Resumen Optativa 1 Eze
Resumen Optativa 1 Eze
Contenidos Conceptuales:
Unidad 1:
Historia e Historiográfica: definición y fundamentos. La importancia de la Teoría en la Historiografía. ¿Es la
Historia una ciencia social? Características del conocimiento científico.
Unidad 2:
La Construcción del Conocimiento Historiográfico. Objeto y Sujeto de la Historiográfica.
Proceso y proyecto de investigación. El estado de la cuestión. El cuestionario del historiador.
Unidad 3:
Los Instrumentos de análisis histórico. El método de la Historiografía. Prácticas metodologías y técnicas de
investigación. La importancia de las fuentes en la historia.
Unidad 4:
Elaboración de un plan de trabajo teniendo en cuenta los pasos del método científico.
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METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA
Cap. I:
HISTORIA E HISTORIOGRAFÍA: LOS FUNDAMENTOS
El historiador “escribe la historia” y a la vez debe “teorizar” sobre ella. La historia como ciencia social,
posee un corpus más o menos extenso y preciso de términos, de conceptos, de proposiciones precisas que son
distintas que las del lenguaje ordinario.
La palabra historia a designado tradicionalmente dos cosas distintas:
La historia como realidad en la que el hombre está inserto.
El conocimiento y registro de las situaciones y los sucesos que señalan y que manifiestan esta
inserción.
Es verdad que el término istorie que empleo el griego Herodoto significaba justamente investigación;
pero luego la palabra historia a pasado a tener un significado mucho más amplio y a identificarse con el
transcurso temporal de las cosas. En la actualidad Hayden White a señalado que el término historia se aplica “a
los acontecimientos del pasado, al registro de esos acontecimientos, a la cadena de esos acontecimientos que
constituyen un proceso temporal que comprende los acontecimientos del pasado, presente y futuro, a los relatos
sistemáticamente ordenados de los acontecimientos atestiguados por la investigación, a las explicaciones de
estos relatos sistemáticamente ordenados, etc.
Es importante dotar de un nombre inequívoco a la escritura de la historia, pues la historia como se
señalo tiene un doble significado cuando mínimo; a veces se han introducido palabras o giros especiales para
expresar sus diversos contenidos semánticos. Así ocurre con la clara distinción que hace el alemán entre
historie como realidad y geschichte como conocimiento de ella. A la que añade luego la palabra historik como
tratamiento de los problemas metodológicos. Topolsky ha señalado que la palabra historia aunque sea sólo
usada para designar la actividad cognoscitiva de lo histórico encierra ya un doble significado:
Designa el proceso investigador.
El resultado de esa investigación, como reconstrucción en forma de una serie de afirmaciones de
los historiadores sobre los hechos del pasado.
Topolsky acaba distinguiendo tres significados de la palabra historia:
1. Los “hechos del pasado”.
2. Las operaciones de investigación realizadas por un investigador.
3. El resultado de dichas operaciones de investigación.
La historiografía tendría un significado unívoco, sólo se referiría al resultado de la investigación.
Historiografía es, en su acepción más simple “la escritura de la historia” y permite señalar ciertas prácticas bien
identificadas de escribir la historia en determinada época, hábito cultural, o tradición científica. Historiografía
sería la actividad y el producto de la actividad de los historiadores y también la disciplina intelectual y
académica constituida por ellos.
Fue Ortega y Gasset quien propuso el uso del término “historiología” como la designación de una
actividad que él crecía imprescindible: “no se puede hacer historia si no se posee una técnica superior, que una
teoría superior de las realidades humanas, lo que llamo historiología”.
Según propone Walsh, se acepta el término historia “para designar los hechos y los eventos a los cuales
se refieren los historiadores”, y el de historiografía cuando se trata de escritos. Existen al menos dos usos
impropios de la palabra historiografía y algunas otras impresiones menores no difíciles de desterrar.
García Villada, decía, que la historiografía significaba “el arte o modo de escribir la historia”, es decir
designaría una especie de preceptiva de los estilos de escribir la historia, lo que no deja de ser una curiosa y
rebuscada definición. La confusión de historiografía con “reflexión teórico metodológico sobre la investigación
de la historia” (teoría de la historiografía, hablando con rigor) o como “historia de los modos de investigar y
escribir la historia”, (historia de la historiografía) aunque no sea como decía, una cuestión crucial en la
disciplina que representa a nuestro parecer, un síntoma de las imprecisiones corrientes de los profesionales y
estudiantes de la materia.
EL LENGUAJE DE LA HISTORIA
La cuestión del nombre no es el único problema terminológico de la historia, la investigación histórica
no ha creado un lenguaje especializado. Apenas existen términos construidos historiográficamente para
designar fenómenos específicos. Algunas connotaciones cronológicas –expresiones como edad media-, algunos
calificativos y categorías para determinadas coyunturas históricas – como renacimiento- formas de sociedad –
feudalismos-, y otras escasas conceptuaciones como “larga duración, “coyuntura”, son términos que no
proceden del lenguaje común y se han consolidado como producto de la actividad investigadora de la
historiografía.
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Puede existir una disciplina social basada en el empleo del lenguaje común siempre que sea capaz de,
conceptualizar, adecuadamente su objeto de estudio; por ejm. El marxismo tuvo siempre peculiaridades
propias y Lucien Febvre, llamaba la atención sobre la posición adoptada al respeto por Henry Berr que
propugnaba la permanencia del privilegio de la historia de emplear el lenguaje común. Los historiadores han
empleado siempre el lenguaje común y cuando han querido perfeccionarlo han recurrido al lenguaje literario.
Cuando la historiografía ha sido propuesta como actividad científica, el perfeccionamiento de su
expresión ha venido propiciado por el recurso cada vez mayor al lenguaje de otras ciencias sociales. El acerbo
común de las ciencias sociales, posee hoy conceptos descriptos de uso general: revolución, estructura, cultura,
clase, transición, estancamiento, capitalismo, etc. Y algunos otros conceptos heurísticos: modos de producción,
acción social, cambios, sistema que la historiografía emplea de la misma forma que otras disciplinas sociales.
La aparición de nievas formas de teorización del conocimiento de la historia, la aparición de progresos
metodológicos grales. o parciales o lo que resulta mas inmediato, la exploración de nuevos campos o sectores, o
la aparición, en ultimo caso, d nuevas técnicas, es lo que da lugar a un cambio en el vocabulario aceptado. Por
ejm. El uso de términos como microhistoria, ecohistoria, prosopografía, etc.
