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Anexo 3.

Este documento presenta una introducción al derecho penal parte general. Define el derecho penal según varios autores y explica que su objetivo es proteger bienes jurídicos fundamentales mediante normas que establecen delitos y sanciones. Se clasifica el derecho penal en objetivo, subjetivo, sustantivo y adjetivo. También describe las características del derecho penal como normativo, público, sancionador, valorativo, finalista y personal. Finalmente, introduce conceptos como la ley penal, sus limitaciones temporales, espaciales y personales, y las fu

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Anexo 3.

Este documento presenta una introducción al derecho penal parte general. Define el derecho penal según varios autores y explica que su objetivo es proteger bienes jurídicos fundamentales mediante normas que establecen delitos y sanciones. Se clasifica el derecho penal en objetivo, subjetivo, sustantivo y adjetivo. También describe las características del derecho penal como normativo, público, sancionador, valorativo, finalista y personal. Finalmente, introduce conceptos como la ley penal, sus limitaciones temporales, espaciales y personales, y las fu

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

1.1 Derecho penal parte general


El derecho penal: concepto, objeto, fines, límites, fundamentos, naturaleza
y medios de que dispone.
Principalmente partiendo de la necesidad de la idea de derecho en general surge como
expresión de la necesidad de ordenar y organizar la vida comunitaria, al derecho penal se
le ha visto siempre como un conjunto de normas de superior jerarquía por tutelar
intereses jurídicos del individuo, del estado y de la sociedad.

Diversos autores lo conceptualizan de distintas maneras:

Francisco Pavón Vasconcelos nos dice que el derecho penal es el conjunto de normas
jurídicas, de derecho público interno, que definen los delitos y señalan las penas o
medidas de seguridad aplicables para lograr la permanencia del orden social.

Jiménez de Asua define al derecho penal como: el conjunto de normas y disposiciones


jurídicas que regulan el ejercicio del poder sancionador y preventivo del estado,
estableciendo el concepto del delito como presupuesto de la acción estatal, así como la
responsabilidad del sujeto activo, asociando a la infracción de la norma una pena finalista
o una medida aseguradora.

Labatut Glena nos señala que el derecho penal es el conjunto de normas cuya misión es
regular las conductas que se estimen capaces de producir un daño social o de originar un
peligro para la comunidad, bajo la amenaza de una sanción.

Porte Petit Candaudap nos dice que el derecho penal es el conjunto de normas jurídicas
que prohíben determinadas conductas a hechos u ordena ciertas conductas, bajo la
amenaza de una sanción.

Estos autores nos especifican de manera general en cada uno de sus conceptos, cual es la
función del derecho penal.

Celestino Porte Petit nos dice que el objeto del derecho penal es lo que constituye las
normas penales, a su vez, compuesta de preceptos y sanción.

En cuanto a los fines o fin del derecho penal es la protección de bienes jurídicos
fundamentales, es decir, de “un bien vital del grupo o del individuo”, dictando el estado al
efecto, las normas que considera conveniente.

Limites. Es la ley; donde la ley es fuente de medida de un derecho subjetivo del


delincuente por cuanto le garantiza frente al estado

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Fundamentos. Teorías absolutas, teoría relativa, teoría mixta (del artículo 8, 13 al 23


constitucionales).

Naturaleza. Es jurídica porque va a regular el comportamiento del hombre en sociedad


por medio del Estado que como institución pública está facultada para crear y aplicar las
normas penales.

Medios de que dispone. Son los centros penitenciarios (estos a su vez se dividen en alta
peligrosidad, media y baja), privación de la libertad, el arresto, reparación del daño y la
multa

1.2 Clasificación del derecho penal


La autora Griselda Amuchategui Requena nos clasifica al derecho penal en:

Derecho penal objetivo: lo constituye el conjunto de normas jurídicas emanadas del


poder público que establecen los delitos y señalan las penas y las medidas de seguridad,
así como su forma de aplicación.

Derecho penal subjetivo: es la protesta jurídica del estado de amenazar, mediante la


imposición de una pena, al merecedor de ella (ius puniendi).

Derecho penal sustantivo: se refiere a las normas relativas al delito, al delincuente y a la


pena o medida de seguridad. También conocido como derecho material.

Derecho penal adjetivo: es el complemento necesario del derecho sustantivo. Se trata del
conjunto de normas que se ocupan de señalar la forma de aplicar las normas jurídico-
penales en los casos concretos.

El autor Francisco Pavón Vasconcelos de acuerdo a los conceptos o definiciones


expresadas por distintos autores clasifican al derecho penal en:

Derecho penal objetivo: se le considera el conjunto de normas jurídicas que asocia al


delito, como presupuesto, la pena como consecuencia jurídica.

Derecho penal subjetivo: se identifica con la facultad del estado para crear los delitos, las
penas y medidas de seguridad aplicables a quienes la cometen, o los sujetos peligrosos
que puedan delinquir.

1.3 Características del derecho


Rafael Márquez Piñero nos dice que las características del derecho penal son las
siguientes:

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

a) Es cultural (normativo) en tanto que, en la actualidad, los juristas suelen aceptar la


clasificación de las ciencias en dos grandes bloques: culturales y naturales. Por un
lado están las ciencias del ser (que incluyen las naturales) y por otro las del deber
ser (llamadas culturales, en cuanto la cultura, fenomenológicamente hablando, es
un repertorio de comportamientos o patrones de existencia de la sociedad), y
entre estas se encuentra el derecho.
b) Es público en cuanto regula las relaciones entre el individuo y la sociedad, porque
solo el estado es capaz de crear normas que definan delitos y que impongan
sanciones en orden a la consagración del axioma liberal: nullum crimen, nulla
poenas sine lege.
c) Es sancionador garantizador diría el maestro Jiménez de Asua, porque el derecho
penal no crea la norma, sino que la hace positiva a través de la ley, pero es el
soporte insustituible para el ordenamiento jurídico general y está ligado, más que
ninguna otra rama del derecho, a la efectiva eficacia de este ordenamiento. Ello no
resta importancia alguna a la disciplina objeto de estudio, sino que solo la sitúa en
su verdadero parámetro; solo supone la existencia de un principio positivo,
lógicamente anterior a la ley penal.
d) Es valorativo porque la filosofía de los valores ha penetrado profundamente en el
derecho. El mundo de las normas debe asentarse en la realidad, pero el momento
estrictamente jurídico se caracteriza no por esa mera comprobación o verificación
de los hechos, y de sus regularidades (ley natural), sino por la vinculación de esa
realidad a un fin colectivo, en virtud del cual los hechos son estimados valiosos y,
consecuentemente procurados o evitados.
e) Es finalista puesto que si se ocupa de conductas, lógicamente debe tener un fin
(según Antolisei, este fin es el de combatir el fenómeno de la criminalidad). Pavón
Vasconcelos distingue el fin del derecho penal en mediato e inmediato; el mediato
tiene su objetivo en la correcta convivencia social, en tanto que el inmediato
consiste en la represión del delito.
f) Es personalísimo si se tiene en cuenta que la pena se aplica únicamente al
delincuente (en función de haber cometido el delito y sin salir de su esfera
personal. Así, conforme a este carácter, la muerte del delincuente extingue la
responsabilidad penal, aunque pueda subsistir la acción civil para la reparación del
daño.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

2.1 La ley penal


El autor Rafael Márquez Piñero nos dice que la ley penal en particular, constituye un acto
de voluntad colectiva (de la comunidad), expresada por los órganos del estado, mediante
el cual se regula jurídicamente todo un conjunto de relaciones sociales, esta declaración
de voluntad o ley no tiene la eficacia universal y permanente del derecho, pues está
limitada en un triple aspecto: temporal, espacial y personal.

En el orden temporal, la ley está limitada al tiempo en que se encuentra en vigor, en


virtud de la persistencia o no de la voluntad estatal que vivifica. En México, dado su
carácter político federativo, hay problemas de validez referentes a la materia, según
afecte a la reserva legislativa del Poder Ejecutivo Federal o a las facultades propias de las
entidades federativas.

En el orden espacial, resulta obvio, teniendo presente lo dicho al inicio respecto de la ley,
que eficacia de esta queda delimitada al lugar donde abarca y se ejerce el poder estatal.

En el orden personal, aunque prácticamente rige el principio de la igualdad de todas las


personas ante la ley, es evidente que la colectividad, organizada en Estado, para
manifestar su voluntad lo hace por medio de personas que encarnan a los órganos
estatales, personas (cuyas condiciones establece el derecho) que se encuentran en
circunstancias especiales, por virtud del ejercicio de sus facultades en relación con la
eficacia de la ley penal.

2.2 Las fuentes del derecho penal


La autora Griselda Amuchategui Requena nos explica que las fuentes del derecho pueden
ser reales, formales o históricas.

Por fuente se entiende todo lo que da origen o hace posible el surgimiento de lago. De
este modo, fuente del derecho será aquello que origina la creación de esta disciplina.

Fuentes reales. Las fuentes reales son la causa que hace necesaria la creación de la
norma; constituyen un acontecimiento que, en un momento dado, propicia el surgimiento
de una norma jurídica, por ejemplo: el aumento en delitos sexuales (como violación) ha
hecho que el legislador incremente su punibilidad aunque ello no resulte eficaz.

Fuentes formales. Las fuentes formales “son los procesos de creación de las normas
jurídicas”, de modo que en el derecho mexicano son fuentes formales la ley, la
jurisprudencia, la costumbre y, para algunos, también la doctrina y los principios generales
de derecho.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Fuentes históricas. Las fuentes históricas son los medios objetivos en los cuales se tienen
las normas jurídicas, por ejemplo: los pergaminos o códices en que se encuentran antiguas
normas o los bloques de piedra en que se hallan labradas las disposiciones legales
correspondientes.

Por la naturaleza espacial y delicada del derecho penal, solo ley puede ser fuente de él. Es
común escuchar que la doctrina y la jurisprudencia son fuente del derecho penal, pero
ambas únicamente sirven para profundizar en el, para desentrañar el sentido de la norma,
para aclarar las lagunas de la ley y, en general, para llevar a cabo una correcta
interpretación de aquellas.

Las investigaciones de los doctrinarios y la jurisprudencia son útiles para que, es un


momento dado, el legislador eleve a ley su contenido, con lo cual reformara las normas
penales; pero en cualquier caso, solo la ley es fuente del derecho penal.

2.3 Principios fundamentales de la ley penal


Principio de materialidad o del hecho.
“Nullum crimen, nulla poena sine actione o sine conducta”.
Se traduce en que el hecho ilícito necesariamente tiene que consistir en un acto u hecho
humano que trascienda la subjetividad del autor para proyectarse en el mundo objetivo.
En tal sentido la conducta se entiende como subjetividad que se extrovierte u objetiviza.
Este principio tiende a evitar que se consideren como delitos:

a) Los pensamientos, las voliciones, los sentimientos. Se diferencia el ámbito de la


moral del ámbito del derecho.

b) Los pensamientos, las voliciones, los sentimientos, aún cuando sean verbalizados.
Se evita castigar, básicamente, las ideas políticas.

c) Los tipos de autor. Es decir, punir a las personas por lo que “son” y no por lo que
“hacen”. La violación de este principio de observa de manera recurrente en los
tipos contravencionales.

Principio de legalidad.
“Nullum crimen, nulla poena sine lege”.
Sintéticamente puede describirse este principio indicando que no pueden existir delitos ni
penas fuera de los expresamente previstos en la ley penal. Su formulación corresponde a
Feuerbach, aunque ya había sido enunciado tanto por Beccaria como por Montesquieu. El
principio de legalidad “formal”, que está íntimamente ligado al tema de las fuentes (la ley
como única fuente del derecho penal).

