1
LA LOTERIA
PRIMER CUADRO
ESCENA UNO
RIGUCHO SOLO
RIGUCHO: (TERMINANDO DE LIMPIAR LOS ESCRITORIOS) "Hora de ingreso 14 p.m. exactamente”.
¡Lindo mundo este! ¡Como se cumplen los horarios!
ESCENA DOS
RIGUCHO Y DON CARLOS
CARLOS: (INGRESA; PAUSADAMENTE DEJA SU ABRIGO).
RIGUCHO: ¡Buenas tardes, don Carlos! (DON CARLOS NO RESPONDE Y VA A SU ESCRITORIO).
CARLOS: (PROTESTANDO AL TOCAR CON LOS DEDOS SU MESA DE TRABAJO). ¿Por qué no
limpio este escritorio?
RIGUCHO: Si señor (LO HACE APRESURADAMENTE).
ESCENA TRES
DICHOS, COPETE, MARCELO, LUEGO CAROLA
COPETE: (ENTRANDO CON MARCELO). ¡Buenas, Juventud!
MARCELO: (APARTE) ¡que piropo al viejo!
COPETE: ¡Rigucho…!
RIGUCHO: Señorita… (ATIENDE).
COPETE: El reloj. Siempre se descuida de sus obligaciones…
RIGUCHO: ¡Ah!... Disculpe… (ARREGLA EL RELOJ Y MARCA LAS 13: 55).
COPETE: Y no se olvide cuando sea las cinco y media de la tarde pone el reloj a las seis en punto.
MARCELO: Rigucho… ¿Mi fuente de inspiración?
RIGUCHO: ¿Qué, señor?
MARCELO: No puso flores sobre mi escritorio. ¡Se apartan las musas!
RIGUCHO: Discúlpeme señor Marcelo. Enseguida (VUELVE CON UN FLORERO).
CARLOS: ¡Oiga!
RIGUCHO: Si, señor…
MARCELO: Rigucho…
COPETE: Rigucho…
RIGUCHO: SI…SI… (Se mueve sin poder atender)
2
CARLOS: Rigucho, dije. ¡Canastos!
COPETE: Rigucho…
MARCELO: Rigucho…
RIGUCHO: Pero…Pero…
CARLOS: ¿Quién lo llamo?
RIGUCHO: Pero, señor…La señorita…el señor…
CARLOS: ¿Qué hora es?
RIGUCHO: Las 13: 55 señor…
COPETE: ¿Le gustan las morenadas? (SINTONIZANDO) ¿Le gustan?
RIGUCHO: Las morenazas, o tigreñas… Si, señorita.
COPETE: ¡Imbécil!
RIGUCHO: Gracias.
MARCELO: ¿Qué opina usted, Rigucho, de la flor de cactus? (LO DICE EN TONO DE POETA
SOÑADOR).
RIGUCHO: ¿La flor de cactus? Debe pinchar como la planta, señor.
MARCELO: Salga. Salga ser ecuestre, de sentimiento pedestre. ¡Que rima! (ESCRIBE EL VERSO).
CAROLA: (UNA SOLTERONA: ANTEOJOS MEDIÓ LUTO). ¡Oh! ¡San Martín de Porres! (MIRA EL
RELOJ) ¡Una siempre tiene que llegar antes de la hora!...
COPETE: Del te…
CAROLA: ¡Señorita!...
COPETE: ¡Señora!...
CAROLA: ¡Señorita! ¡Sépalo muy bien! ¡Nací a principios de…!
COPETE: ¿Del anterior siglo?
CAROLA: ¡No! ¡De los ochenta! (REFUNFUÑANDO) Rigucho…
RIGUCHO: Si, señorita. Le diré al señor jefe que usted llego 5 minutos antes de la hora de ingreso.
