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Presupuestos Procesales en Derecho Civil

Este documento resume los principales presupuestos procesales requeridos para iniciar un proceso judicial en derecho procesal civil peruano. Explica que la competencia, la capacidad procesal y la representación procesal son presupuestos indispensables. También analiza los requisitos de la demanda, como elementos subjetivos, objetivos y complementarios, así como los principios procesales como la exclusividad de la jurisdicción, imparcialidad, contradicción, publicidad y motivación de resoluciones.
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Presupuestos Procesales en Derecho Civil

Este documento resume los principales presupuestos procesales requeridos para iniciar un proceso judicial en derecho procesal civil peruano. Explica que la competencia, la capacidad procesal y la representación procesal son presupuestos indispensables. También analiza los requisitos de la demanda, como elementos subjetivos, objetivos y complementarios, así como los principios procesales como la exclusividad de la jurisdicción, imparcialidad, contradicción, publicidad y motivación de resoluciones.
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PRESUPUESTOS PROCESALES

Asignatura: Derecho Procesal Civil I


Docente: Mg. Muñoz Camero Mery
Alumnos:
• Ccayo Monge Roy

• Ccoya Vargas William

• Condori Avila Kevin

• Fuentes Huaman Jorge

• Farfán Flores Gabriel

• Pumalla Chaiña Jhoel

• Quispe Huaman Alex

• Vílchez Oblitas Baltazar


CUSCO

Agosto-2022
Para fomentar una cultura de valores,
comencemos con los niños y así próximamente se notarán
cambios en la sociedad.
INTRODUCCIÓN

Durante esta unidad llevaremos principalmente la respectiva investigación sobre


el curso de procesal civil I para tratar de analizar con respecto del tema que vendría ser
los presupuestos Procesales dónde se tiene como concepto de qué son aquellos requisitos
indispensables para la existencia de una relación jurídica procesal válida los cuales deben
existir al presentarse la demanda a fin de que las pretensiones del demandante sean
atendidas por el juez y se inicie el proceso.

Dónde que necesariamente se tratará también de hablar con respecto a Los


criterios que determinan la competencia del Juez en este punto encontraríamos la
Competencia por razón de materia ya que se da en naturaleza de la pretensión procesal y
las disposiciones legales qué la regulan otro punto es también ver la Competencia por
razón de cuantía ya que se determine en acuerdos con el valor económico del petitorio
por otro punto es tratar de ver también la competencia funcional por razón de grado ya
que se da por jerarquía de los órganos jurisdiccionales también es tratar de ver la
Competencia por razón de territorio Y a qué se da en vistas subjetivas y objetivas y
también lo que vendría a ser la competencia facultativa donde que el demandante puede
elegir al juez competente. También es ver la Competencia por razón de conexión ya que
la pretensión de garantía así como de la pretensión de accesoria también es tratar de ver
la medida cautelar anticipada dentro y fuera del proceso si realmente el juez es competente
y se verá también el conflicto positivo de la competencia cuando por razón de territorio
existe más de un juez qué es competente para conocer proceso y también se verá lo que
es la recusación y la atención en las cuales el juez Quién conoce el proceso y se aparta
del mismo a partir de la existencia de ciertas razones que pondrían en duda la
imparcialidad y su probidad.

Otro punto en hablar vendría ser la capacidad procesal Ya que se mantiene en


aptitud para ser titular de la situación jurídica dentro de un proceso en lo generalidad se
mantendrá en nombrar la capacidad para ser parte de un proceso En dónde se mantiene la
obligación cargas y deberes procesales Cómo sintiente y se hablará a la representación
procesal típica en una de sus características se podrá encontrar la representación obligada
ya qué es un auxilio que la norma positiva que concede aquellos sujetos de derecho en
alguna limitación para actuar directamente en el proceso ya que se tiene a dar en dos
modalidades ya que sea en representación legal y el otro también será en representación
judicial. dentro de ellos encontrar a las declaraciones de voluntades ya que se dan en sus
distintas formalidades si bien puede ser por escritura pública, por acta ante el juez, ya que
este también se puede encontrar indistinta, conjunta dentro de esto también se
argumentará de cuáles son las facultades al apoderado judicial ya que estás suelen ser
generales o especiales.

Punto a tratar de hablar vendría ser los requisitos de la demanda qué es la acción
como el derecho en acudir al órgano jurisdiccional en busca de una tutela donde el juez
hallará las razones del hecho y de derecho que van a ventilar en el proceso. Después de
eso iremos a lo que es la naturaleza jurídica dónde se verá la demanda como tú procesal
la demanda como acto de postulación la demanda como acto que determina la apertura
de la instancia en su clasificación necesariamente se va a sostener lo que es las demandas
de prestación o de condena, las demandas de declaración constitutivas o de formación
Priorizando también como los requisitos ya que esté está tipificado en el artículo 424 del
código procesal civil de ahí se comentara los elementos subjetivos elementos objetivos
elementos causal elemento jurídico, y elementos complementarios para Teorizar los
casos hay algunas concurrencias de que los presupuestos procesales y condiciones se dan
por parte de la acción en rechazar y limitar la demanda previstos en la ley.
ÍNDICE

INTRODUCCIÓN .................................................................................................3

ÍNDICE ..................................................................................................................5

CAPÍTULO I .........................................................................................................8

LOS PRESUPUESTOS PROCESALES ...............................................................8

1.1 Competencia ................................................................................................8

1.4 Caracteres de la competencia.....................................................................10

1.4.1 Es de orden público ............................................................................10

1.4.2 Legalidad ............................................................................................10

1.4.3 Improrrogabilidad ...............................................................................10

1.4.4 Indelegabilidad ...................................................................................11

1.4.5 Inmodificabilidad o perpetuatio iurisdictionis ....................................11

1.5 Principio de legalidad e irrenunciabilidad de la competencia ...................11

1.6 Determinación de la competencia ..............................................................12

1.6.1 Competencia por materia ....................................................................12

1.6.2 Competencia por cuantía ....................................................................13

1.6.3 Calculo de la cuantía ...........................................................................13

1.7 Capacidad procesal ....................................................................................14

1.1 La Capacidad en la Teoría General del Proceso ....................................15

1.2 La capacidad procesal ............................................................................15

1.3 La pérdida y la obtención de la capacidad en el transcurso del proceso17

1.4 La pérdida de la capacidad para ser parte y de la capacidad procesal en el


proceso .....................................................................................................................17

1.8 Representación Procesal ...........................................................................18

1.Representación Procesal Típica ................................................................18

2. Representación voluntaria .......................................................................19


CAPÍTULO II ......................................................................................................20

REQUISITOS DE LA DEMANDA ....................................................................20

2.1 La demanda ................................................................................................20

2.1.2 Importancia .........................................................................................21

2.2 Requisitos ..................................................................................................21

2.3 Forma del escrito (Artículo 130° del Código Procesal Civil)....................22

2.4 Otros requisitos de forma...........................................................................23

2.4.1 Elementos subjetivos ..........................................................................24

2.4.2 Elemento objetivo ...............................................................................24

2.4.3 Elementos complementarios ...............................................................25

2.5 Principios procesales .................................................................................26

2.5.1 Principio de exclusividad y obligatoriedad de la función jurisdiccional


.................................................................................................................................27

2.5.2 Principio de la independencia de los órganos jurisdiccionales ...........27

2.5.3 Principio de imparcialidad de los órganos jurisdiccionales ................28

2.5.4 Principio de contradicción o audiencia bilateral .................................29

2.5.5 Principio de publicidad .......................................................................30

2.5.6 Principio de obligatoriedad de los procedimientos establecidos en la ley


.................................................................................................................................31

2.5.7 Principio de la motivación de las resoluciones judiciales ..................31

2.5.8 Principio de la cosa juzgada ...............................................................32

2.6 La dirección o impulso del proceso. ..........................................................33

2.6.3 Principio de Iniciativa de Parte y de Conducta Procesal ....................34

2.6.2 Principio de Inmediación. ...................................................................34

2.6.3 Principio de Concentración.................................................................34

2.6.4Principio de Vinculación y Elasticidad................................................35

2.6.5Principio de celeridad. .........................................................................35

2.6.6Economía procesal. ..............................................................................36


CAPÍTULO III.....................................................................................................36

PRESUPUESTOS PROCESALES DE FORMA ................................................36

3.1 Condiciones de la acción (presupuestos procesales de fondo) ..................37

3.2 El interés para obrar y la legitimación para obrar......................................37

3.3 Falta de interés para obrar..........................................................................42

3.4 Forma y oportunidad de su declaración .....................................................43

3.5Resupuestos e impedimentos procesales ....................................................47

CONCLUSIONES ...............................................................................................49

RECOMENDACIONES......................................................................................50

BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................51

ANEXOS .............................................................................................................53
CAPÍTULO I

LOS PRESUPUESTOS PROCESALES

1.1 Competencia

La competencia tradicionalmente se veía como un sinónimo entre dos conceptos


que vendrían a ser la jurisdicción y la competencia no obstante hoy en día se concibe a la
competencia como una medida de la jurisdicción.

Cabe citar a (Narváez, 2008, p. 96) que indica que, todos los jueces tienen
jurisdicción, pero no todos tienen competencia para conocer un determinado asunto. Un
juez competente es, al mismo tiempo, juez con jurisdicción; pero un juez incompetente
es un juez con jurisdicción, pero sin competencia.

La jurisdicción implica proclamar derecho, o sea, solucionar conflictos de interés


con relevancia jurídica. De esa manera, la jurisdicción es común a todos los jueces, Sin
embargo, una vez que hablamos de competencia, hacemos referencia a la capacidad o
idoneidad de los jueces de encargarse de solucionar determinados tipos de temas en
funcionalidad a determinados criterios.

De este mismo modo Giovanni Priori define la competencia como la capacidad


que tiene un juez para ejercer válidamente la potestad jurisdiccional. Esa capacidad está
determinada en ventaja de determinados espacios que la ley se ocupa de entablar. Así, la
competencia es un presupuesto de validez de la interacción jurídica procesal. Como lógica
efecto de lo anterior, todo acto llevado a cabo por un juez incompetente va a ser nulo.
(2004, p. 39)

Fundamentando este tema se sabe que las reglas que rigen la competencia actúan
la garantía constitucional de la juez natural entendida ésta como el derecho que tienen las
partes a que el conflicto de intereses o la incertidumbre jurídica sean resueltos por un
tercero imparcial e independiente predeterminado por ley; derecho que, además, integra
el contenido del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva. Esa predeterminación legal
que forma parte del contenido de la garantía al Juez natural, se expresa y actúa a través
de la competencia.

Además de esto es que se requiere una precisa regulación legal de la competencia;


pues "solamente si está fijado antes de cada procedimiento con base en regulaciones
abstractas, qué tribunal y qué juez es competente, se puede enfrentar el peligro de
decisiones arbitrarias. Un firme régimen de competencia crea seguridad jurídica. El
demandante sabe a qué juzgado se puede o debe dirigir con su demanda. El demandado
en todo caso se puede preparar, en qué lugar eventualmente debe contar con demandas".

Cabe recalcar al mencionar a Gonzáles Álvarez, los principios de división del


trabajo y división del poder informan la distribución de la labor funcional de jurisdicción
a través de muchos órganos jurisdiccionales. Así, la funcionalidad orgánica del Poder
Judicial, a través de esos muchos jueces, se distribuye o reparte en atención a varios
factores, lo que no significa que la jurisdicción se distribuya o reparta. Esta sigue siendo
una sola. Siempre. (2016, p. 173).

