Psicología del Desarrollo Infantil
Psicología del Desarrollo Infantil
Para ubicar a la psicología del desarrollo hay que partir desde dos enfoques, la psicología filosófica y la filosofía Empírica.
Psicología Filosófica: Es una psicología de problematizaciones y se desarrolla a través de dos vertientes: La psicología
Ontológica, que problematiza acerca del ser de la existencia humana, y la psicología epistemológica, la rama que estudia
los métodos de las ciencias. Por lo tanto, la psicología epistemológica será aquella que criticará a los métodos de la
psicología, estable el grado de validez de los mismos y considera sus avances científicos para determinar su legitimidad.
Psicología Empírica: se destacan sus dos significaciones, por un lado, se califica empírico a un conocimiento no
científicamente fundando y por el otro, la corriente empirista es aquella que se observa en la observación de los hechos.
A partir de aquí se puede concluir que una psicología empirista será una psicología de hechos. Ésta puede clasificarse en:
Psicología general: Manifestaciones psicológicas en el hombre, medio, adulto normal. Abarca al hombre en todo lo que
hace.
Psicología Especial: Se puede hacer una división en: Psicología individual (El estudio centrado en el individuo) y psicología
social. (Comportamiento en la sociedad) (A pesar de que ninguna rama de la psicología es puramente individual, ya que
la múltiple influencia de las condiciones socioculturales en la conducta del hombre no puede ser ignorada) Dentro de las
individuales encontraremos: La psicología del desarrollo, la psicopatología, la psicología pedagógica, la psicología
laboral. Dentro de las sociales: La psicología social y la psicología etnológica.
Psicología del desarrollo: sería una rama de la ciencia psicológica que se ocupa de estudiar las características del ser
humano normal en cada periodo evolutivo, desde la gestación hasta la muerte.
Un objetivo común las distintas ramas de la piscología del desarrollo es identificar como y cuando se originan
los distintos procesos psicológicos y sociales y también que mecanismos actúan para que se produzca el
desarrollo. Busca no solo describir si no también explicar y predecir la conducta. La Psicología del Desarrollo
abarca el estudio de todo el ciclo vital, desde la concepción hasta la muerte y existen teorías muy diversas que
compiten en la explicación del desarrollo humano.
Problemas de la psicología del Desarrollo: Existen discrepancias de problemas tales como la naturaleza del
cambio evolutivo, su dirección y causas o factores responsables. Los psicólogos acuerdan que para hablar de
desarrollo deben darse las siguientes circunstancias
✓ El cambio ha de ser relativamente permanente y estable, no transitorio o fluctuante.
✓ Debe ser relativamente sistemático y en un orden no aleatorio
✓ Debe ser progresivo o tendiente de la complejidad
✓ Debe ser una función de la edad
Perspectiva histórica de la psicología del Desarrollo: La Psicología del Desarrollo tiene un poco mas de 100 años.
Quizá porque los cambios que sufre el niño hasta convertiré en adulto son tan próximos y cotidianos, el estudio
sistemático del desarrollo humano no intereso especialmente a los científicos hasta época muy recientes.
Tiedemann en 1787, publica las observaciones que había realizado del comportamiento de su hijo en sus
primeros años de vida. Suelen reconocer en este trabajo el primer estudio sistemático sobre el desarrollo
infantil.
Wilhem Preyer marca el inicio del estudio científico del niño. Las ideas de Preyer estaban influidas por la teoría
de la evolución de Charles Darwin. Para este autor la mente del niño no es una tabula rasa si una pizarra ya
escrita desde el nacimiento.
Stanley Hall constituye una interesante contribución en cuanto a la diversidad de aspectos que estudia en
bebes, niños y adolescentes mediante diversos procedimientos, desde la observación hasta los cuestionarios.
James Baldwin Se puede considerar el primer psicólogo que adopta una perspectiva genética. Defiende la
necesidad de abordar las relaciones entre biología, conocimiento y cultura sin reduccionismo poniendo los
cimientos de lo que será el constructivismo.
Alfred Binet y Theophile Simón, estandarizaron por primera es un test de inteligencia para niños cuya finalidad
inicial era detectar a aquellos con menos capacidades intelectuales para separarlos escolarmente de los niños
mas dotados.
Pero los cambios que mas van a afectar el curso que toma la PD vendrán de tres frentes diferentes: la teoría
psicoanalítica de Sigmund Freud, la teoría conductista de John B. Watson y la teoría constructivista del
epistemólogo Jean Piaget.
Enfoques
El enfoque etológico: Konrad Lorenz. Su idea básica es que las conductas características de una especie tienen
o han tenido una función adaptativa y la tarea del etólogo es averiguar su significado. Para ello hay que estudiar
el comportamiento tal como se producen en condiciones naturales y realizar estudios más controlados que
permiten aclarar las relaciones precisas entre ciertas condiciones del entorno y la aparición de una conducta. La
perspectiva etológica ha tenido una influencia profunda en el campo del desarrollo socioemocional y gran parte
de la investigación se ha centrado en los primeros años de vida en lo que se establecen los cimientos del
desarrollo futuro hasta alcanzar la madurez. Así las conductas infantiles, se analizan desde una triple
perspectiva: filogenética, comparativa y ontogenética.
