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Velocidad de Escape en Física y Química

Este documento presenta 32 problemas resueltos de física y química, diseñados para desarrollar la competencia científica en los estudiantes. Los problemas siguen un modelo de resolución como investigación, con etapas como plantear hipótesis, elaborar estrategias de resolución, y analizar resultados. El objetivo es que los estudiantes aprendan ciencias de forma más activa e investigativa.

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Velocidad de Escape en Física y Química

Este documento presenta 32 problemas resueltos de física y química, diseñados para desarrollar la competencia científica en los estudiantes. Los problemas siguen un modelo de resolución como investigación, con etapas como plantear hipótesis, elaborar estrategias de resolución, y analizar resultados. El objetivo es que los estudiantes aprendan ciencias de forma más activa e investigativa.

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PROBLEMAS

DE
FÍSICA Y QUÍMICA
32 PROBLEMAS RESUELTOS
COMO INVESTIGACIÓN

didacticafisicaquimica.es

JAIME CARRASCOSA ALÍS


SALVADOR MARTÍNEZ SALA
MANUEL ALONSO SÁNCHEZ 27-diciembre-2021
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

PROBLEMAS DE FÍSICA Y QUÍMICA RESUELTOS COMO INVESTIGACIÓN

Jaime Carrascosa Alís [email protected]


Salvador Martínez Sala [email protected]
Manuel Alonso Sánchez [email protected]

Sabemos que dentro del cuerpo de conocimientos de la Didáctica de las Ciencias Experi-
mentales, la Competencia Científica en una materia determinada se puede entender como
saber (los contenidos específicos de la misma), saber hacer (relacionado con aspectos pro-
cedimentales y metodológicos) y además saber ser y estar (relacionado con aspectos axio-
lógicos como, por ejemplo, una actitud positiva y un mayor interés hacia la materia en
cuestión y su aprendizaje, trabajar en equipo, etc.).

Los profesores de ciencias hemos de impulsar y desarrollar la competencia científica entre


el alumnado no solo porque se nos exige sino, sobre todo, porque es la mejor forma de
aprender ciencias. En cuanto a la metodología eso implica, entre otras cosas:
Plantear problemas de interés y saber precisarlos
Elaborar hipótesis fundadas
Elaborar posibles diseños experimentales para contrastar las hipótesis
Llevar a la práctica los diseños elaborados
Realizar análisis críticos, interpretar, argumentar, modelizar, búsqueda de coherencia y
globalidad

La mayor parte del profesorado de Física y Química de Enseñanza Secundaria, admite que
todas esas actividades u orientaciones anteriores, se pueden incorporar y desarrollar con
relativa facilidad en los trabajos experimentales, pero ese reconocimiento no es tan grande
cuando nos referimos a otro aspecto, también clave para la enseñanza y aprendizaje de las
ciencias, como es la resolución de problemas “de lápiz y papel”.

En el taller sobre resolución de problemas desarrollado en el Cefire de Valencia (octubre


de 2019) intentamos mostrar que también es posible incorporar la mayor parte de las acti-
vidades citadas a muchos problemas de Física y de Química. Para ello tomamos en consi-
deración las investigaciones e innovaciones realizadas en este campo (Gil-Pérez y Martí-
nez Torregrosa, 1983; Gil et al., 1991; Martínez Torregrosa y Sifredo, 2005; Furió et al,
1995), en las que hemos basado el modelo didáctico de resolución propuesto en el taller, y
hemos trabajado sobre distintos ejemplos concretos, tratando de alejarnos de una retórica
excesivamente abstracta, que, con frecuencia, acompaña a las llamadas de atención sobre
la necesidad de impulsar y desarrollar la competencia científica en el alumnado.

Para que los asistentes al taller (y en general todo el profesorado interesado) puedan dispo-
ner de un material suficiente de partida sobre el que comenzar a trabajar y poder realizar
sus propias aportaciones para llevarlas a la práctica en sus clases, hemos elaborado el pre-
sente documento en el que se recogen no solo los problemas desarrollados durante aquel
taller sino también otros nuevos de distintos campos de la Física y de la Química. Algunos
de estos problemas constituyen versiones de los concebidos, ensayados y publicados por
distintos autores, como fruto de sus tesis doctorales (Martínez-Torregrosa, 1987; Ramírez
Castro, 1990; Reyes, 1991) y diversas publicaciones (ved bibliografía al final), quedando a
disposición del profesorado para su libre utilización, adaptación y difusión.
2
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Antes de consultar los problemas concretos, conviene detenerse en reflexionar acerca de


las orientaciones metodológicas detalladas que conlleva el modelos didáctico de resolución
de problemas como investigación (Martínez-Torregrosa et al, 2018):

1. Planteamiento cualitativo

Comenzar por un análisis cualitativo de la situación, planteando con claridad qué es


concretamente lo que se pide en el problema, aquello que se busca, qué interés puede
tener, precisando así mismo las condiciones que se consideran imperantes en la situa-
ción abordada para poder avanzar así en su solución, y apoyándose, siempre que sea
posible, en representaciones o esquemas gráficos apropiados.

Esto es precisamente lo que realizan los expertos cuando se encuentran ante lo que para
ellos es un verdadero problema, y también lo que en ocasiones (sin mucho éxito) se reco-
mienda hacer a los alumnos. No obstante, ahora éstos se ven obligados a realizar dicho
análisis cualitativo, ya que no pueden evitarlo lanzándose a operar con datos puesto que no
disponen de ellos. Necesariamente, pues, han de imaginar una situación física, tomar deci-
siones para acotar dicha situación, explicitar qué es lo que se trata de averiguar, etc. Poste-
riormente, una vez asimilado el modelo, serán capaces de realizar este planteamiento cuali-
tativo también cuando el problema se formule con un enunciado tradicional.

2. Emisión de hipótesis

Emitir hipótesis fundadas sobre los factores de que puede depender la magnitud bus-
cada y sobre la forma de dicha dependencia imaginando, en particular, posibles casos
límite de fácil interpretación física.

La emisión de hipótesis consiste en una de las actividades más importantes a realizar en


cualquier investigación y constituye en la enseñanza de las ciencias una excelente ocasión
para poner de manifiesto (de manera funcional) la existencia de posibles ideas alternativas
de los alumnos1, que habrán de ser valoradas y contrastadas. Los datos necesarios para la
resolución del problema vendrán marcados precisamente por aquellos factores que se ha-
yan considerado en las hipótesis emitidas (esos factores serán los datos). Finalmente, con-
viene tener en cuenta que el hecho de aventurar cómo pueden influir dichos factores y ana-
lizar algún caso límite evidente, contribuye especialmente a poder realizar después un me-
jor análisis del resultado (otro aspecto fundamental del trabajo científico). Los alumnos al
elaborar hipótesis y considerar casos límite, profundizan su conocimiento físico cualitativo
de la situación planteada.

3. Estrategias de resolución

Elaboración y exposición de manera clara y concisa, de una posible estrategia para la


resolución del problema antes de proceder a esta, evitando recurrir al simple ensayo
y error.

1
Por ejemplo, cuando se pide cuál será la altura máxima a la que llegará un objeto lanzado hacia arriba, mu-
chos alumnos se refieren a la masa como una variable pertinente, estableciendo una relación inversamente
proporcional entre ambas magnitudes.

3
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Se trata de que los alumnos, utilizando sus conocimientos de partida, elaboren de manera
fundamentada una estrategia que pueda conducir a la resolución del problema y la expon-
gan de forma resumida argumentando sobre ella y los pasos a seguir. Esta etapa sería equi-
valente a lo que en una investigación científica se considera como la elaboración de dise-
ños para la contrastación de las hipótesis emitidas y es una actividad excelente para favo-
recer el desarrollo de la imaginación y la creatividad.

Hacer referencia cuando sea posible a otros métodos alternativos de resolución.

Buscar distintas vías para la resolución de un mismo problema y debatir sobre ellas es algo
que no solo posibilita una mejor contrastación de los resultados obtenidos sino que, ade-
más, puede contribuir decisivamente a que los alumnos se den cuenta de la coherencia
global y la validez del cuerpo de conocimientos que se va construyendo. Por otra parte,
contribuye a desarrollar una imagen de la ciencia más cercana a la realidad, ya que las con-
trastaciones por distintas vías juegan un papel fundamental en el trabajo científico.

4. Resolución propiamente dicha

Proceder a la resolución del problema de acuerdo con la estrategia escogida, razo-


nando lo que se hace y por qué se hace, sin caer en operativismos carentes de signi-
ficado.

Se trata esencialmente de que se haga referencia a la información teórica disponible, se


justifiquen las expresiones que se van a utilizar comprobando, por ejemplo, que su campo
de validez es el adecuado según las condiciones que se consideran imperantes en la situa-
ción planteada y de que, sobre todo, no se proceda a una resolución mecánica o mimética
del problema.

Efectuar, siempre que sea factible, una resolución literal del problema, evitando la
tendencia a trabajar desde el principio con los valores numéricos.

Conviene tener en cuenta que no se trata de que los alumnos no manejen datos cuantitati-
vos y obtengan un resultado final expresado numéricamente sino, más bien, de que hagan
esto cuando corresponda. En muchos casos es posible efectuar una resolución literal antes
de sustituir los valores numéricos. Para algunos alumnos, acostumbrados a operar con los
números de forma inmediata, resulta un paso difícil. Sin embargo, se trata de algo esencial
para conseguir, entre otras cosas, poder realizar un buen análisis crítico del resultado.

5. Análisis de resultados

Analizar el o los resultados obtenidos mediante resolución literal, a la luz de las hipó-
tesis elaboradas y, en particular, de los casos límites considerados. Realizar también
un sencillo análisis dimensional.

El análisis de los resultados de un problema se puede realizar cuando estos vienen dados
en forma de una expresión literal ya que entonces es posible comprobar, de acuerdo con las
hipótesis y casos límite de partida, la influencia de las magnitudes que aparecen en ellos.
Además, conviene tener presente que es aquí, precisamente, en donde se puede producir
algún conflicto cognoscitivo (cuando, por ejemplo, en el resultado no aparece alguna mag-
nitud que sí había sido considerada como influyente durante el planteamiento cualitativo),

4
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

convirtiéndose así los problemas en poderosos instrumentos para un desarrollo realmente


efectivo de la competencia científica.

Analizar los valores encontrados planteándose si son valores lógicos o no.

A veces es posible que un resultado numérico se desvíe tanto que se convierta en absurdo.
Este es el caso de aquellos que, ante un problema determinado obtienen, por ejemplo, que
un átomo de oxígeno tiene una masa de 16 g, o que el periodo de la Luna en su giro alre-
dedor de la Tierra es de millones de años, sin que ello les suponga ninguna inquietud.

6. Perspectivas abiertas

Considerar las perspectivas abiertas tras la resolución del problema.

Contemplar, por ejemplo, la posibilidad de abordarlo con un mayor nivel de complejidad,


estudiando sus implicaciones teóricas (profundización en la comprensión de algún concep-
to), prácticas (situaciones similares de interés técnico), etc.

Además de las orientaciones anteriores, en nuestra opinión, conviene contemplar también


(en la medida de lo posible), otros aspectos, tales como:

En el momento oportuno utilizar las nuevas tecnologías para mejorar el aprendizaje


derivado de la resolución de problemas.

Se trata, por ejemplo, de búsquedas bibliográficas a través de internet para ampliar y pro-
fundizar sobre algún contenido contemplado en el problema, utilizar applets y aplicaciones
que permitan visualizar algún aspecto concreto (por ejemplo la influencia que tiene en el
resultado cambiar una u otra variable), etc. Poniendo un especial cuidado en que el uso de
todas estas nuevas tecnologías se haga de forma coherente con el modelo de resolución de
problemas que estamos desarrollando, sin recurrir a viejas metodologías.

Relacionar, en su caso, el problema con aspectos prácticos, científico-tecnológicos,


históricos, sociales o del medio natural.

Siempre que la naturaleza de la situación lo permita hay que incluir en la resolución del
problema alguna reflexión sobre su posible interés científico-tecnológico o sus implicacio-
nes en la vida de las personas y en la naturaleza. Con ello se contribuye no solo a una toma
más fundamentada de decisiones sino también a poner en cuestión una imagen descontex-
tualizada de la Ciencia y el trabajo científico. También, hay problemas en los que es posi-
ble una confirmación experimental rápida y sencilla, del resultado cuantitativo obtenido.

Conviene señalar que algunas de las características anteriores, como el planteamiento cua-
litativo inicial o el análisis (de algún modo) del resultado, son consideradas fundamentales
desde cualquier enfoque dado a la resolución de problemas, de tal modo que su carencia
evidenciaría deficiencias “absolutas” en la didáctica de la resolución de problemas. Ade-
más, son orientaciones generales que alertan contra determinados vicios metodológicos
que impiden tratar los problemas como tales (algo para lo cual, de entrada, no se dispone
de una solución evidente). Para que se puedan contemplar en una programación y, lo que
es más importante, para que el profesorado pueda apropiarse de ellas como punto de parti-
da en el que apoyarse, es absolutamente necesario, entre otras cosas, disponer en primer
lugar de colecciones de problemas, acordes con dichas orientaciones.
5
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

1. Se lanza un cuerpo hacia arriba. ¿Qué altura máxima alcanzará?

Presentación de la situación problemática, discusión de su posible interés, precisión del


problema y análisis cualitativo de la situación.

La situación abierta que se plantea en el enunciado se puede relacionar con el problema del
lanzamiento de proyectiles y comentar brevemente la importancia histórica de los trabajos
de Galileo en este campo y sobre la caída de graves en general.

Podemos precisar el enunciado considerando una de las situaciones más simples: el lanza-
miento vertical desde el suelo de un objeto pequeño y compacto de forma que podamos
ignorar el efecto de rozamiento con el aire. Por otra parte supondremos que no llega tan
alto como para que podamos medir ninguna variación en el peso de dicho objeto.

Al lanzar el cuerpo hacia arriba desde el suelo, este sale con una rapidez inicial v0 pero
debido a la gravedad sube cada vez más lentamente, hasta que llega un momento en que se
detiene y comienza a descender cada vez más aprisa. Tanto en la subida como en la bajada
el objeto se halla sometido solo a la fuerza peso2 y se mueve con la aceleración de la gra-
vedad (que suponemos constante y dirigida siempre verticalmente hacia abajo).

En principio podemos suponer que el valor de la altura máxima alcanzada dependerá de la


rapidez inicial con que se lance y del valor de la aceleración de la gravedad. Estas ideas se
pueden resumir mediante la ecuación:

hmax = h (v0, g)

Podemos incluso, tratar de profundizar un poco más haciendo alguna hipótesis respecto a
cómo van a influir cada una de esas variables en la altura máxima alcanzada (siempre su-
poniendo que las demás permanecen constantes). Así, por ejemplo, cabe pensar que:

2
Algunos alumnos señalan también a “la fuerza que se le dio al lanzarlo”. Se trata de una idea alternativa
relacionada con la concepción de fuerza como causa del movimiento.

6
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

-Cuando v0 aumente (se lance hacia arriba con mayor rapidez) más alto llegará.
-Cuando la gravedad disminuya la aceleración del objeto también será menor y su rapidez
irá disminuyendo más lentamente, por lo que la altura máxima aumentará (esto ocurriría,
por ejemplo, si el lanzamiento se realizará en la Luna en lugar de hacerlo sobre la superfi-
cie terrestre).

Es muy posible que además de las variables anteriores se consideren otras, como el tiempo
que esté subiendo y la masa del objeto. En cuanto a la primera, es fácil darse cuenta de que
se encuentra ya implícita en las dos variables consideradas (no es posible, por ejemplo,
variar la v0 con que se lanza un objeto en un lugar dado y mantener constante el tiempo
que dura la subida). Respecto a la segunda, hay que recordar que el movimiento de caída
de los cuerpos (desde pequeñas alturas y con rozamiento despreciable) es un movimiento
con aceleración constante independientemente de la masa que tenga el cuerpo.

Diseño de posibles estrategias de resolución

Dado que la trayectoria es conocida (línea recta perpendicular al suelo), podemos aplicar
un tratamiento escalar para resolver el problema. Para ello escogeremos arbitrariamente un
punto de la trayectoria como origen de espacios (por ejemplo el punto del suelo desde
donde se lanza) y un sentido como positivo (por ejemplo hacia arriba), tal y como se indicó
en la figura anterior.

La aceleración tangencial es constante y según el esquema anterior será negativa e igual a


la aceleración de la gravedad. Se trata, pues, de un movimiento uniformemente acelerado,
cuyas ecuaciones de movimiento son:

v = v0 + a (t-t0) para la rapidez v en cualquier instante t.


a
e  e0  v0 ( t  t 0 )  ( t  t 0 ) 2 para la posición e en cualquier instante t.
2

Teniendo en cuenta las condiciones imperantes en el problema los datos serían:

Un objeto de masa m que en el instante t0 = 0 se lanza desde el suelo (e0 = 0) verticalmente


hacia arriba con una rapidez inicial v0 (positiva) y que se mueve con una aceleración sobre
la trayectoria constante y negativa (-g).

De acuerdo con lo anterior, la ecuación de la rapidez v y de la posición e en cualquier ins-


tante, vendrán dadas respectivamente por:

g 2
(1) v = v0 – gt (2) e  v0t  t
2
En las ecuaciones anteriores hemos optado por colocar el signo correspondiente (de acuer-
do con el criterio arbitrario especificado al comienzo) antes de sustituir ningún valor numé-
rico3. La altura máxima coincidirá en este caso con el valor de la posición e durante la

3
Atención: Esos signos correspondientes a los que nos referimos, se ponen únicamente a los datos (lo que
determinará que la incógnita buscada salga ya, en su caso, con el signo adecuado) y el signo negativo, como
es lógico, solo se coloca una vez (lo que evita que se convierta en positivo): o bien a las letras o bien, al final,
a los datos cuantitativos correspondientes.
7
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

subida en el preciso instante en que el objeto se pare (momentáneamente) para volver a


caer. Ese instante puede calcularse haciendo v = 0 en la ecuación (1) y despejando t.

Otra posibilidad para resolver el problema es mediante de consideraciones de trabajo y


energía al sistema objeto-Tierra. En este caso, de acuerdo con las condiciones del proble-
ma, la energía mecánica se conserva y la disminución de energía cinética en la subida ha
de coincidir exactamente con el aumento de energía potencial gravitatoria. Manejando esta
igualdad podríamos tratar de obtener la altura máxima.

Resolución, análisis de resultados, implicaciones y nuevas perspectivas

Mediante la primera estrategia, a partir de la ecuación (1) hacemos v = 0 y despejamos t


(que coincidirá entonces con el tiempo que tarda en subir), con lo que:

0 = v0 – gt  t = v0/g
2
v  g  v0 
Sustituyendo ahora en la ecuación (2) queda que: hmax = v 0   0     
g  2 g

v02
Simplificando, obtenemos finalmente la expresión de la altura máxima hmax 
2g

Mediante la segunda estrategia, bastaría con tomar como nivel 0 de energía potencial gra-
vitatoria el suelo y tener en cuenta que al alcanzar la altura máxima h, el objeto se para
momentáneamente con lo que la energía cinética en ese punto será nula. Así pues:

1 2 v2
Ep0 + Ec0 = Ep + Ec  mv0  mghmax  hmax  0
2 2g

Como vemos, mediante las dos estrategias propuestas se ha llegado al mismo resultado
literal, lo que refuerza su validez. Por otra parte, esta forma de proceder nos permite anali-
zar dicho resultado y darnos cuenta si se cumplen o no las hipótesis de partida y los posi-
bles casos límite considerados (cosa imposible sin una resolución literal). En primer lugar,
la ecuación es dimensionalmente homogénea (L en ambos lados). Además cuanto mayor
es la rapidez con que se lanza el objeto mayor altura máxima alcanzará, pero ahora, es po-
sible darse cuenta de una forma más precisa cómo influye esa variable que al estar elevada
al cuadrado hace que a doble rapidez inicial no se obtenga doble altura máxima4 sino cuá-
druple. También hay que llamar la atención, en su caso, sobre la no presencia de la masa
en dicho resultado. Finalmente, se pueden dar unos valores lógicos y obtener un resultado
numérico. Además, es posible proponer nuevos problemas relacionados, que pueden resol-
verse en cursos de física posteriores, como podría ser el caso de que el lanzamiento no
fuese vertical.

4
Esta es la interpretación que intuitivamente hacen muchos alumnos antes de llegar a este resultado y es
coherente con la idea de fuerza como causa del movimiento, la cual lleva a relacionar erróneamente la fuerza
con la velocidad (doble velocidad implica doble fuerza) y no con la aceleración.

8
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Para reforzar los conceptos implicados en este problema, hemos elaborado una animación
Modellus. Va representando paulatinamente el movimiento de ascensión y caída del objeto
y dejando una huella estroboscópica de dicho movimiento (quedando así señaladas posi-
ciones sucesivas del mismo a intervalos iguales de tiempo). Sobre el objeto también se
dibujan (en todo instante) los vectores que representan la velocidad y la aceleración y en la
pantalla también podemos ver cómo se van dibujando las gráficas de la evolución de la
energía cinética y la energía potencial gravitatoria. Estas gráficas permiten al usuario com-
probar que la suma de ambas energías proporciona en todo momento el mismo valor (con-
servación de la energía mecánica). Finalmente, en la animación también se aporta (a través
de un segmento vertical graduado) la altura máxima que alcanza el cuerpo, por tanto, la
solución del problema. La animación es interactiva, de forma que los alumnos pueden en-
trar en la ventana reservada a las condiciones iniciales del movimiento para modificar los
parámetros que influyen en este resultado (velocidad inicial y aceleración de la gravedad)
o, si lo prefieren, pueden usar a tal efecto sendos cursores manuales de estas magnitudes.

La imagen adjunta muestra el estado final de la pantalla correspondiente a un movimiento


en el que se ha lanzado verticalmente el cuerpo (desde el suelo) con una velocidad inicial
de 30 m/s.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm
9
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

2. Una barca que se desplaza a 6 m/s sale de la orilla


de un río de 60 m de ancho en una dirección que for-
ma un ángulo de 60º con dicha orilla (en el sentido en
que se desplaza la corriente). Determinad a qué pun-
to de la otra orilla llegará la barca suponiendo que la
rapidez de la corriente sea constante y su valor 2 m/s.

Presentación de la situación problemática, discusión de su posible interés, precisión del


problema y análisis cualitativo de la situación.

En el esquema siguiente hemos representado la situación que plantea el problema. El punto


(1) es al que llegaría la barca en caso de que no hubiese corriente y el ángulo  valiese 90º.
El punto (2) corresponde también al caso de que no hubiese corriente, pero suponiendo que
la barca toma un rumbo oblicuo (en este caso, un ángulo 60 º). Sin embargo, como sí que
existe corriente, la barca sufre una deriva en el rumbo inicial ya que a la velocidad de la
 
barca v B hay que sumar la velocidad de la corriente v C , lo que hace que se dirija hacia el
  
punto (3) de la otra orilla, con una velocidad resultante de v  v B  v C .

El problema nos pide a qué punto de la otra orilla llegará la barca. Se trata de un problema
que tiene un indudable interés práctico en aquellas situaciones en las que hay que cruzar
una extensión grande de agua y se desea conocer el rumbo para llegar a un punto determi-
nado. Dicho punto puede determinarse mediante la distancia “d” existente entre los puntos
(1) y (3). Para ello, simplificaremos el problema despreciando lo que ocurre en el instante
inicial (salida de la barca) y final (llegada a la otra orilla) en los que habrá una cierta acele-
ración y consideraremos el movimiento como uniforme a lo largo de todo el trayecto.

Hipótesis. ¿De qué factores dependerá el valor de la distancia d?

Podemos suponer que dicha distancia dependerá de la anchura A del río, del ángulo , de
 
la velocidad v B de la barca y de la velocidad v C de la corriente, de manera que si, mante-
10
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

niendo constantes los restantes factores, aumentase, por ejemplo, la velocidad de la co-
rriente, d también aumentaría y lo mismo ocurriría si aumentase la anchura del río o dismi-
nuyese el ángulo .

Podemos considerar también algún caso límite interesante y de


fácil interpretación. Por ejemplo, en el caso de que el agua esté
estancada (sin corriente) se puede obtener la distancia utilizando
un esquema gráfico como el adjunto en el que se puede ver que
tg(α) = A/d y, por tanto, d = A/tg(α). Obsérvese que, en este caso
particular el resultado no depende del módulo de la velocidad de
la barca, pero sí, por supuesto, del rumbo que ésta tome (es decir,
del ángulo, α). Obviamente si, además, ese ángulo valiese 90º, la
distancia d valdría entonces 0 y la barca llegaría justo enfrente.

Diseño de posibles estrategias de resolución.

Si escogemos un sistema de coordenadas cartesianas como el que se representa en la figura


de la página anterior, cuyo origen coincida con la posición inicial de la barca, podemos
darnos cuenta de que la distancia d coincidiría con la componente cartesiana rx del vector

de posición de la barca r  (rx , ry ) en el preciso instante en que ésta llegue a la otra orilla,
es decir, cuando la componente r y coincida con la anchura del río (ry = A). Por tanto, una
forma de obtener d, sería determinar en primer lugar la ecuación del movimiento de la bar-
 
ca r  r (t) y a continuación tratar de calcular rx en el instante en que ry = A. La ecuación
 
de movimiento puede determinarse integrando la función v  v(t) .

Otra posible forma de resolver el problema es mediante consideraciones geométricas.

Resolución, análisis de los resultados, implicaciones y nuevas perspectivas.

Resolveremos el problema según la primera estrategia. De acuerdo con la figura anterior,


el vector velocidad resultante con que se mueve la barca puede expresarse como:

v  (v x , v y )  (v B cos  v C ,v Bsen ) .


 dr  
Integrando en v  (teniendo en cuenta que para t = 0, r0 = 0 y que v es constante):
dt

r  (rx , ry ) = (vB cos  v C )t, v B t  sen 

que nos da el vector de posición de la barca en cualquier instante del tiempo que dura el
trayecto. Descomponiendo ahora según los ejes:

rx = (vB cos  + vC) t; ry = vB t · sen 

Igualando ry a la anchura del río A, obtenemos de la segunda expresión el tiempo t corres-


A
pondiente al instante en que la barca llega a la otra orilla: t =
v B sen

11
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Sustituyendo en la primera expresión obtenemos:

Y operando se llega finalmente a d = 57’74 m

Análisis del resultado literal obtenido

En primer lugar podemos comprobar que la expresión obtenida es dimensionalmente ho-


mogénea ya que en ambos lados de la igualdad las dimensiones son las de una longitud
(L). Por otra parte, el resultado contempla algunos casos bien conocidos como, por ejem-
plo, que si el ángulo  disminuyese la distancia d aumentaría tendiendo a  cuando  ten-
diese a 0, y, en particular, el caso límite anteriormente considerado (si vc = 0, entonces, d =
A/ tg α). A partir de este caso, también constatamos que si además  = 90º (manteniendo
vc = 0), se obtiene d = 0, llegando entonces justo enfrente del punto de partida. Este último
aspecto nos permite plantear una nueva cuestión particularmente interesante desde el punto
de vista práctico:

¿Cuánto debería valer  para que la barca llegase justo enfrente de donde se halla ini-
cialmente, teniendo en cuenta el efecto de la velocidad de la corriente?
Como la corriente del río desvía a la barca deberemos de tener en cuenta su efecto y tomar
un ángulo mayor de 90º. En efecto, si llega justo enfrente se deberá de cumplir que la dis-
tancia d valga 0, luego haciendo d = 0 en el resultado del problema, podemos despejar  y
obtener el ángulo pedido:

(vBcos  vC )A  vC  vC
d  0  vBcos   vC  cos     arccos  109'47º
vBsen vB vB

Refuerzo
Como actividad de refuerzo y ampliación, los alumnos pueden trabajar con una animación
Modellus, que hemos elaborado, sobre este problema. Dicha animación reproduce el mo-
vimiento de la barca atravesando un río de 60 m de anchura. El usuario puede modificar el
resto de parámetros (ángulo, velocidad de la corriente y módulo de velocidad de la barca),
bien entrando, antes de hacerla correr, en la ventana reservada a las condiciones iniciales
del movimiento o bien, sobre la marcha, usando alguno de los tres controladores manuales
para estas magnitudes, que están disponibles en la pantalla. Por otra parte, en la animación
se puede optar por dos pantallas alternativas, que corresponden a cada una de los dos rum-
bos de la barca que hemos estudiado: caso 1: ángulo de 60º, caso 2: ángulo de 109.47º. La
imagen siguiente corresponde a la última imagen del primero de estos casos.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

3. ¿Dónde se cruzarán dos vehículos que circulan por la misma carretera?


¿Qué pasa ahí? ¿Cómo me imagino la situación?
En primer lugar, vamos a fijar las condiciones en las que vamos a trabajar: Supondremos
que se trata de dos movimientos uniformes y que ambos móviles se desplazan por una tra-
yectoria fija y conocida en sentidos opuestos, de modo que llegará un momento en el que
se cruzarán. Lo que queremos saber es en qué punto ocurre eso. Es un problema que puede
tener su interés en el control del tráfico de vehículos (trenes, autobuses, etc.).

Para resolver el problema es preciso elegir un sistema de referencia adecuado, así como
un criterio de signos. Dado que se trata de una trayectoria conocida, realizaremos un tra-
tamiento escalar. Para ello, escogeremos como origen O la posición inicial del móvil rojo
y valores de la posición positivos hacia la derecha de ese punto y negativos a la izquierda.
Como origen de tiempos (t0 = 0) escogeremos también el instante inicial, cuando ambos
están separados por una distancia D medida, claro está, sobre la carretera. Dado que cuan-
do se cruzan ambas posiciones son iguales, el problema se puede operativizar como: ¿A
qué distancia "d" del origen de espacios O, se cumple que er = ea?
¿De qué factores dependerá d? Proponed posibles hipótesis argumentando cómo cabe esperar
que influya cada uno de ellos en el valor de d, considerando también algún caso límite.

En principio, podemos pensar que d dependerá de la rapidez con que se mueva cada uno y
de la distancia inicial D que los separe:
d = f (vr, va, D) donde vr = rapidez del móvil rojo y va = rapidez del móvil amarillo
Es más, cabe esperar que si a igualdad de los restantes factores:
vr aumenta → d aumentará
va aumenta → d disminuirá
D aumenta → d aumentará
También podemos pensar en algunos casos límite evidentes como, por ejemplo:
Si vr = 0 → d = 0; si va = 0 → d = D; si vr = va → d = D/2
Proponed una posible estrategia de resolución
Se trata de dos movimientos uniformes, podemos saber dónde estarán los móviles rojo y
amarillo en cualquier instante. Hallar d equivale a calcular er (o ea) en el preciso instante
"t" en que ambas posiciones coinciden. Por tanto, una posible estrategia será:
Escribir las ecuaciones er = f(t) y ea = f(t) y hallar el instante "t" en que er = ea y de ahí
finalmente d.

14
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

También se puede intentar resolver el problema mediante una representación gráfica. Con-
cretamente, se trataría de representar los valores de la posición de cada vehículo en función
del tiempo, en una misma gráfica. Al tratarse de dos movimientos uniformes, se obtendrán
dos líneas rectas de diferente pendiente. El punto en el que se crucen esas rectas, nos dará
directamente los valores del instante en que se encuentran los vehículos y de la distancia d
buscada (coincidente con la posición de cualquiera de ellos en dicho instante).

Proceded a la resolución propiamente dicha

Seguiremos para ello la primera de las estrategias expuestas:

La ecuación general de la posición de un movimiento uniforme es: e = e0 + v·(t - t0)

Para el móvil rojo, tenemos t0 = 0, e0 = 0, v = vr , e = er , con lo que la ecuación será:

er = vr·t
Para el móvil amarillo, tenemos t0 = 0, e0 = D, v = -va , e = ea , con lo que la ecuación será:

ea = -va·t + D
Obsérvese que al desplazarse en sentido negativo, la rapidez de A es negativa5. En el ins-
tante en que er = ea, se tendrá que cumplir que:
D
vr·t = -va·t + D de donde: t 
(v r  va )

Ahora basta sustituir este valor de "t" en la ecuación de la posición de cualquiera de los
dos móviles, para tener la distancia "d" buscada. Si lo hacemos así, obtenemos:

vR 1
d  D o lo que es equivalente: d  D 
(vr  va )  va 
1  
 vr 

Proceded a analizar el resultado obtenido, comprobando si se cumplen o no las hipótesis


de partida y los casos límite considerados.
Si nos detenemos en analizar el resultado anterior, podemos comprobar fácilmente cómo
se cumplen todas las hipótesis de partida (además de constatar que es dimensionalmente
homogéneo). Es fácil ver, por ejemplo, que cuando ambos móviles se desplazan con la
misma rapidez, se encontrarán justo a mitad de camino (D/2), o que si, por ejemplo, vA = 0
ocurre que d = D, etc.

También es posible una resolución cuantitativa si asignamos a los datos unos valores nu-
méricos. Por ejemplo, podemos suponer que el rojo se mueve a 90 km/h y el amarillo a 72

5
La rapidez es una magnitud escalar para medir lo aprisa que cambia la posición sobre la trayectoria. Si ese
cambio es positivo (se mueve hacia valores crecientes de la posición “e”) la rapidez es positiva y viceversa.
Como es lógico, los signos solo se ponen a los datos (los factores de que se considera depende la magnitud
buscada) y en caso de signo negativo hay que tener cuidado de no ponerlo dos veces (una a las letras y otra a
los valores numéricos) ya que entonces se convertiría en positivo.

15
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

km/h y que la distancia inicial entre ellos es D = 5’4 km. Comprobad que, en ese caso, se
encontrarían en d = 3000 m y analizad este resultado cuantitativo.

Podemos ahora hacernos alguna nueva pregunta. Por ejemplo: ¿En qué cambiaría el resul-
tado anterior si los dos vehículos se moviesen en el mismo sentido? Se trata de una situa-
ción diferente. Ahora, si ambos se mueven en sentido positivo, la rapidez de cada uno es
positiva y, como es lógico, para que puedan encontrarse, el que va inicialmente detrás de-
berá ir más rápido que el otro…

Refuerzo:

Como actividad de refuerzo, se puede trabajar con una animación Modellus, que hemos
elaborado para este problema y que lo resuelve usando las dos estrategias planteadas. En la
pantalla aparecen tres indicadores de los parámetros de los que depende el resultado (sepa-
ración inicial entre los dos vehículos, D y velocidades de ambos, va y vr). Los alumnos
pueden variar cada uno de estos parámetros, poniendo a prueba las hipótesis enunciadas.

La imagen siguiente corresponde a una secuencia de dicha animación para un cierto instante
posterior al cruce. Para entonces ya ha quedado reflejada en la pantalla la posición buscada
(d = 3000m), en la que dicho cruce se produjo (tanto numéricamente, como gráficamente)

La animación también se puede usar para resolver el problema en el que los vehículos se
persiguen en lugar de cruzarse. Para ello, basta con introducir en la ventana de las condi-
ciones iniciales, sendas velocidades de los vehículos que tengan el mismo signo (lógica-
mente deberá ser mayor la velocidad del coche perseguidor que la del perseguido)

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

16
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

4. Un jugador de rugby patea el balón y éste sale de su pié con rapidez de 28 m/s for-
mando un ángulo de 30 ° con la horizontal. Otro jugador que se encuentra a 40 m de
distancia en la dirección del balón, corre en ese mismo instante a por él. ¿Cuál debe ser
su rapidez, supuesta constante, para recogerlo justo antes de chocar contra el suelo?

Presentación de la situación problemática, discusión de su posible interés, precisión del


problema y análisis cualitativo de la situación.

Se trata de un problema en el que se da un enunciado ya concreto y con datos numéricos y


que también plantea una situación relacionada con otros deportes en los que se utiliza un
balón o una pelota que se puede lanzar oblicuamente, como, por ejemplo ocurre en golf,
fútbol, baloncesto, etc. Otro ejemplo de este tipo de movimiento es el lanzamiento de pro-
yectiles. La relación entre el desarrollo inicial de la artillería y los estudios teóricos que al
mismo tiempo se realizaron tanto sobre el tiro oblicuo como el horizontal es un hecho his-
tórico bien establecido, que se puede resaltar.

En el caso que se nos plantea, el móvil A, describe una trayectoria que, en principio es
desconocida (aunque nuestras experiencias cotidianas nos hagan pensar que tendrá una
forma parabólica, no sabemos cuál será concretamente). Durante su movimiento el balón
se ve sometido a la aceleración de la gravedad. Por su parte, B tiene un movimiento rectilí-
neo y uniforme sobre el eje x, con el fin de coger el balón en el mismo instante en que lle-
gue al suelo.

Para resolver el problema, conviene que utilicemos un sistema de referencia espacio-


temporal común para los dos móviles, lo que nos lleva a aplicar un tratamiento vectorial
para describir el movimiento de ambos.

Tomaremos como sistema de referencia espacial unos ejes de coordenadas cartesianas cu-
yo origen coincida con el punto desde donde se lanza el balón, tal y como se indica en el
esquema siguiente y como origen de tiempos el instante en que sale el balón. Haremos la
aproximación de considerar A (balón) y B (jugador contrario) como masas puntuales y la
fricción con el aire nula.

17
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Los datos para cada uno de los móviles son:


 
Móvil A (balón de rugby): aA  (0, g ) ; t0 = 0; v0 A  (v0 A cos  ,v0 A sen )

r0A  (0 , 0) .

  
Móvil B (jugador contrario): aB  (0,0) ; t0 = 0; vB  (vB ,0) ; r0 B  ( x0B ,0) = (40, 0) m.
Donde vB es la incógnita a determinar.

Cabe esperar que, en las condiciones que se han considerado, la rapidez vB dependa de
alguna manera de la rapidez inicial vOA con que se lanza el balón, del ángulo  con que se
lance, de la distancia inicial xOB existente entre ambos jugadores, y de la aceleración de la
gravedad g. Es decir: vB = f (vOA, , xOB, g).

De acuerdo con la situación planteada, no estamos seguros de qué tendrá que hacer el ju-
gador B. Podría ser que tuviera que correr hacia la derecha, quedarse en donde está o co-
rrer hacia la izquierda, dependiendo del alcance del balón. Así, por ejemplo, si B se movie-
ra hacia la derecha, podemos pensar que, a igualdad de los restantes factores, vB será tanto
mayor cuanto mayor sea v0A y menor x0B. Por lo que se refiere a la influencia del ángulo
de lanzamiento , sabemos que el alcance A es máximo cuando  = 45º mientras que se va
reduciendo conforme dicho ángulo se acerca a 90º (siendo A = 0 cuando  = 90º), por lo
que podemos pensar que en el primer caso será más probable que el jugador se haya de
mover hacia la derecha para recoger el balón, mientras que en el segundo, será más proba-
ble que haya de moverse hacia la izquierda.

Diseño de posibles estrategias de resolución


   
Con los datos anteriores podemos determinar las ecuaciones v = v (t) y r = r (t) para cada
móvil, integrando a partir de la aceleración. Mediante dichas ecuaciones podremos conocer
fácilmente la velocidad o la posición de cada uno de ellos en cualquier instante. Posterior-
mente, podríamos resolver el problema considerando que en el momento en que B recoja
el balón, la posición de ambos móviles (que consideramos como masas puntuales) habrá
de ser la misma.

Resolución, análisis de los resultados, implicaciones y nuevas perspectivas.

Ecuaciones de movimiento para el móvil A:

A partir del vector aceleración:


 
 dvA   vA  t
aA   dvA  a A  dt   dvA   (0, g )dt . Resolviendo estas integrales:
dt v0A 0

 
v A  (v0A cos  , v 0A sen ) + (0, - gt)  v A  (v 0A cos  , v 0A sen - gt)

18
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

A partir del vector velocidad:


 
 drA   rA  t 
vA   drA  vA  dt   d rA   vA  dt
dt 0 0

 t  1
rA   (v0A cos  , v0A sen  g t )dt  rA  (v 0A cos   t , v 0A sen   t - gt 2 )
0 2

Ecuaciones de movimiento para el móvil B:

Dado que se mueve con movimiento uniforme sobre el eje X tendremos que:
 
vB  (vB ,0) m/s y el vector de posición: rB  ( x0 B  v B t , 0)

En las ecuaciones anteriores vB es la incógnita y por eso no le hemos puesto signo. Ade-
más, no sabemos “a priori” en qué sentido se ha de mover B para recoger la pelota.

¿Qué podemos hacer ahora para calcular con qué rapidez vB se debería de mover B para
coger el balón justo cuando llegue al suelo?

En el momento en que A y B se encuentren, los vectores de posición de ambos móviles


serán los mismos (tengamos en cuenta que hemos escogido un único sistema de referencia
posición-tiempo). Si designamos como t1 a ese instante, e igualamos las coordenadas co-
rrespondientes, podremos obtener vB :

En el momento del encuentro: xA = xB  v0A cos·t1 = x0B + vB·t1

v 0A cos   t1  x0 B
Despejando vB obtenemos que: v B 
t1

con lo que para determinar vB necesitamos saber t1 o instante en que el balón llega a ser
recogido por B (justo antes de llegar al suelo).

Como en el instante en que el balón es recogido por B, su ordenada “y” vale (casi) 0, po-
demos igualar a cero la expresión general de dicha ordenada y despejar t1, de modo que:

1 2v sen
v 0A sen  t1 - gt12  0 de donde obtenemos que t1  0A y sustituyendo este
2 g
valor en la expresión de vB anterior nos queda finalmente:

x0B  g
v B  v 0A cos  
2v0A sen

La expresión obtenida nos sirve para calcular, en las condiciones que se dan en el enuncia-
do del problema, qué velocidad constante deberá llevar el jugador del equipo contrario
para recoger la pelota inmediatamente antes de que esta impacte en el suelo.

19
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Analizad el resultado obtenido. Reflexionad, en particular, sobre el significado de que vB


pueda ser negativa, nula o positiva

En primer lugar, podemos darnos cuenta de que la ecuación es dimensionalmente homo-


génea y que en ambos lados del signo igual tenemos L/T. Vemos que también se cumplen
las hipótesis de partida anteriormente enunciadas.

