Espíritu cayó sobre ellos. Fueron
salvos cuando fueron bautizados, no cuando el Espíritu cayó sobre ellos.

Recibieron Poder Milagroso

Los de la casa de Cornelio no recibieron el Espíritu en sus corazones para


sello de su salvación. El Espíritu CAYO sobre ellos y les dio el poder milagroso
de hablar en lenguas.

Ya hemos estudiado ampliamente la diferencia entre el Espíritu Santo y los


dones milagrosos que el Espíritu daba a los hombres. El texto es bien claro en
declarar que lo que los de la casa de Cornelio recibieron fue el poder de hablar
en lenguas (Hechos 10:46). Es por eso que Pedro dijo que el Espíritu había
caído sobre los de la casa de Cornelio "como" sobre los apóstoles al principio.

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Ambos recibieron el poder de hablar en lenguas, uno de los dones que el
Espíritu daba. El hecho que los de la casa de Cornelio recibieran este poder
era prueba que la salvación y el Espíritu Santo Mismo estaban disponibles no
solamente a los judíos sino también a los gentiles. Pero ellos no fueron
bautizados en el Espíritu Santo en aquel día.

Acción Cumplida -- Resultado Continuando

En Hechos 10:45 el texto dice: "Y los fieles de la circuncisión que habían
venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles SE
DERRAMASE el don del Espíritu Santo." Sabemos que el don del Espíritu
Santo es el Espíritu Mismo (Hechos 2:38; 5:32; Gálatas 4:6). Esta es la
bendición que todos los hombres pueden recibir porque el Espíritu FUE
DERRAMADO en el día de Pentecostés. Y esto es exactamente lo que señala
el tiempo del verbo "SE DERRAMASE".

El tiempo en el griego es el PERFECTO. Esto señala UN ACTO


CUMPLIDO EN EL PASADO CON LOS RESULTADOS O BENEFICIOS
CONTINUANDO EN EL PRESENTE.
Se puede ilustrar de la siguiente manera:

.----------------------------------------------------------->

Es un punto de acción ya cumplida con el resultado continuando en el presente.

El Espíritu Santo fue derramado en el día de Pentecostés: ACCIÓN


CUMPLIDA. Pero ahora está disponible a todos los hombres por medio de la
obediencia al evangelio: RESULTADO CONTINUANDO.

Lo que Lucas escribe en Hechos 10:45 es que los cristianos judíos


quedaron atónitos que el derramamiento del Espíritu (efectuado en el día de
Pentecostés y con el beneficio todavía permanente) había sido también para los
gentiles. Es decir que ellos, al fin, reconocieron lo que Joel había dicho y lo que
Pedro mismo había declarado: EN EL DÍA DE PENTECOSTÉS el Espíritu
Santo fue derramado SOBRE TODA CARNE. La promesa era para todos
cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

El tiempo del verbo NO dice que el Espíritu fue derramado sobre los
gentiles en aquel día en la casa de Cornelio. El don de hablar en lenguas que
ellos recibieron fue nada más prueba que el Espíritu Santo había sido
derramado para ellos también EN EL DÍA DE PENTECOSTÉS. Y cuando fueron
bautizados para perdón de los pecados recibieron el Espíritu Santo.

Por tanto, el caso de la casa de Cornelio no es un segundo caso del


bautismo en el Espíritu Santo SINO la prueba que el Espíritu fue derramado
sobre toda carne en el día de Pentecostés. Es prueba que el Espíritu Santo está

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disponible a todos los hombres: judíos y gentiles y lo ha sido desde aquel día de
Pentecostés cuando fue derramado. Está disponible a todos aquellos que
reciben el llamamiento de Dios por medio del evangelio. Cualquier persona hoy
día puede recibirlo también cuando obedece la palabra del evangelio.

El Bautismo En Fuego

Algunas personas han pensado que el bautismo en el Espíritu Santo y el


bautismo en fuego sean una misma cosa. Creen que el fuego tiene que ver con
la recepción de la promesa del Espíritu Santo. Para aclarar este punto
necesitamos estudiar detenidamente la declaración de Juan el Bautista en
Mateo 3:7- 12. LEA TODO EL TEXTO ANTES DE SEGUIR.

