INCAS
La inca fue una civilización que se desarrolló en Sudamérica desde el siglo XIII hasta
el siglo XVI aproximadamente.
Según la narración mítica de su origen, sus ancestros llegaron al valle de Cusco desde la
región del lago Titicaca y ahí fundaron la ciudad Cusco, que era considerada el centro del
mundo. Desde ahí, los incas se extendieron a través de un amplio territorio hacia el norte y
hacia el sur. El imperio llegó a 10 millones de habitantes de distintas etnias.
El imperio Inca fue conquistado por los españoles al mando de Francisco Pizarro en
1532, cuando el emperador Atahualpa fue tomado prisionero. Aunque algunos focos de
resistencia permanecieron hasta 1572, no constituyeron una amenaza para el nuevo orden
colonial.
Algunas características de la civilización inca fueron:
El imperio estaba dividido en 4 regiones llamado suyos: el Antisuyo al este; el
Collasuyo, al sur; el Chinchasuyo, al norte y el Cuntisuyo, al oeste. Cada uno tenía
un gobernador que cumplía funciones políticas y militares.
Usaban diversos métodos de control de los territorios que conquistaban. Entre ellos,
el traslado de poblaciones completas a territorios alejados de su lugar de origen. Estos
grupos eran llamados mitimaes. Aunque esta palabra también designa a aquellos que eran
trasladados como distinción por sus servicios o talentos.
Los súbditos estaban obligados a cumplir con la mita, un tributo que debían entregar al
Inca en forma de trabajo para el Estado durante un determinado período, todos los años.
Algunas comunidades, especializadas en la producción de bienes muy valorados, como
ciertas cerámicas o textiles, entregaban su tributo en productos.
El exceso de producción se almacenaba y se distribuía entre la población en épocas de
escasez.
El Imperio estaba recorrido por una red de caminos que permitían la rápida
comunicación entre todas las regiones. Los mensajeros, llamados chasquis los recorrían
llevando comunicaciones entre distintos puntos. Estos caminos tenían postas,
llamadas tambos, donde los viajeros podían descansar y alimentarse.
Si bien no tuvieron una escritura alfabética, tuvieron diversos métodos de
registro y comunicación visual de información. Entre ellos los quipus, serie de cuerdas
de distintos colores con nudos, permitían llevar la contabilidad y mantener la memoria de
algunas narraciones.