riTU PRIMER AMOR
Pastor Tony Hancock
Todos recordamos nuestro primer amor – esa persona que nos hizo
palpitar el corazón, que nos parecía lo máximo. Recordamos esos
sentimientos de ternura, la manera en que el simple sonido de su voz nos
traía alegría.
Una muchacha descubrió que había cometido un error al romper con su
novio, su primer amor, y le escribió la siguiente carta: Queridísimo Jaime,
Las palabras no logran expresar la gran tristeza que he sentido desde
romper nuestro compromiso. Por favor, dime que me aceptarás de nuevo.
Nadie podría tomar tu lugar en mi corazón, así que, por favor, perdóname.
¡Te quiero, te quiero, te quiero! Tuya por siempre, María. P.D.
Felicitaciones por ganarte la lotería.
Creo que en el caso de esta muchacha, la razón de su amor redescubierto
es clara. Quién sabe por qué perdió el amor, pero regresó por el dinero.
Hay otra situación de amor perdido que es algo más trágica. Sucede
cuando perdemos nuestro amor por nuestro Salvador. En el pasaje que
leemos hoy, Jesús acusa a una iglesia de haber perdido su primer amor.
Los miembros de esta iglesia hacían muchas cosas bien, pero ya no
tenían el amor que habían tenido en un principio.
LECTURA: APOCALIPSIS 2:1-7
2:1 ESCRIBE al ángel de la iglesia en EFESO: El que tiene las siete
estrellas en su diestra, el cual anda en medio de los siete candeleros de
oro, dice estas cosas:
2:2 Yo sé tus obras, y tu trabajo y paciencia; y que tú no puedes sufrir los
malos, y has probado á los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los
has hallado mentirosos;
2:3 Y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado por mi nombre,
y no has desfallecido.
2:4 Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor.
2:5 Recuerda por tanto de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las
primeras obras; pues si no, vendré presto á ti, y quitaré tu candelero de
su lugar, si no te hubieres arrepentido.
2:6 Más tienes esto, que aborreces los hechos de los Nicolaítas; los
cuales yo también aborrezco.
2:7 El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias. Al que
venciere, daré á comer del árbol de la vida, el cual está en medio del
paraíso de Dios.
¿Será que esta carta describe nuestra iglesia? Si es así, ¿cómo pueden
ser diferentes las cosas? La iglesia está compuesta por sus miembros. Si
la iglesia va a cambiar, entonces, los miembros tienen que cambiar
primero.
Pero quizás estás pensando: Yo soy fiel a la iglesia, siempre asisto, y
creo en la verdad bíblica. Mi doctrina es pura. Yo creo que estoy bien.
Fíjate en lo que dice el pasaje:
I. NUESTRO PRIMER AMOR POR CRISTO SE PUEDE PERDER
Noten las cosas por las que Jesús felicita a la iglesia. Ellos se han
mantenido fieles bajo la prueba y han mantenido la pureza de la doctrina.
A pesar de esto, Cristo los acusa de perder el primer amor. Vemos,
entonces, que nuestro primer amor por Cristo se puede perder aunque
seamos fieles.
Esta iglesia se había mantenido fiel bajo la persecución. No se sabe
exactamente qué formas tomó esta persecución, pero podemos suponer
que algunos habían perdido la propiedad y quizás otros estaban
encarcelados, así como lo estaba Juan. Aun bajo estas circunstancias tan
adversas, la iglesia se había mantenido fiel a su Señor. En esto nos sirve
de ejemplo. En realidad me pregunto cuántos de nosotros seríamos
capaces de soportar el nivel de persecución que soportan nuestros
hermanos en otras partes del mundo.
Aunque habían soportado la persecución, sin embargo, aunque se habían
mantenido fieles a Cristo, habían perdido el calor de su compromiso con
él. Habían perdido ese amor.
Escúchame bien, sobre todo si has estado en la iglesia más de uno o dos
años. Es fácil llegar a pensar que lo que Cristo quiere de ti es
simplemente que no dejes de asistir a la iglesia, que no dejes de tener
alguna clase de vida devocional y que no dejes de creer en él. Todo esto
es sumamente importante; pero no es suficiente. Puedes ser fiel, y es
importante serlo; pero sin amor, esa fidelidad se vuelve estéril. El amor es
central.
Nos damos cuenta también de que esta iglesia había mantenido la pureza
doctrinal, a pesar de las falsas enseñanzas de quienes habían infiltrado la
iglesia. Estos hombres se describen como malvados y como falsos
apóstoles. Eran personas que decían enseñar verdades acerca de Dios,
pero realmente difundían sus propias ideas.
Parece ser que estas personas son los nicolaítas que Jesús menciona en
el verso seis. No sabemos con seguridad quiénes eran estas personas,
pero podría bien ser que enseñaban que la obediencia no es importante
para el creyente. En otras palabras, enseñaban que sólo tenemos que
tener conocimiento pero no obras.
Los efesios reconocieron la falsedad de tal doctrina. Jesús los felicita por
su perspicacia. Nosotros también debemos de rechazar la falsa doctrina.
Los falsos maestros vienen a tocar a nuestra puerta o nos invitan a su
iglesia para enseñarnos falsedades acerca de Jesús y acerca de la
salvación. Tenemos que rechazarlos. Sus falsedades nos llevarán a la
perdición.
Pero no es suficiente con sólo tener sana doctrina. Cristo nos exige que
no abandonemos ese primer amor. Él desea que mantengamos el calor de
nuestra pasión hacia él, y que nuestra religión no sea simplemente de
rutina.