Arboles Sin Fruto / Paja

Notamos en los versículos 7-10 que Juan está condenando la incredulidad


y falta de arrepentimiento de la mayoría del pueblo judío. Les habla de "la ira
venidera". Les promete que "el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por
tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado EN EL FUEGO". Les
está diciendo que CADA UNO DE ELLOS QUE NO SE ARREPIENTE DE SUS
MALAS OBRAS VA A SER DESTRUIDO Y CASTIGADO POR DIOS. El hacha
YA ESTA PUESTA a la raíz dice Juan.

No puede haber duda que se refería al principio del fin del judaísmo, el cual
se culminó cuando Jerusalén y su templo fueron destruidos por el general Tito
en el año 70 después de Jesucristo.

Para describir esta destrucción Juan usa el símbolo del fuego. "Cortado y
echado en FUEGO"; el bautismo en FUEGO; quemar la paja en FUEGO que
nunca se apagar. Mateo 3:10-12 presenta estos tres pensamientos. El
versículo 12 es especialmente claro: "Su aventador está en su mano, y limpiará
su era; y recogerá su trigo en el granero, y quemará la paja en fuego que nunca
se apagará" (Mateo 3:12). Está hablando de aquel que le bautizaría en Espíritu
Santo y fuego (Cristo Jesús). Sale a aventar el grano y limpiar su era. El trigo
tiene un fin: EL GRANERO. La paja tiene otro fin diferente: EL FUEGO. El
trigo representa a aquellos que llevan fruto de arrepentimiento. Serán benditos
por el Cristo. Estos serían bautizados en Espíritu Santo. La paja es aquello que
no sirve: los siervos rebeldes e inútiles. Serán castigos por el Cristo. Estos
serían BAUTIZADOS EN FUEGO.

Malaquías 3

Este mensaje de salvación para algunos y destrucción para los


desobedientes es un mensaje común en los profetas del Antiguo Testamento.
Especialmente notable es la manera en que usan el FUEGO como SIMBOLO

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DE LA DESTRUCCION DE UNA NACION REBELDE. (Vea Isaías 33:13-15
hablando de Israel; Isaías 66:15,16,24 hablando de Sión; Jeremías 4:4 hablando
de Jerusalén; Jeremías 21:10-14 hablando de Jerusalén atacada por el rey de
Babilonia; Ezequiel 19:10-14; 20:45-49 hablando de Judá; y muchos otros textos
que usted puede estudiar con la ayuda de una concordancia completa de la
Biblia).

Pero nosotros vamos a notar dos en el libro de Malaquías que se refieren a


la venida de Juan el Bautista, Cristo y la destrucción por fuego de los
desobedientes de Israel en aquel tiempo: EL BAUTISMO EN FUEGO.

En Malaquías 3:1 la Biblia dice: "He aquí, yo envío mi mensajero, el cual


preparará el camino delante de mí." Por supuesto esto se refiere a JUAN EL
BAUTISTA (lea Mateo 11:10). Luego dice el texto: "y vendrá súbitamente a su
templo EL SEÑOR a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien
deseáis vosotros." Esto se refiere a la venida de CRISTO JESUS. Pero luego
en el versículo 2 encontramos esta descripción del Cristo: "¿Y quién podrá
soportar el tiempo de su venida? ¿o quién podrá estar en pie cuando él se
manifieste? Porque él es como FUEGO PURIFICADOR, y como jabón de
lavadores." Esto significa que para el pueblo de Israel el Cristo sería como un
fuego que purifica - quemando la escoria y dejando lo puro para la gloria de
Dios. "Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de
Leví, los afinará como a oro y como a plata, y traerán a Jehová ofrenda en
justicia" (Malaquías 3:3).

Así que esta profecía nos presenta a Juan el Bautista y luego a Cristo
Jesús y dice LO MISMO que Juan después dijo de El: IBA A BENDECIR A LOS
OBEDIENTES Y DESTRUIR A LOS REBELDES. El símbolo de fuego es uno de
DESTRUCCION para los rebeldes de la casa de Israel en el tiempo de Cristo.

Malaquías 4

En Malaquías 4:1 encontramos la misma condición: "Porque he aquí, viene


el día ARDIENTE COMO UN HORNO, y todos los soberbios y todos los que
hacen maldad serán ESTOPA; aquel día que vendrá LOS ABRASARA, ha dicho
Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama." Esta destrucción de los
desobedientes de Israel POR FUEGO se refiere también al tiempo del Cristo (lea
Malaquías 4:2-6).