(TODOS SE PONEN A ESCRIBIR APRESURADOS)
ESCENA CUATRO
DICHOS Y TARDIO
TARDIO: (A RIGUCHO QUE ESTÁ EN LA PUERTA). Buenas tardes. Son las dos de la tarde y media
¿no? ¿Ya me atenderán? Soy Tardío…presente una solicitud…
3
RIGUCHO: (SEÑALANDO A CAROLA) La señorita…
TARDIO: (A CAROLA) Buenas tardes, señora.
CAROLA: (SIN DEJAR SU TRABAJO) ¡Señorita!
TARDIO: Señorita…Soy Tardío…Presente una solicitud (CAROLA SEÑALA A MARCELO) Señor
buenas tardes…soy Tardío…presente una solicitud
MARCELO: (SEÑALA A CARLOS).
TARDIO: Buenas tardes…Soy Tardío…
CARLOS: Tanto gusto, soy lijeron… (NO DEJA DE TRABAJAR).
TARDIO: Presente una solicitud… (DON CARLOS SEÑALA A LA COPETE). Buenas tardes
señorita… soy Tardío…presente una solicitud…
COPETE: (SEÑALA A RIGUCHO, QUE ESE MOMENTO HA DADO LA VUELTA AL CARTELITO
DEL HORARIO. Y SE LEE: "LAS SOLICITUDES SE ATIENDEN DE LAS 16 A LAS 18
HORAS”).
TARDIO: (A RIGUCHO). Ud. ya me conoce por que vengo todos los días…Presente una solicitud…
(RIGUCHO SEÑALA EL CARTEL) ¡Ah! ¡Disculpen ustedes! Como tienen tanto trabajo,
siento haberles interrumpido ¡Caramba! Siento interrumpirles. ¡Buenas tardes! (MUTIS)
CARLOS: (DEJANDO SU TRABAJO). ¡Maldita sea mi memoria! ¡Olvide decirle, en esta carta a mi
mujer que el niño no acepta mamadera, quiere pecho y no sé qué voy a hacer!
CAROLA: Medias…lápiz labial…peluquería… ¡no hay presupuesto que alcance!
MARCELO: (LEYENDO EL VERSO QUE TERMINA) “Oficina…Oficina…Cuanto sufro por voz Titina”
¡Que rima!
COPETE: (BESANDO UNA CARTA). “Se muy bien que vendrás… amado mío… Quizás… Quizás…
Quizás… ¡No creas, Jorgito que me inspire en las letras de las morenadas…!”.
RIGUCHO: (APARTE). ¡Jesucristo! ¡Como se trabaja en esta oficina!
CARLOS: (TOSIENDO CON SU ETERNA CARRASPERA) ¡Ah!… Me encajaron estos cinco enteros
de lotería para la jugada de hoy. (DEJANDO EN CADA ESCRITORIO UN NÚMERO). Para
usted… para usted… Señorita Carola… Para usted señorita Copete…
TODOS: Gracias, Gracias…
CARLOS: ¡Se descontará por caja!
COPETE: ¡Como tengo adelantado el sueldo…!
CARLOS: ¡Ah! (A RIGUCHO). Para usted. ¡Tome!!Tome!¡Reciba!
RIGUCHO: (SIN QUERER RECIBIR; TERMINANTEMENTE). No. No, señor.
CARLOS: ¡Reciba! ¡Tome! ¿O cree que me voy a clavar?
4
RIGUCHO: Mi sueldito… gano tan poco…
CARLOS: ¿Y quiere que le aumente de mi bolsillo? ¡Tome!
RIGUCHO: Es que la suerte nunca me favorece.
CARLOS: ¿Y qué me interesa?... (PAUSA). Bueno. ¿Recibe o no recibe? Si no recibe igual le hago
descontar. (LE ARROJA EL BILLETE).
RIGUCHO: (RECOGIÉNDOLO) ¡A un que sea! Uno gana tan poco y todavía le meten esto encima
CARLOS: ¡Y no murmure, por que le hago echar! ¡Insolente!
MARCELO: Esa era la palabra que me faltaba… “No recuerdes ese incidente… porque, Titina, soy
inocente” ¡Que rima!