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Principio de reserva.
“Nullum crimen, nulla poena sine lege scripta”.
Según este principio tan solo la ley, entendida restrictivamente en sentido formal y no
material, puede resultar fuente de delitos y de penas. Nace de la idea de que solo el poder
legislativo, representante de la voluntad popular, constituía suficiente garantía de libertad
y seguridad. Implica una advertencia al Poder Ejecutivo de que la creación de delitos y
penas es monopolio del legislativo, y una orden al Poder Judicial de no apartarse de la ley
formal.

Principio de tipicidad.
“Nullum crimen, nulla poena sine lex certa”.
Requiere la formulación taxativa de los delitos y de las penas, es decir la descripción
fáctica exhaustiva de la conducta punible y de la pena correspondiente. Se deben describir
los hechos ilícitos señalando minuciosamente de manera clara y precisa los requisitos
esenciales de los mismos, evitando la utilización de palabras vagas, imprecisas,
indeterminadas, excesivamente genéricas o de contenido valorativo. Ejemplos de la
violación de este principio se encuentran en las leyes penales del Tercer Reich que
castigaban a quienes actuaran “en contra del sano sentimiento del pueblo alemán”, o en
la Unión Soviética a quienes realizaran “propaganda antisocialista”.
No en todos los casos resulta posible cumplir con los requisitos previamente indicados y
este principio debe ser entendido con cierta elasticidad. Sin embargo hay que evitar los
abusos restringiendo al máximo posible el nivel de inseguridad, y para ello sería
aconsejable evitar la formulación de leyes penales en blanco, recurrir a tipos que no
describen conductas sino que nombran al delito (ej.: la estafa, la injuria, etc.), o que
realizan valoración que solo pueden ser interpretadas por el juez (ej. grave ultraje al
pudor).

Principio de prohibición de la analogía.


“Nullum crimen, nulla poena sine lege stricta”.
Lo que se prohíbe es el procedimiento analógico como instrumento creador de delitos y
de penas en manos del juez. Esto no implica la aplicación de la analogía en favor del
imputado, ni la aplicación de una interpretación extensiva. Si bien en este último caso el
límite con la analogía puede ser imperceptible, se trata de diferenciar una y otra cosa
buscando en “el sentido literal posible de los términos lingüísticos de la ley”.

Principio del bien jurídico.


“Nullum crimen, nulla poena sine iniuria”.
Este principio, que complementa a los anteriores, tiende a evitar a que se conciba al delito
como mera desobediencia. Con ello se pretenda que no sea suficiente la mera voluntad
del legislador para constituir como ilícito a cualquier conducta, sino que solo pueda serlo
aquella que daña o pone en peligro a un bien protegido por la norma. El bien jurídico se
convierte de esta manera en una instancia legitimante del poder punitivo, y convierte en
función de la ley penal la protección de dichos bienes, impidiendo que el legislador pueda
castigar conductas que no resulten lesivas.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

2.4 Importancia del principio “NULLUM CRIMEN, NULLA POENA SINE LEGE”

El principio de legalidad (‘nullum crimen, nulla poena sine lege’) está contenido en la
Constitución Nacional, en el art. 14, y de él surgen principios básicos para nuestro Derecho
Penal.

Conforme al principio de legalidad, sólo la ley crea delitos, y sólo podrá considerarse
delito, aquel hecho que la ley declare delito expresamente. Por eso es que decimos que
‘no hay delito sin ley’. Mientras la ley no prohíba un hecho, el hombre tiene libertad para
realizarlo. Con esto, queremos dejar en claro que, en base al principio de legalidad, en
Derecho Penal no se admite la analogía; o sea que, si el hecho no está contemplado
concretamente en la ley, no podrá aplicarse a él, una norma que castigue un hecho similar
(ejemplo: el hurto y el robo, son hechos similares; si se diese el caso de que el hurto no
estuviese contemplado por el Código, no podría aplicarse, por analogía, al que hurta, la
pena correspondiente al robo). Para poder aplicar pena por un hecho, no basta que la ley
lo declare delito, sino que es necesario que dicha ley sea previa, anterior al hecho. Con
esto se está declarando la irretroactividad de la ley penal; o sea, que ella no puede
aplicarse a hechos pasados, sino que debe aplicarse a hechos futuros. La irretroactividad
de la ley penal, sólo podrá dejarse de lado cuando la ley posterior al hecho, sea más
favorable al reo (ej. cuándo la ley posterior, establezca pena menor).

Beling sostiene que, para que una norma responda al principio de legalidad, ella debe ser:

A) Escrita, para que no queden dudas acerca de su contenido.

B) Estricta, significa que debe describir concretamente la conducta que es delito (este es
un medio para evitar la analogía).

C) Previa: debe ser anterior al hecho delictivo.

En cuando al origen del ‘principio de legalidad’, podemos decir que, si bien en el derecho
Romano hubo aplicaciones del mismo, si verdadero origen debe verse en la Carta Magna
de 1215, en donde el Rey Juan Sin Tierra hace concesiones a los nobles de Inglaterra.
Entre otras libertades, la Carta Magna expresa que «nadie podrá ser arrestado,
aprisionado... sino en virtud de un juicio de sus pares, según la ley del país» (art. 48 de la
Carta Magna), y además el Rey reconoce que sólo el Parlamento podrá dictar Leyes
penales. Posteriormente el principio es recibido por la Declaración de Derechos del
Hombre y del Ciudadano (Francia, 1789), en la cual entre sus artículos se destacan: Art. 5:
«La ley no tiene derecho de prohibir sino las acciones perjudiciales a la sociedad», «todo
lo que no está prohibido por la ley no puede ser impedido»; «nadie puede ser obligado a
hacer lo que ella no ordena». Art. 8: «Nadie puede ser castigado más que en virtud de una
ley establecida o promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada».

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

2.5 Los diversos tipos de interpretación de la ley penal.


Francisco Pavón Vasconcelos nos dice que ley, única forma de expresión del derecho
penal, debe ser aplicada para hacer posible la realización de este; por ello hace necesario
un proceso previo denominado “interpretación”. Se interpreta una ley cuando se busca y
esclarece o desentraña su sentido mediante el análisis de las palabras que la expresan.

Las clases de interpretación de la ley son las siguientes:

Según los sujetos.

Aunque la interpretación tiene como fin único conocer el sentido de la ley y desde tal
punto de vista no admite clasificación, la doctrina ha diferenciado varias clases atendiendo
a los sujetos que la realizan, a los medios o procedimientos empleados y al resultado a
que se llega. Según los sujetos que la realizan la interpretación puede ser:

a) Doctrinal o privada.- se le llama interpretación doctrinal o privada a la llevada a


cabo por los especialistas y estudiosos del derecho, es decir, los juristas, pero
carecen de fuerza e influencia aunque en ocasiones la adquiere a través de las
otras formas señaladas.

b) Judicial.- la interpretación judicial es la realizada por los órganos jurisdiccionales al


decidir las contiendas planteadas y hacer realidad el derecho cuestionado. El juez
constituye, pues, el órgano de interpretación de la ley al resolver todos los
conflictos planteados ante él y aplicar la ley, aun cuando la interpretación que
realiza carece del poder de obligar.

c) Autentica.- es la que realiza la propia ley en su texto, mediante normas de carácter


puramente interpretativo, o a través de leyes posteriores con idéntico fin. Por ello
se dice que tal forma de interpretación puede ser contextual o posterior.
Tratándose de esta última se opera el fenómeno de la incorporación, pues la ley
posterior pasa a formar parte del texto de la primera. A diferencia de la otras
clases de interpretación, la autentica tiene fuerza obligatoria general.

Según los medios.

De acuerdo con el procedimiento seguido para encontrar el significado de la ley, la


interpretación puede ser gramatical o literal y lógica o teleológica. Algunos autores

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

consideran a la primera como condición previa de la segunda, dado que el texto literal de
la ley es el punto de arranque para llegar al fin propuesto.

a) Gramatical o literal.- la interpretación gramatical generalmente se afirma que si la


ley se expresa en palabras y el sentido de estas es claro, el intérprete debe
limitarse a su literalidad. Ahora bien, como en muchos casos la voluntad del
legislador no encuentra perfecta expresión en la ley, resultando oscuro el sentido
de esta, se impone la necesidad de buscar el significado de la expresión usada por
aquel, recurriendo, en primer término, a la gramática. Dentro del proceso de
investigación que busca aclarar la expresión de la ley, el juez carece de facultades
para dar a las palabras una significación diversa de la propia, salvo que la intención
del legislador haya sido otorgársela, empleándolas no en un sentido vulgar sino
técnico jurídico.
b) Lógica o teleológica.- esta forma de interpretación busca, como toda otra,
encontrar cual es la voluntad de la ley, su contenido real, sirviéndose de medios de
diversa naturaleza a través de un proceso lógico.

Según los resultados.

Atendiendo a los resultados, la interpretación puede ser: declarativa, extensiva, restrictiva


y progresiva.

a) Declarativa.- se está en presencia de una interpretación declarativa cuando existe


perfecta coincidencia entre el contenido de la ley y su expresión; entre el espíritu y
la letra. En realidad tal forma de interpretación ha sido puesta en duda, y no sin
razón, por eminentes juspenalistas, entre ellos Antolisei, Manzini, etc., quienes
aducen que toda interpretación es declarativa de la ley.
b) Extensiva.- la interpretación extensiva supone un texto estrecho para la intención
de la ley, pues la voluntad de esta tiene mayor amplitud con relación al significado
de las palabras usadas por el legislador.
c) Restrictiva.- la interpretación restrictiva, al contrario de la extensiva, reduce o
restringe el alcance del texto de la ley para ponerlo acorde con la voluntad de esta.
Por tanto, en esta clase de interpretación, como lo aclara Jiménez de Asua “se
reduce el alcance de las palabras de la ley por entender que su pensamiento y
voluntad no consiente atribuir a su letra todo el significado que en ella podrá
contenerse.
d) Progresiva.- si el derecho es algo vivo, cambiante como las necesidades,
indudablemente su sentido varía de acuerdo con las nuevas concepciones de la
vida, de manera que en ocasiones debe interpretarse en forma progresiva, para
adaptarlo al presente. Las normas jurídicas se dictan para regular situaciones

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

futuras y, por ello, a través de la interpretación progresiva, se busca armonizar la


ley con las situaciones cambiantes, sin que esto signifique, de ninguna manera, una
función que, extralimitándose de una pura interpretación, pretenda la creación de
casos que el precepto legal no ha querido comprender.

2.6 Los ámbitos de validez de la ley penal


El autor Rafael Márquez Piñero nos explica los ámbitos de validez de la ley penal

Validez temporal de la ley penal

El periodo vital de la ley en general y la ley penal en particular se extiende entre dos
momentos: cuando es promulgada y publicada, y cuando deje de ser obligatoria por su
derogación y abrogación. Su validez temporal abarca, pues, el tiempo comprendido entre
esos dos momentos señalados.

El proceso de su validez temporal incluye tres fases:

a) La sanción por el poder legislativo


b) Una vez sancionada, la promulgación, primer acto formal para su eficacia frente a
los ciudadanos
c) Una vez promulgada, segundo acto formal, la publicación para su debido
conocimiento y acatamiento.

La sanción, aprobación por el poder legislativo, hace referencia a la propia existencia


jurídica de la ley.

La promulgación es el acto mediante el cual el jefe del estado, el titular del poder
ejecutivo de la nación, o sea el presidente de la republica, declara la existencia de la ley y
ordena su ejecución. De la promulgación dimana la ejecutoriedad de la ley.