La presente norma se remite a la competencia objetiva por la materia, que es


catalogada en atención a la naturaleza del conflicto en discusión. Ello nos lleva a
distinguir la competencia tanto civil, laboral, penal, etc. La norma —de manera
excluyente— considera de competencia del juez civil toda aquella materia que no le esté
atribuida conocer a otros jueces. En otras palabras, si tomamos como criterio para
clasificar los órganos judiciales en el modo de atribuirles competencia, podemos
distinguir entre órganos de competencia general u ordinarios y órganos de competencia
especializada. (Ledesma Narváez, 2008, p. 97).

1.3 Fundamento constitucional de la competencia

Las normas que rigen la competencia trabajan la garantía constitucional del Juez
natural, entendida ésta como el derecho que poseen las piezas a que el problema de
intereses o la incertidumbre jurídica sean resueltos por un tercero imparcial e libre
establecido por ley; derecho que, además, integra el contenido del derecho a la tutela
jurisdiccional positiva. Dicha predeterminación legal que forma parte del contenido de la
garantía al Juez natural, se expresa y actúa por medio de la competencia.

En impacto, el reconocimiento del derecho a la tutela jurisdiccional positiva como


derecho importante y la trascendencia del mismo en el desempeño de un sistema
democrático realizan preciso el establecimiento legal del Juez frente a quien se logre
ejercer dicho derecho. Así, "la tutela pretendida por el actor frente al demandado ha de
ser facilitada por los jueces y tribunales y, además frente a éstos, han de tener las piezas
su posibilidad de custodia".
Por esto, es necesario una estricta regulación legal de la competencia; puesto que
"sólo si está fijado antecedente de cada método basado en regulaciones abstractas, qué
tribunal y qué juez es competente, se puede confrontar el riesgo de elecciones arbitrarias.
Un firme sistema de competencia crea estabilidad jurídica. El demandante sabe a qué
juzgado se puede o debería guiar con su demanda. El demandado en todo caso se puede
elaborar, en qué sitio de vez en cuando debería disponer de solicitudes".

1.4 Caracteres de la competencia

Como vemos la competencia cuenta con diferentes caracteres los cuales son:

1.4.1 Es de orden público

En este apartado indica que la competencia es un instituto de orden público


en la medida que los criterios para asignarla donde se sustentan en razones de
interés general, hay dos razones por las cuales se considera de orden público, la
primera es que supone el desarrollo o actuación de un derecho fundamental (o sea
el juez natural), la segunda razón es que sus reglas determinan el ámbito dentro
del cual se ejerce una potestad asignada constitucionalmente a un órgano del
estado.

1.4.2 Legalidad

Las reglas en la competencia se fijan y se modifican por ley. Esto no es


sino una expresión más del derecho al juez natural puesto que, como fue
expresado antes, uno de los recursos que componen el contenido de este derecho
importante es que el Juez que conozca un caso debería ser el establecido por la
ley, "con la intención de garantizar su plena libertad en el ejercicio de la potestad
jurisdiccional"; comienzo que haya fundada expresamente en el artículo 6 del
Código Procesal Civil.

1.4.3 Improrrogabilidad

Como hemos expresado antes, la competencia es de orden público; ello


trae como resultado el hecho que las reglas que la determinan sean imperativas.
Siendo ello de esta forma, las normas que establecen y modifican la competencia
se hallan sustraídas de la voluntad de las piezas quienes tienen que atenerse a la
competencia antes definida en la ley.
La improrrogabilidad rige para todos los criterios de decisión de la
competencia, salvo para el criterio territorial. En impacto, las reglas que rigen la
competencia territorial sí son prorrogables, salvo los casos en los que nuestra ley
disponga que la competencia territorial no sea prorrogable.

1.4.4 Indelegabilidad

Esta característica es también una consecuencia del carácter de orden


público que tiene el instituto de la competencia. En efecto, en la medida que la
competencia es de orden público, tiene que ser ejercida por el órgano al cual se le
atribuye, no pudiendo ser delegada por su titular a un órgano distinto. Este
principio ha sido expresamente recogido en nuestro Código Procesal Civil.

1.4.5 Inmodificabilidad o perpetuatio iurisdictionis

Sobre este punto vemos varias variables que dan a entender la


inmodificabilidad, los cuales son:
• Noción
• Momento de la determinación de la competencia
• Perpetuatio iurisdictionis y aplicación de la ley procesal en el tiempo.

1.5 Principio de legalidad e irrenunciabilidad de la competencia

Artículo 6.- Principio de legalidad e irrenunciabilidad de la competencia

La competencia sólo puede ser establecida por la ley.

La competencia civil no puede renunciarse ni modificarse, salvo en aquellos casos


expresamente previstos en la ley o en los convenios internacionales respectivos.

INDELEGABILIDAD DE LA COMPETENCIA

De acuerdo con el artículo 7 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 7.- Indelegabilidad de la competencia

Ningún Juez Civil puede delegar en otro la competencia que la ley le atribuye. Sin
embargo, puede comisionar a otro la realización de actuaciones judiciales fuera de su
ámbito de competencia territorial.
1.6 Determinación de la competencia

De acuerdo con el artículo 8 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 8.- Determinación de la competencia

La competencia se determina por la situación de hecho existente al momento de


la interposición de la demanda o solicitud y no podrá ser modificada por los cambios de
hecho o de derecho que ocurran posteriormente, salvo que la ley disponga expresamente
lo contrario.

1.6.1 Competencia por materia

De acuerdo con el artículo 9 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 9.- Competencia por materia

La competencia por razón de la materia se determina por la naturaleza de la


pretensión y por las disposiciones legales que la regulan.

La jurisdicción es exclusiva e idéntica, sin embargo, no todo órgano recubierto de


esta funcionalidad puede ejercerla indistintamente con en relación a cualquier tema y
sitio.

Causas de interés público y privado han inducido al Estado a colocar linderos al


ejercicio de la potestad jurisdiccional, delimitándola mediante la competencia que asigna,
por medio de la ley, a todos los niveles de jueces.

Citando a Oderigo que este nos señala que «la jurisdicción representa la función
de aplicar el derecho, mientras que la competencia es la aptitud legal de ejercer dicha
función en relación con un asunto determinado». (Ledesma Narváez, 2008, p. 106)

Los criterios que se utiliza para delimitar esa aptitud son diversos. Por citar,
Carnelutti las clasifica en objetiva, subjetiva, territorial y funcional- La norma en
comentario se ubica según dicha clasificación en la competencia objetiva, denominada
también competencia por razón del litigio o según la materia. Tiene como referente la
naturaleza del conflicto, esto es, atiende al modo de ser del litigio, de tal forma que nos
permite hablar de conflictos penales, civiles, laborales, administrativos, tributarios, etc.
(Ledesma Narváez, 2008, p. 106)
1.6.2 Competencia por cuantía

De acuerdo con el artículo 10 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 10.- Competencia por cuantía

La competencia por razón de la cuantía se determina de acuerdo al valor


económico del petitorio conforme a las siguientes reglas:

1.- De acuerdo a lo expresado en la demanda, sin admitir oposición al demandado,


salvo disposición legal en contrario; y

2.- Si de la demanda o sus anexos aparece que la cuantía es distinta a la indicada


por el demandante, el Juez, de oficio, efectuará la corrección que corresponda y, de ser el
caso, se inhibirá de su conocimiento y la remitirá al Juez competente.

1.6.3 Calculo de la cuantía

De acuerdo con el artículo 11 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 11.- Cálculo de la cuantía

Para calcular la cuantía, se suma el valor del objeto principal de la pretensión, los
frutos, intereses y gastos, daños y perjuicios, y otros conceptos devengados al tiempo de
la interposición de la demanda, pero no los futuros.

Si una demanda comprende varias pretensiones, la cuantía se determina por la


suma del valor de todas. Si se trata de pretensiones subordinadas o alternativas, sólo se
atenderá a la de mayor valor.

Si son varios los demandados, la cuantía se determina por el valor total de lo


demandado.

en la pretensión u otra causa análoga no pudiera determinarse la competencia por


razón de grado, es competente el Juez Civil.

DEMANDA A PERSONA NATURAL

De acuerdo con el artículo 14 del Código Procesal Civil, tenemos que:

Artículo 14.- Demanda a persona natural

Cuando se demanda a una persona natural, es competente el Juez del lugar de su


domicilio, salvo disposición legal en contrario.
Si el demandado domicilia en varios lugares puede ser demandado en cualquiera
de ellos.

Si el demandado carece de domicilio o este es desconocido, es competente el Juez


del lugar donde se encuentre o el del domicilio del demandante, a elección de este último.

Si el demandado domicilia en el extranjero, es competente el Juez del lugar del


último domicilio que tuvo en el país.

Si por la naturaleza de la pretensión u otra causa análoga no pudiera determinarse


la competencia por razón de grado, es competente el Juez Civil.

1.7 Capacidad procesal

Se trata de un presupuesto procesal básico que debe entenderse desde su doble


contenido: la capacidad de ser titular de la situación procesal (capacidad para ser parte
procesal) y la capacidad de desarrollarlas por sí mismas (capacidad procesal).

Según Giussepe Chiovenda: Hay dos conceptos importantes de poder ejercer un


derecho. Por tanto, tenemos capacidad jurídica procesal y la capacidad de ser partes.
Como todos sabemos, todos tienen la capacidad de participar. La adquisición y perdida
de esta capacidad coincide con la adquisición y perdida de la personalidad jurídica.

La capacidad procesal permite actuar en un numero indeterminado de procesos,


independientemente de la particular relación o régimen juridico en que se impugnen. En
definitiva, podemos decir que la capacidad procesal es la capacidad para iniciar y seguir
un proceso en nombre propio, como representante de otra persona, o mediante el
otorgamiento de representación procesal.

La capacidad en la teoría general del derecho

En America Latina se siguió una división operada por la doctrina francesa en


capacidad de goce y capacidad de ejercicio. Sin embargo, la doctrina italiana moderna
establece una nueva división entre capacidad jurídica y capacidad de obrar.

a) Capacidad Jurídica: Es la aptitud de cierto sujeto para poder ser titular de


situaciones jurídica subjetivas.
b) Capacidad de Actuar: Es la capacidad del sujeto para poder desarrollar
directamente cada una de las posiciones jurídicas.
1.1 La Capacidad en la Teoría General del Proceso

En el derecho procesal civil hay la siguiente clasificación: La capacidad para ser


parte en un proceso y la capacidad procesal.

a) Capacidad de ser parte en un proceso: La capacidad de una entidad (persona


física, jurídica, patrimonios autónomos y organismos del estado) de ser un titular de
derechos, deberes, cargas y obligaciones procesales.

b) Capacidad procesal: Es la capacidad que el ordenamiento pueda reconocer a


ciertos sujetos de derecho para que puedan actuar por sí mismos en situaciones jurídicas
en las que ellos son titulares.

1.2 La capacidad procesal

a) Noción

Es la capacidad de ejercitarse solo, válidamente, los procedimientos legales en los


que él es el propietario. Es claro que la capacidad judicial presupone la posibilidad de ser
parte. Así, no todo litigante tiene capacidad procesal, sino que sólo puede decirse que
tiene capacidad procesal el que tiene capacidad jurídica. En otras palabras, no son capaces
de dominar las situaciones jurídicas procesales, pero tampoco es necesario
que se involucren en ninguna situación jurídica prescrita por la ley para que
estas situaciones jurídicas procesales no se presenten.

De esta manera, la capacidad procesal es similar a la capacidad de actuar en el


derecho civil, por eso esa razón también se le podría llamar como capacidad de obrar
procesal.