COPETE: (SINTONIZANDO LA RADIO). Oigan: Ya se juega el millón.
LOCUTOR: “Treinta y tres, ocho, doce… con doscientos. Once, ocho, once… con... Doscientos. Señoras
y señores, los diarios de la tarde darán a conocer los primeros resultados de esta jugada…
Ocho seiscientos noventa y ocho… con doscientos…”.
COPETE: ¡Ah, sí me tocara el gordo! Me caso, inmediatamente con Jorgito.
CAROLA: Si… Le creo señorita Copete, porque de otra manera, usted…
COPETE: ¿Me cree una solterona sin pretendientes como…?
CAROLA: ¡Señorita! ¿Qué ilusiones son esas? No se referirá a mí por supuesto.
COPETE: ¡No faltaba más! ¡Nunca dije eso!
CAROLA: Mis amigos se mueren por mi…
COPETE: También con esa cara.
CAROLA: ¿Qué? ¿Qué cara?...
COPETE: Con esa cara de amistad que usted les profesa, digo.
CARLOS: ¡Oiga…!
RIGUCHO: Si señor…
CARLOS: ¿Qué hora es?
RIGUCHO: ¿En cuál de los relojes? ¿En este o en el que da la verdadera hora?
CARLOS: En el que dé la gana… ¡En este, tarado!
RIGUCHO: ¡Ah! ¡Cerca de las tres, señor!
COPETE: ¡Ponga las cuatro, Rigucho!
RIGUCHO: Pero señorita…
5
COPETE: ¿Quiere que dé cuenta a la superioridad?
RIGUCHO: No señorita. (SUBE SOBRE UNA SILLA Y PONE EL RELOJ A LAS CUATRO EN PUNTO).
MARCELO: (MIRANDO EL RELOJ). ¡Las cuatro! ¡Hora del te! ¡Voy… pero volveré! ¡Que rima! (SALE).
TARDIO: (A RIGUCHO) ¿Las cuatro? ¿No? Buenas tardes… Nuevamente me tienen por aquí…
(ANTE LA INDIFERENCIA DE RIGUCHO). Si, si… tengo que recordarle otra vez; pero si
me permite comenzare por este lado. Ojalá tenga más suerte (COMIENZA A PREGUNTAR
INICIANDO EL RECORRIDO A LA INVERSA DE SU PRIMERA ENTRADA). Señorita...
Buenas tardes…. Soy…
COPETE: Es usted Tardio (SEÑALA A CARLOS)
TARDIO: Mil gracias. (A DON CARLOS). Buenas tardes señor… soy Tardio…
CARLOS: Ya le dije que me llamo lijeron…
TARDIO: Mucho gusto (HACE UNA REVERENCIA). he presentado yo, Tardio, una…
CARLOS: Amigo Tardio llega tarde… ¡Canastos! ¿Es que uno no tiene derecho a tomarse un
descanso? Es hora del té ¡Canastos! Como abunda el trabajo y nunca hay descanso
(INICIANDO EL MUTIS A RIGUCHO). ¿Por qué no anuncia que ya es hora del té?
RIGUCHO: Usted sabrá, señor…
CARLOS: Cállese, idiota. (SALE)
RIGUCHO: (SUSPIRANDO). Muchas gracias.
TARDIO: Quién sabe la señorita… (A CAROLA). Buenas tardes… Soy Tardio… Presente…
CAROLA: ¡Jesús! ¡Es hora del té!... ¡¿O usted nunca toma té?!
TARDIO: Desde hace tiempo no… Como tengo que estar cerca de la oficina todos los días de dos a
seis de la tarde… Le decía… Presente….
CAROLA: ¡Por favor, Rigucho! ¡Sáqueme a este señor de aquí!
RIGUCHO: Esta bien, señorita.
CAROLA: ¿Sale, señorita Copete?
