Expediente N°
Especialista Legal:
Escrito N° 01
Cuaderno Principal
Demanda de Habeas Corpus a
favor de Pedro Edward Reaño
Márquez.
AL JUZGADO DE INVESTIGACIÓN PREPARATORIA DE
TURNO DEL MODULO DE JUSTICIA DE S:
…….., identificada con D.N.I. N°……., con Registro ICAP N° … del Colegio de
Abogados de Piura, con Celular 9449442, con correo electrónico
…[email protected], con domicilio procesal CASILLA JUDICIAL N° 175 de la
central de notificaciones de la Corte Superior de Justicia de Piura y
CASILLA ELECTRÓNICA N° 9303, ante usted me presento y
respetuosamente digo:
1.- PETITORIO
De conformidad con el inciso 1) del artículo 200º de la Constitución Política 1
en concordancia con el artículo 25º del Código Procesal Constitucional 2,
interpongo demanda de HÁBEAS CORPUS a favor del detenido PEDRO
ARELLANO CHERO, quien se encuentra recluido injusta e
irrazonablemente con la MEDIDA CAUTELAR DE PRISIÓN PREVENTIVA
en el Penal de Río Seco de la Ciudad de Piura, y consecuentemente se
disponga la Nulidad de la Resolución número 5, de 16 de marzo de
1
Constitución Política del Perú. Artículo 200.- Son garantías constitucionales: La
acción de Hábeas Corpus, que procede ante el hecho u omisión por parte de cualquier
autoridad, funcionario o persona, que vulnera o amenaza la libertad individual o los
derechos constitucionales conexos.
2
Código Procesal Constitucional. Artículo 25.- Derechos protegidos.- Procede el hábeas
corpus ante la acción u omisión que amenace o vulnere los siguientes derechos que,
enunciativamente, conforman la libertad individual: “(…) También procede el hábeas corpus
en defensa de los derechos constitucionales conexos con la libertad individual,
especialmente cuando se trata del debido proceso”.
2022, que declaró fundado el requerimiento de prisión preventiva por el
plazo de catorce meses formulado en contra del favorecido en el proceso
que se le sigue por la presunta comisión del delito de colusión agravada; se
disponga la Nulidad de la Resolución veinticuatro (24) de fecha 13 de
abril de 2022, que confirmó la resolución número 16, en el extremo
referido a disponer la prisión preventiva del favorecido y la reformó
respecto del plazo de la prisión preventiva y la incrementó a dieciocho
meses; y se disponga la inmediata libertad del favorecido, al haberse
vulnerado los derechos a la debida motivación de resoluciones judiciales
y a la libertad personal.
II.- REQUISITOS DE ADMISIBILIDAD Y PROCEDIBILIDAD
1. Legitimidad activa
De acuerdo a lo dispuesto por el artículo 26 del Código Procesal
Constitucional, tiene legitimidad para obrar la persona perjudicada o a
cualquier otra en su nombre, sin necesidad de poder u otras formalidades.
En el presente caso, la demandante interpone demanda de hábeas corpus a
favor de mi patrocinado.
2. Legitimidad pasiva
La presente demanda se presenta contra los siguientes funcionarios
públicos:
• Sexto Juzgado de Investigación Preparatoria Especializada en Delitos
cometidos por Funcionarios Públicos de la Corte Superior de Justicia de
Piura, representado por el Magistrado:
a.) Christian Vidal, con domicilio Laboral en calle Lima Nº 997 – Palacio
de la Corte Superior de Justicia de Piura y domicilio real en ……………de
Piura.
• La Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de
Justicia de Piura, representada por los Magistrados:
b.1.) Gladys Quoga Sull con domicilio Laboral en calle Lima Nº 997 –
Palacio de la Corte Superior de Justicia de Piura o en su domicilio real
ubicado en ………. de Piura.
b.2.) Manuel Horteno Ramírez; con Domicilio Laboral en Calle Lima N°
997 de la Ciudad de Piura, o en su domicilio real ubicado en ………. de
Piura.
b.3.) Marco Antonio Guerr tillo, con Domicilio Laboral en Calle Lima N°
997 de la Ciudad de Piura, o en su domicilio real ubicado en la
………… de Piura.
Al Señor Procurador Público encargado de los Asuntos Judiciales
del Poder Judicial, Según el artículo 7° del Código Procesal
Constitucional3, se le deberá emplazar en el domicilio ubicado en Av.
Petit Thouars N° 3943, Distrito de San Isidro, Lima 27.
3
Código Procesal Constitucional. Artículo 7°.- Representación Procesal del Estado: La
defensa del Estado o de cualquier funcionario o servidor público está a cargo del
Procurador Público o del representante legal respectivo, quien deberá ser emplazado con la
demanda. Además, debe notificarse con ella a la propia entidad estatal o al funcionario o
servidor demandado, quienes pueden intervenir en el proceso. Aun cuando no se
apersonaran, se les debe notificar la resolución que ponga fin al grado. Su no participación
no afecta la validez del proceso.
A todos dichos funcionarios se les notificará con la demanda y
anexos en el plazo perentorio.
III.- OBJETIVO:
La finalidad del presente Habeas Corpus Correctivo es a fin que se tutelen
los derechos Constitucionales del favorecido, los cuales se encuentran
manifiestamente lesionados, tales como: los derechos a la debida
motivación de resoluciones judiciales y a la libertad personal; los mismos
que se pasan a exponer de la siguiente manera:
i) Derecho a la debida Motivación de las Resoluciones Judiciales se
encuentra previsto en el artículo 139° inciso 5° de la Constitución Política
del Perú, constituyendo una de las garantías que forman parte del contenido
del derecho al debido proceso; el cual implica que los órganos judiciales
expresen las razones o justificaciones objetivas que los llevaron a tomar
una determinada decisión; pudiendo provenir no sólo del ordenamiento
jurídico vigente y aplicable al caso, sino de los propios hechos debidamente
acreditados durante el desarrollo del proceso; siendo así una garantía del
justiciable frente a la arbitrariedad judicial la cual garantiza que las
resoluciones judiciales no se encuentren justificadas en el mero capricho de
los magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento
jurídico o los que se deriven del caso.