Sin embargo, en el caso de la capacidad procesal, queda claro que


no corresponden a Capacidad para obrar civil. Donde las circunstancias establecidas en
el derecho civil para desarrollar por si mismo y las situaciones jurídicas privadas es
completamente diferente de necesario para realizar las actuaciones procesales que
como, se decía, más bien del derecho público. En este sentido, debe ser sujeto a los
derechos que los rigen por el derecho civil son básicamente herramientas, pero no sé si la
situación jurídica procesal, por lo que el parámetro para poder mirar con alguien diversas
posibilidades procesales a considerar personas con capacidad jurídica.

b) Las asociaciones no inscritas


Aunque nuestro Código Civil establece claramente, como hemos dicho, que para
una persona jurídica se considera una persona jurídica, debe estar inscrito en el registro
público que regula el caso asociaciones, instituciones y comités no registrados, indicando
explícitamente que pueden aparecer en el proceso.

Por otra parte, existen requisitos que conducen a el derecho a la


tutela jurisdiccional efectiva donde determinan la necesidad de otorgar capacidad
procesal a las personas que no tengan capacidad de obrar conforme a lo dispuesto en el
derecho civil.

Sin embargo, aquellos que carecen de la capacidad procesal no es que no puedan


asistir en el proceso de defensa de sus derechos, si no que no pueden hacerlo solos, porque
alguien más tendrá que hacerlo en su nombre, situación en el cual surge casos de
representación legal.

c) ¿Quiénes tienen capacidad procesal en el Perú?

Tal como lo menciona el Código Procesal Civil se refiere a este tipo de capacidad
denominada capacidad para comparecer en un proceso. Donde al regular a quienes les
corresponde señala que es a las personas que puedan disponer de sus derechos
reclamados”. Y estos son solo aquellos que tienen capacidad de actuar. Así el Código
Procesal Civil parte de la estipulación de que la capacidad procesal es equivalente a la
capacidad de obrar en términos del Código Civil. Esto, como punto de partida, es correcto.
En el Perú tratándose de personas naturales, por regla general, la capacidad de obrar se le
otorga a los mayores de 18 años, con excepción de los casos de incapacidad relativa o
absoluta.

Sin embargo, las normas relativas a la capacidad procesal recogen en nuestro


Código Procesal Civil (CPC), tiene una gran preocupación especial donde el articulo 1358
de nuestro Código Civil establece que” Los incapaces no privados de discernimiento
pueden celebrar contratos relacionados con las necesidades ordinarias de su vida diaria”.
Esto significa que los menores de 18 años de edad no están privados del derecho a
distinguir entre la capacidad de ejercer estos derechos. ¿Tienen también capacidad
procesal para la tutela de esos derechos? Según el artículo 58 de nuestro Código Procesal
Civil, si la tendrían pues esta norma es clara cuando establece que tienen capacidad para
comparecer por sí a un proceso las personas que pueden disponer de los derechos que en
él se hacen valer, y esto menores de 18 años de edad, respecto a estos derechos tienen la
capacidad de disposición.

No sabemos cuáles son las intenciones del legislador, pero una interpretación
sistemática de los sistemas de eficiencia puede llevarnos a esta conclusión. En general,
los menores de 18 años con prudencia pueden tener acceso directo a los
procedimientos de protección de sus derechos sin mediador, con disposiciones para
la protección de estado, como en la nueva ley Procesal del Trabajo; esto me suena muy
positivo interpretar esta regla en las presentes Bases, siempre que sea con el objeto de
garantizar el derecho a la tutela judicial efectiva de los menores de 18 años, sin que se
cree en este progreso ninguna situación de desigualdad.

La falta de capacidad procesal conduce a la invalidez relacionados con


documentos procesales; esto significa que los defectos en estos procedimientos procesales
pueden ser comprobados.

1.3 La pérdida y la obtención de la capacidad en el transcurso del proceso

Este proceso es una realidad dinámica que se desarrolla con el paso del
tiempo. Así, es posible que, durante el proceso de juicio, el sujeto de derecho
que tiene la condición de sujeto del juicio pierda la condición de sujeto o el
carácter procesal.

1.4 La pérdida de la capacidad para ser parte y de la capacidad procesal en el

proceso

a) La pérdida de la capacidad para ser parte

Dado que la capacidad es parte del presupuesto procesal y el proceso es un hecho


dinámico, la capacidad debe estar presente al inicio del proceso y mantenerse hasta el
momento de la sentencia.

Por lo tanto, en el caso en el que se pierda la capacidad para ser parte, el


acto procesal posterior también es nulo, sin embargo, es necesario tener en cuenta las
circunstancias específicas de cada caso para que el acto procesal fallido no quede
invalidado. Vulneración de los derechos del abogado defensor durante el proceso.

b) La pérdida de la capacidad procesal


Al igual que en el caso de los litigantes, la capacidad procesal no sólo debe estar
presente al inicio del juicio, sino que debe permanecer hasta que se dicte la sentencia. Sin
embargo, su pérdida no conduce a la nulidad inmediata de los recursos, sino a su
cancelación. Pero en estos casos también se decrete la nulidad de las actuaciones
procesales, es necesario que exista un agravio efectivo al derecho de defensa.

1.5 La adquisición de la capacidad para ser parte y de la capacidad procesal


en el proceso

Dado el amplio concepto que existe en torno a la capacidad de ser parte, nos
resulta difícil presentar un caso en el que una entidad no reconocida con capacidad de ser
parte pueda obtenerla en alguna parte de la acción. Sin embargo, esto puede ocurrir en
casos de capacidad jurídica, por ejemplo, en el caso de un menor que inició un juicio y se
encuentra en ese momento de edad. A pesar de lo que hemos mostrado sobre la capacidad
conductual de los menores, se puede suponer que en principio no reúnen las
condiciones para el reconocimiento de esta capacidad, pero en el proceso, la capacidad
de realizar actos jurídicos por sí mismos.

En un proceso, por lo general, quien es parte material es parte procesal; sin


embargo, por incompetencia personal o razones económicas o para mayor comodidad,
quienes sean partes importantes y no quieran verse directamente involucrados en un
proceso puede utilizar el sistema legal de representación procesal.

1.8 Representación Procesal

Es una institución jurídica a través de la cual un no participante entra en un juicio


mediante la realización de actos procesales válidos en nombre de una parte material.
Según esta figura, la parte física funciona en un proceso a través de otra persona en su
nombre.

1.Representación Procesal Típica

Representación obligada: Ocurre cuando la parte material no tiene capacidad


procesal, por lo que es necesario designar un representante (otra persona con
capacidad procesal) para que esta persona pueda participar legalmente en el proceso. La
representación obligatoria a menudo no requiere ningún procedimiento formal para ser
efectiva.

En este tipo hay dos modalidades:


• Representación legal
• Representación judicial

2. Representación voluntaria: Esta es una situación diferente, ya que es necesario que la


parte material exprese claramente el deseo de ser representado por una persona en
particular. El nombramiento de un defensor judicial puede interferir fuera del juicio o en
el que la persona designada como abogado debe tener capacidad procesal.

2.1.1 Cese de la Representación Procesal Típica

• Por recuperación o adquisición de la capacidad procesal.


• Por decisión del representado capaz de actuar por sí mismo.
• Por muerte, declaración de ausencia, incapacidad sobrevenida del
representante o apoderado.
• Por renuncia del representante.

2.1.2 Representación Procesal de la Persona Jurídica

Las personas jurídicas están representadas en los procedimientos de conformidad


con la constitución, las leyes o los reglamentos pertinentes. Pueden ser
representados por el director general, el funcionario o el consejo de administración, según
se trate de personas jurídicas o sin fines de lucro.

2.1.3 Representación Procesal del Patrimonio Autónomo

Este establecimiento se produce cuando una o más personas ejercen la propiedad


limitada de un determinado bien porque está sujeto a él. Un fin específico señalado por la
conducta constituyente o por la ley.

2.1.4 Apoderado Común

Este representante es designado por un número de personas que forman una sola
parte (demandante o demandado) y actúan conjuntamente. Si no designan al apoderado,
el juez lo hará en su nombre.

2.2 Representación Procesal Atípica}

2.2.1 Representación Judicial por Abogado


El abogado en el juicio es esencialmente un garante, lo que significa que
la persona profesional que proporciona conocimientos jurídicos a su cliente, ya
sea de forma oral o escrita. La fianza es diferente de la representación procesal.

CARNELUTTI especifica que la diferencia es entre una función activa


y una función de asesoramiento. La tendencia, cada vez al alza, es preferir que el
abogado (patrocinador) también actúa como representante. Por tanto, nos
encontramos ante una forma atípica de representación procesal, la representación
judicial de un abogado le otorga únicamente poderes generales que está en al
artículo 80 del CPC (Código Procesal Civil).

2.2.2 Procuración Oficiosa

Es una de las formas atípicas de representación procesal. Incluye la posibilidad de


que una persona asuma ser representante de otra y
emprender acciones legales en su nombre, advirtiendo que los derechos de estos últimos
se verán comprometidos si no se buscan las protecciones legales adecuadas.

CAPÍTULO II

REQUISITOS DE LA DEMANDA

2.1 La demanda

La ciencia procesal moderna lo entiende Como la acción De todo sujeto de acudir


al órgano jurisdiccional en busca de tutela El con el derecho de acción se pone en
movimiento la maquinaria judicial y el mecanismo a través del cual se materializa este
derecho en la demanda Qué es el acto que determina la apertura de la instancia en ella el
juez hallará las razones del hecho y de derecho que van a ventilar dentro del proceso y
que una vez probado puede ser el sustento de la sentencia.

ALSINA, ROSEMBERG, RAMOS MÉNDEZ definen la demanda como una


petición o una solicitud, que va más allá de iniciar un proceso, pues se trata de pedir la
aplicación del derecho, es decir, alcanzar la tutela jurídica mediante una sentencia.
(Grados, 2010)
MORALES GODO señala: “la demanda es el acto procesal, a través del cual, el
justiciable haciendo uso de su derecho de acción, acude al órgano jurisdiccional
planteando una o más pretensiones, sobre las cuales solicita se emita resolución
definitoria”. (godo, 2000)

De acuerdo a sus interposiciones de la demanda tiene dos objetivos

El inmediato donde se encuentra al iniciar del proceso.

Mediato lograr un pronunciamiento judicial definitivo concreto.

2.1.2 Importancia

La demanda es el acto constitutivo de la relación procesal ya que constituye el


vehículo a través del cual el actor plantea sus pretensiones. ya que es una limitación al
poder del juzgador.

• Dónde deberá limitarse a resolver lo que está planteado en la demanda (principio


de congruencia).

• Los hechos descritos en la demanda limitan la actuación de medios probatorios.

Por otro punto es tratar de ver que la demanda tiene una íntima vinculación con la
sentencia ya que la demanda es la forma en cómo se materializa el derecho de la acción
que contiene una o más pretensiones que serán resueltas en la sentencia.

La demanda: se inicia el proceso, contiene una o más pretensiones, el acto


procesal fundamental de las partes.
La sentencia: Finaliza el proceso, resuelve una o más pretensiones contenidas en
la demanda, el acto procesal fundamental del Juez.
2.2 Requisitos

Para muchos autores la demanda es una de las manifestaciones del derecho


constitucional de petición dónde nos señala (el artículo 2 inciso 20 de la Constitución de
1993). El derecho de petición constitucional se exterioriza mediante un acto jurídico. Pero
ahora la pregunta es cuál es el acto jurídico procesal? Es la demanda que por su naturaleza
constituye una manifestación de voluntad a través de la cual se solicita la tutela
jurisdiccional efectiva de parte del Estado de algún derecho subjetivo (art 139 Inciso 3
Constitución de 1993) La demanda pues da origen al proceso. Pero necesariamente hay
otros autores más que coinciden en sostener que la demanda como un acto jurídico tiene
como soporte constitucional el derecho de petición. (rojo, 2016)

2.3 Forma del escrito (Artículo 130° del Código Procesal Civil)

El escrito de la demanda como todo escrito que se presenta al juez se sujeta a una
serie de reglas que precisa el código procesal civil en su (Artículo 130) Los que
examinamos a continuación.

a. Forma de los escritos: El escrito que se presenta formalmente se sujeta a


los siguientes regulaciones.