En segundo lugar, como el resultado es una resta de dos términos, si sale un número nega-

tivo implica que la única componente escalar del vector v B es negativa y por tanto el juga-
dor se mueve hacia la izquierda porque el alcance del balón será inferior a la distancia ini-
cial que separa a los dos jugadores.

Si la resta es 0, quiere decir que el jugador receptor no se mueve porque el balón va a caer
justo donde él se encuentra. En esa situación, podemos comprobar, por ejemplo, que la
posición del balón en el momento de la recepción (igual, aquí, a la posición fija del recep-
tor, x0B) ha de coincidir con la expresión conocida del alcance horizontal de un tiro obli-
cuo. En efecto, en ese caso particular, tenemos:

x0B  g 2·v 2 ·sen ·cos


vB  0  v 0A cos    x0 B  0 A
2v0A sen g

La expresión, coincide con la expresión general del alcance para cualquier tiro oblicuo.

Finalmente, si la resta es positiva, quiere decir que el jugador se dirige hacia la derecha,
porque el alcance del balón es superior a la distancia que le separa del punto de lanzamien-
to. Sustituyendo los datos numéricos, podremos saber en cuál de los tres casos nos encon-
tramos:

x0B  g 40  10
vB = v 0A cos   = 28 cos 30º  = 9’96 m/s
2v0A sen 2  28  sen30º

Por tanto, el balón sobrepasará al jugador contrario y éste debería correr hacia la derecha

con vB  (9'96, 0) m/s para alcanzarlo en el momento en que llegue al suelo.

Refuerzo

Los alumnos pueden trabajar sobre este problema con una animación Modellus, que hemos
elaborado. La animación incluye dos cursores manuales para modificar las condiciones
iniciales del movimiento del balón (velocidad y ángulo de lanzamiento) y el balón deja en
su movimiento una huella estroboscópica. Las dos imágenes siguientes corresponden al
instante final (cuando el jugador B recibe el balón), en dos casos particulares. El que he-
mos resuelto aquí, y otro en el que A realiza el lanzamiento con un ángulo mucho mayor,
cercano a 90º (exactamente 80º) y ello obliga al jugador B a moverse en sentido contrario
para recibirlo.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


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cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

5. Sobre un vehículo de 1000


kg de masa que se desplaza
con una rapidez de 108 km/h,
actúa una fuerza de frenado
de 7500 N

¿Qué distancia recorrerá has-


ta pararse?

Considerar cuál puede ser el interés de la situación problemática abordada

El cálculo de la distancia que recorre un móvil hasta pararse tiene un indudable interés, por
ejemplo, en el aterrizaje de aviones o en el tráfico de vehículos en general (por carretera y
ciudad), en donde interesa asegurar una distancia mínima de frenada para evitar accidentes,
lo que lleva a limitar la velocidad máxima, guardar una cierta distancia entre vehículos,
perfeccionar los sistemas de frenado, etc.

Comenzad por un estudio cualitativo de la situación, intentando acotar y definir de mane-


ra precisa el problema, explicitando las condiciones que se consideran imperantes, etc.

En este problema un móvil lleva una cierta velocidad inicial y frena hasta que se para, pi-
diéndonos la distancia que recorre durante este proceso. Las fuerzas que actúan sobre el
  
móvil son tres: el peso P , la fuerza normal R ejercida por la carretera y la fuerza F de
frenado ejercida por el sistema de frenado. Las dos primeras son perpendiculares a la tra-

yectoria y se anulan entre ellas, mientras que F es tangente. Para simplificar el problema,
supondremos que la fuerza de frenado es constante, de modo que el movimiento será recti-
líneo y uniformemente acelerado. Como la fuerza de frenado tiene sentido contrario al
movimiento, la rapidez inicial del móvil irá disminuyendo linealmente desde v0 (cuando
empieza a frenar) hasta 0 (instante en que se para). En términos de trabajo y energía se
podría describir diciendo que el trabajo realizado por la fuerza de frenado tiene como efec-
to disminuir la energía cinética hasta hacerla igual a 0.

La figura anterior representa un esquema de la situación, en donde podemos ver el punto


que se toma como origen de espacios, las fuerzas que se ejercen sobre el móvil y cómo la
velocidad del mismo se va haciendo cada vez más pequeña hasta que finalmente el móvil
se para.

En el problema se nos pide la distancia D que recorre el móvil desde que comienza a frenar
hasta que se para, lo cual, si tomamos como origen de espacios el punto O de la figura y
como sentido positivo el del movimiento, equivale a determinar el valor de “e” en el ins-
tante en que la rapidez valga 0. En términos de trabajo y energía dicha distancia coincidirá
22
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

con el módulo del desplazamiento experimentado por el móvil desde que comienza a fre-
nar hasta que se para.

Emitid hipótesis fundadas sobre los factores de los que puede depender la magnitud bus-
cada y sobre la forma de esta dependencia, imaginando, en particular, casos límite de
fácil interpretación física.

En el ejemplo que nos ocupa, podemos pensar que la distancia D, va a depender de la rapi-
dez a la que vaya el móvil en el momento que empiece a frenar, de modo que (a igualdad
de los restantes factores) cuanto mayor sea ésta, más grande será la distancia que recorrerá
hasta pararse. Otro factor que ha de influir es la fuerza resultante de frenado que actúe so-
bre el vehículo. Parece evidente, que cuanto mayor sea dicha fuerza menor distancia preci-
sará para pararse (siempre a igualdad del resto de los factores). También podemos pensar
en la influencia de la masa. Algunas personas creen que si tiene una masa muy grande se
parará antes, pero si reflexionamos un poco nos daremos cuenta que sería al contrario, con-
trario, ya que la masa que estamos considerando en este razonamiento representa la inercia
del vehículo (masa inercial) y, por tanto, es lógico suponer que costará más parar a un ca-
mión que vaya a 100 km/h que a una motocicleta a la misma velocidad, puesto que el pri-
mero tiene mayor inercia que la segunda. (En ocasiones se señala también el tiempo que
dure la frenada, sin embargo este factor está implícito ya en los factores enunciados). Así
pues, la distancia recorrida hasta pararse podrá expresarse en función de las magnitudes
citadas:

D = D (v0, m, F)

Las magnitudes anteriores (v0, m, F) constituyen, de hecho, los datos que se suministran en
el enunciado del problema. Además de aventurar la forma en que cabe esperar que influ-
yan en D, podemos considerar alguna condición límite evidente, como por ejemplo, que si
la fuerza resultante de frenado fuese nula no se pararía, es decir, D sería infinita o que si v0
= 0, D tendrá que valer 0 (ya estaría parado).

Elaborad y explicitad posibles estrategias de resolución antes de proceder a ésta, evitando


el puro ensayo y error. Buscad distintas vías de resolución, para posibilitar la contrasta-
ción de los resultados obtenidos y mostrar la coherencia del cuerpo de conocimientos de
que se dispone.

Una posible estrategia de resolución es utilizar las ecuaciones cinemáticas y dinámicas


correspondientes al movimiento del vehículo:

Al ser la trayectoria fija y conocida podemos realizar un tratamiento escalar para resolver
el problema. Si escogemos como origen de espacios el punto donde comienza a frenar,
origen de tiempos el instante en que lo hace y sentido positivo el del movimiento, tendre-
mos:

Aceleración tangencial del móvil (constante): at = -F/m (1)


Rapidez del móvil en cualquier instante t del movimiento: v  v0  at (2)

at 2
Posición del móvil en cualquier instante t del movimiento: e  e0  v0 t  (3)
2

23
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

La determinación de la distancia D (e en el instante en que v = 0) podríamos efectuarla


mediante la ecuación del movimiento (3), si supiésemos el instante t en que el móvil se
para. Éste último lo podemos hallar fácilmente haciendo v = 0 en la ecuación (2) y despe-
jando t. Para ello hemos de calcular previamente la aceleración mediante la ecuación (1)6.

Otra posibilidad es utilizar la ecuación que relaciona el trabajo realizado por la fuerza re-
sultante a lo largo del desplazamiento que abarca el frenado, con la variación de energía
cinética (teniendo en cuenta que la energía cinética final será 0) y despejar el módulo del
desplazamiento, que en este caso coincide con la distancia recorrida D.

Realizad la resolución propiamente dicha.

De las estrategias expuestas vamos a desarrollar la segunda (basada en consideraciones de


trabajo y energía), designando como estado A el que corresponde a la situación del móvil
cuando empieza a frenar (vA = 108 km/h = 30 m/s), y como B cuando se para (su velocidad
se hace 0).

La ecuación que relaciona el trabajo realizado por la fuerza resultante con la variación de
energía cinética es:

1 1
Wres A  Ec BA  Ec B  Ec A = mv 2B  mv 2A
B

2 2

En nuestro caso, la fuerza resultante es la de frenado F (tangente a la trayectoria), que
siempre tiene sentido contrario al movimiento, la energía cinética en la situación B es 0 (se
para) y el módulo del desplazamiento coincide con la distancia recorrida D. Introduciendo
estas condiciones en la ecuación anterior:

1 mv 2A
 F  D   mv 2A y despejando D obtenemos: D 
2 2F

1000  900
Ahora, basta sustituir los datos numéricos y operar para obtener D = = 60 m
15.000

Analizad cuidadosamente los resultados a la luz de las hipótesis elaboradas y, en particu-


lar, de los casos límite considerados.

Si analizamos el resultado del problema que estamos resolviendo, podemos darnos cuenta
en primer lugar que el valor numérico obtenido (60 m) parece normal (está de acuerdo con
nuestras experiencias cuando frena un automóvil). Si hubiese sido, por ejemplo, 0’6 m o
6000 m habría que dudar y revisar el problema.

mv 2A
Si nos detenemos en el resultado literal: D 
2F

6
Insistimos en la necesidad de escribir los datos (en este caso F) con el signo correspondiente y que esto solo
se haga una vez (o bien en las letras, como hemos hecho aquí) o bien en los números.

24
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

podemos ver que la ecuación es dimensionalmente homogénea (dimensiones de una longi-


tud a ambos lados de la igualdad). Ello no es garantía de que el ejercicio esté bien resuelto,
pero si no se diese dicha homogeneidad sí que sería indicativo de alguna equivocación. Por
otra parte, en el resultado se contemplan las hipótesis de partida y es fácil ver que cuando
la masa y/o la rapidez inicial aumentan (para una cierta fuerza de frenado), la distancia D
necesaria para pararse también aumenta (necesidad de limitar la velocidad máxima a la que
pueden circular los vehículos, especialmente los de gran tonelaje), que si la fuerza F au-
menta (manteniendo fijas la masa y rapidez inicial) D disminuirá (conveniencia de diseñar
sistemas de frenada apropiados) o que si vA = 0, la distancia D = 0, etc.

Estas conclusiones se tienen muy en cuenta para establecer limitaciones sobre el tráfico
rodado y sería muy bueno que los ciudadanos también las conocieran para obrar en conse-
cuencia. Obsérvese, por ejemplo, que si la rapidez inicial con que se mueve un vehículo se
duplica, la distancia que recorre hasta pararse no se hace también el doble sino 4 veces
mayor, ya que dicha rapidez inicial está elevada al cuadrado, es decir, es la variable que
más influye. Por ello, en contra de lo que piensan muchas personas, cualquier incremento
(aunque sea relativamente pequeño) de la velocidad por encima del límite establecido por
la norma, aumenta de manera significativa el peligro.

Otra cuestión importante a tener en cuenta es el hecho de que (mientras no se bloqueen las
ruedas), la distancia que recorre un vehículo después de pisar el freno es, como hemos vis-
to, proporcional a su masa, lo que obviamente justifica la necesidad de limitar de forma
particular la velocidad máxima de los vehículos de gran tonelaje.

Después de realizar estos análisis, si se desea, se puede pasar a resolver el problema me-
diante la otra estrategia (basada en un tratamiento puramente cinemático-dinámico) y
comprobar que el resultado es el mismo.

Considerad las perspectivas abiertas por la investigación realizada contemplando, por


ejemplo, el interés de abordar la situación a un nivel de mayor complejidad o consideran-
do sus implicaciones teóricas (profundización en la comprensión de algún concepto) o
prácticas (posibilidad de aplicaciones técnicas). Concebir, muy en particular, nuevas si-
tuaciones a investigar, sugeridas por el estudio realizado.

Al igual que ocurre en una verdadera investigación, los resultados pueden ser origen de
nuevos problemas. Sería conveniente que los estudiantes (y los profesores) llegasen a con-
siderar este aspecto como una de las derivaciones más interesantes de la resolución de pro-
blemas, poniendo en juego de nuevo su creatividad.

En el caso que estamos considerando, podemos plantearnos, a la luz del resultado obteni-
do, nuevos problemas de interés práctico, como por ejemplo, qué fuerza se ejerce sobre un
vehículo en un choque frontal contra un obstáculo.

Para determinarla basta con despejar F en la ecuación anterior, teniendo en cuenta que si el
obstáculo es fijo y grande (por ejemplo un muro) la distancia recorrida se reduce a lo que
da de sí la carrocería del vehículo. Así si suponemos D = 2 m, la fuerza sería:

mv 2A 1000  900
F  = 225000 N
2D 4

25
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Esta fuerza ejercida sobre el coche resulta ser casi igual que el peso de 23000 kg, lo que
permite comprender las consecuencias fatales de un choque frontal a esa velocidad. El
problema se agrava cuando en lugar de ser contra un muro es contra otro vehículo que va
en sentido contrario (en cuyo caso vA sería la suma de los módulos de ambas velocidades).

Otra cuestión interesante es qué es lo que ocurriría en caso de que las ruedas se bloquea-
sen y dejasen de girar.

En la nueva situación planteada, la fuerza resultante de frenado será la fuerza de rozamien-


to máxima por deslizamiento entre las ruedas y la carretera, cuyo módulo viene dado por la
expresión: Froz = ·N siendo N el módulo de la componente normal de la fuerza que el
vehículo ejerce sobre la carretera (cuyo valor, en este caso, coincide con el del peso, mg).

Sustituyendo F por Froz = · mg, el resultado se convierte en:

mv 2A mv A2 v2
D =  A
2F 2 mg 2g

Este último resultado nos muestra que ningún vehículo puede frenar y parar en el acto, sino
que siempre recorrerá una distancia, D, tanto mayor, cuanto menor sea el coeficiente de
rozamiento con el suelo y también cuanto mayor sea la velocidad en el momento de frenar.
El coeficiente de rozamiento al deslizamiento (dinámico) depende fundamentalmente del
material y el estado de los neumáticos, así como del estado de la carretera, el cual puede
variar enormemente por las condiciones climatológicas. En la tabla siguiente hemos calcu-
lado el valor de D para diferentes condiciones de la carretera, tomando como velocidad
inicial del vehículo, la planteada en el enunciado del problema (30 m/s). Los coeficientes
de rozamiento son aproximados (fuente Wikipedia) y corresponden al caso más favorable
en el que las ruedas del vehículo (goma) sean nuevas.

Resultado del problema para diferentes condiciones de la carretera

Estado del asfalto Hielo Carretera mojada Asfalto usado (seco) Asfalto nuevo (seco)
μ 0.1 0.4 0.6 0.9

D (m) 400 112.5 75 50

Como vemos, al ser la velocidad inicial del vehículo bastante elevada (30 m/s =108 km/h)
la distancia recorrida no es pequeña en ningún caso, pero se eleva considerablemente
cuando empeoran las condiciones. Resulta evidente que hay que reducir bastante la veloci-
dad sobre un pavimento mojado y muchísimo más si hay placas de hielo.

Una cuestión importante a analizar en este caso, es el hecho la masa del vehículo no influ-
ye en estos resultados y conviene detenerse a ver por qué. Si se han diferenciado antes en
clase los conceptos de masa inercial y masa gravitatoria, podemos plantear ahora la si-
guiente cuestión:

Analizad por qué cuando la fuerza de frenado es la fuerza máxima de rozamiento al desli-
zamiento, la distancia de frenado no parece depender de la masa del vehículo. A tal fin,
interpretad la influencia de la masa gravitatoria y de la masa inercial en este caso.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como ya hemos visto, cuanto mayor sea la masa inercial del vehículo, mayor será la dis-
tancia que recorra en la frenada y así se entiende que un vehículo con mayor inercia (por
ejemplo, un camión) resulta más difícil de detener que otro más ligero (por ejemplo, un
utilitario). Ahora bien, en este caso en el que hemos supuesto las ruedas se bloquean y que
la fuerza de frenado es la fuerza de rozamiento al deslizamiento, también hemos de tener
en cuenta que cuanto mayor sea la masa gravitatoria de ese mismo vehículo, mayor será su
peso y, por tanto, mayor será esa fuerza máxima de rozamiento al deslizamiento. Así pues,
ambas masas (inercial y gravitatoria) influyen ahora en el resultado del problema Con ob-
jeto de evidenciar dichas influencias, conviene escribir expresamente ambas masas en di-
cho resultado:

mv 2A mi v A2
D =
2F 2 m g g

Así vemos que la masa inercial y la masa gravitatoria, se compensan y, finalmente, todos
los vehículos recorren en estas condiciones la misma distancia en la frenada.

Finalmente, este problema nos remite también a la necesidad de que entre los vehículos se
respete una distancia mínima de seguridad (que hay que calcular en función de la rapidez
máxima permitida, el coeficiente de rozamiento y el tiempo que tarda un conductor en
reaccionar ante la vista de un obstáculo) y de que los sistemas de frenado que impiden el
bloqueo de las ruedas funcionen adecuadamente. Además es necesario tener en cuenta que
lo que es verdaderamente limitante no es la fuerza con que se pueda frenar sino la veloci-
dad a la que se circula, ya que si ésta es muy grande, el hecho de parar en muy poca dis-
tancia podría matar al conductor por la enorme aceleración a la que se vería sometido.

Refuerzo

Como actividad de refuerzo, el alumnado puede trabajar con dos animaciones Modellus,
que hemos elaborado, sobre este problema.

En la primera animación se muestra el comportamiento de dos vehículos diferentes (un


coche y un camión) después de pisar el freno. En su estado inicial, la animación atribuye al
coche los mismos datos y condiciones iniciales del movimiento que hemos adoptado en el
problema y supone que el camión tiene el triple de masa que el coche. Todos estos paráme-
tros se pueden modificar entrando en la ventana reservada a las condiciones iniciales o,
también algunos de ellos (masas de cada uno y fuerza de frenado) manipulando en la mis-
ma pantalla sus controladores manuales, y observar cómo influyen dichas modificaciones
en el resultado. La imagen siguiente corresponde al instante final de los movimientos de
ambos vehículos, con los datos del enunciado.

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

La segunda animación muestra lo que ocurre cuando se bloquean las ruedas. Ahora la dis-
tancia recorrida por ambos vehículos es la misma, siempre que su velocidad inicial y el
coeficiente de rozamiento también lo sean (esto último depende básicamente del tipo de
ruedas que usen). Aquí también hemos colocado dos controladores manuales, con los que
se puede modificar el coeficiente de rozamiento (el usuario puede seleccionar los valores
concretos de dichos coeficiente recogidos en la tabla anterior) y la velocidad inicial (no las
masas, puesto que, como hemos visto, no influyen en el resultado).

Las dos animaciones y el programa para hacerlas correr están disponibles en la página
“Web de Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local
de Alicante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm
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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

6. De un hilo de 50 cm de longitud, sujeto al techo de un autobús en reposo, se suspen-


de un cuerpo de 4 kg. El autobús arranca con una aceleración de 4 m/s2 y en línea rec-
ta. ¿Qué ángulo formará el hilo con la vertical? ¿Cuánto valdrá la tensión del hilo?

Planteamiento cualitativo

Conviene distinguir entre la situación inicial con el autobús en reposo y la situación poste-
rior, con el autobús moviéndose en línea recta y con aceleración constante.

La primera (autobús en reposo), corresponde a una situación de equilibrio en la que la



fuerza que actúa sobre el cuerpo verticalmente hacia arriba (tensión del hilo T1 ) se verá

compensada por la fuerza peso P que ejerce la Tierra sobre el cuerpo hacia abajo, según se
indica en el esquema siguiente:

  
En la posición de equilibrio: Fres  T1  P  0 , y por tanto: T1 = P = mg (1)

En la segunda situación (autobús con movimiento rectilíneo uniformemente acelerado), el


cuerpo que pende del hilo, para un observador externo que pudiera observar el interior del
autobús desde la acera, no se encuentra en equilibrio sino que se está moviendo con la
misma aceleración con que se mueve el autobús, por lo que podemos plantearnos:

¿A qué fuerza o fuerzas cabe atribuir dicha aceleración?

29
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Las
 fuerzas que actúan sobre el cuerpo son el peso

P y la tensión del hilo T2 (distinta de la correspon-
diente a la situación anterior), de manera que la re-
sultante de ambas deberá tener la misma dirección y
sentido que la aceleración con que se mueve el
cuerpo:

   
Fres = P + T2 = m· a n

Conviene resaltar que la bolita del péndulo en la nueva situación se halla retrasada respecto
de su posición inicial dentro del autobús. Ello se explica porque la bolita, respecto de un
observador exterior en reposo, se mueve con la misma aceleración que el autobús, de mo-
do que sobre ella ha de actuar una fuerza resultante no nula en la misma dirección y senti-
do que el movimiento y dicha fuerza no puede ser otra que la resultante de sumar la ten-
sión del hilo y el peso, que son las únicas fuerzas reales que actúan sobre ella. El hecho de
que cuando un autobús, moviéndose en línea recta, aumenta su velocidad notemos que el
respaldo del asiento nos empuja, es una consecuencia del principio de la inercia, según el
cual un cuerpo por sí mismo no puede modificar la velocidad a la que se mueve, de modo
que en un hipotético autobús sin rozamiento y nada donde cogerse, seguiríamos con la
misma velocidad hasta chocar con la parte trasera del interior del autobús.

Hipótesis y casos límite

Parece claro que, en esta nueva situación el hilo se desviaría tanto más de la vertical (es
decir, el ángulo φ será tanto mayor), cuanto mayor fuese la aceleración y cuanto menor
fuese la intensidad del campo gravitatorio. Es más, dicha desviación sería nula en el caso
particular de que la aceleración también lo fuese (autobús en reposo o con movimiento
rectilíneo y uniforme) y tendería a 90 º (desviación máxima) en el hipotético caso de que la
intensidad “g” de la gravedad tendiese a 0 (todo ello, a igualdad de los restantes factores).

Estrategia de resolución y resolución

Aplicando la ecuación fundamental de la dinámica en componentes intrínsecas, podemos


encontrar la relación existente entre la aceleración tangencial at y el ángulo φ de desvia-
ción:

Fres t = m·at  T2 · sen  = m·at (2)


Fres n = m·an  T2 · cos  - P = m·an = 0 (3)

A continuación mediante las dos ecuaciones anteriores podemos obtener el valor del án-
gulo  buscado.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Despejando sen  y cos  de las ecuaciones anteriores (2) y (3) y dividiendo:

m  at
sen T a
 2 → tg  t
cos  P g
T2

Análisis del resultado obtenido

Si analizamos el resultado anterior, vemos que es adimensional en ambos lados de la ecua-


ción y que recoge las hipótesis y casos particulares considerados al comienzo. Por ejemplo,
que cuanto mayor sea la aceleración con que se mueva el autobús, mayor será el ángulo o
que cuanto mayor fuese la intensidad del campo gravitatorio, menor sería el ángulo (todo
ello, a igualdad de los restantes factores).

También vemos que la desviación producida no depende7 de la masa del cuerpo que pen-
de del hilo (aunque sí la tensión del hilo, que será tanto mayor cuanto mayor sea dicha
masa). Este es un ejemplo de una situación dinámica en la que se compensan las influen-
cias de la masa inercial (mi) y de la masa gravitatoria (mg) en el resultado. En efecto:
cuanto mayor sea la masa (gravitatoria) de la bola, mayor será su peso (P = mg·g) y menor
debería ser el ángulo, pero, al mismo tiempo, cuanto mayor sea la masa (inercial) de la
bola, mayor será la fuerza resultante ejercida sobre ella (Fres = mi·a), y mayor debería ser
el ángulo.

Sustituyendo numéricamente (tomando g = 9’8 N/kg), obtenemos φ = 22’2 º

En cuanto a los valores de la tensión del hilo, mediante la ecuación (1) se obtiene T1 = 32
N, mientras que con la ecuación (2) o con la ecuación (3), obtenemos T2 = 42’3 N que,
como era de esperar, resulta ser mayor.

Nuevas perspectivas

A la luz de lo hecho en este problema, proponed una forma “artesanal” de calcular el


valor aproximado de la aceleración de un avión durante la maniobra de despegue (o ate-
rrizaje).

Con un péndulo y un transportador de ángulos podemos medir aproximadamente el ángulo


φ de desviación del péndulo momentos antes de que el avión pierda contacto con el suelo
(cuando la aceleración es máxima) y utilizando la expresión anterior, determinar la acele-
ración del avión como at = g·tgφ.

El hecho de poder realizar éste experimento (y otros) para determinar la aceleración de un


vehículo cuando estamos en su interior, se debe a que el movimiento acelerado es perfec-
tamente identificable, con independencia de cuál sea el sistema de referencia que adopte-
mos para obtener dicha aceleración. Este es un concepto fundamental de la mecánica de

7
Es posible que en las hipótesis algunos alumnos incluyan la masa como uno de los factores a considerar. En
estos casos, suele ser conveniente aceptarlo como una hipótesis más y luego, al analizar el resultado proceder
a descartarla.

31
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Newton, en la que la aceleración es una magnitud absoluta (tiene el mismo valor para
cualquier sistema de referencia). En cambio, la velocidad es una magnitud relativa (su va-
lor depende del sistema de referencia en el que se determine), lo que nos lleva a plantear la
siguiente cuestión:

¿Qué sucedería si el autobús se estuviese desplazando con movimiento rectilíneo y uni-


forme? ¿Se desviaría también el péndulo?

Si el autobús (y también el péndulo en su interior) describe un movimiento rectilíneo y


uniforme (MRU), la fuerza resultante sobre la bolita ha de ser cero. Para que así sea el peso
y la tensión se han de compensar, y, por tanto, la tensión ha de ser vertical (y ascendente).
Por tanto, el péndulo no se desvía. Este resultado no depende de que el módulo de la velo-
cidad constante del autobús sea mayor o menor. Y, por este motivo, no podremos realizar
ni éste ni ningún otro experimento mecánico que nos permita dar un determinado valor a la
velocidad del vehículo desde dentro de él. Al contrario de lo que ocurre con la aceleración,
la velocidad es una magnitud relativa (tiene un valor diferente en cada sistema de referen-
cia exterior al autobús).

¿Qué sucedería si el autobús tomase una curva de 40 m de radio con una rapidez constante
de 50 km/h? ¿Se desviaría ahora el péndulo? En caso afirmativo: ¿hacia dónde y cuánto?

En la nueva situación planteada el autobús (y también el péndulo en su interior), describe


un movimiento circular y uniforme (MCU) y, por lo tanto, la fuerza resultante de todas las
fuerzas que actúan sobre la bolita deberá ser la fuerza normal necesaria para que esta des-
criba tal tipo de movimiento.

De acuerdo con el primer principio de la dinámica o principio de la inercia, la bolita del


péndulo “tiende” a mantener la velocidad con que se mueve en un instante dado del movi-
miento. Si de hecho no lo hace, sino que dicha velocidad va cambiando de dirección conti-
nuamente pero manteniendo su módulo constante, es porque debe haber una fuerza resul-
tante perpendicular a la trayectoria, que le obligue a modificar la dirección de esa veloci-
dad continuamente. Dicha fuerza, no puede ser otra que la suma de la tensión del hilo y del
peso de la bolita. Por tanto, la bolita (y con ella el hilo del péndulo) al tomar la cuerva se
desplazará hacia el exterior de dicha curva, de modo que la fuerza resultante pueda dirigir-
se hacia el centro de la curva, tal y como se puede ver en las figuras siguientes:

32
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

En la nueva situación planteada, cabe esperar que, por ejemplo, el péndulo se desvíe tanto
más de la vertical cuando, para una curva de un radio determinado, la velocidad con que el
autobús toma dicha curva (sin salirse de ella) aumente.

Para determinar la desviación del péndulo, dada por el ángulo φ que forma con la vertical,
podemos proceder igual que anteriormente y aplicar la ecuación fundamental de la dinámi-
ca trabajando en componentes intrínsecas:

Fres t = m·at  a t  0 (ya que no existe ninguna fuerza tangente a la trayectoria)

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Fres n = m·an  Fres n = m·v2/r → T·senφ = m·v2/r (4)

Por otra parte, en este caso, si nos fijamos en la dirección perpendicular al plano formado
 
por los vectores  y n , hemos de concluir que, al no haber ninguna aceleración en dicha
dirección se ha de cumplir que: T·cosφ = P → T·cosφ = mg (5).

Dividiendo ahora las dos últimas ecuaciones obtenidas, llegamos finalmente a:

v2
m
T  sen r → tg  v
2

T  cos mg r g

Vale la pena darse cuenta de la similitud existente entre los resultados correspondientes a
la desviación experimentada por el péndulo en las dos situaciones planteadas. La primera
(tgφ = at/g) correspondiente a un MRUA nos informa de que la desviación será tanto ma-
yor (g es constante) cuanto mayor sea la aceleración tangencial, esto es, cuanto más aprisa
cambie la velocidad en módulo. La segunda (tgφ = an/g), correspondiente a un MCU, nos
informa de que la desviación será tanto mayor cuanto mayor sea la aceleración normal,
esto es, cuanto más aprisa cambie la velocidad en dirección (lo que ocurre para valores
altos de v, manteniendo r constante, y para valores pequeños de r, manteniendo v constan-
te) tal y como se puede apreciar en el resultado literal anterior.

Finalmente, sustituyendo valores numéricos, se obtiene que tgφ = 0’492 → φ = 26’2 º

Refuerzo

Para reforzar una parte de los conceptos vertidos en este problema, los alumnos pueden
trabajar con una animación Modellus, que hemos elaborado sobre él. Reproduce el movi-
miento del autobús (en el caso de que sea rectilíneo) e incluye dos controladores manuales
para modificar los dos parámetros de los que depende el resultado del problema: acelera-
ción del autobús y aceleración de la gravedad. Entre otras posibilidades, los alumnos tam-
bién pueden probar aceleraciones negativas y comprobar que, en ese caso, el péndulo se
desvía en sentido opuesto (se adelanta al autobús).

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

7. Sobre una plataforma plana, capaz de girar en torno a un eje perpendicular, se


deposita un cuerpo de 5 kg de masa, que presenta con la misma un coeficiente de ro-
zamiento µ = 0’8. Se pide:

a) Máxima distancia “r” a que puede encontrarse el cuerpo del eje de giro, sin ser
lanzado hacia el exterior, si hacemos girar la plataforma a razón de una vuelta por
segundo.

b) Rapidez angular máxima con que podría girar la plataforma sin que deslice el
cuerpo, cuando se deposite este sobre dicha plataforma a 2 m del eje de giro.

Planteamiento cualitativo

Si resolviéramos de forma experimental este ejercicio, veríamos que existe una distancia
máxima al eje tal que para valores superiores a la misma, el cuerpo deslizaría por la super-
ficie desplazándose hacia el exterior, mientras que para valores inferiores, el cuerpo per-
manecería en el lugar en que se le sitúe, describiendo, al igual que cualquier punto del dis-
co, un movimiento circular uniforme. Para que esto último suceda, será necesario que el
cuerpo se encuentre sometido a la acción de una fuerza resultante según la dirección del
radio y dirigida hacia el centro de la plataforma.

¿A qué se debe esa fuerza?

Consideremos el objeto en un punto cualquiera de su trayectoria con un movimiento circu-



lar y uniforme alrededor del eje de giro. En dicho punto tendrá una velocidad v tangente a
la trayectoria. Si no continúa moviéndose con dicha velocidad en la misma dirección y
sentido, se debe a que la fuerza resultante sobre él es siempre perpendicular a la trayectoria
y dirigida hacia el centro de curvatura, haciendo cambiar continuamente la dirección del
vector velocidad.

v
n

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Dicha fuerza, en la situación descrita, solo puede ser la fuerza de rozamiento, que se opone
al deslizamiento del cuerpo sobre el disco, ya que el resto de fuerzas que se ejercen sobre
el cuerpo (concretamente el peso y la reacción del plano) son perpendiculares a la plata-
forma.

Emisión de hipótesis

En principio, cabe pensar que el radio máximo buscado rmax, pueda depender del coefi-
ciente de rozamiento µ, de la masa m del cuerpo, de la rapidez angular w y de la intensi-
dad de la gravedad g, de modo que, a igualdad de los restantes factores, cabe esperar que
rmax aumente cuanto mayor sea µ, cuanto mayor sea m, cuanto menor sea w y cuanto ma-
yor sea g.

También se puede imaginar algún caso límite como, por ejemplo, que si µ valiese 0, el
valor de r también sería 0.

Estrategias de resolución y resolución

Dado que se trata de un movimiento circular y uniforme y que en la expresión de la fuerza


centrípeta aparece el radio de la trayectoria, una posible estrategia será aplicar la ecuación
fundamental de la dinámica al cuerpo en cuestión y tratar de obtener el radio que corres-
ponde a cuando la fuerza de rozamiento toma su valor máximo.

Las fuerzas que actúan sobre el objeto cuando está describiendo


 un movimiento
 circular
uniforme solidariamente a la plataforma,
 son el peso P , la reacción del plano R y la fuerza
de rozamiento con la superficie Froz (si no hubiese rozamiento sería imposible que el objeto
pudiera girar estando sobre la plataforma), de modo que podemos expresar la fuerza resul-
tante sobre el cuerpo en cualquier instante del giro como:
   
Fres  P  R  Froz

Por otra parte, al tratarse de un movimiento circular uniforme, la fuerza resultante deberá

de tener la dirección y sentido del vector unitario n .

R
Froz
n

Expresando en componentes intrínsecas la ecuación fundamental de la dinámica:


   
Fres  m  a  0   + m a n  n

37
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

    
y sustituyendo nos queda: Fres  P  R  Froz = m a n  n

Si analizamos la última ecuación, nos daremos cuenta de que la única posibilidad


 de que la

fuerza resultante tenga la misma dirección y sentido que n , es que P + R = 0, con lo que
tendremos:
  
Fres = Froz = m a n  n

Todo sucede, pues, como si la única fuerza actuante fuera la fuerza de rozamiento que,
además, está dirigida hacia el centro de la circunferencia descrita. Esta es la fuerza que
obliga al cuerpo a describir un MCU en el que continuamente está cambiando la dirección
de la velocidad sin que cambie su módulo.

Por otra parte, sabemos que la fuerza de rozamiento por deslizamiento puede tomar infini-
tos valores entre 0 y un valor máximo dado por Froz = µ·N (siendo N el módulo de la fuer-
za normal que el objeto ejerce sobre la superficie y µ el coeficiente de rozamiento corres-
pondiente).

Si trabajamos escalarmente con la componente normal:

Fres n = Froz = m · an = m · v2 /r y como v = w · r nos queda que: Froz = m · w2 · r

La expresión obtenida nos dice que cuanto mayor sea r (a igualdad de los restantes facto-
res) mayor será la fuerza de rozamiento necesaria para que el objeto siga girando sobre la
plataforma alrededor del eje con movimiento circular y uniforme.
¿Cómo podríamos calcular el máximo valor de r posible?
El mayor radio posible será aquel que corresponda al valor máximo que puede tomar la
fuerza de rozamiento entre el cuerpo y la plataforma. Dicho valor máximo viene dado,
como ya sabemos, por:

Froz max = ·N = ·R = ·P = · mg

Sustituyendo dicho valor máximo en Froz = m · w2 · r podemos escribir:

g
· mg = m · w2 · rmax y despejando: rmax 
w2
Y sustituyendo los valores numéricos correspondientes, se obtiene: rmax = 0’2 m

Análisis del resultado

Podemos analizar la expresión literal del resultado comprobando que es dimensionalmente


homogénea (L = L) y que contempla algunos casos evidentes como, por ejemplo, que cuanto
mayor sea el coeficiente de rozamiento mayor será el radio máximo permitido y que al au-
mentar la rapidez angular de la plataforma disminuiría el radio máximo. En este último caso,
es posible darse cuenta, también, de que al estar w elevada al cuadrado, influye más que los
restantes factores, de forma que cuando w se duplica el radio máximo no se hace la mitad sino
cuatro veces más pequeño.
38
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

El resultado muestra también que rmax no depende de la masa del cuerpo. Para entender por
qué ocurre esto conviene analizar con cierto detalle la expresión inmediatamente anterior al
resultado, ya que hasta ese momento del mismo, la masa si aparecía en nuestro desarrollo:

· mg = m · w2 · rmax

Vemos entonces que cuanto mayor sea la masa del cuerpo, mayor es también la fuerza de
rozamiento máxima (Froz max = · mg) y, por este motivo, mayor resulta también el radio má-
ximo. Este hecho viene a confirmar la hipótesis que se suele formular mayoritariamente al
plantear este problema. Se trata de una hipótesis correcta pero, como vamos a ver, incompleta.
En efecto: lo que se considera realmente en este caso es la influencia de la masa gravitatoria
(mg) del cuerpo, ya que cuanto mayor sea esta, mayor es su peso (P = mg·g), mayor es, en
consecuencia, la reacción normal del plano sobre el cuerpo (igual aquí al peso) y, finalmente,
mayor es la fuerza de rozamiento máxima. Sin embargo, al mismo tiempo también es cierto
que cuanto mayor sea la inercia o masa (inercial) del cuerpo (mi), mayor es la fuerza resultan-
te ejercida sobre él, que aquí coincide con la fuerza centrípeta (Fc = Fres n = mi · w2 · r). Como
vemos, ambos factores se compensan y, por este motivo, la masa no influye la determina-
ción de rmax.

En cuanto a la segunda cuestión planteada en el enunciado, el procedimiento a seguir es el


mismo que el que acabamos de realizar, pero considerando ahora un valor de r dado (2 m)
y una w que va aumentando hasta alcanzar un valor máximo wmax a partir del cual el cuer-
po deslizaría, se obtiene, como es lógico:

g
wmax 
r

Sustituyendo valores numéricos, se obtiene: wmax = 1’98 rad/s

Nuevas perspectivas

Podemos, por ejemplo, plantearnos aquí alguna cuestión nueva pero que guarde relación
con las anteriores, como, por ejemplo:

¿Cómo cambiaría el resultado anterior en el caso de que el objeto estuviese sujeto por un
hilo, de 2 m de longitud, al centro de giro?

(Contestad esta nueva pregunta suponiendo que el hilo soporta como máximo una tensión
de 60 N antes de romperse).

En este caso, la fuerza resultante que se requiere para que el cuerpo gire con movimiento
circular uniforme será la suma de la fuerza de rozamiento y de la fuerza que realice la
cuerda sobre el cuerpo (que como máximo puede valer 60 N). Dicha fuerza deberá de tener

la dirección y sentido del vector unitario n .

Si el cuerpo gira con una rapidez angular w tal que la fuerza de rozamiento Froz es suficien-
te para suministrarle la fuerza normal requerida, la cuerda no hará ninguna fuerza (la ten-
sión de la cuerda será nula). Pero si la w es tan elevada que el valor máximo de la fuerza de
39
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

rozamiento es inferior al de dicha fuerza normal, la diferencia será aportada por la cuerda
al ponerse en tensión (aunque como máximo solo pueda suministrar 60 N).

El planteamiento del ejercicio será, pues, similar al anterior, de modo que, trabajando con
las componentes intrínsecas de las fuerzas presentes, tendremos ahora que:.
    
Fres  P  R  Froz max  T
    
Dado que P y R se anulan, podemos plantear directamente que: Fres  Froz max  T
y como se trata de un movimiento de trayectoria conocida nos convendrá expresar todas
las fuerzas en componentes intrínsecas:

Fres t  ma t  at = 0 (como corresponde a un movimiento uniforme)


Fres n  ma n  Froz max + T = m·an = m · w2 · r

Froz max  T
Despejando nos queda: w 
mr
La mayor rapidez angular con que la masa m podrá girar con movimiento circular unifor-
me alrededor del eje y a una distancia r del mismo, la podemos obtener a partir de la expre-
sión anterior, simplemente sustituyendo la tensión por su valor máximo y teniendo en
cuenta que Froz max = ·N = ·R = ·P = · mg obtenemos finalmente:

  mg  Tmax g Tmax


w max  o lo que es equivalente: w max  
m r r mr

Y sustituyendo valores numéricos: wmax = 3’1 rad/s

Podemos ahora analizar el resultado literal obtenido. Si así lo hacemos veremos que ahora
la masa sí que es un factor influyente en resultado del problema, debido a que ahora no se
compensan las influencias de la masa inercial y la masa gravitatoria [esto es así porque, al
contrario que ocurre con la fuerza máxima de rozamiento, la tensión de la cuerda no tiene
nada que ver con la masa (gravitatoria) del cuerpo] y que la rapidez máxima permitida será
tanto mayor cuanto mayor sea la tensión máxima que soporta la cuerda… También vemos
que, en el caso particular de que dicha tensión máxima fuese nula (lo que equivale a que no
haya cuerda), el resultado se convierte en el anterior. Por otra parte, el resultado numérico,
como es lógico, nos da un valor mayor para la rapidez angular máxima que cuando el
cuerpo no estaba sujeto por ningún hilo.

El resultado nos permite también contestar también a una nueva pregunta interesante. Con-
cretamente:

¿Cuál sería el valor de wmax si hubiese cuerda pero no rozamiento?

Bastaría hacer µ=0 en el resultado anterior para contestarla.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Los alumnos pueden trabajar con una animación Modellus, que hemos elaborado sobre
este problema. En la pantalla se dispone de tres controladores manuales con los que se
pueden modificar las condiciones iniciales, por tanto, los valores de los tres parámetros que
influyen en el radio máximo: el coeficiente de rozamiento, la velocidad angular y el radio.
Después de introducir los valores que se deseen, la animación calcula (a partir de ellos) los
valores del radio máximo y de la velocidad angular máxima a los que puede girar la plata-
forma sin que el cuerpo sea despedido de ella. A partir de aquí, al hacerla correr, el cuerpo
rota solidariamente con la plataforma si lo situamos a una distancia del centro inferior al
radio máximo y/o si hacemos rotar a la plataforma con una velocidad angular inferior a la
velocidad angular máxima. En caso contrario, la animación muestra cómo el cuerpo es
expulsado de la plataforma en la dirección tangencial.