La publicación es la difusión de la ley para que llegue al conocimiento de la ciudadanía; en


México se realiza por medio del diario oficial de la federación. De la publicación deriva su
obligatoriedad.

Vigencia y derogación

Una vez cumplidos los anteriores tramites, comienza la vigencia de la ley. En la republica
mexicana, el artículo 3 del código civil para el distrito federal establece que las leyes son
obligatorias, para todos los efectos, a los tres días de su publicación en el diario oficial.
Esto tiene aplicación por lo que se refiere al lugar de publicación del diario oficial, (México,

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

D.F); en los de más lugares sobre el plazo indicado, se cuenta un día mas por cada 40
kilómetros de distancia o fracción que exceda de la mitad.

¿Cuándo queda derogada una ley, en el caso que nos ocupa una ley penal? La vigencia de
una ley, dice el maestro Jiménez de Asua, cesa por uno de los supuestos siguientes:

a) Por otra ley ulterior, que expresamente deroga la primera o que tácitamente la
abroga, por contener disposiciones contrarias o regular de modo completo la
materia tratada en la anterior.
b) Por llevar en el propio texto o en el de otra ley, de igual o superior rango, la fecha
de su capacidad (leyes temporales).
c) Por haber desaparecido el objeto, las circunstancias o los privilegios que le dieron
nacimiento.

“la ley solo quedara abrogada o derogada por otra posterior que así lo declare
expresamente o que contenga disposiciones total o parcialmente incompatibles con la ley
anterior”.

Retroactividad e irretroactividad

La ley penal tiene un enfoque hacia el porvenir, no hacia el pasado; por consiguiente, es
aplicable a todos los delitos cometidos desde el momento de su vigencia, más no los
realizados con anterioridad. El fundamento de este criterio reside en que no se puede
violar el derecho adquirido por el delincuente, en cuanto miembro del grupo social que
establece la ley, a ser castigado por la ley vigente en el momento de la comisión del delito.
Dorado Montero, el gran maestro, afirma que el principio de la no retroactividad de la ley
es un principio constitucional, una garantía constitucional, se trata de unos de los
derechos adquiridos por los ciudadanos frente al poder social, uno de aquellos derechos
que integran la personalidad inviolable del individuo.

En realidad, el principio de la irretroactividad de la ley penal es una consecuencia del


principio de legalidad (nullun crimen nulla poena sien lege), ya que si las leyes penales
tuvieran efecto retroactivo, el estado, cuando promulgase leyes punitivas de hechos antes
no delictuosos, haría una burla siniestra de dicho principio de legalidad y de las garantías
subsecuentes al mismo.

Validez espacial de la ley penal

La ley penal se aplica a todos los delitos cometidos dentro del territorio del estado, con
absoluta independencia de la nacionalidad de los delincuentes, ya sean ciudadanos o

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

extranjeros; es decir, la ley penal es fundamentalmente territorial. Se trata de una


manifestación de la soberanía de cada estado.

El principio de territorialidad de la ley penal tiene doble vertiente:

a) Positiva, la ley penal se aplica a todos los residentes o habitantes del espacio
territorial de una nación.
b) Negativa, la ley penal, en términos generales, no suele aplicarse a nadie fuera del
territorio del estado.

Del principio de territorialidad de la ley penal se deriva que ni las leyes ni las sentencias
procedentes del extranjero tienen eficacia dentro del territorio penal de cada estado. En
México, esta no aplicabilidad de leyes y sentencias extranjeras solo tienen la excepción, en
el caso de la apreciación de la peligrosidad de un delincuente, acreditada por la
reincidencia.

Territorialidad de la ley penal

En conclusión, puede afirmarse que el principio de la territorialidad de la ley es


fundamental en el derecho penal. La ley penal del estado se aplica a todos los delitos
cometidos dentro de su territorio, y en la República Mexicana.

Territorio del estado

El territorio del estado se puede definir como “toda porción del espacio y conjunto de
cosas sobre las que se extiende el poder del imperio de un estado”. Este es no solo un
mero concepto geográfico, sino que se amplía al territorio jurídico, que no lo constituye
únicamente el territorio nacional, sino todo el territorio de la soberanía del estado.

Por consiguiente, en la porción de espacio sobre la cual se extiende la soberanía de un


estado, real o materialmente o por medio de figuras jurídicas ficticias, quedan incluidos:

a) Al suelo y el subsuelo, delimitados, entre la frontera del país


b) El llamado mar territorial
c) El espacio aéreo
d) Los territorios ocupados
e) Los territorios diplomáticos y consulares
f) En el conjunto de cosas, sobre las que se ejerce la soberanía estatal

Mar territorial

Es la zona del mar que baña las costas de un estado y a la que extiende la soberanía de su
ley. Su límite, en un principio, fue fijado en el alcance máximo de un disparo de cañón,

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

según Grocio al decir: potestas terrae finitur ubi finitur armonum vis (la potestad
territorial terminara donde se acabe la fuerza de las armas). Puede afirmarse que no hay
una autentica norma internacional obligatoria que determine con exactitud la extensión
del mar territorial de los estados, quizá porque se trata de un problema muy complejo que
excede del ámbito puramente jurídico y penetra de lleno en el político.

Buques

En alta mar, los buques son considerados como territorio del país cuya bandera
enarbolan. Si se encuentran en puertos o aguas territoriales pertenecientes a una nación
extranjera, los buques pueden ser mercantes o de guerra. Los primeros, en términos
generales y con mayor o menor extensión, quedan sometidos a la ley territorial según los
tratados, mientras que los segundos se estiman, en todo caso, como territorio del país al
que pertenecen y solo se le aplicara su ley nacional.

Espacio aéreo

La denominación espacio aéreo procede de Ambrosini, y se entiende por tal “la columna
perpendicular de aire que cubre la tierra firme y las aguas de un estado”. Evidentemente,
el estado tiene la jurisdicción dimanante de su soberanía sobre las capas atmosféricas,
envolventes de su territorio y de su mar; aunque solo sea por razones de defensa y
seguridad nacional tanto en la paz como en guerra.

Aeronaves

Son aeronaves los vehículos que pueden sostenerse en el aire. Estas aeronaves pueden ser
de propiedad privada o del estado.

Territorio de ocupación

Haya casos en que un territorio extranjero es ocupado por el ejército de otra nación. Para
los efectos de la disciplina penal, pueden presentarse dos supuestos:

a) Que la ocupación haya tenido lugar como consecuencia de una guerra, en cuyo
caso la ley penal del país del ejército ocupante se extenderá no solo a los militares,
sino también a todos los habitantes del país ocupado.
b) Que un ejército simplemente atraviese un país amigo o neutral, con el
consentimiento del gobierno de este, en cuyo caso la ley penal del país del ejercito
transeúnte solo se extenderá a los miembros de ese ejército.

Territorios diplomáticos y consulares

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Según la doctrina Latinoamérica, o por lo menos una parte de ella, se reconoce la


extraterritorialidad del espacio ocupado por las representaciones diplomáticas de un país
en el extranjero, en calidad del territorio de soberanía del país representado, añadiendo
ese sector doctrinal que es practica reconocida en el derecho internacional.

Extraterritorialidad

El principio de la territorialidad de la ley penal priva en el campo del derecho penal, como
ya se ha señalado reiteradamente, pero hay determinados supuestos facticos en que este
principio absoluto sufre atemperación en virtud de determinadas circunstancias.

Primer supuesto. Como excepciones por razón del llamado principio de la personalidad, la
ley penal nacional se aplica a delitos cometidos por mexicanos en territorio extranjero o
por extranjeros que delinquen también en territorio extranjero.

Segundo supuesto. También hay excepciones al principio de territorialidad de la ley penal


en virtud del llamado principio real o de la nacionalidad del bien jurídico lesionado
(aplicable a los delitos cometidos tanto por nacionales como por extranjeros)

Al respecto, pueden plantearse dos situaciones:

a) Que el delito se inicie en el extranjero y se cometa materialmente en la Republica,


lo cual no origina ninguna dificultad de tipo internacional, ya que la consumación
del delito tiene lugar en México con expresa violación de su derecho punitivo.
b) Que el delito sea consumado materialmente en el extranjero, pero que se agote
sus efectos u objetivos en México, lo cual da lugar a aplicar la ley penal mexicana
en relación con las últimas materializaciones del iter criminis.

La sanción en México de las dos situaciones está fundamentada en el hecho de que, aun
cuando los actos materiales ejecutivos se inicien o culminen en el extranjero, la lesión del
derecho se materializa en suelo mexicano.

Tercer supuesto. La ley penal nacional tiene también una aplicación extraterritorial
conforme al principio de competencia universal, basado en la salvaguarda (que compete a
todos los estado) de los valores más esenciales de la sociedad: se trata de delitos
justificativos de la actitud defensiva ante ellos de los estados; por ejemplo la piratería, el
trafico de narcóticos, el tráfico sexual de hombres y mujeres, etc.

Extradición

14
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Etimológicamente, el termino extradición procede del prefijo ex, que significa fuera, y de
la palabra traditio, que jurídicamente significa entrega, es decir, entrega fuera. Para los
efectos de la disciplina penal, la extradición puede definirse diciendo que es el acto de
entrega que un estado hace a otro, de un individuo acusado o ya condenado que se
encuentra en el territorio del primer estado, para que el segundo país se le enjuicie
penalmente o se ejecute la pena.

Existen diversas clases de extradición

Extradición activa y pasiva

Esta extradición se da según se enfoque desde el punto de vista del estado requirente, es
decir, el que la solicita de otro estado (activa), que tiene un carácter fundamentalmente
político y administrativo, o desde el ángulo del estado en cuyo territorio se encuentra el
presunto delincuente y es requerido para entregarlo por otro estado (pasiva), que tiene
un carácter predominantemente jurídico y jurisdiccional.

Extradición voluntaria

Se da cuando el individuo reclamado se entrega, a petición suya, sin mayores


formalidades. Algunos autores, como Travers, entienden que la demanda formal de
entrega es esencial para la existencia de la extradición como una denominación impropia.

Extradición de transito

Esta extradición se da en el caso de que el individuo, cuya extradición ha sido concebida


por el estado requerido al país requirente, sea conducido en calidad de detenido por el
territorio de un tercer estado, o llevado en buque o aeronave pertenecientes a este tercer
país.

Reextradición

Se trata del caso de que, habiendo conseguido un Estado de otro la entrega de un


delincuente en virtud de la demanda de extradición, el mismo reo es reclamado por un
tercer Estado, con base en un delito cometido con anterioridad a aquel por el cual fue
entregado. En aquellos países que no tienen previsto el caso, la costumbre internacional
deja facultad al segundo país requirente para dirigirse al Estado que obtuvo la entrega del
delincuente (primer requirente), pero con la obligación de recabar la anuencia del Estado
que ya concedió la extradición. En todo caso, el Estado requerido tiene la obligación de
examinar si la reextradición, que al mismo tiempo es un derecho de examen, es admisible
conforme a sus propias leyes internas o convenios con el último Estado demandante.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

La autora Griselda Amuchategui Requena nos menciona un ámbito que el autor Rafael
Márquez Piñero no mencionó este ámbito es:

Validez material de lay penal

Para entender el problema referente a este ámbito de validez de la ley penal, hay que
distinguir tres órdenes desde los cuales puede contemplarse la aplicación de la norma:

a) Orden común. También se conoce como local u ordinario. Como se ha expresado,


debido al sistema federal mexicano cada entidad federativa legisla en materia
penal; así, existirán delitos y normas procesales con diversas características, según
el estado donde ocurran aquellos. Por regla general, puede decirse que es común
lo no reservado especialmente a la federación. Dicho de otra manera, todos los
delitos son comunes, menos los que expresamente y por excepción la ley
determina como federales.

b) Federal. Aquí quedan comprendidos los delitos que afectan directamente a la


federación. Se llama delitos federales los establecidos en el artículo 50 de la LOPJE.
El artículo 1 del Código Penal Federal establece que dicho Código se aplicara en
toda la Republica para los delitos de orden federal.

c) Militar. También se llama castrense y rige las relaciones del cuerpo armado. Existe
una legislación especial, que es el Código de Justicia Militar, en el cual se señalan
los delitos y las penas correspondientes a los miembros del ejército.