La Biblia nos dice que la iglesia es la novia de Cristo. Cualquier novio
quiere más que la simple fidelidad por parte de su novia. Además de que
no ande con otros y que le diga la verdad, él quiere saber que ella de
veras lo ama.
Eso es lo que Jesús desea de nosotros. Desea un amor que no es
simplemente mental, sino que es de corazón. Ese amor se derramará en
amor hacia los demás. Si de veras amamos a Cristo, no podremos hacer
más que mostrar amor hacia nuestros hermanos también.
Entonces, ¿qué hacemos si nos damos cuenta de que ese primer amor se
está desapareciendo? La buena noticia es que
II. NUESTRO PRIMER AMOR POR CRISTO SE PUEDE RECOBRAR
El versículo cinco nos da dos claves para recobrar ese amor que alguna
vez sentimos por nuestro Señor. LA PRIMERA CLAVE ES HACER
MEMORIA. ¡RECUERDA DE DÓNDE HAS CAÍDO! ASÍ DICE EL SEÑOR.
El dicho dice: Ojos que no ven, corazón que no siente. Cuando las cosas
que Cristo ha hecho por nosotros han pasado de nuestra vista, el amor
también se empieza a desvanecer. Tenemos que traer conscientemente a
la memoria lo que él ha hecho.
Muchas veces nuestro amor por el Señor se enfría sencillamente porque
se nos olvida todo lo que él ha hecho por nosotros. Recuerda todas esas
oraciones que él ha contestado. Recuerda todas las veces que te ha
sacado de algún aprieto. Recuerda lo que serías si él no fuera tu Señor.
Tenemos que regresar la cinta y poner nuevamente ante nuestra mirada la
grandeza de su amor y la profundidad de su sacrificio. Nuestro primer
amor por Cristo se puede recobrar si hacemos memoria de su amor y las
muestras que hemos visto en el pasado.
LA SEGUNDA CLAVE ES EL ARREPENTIMIENTO. Nos hace falta un acto
de voluntad para cambiar. Tenemos que reconocer que Cristo se merece
nuestro amor, y que hacemos mal al no entregárselo. Tenemos que
aceptar la responsabilidad por nuestra falta de amor, y ser celosos para el
cambio.
Si te parece que falta amor en esta iglesia, no te pongas a analizar las
fallas de los demás hermanos. No te pongas a meditar en ese rencor que
guardas por esas cosas que te dijeron o lo que te hicieron. Ponte, más
bien, a analizar la falta de amor que hay en tu propio corazón.
¿Sabes? EL ARREPENTIMIENTO ES INDIVIDUAL. Yo no me puedo
arrepentir de tus errores, ni tú de los de tu vecino. Cada uno se tiene que
arrepentir de sus propios errores. El cambio sólo vendrá cuando cada
uno de nosotros se pone a examinar su propia vida para ver si en realidad
ha perdido su amor para Cristo, y entonces toma los pasos necesarios
para recobrarlo.
Nos urge hacerlo, porque si no lo hacemos, podemos perder nuestro
lugar en el plan de Dios y nuestra utilidad para él. Jesús dice: SI NO TE
ARREPIENTES, IRÉ Y QUITARÉ DE SU LUGAR TU CANDELABRO. Como
vimos la semana pasada, el candelabro es la iglesia. Jesús está diciendo:
Si no cambias, tu iglesia dejará de cumplir su función, y la abandonaré, y
dejará de existir.
¿Es eso lo que queremos para nuestra iglesia? Jesús nos está llamando a
cada uno de nosotros individualmente a ser parte del cambio. Es por eso
que él promete: Al que salga vencedor le daré derecho a comer del árbol
de la vida, que está en el paraíso de Dios.
EL PROBLEMA ES DE LA IGLESIA, PERO LA SOLUCIÓN VIENE DE CADA
MIEMBRO QUE DECIDA QUE QUIERE TENER VICTORIA SOBRE LA
FALTA DE AMOR.
No podemos separar nuestro amor hacia Cristo de nuestro amor por los
demás. Si amamos a Cristo, amaremos a los demás. Por el otro lado, si no
amamos a nuestros hermanos, ¿cómo podemos decir que amamos a
Dios? No es posible.
Si de veras aprendiéramos a amar, esta iglesia sería un lugar muy
distinto. El gran evangelista D.L. Moody dijo lo siguiente: Muéstrame una
iglesia donde hay amor, y te mostraré una iglesia que es un poder en la
comunidad. En Chicago hace algunos años un niño asistía a la escuela
dominical. Cuando sus padres se mudaron a otra parte de la ciudad el
chiquillo seguía en la misma escuela dominical, aunque tenía que caminar
una larga distancia para llegar. Una amiga le preguntó por qué iba tan
lejos, y le dijo que había muchos que eran igual de buenos mucho más
cerca de la casa. Podrían ser igual de buenos para otros, pero no para mí,
dijo el niño. ¿Por qué no? le preguntó su amiga. Porque en esa iglesia, le
aman a uno, respondió el niño.
SI TAN SOLO PUDIÉRAMOS CONVENCER AL MUNDO DE QUE LO
AMAMOS HABRÍA MENOS IGLESIAS VACÍAS, Y MÁS ASISTENCIA A LA
IGLESIA. DEJEMOS QUE EL AMOR TOME EL LUGAR DEL DEBER EN
NUESTRA RELACIÓN CON LA IGLESIA, Y EL MUNDO PRONTO SERÁ
EVANGELIZADO.