LAS INSUFICIENCIAS TEÓRICAS METODOLÓGICAS EN LA HISTORIOGRAFÍA
La historiografía en realidad no ha desterrado nunca completamente la vieja tradición de la cronística, de
la descripción la narrativa o de la despreocupación cronológica. La filosofía de la historia y de su conocimiento,
no es obra de los historiadores sino de otros tipos de estudiosos: filósofos de las ciencias, metodólogos, teóricos
de otras disciplinas sociales, etc. El británico Samuel sea referido a esta situación diciendo que “los
historiadores no son dados, al menos en público, a la introspección sobre su trabajo, y exceptuando los
momento solemnes, como las conferencias inaugúrales, por ejm, evitan la exposición gral. De sus objetivos.
Carlos M. Cipolla, lo dijo así: “el aspecto metodológico en el que los historiadores han quedado cojo,
es el de la teoría. Los historiadores se han preocupado muy pocas veces de explicar no sólo frente a los demás,
si no también a si mismo la teoría a partir de la cual recomponían los datos básicos escogidos”. Toda
investigación historiográfica debe partir dos supuestos:
Toda formación teórica minima del historiador debe basarse en el análisis suficiente de lo que es la
naturaleza de lo histórico. La articulación de una buena formación historiográfica tiene que estar siempre
preocupada también de la reflexión sobre el método.
Hay dos supuestos básicos de los cuales partir como principios:
1. Toda formación teórica mínima del historiador debe basarse en un análisis suficiente de lo que es
la naturaleza de la historia, de lo histórico; es decir reflexionar acerca de lo qué es la historia, o
un suceso, proceso, etc. Histórico.
2. La articulación de una buena formación historiográfica tiene que estar siempre preocupada;
también de la reflexión sobre el método. El método es considerado muchas veces como poco
mas que un conjunto de recetas; en otras ocasiones el historiador es incapaz de poco más que
describir los pasos que sigue en su trabajo o los que un procedimiento de adquisición de
conocimiento que no se confunde con las técnicas, pero que las emplea sistemáticamente.
LA FORMACIÓN CIENTIFICA DEL HISTORIADOR
Entre los años ·30 y ·80 de este siglo la historiografía ha realizado espectaculares y decisivos avances en
el perfeccionamiento como disciplina. Entre el ·45 y el ·70, cuando surgieron y se desarrollaron algunas
nuevas ideas expansivas, orientaciones más variadas de la investigación y realizaciones personales de algunos
investigadores, todo ello de brillantez insuperada. La historiografía no ha culminado el proceso de conversión
en una disciplina de estudio de lo social con un desarrollo equiparable al de sus vecinas más cercanas. No ha
acabado de completar la creación o la adopción de un mínimo corpus de prácticas o de certezas “canónica”,
cuando menos, o, como paso previo a ello, no ha culminado la adopción, por encima de escuelas, posiciones,
ideologías, y prácticas concretas de un acuerdo mínimo también sobre el tipo de actividades teóricos prácticas
que conformarían básicamente la “disciplina” de la historiografía.
Por ende, se debe buscar de propugnar para la historiografía lo que podríamos llamar el paradigma
único. Lo que el panorama muestra es una cierta tendencia a la detención de innovaciones, un cierto
escolasticismo temático y formalista, volcado hacia la historia de trivialidades –una historia light-, un neo-
narrativismo.
Las tendencias que apuntan hacia una disgregación de los elementos tenidos hasta ahora por básicos en
la conformación disciplinar de la historiografía. Las historias sectoriales del tipo económico, e incluso , la
social, y las historias temáticas, como la de la ciencia de la educación, la filosofía, tienden a escapar del tronco
común de la historiografía para convertirse en ramas específicas de las disciplinas a las que se refiere su
“tema”.
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INSUFICIENCIAS ACTUALES EN LA ACTUALIZACIÓN DEL HISTORIADOR.
El primer esfuerzo para una eficaz renovación en los presupuestos y las prácticas historiográficas
debería tender a la consecución de un objetivo pragmático y absolutamente básico: la revisión del bagaje
formativo del que se dota hoy al historiador. La preparación universitaria del historiador tiene que experimentar
un profundo cambio de orientación si a de dar un salto cualitativo del el oficio de historiador.
Stone piensa que las amenazas directas de desvirtuación de lo historiográfico proceden esencialmente
de la lingüística y la antropología.
La sensación de indigencia intelectual, es una exposición sin pretensiones de aspectos claros de
los problemas:
La nula preparación teórica científica que recibe el aspirante a investigador de la historia, a
historiador.
La nula enseñanza de un “oficio” que se procura en los centros universitarios.
Es que con esta doble carencia que se inserte en un contexto que le exige otra tipo de formación, más
completa, más intensa. No existe una conciencia general entre los profesionales de la historiografía acerca de la
importancia crucial que encierra el establecimiento de un objetivo planificado para dotar al historiador de una
formación científico social amplia y sólida, completa, que haga de él un auténtico experto en la investigación
social, antes de entrarle en una específica formación historiográfica. Esta ausencia total en la formación del
historiador de una mínima enseñanza de un “oficio” , oficio cuyas destrezas tendrían que atender tanto a una
formación de principios y presupuestos como en métodos; tanto a las “técnica” como a la capacidad discursiva,
reduciéndose a un mero verbalismo, a una exégesis de la producción escrita existente, a una lectura de “libros
de historia”, de información eventual y no a la transmisión de tradición científica alguna.
Para cambiar esto, debe haber un convencimiento común del oficio de un historiador no es el de
“contar historias”, obviamente, ni aún cuando estas reflejaran de verdad, lo que es muy improbable, las cosas
como realmente sucedieron.
Un asunto es la narración de eventos, aun cuando sea una narración documentada y otra es el “análisis
social de la dimensión de la historia”, el verdadero objetivo de la historia. La formación del historiador habrá
de orientarse hacia: su preparación teórica e instrumental para el análisis social, haciendo de él un científico
social de formación amplia, abundante en contenidos básicos genéricos referentes al conocimiento de la
sociedad. Y en modo alguno ello debe ir en detrimento de la formación humanística, puesto que sólo así la
formación en la disciplina historiográfica tendrá un cimiento adecuado y podrá ser transmitida y podrá ser
transmitida con todo su valor.
HUMANIDADES, CIENCIA Y TÉCNICAS
Son tres las dimensiones básicas en la formación científico social:
La formación humanística o conocimiento suficiente de la cultura clásica donde tenemos
nuestras raíces. Ello es decir, una formación filosófica, especialmente de la lógica y la teoría del
conocimiento son imprescindibles para todo científico social y por lo tanto para el historiador. El historiador
jamás debe ignorar la situación de aquellas ciencias sociales más cercanas a la historiografía, dado que del
conocimiento algo más que rudimentario de ciertas ciencias sociales podrá depender en parte de la
especialización concreta que el historiador pretenda.