Validez personal de la ley penal

En este aspecto, la validez de la ley penal atiende a la persona a quien va dirigida; por
supuesto, parte del principio de igualdad de todos los hombres ante la ley.

Igualdad de todos ante la ley. Antiguamente no prevalecía este sentir, de modo que se
efectuaban distingos absurdos e incluso injustos, cuando se examinan épocas en que
existía la servidumbre, la esclavitud, etc. En épocas pretéritas, las desigualdades ocurrían
en función de criterios diversos: por la condición natural (sexo, edad, color, raza, etc.); en
ciertas civilizaciones, las deformaciones físicas hacían que la ley se aplicara con mayor
rigor a quienes habían tenido la desgracia de padecerlas o según las condiciones sociales
(castas, siervos, esclavos, cargos públicos, títulos nobiliarios, etcétera).

16
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

La constitución mexicana, en el artículo 2º,. Establece ese principio de igualdad, prohíbe la


esclavitud y considera libre al esclavo extranjero que entra en el país. Por su parte el
artículo 12º constitucional se declara que no se consideraran títulos de nobleza,
prerrogativas ni honores hereditarios, e incluso se desconocen los concebidos en otros
países.

Excepciones al principio de igualdad. Existen situaciones especiales en las que este


principio deje de tener aplicación, las cuales, como se verá, se justifican plenamente:

a) En el derecho interno. Se presenta un caso en el que a determinados servidores


públicos, ante la comisión de un delito, se les da un tratamiento especial, dedicado
de su función ante el Estado.

b) En el derecho internacional. Existe la institución de la inmunidad, prerrogativa que


se concede a los diplomáticos de otros países que se encuentran en el territorio
nacional en el desempeño de sus funciones. Su razón de ser consiste en garantizar
el debido cumplimiento de dichas funciones y evitar obstáculos, impedimentos e
incluso falsas acusaciones, que trascenderían en desprestigio internacional.

3.1 El Delito: concepto, sistemas y clasificación


El autor Francisco Pavón Vasconcelos nos dice en su libro que el delito a lo largo de los
tiempos, ha sido entendido como una valoración jurídica, objetiva o subjetiva, la cual
encuentra sus precisos fundamentos en las relaciones necesarias surgidas entre el hecho
humano contrario al orden ético-social y su especial estimación legislativa.

Del delito se han ocupado otras ramas del conocimiento humano como la filosofía y la
sociología. La primera lo estima como la violación de un deber, necesario para el
mantenimiento del orden social, cuyo cumplimiento encuentra garantía en la sanción
penal, mientras la segunda lo identifica con una acción antisocial y dañosa.

Un concepto substancial del delito solo puede obtenerse, dogmáticamente, de total


ordenamiento jurídico penal. De este desprendemos que el delito es la conducta o el
hecho típico, antijurídico, culpable y punible, afiliándonos, por tanto, a un criterio
pentatónico, por cuanto consideramos son 5 elementos integrantes:

a) Una conducta o un hecho


b) La tipicidad
c) La antijuridicidad

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

d) La culpabilidad
e) La punibilidad

En si no hay una definición específica para señalar lo que es el delito aquí el autor nos
señala algunas de otros penalistas:

Para Franz Von Liszt el delito es un acto humano, culpable, antijurídico y sancionado con
una pena.

Ernesto Von Beling lo define como la acción típica, antijurídica, culpable, subsumible bajo
una sanción penal adecuada y que satisfaga las condiciones de punibilidad.

Jiménez de Asua lo estima como un acto típicamente antijurídico culpable, sometido a


veces a condiciones objetivas de penalidad, imputable a un hombre y sometido a una
sanción.

Clasificación del delito

Rafael Márquez Piñero nos explica las clasificaciones del delito y su contenido:

Según su gravedad

Las distintas legislaciones penales se adhieren a uno de los sistemas siguientes: tripartito o
bipartito. La clasificación tripartita, de rancia estirpe, diferencia las infracciones penales
en: crímenes, delitos y contravenciones; parte su fundamentación de la terminología
penal del periodo filosófico. Los crímenes vulneraban los derechos naturales (libertad,
visa, etc.), los delitos lesionaban exclusivamente los derechos dimanantes del pacto social
(como la propiedad) y las contravenciones infringían preceptos administrativos y
reglamentaciones policiacas.

La clasificación tripartita tiene actualmente pocos partidarios y es criticada severamente


desde el punto de vista científico. Los propios autores franceses, como Boitard, la
censuran. Aun cuando se le reconoce su utilidad práctica, se le reprocha la inversión del
orden natural, es decir, en vez de derivar la gravedad de las acciones de la naturaleza del
hecho en sí, la deduce de la gravedad de la pena, “sin inquietarse en absoluto de la
inmoralidad del hecho”.

La clasificación bipartita, también de antiguos precedentes (fundamentalmente en el


derecho Germánico), que divide los hechos en delitos y contravenciones. A favor de esta
división, se argumenta que entre los crímenes y delitos no hay diferencia esencial, sino
absolutamente de cuantía, en tanto que entre delitos y contravenciones hay diversidad de
naturaleza y de cualidad. Los delitos son infracciones inspiradas por una intención

18
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

maliciosa, vulneradoras de intereses individuales o colectivos, y su represión es realizada


en similares condiciones por todos los pueblos de análogo estadio de civilización. A su vez,
las contravenciones son hechos distintos, por lo general carentes de inmoralidad,
perpetrados normalmente sin perversidad, constituíos de un simple peligro para el orden
jurídico y que se sancionan a título preventivo. La principal objeción a esta división es la
gran dificultad en delimitar con claridad la frontera entre ambas infracciones.

Por la manera de manifestarse la voluntad

Anticipando el concepto de acción, por necesidades de debido entendimiento de esta


clasificación, se puede decir, con Cuello Calón, que consiste en la conducta exterior
voluntaria dirigida a la producción de un resultado. Este es su sentido amplio, que
comprende: la acción en sentido estricto (es decir, un actuar positivo) y al omisión (es
decir, un no hacer o actuar negativo).

Así pues en cuanto a la manera de manifestarse la voluntad, los delitos se pueden


clasificar como delitos de acción o de omisión. Delitos de acción son aquellos que violan
una norma penal prohibitiva con un acto material o positivo (manifestado con un
movimiento corporal del agente); es decir, el delincuente hace lo que no debe hacer
(como en el homicidio, en el que viola la norma de no matar, ejecutando un movimiento
corporal al disparar el arma). A su vez en los delitos de omisión se viola una norma
preceptiva (que impone determinada conducta) por la abstención o inactividad del
agente; es decir, el delincuente no hace lo que debe hacer (por ejemplo dejar de auxiliar a
un herido en un accidente de tránsito).

Delitos de lesión y de peligro

Los delitos de lesión son los que, una vez realizados, producen un daño efectivo y directo
en los intereses o bienes jurídicamente protegidos por la norma vulnerada, (como el
homicidio y la vida, el robo y la propiedad); es decir, son los recogidos mayoritariamente
en los distintos códigos penales.

Los delitos de peligro no causan un daño efectivo y directo en intereses o bienes


jurídicamente protegidos, pero propician una situación de amenaza evidente de daño
para ellos. Peligro es la probabilidad de producir, de manera más o menos inmediata, un
resultado dañoso.

Por la unidad o pluralidad en la acción delictiva

Según este punto de vista, los delitos pueden ser instantáneos o permanentes. Son
instantáneos aquellos en los que la violación jurídica se produce simultáneamente con la

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

consumación de los mismos (como el robo) y son permanentes aquellos en los que la
violación jurídica continua ininterrumpidamente después de la consumación (como el
abandono de familia o la detención ilegal).

Por el resultado

Según este criterio, los delitos pueden ser formales o materiales. Son formales aquellos
que se consuman jurídicamente mediante el solo hecho de la acción o de la omisión,
necesidad de un resultado (como el falso testimonio), y son materiales aquellos que se
consuman cuando se produce el resultado dañoso que pretendía el delincuente (como la
muerte en el homicidio).

Delitos simples y complejos

Delitos simples. Son aquellos que solo lesionan un bien jurídico determinado a un solo
interés jurídicamente protegido (como las lesiones atentatorias contra el bien de la
integridad corporal).

Delitos complejos. Son los constituidos por hechos diversos que vulneran bienes jurídicos
distintos, cada uno de los cuales es por sí mismo un delito diverso (como el que mata para
robar, en cuyo caso hay homicidio y robo). Estos delitos distinguen de los compuestos, en
los que una sola acción origina delitos diferentes (como la agresión de un agente de la
autoridad en el desempeño de su cargo, en cuyo caso existen lesiones y atentado contra la
autoridad).

Por su persecución

En tentación a este punto de vista, los delitos pueden ser:

a) Perseguibles de oficio, es decir, que son investigados y posteriormente


sancionados por iniciativa de la autoridad, el Ministerio Publico (como se sabe,
existe la acción popular para denunciar los delitos), sin necesidad de ninguna
actividad de los particulares
b) Perseguibles a instancia de parte perjudicada, por iniciativa privada o por acción
privada. Los primeros integran la mayoría de los previstos en los códigos penales,
en tanto que los segundos son menos numerosos y de muy defectuosa técnica
jurídica (por ejemplo, los que afectan el honor, la honestidad o el buen crédito de
las personas).

Delitos militares

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Los delitos militares son aquellos que afectan a la disciplina militar, porque supongan una
efectiva violación de la misma o porque por determinadas circunstancias (de tiempo,
lugar, personas y ocasión) vulneren los deberes o las especiales prerrogativas y
necesidades del instituto militar.

3.2 Elementos positivos y negativos del delito


La autora Griselda Amuchategui Requena nos explica cuáles son los elementos del delito

Sin riesgo de equivocación, podría decirse que este tema constituye la columna vertebral
del derecho penal. Por otra parte, el adecuado manejo de los elementos del delito
permitirá entender y aun comprender en la práctica cada delito de los que se estudian en
el curso de delito en particular (parte especial), en el cual se analizan los ilícitos más
importantes que contempla la legislación penal mexicana.

Noción de los elementos del delito. Los elementos del delito son cada una de las partes
que lo integran; dicho de otra manera: el delito existe en razón de la existencia de los
elementos: conducta, tipicidad, antijuridicidad, culpabilidad, imputabilidad, punibilidad y
condicionalidad objetiva.

Los elementos del delito son los aspectos positivos, a cada uno de los cuales corresponde
uno negativo, que constituye la negación de aquel; significa que anula o deja sin existencia
al positivo y, por tanto, al delito.

Elementos (aspecto positivo) Elementos (aspecto negativo)


Conducta Ausencia de conducta
Tipicidad Atipicidad
Antijuridicidad Causas de justificación o licitud
Culpabilidad Inculpabilidad
Imputabilidad Inimputabilidad
Punibilidad Excusas absolutorias
Condición objetiva Ausencia de condicionalidad objetiva

3.3 La acción (conducta)

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

La conducta es el primero de los elementos que el delito requiere para existir. Algunos
estudiosos le llaman acción, hecho, acto o actividad.

