AUSUBEL: MARCO TEÓRICO
La teoría de Ausubel acuña el concepto de "aprendizaje significativo" para distinguirlo del repetitivo o
memorístico y señala el papel que juegan los conocimientos previos del alumno en la adquisición de
nuevas informaciones. La significatividad sólo es posible si se relacionan los nuevos conocimientos
con los que ya posee el sujeto.
Sus ideas constituyen una clara discrepancia con la visión de que el aprendizaje y la enseñanza escolar
deben basarse sobre todo en la práctica secuenciada y en la repetición de elementos divididos en
pequeñas partes, como pensaban los conductistas. Para Ausubel, aprender es sinónimo de comprender.
Por ello, lo que se comprenda será lo que se aprenderá y recordará mejor porque quedará integrado en
nuestra estructura de conocimientos.
Ausubel hace una fuerte crítica al aprendizaje por descubrimiento y a la enseñanza mecánica repetitiva
tradicional, al indicar que resultan muy poco eficaces para el aprendizaje de las ciencias. Estima que
aprender significa comprender y para ello es condición indispensable tener en cuenta lo que el alumno
ya sabe sobre aquello que se le quiere enseñar.
El aprendizaje significativo aparece en oposición al aprendizaje sin sentido, memorístico o mecánico.
El termino "significativo" se refiere tanto a un contenido con estructuración lógica propia como a aquel
material que potencialmente puede ser aprendido de modo significativo, es decir, con significado y
sentido para el que lo internaliza. (Ausubel et al, 1983)
El primer sentido del término se denomina sentido lógico y es característico de los contenidos cuando
son no arbitrarios, claros y verosímiles, es decir, cuando el contenido es intrínsecamente organizado,
evidente y lógico. El segundo es el sentido psicológico y se relaciona con la comprensión que se
alcance de los contenidos a partir del desarrollo psicológico del aprendiz y de sus experiencias previas.
Aprender, desde el punto de vista de esta teoría, es realizar el transito del sentido lógico al sentido
psicológico, hacer que un contenido intrínsecamente lógico se haga significativo para quien aprende.
Para Ausubel la estructura cognoscitiva consiste en un conjunto organizado de ideas que preexisten al
nuevo aprendizaje que se quiere instaurar. Los nuevos aprendizajes se establecen por subsunción. Esta
forma de aprendizaje se refiere a una estrategia en la cual, a partir de aprendizajes anteriores ya
establecidos, de carácter más genérico, se puede incluir nuevos conocimientos que sean subordinables a
los anteriores.
Los conocimientos previos más generales permiten anclar los nuevos y más particulares. La estructura
cognoscitiva debe estar en capacidad de discriminar los nuevos conocimientos y establecer diferencia
para que tengan algún valor para la memoria y puedan ser retenidos como contenidos distintos. Los
conceptos previos que presentan un nivel superior de abstracción, generalización e inclusión los
denomina Ausubel organizadores avanzados y su principal función es la de establecer un puente entre
lo que el alumno ya conoce y lo que necesita conocer.
Desde el punto de vista didáctico, el papel del mediador es el de identificar los conceptos básicos de
una disciplina dada, organizarlos y jerarquizarlos para que desempeñen su papel de organizadores
avanzados. Ausubel distingue entre tipos de aprendizaje y tipos de enseñanza o formas de adquirir
información. El aprendizaje puede ser repetitivo o significativo, según que lo aprendido se relacione
arbitraria o sustancialmente con la estructura cognoscitiva.
La enseñanza, desde el punto de vista del método, puede presentar dos posibilidades ampliamente
compatibles, primero se puede presentar el contenido y los organizadores avanzados que se van a
aprender de una manera completa y acabada, posibilidad que Ausubel llama aprendizaje receptivo o se
puede permitir que el aprendiz descubra e integre lo que ha de ser asimilado; en este caso se le
denomina aprendizaje por descubrimiento.
Dado que en el aprendizaje significativo los conocimientos nuevos deben relacionarse sustancialmente
con lo que el alumno ya sabe, es necesario que se presenten, de manera simultánea, por lo menos las
siguientes condiciones:
El contenido que se ha de aprender debe tener sentido lógico, es decir, ser potencialmente
significativo, por su organización y estructuración.