El enfoque del ciclo vital: Los psicólogos del ciclo vital plantean que el desarrollo no se detiene en la edad adulta
si no que prosigue hasta el final de la vida. Defienden que el envejecimiento biológico no implica necesariamente
involución psicológica. Sostienen que el desarrollo puede tomar múltiples direcciones dependiendo de
influencias muy diversas. También insisten en el contexto cultural e histórico en que se desarrolla la persona,
por lo que las diferencias individuales son importantes en este enfoque. Estas diferencias se deben a la influencia
de dos tipos de factores: normativos (aquello lo que todo ser humano está sujeto) y no normativo (personales,
situacionales por tanto no generalizables)
El enfoque ecológico: Este enfoque toma algunos aspectos de la teoría general de los sistemas de Bertalanffy
cuya aspiración es conseguir una visión integrada del individuo en su contexto físico y sociocultural. Luego,
Bronfenbrenner propone una caracterización del entorno en niveles jerárquicos que van desde el contexto físico
y social más inmediato hasta el contexto cultural más amplio. (Microsistema, mesosistema, exosistema,
macrosistema). Por último, el concepto de cronosistema que se refiere a dimensión temporal del desarrollo.
El enfoque ecológico insiste en que, entender el proceso evolutivo requiere analizar los distintos sistemas que
afectan la vida del niño y a la vez el modo en que los percibe e interpreta y denuncia el poco sentido de muchos
estudios psicológicos de laboratorio en los que al individuo se le presentan tareas que no tienen relación con
los problemas más reales de la vida cotidiana y no sabemos cómo interpreta.
Enfoques cognitivos (procesamiento de la información): Este enfoque define la conducta no como respuesta a
estímulos, si no a representaciones de la realidad. El individuo y a no se contempla como un sujeto reactivo a la
estimulación del entorno, si no como manipulador de símbolos, o sistema de cómputo que selecciona, codifica,
almacena y recupera información. La mente humana tiene una determinada estructura (hardware) que
determina como se trata la información y que es invariable prácticamente desde los primeros años de vida. La
diferencia entre niños y adultos no reside en su estructura mental si no en que los primeros tienen peores
estrategias de atención y memoria y un conocimiento menor de la realidad. Otros autores sostienen que la
experiencia no basta para explicar las diferencias entre niños y adultos si no que existen también cambios ligados
a la edad en algunos aspecstocs de la arquitectura mental.
Conexionismo: El conexionismo supone que la mente es representada como un sistema dinámico de unidades
(neuronas) que se conectan formando redes. Hay un lenguaje de pensamiento.
Enfoques de dominios específicos y enfoques modulares: Este enfoque sostiene que el desarrollo se produce en
dominios diferenciados o locales, cada uno con mecanismos propios que guían la adquisición del conocimiento
en cada terreno. Conciben una mente parcelada con terrenos de cultivo diferentes y las posiciones teóricas van
desde planteamientos fuertemente innatitas hasta explicaciones de carácter más constructivista, pasando por
un innatismo débil. Según Fodor, la mente se compone de módulos o sistemas de entrada de datos que
funcionan de modo independiente entre sí, cada módulo es como una computadora preparada para analizar no
solo un tipo de datos y que no puede acceder a los datos de otro modulo, cada uno tienen una estructura
nerviosa fija, específica de cada dominio, que permite procesas la información de modo rápido.
Aparato psíquico: Freud establece su primera tópica (1924) en la que habla de tres sistemas: Consiente,
preconsciente, inconsciente. En 1923, elabora la segunda tópica y el concepto de instancias: Ello, yo, superyó.
Ser consciente, dice Freud, es una expresión puramente descriptiva y un elemento psíquico. Ej.: Una
representación, en un momento consciente, se vuelve inconsciente al siguiente. Freud llega dilucidar el
término inconsciente. Sostiene que hay representaciones que no pueden acceder a la conciencia porque
existe cierta fuerza que lo impide, solo se hace consciente a través de la clínica psicoanalítica. Llama represión
al estado en que esas representaciones se encontraban antes de hacerse consientes y llama resistencia a la
fuerza que produjo y mantuvo a la represión durante la terapia. Existen dos tipos de inconsciente:
✓ Lo latente, susceptible de conciencia, preconsciente. Inconsciente descriptivamente.
✓ Lo verdaderamente reprimido, insusceptible de conciencia. Inconsciente. Icc dinámicamente.
Contenidos que han caído Contenidos latentes, son capaces de Superficie del aparato psíquico,
bajo represión, también emerger a Conciencia por medio de recibe los estímulos del mundo
llamado esfuerzo de cadenas de exterior
Desalojo. Esta cualidad, los representación-palabra.
Estado transitorio
hace incapaces de volver a Restos o huellas mnémicas
conciencia
Ello Yo Superyó
Es originario. Gobierna los accesos a la motilidad, o Heredero del Complejo de Edipo,
más bien, las descargas de las formado por identificaciones y
Sede de las pasiones,
excitaciones al mundo exterior. De él límites impuestos.
placeres y pulsiones.
parten las represiones.
Es la conciencia moral, la voz de los
Regido por el principio de
Es el representante de lo que se llama la padres internalizada, lo que nos dice
placer y por la serie
“razón” y “prudencia”. “lo que se debe hacer”: es el
placer/displacer
abogado del aparato psíquico, del
Lucha contra las fuerzas del ello y del
mundo interior.
superyó: es el mediador.
Compuesto por el Ideal del Yo.
Regido por el principio de Realidad.