La conducta es un comportamiento humano voluntario (a veces una conducta humana


involuntaria puede tener, ante el derecho penal, responsabilidad culposa o
preterintencional), activo (acción o hacer positivo) o negativo (inactividad o no hacer), que
produce un resultado.

Acción

La acción consiste en actuar o hacer, es un hecho positivo, el cual implica que el agente
lleva a cabo uno o varios movimientos corporales y comete la infracción a la ley por sí
mismo o por medio de instrumentos, animales, mecanismos e incluso mediante personas.

La conducta puede realizarse mediante un comportamiento o varios; por ejemplo, para


matar a alguien, el agente desarrolla una conducta a fin de comprar la sustancia letal, con
otra preparada la bebida, con otra más invitada a la victima de casa y con una última le da
a beber el brebaje mortal.

Los elementos de la acción son:

a) Voluntad. Es el querer por parte del sujeto activo, cometer el delito. Es


propiamente la intención.
b) Actividad. Consiste en el hacer o actuar. Es el hecho positivo o movimiento
corporal humano encaminado a producir el ilícito.
c) Resultado. Es la consecuencia de la conducta; el fin deseado por el agente y
previsto en la ley penal.
d) Nexo de causalidad. Es el ligamen o nexo que une la conducta con el resultado, el
cual debe ser material. Dicho nexo es lo que une la causa con el efecto, sin el cual
este último no puede atribuirse a la causa.

Omisión

La omisión consiste en realizar la conducta típica con abstención de actuar, esto es, no
hacer o dejar de hacer. Constituye el modo o forma negativa del comportamiento.

La omisión puede ser simple o puede haber comisión por omisión.

Omisión simple. También conocida como omisión propia, consiste en no hacer lo que se
debe hacer, ya sea voluntaria o culposamente, con lo cual se produce un delito, aunque

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

no haya un resultado, de modo que se infringe una norma prescriptiva; por ejemplo,
portación de arma prohibida.

Comisión por omisión. También conocida como comisión impropia, es un no hacer


voluntario culposo, cuya abstención produce un resultado material, y se infringen una
norma prescriptiva y otra prohibitiva; por ejemplo, abandono de la obligación de
alimentar a los hijos, con los que se puede causar la muerte de estos.

Lugar de la conducta. Es el lugar donde se comete un delito coincide tanto en la conducta


como en el resultado que produce; así, conducta y resultado ocurren en el mismo lugar.

Sin embargo, a veces, debido a la naturaleza del delito, la conducta se realiza en un lugar y
el resultado en otro, como cuando se profiere una amenaza por la vía telefónica o en
forma escrita a través de un correo electrónico, pues la conducta típica verbal o escrita la
puede producir el agente en Querétaro y el efecto que viola el bien jurídico del pasivo se
produce, por ejemplo, en Mérida; o bien cuando se envía un paquete o carta “bomba” de
monterrey a Campeche. El problema radica en determinar la jurisdicción para castigar al
responsable.

Tiempo de la conducta. El delito produce el daño o peligro en el momento de llevarse a


cabo la conducta; sin embargo, a veces varia el tiempo de uno y otra, lo cual puede dar
lugar a que en ese lapso la ley haya sufrido reformas. Estimamos que la norma aplicable
será la correspondiente al momento de producirse el resultado y no antes, porque podría
estarse en un caso de grado de tentativa, excepto cuando se trata de menores.

3.4 Tipicidad (tipo)


La autora Griselda Amuchategui Requena nos da una definición clara de la tipicidad
explicándonos brevemente la tipicidad (tipo).

Tipo. Es la descripción legal de un delito, o bien, la abstracción plasmada en la ley de una


figura delictiva.

La ley penal y diversas leyes especiales contemplan abstractamente la descripción de los


tipos, y estos cobran “vida real” cuando en casos concretos un sujeto determinado incurre
en ellos, agotando todos los elementos previstos en la norma.

De no existir el tipo, aun cuando en la realidad alguien realice una conducta que afecte a
otra persona, no se podrá decir que aquel cometió un delito, porque no lo es y, sobre
todo, no se le podrá castigar. Mas bien, se estará en presencia de conductas atípicas,
asociales o antisociales, pero no de delitos. La criminología estudia comportamientos que,

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

por no estar contemplados en la ley penal, carecen de punibilidad, como la prostitución, el


alcoholismo, la drogadicción y otros.

Tipicidad. Es la adecuación de la conducta al tipo, ósea, el encuadramiento de un


comportamiento real a la hipótesis legal. Así, habrá tipicidad cuando la conducta de
alguien encaje exactamente en la abstracción plasmada en la ley. Didácticamente se
puede decir que los tipos penales son las piezas de un rompecabezas; así, la tipicidad
consistirá en hacer que cada pieza encuadre de manera exacta en el lugar que le
corresponde, con la aclaración de que no existen dos figuras iguales.

Principios generales de la tipicidad

La tipicidad se encuentra apoyada en el sistema jurídico mexicano por diversos principios


supremos que constituyen una garantía de legalidad.

a) Nullun crimen sine lege. No hay delito sin ley.


b) Nullum crimen sine tipo. No hay delito sin tipo.
c) Nulla poena sine tipo. No hay pena sin tipo.
d) Nulla poena sine crimen. No hay pena sin delito.
e) Nulla poena sine lege. No hay pena sin ley.

La Carta Magna ampara dichos principios generales que garantizan al sujeto su libertad,
en tanto no exista una norma o tipo que establezca el referido comportamiento que
pudiere imputársele.

Clasificación de los delitos

Por la conducta. En relación con el comportamiento del sujeto activo, el tipo puede ser:

a) De acción. Cuando el agente incurre en una actividad o hacer; es decir, cuando la


conducta típica consiste en un comportamiento positivo, por ejemplo, robo por
apoderamiento u homicidio por estrangulamiento.

b) De omisión. Cuando la conducta consiste en un no hacer, en una inactividad, o sea,


un comportamiento negativo. A su vez, la omisión de divide en simple y de
comisión por omisión.

Por el daño. Se refiere a la afectación que el delito produce al bien tutelado, y puede ser
como sigue:

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

a) De daño o lesión. Cuando se afecta realmente el bien tutelado, por ejemplo, robo,
homicidio y violación.

b) De peligro. Cuando no se daña el bien jurídico, sino que únicamente se pone en


peligro el bien jurídico. La ley castiga por el riesgo en que se coloco dicho bien. Así,
el peligro puede ser: efectivo. Cuando el riesgo es mayor o existe más probabilidad
de causar afectación por ejemplo, disparo de arma de fuego. Presunto. Cuando el
riesgo de afectar es menor, por ejemplo, el abandono del cónyuge e hijos, la
omisión de socorro, el abandono de atropellados, etcétera.

Por el resultado. Según la consecuencia derivada de la conducta típica, el delito puede


ser:

a) Formal, de acción o de mera conducta. Para la integración del delito no se


requiere que se produzca un resultado, pues basta realizar la acción (omisión) para
que el delito nazca y tenga vida jurídica; por ejemplo, portación de arma prohibida.

b) Material o de resultado. Es necesario un resultado, de manera que la acción u


omisión del agente debe ocasionar una alteración en el mundo; por ejemplo,
homicidio, lesiones y fraude.

Por la intencionalidad. La intención del activo determina el grado de responsabilidad


penal; es algo subjetivo y en ocasiones difícil de probar. Así, el delito puede ser:

a) Doloso intencional. Cuando el sujeto comete el delito con la intención de


realizarlo. Se tiene la voluntad y el dolo de infringir la ley.

b) Culposo, imprudencial o no intencional. El delito se comete sin la intención de


cometerlo; ocurre debido a negligencia, falta de cuidado, imprevisión,
imprudencia, etc.; por ejemplo, homicidio, lesiones y daño en propiedad ajena con
motivo del tránsito de vehículos.

c) Preterintencional o ultraintencional. El agente desea un resultado típico, pero de


menor intensidad o gravedad que el producido, de manera que este ocurre por
imprudencia en el actuar; por ejemplo, el sujeto activo quiere lesionar a alguien,
pero lo mata.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Por su estructura. Se refiere a la afectación producida al bien tutelado, así el delito puede
ser:

a) Simple. Cuando el delito producido solo consta de una lesión.


b) Complejo. Cuando el delito en su estructura consta de más de una afectación y da
lugar al surgimiento de un ilícito distinto y de mayor gravedad.

Por el número de sujetos. De acuerdo a la cantidad de activos que intervienen en el


delito, este puede ser:

a) Unisubjetivo. Para su integración se requiere un solo sujeto activo.


b) Plurisubjetivo. Para su integración se requiere la concurrencia de dos o más
sujetos (adulterio, incesto, delincuencia organizada).

Por el número de actos. Dependiendo de la cantidad de actos de la conducta delictiva, el


delito puede ser:

a) Unisubsistente. Requiere, para su integración, de un solo acto.


b) Plurisubsistente. El delito se integra por la concurrencia de varios actos; cada
conducta, por si sol, de manera aislada, no constituye un delito.

Por su duración. Desde la realización de la conducta hasta el momento en que se


consuma, transcurre un tiempo. De acuerdo con esa temporalidad, el delito puede ser:

a) Instantáneo. El delito se consuma en el momento en que realizaron todos sus


elementos: en el mismo instante de agotarse la conducta se produce el delito.
b) Instantáneo con efectos permanentes. Se afecta instantáneamente el bien
jurídico, pero sus consecuencias permanecen durante algún tiempo.
c) Continuado. Se produce mediante varias conductas y un solo resultado; los
diversos comportamientos son de la misma naturaleza, ya que van encaminados al
mismo fin.
d) Permanente. Después de que el sujeto realiza la conducta, esta se prolonga en el
tiempo a voluntad del activo.

Por su procedibilidad o perseguibilidad. Se refiere a la forma en que debe procederse


contra el delincuente:

a) De oficio. Se requiere la denuncia del hecho por parte de cualquiera que tenga
conocimiento del delito. La autoridad deberá proceder contra el presunto
responsable en cuanto se entere de la comisión del delito.
b) De querella necesaria. Este solo puede perseguirse a petición de parte, ósea, por
medio de querella del pasivo o de sus legítimos representantes.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Por la materia. Se trata de seguir el criterio de la materia a que pertenece el delito


(ámbito material de validez de la ley penal), de modo que el ilícito puede ser:

a) Común. Es el emanado de las legislaturas locales


b) Federal. Es el emanado del congreso de la unión, en el que se ve afectada la
federación.
c) Militar. Es el contemplado en la legislación militar, ósea afecta solo a los miembros
del ejército nacional.
d) Político. Es el que afecta al estado, tanto por lo que hace a su organización como
en lo referente a sus representantes.
e) Contra el derecho internacional. Afecta bienes jurídicos de derecho internacional,
como piratería, violación de inmunidad y violación de neutralidad.

Por su ordenación metódica. Según determinadas circunstancias, el delito puede ser:

a) Básico o fundamental. Es el tipo que sirve de eje o base y del cual se derivan otros,
con el mismo bien jurídico tutelado.

b) Especial. Incluye otros elementos que le dan autonomía o vida propia.

c) Complementado. Es un tipo básico, adicionado con otros aspectos o circunstancias


que modifican su punibilidad, de manera que lo agravan o atenúan, no tiene vida
autónoma como el especial.

Por su composición. Se refiere a la descripción legal que hace referencia a sus elementos,
los cuales pueden ser objetivos, subjetivos o normativos. Así, el delito puede ser:

a) Normal. La descripción legal solo contiene elementos objetivos (homicidio).

b) Anormal. Se integra de elementos objetivos, subjetivos o normativos.