El contenido debe articularse con sentido psicológico en la estructura cognoscitiva del aprendiz,
mediante su anclaje en los conceptos previos.
El estudiante debe tener deseos de aprender, voluntad de saber, es decir, que su actitud sea
positiva hacia el aprendizaje.
En síntesis, los aprendizajes han de ser funcionales, en el sentido que sirvan para algo, y
significativos, es decir, estar basados en la comprensión.
Ausubel considera que el aprendizaje por descubrimiento no debe ser presentado como opuesto al
aprendizaje por exposición (recepción), ya que éste puede ser igual de eficaz, si se cumplen unas
características. De acuerdo al aprendizaje significativo, los nuevos conocimientos se incorporan en
forma sustantiva en la estructura cognitiva del alumno, pero también es necesario que el alumno se
interese por aprender lo que se le está mostrando.
VENTAJAS DEL APRENDIZAJE SIGNIFICATIVO
Produce una retención más duradera de la información.
Facilita el adquirir nuevos conocimientos relacionados con los anteriormente adquiridos.
La nueva información al ser relacionada con la anterior, es guardada en la memoria a largo
plazo.
Es activo, pues depende de la asimilación de las actividades de aprendizaje por parte del
alumno.
Es personal, ya que la significación de aprendizaje depende los recursos cognitivos del
estudiante.
DISCUSIÓN
Nosotros compartimos la opinión de que un hito fundamental en la didáctica de las ciencias, se halla en
la manifestación del paradigma del constructivismo, a principios de la década de 1980. Por eso hemos
deducido que el constructivismo acumula buena parte de las aportaciones de la psicología cognitiva e
introduce una revisión nueva de los conceptos del aprendizaje.
Para el constructivismo, las personas siempre se ubican ante un determinado aprendizaje dotadas de
ideas y concepciones anteriores. Por eso se desprende que la mente de los alumnos, como la de
cualquier otra persona, posee una estructuración conceptual que cree en la existencia de teorías
personales ligadas a su experiencia vital y a sus facultades cognitivas, dependientes de la edad y del
estado psicoevolutivo en el que se encuentran.
Así, el modelo constructivista está centrado en la persona, en sus experiencias previas de las que realiza
nuevas construcciones mentales. Recordemos pues que las teorías de Ausubel, Piaget, y Vigotsky
describen cómo es la concepción de los alumnos con respecto al aprendizaje. Desde sus distintas
acepciones, este modelo considera que la construcción se produce:
Cuando el sujeto interactúa con el objeto del
conocimiento (Piaget)
Cuando esto lo realiza en interacción con otros
(Vigotsky)
Cuando es significativo para el sujeto (Ausubel)
En estos postulados no podemos dogmatizar que uno tiene la razón y los otros dos no, sino que
pensamos que los tres tienen la razón y estas premisas son complementarias y enriquecen el método de
la enseñanza si se llevan a cabo simultáneamente, y creemos que esto se puede efectuar sin ningún
problema pues no son principios aislados sino suplementarios.
La teoría de Piaget nunca negó la importancia de los factores sociales en el desarrollo de la inteligencia
—el postulado de Vygotsky—, pero también es cierto que es poco lo que aportó al respecto, excepto
una formulación muy general de que el individuo desarrolla su conocimiento en un contexto social.
Precisamente, una de las contribuciones esenciales de Vygotsky ha sido la de concebir al sujeto como
un ser eminentemente social, en la línea del pensamiento marxista, y al conocimiento mismo como un
producto social.
Piaget afirmó que el aprendizaje está limitado por el nivel de desarrollo cognitivo del alumno, pero a su
vez, como observó Vigotsky, el aprendizaje es un motor de este desarrollo. Así, conserva una
concepción que muestra la influencia permanente del aprendizaje en la manera en que se produce el
desarrollo cognitivo. Efectivamente, un alumno que tenga más oportunidades de aprender que otro, no
sólo adquirirá más información, sino que logrará un mejor desarrollo cognitivo.