• Ese escrito en máquina de escribir otro medio tecnológico análogo.


• Se mantiene en blanco un espacio de no menor de tres centímetros en
margen izquierdo y dos en el derecho.
• Está redactado por un solo lado y a doble espacio.
• Todo interesado numerara correlativamente sus escritos.
• se sumillara el pedido en la parte superior derecha.
• Si el escrito tiene anexos éstos serán identificados con el número de escrito
seguido de una letra.
• Si el escrito tiene nexos estos serán identificados con el número de escrito
seguido de una letra.
• Si se usa el idioma Castellano salvo que la ley o el juez a pedido que las
partes autoricen el uso del quechua o del aymara.
• La redacción será clara, breve, precisa, y dirigida al juez del proceso y de
ser el caso se hará referencia al número de resolución, escrito o anexo que
se cite.
• Si el escrito contiene otrosíes fórmula similar estos deben contener pedido
independiente del principal.
Si el escrito no satisface las exigencias señaladas el juez simplemente no deberá
admitirlo. está actitud por un buen orden en el proceso debe observar el juez desde la
interposición propia de la demanda. De modo que los abogados tendrán que habituarse a
las reglas indicadas y los magistrados no tendrán que seguir soportando las dificultades
que presentan cotidianamente por las deficiencias con que se presentan los escritos.

2.4 Otros requisitos de forma

b. Firma de los escritos: Los escritos serán firmados debajo de la flecha por la parte
tercero legitimado o abogado que lo presenta. Si la parte o tercero legitimado no
sabe firmar pondrá su huella digital La quesera certificada por el auxiliar
jurisdiccional respectivo.

c. Autorización de los escritos por abogados: El escrito debe estar autorizado por
abogado colegiado con indicación Clara de su nombre y número de Registro de lo
contrario no se lo considera el trámite según el artículo 132 del código procesal
civil.

d. Copia de los escritos y anexos Tratando ser escritos y anexos sobre lo que debe
recaer alguna de las resoluciones citadas en el artículo 157 del código procesal
civil. Es decir, aquellas resoluciones que solo pueden ser notificadas mediantes
cédulas que lo presente debe acompañar tanto copias simples del escrito o de los
anexos como interesados deben notificarse.
Después de eso el auxiliar jurisdiccional correspondiente y verificara la
conformidad y la legibilidad de las copias. Si en caso no las encuentra conforme
ordenará su sustitución dentro de 24 horas bajo apercibimiento de tenerse por no
presentado el escrito.

e. Entrega de copia y constancia de recepción En el acto de la notificación de la


resolución respectiva se hará entrega a la parte contraria de las copias A qué se
refiere la parte o el tercero Legitimado que entrega un escrito y su anexo en su
caso puede exigir que el auxiliar de Justicia le devuelva una copia sellada del
escrito y sus anexos con indicación del día y la hora de su presentación.
Requisitos (Artículo 424° del Código Procesal Civil).

2.4.1 Elementos subjetivos

1. La designación del juez ante quien se interpone: En la demanda debe indicar


el juez ante quién se interpone la misma ya sea el juez especializado en lo civil el juez
civil sub especializado en el derecho comercial, el juez de paz letrado, el juez de paz,
Dónde las demandas se plantean ante una sala civil de la corte superior o de la Corte
Suprema por ser de su competencia el conocimiento de ellas en el cual debe precisarse el
organismo ante el cual propone la demanda.
2. El nombre, datos de identidad, dirección domiciliaria y domicilio procesal
del demandante. Si se trata de una persona natural debe consignar el nombre completo
de la persona indicar el número de su documento de identidad personal también señalar
la dirección de su domicilio personal En el cual se le harán llegar las notificaciones de las
resoluciones que se van dictando en el desarrollo del proceso.
Tratándose de personas jurídicas debe, asimismo, consignar el nombre completo
de la persona colectiva o jurídica, pues puede tratarse de personas de Derecho Privado o
de Derecho Público.
3. El nombre y dirección domiciliaria del representante o apoderado del
demandante, si no puede comparecer o no comparece por sí mismo. En principio, la
demanda debe ser planteada por el propio titular de la pretensión procesal Tratándose de
personas sin capacidad procesal, la demanda debe ser planteada por el representante legal,
que el Código denomina representante procesal.

4. El nombre y dirección domiciliaria del demandado. Si se ignora esta


última, se expresará esta circunstancia bajo juramento que se entenderá prestado
con la presentación de la demanda. El domicilio del demandado puede estar dentro de
la competencia territorial del juez o fuera de ella dentro del país o fuera de él si el
demandado tuviera varios domicilios en la demanda se indicará cualquiera de ellos con
lo que se cumple con la disposición legal (art 17 de código procesal civil).

2.4.2 Elemento objetivo


5. El petitorio que comprende la determinación clara y concreta de lo que se
pide. Las pretensiones procesales que se plantean deben ser jurídica y físicamente
posibles el juez no puede ir más allá del petitorio ni fundar sus decisiones en hechos
diversos de lo que ha sido alegados por las partes.

Elemento causal

6. Los hechos en que se funda los petitorios expuestos en numerada mente en


forma precisa con orden y claridad. La demanda debe contener los fundamentos del
hecho en que se apoya las pretensiones procesales propuestas deben presentarse en forma
cronológica con Claridad como tales hechos van a ser los objetos de probanza es
conveniente que su exposición se haga en forma anotada.

Elemento jurídico

7. La fundamentación jurídica del petitorio


En tal sentido Cómo fundamentos de derecho pueden escribirse los depósitos
legales vigentes como los principios jurisprudenciales la jurisprudencia la costumbre y
los principios generales de derecho la propia doctrina ya que estos pueden servir de apoyo
de su demanda. el juez es quién debe aplicar el derecho que corresponda al proceso,
aunque no haya sido invocado por las partes o lo haya sido erróneamente. (art vii).

2.4.3 Elementos complementarios

8. El monto del petitorio, salvo que no pudiera establecerse. Se puede decir


que existe pretensiones procesales valorables en dinero y otras invalorables si se tratara
de pretensiones líquidas o liquidable debe indicarse su monto no solo para saber el valor
qué pretende el actor sino también para determinar la competencia del Juez.

9. La indicación de la vía procedimental que corresponde a la demanda. Es la


facultad del Juez en adaptar la demanda a la vía procedimental que considera apropiada
siempre que sea factible su adaptación.
10. Los medios probatorios La demanda debe contener el ofrecimiento de los
medios probatorios que el actor quiere hacer valer en el proceso presentando los
documentos que tienen su poder si es que pretende hacerlo valer en el litigio.
11. La firma del demandante o de su representante o de su apoderado, y la
del Abogado. El secretario respectivo certifica la huella digital del demandante
analfabeto La demanda debe estar firmada por el demandante o en su caso por su
representante legal y por el letrado que la autorizó

2.5 Principios procesales

1. CONCEPTO:

Son las reglas que constituyen puntos de partida para la construcción de los
instrumentos esenciales de la función jurisdiccional, en el sentido de originarlos, a
determinando que sean sustancialmente como son. Los principios procesales acogidos en
un código son expresiones de una determinada tendencia.

En definitiva, los principios procesales pueden ser entendidos como directivas u


orientaciones generales en las que se inspira cada ordenamiento jurídico procesal, con la
finalidad de describir y sustentar la esencia del proceso.

La doctrina procesal moderna distingue dentro de los principios procesales, los


principios del proceso y los principios del procedimiento. Los primeros son aquellos que
resultan indispensables para la existencia de un proceso, sin su presencia el proceso
carecería de elementos esenciales para ser admitido como tal. Los segundos son los que
caracterizan e identifican la presencia de un determinado sistema procesal.

Bueno los principios procesales son:

- Exclusividad y obligatoriedad de la función jurisdiccional


- Independencia de los órganos jurisdiccionales
- Imparcialidad de los órganos jurisdiccionales
- Contradicción o bilateralidad
- Publicidad
- Obligatoriedad de los procedimientos establecidos en la ley
- Cosa juzgada
- Motivación de las resoluciones judiciales
2.5.1 Principio de exclusividad y obligatoriedad de la función jurisdiccional

No es más que lo que su mismo nombre indica. Nadie puede irrogarse en un


Estado de derecho la función de resolver conflictos de intereses con relevancia jurídica,
sea en forma privada o por acto propio. Esta actividad le corresponde al Estado a través
de sus órganos especializados, este tiene la exclusividad del encargo.

Consagrado en el inciso 1 del artículo 139º de la Constitución, el Estado tiene la


exclusividad de la administración de justicia; esto es, que tiene el poder-deber de
solucionar la litis. Luego de superada la autodefensa, y al no ser viable la
autocomposición, surge el Estado a través del Poder Judicial, el cual tiene la hegemonía
en la administración de justicia.

El principio significa, además que, si una persona es emplazada por un órgano


jurisdiccional, debe someterse necesariamente al proceso instaurado contra él. Es más,
para cuando el proceso acabe, dicha persona estará también obligada a cumplir con la
decisión que se expida en el proceso del cual formó parte. En cualquiera de ambos casos,
ni su actividad ni su omisión podrán liberada de la obligatoriedad de cumplir con lo que
se decida. Podrá ser compelida a ello, por medio del uso de la fuerza estatal.

El principio de exclusividad consagra como prohibición de carácter constitucional


al legislador, de que atribuya la potestad jurisdiccional a órganos que no conforman parte
del Poder Judicial.

2.5.2 Principio de la independencia de los órganos jurisdiccionales

La única posibilidad de que un órgano jurisdiccional un juez pueda cumplir a


cabalidad con su función social de resolver conflictos de intereses y procurar la paz social
es intentando que su actividad no se vea afectada por ningún otro tipo de poder o elemento
extraño que presione o altere su voluntad, es decir, su facultad para decidir.

El Tribunal Constitucional ha señalado que el principio de independencia de la


función jurisdiccional tiene dos dimensiones:

“La Independencia externa según esta dimensión, la autoridad judicial,


en el desarrollo de la función jurisdiccional, no puede sujetarse a ningún interés que
provenga de fuera de la organización judicial en conjunto, ni admitir presiones para
resolver un caso en un determinado sentido. Las decisiones de la autoridad judicial, ya
sea que ésta se desempeñe en la especialidad constitucional, civil, penal, penal militar,
laboral, entre otras, no pueden depender de la voluntad de otros poderes públicos (Poder
Ejecutivo o Poder Legislativo, por ejemplo), partidos políticos, medios de comunicación
o particulares en general, sino tan solo de la Constitución y de la ley que sea acorde con
ésta.”

Del mismo modo nos habla sobre la independencia interna y nos dice que:

“La independencia judicial implica, entre otros aspectos, que, dentro


de la organización judicial:

1) la autoridad judicial, en el ejercicio de la función jurisdiccional, no puede


sujetarse a la voluntad de otros órganos judiciales, salvo que medie un medio
impugnatorio; y,

2) que la autoridad judicial, en el desempeño de la función jurisdiccional, no


pueda sujetarse a los intereses de órganos administrativos de gobierno que existan dentro
de la organización judicial.

En cuanto al primero de los aspectos mencionados, cabe señalar que el principio


de independencia judicial prohíbe que los órganos jurisdiccionales superiores obliguen
a los órganos de instancias inferiores a decidir de una determinada manera; si es que no
existe un medio impugnatorio que de mérito a tal pronunciamiento. De este modo,
siempre que se interponga un recurso las instancias superiores podrán corregir a las
inferiores respecto de cuestiones de hecho o de derecho sometidas a su conocimiento,
según sea el caso.”