Por su autonomía o dependencia. Hay delitos que existen por si solos, mientras que otros
necesariamente dependen de otro.

a) Autónomo. Tiene existencia por si (robo y homicidio).

b) Dependiente o subordinado. Su existencia depende de otro tipo (homicidio en


riña o duelo y robo de uso).

Por su formulación. Por la forma en que se hace la descripción del tipo, el delito puede
ser:

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

a) Casuístico. El tipo plantea diversas hipótesis o posibilidades para integrarse el


delito, el cual puede ser:

Alternativo.- cuando basta que ocurra una de las alternativas que plantea la norma
(despojo).

Acumulativo.- para la integración del delito se requiere que ocurran todas las hipótesis
planteadas.

b) Amplio. El tipo no precisa un medio específico de comisión, por lo que puede serlo
cualquiera.

Por la descripción de sus elementos. Se refiere justamente a como el legislador lleva a


cabo la descripción legal de modo que le delito puede ser:

a) Descriptivo. Describe con detalle los elementos que debe contener el delito.
b) Normativo. Hace referencia a lo antijurídico; generalmente va vinculado a la
conducta y medios de ejecución y se reconoce por expresiones, sin derecho,
indebidamente, sin justificación.

c) Subjetivo. Se refiere a la intención del sujeto activo o al conocimiento de una


circunstancia determinada o algo de índole subjetiva, ósea, es un aspecto interno.

Aspecto negativo: atipicidad

La atipicidad es la no adecuación de la conducta al tipo penal, lo cual da lugar a la no


existencia del delito.

Ausencia de tipo

La ausencia de tipo es la carencia del mismo. Significa que en el ordenamiento legal no


existe la descripción típica de una conducta determinada.

3.5 La antijurícidad
La antijuridicidad es lo contrario a derecho. El ámbito penal precisamente radica en
contrariar lo establecido en la norma jurídica.

Carnelutti señala: “antijurídico es el adjetivo, en tanto que antijuridicidad es el


sustantivo”, y agrega: “Jurídico es lo que está conforme a derecho.”

28
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Se distinguen dos tipos o clases de antijuridicidad:

Material. Es propiamente lo contrario a derecho, por cuanto hace a la afectación genérica


hacia la colectividad.

Formal. Es la violación de una norma emanada del Estado. De acuerdo con Jiménez de
Asúa, constituye la tipicidad, mientras que la antijuridicidad material es propiamente la
antijuridicidad, por lo que considera que esta distinción no tiene sentido.

Aspecto negativo: causas de justificación o licitud

El aspecto negativo de la antijuridicidad lo constituyen las causas de justificación, que son


las razones o circunstancias que el legislador consideró para anular la antijuridicidad de la
conducta típica realizad, al estimarla licita, jurídica o justificativa.

3.6 Imputabilidad
La imputabilidad es la capacidad de entender y querer en el campo del derecho penal.
Implica salud mental, aptitud psíquica de actuar en el ámbito penal, precisamente al
cometer el delito. Por otra parte, el sujeto primero tiene que ser imputable para luego der
culpable; no puede haber culpabilidad si previamente no es imputable.

Acciones liberae in causa

Las acciones liberae in causa son aquellas libres en su causa y consisten en que el sujeto,
antes de cometer el delito, realiza actos de manera voluntaria o culposa que lo colocan en
un estado en el cual no es imputable y comete un acto criminal.

Aspecto negativo: inimputabilidad

La inimputabilidad es el aspecto negativo de la imputabilidad y consiste en la ausencia de


capacidad para querer y entender en el ámbito del derecho penal.

Concretamente, las causas de inimputabilidad son las siguientes:

Trastorno mental. El trastorno mental incluye cualquier alteración o mal funcionamiento


de las facultades psíquicas, siempre que impidan al agente comprender el carácter ilícito
del hecho o conducirse acorde con esa comprensión. Puede ser transitorio o permanente,
por ingestión de alguna sustancia nociva o por un proceso patológico interno. Solo se
excluye el caso en que el propio sujeto haya provocado esa incapacidad, ya sea
intencional o imprudencialmente.

29
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Desarrollo intelectual retardado. El desarrollo intelectual retardado es un proceso tardío


de la inteligencia, que provoca incapacidad para entender y querer.

Miedo grave. Es un proceso psicológico mediante el cual el sujeto cree estar en un mal
inminente y grave. Es de naturaleza interna, a diferencia del temor, que tiene su origen en
algo externo; por tanto, el temor fundado es causa de inculpabilidad.

Minoría de edad. Se considera que los menores de edad carecen de madurez y, por
tanto, de capacidad para entender y querer.

3.7 Culpabilidad
La culpabilidad es la relación directa que existe entre la voluntad y el conocimiento del
hecho con la conducta realizada.

Para Vela Treviño, “La culpabilidad es el elemento subjetivo del delito y el eslabón que
asocia lo material del acontecimiento típico y antijurídico con la subjetividad del autor de
la conducta”.

Para precisar la naturaleza de la culpabilidad existen dos teorías:

Teoría psicológica. Funda la culpabilidad en el aspecto psicológico del sujeto activo. El


adecuado análisis de la culpabilidad presupone el del sujeto por cuanto hace al elemento
volitivo.

Teoría normativa. Según esta teoría, la base de la culpabilidad radica en la imperatividad


de la ley, dirigida a quienes tienen capacidad para obrar conforme a la norma a fin de que
se pueda emitir el juicio de reproche.

Dolo. Consiste en causar intencionalmente el resultado típico, con conocimiento y


conciencia de la antijuricidad del hecho. También se conoce como delito intencional o
doloso.

Culpa. La culpa es el segundo grado de culpabilidad y ocurre cuando se causa un resultado


típico sin intención de producirlo, pero se ocasiona por imprudencia o falta de cuidado o
de precaución, cuando pudo ser previsible y evitable. La doctrina se llama delito culposo,
imprudencial o no intencional

Elementos. Los elementos de la culpa son las partes esenciales de que se integra:

a) Conducta (acción u omisión).

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

b) Carencia de cuidado, cautela o precaución que exigen las leyes.


c) Resultado previsible y evitable.
d) Tipificación del resultado.
e) Nexo o relación de causalidad.

Aspecto negativo: inculpabilidad

La inculpabilidad es la ausencia de culpabilidad; significa la falta de reprochabilidad ante el


derecho penal, por faltar la voluntad o el conocimiento del hecho. Esto tiene una relación
estrecha con la imputabilidad; así, no puede ser culpable de un delito quien no es
imputable.

Las causas de inculpabilidad son las circunstancias que anulan la voluntad o el


conocimiento:

a) Error esencial de hecho invencible.


b) Eximentes putativas.
c) No exigibilidad de otra conducta.
d) Temor fundado.
e) Caso fortuito.

3.8 Punibilidad
Es la amenaza de una pena que establece la ley, para, en su caso, ser impuesta por el
órgano jurisdiccional, de acreditarse la comisión de un delito. Cuando se habla de
punibilidad, se está dentro de la función legislativa. Por ejemplo: se está ante la noción de
punibilidad cuando el código penal establece que a quien cometa el delito de homicidio
simple se le impondrán de ocho a 20 años de prisión.

Punición

La punición consiste en determinar la pena exacta al sujeto que ha resultado responsable


por un delito concreto.

Cuando se está ante la punición, nos encontramos en la fase judicial. Por ejemplo: cuando
un juez penal al dictar sentencia condenatoria establece que al procesado se le imponen
10 años de prisión.

Pena

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Pena es la restricción o privación de derechos que se ejecutan de manera efectiva en la


persona del sentenciado; la pena es, entonces, la ejecución de la punición. Esta será la
fase o etapa ejecutiva. Es cuando el sentenciado queda a disposición de las autoridades
administrativas para ser internado en el Centro de Readaptación Social correspondiente.
Aquí se está ante la etapa ejecutiva (administrativa).

Aspecto negativo: excusas absolutorias

Las excusas absolutorias constituyen la razón o fundamento que el legislador consideró


para que un delito, a pesar de haberse integrado en su totalidad, carezca de punibilidad.

En la legislación penal mexicana existen casos específicos en los que se presenta una
conducta típica, antijurídica, imputable y culpable; pero, por disposición legal expresa, no
es punible.

Excusas absolutorias en la legislación mexicana

Esta ausencia de punibilidad obedece a diversas causas o razones, como se verá en cada
caso concreto.

Por estado de necesidad. Aquí la ausencia de punibilidad se presenta en función de que el


sujeto activo se encuentra ante un estado de necesidad; por ejemplo: robo de famélico
(art. 379 del CPF) y aborto terapéutico (arts. 334 del CPF).

Por temibilidad mínima. En función de la poca peligrosidad que representa el sujeto


activo, tal excusa puede existir en el robo por arrepentimiento (art. 375 del CPF).

Por ejercicio de un derecho. El caso típico se presenta en el aborto, cuando el embarazo


es producto de una violación (arts. 333 del CPF y 148, fracc. I, del CPDF).

Por culpa o imprudencia. Un ejemplo de este tipo de excusa es el aborto causado por
imprudencia de la mujer embarazada (arts. 333 del CPF y 148, fracc. IV, del CPDF).
También se encuentra dentro de esta hipótesis el caso de lesiones u homicidio previsto en
los arts. 321 bis del CPF y 139 del CPDF, que se refiere a las lesiones u homicidios culposos
en agravio de un ascendiente o descendente consanguíneo en línea recta, hermano,
cónyuge, concubino, adoptante o adoptado.

Por no exigibilidad de otra conducta. Uno de los ejemplos más comunes es el


encubrimiento de determinados parientes y ascendientes y de otras personas (art. 400 del
CPF).

Por innecesaridad de la pena. Esta excusa se presenta cuando el sujeto activo sufrió
consecuencias graves en su persona o por senilidad o precario estado de salud que hacen

32
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

notoriamente innecesaria e irracional la aplicación de la pena (arts. 55 del CPF y 75 del


CPDF).

3.9 Inter Criminis


El delito tiene un desarrollo. Generalmente, cuando se produce ha pasado por diversas
fases o etapas, cuya importancia radica en la punibilidad, que podrá variar o, en definitiva,
no existir. Dicho desarrollo, camino o vida del delito se conoce como inter criminis.

Fases del inter criminis.

Fase interna. Se constituye por el proceso interior que ocurre en la mente del sujeto
activo y abarca, a su vez, las etapas siguientes:

1. Ideación. Es el origen de la idea criminal, ósea, cuando la concepción intelectual


de cometer el delito surge por primera vez en la mente del delincuente.
2. Deliberación. La idea surgida se rechaza o acepta. El sujeto piensa en ella, de
modo que concibe las situaciones favorables y desfavorables. Así, en el interior
del sujeto se desata una pugna entre valores distintos.
3. Resolución. El sujeto decide cometer el delito, ósea, afirma su propósito de
delinquir, o bien rechaza la idea definitivamente.

Fase externa. Surge al terminar la resolución y consta de tres etapas:

1. Manifestación. La idea parece en el exterior, es decir, la idea criminal emerge del


interior del individuo.
2. Preparación. Se forma por los actos que realiza el sujeto con el propósito directo
de cometer el delito, es decir, actos preparativos que por si solos pueden no ser
antijurídicos y, en consecuencia, no revelaran la intención delictuosa, a menos que
por sí solos constituyan delitos.
3. Ejecución. Consiste en la realización de los actos que dan origen propiamente al
delito.