La imagen siguiente corresponde a una secuencia de dicha animación después de haber


introducido los mismos valores usados en esta resolución del problema y colocado el cuer-
po a una distancia del centro ligerísimamente inferior al radio máximo. En estas condicio-
nes el cuerpo se mantiene encima de la plataforma girando solidariamente con ella.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

8. El bloque que está sobre la mesa tiene una masa de 10 kg mientras que la masa del
bloque que cuelga es de 2 kg.

Suponiendo el sistema inicialmente en reposo, determinad su rapidez cuando se les


deje en libertad y hayan recorrido una distancia de 4 m. Datos: µ = 0’1, masas de
polea y cuerda se consideran despreciables, cuerda inextensible).

Planteamiento cualitativo y emisión de hipótesis

En este problema se utiliza una polea y un bloque B para mover otro bloque A que descan-
sa inicialmente en reposo sobre una superficie horizontal. La polea es una máquina simple
que todavía se utiliza para mover objetos con mayor facilidad que hacerlo directamente.

En el enunciado vemos que, para simplificar el problema tanto la masa de la polea como
de la cuerda se consideran despreciables y la cuerda inextensible. Todo ello supone que la
polea no presenta ninguna inercia al girar sobre su eje y que la tensión en cualquier punto
de la cuerda ha de tener el mismo valor (módulo). Con tales condiciones, podemos pensar
que el valor de la rapidez v, en un instante dado, dependerá de la masa mB del bloque que
cuelga, la masa mA del otro bloque, el coeficiente de rozamiento µ existente entre el bloque
A y la superficie y el valor de la intensidad del campo gravitatorio y la distancia d recorri-
da por el sistema hasta ese instante. Es decir:

v = f (mB, mA, µ, g, d)

Concretamente, cabe esperar que v aumente cuando, a igualdad de los restantes factores,
mB aumente, mA disminuya, µ disminuya, g aumente y d aumente. Naturalmente, si mB=0
deberá cumplirse que v = 0 (el sistema seguirá en reposo) y lo mismo ocurrirá si g = 0 o si
d = 0. Por otra parte, si no hubiese rozamiento y mA fuese nula, el problema sería equiva-
lente a una caída libre de mB.

Estrategias de resolución

Una forma de resolver el problema es mediante consideraciones de cinemática y dinámica,


calculando la aceleración con que se mueve el sistema. Con ella y sabiendo el tiempo
transcurrido desde el comienzo hasta el instante considerado, podremos determinar la v
buscada.
42
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Otra forma podría ser mediante consideraciones de trabajo y energía, utilizando la expre-
sión que relaciona el trabajo realizado por la fuerza resultante con la variación de la ener-
gía cinética del sistema.

Comenzaremos con la primera estrategia expuesta. Para ello lo más sencillo es, ya que la
trayectoria se conoce perfectamente, realizar un tratamiento escalar y trabajar solo con las
fuerzas tangentes a la trayectoria (o sus proyecciones sobre la misma). En el esquema si-
guiente se han representado las fuerzas que actúan sobre cada uno de los bloques. Hemos
considerado que ambos se mueven sobre una misma trayectoria (curva), elegido como
sentido positivo el del movimiento y tomado como origen de espacios la posición inicial
del bloque B. (Naturalmente, se supone que la mesa es lo suficientemente larga como para
que el bloque A pueda recorrer sobre ella esos 4 m sin chocar contra la polea). Dado que la
cuerda es inextensible, el sistema formado por los dos bloques se mueve solidariamente.

La fuerza resultante sobre el sistema se podrá expresar, pues, como:

PB –TB + TA –FrA = (mA + mB)·a

Sustituyendo ahora PB por mB·g, FrA por µ·mA·g y teniendo en cuenta que TA = TB = T:

 m    mA 
mB·g – µ·mA·g = (mA + mB)·a → a   B   g
 m A  m B 

Esta es la aceleración sobre la trayectoria con que se moverá el sistema. Vemos que dicha
aceleración es constante (movimiento uniformemente acelerado) y también que, como es
lógico, si mA fuese nula a = g.

Por tratarse de un MUA, las ecuaciones de la rapidez y de la posición sobre la trayectoria


para el sistema considerado, si hacemos e0 = 0, t0 = 0 y v0 = 0, serán:
43
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

1
v = a·t e a t2
2

Podemos hallar el valor de v que queremos sin más que calcular en qué instante e = d y
sustituyendo ese valor de t en la primera de las ecuaciones anteriores. Así:

1 2d 2d
d a t2  t   v  a  2ad
2 a a

Sustituyendo ahora a por la expresión correspondiente, obtenemos finalmente:

2 gd  (mB    m A )
v
m A  mB

Si optamos por la segunda estrategia propuesta (tratamiento escalar a lo largo de la trayec-


toria, mediante trabajo y energía), aplicamos al sistema considerado la expresión:

Wres = ΔEc → (PB-TB+TA-FrA)·d = Ec-Ec0

Teniendo en cuenta que TA = TB, Ec0 = 0, y sustituyendo PB, FrA y Ec, obtenemos:

(mB -µmA)·gd = (mA+mB)·v2/2

2 gd  (mB    m A )
Si despejamos v, llegamos finalmente a: v 
m A  mB

Vemos, pues, que mediante dos estrategias distintas, llegamos al mismo resultado, aunque
la segunda supone un camino más corto.

Sustituyendo numéricamente:

2 gd  (mB    m A ) 2  10  4  (2  0'1  10)


v  → v = 2’6 m/s
m A  mB 10  2

Análisis del resultado obtenido. Nuevas perspectivas

Analizando el resultado literal obtenido podemos ver en primer lugar que es dimensional-
mente homogéneo (L·T-1 en ambos lados de la igualdad). Además recoge todas las hipóte-
sis de partida y comprobamos, por ejemplo, que, efectivamente, a igualdad de los restantes
factores, cuanto mayor sea la masa de B, menor sea el coeficiente de rozamiento o mayor
sea el valor de la distancia d, mayor será la rapidez. También contempla los casos límite y,
por ejemplo, si la masa del bloque A fuese nula, la expresión de la rapidez se transforma en
la rapidez de un cuerpo (en ese caso el bloque B) en caída libre. Finalmente, conviene ob-
servar a su vez el valor numérico obtenido y comprobar que no se trata de un valor dispa-
ratado o absurdo.
44
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

A la luz de lo tratado aquí, podríamos plantearnos ahora otras situaciones algo más com-
plejas. Por ejemplo, volver a calcular esta rapidez pero suponiendo que el bloque A en
lugar de descansar sobre un plano horizontal, lo hace sobre un plano inclinado.

Refuerzo:

Los alumnos pueden reforzar este problema usando una animación Modellus, que hemos
elaborado sobre él. En la pantalla de dicha animación disponen de tres controladores ma-
nuales para modificar las masas de los dos cuerpos y el coeficiente de rozamiento. Entran-
do en la ventana de las condiciones iniciales también pueden modificar el valor de la gra-
vedad. Una aplicación interesante del uso de la animación será la comprobación de que
para cualesquiera valores de los parámetros que impliquen una aceleración negativa, los
cuerpos, simplemente, no se mueven. Es importante que los estudiantes prueben esta situa-
ción con objeto de precisar el campo de validez de la expresión de la fuerza de rozamiento
máxima, que solo es aplicable cuando el cuerpo desliza y no cuando se halla en reposo.

La imagen siguiente corresponde a la secuencia final cuando los valores de los parámetros
coinciden con que hemos adoptado en esta resolución del problema.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

45
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

9. ¿Cuál será el alcance de un proyectil lanzado desde lo alto de una torre?

Podemos referirnos a la importancia histórica que tuvo el estudio de este tipo de movi-
mientos en la época en la que se empezó a desarrollar la artillería y, para concretar, cen-
trarnos en el disparo horizontal de la bala de un cañón.

Movimiento de trayectoria “a
priori” desconocida

El alcance A lo mediremos como la distancia horizontal existente entre el punto del impac-
to y la base de la torre. Es de esperar que dicho alcance, aumente cuanto mayor sea la ve-
locidad inicial v0 con que sale el proyectil de la boca del arma, cuanto mayor sea la altura h
de la torre y cuanto menor fuese la intensidad g del campo gravitatorio.

A = f (v0 , h , g)

Podemos aventurar también algún caso límite evidente como, por ejemplo, que A debería
ser 0 para v0=0 o que A tendería a ∞ en el hipotético caso de que g tendiese a 0 (el proyec-
til caería cada vez menos)…

Dado que la trayectoria es, en principio, desconocida, será necesario un tratamiento vecto-
rial para resolver el problema y si suponemos despreciable el rozamiento, la fuerza resul-
tante sobre el proyectil a lo largo de su movimiento no será otra que la fuerza peso, con lo
que:
     
Fres  P  m  a  m  g  a  g

De igual manera que en los problemas que admiten un tratamiento escalar utilizando las
componentes intrínsecas, aquí tendremos que establecer ahora un sistema referencial en el
que expresar las distintas magnitudes. En este caso, podemos tomar unos ejes de coorde-
nadas cartesianas cuyo origen coincida con la base de la torre y el suelo (que supondremos
plano y horizontal), con el eje OX, tal y como se aprecia en el esquema siguiente, en donde
hemos dibujado mediante una línea de puntos la trayectoria que “intuimos” seguirá el pro-

46
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

yectil una vez disparado. El origen de tiempos lo situaremos en el instante en que el pro-
yectil sale de la boca del arma y se ve sometido a la gravedad.

   
Como datos tenemos pues: a  (0,g ) , t0 = 0; v 0  (v 0 , 0) ; r0  (0, h); y r1  ( A, 0) , en
donde, como puede verse, ya hemos tenido en cuenta los signos correspondientes de cada
uno de dichos datos.

¿Cómo podríamos hallar el alcance A?

Para conseguirlo, podemos comenzar por determinar las ecuaciones de movimiento del
 
proyectil v = v (t) y r = r (t). El alcance corresponderá al valor de la componente x del
vector r en el instante en que su componente y valga 0. Luego, una forma de hallar A será
determinar el valor de t cuando y = 0 e introducir dicho valor en la componente x del vec-
tor r.
 
 dv v  t    t
A partir de a 
dt
obtenemos que  dv   a  dt  v  v

v0 0
0   (0,  g )  dt
0

y resolviendo la integral nos queda que:


v  (v0 ,0)  (0, gt )  (v0 , gt )  v  v02  (gt ) 2
 
 dr r  t    t
A partir de v  , obtenemos que
dt  dr   v  dt  r  r   ( v

r0 0
0
0
0 ,  gt )  dt

y resolviendo la integral nos queda que:

 1  1
r  (0,h)  (v0  t ,  gt 2 )  r  (v0  t , h  gt 2 )
2 2

47
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos


Analizando la expresión obtenida para r = r(t), nos damos cuenta que las coordenadas de
cualquier punto de la trayectoria seguida por el proyectil, según el sistema de referencia
que hemos escogido, vienen dadas en cualquier instante del movimiento por:

x  v0  t 

1 2
y  h  gt 
2 

Podemos ahora particularizar x e y para el instante t1 en que la bala choca contra el suelo y
despejar v0 . En efecto:

A = v0 · t1  v0 = A/t1 y aunque no sabemos t1, podemos hallarlo haciendo y = 0 en la ex-


1
presión y = h - ½ gt2, de forma que 0 = h - gt12
2
2h
Despejando en la ecuación anterior obtenemos que: t1  (el mismo tiempo que si la
g
bala hubiese caído verticalmente al suelo).

Sustituyendo ahora t1 en la expresión anterior x= v0·t , podemos determinar A :

2h
A  v0 
g

¿Cómo podemos analizar el resultado anterior?

En primer lugar, es posible darse cuenta de que lo que hay a la izquierda del signo igual,
tiene las mismas dimensiones que lo que hay a la derecha (L en ambos casos). Ello no es
una garantía de que el resultado sea correcto pero si la ecuación no resultara dimensional-
mente homogénea, sí que podríamos tener la seguridad de haber cometido algún error y
deberíamos revisar el problema.

En segundo lugar, vemos que el resultado contempla adecuadamente ciertas condiciones


límite evidentes, como por ejemplo:

Si v0 es 0, A = 0 y lo mismo ocurre si h = 0. Por otra parte, vemos también que si g → 0


entonces A→ ∞.

Además, cuanto mayor sea la velocidad de lanzamiento v0 (manteniendo constantes los


valores de las restantes magnitudes) mayor será el alcance A conseguido y cuanto mayor
sea la altura h desde la que se hace el lanzamiento para conseguir un alcance determinado,
con menor velocidad inicial habrá que hacer el lanzamiento, etc.

Finalmente, podemos imaginar unos valores lógicos como, por ejemplo, h = 45 m, v0 =


1200 m/s y junto con g ≈ 10 m/s2, calcular el alcance correspondiente. Si lo hacemos así,
obtenemos un valor A = 3200 m

El resultado, podemos expresarlo también en forma vectorial como r1  (3200 , 0)m

48
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Es preciso tener en cuenta que al sustituir el valor de g, hemos puesto 10 y no -10 porque
el signo negativo que le correspondía a esta componente escalar del vector aceleración
(según el sistema de referencia escogido) ya lo hemos tenido en cuenta al principio po-

niendo -g en la expresión de dicho vector aceleración a  (0,  g ) m/s2.

Otra cuestión importante que podemos plantearnos a raíz de este problema es si se trata o
no de un movimiento uniformemente acelerado. Un análisis superficial de la situación
podría llevar a pensar que, puesto que la aceleración es constante, sí lo es. Sin embargo, si
obtenemos la expresión de at nos podemos dar cuenta de que no es constante y que, por
tanto, no se trata de un movimiento uniformemente acelerado y el módulo de la velo-
cidad (o la rapidez) varía de forma no lineal con el tiempo.

En efecto:

at 
dv d

dt dt
v 2
0 g t
2 2
 1
 
2g 2t
2 v02  g 2 t 2
 at 
v2
1
1
0
4 2
 2
g t g

El hecho de que, en este caso, la aceleración “total” sea constante sin que lo sea la acele-
ración tangencial, se debe a que la aceleración normal también cambia, pero de tal modo
  
que la suma a t  a n  a sí que se mantiene siempre constante. En el esquema siguiente
se puede visualizar este hecho, comprobando cómo, efectivamente, el vector aceleración
es constante pero no así sus componentes intrínsecas que van cambiando continuamente
mientras que el proyectil se mueve, de forma que at va aumentando mientras que an va
disminuyendo, pero su resultante siempre mantiene el mismo módulo dirección y sentido.

49
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Para reforzar el desarrollo de este problema, hemos elaborado una animación interactiva
Modellus, que va dibujando la huella estroboscópica dejada por un proyectil después de
haber sido lanzado horizontalmente por un cañón situado a una cierta altura. En la pantalla
se dispone de cursores manuales para modificar los valores de los parámetros (altura ini-
cial, velocidad inicial y gravedad), y sobre el proyectil se dibujan en todo instante los vec-
tores representativos de la velocidad y la aceleración. Finalmente, se utiliza un segmento
variable graduado, para mostrar durante todo el movimiento el alcance horizontal que va
teniendo el proyectil. Así vemos, por ejemplo, que para una altura del lanzamiento de 60
m, una velocidad inicial del proyectil de 20 m/s, y supuesta una gravedad de 10 m/s2, se
obtiene un alcance final de 70 m, tal como muestra la imagen siguiente.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

10. Sobre una balanza electrónica se coloca un recipiente con agua para, a continua-
ción, introducir una bola de acero que cuelga mediante un hilo de un soporte fijo, tal
y como se muestra en la figura.

En la situación descrita, la balanza marcará (señalad la propuesta que se estime más


correcta):

a) Más que antes de introducir la bola


b) Igual que antes de introducir la bola
c) Menos que antes de introducir la bola

Una vez contestada la cuestión anterior, proceded a resolver el problema siguiente y utili-
zad el resultado obtenido para confirmar o cambiar vuestra respuesta.

Sobre una balanza electrónica se coloca un recipiente con agua, observando que la
balanza señala entonces 264 g. Una vez hecho esto, se introduce en el agua una bola
de 1’25 cm de radio y una masa de 64’5 g que cuelga mediante un hilo de un soporte
fijo, tal y como se muestra en la figura anterior. Se pide:

En la situación descrita ¿qué marcará la balanza?


(Datos: densidad del agua da = 1g/cm3, g = 9’81 N/kg).

Planteamiento cualitativo

Para poder resolver correctamente la cuestión planteada hemos de reflexionar antes acerca
de si por el hecho de introducir la bola en el vaso con agua, varía de alguna forma la fuerza
vertical y hacia abajo que se ejerce sobre el plato de la balanza. En principio podríamos
tener la tentación de pensar que no, dado que la bola está sujeta por el hilo. Pero, si anali-
zamos la situación con cuidado, hemos de concluir que sí varía, porque, de acuerdo con el
Principio de Arquímedes, al sumergir la bola en el agua comienza a actuar sobre ella una

fuerza de empuje E hacia arriba. Dicha fuerza no afecta directamente a la fuerza normal
que el conjunto vaso-agua ejerce sobre el plato de la balanza; no obstante, no podemos
olvidar que, de acuerdo con el principio de acción-reacción, las fuerzas siempre se ejercen
por parejas, de manera que, al igual que el agua empuja a la bola hacia arriba, la bola em-

pujará simultáneamente al agua hacia abajo con una fuerza E ' del mismo valor pero de
 
sentido contrario. La presencia de la fuerza E ' hará que el valor de la fuerza total N (ver-
tical y de sentido descendente) que se ejerce sobre el plato de la balanza aumente.

51
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

El problema queda pues precisado como:

¿En cuánto se incrementa la fuerza normal que se ejerce sobre el plato de la balanza
una vez que hemos introducido la bola totalmente en el agua?

Para una resolución rigurosa del problema conviene analizar, en primer lugar, todas las
fuerzas que actúan en cada caso, con objeto de comparar la fuerza normal que se ejerce
sobre el plato de la balanza antes y después de sumergir totalmente la bola en el agua. Para
ello consideraremos como sistema “A” el conjunto agua-vaso y como sistema “B” la bola.
Supondremos que el hilo del que cuelga la bola es inextensible y de masa despreciable y
trabajaremos en un sistema de coordenadas cartesianas en el plano. En los esquemas si-
guientes se han representado las fuerzas que actúan sobre ambos sistemas, antes (1) y des-
pués (2) de introducir la bola en el agua:

Esquema 1: Fuerzas antes de sumergir la bola en el agua

  
En el esquema anterior, Pb representa el peso de la bola, Pv el peso del vaso, PH 2O el peso
 
del agua, T1 la tensión del hilo del que cuelga la bola y R1 la fuerza que ejerce el plato de

la balanza sobre el vaso (igual y de sentido contrario a la fuerza N 1 que ejerce el vaso so-
bre el plato de la balanza y que no se ha representado en el esquema).

Esquema 2: Fuerzas después de sumergir la bola en el agua

52
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos


En este segundo esquema R2 representa la fuerza vertical y hacia arriba que ejerce el plato
de la balanza sobre el vaso después de haber introducido la bola (igual y de sentido contra-

rio a la fuerza N 2 que ejerce el vaso sobre el plato de la balanza y que no se ha representa-
do en el esquema). Como podemos ver, aparece también una nueva fuerza que no existía
en el anterior esquema, antes de introducir la bola dentro del vaso con agua. Se trata de la
fuerza de empuje que, de acuerdo con el Principio de Arquímedes, actúa sobre la bola su-

mergida empujándola hacia arriba y que hemos designado como E . Dicha fuerza tiene su
correspondiente pareja (acción-reacción) en otra fuerza del mismo módulo pero de sentido

contrario a ella, que actúa sobre el agua y que hemos designado como E ' .

A la derecha de ambos esquemas hemos incluido también el sistema de referencia de coor-


denadas cartesianas con el que vamos a trabajar durante todo el ejercicio.

Resolver este ejercicio supone comprender previamente que lo que indica la balanza viene

determinado por el valor de la fuerza N que se ejerce sobre el plato de la misma hacia aba-
jo. Esta fuerza no hay que confundirla con el peso de lo que hay sobre dicho plato (aunque
su valor numérico pueda coincidir en muchos casos) y, de acuerdo con el principio de ac-

ción-reacción, su módulo será siempre igual al de la fuerza hacia arriba R que ejerce el
plato sobre el vaso. Por tanto, una forma de resolver el problema planteado será determinar

los valores (módulo) de R en las dos situaciones planteadas, que designaremos como R1
(antes de introducir la bola) y R2 (después de introducir la bola) para compararlos.

Emitir hipótesis fundadas sobre los factores de que puede depender la magnitud buscada y
sobre la forma de dicha dependencia.

Puesto que hemos planteado que la diferencia en la lectura de la balanza se ha de deber a la


existencia de la fuerza de empuje, hemos de usar el principio de Arquímedes y considerar
que la variación producida en la fuerza que se ejerce sobre el plato de la balanza dependerá
de los factores que determinan el valor de dicho empuje, es decir: el radio r de la bola, la
densidad da del agua, y la gravedad, g.

Más concretamente:

 El valor del empuje (y el de la correspondiente lectura de la balanza) aumentará en


el caso de que (a igualdad de los restantes factores), aumente el radio de la bola, r,
ya que dicho aumento supone un aumento del volumen de la bola, Vb, que, como
sabemos, al estar totalmente sumergida, será igual al volumen de agua desalojada.

 Del mismo modo, si varía la densidad del agua, da, (podríamos, por ejemplo, susti-
tuir agua dulce por agua salada, o, más en general, por cualquier otro líquido), el
resultado del problema también debe variar. Si da aumenta se incrementará el valor
de la lectura y si da disminuye, disminuirá dicho valor.

 Finalmente, si aumentase el valor de la gravedad también debería aumentar el valor


del empuje (puesto que aumentaría el peso del agua desalojada) y el correspondien-
te incremento en el valor de la lectura de la balanza.

53
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

El resultado también debería contemplar algún caso límite evidente como, por ejemplo,
que si el radio de la bola tiende a 0, lo mismo deberá ocurrir con el empuje y la lectura de
la balanza sería cada vez más parecida a la inicial (antes de introducir la bola).

Conviene tener en cuenta que en la situación descrita, la masa de la bola, mb, no debe in-
fluir en el resultado. Y ello por dos razones: En primer lugar, porque (a igualdad de los
demás factores) ninguna modificación del valor de dicha masa afectará al peso del agua
desalojada por la bola (y, por tanto, tampoco afectará al empuje). En segundo lugar, porque
la bola pende de un hilo sujeto a un soporte exterior y, por ello, es indiferente que pese
más o pese menos, puesto que no descansa sobre ninguna parte del recipiente. Ahora bien,
en el caso extremo en que la masa de la bola fuera cero, la situación cambiaría radicalmen-
te, ya que hacer mb = 0 significa eliminar la bola y por tanto, eliminar también su volumen.

Así pues, si mb = 0, ha de ser también Vb =0 y, por tanto, E ' 0

Estrategias de resolución y resolución

Tanto antes como después de sumergir la bola en el agua, los dos sistemas A y B conside-
rados (véase esquemas anteriores) se encuentran en equilibrio. Por tanto, se cumplirá que
la fuerza resultante sobre cada uno de dichos sistemas es nula. Podemos, pues, aplicar esa
condición de equilibrio antes y después de introducir la bola, para tratar de hallar los valo-
res de R1 y R2 que buscamos.

Otra posible estrategia para resolver este problema es optar por la vía experimental. En este
caso, es posible realizar una contrastación experimental de forma rápida y sencilla en la
propia aula. Basta con utilizar una balanza electrónica y realizar el montaje que se muestra
en el mismo enunciado, para apreciar (y medir) el aumento que señala la balanza en cuanto
se introduce la bola dentro del agua.

De acuerdo con la primera de las estrategias de resolución propuestas, en el equilibrio,


antes de introducir la bola (ved esquema 1), tendremos:
   
Sistema A: Fres A  Pv  PH 2O  R1  0
  
Sistema B: Fres B  Pb  T1  0

Dado que todas las fuerzas se ejercen en la vertical, podemos trabajar únicamente con las
componentes escalares según el eje Y de los vectores correspondientes, con lo que las
ecuaciones anteriores quedan como:

Sistema A:  Pv  PH 2O  R1  0 → R1  Pv  PH 2O (1)
Sistema B:  Pb  T1  0 → T1  Pb (2)

Ahora seguiremos la misma estrategia para determinar el valor de R2 . En el equilibrio,
después de sumergir totalmente la bola colgada del hilo (ved esquema 2), tendremos:
    
Sistema A: Fres A  Pv  PH 2O  R2  E '  0
   
Sistema B: Fres B  Pb  T2  E  0

54
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Y en componentes:

Sistema A:  Pv  PH 2O  R2  E '  0 → R2  Pv  PH 2O  E ' (3)


Sistema B:  Pb  T2  E  0 → T2  Pb  E (4)

Teniendo en cuenta (1), la ecuación (3) queda como: R2  R1  E ' (5)

Por tanto, concluimos que, tal y como habíamos pensado, después de introducir la bola en
el agua, la balanza señalará un valor más alto que antes de introducirla y que la diferencia
es justamente igual al valor del empuje sobre la bola.

Estamos ahora en condiciones de obtener el valor de R2, que es lo que se nos pide el enun-
ciado. Dado que conocemos R1 (es un dato del enunciado) y que sabemos que E’ = E, ob-
tener R2 pasa por determinar el valor de la fuerza de empuje E que el agua ejerce sobre la
bola. Como E coincide con el peso del agua desalojada por la bola, utilizaremos esta igual-
dad (en módulos de fuerzas) para obtener dicho valor:

4
E  Pad  d a  Vad  g → E  d a  π r 3  g
3

Si tenemos en cuenta que E = E’, la ecuación (5) queda como:

4
R2 = R1 + d a  π r 3  g
3

Sustituyendo ahora los valores propuestos por el enunciado (en unidades internacionales),
se obtiene:
R2 = 2.59 + 0.08 = 2.67 N

Lo que implica una nueva lectura (en gramos) de 272.45 en lugar de los 264 que indicaba
la balanza antes de sumergir la bola.

Analizar el o los resultados obtenidos mediante resolución literal, a la luz de las hipótesis
elaboradas y, en particular, de los casos límites considerados.

Es fácil ver que la expresión literal obtenida contempla todas las hipótesis consideradas y,
además, es dimensionalmente homogénea (F en ambos lados).

Como ya se indicó anteriormente, R2 coincide con el valor de N2 o fuerza normal que se


ejerce sobre el plato de la balanza (no representada en el esquema), que es la fuerza que
realmente mide la balanza. Así, pues, el hecho de introducir la bola en la forma que se
muestra en el enunciado, implica que la balanza señale inmediatamente una fuerza mayor
que antes, siendo el aumento producido justamente igual al valor del empuje sobre la bola.

Perspectivas abiertas

En este problema, se ha reforzado la idea de que la balanza electrónica realmente no indica


ni el peso ni la masa del objeto que se coloca encima de su plato, sino la fuerza normal
ejercida por la base de este. No obstante, en la mayoría de situaciones cotidianas, el valor
55
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

(módulo) de dicha fuerza normal, coincide con el de la fuerza peso y, por este motivo, las
balanzas suelen calibrarse de forma que se puede leer directamente la masa del objeto.
Podemos reforzar aún más esta idea, mostrando otras situaciones en las que ocurra lo mis-
mo que aquí, es decir, en las que la lectura de la balanza no coincida con el peso. Por
ejemplo, se puede plantear el uso de una balanza dentro de un ascensor, ya que ésta no
indicará el peso si se efectúa la medida cuando dicho ascensor comienza a descender o
cuando frena para pararse (sólo lo hará mientras el ascensor esté descendiendo con veloci-
dad constante, que es la única de las tres situaciones en la que el valor de la fuerza normal
sobre la balanza coincide con el valor del peso de la persona u otro objeto que se coloque
encima de ella).

Otras posibles cuestiones a plantearse son:

¿Qué ocurre con la tensión del hilo?

Si comparamos la ecuación (4) con la (2), vemos que el hilo está menos tenso y que la
diferencia es justamente el valor de la fuerza de empuje.

¿Qué ocurre si se rompe el hilo y la bola queda en reposo en el fondo del vaso? ¿Qué
marcaría entonces la balanza?

Si consideramos ahora como único sistema el vaso junto con el agua y la bola sobre el
fondo y que dicho sistema se encuentra en equilibrio, podemos expresar la fuerza resultan-
te sobre el mismo como:
      
Fres  Pv  PH2O  Pb  E  E '  R  0


En la ecuación anterior, R representa la fuerza normal que el plato de la balanza ejerce
sobre el vaso (igual y de sentido contrario a la que realmente buscamos). Dado que todos
los vectores se encuentran sobre el eje Y de coordenadas, podemos trabajar con esta única
componente, con lo que, teniendo en cuenta que las fuerzas E y E’ son iguales y de sentido
contrario, la ecuación anterior se puede expresar como:

-Pv – PH 2O –Pb + R = 0

Y despejando, obtenemos R = Pv+ PH 2O + Pb Teniendo en cuenta que:

Pb = mb·g = 64’5 · 10-3 · 9’81 = 0’63 N, y que Pv+ PH 2O = R1 = 2’59 N podemos sustituir
estos valores y obtener finalmente: R = 2’59 + 0’63 = 3’22 N. Como puede verse, un valor
más alto que cuando la bola pendía del hilo.

En esta situación, la fuerza normal ejercida sobre el plato de la balanza sí que coincide
numéricamente con el peso de lo que hay encima de ella, pero, naturalmente, siguen siendo
fuerzas distintas, que responden a interacciones distintas y que se ejercen sobre cuerpos
distintos.

56
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Para reforzar algunos de los conceptos involucrados en este problema hemos creado una
animación Modellus. En la pantalla se muestra el montaje, incluyendo la lectura de la ba-
lanza (en gramos).

La animación es interactiva, de tal forma que los alumnos pueden modificar cualquiera de
los parámetros del problema entrando en la ventana de las condiciones iniciales. Adicio-
nalmente disponen en la propia pantalla de tres controladores manuales para modificar ahí
directamente, si lo desean, el radio de la bola, la densidad del agua y la masa de la bola. Al
intervenir sobre estos parámetros, pueden poner a prueba sus hipótesis y los casos límite.
Por ejemplo: pueden constatar que si modifican la masa de la bola, no se altera la lectura
de la balanza (pero sí el peso de la bola y la tensión del hilo). En cambio, si modifican la
densidad del agua y/o el radio de la bola, constatarán que sí se altera la lectura de la balan-
za. El profesor les puede pedir que, antes de manipular la animación, adelanten estos resul-
tados en términos cualitativos. También se pueden considerar otras situaciones interesantes
e instructivas. Por ejemplo, se puede hacer que disminuya paulatinamente el radio de la
bola, lo que equivale a hacer que también lo haga la fuerza de empuje y que, por tanto, se
tienda a que no haya una diferencia de lecturas, por estar el cuerpo sumergido; también se
pueden introducir datos reales, obtenidos experimentalmente, etc. La imagen siguiente
corresponde a la situación planteada con los datos del enunciado.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm
57
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

11. Supongamos un enorme bloque de hielo flotando en medio de un pequeño lago


de agua dulce a comienzos del verano. Si toda esa masa de hielo se fundiese, se
puede afirmar que debido a este hecho el nivel del agua del lago (elige una de las
opciones siguientes):

a) Disminuiría
b) Permanecería igual que antes
c) Aumentaría

Una vez contestada la cuestión anterior, proceded a resolver el problema siguiente y utili-
zad el resultado obtenido para confirmar o cambiar vuestra respuesta.

Un bloque de hielo cuyo volumen total es de 100 m3 se halla flotando en medio de un


lago de agua dulce. Se pide:

a) Los volúmenes de hielo sumergido y de hielo flotante.


b) Volumen de agua líquida que produce el bloque de hielo cuando se funde totalmente.

(Densidad agua dulce líquida: da = 1000 kg/m3, densidad del hielo: dh = 916’8 kg/m3)

(La cuestión anterior está totalmente resuelta al final del tema: “Del Cambio Climático hacia un
desarrollo sostenible” accesible de forma libre y gratuita en didacticafisicaquimica.es)

La propuesta correcta a la cuestión anterior es la b. En efecto: el hecho de fundirse todo el


bloque de hielo no altera para nada el nivel del agua existente en ese momento porque, en
este caso, el volumen total de agua líquida que se genera, es justamente igual al volumen
de la parte sumergida del bloque de hielo y, consecuentemente, el nivel del agua del lago
no debería variar por esta causa8.

Esto es lo que habrá que demostrar cualitativa y cuantitativamente, y, a tal fin, usaremos la
siguiente nomenclatura: Volumen total del bloque de hielo flotante: VT; volumen de la
parte del hielo sumergido: Vs; densidad del agua dulce líquida: da; densidad del hielo: dh

De acuerdo con el principio de Arquímedes, el empuje experimentado por el hielo es una


fuerza vertical y hacia arriba de valor igual al peso del volumen de agua que desaloja (el
volumen de agua desalojada coincide exactamente, como es lógico, con el volumen de
hielo sumergido Vs).

8
Naturalmente, sí podría variar por otras como la evaporación, aportes externos, dilatación del agua por au-
mento de la temperatura, etc.

58
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Por otra parte, al encontrarse el bloque de hielo en equilibrio, se cumplirá que los módulos
 
de la fuerza de empuje E y de la fuerza peso P , han de ser iguales (E = P).

A partir de aquí estamos en condiciones de plantearnos cuanto valdrá el volumen de hielo


sumergido Vs

Hipótesis

Teniendo en cuenta el planteamiento anterior es lógico esperar que el volumen sumergido


de hielo dependa de la densidad del hielo, de la densidad del agua del lago y del volumen
total del bloque:

Vs = f (dh, da, VT)

Concretamente, se puede pensar que Vs aumentará cuando, a igualdad de todos los restan-
tes factores influyentes, da disminuya, dh aumente o bien el volumen VT aumente. Incluso
es posible imaginar algún caso límite como, por ejemplo, que si VT → 0 el volumen de
parte sumergida Vs también tenderá a 0, o bien que si la densidad del hielo pudiera, hipoté-
ticamente, aumentar hasta casi igualar a la densidad del agua líquida del lago (dh → da) el
bloque sobresaldría cada vez menos y Vs → VT.

Estrategia de resolución y resolución

Las fuerzas que se ejercen sobre el bloque de hielo son el empuje y el peso. Ambas fuerzas
dependen de los factores predichos en las hipótesis y, como el bloque de hielo flota en una
posición de equilibrio estático, la resultante de ambas debe ser igual a cero. Por tanto, bas-
tará con igualar los módulos de ambas fuerzas y despejar la magnitud buscada, Vs:

59
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

d 
E = P → Vs·da·g = VT·dh·g → Vs   h   VT (1)
 da 

Si analizamos el resultado anterior nos daremos cuenta de que no solo es dimensionalmen-


te homogéneo (condición imprescindible para aceptarlo) sino también que en él se con-
templan las hipótesis y casos límite considerados.

 916'8 
Y sustituyendo valores: Vs     100 → Vs = 91’68 m
3

 1000 

A partir de este resultado, para demostrar que el nivel del agua del lago no se altera si el
hielo se funde completamente, nos planteamos:

¿Qué volumen Va de agua líquida produce el bloque de hielo cuando se funde totalmente?

De acuerdo con el principio de conservación de la masa, está claro que aunque los volú-
menes sean distintos (Va ≠ Vh), la masa de agua líquida (ma) y la masa de hielo del cual
procede (mh) han de ser iguales (ma = mh). Calcularemos, pues, la masa de agua líquida y
con ella y la densidad del agua líquida, el volumen de agua líquida, Va, pedido:

ma d h  VT
ma = mh = dh·VT ; Va  → Va  (2)
da da

Con las ecuaciones (1) y (2), comprobamos que Va = Vs

916'8  100
Sustituyendo valores: Va  = 91’68 m3
1000

Así pues, el volumen de agua líquida que produce la fusión total del hielo flotante, cuando
se trata de agua dulce, coincide exactamente con el volumen de la parte sumergida de di-
cho hielo. Vale la pena darse cuenta de que (1) y (2) son iguales porque la densidad del
agua del lago y la densidad del agua resultante de la fusión del hielo, también lo son (por
eso hemos utilizado para ambas el mismo símbolo, da).

Por tanto, en estas condiciones:

El hecho de que se funda el bloque de hielo flotante en el lago no tiene un efecto directo
en el nivel del agua del lago.

Ampliación: ¿Ocurre lo mismo cuando hablamos de un gran bloque de hielo flotando en


el océano?

Se trata de una pregunta muy importante, ya que si no ocurriese lo mismo y resultase que
el agua generada por la fusión del bloque de hielo ocupase más volumen que la parte su-
mergida del bloque de hielo que la originó, tendríamos que la fusión del hielo del casquete
polar ártico y de la banquisa de hielo antártica debido al calentamiento global, y al contra-
60
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

rio de lo que piensan algunas personas9, sí que estaría contribuyendo directamente, en al-
guna medida, al aumento del nivel del mar.

Y lo cierto es que tenemos razones para pensar que no es lo mismo. En efecto: el agua
salada es más densa que el agua dulce, por lo que una misma masa de hielo flota más en el
mar que en un lago de agua dulce. Acabamos de ver que en el caso del lago, el volumen de
agua líquida generado coincide con el volumen de la parte de hielo sumergida. En el caso
del mar, el volumen de agua generado será el mismo que en el caso del lago (hemos dicho
que la masa de hielo es la misma en ambos), pero como el volumen de hielo sumergido en
el mar es menor que en el lago, el agua líquida generada tendrá un volumen algo mayor.
La diferencia entre ambos volúmenes ΔV = Va –Vs es el volumen de agua que puede, en
principio, afectar al nivel del mar contribuyendo a su elevación.

Si llamamos dam a la densidad del agua marina y aceptamos un valor medio de 1027
kg/m3, calculad el volumen sumergido para un bloque de hielo cuyo volumen total sea de
100 m3.

Teniendo en cuenta que el bloque de hielo se encuentra en equilibrio, la fuerza de empuje


y el peso han de tener el mismo módulo (y sentidos contrarios), así que procediendo igual
que anteriormente, tendremos que:

d 
E = P → Vs·dam·g = VT·dh·g → Vs   h   VT (3)
 d am 

 916'8 
Y sustituyendo valores: Vs     100 → Vs = 89’27 m
3

 1027 

Como vemos, el hecho de que el agua de mar sea más densa que el agua dulce, implica que
el volumen de hielo sumergido es menor que anteriormente (porque flota más) y, por tanto,
también es menor que el volumen de agua líquida originado cuando se funde todo el blo-
que. Basta comparar las expresiones (2) y (3) para, sin necesidad de ningún cálculo, darse
cuenta de ello. Además se ha utilizado para dh el mismo valor que en el caso anterior
(916’8 kg/m3), sin distinguir si el bloque de hielo corresponde a un glaciar que desemboca
en el mar (formado a partir de nieve caída) o bien se ha formado por congelación de agua
marina (es decir, a partir de agua salada). Esto es así porque en este último caso, debido a
determinados procesos físicos, la densidad del hielo marino con el tiempo llega a ser prác-
ticamente igual a la del hielo continental y cuando se funde, lo que resulta es fundamen-
talmente agua líquida dulce. No ocurre lo mismo con la densidad del agua marina, la cual
varía de unos lugares a otros.

¿En cuánto excede ahora el volumen de agua líquida producida al volumen de hielo su-
mergido?

9
La idea alternativa más extendida es que la fusión de las banquisas de hielo ártico y antártico provocaría un
gran aumento del nivel del mar. Se trata de una idea errónea que afecta a una gran parte de la población, in-
cluso con formación científica. Frente a esto están quienes defienden la idea opuesta (muchos menos) pen-
sando que el volumen de agua líquida resultante de la fusión ocupa el mismo volumen que la parte sumergida
del hielo flotante que la originó (idea que también es errónea).

61
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como es lógico este exceso vendrá dado por ΔV = Va –Vs

Sustituyendo Va y Vs por sus expresiones correspondientes (2) y (3), tenemos que:

d  d 
ΔV = Va –Vs =  h   VT   h   VT
 da   d am 
 1 1 
Y simplificando, obtenemos finalmente: ΔV  d h VT     (4)
 d a d am 

Si analizamos el resultado obtenido, podemos darnos cuenta de que ΔV será nulo cuando
las densidades del agua resultante de la fusión del hielo y del líquido en el que se encuentra
flotando dicho hielo sean iguales (como ocurre cuando el hielo se encuentra en un lago de
agua dulce). Si se trata de un bloque de hielo flotando en el mar, como dam > da ocurrirá
que ΔV > 0 y ese ΔV es el que incide en el nivel del agua aumentándolo.

Si sustituimos los valores numéricos pertinentes en la expresión (4), obtenemos:

ΔV = 2’41 m3

A este mismo resultado numérico, podríamos haber llegado directamente sin más que tener
en cuenta que el bloque de hielo marino de 100 m3 de volumen genera, al fundirse total-
mente, un determinado volumen de agua líquida, independientemente de cómo se haya
originado o de dónde se encuentre. Como ese volumen ya se calculó anteriormente y era
de 91’68 m3, basta una simple resta para obtener el ΔV buscado:

ΔVa = 91’68 – 89’27 = 2’41 m3

Esta diferencia, insistimos, sí que afecta al aumento del nivel del mar, aunque muchísimo
menos que si se tratase de agua líquida procedente de un bloque de hielo continental. En
efecto, acabamos de ver que 100 m3 de hielo continental producen 91’68 m3 de agua líqui-
da y que toda esa agua al ser vertida en el mar actúa directamente aumentando el nivel de
este, mientras que del mismo volumen de hielo flotante, al fundirse totalmente, solo 2’41
m3 del agua líquida generada, inciden en el nivel del mar (el resto, hasta 91’68 m3, ocupa
el mismo volumen que ocupaba la parte sumergida del hielo).