Debida motivación de las resoluciones judiciales en relación a la valoración
de los elementos de convicción expuestos durante el desarrollo de la
audiencia, pues “existen defectos de motivación las cuales del análisis de la
existencia de fundados y graves elementos de convicción que
presuntamente establece la vinculación del favorecido con la comisión del
delito de colusión (…) y suposiciones, conjeturas y lógica formal”. Así
tenemos que, en las resoluciones Judiciales: Resolución número Dieciséis
(16) de fecha 26 de marzo de 2021 y la Resolución número Veinticuatro (24)
de fecha 13.05.2022 recaídas en el proceso penal signado con el Expediente
N.° 1998-2022-4-2001-JR-PE-05, seguido en contra del beneficiario por el
supuesto delito de Colusión Agravada -tramitado en ambas instancias;
resoluciones que causan agravio porque en ambos actos procesales no se
tomó en cuenta:
- Con respecto graves y fundados elementos de convicción, se tiene que el
reconocimiento realizado por la persona de María de Lourdes Camacho
Montero y de los testigos Huilter Mijahuanca Carrasco Uber Alberto
Córdova Falero, Brenisa Maritzabel Omar Maldonado, Sebastián Obdulio
Agurto Guerrero, Domingo Andrés Zurita Neyra, se encuentra cargados de
inconstitucional, puesto que son insuficientes y hasta forzados, siendo que
se necesitaban de otros elementos de convicción periféricos para dar
fortaleza a una sospecha ilícita.
- En relación al presupuesto material del peligro procesal en ambas
resoluciones no están debidamente motivadas, dado que la defensa
argumentó que el beneficiario tiene arraigo familiar, domiciliario y laboral,
aspecto que no fue tomado en cuenta en las resoluciones en cuestión, este
último fue debidamente sustentado la que fue soslayada
inconstitucionalmente. Es decir NO existía peligro de fuga y obstaculización
al estar acreditados los arraigos, más aún si se evalúan forma prohibida los
elementos de convicción (que contienen solo dichos).
ii) Derecho a la LIBERTAD PERSONAL, al respecto, debe tenerse en
cuenta que el Tribunal Constitucional ha señalado que la libertad personal es
un derecho subjetivo reconocido por el artículo 2°, inciso 24, de la
Constitución Política del Perú, el artículo 9.1 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos y el artículo 7.2 de la Convención
Interamericana sobre Derechos Humanos. Pero no solo es un derecho
subjetivo; también constituye uno de los valores esenciales de nuestro
Estado constitucional de derecho, pues se instituye como base de diversos
derechos fundamentales y justifica la propia organización constitucional,
(Exp Nº 06142-2006-HC/TC - FJ 2).
Ahora bien, el juez constitucional puede revisar lo actuado por el juez
ordinario, únicamente cuando los derechos fundamentales están siendo
vulnerados. Para proceder de dicha forma existen dos referentes de los
derechos de los justiciables: la tutela judicial efectiva como marco objetivo
y el debido proceso como expresión subjetiva y específica, ambos previstos
en el artículo 139º, inciso 3 de la Constitución.
Si bien el proceso de hábeas corpus no tiene por objeto proteger en
abstracto el derecho al debido proceso, en el caso, que las vulneraciones
aducidas no sólo impliquen la observancia del derecho al debido proceso,
sino que incidan en el ejercicio de la libertad personal del demandante,
el Tribunal Constitucional tiene competencia, ratione materiae, para
evaluar la legitimidad constitucional de los actos considerados lesivos.
Respecto a actos lesivos, conforme a lo señalado, debe indicarse que el
magistrado que dictó la medida de prisión preventiva, NO ha evaluado el
contenido del desarrollo de cada uno de los presupuestos de la prisión
preventiva del cual fue materia de revisión del recurso de apelación
interpuesto, siendo que la Sala de Apelaciones por igual manera en
contravención al derecho a la defensa ha procedido a valorar declaraciones
sin sustento alguno; es por ello, que se indica que se ha vulnerado el principio
de debida motivación afectando por ende la Libertad personal del
favorecido.
IV.- PROCEDENCIA DE LA DEMANDA
El Habeas Corpus es la garantía con menos formalidades, dado que, puede
ser presentado por cualquier persona y por cualquier medio, en función al
derecho fundamental que tutela, esto es, la libertad personal requiriendo
una rápida tutela efectiva. En específico, el Habeas Corpus evalúa la
constitucionalidad de las condiciones en que se desarrolla la medida cautelar
ordenada por el juez, examinando los principios de razonabilidad y
proporcionalidad. En consecuencia, no procede un rechazo liminar en el
presente caso porque el Tribunal Constitucional, en casos de vulneración al
debido proceso y presunción de inocencia ha dado muestras de lo flexible
y amplio que puede ser esta garantía, ya que, conoció el fondo de la
controversia4. En un contexto de pandemia decir que no existe relevancia
constitucional volvería a la garantía en un recurso de mero formalismo,
inútil.