Conciencia e Inconciencia: Freud afirma que la premisa fundamental del psicoanálisis es la diferenciación entre
lo consciente e inconsciente, describiendo a la conciencia como la superficie del aparato psíquico y como un
estado transitorio porque un elemento no es siempre consciente en él, y cuando deja de serlo se vuelve
“latente” o capaz de conciencia. Explicando que las representaciones anímicas pueden llegar a hacerse
conscientes y otras que no porque son reprimidas. Del concepto de represión es de donde se establece lo
inconsciente, por lo tanto, denomina preconsciente a los procesos psíquicos latentes capaces de volverse
conscientes. Y a lo incapaz de conciencia como inconsciente. Dividiendo al aparato psíquico en tres: Consciente,
preconsciente e inconsciente. En el sentido descriptivo hay dos clases de inconscientes, pero en el dinámico
solo uno” Con esta frase quiere referirse a esta división del aparato psíquico. Diferenciando al inconsciente
como lo “latente susceptible de conciencia” y lo “reprimido, insusceptible de conciencia”. Llamando
preconsciente a lo latente, que es inconsciente solo descriptivamente, e inconsciente a lo reprimido
inconscientemente dinámicamente. Suponiendo al preconsciente más cercano a lo consiente que al
Inconsciente. Plantea que la conciencia depende del yo. Este es una organización coherente de los procesos
psíquicos, ligado a la conciencia y responsable de las organizaciones entre lo psíquico y la información del
exterior, es entonces, que desde este yo también provienen las represiones y las resistencias, es decir, que el
yo también puede ser inconsciente. En este punto plantea a la neurosis como el conflicto por la existente entre
el yo coherente y lo reprimido disociado por el mismo yo. El autor llega a la conclusión de que “Todo lo reprimido
es Icc, pero no todo lo Icc es reprimido”. Partiendo que lo inconsciente en el yo no es latente, porque si así fuera
no podría ser activado con la conciencia, y el hacerlo consciente llevaría a grandes problemas.
El yo y el ello: En el yo y el ello plantea que lo consciente son todas las percepciones sensoriales, sensaciones y
sentimientos. Que lo preconsciente deviene por conexión de las representaciones-palabras. Estas son restos
mnémicos que alguna vez fueron percepciones y que puede devenir de nuevo consciente, es decir, que solo
puede devenir consciente lo que alguna vez fue percepción consciente, excepto sentimientos que se trasponen
en percepciones exteriores gracias a las huellas mnémicas. La diferencia entre “representaciones inconscientes”
y “sensaciones inconscientes” es que para traer a la conciencia a la representación inconsciente es preciso
eslabones de conexión, y para las sensaciones no, ya que están ligadas a la representación palabra y devienen
de manera directa, ya que son conscientes o inconscientes. A partir de la influencia de Groddeck, Freud define
al yo como lo que conduce la vida pasivamente y somos vividos por él, y establece una distinción entre el yo
consciente, el yo inconsciente, que lo denomina ELLO. El yo es una parte del ello modificada por la influencia
del mundo exterior, trasmitido por el preconsciente - consciente, y se esfuerza en transmitir al ello dicha
influencia, y aspira a sustituir el principio de placer (que reina en el ello) por el principio de realidad. El yo se
convierte en una estancia intermedia, vinculado por una parte al mundo externo por el sistema percepción-
conciencia, y por la otra el ello, con el cual se fusiona, pero trata de ejercer una función apaciguadora, el yo
representa lo que puedo llamar razón, opuesto al ello representa las pasiones. Freud plantea la relación
compleja del yo con el ello, asemejándolo a un ejemplo en el que “el jinete debe refrenar la fuerza superior del
caballo, con la diferencia de que el jinete usa sus propias fuerzas, y el yo, emplea fuerzas prestadas”. “Así como
el jinete si no quiere separarse de, no puede a veces hacer otra cosa que llevarlo a donde él quiere ir, también
el yo acostumbra transformar en acción la voluntad del ello como si fuese la suya propia. El autor establece que
para el génesis del yo y su separación del ello hay dos procesos: el primero son las influencias del sistema
preconsciente. Y el segundo, el propio cuerpo, donde pueden aparecer simultáneamente percepciones externas
e internas. Por lo tanto, para proteger estas cuestiones “morales”, Freud rechaza la idea de que el inconsciente
como lugar privilegiado de pasiones más bajas. Y como conclusión retoma la importancia de los valores
psicoanalíticos diciendo que “no solo lo más profundo, sino también lo más elevado en el yo puede ser
inconsciente”, y habla de un sentimiento inconsciente de culpabilidad que plantea nuevos enigmas, sobre todo
el de observar el papel decisivo que tiene muchos neuróticos y resulta un obstáculo para el tratamiento.
El yo y el superyó (Ideal del yo): Resulta de gran importancia entender que el yo no es simplemente la parte del
ello modificada por la influencia del sistema de percepciones, es decir, el representante del mundo exterior, ya
que hay una fase especial dentro del mismo yo llamada superyó, y esta parte tiene una conexión menos firme
con la conciencia. Freud explica que, en la fase primitiva oral, es imposible diferencia la carga de objeto de la
identificación, y que más tarde esas cargas parten del yo. Un yo aún débil, recibe noticias de lar cargas de objeto
y las aprueba o rechaza por medio de la represión, por lo que el carácter del yo es un residuo de las cargas de
objeto abandonadas y contienen la historia de esas elecciones de objeto. Entonces, el yo enfrenta al ello y al
superyó, donde la problemática esta la identificación con el objeto. Esto se explica con las primeras
identificaciones (infancia) tendrán un carácter general y duradero, y la primera de ellas es la identificación con
el padre, la cual es responsable del nacimiento del ideal de yo. En la génesis del superyó, dice que hay que tener
en cuenta dos factores: el complejo de Edipo y la naturaleza bisexual de cada individuo.