COPETE: SI, si… (LEVANTÁNDOSE). No se olvide Rigucho… Si llama Jorgito dígale que salí, y anote
las palabritas que me deje dichas ¿Vamos?
CAROLA: Vamos… (INICIA EL MUTIS) ¡Dios bendito como se trabaja en esta oficina! ¡Tengo los
riñones molidos!
COPETE: La edad también, queridita. (SALEN AMBAS)
TARDIO: Pobres muchachas, ¿no?
RIGUCHO: Si, sí. ¡Tanto que trabajan!
TARDIO: ¿Podre sentarme a esperar?
6
RIGUCHO: ¡SI, si, usted no es el primero, ni será el último! (PAUSA) ¿Qué le parece?
TARDIO: ¿Qué señor?
RIGUCHO: Esta oficina.
TARDIO: Bonita (RÍE INOCENTEMENTE) ¿No sabe dónde está mi solicitud?
RIGUCHO: (DESAHOGÁNDOSE) ¡No! ¡No! (GRITANDO) ¡No! ¡Déjeme de solicitudes porque estoy
cansado de todo!
TARDIO: Si. Está bien. Yo preguntaba, no más… pero la solicitud que presente hace cinco meses…
RIGUCHO: ¡No, no lo sé! ¡No sé! (SE ENCRESPA) ¡No sé! Ya estoy para volverme loco. Me gritan, me
humillan, me pisotean… y hasta me encajan este billete de lotería (TRANSICIÓN). ¿Quiere
comprarlo? Se .lo vendo perdiendo diez pesos… ¿Qué le parece? ¡Yo no quiero loterías!
¿Qué puedo esperar de la suerte? Se lo vendo este billete perdiendo quince pesos…
¿Quiere? Es lindo número. Véalo.
TARDIO: A ver… A ver… (SE PONE LOS ANTEOJOS) 26.850.
RIGUCHO: Si… 26.850, ¡Lindo numero! ¡Se sacara el grande!
TARDIO: ¿Lo cree?
RIGUCHO: Ni duda cabe….
TARDIO: ¿Usted tiene familia?
RIGUCHO: Imagínese: 8 hijos ¡Soy viudo! ¿Acepta?
TARDIO: No. De ninguna manera. Usted tiene 8 hijos, usted sáquese el gordo. Yo renuncio. Me gusta
ayudar a la gente. Tómelo (LE DEVUELVE).
RIGUCHO: Pierdo veinte pesos ¿Acepta?
TARDIO: Nunca, nunca. No puedo hacerle daño.
RIGUCHO: Me hace un favor. Vea… vea… Le hago aparecer su solicitud si me compra el billete… Se la
hago despachar ¿Qué me dice?
TARDIO: Muchas gracias.
RIGUCHO: Muchas gracias, si… pero… ¿Me compra?
TARDIO: Muchas gracias, si… pero… ¡No!
RIGUCHO: ¿Qué? ¿Qué hago? (CASI LLORANDO) Como si tuviera un gran sueldo me meten esta
porquería…
ESCENA CINCO
DICHOS Y MARCELO
MARCELO: “Salud fauna valerosa. Mezcla de gato y de osa” ¡que rima! (SE SIENTA)
7
RIGUCHO: Don Marcelo… usted… es joven… Yo soy…
MARCELO: Usted, es Rigucho pero no es… porque si fuera como es… no sería lo que es…. ¡Palabras
de un silogismo griego! ¿Estoy mal…? ¡Me falla la rima!
RIGUCHO: Usted es joven, señor Marcelo… usted es poeta…
MARCELO: ¿Poeta? ¿Quién es poeta? ¡Bardo, bardo, minúsculo amigo! ¿Amigo…? ¿Amigo con que
rima? Ah ¡Con higo! ¡Qué rima!
RIGUCHO: Don Marcelo, quédese con este billete. Yo no lo necesito. Usted se sacara el grande.