En conclusión: En términos de aumento del nivel del mar, la fusión de cada m3 de hielo
flotante equivale a un aporte extra de 0’0241 m3 de agua.

Perspectivas abiertas: Podemos preguntarnos ahora, por la intensidad de este efecto.


Para ello puede ser útil situarnos en un escenario hipotético en el que se fundiese total-
mente todo el hielo existente en el planeta, tanto continental como hielo marino flotante,
en un momento dado. Buscad los datos pertinentes y analizad cada caso por separado,
cuantificando y comparando la elevación del mar que se produciría10.

10
Esta última cuestión se presenta resuelta con detalle al final del tema específico que sobre Cambio Climáti-
co se puede encontrar en la página web: didacticafisicaquimica.es

62
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Para reforzar algunos los conceptos involucrados en la primera parte de este problema he-
mos creado una animación Modellus, que representa a un iceberg y calcula los volúmenes
de hielo sumergido y flotante del mismo. En la pantalla hemos colocado tres controladores
manuales con los que los alumnos pueden modificar la densidad del agua, la densidad del
hielo y el volumen total del iceberg. Usándolos pueden constatar, por ejemplo, que al mo-
dificar el volumen total del iceberg, éste permanece con el mismo grado de hundimiento,
puesto que no cambian los porcentajes de hielo sumergido y flotante (sí cambian, obvia-
mente, los volúmenes de ambos). En cambio, al intervenir sobre cualquiera de los otros
dos parámetros, el iceberg asciende o se sumerge algo, ya que entonces sí se modifican
tanto las cantidades como los porcentajes de volumen sumergido y flotante. Los alumnos
también se pueden probar algunos de los casos límite, como, por ejemplo, constatar lo que
ocurre si se hace coincidir a las dos densidades (lógicamente el iceberg se sumerge por
completo).

La imagen adjunta corresponde al resultado obtenido con los datos del enunciado.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

Nota final: Este problema forma parte de una investigación en curso (2020) sobre la extensión de
ideas alternativas y/o simplistas, relacionadas con el tema del Cambio Climático.

63
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

12. ¿En qué punto de la recta que pasa por dos astros la intensidad del campo gravi-
tatorio resultante es 0?

Presentación de la situación problemática, discusión de su posible interés, precisión del


problema y análisis cualitativo de la situación.

Supongamos un sistema formado por dos astros como, por ejemplo, la Tierra y la Luna,
separados entre sí por una cierta distancia. Si una nave se dirige hacia la Luna siguiendo la
recta que pasa por ambos astros, resultará del mayor interés conocer en qué punto del tra-
yecto, la fuerza gravitatoria resultante que el sistema ejerce sobre la nave, deja de oponerse
a su movimiento y comienza a favorecerlo (análogamente cuando se dirige de la Luna ha-
cia la Tierra). Es evidente que ello se producirá a partir del punto en el que la intensidad
del campo gravitatorio sea 0 y que dicho punto deberá estar situado entre ambos astros
para que los vectores intensidad tengan sentidos contrarios y su suma pueda valer 0.

El problema planteado tiene que ver, pues, con algo más general, cómo es el aprovecha-
miento de los campos gravitatorios en el movimiento de naves y sondas espaciales.

Nos vamos a centrar en el caso de dos astros de masas m1 y m2 separados por una gran
distancia “d” y vamos a suponer que ambos se pueden considerar como masas puntuales.
Si pretendemos calcular magnitudes, tales como fuerza, campo, etc., en el exterior de ellos,
esta suposición sería totalmente exacta cuando los dos astros fueran perfectamente esféri-
cos y, además, su masa se distribuyera homogéneamente dentro de esas esferas (o de for-
ma totalmente simétrica con respecto al centro). Si se cumplen estos requisitos, al calcular
dichas magnitudes se obtendrá el resultado exacto considerando a los astros como masas
puntuales situadas en el centro de dichas esferas. Obviamente, los cuerpos celestes reales
no son exactamente así, pero la aproximación resulta muy razonable, porque muchos de
ellos sí tienen una forma cercana a la esfera y habitualmente su masa se distribuye de for-
ma bastante regular y con tendencia a ser simétrica con respecto al centro.

Así pues, aceptando esta aproximación, vamos a calcular a qué distancia r1 de m1 el campo
gravitatorio de dicho sistema es nulo.

r2
m1 m2

r1
d

64
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Posibles estrategias de resolución

Cabe pensar que r1 dependa de la distancia d, así como de los valores de m1 y de m2:

r1 = f(m1, m2, d)

Y más concretamente que: cuanto mayor sea m1 y/o menor sea m2 tanto mayor será r1;
cuanto mayor sea d, mayor será también r1. También podemos pensar en algunos casos
límite evidentes, como, por ejemplo: que si m2 tiende a 0, r1 tenderá a d; o que si las dos
masas son iguales (m1 = m2), entonces será: r1 = d/2, etc.

Sabemos que en el caso del campo gravitatorio creado por una masa m puntual (o que
pueda considerarse como tal), la intensidad del campo en un punto del mismo es una mag-
nitud vectorial cuyo módulo viene dado por g = Gm/r2.
  
En nuestro caso, la intensidad del campo gravitatorio será g  g1  g 2 . Obviamente, para
que la suma de estos dos vectores, que tienen la misma dirección y sentidos contrarios,
valga 0, es necesario que sus módulos (g1 y g2) sean iguales. Por tanto, una forma de resol-
ver el problema podría ser igualar g1 con g2 y a partir de la ecuación obtenida hallar r1.

Otra posible estrategia puede ser obtener la expresión del potencial como V = V1 + V2.
Dado que la intensidad del campo y el potencial se relacionan mediante: g = -dV/dr, y que
queremos hallar en qué punto g = 0, bastará con derivar la expresión de V respecto de r,
igualar a 0 y, finalmente, hallar r1 a partir de la ecuación obtenida.

Resolución, análisis de los resultados, implicaciones y nuevas perspectivas.

Siguiendo la primera de las estrategias enunciadas:

Gm1 Gm2 m m
g1 = g2  2
 2  21  22 y teniendo como r2 = d - r1 , nos queda que:
r1 r2 r1 r2
m1 m2

r12
(d  r1 ) 2

De la expresión anterior es fácil obtener que:

Si nos fijamos en el resultado obtenido podemos ver en primer lugar que es dimensional-
mente homogéneo (L en ambos miembros). También que se cumplen nuestras hipótesis de
partida ya que, por ejemplo: si m1 aumenta, r1 también aumenta; si m2 tiende a 0, r1 tiende
a d; si m1 = m2, r1 = d/2, etc.

A partir de ese punto (suponiendo el caso de la figura anterior), la fuerza con que m2 atrae-
ría a cualquier objeto de masa m sería mayor que la fuerza con que ese mismo objeto sería
atraído por m1 (recordemos que F = mg). El resultado se puede cuantificar sin más que
sustituir por valores reales. Por ejemplo, m1 podría ser la Tierra y m2 la Luna. En ese caso,
sabiendo que la masa de la primera es unas 81 veces la de la segunda y que la distancia
media entre ambos astros es de 384000 km, nos quedaría que: r1 = 345600 km del centro
de la Tierra.

65
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Finalmente, también podemos plantearnos nuevas interrogantes como, por ejemplo, qué
hacer en el caso de sistemas con más de dos astros o cómo aprovechar el campo gravitato-
rio de distintos planetas cuando queremos enviar una sonda espacial a la periferia de nues-
tro sistema solar, etc.

Refuerzo

Como actividad de refuerzo, los alumnos pueden trabajar con dos animaciones Modellus,
que hemos elaborado, sobre este problema.

En la primera de ellas se muestra a dos astros y una masa testigo, que se ubica entre ambos
siempre en el punto donde se equilibran los campos gravitatorios. Utilizando varios contro-
ladores manuales, se pueden modificar las masas de cada uno de los dos astros y/o la dis-
tancia entre ellos, para ver cómo afectan estos parámetros a la ubicación del punto donde
gres=0. Los alumnos pueden poner a prueba sus hipótesis sobre el problema usando estos
controladores. También se muestran los vectores que representan a los campos gravitato-
rios que crea cada astro en el punto donde se sitúa la masa testigo, ya que, aunque ahí se
compensan, el valor de cada uno, obviamente, no es el mismo dependiendo de los valores
que tengan las masas de los astros y la distancia entre ellos. En esta animación hemos ex-
presado todas las magnitudes en unidades arbitrarias, lo que proporciona números más
sencillos de todas las magnitudes.

La segunda animación ilustra directamente el caso particular que hemos resuelto aquí acer-
ca del campo gravitatorio entre la Tierra y la Luna, y utiliza datos reales. Entre la Tierra y
la Luna hemos colocado una nave que el usuario puede desplazar mediante un control ma-
nual. Sobre dicha nave se ejercen los dos campos gravitatorios y la animación también
muestra el valor del campo gravitatorio resultante. El usuario puede desplazar la nave
cualquier posición entre la Tierra y la Luna y, en particular, a aquella donde gres=0, como
muestra la imagen siguiente.

66
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Las dos animaciones y el programa para hacerlas correr están disponibles en la página
“Web de Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local
de Alicante de la RSEF http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

13. Se deja caer un cuerpo desde una gran altura. ¿Cuál será su rapidez en el ins-
tante en que choque contra el suelo?

Presentación de la situación problemática, discusión de su posible interés, precisión del


problema y análisis cualitativo de la situación.

Vamos a manejar el sistema formado por un objeto de masa m y un astro al que considera-
remos inmóvil. Supondremos que el cuerpo se halla a una altura inicial h lo bastante gran-
de como para que no se pueda considerar constante a la aceleración de la gravedad genera-
da por el astro. Como para resolver el problema usaremos algunas leyes de dinámica y
gravitación solo aplicables a cuerpos puntuales, supondremos que el objeto en cuestión
tiene todas las características necesarias para poder ser considerado como tal. Así mismo,
supondremos que el astro es esférico y que su masa total M se halla distribuida de forma
homogénea en toda la esfera. Estas condiciones se cumplen de manera aproximada en di-
versos planetas y satélites de nuestro sistema solar, como, por ejemplo, la Tierra y la Luna.
Por tanto, se trata de un problema que tiene un indudable interés práctico, por su posible
aplicación al estudio de lanzamientos de satélites, misiones espaciales, caídas de meteori-
tos, etc.

Durante la caída el cuerpo está sometido a la acción de la fuerza gravitatoria ejercida por el
astro. Como dicha fuerza siempre va dirigida hacia el centro del mismo, el caso más senci-
llo es suponer (como sugiere el enunciado) que se parta de una velocidad inicial nula. En-
tonces, el cuerpo tendrá un movimiento rectilíneo, aumentando su velocidad (aunque no de
manera uniforme, ya que la fuerza de atracción gravitatoria F no es constante, sino que va
aumentando conforme el cuerpo se acerca al astro). Como consecuencia de ello, la deter-
minación cinemático-dinámica de la rapidez al llegar al suelo, no es una tarea sencilla. En
la figura siguiente se muestra la situación planteada de forma esquemática. En ella, el vec-
tor representa la fuerza de atracción gravitatoria, M es la masa del astro, m la del objeto y
R el radio del astro.

Cabe esperar que la rapidez v con la que choca, para una masa y un radio del astro que
tienen unos determinados valores, dependerá de la altura inicial h desde la que se inicia la
caída, de modo que v aumentará cuanto mayor sea el valor de h. Es evidente que si la h
valiese 0 la v sería 0. Además, en el caso de que la altura fuese lo bastante pequeña como
para que pudiésemos considerar constante la aceleración de la gravedad, el objeto llevaría

68
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

un movimiento rectilíneo uniformemente acelerado y la rapidez valdría: v = 2 g 0 h en


donde g0 tendría el valor de la aceleración de la gravedad en la superficie del astro.

Posibles estrategias de resolución


Suponiendo que no exista rozamiento (o que éste se pueda considerar despreciable), en el
sistema considerado no hay fuerzas exteriores y, por tanto, el trabajo exterior es 0. Ade-
más, por tratarse de una masa puntual no se produce calor. En estas condiciones podemos
concluir que, aunque cambien la energía cinética y la energía potencial del sistema, la su-
ma de ambas (energía mecánica, E) permanecerá constante. Por tanto, una forma sencilla
de obtener la rapidez pedida sería aplicar la expresión Wext = E (donde E = Ec + Ep),
tomando como estado inicial (A) del sistema cuando se suelta el cuerpo y como estado
final (B) la situación del sistema en el momento en que el cuerpo impacta contra la super-
ficie del astro.

Otra posibilidad sería aplicar al cuerpo que se deja caer el llamado “teorema de las fuerzas
vivas” (Wres = Ec) en donde la fuerza resultante sobre el cuerpo sería la fuerza gravitatoria
con que el astro lo atrae (cuyo valor iría cambiando con la distancia r al centro del mismo).

Resolución, análisis de los resultados, implicaciones y nuevas perspectivas.

Siguiendo la primera estrategia:

Wext = E; como Wext = 0  E = 0  Ec + Ep = 0 y sustituyendo:

1 2   GMm GMm  2GMh


 mvB  0       = 0  vB 
2   R r  r R
2g 0 R  h
Teniendo en cuenta que GM = g 0  R 2 y que r = R + h: v B  .
R h

Dividiendo arriba y abajo por h obtenemos:

Tras esta resolución literal, podemos sustituir algunos datos numéricos y obtener el valor
de la rapidez para algún caso concreto, como, por ejemplo, podría ser la Luna. En ese caso,
para una altura igual al radio de la Luna (unos 1737 km), teniendo en cuenta que g0L = 1’62
N/kg, se obtiene: vB = 1677’48 m/s (lo que equivale a 6038’93 km/h). Podríamos pensar
también en aplicar este mismo resultado a nuestro propio planeta. No obstante, para poder
hacerlo, deberíamos considerar despreciable la influencia de la atmósfera terrestre durante
la caída, lo cual (a diferencia de lo que ocurre en la Luna donde prácticamente no hay at-
mósfera), se halla bastante lejos de la realidad.

Si nos fijamos en la última expresión obtenida, podemos ver, en primer lugar, que es di-
mensionalmente homogénea (L/T en ambos miembros); si no lo fuese es seguro que el
resultado sería incorrecto. Por otra parte, tal y como habíamos supuesto, cuanto mayor sea
el valor de h, mayor es el valor de la rapidez con que el cuerpo choca contra el suelo.
69
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

En cuanto a los casos límite considerados, es evidente que si h → 0 la vB → 0. Además si h


es muy pequeño frente a R, podemos despreciar el 1 del denominador frente a R/h con lo
que nos quedaría:
2g 0 R
vB   2g 0  h
( R / h)

que es, precisamente, el resultado obtenido cuando se puede hacer la simplificación de su-
poner que el movimiento de caída es un movimiento rectilíneo y uniformemente acelerado.

El resultado obtenido también nos permite percatarnos de algo que al comienzo no se nos
había ocurrido. En efecto: en principio, cabe pensar que cuanto más lejos del astro se “deje
caer” al cuerpo, mayor será la rapidez con que impactará contra el suelo. Ahora bien: ¿se
trata de un proceso que no tiene ningún límite? En otras palabras: ¿la rapidez del impacto
crece indefinidamente con la distancia h?

El resultado literal obtenido nos permite contestar a esta importante cuestión ya que resulta
evidente que cuando h  , la vB  2 g 0 R . Así, un meteorito impactará sobre la super-
ficie de la Luna con una velocidad máxima de:

v B  2 g 0 L  RL  2·1.62·1737000  2372'3 m/s

Perspectivas abiertas. Nuevos problemas.


Los resultados y conclusiones a que hemos llegado solo son válidos para las condiciones
que hemos considerado imperantes en el problema: el objeto parte del reposo hacia un as-
tro inmóvil y no hemos incluido el rozamiento. Sin embargo, el rozamiento está presente y
su influencia es muy importante en el caso de la Tierra, donde el problema resulta del ma-
yor interés, no solo por su posible aplicación a situaciones típicas de la ingeniería espacial
(lanzamiento de proyectiles, regreso de misiones espaciales, etc.) sino también, por su
aplicabilidad en el estudio de la caída de diversos cuerpos, como gotas de lluvia, bolas de
granizo, meteoritos, etc. Por tanto, podemos plantear el siguiente problema:
Teniendo en cuenta la influencia del rozamiento con la atmósfera, ¿Cómo evolucionará la
velocidad de un objeto que se deja caer hacia la Tierra? ¿Con qué velocidad impactará
contra el suelo?
No menos interesante, puede resultar también el problema inverso al aquí mostrado, rela-
cionado con la llamada “velocidad de escape”.
¿Con qué velocidad mínima debería lanzarse un objeto desde la superficie de un astro
para que no regresara a ella?

Refuerzo:

Los estudiantes pueden ampliar el estudio de este problema con una animación Modellus,
que hemos elaborado sobre él. En la pantalla se muestra la caída de un meteorito hacia el
suelo de la Luna, se calculan en cada instante los valores de su posición, velocidad y acele-
ración, y se van representando paulatinamente las gráficas de la evolución de estas tres
magnitudes. Los alumnos, antes de usar la animación, pueden enfrentarse a la representa-
ción cualitativa de dichas gráficas y puede ser bastante instructivo que lo hagan dos veces,
70
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

adoptando en cada una de ellas un sistema de referencia diferente: el adoptado en la reso-


lución literal del problema (en el que la velocidad y la aceleración siempre son positivas) y
el que hemos adoptado en la animación, cuyo origen se sitúa en el centro de la Luna y con
un criterio de signos tal que todas las posiciones del meteorito resultan positivas (y, en
consecuencia, tanto la rapidez como la aceleración son siempre negativas). Finalmente,
pueden entrar en la ventana de las condiciones iniciales y modificar la posición inicial del
meteorito y/o su velocidad inicial.

La imagen adjunta corresponde a la secuencia final cuando el meteorito está impactando


con el suelo lunar, habiendo empezado a caer desde la posición inicial igual a dos radios
lunares.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

71
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

14. Teniendo en cuenta la influencia de la atmósfera, ¿Cómo evolucionará la veloci-


dad de un objeto que se deja caer en la Tierra? ¿Con qué velocidad impactará contra
el suelo?

En los estudios de movimientos de objetos que tienen lugar en las proximidades de la su-
perficie terrestre es habitual no considerar la influencia de la atmósfera. Esta simplifica-
ción es acertada en bastantes casos, como, entre otros, los lanzamientos de proyectiles con
un alcance relativamente corto, los lanzamientos, también de corto alcance, de otros obje-
tos con densidad mucho mayor que la del aire (como, por ejemplo, balones u otros objetos
utilizados en deportes), etc. Sin embargo, en otras situaciones la influencia del aire sobre
los movimientos de objetos puede tener una importancia capital, ya que, en definitiva, se
trata de movimientos realizados en el seno de un fluido.

En el movimiento de caída de un cuerpo, la atmósfera ejerce dos fuerzas sobre el cuerpo,


que se han de sumar a la fuerza peso: la fuerza de empuje y la fuerza de rozamiento. La
fuerza de empuje es significativa si la densidad del cuerpo tiene un valor comparable al de
la densidad del aire (principio de Arquímedes). Como la densidad del aire es muy pequeña
comparada con la de muchos de los objetos que habitualmente se consideran cuando estu-
diamos su movimiento de caída, muchas veces no se tiene en cuenta.

En cuanto a la fuerza de rozamiento, empezaremos planteando de qué factores puede de-


pender, con objeto de ver en qué grado y bajo qué condiciones se puede o no despreciar.

¿Qué factores pueden influir en la intensidad de la fuerza de rozamiento que ejerce un


fluido (como el agua, el aire, etc.) oponiéndose al movimiento de un cuerpo a través de
él? ¿Cuándo se podrá despreciar la influencia de dicha fuerza de rozamiento en el estu-
dio de los movimientos de caída en la Tierra y cuándo no?

Antes de emitir las hipótesis debemos ser conscientes de que en muchas situaciones el ro-
zamiento con el aire no sólo lo hace más lento, sino que modifica extraordinariamente el
movimiento de caída de un objeto. Para mostrarlo podemos realizar el sencillo experimen-
to de dejar caer un folio de papel extendido. Comprobaremos entonces que el folio sigue
una trayectoria zigzagueante, totalmente impredecible, debido a la acción simultánea de
fuerzas y momentos que actúan sobre la hoja extendida. No ocurre lo mismo, si en lugar de
una hoja dejamos caer un objeto tal que pueda asimilarse a una masa puntual. En ese caso
el momento resultante sería nulo y solo actuarían el peso y la fuerza de rozamiento. Por
eso, si se repite la experiencia anterior con la misma hoja pero formando previamente con
ella una bola muy compacta, podemos simplificar el problema reduciendo el efecto de la
fricción con el aire a una sola fuerza de rozamiento que actúa verticalmente hacia arriba.
Por tanto, para poder estudiar este tipo de movimiento hay que empezar por imponerle
unas condiciones bajo las cuales el objeto que cae se pueda asimilar a una masa puntual.
Para ello, la mejor opción es que sea esférico.

Una vez se dan estas condiciones y el movimiento de caída es rectilíneo, es lógico suponer,
en primer lugar, que el módulo de la fuerza de rozamiento, Fr, dependerá de la rapidez, v,
con la que el cuerpo está atravesando el aire mientras cae (hipótesis 1). Muchas de nuestras
experiencias cotidianas cuando nos movemos a través del aire y “sentimos” su influencia
(por ejemplo, al correr o al montar bicicleta, etc.) nos muestran que, en efecto, la oposición
que ejerce el aire a nuestro movimiento resulta tanto mayor cuanto mayor es la rapidez, v,
con que nos movemos.
72
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

En segundo lugar es razonable pensar que el módulo de la fuerza de rozamiento, Fr, de-
penderá de un conjunto de propiedades, que pueden involucrar al aire (por ejemplo, su
densidad, ρa, su viscosidad, η, etc.), o al cuerpo (su forma y tamaño, su densidad, ρc, etc.)
(hipótesis 2), ya que, en principio, estos parámetros podrían afectar a aspectos como la
permeabilidad que presente el aire a ser atravesado por el cuerpo, el modo en que el cuerpo
pueda atravesarlo o resbalar entre las capas de dicho aire, etc.

Podemos expresar de forma simplificada estas dos hipótesis mediante: Fr = f (k, v)

Siendo v la rapidez y k un coeficiente con el que, en principio, intentamos agrupar al con-


junto de factores referidos en la hipótesis 2.

En este punto, conviene saber que la obtención de una ley operativa sobre este tipo de
fuerza de rozamiento es una tarea compleja. Como vemos son muchos los factores que
pueden influir en el coeficiente k, además pueden depender unos de otros, y algunos tam-
bién pueden depender del otro factor que hemos considerado: la velocidad, v, a la que el
cuerpo cae atravesando el aire.

Para operativizar la influencia de la velocidad, v, en principio, podríamos pensar en dife-


rentes opciones (Fr proporcional a v, a v2, etc.). De todas ellas, para un cuerpo de densidad
suficientemente elevada (tal que se pueda despreciar la influencia del empuje), el mejor
modelo es el que plantea que, durante la caída, Fr, es proporcional a v2.

Finalmente, mediante estudios teórico-experimentales, se llega a la siguiente expresión de Fr:

Fr = k·v2 donde k = (ρa · A · δ)/2

En esta expresión del coeficiente k, ρa es la densidad del aire, A es el área del cuerpo ex-
puesta al aire y δ es otro coeficiente que depende de la forma del objeto y cuyo valor puede
variar notablemente de unos cuerpos a otros. Por ejemplo, para un avión, cuyo diseño ae-
rodinámico le permite atravesar el aire muy fácilmente, δ = 0.06. En cambio, para un disco
circular que caiga en el aire manteniendo una posición horizontal δ = 1.2).

Si el cuerpo que cae es esférico δ = 0.4. Entonces, puesto que el área de la esfera es A =
π·R2, tenemos:
Fr = 0.2·ρa·π·R2·v2

Conviene ahora que nos fijemos en el dato de que la aceleración de la caída tiene un valor
de 9’8 m/s2 en ausencia de rozamiento. Se trata de un valor muy elevado, que hace que la
rapidez aumente considerablemente en muy poco tiempo. En consecuencia, puesto que, de
acuerdo con la fórmula anterior, Fr es proporcional a “v2”, la fuerza de rozamiento, aunque
pueda ser muy pequeña al inicio de la caída, en seguida alcanzará un valor alto. Por tanto,
concluimos que de ninguna manera se podrá despreciar.

Esta conclusión nos lleva a plantearnos cómo cabe esperar que evolucione entonces la ra-
pidez, v, durante la caída.

Evolución de la rapidez, v, a lo largo de la caída. Concreción del problema.

73
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Todos los factores que influyen en la fuerza de rozamiento tienen un valor constante (para
cada cuerpo y cada región limitada de la atmósfera en la que cae el cuerpo), a excepción
de la rapidez, v, que, como hemos visto, aumenta muy rápidamente. Esto implica que aun-
que consideremos una caída con una altura inicial relativamente pequeña, la influencia de
la fuerza de rozamiento puede ser muy importante. Al mismo tiempo, en toda caída desde
una altura no muy elevada, la fuerza peso es prácticamente constante.

Por tanto, a lo largo de un movimiento de caída con las características anteriormente ex-
puestas, compite una fuerza vertical y de sentido descendente (el peso) con otra también
vertical, pero de sentido ascendente, que va aumentando rápidamente al ir aumentando el
módulo de la velocidad de caída. Esta competencia entre el peso constante y una fuerza de
rozamiento paulatinamente creciente, implica una progresiva disminución del módulo de la
aceleración y, por tanto, es lógico pensar que llegará un momento en que dicha aceleración
sea cero. A partir de ese instante, el cuerpo debería seguir descendiendo con una rapidez
constante, a la que llamamos rapidez (o velocidad) límite, vL. Si la longitud de la caída no
es demasiado pequeña, podemos esperar que dicha velocidad límite se alcance antes de
que el cuerpo llegue al suelo y, por tanto, es esta velocidad, vL, la magnitud que nos intere-
sa obtener como solución del problema. Lo que nos lleva a reformularlo finalmente en los
siguientes términos:

¿Cuánto valdrá la velocidad límite de un objeto que se ha dejado caer en el seno de la


atmósfera terrestre?

Hipótesis

En primer lugar podemos trasladar aquí las hipótesis ya


planteadas acerca de los factores que influyen en la fuer-
za de rozamiento, Fr. Puesto que el módulo de Fr aumen-
tará cuando aumenten, R (radio del cuerpo), ρa (densidad
del aire) y/o v (rapidez), planteamos que si aumenta
cualquiera de estas magnitudes deberá disminuir el mó-
dulo de la velocidad límite buscada, vL. Más precisamen-
te: podemos avanzar que será especialmente importante
la influencia del radio del cuerpo y también la de su ve-
locidad durante la caída, ya que ambos parámetros están
elevados al cuadrado en la expresión de Fr, mientras que
la influencia de la densidad del aire (que no lo está) será
menor.

En segundo lugar, puesto que durante la caída se ejerce,


en sentido favorable al movimiento, la fuerza peso, es
lógico plantear que los factores que determinan dicha
fuerza también afectarán a la velocidad límite. Es decir:
cuanto mayor sea la masa del cuerpo que cae, m, y/o
cuanto mayor sea la aceleración de la gravedad, g, el
módulo de la velocidad límite buscada, vL, también será
mayor.

74
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Estrategias de resolución y resolución propiamente dicha

Como la velocidad límite se alcanza cuando las dos fuerzas que se ejercen sobre el cuerpo
durante la caída se equilibran, podemos expresar dicho equilibrio entre la fuerza peso y la
fuerza de rozamiento y despejar v, que, como ya sabemos, aparece en la expresión de la
fuerza de rozamiento.

Para ver cómo evoluciona la velocidad antes de que se alcance la velocidad límite también
podemos sumar las dos fuerzas intervinientes y obtener la fuerza resultante. Después ha-
bría que obtener la aceleración aplicando la tercera ley de Newton, y puesto que a = dv/dt,
tendríamos que integrar esta ecuación para obtener v=f(t) y luego, a partir de la ecuación
v=f(t) podríamos tratar de obtener la velocidad límite.

Dado que se trata de una caída vertical, podemos trabajar escalarmente. En la figura adjun-
ta se ha representado el objeto en un instante dado de su caída y las fuerzas ejercidas sobre
él (tangentes a la trayectoria), tomando como origen de espacios (posiciones sobre la tra-
yectoria) el suelo (la posición va disminuyendo desde h hasta 0 y la rapidez es siempre
negativa).

Para llevar adelante la primera estrategia, empezamos expresando estas dos fuerzas, te-
niendo en cuenta el sistema de referencia utilizado:

P = - m·g

Fr = C·ρa·π·R2·v2

Como ya hemos dicho, cuando se alcanza la velocidad límite (v = vL) la fuerza resultante
sobre el objeto ha de ser nula. Por tanto, en esa situación, se ha de cumplir que:

0’2·ρa·π·R2·vL2 – m·g = 0

De donde, despejando vL, se obtiene:

Análisis del resultado. Aplicaciones y perspectivas.

Si nos fijamos en el resultado obtenido conviene empezar comprobando que es dimensio-


nalmente homogéneo (L/T en ambos miembros). En segundo lugar, vemos que se cumplen
todas las hipótesis acerca de la influencia de los diferentes parámetros en el resultado.
Concretamente, podemos ver que:

A igual forma y masa, cuando el R aumenta, el módulo de la velocidad límite, vL, dismi-
nuye de tal forma que cuando R se duplica, vL se reduce a la mitad.

Si se trata de dos objetos esféricos de la misma sustancia (por ejemplo, dos bolas de grani-
zo), al aumentar R también aumenta la masa m. En este caso, la velocidad límite puede
expresarse como:

75
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

4
h   R3  g 4  h  g  R
vL  3 → vL 
0'2   a    R 2
0'6   a

En la última expresión anterior, ρh es la densidad del granizo y, como podemos ver en ella,
la velocidad límite de las bolas de granizo aumenta conforme aumenta el valor de su ra-
dio, de manera que si R se hace cuatro veces mayor, la velocidad límite se hará el doble.
Podemos, pues, percatarnos de la peligrosidad de las tormentas de granizo, sobre todo en
los casos en que las bolas de este son de gran tamaño y su velocidad límite de caída crece
considerablemente.

Ya hemos dicho que el estudio preciso de la caída de cuerpos en la atmósfera es bastante


complejo y, de hecho, el procedimiento más “exacto” para obtener velocidades límite es
hacerlo mediante procedimientos experimentales, lo que no impide que el cálculo de la
velocidad límite de diferentes objetos cotidianos pueda tener aplicaciones de mucho inte-
rés. La tabla adjunta recoge valores reales aproximados de la velocidad límite de varios
cuerpos en el aire. Estos valores ayudan a entender, por ejemplo, por qué es necesario usar
paracaídas, lo peligroso que, como hemos dicho, puede resultar el granizo (si tenemos en
cuenta que la fuerza ejercida por una bola de granizo al chocar es igual a la disminución
brusca de su impulso lineal, igual al producto de su masa por su velocidad) o que, afortu-
nadamente, la lluvia es, en este sentido, inofensiva.

VELOCIDAD LÍMITE DE CAÍDA DE ALGUNOS OBJETOS COTIDIANOS EN EL AIRE

OBJETO Rapidez en m/s Rapidez en km/h


Paracaidista con paracaídas cerrado 55-60 200-216 km/h
Pelota de tenis 42 151’2 km/h
Balón de baloncesto 20 72 km/h
Granizo 14 50’4 km/h
Gota de lluvia 7 25’2 km/h
Paracaidista con paracaídas abierto 5 18 km/h

Otros datos interesantes que se pueden consultar en relación con este problema son los
relativos al tiempo que tarda un cuerpo en alcanzar la velocidad límite. Por ejemplo, una
persona que se lanza desde un avión viene a tardar unos 10 segundos en alcanzar esa velo-
cidad (unos 200 km/hora) y, para lograrlo procura adoptar una postura casi horizontal, que
ofrece mayor resistencia al aire (recordemos, δ mayor). Si no lo hiciera, su aceleración
disminuiría mucho más despacio y, quizá, pondría en peligro su vida (si la altura no es
muy elevada, podría llegar al suelo antes de que se abra el paracaídas o éste se abriría
mientras cae con una velocidad excesiva). Aplicando estos conceptos se practican también
caídas, desde alturas muy elevadas, con la intención expresa de alcanzar una velocidad
límite mucho mayor. Para ello hay que adoptar una postura vertical y lo mas aerodinámica
posible, minimizando así el valor del coeficiente δ. Como curiosidad, podemos decir que el
récord del mundo de caída rápida es de algo más de 500 km/h.
76
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Conviene ahora recordar que hemos considerado en todo momento despreciable la in-
fluencia de la fuerza de empuje. Sin embargo, no hay que olvidar que esta fuerza sí será
muy importante si la densidad del cuerpo que cae es lo suficientemente pequeña, como
para ser comparable con la densidad del aire. Ahora bien, de acuerdo con el principio de
Arquímedes, la fuerza de empuje tiene un valor constante (para cada cuerpo y cada fluido).
Por tanto, el empuje minorará el módulo de la aceleración inicial del movimiento de caída,
pero no la conclusión esencial de que dicho cuerpo tienda a terminar cayendo con una ve-
locidad límite constante. Lógicamente, cuanto mayor sea el empuje, menor será el valor de
la velocidad límite y antes la alcanzará el cuerpo (todo ello, suponiendo que el modulo del
empuje sea menor que el del peso; si fuera mayor, el cuerpo ascendería y como la fuerza
de rozamiento seguiría oponiéndose al rozamiento, también alcanzaría una velocidad lími-
te de la ascensión).

Por otra parte podemos decir que cuando se estudia experimentalmente la caída libre en el
laboratorio, la influencia del aire puede ser bastante más importante de lo que, en principio,
podría pensarse. De hecho, se pueden plantear trabajos prácticos muy interesantes, que la
pongan en evidencia. Por ejemplo, se puede estudiar la caída de un cuerpo relativamente
ligero y con una forma adecuada (sirve, por ejemplo, un recipiente de plástico, como los
utilizados en nuestras cocinas) y, para obtener mayor precisión en las medidas, se pueden
utilizar sensores de posición.

En la página web de materiales didácticos de la Sección Local de Alicante de la RSEF, se


puede consultar un experimento de este género, que realizaron en el IES “Leonardo da
Vinci”, alumnos de 1º bachillerato. Todos los equipos obtuvieron un valor medio de g infe-
rior a 9’8 m/s2, a lo largo de una caída de una longitud del orden de un metro y medio.
Para comprobar que este resultado se debía a la influencia de la fuerza de rozamiento, se-
leccionaron los primeros valores de sus gráficas posición-tiempo. Tal como muestra la
gráfica siguiente, así pudieron comprobar que, para estos instantes iniciales de la caída, el
valor de la aceleración (representado por el doble del coeficiente A) sí se aproximaba mu-
cho al esperado (2·A = 9’6 m/s2). Como se ve, también se observaba muy claramente que
los puntos siguientes de la gráfica se van alejando de la parábola que representaría a la
ecuación de la posición si se mantuviera esta aceleración, en lugar de ir decreciendo.

77
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como vemos, este experimento confirma la hipótesis de que el módulo de la fuerza de


rozamiento aumenta muy rápidamente al aumentar la velocidad.

Finalmente, nos referimos a un aspecto del problema, que convendría tratar en clase, pero
sobre el que no se ha profundizado debido a la dificultad de su vertiente matemática, que
es insuperable en la Enseñanza Secundaria. Se trata de especificar con detalle cómo evolu-
cionan las magnitudes cinemáticas (posición, velocidad y aceleración) durante la caída.

En relación con esta cuestión, en el apartado dedicado a las posibles estrategias de resolu-
ción, se ha planteado, sin llevarla adelante, una consistente en escribir la expresión de la
aceleración del movimiento (conocidas las fuerzas que actúan), como paso previo para
obtener (integrando), primero la ecuación de la evolución de la velocidad v=f(t) y, a conti-
nuación, la de la posición, y = f(t). Los primeros pasos de este proceso, no ofrecen ninguna
dificultad a los estudiantes, que conocen las expresiones de las dos fuerzas que se ejercen
sobre el cuerpo durante la caída (seguimos trabajando escalarmente):

P = - m·g Fr = k·v2

Y, por tanto, la de la fuerza resultante:

Fres = k·v2 - m·g

Por supuesto, también saben que Fres = m·a = m · dv/dt, y, por tanto, pueden escribir:

78
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

m · dv/dt = k·v2 - m·g → dv/dt = g – (k/m) v2 - g

Pero, llegados aquí no pueden resolver esta ecuación diferencial, ni, por tanto, tienen nivel
para obtener la ecuación de la evolución de la velocidad v = f(t).

Teniendo en cuenta esta dificultad, puede resultar muy instructivo plantear a los estudian-
tes que, en lugar de buscar las ecuaciones matemáticas, aventuren, a modo de hipótesis, el
perfil (cualitativo) que deberían tener las gráficas de las magnitudes cinemáticas (posición
y velocidad). Después ello, como veremos en el apartado siguiente, podemos servirnos de
las nuevas tecnologías para confirmar o falsar dichas hipótesis.

Refuerzo:

Para reforzar algunos de los conceptos involucrados en este problema hemos creado dos
animaciones Modellus.

La primera de ellas simula la caída vertical de una persona desde una altura elevada (por
ejemplo, desde un avión). Con objeto de completar la tarea que acabamos de exponer al
final del apartado anterior, se puede hacer que los estudiantes participen en la escritura del
modelo físico-matemático, ya que, como muestra la imagen siguiente, dicho modelo se
compone de las mismas expresiones que conforman la estrategia de resolución, que ellos
pueden plantear, pero no llevar hasta el final.

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Así, nos servimos del programa informático que hace correr a la animación para que solu-
cione la parte del problema que los alumnos no pueden resolver. Se diseña la animación
para que se vayan dibujando paulatinamente en la pantalla las gráficas de la posición y de
la velocidad (mientras se simula la caída de la persona) y, al hacerla correr, los alumnos
pueden comparar sus hipótesis sobre dichas gráficas con el resultado mostrado en pantalla.

Por supuesto, además de estas gráficas, en la pantalla, también se simula progresivamente


la caída de la persona; se obtienen en cada instante los valores de todas las magnitudes, y
se van dibujando los vectores que representan a las dos fuerzas intervinientes. Así, al ha-
cerla correr se visualizan diferentes aspectos destacables del problema. Por ejemplo, se
observa que durante el primer tramo de la caída la fuerza de rozamiento se va incremen-
tando (a medida que también lo hace la rapidez), hasta llegar a igualarse a la fuerza peso.
Desde ese instante la fuerza resultante es cero y la persona sigue cayendo con la velocidad
límite constante.

En cuanto a la segunda animación, simula la misma situación, pero hemos incorporado


también un paracaídas que se abre poco después de que la persona haya alcanzado la velo-
cidad límite. El efecto del paracaídas es producir una disminución brusca de la velocidad
de caída, que, desde ese momento, sigue siendo uniforme, pero a una velocidad mucho
más moderada, adecuada para que la persona aterrice sin hacerse daño. Todo lo cual queda
reflejado en las diferentes magnitudes y en las gráficas del movimiento.

Las imágenes siguientes corresponden a una secuencia intermedia y avanzada de cada una
de las dos animaciones. Ambas y el programa para hacerlas correr están disponibles en la
página “Web de Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección
Local de Alicante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

15. Se quiere lanzar un proyectil al espacio. ¿Con qué velocidad inicial mínima
habría que lanzarlo para que no volviese a caer a la Tierra?

Planteamiento cualitativo

Una primera aproximación consiste en admitir que, en la situación planteada, la Tierra se


comporta como una masa puntual “M” situada en su centro (lo que conlleva considerarla
esférica). En ese caso, se puede referir el movimiento del proyectil a ese punto. Aunque el
movimiento de traslación de la Tierra no es rectilíneo ni uniforme, esta aproximación es
razonable porque la aceleración de dicho punto es muy pequeña comparada con la acelera-
ción inicial del proyectil.

Para simplificar más el problema, los estudiantes proponen suponer que el proyectil se
lanza en dirección vertical y que sobre él solo actúa la fuerza de atracción gravitatoria que
le ejerce la Tierra. Ello implica no tener en cuenta la influencia de la fuerza de rozamiento,
aunque su efecto es importante en el tramo inicial del movimiento (mientras el proyectil
atraviesa la atmósfera terrestre) y aceptar que el proyectil no lleva ningún tipo de motor ni
sistema que le empuje. También implica despreciar las fuerzas que le ejercen otros objetos
del Cosmos, lo cual es razonable porque estas fuerzas son muy débiles al estar dichos obje-
tos mucho más distantes que la Tierra.

Es necesario que el planteamiento se apoye sobre un esquema gráfico apropiado (Figura


1), que ayuda a visualizar el hecho de que, aceptando todas las condiciones anteriores, la

trayectoria del proyectil será rectilínea y vertical, porque la fuerza, F , que se ejerce sobre

él es una fuerza en la dirección de r y dirigida siempre hacia el origen “O” del sistema de
referencia.

Figura 1: Esquema gráfico elaborado en el planteamiento del problema

Operativización

Dicha fuerza11 la podremos calcular, aplicando la expresión vectorial de la ley de gravita-


ción universal:

11
En este problema se utiliza la letra negrilla para las magnitudes vectoriales como fuerza, aceleración, etc.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

GM m
F  u r (1)
r2

Donde G es la constante de gravitación universal, M la masa de la Tierra, m la masa del


proyectil, r la distancia al centro de la Tierra, y ur un vector unitario en la dirección de F y
sentido opuesto.