Efeso: La Iglesia Que Dejó El Primer Amor
"INTRODUCCION:
Efeso era la ciudad más grande de la provincia de Asia. Era un centro comercial y
religioso (donde se encontraba el gran templo de la diosa Diana). Su ambiente estaba
lleno de materialismo, porque era una ciudad muy rica, y era muy inmoral (en el templo
de la diosa Diana habían prostitutas sagradas). A pesar de todo este ambiente contrario,
allí se levantó una iglesia cristiana. Efeso significa deseo ardiente.
Y describe el 1er. siglo de la historia de la iglesia, el cual se caracterizó por un profundo
amor, un ardiente celo por Cristo y una inflexible oposición a los falsos maestros y a
doctrinas erradas.
PROPOSICION: Me propongo hoy a analizar el mensaje a la iglesia de los efesios y
sacar algunas enseñanzas eternas que hay en ella y que nos servirán para saber si
también hemos perdido o dejado el primer amor.
1.- CADA IGLESIA TIENE SU MENSAJERO O PASTOR, QUE ES RESPONSABLE
DELANTE DE DIOS (2:1)
1.1.- La palabra aggeloV también significa mensajero.
1.2.- La responsabilidad de los pastores se menciona en Hebreos 13:17
1.3.- Dios cuida a sus mensajeros (Salmo 105:15)
2.- JESUS TIENE A SU PUEBLO EN LA MANO (2:1b)
Según Apoc.1:20, las estrellas son los pastores. Pero en un sentido, podemos decir, que
todos somos mensajeros del Señor, ¡Y El nos tiene en Sus manos! ¿Cómo vamos a
desmayar si El nos lleva en Su mano santa y poderosa? Nuestra vida está protegida por
el Señor. La palabra que se traduce tiene, significa que Cristo las cubre totalmente con
Su mano (Juan 10:28). Los que se someten al control de Jesús no les pasará nada malo
(1 Juan 5:18)
3.- JESUS ESTA ACTIVO EN MEDIO DE SU IGLESIA (2:1c)
Aquí nos dice que Jesús camina (participio presente) en medio de los candeleros, que
representan a las 7 iglesias (Apoc.1:20)
Vemos que El está activo en medio de ellas, *****oliendo Su palabra (Mt.18:20; 28:20)
Podemos notar que Jesús se interesa por lo que ocurre en Su iglesia.
4.- EL SEÑOR SABE LO QUE HACEMOS (2:2-4)
4.1.- Conoce nuestras obras: el servicio que prestamos o dejamos de hacer.
4.2.- Conoce nuestro trabajo: la palabra griega que se emplea aquí, describe el trabajo
que nos hace sudar; el trabajo duro; el que nos deja exhaustos; que demanda toda
nuestra energía y concentración mental.
4.3.- Conoce nuestra paciencia: paciencia, en el idioma original del N.T., significa
permanecer debajo; sostenerse firme frente a cualquier dificultad. Es la valentía que
acepta los sufrimientos y las dificultades y siempre sale victoriosa. ¡Cuánta falta nos
hace la paciencia!
4.4.- Conoce la defensa que hacemos del evangelio: Pablo había predicho que lobos
rapaces causarían dificultades en la iglesia de Efeso (Hch.20:29,30) y aquí vemos el
cumplimiento de esa palabra.
4.5.- Conoce nuestro sufrimiento: Todo aquel que se ha propuesto seguir a Jesús se
expone al sufrimiento. Pablo dijo: (leer: Hechos 14:22; Salmo 56:8)
4.6.- Conoce nuestra constancia: La palabra que se traduce no has desmayado, también
se puede traducir: no te has cansado de trabajar. ¡Hermanos, todavía no ha terminado la
batalla! (Hebreos 12:3,4)
4.7.- Conoce nuestra apatía (2:4): Esta es la terrible acusación que se le lanza a la iglesia
de Efeso. La palabra has dejado, se puede traducir has abandonado. Puede ser que
hayan perdido su primer amor hacia Cristo; o que lo hayan perdido hacia sus hermanos
en la fe. El Señor había enseñado que el amor mutuo debía ser la señal de la cristiandad
(Jn.13:34,35) Pero ellos habían abandonado el amor, sin el cual todo lo demás de nada
sirve (1 Corintios 13:1-3) ¿Somos tan ardientes y fervorosos en el Señor hoy
como lo éramos en los primeros días de nuestra vida cristiana? Esto nos debe hacer
reflexionar.
5.- JESUS NOS PRESENTA LA SOLUCION PARA VOLVER A ESE PRIMER AMOR (2:5a)
Jesús exhorta a los efesios a dar los 3 pasos de retorno al primer amor. Estos son:
5.1.- Recordar: Este es el primer paso en el camino de regreso. Jesús no está hablando
a inconversos, sino a miembros de iglesia que habían extraviado el camino de regreso.
En un país lejano el hijo pródigo recordó su hogar (Luc.15:17)
5.2.- Arrepentimiento: Esta es una orden dada en tiempo aoristo, es decir, que destaca
la determinante ruptura con el mal.
Los cristianos nunca debemos entretenernos con el mal. Arrepentirnos significa admitir,
reconocer que tuvimos la culpa. Pero aquí no termina esto.