La formación científica requiere de una teoría ha de ocupar un lugar central y ha de armonizarse
con la “información” y con las “técnicas” del oficio, la lectura que es preciso hacer de las relaciones entre el
historiador y las disciplinas de su entorno. La definición científica de la investigación se presenta
problemática para todas las ciencias sociales. Para Bagby 2ª fin de cuentas toa su preparación ha consistido
en concentrarse en los hechos singulares y obtener descripciones coherentes que sena agradables y
sugestivas tanto como fácticamente cuidadosas.”
Una formación técnica.
Lo principal que se busca lograr en la historia para validarla como ciencia es el “Tratado de Historia”,
pues el núcleo de los contenidos centrales de cada una de las ciencias sociales se vierten en un tratado; pues en
ello aparecen el doble tipo de teoría que corresponden a las dos dimensiones que una ciencia abarca: su objeto
de estudio y su forma de organizar la investigación; una exposición de las principales doctrinas de la sociedad
o los clásicos y los contemporáneos o teorías constitutivas o científico constitutiva; una definición de la
disciplina, una descripción de sus partes, un intento de mostrar que esta es efectivamente una ciencia y la forma
en que trabaja, es decir una teoría disciplinar o formal-disciplinar de una determinada ciencia.
Los componentes de la teoría historiográfica son: teoría y filosofía, que han estado históricamente muy
relacionadas y hasta amalgamadas en el pensamiento de occidente haciendo imposible distinguir con nitidez
entre una teoría de la historia y una teoría de la historiografía.
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En términos sencillos se llama teorías a aquellos conjuntos de proposiciones referidas a la realidad
empírica, que intentan dar cuenta del comportamiento global de una entidad, explicar un fenómeno o grupo de
ellos entrelazados.
La teoría constitutiva de la historiografía esta referida al aspecto de un problema único: la naturaleza de
lo histórico ha sido siempre una cuestión difícil, porque, por lo común, ha estado confundida con el filosofar
sobre la historia.
El sentido último de la historia, pero también sobre el contenido de la historiografía se tuvo durante
mucho tiempo como propia de filósofos, lo que llevaría, en consecuencia a la identificación de esa teoría
historiográfica. Retomamos nuevamente a Ortega y Gasset que no se puede hacer historia s no se posee la
técnica superior, que es una teoría general de las realidades humanas, lo que sería la historiología.
La teoría disciplinar de la historiografía es otra cosa, una reflexión disciplinar es el tratamiento de
aquel conjunto de características propias en su estructura interna que hacen que una parcela determinada del
conocimiento se distinga de otras. Lo que se intenta es caracterizar de esta manera la economía, ecología, o
psicología como materias que ni se confundan con ninguna otra.
En el caso de la teoría disciplinar de la historiografía es evidente que ha sido mucho menos cultivada
que la constitutiva, puesto que sobre ella no se han pronunciado los filósofos. El intento de fundamentar lo que
es el conocimiento de la historia tiene que partir, como parece natural, del esclarecimiento del concepto mismo
de lo histórico. La reflexión sobre la naturaleza de lo histórico que ha sido abandonada tradicionalmente en
manos de los filósofos debe de ser recuperada. Únicamente el marxismo ha teorizado sobre la teoría de la
historia y es necesario reinventar la misma. La teoría de la historia seria no la intentara explicar algún proceso
o conjunto de procesos en particular son toda la historia, o la significación misma de lo histórico; en definitiva,
una teoría de la historia sería una definición de lo que significa lo histórico que pueda ser demostrada de
forma empírica, no es ni será un equivalente de la filosofía de la historia.
La teoría de la historia, desde los historiadores que han de pronunciarse sobre la naturaleza de lo
histórico y no limitarse a la investigación de lo que ha sucedido en el pasado, es decir se debe elaborar un
concepto de la historia. Lo histórico no es en modo alguno la sucesión de acontecimientos, es la confluencia de
la sociedad en el tiempo.
La naturaleza de la historia general por definición se enfrenta a dos tipos de problemas:
1. Representar el proceso de la experiencia humana completa, de todos los aspectos de lo humano;
ese es su carácter sistemático.
2. Representar un proceso que es temporal que contiene el tiempo en s, por lo que la historia
general tiene un carácter secuencia que está en la base del problema de la periodización.
La historia general se compone del proceso de sociedades diversas que pueden concebirse como
sistemas, pero de las que es más correcto decir que contienen en su seno diversos sistemas. Las sociedades
presentan unas especiales características relevantes. Unas peculiaridades significativas que permiten definir
también “problemas tipo”. Esto constituye el recurso que permite superar la mera “descripción” histórica para
intentar verdaderas “explicaciones”, más bien, “sistémicas” que “causales” de las situaciones y procesos
históricos.
La caracterización de las historias sectoriales es normalmente de sectores históricos como “historia de
la economía”, “política”, “cultural” o de otros sectores particulares, como historia de la literatura, de la
educación, de la filosofía, etc.
La delimitación de las historias territoriales, que abarcan un ámbito territorial muy delimitado y esa
concreción de su ámbito es la que da el “título” a la historia de que se trate: “Historia de Francia”, nacionales,
regionales, locales, tienen como característica peculiar la de ser “historia territorial”.esta distinción no es
meramente formal: “Historia Universal”es un concepto de gran implicación ideología y teóricas. La
fragmentación de la historia de la humanidad en sociedades concretas, también.
Lo que se ha llamado historia total, no es más que una historia que equivale a la suma de los sectores y
territorio historia General si puede ser entendido como esa suma, la “historia Total” es una formulación
cognoscitiva mucho más profunda. En función de ella el proceso histórico general de la humanidad o los
procesos históricos de grupos humanos dotados de su propia inteligibilidad tendrían que explicarse como
totalidades.
La teoría disciplinar es la práctica de los historiadores como reflexión simultánea en profundidad sobre
los presupuestos últimos y básicos de la exploración empírica de la realidad. No puede haber una teoría
constitutiva de la historiografía sin práctica continua de la investigación empírica de la historia. No hay
epistemología sin práctica concreta de la ciencia y de lo que se trata en el fondo es de responder a la pregunta
acerca de lo “qué se conoce“ cuando se habla de historia.