En ese sentido, se acepta que el 26 de marzo de 2022, el 6to Juzgado de
Investigación Preparatoria de la Corte Superior de Justicia de Piura,
declaró fundado el pedido de prisión preventiva por 14 meses. Resolución
que fue confirmada por la Resolución del 13 de abril de 2022, emitido por la
4
Tribunal Constitucional del Perú. EXP. N.° 2620-2003-HC/TC, TUMBES, PEDRO
IGNACIO PAZ DE NOBOA NIDAL, funamento 1. La demanda de Habeas Corpus fue
declarada INFUNDADA, lo cual significa que se revisó el FONDO DE LA
CONTROVERSIA de lo contrario hubiera sido IMPROCEDENTE.
Primera Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Piura,
cuyo ponente fue el rrero Castillo.
Es menester expresar que, no se pretende que el Juez Constitucional actúe
como una supra instancia sino que evalúe a través de un examen de
proporcionalidad una nueva variable, de vulneración al derecho a la
libertad personal, debido proceso (por indebida motivación de las
resoluciones judiciales) y derecho a la presunción de inocencia y como
ello destruye los fundamentos de la medida cautelar adoptada.
V.- ANÁLISIS DE LA VIOLACIÓN A LOS DERECHOS
FUNDAMENTALES ALEGADOS
“No pueden considerarse efectivos aquellos recursos que […] resulten
ilusorios. Ello puede ocurrir, por ejemplo, cuando su inutilidad haya quedado
demostrada por la práctica, porque el Poder Judicial carezca de la
independencia necesaria para decidir con imparcialidad o […] por cualquier
otra situación que configure un cuadro de denegación de justicia” 5.
Cabe resaltar que, en un estado de emergencia como es en el presente caso
cobra real relevancia al convertirse en el único medio idóneo para restituir
los derechos fundamentales violados. Al respecto, la Corte IDH señala:
“todo ello es exigible de un recurso no sólo en situaciones de normalidad,
sino también en circunstancias excepcionales” 6. El estado de emergencia no
puede ser sinónimo de perdida de efectividad de las garantías judiciales.
5
Corte IDH. Garantías judiciales en estados de emergencia (Arts. 27.2, 25 y 8 Convención
Americana sobre Derechos Humanos). Opinión Consultiva OC-9/87 de 6 de octubre de
1987. Serie A No. 9, párr. 24.
6
Corte IDH. Caso Castillo Petruzzi y otros Vs. Perú. Cumplimiento de Sentencia. Resolución
de 17 de noviembre de 1999. Serie C No. 59, párr. 186.
Debe tenerse presente que el Tribunal Constitucional, en diversos
pronunciamientos desde el año 2002 a la fecha (Cfr. STC Expediente
N.° 1091- 2002/HC/TC, reiterada STC Expedientes N.°s 02576-2011-
PHC/TC, f.j. cuatro; 03223-2014-PHC/TC, f.j. seis; 00349-2017-PHC/TC,
f.j. nueve; entre otros), viene sosteniendo, que la justicia constitucional no
es la competente para determinar la configuración de cada presupuesto
legal que legitima la adopción de la prisión preventiva, lo cual es tarea que le
compete a la justicia penal ordinaria; sin embargo, sí es su atribución
verificar si estos presupuestos concurren de manera simultánea y que su
imposición sea acorde a los fines y al carácter subsidiario y proporcional de
dicha institución, lo que debe estar motivado en la resolución judicial que lo
decrete.
Es por ende que toda decisión judicial, y más aún, aquellas que impongan
medidas de coerción que implica la privación del derecho a la libertad
personal, deben estar debidamente motivadas, es decir, justificadas de
forma razonable y suficiente en datos objetivos, contrariamente se
vulnerará el derecho al debido proceso y motivación de resoluciones
judiciales (…)7.
“En efecto, el dictado de la prisión preventiva, en el marco del Estado
Constitucional, incide de forma particularmente grave en el derecho a la
libertad personal, por lo que implica el deber del órgano jurisdiccional de
motivar adecuadamente sus decisiones; más aún si se toma en cuenta que
las mismas tendrán repercusión en la situación jurídica de una persona que
aún no cuenta con una sentencia que reconozca y declare su culpabilidad”
7
STC Expediente N.° 04096-2016-PHC/TC, f.j. cuatro, señaló “(…), tanto el derecho a la
motivación de las resoluciones judiciales, el derecho a la libertad personal, o interdicción
de la reformatio in peius (“una garantía del debido proceso”, conforme a la STC 523-2005-
HC/TC, fundamento 3), constituyen por si mismos indiscutibles asuntos de relevancia
constitucional. (…)”.
(Cfr. STC Expediente N.° 04780-2017-PHC/TC y 00507-2018-PHC/TC
(acumulado), f.j. 34).
En principio el supremo intérprete de la Constitución Política, en consolidada
jurisprudencia ha precisado que el derecho a la libertad personal no es un
derecho absoluto, es decir, susceptible de ser limitado en su ejercicio. Sin
embargo, es claro que las eventuales restricciones que se puedan imponer no
están libradas a la entera discrecionalidad de la autoridad que pretenda
limitar su ejercicio. De esta manera, la legitimidad de tales restricciones
radica en que ellas deben ser dispuestas con criterios objetivos de
razonabilidad y proporcionalidad, a través de una resolución judicial
motivada (Cfr. STC Expediente N.° 02512-2016-PHC/TC, f.j. cinco).
De lo afirmado se desprende que el orden constitucional, garantiza
plenamente el debido proceso y la motivación de las resoluciones judiciales
(autos y sentencias), con mención expresa: i) de la “ley aplicable” y ii) los
“fundamentos de hecho” que las sustentan; las cuales deben observarse en
todo proceso judicial –también en los procedimientos de distinta
naturaleza–, como el penal (…)8.
