EXP. N.
° 10777-2006-PA/TC
LIMA
VÍCTOR HUGO
CALVO DURÁN
Y OTROS
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL
En Lima, a los 7 días del mes de noviembre de 2007, la Sala
Primera del Tribunal Constitucional, con la asistencia de los señores
magistrados Landa Arroyo, Beaumont Callirgos, y EtoCruz, pronuncia la
siguiente sentencia.
ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Víctor Hugo Calvo Durán
y otros, contra la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de
Lima, de fojas 1233, su fecha 26 de julio de 2006, que declaró improcedente la demanda
de amparo de autos.
ANTECEDENTES
Con fecha 24 de febrero de 2005, los recurrentes interponen demanda
de amparo contra la Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
(SUNAT), solicitando se les reponga en su centro de labores, toda vez que -
según afirman- han sido víctimas de un despido arbitrario, habiéndose
vulnerado sus derechos constitucionales al trabajo, a la libertad sindical, al
debido proceso y a la igualdad ante la ley.
Sobre el particular, manifiestan que se han venido desempeñando como
fedatarios fiscalizadores bajo contratación laboral sujeta a modalidad para
servicio específico hasta el 1 de diciembre de 2004, 3 de enero de 2005 y 1 de
febrero de 2005, respectivamente, fechas en las cuales distintos grupos de
trabajadores demandantes fueron cesados en sus labores al haber sido
impedidos de ingresar a su centro de trabajo. Afirman los recurrentes que ha
existido simulación en sus contrataciones, en la medida que se trataba de
labores cuya naturaleza y características obedecían a una lógica de
permanencia en el tiempo.
El Décimo Séptimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima,
mediante resolución de fecha 25 de febrero de 2005, declaró
improcedente, in límine, la demanda por considerar que el demandante no
agotó la vía administrativa, sin que el presente caso se encuentre dentro de los
supuestos de excepción a la exigencia de agotamiento de la vía previa,
previstos en el artículo 46° del Código Procesal Constitucional.
Mediante escrito de fecha 1 de marzo de 2006, SUNAT se apersona al
proceso, sin contestar la demanda.
La recurrida, confirmando la apelada, declaró improcedente la
demanda, señalando que, en aplicación de la sentencia recaída en el
expediente N.° 0206-2005-AA/TC, el presente caso corresponde ser
dilucidado en los juzgados laborales, toda vez que la pretensión se encuentra
referida al pago de incentivos laborales, resultando pertinente la vía ordinaria,
por poseer etapa probatoria, de conformidad con lo establecido en el artículo
5°, numeral 2, del Código Procesal Constitucional.
FUNDAMENTOS
§ Del análisis de procedencia de la demanda bajo análisis
1. En atención a los criterios de procedencia de las demandas de amparo en
materia laboral, establecidos en la sentencia N.º 0206-2005-PA/TC -que
constituye precedente vinculante- en virtud de lo dispuesto por el artículo
VII del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional-, este
Tribunal considera que, en el presente caso, procede evaluar si el
demandante ha sido objeto de un despido arbitrario.
2. En efecto, el análisis de fondo de la presente controversia encuentra
justificación no sólo en la inexistencia de aquellos supuestos de
improcedencia establecidos en la ley (artículo 5º delCPConst.) y en la
jurisprudencia, sino porque resulta relevante determinar qué tipo de
relación laboral hubo entre los demandantes y la entidad emplazada, esto
es, si existió una relación laboral a plazo indeterminado o, por el contrario,
si existió una relación laboral a plazo determinado (contratación sujeta a
modalidad), a efectos de dilucidar si los contratos por obra determinada o
servicio específico suscritos por los actores han sido desnaturalizados. De
ser el caso que los contratos laborales suscritos entre los recurrentes y la
demandada hubieran tenido la calidad de contratos laborales de duración
indeterminada, los demandantes sólo podían ser despedidos por causa justa
relacionada con su conducta o capacidad laboral.
3. Sin embargo, la evaluación de la naturaleza contractual no ha sido objeto
de análisis por los juzgadores de primera ni de segunda instancia. En el
primer caso, se optó por declarar la improcedencia de la demanda al no
haberse agotado “la vía previa administrativa” sin considerar que entre los
recurrentes y la demandada existió un vínculo relativo al régimen laboral
privado (artículo 9º del D.S. 115-2002-PCM, Reglamento de Organización
y Funciones (ROF) de la SUNAT). En lo que concierne al fallo de segunda
instancia, la improcedencia se justificó en la falta de idoneidad del amparo
(artículo 5º, numeral 2, del CPConst.), no obstante, los documentos
obrantes en el expediente judicial ofrecen, por sí mismos, la certidumbre
necesaria que permite a este Colegiado pronunciarse sobre el fondo, por
los fundamentos que a continuación se señalan.