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El objeto de la historiografía equivale a la construcción de un “objeto teórico” de la historiografía. Hay
que delimitar la forma en que el historiador se enfrenta a lo que es delimitación de su campo de trabajo: la
sociedad. En tal campo, hay que efectuar una delimitación de la materia, las cosas, las entidades, los
pensamientos, donde el historiador “capta”, “encuentra” la historia. El historiador estudia la sociedad desde un
enfoque preciso: el comportamiento temporal, se trata de dilucidar dónde, en qué manifestaciones de lo
humano, se revela lo histórico, dejando bien en claro que no aludimos a una realidad técnica como es la de
dónde se encuentra la “información sobre la historia”-las fuentes- sino a cómo el historiador construye lo
histórico como realidad distinguible de todas las demás, es decir la forma en que lo histórico se presenta como
una realidad irreductible a cualquier otra. La explicación histórica de la realidad explorada es el objetivo final
de cualquier disciplina científica. El problema de la explicación histórica es si se trata de una explicación
causal, genética, intencional, funcional, o teleológica o de tipo o sui generis. Es también necesario distinguir
entre la antinomia: la de si el objeto posible de las ciencias de la sociedad o en consecuencia de la historiografía
es el de explicar o el de comprender, y en oposición o no entre ciencias de la naturaleza y ciencias del espíritu.
El discurso histórico el como se escribe la historia, la manera en que el historiador expone la realidad
investigada, la manera en que el investigador escribe la historia puede interpretarse como la cuestión de forma,
y contiene una concepción de la humanidad, una carga subjetiva presente y que delimita la acción del
historiador sobre la realidad investigada.
Asimismo debemos tener en cuenta la interdisciplinariedad que debe existir en toda acción
investigadora, y entre las múltiples ciencias.
El método es el tránsito de un camino, o proceso o procedimiento, manera o forma de hacer algo. El
método determina prescripciones y decisiones que una disciplina emplea para garantizar en la medida que
alcance un conocimiento adecuado. El historiador estudia fenómenos sociales, comportamientos temporales, los
hechos sociales en relación siempre con el comportamiento temporal, la especificidad del método
historiográfico reside en la naturaleza de sus fuentes de información. La historiografía El método quiere decir el
tránsito de un “camino”, lo que, por una sencilla y no forzada asociación, nos lleva a la idea de “proceso”,
“procedimiento”, manera o forma de hacer algo. Es el conjunto de prescripciones y de decisiones que una
disciplina emplea para garantizar en la medida que alcance un conocimiento adecuado, decimos
prescripciones porque un método es un conjunto de operaciones que están regulados, que no son arbitrarias
sino que tienen un orden y una obligatoriedad. El método de la investigación histórica es, sin duda, una pare
del método de la investigación de la sociedad, de la investigación social, o de la investigación histórico – social.
El método del historiador coincide con de otras de disciplinas como la economía, sociología, otras. El
historiador estudia fenómenos sociales, pero existe una peculiaridad que da al método historiográfico su
especificidad inequívoca y es el hecho de que el historiador estudia los hechos sociales en relación siempre con
comportamiento temporal.
La historiografía es la disciplina social que en la actualidad posee el método menos formalizado, el
establecimiento de una sólida metodología tropieza con una muy arraigada desgana del historiador por la
reflexión teórica e instrumental que es la base del progreso; la materia de lo histórico, el fundamento básico
acerca de lo que el historiador tiene que explicar, sigue siendo considerado de forma demasiado dispersa.
La historiografía es la ciencia social que no puede construir sus fuentes; se las encuentra ya hechas. Las
fuentes del historiador son restos normalmente, y estos no pueden construirse, hoy ello no es tan así, la historia
reciente o inmediata o del tiempo presente impone cierta construcción, sobre todo desde la historia oral.
Otra cuestión a tener en cuenta es que una fuente de información nunca es neutra, ni está dad de
antemano. El historiador debe, como cualquier otro investigador sociales construir también, de cierta forma, sus
fuentes, en la medida en que retrocede en el tiempo, escribir historia no es un mero transcribir lo que exponen o
nos dicen las fuentes existentes.
La exposición de la historia que el resultado final del método de la investigación tiene que hacer
inteligible y explicable lo que las fuentes proporcionan como información.
La técnica del historiador consistirá normalmente en aprender a dominar las técnicas del cuestionarios,
los principios del diseño y el análisis de la encuesta, las complejidades de la verificación, regresión, correlación
estadísticas; análisis de trayectoria, análisis factorial y quizás hasta programación de computadoras, modelado
por computadora y técnicas auxiliares.
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Cap2:
CIENCIA, CIENCIA SOCIAL E HISTOROGRAFÍA
El problema de la definición de la ciencia, puesto que es un término que nuestra tradición filosófica y
mundana tiene significados distintos. Existen usos metafóricos y vulgares que reflejan convenciones ideológico
administrativas con rotulaciones tales como: ciencias de la información.
La filosofía alemana de tradición neokantiana e historicista a fines del siglo XIX que la que estableció la
diferencia entre dos grandes tipos:
Unas ciencias nomotéticas-norma o ley-. Las ciencias nomotética o nomológicas, se han identificado
con las ciencias naturales y tendrían como función la explicación.
Ciencias Gral. o ideográficas-característica o singularidad-, ciencias de los comportamientos singulares.
Estás se identifica con las ciencias del hombre o ciencias de la cultura, le estaría reservada la comprensión.
Tal distinción fue definitivamente establecida por Windelband y ha pasado a ser un lugar común en
todos los tratamientos acerca del carácter de la ciencia y a ponerse en relación con dos tipos de conocimiento:
1. Científico, el que se presenta como explicación.
2. Cotidiano, el que se presenta como comprensión.
La característica más decisiva y la diferencia más explicita del conocimiento científico con respecto a
todas las otras formas de conocer es la de su proceder sistemático y su sujeción a reglas de comprobación. Todo
conocimiento parte de la observación, desde el conocimiento común de las cosas, hasta ese otro nivel de lo
científico ha de recorrerse un camino sujeto a un método. La ciencia se define como una forma de conocimiento
sistemático explicativo, no contradictorio, fáctico y testificable.
No hay un conocimiento cinético si no se es un conocimiento sistemático que se basa en la observación
dirigida y organizada de la realidad que construye los datos y los organiza dando respuestas a preguntas sobre
los fenómenos, pero respuestas con alto grado de generalidad. Produce explicaciones, y estas tienen que ser
universales y no contradictorias y en sus formas más perfecta adquieren la forma de teorías.
El conocimiento es fáctico, es un conocimiento de hechos no de valores que no juzga desde el punto de
vista ética o cualquier otro la realidad que se explica.