“La independencia entonces es aquella facultad de la que se encuentra investido


el juez para resolver las pretensiones puestas en sus manos sin que exista algún tipo de
injerencia en sus decisiones; es la libertad que tiene el juez para decidir una controversia
aplicando la Constitución y la ley al caso concreto.”

2.5.3 Principio de imparcialidad de los órganos jurisdiccionales


La palabra imparcialidad se origina en el vocablo “impartial” que significa "que
no es parte". En realidad, la etimología es útil para identificar la exigencia de que el
órgano jurisdiccional esté absolutamente desafectado respecto de lo que es materia del
conflicto de intereses, y también de cualquier relación con quienes participan en él. Aun
cuando desde un punto de vista valorativo esta afirmación puede parecer tautológica,
resulta obvio que el juez no puede ser parte en el proceso que va a resolver. Sin embargo,
contra lo que se cree, la imparcialidad no solo es una calidad que debe tener el órgano
jurisdiccional, sino también impone un deber a todos los que participan en la actividad
judicial de proteger tal estado, compromiso que alcanza a las partes interesadas en el
conflicto contenido en el proceso judicial. Es jurídicamente punible que alguien intente
violentar la imparcialidad del órgano jurisdiccional, sea con propuestas irregulares o de
cualquier otra forma. Precisamente, cuando el principio de imparcialidad se ve afectado
luego de iniciado el proceso, las partes o el mismo órgano jurisdiccional pueden resolver
el problema pidiendo que el proceso pase a otro órgano o dejando -por decisión propia-
de tramitarlo, respectivamente.

Es decir, la impartialidad supone la no injerencia del juzgador en cuestiones ajenas


a su función. Doctrinariamente se entiende a la imparcialidad como la posición del juez
que equidista entre dos litigantes.

2.5.4 Principio de contradicción o audiencia bilateral

También se le conoce con el nombre de principio de bilateralidad y, como su


nombre lo indica, consiste en que todos los actos del proceso deben realizarse con
conocimiento de las partes, aun cuando más específicamente queremos decir que todo
acto procesal debe ocurrir con la información previa y oportuna a la parte contraria.

Regulado en los artículos 2° y 3° del Código Procesal Civil. La contradicción


presupone el ejercicio del derecho de acción. Este principio tiene como excepciones la
figura de la inaudita parte, que se presenta en los casos de prueba anticipada sin citación
(artículo 287° in fine del CPC) y medidas cautelares (artículos 608 y 636° del CPC).

Se construye sobre la base de aceptar respecto de las partes del proceso


(demandante y demandado), la posibilidad efectiva de comparecer o acceder a la
jurisdicción, a fin de poder hacer valer sus respectivas pretensiones, mediante la
introducción de los hechos que las fundamentan y sus correspondientes prácticas de
pruebas. Es decir, que lo que una de las partes ponga a conocimiento del juez, deba ser
traslada a su contraparte a fin de que tenga conocimiento de las actuaciones de su
contrario, de esta manera se evita la arbitrariedad del órgano jurisdiccional, ya que este
sólo podrá actuar a mérito de lo que las partes hayan propuesto en el proceso, teniendo
ambas la oportunidad de ser atendidas en el mismo a través de los distintos actos
procesales que introduzcan al proceso.

El principio del contradictorio tiene un componente esencial de paridad entre las


partes y que se desprende de su mismo carácter de regulación de la relación entre ellas,
que se verifica en cualquier clase de juicio. Y esto está motivado porque la controversia
sólo puede producirse por el choque entre dos posturas equivalentes, de la misma entidad
ya que, si esta equiparación no existiera, una de las partes se habría impuesto a la otra y
entonces la cuestión no se habría llegado a planear por vía jurisdiccional (Carocca, 1998,
p. 316-317).

2.5.5 Principio de publicidad

Esta vez el concepto público no está tomado en el sentido de difusión, sino


simplemente en un sentido contrario a reservado. La actividad procesal es una función
pública, en virtud de lo cual, constituye una garantía de su eficacia que los actos que la
conforman se realicen en escenarios que permitan la presencia de quien quisiera
conocerlos.

Este principio se encuentra consagrado en el inciso 4 del artículo 139° de nuestra


Carta Política, constituyendo esa posibilidad de que los actos procesales sean
presenciados o conocidos incluso por quienes no participan en el proceso como partes,
sean funcionarios o auxiliares. En materia civil las audiencias serán públicas, a menos
que los jueces o tribunales atendiendo a las circunstancias del caso, dispusieran lo
contrario mediante resolución debidamente fundamentada.

El principio de publicidad admite excepciones, las que van a depender menos del
proceso y más de la naturaleza de la pretensión que se discute.

El fundamento del principio de publicidad es que el servicio de justicia es un


servicio social. Esto significa que lo que ocurre en los tribunales no es de interés exclusivo
de los litigantes, sino de la sociedad. La información que debe ser conocida por la
comunidad. Con tales datos, podrá establecerse una relación de confianza entre los
órganos jurisdiccionales y su comunidad.

2.5.6 Principio de obligatoriedad de los procedimientos establecidos en la ley

Este mandato excluye la posibilidad de que los sujetos procesales convengan


libremente los requisitos de forma, tiempo y lugar, a que han de hallarse sujetos los actos
procesales. De esta manera se les indica a las partes, terceros, auxiliares y al propio órgano
jurisdiccional, que todo acto que se realice al interior del proceso debe revestir
determinadas formalidades que se encuentran establecidas en la norma procesal. El
artículo IX del Título Preliminar establece este principio, del mismo modo los artículos
171° y 172° del Código Procesal Civil relativos a la nulidad de los actos procesales, que
son normas que garantizan la eficacia de los actos jurídicos procesales.

La norma procesal-expresión concreta del derecho procesal- es de derecho


público. Esta afirmación nos conduce a otra que suele ser repetida en los considerandos
(fundamentos) de las decisiones judiciales, según la cual las normas procesales son de
orden público. Sin embargo, tal aseveración no es rigurosamente exacta. Casi todas las
normas procesales contienen prescripciones de obligatorio cumplimiento, pero este rasgo
no es absoluto. Hay algunas normas procesales que regulan opciones a efectos de que los
interesados decidan la actuación más pertinente a sus intereses, en tal condición no
pueden ser de orden público, sin embargo, por tal hecho no dejan de ser normas
procesales, es decir, de derecho público. Entre las normas procesales son ejemplos típicos
de aquellas de obligatorio cumplimiento, es decir, imperativas, las que proveen la
regulación del procedimiento que se debe seguir para conducir la solución judicial del
conflicto a su fin natural o la decisión del juez. Las partes, en el primer caso, no pueden
convenir una tramitación - una vía procedimental- distinta a la prevista en la ley procesal,
salvo que expresamente y de manera excepcional la misma norma conceda vías
alternativas.

2.5.7 Principio de la motivación de las resoluciones judiciales

Está regulado en el inciso 5 del artículo 139° de la Constitución, en el artículo 12°


de la Ley Orgánica del Poder Judicial y en los artículos 121° y 122° del CPC (motivación
los autos y las sentencias). Hubo una época en que los reyes quienes entre sus atribuciones
tenían la de administrar justicia, no necesitaban motivar sus fallos. Ahora los jueces tienen
el deber de motivar las resoluciones precitadas, motivarlas y fundamentarlas.
Al respecto el Tribunal Constitucional en su sentencia: STC. Nº 3943-2006-
PA/TC, ha señalado que:

“…El derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales “es


una garantía del justiciable frente a la arbitrariedad judicial y garantiza que las
resoluciones judiciales no se encuentren justificadas en el mero capricho de los
magistrados, sino en datos objetivos que proporciona el ordenamiento jurídico o los que
se deriven del caso.”

Devis Echandía abogado, jurisconsulto, escritor y catedrático colombiano,


considerado uno de los mejores abogados del área procedimental en su país, y un reputado
estudioso de las ciencias jurídicas en Latinoamérica ha señalado que este principio:

"De esta manera se evitan arbitrariedades y se permite a las partes usar


adecuadamente el derecho de impugnación contra la sentencia para los efectos de la
segunda instancia, planteándole al superior las razones legales y jurídicas que
desvirtúan los errores que condujeron al juez a su decisión. Porque la resolución de toda
sentencia es el resultado de las razones o motivaciones que en ellas se explican"

2.5.8 Principio de la cosa juzgada

Está regulada por el inciso 13 del artículo 139° de la Constitución y el artículo


123° del Código Procesal Civil. Se sustenta en el valor seguridad, según la cual “una
resolución adquiere la autoridad de cosa juzgada cuándo:

• No proceden contra ella otros medios impugnatorios que los ya resueltos


• Las partes renuncian expresamente a interponer medios impugnatorios
• Dejan transcurrir los plazos sin formularlos

Para que los fines del proceso se concreten es indispensable que la decisión final
que se obtenga en este sea de exigencia inexorable. Esta calidad de indiscutibilidad y de
certeza en su contenido es una autoridad intrínseca que acompaña a las resoluciones
judiciales y recibe el nombre de cosa juzgada.

Es importante señalar que no todas las decisiones últimas de un proceso están


investidas de la autoridad de la cosa juzgada, esta solo se presenta en aquellas
resoluciones en las que haya un pronunciamiento sobre el fondo, es decir, sobre el
conflicto que subyace en el proceso.

Sin embargo, es importante hacer una precisión a lo expresado en el párrafo


anterior. Hay algunas resoluciones que excepcionalmente adquieren la autoridad de la
cosa juzgada, a pesar de no referirse al conflicto de fondo, es decir a la fundabilidad de la
pretensión. Nos estamos refiriendo a aquellas decisiones que declaran la improcedencia
de la demanda, sustentadas en una infracción procesal (regularmente conectada con la
pretensión) que ya no puede ser resarcida por el demandante. Son los casos, por ejemplo,
de las resoluciones que declaran fundadas una excepción de prescripción o de cosa
juzgada.

Conforme lo precisa el jurista Alberto Hinostroza Mínguez:

“La cosa juzgada implica el asignarle un carácter definitivo e inmutable


a la decisión de certeza contenida en la sentencia. Por consiguiente, el principio de cosa
juzgada está orientada a evitar la continuación de la controversia cuando ha recaído
sobre ella la decisión del órgano jurisdiccional, vale decir, no puede plantearse
nuevamente el litigio ((entre las mismas partes y respecto del mismo petitorio e interés
para obrar) si ya fue resuelto. de esta manera habrá seguridad jurídica, fortaleciéndose
además la función jurisdiccional al conferirle plena eficacia.” (Hinostroza, 2001, p. 70).

2.6 La dirección o impulso del proceso.

Este también llega a ser llamado el principio de autoridad, su naturaleza llega a


obedecer a limitar los excesos del sistema dispositivo “el dominio de las partes en el
proceso”. El jurista Chiovenda llega a señalar que el juez no puede mantener la actitud
pasiva que tuvo en el proceso de otros tiempos, sino que debe estar provisto de autoridad.
En la aplicación de este principio, el juez se llega a convertir en el director del proceso,
es por ello que este principio se centra o consiste en otorgar al juez la aptitud necesaria
para conducir autónomamente el proceso sin necesidades de intervención de las partes
para la consecución de sus fines.

Fines del proceso e Integración de la Normal Procesal.

El Código Procesal Civil, al adoptar una orientación publicista, considera que el


proceso tiene como fin inmediato la solución de los conflictos intersubjetivos, cuya
solución inevitablemente debe conducir a la concreción de un fin más relevante que es
obtener la paz social en justicia. Este llega a ser el gran objetivo más elevado que persigue
el Estado a través del órgano jurisdiccional. El fin concreto o inmediato viene a ser la
solución del conflicto de intereses y el fin trascedente viene a ser la paz social en justicia.

Este fin consiste en la posibilidad que tiene el juez de cubrir los vacíos y defectos
de la ley procesal, recurriendo a los principios generales del derecho procesal, a la
doctrina y a la jurisprudencia.