8
“[E]n cuanto al derecho a la motivación de las resoluciones judiciales, contenido en el
artículo 139° inciso 5) de la Constitución, cabe mencionar que el Tribunal Constitucional, en
los Expedientes N.°s 03943-2006-PA/TC FJ. 4 y 00728-2008-PHC/TC FJ. 76, entre
otros, ha precisado que tal derecho exige a los operadores jurisdiccionales que sus
decisiones deban contener un conjunto mínimo de argumentos o razones que las justifiquen,
entendiendo como mínimo, a aquellos: i) argumentos jurídicos (normas jurídicas o
jurisprudencia vinculante, entre otros) que sean suficientes y pertinentes para resolver el
caso; ii) argumentos fácticos (sobre los hechos “probados”), que sean suficientes y
pertinentes para resolver el caso; iii) argumentación interna o argumentación lógica (que
exista un nexo lógico entre premisas –normativas y fácticas– y conclusión); y iv)
argumentación externa (que los argumentos que formen parte de la premisa normativa o
fáctica sean correctos). (…) El derecho a la motivación de las resoluciones judiciales no
exige una motivación perfecta, sino una que de modo suficiente exprese las razones
jurídicas y fácticas correctas para adoptar una decisión, de modo tal que se despeje
cualquier indicio de arbitrariedad judicial. Las razones o argumentos correctos que
justifican una decisión judicial son sólo aquellas que provienen del Derecho establecido y no
Aunado a ello, se debe tener presente que existen grados de motivación,
pues la motivación ausente resulta inconstitucional; sin embargo, la
fundamentación jurídica que presente una suficiente justificación
que sustente lo resuelto no resulta inconstitucional, lo que debe ser
apreciado en el caso en particular (Sentencia 02004-2010- PHC/TC,
fundamento 5). En la misma línea, este Tribunal también ha dicho que:
“El derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales es una
garantía del justiciable frente a la arbitrariedad judicial y garantiza que las
resoluciones no se encuentren justificadas en el mero capricho de los
magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento
jurídico o los que se derivan del caso. Sin embargo, no todo ni cualquier error en
el que eventualmente incurra una resolución judicial constituye
automáticamente la violación del contenido constitucionalmente protegido del
derecho a la motivación de las resoluciones judiciales (Sentencia 00728-
2008-PHC/TC, fundamento 7)”.
En ese sentido, tenemos que el artículo 268 del Código Procesal Penal,
establece que para el dictado de la medida cautelar de la prisión preventiva
es necesaria la concurrencia de tres presupuestos:
a) que existan fundados y graves elementos de convicción para estimar
razonablemente la comisión de un delito que vincule al imputado como autor o
partícipe del mismo;
b) que la sanción a imponerse sea superior a cuatro años de pena privativa
de libertad; y
c) que el imputado, en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del
caso particular, permita colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de
la justicia (peligro de fuga) u obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de
obstaculización).
aquellas que se originan en la pura voluntad del juzgador” (Voto singular de magistrados los
Ledesma y Espinoza, STC Expediente N.° 8439-2013-PHC/TC, f.j. 5 y 6).
El Tribunal Constitucional ha precisado en la Sentencia 01091-2002-
PHC/TC, que la justicia constitucional no es la competente para
determinar la configuración de cada presupuesto legal que legitima la
adopción de la detención judicial preventiva, lo cual es tarea que le
compete a la justicia penal ordinaria; sin embargo, sí es su
atribución verificar si estos presupuestos concurren de manera simultánea
y que su imposición sea acorde a los fines y el carácter subsidiario y
proporcional de dicha institución, lo que debe de estar motivado en la
resolución judicial que lo decreta.
En ese sentido, tenemos claro que la justicia constitucional no determina ni
valora los elementos de convicción que vinculan al procesado con el
hecho imputado, de aquellos que configuran el peligro procesal o de la
prognosis de la pena probable a imponerse, sino que verifica que su
motivación resulte mínimamente suficiente a efectos de validar la
imposición de la medida cautelar de la libertad personal, pues una
eventual ausencia de motivación de alguno de los presupuestos
procesales contenidos en el artículo 268 del Código Procesal Penal
convierte a la prisión preventiva en arbitraria y, por tanto,
vulneratoria del derecho de la motivación de las resoluciones
judiciales, establecido en el artículo 139, numeral 3 de la
Constitución Política del Perú.
Conforme a lo expuesto y a fin de entrar de lleno al caso sub examine
tenemos, que el Ministerio Público, con la facultad conferida por el artículo
159 de la Constitución Política y su Ley Orgánica (Decreto Legislativo N.°
052), requirió ante el Sexto Juzgado de Investigación Preparatoria de
Piura, prisión preventiva, contra el ahora favorecido, inmerso en la presunta
comisión del delito Colusión Agravada, luego de llevada a cabo la audiencia
respectiva, dictándose la Resolución número fecha 26 de marzo de 2022,
por el plazo de catorce meses, y confirmatoria Resolución número del 13 de
abril de 2022, donde se reformó por dieciocho meses de prisión preventiva.
Los argumentos esgrimidos en las resoluciones judiciales reclamadas por
inconstitucionales, tanto del Sexto Juzgado de Investigación Preparatoria
de Piura, como de la Primera Sala Penal de Apelaciones de Piura, son los
siguientes:
ARGUMENTOS ESBOZADOS POR EL JUGADO DE INSTANCIA VS SEGUNDO GRADO
PRIMER GRADO SEGUNDO GRADO
GRAVES Y FUNDADOS ELEMENTOS DE CONVICCIÓN
Elemento de Convicción denominado Nulidad A pesar que el recurrente no haya tenido
del Proceso de Licitación Pública: Por lo formalmente la calidad de representante de la
manifestado por Gerente General la llamó por contratista; sin embargo, sí tuvo participación
teléfono para decirle que llegara una persona a directa como interesado concertante con los
preparar el Luego recibió la llamada de una altos funcionarios de la Municipalidad Distrital
persona desconocida y luego este llego a su de Salitral para beneficiar a la contratista
oficina Pedro Reaño Márquez y le envió por Consorcio Salitral; lo cual se encuentra
whatsapp unos documentos relacionados a la acreditado con la declaración de María de
nulidad del proceso. Lourdes Camacho Montero, Jefa de Logística,
Elemento de Convicción denominado la rendida en sede fiscal el 22 de noviembre del
declaración de los testigos: 2019.