El conocimiento de tipo científico debe asegurar que el sujeto cognoscente puede convertir un
conocimiento intersubjetivo, puede superar el subjetivismo, puede establecer unas reglas de prueba de la verdad
de su conocimiento. Una de las características esencial del conocimiento científico es la que este busca
deliberar y sistemáticamente aniquilar el punto de vista científico individual. Y ello es el fundamento de la
objetividad del pensamiento científico.
Primero una experiencia y una realidad experimental que normalmente llamamos realidad empírica, que
en segundo será conocida porque el hombre puede aportar alfo que está fuera de la experiencia, la lógica, la
capacidad discursiva sistemática. El conocimiento adquirido a través de la observación de está realidad y la
teoría explicativa que se construye sobre los fenómenos que ocurren en ella. Es un camino para construirse, es
lo que llamamos el método científico y tiene una forma de expresión propia, un lenguaje científico. El proceso
del conocimiento científico se basa en la adquisición de unas informaciones sistemáticas, de forma que para
pasar de unas a otras es preciso establecer una serie de operaciones metodológicas y cuyo resultado final es
siempre un conocimiento que se pretende demostrables, aunque nunca definitivo.
En el sentido de operaciones cognoscitiva es la construcción y uso de un lenguaje específico para captar
la realidad y explicarla. El aparto que se emplea para ello es el lenguaje, y con él se pueden dar cuenta de los
hechos pero pueden alcanzarse diferentes grados de perfección. La ciencia dura se trasmite normalmente a
través del lenguaje matemático. Pero lo obligatorio es que el conocimiento adquirido facilite los propios medios
para demostrar su verdad. Para establecer tal cosa la primera realización cognoscitiva es la elaboración de
conceptos. Después la construcción de proposiciones y por último la propuesta de explicaciones. Tales
explicaciones adoptan la forma de teorías.
El lenguaje de la ciencia se compone de esos elementos reseñados y tiene la función de hacer una
formalización simbólica de la realidad; comienza siempre de la observación que es una primera sistematización
de la experiencia pero que está dirigida ya por una primera organización lógica. Transformar lo observado en
datos significa acuñar conceptos.
Los conceptos acuñados se relacionan a través de proposiciones o juicios y que la articulación de las
proposiciones que hacemos para definir un fenómeno. Un proceso inteligible, acotable, de cualquier tipo,
propone una teoría, las cuales pretenden mostrar ciertos tipos de regularidades, mas o menos absolutas y
universales a las que responden fenómenos observados; esas regularidades se expresan en forma de leyes de la
naturaleza no-humana o de naturaleza humana. La ciencia trata de descubrir las leyes a que obedece el
comportamiento de las cosas. No trata de esencias sino de fenómenos.
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El concepto científico es el resultado de la sistematización de la experiencia. El positivismo clásico
considerado como expuso Stuart Mill, que un concepto era un término que designaba un conjunto de cosas
similares. La palabra concepto tiene la misma significación que idea en cuando que se forma por comparación
entre cosas y por generalización. Los conceptos sólo pueden definir en función de otros conceptos cuyos
significados están dados y esa idea se apoya en abundante evidencia histórica.
La proposición sigue al concepto definiendo las cosas y pronunciándose sobre la naturaleza. Ese
pronunciarse es lo que llamamos construcción de preposiciones sobre lo que son las cosas, los fenómenos o los
comportamientos. Una proposición es el contenido de una afirmación o una negación que se hace sobre algo.
Un conjunto ordenado lógicamente y relacionado mediante la inducción o la deducción es lo que se
conoce también de manera clásica como raciocinio sobre las cosa.
El raciocinio de la ciencia se diferencia del conocimiento común en que debe aportar esa demostración.
El fuerte explicar una cosa es mostrar que se encuentra implicada por principios evidentes. Los fenómenos de la
naturaleza, por lo tanto, son explicados por la ciencia clásica en función de la existencia de unas leyes de la
naturaleza.
Las ciencias catalogan y describen los hechos pero tratan además de hacerlos inteligibles por su relación
con otros elementos de nuestro saber. La conexión de un fenómeno que ha de explicarse (el explanandum) con
aquellos otros elementos que pueden hacerlo inteligible (el explanans) puede obedecer a diversos modelos. La
explicación científica es aquella que se ajusta a modelos regulares, controlables, explícitos.
Los tipos de explicaciones científicas:
Explicación causal o explicación por las causas de los fenómenos como la más perfecta de todas.
Explicación teleológica como aquella que explica por los propósitos o fines a la que de alguna manera
pueden asimilarse las explicaciones funcionales.
Explicaciones funcionales por la función o finalidad.
Explicaciones genéticas o por el origen.
Explicaciones sistémicas por regulación sistémica.
La explicación causal ha tenido durante tiempo como ejemplificación más influyente al llamado modelo
nomotético deductivo que expuso ya Popper.
Aportaba la idea básica que toda explicación de un fenómeno sólo es posible por su subsunción de leyes
grales. De ahí que el modelo se llamará también de leyes de cobertura.
El neopositivismo, la escuela, ha insistido en que la explicación misma estructura que la predicción es su
fuerte. La función y la capacidad del conocimiento científico incluyen la predicción del comportamiento de los
fenómenos. El comportamiento predicho por éstas se producirá y ello ocurrirá sin excepciones posibles en el
caso de leyes universales.
Lo dicho nos lleva a concluir que en el lenguaje de la ciencia el elemento o producto último, el resultado
cognoscitivo final, es la teoría. Es la forma más acabada de la explicación de un fenómeno o de un conjunto de
fenómenos de las mismas características. La ciencia se caracteriza por la construcción teórica.
La necesidad de desarrollo de la ciencia hace que las teorías deban ser unas construcciones
estructuradas, desde luego, pero no cerradas en sí mismas para que ofrezcan la posibilidad de dar lugar a, y de
producirse ellas mismas en, el conjunto de programas de investigación, de proyectos de explicación de alguna
realidad global.
Unas teorías son sustituidas por otras si estas últimas explican más cosas que las anteriores. Las teorías
se evalúan por su aplicabilidad al mundo o su capacidad de abordar el mundo.
Las ciencias sociales, conocidas también como ciencias humanas o ciencias del hombre a un conjunto de
disciplinas académicas, conjunto de fronteras distan mucho de estar claramente definidas.
Estudian un complejo número de fenómenos relacionados todos con la realidad específica del ser
humano como individuo y como colectivo. Las de mayor desarrollo son las económicas, sociológicas,
psicológicas, antropológicas, entre otras.
Los desacuerdos sobre el carácter científico de estas disciplinas, sobre su clasificación y jerarquía, por
el grado real de su desarrollo, sobre sus campos respectivos, y sus relaciones con disciplinas afines. Han sido y
son objeto de especulaciones y debates continuos.