El profeta Elías que vendría antes del día de destrucción era Juan el
Bautista (compare Mateo 11:14; 17:10-13). Algunos se arrepentirían para ser
salvos por "el Sol de Justicia" pero los demás serían como "ESTOPA":
QUEMADOS EN FUEGO, el fuego de la destrucción.

Castigo Para Los Desobedientes

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A esto se refiere Juan el Bautista cuando habla del bautismo en fuego.
Claro está al considerar estas dos profecías como también el contexto de su
declaración en Mateo 3.

Además, cuando Cristo habló a Sus apóstoles de la bendición que iba a


recibir al venir el Espíritu Santo, NO prometió bautizarles en fuego sino
solamente en el Espíritu Santo. "Porque Juan ciertamente bautizó con agua,
mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días"
(Hechos 1:5).

También hay que tomar en cuenta que las lenguas que aparecieron
asentándose sobre los apóstoles en el día de Pentecostés NO ERAN FUEGO
sino "COMO DE FUEGO, o sea como si fueran de fuego aunque en realidad no
lo eran.

Y la porción de la profecía de Joel que se refiere al bautismo en fuego está


hablando también de la destrucción, no de ninguna bendición (Hechos 2:19-21).
Dios ofrecía la salvación de esa destrucción a aquellos que invocaran el nombre
del Señor. Así que no confundamos la bendición con la maldición.

El bautismo en fuego fue un acto de castigo. Parece que su cumplimiento


específico fue el castigo de los rebeldes de la nación de Israel que resultó en la
destrucción de la ciudad de Jerusalén y el templo en el año 70 después de
Cristo (también conforme a la profecía de Cristo en Lucas 21 y Mateo 24). Pero
cualquier individuo que sigue una vida de rebeldía semejante a la de ellos tendrá
el mismo fin, aunque no sea físicamente: ESPIRITUALMENTE en el lago de
fuego. Debemos obedecer a Cristo para ser salvos de la destrucción y también
para participar en la bendición del perdón de pecados y el don del Espíritu
Santo.

Resumen

Hemos aprendido mucho acerca del bautismo en el Espíritu Santo. He


aquí un resumen de los puntos sobresalientes:

(1) No fue para dar el perdón de pecados.

(2) Fue administrado solamente por Cristo Jesús.

(3) Aconteció solamente una vez - en el día de Pentecostés, pero los


beneficios continúan para siempre para todos aquellos que obedecen el
evangelio de Cristo por medio de la fe, el arrepentimiento y el bautismo en
agua para perdón de los pecados. En tal caso todos reciben el Espíritu
Santo.

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(4) No fue la recepción de poderes milagrosos como los de la sanidad ni el
poder de hablar en lenguas. El Espíritu Santo daba estos poderes a ciertos
individuos según Su voluntad, especialmente por medio de la imposición de
las manos de los apóstoles.

(5) No fue la recepción de la inspiración.

(6) Los de la casa de Cornelio no fueron bautizados en el Espíritu Santo en


aquella ocasión sino que recibieron un poder o sea un don milagroso del
Espíritu que cayó sobre ellos. Cuando fueron bautizados en agua para
perdón de pecados ellos también recibieron el Espíritu Santo que había
sido derramado en el día de Pentecostés tanto para gentiles como para
judíos.

(7) El bautismo en fuego no es parte del bautismo en el Espíritu Santo sino un


bautismo de castigo (específicamente de los rebeldes de la nación de
Israel en la ciudad de Jerusalén en el año 70 después de Cristo).

(8) No podemos recibir el bautismo en el Espíritu Santo hoy día porque fue un
acontecimiento único, PERO recibimos LOS MISMOS BENEFICIOS hoy
día cuando obedecemos el evangelio porque la promesa es para todas las
gentes en todas las generaciones que obedecen el llamamiento de Dios.
El propósito de Dios en derramar el Espíritu Santo en el día de Pentecostés
fue hacer disponible a todos los hombres la recepción del Espíritu Santo
por medio de la fe en Cristo, el arrepentimiento y el bautismo en agua para
perdón de pecados.

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