estaba vinculado en las labores de la obra. La versión de la investigada María de
Elemento de convicción denominado el Acta de Lourdes, se encuentra corroborada con el
visualización e impresión de mensajes y Acta de Visualización e impresión de mensajes
llamadas de whatsapp: anera voluntaria su y llamadas de whatsapp, de fecha 06 de
teléfono y en la visualización cuyo número de diciembre del 2019, donde la investigada
teléfono es 981 681607 a quien tuvo como proporciona de manera voluntaria los mensajes
contacto Ingeniero Marquez Salitral, Whatsapp enviados a su teléfono celular N.°
969520245 por parte de Pedro Edward Reaño
Márquez, cuyo número de teléfono de éste
último es 981681607, a quien tuvo como contacto
ing. Márquez Salitral, en el que señala que
mediante dicho WhatsApp enviado el día 01 de
Julio del 2019, persona le envió tres archivos, el
primero denominada INFORME NULIDAD, el
segundo denominado RESOLUCION DE NULI...y
el tercero INFORME_IVN_113_20 en formato
PDF
PELIGRO PROCESAL
En el considerando Trigésimo tercero de la En cuanto al arraigo domiciliario se aprecia que
Resolución impugnada, el juez de garantías el procesado sostiene que tiene dos domicilios,
establece que el beneficiario no supera el según su ficha RENIEC, el ubicado en Calle
arraigo domiciliario por vivir en otro domicilio Aguirre 321- Barrio Sur- Distrito de
al designado en RENIEC. Querecotillo, Provincia de Sullana; y el lugar
Alterado documentos, comprobantes de pago, donde se realizó la diligencia de allanamiento en
valorizaciones, entorpece la actividad del Mz. P-16 Urbanización Los Cocos del Chipe;
Ministerio Público y la declaración de testigos, adjuntando diversa documentación que acredita
sin embargo, no existe siquiera hechos posibles su arraigo en el inmueble ubicado en el distrito
que se determine la adulteración de documentos, de Querecotillo, lo que no sucede en el caso del
comprobantes de pago o interferencia en inmueble ubicado en la Urbanización Los Cocos
valorizaciones. del Chipe; por lo que este arraigo no tiene la
entidad suficiente para desvirtuar el peligro de
fuga.
Sobre el peligro de obstaculización, se expone el
riesgo razonable de que éste manipule y oculte
elementos de prueba, como lo ha sostenido la
procesada María de Lourdes Camacho Montero,
el recurrente -pese a ser externo a la entidad-
tuvo participación en la elaboración de los
informes y resoluciones; en la elaboración del
memorial supuestamente suscrito por los
pobladores de Salitral.
Es preciso acotar que en sede Constitucional, al juzgado no le corresponde
verificar la configuración o no de cada uno de los presupuestos materiales
exigidos para imponer la medida de prisión preventiva y mucho menos el
análisis de subsunción típica o valoración de medios probatorios respecto a
argumentos de culpabilidad o inculpabilidad penal, ello es tarea de la justicia
ordinaria en sede penal. Empero, incumbe a la justicia constitucional,
verificar si la resolución cuestionada por inconstitucional, cumple o no con
los estándares mínimos exigidos de motivación en forma integral,
relacionada con la concurrencia simultanea de los presupuestos y que su
imposición sea acorde a los fines y el carácter subsidiario y proporcional de
la prisión preventiva. Importante, en cuanto a la motivación no se exige que
sea ampulosa, puede ser mínima o escueta, pero razonable y suficiente; hay
grados de motivación, la motivación ausente resulta inconstitucional, la
fundamentación que presente una suficiente justificación que sustente lo
resuelto no resulta inconstitucional, lo que debe ser apreciado en el caso en
concreto (Cfr. STC Expediente N.° 02004-2010- PHC/TC, f.j. cinco).
La exigencia de motivación, de la privación de la libertad por ser sumamente
gravosa, la encontramos en principio en el artículo 2.24.f, también en el
artículo 139.5 de la Constitución Política y en el artículo 254.1 del Código
Procesal Penal que establece “Las medidas que el Juez de la Investigación
Preparatoria imponga en esos casos requieren resolución judicial
especialmente motivada, previa solicitud del sujeto procesal legitimado (…)”,
así como en el artículo 271.3 que estatuye “El auto de prisión preventiva
será especialmente motivado, con expresión sucinta de la imputación, de los
fundamentos de hecho y de derecho que lo sustente, y la invocación de las
citas legales correspondientes”.
Así en esencia, conforme lo glosado en el cuadro adjunto, cada una de las
instancias jurisdiccionales señaló, en relación a cada uno de los
presupuestos materiales exigidos para imponer la medida más gravosa, cuya
constitucionalidad –debida motivación– señalaremos, a continuación:
Respecto a los graves y fundados elementos de convicción:
Las resoluciones recurridas por inconstitucionales, soslayan, efectuar un
análisis racional –basada en las evidencias obtenidas (Declaraciones)– y
coherente, del contexto y las circunstancias propias en las que se produjo la
colusión; este hecho de acuerdo con la propia argumentación de los jueces
demandados –de ambas instancias– la declaración de la persona de María
Lourdes Camacho Montero – Jefe de Logística y de los testigos: tienen
peso suficiente para vincular al investigado con el hecho imputado y que
dichas declaraciones las mismas que para los Jueces demandados son
suficientes para establecer que existe un grado de sospecha fuerte en los
elementos de convicción; sin embargo, ninguno de los elementos de
convicción es concreto, ni establecen hechos ciertos, en razón que más allá
de las conjeturas no existe concurrencia del hecho – la vinculación directa –
con el imputado..