El desarrollo de forma definitiva en el siglo XIX, bajo el impulso fundamental del positivismo se
constituyen por lo gral. Como derivaciones de la especulación filosófica sobre el hombre que se a extendido en
la tradición occidental desde Grecia.
El filósofo Comte desempeña en todo este proceso, como es sabido, un papel esencial; la posibilidad y
necesidad de establecer una ciencia del hombre.
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Bajo la historia se subsume en obra de Vicco el estudio científico del hombre como opuesto a la
naturaleza. La relación entre ciencia natural y ciencia social ha sido objeto de especulación y de soluciones de
todo tipo, desde que con Kant aflora este problema pasando luego por los planteamientos alemanes de
tradiciones kantiana a comienzos del siglo XX hasta llegar al Historicismo, la hermenéutica y la polémica entre
positivistas y dialécticos ya en la segunda mitad de nuestro siglo.
Las ciencias sociales han tenido un especular desarrollo en el cuarto de siglo posterior a la segunda
Guerra Mundial. La década de los ·60 y en parte la del ·70 fueron las de máxima potencia creativa y las de
mayor afluencia de creaciones, aportes y “paradigmas” nuevos en el panorama de los estudios científicos sobre
el hombre y la sociedad.
La posibilidad real de una ciencia de la sociedad
Un ejemplo notable por su claridad argumental de la posición negativa sobre la posibilidad de hacer una
“ciencia de lo social” análoga a la ciencia natural es la del filósofo del lenguaje John Searle, que indica este
como uno de los problemas intelectuales más debatidos en nuestra época. El problema esencial es su carácter de
fenómenos mentales de donde se deduce la imposibilidad de su reducción a términos físicos, porque no es
posible reducción en materia de términos mentales. Para ciencia explicar su:
PARADIGMA: POSITIVISTA: NATURALISTA REFLEXIVO /
CARACTERÍSTICAS Racionalista Científico / INTERPRETATIVO: Crítico / Socio Crítico /
Naturalista Científico / Simbólico / Hermenéutico Racionalidad
Tecnológico Sistemático / Fenomenológico Emancipadora
Gerencial
TEORÍA * Positivismo *Fenomenologism * Escuela de
FILOSÓFICA lógico: siglo XIX; Comte o y comprensión; Dilthey, Frankfurt; Herbert,
y Durkheim. Busca los Hussell, Meat, Shutz: Marcusse, Habermas: se
hechos o causas de los busca comprender la busca propiciar un cambio
fenómenos sociales, evita conducta humana desde el de mayor o menor grado
la subjetividad. La propio marco de de radicalidad. El
observación empírica referencia de quién actúa. investigador tiene que
garantiza la validez de las asumir un compromiso
proposiciones generales. que exija dicho cambio.
Genera conocimiento: Construir una teoría
sistemáticos, reflexiva empírica crítica
comprobables, que oriente la acción.
comparables y medibles.
VISIÓN DE LA Intenta describir la Intenta interpretar / La realidad se
REALIDAD realidad. El medio: la comprender la realidad. La construye, es holística,
observación, la medición y realidad presenta valores como múltiple y
cuantificación. Mira la que inciden en la divergente. Tiene un
sociedad como entidad investigación social. Las potencial de cambio que le
independiente y interacciones humanas investigador debe
totalizadora; exteriorizable modifican la realidad en identificar y exteriorizar.
y coercitiva a los su dinamismo, por lo tanto Es dinámica y mutable.
individuos. La realidad es necesario un análisis
social como única y cualitativo de la misma.
captada por los sentidos.
CONOCIMIENTO El sujeto El sujeto El sujeto
: RELACIÓN SUJETO / cognoscente es pasivo. El cognoscente asume una cognoscente asume un rol
OBJETO conocimiento es reflejo de actitud pasiva; el activo. Problematiza la
la realidad, una copia. La conocimiento es objetivo realidad, el investigador
realidad debe ser vista y subjetivo a la vez. Hay construye la realidad. Es
objetivamente. La relación una interrelación sujeto una visión constructivista
entre sujeto y objeto de objeto por la intervención del conocimiento. La
conocimiento (invest – del sujeto en la realidad. relación
Realidad) debe ser Por ello es subjetiva no sujeto/objeto/invest./
objetiva. neutra e influye en el realidad está en
objeto. permanente interrelación y
en la búsqueda de
10
compromiso para la
emancipación humana.
OBJETO DE Es la realidad La descripción y La realidad es
ESTUDIO (Realidad: Su observada análisis cualitativo de las aquello que debe
visión) relaciones humanas que se transformarse en una
presenta en la sociedad. dinámica emancipadora de
Comprender la realidad los individuos implicados
dentro de un contexto en ella.
holísticamente.
MÉTODO Hipotético – Deductivo – Critica /
deductivo. (Cs Nts). descriptivo. La ideológica. Se busca un
Utiliza la cuantificación y metodología cualitativa método que libere a los
la estadística. Es de basada en la descripción individuos de la eficacia
carácter empírico, rigurosa, contextualizada causal de los problemas
categorizado en variables de un hecho. Pluralidad de sociales que distorsionan
entre los que se establece métodos. No busca la comunicación y el
relaciones estadísticas. universalización del entendimiento
Monismo metodológico. conocimiento, es permitiéndole dedicarse a
Tiende a la ideográfica, y estudia la reconstrucción crítica
universalización del siempre a profundidad las de la posibilidad y deseos
conocimiento. situaciones concretas. de emancipación
Desarrolla hipótesis suprimidos. Es reflexiva,
individuales. Establece tiende a la emancipación
inferencias plausibles. al autoconocimiento y el
Método es etnográfico. conocimiento de los
individuos, el entorno, etc.
INTERÉS DE LA Explicar, controlar, Comprender, Tender a la
INVESTIGACIÓN predecir fenómenos interpretar (comprensión identificación del
SOBRE LA REALIDAD sociales. mutua y participativa) de potencial de cambio y
SOCIAL la realidad social. lograr la liberación
emancipadora.