Por otra parte, a lo largo de su desplazamiento, el proyectil estará sometido en todo mo-
mento a una aceleración dada por:

F GM
a   2  u r (2)
m r

De acuerdo con las expresiones (1) y (2) anteriores, tanto el módulo de la fuerza como el
de la aceleración correspondiente son inversamente proporcionales al cuadrado de la dis-
tancia, r, entre el proyectil y el origen del SR. Por tanto, a medida que el proyectil se vaya
alejando, además de disminuir su velocidad, disminuirá su aceleración, y cabe imaginar
dos posibles situaciones para su movimiento:

a) Que en algún momento el valor absoluto de la aceleración sea suficiente para hacer que
la velocidad del proyectil llegue a ser cero a una altura determinada. Entonces, cuando el
proyectil alcance esa posición (altura máxima), se detendrá y, a continuación, caerá.

b) Que el ritmo de decrecimiento del módulo de la aceleración, sea insuficiente para hacer
que la velocidad del proyectil llegue a anularse en ningún momento. Entonces, el proyectil
se alejará indefinidamente.

Se trata, pues, de obtener la velocidad inicial mínima necesaria que debería tener el pro-
yectil para que ocurra esto último. A dicha velocidad se la conoce como “velocidad de
escape” y es la magnitud buscada en el problema.

Hipótesis. ¿De qué factores dependerá y cómo dependerá la velocidad de escape?

Es razonable suponer que, a igualdad de los restantes factores, la velocidad de escape, ve,
dependa de la masa M y de la distancia, r, desde la cual se lanza el proyectil, distancia que,
en el caso particular de que el lanzamiento se realice desde la superficie, coincidirá con el
radio, R, de la Tierra (o del astro que, en general, se considere). Concretamente, cabe espe-
rar que, en ese caso, a igualdad de los restantes factores, ve sea tanto mayor cuanto mayor
sea M y menor sea R.

También podemos prever que la constante de gravitación, G, estará incluida en la expre-


sión de la velocidad de escape, puesto que determina la fuerza que se ejerce sobre el pro-
yectil (ley de gravitación universal) y la correspondiente aceleración. Aunque G es una
constante universal, podemos imaginar un universo en el que el valor de G fuera mayor o
menor que el establecido en el nuestro. Entonces, si G aumentara, lógicamente ve, también
debería aumentar, puesto que, de acuerdo con la ley de Newton de la gravitación, la fuerza
de atracción sobre el proyectil (para unos valores dados de M, m y R) también aumentaría.

Finalmente, también deberíamos plantearnos una posible influencia de la masa del proyec-
til en el resultado. Previsiblemente se habrán realizado antes que este, varios problemas en
83
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

los que se hayan puesto de relieve las influencias de la masa gravitatoria y la masa inercial.
Con esta base, aquí podemos aventurar que ambas influencias existirán y se compensarán
en este problema. En efecto, por una parte, es lógico plantear que cuanto mayor sea la ma-
sa (gravitatoria) del proyectil (que es la que aparece en la expresión 1), mayor debería ser
también la fuerza, F, con la que es atraído y, por tanto, mayor deberá ser la velocidad de
escape, ve. Pero, también debe tenerse en cuenta que cuanto mayor sea la masa inercial del
proyectil (que es la que aparece dividiendo a F para obtener la expresión 2), menor será la
aceleración en su movimiento de ascensión. En el proceso de operativización del proble-
ma, las influencias de ambas masas (al ser cuantitativamente iguales) se han compensado
y, por ello, m no aparece en la expresión final de la aceleración del proyectil. Por tanto, es
de esperar que tampoco lo haga en la expresión de la velocidad de escape.

Estrategias de resolución y resolución propiamente dicha


En este caso, se pueden plantear básicamente tres posibles estrategias de resolución:

a) Partir de la ecuación fundamental de la dinámica y de la ley de la gravitación universal,


para obtener la ecuación de movimiento del proyectil:

Mm GM dv d 2 r
F  ma   G  u r  m  a    u r  a  
r2 r2 dt dt

A partir de la última expresión obtenida, se puede llegar a una ecuación diferencial (ecua-
ción del movimiento) con la que podríamos resolver el problema. Esencialmente se trataría
de buscar qué valor inicial de la velocidad correspondería a un movimiento en el que el
proyectil pudiera llegar a distanciarse indefinidamente de forma que justamente cuando se
diese r = ∞, su velocidad llegara a anularse (v = 0). El desarrollo operativo que se requiere
para llevar adelante esta estrategia supera el nivel del Bachillerato.

b) Relacionar el trabajo resultante sobre el proyectil (realizado por la fuerza gravitatoria)


con el cambio experimentado por su energía cinética entre dos estados A (cuando es lan-
zado) y B (cuando llegaría al infinito con velocidad final nula) y despejar de la ecuación
obtenida vA, que, en este supuesto, coincide con la velocidad de escape, ve.

c) Plantear que, en términos de su energía, el sistema (aislado) que forman la Tierra y el


proyectil puede ser (según cuál sea la velocidad de lanzamiento del proyectil) un sistema
libre o ligado. Si es un sistema ligado el proyectil no podrá escapar del campo gravitatorio
de la Tierra y la energía total de dicho sistema será negativa. En cambio, si es un sistema
libre el proyectil escapará del campo gravitatorio terrestre y la energía total del sistema
será positiva. El caso frontera entre ambas posibilidades (energía total igual a cero) corres-
ponde justamente a que el proyectil inicie su movimiento con la velocidad de escape, ve.

Esta última estrategia conecta este problema con otras situaciones del mundo natural en
donde también es fundamental considerar el signo de la energía de un sistema. Por ejem-
plo, al evaluar la ligazón (y consecuente estabilidad/inestabilidad) de un átomo, un núcleo,
una sustancia o un sistema biológico.

De acuerdo con la segunda estrategia: Wres A  ΔEc  WF A  ΔEc


B B

84
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como la fuerza gravitatoria es conservativa: WF BA  Ep , de modo que:  Ep  Ec .

Esta expresión puede ponerse como EpA + EcA = EpB + EcB , en la que:

mv 2A
EpA = -GMm/R ; EpB = 0 ; EcB = 0; EcA = y sustituyendo:
2

mv 2A 2G  M
-GMm/R = - . Despejando obtenemos vA = ve  (3)
2 R

Expresión 3: Expresión literal de la velocidad de escape

Para la Tierra, al sustituir su masa y su radio (medio) se obtiene un valor de 1.12·104 m/s =
40320 km/h, que es algo inferior al real porque hemos despreciado la influencia del roza-
miento con el aire. Para la Luna, en cambio, se obtiene un valor de 2’37·103 m/s = 8532
km/h, que resulta ser mucho más cercano al real, porque la Luna no tiene atmósfera. Estos
valores tienen mucho interés en ingeniería espacial y, teniendo en cuenta cómo se ha obte-
nido la velocidad de escape (por consideraciones energéticas), no dependen de la dirección
en la que se lance el proyectil. Obviamente, estos resultados tienen mucho interés en inge-
niería espacial.

Análisis del resultado


El análisis del resultado obtenido a la luz de las hipótesis antes elaboradas es una etapa
fundamental del proceso de investigación que involucra al problema. Puede comenzar con
un sencillo análisis dimensional para comprobar que el resultado es dimensionalmente
homogéneo (L·T-1 en ambos lados de la expresión 3). Esta es una condición necesaria,
pero no suficiente, para que el resultado sea correcto. Luego, los estudiantes comprueban
que, de acuerdo con las hipótesis, ve es tanto mayor cuanto mayor sea M o G, y cuanto
menor sea R.

Respecto a la masa del proyectil, m, ya hemos comentado por qué no aparece en el resul-
tado, y es muy importante observar si ello entra en contradicción con las hipótesis de los
estudiantes, ya que nos daría una excelente oportunidad de aprovechar ese conflicto cog-
noscitivo, para trabajar detenidamente en los conceptos de masa inercial y masa gravitato-
ria, que intervienen en un número amplio de problemas de mecánica, realizables desde 4º
ESO hasta 2º Bachillerato.

Por otra parte, podemos reforzar bastantes conceptos y procedimientos involucrados en el


problema, usando una animación informática Modellus que hemos diseñado “ad hoc” para
él. Simula el movimiento del proyectil y va representando durante el mismo la gráfica de la
evolución de su velocidad, mientras calcula los valores de esta y de la posición respecto
del centro de la Tierra (Figura 2). Los estudiantes pueden modificar las condiciones inicia-
les del problema, comprobando, por ejemplo, que el proyectil regresa hacia la Tierra sólo
sí la velocidad del lanzamiento es inferior a ve.

Finalmente, señalar que tal y como se ha calculado la velocidad de escape (por considera-
ciones energéticas), esta será la misma con independencia de la dirección en que se lance
el proyectil (siempre que no colisione con un obstáculo).
85
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Figura 2: Animación informática interactiva sobre el problema, detenida en un instante


posterior a un lanzamiento a velocidad superior a la de escape.

Algunas perspectivas abiertas

La velocidad de escape tiene otra implicación muy interesante, que está relacionada con
una de las condiciones necesarias (aunque no suficiente) para que pueda existir vida en un
cuerpo celeste: la presencia o no de una atmósfera idónea. Para ver esta relación entre la
velocidad de escape y la posible presencia de atmósfera, podemos pensar concretamente en
los casos de la Tierra y la Luna. Se sabe que en la Luna ha habido agua (todavía quedan
restos de hielo en los cráteres en sombra de los polos). Es posible que esa agua proviniese
de ciertos asteroides o cometas que impactaron sobre la Luna. También es posible que se
produzca agua por los iones hidrógeno presentes en el viento solar que pueden reaccionar
con el oxígeno de algunos minerales. En cualquier caso, la cuestión es por qué, si la Tierra
y la Luna se encuentran a la misma distancia del Sol, el proceso de evaporación del agua
ha hecho que la mayor parte del agua de la Luna haya desaparecido mientras que no ocurre
así con las moléculas de agua terrestres que quedan atrapadas por la atracción gravitatoria
de nuestro planeta. La explicación está relacionada, sin duda, con el hecho de que la velo-
cidad de escape de la Luna es muy inferior a la velocidad de escape de la Tierra, por lo que
durante el proceso de evaporación del agua en la Luna, muchas moléculas se mueven a
velocidades superiores a la velocidad de escape y logran vencer así la atracción gravitatoria
lunar sobre ellas.

El concepto de velocidad de escape no es aplicable únicamente al lanzamiento de objetos


desde el “suelo” y en dirección vertical, sino también en otros casos, como, por ejemplo, el
posible lanzamiento de objetos desde una determinada altura pero con velocidad horizontal
(de especial importancia en la puesta en órbita de satélites en torno a la Tierra).

86
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Desde la superficie terrestre lanzamos un satélite verticalmente hacia arriba y cuando se


encuentra a una distancia r del centro de la Tierra, le comunicamos una cierta velocidad
horizontal. Teniendo en cuenta que la energía potencial gravitatoria es siempre una canti-
dad negativa y la cinética es positiva, analizad qué posibilidades podrán darse en cuanto
a la energía mecánica tras el lanzamiento horizontal y qué le ocurriría al satélite.

Una vez realizado el lanzamiento horizontal y considerando el sistema formado por la Tie-
rra y el satélite (sistema aislado), caben tres posibilidades:

a) Que la energía mecánica sea negativa. E = -GMm/r + mv2/2  0

En este caso la energía potencial en valor absoluto es mayor que la energía cinética de mo-
do que al sumar las dos obtenemos un valor negativo para E. Al tratarse de un sistema ais-
lado dicho valor se mantiene constante aunque el sistema evolucione. Eso significa que
cuando el satélite se aleje de la Tierra (aumente su energía potencial) y vaya cada vez más
lento (su energía cinética disminuirá), todo ha de ocurrir de forma que la suma de ambas
energías se mantenga constante (y negativa); por tanto, existirá una distancia máxima, más
allá de la cual no podrá alejarse el satélite. Se puede demostrar (mediante razonamientos
cuya complejidad excede este nivel) que en esta situación, el satélite seguiría una trayecto-
ria elíptica con el centro de la Tierra en uno de los focos de la elipse. Éste es el caso de los
planetas en torno al Sol y de los satélites que se encuentran en órbita alrededor de la Tierra
o de las lunas de un planeta. Son objetos que permanecen ligados a otro más masivo y que,
aunque se empleara toda su energía cinética en tratar de alejarlos definitivamente de él,
esto no se conseguiría.

b) Que la energía mecánica sea nula. E = -GMm/r + mv2/2 = 0

En este caso el valor absoluto de la energía potencial ha de coincidir en todo momento con
el valor de la energía cinética (que siempre es positivo) de forma que al sumar las dos
energías el resultado sea E = 0. Esto puede interpretarse de la forma siguiente: El satélite se
puede alejar indefinidamente de la Tierra de modo que cuando su velocidad tiende a 0,
también tiende a 0 la energía potencial. En cualquier punto la velocidad que lleve el satélite
será tal que sumando las energías potencial y cinética el resultado sea 0. A una distancia
infinita de la Tierra la velocidad del satélite sería 0 (no tendría energía potencial ni cinéti-
ca). En este caso, se puede demostrar que la trayectoria descrita por el satélite sería una
trayectoria abierta en forma de parábola. El valor de la velocidad horizontal con que sale,
sería también, el de la velocidad de escape y vendría dado (despejando de la ecuación ante-
rior) por:
2GM
ve 
r

c) Que la energía mecánica sea positiva. E = -GMm/r + mv2/2  0

En este caso la energía cinética siempre supera al valor absoluto de la energía potencial.
Ello hace que al satélite le sobre energía cinética para escapar de la atracción gravitatoria
terrestre ya que para una distancia infinita (energía potencial nula) todavía tendría energía
cinética (que coincidiría con el valor de la energía mecánica en cualquier otro punto). Se
puede demostrar que en esta situación, el satélite describiría una trayectoria abierta en for-
ma de hipérbola. Para un satélite interplanetario, por ejemplo, se requerirá una energía me-
cánica positiva. Así ocurrió, con el vehículo espacial Pioneer 10, al cual se le comunicó
87
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

una energía cinética inicial suficiente como para que, tras su lanzamiento el 3 de marzo de
1972, pudiera escapar de nuestro sistema solar. Dicho vehículo atravesó la órbita de Plutón
el 14 de junio de 1983. Las últimas señales del Pioneer se recibieron a comienzos de los
años 2000 En la actualidad se encuentra ya muy lejos de nuestro sistema solar, viajando
hacia la estrella Aldebarán.

Para trabajar sobre este tema hemos elaborado otra animación con la que los estudiantes
pueden lanzar un proyectil desde cualquier distancia a la Tierra y en cualquier dirección.
Mientras en la pantalla se reproduce su movimiento, también pueden modificar en cual-
quier instante su velocidad. Así pueden comprobar, por ejemplo, que, siempre que esa ve-
locidad sea inferior a la velocidad de escape ahí, el sistema Tierra-proyectil permanece
ligado, y el proyectil (según el valor y la dirección de la velocidad que se le aplique) des-
cribe una trayectoria que termina en la Tierra, una trayectoria circular alrededor de nuestro
planeta (como la de un satélite en órbita), o una trayectoria elíptica, como la que tienen los
planetas alrededor del Sol (Figura 3).

Figura 3: Animación mostrando la trayectoria elíptica que puede seguir un satélite lanzado
desde una cierta altura a velocidad inferior a la de escape.

La situación planteada también tiene interés cuando lo que se pretende es cambiar la órbita
que describe un satélite a otra de mayor o menor radio modificando convenientemente su
velocidad. También permite comprobar que, si la velocidad de lanzamiento es mayor que la
velocidad de escape, el satélite describe una trayectoria hiperbólica abierta alejándose de la
Tierra, lo que pone en evidencia que, en ese caso, el sistema Tierra-satélite no está ligado.

Otro nuevo problema que se puede plantear relacionado con la velocidad de escape, es la
existencia o no de determinadas atmósferas planetarias. Se puede comenzar, por ejemplo,
preguntando a la clase a qué puede deberse el hecho de que, estando la Tierra y la Luna
aproximadamente a la misma distancia del Sol, la mayor parte del agua de la Luna haya
desaparecido mientras que no ha ocurrido así con las moléculas de agua terrestres que,
como sabemos, quedaron atrapadas por la atracción gravitatoria de nuestro planeta. A la
vista de los resultados numéricos obtenidos de la velocidad de escape en ambos astros, los

88
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

alumnos deducen fácilmente que durante un proceso de evaporación del agua, en la Luna
muchas moléculas (calentadas por la radiación solar) se mueven a velocidades superiores a
la velocidad de escape y logran vencer la atracción gravitatoria lunar.

Este razonamiento hace ver que interesa relacionar formalmente a la velocidad de escape
con la temperatura en las superficies planetarias, ya que ambos parámetros pueden ser de-
terminantes para justificar la formación y el mantenimiento de una posible atmósfera.

En 2º Bachillerato, los estudiantes pueden establecer esta relación usando conceptos bási-
cos de la teoría cinética de los gases. Según esta teoría, considerando el gas atmosférico
como un gas perfecto, las velocidades de todas las moléculas tendrán un tipo de distribu-
ción estadística “maxwelliana” como el que se muestra en la figura 4 siguiente:

Figura 4. Distribución maxwelliana de las velocidades correspondientes a las moléculas de


una gas a una cierta temperatura.

En la figura anterior se ha representado el número de moléculas con una determinada velo-


cidad, frente a un amplio rango de velocidades que pueden tener las moléculas de un gas a
cierta temperatura. A mayor altura de un punto de la curva, mayor es el número de molécu-
las con esa velocidad. En ella se denomina velocidad típica (vt) a la velocidad más proba-
ble. Por otra parte, cabe notar que la curva no es simétrica (puesto que las moléculas se
pueden mover con velocidades muy altas pero no menores que 0).

La teoría cinética de los gases también establece que la energía cinética de las moléculas
con velocidad típica, viene dada por: Ect = 3KT/2, donde K es la constante de Boltzmann y
T la temperatura absoluta del gas. Si tenemos en cuenta la expresión general de la energía
cinética y la aplicamos a una de dichas moléculas, tendremos: Ect = m·vt2/2, de modo que
igualando las dos expresiones anteriores, podemos obtener vt:

3 K T 1 2 3KT
 mvt → vt  (5)
2 2 m
89
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Por otra parte, sea cual sea el valor de la velocidad de escape “ve” de un determinado pla-
neta, siempre habrá partículas de su atmósfera cuya velocidad será superior y, en conse-
cuencia, podrán escapar (zona sombreada de la figura 5 siguiente):

Figura 5. Moléculas con velocidad superior a la velocidad de escape

Las leyes de la estadística establecen entonces el criterio de que para que un planeta retenga
su atmósfera durante mucho tiempo la velocidad de escape ha de superar en más de 6 veces
a la velocidad típica (ve > 6·vt) o, dicho, de otro modo, que la velocidad típica límite sea 1/6
de la velocidad de escape. Sustituyendo las expresiones (3) de ve y (5) de vt en la desigual-
dad anterior, se obtiene al valor límite que ha de tener la temperatura superficial de un pla-
neta para retener durante mucho tiempo a las moléculas de una determinada masa, m (ex-
presión 6) que forman su atmósfera:
GM m
T< (6)
54  K  R

Después de repasar estos sencillos desarrollos, es interesante construir un gráfico de velo-


cidad frente a temperatura y empezar ubicando en él diversos astros del sistema solar, se-
1
gún sus valores de  v e y temperatura superficial T. A continuación, se puede usar la
6
expresión (5) para trazar en ese mismo gráfico unas líneas (punteadas) que marquen los
valores de la velocidad típica vt de las moléculas en función de T, para algunos de los prin-
cipales candidatos a ser componentes de una atmósfera. En la figura 6, siguiente, hemos
reproducido este gráfico. Como puede observarse, no se han incluido en él ni a Júpiter ni
Saturno (exigirían un gráfico con un rango mucho mayor en ordenadas). Tampoco se ha
considerado el oxígeno (los valores son muy similares al nitrógeno).

90
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Figura 6. Velocidad frente a temperatura. (Gráfico elaborado por los autores de este trabajo)

Si un astro, caracterizado por una temperatura superficial dada, se ubica por encima la lí-
nea correspondiente a un determinado gas, se cumplirá que ve/6 es mayor que vt (a dicha
temperatura) y, por tanto, podrá retenerlo. Así comprobamos directamente en el gráfico,
por ejemplo, que las atmósferas de los planetas jovianos (Júpiter, Saturno, Urano y Nep-
tuno) están dominadas por elementos ligeros, principalmente H2 y He, que son los gases
más abundantes en el Sistema Solar. Son atmósferas primarias, que se crearon cuando se
formó el Sistema Solar. En cambio, las atmósferas de los planetas terrestres, que las tienen
(Venus, Tierra y Marte), son atmósferas secundarias, dominadas por moléculas como CO2
y N2. Estos planetas, tras su formación, también tenían una atmósfera primaria compuesta
principalmente de H2 y He. Pero, como vemos, ambos gases son muy livianos y poco a
poco se perdieron hacia el espacio. Vemos también que ni el planeta Mercurio, ni la Luna
han podido retener una atmósfera.

Nota: Un desarrollo más amplio de los contenidos involucrados en este problema está dis-
ponible en la Web “Didáctica de las Ciencias Experimentales Física y Química”
(https://didacticafisicaquimica.es/) y en la Web “Materiales para la Enseñanza y la Divul-
gación de la Física (http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm), donde también se pueden des-
cargar las animaciones.

91
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

16. Se dispara horizontalmente una bala de 15 g sobre un bloque de 3 kg que cuelga


del techo suspendido por unos hilos de masa despreciable, de tal modo que la bala
queda incrustada en el bloque y el conjunto oscila hasta alcanzar una altura de 10 cm
por encima de su posición inicial. ¿Con qué velocidad incidió la bala en el bloque?

Este problema hace referencia a un “péndulo balístico” que consiste en un procedimiento


para medir la velocidad de cualquier proyectil lanzado contra el quedando incrustado. Un
péndulo de este tipo suele consistir en un gran bloque de madera suspendido de dos cuer-
das, como se indica en la figura siguiente:


La bala realiza un choque directo contra el bloque con una velocidad v1 quedando empo-
trada en él (choque perfectamente inelástico). A consecuencia del choque, el conjunto
formado por la bala y el bloque oscila ascendiendo hasta alcanzar una cierta altura h res-
pecto al nivel inicial.

En principio, podemos pensar que el valor de la rapidez v1 con que impactó la bala depen-
da de la masa m1 de la bala, la masa m2 del bloque, la intensidad g de la gravedad y la altu-
ra máxima (sobre el nivel inicial) alcanzada por el conjunto:

v1 = f (m1, m2, g, h)

Concretamente, cabe esperar que la rapidez con que incidió la bala en el bloque resulte
tanto mayor cuanto (manteniendo el resto de factores constantes) mayor haya sido la altu-
ra máxima alcanzada. También es lógico pensar que si la masa del bloque aumentase y
quisiéramos alcanzar la misma altura, v1 tendría que ser mayor y lo mismo tendría que
ocurrir si la masa de los proyectiles, fuese cada vez menor o la intensidad gravitatoria
aumentase (manteniendo todo lo demás igual).

También podemos pensar que, para un valor dado de v1, cuanto mayor sea la masa m2 del
bloque, menor altura máxima se alcanzará, etc.

Podemos, incluso, imaginar algún caso límite, de fácil interpretación. Por ejemplo, si h = 0
→ v1 = 0, y si m2 fuese nula, toda la energía cinética inicial de la bala se transformará en
energía potencial gravitatoria, con lo que debería obtenerse: v1 = 2 gh .

¿Cómo podríamos calcular la rapidez con que incide la bala sobre el bloque?
92
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Si consideramos el sistema formado por la bala y el bloque, podemos razonar que las fuerzas
que se ejercen en la horizontal: fuerza que sobre el bloque hace la bala y fuerza que sobre la
bala hace el bloque, son una pareja de acción-reacción y que las que se ejercen en la vertical
(el peso y la tensión del hilo) tienen el mismo módulo y sentidos contrarios. Por tanto, el valor
de la fuerza resultante sobre el sistema bala-bloque es 0. Por tanto, si tomamos como sentido
positivo el del movimiento de la bala, podemos admitir que la cantidad de movimiento según
la horizontal es la misma al comienzo del choque que justo al finalizar el mismo, con lo que
(tomando como sentido positivo el del movimiento de la bala) podemos escribir:

m1 v1 = (m1 + m2) v’

siendo v’ la rapidez con que sale el conjunto bloque-bala después del choque. Dicha rapi-
dez es, en principio desconocida, por lo que no podremos hallar v1 mientras no la determi-
nemos.

¿Cómo podemos hallar la rapidez v’ del conjunto bala-bloque justo después del choque?

Considerando el conjunto formado por


el bloque y la bala, podemos hallar el
trabajo resultante sobre el mismo desde
justo después del impacto (situación A)
hasta que alcanza la altura máxima h B
(situación B).

h
v’
A

A lo largo de ese trayecto, actúan la fuerza peso y la tensión del hilo. No obstante, como la
tensión es en todo momento perpendicular a la trayectoria, no realiza ningún trabajo y
podemos expresar el trabajo resultante como:

Wres A  WP A  EcAB .
B B

Como la fuerza peso es conservativa, se cumplirá que: WP = -Ep, de modo que:

1
EcAB   EpAB o lo que es lo mismo: (m1  m2 )v'2 = (m1 + m2)·g·h
2

Es decir: toda la energía cinética con que sale el conjunto bloque-bala, se halla en forma de
energía potencial gravitatoria en el instante en que alcanza la máxima altura h (en el cual la
rapidez es momentáneamente nula). De la ecuación anterior podemos obtener v’ como:

v'  2gh

93
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Finalmente, sustituyendo esta expresión en la ecuación que expresa la conservación de la


cantidad de movimiento y despejando v1 nos queda que:

 m 
v1  1  2   2gh → v1 = 284’2 m/s
 m1 

Analizando el resultado literal obtenido, vemos que además de ser dimensionalmente ho-
mogéneo, contempla las hipótesis y casos límite considerados al comienzo.

Es posible ahora ir un poco más allá y preguntarnos:

¿Cuánta energía cinética se pierde a causa del choque?

Para calcular la variación de energía cinética que sufre el sistema formado por el bloque y
la bala a consecuencia del choque, basta con restar la energía cinética inicial de la bala a la
energía cinética del sistema inmediatamente después del choque, con lo que:

1 1
Ec = (m1  m 2 )v' 2 - m1 v 12 = 3’015 - 606’2 = - 603’19 J
2 2

Naturalmente, dicha energía no ha desaparecido sino que se halla ahora como energía in-
terna asociada a las partículas submicroscópicas que forman la bala y el bloque. Conviene
resaltar el gran porcentaje de la energía cinética inicial del sistema que sufre esta trans-
formación (del orden del 99’5 %) o lo que es lo mismo: solo el 0’5 % de la energía cinéti-
ca con que la bala incide en el bloque, se convierte en energía potencial gravitatoria del
conjunto formado por el bloque y la bala cuando este alcanza la máxima altura h. Este
resultado permite comprender lo incorrecto que sería resolver este problema igualando la
energía cinética de la bala a la potencial gravitatoria del conjunto.

Refuerzo

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, hemos elaborado una anima-
ción Modellus que lo simula, después de dar la vuelta al enunciado del problema y pregun-
tar qué altura alcanzará el péndulo balístico. A la vista del desarrollo anterior, vemos que
dicha altura ha de depender de la velocidad de la bala y del resto de parámetros que hemos
considerado (masa de la bala, masa del bloque y g). En la pantalla de la animación hemos
colocado controladores manuales para poder modificar estos parámetros y ver cómo influ-
yen las modificaciones en el resultado del problema. La imagen siguiente corresponde al
estado final cuando todos los valores iniciales coinciden con los de la resolución literal
anterior.

94
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htmm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

17. Se lanza un bloque de hierro frontalmente contra el extremo libre de un muelle


elástico ideal situado sobre una superficie horizontal lisa y plana, sin ningún roza-
miento.

Tras el choque, el bloque sigue moviéndose hacia la derecha, tal y como se observa en
la figura adjunta, y mientras esto ocurra, empujará al muelle:
a) Cada vez con más fuerza.
b) Cada vez con menos fuerza.
c) Siempre con la misma fuerza.

Una vez contestada la cuestión anterior, proceded a resolver el problema siguiente y utili-
zad el resultado obtenido para confirmar o cambiar vuestra respuesta.

Calculad el valor (módulo) de la fuerza que el bloque de la figura anterior ejercerá


sobre el muelle en el instante en que su velocidad se haya reducido a la mitad de su
valor inicial. ¿Cuál será la longitud del muelle en ese instante?

(Masa del bloque m = 2kg, constante elástica K = 200 N/m, longitud inicial del muelle
L0 = 80 cm, rapidez del bloque en el momento del impacto v0 = 4 m/s)

Planteamiento cualitativo

Se trata de una situación en la que interviene la fuerza elástica ejercida, en este caso, por un
resorte. Si no se hizo anteriormente, se puede mencionar aquí la importancia de este tipo de
fuerzas en algunos dispositivos como, por ejemplo, la suspensión de vehículos, desde una
simple bicicleta hasta un avión de pasajeros o algunas armas como el arco (de gran impor-
tancia para la caza en las sociedades primitivas), la propagación de ondas en medios elásti-
cos, etc.

Si pudiésemos llevar a la práctica el choque descrito en el enunciado veríamos que el blo-


que, tras el choque continua moviéndose cada vez más despacio comprimiendo al muelle,
hasta que llega un momento en que su velocidad pasa por el valor 0, e inmediatamente
comienza a retroceder moviéndose cada vez más rápido. Así pues, durante todo este proce-
so, la velocidad del bloque está cambiando continuamente (hay una aceleración) y, conse-
cuentemente, sobre el bloque debe actuar una fuerza resultante según la horizontal. Dicha
fuerza no puede ser otra (recordemos que no hay rozamiento) que la ejercida por el muelle.

Cuando el bloque choca contra el muelle comienza una interacción entre ambos y, de
acuerdo con el principio de acción y reacción, la fuerza que el bloque ejerce sobre el mue-
lle (causante de su deformación) habrá de tener en todo momento el mismo módulo y sen-

96
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

tido contrario que la fuerza que el muelle ejerce sobre el bloque (causante de su disminu-
ción de velocidad).

Por otra parte, la ley de Hooke nos dice que si el muelle es perfectamente elástico, el mó-
dulo de la fuerza que hará sobre el bloque será (mientras dure la interacción) directamente
proporcional a la deformación del muelle. En este caso eso significa que cuanto más com-
primido esté el muelle, mayor será la fuerza que hará este sobre el bloque y, por tanto, di-
cha fuerza irá aumentando hasta alcanzar su valor máximo en el instante en que el bloque
se para momentáneamente antes de retroceder empujado por el muelle (compresión máxi-
ma). De acuerdo con el principio de acción-reacción lo mismo deberá de ocurrirle a la
fuerza que el bloque ejerce sobre el muelle, de modo que este razonamiento cualitativo ya
nos permite contestar la cuestión propuesta al comienzo: El bloque ejercerá cada vez más
fuerza sobre el muelle, mientras lo vaya comprimiendo.

La ley de Hooke se expresa operativamente mediante la ecuación:

Fe = -K·x

Donde K es la constante elástica del muelle en cuestión y x es la deformación producida en


el mismo. El signo negativo indica que Fe siempre tiene signo contrario que x o, lo que es

equivalente, que el vector Fe siempre se opone a la deformación (compresión o alarga-
miento) del muelle. En la figura siguiente se ha representado dicha fuerza en un instante
dado. No se han incluido la fuerza peso del bloque ni la fuerza normal ejercida por el
plano, puesto que ambas se anulan entre sí.

Podemos formular ahora el problema de una forma más abierta y más general, enunciándo-
lo de la manera siguiente:

Debido a la acción de un bloque lanzado contra el extremo libre de un muelle, este se va


comprimiendo. Calculad la fuerza que el bloque ejerce sobre el muelle cuando su velocidad
sea “n” veces menor que la velocidad inicial (correspondiente al momento del impacto).

Como condiciones imperantes, supondremos las que se explicitan en el enunciado (roza-


miento nulo, muelle perfectamente elástico y sin masa, superficie horizontal).

¿De qué factores cabe esperar que dependa la fuerza buscada?

En principio, se puede pensar que dicha fuerza va a depender de la velocidad inicial con
que impacta el bloque, de su masa, del valor de la constante elástica del muelle y de la ve-
locidad que lleve el bloque en el instante considerado (dada por v = v0/n).

97
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Es posible ir un poco más allá y pensar también que, a igualdad de los restantes factores, el
valor F de la fuerza que el bloque ejerce sobre el muelle será tanto mayor, cuanto mayor
sea v0, mayor sea la masa m del bloque, mayor sea el valor de K y mayor sea el valor de
“n” (lo que equivale a decir que menor sea el valor de v).

Incluso se puede aventurar algún caso límite hipotético como, por ejemplo, que si n = 1, F
= 0 (no habrá habido compresión).

Finalmente, si el planteamiento cualitativo del problema ha sido el adecuado, es posible


razonar también que la fuerza que el bloque ejerce sobre el muelle no va (como mucha
gente piensa) disminuyendo conforme el bloque avanza12 y va perdiendo velocidad, sino
que, por el contrario, debe ir aumentando, puesto que dicha fuerza ha de tener siempre el
mismo valor absoluto que la fuerza elástica ejercida por el muelle sobre el bloque y esta
última, de acuerdo con la ley de Hooke, aumenta conforme aumenta la deformación del
muelle.

Estrategias de resolución

Dado que se trata de una trayectoria conocida de antemano (eje X de coordenadas), pode-
mos realizar un tratamiento escalar utilizando las ecuaciones de cinemática y dinámica
pertinentes. Concretamente, a partir de la Ley de Hooke y de la ecuación fundamental de la
dinámica, podríamos expresar la aceleración tangencial del bloque en función de la posi-
ción, para después, integrando determinar el valor de la posición en función de la veloci-
dad y, finalmente, el valor de la fuerza que se pide.

Otra posible estrategia (mucho más simple y rápida) sería mediante consideraciones de
trabajo y energía, teniendo en cuenta que, dado que el trabajo exterior es 0, la energía me-
cánica del sistema (bloque-muelle) deberá ser la misma en cualquier instante

Resolución propiamente dicha y análisis del resultado

Mediante la segunda estrategia propuesta, aplicando el principio de conservación de la


energía al sistema bloque-muelle (tomando como nivel 0 de energía potencial gravitatoria
la propia superficie donde se encuentra) podemos escribir que:

1 1 K  x2
Wext  0  Ec  Ep  0  Ec 0  Ec  Ep e  m  v02  m  v 2 
2 2 2

Y despejando x:

m  (v02  v 2 )
x
K

La expresión anterior nos da el valor de la comprensión del muelle en función de la veloci-


dad a la que se esté moviendo el bloque. Como puede verse, ese valor será máximo, en el

12
Se trata de una conclusión consecuencia de la idea alternativa de fuerza como causa del movimiento (de la
velocidad) en lugar de la aceleración. Esta idea lleva a pensar que dado que el bloque se mueve cada vez con
menor velocidad, deberá hacer también cada vez menor fuerza sobre el muelle.

98
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

instante en que v = 0 (correspondiente a la máxima compresión del muelle). También se


puede utilizar esta expresión para justificar el hecho de no considerar (o de desecharlo en
caso de que sí se considerase) x como un factor más en las hipótesis que se hicieron ya que
x estaba implícita en el resto de factores.

Teniendo ahora en cuenta que F = -Fe = K·x y expresando v como v0/n, obtenemos:

 1 
F  k  m  v02  1  2 
 n 

Resolved el problema mediante la primera estrategia propuesta y comprobad que, me-


diante un tratamiento cinemático-dinámico se llega al mismo resultado.

La actividad anterior permite darse cuenta de la coherencia del cuerpo de conocimientos


que constituye la Mecánica, ya que desde distintos bloques de conocimiento es posible
llegar a un mismo resultado. Esto es, en cierto modo, equivalente a lo que en la investiga-
ción experimental se denominan diseños de aborde múltiple. En cualquier caso, para ter-
minar bastará sustituir numéricamente y operar para obtener el valor de la fuerza F que el
bloque ejercerá sobre el muelle en el instante en que su velocidad se haya reducido a la
mitad (n = 2):

 1 
F  200  2  16  1  2  → F = 69’3 N
 2 

Una parte del análisis, que se puede hacer en muchos casos, es comprobar que no sale un
valor numérico absurdo. En este caso, 69’3 N es una fuerza que entra perfectamente como
valor lógico dentro de la situación expuesta.

En cuando a la longitud que presente el muelle en ese instante, es evidente que vendrá da-
da por L = L0 –x, con lo que bastará hallar x y restarla de la longitud inicial. Para calcular x
podemos utilizar la expresión anterior (en función de la velocidad) o bien, simplemente,
tener en cuenta que, como ya hemos indicado, -Fe = F = K·x. Mediante cualquiera de los
dos procedimientos, obtenemos:

x = 0’346 m = 34’6 cm → L = L0 –x = 80 – 34’6 = 45’4 cm

Análisis del resultado

Si analizamos el resultado literal anterior, podemos darnos cuenta de que, además de ser
dimensionalmente homogéneo (F en ambos lados), se cumplen las hipótesis consideradas y
que F será tanto mayor cuanto (manteniendo el resto de factores considerados constantes)
mayor sea el valor de m, mayor sea el valor de v0, mayor sea el valor de k y mayor sea el
valor de n (lo que equivale a decir: menor sea el valor de v).

Este problema es una muestra de cómo incluir el análisis de los resultados obtenidos se
puede convertir, en algunos casos, en una valiosa herramienta para cuestionar posibles
ideas alternativas como la idea de fuerza como causa del movimiento que en este caso lle-
va a pensar, a priori, que el muelle ejerce cada vez menos fuerza sobre el bloque, cuando
ocurre precisamente todo lo contrario.
99
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

En cuanto a los casos límite, en el resultado también se contempla que, por ejemplo, cuan-
do n tiende a infinito (la velocidad del bloque tiende a 0), el valor de F es máximo. Tam-
bién que si m = 0 o bien v0 = 0, o bien K = 0, como es lógico se obtiene F = 0.

Finalmente, conviene señalar que el resultado obtenido de esta forma también sirve para
aprender nuevos conocimientos. Por ejemplo, que si la velocidad con que el bloque impac-
ta contra el muelle se duplicase, a igualdad de los restantes factores, la fuerza ejercida no
se haría el doble, sino el cuádruple.

Nuevas perspectivas

Podríamos ahora aproximarnos a una situación más real considerando el papel del roza-
miento existente entre el bloque y la superficie. Naturalmente, en este caso ya no es posible
considerar que la energía mecánica se conserva, pero el resultado literal que se obtenga
debería tender al obtenido aquí, si se impusiera la condición de que el coeficiente de roza-
miento por deslizamiento tendiese a 0.

Resolved el mismo problema y con los mismos datos pero considerando ahora que entre el
bloque y la mesa existe rozamiento y que el coeficiente de rozamiento por deslizamiento
vale µ = 0’2.

La cuestión propuesta al comienzo de este problema forma parte de un cuestionario utili-


zado en Jaime Carrascosa Alís (1987) Tratamiento didáctico en la enseñanza de las cien-
cias de los errores conceptuales, página 317. Tesis doctoral, accesible por internet en la
plataforma ResearchGate.

Refuerzo

Para reforzar los conceptos implicados en este problema, hemos elaborado una animación
Modellus, que va representando paulatinamente el movimiento del bloque desde antes de
chocar con el muelle, hasta que llega a tener la mitad de su velocidad inicial. En la pantalla
también se van dibujando las gráficas de la rapidez y de la fuerza que ejerce el cuerpo so-
bre el muelle mientras lo empuja. Dicha fuerza, así como la longitud que se va contrayen-
do el muelle se calculan en todo instante. Con objeto de mostrar la evolución de todas estas
magnitudes en las dos etapas del proceso (antes y después de que el bloque choque contra
el muelle), en la animación hemos optado por desplazar el origen del sistema de referencia
0’5 m a la izquierda del extremo libre del muelle. Por otra parte, también hemos incluido
dos controladores manuales con los que los alumnos pueden modificar la constante K del
muelle y la masa del bloque.

La imagen siguiente corresponde al estado final cuando los valores de los parámetros son
los del enunciado del problema.

100
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

101
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

18. Sobre los extremos de una barra rígida y horizontal de 20 kg de masa y 2 m de longi-
tud, se sitúan dos niños de masas 40 kg y 50 kg. Determinad en qué punto de dicha ba-
rra habría que colocar un apoyo para que el conjunto permanezca en equilibrio.

Para poder decir en qué punto de la barra habrá que colocar el apoyo que se demanda, con-
viene elegir un origen O. Podemos tomar como tal, el extremo izquierdo de la barra (donde
se encuentra la niña). Por otra parte, también podemos simplificar considerando a los niños
como masas puntuales y la barra de forma lineal, sin que ello altere la naturaleza del pro-
blema. Designaremos la longitud de la barra como L, la masa de la niña como m1, la del
niño como m2 y la de la barra como m3. Finalmente, utilizaremos el sistema de coordena-
das cartesianas que se incluye en el esquema siguiente:

De esta forma, el problema se concreta a la determinación de la distancia “d” a la que debe


encontrarse el apoyo, medida desde el origen O (extremo izquierdo de la barra).

¿De qué factores cabe esperar que dependa d?

En principio, dado que m2 > m1, parece claro que el apoyo deberá estar más cerca de m2
que de m1 y que, por tanto, en las condiciones impuestas, d será mayor que L/2. Además, a
igualdad de los restantes factores, cabe esperar que la distancia d:

-Aumente, cuanto mayor sea m2


-Sea igual a L/2 en el caso de que m1= m2
-Aumente, cuanto mayor sea L

Estrategia de resolución y resolución

Una forma de calcular la distancia que se nos pide, será analizar en primer lugar las fuerzas
que actúan sobre cada parte del sistema formado por las tres masas consideradas y aplicar
en cada caso la condición de equilibrio.