Es evidente y de los anexos que obraron en el Requerimiento de la Prisión
preventiva y es más conforme obra de audio el abogado del beneficiado hizo
ver en segunda instancia que la sindicación de la coimputada María Lourdes
Camacho Montero, como elemento de convicción fuerte y grave, en la
medida que da credibilidad a la incriminación de un sujeto procesal de la
misma condición que el beneficiario. NO tomando en cuenta por ende lo
establecido en el Acuerdo Plenario 2-2005/CJ-116 de fecha 30 de
septiembre de 2005, quien señala en su fundamento 8:
“8. Cuando declara un coimputado sobre un hecho de otro coimputado, y que a la vez se
trata de hechos propios ya que ellos mismos los han cometido conjuntamente, por lo que su
condición no es asimilable a la del testigo, aun cuando es de reconocer que tal testimonio
puede ser utilizado para formar la convicción judicial –no existe por ese hecho
descalificación procedimental, corresponde valorar varias circunstancias”
En ese sentido, nunca se evaluó las circunstancias para el caso en concreto,
como es la de establecer la perspectiva subjetiva, objetiva, la coherencia y
solidez del relato del coimputado; pues si se realiza el test de valoración
para verificar si el relato de la imputada cumple con ello, este no es así
pues desde la Perspectiva Objetiva el relato no estuvo corroborado
mínimamente con otras acreditaciones indiciarias y que incorporen algún
hecho o circunstancia, acá existe un hecho grave, pues los Juzgadores
otorgan a un relato incriminados como una visualización, transcripción e
impresión de mensajes y llamadas de whatsaap de fecha 06 de diciembre de
2019, porque los archivos en formato PDF en los mensajes de un numero por
determinar al usuario, no se pudieron abrir, sin embargo la coimputada los
relata, como si los estuviesen visualizando, hecho incorrecto que
desvirtúa la valoración de ese elemento de convicción. Sin embargo el Juez
de Garantías y los Jueces De la Sala Penal de Apelaciones los toman de
recibo para considerar la probabilidad.
Ahora bien, es preciso traer también a colación que los Jueces Superiores
demandados señalan que a pesar que el recurrente no haya tenido
formalmente la calidad de representante de la contratista beneficiada
con la concertación Consorcio Salitral (Ver numeral 8.03 de la
Sentencia de Vista); sin embargo, sí tuvo participación directa como
interesado concertante con los altos funcionarios de la Municipalidad
Distrital de Salitral para beneficiar a la contratista Consorcio Salitral, es
decir se encuentra corroborado que no era representante de la contratista
beneficiada, es decir no tenía vínculo alguno con la misma. Pero acogen el
elemento de Convicción como son las declaración de los testigos: quienes
mencionan que, estaba vinculado en las labores de la obra, es decir una
total contradicción, lo cual demuestra que lo único que existió un total
vulneración al debido proceso por indebida motivación.
En ese sentido, se debe tener en cuenta que nos encontramos ante un
pedido de prisión preventiva que por su naturaleza es sumamente grave,
excepcional y de ultima ratio (previamente debe descartarse las otras
medidas alternativas, igualmente satisfactorias) –al privar y limitar el
derecho fundamental a la libertad y el principio de presunción de inocencia–.
De allí, la exigencia del Tribunal Constitucional al “Juez, al resolver un
conflicto, debe tener en cuenta no sólo la aplicación objetiva del derecho,
sino la situación concreta de las partes” involucradas (Cfr. STC Expediente
N.° 00006- 2009PI/TC, f.j. 20 infine); tal razonamiento resulta irrazonable
por ende arbitraria.
No se debe olvidar que el artículo 268.1.a del Código Procesal Penal, reguló
como uno de los presupuestos materiales –para imponer la prisión
preventiva– que existan fundados y graves elementos de convicción para
estimar razonablemente la comisión de un delito que vincule al imputado
como autor o partícipe del mismo. La exigencia de la norma procesal penal
en comento, es clara, en una audiencia de prisión preventiva se debate
todos los estratos analíticos del delito: tipicidad, antijuridicidad y
culpabilidad. No obstante, es práctica común generalizada centrar el
debate solo en el hecho típico. Se elude judicialmente el debate sobre la
eventual concurrencia de una causa de justificación o de exculpación, con la
justificación de que es un “tema de fondo o de mérito” y que será debatido
en el juicio oral. Esa es una interpretación sesgada y unilateral, pues
afecta el derecho de defensa del imputado –al negársele tal opción–, y
la motivación, cuando no se brinda una respuesta razonada y coherente,
al afrontar una situación tan grave como una prisión preventiva, que ha y
debe ser considerada como la excepción de la excepción.
Referente al peligro procesal:
El artículo 268.1.c) del Código Procesal Penal, señala como uno de los
presupuestos materiales de la prisión preventiva “Que el imputado, en razón
a sus antecedentes y otras circunstancias del caso particular, permita
colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de la justicia (peligro
de fuga) u obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de
obstaculización)”. Ahora ¿Qué significa en razón de sus antecedentes
tratará de eludir la acción de la justicia u obstaculizar la averiguación
de la verdad?.