5.3.- Hacer las primeras obras: es decir, debemos producir el fruto, que indica que en
verdad estamos arrepentidos y que hemos cambiado. Este pasaje nos enseña que
podemos ir deslizándonos gradualmente, poco a poco, sin darnos cuenta de lo que está
sucediendo en nuestra vida (Heb.2:1; 1Cor.10:12)
6.- JESUS NOS ADVIERTE DEL PELIGRO QUE CORREMOS SI SOMOS INDIFERENTES A
SU VOZ (2:5)
Cuando Dios habla debemos creer lo que dice. El Señor amenazó con quitar el
candelero de la iglesia de Efeso y lo cumplió, porque la iglesia no se arrepintió. Un
desierto, cubierto de ruinas es todo lo que queda de la antigua ciudad de Efeso. Las
palabras vendré pronto se traducen mejor estoy yendo (pues está en tiempo presente
en el griego) Es decir, el Señor les dijo que estaba caminando hacia allá para quitarlos
de en medio porque no estaban cumpliendo con el propósito para el cual El los había
llamado. ¿Estará Jesús caminando hacía ti porque no estás cumpliendo con el
propósito para el cual te llamó? Si hay arrepentimiento hay esperanza; pero si no lo hay
vendrá el juicio.
7.- EL MENSAJE DE EFESO ES TAMBIEN PARA NOSOTROS HOY (2:7)
7.1.- Es para todo el que tenga oído para oír.
7.2.- Es para todas las iglesias.
8.- JESUS DA ALIENTO O ANIMO PARA QUE VENZAMOS (2:7b)
Después del pecado de Adán el camino al árbol de la vida fue cerrado y quedó bajo la
custodia de querubines (Gén.3:34); pero ahora, Cristo lo entrega a Sus seguidores que
triunfen. El árbol de la vida puede simbolizar la vida eterna y el paraíso simboliza
nuestra entrada a la presencia de Dios. ¿No es éste un buen aliciente para continuar la
batalla contra el mal?
CONCLUSION: ¡Dios quiera que en este momento, muchos de nosotros que estábamos
desanimados por los problemas de la vida, continuemos con nuevos bríos la carrera
hacia el hogar celestial!
"
En un mundo convulsionado como el que estamos viviendo, necesita de
mas cristianos que vuelvan al primer amor . Lamentablemente el
conformismo, y la religiosidad no nos permite ver que en estos últimos
tiempos la iglesia debe despertar a volver a ese encuentro profundo con
Dios que transforme la realidad de nuestro tiempo.
Las 7 cartas, fueron escritas a 7 iglesias históricas que existieron en Asia.
Siguen un patrón en común y se distinguen por rasgos específicos. En
ellas va actuando las cualidades antes descritas de Jesucristo, quien
conoce las situaciones de las iglesias, reprocha y amonesta, promete
pide atención e interpela.
La carta a la iglesia de Efeso.
Efeso era la ciudad mas destacada de Asia y la sede de la iglesia mas
importante de la provincia. Era el puerto marítimo mas importante de Asia
Menor. Era un centro religioso y de todo tipo de prácticas supersticiosas.
Y era famosa por. todo el mundo por sus artes mágicas. En medio de todo
esto la iglesia había crecido con una fé doctrinalmente pura pero habían
abandonado el primer amor.
Presentación de Cristo.
A - El tiene a su iglesia encerrada en su puño . La palabra usada para
tener es agarrar con fuerza. Cristo sostiene firmemente la iglesia en su
mano, y no van a poder nunca ser arrancadas. Nada prevalecerá contra la
iglesia. El nos tiene encerrados en su puño. ¿Quién nos podrá sacar de
ese lugar?
B - El camina en medio de las iglesias. El esta cuidando de que no se
apague nuestra luz. Cada vez que nos reunimos, Cristo esta paseándose
en medio de la congregación, mirándonos uno a uno, dándose cuenta de
cómo estamos.
Reconocimiento de lo bueno
A - Jesús reconoce el trabajo realizado por la iglesia. El ve nuestro
trabajo, el esta atento a nuestras obras, el ve nuestro esfuerzo y lo
reconoce.
B - Jesús quiere que tengamos celo por la santidad. No tenemos que
conformarnos a una vida que se mezclada con malas costumbres.
C - Jesús valora que no nos dejemos llevar por cualquier creencia. Es
importante mantenernos firmes ante las diferentes corrientes que nos
quieren alejar de la palabra de Dios.
Advertencia por lo que hay que cambiar.
A - Hemos dejado el primer amor. Perder el encanto de la luna de miel
espiritual es lo que le pasa a la mayoría de las personas y tenemos que
cuidarnos de ello, pues es grave a los ojos divinos. Si esa continua
podemos llegar a ser desechados.
B - Tenemos que recordar de donde hemos caído. Es imprescindible
recordar como servíamos antes a nuestro Señor, querer experimentar
nuevamente la alegría de servirle y de amarle profundamente.
C - Tenemos que arrepentirnos. No podemos seguir igual. Es necesario
dar vuelta y comenzar un nuevo camino, no podemos realizar cambios
cosméticos, tenemos que reconocer que nuestra apatía o costumbrismo
es algo malo y abandonarlo
D - Tenemos que volver a realizar las primeras obras. Tenemos que
buscar las obras del amor, influidos por el amor de Dios, sirviendo a
nuestro Dios y a nuestro prójimo, viviendo el evangelio en cada momento
de nuestra vida y en todo lugar.
La carta a la iglesia de Esmirna.