3.10 La tentativa
La tentativa. Se constituye por los actos materiales tendientes a ejecutar el delito, de
modo que este no se produzca por causas ajenas a la voluntad del agente. Puede ocurrir
mediante actos positivos (hacer) o negativos (abstenciones u omisiones). La tentativa es
un grado de ejecución que queda incompleta por causas no propias del agente y, puesto
que denota la intención delictuosa, se castiga.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Es posible distinguir entre tentativa acabada y inacabada.

Acabada. También llamada delito frustrado y consiste en que el sujeto activo realice todos
los actos encaminados a producir el resultado, sin que este surja, por causas a su
voluntad.

Inacabada. Conocida igualmente como delito intentado, consiste en que el sujeto deje de
realizar algún acto que era necesario para producir el resultado, por lo cual este no ocurre.
Se dice que hay ejecución incompleta.

3.12 Autoría y participación criminal


Este tema se desarrolla del artículo 45 hasta el artículo 49 del Código Penal.
La mayoría de los delitos en sus correspondientes tipos penales están estructurados para
que los realice una sola persona, es decir están en singular y no en plural, por ejemplo:
“Dice la ley, quien haga tal cosa, el que haga la otra, etc.”, y sucede que en muchas
ocasiones en la ejecución de un delito son varias personas las que participan y se vuelve
indispensable distinguir el papel de cada uno, porque algunos actúan directamente,
mientras que otros lo hacen en forma indirecta.

En doctrina y ley se reconocen autores en sentido estricto y participes en sentido


estricto:

1- Autores: Son los que realizan “directamente” el hecho delictivo.

La autoría puede darse de varias formas:

Autoría directa o inmediata: Es el caso del autor que realiza el hecho por si mismo,
ejemplo: “Un sujeto quiere matar a su vecino, y el mismo lo mata”.

Autoría indirecta o mediata: Se presenta cuando la persona que tiene esa calidad, utiliza a
un tercero como instrumento para que haga el delito por él y ese tercero ignora que se le
está empleando en la ilicitud por consiguiente su actividad no es punible, o sea, no es
penalmente responsable por su actividad, como si lo es el autor mediato.
La autoría indirecta o mediata se puede dar de varias formas:

1. Cuando la persona instrumento actúa sin dolo, o sea sin intención porque desconoce
que se le está utilizando, ejemplo: “El doctor quiere matar al paciente, entonces le entrega
a la enfermera para que se lo inyecte el supuesto medicamento que el mismo requiere y
resulta que es un cóctel letal que mata al paciente, en cuyo caso la enfermera desconocía
lo que le inyecto al paciente pues confió en el médico”.
2. Cuando la persona instrumento es coaccionada, es decir a la fuerza se le hace cometer
el delito. Un sector de la doctrina cuestiona esta forma de autoría mediata, porque el
instrumento sabe lo que está haciendo.
34
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

3. Cuando la persona instrumento no tiene capacidad de motivación y se le emplea para


el delito, ejemplo: “Un incapaz o enfermo mental”.

4. Cuando la persona instrumento sabe lo que hace pero actúa engañado por el autor
mediato, ejemplo: “Un sujeto quiere privar de la libertad al vecino, pero como no puede,
lo denuncia falsamente ante la autoridad como autor de un robo que no cometió y el juez
engañado ordena su reclusión en la cárcel, logrando con ello el sujeto su cometido”.

Coautoría: Significa la participación de más de un autor en el hecho, lo cual implica un


reparto de funciones o actividades en la ejecución del delito, ejemplo: “Mientras Juan
sostiene a la víctima, Pedro le incrusta el puñal para matarla”. En la coautoría hay más de
un autor y cada uno hace lo suyo con una misma finalidad.
La coautoría requiere cuatro cosas:
1- Que el coautor reúna las mismas condiciones que el autor.
2- La existencia de un plan común preparado de antemano.
3- Que el coautor haya prestado una colaboración objetiva en el hecho.
4- Un reparto de funciones (condominio del hecho) o actividades para cometer el delito.
En los casos en que el dominio del hecho pueda aparecer compartido por más de una
persona, sin que haya previamente un plan común, habrá autoría accesoria.

En doctrina (en ley no) se conoce otra forma más de autoría, que es él:

Autor accesorio: Es aquel que sin plan anterior y en forma fortuita y necesaria comparte
la ejecución del hecho con otra persona, ejemplo: “Cuando el ladrón va saliendo de la casa
ajena cargando el piano, circunstancialmente aparece un sujeto que le presta ayuda”.

Autoría dolosa y autoría culposa: La autoría dolosa se configura por el dominio del hecho,
mientras que la autoría culposa se configura cuando se causa un resultado dañoso
previsible y evitable, determinado por la violación al objetivo deber de cuidado.
No es admisible la participación culposa en el delito doloso, tampoco es admisible la
participación dolosa en el delito culposo, y de igual manera no es posible la participación
culposa en delito culposo. Dicho en otras palabras, la única participación posible es la
dolosa en delito doloso.

Los participes: La participación criminal es el aporte doloso que se hace al injusto doloso
de otro, de ahí su carácter accesorio, porque depende del hecho principal. La participación
es una categoría dogmática que se caracteriza por estudiar el problema de aquellos que,
tomando parte en el delito, no realizan la acción típica. Lo que delimita el ámbito de la
participación frente a la autoría es el dominio del hecho, así participes son los que toman
parte antes o durante la ejecución, pero sin tener dominio del hecho. Los participes son
los que colaboran indirectamente en la realización del delito, es decir, el instigador y el
cómplice:

35
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

El instigador: Es aquel que intencionalmente convence o determina a otro para que


cometa el delito; siendo que ese otro no había pensado realizarlo y aceptando la idea
decide llevarlo a cabo.
Para que se configure la instigación se requieren dos cosas:
1. Que la persona instigada no esté decidida con anterioridad a cometer el delito.
2. La persona instigada, por lo menos debe dar comienzo a la fase de ejecución del delito.
Al instigador se le sanciona con la misma pena del autor. El instigador es conocido en
otras latitudes como “autor intelectual”.

El cómplice: Es aquel que presta una ayuda o una colaboración al autor del delito,
conociendo de antemano la ilicitud del acto, ejemplo: “un sujeto presta su arma de fuego
al vecino, conociendo que mañana la empleará en un asalto”. La complicidad puede
ocurrir antes de la ejecución del delito, en el momento de la ejecución del delito o al
momento de la consumación del delito, sin descartar posible complicidad al momento del
agotamiento del delito. Al cómplice se le sanciona con la misma pena del autor, pudiendo
el Juez atenuarla. La doctrina distingue entre complicidad primaria y complicidad
secundaria, dependiendo de la importancia de la contribución, pero sin perder de vista
que cuando la contribución es muy importante deja de ser complicidad y se convierte en
coautoría.

Es importante a nivel doctrinal y de caso concreto distinguir entre autores y participes,


varias teorías se ocupan de ese problema, entre las que tenemos:

Teoría subjetiva (extensiva del autor): Parte de un concepto extensivo de autor, donde lo
importante es determinar quien causalmente ha contribuido a ocasionar el resultado
típico, sin necesidad de que esa contribución al hecho por parte del agente sea
constitutiva de una acción legalmente consagrada. A esta teoría se le conoce también
como Teoría de la Conditio Sine Qua Non o Teoría de la Equivalencia de las Condiciones, la
misma funda la autoría en la causalidad, en el sentido que todo el que aporta algo al delito
es autor y no hay manera de distinguir objetivamente entre autor y participe, por ello
debe recurrir a criterios subjetivos para delimitarlo, según los cuales sería autor sólo el
que quiere el hecho como propio y los que no lo quieren así serán participes. Dicho en
otras palabras, autor es aquel que tiene interés en el resultado del hecho, o sea, el que
hace un aporte al hecho queriéndolo como suyo y los demás que no lo quieren así son
participes. Se le critica a ésta teoría que su posición contradice la estructura el derecho
penal actual, ya que al extender la punibilidad a toda contribución causal y culpable al
hecho, en la práctica disolvería los tipos penales. Los resultados que ofrece esta tesis son
insatisfactorios, pues lo decisivo no es el aporte ni la forma exterior del comportamiento,
sino la voluntad, por ejemplo: “El que en un asalto bancario tiene como tarea jugarle una
broma al guarda de seguridad, debe ser considerado autor si actúa con voluntad de
autor”. También se cuestiona ésta teoría, porque permite una manipulación incontrolable
de la prueba del elemento subjetivo que decide sobre la autoría.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Teoría formal objetiva: Para ésta, autor es aquel que realiza la conducta típica, ejemplo:
“El que mete el puñal en el cuerpo de la víctima para cometer el homicidio es el autor y los
demás involucrados son participes”. Dicho en otras palabras, es autor quien realiza un
comportamiento que tiene exteriormente la forma de la acción típica o por lo menos una
parte de la misma, por ejemplos: “El que ejerce la violencia en el robo, aunque no se
apodere de la cosa”. “La enfermera que de buena fe inyecta al paciente convencida de
que le aplica medicina, cuando en realidad le aplica veneno, pues un tercero cambió las
jeringas y la enfermera desconoce tal situación”. Esta teoría tiene el problema de que no
puede explicar la conducta del que se vale de otro, que ignora que se le utiliza, para
realizar el hecho delictivo (autoría mediata), por ejemplo: “El doctor que quiere matar al
paciente y pone una sobredosis en la jeringa que entrega a la enfermera para que lo
inyecte, sin que esta última conozca de tal situación”.

Teoría material objetiva: Para ésta autor es quien con su acción demuestra mayor
peligrosidad para el bien jurídico protegido, o sea, autor es quien pone la causa. Por su
parte, participe es aquel que lo hace en menor grado, o sea, el que pone la condición. Se
le critica a ésta teoría, que parte de criterios de la peligrosidad de la contribución, lo cual
para algunos son posiciones muy gaseosas, pues se prescinde del aspecto subjetivo.

Teoría final objetiva: Esta es la teoría imperante en la actualidad. La misma reconoce el


llamado dominio del hecho en el autor, dominar el hecho significa tener las riendas de la
situación, o sea, es la facultad de decidir en última instancia si el delito se comete o no se
comete. Los involucrados en el hecho criminal que tengan dominio del hecho son autores
y los que no tengan ese dominio del hecho son participes.

De acuerdo a las formas de autoría el dominio del hecho se puede dar de varias maneras:

1- Dominio del hecho por sí mismo o dominio de la acción: Que se refleja en el caso del
autor directo o inmediato.

2- Dominio de la voluntad: Que se refleja en el caso del autor mediato, cuando domina la
voluntad de la persona instrumento quien desconoce que se le emplea en la ejecución del
delito.

3- Dominio funcional del hecho o coautoría: En este caso el dominio del hecho se
manifiesta como un dominio funcional, propio del reparto de funciones o actividades de
los coautores. En todos los casos el autor debe haber actuado con dolo, ya que el que
obra sin dolo carece del dominio del hecho y por ello la distinción entre autores y
partícipes solo se presenta en los delitos dolosos, excluyéndose toda posibilidad de
participación criminal en delitos culposos.

Particularidades de la teoría del dominio del hecho:

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

1- Cuando el tipo penal requiera un elemento subjetivo de autoría especial (adicional), por
ejemplo: “El ánimo de lucro”, será preciso que además del domino del hecho, el agente
tenga ese elemento subjetivo.

2- Cuando solo puede ser autor el que tenga una determinada calificación jurídica (por
ejemplo el Juez con relación al prevaricato), será necesario que además del dominio del
hecho, el agente tenga esa calificación jurídica.
3- En los llamados delitos de propia mano, en que se requiere que el autor haya realizado
con su cuerpo la acción típica, solo tendrá dominio del hecho aquel que hubiere realizado
la acción personalmente.