Entonces expone el Complejo de Edipo Completo, que en el caso del niño varón desarrolla una investidura de
objeto hacia la madre, que tiene su punto de arranque en el pecho materno y muestra un ejemplo según el tipo
de apuntalamiento del padre, que se lo apodera por identificación. Estos vinculo marchan un tiempo los dos a
la vez, hasta que por los deseos sexuales hacia la madre y por percepción de que el padre es un obstáculo para
ello, nace el Complejo de Edipo. La identificación padre se troca por el deseo de eliminarlo para sustituirlo junto
a la madre. A partir de ahí, la relación con el padre es ambivalente. Esta relación con el padre y la aspiración de
objeto hacia la madre caracterizan en el varón el complejo de Edipo positivo y simple. Con la demolición del
Edipo la investidura de objeto de la madre tiene que ser resignada. Teniendo dos reemplazos: o una
identificación con la madre o refuerzo de identificación con el padre. El último es el más normal. La identificación
va a depender en ambos sexos de la intensidad relativa de las dos disposiciones sexuales. Es en esta parte donde
la bisexualidad interviene en los destinos del complejo, supone que el varoncito no solamente posee una
relación ambivalente hacia el padre, y una elección tierna hacia la madre, sino que también mostrara actitudes
femeninas tiernas hacia el padre y actitud celosa hacia la madre. Con el sepultamiento surge la identificación
padre y madre. “como resultado universal de la fase sexual gobernada por el complejo de Edipo, se puede
suponer una sedimentación en el yo, que consiste en el establecimiento de estas dos identificaciones, unificadas
de alguna manera entre sí.
Esta alteración del yo recibe su posición especial: se enfrenta al otro contenido del yo, como SUPERYO” El
superyó tampoco es un residuo de las primeras elecciones de objeto del ello, sino que tiene también una
enérgica formación reactiva contra las mismas, es decir, su doble faz, el “Deber ser” (como el padre) y también
el “no debes ser” (no puedes hacer todo lo que él hace porque hay cosas reservadas). Para ese proceso represivo
fue necesario el fortalecimiento del yo, entonces el superyó conserva el carácter del padre, y mientras más
intensidad hubo en la represión, más severo será su conciencia moral o sentimiento inconsciente de
culpabilidad. La génesis del superyó es por dos factores: el desvalimiento del que nacemos, dependencia de la
madre y la acometida sexual en dos tiempos (primera infancia adolescencia sublimada en el periodo de latencia).
El superyó es entonces, la herencia del Complejo de Edipo y expresión de los impulsos del ello y de los más
importantes destinos de su libido. Con su creación, el yo se apodero del Complejo de Edipo y se sometió al
mismo tiempo al ello. El superyó se opone al yo. Los conflictos entre el ideal del yo y el yo reflejan oposición
entre lo real y lo psíquico, del mundo exterior e interior y a tensión entre las exigencias morales y las operaciones
del yo son sentidas como culpa.
Complejo de Edipo: El complejo de Edipo es un fenómeno central del período sexual de la primera infancia, que
una vez consumado, sobreviene el Período de Latencia y la formación de los diques anímicos. Las investiduras
de objeto, son resignadas y sustituidas por identificación, que una vez introyectadas, formarán el núcleo del
Superyó
Niño Niña
Se va a fundamento a partir de la Amenaza de El complejo de Castración ya es un hecho consumado.
Castración Al compararse con su compañerito de juegos, ella
Universalidad del pene: el niño cree que todos lo piensa que el suyo ya crecerá, y se siente inferior por
poseen, y al observar a su compañerita de poseer uno tan pequeño (al ver su clítoris). Cae presa
juegos, cree que fue castrada. entonces de la Envidia del Pene.
Ambivalencia con ambos padres hasta que En primera instancia, al igual que el varón, su objeto
comienza el deseo erótico con la mamá de de amor es la madre por ser la portadora del pecho.
“hacerle un hijo”. Sin embargo, al ver que ella tampoco tiene pene, pero
Al iniciar sus primeras actividades su papá sí, se identificará con él, y su deseo será
masturbadoras, sus padres lo alertan de que no “parirle un hijo”.
lo haga o perderá su miembro. Debe entonces, Finalmente, entonces, la niña deberá hacer un doble
salvar su miembro o ir hasta el final de la cambio: de objeto de amor (de la mamá al papá), y de
relación erótica con su madre. zona erógena (del clítoris a la vagina).
Vira entonces su libido, y ahora su objeto de A diferencia del varón, el Complejo de Edipo en la niña
amor ya no es la madre, sino su padre, que es el no se va a fundamento, sino que se DECONSTRUYE.
que tiene pene al igual que él. Perpetúan en el Inconsciente los deseos de tener un
A partir de entonces, se identificará con él, por pene y recibir un hijo. Por eso aclara que cuando las
intereses compartidos y buscará amar a una mujeres tienen un hijo varón, alcanzan un estado de
mujer, de la misma manera que el ama a su felicidad máximo en el que se ven reflejados esos dos
madre. deseos Icc.