Al respecto el Tribunal Constitucional en la STC Expediente N.° 04780-
2017-PHC/TC y 00507-2018-PHC/TC, f.j. 80, enfatizó que “El ámbito en el
que corresponde ejercer con el máximo rigor el control de
constitucionalidad, es en el de las razones, siempre necesarias para dictar
una prisión preventiva, vinculadas con el denominado peligro procesal, es
decir, las que pretenden justificar la verificación del requisito establecido
en el literal c) del artículo 268 del Código Procesal Penal, a saber, que pueda
colegirse razonablemente que el procesado tratará de eludir la acción de la
justicia (peligro de fuga) u obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro
de obstaculización)”.
No se debe olvidar por ningún medio que la carga de la prueba, corresponde
al Ministerio Público, al ser el legitimado para requerir la medida de prisión
preventiva en su condición de titular de la acción penal pública (Cfr. artículo
159 de la Constitución Política), es quién debe corroborar de forma
razonable los tres presupuestos materiales, entre estos el peligro procesal,
no el sujeto incriminado de la presunta comisión de un ilícito penal (Cfr. STC
Expediente N.° 04780-2017-PHC/TC y 00507- 2018-PHC/TC (acumulado),
f.j. 127).
En ese sentido, en las resoluciones cuestionadas se refieren que en el caso
existen suficientes elementos de convicción para estimar -con alta
probabilidad- la vinculación del favorecido como presunto miembro de la
organización criminal denominada, es así que el juez de instancia, sostuvo
que: “Que el beneficiario no supera el arraigo domiciliario por vivir en otro
domicilio al designado en RENIEC”. Y además que “ ha alterado documentos,
comprobantes de pago, valorizaciones, entorpece la actividad del Ministerio
Público y la declaración de testigos”; argumento acogido por la Sala Penal de
Apelaciones quien señaló: “En cuanto al arraigo domiciliario se aprecia que el
procesado sostiene que tiene dos domicilios, según su ficha RENIEC, el
ubicado en Calle Distrito de Querecotillo, Provincia de Sullana; y el lugar
donde se realizó la diligencia de allanamiento en Los Cocos del Chipe”,
además señalan que: “Sobre el peligro de obstaculización, se expone el
riesgo razonable de que éste manipule y oculte elementos de prueba, como
lo ha sostenido la procesada María de Lourdes Camacho Montero, el
recurrente -pese a ser externo a la entidad- tuvo participación en la
elaboración de los informes y resoluciones; en la elaboración del memorial
supuestamente suscrito por los pobladores de Salitral”; lo cual, per se, para
los miembros de la Sala constituye otro motivo para estimar la presencia del
peligro procesal en su expresión del peligro de obstaculización de la
actividad probatoria.
De lo descrito en los fundamentos precedentes, se puede apreciar muy
claramente que el órgano judicial demandado no ha cumplido con la exigencia
constitucional de la motivación de las resoluciones judiciales, toda vez que
los fundamentos de la resolución cuestionada NO brindan una suficiente
justificación objetiva y razonable para fundamentar la concurrencia del
presupuesto del peligro procesal a efectos de validar la imposición de la
medida de prisión preventiva. En efecto, de los argumentos expuestos se
observa que la Sala Penal de Apelaciones ha sostenido la concurrencia del
peligro procesal del favorecido en que cuenta con dos domicilios y la posible
obstaculización probatoria pues este puede manipular y ocultar elementos
de prueba.
Como se advierte, en todos los casos se trata de un peligro potencial y
abstracto, no vinculado con la conducta procesal del procesado, pues se
evidencia que la Sala Penal, se sustenta en los mismos argumentos de la
resolución apelada; sin embargo, la sala emplazada aumentó el tiempo de
prisión preventiva hasta 18 meses sin dar mayor explicación o justificación,
amparándose que es un caso complejo, con varios procesados.
Aunado a ello se debe valorar que dicha argumentación se expuso de manera
genérica y sin que sustente argumento de supuesto alguno respecto de la
capacidad de obstaculizar y ocultar los medios de prueba, pues tengamos
encueta que el favorecido nunca ha sido funcionario o servidor público de la
Municipalidad de Salitral, que le haya permitido ingresar a dichas
instalaciones como tal, aunado a ello que en la fecha existe otro gobierno a
cargo de dicha entidad Estatal, que razonablemente no permitiría que
personas ajenas a la misma ingresen a manipular y extraer información de
los ambientes de dicha comuna, por lo que la sustentación brindada por la
Sala demandada no resulta suficiente a efectos de validar la concurrencia
del peligro procesal de la medida de prisión preventiva que se impuso al
beneficiario.
Como se advierte, dicha decisiones no está razonablemente justificada. La
conclusión, a partir de esta premisa, de que fugara o evadirá la acción de la
justicia, es lesiva de los esquemas lógicos de razonamiento válido, que en
términos estrictamente lógicos constituyen falacias y en palabras del
Tribunal Constitucional, son argumentos carentes de justificación externa,
Por lo que queda muy claro que en el presente caso se ha acreditado la
vulneración del derecho a la motivación de las resoluciones judiciales, en
conexidad con el derecho a la libertad personal de don con la emisión de la
Resolución 1, de 26 de marzo de 2022, a través de la cual el órgano judicial
demandado le impuso la medida de prisión preventiva y de la Resolución 24
de fecha 13 de abril del 2022, donde la Sala Superior confirmó la resolución
número 16, en el extremo referido a disponer la prisión preventiva del
favorecido y la reformó respecto del plazo de la prisión preventiva y la
incrementó a dieciocho meses, por lo que corresponde señor Magistrado
Constitucional declarar la nulidad de la dichas resoluciones.
VI.- FUNDAMENTOS DE DERECHO
6.1.- Derecho a la libertad individual. - Como derecho fundamental
materia de protección del habeas corpus por mandato del artículo 200,
inciso 1, de la Constitución, se constituye como un derecho continente que
engloba una serie de derechos de primer orden enumerados
enunciativamente en el artículo 25 del Código Procesal Constitucional, entre
los que encontramos a la libertad personal.