MARCELO: ¡No! La grande se fue con mi mejor amigo. Ahora amo a la chica. Titina la chica. Para ella
mis cantos, para ella mis versos… Para ella trabajo en este cuasi –pluscuamperfecto
reducto. ¿Qué rima con reducto?
RIGUCHO: Se lo dejo por veinte pesos menos de su valor. Gano muy poco señor Marcelo…
MARCELO: Dinero, dinero, dinero… es lo único que no quiero.
TARDIO: ¡Que rima!
MARCELO: ¡Ah! ¿También es poeta?
TARDIO: No, señor. Decía, nomas…
MARCELO: ¿Poeta? ¡Imitador!
RIGUCHO: (Protestando) ¡Soy capaz de romper en mil pedazos este número!
ESCENA SEIS
DICHOS Y CARLOS
CARLOS: ¿Qué hace ahí? ¿Por qué no está en la puerta?
RIGUCHO: Si, si señor…
CARLOS: Usted es el único que no trabaja en esta oficina.
ESCENA SIETE
DICHOS, CAROLA Y COPETE
COPETE: (CON UN DIARIO EN LA MANO). El extracto. Estos son los números premiados hasta
ahora. ¿Hablo Jorgito?
RIGUCHO: No, Señorita…
COPETE: ¿Por qué?
RIGUCHO: Estaría ocupado, señorita…
COPETE: Cuando llame le dice…
RIGUCHO: "….que le dio una crisis nerviosa". ¡Ya lo sé!
8
CARLOS: ¿Quiere dejarse de Jorgitos y leer el extracto, señorita?
COPETE: ¡Jorgito, señor… no Jorgitos…! ¡El es uno solo!
TARDIO: Señoras, señoritas… me presento. Soy Tardio. .
CAROLA: Por favor. Ya paso al archivo. Reclame ahí…
TARDIO: Esta bien. ¿Cuándo paso al archivo?
CAROLA: Hace un mes.
TARDIO: ¡Siento haberles interrumpido, todo este mes! Reclamare en el archivo. Permiso. Ya lo
saben. Yo soy tardío… (MUTIS).
CARLOS: ¿Me presta ese extracto, señorita Copete?
COPETE: Estoy viendo mi número. (LEYENDO) ¡Nada!
CARLOS: ¿A ver el mío?
CAROLA: Primero las damas, señor.
CARLOS: Primero la jerarquía, señorita ¡Tengo antigüedad!
CAROLA: Pero yo tengo vestido…
CARLOS: ¿Y quiere que yo me lo ponga? (LE ARREBATA EL EXTRACTO). ¡Mujeres!
CAROLA: (MIRANDO DE REOJO). ¡Si viviera mi Faustino le cobraría cuentas! ¡Lo que una debe sufrir
por ganarse la vida honradamente!
CARLOS: ¡Suerte, suerte cochina! ¡Ni agua! (DEJA EN EL SUELO EL EXTRACTO)
COPETE: ¿No quiere ver su número Marcelo?
MARCELO: ¿Mi número? Con un verso y por correo ya fue a manos de Titina, la chica. ¿Con que rima
Titina?
COPETE: Con aspirina
MARCELO: Gracias, musa ¡Me duele la cabeza, Titina, ¡alcánzame una aspirina! ¡Qué rima!
RIGUCHO: (RECOGE SILENCIOSAMENTE EL DIARIO Y VA HASTA LA PUERTA REVISANDO CON
CALMA SU NÚMERO)
COPETE: (MIENTRAS ESCUCHABA LA MORENADA). ¡Que morenada más hermosa!
CAROLA: Medias… peluquería… vestido… y esto de la lotería… son… son…
MARCELO: ¡Versos!
CAROLA: ¡No, billetes!
RIGUCHO: (ABRE DESMESURADAMENTE LOS OJOS; ABRE LA BOCA PERO NO ARTICULA LA
PALABRA, HACE LA MÍMICA DE UN TONTO).
9
CARLOS: ¡Oiga! ¿Qué hora es?