2.6.3 Principio de Iniciativa de Parte y de Conducta Procesal

Según el abogado Carnelutti, “la iniciativa de parte es indispensable no solo para


pedir al Juez la providencia, sino también para poner ante su vista los hechos de la causa”
(Echandía, H. D. (2009). Esta llega a ser una manifestación de expresión del sistema
dispositivo, que consiste en facultar a las partes a promover al inicio del proceso en uso
del derecho de acción que le asiste. Por el principio de Conducta Procesal, se pone de
manifiesto los principios de Moralidad, probidad, lealtad y buena fe procesal que están
destinados a asegurar la ética del debate judicial, llegando a delegar la responsabilidad en
el Juez de garantizar la moralidad del desarrollo de la contienda y como contraparte la
obligación de las partes de remitir su desenvolvimiento a este principio.

2.6.2 Principio de Inmediación.

En la gran aplicación de este principio se ha privilegiado la Oralidad sin llegar a


destacar la escritura, pues esta viene a ser el mejor medio de perpetuar y acreditar la
ocurrencia de un hecho o la manifestación de voluntad en un procesó. La inmediación
llega a comprender un aspecto subjetivo que se refiere a que el Juez deberá tener mayor
contacto con los sujetos del proceso, tanto como las partes como los terceros, y también
un aspecto objetivo que consiste en el contacto directo del Juez con los objetos del
proceso, como documentos, lugares entro otras cosas, ya que se busca un contacto directo
e inmediato del Juez con estos elementos, ya que al participar de esta manera en la
realización de todos los actos procesales, el jugador “Juez” adquiere mayores y mejores
elementos de convicción. (Juan 1993).

2.6.3 Principio de Concentración.

En este principio se llega a buscar que el proceso se realice en el menor tiempo


posible y en forma continua, evitando que las cuestiones accidentales e incidentales
(medidas cautelares o los recursos impugnatorios, entorpezcan el desarrollo del proceso
al dilatarlo sin necesidad, ya que de ello se regula y limita la realización de los actos en
determinadas etapas del proceso.

Juez y Derecho “IURA NOVIT CURIA”

Aquí el Juez tiene el deber de conocer el derecho y de aplicar la norma jurídica


que corresponda a la situación concreta, es decir que el juez conoce el derecho, aun
cuando las partes la hayan invocado erróneamente o no lo llegaron a invocar. Y el
fundamento del aforismo es una presunción Iuris et de iure, es decir que el Juez tiene el
mejor conocimiento del derecho que las partes, también implica tácitamente la libertad
del juez para llegar a encuadrar los hechos alegados y probados por las partes dentro de
la normatividad que le sea aplicable. El límite de este principio se llega a encontrar en el
hecho de que el Juez no puede resolver la ultrapetita, más allá del petitorio, ni el
extrapetita, ósea no puede fundar su decisión en hechos distintos o en aquellos que no
hayan sido alegados por las partes del proceso, ya que encuentra su límite de congruencia
procesal.

2.6.4Principio de Vinculación y Elasticidad.

El principio de Elasticidad señala que, si bien las formalidades previstas en el


Código Procesal Civil son de carácter obligatorio, ya que el director del proceso “Juez”
tiene la gran facultad de adecuar la exigencia de cumplir con estos requisitos formales a
los fines del proceso, es decir, la solución del conflicto de intereses o la incertidumbre
jurídica y la paz social en justicia. La actividad judicial es una función pública realizada
con la exclusividad por el Estado, en uso del Ius Imperium llega a comprender a las
normas procesales dentro del derecho público, dada a fin de mantener el orden público,
por tanto, estas normas son obligatorias y de carácter Imperativo.

2.6.5Principio de celeridad.

Este gran principio hace noción que los actos procesales deberán realizarse en el
menor tiempo posible respetando las normas del debido proceso. Ya que esta llega a ser
la expresión más concreta del ahorro de tiempo en forma razonable, acorde con los
principios procesales y de la normativa procesal, ya que esta se expresa en instituciones
como la perentoriedad de los plazos, el impulso de oficio. (Marianella 2008)
2.6.6Economía procesal.

Este llega a procurar la obtención de mayores resultados con el empleo de la


actividad procesal que sea necesaria. Ya que esta está referido al ahorro de tiempo, gastos
y esfuerzos, el ahorro de tiempo llega a estar referido a que el proceso no se debe
desarrollar tan lento que perezca inmóvil, ni tan rápida que implique la renuncia a las
formalidades indispensables, los ahorros de gastos también se refieren a los costos y
costas del proceso no impidan que las partes hagan efectivas sus derechos violados o lo
que suponen que fueron contrapuestos. Bulow propuso la denominación de presupuestos
procesales para referirse a los requisitos que deberían presentarse para el nacimiento de
una relación jurídica procesal válida; es decir, para fijar las condiciones de admisibilidad
y las cuestiones previas para la tramitación de todo proceso.

Los Presupuestos Procesales son los requisitos indispensables para que la relación
jurídica procesal nazca y se desarrolle válida o eficazmente; sin embargo, la falto o
defecto de alguno de ellos no obsta para que se desarrolló la actividad procesal; pero ésta
se hallará viciada, pues la falta o defecto de un presupuesto procesal se detecta, incluso,
durante el desarrollo del proceso. (Gálvez J. M. 1992).

CAPÍTULO III

PRESUPUESTOS PROCESALES DE FORMA

Son aquellos requisitos sin los cuales no se constituye una relación procesal
válida; cuya ausencia deja al trámite seguido como un proceso inválido. Estos son:

a. Competencia del Juez: En la competencia absoluta, la intervención del Juez


incompetente da lugar a una relación jurídica procesal inválida. Se da por razón de
cuantía, territorio, materia. Grado y turno)

b. Capacidad procesal de las partes: Llamada también legitimatio ad processum,


se concibe como la aptitud o idoneidad para ejecutar actos procesales válidos por parte
de los elementos activos de la relación jurídica procesal.

c. Observancia de los requisitos de la demanda: Por el que la demanda debe reunir


los requisitos de forma y fondo que la ley procesal se ñala.
3.1 Condiciones de la acción (presupuestos procesales de fondo)

Son requisitos necesarios para que una pretensión procesal hecha valer con la
demanda sea objeto de pronunciamiento válido sobre el fondo por el Juez. Frente a la
ausencia de un presupuesto procesal de fondo, el Juez deber á inhibirse de pronunciarse
sobre el fondo del asunto, emitiendo, as í, una sentencia inhibitoria.

Son:

Interés para obrar: Permite identificar cuando el demandante precisa o necesita de


una declaración judicial para evitar un daño jurídico. Debe ser cierto y actual.

Legitimidad para obrar: (legitimatio ad causem) Es aquella condición jurídica en


que se halla una persona con relación al derecho que invoca en juicio, ya sea en razón de
su titularidad o de otras circunstancias que justifican su pretensión. En otros términos,
consiste en la autorización que la ley otorga a una persona para ser parte de un proceso
determinado por su vinculación específica con el litigio.

Voluntad de la ley: Se refiere a que la pretensión tenga sustento en un derecho


tutelado por la ley.

3.2 El interés para obrar y la legitimación para obrar

Instituciones previas para entender el interés para obrar

Antes de analizar el interés para obrar debemos entender las siguientes


instituciones: Derecho de acción, contradicción, pretensión y oposición. Al respecto el
autor peruano, Juan Morales Godo lo desarrolla en los siguientes términos:

(Morales, 2020): “En primer orden, el derecho de acción es un derecho público,


subjetivo, abstracto y autónomo por lo cual todo sujeto de derecho está en la aptitud de
acudir al órgano jurisdiccional en busca de tutela jurídica con la finalidad de solucionar
la controversia. En segundo orden, la contradicción es el equivalente al derecho de acción,
pero desde la perspectiva del demandado, existiendo una diferencia en ambos en cuanto
al tiempo, mientras que el demandante puede hacerlo en cualquier momento el
demandado debe hacerlo dentro del plazo fijado por la ley procesal, dependiendo de cada
vía procedimental. En tercer orden, la pretensión, entendida como la manifestación de
voluntad por un sujeto de derecho que exige algo a otro. En cuarto orden la oposición
debe ser entendida como la contrapartida de la pretensión desde la posición del
demandado” (pp. 603-604). Estas instituciones, son de vital importancia no solamente
porque se utilizan en procesos civiles, sino también porque son trasversales en diferentes
áreas del derecho ya sea en los procesos constitucionales, laborales, contenciosos
administrativos, etc.

B. ¿Qué es el interés para obrar?

El autor italiano (Luiso) lo entiende de la siguiente manera: “Existe interés para


obrar en el medio cuando la tutela que persigue el autor puede ser conseguida sólo por el
medio jurisdiccional del proceso; y existe interés para obrar en el resultado cuando el
resultado que se derive del proceso necesariamente producirá un cambio en la esfera del
actor y será, por tanto, útil” (citado por Juan Luis Avendaño Valdez).

En el Perú, Gálvez señala: “Que el interés para obrar es la “necesidad inmediata,


actual, irremplazable de tutela jurídica” y también la “necesidad de acudir al órgano
jurisdiccional” (2004).

Como se puede apreciar los autores antes señalados coinciden en conceptualizar


la institución del interés para obrar, en lo particular lo entendemos desde dos perspectivas,
en su utilidad y en la necesidad.

La utilidad, debe entenderse en el sentido que el proceso judicial debe ser útil para
poder resolver la controversia. En cambio, la necesidad debemos entenderla en el sentido
de que el poder judicial es el último mecanismo para poder tutelar un derecho, es decir,
es aquel al cual se acude al haber agotado todos los mecanismos alterativos de resolución
de controversias. Esto es muy importante resaltar, ya que, si antes de iniciar un proceso
judicial existen otras formas de resolver la controversia, se deben acudir a ellas, porque
quizá allí obtendrán tutela pronta, oportuna y eficaz. Uno de esos mecanismos es el
arbitraje, que es uno de los mecanismos más importantes en las relaciones contractuales,
debido a que es un proceso más flexible, rápido y especializado. Un ejemplo ilustrativo
es el siguiente, si en un contrato de suministro de lana de alpaca las partes pactan en el
contrato que cualquier controversia derivada en la ejecución del contrato se resolverá en
un arbitraje, en caso una de las partes quiere desconocer la cláusula arbitral y acudir al
poder judicial no tendrá interés para obrar, debido a que quizá acudir al ente judicial es
útil para resolver la controversia, pero no es necesario, porque se pactó que la controversia
se resolverá mediante el arbitraje.
C. ¿Cuál es la importancia del interés para obrar dentro del proceso?

Entender y comprender la institución del interés para obrar es importante, en


primer orden para el demandante, ya que le permitirá al juez pronunciarse sobre el fondo
de la controversia, es decir, del derecho material, de no ser así el juez declara la
improcedencia de la pretensión y/o pretensiones contenidas en la demanda. Y en segundo
orden, en el caso de que el juez no declare su improcedencia, ante la falta de algún
elemento de las condiciones de la acción, el demandado podrá defenderse por medios de
las excepciones y otros medios de defensa.

D. ¿Qué entendemos por excepciones procesales?

Partimos de la siguiente idea: Cuando el emplazado recibe la demanda puede


colocarse en diversas situaciones:

1) No contesta la demanda.

2) Allanarse o reconocer como justa la pretensión del demandante.

3) Formular excepciones.