VISIÓN DE LA La preocupación La teoría construye Teoría y realidad
TEORÍA Y DE LA fundamental es la una reflexión en y desde la están en permanente
PRÁCTICA búsqueda de la eficacia y praxis. El objeto de la tensión dialéctica. Se
el incremento del cuerpo investigación es construir generan y organizan en la
de la teoría1; la teoría se teorías empíricas práctica y desde la
configura para intervenir configuradas desde la práctica, influye al sujeto,
en la praxis ya que misma práctica y al entorno mutuamente.
fórmula predicciones constituida por reglas y no La investigación es
sobre lo que sucedería si por leyes. La teoría participativa en la
se modificará una hermenéutica es interacción, y en la toma
situación social. Evita los clarificadora, y de decisiones.
juicios de valor, sólo toma articuladora en su esfuerzo
los hechos, y debe ser de comprender la práctica
aséptica, constativa y libre social. Comprender es la
de valores.. dimensión fundamental de
la teoría; la observación de
las interacciones entre los
elementos de la situación
elegida tal y como operan
en el contexto natural. Los
problemas tienen carácter
global. La orientación es
fenomenológica y
1
Es un sistema coherente de proposiciones unívocas, comprobables y comunicables, que explica un campo problemático o fáctico de
manera iluminadora que todas conexiones son construibles, permitiendo prognosis segura. (Solz)
11
metodología etnográfica.
ROL DE LOS La investigación Tiene en cuenta los Está marcada por
VALORES no está sujeta a valores. valores. Influye en el los valores; es una crítica
marco teórico y en la a las ideologías.
evolución de la
investigación en general.
CAUSALIDAD Las causas son Multicausal. No Ídem paradigma
reales, fáctica, ofrece explicaciones naturalista.
observables, verificables, unicausales. Busca la
predictivas. comprensión, es
interactiva y se observa el
feeback en las
interrelaciones.
Prospectiva.
Un fenómeno es mostrar que su ocurrencia se deduce de la existencia de ciertas leyes; para la conducta
humana una explicación de ese tipo carece enteramente de valor; aunque la conducta humana fuera objeto de
regularidades el comportamiento no es nunca generalizable como ley. Son los “estados mentales” los que
“funcionan causalmente en la producción de la conducta”, es el significado (Weber) o el “sentido” que
tienen las acciones humanas y que constituyen la clave de su entendimiento.
La formulaciones de Piaget, aunque discutibles hizo posible la reconversión de la distinción entre
ciencia nomotéticas e ideográficas. Éste consideraba que las Ccias Sociales podían agruparse en cuatro grupos:
Las nomotética: psicología científica, sociología, etnología, lingüística, economía y demografía.
Históricas: disciplinas historiográficas y las historiografías sectoriales.
Las jurídicas: el derecho, y las ciencias jurídicas especiales.
Las filosóficas: lógica y epistemología.
Las Ciencias Sociales Según Piaget
De las ciencias histórica establece que tal tipo de ciencia tienen que ver como el desarrollo diacrónico de
los fenómenos sociales; se ocupan de la “restitución de lo concreto”.
LAS DIFICULTADES TEÓRICA – EPISTEMOLÓGICAS DE LAS CIENCIAS SOCIALES
Se centran en tres cuestiones problemáticas:
1. La consecución de unos aceptables modos de observación y experimentación. Esta es la referente
a los modos de observación de los fenómenos humanos; de la realidad que como se sabe se
encuentra en el origen de todo proceso de conocimiento científico.
2. La necesidad y posibilidad de la objetividad. El problema de esta relación se da en el
conocimiento de lo social, y entre el sujeto cognoscente y el objeto de conocimiento y es el
obstáculo más importante para la construcción de una ciencia social, y se cierne sobre la cuestión
de la objetividad.
3. La resolución de los problemas derivados de la explicación. La relación teoría experiencia en
las ciencias sociales, por cuanto la teoría es la forma final de toda explicación científica. La
explicación científica ha sido clasificada en tres modelos llamados: causal, funcional e
intencional. Es mantenida por un grupo importante de autores. Las explicaciones intencionales
se convierten en algún caso en “explicaciones basadas en razones”. Las tradiciones positivistas,
racionalistas, analítica han defendido siempre la perfección de la primera de ella, la explicación
basada en el mecanismo causa – efecto, que bien bajo un modelo nomológico –deductivo; bien
bajo el probabilístico – deductivo.
Otra tradición de la ciencia más difícil de rotulas la idealista, antipositivista o más comúnmente
hermenéutica es la que ha mantenido que la explicación causal no agota la explicación de hechos en los que
cuentan las intenciones, los fines, el significado, etc. Es lo que Von Wright llama explicación teleológica. La
predicción es siempre cosa relacionada con las condiciones en que un proceso se desencadena y con nuestro
conocimiento o no de las leyes que lo regulan; condiciones y leyes, en el caso de las Ccias Ss., supuestos que el
hombre da a su actuación significado, son cuestiones del conocimiento problemático.
CONOCIMIENTO CIENTÍFICO – SOCIAL E HISTORIOGRAFÍA
En el interior del campo de las ciencias sociales existen profundas discontinuidades. Esas evidentes
diferencias de desarrollo y status metodológico, la historiografía, en su situación presente, en cuanto a practica
científica – social disciplinar no pude sino quedar ubicada en los niveles bajos. En el sentido de que se trata de
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la disciplina dentro de la investigación social que más adolece hoy de la falta de un grado suficiente de madurez
metodológica y formal.
CONOCIMIENTO CIENTÍFICO Y CONOCIMIENTO LA DE HISTORIA
Reside n la manera en que ayuda a clarificar la naturaleza de la historia (historiografía); y a delimitar lo
que la historia puede o no puede hacer.
La diferencia más notable entre la ciencia natural y una “ciencia social” como la historiográfica
es la que se refiere al grado en que pueden “establecerse pruebas” de lo que se afirma en una u otra
investigación.
El conocimiento histórico no puede establecer predicciones y menos aún leyes universales. El
historiador puede emplear generalizaciones que son útiles y absolutamente necesarias en el intento de explicar
la historia. Pero que en modo alguno tiene el carácter de aquellas. Se ha dicho que el historiador no predice sino
que retrodice. Que no produce leyes sino que las consume. La diferencia entre el conocimiento de la física y
de la historia no admite ninguna duda.
Berlin, ha sostenido que no hay nada parecido a una ciencia de la historia;
- La ciencia se concentra en conjunto de fenómenos homólogos.
- La historia lo hace en fenómenos heterogéneos; se concentra en las diferencias, si fueran
posibles las generalizaciones en este terreno, ellas serían la tarea de la sociología, y
dejarían a la historia para sus aplicaciones. El historiador es el que presenta a los
hombres o las sociedades con más dimensiones o niveles simultáneos distintos.
La metodología neopositivista, que opina que la ciencia de la historia ha de operar con el mismo
mecanismo que todas las demás ciencias sociales asimilables a las ciencias naturales.