Las pulsiones eróticas caen bajo represión, se Una vez descubierta la castración, puede haber 3
inicia el período de latencia y una Amnesia posibles finales:
Infantil, que jamás permitirá recordar aquellos ✓ Inhibición sexual o neurosis: presa de la envidia
deseos y prohibirá la vuelta a los mismos. del pene, renuncia a la satisfacción
La energía de dichas pulsiones, se encauza en masturbadora, desestima su amor por la
fines socialmente aceptados. madre y puede que también reprima sus
próximas aspiraciones sexuales.
✓ Complejo de Masculinidad: por continuas
decepciones de los padres, vuelve a tomar
como objeto de amor a la mamá.
✓ Femineidad normal.
Duelo y melancolía: El duelo es la reacción a la pérdida de un ser amado o de una abstracción equivalente
(libertad, ideales). Puede traer desviaciones de la conducta normal, pero aun así no es considerado un estado
patológico. Pues, se supera pasado cierto tiempo, y es dañino perturbarlo. El trabajo del duelo, es un proceso
intra-psíquico. Los rasgos que muestra el duelo son: desazón profundamente dolida, cancelación del interés por
el mundo exterior, pérdida de la capacidad de amor, inhibición de toda productividad. La inhibición y restricción
del yo es la expresión de su entrega total al duelo que no deja nada para otros propósitos e intereses. En el
duelo el examen de la realidad muestra que el objeto amado no existe y demanda que la libido abandone todas
sus ligaduras con el mismo. La melancolía es el estado de ánimo profundamente doloroso, desinterés por el
mundo exterior, pérdida de la capacidad de amar, inhibición de las funciones y disminución del amor propio.
Esta última se traduce en reproches y acusaciones que el sujeto se hace a sí mismo, y puede llegar incluso a
castigo (el duelo integra estos mismos caracteres, a excepción de la perturbación del amor propio). Existe una
pérdida de objeto sustraída de la conciencia. En el duelo, nada de la pérdida es inconsciente. Se produce un
empobrecimiento del yo. El paciente en este estado, es tan incapaz de amor, interés y rendimiento, todo esto
es secundario. En la melancolía puede verse insomnio, repulsa del alimento, desfallecimiento, entre otros
síntomas. En el melancólico observamos el deseo de comunicar a todo el mundo sus propios defectos, como si
en este rebajamiento hallara su satisfacción. Esta autocrítica describe exactamente su situación psicológica. Esta
libido no fue desplazada hacia otro objeto, sino retraída al yo, permitiendo una identificación del yo con el
objeto abandonado. La carga erótica hacia el objeto tiene 2 destinos: una parte retrocede a la identificación, y
otra retrocede hasta la fase sádica. Este sadismo aclara la tendencia al suicidio. La melancolía desaparece al
cabo de un tiempo, pero deja secuelas. En algunos casos la melancolía tiende a transformarse en manía, es decir
en un estado sintomáticamente opuesto, que puede durar un tiempo. Las tres premisas de la melancolía son:
✓ La pérdida de objeto
✓ Ambivalencia (motor del conflicto)
✓ Regresión de la libido al yo (la más importante, esencia de la melancolía, pues las otras 2 pueden hallarse
en la obsesión luego de una muerte).
¿Cómo relacionamos duelo y melancolía con el Complejo de Edipo? En el Complejo de Edipo, tanto el niño como
la niña, también deben perder a su objeto de amor que en un primer momento fue su madre. También deben
dejar de lado esa carga libidinal depositada en una persona. En ambos casos, las identificaciones que mantenían
con sus objetos de amor, ahora se interiorizaron, de manera que el Yo se hace más fuerte. Por otro lado, en el
Complejo de Edipo, una vez instalada la conciencia moral, al niño le sobreviene el sentimiento de Culpa cada
vez que sobrepasa los límites que en algún momento sus padres le impusieron. Del mismo modo, uno de los
sentimientos que acarrea la melancolía es la culpa por la pérdida del ser querido. De esta manera, también
encontramos otro punto a relacionar. Por último, el último concepto a relacionar es el de la ambivalencia, en el
que la persona siente amor y odio por la persona perdida y por sí mismo, al igual que en Complejo de Edipo,
que el niño padece tal sentimiento con ambos progenitores en primera instancia. Por ende, encontramos estos
tres puntos que relacionan los dos textos tratados: la pérdida de objeto, la ambivalencia, la regresión de la libido
al Yo
Sexualidad infantil:
- Diques anímicos
- Amnesia infantil
Nuevamente, rompemos el mito de que la sexualidad no es una etapa de la adolescencia, sino que Freud ya
vislumbra principios de la misma en la temprana infancia. Hace referencia a la amnesia infantil, bajo la cual
quedan sepultadas bajo represión, aquellas pulsiones de contenido erótico que hemos tenido con nuestros
padres y autoeróticas. Nombra a esta amnesia como un mero apartamiento de la conciencia, y que dura desde
los 6 hasta los 8 años de vida aproximadamente.
Podemos hablar entonces de período de latencia, en donde se edificarán los diques anímicos (asco, vergüenza
y moral), que más allá de ser un desarrollo orgánico y hereditario, la educación es un gran factor. Por
consiguiente, también hablamos de sublimación, que desvía la energía antes utilizada en fines sexuales, hacia
fines socialmente aceptados.
Nombra el chupeteo como exteriorización sexual infantil, en la que, por apuntalamiento, el niño busca su propia
satisfacción, ya que el acto no tiene por fin la nutrición. Generalmente, utiliza una parte de su propio cuerpo
para llevar a cabo la acción, transformándose así en una segunda zona erógena.
Como el desarrollo lo indica, la próxima zona erógena será el ano, en donde la retención de las heces, será
suficiente para el placer experimentado en la mucosa anal durante su expulsión.