§ Del análisis de la cuestión controvertida
Principio protector del Derecho del Trabajo
4. El Derecho del Trabajo surgió a comienzos del siglo XX ante la
constatación histórica de que la desigualdad económica entre trabajador y
empleador conducía a un desbalance en el poder de negociación de ambas
partes, inclinándose la balanza a favor del empleador, lo cual traía como
consecuencia la imposición de condiciones precarias para el trabajador,
colindantes con la explotación. Como respuesta a esta situación, el
Derecho del Trabajo se erigió como una rama necesaria a fin de equiparar
condiciones entre trabajador y empleador, y esa forma restablecer el
desequilibrio contractual derivado de la desigualdad económica entre las
partes, mediante la regulación de condiciones mínimas en beneficio del
trabajador. No se debe perder de vista que la prestación en un contrato
laboral entraña una importancia especial, en tanto el trabajador pone a
disposición de su empleador una prestación personal y como
contraprestación recibe una remuneración que se constituye en medio para
su subsistencia.
5. En esa línea, la Constitución Política consagra en el artículo 22° que: “El
trabajo es un deber y un derecho. Es base del bienestar social y un medio
de realización de la persona.” En consecuencia, el trabajo representa un
bien jurídico de relevancia constitucional, cuya protección debe ser
resguardada por el legislador, adoptando las medidas adecuadas garantizar
el acceso a un puesto de trabajo, así como los medios debidos para la
conservación del mismo. Ambas aristas constituyen y forman parte del
contenido esencial del derecho al trabajo.
6. Este Colegiado ya se ha pronunciado con relación a lo expuesto en el
fundamento precedente, indicando que el Derecho al Trabajo, consagrado
en el artículo 2°,inciso 15, de la Constitución, comprende tanto el derecho
a acceder a un puesto de trabajo como el mantenimiento en él. Esta
segunda dimensión del Derecho al Trabajo está en plena concordancia con
el artículo 27° de la Constitución, el cual contiene un mandato expreso al
legislador para que disponga una protección adecuada contra el despido
arbitrario, es decir, se tiende a la continuidad de la relación laboral con la
proscripción expresa de la extinción de la misma basada en la sola
voluntad del empleador, sin relación con alguna causa objetiva basada en
la capacidad o conducta del trabajador.
7. Por lo tanto, como ha sido reseñado en los fundamentos precedentes, se
puede observar que nuestro ordenamiento jurídico, en afirmación del
principio protector o tuitivo que inspira al Derecho del Trabajo, ostenta
una preferencia por la relación laboral a plazo indeterminado, la cual tiene
base constitucional. En consecuencia, si bien el legislador ha establecido
en el TUO de la Ley de Productividad y Competitividad Laboral (LPCL),
determinadas modalidades de contratación laboral, no es menos cierto que
aquéllas han surgido con la finalidad de dar cobertura a circunstancias
especiales que se pueden presentar, tales como necesidades del mercado o
mayor producción de la empresa, o por la naturaleza temporal o accidental
del servicio que se va a prestar, o de la obra que se ha de ejecutar, excepto
los contratos de trabajo intermitentes o de temporada que, por su
naturaleza, puedan ser permanentes (artículo 53º de la LPCL).
8. En consecuencia, en atención a circunstancias dictadas por el nuevo
contexto socioeconómico y que exigen una mayor flexibilidad en la
relación laboral, éstas deben ser aplicadas con criterios de interpretación
restrictiva, pues la contratación laboral por excelencia es aquella de
duración indefinida, y si bien legalmente se han habilitado modalidades de
contratación distintas, no es menos cierto que dicha contratación es viable
en la medida que las circunstancias así lo ameriten y se justifique de
acuerdo a cánones de razonabilidad y proporcionalidad.
9. De este modo, si bien de la simple lectura del artículo 63° de la LPCL, se
desprende que para la aplicación de los contratos para obra determinada o
servicio específico, modalidad empleada en el caso de autos, se requiere
únicamente un objeto previamente establecido y una duración determinada
en directa relación con la obra o servicio objeto de la contratación, no
puede interpretarse la calificación de tales requisitos fuera del marco
constitucional.