6.2.- Derecho a la libertad personal, como derecho contenido de la
libertad individual, reconocido en el artículo 2, inciso 24, de la Constitución,
tiene un doble carácter a saber. "En tanto que atributo subjetivo, ninguna
persona puede sufrir una limitación o restricción a su libertad física o
ambulatoria, ya sea mediante detenciones, internamientos o condenas
arbitrarias. Como atributo objetivo cumple una función institucional en la
medida en que es un elemento vital para el funcionamiento del Estado social
y democrático de derecho, pues no sólo es una manifestación concreta del
valor libertad implícitamente reconocido en la Constitución, sino que es un
presupuesto necesario para el ejercicio de otros derechos fundamentales
(Cfr. Exp. N.° 1091-2002-HC/TC), en virtud de lo cual se derivan los límites
a su ejercicio, lo que no puede atentar contra otros bienes o valores
constitucionales [...]" (Sentencia 07624-2005-PHC/TC, fundamento 2).
6.3.- Si el fin supremo de nuestra sociedad y nuestro Estado es la defensa
de la dignidad humana (artículo 1 de la Constitución Política), y solo se es
plenamente digno en la medida de que se tenga oportunidad de construir
autónomamente un proyecto de vida, respetando los derechos de los demás,
entonces la libertad ocupa un lugar primordial en nuestro sistema de
valores. De ella deriva de modo directo el derecho fundamental a la
libertad personal (artículo 2, inciso 24, de la Constitución). Es decir, la
libertad física, sin cuyo ejercicio se restringe una gama importante de otros
tantos derechos fundamentales como el derecho de reunión, al trabajo, a la
vida en familia, etc. Cuando una persona es privada de la libertad personal
se produce, pues, un fenómeno extraordinariamente perturbador en buena
parte del sistema de derechos. Es por tal razón que es la sanción más grave
que puede imponerse en un sistema democrático (con excepción, claro está,
de la pena de muerte, allí donde aún es aplicada).
6.4.- La prisión preventiva, es una regla de última ratio sostiene el
Tribunal Constitucional en consolidada jurisprudencia. El dictado de la
prisión preventiva, en el marco del Estado Constitucional, incide de forma
particularmente grave en el derecho a la libertad personal, por lo que
implica el deber del órgano jurisdiccional de motivar adecuadamente sus
decisiones; más aún si se toma en cuenta que las mismas tendrán
repercusión en la situación jurídica de una persona que aún no cuenta con
una sentencia que reconozca y declare su culpabilidad.
6.5.- Por ello, cuando se trata de resoluciones judiciales que limitan la
libertad personal, ellas requieren una "motivación cualificada" (Cfr.
Sentencia 0728-2008-PHC, F. J. 7 f.). En palabras de la Corte
Interamericana:
"no es suficiente que toda causa de privación o restricción al derecho a la libertad esté
consagrada en la ley, sino que es necesario que esa ley y su aplicación respeten los
requisitos que a continuación se detallan, a efectos de que dicha medida no sea arbitraria:
i) que la finalidad de las medidas que priven o restrinjan la libertad sea compatible con la
Convención. Valga señalar que este Tribunal ha reconocido como fines legítimos el asegurar
que el acusado no impedirá el desarrollo del procedimiento ni eludirá la acción de la justicia;
ii) que las medidas adoptadas sean las idóneas para cumplir con el fin perseguido; iii) que
sean necesarias, en el sentido de que sean absolutamente indispensables para conseguir el
fin deseado y que no exista una medida menos gravosa respecto al derecho intervenido
entre todas aquellas que cuentan con la misma idoneidad para alcanzar el objetivo
propuesto. Por esta razón el Tribunal ha señalado que el derecho a la libertad personal
supone que toda limitación a éste deba ser excepcional, y iv) que sean medidas que resulten
estrictamente proporcionales, de tal forma que el sacrificio inherente a la restricción del
derecho a la libertad no resulte exagerado o desmedido frente a las ventajas que se
obtienen mediante tal restricción y el cumplimiento de la fmalidad perseguida. Cualquier
restricción a la libertad que no contenga una motivación suficiente que permita evaluar si
se ajusta a las condiciones señaladas será arbitraria" (Cfr. Corte IDH, Caso Chaparro
Álvarez y Lapo ífliguez v. Ecuador, Sentencia de 21 de noviembre de 2007, párr. 93).
POR TANTO:
Pido a Ud. Honorable señor Juez admitir la presente demanda, sustanciarla
de acuerdo a su naturaleza y en su oportunidad declararla FUNDADA.
AL PRIMER OTROSI DIGO. –
Solicito una vez concluido el procedimiento, de acuerdo a lo dispuesto por el
artículo 8 del CP Const. La inmediata liberta de don z, para que afronte la
investigación fiscal, con las medidas vigentes hasta antes de la
inconstitucional expedición de las Resoluciones cuya nulidad se solicita. Ello
de conformidad con el artículo 34, inciso 1 del Código Procesal
Constitucional.
AL SEGUNDO OTROSI DIGO: Informamos al Juzgado que en virtud del
derecho constitucional de Defensa y Debido proceso apersonamos al
proceso de igual forma al abogado, identificada con D.N.I. N°4625, con
Registro ICAP N° 10 del Colegio de Abogados de Piura, con Celular
953998657, con correo electrónico [email protected].
Piura, 20 de agosto de 2020.
ANEXOS:
A. Copia de mi DNI
B. Copia de la Resolución N° número Dieciséis (16), de 26 de marzo de
2022.
C. Copia de la Resolución veinticuatro (24) de fecha 13 de abril de 2022