4) Contestar la demanda. Como podrán ustedes apreciar, el emplazado se


encuentra en varias situaciones, por lo cual, tendrá que analizar su respuesta dependiendo
del caso en concreto. Ahora veamos que entendemos por excepción procesal. (Casassa,
2014)

La institución de la excepción en sede nacional es entendida, como: “Toda defensa


que tiene el demandado cuestionando la falta de algún presupuesto material o procesal”
(Manrique, 2018). Asimismo, (Gálvez, 2010) señala: “Las excepciones en el nuevo
panorama del derecho procesal civil, tiene por objeto conceder al demandado el derecho
de complementar las agudas observaciones que el juez nacional realiza al calificar la
admisión de la demanda y, posteriormente al estudiar el caso para la declaración del
saneamiento procesal”.

Las excepciones, podemos clasificarlas de dos formas: las excepciones


perentorias, que atacan las condiciones de acción (legitimidad para obrar, interés para
obrar y posibilidad jurídica) y que tienen por finalidad la conclusión del proceso y su
posterior archivamiento; y las excepciones dilatorias, que atacan los presupuestos
procesales (competencia, capacidad procesal, requisitos de la demanda) y que tienen por
finalidad que el proceso se alargue o se dilate.

La Corte Suprema, lo define como: “La excepción es un instituto procesal por el


cual el demandado puede oponerse a la pretensión del actor; con ello cuestiona el aspecto
formal o de fondo del proceso, persiguiendo anular la acción invocada”. (Cas. N.º 1607-
2008 Lima).

E. ¿Es necesaria la regulación de la excepción de falta de interés para obrar?

En la propuesta de reforma, se plantean dos modificaciones respecto al interés

ACTUAL: 427 PROPUESTA: 427


IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA.
EL JUEZ DECLARA LA Durante la audiencia preliminar, el
IMPROCEDENCIA DE LA DEMANDA juez puede declarar la improcedencia de la
CUANDO: demanda siempre que, oídas a las partes, se
(……..) advierta que:
2.- EL DEMANDANTE (…….)
CAREZCA MANIFIESTAMENTE DE 2.- El demandante carezca de
INTERÉS PARA OBRAR. interés para obrar.
para obrar.

En primer lugar, se pretende modificar el numeral 2 del artículo 427.

Respecto a esta primera propuesta, nótese la diferencia sustancial, porque una cosa
es declarar la improcedencia liminar de la demanda y otra cosa es escuchar a las partes
antes de tomar la decisión, es decir, con contradictorio previo, el cual sería un
complemento para una correcta toma de decisiones y para la correcta y verdadera
reconstrucción de los hechos con la finalidad de no vulnerar el derecho del debido
proceso.

Asimismo, se ha venido cuestionando el rechazo liminar de la demanda, ya que


vulneraría el derecho al acceso a la justicia, que es considerado “como un derecho básico.
Dicho derecho se expresa en el libre e igualitario acceso a los órganos jurisdiccionales,
convirtiéndose de esta manera en la verdadera garantía de acceso al proceso que, con
carácter de fundamental, corresponde a todo ciudadano” (Cappelletti, 1996).
En sede nacional (Giovanni Priori Posada y Eugenia Ariano Deho), en un debate
muy interesante, Ariano sostiene que el rechazo liminar vulnera el acceso a la justicia,
porque el juez discrecionalmente (hasta arbitrariamente) decide sin escuchar a la otra
parte; en cambio Priori, señala que si bien es cierto que el rechazo liminar de la demanda
puede vulnerar el acceso a la justicia, también lo es que todo derecho tiene límites y
concluye que “el rechazo liminar de la demanda encuentra sustento constitucional pues
tiene como propósito proteger el derecho a la efectividad de la tutela jurisdiccional,
evitando llegar al término del proceso obteniendo una decisión que diga que no puede
existir un pronunciamiento sobre el fondo, en la medida en que desde el inicio del proceso
existía un defecto grave, insubsanable y evidente”. En lo personal, suscribimos lo
señalado por el profesor Giovanni Priori, y complementamos que si no existiese un
control de los vicios irregulares que afecten la correcta relación procesal valida por el
juez, se afectaría el derecho al plazo razonable ya que no es posible esperar a una
sentencia para que se diga que existen vicios irregulares conllevando así a la idea de que
fue un proceso innecesario con desgaste económico y moral.

Para Morales (2022) sostiene que las propuestas señalas antes a partir de nuestra
visión nos parecen viables, por 2 causas. En primera instancia, se limitará que el juez
declare la improcedencia liminalmente, sin oír a las piezas. En segundo sitio, una vez
resueltas las excepciones, donde se puede discutir los presupuestos procesales y
condiciones de la acción, se declarará la interacción jurídica procesal válida y desde ahí,
sólo se discutirá el derecho material puesto en disputa, salvo que el vicio de nulidad,
gracias a su gravedad, perjudique derechos primordiales de naturaleza procesal lo que
debería ser, la distinción de la exclusión.

No podemos dejar de mencionar una sentencia muy interesante del Tribunal


Constitucional, que en su fundamento 3 señala: “En efecto considera oportuno precisar
que la facultad de rechazo liminar de una demanda no puede ser entendida como una
opción absolutamente discrecional de los jueces constitucionales sino como una
alternativa a la que sólo cabe acudir cuando, además de configurarse las causales de
improcedencia previstas en el Código Procesal Constitucional, no exista ningún margen
de duda respecto de la configuración de los supuestos indicados en dichos dispositivos,
es decir que no se presente controversia alguna respecto a las causales de improcedencia
general, lo que supone que por el contrario cuando existan elementos de juicio que
admitan un razonable margen de debate o discusión, no resulte pertinente aplicar dicho
dispositivo” (Resolución del Tribunal Constitucional, 2008). En síntesis, lo que el
Tribunal constitucional nos quiere decir, a nuestro entender, es que no cabe declarar la
improcedencia de la demanda cuando un juez tenga duda sobre la causal de
improcedencia sino, por el contrario, admitirla a trámite, y teniendo en consideración el
principio pro actione, que significa que cuando un juez tiene duda debe admitir la
demanda a trámite, este principio lo encontramos regulado en el Código Procesal
Constitucional y en la Ley del Proceso Contencioso Administrativo.

En segundo lugar, se pretende introducir la excepción de falta de interés para obrar


en el artículo 446 que señala:

Articulo 446.- El demandado solo puede proponer las siguientes excepciones: (..)

3.3 Falta de interés para obrar.

En el proyecto se plantea regular la excepción de interés para obrar, para entender


que nos quiere decir tal dispositivo normativo lo analizaremos desde dos perspectivas.
Teórica y Práctica.

En la primera, si bien es cierto el interés para obrar lo encontramos en otras


excepciones, por ejemplo: caducidad, convenio arbitral, litispendencia, cosa juzgada,
litispendencia, etc.; también es cierto que las excepciones son taxativas y en la realidad
pueden existir una infinidad de situaciones.

En la segunda, considero que es necesaria su regulación, debido a que las


situaciones de cada caso en concreto son infinitas, ejemplo de ello tenemos cuando el
demandante demanda el cobro de una suma de dinero, pero sin antes cursarle una carta
notarial al demandado solicitándole el cumplimiento de la obligación. Véase en este
ejemplo, si analizamos las excepciones no existe una excepción que regule dicha
situación, por lo cual vienen las siguientes preguntas ¿cómo se defendería el demandado?
Y si el juez no se da cuenta al momento que califica la demanda, ¿qué tendría que hacer?
Al final tendría que proseguir un proceso innecesario, el pago de un abogado, diligencias,
etc. Otra pregunta que podemos señalar en el caso de controversias conciliables es: ¿por
qué acudir directamente al órgano jurisdiccional cuando se puede solucionar en una vía
fuera del proceso? Entonces, con estos ejemplos nos podemos dar cuenta, que es necesaria
su regulación, con la finalidad de no cargar el proceso con controversias que pueden ser
solucionadas fuera del proceso.
También debemos considerar que cuando hablamos de excepción de falta de
interés para obrar no debe entenderse que se cuestiona el derecho de acción, ya que este
derecho es autónomo, subjetivo, abstracto, sino que muchas veces se cuestiona la
pretensión contenida en la demanda con la finalidad de concluir el proceso. Es así, para
que exista un pronunciamiento valido del fondo de las controversias, debe existir un
interés para obrar claro y preciso por las partes procesales sobre las pretensiones
planteadas ante la insatisfacción, violación o amenaza del derecho invocado.

Recapitulando, el artículo 427 del texto vigente autoriza el rechazo liminar de la


demanda por manifiesta falta de interés para obrar. La propuesta de reforma del código
ya no contempla esta opción de rechazo liminar. Se señala en la propuesta que se declara
la improcedencia de la demanda en la audiencia preliminar, siempre que, oídas las partes,
se advierta que el demandante carece de interés para obrar. Asimismo, el artículo 446 del
texto vigente no contempla la excepción de falta de interés para obrar, cosa que sí se
considera en la propuesta de reforma.

Finalmente, el artículo 465 del texto vigente autoriza a sanear el proceso mediante
una resolución; en la propuesta de reforma se plantea que el saneamiento se efectúe en
una audiencia preliminar, cuyo primer punto de agenda es la resolución de las
excepciones. Por otro lado, el artículo 121 del texto vigente autoriza a declarar la invalidez
de la relación procesal en la sentencia. En la propuesta de reforma ya no se considera esta
opción ni la de declarar la improcedencia de la demanda, salvo que el vicio de nulidad,
debido a su gravedad, afecte derechos fundamentales de naturaleza procesal.

3.4 Forma y oportunidad de su declaración

Primeramente, con respecto a lo que se refiere a la forma y a la declaración judicial


de los Presupuesto Procesales cabe reiterar algunas definiciones como las que se refieren
a que se entiende por forma en el campo del derecho. En donde según (Jeovany, 2013)
son requisitos y formalidades a seguir. Y partiendo de esto se puede decir que los
Presupuestos Procesales de forma vendrían a ser requisitos de los cuales sin estos no se
constituye una relación procesal valida y sin estos el tramite es considerado como un
proceso invalido.

Y asimismo refiriéndonos a que se entiende por una declaración judicial


(Martínez, 2020) afirma que una declaración judicial es la determinación adoptada
por el juez respecto de una cuestión exteriorizada a través de una sentencia. Del mismo
cabe mencionar declaración judicial es una manifestación tanto verbal como escrita e
incluso por señas.

Ahora bien, según el art. 446 del Código Procesal Civil, Excepciones proponibles,
se dan a conocer las excepcione que el de mandado puede proponer como las que serían,
por ejemplo:

La excepción de incompetencia; en donde como afirma (Guzmán, 2021) la


incompetencia alude a la ineptitud o falta de incumbencia del juez para cumplir con su
función jurisdiccional en base a los criterios de materia, cuantía, territorio y grado.
Asimismo, la excepción de incompetencia no requiere mayor explicación, como aparece
evidente, quien la interponga está denunciando la falta de aptitud válida del juez ante
quien ha sido emplazado para ejercer su función jurisdiccional en el caso concreto.
(Monroy Gálvez, 1994, p. 125)

Incapacidad del demandante o de su representante; Se refiere a la ausencia de


capacidad procesal. la calidad de la representación otorgada, sino, simplemente se
cuestiona que quien está actuando en el proceso, no tiene capacidad procesal. (Nº 108-
2005/CCD-INDECOPI, 2005)

Entonces de lo ya mencionado se impone lógicamente considerar si nuestra


legislación procesal admite o no la existencia de los denominados Presupuestos
Procesales ya que la razón radica en que la competencia del juez es un presupuesto
procesal de forma, siendo su presencia y exigibilidad deberes del juez, además hay que
considera si el juez está legalmente autorizado para declararlos de oficio; o si, por el
contrario, ellos constituyen excepciones dilatorias y, como tales, sólo pueden ser alegados
por las partes.