10. Así, se entiende que esta modalidad contractual no puede ser empleada
para labores de naturaleza permanente que podrían ser realizadas por un
trabajador estable, sino que se trata más bien de una modalidad contractual
que le permite al empleador dar cobertura a aquellas labores temporales o
estrictamente especializadas que no forman parte de las labores
permanentes de la empresa, y que requieran un plazo determinado,
sustentado en razones objetivas, que puede ser renovado en la medida que
las circunstancias así lo ameriten. Lo contrario, es decir, permitir que esta
modalidad de contratación “por obra determinada” o “servicio específico”
sea usada para la contratación de trabajadores que van a realizar labores
permanentes o del giro principal de la empresa, vulneraría el contenido del
derecho al trabajo en su segunda acepción.
11. De otro lado, a la misma conclusión nos lleva una interpretación
sistemática de la LPCL, la cual establece en su artículo 4°, dentro del
Título Preliminar dedicado a los principios fundamentales, una presunción
a favor de la consideración como relación laboral a plazo indeterminado de
toda prestación personal de servicios que sea remunerada y realizada bajo
subordinación.
12. Además, dicha ley, en su artículo 74°, segundo párrafo, establece que “en
los casos que corresponda, podrá celebrarse en forma sucesiva, con el
mismo trabajador, diversos contratos bajo distintas modalidades en el
centro de trabajo, en función de las necesidades empresariales y siempre
que en conjunto no superen la duración máxima de cinco años” (subrayado
agregado). Así, dicho plazo máximo de cinco años no ha sido establecido
para contrataciones sucesivas bajo la misma modalidad, sino para el
empleo de las distintas modalidades en general, y sobre todo siempre que
se justifique por las necesidades de la empresa, y siempre que aquellas
circunstancias realmente coincidan con la modalidad contractual utilizada.
13. Por tanto, no debe entenderse que la misma modalidad contractual puede
ser empleada en forma sucesiva hasta por cinco años, y que siempre que no
se superen los cinco años bajo una misma modalidad el contrato
es per se válido, sino que deben evaluarse otras aristas de suma
importancia, es decir, si la labor contratada bajo la modalidad de obra
determinada o servicio específico efectivamente requiere de esta
modalidad; por ello, es vital que el objeto contractual esté
adecuadamente determinado. Si bien la norma legal que regula esta
modalidad, prevé que pueden realizarse las renovaciones necesarias, ello
no constituye habilitación para que se contrate bajo obra determinada o
servicio específico labores permanentes de la empresa que son igualmente
realizadas por un trabajador de contratación indefinida en el mismo centro
de labores. Ello evidenciaría un fraude en el empleo de esta modalidad.
Sobre la desnaturalización de los contratos celebrados bajo la
modalidad de Servicio Específico
14. Conforme se aprecia de autos (específicamente de lo obrante de fojas 21
a 208), los recurrentes laboraron en SUNAT como Fedatarios en la
Sección Operativos Masivos, en la Intendencia Regional de Lima,
suscribiendo contratos laborales sujetos a modalidad por obra determinada
o servicio específico. Los recurrentes Paul Bernardo Castellanos, Fernando
Marcel Ricci Santur, David Eduardo Llerena Canales, Carlos
Fernando Maguiña Lachapell, Daniel Campos Torres, Marciano Florencio
Pampa Benito, Antonio Acricio Vilca Mamani, Gustavo Alfonso Vivanco
Salazar, César Renato Delgado Sáenz, Jacqueline Juana Valdivia Carrera y
Martha Marlene Gutierrez Gallegos, laboraron durante el período
comprendido entre el 20 de febrero de 2002 y el 31 de enero de 2005,
quedando acreditada su relación laboral con la emplazada, toda vez que,
mediante Resolución de Intendencia N.° 024-024-0000280/SUNAT, de
fecha 27 de julio de 2004, fueron nombrados fedatarios fiscalizadores por
el período comprendido entre el 1 de agosto de 2004 y el 31 de enero de
2005.
15. Lo mismo puede decirse de los recurrentes Víctor Hugo Calvo
Durán, Alick Miguel Gonzáles Mujica, Jorge Luis Mendoza Aurelio,
Sonia Jo – Ann Cruz Obregón, Paúl Jonas Vilela Loo
yEdison Wilde Regalado Espinoza, quienes han acreditado su relación
laboral a través de sus respectivos contratos laborales -así como del
cumplimiento de horarios de trabajo-, en todos los casos, prestando labores
durante más de un año ininterrumpido de servicios, habiéndose efectuado
el cese de sus labores en noviembre de 2004, en algunos casos, y en
diciembre de ese mismo año, en otros.