Era una ciudad muy importante también. Era un centro del culto al
emperador. Tenia una importante colonia de judíos hostiles al
cristianismo y que ejercían influencia en las autoridades civiles. Junto a
autoridades civiles ayudaron activamente en la muerte de Policarpo el
obispo de la iglesia. Aparentemente la iglesia era sana y espiritualmente
próspera.
Presentación de Cristo.
A - El primero y el ultimo. EL dueño de la historia, de nuestra historia, de
todas las cosas.
B - El que venció la muerte. El es nuestra seguridad. El es el que nos da la
victoria porque El venció.
Reconocimiento de lo bueno.
A - El conoce nuestros problemas y nuestras luchas. No estamos solos y
el esta agradado de aquellos que soportan las pruebas como parte de el
crecimiento espiritual.
B - El nos hace ricos. La riqueza espiritual es la que nos da la verdadera
felicidad. Nada se puede comparar en este mundo como la riqueza
espiritual.
C - El nos da la victoria frente a los ataques satánicos. El diablo esta
vencido y cualquier tentación y ataque del diablo es vencido en el nombre
de Jesús.
D - El nos da la seguridad de que en el final esta la victoria. A pesara de
las cosas que estemos pasando , la victoria final es de nuestro Dios. El
esta con nosotros siempre y tiene el final de todo esto. La segunda
muerte es para aquellos que no han arreglado sus cuentas con Dios. Este
es el momento de arreglarlas.
La carta a la iglesia de Pérgamo
Pergamo era un centro político y religioso, y era la sede principal del culto
al emperador. Además en la ciudad había una acrópolis de unos
trescientos metros de altura que estaba coronada por un enorme altar a
Zeus y por un templo a Atenea. También era el centro del culto a
Esculapio la serpiente dorada. Proveía de esta manera un ambiente muy
difícil para la iglesia cristiana.
Presentación de Cristo.
A - Cristo el dueño de la espada de dos filos. Ningún emperador podía
contra esa espada, su palabra, y hoy ningún poder puede contra ella.
Reconocimiento de lo bueno
A - Lucharon contra la tentación de Satanas. Todos adoraban al
emperador, ellos no. Solo se sometían a Cristo el verdadero Señor.
B - A pesar de la muerte ellos prevalecieron en la fe. El martirio era ya una
realidad entre ellos y lo habían superado.
Advertencia por lo que hay que cambiar.
A - Dejarse llevar por el mundo. Algunas costumbres del mundo habían
influido en ellos. ¿Cuánta influencia negativa tenemos en nuestra vida de
este mundo? ¿La ambición de poder, dinero , prestigio, reconocimiento,
ha invadido nuestra fe?. ¿vivimos con las mismas esperanzas que
cualquier persona? Si nuestra mirada no esta primeramente en las cosas
de Dios nunca alcanzaremos la verdadera felicidad, y no seremos
verdaderos siervos de Dios.
B - Mezclarse en la idolatría. La economía es el ídolo de nuestro tiempo. Si
uno pudiera ver un altar de nuestro tiempo ese sería un monumento a un
billete de un dólar. Lamentablemente en nuestras realidades
latinoamericanas de pobreza y angustia económica, la economía paso a
ser la clave en nuestras vidas. Nosotros no confiamos en las recetas
económicas , nosotros confiamos en Dios.
La carta de Tiatira
La importancia de la ciudad de Tiatira era el comercio. Existían gremios
donde se juntaban los diferentes comerciantes para realizar negocios y
también para estar en fiestas que normalmente terminaban en orgías
desenfrenadas. Era casi imposible participar del comercio sin ser parte de
estos gremios. Esto traía grandes problemas para los cristianos de esta
ciudad que tenían que no dejarse llevar por estas situaciones.
Presentación de Cristo.
A - Ojos como llama de fuego. La mirada que todo lo penetra, que todo lo
sabe , que todo lo descubre. El descubre nuestro pecado y ante su mirada
nada podemos esconder.
B - Pies de bronce bruñido. El aplastará con sus pies los enemigos del
reino de Dios. El venció, y la palabra clave para Jesucristo es que el
¡Venció!
Reconocimiento de lo bueno.
A - Conoce nuestra obras, amor ,fe , servicio y paciencia. Nuestra iglesia
debería ser reconocida como una iglesia que no se ha enfriado y donde la
fe nos guíe a la paciencia ante los problemas que enfrentamos cada día.
B - Las obras postreras eran mejor que las primeras. Nuestra iglesia
debería ser reconocida como una iglesia que crece en las virtudes
cristianas, donde nuestro amor y fe crecen constantemente.
Advertencia por lo que hay que cambiar.
A - Tolerar el pecado dentro de la iglesia. La iglesia no debe tolerar a los
que vienen con una enseñanza que no esta en la palabra de Dios. Hoy
muchos dicen hablar de parte de Dios, pero nosotros tenemos la palabra
y el Espíritu Santo que nos guía a toda verdad para poder escucharlo todo
y retener lo bueno. Como Cristianos maduros no debemos creer cualquier
cosa por mas que supuestamente de resultados.
El que tiene oídos oiga lo que el espíritu dice a las iglesias.
El Síndrome de la Post-conversión
Escrito por Jason Cordero - Apocalipsis 2:1-7
La práctica de discipular personas arroja evidencia de un
fenómeno recurrente en quienes deciden andar en el caminar cristiano.
Yo lo llamo el síndrome de la post-conversión.