Sobre cada uno de los niños actúan las fuerzas representadas en la figura siguiente:

102
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

 
En la figura anterior se muestra la fuerza peso de cada uno ( P1 y P2 ), junto con las fuerzas
 
ejercidas sobre cada niño por la barra ( R1 y R2 ). Para que se encuentren en equilibrio,
deberá cumplirse que:
  
Fres1  P1  R1  0
  
Fres 2  P2  R2  0

Y en componentes escalares:

(0 , -P1) + (0 , R1) = 0 → R1 = P1 = m1·g (1)


(0 , -P2) + (0 , R2) = 0 → R2 = P2 = m2·g (2)

Sobre la barra, en el equilibrio actúan las fuerzas representadas en la figura siguiente:

103
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

   
En la figura anterior N1 es la pareja (acción-reacción) de R1 y N 2 lo es de R2 (por lo que
 
N1 = R1 y N2 = R2). P3 es el peso de la barra y R la fuerza que el apoyo ejerce sobre la
barra.

La barra debemos considerarla un cuerpo extenso, puesto que no podemos afirmar que las
fuerzas actúan sobre un mismo punto de ella sin alterar la naturaleza de la situación física
en estudio (como ocurría antes con cada niño). En este caso, no basta con que la suma de
las fuerzas sea nula, también deberá serlo la suma de los momentos de dichas fuerzas (sea
cual sea el centro de momentos que se tome). Así pues, para la barra en situación de equi-
librio, se cumplirá:
    
Fres 3  N1  P3  R  N 2  0
    
M res 3  M N1  M P3  M R  M N2  0

En componentes, la primera ecuación solo tiene según OY y, por tanto, nos quedará:

-N1 – P3 + R –N2 = 0 → R = N1 + N2 + P3 → R = R1 + R2 + P3

Y si tenemos en cuenta (1) y (2) podremos expresar R como R = (m1+m2+m3)·g (3)

En cuanto a la ecuación del momento resultante, ésta solo tiene componente según el eje
OZ y si tomamos como centro de momentos el origen O (que coincide, como vemos, con

el punto de aplicación de N1 ), tendremos:
L
L  N 2   P3
L 2
0  N1   P3  d  R  L  N 2  0 → d 
2 R

Teniendo ahora en cuenta las ecuaciones (2) y (3) anteriores, obtenemos finalmente:

 2m2  m3  L
d    
 m1  m2  m3  2

Sustituyendo valores numéricos, con los datos del enunciado, resulta: d = 1’09 m

Análisis del resultado

El resultado literal obtenido es dimensionalmente homogéneo (L en ambos lados) y tam-


bién contempla las hipótesis de partida, así como los casos límite considerados. Por ejem-
plo, si se cumpliese que m1 = m2 = m, la distancia d valdría, precisamente, L/2. Además se
observa que si m2 aumenta, también lo hará d, y que lo mismo sucede con la longitud de la
barra L (a igualdad de los restantes factores).

Finalmente, vemos también que el resultado confirma que la masa de la barra es un factor
que se ha de tener en cuenta. Es lógico que así suceda, puesto que el peso de la barra equi-
vale al de una tercera masa que se halle en el centro de una barra ideal de masa nula con lo
que, en las condiciones imperantes en el problema, deberá ocurrir que d aumente cuanto

104
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

menor sea la masa de la barra (siempre a igualdad de los restantes factores). Esto se puede
comprobar fácilmente dando distintos valores numéricos a m3 en el resultado literal.

Refuerzo

Hemos diseñado una animación Modellus, con la que los alumnos pueden reforzar los
conceptos involucrados en este problema. Reproduce la situación, dibuja y calcula todas
las fuerzas involucradas, y obtiene la solución del problema, es decir, la distancia d del
punto de apoyo al origen de coordenadas, situado en la posición de la niña. En la pantalla,
se dispone de cuatro controladores manuales, con los que los estudiantes pueden modificar
los datos del problema: masa de la niña, masa del niño, masa de la barra y longitud de la
barra y ver cómo afectan tales modificaciones a cada una de las restantes magnitudes y al
resultado.

La imagen adjunta muestra el resultado cuando los datos coinciden con los que hemos
usado en esta resolución.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

105
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

19. Se mezclan 20 litros de agua caliente a 60 ºC con 50 litros de agua fría a 10 ºC.
Determinad cuál será la temperatura de equilibrio de la mezcla. Datos: calor especí-
fico del agua 1 cal/g·ºC, densidad del agua 1 g/cm3.

AOG
JCO
EOG

Se trata de una situación común en la vida cotidiana donde frecuentemente hay que regular
el agua caliente con la fría para obtener agua a una temperatura deseada. En este proceso se
produce una transferencia de energía mediante calor entre dos masas de agua que se hallan
a distinta temperatura inicial, pasando energía de la más caliente a la más fría. Durante ese
proceso, la temperatura inicial más alta va descendiendo mientras que la otra va aumentan-
do hasta que se ambas se igualan. Al valor final de la temperatura alcanzado se le llama
temperatura de equilibrio te.

Para resolver el problema partiremos de la situación más simple, en la que se supone que
las masas de agua que se mezclan forman un sistema perfectamente aislado del resto, de
forma que ninguna energía exterior entra a dicho sistema ni tampoco ninguna energía sale
del mismo al exterior. Partiendo de esta situación, nos preguntamos:

¿De qué dependerá y cómo dependerá esa temperatura de equilibrio?

Es lógico plantear, a igualdad de los restantes factores, la temperatura de equilibrio, te, de-
berá aumentar si lo hace la masa de agua caliente, m1. La masa de agua fría, en cambio,
deberá influir en sentido opuesto, y, por tanto, la temperatura de equilibrio, te, deberá au-
mentar cuando disminuya la masa de agua fría, m2. En cuanto a la influencia de las tempe-
raturas iniciales (t1 y t2) de ambas masas de agua en el resultado, lógicamente ocurrirá que
si aumenta cualquiera de ellas, también deberá aumentar la temperatura de equilibrio, te.

El conjunto de estas hipótesis se puede expresar, como sigue, de forma simplificada:

te = f (m1, t1, m2, t2)

106
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como es lógico, el valor de te deberá ser menor que t1 y mayor que t2, y en el caso particu-
lar de que las masas de agua mezcladas fuesen iguales (m1 = m2), la temperatura de equili-
brio debería ser justamente la media aritmética de ambos valores. [es decir, debería ser te =
(t1 + t2)/2]. También podemos imaginar algún caso límite evidente como, por ejemplo, que
si m1 tiende a 0, la temperatura de equilibrio tenderá a t2 o que si t1 = t2 = t → te = t.

Estrategia de resolución y resolución

Dado que el sistema se halla perfectamente aislado, el valor de la temperatura de equilibrio


vendrá determinado por el principio de conservación de la energía, según el cual, la ener-
gía térmica perdida por el agua caliente deberá coincidir exactamente con la energía térmi-
ca ganada por el agua fría.

Por tanto, el valor de te será aquel que cumpla:

m1·ce· (t1-te) = m2·ce· (te-t2)


m1  t1  m2  t 2
Despejando te de la ecuación anterior: t e 
m1  m2
Y sustituyendo valores numéricos:

m1  t1  m2  t 2 20  60  50  10
te    24'3º C
m1  m2 20  50

Si analizamos el resultado literal anterior, vemos en primer lugar que es dimensionalmente


homogéneo (T en ambos lados de la igualdad). Además también refleja claramente que
cuanto mayor sea t1 o mayor sea t2, más alta será la temperatura de equilibrio que se alcan-
ce (siempre a igualdad de los restantes factores).

También contempla los casos particulares considerados. Por ejemplo, está claro que si las
dos masas son iguales, el valor de la temperatura de equilibrio coincide con la media arit-
mética de las temperaturas iniciales, es decir: te = (t1+t2)/2, etc.

Sin embargo, no se reflejan tan claramente la influencia de los valores de las masas debido
a que las dos se encuentran tanto en el numerador como en el denominador. No obstante,
la expresión obtenida es coherente con las hipótesis enunciadas para ambas y basta ir dan-
do a m1 valores crecientes para darse cuenta de que te va aumentando cuanta más agua
caliente dispongamos inicialmente (manteniendo el resto de valores constantes). Análoga-
mente, bastaría ir dando valores crecientes a m2 (sin cambiar el resto de valores), para dar-
se cuenta de que te iría disminuyendo cuanta más agua fría hubiese de partida.

Finalmente, conviene percatarse de que, efectivamente el valor numérico de t e (24’3 ºC)


está comprendido entre los de t1 y t2 (60 ºC y 10 ºC respectivamente).

Nuevas perspectivas

En este problema hemos hecho la simplificación de que el sistema formado por ambas
masas de agua estaba perfectamente aislado. Naturalmente, la realidad no es así y siempre
hay una cierta cantidad de energía térmica transferida entre la mezcla de agua y el recipien-
te que la contiene. Podemos preguntarnos, pues, cómo se procedería en estos casos.
107
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la zona izquierda de la pantalla se muestra
animadamente la gráfica de la evolución de dos masas de agua (inicialmente caliente y
fría) hasta que se alcanza el equilibrio térmico entre ellas, mientras que en la zona derecha
se simula el proceso descrito en el problema. Entrando en la ventana dedicada a las condi-
ciones iniciales del problema, se pueden dar los valores que se desee a las masas de agua y
a sus temperaturas iniciales.

La imagen adjunta corresponde al caso en que los valores de todos los parámetros coinci-
den con los que hemos adoptado en esta resolución.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

20. Determinad cuál será la máxima profundidad que puede tener una piscina com-
pletamente llena de agua, para que una persona sentada a 3’3 m del borde y cuya
vista queda a una altura de 1’2 m sobre el suelo, pueda ver un objeto que se encuen-
tra en el fondo y al centro de la piscina. (Anchura de la piscina 15 m. Índice de re-
fracción del agua 1’33).

El objeto situado en el fondo refleja la luz en todas direcciones y esto podemos represen-
tarlo mediante rayos o líneas rectas que parten del mismo y solo si alguno de dichos rayos
alcanza al ojo de la persona, ésta podrá ver el objeto. Por otra parte, como los rayos parten
de un objeto sumergido en el agua, experimentarán una refracción desviándose de la nor-
mal, por lo que este hecho alterará las condiciones necesarias para la observación del obje-
to desde la superficie. (De hecho, el propio suelo de la piscina actúa como un objeto y co-
mo el índice de refracción del aire es menor que el del agua, el fenómeno de la refracción
hace que nos parezca que este se encuentra a menor profundidad de lo que realmente está,
con el consiguiente peligro de confusión en personas que no saben nadar).

En este problema se nos pide la máxima profundidad que podría tener la piscina para que
pudiera verse un objeto situado en su fondo, en determinadas condiciones. Conviene que
analicemos el problema y reflexionemos en primer lugar sobre lo que ocurriría en una
situación más sencilla que la planteada como sería el caso de que la piscina se encontrase
totalmente vacía.

Si la piscina está vacía, los rayos que h


salen del objeto no se desviarían. Po-
demos representar la situación mediante d
P
la figura adjunta en la que se observa
que desde la posición P hasta la R se ve Q H
el objeto, pero en la posición S (piscina
R
más profunda de lo que es) ya no se
vería. S D

Reflexionando a partir del dibujo anterior, es lógico plantear que cuanto mayor sea la altu-
ra h desde la que se observa, mayor será la profundidad máxima H a la que sería posible
ver el objeto (y que si h fuese 0 la profundidad H también lo sería). Por otra parte, cuanto
mayor sea la distancia d, menor será H, ya que al alejarnos del borde el rayo debería incli-
109
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

narse más para llegar a nuestros ojos (como caso extremo, podemos decir que cuando d
tienda a infinito H tenderá a 0 y viceversa). Finalmente, cuanto mayor sea la distancia D
del objeto a la pared de la piscina, mayor podrá ser H.

Así pues: H = H (h, D, d), que son datos presentes en el enunciado del problema.

¿Cómo podríamos hallar H?

Si nos fijamos en la figura anterior podemos darnos cuenta que los dos triángulos que se
forman son semejantes y aplicar las relaciones de proporcionalidad entre sus lados para
obtener la H buscada.

En efecto, la semejanza de triángulos nos permite escribir que:

H h h  D 1'2  7'5
 de modo que despejando H obtenemos que: H  = = 2’73 m
D d d 3'3

El resultado obtenido no solo es dimensionalmente homogéneo (L en ambos lados de la


igualdad) sino que además contempla todas las hipótesis enunciadas anteriormente.

Podemos ahora ir más lejos y plantearnos qué es lo que ocurrirá cuando la piscina se
llene completamente de agua.

Sabemos que un haz de luz al pasar del agua al aire se refracta alejándose de la normal, por
lo que podrán llegar al ojo del observador rayos desde puntos situados a mayor profundi-
dad (como, por ejemplo el punto S de la figura anterior). No obstante, también aquí habrá
una cierta profundidad máxima H’H a partir de la cual ya no se verá el objeto (que es
precisamente la que nos piden en el problema).

Dicha profundidad máxima dependerá de los N


r
mismos factores h, d y D que antes, pero ade- h
más influirá la diferencia en los índices de re-
d
fracción entre los medios 1 (agua) y 2 (aire), de 
modo que, de acuerdo con la ley de la refrac- i
ción ( n1  seniˆ  n 2  senrˆ ), cuanto mayor sea
Q H’
n1 y menor sea n2, mayor será el ángulo r̂ de
refracción y, por tanto la profundidad máxima a
la que se podrá ver el objeto aumentará. Natu-
ralmente, si n1 y n2 fuesen iguales, H’ se debe- P D
ría de hacer igual a H.

¿Cómo podríamos obtener la profundidad máxima H’?

Para determinar H’ habrá que conocer tg iˆ ya que, como se puede ver en la figura:

D
tgiˆ 
H'

110
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

De acuerdo con la ley de la refracción:


n n sen r
seniˆ  2  senrˆ de modo que dividiendo por cos iˆ tenemos: tg i  2  .
n1 n1 cos i
sen r
Por tanto, si pudiésemos calcular tendríamos resuelto el problema.
cos i

Para hacerlo, partimos de la figura anterior, de donde resulta:

d H'
sen r  cos   ; cos i 
d h
2 2
H'2  D2

n2 d H'2  D2
Por tanto: tg i   
n1 d 2  h2 H'

D
de donde podemos obtener finalmente: H '   h 2 n12  d 2 (n12  n22 )
n2  d

Y sustituyendo los datos: H’ = 7’5 m

Si analizamos el resultado literal que acabamos de obtener vemos en primer lugar que,
efectivamente, tal y como habíamos supuesto, la profundidad es ahora mayor que la obte-
nida para la piscina sin agua. Por otra parte contempla todas las hipótesis, incluyendo la de
que cuanto mayor fuese n1 y menor n2, más grande sería la profundidad permitida. Tam-
bién podemos ver que para el caso particular de que n1 = n2 (por ejemplo cuando se vacía
la piscina), el resultado se convierte en el anterior, es decir, H’ = H.

Otra cuestión interesante que podríamos plantearnos es cuál sería la profundidad aparente
que una persona diría que tiene una piscina al observar su fondo desde una cierta distancia
de la orilla.

Analizando la última figura, podemos ver que dicha profundidad coincidiría con la profun-
didad H calculada cuando hemos supuesto que la piscina estaba vacía, que es de donde
parece provenir el rayo refractado, de modo que:

D  h h n1  d (n1  n2 ) h 2 n12  d 2 (n12  n22 )


2 2 2 2 2

H'  H
d n2  h n2  h

y despejando obtenemos finalmente:

n2  h
H  H '
h 2 n12  d 2 (n12  n22 )

Así el fondo de una piscina de 2 m de profundidad, visto desde la posición indicada, pare-
cería estar a 0’73 m y resultar un serio peligro para quienes además de no conocer el fe-
nómeno de la refracción tampoco sepan nadar.

111
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la pantalla se muestra la situación y se dispone
de tres controladores manuales con los que se pueden modificar los datos del problema
(índice de refracción del agua, altura del ojo y distancia de la persona a la piscina). La
animación calcula el valor de la profundidad máxima de la piscina que permite que se vea
el objeto sumergido, ajusta el dibujo a cada caso concreto que determina el valor de los
parámetros.

La imagen siguiente muestra el resultado cuando los datos coinciden con los que hemos
usado en la segunda parte de esta resolución, es decir, con la piscina llena de agua. A partir
de este caso particular, los alumnos pueden modificar cualquiera de los parámetros, para
poner en juego sus hipótesis, incluyendo cualquiera de los casos límite. Por ejemplo, pue-
den hacer que disminuya el índice de refracción de la piscina hasta igualarlo al del aire
(n=1). Entonces, obtendrán la solución del primer caso que hemos obtenido aquí, corres-
pondiente a una piscina vacía.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

112
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

21. Durante el año 2017 el telescopio espacial Kepler descubrió que alrededor de la
estrella catalogada como GJ 9827 orbitan tres planetas similares a la Tierra. ¿A qué
velocidad tendría que viajar una nave para llegar a uno de esos planetas, situado a
100 años luz de la Tierra y que sus tripulantes pudieran confirmar la posibilidad de
establecer allí una colonia terrestre?

Planteamiento cualitativo

Se trata de un tema interesante que ha sido planteado muchas veces en el cine y la literatu-
ra de ciencia-ficción. Sin embargo, en la actualidad ha adquirido más relevancia debido a
los graves problemas que amenazan la vida en nuestro planeta, como el cambio climático,
la superpoblación o la posibilidad de una guerra nuclear devastadora. El científico Step-
hen Hawking no era muy optimista en cuanto a la solución de este tipo de problemas y en
2017 afirmaba que la humanidad no tiene futuro si no coloniza el espacio. La cuestión
que se plantea en este problema es en qué medida eso sería hoy factible.
Un aspecto importante a considerar previamente es el cuerpo teórico de conocimientos
que se ha de utilizar. Si alguien aplicara la mecánica newtoniana, concluiría que los astro-
nautas deberían viajar a una velocidad mayor que la velocidad de la luz para así llegar
antes de cumplir los 80 años. En efecto, si queremos que, por ejemplo, el viaje dure 50
años, aplicando las ecuaciones de la cinemática clásica al caso planteado, es fácil obtener
que la velocidad sería de 600.000 km/s, es decir, el doble que la velocidad de la luz. Se
trata de un resultado incorrecto ya que, como sabemos, nada puede moverse a mayor ve-
locidad que la luz. Algunas personas, utilizan este hecho para argumentar que los astro-
nautas jamás podrían llegar vivos a ese planeta, puesto que, al no poder siquiera igualar su
velocidad a la de la luz, siempre emplearían más de 100 años en hacer el viaje. Natural-
mente, el error de esta argumentación se debe a que en ella se combina un hecho relativis-
ta (la existencia de una velocidad límite c), con la definición clásica de la velocidad como
el cociente entre una longitud y un tiempo que se suponen ambos absolutos.

Un planteamiento correcto de la situación exige abandonar la mecánica de Newton y susti-


tuirla por la Teoría Especial de la Relatividad, en la que se ha de considerar el carácter
relativo de las longitudes y los intervalos de tiempo. Más precisamente, al plantear el pro-
blema en el marco de esta teoría hemos de tener en cuenta que el intervalo de tiempo que
corresponde a la duración del viaje es mayor en un sistema de referencia ligado a la Tierra
que en otro referencial ligado a la nave, siendo la diferencia entre ambos tiempos, tanto
mayor cuanto mayor sea la velocidad de la nave con respecto a la Tierra 13. Por tanto, se
intuye un camino hacia la solución consistente en hacer que la velocidad de la nave (con
respecto a la Tierra) tenga un valor lo suficientemente elevado como para conseguir que la
duración del viaje (medida en la nave) sea inferior a la vida media estimada de los astro-
nautas que viajan en ella, aunque ello será a costa de que esta misma duración sea mucho
mayor con respecto a la Tierra, ya que como sabemos, ambos intervalos de tiempo están
relacionados mediante la ecuación:

13
Al tiempo que un observador, solidario a un determinado sistema de referencia, mide como intervalo de
tiempo transcurrido entre dos sucesos que comienzan y terminan en un mismo punto o lugar de dicho sistema
de referencia, se le denomina en muchos textos como “tiempo propio” Δt0. Por el contrario, si los sucesos
ocurren en puntos distintos del sistema de referencia considerado, ese intervalo de tiempo suele denominarse
como “tiempo impropio” Δt (y este es siempre mayor que el tiempo propio).

113
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

t 1
  Siendo γ una constante dada por:  
t 0 v2
1
c2

Una vez expresado el planteamiento anterior es necesario imponer algunas condiciones


simplificadoras a la situación. Las leyes cinemáticas más básicas de la cinemática relativis-
ta (que son las que se ven en Bachillerato) corresponden al cambio de algunas magnitudes
entre sistemas inerciales (SRI) y en la situación real ni la nave, ni la Tierra, ni el planeta
lejano lo son. Por ello, resulta necesario suponer poco importante la aceleración centrípeta
que tiene el centro de la Tierra en su movimiento alrededor del Sol, con objeto de adoptar
dicho centro terrestre como origen de un sistema de referencia K. Además, para utilizar las
relaciones entre longitudes y tiempos, relacionando el punto de vista de un observador
terrestre con el punto de vista de un tripulante de la nave, no se considerarán los procesos
de despegue y de aterrizaje, porque son acelerados. También despreciaremos la influencia
gravitatoria del resto de objetos del Universo sobre la nave a lo largo del viaje. Esto parece
bastante razonable porque la fuerza gravitatoria disminuye muy deprisa con la distancia y
se puede considerar a la nave muy alejada de otros objetos celestes durante el viaje (las
distancias medias entre objetos celestes son enormes en comparación con el tamaño de
dichos objetos). Finalmente, supondremos que la nave dispone o es capaz de generar todo
lo necesario para poder realizar tal viaje, manteniendo a los astronautas en buenas condi-
ciones, que la vida media de los mismos es del orden de 80 años y que al comenzar el viaje
tienen 30 años de edad.
Con todas las condiciones impuestas anteriormente (cuya plausibilidad en la situación real
habrá que evaluar más adelante a la luz de los resultados que se obtengan) la nave viajaría
desde la Tierra hacia el planeta lejano a una velocidad de crucero constante. Entonces se
puede hacer operativa la situación problemática expresando que la magnitud buscada es el
valor mínimo que ha de poseer esa velocidad para que los astronautas lleguen al planeta
antes de que transcurra un cierto intervalo de tiempo, obtenido en la nave. Este intervalo de
tiempo, medido por los viajeros, deberá ser tal, que alcancen su objetivo antes de superar
su vida media estimada.

Hipótesis

Cabe plantear que la velocidad buscada dependa de la separación entre la Tierra y el pla-
neta (una distancia propia14 L0, porque se determina en el SRI de la Tierra, en el cual tanto
la Tierra T como el planeta P se consideran en reposo), del tiempo límite estimado para el
viaje (o, lo que es igual, del tiempo propio que pueden medir los astronautas en la nave,
t0) y, también, de la velocidad de la luz c.

v = f (L0, Δt0, c)

Más precisamente, esperamos que, a igualdad de los restantes factores:

14
Si el objeto, cuya longitud se mide, permanece en reposo respecto del observador, la longitud que mide
dicho observador se llama longitud propia L0. Por el contrario, si el objeto se mueve respecto del observador,
la longitud del objeto que mide dicho observador suele denominarse como “longitud impropia” L (siempre
menor que la primera).

114
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

 Cuanto mayor sea la distancia propia entre la Tierra y el planeta, Lo, mayor debería
ser v, es decir, más deprisa deba viajar la nave hacia el planeta para lograr que sus
tripulantes lleguen allí vivos.

 Del mismo modo, esperamos que, cuanto mayor sea el tiempo estimado de vida de
los astronautas en la nave, Δt0, más despacio podrá viajar esta sin que mueran antes
de llegar al planeta.

 Por último, también es lógico pensar que en un hipotético Universo, donde el límite
superior de velocidades c fuera mayor, el valor de la velocidad mínima buscado, de
alguna manera, también se vería afectado.
Se pueden plantear también algunos casos límite de fácil interpretación. Por ejemplo:

 Si la distancia entre la nave y el planeta fuera nula, es evidente que la nave no ne-
cesitaría ni siquiera emprender el viaje para llegar al planeta. Por tanto, para L0 
0, se debería cumplir también v  0.

 Por otra parte, si los tripulantes pudieran vivir eternamente (t0  ) la nave podría
ralentizar su viaje todo lo que se deseara (v  0).

¿Qué ocurriría en los casos extremos opuestos (L0   y t0  0)? ¿Y para valores ex-
tremos de la velocidad de la luz c, es decir, suponiendo que c  o que c  0?

Estrategias de resolución

Se puede intentar resolver el problema adoptando un SRI, K, ligado a la Tierra, y expresar


la velocidad de la nave respecto de dicho sistema. En ese sistema de referencia, la Tierra y
el planeta están en reposo, y la nave se desplaza con velocidad v desde la Tierra al planeta,
tal como se muestra en la figura siguiente:

Adoptando este punto de vista, la velocidad buscada es el cociente entre la distancia de la


Tierra al planeta (L0) y la duración del viaje en el sistema de referencia ligado a la Tierra
(Δt). Por lo tanto, usaremos la fórmula de la dilatación de tiempos para relacionar la dura-
ción del viaje en este sistema de referencia con la duración de ese mismo viaje propia (t0).

Alternativamente se puede adoptar un SRI, K’, ligado a la nave, tal como muestra la figura
siguiente. Para cualquier observador situado en dicho sistema de referencia, la nave está en
reposo y una hipotética varilla con extremos en la Tierra y en el planeta atraviesa el origen
del SRI K’ con una rapidez v constante.
115
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Según este punto de vista, la velocidad buscada depende de la longitud de la varilla que
miden los astronautas (una longitud, L, que se mueve respecto de K’) y de la duración del
viaje medida también por ellos (un intervalo de tiempo propio t0, que pueden medir los
astronautas y corresponde a un proceso que empieza y acaba en el mismo punto de este
sistema de referencia K´). Por tanto, en este caso habrá que utilizar la fórmula de la con-
tracción de longitudes para relacionar la longitud del viaje para este sistema de referencia
(L) con la longitud propia (L0).

Resolución operativa
Siguiendo la primera estrategia de resolución, escogemos como sistema de referencia la
Tierra. En ese caso, podemos escribir:
L
v 0
t
Si tenemos ahora en cuenta la ley de dilatación de tiempos t    t0 obtenemos:

L0
v
  t 0

1
Y sustituyendo en la expresión anterior   , obtenemos finalmente:
v2
1 2
c
L0  c
v
L  c 2 t 02
2
0

Comprobad que se obtiene el mismo resultado utilizando la segunda estrategia.

Análisis del resultado


Analizando el resultado literal anterior, podemos ver en primer lugar que es dimensional-
mente homogéneo (L/T en ambos lados del signo igual). Se trata de una condición necesa-
ria (aunque no suficiente) para que sea correcto. Vemos también que, tal y como se había
supuesto, la velocidad buscada depende de L0, Δt0 y c, de forma que v aumenta cuando (a
igualdad de los restantes factores) L0 aumente, Δt0 disminuya y c aumente.

116
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

El hecho de que v sería mayor de la calculada, si estuviésemos en un universo hipotético


en el que c fuese más grande, se comprende si tenemos en cuenta que el cociente entre los
tiempos impropio y propio ha de ser constante y que esa constante es, precisamente γ. Es
decir:

t 1
  donde  
t 0 v2
1 2
c

Si nos fijamos en la expresión de γ, vemos que, cuanto mayor fuese el valor de c, menor
sería γ, y, por tanto, ese cociente entre los tiempos se reduciría, de modo que para que siga
valiendo lo mismo, necesariamente, si c aumentase v también debería aumentar para que
los astronautas pudiesen llegar vivos. Otra forma de ver esto es pensar que lo verdadera-
mente determinante es el cociente v/c. Si este cociente disminuye lo suficiente (porque c
aumente), podemos llegar al caso de que γ sea prácticamente 1, con lo que ya no estaría-
mos en condiciones relativistas y el viaje no se podría realizar porque el tiempo medido en
el interior de la nave sería el mismo que el medido en la Tierra.

Además se cumplen los casos límite y cuando L0 → 0, se obtiene que v → 0 y para Δt0 →
∞, se obtiene v → 0. En cuanto a los casos extremos opuestos, en el caso que L0 → ∞ y en
el caso de que Δt0 → 0, podemos calcular los límites correspondientes, con lo que obtene-
mos:
c
lim v( L0  )  lim ( L0  ) c
c 2 t 02
1 2
L0

L0  c
lim v( t0 0)  lim ( t0 0) c
L20  c 2 t 02

Estos resultados son muy ilustrativos. En efecto, el hecho de que v  c cuando la distan-
cia entre la Tierra y el planeta se hace tender a infinito y cuando la duración del viaje se
hace tender a cero, enseña que la velocidad de la luz c es en relatividad el límite máximo
de la velocidad de cualquier objeto. Esto significa que c juega en esta teoría el mismo pa-
pel que jugaría una velocidad infinita en la física newtoniana.

Por lo que se refiere a hipotéticos valores extremos de la constante c, fácilmente se com-


prueba que para c  0, también v  0.

Y que, calculando el límite para c  , se obtiene:

L0  c L0 L0
v  lim ( c )  lim ( c ) 
L  c t
2 2 2
L 2 t 0
0 0
 t 02
0
2
c

117
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Este último resultado muestra que establecer este límite (∞), equivale a decir que es posi-
ble alcanzar cualquier velocidad por grande que sea. Por lo tanto, supone una vuelta a los
planteamientos de la mecánica de Newton. Entonces, el tiempo sería absoluto y el espacio
también, de manera que no habría diferencia entre tiempo y longitud en diferentes sistemas
de referencia. Por eso, en este caso extremo se obtiene el mismo resultado que proporcio-
naría la mecánica newtoniana.

Esta última conclusión es un exponente de un concepto de una importancia capital: el he-


cho de que la mecánica de Newton se puede considerar una teoría límite de la relatividad
especial, en el sentido de que sus leyes o sus expresiones se pueden deducir de las relativis-
tas haciendo a la velocidad de la luz, c, tender a infinito o, lo que es equivalente, haciendo
al cociente v/c tender a cero.

Resultados cuantitativos

Sustituyendo en el resultado literal anterior c = 1 año-luz/año y considerando Δt0 = 50


años, se obtiene:

L0  c 100  1
v = = 0’89 años-luz/año o, lo que es equivalente: v = 0’89·c
L  c t
2
0
2 2
0 100 2  1  50 2

Es decir, la nave tendría que viajar a una velocidad muy elevada, igual al 89 % de la velo-
cidad de la luz, para que el viaje durara 50 años (lo que equivale a que los astronautas lle-
gasen al planeta con una edad de 80 años). Y aun siendo así, podemos pensar que se trata
de una edad excesiva. Si queremos que lleguen más jóvenes, por ejemplo a los 55 años, la
duración del viaje (medida por los astronautas) debería reducirse a 25 años. Cabe plantear-
se entonces:

¿Cuál sería la velocidad de crucero en ese caso?

Para calcularla, basta con volver a utilizar la expresión anterior, cambiando Δt0 = 50 años
por Δt0 = 25 años, con lo que se obtiene v = 0’97·c, es decir, ¡el 97 % de la velocidad de la
luz! Como vemos, disminuir la duración del viaje de 50 a 25 años, supone incrementar de
forma muy notable la velocidad de crucero de la nave hasta que alcance un valor cercano,
nada menos que al 97% de la velocidad de la luz.

En seguida nos referiremos a la gran dificultad que tendría alcanzar estas enormes veloci-
dades, pero, de entrada, podemos avanzar que aunque se pudieran lograr, las posibilidades
de que la misión tuviera éxito disminuirían drásticamente bajo estas condiciones. Sería, por
ejemplo, extremadamente difícil evitar posibles choques de cuerpos contra la nave, porque
aunque (como hemos comentado al plantear las condiciones simplificadoras del problema)
el espacio está muy vacío, incluso gránulos de polvo a esa velocidad tan enorme, podrían
ser letales y, desde luego, si fuese un sólido un poco más grande, a casi 300.000 km/s será
prácticamente imposible "verlo" y reaccionar con antelación suficiente.

Otro problema fundamental sería la energía necesaria. Teniendo en cuenta que la energía
cinética viene dada por:
 1 
Ec = E – E0 = m·γ·c2 - m·c2 = m·c2 (γ -1) = m  c 2    1
 1  v /c 
2 2

118
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Podemos estimar un valor mínimo para dicha energía tomando como referencia una nave
pequeña, como es la Estación Espacial Internacional (unas 420 toneladas, sin contar el
combustible y los posibles tripulantes) y suponiendo que “nos conformamos” con que al-
cance la velocidad menor entre las anteriormente consideradas (v = 0’89 c → γ = 2’193).
Con estos valores obtenemos que, solamente para llevar a la nave hasta tal velocidad, ya se
necesitaría una energía de:

Ec = m·c2 (γ -1) = 4’2·105 (3·108)2 (2’193 – 1) = 4’5 · 1022 J

El consumo energético mundial total en un año viene a ser del orden de entre 10 20 J y 1021
J. Por tanto, esta energía cinética que ha que adquirir la nave viene a representar el consu-
mo energético mundial actual totalizado durante varias decenas de años.

Y aún podemos entrever otras imponentes dificultades, por ejemplo: ¿Cómo mantener
sanos a los tripulantes y sus posibles descendientes? ¿Cómo acelerar la nave al despegar
hasta alcanzar la velocidad de crucero adecuada? ¿Cómo frenar la nave desde una veloci-
dad cercana a la de la luz hasta que pueda aterrizar?...

Son tantos los obstáculos y tan grandes, que hacen que, en estos momentos, sea mucho
más rentable (y aconsejable) centrar todos nuestros esfuerzos en afrontar seriamente los
graves problemas que amenazan nuestra supervivencia y la del resto de seres vivos en lu-
gar de intentar colonizar otro planeta.

Refuerzo

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema se puede trabajar con dos ani-
maciones interactivas que reproducen esta misma situación, respectivamente desde cada
uno de los dos sistemas de referencia (punto de vista de la Tierra y punto de vista de los
viajeros). En ambas, se pueden modificar los parámetros y ver cómo afectan al resultado
del problema. Dichas animaciones están disponibles en un apartado de la página Web de
Materiales Didácticos de la Sección Local de Alicante de la Real Sociedad Española de
Física: http://rsefalicante.umh.es/TemasRelatividad/relatividad13.htm

119
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

22. ¿Qué valor ha de tener una resistencia eléctrica para hacer un papel equivalente
al de otras dos resistencias?

Planteamiento cualitativo y emisión de hipótesis

En los circuitos eléctricos se utilizan frecuentemente resistencias de distintos valores. Afor-


tunadamente no es necesario tener resistencias de todos los valores ya que podemos aso-
ciar las resistencias disponibles de tal forma que equivalgan a otra cuyo valor sea el que
nos interese. Esto es lo que se plantea en este problema: Encontrar una resistencia Re que
haga el mismo papel en un circuito determinado que otras dos resistencias dadas (R1 y R2).

Si reflexionamos sobre lo que se pide veremos que las posibilidades se reducen solo a dos:

¿Qué se entiende por hacer el mismo papel que otras dos?

Como es lógico, eso significa que ni la intensidad de corriente que indica el amperímetro A
ni la diferencia de potencial que indica el voltímetro V deberán verse alteradas al sustituir
las resistencias R1 y R2 por su resistencia equivalente Re.

Emisión de hipótesis

Podemos plantearnos ahora de qué dependerá el valor de Re buscado.

Cabe pensar que dicho valor dependerá de los valores de R1 y R2:

Re = f (R1 , R2)

Nos centraremos aquí en la primera de las situaciones planteadas (conexión en paralelo).


En este caso, es de esperar que si una de las resistencias (por ejemplo, R2) se hace muy
grande (tiende a infinito) -es decir, se trata de un aislante perfecto- toda la corriente pasará
por la otra (R1), con lo que la situación sería equivalente a tener un circuito con una sola

120
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

resistencia (R1) y se cumplirá que Re = R1. Por el contrario, si una cualquiera de las dos
resistencias se hace muy pequeña (tiende a 0) -es decir, se trata de un “conductor perfec-
to”- toda la corriente pasará por ella sin ningún impedimento y, por tanto, Re = 0

Estrategia de resolución y resolución:

Para determinar la resistencia equivalente Re, podemos aplicar la ley de Ohm a cada una
de las resistencias R1, R2 y Re, teniendo en cuenta que el valor de V es el mismo para cada
una de ellas (puesto que se hallan conectadas a los mismos puntos del circuito). Natural-
mente, esto no ocurre con la intensidad de la corriente, que al llegar a la primera bifurca-
ción se divide en dos, de forma que I = I1 + I2, para luego volver a sumarse cuando se
vuelven a juntar los hilos conductores.

Se trata, pues, de aplicar la ley de Ohm a cada una de las resistencias para obtener el valor
de la intensidad de corriente que pasa por ella y luego aplicar la relación I = I1 + I2 de don-
de podremos despejar la resistencia equivalente Re, buscada.

V
Aplicando ley de Ohm a R1: I 1 
R1

V
Aplicando ley de Ohm a R2: I 2 
R2

V
Aplicando ley de Ohm a Re: I 
Re

V V V
Sustituyendo en I = I1 +I2 →   y despejando Re, obtenemos finalmente:
Re R1 R2

R1  R2
Re 
R1  R2

Análisis del resultado y nuevas perspectivas

Si analizamos el resultado literal obtenido, podemos ver que además de ser dimensional-
mente homogéneo (R en ambos lados), permite verificar todas las hipótesis enunciadas al
comienzo. Pero, también permite darse cuenta de algo en lo que no habíamos pensado ini-
cialmente. En efecto: basta dividir por R2 (o por R1) numerador y denominador para ver
que la resistencia equivalente a otras dos que se hallan en paralelo siempre deberá tener un
valor menor que el de R1 y también menor que el de R2. Este hecho, puede servir cuando
se proceda al análisis del resultado cuantitativo obtenido, en cuyo caso, un valor de Re
superior a R1 o a R2, debería llevar a descartarlo y revisar lo que se ha hecho. Por otra par-
te, en el caso particular de que las dos resistencias fuesen iguales (R1 = R2 = R), la resisten-
cia equivalente valdría justamente Re = R/2.

Calculad ahora el valor de la resistencia equivalente a otras dos conectadas en serie.

121
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Los alumnos pueden practicar el cálculo de la resistencia equivalente a otras dos, usando
una animación Modellus que hemos elaborado. En la pantalla se pueden insertar directa-
mente los valores que se desee de cada una de las dos resistencias, R1 y R2, y la animación
calcula automáticamente la resistencia equivalente, Re, en serie y en paralelo.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

122
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

23. Sea un condensador plano vertical cargado a una dife-


rencia de potencial de 5000 V. Entre sus placas, separadas
20 cm, se sitúa un péndulo eléctrico cuya esfera metálica
tiene 1 mm de radio y una densidad de 5 g/cm3. Determi-
nad el ángulo que formará el péndulo si la esfera del mis-
mo se cargó a 2000 V.

Un condensador es un dispositivo formado por dos partes metálicas (llamadas armaduras) que
están separadas por un aislante. En nuestro caso, las partes metálicas son dos placas de super-
ficies planas y paralelas como se indica en la figura del enunciado y el aislante será el aire.

¿Qué es lo que sucede cuando dos láminas conductoras, iguales, descargadas y paralelas,
se conectan a los extremos de un generador?

Al estar las láminas inicialmente descargadas, el potencial en ellas será nulo, de modo que
por los hilos conductores circularán cargas hasta que el potencial en A sea igual que el del
polo positivo B del generador (y el potencial en D igual que el de C), es decir, hasta que la
diferencia de potencial entre las láminas sea la misma que entre los extremos del genera-
dor, siendo la carga adquirida por las láminas igual y de signo contrario (A positiva y D
negativa). Las cargas suministradas por el generador a cada lámina se distribuirán por su
superficie alejándose lo más posible unas de otras (ya que se repelen y las láminas son
conductoras) hasta alcanzar una situación de equilibrio (reposo).

Entre las láminas del condensador cargado se establece un campo eléctrico uniforme crea-
do por las distribuciones de carga existentes en ellas. Dicho campo es perpendicular a las
láminas (sentido desde la positiva a la negativa) y su módulo vale E = VAD/d siendo VAD la
diferencia de potencial existente entre las láminas (igual a la suministrada por el generador
VBC) y d la distancia a que se hallan separadas.

En el problema se nos dice que entre las láminas de un condensador plano se introduce un
péndulo cuya esfera se halla cargada eléctricamente.

¿Qué le ocurrirá a la esfera?

Para comprender lo que le sucede, conviene comenzar


viendo qué fuerzas actúan sobre ella. Al encontrarse en
el seno de un campo eléctrico y estar cargada, sobre la
  
esfera, además del peso P y de la tensión T del hilo,
actuará una tercera fuerza que será la fuerza electrostáti-

ca Fe ejercida por el campo. En consecuencia la esfera
pierde la situación de equilibrio en la que se encontraba
(hilo vertical y tensión igual al peso) y pasa a otra (tam-
bién de equilibrio), en la que se ha de cumplir que:
  
Fe + P + T = 0

123
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Como podemos ver en la figura, el hilo del péndulo se desviará un cierto ángulo  respecto
de la vertical. Podemos plantearnos ahora:

¿De qué dependerá dicho ángulo y cómo dependerá?

Cabe esperar el ángulo φ que se desvía la bolita cargada con respecto a la posición verti-
cal dependa de la carga del péndulo, q, de la diferencia de potencial entre las placas, VAD,
del peso (masa, m, y gravedad, g) de la bolita y de la distancia entre las placas, d:

φ = f (q, VAD, m, g, d)

Concretamente, cabe esperar que cuanto mayor sea la diferencia de potencial entre las lá-
minas, VAD, mayor sea el ángulo buscado, puesto que una diferencia de potencial mayor
implica que sea mayor la intensidad del campo eléctrico establecido entre las placas. Tam-
bién es lógico plantear que cuanto mayor sea la carga, q, de la esfera, sea mayor el ángulo
buscado, puesto que si q es mayor, la fuerza eléctrica sobre la bolita también lo es (Fe =
q·E). En cuanto a la influencia del peso de la bolita, cuanto mayor sean tanto m, como g,
cabe esperar que sea menor el ángulo buscado, porque la fuerza peso se ejerce sobre el
péndulo eléctrico en dirección vertical y descendente. Finalmente, con respecto a la in-
fluencia de la distancia entre las placas, d, cabe esperar que cuanto mayor sea esta, menor
sea el valor del ángulo, porque el campo eléctrico que se establece entre las placas es in-
versamente proporcional a d (E=VAD/d).