16. Ahora bien, conviene precisar que, según lo establece nuestra legislación,
los contratos laborales se clasifican de acuerdo a la duración de la relación
laboral. Así, es posible distinguir entre contratación laboral de duración
indeterminada (Capítulo II, Título I, del Decreto Supremo N.º 003-97-TR)
y contratación laboral de duración determinada (artículos 57º a 71º de la
referida norma). Este último tipo de contratación tiene por finalidad
satisfacer específicas demandas que responden a las diversas contingencias
o situaciones que acaecen en el régimen laboral de la actividad privada. En
ello radica el porqué de su temporalidad, al mismo tiempo que, de
demostrarse que dicha finalidad resulta simulada o desvirtuada, resulta
aplicable el artículo 77º de dicho cuerpo legal.
17. En esa línea, el artículo 63º del D.S. N.º 003-97-TR regula los contratos
modales para obra determinada o servicio específico y establece que se
podrán realizar las renovaciones necesarias para la conclusión o
terminación de la obra o servicio objeto de la contratación, siendo su
duración la que resulte necesaria. Lo relevante del análisis en el caso de
autos es reconocer si el objeto de la contratación bajo esta modalidad era
de carácter temporal (obra determinada o servicio específico), o se trataba
más bien de una prestación cuya naturaleza era permanente en el tiempo y
que finalmente fue encubierta bajo la modalidad de contratación antes
mencionada.
18. Tomando en cuenta estas consideraciones, resulta imprescindible efectuar
el análisis de la naturaleza de las labores efectuadas por los recurrentes. En
tal sentido, siendo las funciones de fedatario fiscalizador las reguladas por
el contrato para obra o servicio específico, corresponde determinar si estas
labores tienen carácter permanente, caso en el cual existiría una
desnaturalización en los términos expresados por el artículo 77°, literal d)
del D.S. N.º 003-97-TR.
19. Tal como lo establece el artículo 1° del Decreto Legislativo N.° 501:
La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria
(SUNAT) tiene por finalidad administrar, aplicar, fiscalizar y
recaudar los tributos internos [...].
Asimismo, el artículo 5, literal c), de dicho cuerpo legal establece como
una de las funciones de dicha institución:
[…] fiscalizar el cumplimiento a las obligaciones tributarias, a
efectos de combatir la evasión fiscal.
Resulta evidente señalar que dicha función de fiscalización del
cumplimiento de obligaciones tributarias (en congruencia con lo
establecido en el artículo 62° del Código Tributario) debe condecirse
necesariamente con la contratación del personal que ha de realizar dichas
funciones. Por consiguiente, las funciones de fiscalización en SUNAT
obedecen, conforme a las normas legales expuestas, a una necesidad
permanente en el ejercicio habitual de sus funciones. Cabe agregar que,
conforme al Decreto Supremo N.° 115-2002-PCM, Reglamento de
Organización y Funciones de la SUNAT, dicha tarea se ha encomendado
a la Gerencia de Fiscalización (artículo 42°).
20. Asimismo, de los documentos probatorios presentados por los recurrentes
(inspecciones de la autoridad administrativa de trabajo, fotos del centro de
labores, planes de capacitación, horarios de trabajo, circulares, etc.), se
advierte que los recurrentes prestaron labores en el “Operativo de Control
Móvil” de la Intendencia Regional de Lima. Dicho programa, de acuerdo a
lo señalado en el “Material de Capacitación del Fedatario Fiscalizador /
Intendencia Nacional de Cumplimiento Tributario / Gerencia de
Programación y Gestión de Fiscalización 2003”, tenía por finalidad
“controlar, verificar y detectar el incumplimiento de las obligaciones
tributarias sobre el traslado de bienes y pasajeros, aplicando las sanciones
establecidas en la normatividad vigente”.
21. Finalmente, cabe agregar que muchos de los contratos laborales suscritos
por los recurrentes establecían como parte de las funciones a desempeñar
“realizar las labores administrativas propias de las facultades de
fiscalización establecidas en el artículo 62º del Código Tributario”,
“Constatar acciones u omisiones que importen la comisión de infracciones
tributarias contenidas en las normas tributarias”, “Practicar inspecciones,
inmovilizaciones e incautaciones”, etc.