Algunos autores han considerado que las diferencias entre Piaget y Vygotsky son más bien de matiz,
argumentando que en la obra de estos autores los términos "desarrollo cognitivo" y "aprendizaje"
poseen, en realidad, connotaciones muy diferentes. Nuestra opinión es que, si bien no son posiciones
tan divergentes como algunos autores han querido afirmar, sí implican maneras muy distintas de
concebir al alumno y a lo que sucede en el aula de clase. En este sentido, resulta bastante claro que
Vygotsky pone un énfasis mucho mayor en los procesos vinculados al aprendizaje en general y al
aprendizaje escolar en particular.
Por su parte, Ausubel no comparte con Vygotsky la importancia de la actividad y la autonomía ni cree
que los estadios piagetianos que están ligados al desarrollo son limitantes del aprendizaje. Sin embargo,
creemos que Ausubel no tiene toda la razón. Tal vez que un alumno se vuelva autodidacta es en verdad
algo muy útil y puede desarrollar mucho su intelecto aún con enseñanzas propias de edades más
avanzadas, pero habrá cosas que por más que se esfuerce no logrará entender, lo cual es claramente
descrito en los estadios de Piaget.
Por otro lado, Ausubel piensa que lo que condiciona es la cantidad y calidad de los conceptos
relevantes y las estructuras preposicionales del alumno. En nuestra opinión, es verdad que unos
conceptos claros y la disposición del alumno son en verdad dos factores claves en el aprendizaje, pero
esto sería tanto como encasillar a todos los estudiantes en un mismo modelo, cuando en realidad cada
cual tiene sus características propias y puede no entender las cosas que le explican mientras que otro sí
lo hizo.
No obstante, Ausubel posteriormente resumió el núcleo central de su concepción del proceso de
enseñanza-aprendizaje en la insistencia sobre la importancia de conocer previamente qué sabe el
alumno antes de pretender enseñarle algo. En esta parte de su teoría, creemos firmemente que tiene
toda la razón. Por tal motivo, consideramos que en la enseñanza en México esta afirmación se lleva a la
práctica con los exámenes de diagnóstico que se aplican en todos los niveles educativos, aunque
ciertamente no con un análisis exhaustivo y enfocándose en las mejores condiciones de formar al
alumno de acuerdo a sus respuestas. No es extraño, por tanto, que la destacada importancia que el
constructivismo da a las ideas previas haya generado una gran cantidad de investigación educativa y
didáctica sobre el tema, como ya hemos dicho.
Mientras Piaget (1952) decía que los niños dan
sentido a las cosas principalmente a través de sus
acciones en su entorno, Vygotsky (1978) destacó el
valor de la cultura y el contexto social, que veía
crecer el niño a la hora de hacerles de guía y
ayudarles en el proceso de aprendizaje.
Piaget también consideraba que el ser humano al nacer se encuentra en un estado de desorganización
que deberá ir organizando a lo largo de las etapas del desarrollo de su vida, mientras que Vygotsky
afirmó que el ser humano al nacer tiene una percepción organizada puesto que está dotado para dirigirla
a estímulos humanos y para establecer interacciones sociales.
Para Piaget el conocimiento es un proceso de interacción entre el sujeto y el medio, entendido físico
únicamente, mientras que Vygotsky afirma que es un proceso de interacción entre el sujeto y el medio
entendido social y culturalmente. Nosotros consideramos que en este aspecto es Vygotsky quien está en
lo correcto. Para apoyar nuestra postura, pondremos el ejemplo de un niño que no está en contacto con
ningún otro humano pero sí con el medio. Tal vez sea capaz de sobrevivir e incluso aprenderá algunas
cosas, pero su desarrollo cognitivo será indudablemente opaco en comparación de un niño que se
desenvuelve y se forma en un medio social y cultural, no sólo físico.
Podemos resumir, en general que la postura de Piaget se enfoca simplemente en lo biológico. Cree que
el ser humano cuando nace es un ser meramente biológico que se irá desarrollando de manera precisa
de acuerdo a los estadios que hemos mencionado en su marco teórico, y que este será el factor
determinante de su progreso cognitivo. Si bien es un gran avance para la ciencia y la educación la
teoría piagetiana de los estadios, no podemos dejar de lado las relaciones sociales.