La Real Academia de la Lengua Española define síndrome como un
conjunto de fenómenos que caracterizan una situación determinada. En
nuestro caso la situación determinada es el momento de crisis que se
atraviesa posterior a la experiencia de conversión. Jesús no prometió que
sus seguidores vivirían sin dolores y pesares, sino todo lo contrario.
El Señor es nuestro pastor que nos acompañará cuando pasemos por el
valle oscuro en donde solamente se observa la muerte. Cualquier
discurso, charla o predicación que prometa ausencia de dolor en esta
tierra a cambio de la conversión a Jesucristo es una mentira.
El primer amor
La Biblia se refiere a este síndrome con las palabras “pérdida del primer
amor”. Recién convertida la persona típicamente experimenta un
“subidón” de emociones y una pasión ferviente por su nueva fe.
Comienza a obrar virtud en su vida diaria. Se dedica a servir a Dios, a los
demás creyentes y a la comunidad. Persevera a pesar de que no todo es
color de rosa.
Se siente una especie de enamoramiento por el Señor y por todo lo que
tenga que ver con Él. La persona dice disfrutar de la presencia constante
del Espíritu Santo en su vida…
Hasta que un día se topa de frente con una situación determinada que la
lanza al suelo y la deja convaleciente. El primer amor se va. La pasión
disminuye y aparece un sinsabor, una decepción, un sentimiento de
frustración.
¿Por qué se pierde el primer amor?
Las Escrituras señalan razones específicas por las que una persona
abandona el primer amor.
La maldad presente en otros y en sí mismo – “Se suponía que yo ya
no iba a hacer esto”. El pecado de líderes cristianos – “Él era mi pastor
pero intentó abusar de mí”
El sufrimiento humano – “¿Por qué Dios permitió que se muriera mi
hijo?
De vuelta al primer amor
Dios es un Dios de amor y no nos deja abandonados a nuestra propia
suerte. Aún cuando
hemos perdido el primer amor, Él nos sigue amando y nada de lo que
digamos, hagamos,
sintamos o pensemos va a hacer que Él nos deje de amar.
Jesucristo mismo nos da consejos para superar el síndrome de la post-
conversión:
reconocer que Él tiene el control de todo, recordar de dónde nos sacó,
arrepentirnos de
nuestro pecado, y volver a hacer las obras que hacíamos cuando recién
descubrimos Su
amor.
Él no pide de sintamos de nuevo el primer amor, sino que caminemos de
vuelta hacia Él….
Al que salga vencedor le daré derecho a comer del árbol de la vida, que
está en el
paraíso de Dios.
¿Fosilización Cristiana?
¿Leíste o escuchaste alguna vez el lema de: “evangeliza o
fosiliza”? ¿Qué te ha parecido? El lema sugiere que si
evangelizas activamente no te vendrá la fosilización... Siendo
asunto de importancia – ¿por qué no lo analizamos a la luz de
la historia y de la Escritura? ¿Nos acompañas?
¿Qué es la fosilización?
Antes de embarcarnos, una breve explicación de este
concepto de “fosilización”, por si no resulta tan claro. La
palabra se refiere a los incontables restos de plantas y
animales, en todo el mundo, que, después de miles de años,
han sido hallados (y siguen hallándose), en forma de
“piedra”, por lo cual se habla también de “petrificación”. Se le
ve claramente la forma de pez, helecho, parte de un
dinosaurio, insecto, árbol, etc., etc. Pero aquello que era un
organismo blando, vivo, vibrante, útil, ahora no es más que
“piedra”. Allí está su forma, un recuerdo visible de lo que
hubo hace miles de años, pero reducido a “fósil”.
Los científicos que se dedican a los fósiles encuentran cada
vez más evidencia de una repentina catástrofe de
inimaginable magnitud, que conmovió todas las cosas en el
mundo. La clave para entender tal fenómeno la encontramos
en lo que Génesis describe del diluvio universal. Sin esta
clave, es decir, sin la Biblia, quedaríamos sólo con las teorías
de los evolucionistas. Es la Biblia la que nos hace entender
qué es lo que hay detrás de los millones de fósiles.
Fosilización de 2000 años
Bueno, allá los fósiles materiales - lo que nos interesa en este
momento son los fósiles espirituales - descubrir si para el
creyente, y para la congregación de creyentes, hay una
manera de evitar que la obra del Señor quede “fosilizada” - es
decir, aquella obra en la que estamos involucrados.
Se puede afirmar que en todo el territorio del antiguo Impero
Romano se encuentran, hasta el día de hoy, una enorme
cantidad de “fósiles cristianos”, a saber, todo tipo de
monumentos, ruinas de lugares de reunión, bautisterios,
lápidas, pergaminos, hasta auténticas reliquias, etc. En este
imperio se extendía la que era la iglesia neotestamentaria, la
que florecía allí, la que ¡también sucumbía allí! Quedan
nociones de su vida y de su testimonio vibrante, pero nada
más. Todo quedó “fosilizado”.
Siete congregaciones
Piensa en las siete iglesias de Asia Menor, receptoras de las
cartas del mismo Señor Jesús, escritas por el apóstol Juan.
¿Dónde están esas congregaciones hoy? No están más en
ninguna parte, pero, sí, quedan los restos, los “fósiles” - en
esos siete lugares. ¡Qué maravilla hacer hoy turismo en
Turquía y visitar tales lugares, andar donde anduvieron Pablo,
Juan, y otros! Si tuvieras la oportunidad, ¿no se te pondría la
piel como de gallina?