22. De lo expuesto se concluye que existe una conexión directa entre las
facultades permanentes de fiscalización de SUNAT y las labores que en la
sección de Operativos Masivos de Control Móvil efectuaban los
recurrentes.
Por consiguiente, este Colegiado considera que las labores desempeñadas
eran de naturaleza permanente, hecho que no se condice con la finalidad
del contrato para obra determinada o servicio específico regulado en el
artículo 63° del D.S. N.° 003-97-TR, y cuya naturaleza ha sido ya
explicada en fundamentos supra.
23. En consecuencia, este Colegiado considera de aplicación al caso materia
de controversia lo dispuesto en el artículo 77° del D.S. N.° 003-97-TR,
Texto Único Ordenado de la Ley de Productividad y Competitividad
Laboral, que señala:
Los contratos de trabajo sujetos a modalidad se
considerarán como de duración indeterminada: (...) d)
Cuando el trabajador demuestre la existencia de
simulación o fraude a las normas establecidas en la
presente ley. (subrayado agregado)
24. Al ser factible comprobar que el contrato de servicio específico suscrito
tiene, en realidad, las características y en naturaleza propias de un contrato
de trabajo de duración indeterminada, es posible afirmar que cualquier
decisión del empleador de dar por concluida la relación laboral sólo podría
sustentarse en una causa justa establecida por la ley y debidamente
comprobada, razón por la cual se habría configurado en el caso de autos un
despido sin expresión de causa.
Sobre la vulneración del derecho a la libertad sindical de los
demandantes
25. Los demandantes alegan que se ha vulnerado su condición de trabajadores
sindicalizados, toda vez que al pertenecer a la Federación de Trabajadores
de Aduanas y Tributos Internos (inscrita en el mes de diciembre de 2004),
no podían ser despedidos.
Al respecto, debe señalarse que el artículo 28° de la Constitución establece
que es deber del Estado garantizar la libertad sindical. Dicho derecho
constitucional ha sido desarrollado por el legislador mediante la regulación
del fuero sindical (artículo 30° de la Ley de Relaciones Colectivas de
Trabajo), el mismo que otorga protección a los trabajadores frente a los
despidos arbitrarios. Sin embargo, a efectos de poder analizar si opera o no
la protección del fuero sindical en el presente caso, resulta indispensable
que se acredite la condición de afiliados que presuntamente tienen los
recurrentes a determinado organismo sindical (presentación de constancia
de inscripción en el registro sindical, así como relación de miembros
integrantes), hecho que no ha sido acreditado, razón por la cual este
extremo de la demanda debe desestimarse.
Sobre la vulneración del derecho constitucional a la igualdad
26. Los recurrentes afirman que SUNAT “emplea en su gran mayoría
personal contratado bajo la modalidad de servicio específico”, existiendo
excepciones a dicha forma de proceder en el caso de trabajadores que,
ejerciendo las mismas labores, poseen un contrato laboral a plazo
indeterminado, hecho que vulnera su derecho constitucional a la igualdad
de trato, derecho constitucional reconocido en el artículo 2 numeral 2).
Sin embargo, cabe recalcar que para determinar la existencia de los
despidos arbitrarios, el análisis efectuado por este Colegiado se
circunscribe a la certeza que puedan otorgar los documentos obrantes en el
expediente judicial, según las circunstancias y elementos particulares de
cada caso concreto, por lo que dicho extremo de la demanda debe también
ser desestimado.
En el caso de autos, este Colegiado puede advertir que se ha dado una
desnaturalización de los contratos de trabajo por servicio específico
suscritos entre los recurrentes y la demandada, dado que, como es de
advertirse, en la práctica los recurrentes realizaban labores coincidentes
con labores de carácter permanente de la demandada, labores que, por
cierto, no responden a la concepción por la que surgen los contratos
modales, y en el caso del contrato de trabajo por servicio específico lo
determina el objeto de la contratación laboral.
27. Finalmente, el Tribunal Constitucional considera necesario precisar que,
en casos como el ahora resuelto, el análisis y la resolución de la
controversia constitucional debe tomar en consideración necesariamente
las particularidades de cada caso en concreto; a fin de dar una respuesta
jurídica adecuada.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le
confiere la Constitución Política del Perú
HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.
2. Ordenar la reposición de los trabajadores en su centro de labores, dado que
los contratos por servicio específico debieron ser contratos a plazo
indefinido por los fundamentos supra.
Publíquese y notifíquese.
SS.
LANDA ARROYO
BEAUMONT CALLIRGOS
ETO CRUZ