RIGUCHO: (A GRITOS) ¡La que le dé la gana a ese reloj!
CARLOS: ¿Qué? (GRITA Y HAY EXPECTACIÓN GENERAL).
RIGUCHO: (PASEÁNDOSE DESAFIANTE) ¿Qué? ¿De qué se admira? ¿No puedo decirle a usted viejo
chocho?
CARLOS: ¿Qué? ¿Cómo?
RIGUCHO: Y a usted solterona profesional… y a usted secretaria, en ritmo de bolero. Admírense: abran
la boca. Así, como lo hacen ahora… ¡Vean! (MUESTRA EL BILLETE Y EL DIARIO) 26.850.
¿No es este el número premiado? ¿No es este mi número? ¡El mío! ¡Mío! ¡De mi solito! Yo
RIGUCHO CALDERON, el idiota, el tarado, el que atrasa el reloj, el que le llama por teléfono,
el que dobla la cabeza, el humillado, yo, yo… ¡Tengo un millón! ¡Vean! 26.850 aquí… y
26.850 aquí….
CAROLA: ¡El premio mayor!
CARLOS: ¡La grande!
COPETE: El millón. Le felicito, Rigucho (QUIERE ABRAZARLE).
RIGUCHO: ¡Guárdese los brazos! ¡No los acepto! (GRITANDO). No me digan que me felicitan. No
acepto felicitaciones. ¡Ratas, murciélagos chupa sangre! Me maltrataban, me herían. Me
hicieron vivir muriendo quince años; ustedes y los que pasaron por esta oficina. Desde la
jefatura hasta el último pinche me maltrataban. Ahora tengo dinero. ¡Mi dinero, mi dinero!
CAROLA: ¡Se ha vuelto loco!
MARCELO: “De poetas y de locos todos tenemos un poco” ¡Que rima! No ¡Eso es plagio! (VUELVE A SU
LABOR).
CAROLA: (COQUETONA). Usted es viudo y… ya… ya… me comprende.
RIGUCHO: Nada ¡Déjese de cosas, niña inocente! ¡Ya se! ¡Ya se! ¡…En este momento puedo
incendiar esto si se me antoja! ¡Puedo matarlos a todos! Puedo pegarle una trompada al
primero que cruce la calle. Puedo… puedo… (DESESPERADO) ¡Un millón! ¿Y qué hago
con un millón? (Llorando) ¡Que broma me hace el destino! Si yo era un pobre diablo hasta
hace un momento… ¡Ah! ¡Renunció! ¡Renuncio! Dejo este empleo. Dejo este martirio ¡Me
libero! ¡Me libero! ¡Mi liberación! Ya sabrá quién soy ese jefecillo (MUTIS).
CARLOS: Un millón. Un millón para un idiota
CAROLA: Si pudiera casarse el pobre (SUSPIRA).
COPETE: Yo con mis boleros y él con un millón. (ELEVA EL TONO DEL RECEPTOR).
LOCUTOR: “Señoras y señores: se produjo un error en la edición de los periódicos de la tarde. El
numero 26.850 no es el premiado. Repetimos: el numero 26.850 no es el premiado”.
TODOS: ¿Qué? ¿Cómo?
LOCUTOR: “Mas información luego”.
10
CAROLA: ¡Buena plancha para el atrevido ese!
CARLOS: ¡Insultándome! ¡Ahora irá a la calle!
COPETE: Veremos la cara que pone.
ESCENA OCHO
DICHOS Y RIGUCHO
RIGUCHO: Renuncie. (Desafiante). Estoy en libertad. ¿Qué hay ahora, imbéciles?
TODOS: (TODOS LO RECIBEN CON CARCAJADAS).
RIGUCHO: ¡Ah! ¡Se ríen!
CARLOS: ¡A la calle, a la calle!
RIGUCHO: Espere. ¡Renuncie! Renuncie y saldré de aquí…
CARLOS: Lo echare a patadas.