Es posible también imaginar algunos casos límite evidentes como, por ejemplo, que si la
diferencia de potencial fuese nula el péndulo no se desviaría y, consecuentemente,  val-
dría 0; o que si el peso fuese nulo (por ejemplo, si no hubiese gravedad), el ángulo debería
ser 90º.

Estrategias de resolución y resolución

Una posible estrategia para obtener, , es empezar aplicando la condición de equilibrio:


  
Fe + P + T = 0

Seguidamente habrá que expresar cada uno de los vectores en función de sus componentes
escalares y despejar .

De esta forma tenemos:


 
Fe = q· E = q· (E, 0) = (qE , 0)

P = (0 , -P) = (0 , -mg)

T = (Tx , Ty ) = T  cos(90   ) , Tcos  = (-Tsen  , Tcos )
  
Sustituyendo en: Fe + P + T = 0  (qE , 0) + (0 , -mg) + (-Tsen  , Tcos ) = 0

La ecuación vectorial obtenida puede descomponerse en dos escalares:

qE -Tsen  = 0  Tsen  = qE

124
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Tcos  - mg = 0  Tcos  = mg

qE
Dividiendo entre si ambas ecuaciones obtenemos: tg 
mg

V AD q  V AD
Y teniendo en cuenta que E  , obtenemos finalmente: tg 
d mg  d

Podemos ahora, analizar este primer resultado, comprobando que, además de ser dimen-
sionalmente homogéneo), contempla las hipótesis iniciales siendo fácil ver, por ejemplo,
que cuanto mayor sea la carga q mayor será el ángulo  (siempre a igualdad de los restan-
tes factores), o que si el campo gravitatorio fuese nulo tg  sería , lo cual corresponde a
un ángulo de 90º y que si no hubiese diferencia de potencial entre las placas, tg  sería 0
(lo que corresponde a un ángulo de 0º o hilo en la vertical).

Ahora bien, teniendo en cuenta cuáles son los datos que proporciona el enunciado, para
calcular el valor de  todavía nos queda averiguar el valor de q y de la masa de la esfera
conductora. Para obtener la carga, q, sabemos que la esferita se cargó a 2000 V.

q
Por tanto, a partir de V = K  podemos despejar q:
R

VR 2000 103


q= = = 2’22·10-10 C
K 9 109

En cuanto a la masa, como conocemos la densidad basta hacer m = ·V siendo V el vo-
lumen de la esferita y  su densidad, de manera que:

4
m = 5000   3 (103 )3 = 2’1·10-5 kg
3
Sustituyendo los valores numéricos hallados en el resultado literal, obtenemos:

tg  = 2’7·10-2   = 1’5º

Como es lógico este dispositivo se puede utilizar también para, conocido experimental-
mente el valor del ángulo que se desvía el péndulo, poder determinar el valor de una carga
desconocida.

125
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Para reforzar este problema, los alumnos pueden usar una animación Modellus, que hemos
elaborado sobre él. En la pantalla se representa el montaje y se resuelve el problema.

Hemos incluido también en la pantalla tres controladores manuales con los que los alum-
nos modificar tres de las variables de las que depende el ángulo buscado (el potencial eléc-
trico entre las placas, la masa de la bolita cargada y la carga) poniendo así a prueba sus
hipótesis. Entrando en la ventana de las condiciones iniciales del problema, también pue-
den alterar el valor del resto de las magnitudes intervinientes.

La imagen siguiente muestra el resultado cuando los valores de todos los parámetros coin-
ciden con los que hemos adoptado en esta resolución literal del problema.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

126
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

24. Una pequeña carga q positiva de 10 nC y 0’1 mg de masa, se abandona junto a la


lámina positiva de un condensador de placas planas, verticales y para separadas 5 cm
entre sí. Sabiendo que la diferencia de potencial entre las placas es de 104 V, determi-
nad la rapidez con que la carga choca contra la otra lámina.

Comenzaremos por realizar un análisis cualitativo de la situación planteada:

Al dejar una partícula cargada positivamente junto a


la lámina positiva, estará sometida a la acción de dos
 
fuerzas: la fuerza electrostática, Fe y el peso P , que
le provocarán un movimiento de trayectoria curva, en
principio, desconocida y que podremos estudiar si
tomamos un sistema referencial cartesiano y utiliza-
mos un tratamiento vectorial, para deducir las carac-
terísticas del movimiento y poder dar así respuesta a
lo que se nos pregunta.

La aceleración con que se mueve la partícula cargada será:


  
 Fres Fe  P (qE,0)  (0, mg)  qE 
a     , g 
m m m m 

Suele ser habitual que el valor de la fuerza electrostática sea mucho mayor que el peso, de
forma que podamos despreciar el efecto de esta última fuerza. Con esta aproximación el
problema se simplifica puesto que si se tiene en cuenta sólo la fuerza electrostática, la par-
tícula describirá un movimiento rectilíneo y uniformemente acelerado, moviéndose desde
la lámina positiva hacia la negativa, que podremos estudiar aplicando un tratamiento esca-
lar. En ese caso la aceleración será:

Fe qE q V
a=   a donde V representa la diferencia de potencial entre las placas
m m md

Considerando que t0 = 0; v0 = 0 y e0 = 0  v = a·t y e = at2/2, en el

problema hemos de calcular la rapidez con que llegará la partícula a la lámina negativa.

Reflexionad sobre los factores que pueden influir en dicha rapidez y sugerid una posible
estrategia para determinarla.
127
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

En principio podemos pensar que la rapidez buscada, vB, dependerá del valor de la carga,
de la diferencia de potencial existente entre las placas, de la masa de la partícula cargada y
la distancia “d” entre las placas del condensador.
v = f(q, V, m, d)

También podemos intentar precisar más y avanzar la forma en que debería influir cada una
de las variables anteriores (manteniendo constantes las restantes). En principio, cabe espe-
rar que dicha rapidez, v, sea mayor cuanto mayor sea la carga de la partícula, q, ya que al
aumentar, q, implica aumentar el módulo de la fuerza eléctrica (Fe = q·E) que le ejerce el
campo establecido entre las placas. También es lógico plantear que la rapidez, v, sea ma-
yor cuanto mayor sea la diferencia de potencial entre las placas, V, puesto que un aumento
de V implica un aumento de la intensidad del campo eléctrico, E. En cuanto a la influencia
de la distancia entre las placas, d, cabe plantear que cuanto mayor sea d, mayor será tam-
bién la rapidez buscada, v, porque la aceleración a la que estaría sometida la partícula ac-
tuaría durante más tiempo. Finalmente, por lo que se refiere a la masa de la partícula, es-
peramos que cuanto mayor sea, m, menor sea la rapidez buscada, puesto que una masa
(inercial) mayor, implica una aceleración menor, para una fuerza eléctrica dada (a = Fe/m).

Una posible estrategia para obtener la rapidez que se nos pide consiste en utilizar la ecua-
ción: v = a·t, determinando previamente el instante t’ en que la partícula alcanza la otra
lámina. Para ello hemos de darnos cuenta que en ese preciso instante se cumplirá e = d, de
modo que:

1 2 2d 2q  VAB
d= at'  t’ =  v = a·t’ = 2ad  v 
2 a m

El resultado obtenido es dimensionalmente homogéneo y confirma las hipótesis que reali-


zamos anteriormente respecto a los factores que influirían en la rapidez y cómo lo harían.

2qVAB
Sustituyendo los valores numéricos, nos queda: v  = 44’72 m/s
m

El resultado literal obtenido, es dimensionalmente homogéneo (L·T-1 en ambos lados de la


igualdad) y confirma todas las hipótesis excepto la que se refiere a la influencia de la dis-
tancia “d” entre las dos placas. Dado que este factor no aparece en el resultado, hemos de
concluir que sea cual sea esa distancia, para una misma diferencia de potencial entre am-
bas, una misma partícula cargada siempre llegaría a la otra placa con la misma velocidad.
Esto se debe a que conforme aumenta la distancia (a igualdad de los restantes factores, q,
V y m), la aceleración de la partícula disminuye (recordemos que a = qV/md).

Sugerid y llevad a cabo otra estrategia para obtener la rapidez que se demanda.

El problema también se puede resolver mediante consideraciones de trabajo y energía.

En efecto, si designamos como estado A el correspondiente a cuando se abandona la partí-


cula cargada sobre la lámina positiva y como estado B cuando ésta llega a la lámina nega-
tiva, podemos aplicar entre dichos estados la ecuación que relaciona el trabajo realizado

128
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

por la fuerza resultante con la variación producida en la energía cinética y de ahí tratar de
obtener la rapidez vB.
Como la única fuerza a considerar es la electrostática (que además es conservativa), pode-
mos escribir que:
Wres A  E c A  WFe A  Ec B  Ec A   Ep e  Ec B  Ec A
B B B

Si ahora expresamos la variación de energía potencial electrostática en función de la dife-


rencia de potencial, nos queda que:

-Ep = -q·V = EcB - EcA y como EcA = 0 y -V = VAB , q·VAB = EcB →

mv 2B 2qVAB
EcB = q·VAB = y despejando vB obtenemos finalmente: v B  .
2 m

La energía cinética con que la partícula positiva llega a la lámina negativa se puede deter-
minar pues, como: EcB = q ·VAB

Sustituyendo valores: EcB = q·VAB = 10 ·10-9 ·104 = 10-4 J

Vemos que el valor de dicha energía depende exclusivamente de la carga de la partícula y


de la diferencia de potencial existente entre las placas, de modo que cuanto más grandes
sean ambos factores con mayor energía cinética llegará la partícula. El dispositivo estu-
diado (láminas conductoras conectadas a una diferencia de potencial elevada), constituye
la base de los aceleradores lineales de partículas, que se utilizan para dotar a diversas partí-
culas cargadas, de una gran energía cinética, con lo que se pueden utilizar como pro-
yectiles con los que romper los núcleos atómicos e investigar así la estructura íntima de la
materia.

Los primeros aceleradores se basaban en la aplicación de un voltaje continuo. Sin embargo


esto tenía la limitación de que al aumentar el voltaje a unas decenas de megavoltios se pro-
ducía una descarga entre las placas. Por eso se buscaron alternativas tubo, entre ellas, la de
un voltaje alterno utilizando un número variable de tubos cilíndricos. Los tubos alternos
están conectados entre sí de manera que se pueda aplicar una diferencia de potencial (ddp)
oscilante entre los dos conjuntos de tubos. Así los aceleradores actuales de altas energías,
más sofisticados, se pueden esquematizar mediante el dibujo adjunto. El haz de partículas
cargadas, va pasando sucesivamente por el interior de tubos metálicos de longitud crecien-
te, A, B, C, D, E,.., que están conectados a una tensión alterna.

129
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Para entender cómo funciona el sistema podemos suponer que se quiere acelerar un haz de
partículas de carga positiva. Entonces, cuando se emite el haz, el primer tubo A tiene carga
negativa y lo atrae produciéndole una aceleración antes de que el haz penetre en el tubo.
Cuando el haz viaja por el interior del tubo, lo hace pasando justo por su eje, ya que el tubo
lo atrae con la misma fuerza eléctrica en todas las direcciones y, por tanto, no modifica la
trayectoria del haz. Justamente cuando dicho haz llega al punto medio del tubo A cambia
el sentido de la corriente que alimenta todos los tubos lo que provoca que el tubo A, que
tenía carga negativa, tenga carga positiva, el tubo B pase a tener carga negativa, el C posi-
tiva, etc. De esta manera, cuando el haz sale del tubo A, es repelido por él y atraído por el
tubo B, lo que implica que el haz es acelerado en su trayecto de A hacia B. El mismo pro-
ceso se repite en cada etapa, es decir, cuando el haz llega a la mitad del tubo B, vuelve a
cambiar de sentido de la corriente. B pasa a tener carga positiva, y A y C vuelven a tener
carga negativa. Así cuando el haz sale del tubo B, es repelido por él y atraído por C, con lo
que vuelve a ser acelerado al pasar de B a C. Y así sucesivamente. Cada nuevo tubo tiene
una longitud mayor que el anterior, porque la carga de los tubos cambia de signo a interva-
los de tiempo iguales (determinados por la frecuencia de la corriente alterna que los carga)
y en cada nueva etapa el haz viaja a mayor velocidad.

El acelerador lineal de este tipo más largo del mundo es el colisionador Stanford Linear
Accelerator (SLAC), ubicado al sur de San Francisco. Acelera electrones y positrones a lo
largo de algo más de 3 km y los dirige hacia varios blancos, anillos y detectores ubicados
en su finalización. Se construyó originalmente en 1962, y se ha ido ampliando y mejoran-
do para seguir siendo uno de los centros de investigación de física de partículas más avan-
zados del mundo. Los experimentos realizados en el centro han ganado el premio Nobel en
nueve ocasiones.

Estamos ahora en condiciones de tratar de resolver las mismas preguntas pero sin consi-
derar la masa despreciable. ¿Cómo habría que proceder entonces?

Para hacerlo, deberemos incluir la fuerza peso, cuya intervención implica que la trayectoria
ya no sea horizontal, aunque sí (casi) rectilínea, ya que entre las placas del condensador E
es (casi) constante (lo sería completamente si dichas placas tuvieran superficie infinita) y g
también (la diferencia de altura durante el movimiento de las partículas es insignificante).
Por tanto, se obtendrá una trayectoria rectilínea e inclinada tal como se muestra en la figura
siguiente:

130
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Las hipótesis a considerar son las mismas que anteriormente, solo que ahora, debemos
incluir también la intensidad del campo gravitatorio y razonar que el resultado que se ob-
tenga deberá de transformarse en el anterior, en el hipotético caso de que g = 0.

Con estas nuevas condiciones y tomando como sistema de coordenadas el expresado en la


figura de arriba (sentido positivo de Y hacia abajo), la aceleración de la partícula cargada
se podrá expresar en componentes cartesianas como:

  qV 
a  , g  y si integramos sucesivamente, obtenemos:
 md 

  q V 
v  t , g t
 md 

  q V 2 g 2 
r  t , t 
 2m  d 2 

A partir de la expresión del vector de posición, podemos hacer:

2m  d g md
t2   x de donde: y  x
q V q V

La última expresión obtenida, indica que la partícula cargada (que, insistimos, parte del
reposo) seguiría una trayectoria recta de ecuación y = k·x, donde k es una constante, tal
gmd
que k = .
qV

Una posible estrategia para resolver el problema, será calcular en qué instante se cumple
que x = d y utilizar este dato para calcular vB y de ahí EcB.

q 2  VAB
2
 d2  g2  m2
Desarrollando la estrategia anterior se llega a: Ec B 
q  VAB

Analizando la expresión obtenida vemos que, efectivamente, si hacemos g = 0, se trans-


forma en la anterior:
EcB = q·VAB

El problema se puede extender desde aquí, planteando nuevas preguntas como, por ejem-
plo, ¿cuánto vale la desviación yB? y considerando nuevas situaciones de interés como,
por ejemplo, ¿Qué ocurre cuando la partícula se mueve perpendicularmente a las líneas
de fuerza del campo eléctrico? ¿Y cuando su velocidad inicial no es nula?

131
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo

Para reforzar algunos los conceptos involucrados este problema hemos creado una anima-
ción Modellus, que representa el movimiento de una partícula cargada entre las dos placas
(sin considerar la influencia de la gravedad) y calcula en cada instante su posición y su
rapidez, hasta obtener la rapidez buscada que corresponde al instante en el que la partícula
alcanza la segunda placa.

En la pantalla se dispone de tres controladores manuales con los que los alumnos pueden
modificar los valores de los tres parámetros que influyen en el problema (V, q y m), po-
niendo así a prueba sus hipótesis.

La imagen adjunta corresponde al resultado obtenido con los datos del enunciado.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

25. Una esfera metálica (1) de 10 cm de radio, aislada, se carga a una tensión de 5·103
V. ¿Cuál es su carga en culombios? A continuación se une a otra esfera también me-
tálica (2) descargada y aislada, de 8 cm de radio. ¿Cuál es la carga que adquiere 2?
¿Cuánto vale el potencial de cada una después del contacto? Datos: K = 9·109 U.I.

Planteamiento cualitativo

En este problema el fenómeno implicado es una transferencia de carga de una esfera a otra.
Podemos generalizarlo imaginando que antes de que se pongan en contacto cada esfera
pueda tener una determinada carga: Q1 la esfera (1) y Q2 la esfera (2). Sabemos que para
que se produzca esa transferencia de carga de una a otra al conectarse entre sí, debe haber
una diferencia de potencial inicial entre las dos esferas. Entonces se producirá una transfe-
rencia de carga positiva desde la que está a mayor potencial a la otra cuyo potencial es
menor, hasta que ambos potenciales se igualen.15

También sabemos que el potencial a que se encuentre cada esfera, depende de la carga neta
que tenga y de su radio. Podemos decir que potencial eléctrico mide de alguna forma “la
concentración de carga neta”, ya que cuanta más carga neta en menor superficie, mayor es
el potencial de la esfera (en valor absoluto).

Para simplificar el problema, supondremos que el medio es el vacío y que no existe ningu-
na influencia de las esferas entre ellas que no sea a través de su contacto mutuo. También
supondremos que no hay ninguna pérdida de carga al exterior.

El problema, se puede, pues, reformular, con un enunciado más abierto y más general,
como: Dos esferas conductoras, previamente cargadas, se tocan. ¿Qué carga positiva
pasa de una a otra?

Hipótesis

De acuerdo con las consideraciones anteriores, podemos pensar que, la carga Q transferida
dependerá de los valores iniciales de carga de cada esfera Q1 y Q2, así como de los radios
respectivos R1 y R2:

Q = f (Q1, Q2, R1, R2)

Concretamente, cabe suponer que, cuando se mantienen constantes los restantes factores:

Q aumente cuanto mayor sea la diferencia de carga entre ambas esferas


Q aumente cuanto mayor sea la diferencia entre los radios de ambas esferas

Podemos imaginar algunos supuestos de fácil interpretación. Por ejemplo: si las dos esfe-
ras tuviesen el mismo tamaño (R1 = R2), la esfera (2) estuviese inicialmente descargada y
la esfera (1) cargada con Q1 (positiva), la carga positiva transferida Q, valdría justamente
Q1/2 e iría de (1) a (2). Si se repitiese la misma situación pero siendo ahora la carga de la

15
En realidad, son los electrones (cargas negativas) quienes se mueven y se trasladan desde la esfera a menor
potencial hacia la esfera a mayor potencial, aunque el resultado es totalmente equivalente a un movimiento de
carga positiva en sentido contrario.

133
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

esfera (1) negativa, entonces la carga positiva Q transferida valdría justamente –Q1/2 e iría
de (2) a (1).

Por supuesto, si las dos esferas fueran del mismo tamaño (R1 = R2) y tuviesen inicialmente
la misma carga (Q1 = Q2), entonces no habría ninguna transferencia de carga, es decir, se-
ría Q = 0.

Ahora bien, este resultado (Q = 0) también se podría dar aunque las dos esferas no tuvieran
el mismo tamaño (R1 ≠ R2), ya que una diferencia de tamaño entre ellas no impide que
ambas puedan cargarse aplicándoles el mismo potencial (V1 = V2). Este proceso llevaría a
la esfera de mayor radio a adquirir una carga inicial también mayor que la de menor radio
(Q1 ≠ Q2). Este caso posible nos recuerda que lo que es determinante para que haya una
transferencia de carga entre las esferas, no es que haya más carga en una que en otra sino
que el potencial de una sea mayor que el de la otra.

Otro caso particular de este tipo que podemos plantear es lo que ocurrirá cuando ambas
esferas posean inicialmente la misma carga neta (Q1 = Q2) pero sean de distinto tamaño (R1
≠ R2). Evidentemente, en este caso también se ha de producir una transferencia de carga,
ya que el potencial de una será mayor que el de la otra, y pasará carga positiva de la de
mayor potencial a la de menor potencial16.

Estrategias de resolución y resolución

Una vez producido el contacto y efectuada la transferencia de carga desde la esfera a ma-
yor potencial a la otra, el potencial final de ambas esferas deberá ser el mismo. Por tanto,
una forma de resolver el problema, será expresar el potencial final de cada esfera V1' y V2'
en función de su carga final y el radio e igualarlos, teniendo en cuenta que no hay ninguna
pérdida de carga y que, por tanto, la carga perdida por una ha de ser justo la ganada por la
otra. Así, en el caso que el potencial inicial de la esfera (1), sea mayor que el potencial
inicial a que se halla la esfera (2), el transvase de carga positiva se producirá de (1) hacia
(2), de modo que:

Situación inicial (esferas aisladas, separadas y sin influencia mutua):

Q1
Esfera (1): V1  K 
R1

Q2
Esfera (2): V2  K 
R2

Transferencia de carga Q de (1) a (2), de modo que la carga final en la primera esfera será
Q1-Q y en la segunda Q2+Q

Situación final (después de tocarse ambas esferas):

16
Es algo parecido a lo que ocurre cuando se ponen en contacto dos recipientes que contienen la misma can-
tidad de agua pero en uno el nivel del agua es mayor que en el otro. Habrá un transvase de agua desde donde
hay más nivel al otro, hasta que se igualen los niveles (situación de equilibrio)

134
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Q1  Q
Esfera (1): V1'  K 
R1

Q2  Q
Esfera (2): V2'  K 
R2

Igualando los potenciales finales:

Q1  Q Q Q
V1'  V2'  K  K 2
R1 R2

Q1 R2  Q2 R1
Y despejando Q, obtenemos finalmente: Q 
R1  R2

Podemos ahora sustituir numéricamente para obtener el valor pedido de acuerdo con los
datos concretos que se nos dan en el enunciado:

Q1
De V1  K  se obtiene el valor inicial de la carga neta de la esfera (1):
R1

V1  R1 5  10 3  10 1
Q1   = 5’56·10-8 C
K 9  10 9

Sustituyendo valores en el resultado literal:

Q1 R2  Q2 R1 5'56  10 8  8  10 2
Q  2
 2'47  10 8 C
R1  R2 18  10

Análisis de resultados y perspectivas

Como es lógico, el resultado obtenido es válido mientras se cumplan las condiciones im-
puestas, es decir, que la influencia mutua entre las esferas separadas sea despreciable y que
V1 sea mayor que V2.

Si nos fijamos en el resultado literal obtenido, podemos ver en primer lugar que es dimen-
sionalmente homogéneo (Q en ambos lados de la igualdad) y que, además, contempla to-
das las hipótesis y casos particulares considerados al comienzo. Así, por ejemplo, vemos
que, efectivamente, si R1 = R2 y Q2 = 0, ocurre que Q = Q1/2. Este resultado concreto,
permite ir más allá y plantearse que este procedimiento se podría utilizar para obtener, a
partir de una carga dada otras que valiesen la mitad, la cuarta parte, etc.

Finalmente, también podríamos plantearnos por lo que ocurriría en caso de no despreciar la


influencia mutua entre dos esferas cargadas separadas una cierta distancia entre ellas. Con-
cretamente: ¿Cómo calcular en ese caso el potencial de cada una, conocidas las cargas y

135
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

los radios? ¿Es posible que un objeto esté cargado eléctricamente y el potencial a que se
encuentre sea 0?

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema hemos creado una animación
Modellus, en la que se representa a las esferas durante su carga previa y la situación que
resulta después de que se pongan en contacto. En la pantalla se dispone de cuatro controla-
dores manuales con los que los alumnos pueden modificar los potenciales que se aplican a
cada una de las esferas para cargarlas inicialmente, así como los radios de cada una de
ellas. Modificando estos parámetros pueden poner a prueba las hipótesis y probar concre-
tamente cualquiera de los casos particulares que hemos comentado aquí (cargas iguales
con el mismo o diferente tamaño, potenciales iguales, potencial mayor de una o de otra
esfera,…) La animación resuelve el problema mostrando la carga final de las dos esferas,
la carga que se transfiere entre ellas y el potencial común después de la conexión.

La imagen siguiente corresponde al caso en el que los valores de todas las magnitudes
coinciden con los que hemos adoptado en esta resolución literal.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


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cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

26. ¿Qué volumen de ácido clorhídrico 12 M precisaremos para obtener 40 cm3 de


disolución 3 M de ése mismo ácido?

Son muchas las situaciones en las que se tiene una o varias sustancias disueltas y se desea
rebajar la concentración de la disolución. Son conocidas, por ejemplo, las prácticas de aña-
dir agua a bebidas alcohólicas; en los laboratorios de química se suelen disponer de disolu-
ciones acuosas de ácidos y bases muy concentradas, con lo que ocupan menos espacio;
para pintar paredes se suele rebajar la pintura con agua; también sabemos que en muchas
operaciones habituales en los laboratorios (por ejemplo, en las valoraciones), se han de
manejar volúmenes de disoluciones de ácidos y bases de una concentración determinada y
para ello es muy frecuente diluir adecuadamente las disoluciones concentradas que venden
las casas que comercializan esos productos químicos.

En este caso, se trata de calcular qué volumen V de disolución de concentración molar


conocida (C), se precisa para obtener un volumen V’ de disolución de una concentración
molar menor (C’). El proceso puede visualizarse de la manera siguiente:

¿De qué factores cabe esperar que dependa la magnitud buscada?

Es razonable plantear que el volumen buscado, V, dependerá de las concentraciones C y


C’ así como del volumen de disolución diluida que se quiera obtener. Operativamente esto
puede expresarse como:

V = f (C, C’, V’)

Más precisamente, a igualdad de las restantes variables influyentes en el proceso, cabe


esperar que:

 Cuanto mayor sea el volumen V' de disolución diluida que deseamos preparar, ma-
yor será el volumen V de disolución concentrada que deberemos extraer de la bote-
lla, es decir: Si V’ aumenta, V también aumentará.
 Cuanto mayor sea la concentración C' de la disolución diluida que queremos prepa-
rar, mayor será el volumen V de disolución concentrada que deberemos sacar de la
botella, es decir: Si C' aumenta, V también aumentará.
 Cuanto mayor sea la concentración C de la disolución de la botella, menos volu-
men de disolución necesitaremos extraer de la misma para preparar un volumen V'
dado de disolución diluida (de concentración C'  C), es decir: Si C aumenta, V
disminuirá.

137
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

También podemos considerar alguna situación límite evidente como, por ejemplo, que si
C’ = C los volúmenes V y V’ deberían ser iguales (no habría que añadir nada de agua) o
que si C’ fuese 0, V también tendría que serlo. Finalmente, es evidente que, como lo que
queremos es diluir, el valor de V siempre tendrá que ser inferior al de V’.

Estrategia de resolución y resolución

Una forma de relacionar V con las magnitudes de las cuales pensamos que depende es
investigando si en el proceso de dilución hay algo que se mantenga invariable (búsqueda
de regularidades).

En primer lugar conviene darse cuenta que la concentración de HCl en el volumen V debe-
rá de ser idéntica a la concentración C correspondiente al clorhídrico comercial de la bote-
lla, ya que el hecho de sacar un poco de la disolución de la botella, afecta a la cantidad de
soluto (que dependerá del volumen de disolución que se extraiga) pero no a su concentra-
ción que, lógicamente, permanecerá invariable.

En segundo lugar, la cantidad de soluto HCl existente en el volumen V tiene que ser la
misma que la que existe en el volumen V’ ya que lo único que añadimos para diluir es
agua destilada. Por tanto, el número de moles de HCl existente en la disolución diluida será
el mismo que el existente en el volumen V de disolución concentrada que extraigamos de
la botella. Como el número de moles de soluto está relacionado con la concentración molar
de la disolución y con el volumen de la misma, una forma de resolver el problema sería
igualar las expresiones correspondientes a los moles de HCl en V y en V’ y a partir de la
ecuación resultante obtener V.

De acuerdo con el razonamiento anterior: ns = n’s

Como el número de moles de soluto de una disolución se puede expresar como el producto
de la concentración molar por el volumen (en litros), sustituyendo en la ecuación anterior
tenemos:
C·V = C’·V’ de donde obtenemos finalmente que:

C'  V '
V 
C

Sustituyendo los valores del enunciado, obtenemos, en este caso:

V = 3·0’04/12 = 0’01 litros = 10 cm3

Análisis del resultado

El resultado literal obtenido es dimensionalmente homogéneo y contempla todas las hipó-


tesis iniciales, incluyendo los casos límite que hemos planteado. Por otra parte, el resultado
numérico obtenido entra dentro de lo esperado (por ejemplo, es menor que el volumen de
la disolución final).

Ahora bien, conviene tener en cuenta que en las botellas en donde se comercializan los
ácidos y bases que se usan en los laboratorios de química, no se suele indicar la concentra-

138
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

ción molar, siendo habitual que en la etiqueta figure la densidad de la disolución y la ri-
queza porcentual (gramos de soluto por cada 100 gramos de disolución).

¿Cómo podríamos proceder en este caso?

Tendríamos que variar el resultado literal anterior para expresar la concentración molar C
en función de los datos que conocemos (densidad de la disolución y riqueza de la misma):

Para ello sabemos que ns = ms/M siendo ms la masa (en gramos) de soluto y M su masa
molar (en gramos/mol). Como la masa de soluto ms está relacionada con la masa total m de
la disolución mediante la riqueza porcentual de la misma, podemos escribir que:

r
ms = · m siendo r el valor de la riqueza en tanto por cien.
100

Incluyendo las transformaciones anteriores en la expresión de la concentración molar C,


tenemos:

ns ms r m
C  
V M  V M  V 100

m/V representa la densidad “d” de la disolución en g/l , con lo que nos queda:

r d
C moles /l (si r en %, d en g/l y M en g/mol)
M  100

Finalmente, sustituyendo esta última expresión en el resultado anterior, obtenemos:

C ' V ' M  100


V  litros (si C’ en moles/l, V’ en l, M en g/mol, d en g/l y r en %).
rd

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la pantalla se muestra el proceso y se dispone
de tres controladores manuales con los que los alumnos pueden modificar los datos del
problema (concentración de ácido, concentración y volumen de la disolución buscada),
poniendo así a prueba sus hipótesis. La animación resuelve el problema, obteniendo y re-
presentando el volumen buscado, V, y el de la disolución, V´.

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

La imagen anterior muestra el resultado cuando los datos coinciden con los que hemos
usado en esta resolución. La animación y el programa para hacerla correr están disponibles
en la página “Web de Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la
Sección Local de Alicante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

27. El fuel que se emplea en una central térmica contiene un 0’8 % en peso de azufre.
Suponiendo que todo el azufre reacciona con el oxígeno para dar dióxido de azufre y
que en la central citada se queman al día 40 toneladas de fuel ¿cuántos litros de dió-
xido de azufre gaseoso (medidos a 730 mm de Hg y 120 ºC) salen por la chimenea
diariamente?

Interés del problema

Al quemar un combustible como el fuel (mezcla de hidrocarburos pesados procedentes del


petróleo) siempre se producen gases con efectos contaminantes. Uno de ellos es el CO2
(que contribuye a aumentar el efecto invernadero) que resulta de la combustión de los hi-
drocarburos y otro el SO2 debido a la combinación del azufre que contiene el fuel (como
impureza) con el oxígeno del aire. Este último gas, contribuye a que se produzca el fenó-
meno de las lluvias ácidas17 que afecta gravemente a diversas zonas boscosas (especial-
mente del norte de Europa).

En general, casi todas las emisiones de SO2 a la atmósfera son debidas a la utilización in-
dustrial de combustibles fósiles (con un contenido variable de azufre como impureza) fun-
damentalmente en la industria, el transporte y la calefacción. Solo una mínima parte se
debe a otras causas como, por ejemplo, la actividad de los volcanes.
Uno de los problemas causados por el SO2 es que en la atmósfera se oxida a SO3 y éste
último reacciona con el vapor de agua presente en aire dando ácido sulfúrico según:

SO3 + H2O  H2SO4

Este ácido sulfúrico forma una especie de niebla que cuando llueve cae al suelo destruyen-
do la vegetación, modificando la acidez de suelos, ríos y lagos y deteriorando muchos mo-
numentos.

Planteamiento e hipótesis

En este problema nos limitaremos a estudiar la producción de gas SO2 cuando se quema
completamente una cierta masa de azufre procedente de un combustible fósil, como el fuel,
en un ambiente atmosférico cuya presión y temperatura son conocidas.

En el caso que se nos plantea, podemos pensar que, en principio, el volumen "V" de SO2
buscado va a depender de algunos factores como: la masa total "m" de fuel que se utilice
cada día, la riqueza porcentual "r" que tenga dicha masa en azufre, así como la presión "P"
y la temperatura "T" a las que se mida dicho volumen. Todo ello puede expresarse median-
te la ecuación:

V = V (m, r, P, T), en la que r es el porcentaje (%) en masa de azufre en el fuel.

Cabe esperar que se obtenga un volumen de gas SO2 mayor, cuanto mayor sea la masa de
fuel y la riqueza en azufre de éste. En cuanto a la influencia de la presión y la temperatura,

17
Los enunciados de muchos problemas también pueden redactarse de manera que ofrezcan la posibilidad de
referirse (de forma funcional, no forzada) a aspectos importantes en los que se muestre las relaciones entre
ciencia-tecnología, sociedad y ambiente, como en este caso con la lluvia ácida.

141
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

conviene tener en cuenta que una modificación de sus valores, de acuerdo con la ecuación
de los gases, puede alterar el volumen V del SO2 obtenido, pero eso no afectará a su masa
o a su cantidad de sustancia (mientras no se cambie la masa de fuel utilizada o la riqueza
en azufre de la misma). Así mismo, es obvio que si r fuera 0 no se obtendría ningún volu-
men de SO2, porque ello querría decir que el fuel utilizado no contenía nada de azufre.

Estrategias de resolución y resolución

La ecuación ajustada que representa la combustión del azufre viene dada por:

S(s) + O2(g)  SO2 (g)

Según dicha ecuación el número de moles de SO2 que se producirá cuando reaccione un
número determinado de moles de azufre puro, no puede ser cualquiera, sino que deberá
cumplirse que:
nSO2 1

nS 1

Es decir, el número de moles de SO2 que se produzcan será el mismo que el número de
moles de S que se quemen. De acuerdo con ello, una forma de resolver el problema puede
ser determinar los moles de S que se queman y, a continuación, obtener el volumen que
ocuparían el mismo número de moles de SO2 (en las condiciones de presión y temperatura
que se indican en el enunciado).

Para calcular el número de moles de azufre ns, hemos de saber primero qué masa de azufre
puro ms hay en la masa total m de fuel que se quema. Eso puede hacerse fácilmente a tra-
vés de la riqueza (en tanto por cien) r de modo que:

r m rm
ms = · m, con lo que ns  s 
100 M s M s  100

Según hemos razonado antes, el número de moles de moléculas de SO2 producido ha de


coincidir con el número de moles de azufre S que se queman, es decir: nSO2  nS , por
tanto, podemos escribir que:
rm
nSO2 
M s  100

El volumen ocupado por los moles anteriores no podrá ser cualquiera, sino que será aquel
que cumpla la ecuación de los gases perfectos: PV = n R T. Por tanto:

nSO2  R  T r  m  R T
VSO2  , de donde VSO2 
P M s  P  100

Sustituyendo los valores que proporciona el enunciado se obtiene: VSO2 = 335.503’6 litros

142
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Análisis de resultados

Conviene, en primer lugar constatar que el resultado literal del problema es dimensional-
mente homogéneo (L3 en ambos miembros).

En segundo lugar, vemos que se cumplen todas las hipótesis que habíamos planteado.
Concretamente, para una presión y temperaturas dadas, se constata que, cuanto mayor sean
los valores de la masa de fuel (m) que se queme y/o de su riqueza en azufre (r), mayor será
el número de moles de SO2 que se produzcan y, en consecuencia, el volumen ocupado por
los mismos. También podemos observar que si r fuera 0, el volumen de SO2, como es lógi-
co, también lo sería.

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, hemos elaborado una anima-
ción Modellus, que simula el transcurso de un día, durante el cual va aumentando la nube
de gas y se van contabilizando los litros de dióxido de azufre que emite la chimenea. En la
pantalla se incluyen cuatro controladores manuales, con los que los alumnos pueden poner
a prueba sus hipótesis, modificando los siguientes parámetros: la masa de fuel quemada en
un día, el porcentaje de azufre en dicho fuel, la temperatura y la presión del dióxido de
azufre gaseoso que forma la nube.

La imagen adjunta muestra el estado que presenta la pantalla si, partiendo de los datos que
hemos adoptado en esta resolución, se detiene la animación justamente cuando han trans-
currido 14 de las 24 horas del día.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

28. ¿Cuántas copas de licor puede tomar como máximo un conductor sin llegar a ser
un peligro para la circulación?

Interés de la situación planteada

El alcohol no es transformado por los jugos digestivos del estómago


como ocurre con los alimentos, sino que pasa a la sangre por la que se
difunde a los diferentes órganos y tejidos del cuerpo humano, siendo
metabolizado (quemado) en el hígado. El alcohol que se encuentra en
los tejidos produce efectos anestésicos en el sistema nervioso central
con una intensidad que depende de varios factores (masa corporal, etc.).

En el hígado el alcohol se transforma en dióxido de carbono y agua a una cierta velocidad.


Sin embargo cuando la cantidad de alcohol ingerido es superior a las posibilidades metabó-
licas normales del hígado, este ha de ser destruido por otras vías. Dichas vías son peligro-
sas porque implican la destrucción de células y que el organismo se habitúe a cantidades
mayores de alcohol pudiendo crear dependencia.

La alcoholemia es la cantidad de alcohol que hay en la sangre después de ingerir una bebi-
da alcohólica. Esa cantidad es proporcional a la cantidad de alcohol ingerida y a la gradua-
ción alcohólica de la bebida. Como es lógico, varía también dependiendo de otros factores
como, por ejemplo, la masa corporal y el tiempo transcurrido desde la última consumición.

Planteamiento cualitativo

Como el problema planteado consiste en averiguar el número de copas de licor para que la
sangre del conductor contenga la máxima concentración de alcohol permitida según la
legislación vigente, antes de proceder a su resolución conviene fijar las condiciones y las
variables con las que vamos a trabajar.

 Supondremos que cada persona absorbe en sangre por término medio una cierta canti-
dad en masa de alcohol por cada 100 g de alcohol ingerido. Al tanto por uno de esa
cantidad lo llamaremos “p”.
 Designaremos como Vs el volumen medio (en litros) de sangre en el cuerpo humano.
(Se trata del volumen total una vez absorbido todo el alcohol posible). Vs varía de unas
personas a otras dependiendo de diversos factores. Si la persona es adulta, la variable
más influyente en el valor de Vs es su masa corporal, m.
 Consideraremos que un conductor es un peligro para la circulación a partir del momen-
to en que rebasa el máximo de concentración etanol en sangre permitido en las pruebas
de alcoholemia, la cual designaremos como "Cm".
 Admitiremos que el volumen de licor contenido en cada copa es constante y lo desig-
naremos como Vc.
 Finalmente, hemos de tener en cuenta que la graduación de la bebida alcohólica tam-
bién influirá. Designaremos este factor como “g” cuando se exprese en tanto por uno
(en volumen). En general una graduación de, por ejemplo, 40º significa que cada 100
cm3 de licor contienen 40 cm3 de etanol. En este caso, g valdría 0’40.

144
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Se trata, por tanto, de encontrar la relación existente entre el número de copas “n” y las
variables porcentaje de alcohol en la sangre cuando se pone a conducir, volumen promedio
de sangre existente en el cuerpo de una persona adulta, máxima concentración (en g/l), de
etanol permitida legalmente en la sangre, volumen de licor ingerido en cada copa y gra-
duación alcohólica de dicho licor.

Hipótesis

Dicha dependencia se puede expresar como n = f (p, Vs, Cm, Vc, g) y, a igualdad de los
restantes factores, cabe esperar que cuanto mayor sea Vs, mayor será el número de copas
que la persona podrá beber sin llegar a alcanzar la tasa límite. Análogamente, si la tasa
legal Cm fuese mayor, también sería mayor el número de copas posible. Por el contrario
ese número bajará cuando aumente la graduación, g, y/o el porcentaje, p, del alcohol inge-
rido que se absorbe en la sangre. Finalmente, como es lógico, si el volumen de las copas
utilizadas fuese más pequeño, también aumentaría el número de copas que podría ingerir
sin sobrepasar la tasa límite. Esquemáticamente:

n = f (p, Vs, Cm, Vc, g)

Estrategias de resolución y resolución

Para resolver el problema podemos expresar la masa máxima total de etanol en sangre
permitida como el producto Cm·Vs y tratar de relacionar está expresión con la obtenida a
partir del alcohol ingerido con las n copas de licor.

Para poder calcular el etanol que se ingiere en cada copa es preciso determinar en primer
lugar qué volumen de etanol puro hay en cada Vc litros de licor. Dado que la graduación
alcohólica se refiere al porcentaje en volumen, el cálculo que se demanda exige que co-
nozcamos la densidad de del etanol. De esta forma la masa en gramos de etanol en cada
copa será:

(g·Vc) · de.

De modo que con n copas se habrá tomado una masa total de:

m = n · g· Vc · de

De esa masa en gramos de etanol se absorberán en sangre un total de:

(p · n · g· Vc · de) gramos de etanol.

Igualando la masa de etanol máxima permitida a la masa de etanol absorbida obtenemos:

Cm · Vs = p · n · g· Vc · de

145
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Cm  Vs
Despejando el número de copas n: n 
p  d e  g  Vc

El resultado anterior es dimensionalmente homogéneo (en este caso particular no hay di-
mensiones en ninguno de los miembros de la igualdad). La concentración de alcohol en
sangre se expresa en g/l y el volumen total medio de sangre en l (en el que supondremos
incluido el etanol presente en la sangre), el porcentaje p es en masa, la densidad del etanol
de en g/l, la graduación en porcentaje de etanol en volumen y el volumen de licor en l.
Además contempla todas las hipótesis de partida y los casos límite considerados.