¿Sí? ¿Maravilla de verdad...? Son los restos de la antigüedad
cristiana, son de alto valor turístico, pero ¡no son más que
“fósiles”! ¡Nos hablan de muerte, de muerte catastrófica! Nos
hablan de “las puertas del hades”, que “prevalecieron” contra
la iglesia de Cristo...! Es cierto que en Mateo 16 Jesús dice
que esas terribles “puertas” no prevalecerían, pero, claro,
está hablando de la Iglesia Universal. De hecho han
prevalecido contra muchas miles de “iglesias locales”, como,
por ejemplo, las de Asia Menor.
El Señor envió allí a Pablo, Silas, Timoteo, Lucas, Erasto,
Épafras, Trófimo y otros. ¿Los envió acaso para preparar
lugares de depósito para fósiles maravillosos..?
Una ciudad privilegiada
Éfeso era, en esta región, la primera ciudad con cristianos, y
de estos los primeros eran Áquila y Priscila (Hch 18). Apolos
predicó allí. Después llegó Pablo y quedó un total de tres
años. Hasta el final de su estancia “crecía y prevalecía
poderosamente la palabra del Señor” (Hch 19). En otra
ocasión, estando de paso, Pablo se dirigió a todos sus
ancianos (Hch 20). Estando preso en Roma les escribió su
magnífica epístola de seis capítulos. Más tarde todavía,
Timoteo trabajó en Éfeso por un tiempo prolongado, que es
cuando Pablo le dirigió sus dos epístolas, la segunda poco
antes de su ejecución. Muchos años después residía y
trabajaba allí el anciano apóstol Juan.
Éfeso era puerto de mar y la ciudad de más importancia en la
región. Su iglesia, “plantada” por Pablo, era en toda
probabilidad un conjunto de numerosas congregaciones
caseras. De las siete iglesias mencionadas en Apo 2 y 3, la de
Éfeso encabeza la lista Efesios 2:1-7. Vemos que, a pesar de sus
terribles prácticas corruptas, idólatras y demoníacas, la
ciudad era un lugar verdaderamente privilegiado, sobre todo
en el sentido espiritual, ya que tenía una iglesia viva y activa,
que se esparcía, al parecer, por toda su anchura. Era atendida
por un buen grupo de ancianos, y, cuando la necesidad se
presentaba, los obreros misioneros itinerantes estaban listos
para intervenir.
Asesoramiento divino
En las palabras del Señor Jesús, había arduo trabajo y
paciencia; no podían soportar a los malos, probaron a los
falsos apóstoles y los hallaron mentirosos. Era una iglesia
sufriente, perseverante, que, sin desmayar, trabajaba
arduamente, por amor de su nombre.
¿De qué consistía ese “arduo trabajo”, mencionado dos veces
por Jesús? La palabra “arduo” de la “Reina-Valera-1960” se
traduce también por “penoso”, “molesto”, “fatigoso” ¿Sería un
tipo de evangelización? No lo sabemos - sólo sabemos que la
Cabeza de la iglesia lo aprobó, como también las otras
cualidades.
Sin embargo, ese Conocedor de los corazones detectaba algo
que andaba mal, algo que hacía peligrar la obra suya en Éfeso
y alrededores. Era una creciente falta del ingrediente clave:
“el primer amor”. Incluso les dice que ya habían dejado ese
“primer ágape”. La palabra “ágape”, usada aquí, encierra no
tanto lo que se puede describir como amor romántico, sino
más bien amor devocional, es decir, totalmente devoto o
consagrado a un objeto. Ese objeto puede ser una persona,
un animal, o una cosa inánime. Y, naturalmente, Dios mismo
también puede ser el objeto de nuestro ágape. Eso es
precisamente lo que desea; el Padre a tales adoradores busca
- que le adoren, en espíritu y en verdad.
Desviación fatal
El ágape de los cristianos efesios había encontrado otro
objeto para enfocarse y rendirse. Dios todavía era objeto de
su amor, pero ya no del “primer amor”. Tuvo que
“contentarse” con un segundo o tercer lugar, para un
segundo o tercer amor. Pero ¡qué problema!, Dios no se
contenta con un segundo o tercer lugar. Hablando del
creyente y de la congregación, sólo Jesucristo tiene derecho
al primer lugar y al primer amor. Cambiar el primer amor-
ágape a cualquier otro objeto constituye “adulterio” Santiago 4:4.
El trabajo del creyente, o de la congregación, puede ser
“arduo”, pero no es lo que Él busca. Lo que busca son
corazones que “ardan”. Citando a Isaías Jesús dijo: “Este
pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí”
Marcos 7:6.
Resultados fatales
Cuando mengüe ese amor, ¿qué resulta? Lo vemos en el caso
de los efesios neotestamentarios. Al menguar ese ardor de
corazón hacia Él, el ardor de la lámpara del testimonio
también mengua. La luz del testimonio de Cristo terminará
por desaparecer completamente. Así lo dice el Señor. Él
mismo quita de su lugar el candelero...
“Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y
haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y
quitaré tu candelero de su lugar, si no te hubieres
arrepentido..”
La iglesia de Cristo en Éfeso estaba quedando ya en una
“prefosilización”. Todavía seguiría mucho tiempo en su lugar,
algunos siglos incluso. Tenía su importancia, daba algún
testimonio, hacía alguna evangelización. También hospedó,
en el año 431, el tercer “Concilio Ecuménico”. Pero la luz de
Cristo dejó de brillar... ¿No había desaparecido el “primer
amor”? Sin ese “primer amor”, la “vida” se apaga, la “luz” se
extingue. Pero, ¡eso sí!, quedó una hermosa serie de
“fósiles”.