Desde el punto de vista doctrinal, el examen de los Presupuestos Procesales como


está ligado a la constitución regular de la relación jurídica procesal deben ser examinadas
y verificadas en una etapa preliminar. Según lo enseña CALAMANDREI, P. (1962). en
todo proceso se contiene una fase preliminar (que en ciertas legislaciones está también
formalmente separada del conocimiento sobre el mérito) en la que el objeto de la
indagación del juez no es la acción, sino que es el proceso: un verdadero y propio proceso.
Según afirma (Rioja, 2013) citando a Ticona Postigo dice que, para una debida
calificación de la demanda, es necesario conocer previamente algunas categorías
procesales como:

a) Los tres filtros o diques principales para verificar la existencia, constitución y


desarrollo válido de la relación procesal:

-La calificación de la demanda: La calificación de la demanda, viene a constituir


en el acto jurídico procesal del Juez mediante el cual éste hace una primera calificación,
evaluación de los presupuestos procesales y de las condiciones de la acción de la demanda

-La resolución de las excepciones: es la definición de la herramienta con la cual


cuenta una persona que ha sido demandada para resistirse a la acción que ha impuesto el
demandante. Se trata de un mecanismo de defensa que se le concede al demandado para
solicitar al juez que evalúe una petición en específico y detenga el curso normal del
procedimiento.

- El saneamiento del proceso: permite que el juez, en calidad de director de este,


pueda pronunciarse previamente sobre la validez de la relación jurídica procesal antes de
emitir un pronunciamiento de fondo en su sentencia.

b). Los exámenes y juicios que deben emitirse sobre la demanda y sobre la
pretensión:

-Admisibilidad y Procedencia: Según el artículo 128 del Código Procesal Civil


“El Juez declara la inadmisibilidad de un acto procesal cuando carece de un requisito de
forma o éste se cumple defectuosamente. Declara su improcedencia si la omisión o
defecto es de un requisito de fondo”.

-Fundabilidad: es la categoría que utiliza el juzgador para decidir sobre su aspecto


de fondo, otorgándole la razón a alguna de las partes en juicio.

c). Los tres presupuestos procesales: ´

-La competencia del juez: a competencia como la aptitud que tiene un juez para
ejercer válidamente la función jurisdiccional

-La capacidad procesal: Es la aptitud para ser titular de situaciones jurídicas


procesales
-Requisitos de la demanda: Los requisitos de la demanda tienen como antecedente
el artículo 306 del Código de Procedimientos Civiles de 1912. Los requisitos señalados
en el artículo 424 del Código Procesal Civil son mucho más detallistas y minuciosos, que
lo indicado por el código adjetivo derogado, pues indican el orden inicial y final de una
demanda. (Grández, s/f)

d). Las dos condiciones de la acción:

-el interés para obrar: El interés para obrar, como condición de la acción, es un
acto actual y concreto de necesidad de tutela jurisdiccional en que se encuentra una
persona determinada y que lo obliga a solicitar por vía única, y sin tener otra alternativa
eficaz, la intervención del órgano jurisdiccional con la finalidad de que resuelva el
conflicto de intereses del cual es parte. (Casación 2440-2003, Lima, de 21-07-2004)

-legitimidad sustantiva: La legitimidad para obrar supone la identidad entre las


personas integrantes de la relación jurídica sustantiva y las partes que conforman la
relación jurídica procesal (Poder Judicial , 2014)

La finalidad de los tres filtros mencionados tiene tres finalidades la primera es


procurar que el proceso se constituya y desarrolle válidamente, así como verificar que no
haya falta manifiesta de las dos condiciones de la acción, para que el juez al expedir
sentencia. La segunda finalidad para el caso en que el juez constate un defecto u omisión
subsanable, ordene inmediatamente que sea subsanado por el litigante a quien
corresponda tal actividad. La tercera finalidad consiste en que, si el juez verifica en
cualquiera de estos tres filtros principales la existencia de un defecto u omisión de carácter
insubsanable, procederá a declarar la nulidad de todo lo actuado y dar por concluido el
proceso o, en su caso, a declarar improcedente la demanda. (Rioja, 2013)

Asimismo, se puede decir que los aspectos y cuestiones que el juez debe examinar
y verificar en estos filtros no son los mismos; por tanto: en el filtro de calificación de la
demanda, sólo verifica la conformidad de ciertos presupuestos procesales y las dos
condiciones de acción; en el segundo filtro; tratándose de la resolución de excepciones,
verificando a petición de parte el consentimiento de tres presupuestos procesales y dos
condiciones de la acción; mientras que en el tercer filtro, que es el filtro del proceso, el
juez debe verificar y constatar , citando a (Rioja, 2013):

a. Que tenga en manos un proceso existente,


b. La concurrencia de los tres presupuestos procesales, para tener un proceso (o
relación jurídica procesal) válidamente constituido,

c. Que se haya observado, hasta ese momento, las normas imperativas que
garantizan un debido proceso,

d. Que no existan otras causales de nulidad absoluta (insubsanable) y, para el caso


de verificar la existencia de causales de nulidad relativas, disponer lo pertinente para la
subsanación de los defectos u omisiones,

e. Constatar la concurrencia de las condiciones de la acción.

Además, cabe mencionar que recordemos que la Etapa Postulatorios tiene siete
objetivos fundamentales, entre los que figuran:

A) Exigir preliminarmente el cumplimiento de los requisitos para una relación


jurídica procesal válida

B) Sanear la relación jurídica procesal por acto del juez o por exigencia de las
partes. Concretamente, del artículo 465 del CPC. se deduce que el juez, de oficio, y aun
cuando el emplazado haya sido declarado rebelde, expedirá resolución declarando: 1) La
existencia de una relación jurídica procesal válida; 2) La nulidad y consiguiente
conclusión del proceso por invalidez insubsanable de la relación, precisando sus defectos;
o, 3) La concesión de un plazo, si los defectos de la relación fueren subsanables, según lo
establecido para cada vía procedimental. (código procesal civil peruano, 1992)

3.5Resupuestos e impedimentos procesales

La ideología germana designa con el nombre de impedimentos procesales a esas


situaciones que obstan a la marcha del proceso, diferenciándolos de los presupuestos
procesales referente a la manera o modo de su testimonio: si se efectúa de oficio, estamos
en presencia de los llamados presupuestos procesales; si es a demanda de parte ya que
estamos ante las excepciones.

Al respecto, Ticona Postigo (1998), sugiere que los inconvenientes procesales sólo
son examinados a instancia de parte, por el juzgador. Para este creador, en nuestro Código,
poseen la calidad de tales: el pacto arbitral (es renunciable expresa o tácitamente: Ley
Gral. de Arbitraje, Art. 12), la prescripción extintiva que el Juez no puede fundar su fallo
en la prescripción si ésta no fue invocada por la parte: Art. 1992 del C.C.
La competencia, según sea la situación concreta, debería ser considerada en 2
niveles: como presupuesto procesal y como inconveniente procesal. Explica que los
presupuestos procesales tal como lo hemos observado anteriormente, son los requisitos
mínimos que tienen que concurrir para que la interacción procesal se halle instaurada
válidamente y por tal razón tienen que ser revisados o verificables de oficio y con más
razón, a instancia de parte, mientras tanto que el problema procesal es oponible a instancia
de la parte interesada o del tercer legitimado parte demandada o reconvenida y si la parte
no la ofrece, el proceso debería seguir su íter natural. En este sentido, va a ser
inconveniente procesal la incompetencia relativa.

3.6 Presupuestos procesales y condiciones de la acción

Así como los presupuestos procesales son los recursos básicos para la vida de una
interacción jurídica procesal válida, hay otros recursos trascendentes para el decurso
habitual del proceso, que son las llamadas condiciones de acción.

Se necesita determinar que, en lo que la vida de los presupuestos procesales


posibilita que la interacción jurídica nazca y se desarrolle válidamente; las condiciones
de la acción son los requisitos procesales mínimos o imprescindibles que permiten al juez
expedir un pronunciamiento válido sobre el fondo del litigio. Si una condición de la
acción fuera omitida o se encontrara, empero de forma imperfecta, el juez no va a poder
expedir sentencia refiriéndose a la pretensión discutida, al menos válidamente, ya que hay
un defecto procesal que se lo impide.

Taramona Hernández (1996), nos explica que no se debe confundir estas


condiciones procesales –se refiere a los presupuestos procesales- elementales para la vida
del proceso con las condiciones procesales para obtener una sentencia la que podría ser
conveniente o desfavorable.

Ticona Postigo (1998), nos plantea como regla establecida que el juez primero
revisa la concurrencia de los presupuestos procesales y luego las condiciones de la acción.
Esto quiere decir que el juzgador no puede analizar las condiciones de la acción si antes
no ha constatado que el proceso que está analizado es válido.
CONCLUSIONES

Como se aprecia la competencia es un factor muy importante en el derecho


procesal de manera civil aplicada tanto en jueces y en su nivel de competencia vista como
una jurisdicción donde de proclamar el derecho o como bien se dice el de resolver
conflictos.

La capacidad procesal es un método para determinar la elegibilidad de una


persona para participar en el juicio por un acto en particular, además,
esta capacidad está garantizada a todas las personas legales y justas.

En este tema más importantes, se llega a concluir, que las partes tanto como el
juez llegan a tener roles muy importantes, con la ayuda de los principios, ya que estos
principios llegan a definir los roles y como es que se lleva el debido proceso, como una
de ellas que denota que el director del proceso, viene a ser el Juez, ya que este conoce el
derecho como la palma de su mano

Por otro lado si no hay interes, no hay acción como tampoco excepción, llegando
así a una conteniente que es parcialmente persigue el derecho de acción que un derecho
subjetivo, autónomo y abstracto de acudir al +órgano jurisdiccional a su vez buscando
hacer efectivos los derecho, es importante detallar que el derecho de acción es abstracto
y funciona a la par como elemento percusor que pone en funcionamiento al sistema
jurisdiccional que después desaparece.

Asimismo de todo lo mencionado refiriéndonos a la forma y oportunidad de la


declaración judicial de los Presupuestos Procesales, podemos decir que en este el juez se
encuentra facultado de decidir o declarar la existencia de los presupuestos procesales
conforme a nuestra doctrina peruana refiriéndonos a nuestro código procesal civil peruano
, pero no obstante si fuera necesaria la oposición del demandado con la excepciones que
puede proponer según el art. 446 del Código Procesal Civil, nos hallamos frente a una
excepción dilatoria.

Finalmente que los impedimentos procesales se diferencian de los presupuestos


procesales en que sólo son examinados por el jugador a instancia de parte y constituyen:
el convenio arbitral, la prescripción extintiva y la competencia por razón de territorio
(prorrogable).Mientras que los presupuestos procesales son requisitos indispensables para
el nacimiento y desarrollo de la relación procesal válida, las
RECOMENDACIONES

Primero: Sobre este tema de competencia recomiendo que tanto como vemos hoy
en día la competencia en la jurisdicción de los jueces es algo que se tiene como
problemática o de cierta forma indeseada por la población ya que están requeridas no son
equilibradas, de cierta forma un mejor perfil de nuestros jueces para que esta
competitividad sea la forma correcta de ejercer la ley.

Segundo: Recomendamos que a simple vista podría pensarse que ello está mal
debido a que desincentiva el derecho a ir invocando tutela jurisdiccional, sin embargo, es
un primordial contrapeso para no hacer padecer al emplazado costo innecesarios y para
que el merecedor no actúe abusivamente, más bien evalúe con cuidado anterior a hacer
uso el artículo bajo comentario.

Tercero: Los presupuestos procesales permiten vigilar no solo la idoneidad de la


demanda, sino aquellos que sustentan toda la relación procesal, como son la debida
individualización de la pretensión de forma de la demanda, la acumulación debida de
pretensiones, la tutela concreta, la ausencia de cosa juzgada y ausencia de litispendencia.
Igualmente, en relación con los distintos requerimientos que aseguran el debido proceso
y cuya inobservancia conduciría a la nulidad de lo actuado.
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ANEXOS

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