Fenómeno de la tipicidad conglobante. Se conoce como tal, la necesidad de


analizar el hecho delictivo en forma amplia, integrando el derecho y no en forma aislada
porque en la realización de una conducta ilícita podría ocurrir la identificación de una
causa de justificación que eliminaría la ilicitud o antijuridicidad de una conducta típica, es
decir por un lado resulta que se prohíbe una conducta (por ejemplo: “Se prohíbe matar a
un ser humano”), pero por otro lado y dentro del mismo ordenamiento jurídico nos
encontramos una norma que autoriza matar cuando se den ciertas circunstancias (como
por ejemplo: “En el caso de una legítima defensa”), a tal punto que esa integración de
leyes producirá que aquel homicidio llevado a cabo, al fin de cuentas resultó una conducta
típica pero jurídica o licita, es decir ajustada a derecho. Esa integración de leyes, realizada
para establecer si el acto típico es también antijurídico, provoca el fenómeno jurídico de la
tipicidad conglobante (conglobar = envolver).

3.13 Delitos dolosos


El dolo consiste en causar intencionalmente el resultado típico, con conocimiento y
conciencia de la antijuricidad del hecho. También se conoce como delito intencional o
doloso.

Elementos. Los elementos del dolo son dos:

a) Ético. Consiste en saber que se infringe la norma


b) Volitivo. Es la voluntad de realizar la conducta antijurídica.

Clases. Fundamentalmente el dolo puede ser:

a) Directo. El sujeto activo tiene intención de causar un daño determinado y lo hace,


de manera que existe identidad entre la intención y el resultado típico.
b) Indirecto o eventual. El sujeto desea un resultado típico, a sabiendas de que hay
posibilidades de que surjan otros diferentes.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

c) Genérico. Es la intención de causar un daño o afectación, ósea, la voluntad


consciente encaminada a producir el delito.
d) Especifico. Es la intención de causar un daño con una especial voluntad que la
propia norma exige en cada caso, de modo que deberá ser objeto de prueba.
e) Indeterminado. Consiste en la intención de delinquir de manera imprecisa, sin que
el agente desee causar un delito determinado.

3.14 Delitos culposos


La culpa es el segundo grado de culpabilidad y ocurre cuando se causa un resultado típico
sin intención de producirlo, pero se ocasiona por imprudencia o falta de cuidado o de
preocupación, cuando pudo ser previsible y evitable. La doctrina la llama delito culposo o
no intencional.

Elementos. Los elementos de la culpa son las partes esenciales de que se integra:

a) Conducta (acción u omisión).


b) Carencia de cuidado, cautela o precaución que exigen las leyes.
c) Resultado previsible y evitable.
d) Tipificación del resultado.
e) Nexo o relación de causalidad.

Clases.

a) Consciente. También llamada con previsión o con representación, existe cuando el


activo prevé como posible el resultado típico, pero no lo quiere y tiene la
esperanza de que no se producirá.
b) Inconsciente. Conocida como culpa sin previsión o sin representación, existe
cuando el agente no prevé el resultado típico; así, realiza la conducta sin pensar
que puede ocurrir al resultado típico y sin prever lo previsible y evitable. Dicha
culpa puede ser:
Lata: En esta culpa hay mayor posibilidad de prever el daño.
Leve: Existe menor posibilidad de prever el daño.
Levísima: La posibilidad de prever el daño es considerable menor que en las dos
anteriores.

3.15 Delitos de omisión

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Tipificado en el Artículo 8o del CPF, se desprende que no sólo la acción, sino también la
omisión originarán la presencia de un delito o falta si es penada por la Ley. (“son delitos o
faltas las acciones y omisiones penadas por la ley”).

Por lo tanto, puede haber tipos de acción y tipos de omisión, estos se diferencian en la
estructura del tipo y en el significado normativo.

En cuanto a la estructura, mientras que los tipos de acción se realizan si se efectúa la


conducta que describen; los tipos de omisión se refieren a la no verificación de una
determinada conducta, denominada “Acción debida”; los tipos de omisión se realizan
tanto por pasividad como por realizar una acción diferente a la debida, que se llama
“Acción indebida”.

En cuanto al significado normativo, los tipos de acción son la base de la infracción de una
norma prohibitiva de una intervención activa indeseable por su nocividad. Los tipos de
omisión son la base de la infracción de una norma preceptiva, que obliga a una
determinada cooperación deseable.

Tipo de acción: Hacer algo prohibido por la norma.

Tipo de omisión: No hacer una prestación deseable.

Clases de omisión.-

Desde el punto de vista de la estructura del tipo existe:

a) la llamada omisión pura o propia (artículo 195 CP), que equivale a delitos de mera
actividad (no importa el resultado).
b) Después existe la omisión impropia, donde esa ausencia de acción debida se ha de
conectar con un resultado; y se denomina, comisión por omisión, equivalente a los
delitos de resultado (artículo 11 CP). En la comisión por omisión tiene que haber
un resultado, el sujeto lo comete mediante la omisión.

Desde el punto de vista de la previsión legal, hay que distinguir entre:

a) omisiones previstas como tal por la ley: aquí se contienen tanto formas de
omisión pura, como de comisión por omisión (arts. 195 y 382.2º CP).
b) y omisiones no descritas expresamente por la redacción legal: en este grupo cabe
sólo la comisión por omisión, porque el asiento legal ha de buscarse en los tipos
de resultado que se entienden realizados tanto por conducta positiva, como por
la no evitación del resultado en ciertas condiciones.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

El tipo de omisión pura.- (artículo 195 CP).

Consta de una parte objetiva y otra subjetiva.

La parte objetiva consta de 3 elementos:

a) La situación típica.
b) La ausencia de una acción determinada.
c) La capacidad de realizar esa acción.

Artículo 195 CP: “el que no socorriere a una persona que se halle desamparada y en
peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros, será
castigado con la pena de multa de tres a doce meses”.

Situación Típica: Se refiere a la omisión propia. Ha de estar determinada expresamente en


la ley. Es decir, necesita el tipo penal (por ejemplo, omisión del deber de socorro, que se
castiga porque está en el Código Penal).

a) Las normas prescriptivas dan lugar a un tipo de omisión.


b) Las normas prohibitivas dan lugar a un tipo de comisión.

Por ello decimos que en la omisión debe existir una situación típica, es decir, un precepto
legal.

Ausencia de acción determinada: Esto es en parte una consecuencia de lo anterior.

Cuando se omite la acción que establece la norma prescriptiva (no por cualquier tipo de
acción). El tipo penal acota la conducta que debe realizarse (que no se puede omitir).

Capacidad de acción: Sólo se puede imputar una omisión a la persona que tenga
capacidad para realizar la acción que prescribe la norma. (Por lo tanto, si en un accidente
existen dos heridos que no se pueden mover ni socorrerse mutuamente, aquí no existe
omisión). Es decir, se refiere a capacidad tanto física como psíquica.

De la omisión del deber de socorro: Artículos 195 y 196 CP.

Art. 195 CP:

- Situación típica: persona que se halle desamparada y en peligro manifiesto y grave.

- Ausencia de acción determinada: no socorriere.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

- Capacidad de acción: Cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de terceros. Y si no


puede, apartado 2: si no puede, debe pedir auxilio.

La parte subjetiva, la omisión propia admite la versión dolosa y la imprudente, caso de


estar esta última legalmente prevista. La dimensión cognoscitiva del dolo exige que el
sujeto sea consciente de que concurren todos los elementos del tipo objetivo. La
dimensión volitiva del dolo consiste en la expresión de la voluntad de no realizar la acción
exigida, es decir, como volición del tipo objetivo.

El Tipo de Comisión por Omisión.-

Dentro del tipo objetivo, se sobreentiende que se dan los requisitos del tipo objetivo de la
omisión pura; pero tiene tres elementos particulares necesarios para la imputación
objetiva del hecho:

a) La posición de garante.
b) La producción del resultado.
c) La posibilidad de evitarlo.

La posición de garante: se da cuando corresponde al sujeto una específica función de


protección del bien jurídico afectado, o una función de personal de control de una fuente
de peligro. No todo aquel que omite evitar la producción de un resultado lesivo puede ser
castigado como si lo hubiese causado por la vía positiva, sino sólo determinadas personas
que se hallan, respecto del bien jurídico afectado, en una específica posición de garante.

a) Función de protección de un bien jurídico: se incluyen en este apartado aquellas


situaciones en que una relación familiar o social, o una conducta voluntaria,
somete a un bien jurídico determinado a la dependencia de un sujeto, en
términos en que éste se hace responsable (garante) del mismo.
b) Deber de control de una fuente de peligro: la indemnidad de los bienes jurídicos
puede depender personalmente también, del control de determinadas fuentes
de peligro por parte de quien las ha creado, o de aquel a quien se ha atribuido su
vigilancia.

Están dentro de este supuesto:

1.- el actuar precedente: quien ha provocado por una conducta precedente una situación
de peligro para un bien jurídico, está obligado a evitar que ese peligro se convierta en
lesión, so pena de considerar que la producción de ésta sería tan achacable al sujeto como
su causación positiva.

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DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

2.- el deber de control de fuentes de peligro que operan en el propio ámbito de dominio:
quien posee en su esfera de dominio (instalaciones, animales, máquinas) para bienes
jurídicos, es el responsable de que tal peligro no se realice. En este sentido se encuentra
en posición de garante, pues le corresponde el control de quien depende la indemnidad
de los bienes jurídicos.

3.-Responsabilidad por la conducta de otras personas: suele entenderse que en


determinadas condiciones, quienes tienen el deber de vigilar a otras personas, se hallan
en posición de garante respecto de los males que éstas puedan causar. Se piensa, como
caso básico, en el deber de vigilancia de los hijos menores por parte de sus padres.

Producción de un resultado:

Posibilidad de evitar el resultado: hay que añadir que para que haya comisión por
omisión, se exige además del resultado y de la posición de garante, la capacidad de evitar
el resultado en el autor.

Tal poder faltará cuando la acción positiva indicada de nada sirva para evitar el resultado,
porque de todas formas vaya a producirse.

Las peculiaridades del tipo subjetivo:

Vale para la comisión por omisión lo dicho respecto del dolo para los delitos de omisión
pura. La única particularidad es que, como es lógico, el dolo deberá abarcar no sólo la
ausencia de la acción debida, sino también la posibilidad y necesidad de evitación del
resultado mediante aquella acción.

Además, habrá de extenderse a la situación que determina la presencia de posición de


garante, en tanto que la conciencia de que la misma da lugar a que dicha posición de
garante integra únicamente el conocimiento del significado antijurídico del hecho, y su
ausencia no constituirá error de tipo, sino de prohibición.

Bibliografías
Autor: Fernando Arilla Bas

Derecho Penal, Parte General

Editorial: Porrúa, segunda edición, México 2003.


43
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Autor: Francisco Pavón Vasconcelos

Manual de Derecho Penal Mexicano

Editorial: Porrúa, decimosexta edición, México 2002.

Autor: Griselda Amuchategui Requena

Derecho Penal

Editorial: Oxford, tercera edición, México 2005.

Autor: Rafael Márquez Piñero

Derecho Penal, Parte General

Editorial: trillas, segunda edición, México 1990

Autor: Celestino Porte Petit Candaudap

Apuntamientos de la parte general del Derecho Penal

Editorial: Porrúa, decimotercera edición, México 1990

Autor: Mariano Jimenez Huerta

Derecho Penal Mexicano

Editorial: porrua, decimotercera edición, México 1974

Código Penal Federal

Código Penal del Estado de Puebla

44
DERECHO PENAL I (PARTE GENERAL)

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

45

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