Sobreviene entonces la estimulación del falo en relación a la micción. Se distinguen tres fases en la masturbación
infantil: período de lactancia, un breve florecimiento de la práctica sexual hacia el cuarto año de vida, y la última,
correspondiente al onanismo de la pubertad. La sofocación de la segunda activación sexual, dejarán las huellas
más profundas en la memoria del sujeto y determinarán su carácter.
Pulsión de saber: dada entre los tres y cinco años, es su primer florecimiento de sus ganas de saber o de
investigar.
A partir de esto, el niño comienza a preguntarse su origen y de “dónde vienen los bebés”. Por ello, Freud postula
3 teorías sexuales infantiles:
✓ Teoría de la cloaca: en la que los niños creen que el nacimiento será por el ano.
✓ Concepción sádica del coito: que se da cuando los niños ven a sus padres en acto sexual e interpretan
una situación de maltrato y sometimiento.
✓ Universalidad del pene: que se da en relación de las anteriores, y más que nada porque en esta
investigación sexual infantil, el niño ignora la diferencia de los sexos: el papel del semen fecundante y
de la abertura sexual femenina.
Spitz
Spitz expone investigaciones acerca de las relaciones entre madre e hijo realizadas mediante la observación
directa y experiencia con bebes, desarrollando sus ideas sobre las relacione de objeto: sus comienzos,
desarrollos, etapas y algunas anomalías, con el objetivo de demostrar l importancia que estas relaciones tienen
para garantizar la supervivencia y el desarrollo somático y psíquico del niño.
Durante el primer año de vida se observa una dependencia del niño con respecto a su madre, la cual le
proporciona todo aquello que carece, lo que da como resultado de la formación de una diada, que se deberá
disolver a medidas que las potencialidades del bebé se desarrollan al mismo tiempo que se establecen relación
de objeto cada vez más significativas.
No se puede hablar den un yo al momento de nacer, tampoco de un complejo de Edipo o de un superyó, solo
pueden hallarse sus precursores sobre los que se edificara el psiquismo.
Proposiciones psicoanalíticas: Spitz acepa las siguientes propuestas Freudianas:
✓ Los principios reguladores básicos del funcionamiento psíquico: El principio de Nirvana: Designa la
tendencia del aparato psíquico a cero o disminuye en sí mismo toda la cantidad de excitación de origen
externo. El principio de placer: Rigen el funcionamiento mental, mientes que el placer está ligado al
aumento de las cantidades de excitación, el principio está ligado a la disminución. El principio de realidad:
Forma un par con el P. de placer, al cual modifica, en la medida que se impone como principio regulador
✓ La división descriptiva de la psique: Conciente e Inconciente.
✓ El punto de vista topográfico: División en Icc, Prcc, Cc
✓ Punto de vista dinámico: Todos los procesos psíquicos consisten en la circulación y distribución de
energía cuantificable
✓ Pto. De vista estructural: Instancias: Ello, yo y supero yo
✓ Pto de vista genético: Todo fenómeno psicológico puede ser investigado a través de su ontogénesis hasta
su psicológico.
✓ Teoría de la libido y Zonas erógenas
✓ Agresión: Impulso fundamental que opera en la psique. Sirve para sostener, dominar, acercas o destruir
el objeto
✓ Teoría de Erikson: Las modalidades de cada zona, su función constrictora o expulsora.
✓ Series complementarias: Un factor experiencial actuando recíprocamente con otro factor congénito
produce perturbación
Factores congénitos: Spitz denomina equipo congénito a aquello con que el recién nacido está dotado. Consta
de tres partes: Equipo heredado, influencias intrauterinas, influencias perinatales.
Factores ambientales: En el transcurso del primer año el niño pasa de una etapa de simbiosis psicológica con la
madre a una etapa donde van a desarrollar las interrelaciones sociales. La relación madre-hijo es asimétrica, la
estructura psíquica materna es distinta a la del hijo, por lo tanto, la contribución de cada uno será diferente.
Existen diferencias entre el bebé y el adulto: El niño al nacer carece una personalidad organizada, no existe
ningún intercambio con el medio circulante. La personalidad adulta se manifiesta como una organización
definida y jerárquicamente construida, que se pone de relieve a través de conductas específicas que lo
relacionan con el medio. El adulto pertenece un mundo físico y social, en el cual interactúa. El medio del bebe
consiste en la madre.
Objeto libidinal: “El objeto de la pulsión es aquello a través de lo cual la pulsión es capaz de lograr su finalidad”
Éste objeto libidinal tiene que variar en el curso de la vida. Las relaciones de objeto son relación entre un sujeto
y un objeto. El recién nacido es el sujeto, en su mundo no hay objetivos, ni relaciones de objetos. Ambas cosas
se desarrollaran progresivamente a lo largo del primer año de vida, en cuya última parte se establecerá el objeto
libidinal. Spitz señala tres momentos: 1. Etapa preobjetal o sin objeto 2. Etapa del objeto precursor 3. Etapa del
objeto libidinal propiamente dicho.
El método: La investigación se realizó utilizando la observación directa y los recursos de la psicología
experimental. Se adoptaron el uso de test, de métodos de observación estandarizados. Se recurrió al método
longitudinal, observando a la población a través de periodos prolongados. Durante el estudio, se aplicaron test
de personalidad a intervalos de un mes. Las observaciones fueron registradas y agregadas al historial del sujeto.