Podríamos, para terminar, dar unos valores numéricos lógicos con el fin de establecer de
una manera aproximada una solución cuantitativa del problema.

Suponiendo Vs = 6 l, Cm = 0’5 g/l, p = 0’20, de = 790 g/l, g = 0’40 y Vc = 0’05 l, se puede


obtener fácilmente que tomando solo una copa de ese licor ya se rebasaría el máximo per-
mitido y se consideraría un peligro para la carretera.

En general, se suele considerar que el volumen medio de sangre en el cuerpo humano (en
litros) es aproximadamente el 7 % de la masa corporal (expresada en kg). Utilizando esta
aproximación, expresad el resultado literal anterior en función de la masa corporal “m”,
en lugar del volumen de sangre Vs.

Para cumplimentar lo que se pide basta expresar Vs como Vs = 0’07·m y sustituir, con lo
que el resultado literal anterior se transforma en:

C m  0'07  m
n
p  d e  g  Vc

Utilizando los mismos valores que antes y suponiendo una persona de 80 kg, obtenemos:
n = 0’89 copas, es decir, tomando solo una copa estaría rebasando la tasa legal permitida.

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. Simula un llenado progresivo de las copas de licor
que una persona podrá ingerir hasta que alcanzar el legal, por encima del cual vulneraría la
ley si condujera. Entrando en la ventana de las condiciones iniciales, se pueden modificar
todos los parámetros y en la pantalla se dispone de tres controladores manuales para poder
modificar ahí mismo los valores de la masa de la persona (cuyo valor, a su vez, determina
el del volumen medio de sangre en su cuerpo), de su tasa de absorción de alcohol en la
sangre y del grado de la bebida alcohólica.

La imagen siguiente muestra el resultado obtenido cuando los datos coinciden con los que
hemos usado en esta resolución.

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


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cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

29. Una cierta estufa de butano consume 208’8 g de butano cada hora. Suponiendo
que ese flujo permanezca constante, calculad cuánto tiempo tardará el oxígeno pre-
sente en una habitación cerrada en la que se halla funcionando dicha estufa, en redu-
cirse a la mitad. Datos: Volumen de la habitación 25 m3, suponed que el aire contiene
inicialmente un 21% de oxígeno en volumen (P = 1 atm y T = 293 K).

Planteamiento cualitativo

Normalmente, el aire que inhalamos contiene aproximadamente un 21% en volumen de


oxígeno en las condiciones habituales de presión (1 atm) y temperatura (25ºC). Este gas es
el que utilizamos en la respiración. Sin embargo, se producen situaciones en las que el por-
centaje de oxígeno en el aire es menor, lo que, en algunos casos puede provocar graves
trastornos en el cuerpo humano si no se toman las medidas apropiadas. Una de estas situa-
ciones en las que el porcentaje de oxígeno baja, es conforme va aumentando la altitud (por
eso los alpinistas cuando ascienden picos muy altos suelen hacerlo con un equipo de respi-
ración asistida y los aviones llevan también mascarillas para suministrar oxígeno en caso
de despresurización). Otra situación que se puede dar es la que se plantea en el enunciado.
En efecto, la combustión de una sustancia no es sino una oxidación muy rápida en la que
dicha sustancia se combina con el oxígeno y, por tanto, si no se renueva el aire, el porcen-
taje de oxígeno en el mismo va disminuyendo mientras dura esa combustión, pudiendo
llegar a producir la muerte por asfixia.

En este problema se plantea el caso de la combustión de butano en una habitación cerrada.


Este gas, al igual que el resto de hidrocarburos, al quemarse se combina con el oxígeno del
aire produciendo dióxido de carbono y agua. La ecuación química (ya ajustada) correspon-
diente a dicha reacción es:

13
C 4 H 10  O2  4CO2  5H 2 O
2

Si medimos la cantidad de oxígeno mediante el número de moles n0 de moléculas de dicho


gas, podemos precisar el problema diciendo que lo que se pretende calcular es el tiempo Δt
que tardaría n0 en reducirse a n0/z en donde z puede ser cualquier número positivo (en el
enunciado z =2).

Hipótesis

En principio, podemos pensar que Δt dependerá del número de moles de oxígeno iniciales,
n0, del flujo o cantidad de butano que se quema por unidad de tiempo (que designaremos
como “j”) y del valor de z, es decir:
Δt = f (n0, j, z)

Más concretamente: cabe esperar que, a igualdad de los restantes factores, Δt aumente
cuanto mayor sea n0, menor sea j y mayor sea z. Además, es evidente que si z = 1, Δt será
0 y que si j → 0, Δt → ∞.

Podemos tener en cuenta también que el valor del número inicial de moles de oxígeno, n0,
depende de las condiciones termodinámicas de la habitación, es decir, de su volumen, V,
su temperatura, T y su presión, P. Estas tres variables son magnitudes macroscópicas, que
148
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

se pueden controlar experimentalmente y, por ello, interesa expresar también las hipótesis
en función de ellas. Aceptando que el aire de dicha habitación se comporte como un gas
ideal y, teniendo en cuenta que habitualmente el aire contiene un 21% de su volumen de
oxígeno, n0 se puede calcular mediante la expresión:
0.21·P·V
n0 
R·T

Estrategia de resolución y resolución propiamente dicha

Para resolver el problema, supondremos que j permanece constante durante todo el proceso
y también la presión y la temperatura dentro de la habitación.

El oxígeno consumido, se puede calcular como: Δn = n0 – n0/z

Para calcular el tiempo que tarda en consumirse ese oxígeno, habrá que relacionar dicho
consumo con el consumo de butano que sale de la estufa (cuyo flujo es conocido). Esto
podemos hacerlo utilizando la proporción en que reaccionan ambos gases, extraída de la
ecuación química correspondiente.

De acuerdo con dicha ecuación química, cada mol de butano que reacciona lo hace con 6’5
moles de oxígeno. Por tanto, en cualquier instante de la combustión, en cuanto al número
de moles de butano y de oxígeno que habrán reaccionado, se debe cumplir que:

nC4 H10 1 1 1  n 
 → nC4 H10   nO2 → nC4 H10    n0  0  (1)
nO2 6'5 6'5 6'5  z 

Expresando ahora el flujo como el número de moles de hidrocarburo que reaccionan por
unidad de tiempo (en horas):
nC H
j  4 10 → nC4 H10  j  t (2)
t

Igualando las expresiones (1) y (2) y despejando Δt, obtenemos finalmente:

1  n 
  n0  0 
6'5  z 
t 
j

Podemos ahora hacer los cálculos necesarios para expresar cada magnitud en las unidades
apropiadas y luego sustituir en la expresión anterior para calcular el resultado numérico.

De la ecuación general de los gases, calculamos el número inicial de moles de oxígeno, como:

P  V 1  0'21 25  10 3
n0    218'5 moles
R T 0'082  293

Por otra parte, sabemos que en este caso z = 2 (se trata de reducir a la mitad). Puesto que la
masa molar M del butano es 58,12 en 208’8 g de dicho gas habrá 3’6 moles de moléculas.
Por tanto, en este caso el flujo es j = 3’6 moles/h.
149
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Más en general, podemos llamar C a la cantidad en gramos de gas que quema la caldera
cada hora, con lo que el flujo en moles por hora será:

j = C/M (moles de hidrocarburo quemados por hora)

Si hacemos ahora el cálculo cuantitativo, obtenemos: Δt = 4’67 h

Análisis del resultado y nuevas perspectivas

Analizando el resultado literal obtenido podemos ver que, además de ser dimensionalmen-
te homogéneo (T en ambos lados), contempla todas las hipótesis de partida y los casos
límite considerados

Podemos ahora plantearnos una situación algo más compleja. En efecto, sabemos que hay
estufas que funcionan quemando butano pero también hay otros sistemas en los que se
quema otro hidrocarburo como, por ejemplo, propano. Tiene pues sentido preguntarse
cómo podemos generalizar el resultado para que sea válido en la combustión de cualquier
hidrocarburo saturado.

En ese caso, la ecuación química correspondiente a la reacción de combustión se puede


escribir de forma general como:
 3N  1 
C N H 2N 2    O 2  N CO 2  (N  1) H 2 O
 2 

En la ecuación anterior, N = número natural (1, 2, 3…) y CNH2N+2 la fórmula general de


los hidrocarburos saturados. La simple sustitución de N por 4 conduce, por ejemplo, a la
fórmula del butano.

De acuerdo con la estequiometria de la ecuación, la proporción en que se combina cual-


quier hidrocarburo saturado con el oxígeno, vendrá dada por:

n C N H 2N 2 1  2 
 → n C N H 2N 2     n O2
n O2 3N  1  3N  1 
2

El número de moles de hidrocarburo que ha reaccionado, se podrá expresar también en


función del flujo con que arde expresado en moles por unidad de tiempo:

n CN H 2N 2  j  Δt

Igualando las dos últimas expresiones y despejando Δt llegamos a:

2  n 
  n0  0 
3N  1  z 
t 
j

Vale la pena darse cuenta que, como es lógico, este resultado se transforma en el anterior
(para el caso particular de la combustión del butano), sin más que hacer N = 4.
150
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la pantalla hemos colocado varios controlado-
res manuales con los que los alumnos pueden modificar los parámetros del problema: el
tipo de hidrocarburo utilizado (dado por el número de carbonos, N), los gramos de hidro-
carburo que quema la caldera por hora (C), y las variables termodinámicas de la habitación
(presión, P, volumen, V y temperatura, T), que determinan el número inicial de moles de
oxígeno, n0. Todos estos parámetros también se pueden modificar entrando en la ventana
de condiciones iniciales. Una vez introducidos los datos, la aplicación muestra de forma
animada la solución del problema: calcula la masa molecular del hidrocarburo y el flujo, j,
o cantidad de él que se quema por hora; expresa en cada instante de tiempo (medido en
horas) el número de moles de oxigeno de la habitación que van quedando; y, finalmente, se
detiene cuando la cantidad de oxígeno se reduce a la mitad de la inicial.

La imagen siguiente muestra el resultado obtenido cuando los parámetros del problema
coinciden con los datos que hemos usado en esta resolución.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm
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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

30. Los ácidos pueden reaccionar con hidróxidos metálicos (sustancias básicas) dando
una sal y agua, de modo que sus propiedades ácidas quedan neutralizadas. Un en-
fermo de úlcera de estómago, se toma un medicamento a base de hidróxido de mag-
nesio para neutralizar el exceso de acidez (debida al ácido clorhídrico presente en los
jugos gástricos). La ecuación (no ajustada) que representa dicha neutralización es:

Mg(OH)2 + HCl → MgCl2 + H2O

Suponiendo en una toma hubiese que neutralizar 0’5 litros de jugo gástrico con una
concentración de HCl de 0’17 moles/l, imagina que eres su médico(a) y calcula:

¿Cuántos ml de un medicamento consistente en una suspensión oral de hidróxido de


magnesio de concentración 3’45 moles/l le recetarías para que se tomase cada día?

Planteamiento cualitativo y emisión de hipótesis

En el estómago el medio es ácido, algo necesario para la digestión de los alimentos que
ingerimos. No obstante, en algunos casos la acidez es excesiva, lo que puede conducir a
molestias y problemas de salud. Para combatir la acidez de estómago, muchas personas
utilizan medicamentos que contienen compuestos básicos como, por ejemplo, el hidróxido
de magnesio y el hidróxido de aluminio, los cuales neutralizan el ácido clorhídrico en ex-
ceso. Se conocen popularmente como “antiácidos”. El volumen medio de jugo gástrico que
produce una persona a lo largo de un día es del orden de 1’5 l. Los antiácidos se suelen
recetar para hacer 3 tomas diarias (preferentemente después de las comidas), con lo que en
cada una de ellas se intenta neutralizar unos 0’5 l de jugo gástrico, tal como plantea el
enunciado.

En el caso planteado en el problema, la reacción de neutralización se puede representar


mediante la siguiente ecuación química (ya ajustada):

Mg(OH)2 + 2HCl → MgCl2 + 2H2O

La ecuación anterior indica que cada mol de Mg(OH)2 que reacciona lo hace con 2 moles
de HCl dando 1 mol de sal (MgCl2) y 2 moles de agua. Por tanto, para que se pueda produ-
cir la neutralización deberá cumplirse que inicialmente la proporción entre el número de
moles de Mg(OH)2 y el número de moles de HCl sea de 1:2.

El problema plantea qué volumen Vb de disolución básica (concentración molar Cb) será
necesario para que se pueda neutralizar el HCl contenido en un determinado volumen Va
de disolución ácida (concentración molar Ca).

En principio, cabe pensar que Vb dependerá del volumen de disolución ácida Va, de la con-
centración Ca y de la concentración Cb, de tal forma que, a igualdad de los restantes facto-
res, Vb aumentará si Va aumenta, si Ca aumenta y si Cb disminuye. También es evidente
que si Va = 0, Vb también lo será, y lo mismo ocurrirá si Ca = 0 (no habrá ácido que neutra-
lizar). Por otra parte si Cb → 0, se cumplirá que Vb → ∞.

Esquemáticamente: Vb = f (Va , Ca , Cb)


152
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Estrategia de resolución y resolución

Sabemos que la neutralización exige que ambas sustancias HCl y Mg(OH)2 se combinen
en proporciones estequiométricas. En nuestro caso ello implica, como hemos visto, que la
proporción entre moles iniciales de dichas sustancias sea:

nb 1

na 2

Por otra parte, sabemos también que ambas sustancias corresponden a los solutos de sen-
das disoluciones y que la concentración molar de una disolución viene dada por la expre-
sión C = ns/V donde ns es el número de moles de soluto y V el volumen de la disolución
en litros.

De acuerdo con las consideraciones realizadas hasta aquí, una posible forma de resolver el
problema será expresar los moles de cada soluto en función de la concentración molar y el
volumen de la disolución de la que forma parte y sustituir todo ello en la ecuación anterior,
para a continuación despejar Vb.

na
Ca   n a  C a  Va
Va
n
Cb  b  nb  Cb  Vb
Vb

nb Cb  Vb 1
Y sustituyendo:  
n a C a  Va 2

C a  Va
Finalmente, se despeja Vb con lo que: Vb 
2  Cb

Sustituyendo ahora los valores numéricos, obtenemos Vb = 0’0123 l = 12’3 ml

Análisis del resultado obtenido y planteamiento de nuevos problemas

Si examinamos el resultado literal obtenido podemos ver que no solo es dimensionalmente


homogéneo (L3) en ambos lados, sino que también contempla todas las hipótesis y casos
límite considerados al comienzo. Algo que también es necesario incorporar a este tipo de
análisis es reflexionar sobre la cantidad numérica obtenida (en este caso 12’3 ml) y pre-
guntarse si entra o no dentro de la lógica. Aquí, por ejemplo, un resultado de 10 litros dia-
rios hubiera estado fuera de toda lógica y a un estudiante acostumbrado a este tipo de re-
flexión, le habría conducido a un replanteamiento.

A la luz de este problema, es posible también plantearse alguna situación nueva pero rela-
cionada con la situación planteada (una neutralización). Por ejemplo: ¿Se podría obtener
un resultado general, valido para cualquier reacción de neutralización?

153
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Se trata de una cuestión importante ya que en el laboratorio son numerosas las ocasiones
en las que se procede a valorar una disolución básica con otra ácida (o viceversa) mediante
la neutralización correspondiente (volumetrías ácido-base).

La ecuación química siguiente representa de forma esquemática una reacción de neutrali-


zación entre un ácido A y una base B en medio acuoso18. Supondremos que la reacción ya
está ajustada y que “a” y “b” indican la proporción en moles en que se combina el ácido
con la base respectivamente:

a(ácido) + b(base) → c(sal) + d(agua)

En este caso, pues, se cumplirá que por cada “a” moles de ácido que reaccionen, lo harán
con “b” moles de base…

Esto se puede expresar mediante la proporción:

nb b

na a

Poniendo ahora los moles en función de concentraciones y volúmenes respectivos:

nb b Cb  Vb b  C V 
  Y despejando: Vb    a a 
n a a C a  Va a  Cb 

Aplicad lo tratado hasta aquí, para resolver el siguiente ejercicio:

Calculad el volumen de disolución acuosa de hidróxido de calcio 0’02 M necesario para


neutralizar una muestra de 25 ml de H3PO4 de concentración 0’05 M, dando fosfato de
calcio y agua.

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la pantalla se expone la reacción de neutraliza-
ción y hemos colocado tres controladores manuales con los que los alumnos pueden modi-
ficar los datos del problema (concentración de HCl en el jugo gástrico del paciente, volu-
men del jugo gástrico que se quiere neutralizar, concentración de Mg(OH)2 en la medici-
na). La animación obtiene el volumen buscado, Vb, y el porcentaje de llenado de una cu-
chara sopera que supone ese volumen (atribuyendo a la cucharada rasa un volumen de
15ml).

La imagen siguiente corresponde al caso en el que los datos coinciden con los que hemos
usado en esta resolución.

18
Supondremos que se trata de reacciones que se pueden considerar completas.

154
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

155
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

31. Un neumático de un cierto automóvil en reposo prolongado contiene aire a una


presión de 2’5 bares y una temperatura de 17 ºC.

El conductor inmediatamente después de realizar un largo trayecto volvió a medir la


presión de ese mismo neumático encontrando que era de 2’8 bares. Suponiendo que
el volumen no varió apreciablemente, determinad la nueva temperatura del aire en el
interior del neumático.

Planteamiento cualitativo y emisión de hipótesis

En este problema se tiene aire (una mezcla de gases) encerrado dentro de un recipiente.
Este aire se encuentra a una determinada presión, temperatura y volumen iniciales.
Experimentalmente sabemos que los neumáticos, debido sobre todo a la fricción con la
carretera, se calientan y con ellos el aire que contienen. Suponiendo que el volumen
interior apenas cambia, este aumento de temperatura se traducirá en un aumento de la
presión interna ejercida por el aire sobre las paredes interiores del neumático.

Si hacemos la aproximación de considerar que el aire se comporta como un gas ideal, cabe
pensar que, considerando el volumen constante, la nueva temperatura (que, claro está,
deberá ser mayor que la inicial) a igualdad de los restantes factores, será tanto mayor
cuanto mayor sea la presión final alcanzada.

También es posible imaginar algún caso límite como, por ejemplo, que si PB tiende a PA, la
temperatura TB también tenderá a TA.

Estrategia de resolución

En el interior del neumático hay aire en un cierto estado caracterizado por los valores de
presión P, volumen V y temperatura T (a las que se denomina variables de estado de un
gas). Sabemos que estos valores están relacionados de forma que, para una muestra dada
de aire (considerado como un gas perfecto), se cumplirá en todo momento que:

PV/T = constante.

Saber que las propiedades que caracterizan el estado de una muestra dada de un gas (P, V y
T) están relacionadas entre sí de manera que en cualquier estado, PV/T debe valer siempre
lo mismo, permite hacer predicciones sobre el valor de alguna de dichas variables de esta-
do si conocemos el valor de las otras. Es decir, si provocamos alguna transformación en el
sistema (el gas encerrado) de manera que cambie de un estado A, caracterizado por PA, VA

156
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

y TA, a otro estado B, caracterizado por PB, VB y TB, los valores en B no pueden ser cua-
lesquiera, sino que han de cumplir que:

PA  V A PB  VB

TA TB

En nuestro caso el sistema (formado por el aire encerrado en el interior del neumático)
pasa de un estado A, en el que conocemos el valor de la presión y la temperatura, a un
nuevo estado B, en el que conocemos la presión y deseamos hallar la nueva temperatura
(el volumen se mantiene constante). Podemos resolver el problema simplemente aplicando
la ecuación anterior y despejando de ella TB.

Resolución y análisis del resultado

Aplicando la ecuación anterior teniendo en cuenta que VA = VB y despejando de ella TB, se


tiene:

PA  V A PB  VB P P
 → A  B
TA TB T A TB

Si de la ecuación anterior despejamos TB y sustituimos los valores numéricos


correspondientes, obtenemos:

PB  TA 2'8  290
TB  → TB   324'8 K  51'8 ºC
PA 2'5

Si analizamos el resultado literal anterior, nos daremos cuenta de que, además de ser
dimensionalmente homogéneo, contempla el hecho de que cuanto mayor fuese PB (a
igualdad de los restantes factores), mayor debería ser la nueva temperatura… y que si PA y
PB valiesen lo mismo, la temperatura tampoco cambiaría y obtendríamos TB = TA

Por otra parte, el resultado numérico obtenido cae dentro de lo posible (de acuerdo con el
resto de datos suministrados por el problema).

Vemos pues que, tras circular un vehículo una distancia larga, la temperatura de los neu-
máticos aumenta y con ella la presión del aire interior. Conviene tener en cuenta que los
valores óptimos para la presión de los neumáticos, indicados por los fabricantes de vehícu-
los, se refieren siempre a situación de vehículo parado (al menos varias horas) o que ha
circulado muy pocos kilómetros (se le llama presión “en frio”), de modo que si la presión
recomendada es, por ejemplo, 3 bares, y después de circular durante mucho tiempo, medi-
mos justo 3 bares, podemos estar seguros de que no estamos circulando con la presión
adecuada. Es por este motivo que en caso de ser necesario insuflar aire a un neumático “en
caliente” se haga ajustando la presión a 0’3 o 0’4 bares por encima del valor indicado por
el fabricante.

157
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él. En la pantalla se muestra el incremento paulatino
de temperatura que va alcanzando el aire del interior de las ruedas de un vehículo durante
un largo viaje. Hemos incluido también un controlador manual que permite modificar la
temperatura inicial. Si ésta es mayor, también lo es, lógicamente, la temperatura final, ha-
ciendo más peligroso el proceso (por esta razón, se ha de ajustar la presión de los neumáti-
cos a un valor menor en verano que en invierno).

La imagen adjunta corresponde a la situación final (después del viaje) cuando los datos
coinciden con los que hemos adoptado aquí.

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

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Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

32. El hierro se disuelve en ácido clorhídrico dando cloruro de hierro (II) e hidrógeno
según la ecuación:
Fe (s) + 2HCl (ac)  FeCl2 + H2 (g)

Si introducimos un clavo de hierro de 14 g en un vaso que contiene 125 cm3 de una


disolución de clorhídrico 2 M, se pide:

a) ¿Se disolverá todo el clavo?


b) ¿Cuántos gramos de cloruro de hierro (II) se formarán?
c) ¿Qué volumen de hidrógeno, medido en condiciones normales, se desprenderá?

A continuación iremos resolviendo cada una de las cuestiones planteadas

a) ¿Se disolverá todo el clavo?

Sabemos que el ácido clorhídrico ataca fácilmente al hierro y lo disuelve con formación de
cloruro de hierro (II) y desprendimiento de hidrógeno.

En una reacción química, lo habitual es que las cantidades iniciales de las sustancias reac-
cionantes no estén exactamente en las proporciones estequiométricas, por lo que, aunque la
reacción sea en un solo sentido, suelen quedar restos de sustancias sin reaccionar (como
veremos, esto es lo que ocurre en este caso).

La reacción ya ajustada nos informa que por cada mol de Fe que reaccione, lo hará con 2
moles de HCl para dar 1 mol de FeCL2 y un mol de H2. Por tanto, la proporción en que
reacciona el hierro con el clorhídrico vendrá expresada por:

n Fe 1 n
 → n Fe  HCl
n HCl 2 2

Así pues, para que se pueda disolver todo el clavo, el número de moles iniciales de Fe ha
de ser, como máximo, la mitad del número de moles iniciales de HCl. Si fuese menor,
reaccionaría todo el hierro y sobraría clorhídrico. Si fuese mayor reaccionaría todo el clor-
hídrico y sobraría hierro. Naturalmente, en ambos casos, la reacción siempre se produce
respetando la proporción: doble moles de HCl que de Fe.

De acuerdo con las consideraciones anteriores, para contestar a la primera cuestión, ha-
bremos de calcular los moles iniciales de Fe y de HCl y comparar ambas cantidades.

Se podría disolver todo el hierro si se cumpliese que n Fe ≤ 2  nHCl

Luego para resolver la cuestión planteada bastará calcular los moles iniciales de las sustan-
cias reaccionantes y comparar de acuerdo con la desigualdad anterior.

Por una parte, si llamamos Va al volumen de disolución ácida y C a su concentración mo-


lar, tenemos que:
nHCl  C  Va = 2·0’125 = 0’25 moles

159
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Y por otro lado, llamando m Fe a la masa inicial (en gramos) de hierro y MFe a su masa
molar:
mFe
nFe  =
14
 0'25 moles iniciales
M Fe 56

Vemos, pues, que el número de moles iniciales de Fe supera el máximo permitido para que
pudiera reaccionar todo el Fe. Por tanto, reaccionará todo el HCl y sobrará Fe. Decimos
que el HCl es, en este caso, el “reactivo limitante” porque, al no haber suficiente, nos limi-
ta la cantidad máxima de Fe que puede reaccionar.

De acuerdo con la estequiometria de la reacción, el número de moles de Fe que reacciona


debe ser justamente la mitad que el número de moles iniciales de HCl, es decir:

Número de moles de Fe que reaccionan = 0’25/2 = 0’125 moles de Fe

Con el dato anterior, podemos calcular la masa de Fe (en gramos) que reacciona, sin más
que multiplicarlo por la masa molar del Fe:

Masa de hierro que reacciona = 0’125·56 = 7 g de Fe

Por tanto: No reacciona todo el hierro sino que sobrarán 7 gramos.

b) ¿Qué masa de cloruro de hierro (II) se formará?

En un planteamiento general en el que tengamos hierro de sobra, es lógico suponer, a mo-


do de hipótesis, que la masa obtenida de cloruro de hierro (II), ha de ser tanto mayor cuan-
to mayor sea (a igualdad de los restantes factores) el volumen de disolución ácida, Va, y/o
cuanto mayor sea la concentración, C, de esa disolución.

Podemos considerar también algún caso límite evidente. Por ejemplo: si la concentración,
C, o el volumen de la disolución ácida, Va, tendiesen a 0, también deberá tender a 0 la
masa de FeCl2 formada, mFeCl2. Podemos escribir estas hipótesis de forma simplificada
como:

mFeCl2 = f (C, Va)

Formuladas las hipótesis anteriores, podemos intentar obtener una expresión general para
calcular la masa que se pide, para lo cual, obviamente, tendremos que utilizar las relacio-
nes estequiométricas correspondientes. En efecto, a partir de la ecuación química, sabemos
que por cada mol de FeCl2 que se forme, se habrán utilizado 2 moles de HCl. Por tanto:

n FeCl2 1

n HCl 2

160
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

m FeCl2
Teniendo en cuenta ahora que n FeCL2  y que nHCl  C  Va se obtiene:
M FeCl2

C  Va  M FeCl2
mFeCl2 
2

2  0'125  126
Y sustituyendo valores numéricos: mFeCl2   15'75 g
2

Analizando el resultado literal anterior, vemos que no solo es dimensionalmente homogé-


neo sino que también cumple las hipótesis y casos límite considerados. Además, el valor
numérico obtenido (15’75 g) cae dentro de lo normal teniendo en cuenta las cantidades
iniciales de reaccionantes utilizadas.

c) ¿Qué volumen de hidrógeno gaseoso, medido en condiciones normales, se desprende?

Siguiendo las mismas pautas que anteriormente, comenzaremos estableciendo, a título de


hipótesis, que dicho volumen VH 2 (en un planteamiento general donde hubiese hierro de
sobra) aumentaría cuando (manteniendo constantes el resto de factores), aumentase la con-
centración C de la disolución ácida, así como, cuando aumentase el volumen Va de dicha
disolución.

El enunciado indica que el volumen de hidrógeno gaseoso sea medido en condiciones


normales, lo que, por otra parte, nos recuerda que dicho volumen depende de las condicio-
nes termodinámicas, es decir, de la presión, P, y de la temperatura, T. En efecto, el volu-
men pedido deberá aumentar, si disminuye la presión, P, a que se somete el gas y/o si au-
menta la temperatura correspondiente, T.

El conjunto de estas hipótesis se puede expresar, de forma simplificada, como sigue:

VH 2  f (C ,Va P T )

También se puede aventurar alguna situación evidente como, por ejemplo, que si la con-
centración o el volumen de la disolución tendiesen a 0 también lo haría el volumen de hi-
drógeno recogido.

Expresadas las hipótesis anteriores, para resolver el problema, podemos empezar (igual
que en el caso b) planteando la relación estequiométrica:

nH 2 1

n HCl 2

P  VH 2
Teniendo en cuenta ahora que n H 2  y que nHCl  C  Va se obtiene:
R T
161
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

C  Va  R  T
VH 2 
2 P

2  0'125  0'082·273
Y sustituyendo valores numéricos: VH 2   2'8 l
2 1

Analizando el resultado literal anterior, vemos que no solo es dimensionalmente homogé-


neo sino que también cumple las hipótesis y casos límite considerados. Además, el valor
numérico obtenido (2’8 litros) cae dentro de las expectativas que podríamos tener en fun-
ción de las cantidades utilizadas.

Este resultado es dimensionalmente homogéneo (L3 en ambos lados) y cumple las hipóte-
sis y casos límite considerados. También el valor numérico obtenido (2’8 litros) cae dentro
de las expectativas que podríamos tener en función de las cantidades utilizadas.

Refuerzo:

Para reforzar los conceptos involucrados en este problema, se puede usar una animación
Modellus que hemos elaborado sobre él.

Usando sendos controladores manuales, los alumnos pueden modificar la presión y/o la
temperatura, a que somete el hidrógeno que se desprende en la reacción. Así pueden cons-
tatar, por ejemplo, que el volumen de hidrógeno varía cuando varían estas magnitudes ter-
modinámicas, aunque ello no significa que cambie la masa o los moles obtenidos de dicho
gas.

Se dispone de otros dos controladores, para que los alumnos también pueden modificar la
concentración de la disolución, C, y/o su volumen, Va. Así pueden constatar que un cam-
bio en estos parámetros (manteniendo constante el resto) afecta a las cantidades de las
sustancias que reaccionan (es decir, a la masas de hierro, Fe y de ácido, HCl) y a las de los
productos que se obtienen (el hidrógeno gaseoso, H2, y cloruro, FeCl2). El clavo de hierro
sumergido y el cloruro obtenido, quedan dibujados en la pantalla de la animación, con un
volumen adecuado a los resultados numéricos de cada situación.

La siguiente imagen corresponde al caso en el que los datos coinciden con los que hemos
usado en este problema.

162
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

La animación y el programa para hacerla correr están disponibles en la página “Web de


Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección Local de Ali-
cante de la RSEF. http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

163
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Los profesores autores de este trabajo, tenemos la intención de continuar incorporando


más ejemplos de problemas resueltos a una colección que sucesivamente se irá ampliando.
Con ello pretendemos contribuir, como ya se indicó en el comienzo, a que desde este
campo en concreto de pueda impulsar y desarrollar, de una forma más eficaz, la competen-
cia científica en el alumnado. No obstante, somos conscientes de que no basta con propo-
ner un modelo didáctico alternativo diferente al tradicional, en un único campo. Para que
tuviese éxito, aparte de otras consideraciones, sería necesario extender también el mismo
modelo a otras actividades igualmente importantes para la enseñanza y aprendizaje de la
Física y Química, como son los trabajos prácticos de laboratorio y la propia introducción
de conceptos teóricos. A este respecto, recomendamos consultar periódicamente los mate-
riales incluidos en:

didacticafisicaquimica.es

y en: “Web de Materiales para la Enseñanza y la Divulgación de la Física”, de la Sección


Local de Alicante de la RSEF. Accesible en: http://rsefalicante.umh.es/fisica.htm

Valencia 20 de enero de 2020

Jaime Carrascosa Alís, Salvador Martínez Sala, Manuel Alonso Sánchez

Nota final: Este trabajo se puede utilizar libremente por profesorado y alumnado de
Física y Química sin más que citar la fuente y los autores.

Referencias bibliográficas

Alonso Sánchez, M., Carrascosa Alís, J., Martínez Sala, S. (2018). Problemas de Física.
Cinemática relativista. De libre acceso en internet: didacticafisicaquimica.es

Alonso Sánchez, M., Carrascosa Alís, J., Martínez Sala, S. (2018). Problemas de Física.
Dinámica relativista. De libre acceso en internet: didacticafisicaquimica.es

Carrascosa Alís, J., Martínez Sala, S. (2016). Problemas de Física. Valencia: Tecnigrafic.
De libre acceso en internet: didacticafisicaquimica.es

Carrascosa Alís, J., Martínez Sala, S. (2017). Problemas de Física. Estática: Cuerpos en
equilibrio. De libre acceso en internet: didacticafisicaquimica.es

Furió, C., Iturbe, J., Reyes, J,V. (1995). ¿Cuánto contaminará una central térmica que fun-
ciona con fuel? Un ejemplo de resolución de problemas como investigación. Alambique, 5,
pp. 27-36.

Gil Pérez, D., Carrascosa, J. Furió, C.; Martínez Torregrosa, J. (1991). La enseñanza de las
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Capítulo II (páginas 41-54). Accesible en ResearchGate y en didacticafisicaquimica.es

Gil Pérez, D., Martínez Torregrosa, J. (1983). A model for problem solving in accordance
with scientific methodology. European Journal of Science Education, 5, (4), pp. 447-455.
164
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

Gil Pérez, D., Martínez Torregrosa, J.(1987). La resolución de problemas de física. Una
didáctica alternativa. Madrid: Centro de publicaciones del Ministerio de Educación y
Ciencia (CIDE). Ed, Vicens Vives. S.A.

Gil Pérez, D., Martínez Torregrosa, J., Ramírez de Castro, L. (1994). La resolución de
problemas de física y de química como investigación. Madrid: Centro de publicaciones del
Ministerio de Educación y Ciencia (CIDE).

Martínez Torregrosa, J. (1987). La resolución de problemas de Física como investigación:


un instrumento de cambio metodológico. Tesis Doctoral presentada en la Facultad de Físi-
ca de la Universitat de València.

Martínez Torregrosa, J. y Sifredo, C. (2005). ¿Cómo convertir los problemas de lápiz y


papel en auténticos desafíos de interés? En: Gil- Pérez, D., Macedo, B., Martínez Torre-
grosa, J., Sifredo, C., Valdés, P. y Vilches, A. (Eds.). ¿Cómo promover el interés por la
cultura científica? Una propuesta didáctica fundamentada para la educación científica de
jóvenes de 15 a 18 años. Santiago: OREALC/UNESCO. (2005). Capítulo 5 (páginas103-
121). Accesible en Internet: http://www.unesco.org/new/es/santiago/resources/single-
publication/news/como_promover_el_interes_por_la_cultura_cientifica/

Martínez Torregrosa, J., Gil Pérez, D., Becerra Labra, C y Guisasola, J. (2018). ¿Podemos
mejorar la enseñanza de la resolución de problemas de “lápiz y papel” en las aulas de Físi-
ca y Química? Educación Química, 16, (2), pp. 230-245. Accesible en ResearchGate.

Ramírez Castro, L. (1990). La resolución de problemas de Física y de Química como in-


vestigación en la Enseñanza Media: un instrumento de cambio metodológico. Tesis Docto-
ral presentada en la Facultad de Química de la Universitat de Barcelona.

Reyes, J, V. (1991). La resolución de problemas de química como investigación: una pro-


puesta didáctica basada en el cambio metodológico. Tesis doctoral presentada en la Uni-
versidad del País Vasco.

165
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

PROBLEMAS AÑADIDOS CON POSTERIORIDAD AL TALLER

A-1. ¿Con qué rapidez inicial tendrá que lanzar el jugador de básquet de la figura la
bola, para que pueda entrar en la canasta y hacer un triple?
La distancia entre la vertical de la bola y vertical de la canasta es de 6’75 m. La bola
sale desde 1’60 m de altura, la canasta está a 3’05 m sobre el suelo y el ángulo de lan-
zamiento es de 40º.
(Jaime Carrascosa Alís. Salvador Martínez Sala. 04-04-20)

La situación planteada se puede relacionar también con otros deportes en los que un objeto
(habitualmente una pelota) puede ser lanzado oblicuamente, como ocurre en el golf, en el
fútbol, lanzamiento de peso, etc. En este caso concreto, el balón de básquet (B) es lanzado
oblicuamente desde una cierta altura, con la intención de que entre en por el aro (A) de la
canasta y queremos saber, para unas condiciones determinadas, con qué rapidez inicial (v0)
se debe lanzar para conseguir el objetivo deseado.

Para resolver el problema tomaremos como sistema de referencia espacial unos ejes de
coordenadas cartesianas cuyo origen coincida con la posición del jugador y expresaremos
las ecuaciones de movimiento de B y de A, teniendo en cuenta que en el instante en que el
balón llegue al aro, la posición de ambos será la misma.

En la figura siguiente se ha representado una posible trayectoria del balón B desde que se
lanza hasta que llega al aro. Naturalmente, para que este hecho pueda darse, la altura má-
xima alcanzada por el balón ha de ser mayor que la altura a la que se encuentra dicho aro.
Además, haremos la simplificación de suponer el balón como una masa puntual siendo el
rozamiento con el aire es despreciable.

Si consideramos como origen de tiempos el instante en que sale el balón, sus ecuaciones de
movimiento podrán expresarse como:

166
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos


a B  (0 ,  g)  0 , - 10 2
m
s
v B  v Bx , v By   v 0 cos , v 0 sen  gt 

  gt 2 
rB  (x B , y B )   v 0 cos  t , y 0  v 0 sen  t  
 2 

En cuanto al aro (A), dado que permanece inmóvil, su vector de posición será:

rA  x A , y A   (6'75 , 3'05) m

Puesto que en el preciso instante en que el balón llegue al aro, la posición de B y A será la
misma, una posible estrategia para resolver el problema será igualar dichas posiciones y
tratar de despejar la velocidad inicial:
 
rB  rA

Y en componentes cartesianas:

xB = xA → v 0 cos   t  x A (1)

gt 2
yB = yA → y 0  v 0 sen  t   y A (2)
2

Para calcular la rapidez inicial v0, buscada, podemos despejar el tiempo t en la ecuación (1)
y sustituir en la (2), con lo que:

xA g  x 2A
t → y 0  x A tg   yA
v 0 cos 2  v 02  cos 2

xA g
Despejando ahora la rapidez inicial: v 0  
cos 2  (y 0  x A  tg  y A )

Sustituyendo los valores numéricos en el resultado literal anterior, obtenemos finalmente:


v0 = 9’6 m/s

También se puede calcular el tiempo empleado en llegar al aro, sin más que sustituir los
valores numéricos correspondientes en la ecuación:
xA
t
v 0 cos
6'75
con lo que se obtiene: t   0'92 s
9'6·cos40

167
Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

Podríamos ahora, plantearnos nuevas preguntas de interés, más allá de las que se hacen en
el enunciado, como, por ejemplo: ¿Cuál es la altura máxima que alcanza el balón en su
trayectoria? ¿Con qué ángulo entra en el aro?

Respecto de la primera cuestión, dado que cuando el balón alcance su altura máxima, la
componente vertical de su vector velocidad ha de ser nula (ved figura siguiente), una for-
ma para calcular dicha altura máxima será obtener el valor de la coordenada “y” del balón,
justo en el instante en que vy = 0.

Como ya sabemos, vy en cualquier instante del movimiento del balón, viene dada por:

v y  v 0 sen  gt
v 0 sen
Haciendo vy = 0, obtenemos t  (tiempo en alcanzar su altura máxima).
g

Sustituyendo ahora este tiempo en la expresión correspondiente a la coordenada “y” del


balón en cualquier instante, podemos obtener la altura máxima buscada:

2
gt 2 (v 0 sen ) 2 g  v 0 sen 
y  y 0  v 0 sen  t  → y max  y 0     
2 g 2  g 

v 20  sen 2
Y simplificando: y max  y 0 
2g

Sustituyendo valores numéricos, obtenemos: ymax = 3’5 m

Vale la pena, detenerse brevemente en analizar el resultado anterior:

168
Problemas de Física y Química - Competencia científica. Ejemplos resueltos

En primer lugar, comprobamos que es dimensionalmente homogéneo (L en ambos miem-


bros de la ecuación). Pero, además, podemos darnos cuenta de que, por ejemplo:

 Cuanto mayor fuese la rapidez inicial de lanzamiento, a igualdad de los restantes factores,
mayor sería el valor de la altura máxima alcanzada (concretamente, si v0 se hace el doble la
altura máxima se haría el cuádruple).
 En el caso particular de que φ tomase el valor de 90º y de que y0 fuese nula, la expresión de
la altura máxima alcanzada se transforma en la ya conocida correspondiente a un lanza-
miento vertical desde el suelo.

 Podemos ver también, que si el ángulo de lanzamiento disminuye (siempre a igualdad de


los restantes factores) la altura máxima se va aproximando a y0.
 Por otra parte, si la gravedad disminuyese tendiendo a 0, la altura máxima tendería a ∞
(hemos supuesto que el rozamiento con el aire era nulo).

 Finalmente, constatar que el resultado numérico obtenido, 3’5 m es un valor mayor que la
altura a que está situado el aro (3’05 m). Naturalmente si se hubiese obtenido un valor me-
nor de 3’05 sería indicativo de que se ha cometido algún error.

En cuanto a la segunda cuestión, como se puede apreciar en la figura siguiente, el valor del
ángulo de entrada buscado se puede obtener a partir de las componentes cartesianas del
vector velocidad en ese instante ya que: tgα = vy/vx

Para obtener dichas componentes, basta con utilizar las expresiones generales correspon-
dientes y particularizar para el instante considerado:

v x  v 0 cos = 9’6·cos40º = 7’35 m/s; v y  v 0 sen  gt = 9’6·sen40º-10·0’92 = -3’03 m/s

vy  3'03
tgα   → α = -22’4º
vx 7'35

Obsérvese que el signo negativo del ángulo, se debe a que el balón ya está cayendo y el
ángulo se encuentra por debajo de la horizontal.
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Problemas de Física y Química – Competencia científica. Ejemplos resueltos

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