CAROLA: ¡Ingenuo! ¿Oyó las informaciones de la radio?
RIGUCHO: ¿Qué me importa la radio? ¡Soy millonario!
COPETE: Su número no es el número premiado ¡Escuche!
LOCUTOR: “Les informamos, que el número 26.850 no es agraciado con el premio mayor. La
equivocación se origino en las imprentas”
RIGUCHO: (YENDO SOBRE EL RECEPTOR Y SIENDO CONTENIDO POR LOS EMPLEADOS).
¡Miente, miente ese canalla! Me quiere robar ¡Ese es mi número!
COPETE: ¡Hubo error de imprenta! ¡Los periódicos cometieron el error!
RIGUCHO: No, no, no ¡Es una broma, es un chiste de la radio! (DESESPERADO). Si lo dicen los
diarios…
CAROLA: Renuncio ¿No? Y me llamo solterona, ¿no?
CARLOS: ¿Por qué no deja el puesto si renuncio ¡A la calle!
RIGUCHO: (GIMOTEA MESA POR MESA) No, no, no, quería ofenderlos. Saben que soy humilde.
Péguenme, humíllenme nuevamente pero… no me echen. ¿Qué haría en la calle a mi edad
y en este tiempo? (A MARCELO). Don Marcelo… dígales, usted, que es poeta…
MARCELO: “Soy poeta” ¡Ya está! ¿Eh? ¿Qué pasa? Estaba complementando el poema 21, para que
siempre quede atrás Neruda con su “POEMA 20” ¡Gane a Neruda! ¿Qué le parece?
(VUELVE A SU TRABAJO).
RIGUCHO: Juro ante ustedes que me portare bien ¡Oh! (LLORA). ¿Por qué los buenos tenemos que
recibir estas sorpresas? (SE VA A INTERIOR, PERO SE DETIENE) ¡No! ¿Quién puede
perdonarme después de lo que hice?
11
LOCUTOR: “Como dijimos el número anterior 26. 850 no es el premiado. El error fue de los diarios de la
tarde. El número premiado con el millón de pesos es… el 26. 851, por tanto el número 26.
850 es aproximación y tiene como premio la quinta parte del premio mayor o sea 200. 000
pesos.
RIGUCHO: ¡Mi número otra vez!
LOCUTOR: “Por aproximación anterior el número 26. 850 recibe 200. 000 pesos”.
CARLOS: ¡Canastos!
RIGUCHO: ¡Billetes! ¡200.000 pesos! Destino no me abandonaste ¡200. 000 pesos! ¡Míos!
CAROLA: ¡Oh Rigucho! ¡Qué suerte!
RIGUCHO: ¡Su abuela! ¿Qué me dicen? Échenme, échenme ¿Qué esperan? ¿Qué esperan?
ESCENA NUEVE
DICHOS Y TARDIO
TARDIO: Disculparan ustedes… Buenas tardes… Soy Tardio… di vueltas por todas las oficinas. No
aparece mi solicitud.
RIGUCHO: Deme un abrazo. Deme un abrazo porque usted fue tan infeliz como yo… ¿Qué pedía en su
solicitud?
TARDIO: Hace cinco meses la presente pidiendo un puesto.
RIGUCHO: ¿Iba a meterse en este infierno? Nunca. Usted recibirá mi ayuda. Venga Tengo 200. 000
pesos. Y… (A MARCELO) usted también abráceme poetita que no tuvo otro delito que el de
hacer versos… ¡Vamos! ¡Estoy liberado!
MARCELO: Liberados… Liberados pero anonadados (MEDIO MUTIS).
RIGUCHO: (DIRIGIÉNDOSE A DON CARLOS) Le espero en la calle, para romperle la cara.
TARDIO: (A CAROLA). En el archivo ¿no? Usted se archivará y jubilará solterona…
(ENLOQUECIENDO CON EL POETA) Lotería… lotería…
MARCELO: ¡Eres una perfecta porquería! (MUTIS).
TELON