Y fue precisamente Vygotsky quien puso especial énfasis a éste respecto. Sin embargo, consideramos
que él se fue al otro extremo: declaró que la potencialidad cognoscitiva del sujeto depende de la calidad
de la interacción social y de la zona de desarrollo próximo del sujeto. En efecto tiene razón en parte,
pero como hemos dicho, no hay que dejar de lado que la edad del sujeto tiene serias implicaciones en
su desarrollo intelectual. Por lo tanto, podemos concluir que ambos tienen razón parcialmente, pero hay
que aunar ambos postulados para obtener un efecto óptimo.
Pero en medio de esta controversia, hemos descubierto un acuerdo bastante característico entre Piaget y
Ausubel. Ambos se enfocan en la individualidad del sujeto. Si bien Piaget lo hace de una manera más
obvia, Ausubel lo enfoca hacia el proceder del individuo: sus actitudes para el estudio y la disciplina
que ejerce en éste.
Definitivamente coinciden en algunos aspectos, pero de nuevo volvemos a cuestionar: el hecho de que
un estudiante sea disciplinado y tenga la actitud correcta ¿garantiza que aprenderá con efectividad sin
tomar en cuenta su desarrollo cognitivo?
Podemos deducir que cada cual hizo muy buenas aseveraciones, pero no son del todo acertadas y deben
integrarse una con otra. Queremos aquí hacer nuevamente hincapié en nuestra afirmación: estas tres
teorías son muy útiles por igual pero deben ser incorporadas.
CONCLUSIÓN
En la elaboración de este trabajo investigativo se ha podido llegar a conocer aspectos de gran interés
acerca de las teorías de Jean Piaget, Lev Vygotsky y David Ausubel.
Para nosotros el tema ha sido de gran ayuda ya que nos permitió entender como funciona el desarrollo
cognitivo, la importancia de las ideas previas, el aprendizaje significativo, la zona de desarrollo
próximo, el lenguaje, etc. Sus teorías vinieron a revolucionar introduciendo ideas que dieron pauta al
paradigma constructivista.
Por consiguiente, deducimos que estos tres personajes y sus teorías han impactado áreas muy
importantes de la formación humana. Sin embargo, sí creemos que es necesario que los modelos
educativos hallen su base en teóricos como los que hemos analizado aquí, porque hemos examinado la
eficacia de sus propuestas y si se llevaran a la práctica obtendríamos resultados positivos y favorables
para toda la sociedad y no solo para los docentes y educandos.
Hemos advertido que la teoría de los estadios piagetianos es de hecho tomada en cuenta al esbozar los
programas en las escuelas de nivel preescolar, primaria, secundaria y superior.
No obstante, cuestiones igual de primordiales como el aprendizaje significativo de David Ausubel han
sido postergadas si no en todas las instituciones educativas, sí en la mayoría. A lo mucho se ha llegado
a tratar de implementar nuevos modelos que ayuden a un mejor aprendizaje en las aulas, pero que con
el tiempo se vuelven tediosos y los docentes prefieren seguir con sus tácticas anteriores porque éstas no
implican mayor esfuerzo.
Nosotros llegamos a una determinación trascendente y que consideramos que constituye una gran
polémica: La educación no debe de estar cerrada a nuevos horizontes que proporcionen la posibilidad
de desarrollar el potencial y las habilidades de cada uno, por lo que estas tres teorías, si bien no son
perfectas y poseen puntos débiles, aún podemos apoderarnos algunas de sus ideas que armonizadas
pueden alcanzar niveles extraordinarios de aprendizaje y al mismo tiempo, generar una educación de
calidad.
Para terminar hemos de decir que ésta establecerá en los estudiantes la determinación de continuar
aprendiendo a lo largo de su vida de forma independiente.
Favorecerá además la habilidad de plantear y solucionar problemas, vaticinar resultados y ampliar el
pensamiento crítico, la imaginación espacial y el pensamiento deductivo; introducirá al mundo social y
al mundo natural y moldeará buenos ciudadanos que vivan en libertad y en la cultura de la justicia.
BIBLIOGRAFÍA