Tu prefosilización
¿Cómo andan las cosas en tu corazón y en tu
congregación...? ¿De camino hacia una fosilización? Hablando
de congregaciones, en muchas no hay ni evangelización. En
otras, sí, hay algún esfuerzo, pero sin mucha convicción.
Luego, otras despliegan un gran esfuerzo, y mucha fe en el
talento organizador de los líderes y en la elocuencia del
predicador – todo lo cual rinde algunos resultados. ¿Y ese
“primer amor”? ¿Qué veredicto da la Cabeza de la iglesia?
¿Será igual al pronunciado sobre esa iglesia neotestamentaria
ejemplar, la de Éfeso..?
Es una caída, decía Jesús, de la cual ella necesitó
arrepentirse, para luego volver a hacer “las primeras obras”.
Entendemos que las “primeras obras” tienen que ver todo con
el “primer amor”. Una evangelización, u otra actividad, si no
sale de un auténtico “primer amor”, nunca puede ser
reconocida por el Señor como “primeras obras”.
Cleofas y su esposa
La pareja de Lucas 24 descubrió quién enciende el corazón, y
cómo lo hace:
1) Un corazón quebrantado se abre al Cristo vivo.
2) El Cristo vivo le abre la Escritura.
3) Ese corazón se enciende en amor.
4) En consecuencia los pies corren con el mensaje.
Sus pies deben de haber estado extremadamente cansados
después de los casi 13 km de camino, pero no tuvieron
problema en recorrer de nuevo la misma distancia, y ya de
noche, sólo para compartir “la buena nueva” de la
resurrección.
Aceite y pábilo
Es notable que Jesús llama a ese matrimonio “insensatos y
tardos de corazón...” Describe la condición del pábilo (o
mecha) de la lámpara de aceite. Se ha hecho duro y ya no
deja pasar bien el aceite – es el principio del fin para aquella
luz. Si no llega suficiente aceite, la llama empieza a menguar.
En lugar de luz produce cada vez más humo. Al final se apaga
completamente.
En Apocalipsis 1:12-13 y Apocalipsis 2:1 el Cristo resucitado es visto
como el Sumo Sacerdote que atiende a las lámparas de los
siete candeleros, estando en medio de ellos. Básicamente hay
dos cosas que el sacerdote allí mira con todo cuidado:
1) que no falte el aceite,
2) que los pábilos se mantengan frescos, flexibles.
En el caso de Cleofas y esposa, eso es lo que vemos: el Cristo
vivo administra el “aceite” a través de la Escritura abierta, y
les renueva el “pábilo” a través de sus corazones abiertos.
Decían: “¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos
hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras?”
Evangelizar hoy
En cuanto a la evangelización, la que hoy podamos
emprender, ¿no es esencialmente la misma que la que
“emprendiera” el matrimonio de Emaús? El mensaje sigue
sencillo. Nuestro testimonio a vecinos, amigos, colegas y
otros, todavía está queriendo brotar de corazones ardientes.
Al alcance están los niños, los jóvenes, los matrimonios, los
ancianos.
Para evangelizar en el conjunto de los demás en la
congregación, alguna organización puede necesitarse, pero lo
verdaderamente imprescindible es la oración – la oración que,
en su “primer amor”, mira al Señor por guía y capacitación.
No es “entusiasmo”, no es “buena voluntad”, no es “la
emoción”, no es “llevar a cabo un programa”, no es
“profesionalidad”, no es “música y canto”, no es “arduo
trabajo”. Por buenas que sean estas cosas.., no son las que
Dios busca. David lo dice así: “He aquí, como los ojos de los
siervos miran a la mano de sus señores, y como los ojos de la
sierva a la mano de su señora, así nuestros ojos miran al
Señor nuestro Dios” (Salmos 123). Se trata del estar
pendientes de Él.
Concretamente ¿qué pueda estar faltando?
Si falta el “primer amor”, es porque falta el corazón abierto al
Sumo Sacerdote para que lo llene, lo flexibilice y lo encienda
por medio de la Escritura. En términos más concretos,
estamos hablando del tiempo diario de entrega a la lectura, a
la meditación y a la oración... - ¡cuando se busca el rostro del
Resucitado! Deja este tiempo diario de recogimiento y de
amor devocional, y estás dejando tu “primer amor”. Las
“primeras obras”, las que el Señor exige, se hacen
imposibles. La luz se apaga. La fosilización está en marcha...
¿Quieres darle marcha atrás, o prevenirla? Entonces, empieza
por el principio, por el primer amor; deja las actividades,
incluyendo la evangelización. Esto viene después. El corazón
debe arder primero, luego no tardarán los pies y la boca en
moverse con el “alegre mensaje”.
Unos consejos “antifosilización”
“Confía en el Señor, y haz el bien; y habitarás en la tierra, y
te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en el Señor,
y él te concederá las peticiones de tu corazón. Encomienda al
Señor tu camino, y confía en él; y él hará. Exhibirá tu justicia
como la luz, y tu derecho como el mediodía” Salmos 37:3-6.
“Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre. Me
invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia;
lo libraré y le glorificaré. Lo saciaré de larga vida, y le
mostraré mi salvación” Salmos 91:14-16.
“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro
tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y
del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la
carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús,
el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto
delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se
sentó a la diestra del trono de Dios” Hebreos 12:1-2.