DÍA 6, GALATAS 6.
Por Diego Solano de Renova +
El Apóstol les deja a los cristianos de Galacia una serie de Consejos que, claramente, deberían acompañar
a cualquier comunidad cristiana.
Los invito a pensar, a repensar, a meditar cuáles vivimos en nuestros espacios, para discernir si de verdad
es Cristo quien está en el centro de ese grupo, de ese equipo de servicio, de esa comunidad.
En mi Biblia tengo marcados tres puntos fundamentales:
1- Ayúdense mutuamente a llevar sus cargas y así cumplirán la ley de Cristo. Examinen su propia
conducta dice Pablo, ya que cada uno tendrá que responder ante Dios de sus propias obras. (Vers. 1-5)
2- El concepto de bendecir, de compartir todo lo que poseemos con quienes nos instruyen en la
Palabra (versículo 6) Está diciendo: siempre que llegue un misionero de Cristo a sus hogares, a sus
ciudades compártanle todo, porque lo hace en Nombre de Dios. (Ya lo había referenciado Pablo en 1º
Corintios 9, 11 y en Romanos 154, 27)
3- A menudo comparto que podríamos engañar a los demás, podríamos mentirnos a nosotros
mismos (me ha pasado, he compartido con muchas personas también) pero ¿mentirle a Dios? ¿Burlarse de
Él? Nadie puede hacerlo dice San Pablo en el verso 7: No se engañen. Con una severa advertencia por un
lado, y la Promesa más hermosa por el otro:
El que siembra para la carne, cosechará corrupción y muerte. Pero el que siembra para el espíritu,
cosechará para el Espíritu vida eterna.
Es un gran día para decidir alejarnos definitivamente de las obras del mal y ponernos en camino de
bendición, el que Dios quiere para vos y para mí. No olvides, permanecer en Su Presencia Amorosa (en
Jerusalén) será la llave para vivir libres a diario.
En la segunda mitad de este capítulo, versos 11 al 18, el Apóstol nos resume todo lo aprendido: No
observen la Ley, no se sientan orgullosos de haber cumplido con “los ritos”. Más bien sintámonos
orgullosos de la cruz de Cristo Jesús, nuestro Señor, por quien recibiremos la Vida Eterna, no por méritos
propios sino por su Sacrificio.
Finalmente algo muy importante para que recordemos. En el versículo 17 dice Pablo: que nadie venga a
molestarme. Yo, por mi parte, llevo en mi cuerpo cicatrices que muestran que pertenezco a Jesús. Te
preguntarás al igual que yo: ¿Cómo? ¿El Apóstol tuvo estigmas en su cuerpo?
La respuesta, te invito a que la leas, la marques en tu Biblia: 2º Corintios 11, 22-27
Con una pregunta final: ¿yo llevo las marcas de Jesús en mi vida?
Oración Final
Señor Dios, te pido humildemente que esta cercanía a tu Palabra en esta Carta del Apóstol traigan a mi
corazón un sentir, un vivir nuevo. En este tiempo te acepto como Rey y Señor de mi vida, comprendiendo
con mis hermanos, con claridad, que la Salvación ya fue ganada por Vos para mí. Me gozo de saberlo más
profundamente, esperando ser lleno de tu Espíritu Santo, para poder llegar a ser un Apóstol de este siglo, y
así compartir la Buena Noticia de tu Vida, de tu Amor, de tu Fidelidad, de tu Misericordia con tantos que no
te conocen. Bajo la intercesión de nuestra Mamá María, te lo pido en este día. Amen