Higiene Sexual
La higiene sexual es un conjunto amplio de prácticas que una persona sigue
voluntariamente para mantener una buena salud general y una excelente salud sexual, la
cual incluye varios conceptos como el aseo sexual, y el sexo seguro.
Vivir la sexualidad de manera placentera y satisfactoria, implica también una gran
responsabilidad para evitar los posibles riesgos que pueda tener en la salud. Sin duda,
cada persona es libre de decidir sobre su cuerpo y las prácticas sexuales que desea
experimentar, pero no hay que perder de vista que la sexualidad se vive en pareja, por lo
que siempre se debe considerar como una responsabilidad compartida.
En este sentido es importante tomar medidas preventivas tanto individuales como en
pareja que contribuyan a una salud sexual y reproductiva, dichas medidas en su mayoría
se relacionan con la higiene, el cuidado y la protección antes, durante y después de un
encuentro sexual.
La OMS (Organización Mundial de la Salud) define la salud sexual como “un estado
de completo bienestar físico, mental y social, y no simplemente la ausencia de
enfermedad o dolencia”. A fin de que se pueda garantizar la salud y con ello, aumentar
el placer y disfrute en la relación sexual, es fundamental disminuir al máximo los
riesgos; por ello las medidas de higiene se convierten en un factor determinante tanto
para hombres como para mujeres.
Las medidas básicas de higiene sexual son:
Aseo diario de los genitales con agua y jabón.
1. Aunque el exceso en la limpieza de los genitales en la mujer puede
destruir la flora vaginal, por ello es importante evitar las duchas o
lavados exhaustivos.
2. Los hombres no circuncidados deberán tener especial cuidado en la
limpieza del pene y la piel que recubre el glande, para evitar la acumu
3. lación de secreciones.
La limpieza de las manos, la boca y los dientes son también vitales, pues estos
órganos suelen intervenir durante la relación sexual.
Usar ropa interior limpia y de preferencia que no sea de telas sintéticas.
Consultar al médico y realizar los exámenes de rutina una vez al año.
Realizar un auto-examen de los genitales (autoexplorarse mediante la
observación directa y la palpación para identificar si hay cambios en la forma,
coloración, secreciones, tamaño y/o textura).
Conocer a la pareja, establecer acuerdos sobre métodos anticonceptivos y
prevenir prácticas riesgosas.
Usar un preservativo durante la relación sexual.
Si se opta por el sexo anal, se deberá evitar introducir el pene en el ano y
posteriormente en la vagina, pues esto favorece el desarrollo de infecciones.
Se recomienda orinar después de la relación sexual, esta práctica ayuda a que se
desechen las bacterias en el área genital.
Rasurar todo el vello púbico no es recomendable, pues el vello suele ser una
protección para los genitales, lo mejor es recortarlo, pero no eliminarlo por
completo.
Menstruación Digna
Es importante reconocer que la menstruación está estrechamente relacionada con la
dignidad humana y que, sin los recursos o condiciones necesarias, esto puede causar
situaciones de abandono escolar, laboral o de las actividades del día a día.
De acuerdo con datos del Programa Higiene Menstrual del Fondo de las Naciones
Unidas para la Infancia (UNICEF), en México el 43% de las niñas y adolescentes
prefieren quedarse en casa que ir a la escuela durante su periodo menstrual; el 30%
utiliza papel higiénico en lugar de toallas sanitarias; el 66% piensa que los baños en sus
escuelas están sucios; y el 73% se lava las manos sin jabón.
Debido a estas situaciones de precariedad, cuando las personas no pueden acceder a
instalaciones de baño seguras y con agua potable, o que no tienen acceso a productos de
higiene como toallas o tampones, no pueden manejar su menstruación con dignidad.
Hay que tomar en cuenta que la desigualdad de género, la pobreza extrema, las crisis
humanitarias y las tradiciones machistas, pueden hacer que la menstruación sea
percibida como algo de lo cual avergonzarse; de esta forma se estigmatiza, y la dignidad
de las mujeres, niñas, hombres transgénero y personas no binarias que menstrúan se ve
afectada.
Es importante que se tomen más acciones para asegurar que las personas cuenten con
una menstruación digna, un ejemplo de esto es el Congreso del Estado de
Michoacán donde se aprobaron modificaciones a la Ley de Educación para distribuir de
manera gratuita toallas sanitarias y tampones a personas menstruantes en escuelas
públicas de la entidad, lo cual ayuda a que lxs niñxs que necesiten de estos productos
puedan tener acceso a ellos.
Además, es necesaria una educación libre de tabúes. En dónde lxs niñxs puedan tener
acceso al conocimiento del proceso de la menstruación y de las opciones disponibles
para el manejo de su higiene. Debemos combatir el estigma y la discriminación
asociados con ella.