Las investigaciones permitieron combinar ventajas del método longitudinal con el de selección transversal. Se
establecieron una regla del método, en la cual se sostiene que cada caso había que observarse a la población
total de un medio ambiente.
Constitución del objeto libidinal: La etapa sin objeto o preobjetal: Etapa de no diferenciación, ya que la
percepción, la actividad, las funciones del recién nacido no están suficientemente organizadas en unidades,
salvo aquellas referidas a la supervivencia, No existe una distinción clara entre organismos y psique, entre lo
interno y externo, entre la pulsión y objeto, entre el yo y el no-yo. En esta etapa el recién nacido percibe al
pecho como parte de el mismo, no percibe al medio que lo rodea como algo distinto a él. El aparato perceptor
del bebé se halla protegido del mundo exterior por una barrera contra estímulos. Por lo tanto, el mundo exterior
no existe para el bebé. Los estímulos que provienen de afuera solo son percibidos cundo interrumpen el
descanso del bebé, que reacciona con violencia y desagrado. Cada estimulo que viene del exterior, para ser
percibido debe ser transformación en una experiencia significativo, entonces se convertirá en una señal, la cual
ira agregando otras señales que le permitirán construir una imagen del mundo. Condiciones que posibilitan el
logro:
✓ Creación de barrera contra estímulos
✓ Proceso de atribución de significado al estimulo
✓ Medio ambiente singular, mundo con el cual la madre rodea al bebé
✓ La madre alivia la tensión desagradable provocada por los estímulos del interior.
✓ Reciprocidad entre madre e hijo que permita al bebé construir una imagen del mundo. Relación de
dialogo. Este ciclo permitirá al niño transformar los estímulos sin significado en señales significativas
En el periodo neonatal. El niño muestra conductas que se asemejan a respuestas y acciones complejas. Por
ejemplo el acto de mamar comprende la secuencia de movimientos de orientación, seguidos de asimiento del
pezón con la boca y la succión, de modo que toda la serie forma una conducta definida y coherente. Spitz habla
de dos sistemas:
✓ Organización cenestésica: Sistema de capacitación, tiene su centro en el sistema nervioso y se manifiesta
en forma de emociones. Spitz domina a la percepción como represión que funciona con un sistema
binario.
✓ Organización diacrítica: La percepción se efectúa a través de los órganos sensoriales periféricos y es
localizada, circunscripta e intensiva; sus centros están en la corteza y sus manifestaciones son procesos
cognitivos.
En resumen, en esta etapa los afectos son caóticos e indiferenciados como también lo es la percepción, no existe
la percepción diacrítica y el neonato no distingue una cosa de otra y tampoco singulariza el objeto libidinal,
responde a estímulos interoceptivos. Al segundo mes el bebé reacciona al estímulo exterior solo cuando este
coincide con la percepción introceptiva del hombre. Sin embargo, dos o tres semanas después el niño percibe
el rostro humano. En el primer mes de vida el ser humano aparece en el campo visual del niño cada vez que su
necesidad es satisfecha.
La etapa del objeto precursor: En el tercer mes el bebé responderá con una sonrisa al rostro humano, siendo
ésta dirigida e intencional, la primera conducta activa. Antes de los dos meses de edad los niños no sonríen con
certeza a nada ni a nadie. A los seis meses reservan su sonrisa para los objetos de su amor. La respuesta
sonriente del tercer mes indica que el niño percibe un signo y no un humano. Percibe una Gestalt privilegiada
formada por la frente, los ojos y la nariz. Esta Gestalt-signo es una transición desde la percepción de cosas, al
establecimiento del objeto libidinal, este se distingue de las cosas y del preobjeto, por haber sido dotado con
cualidad esencial en el curso del intercambio mutro entre madre e hijo. Las madres crean alrededor de su bebé,
lo que Spitz llama clima emocional: el pecho, los dedos, le ofrece al niño estímulos táctiles, el bebé experimenta
en el cuerpo materno. Así, la respuesta sonriente es un ejemplo de la influencia del clima emocional.
Importancia de la etapa del objeto precursor: En esta etapa el bebé pasa de la recepción del estímulo de adentro
hacia la percepción del estímulo venido desde fuera. Comienza a funcionar el principio de realidad. En el aparato
psíquico se establece una división (Icc/Prcc/Cc) El niño es capaz de desplazar las cargas de energía de una función
psicológica a otra. Este desarrollo marca el nacimiento de un Yo rudimentario. El ello se desdobla. Este nuevo
yo, remplaza la barrera contra estímulos con un procedimiento selectivo y más flexible de los estímulos que
lleguen. En esta etapa aparece la respuesta sonriente, que inicia el comienzo de las relaciones sociales en el
hombre.
Primer organizador de la mente: Surgimiento y consecuencias: En el transcurso del desarrollo aparecen periodos
donde las corrientes del desarrollo se integran unas con otras tanto en las funciones y capacidades, resultado
de los procesos de maduración como en varios sectores de la personalidad. El producto de esto es una
reestructuración del sistema psíquico. Dicha integración al tener éxito lleva un organizador de la psique, que es
una abstracción, una construcción ideal útil para comprender determinados fenómenos del desarrollo del
psiquismo. Si el niño establece y consolida con éxito un organizador, puede proseguir su desarrollo en la
dirección del organizador siguiente.
El papel del yo y el de la relación entre madre-hijo en el desarrollo del niño: El yo deberá contener a los estímulos
que lleguen, dominándolos. La manera en que un yo dado se organiza está determinado por el modo en que los
estímulos externos como internos son dominados. Conciente o inconcientemente, cada uno de los miembros
de la diada madre-hijo perciben el afecto del otro y su vez responde con afecto, en una intercambio afectivo
reciproco. Las relaciones de la diada: Se trata de una relación que está asilada del medio circundante y se
mantiene mediante lazos afectivos poderosos.
El establecimiento del objeto libidinal:
La angustia del octavo mes: Entre el sexto y el octavo mes el bebé ante un desconocido demuestra señales de
angustia y lo rechazará. El precepto de la cara de un desconocido es comparado con las huellas mnémicas del
rostro de la madre. Esto significa que el niño establece una verdadera relación del objeto y que la madre es su
objeto libidinal y el desagrado ante un desconocido está relacionado con el temor de perder a su madre.
El segundo organizador: La angustia del octavo mes señala la emergencia del psiquismo de un segundo
organizador y que uno de los periodos del desarrollo del psiquismo queda sentado en el octavo mes de vida.
Respecto a la construcción del objeto libidinal son dos pasos a tener en cuenta:
1. El establecimiento de la representación del rostro humano en el sistema mnémico da cuenta del
surgimiento del objeto precursor
2. En el octavo mes aparece la angustia, el niño diferencia el rostro de la madre y le adjudica un lugar rúnico
entre todos los demás.
Por otro lado, el establecimiento del segundo organizador genera otros cambios:
1. Esfera somática: la mielnizacion del conducto neuronal está avanzado como para hacer posible el
funcionamiento diacrítico del sistema sensorial, para lograr la coordinación de los efectores, permitir la
acción de posturas, y de equilibrio.
2. Aparato mental: Pueden efectuarse operaciones mentales de complejidad creciente
3. Organización psíquica Se establecen límites entre el yo y el ello, y el yo y el mundo exterior.
El papel y la evolución de los impulsos: Esta etapa supone la existencia de dos objetos: uno bueno, hacia el cual
se dirige la libido, y otro malo, hacia el cual se dirige la agresión. Alrededor de los seis meses, la influencia del
yo se hace sentir por l integración de las huellas mnémicas de experiencias repetidas y por los intercambios
entre el niño y la madre. Finalmente de esto resulta la fusión de la madre buena y la madre mala, surgiendo una
sola madre.
Desarrollo posterior al establecimiento del segundo organizador: Se destaca la aparición de nuevas formas de
relaciones sociales, se efectúan avances en relación a la capacidad de discriminación entre cosas inanimadas.
Después de la emergencia del octavo, si se colocan varios juguetes delante del niño, tomara su preferido y no
como antes, que tomaba el más cercano. En el nivel afectivo, surgen matices emocionales tales como los celos
el enojo y el amor, alegría y afecto.
El tercer organizador de la psique: En esta etapa los intercambios entre la madre y el hijo se centraran en torno
a los arrebatos de la actividad infantil y las órdenes y prohibiciones maternas. En este momento la madre es el
yo externo del niño hasta que un yo estructuralmente organizado se desarrolla en él, la madre se encarga de las
funciones del yo del niño.
El primer gesto semántico del niño, el movimiento negativo de la cabeza: La palabra que más usa la madre es
¡No! Y al decir mueve la cabeza. El niño comprende lo que la madre prohíbe a través de un proceso de
identificación, el niño imitara el gesto negativo. Cada no de la madre representa una frustración emocional, la
prohibición interrumpe una iniciativa. El niño se encuentra atrapado por un conflicto entre el vínculo libidinal,
que le atrae hacia su madre y la agresividad provocada por la frustración impuesta por ella. El niño recurre a un
mecanismo de defensa “la identificación con el agresor”. El gesto negativo y la palabra no pronunciadas por el
objeto libidinal son incorporadas al yo del niño como huellas mnémicas. Cuando el niño se identifica con el
objeto libidinal, atacará contra el mundo exterior.
El tercer organizador de la psique: El dominio del no, presupone haber adquirido la capacidad para el juicio y las
negaciones. El niño solo comprende el afecto de una manera global. Distingue dos tipos de afecto: A favor o en
contra. Por lo tanto, el niño se ha apropiado solo del gesto mismo con el afecto en contra. Se considera la
adquisición del signo de negación y de la palabra no como indicador tangible de la formación del tercer
organizador.
Relaciones de objeto normales y perturbadas: Las relaciones de objeto normales deben ser satisfactorias para
ambos miembros de la diada. En la relación madre-hijo, la madre representa la parte activa y el niño la parte
pasiva. Las perturbaciones de la personalidad materna se reflejaran en perturbaciones del infante y las
influencias psicologías dañinas son la consecuencia de relaciones insatisfactorias entre la madre y el hijo. Las
insatisfactorias se divide en:
Relaciones madre-hijo incorrecta:
✓ Franca repulsa primaria: La madre niega su maternidad
✓ Hostilidad enmascarada de angustia: Madres de personalidad infantil
✓ Tolerancia excesiva angustiosa primaria: Protección maternal excesiva
✓ Fluctuaciones entre el mismo y la hostilidad: Hostilidad conscientemente compensada.
Relaciones madre-hijo insuficiente: La privación de las relaciones de objeto conllevan grandes perturbaciones
emocionales. Las consecuencias son:
✓ Privación emocional parcial: El niño depresivo anaclinico.
✓ Privación emocional completa: Marasmo. No tuvieron la oportunidad de formar relaciones de objeto.