LA HISTORIOGRAFÍA EN EL ÁMBITO DE LAS CIENCIAS SOCIALES
Stone, hasta 1930 ha expuesto la divergencia entre las formas más descollante de la teoría social; el la
llama la enfermedad del funcionalismo; y la investigación histórica fue creciendo. Pero entre los años ·30 y los
·70 hubo al menos algunas corriente en uno y otro campo que tendieron aun progresivo acercamiento. En casi
todas las ciencias sociales, pero principalmente en economía, sociología, política y antropología, se dejaron
notar las posiciones historicistas; mientras que en la escuelas de Annales y una parte notable de la historiografía
británica y americana salían al encuentro de esas ciencias, lo cual dio lugar en los últimas décadas a una “nueva
historia” no siempre convincente pero más fértil. En la consideración dela historiográfica como algo distinto de
las ciencias social se la ha tenido como una actividad “humanística”, literaria, filosófica incluso.
UNA RELACIÓN CAMBIANTE
La historiografía no aparece entre las ciencias sociales; catálogos de la UNESCO, guías de estudios
universitarios, catálogos y estanterías de editoriales, librerías, y bibliotecas, etc, lo confirmas. Bell en su
recuento de los progresos de las ciencias sociales no sólo no analiza la trayectoria de la historiografía, sino que
esta disciplina no es siquiera mencionada entre tales ciencias. Piaget, afirmaba, que no puede hablarse de la
existencia de la disciplina autónoma de la historia, sino de u análisis en el tiempo de fenómenos categorizados
por las ciencias sociales; Parsons distinguía entre la “Cs Social Sistemática” y “la Historia” como investigación.
Para algunas tradiciones intelectuales de origen anglosajón el término “ciencia social” no contempla en su
extensión la investigación de la historia como una disciplina autónoma; la historia no es una entidad
investigable autónomamente por una disciplina sino que existe un método “histórico”, poco más que
meramente preliminar de análisis de las realidades sociales en el tiempo. En otro caso lo historiográfico se
presenta como la contribución a un determinado acerbo ideológico, como “literatura ensayística humanística”, a
medio camino entre suministro de materiales ideológicos a la política, las antigüedades, el periodismo o la
defensa del patrimonio histórico con fines de exaltación nacionalista.
Hay importante tradiciones en la investigación social cuyo fundamento epistemológico es el
reconocimiento de la “historicidad” de todos los fenómenos sociales, lo cual si bien no lleva a un
reconocimiento inmediato y explicito de la entidad de la historiografía como disciplina social, si conduce a la
colocación de la historia como factor esencial de toda investigación social. El historicismo, la tradición
marxista, la hermenéutica alemana la tradición weberiana, o la más reciente sociología histórica o el
estruturacionismo de Giddens se mueven dentro de la consideración indudable de la pertenencia de la
historiografía al campo dela investigación propia de las ciencias sociales. Desde la aparición de Annales, hizo
que la relación de la historiografía con las ciencias sociales, más consolidadas, se presentará, con una nueva
perspectiva. En el S XX la historiografía realiza el contacto con adelantos de otras disciplinas que fueron
determinantes. Las “filosofía de la historia” quedaron desacreditadas y se intento la clasificación dela
historiografía en algún lugar del conjunto de los saberes sociales. Ladurie destacó hace tiempo como las
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ciencias sociales se habían convertido en una especie de tercera cultura entre la ciencia exacta y las
humanidades, de la que se pretendía expulsar ala historia.
Para Landes y Tilly la diferencia en el proceder entre un historiador:
Procedimientos Ciencias Sociales Procedimientos ciencias Humanistas o Exactas
La aproximación a la materia sería desde el La aproximación a la materia sería secuencial
problema narrativa
Método sería el trabajo de definición de Método implica la no elaboración de los
términos e hipótesis clarificando los presupuestos y procedimientos, ni explicitaría las hipótesis.
estimando los criterios exponiendo las hipótesis, si se
puede en forma de modelos exploratorios.
La práctica metodológica sería cuantificable, La práctica metodológica sería de carácter
puesto que es mejor medir que no medir. cualificable.
Prioridades estéticas: el historiador procuraría Prioridades estéticas, es la elegancia,
moldear sus explicaciones con ayudas de tablas y dramatización, la presentación literaria.
recursos estadísticos.
La integración del historiografía que ha ido clarificando sus practicas desde la cronística a la
teorización de su objeto y la investigación de su objeto entre las restantes ciencias sociales, se ha hecho más
nítida o menos problemática. Las corrientes mayoritarias dentro de la historiografía bajo el influjo del giro
lingüístico en las ciencias humanas se inclinan por la consideración volcada hacia lo literario de la construcción
historiográfica. La disciplina historiográfica mantienen estrechas relaciones con otras ramas de las ciencias
sociales. Algunas importantes conceptualizaciones de antes y de ahora se han generado en esas ciencias: la
teoría de los ciclos económicos, las ideas de estructura, sociabilidad, sistemas políticos, la de
representación, etc. Sin embargo la influencia de lo historiográfico en otras ciencias sociales rara vez ha
adquirido la forma de préstamos conceptuales o metodológicos.
LA HISTORIOGRAFÍA, CIENCIA SOCIAL
Los Intentos de una Historiografía Científica
Fogel muestra bien algunas ideas correctas sobre los males de la historiografía convencional y una
ingenua creencia en que es la imitación de los métodos cuantificadores de ciencia como la politología electoral
o la econometría. La historia social y la relación con la sociología y en menor grado con economía con el
propósito de entroncar con la obra de Marx y Weber en su fundamento ha sido la insistencia de la necesidad de
una continua y completa labor teórica. La construcción de una ciencia de la historia +era un proyecto
descontando las proclividades al dogmatismo de una ciencia teórica y empírica para la que la metodología
marxista estaba mejor dotada que ninguna otra.
CIENCIA FRENTE A LA PRÁCTICA CIENTÍFICA
Los problemas teóricos de la historiografía lejos de originarse a causa de una supuesta juventud de la
disciplina obedecen a la naturaleza de la tradición social intelectual, con la que entronca la tarea de escribir la
crónica mejor que la historia. Nació la tradición de la cronística y de la nueva historia con documentos que
preconizó el S XIX. La historiografía tiene una tradición distinta que impide considerarla enteramente en la
misma trayectoria histórica que las modernas ciencias sociales. El conocimiento histórico no puede predecir
los comportamientos futuros el comportamiento temporal de las sociedades muestra indudablemente
regularidades, al menos en algunos de sus niveles; no podría establecerse un concepto como el de
historicidad, es decir el de sujeción ineluctable al tiempo de todo lo que existe. El historiador trata de buscar
explicaciones demostrables, intersubjetivas, contextualizables, y que su investigación este sujeta a
procedimientos lógicos conocidos, aprobados y explícitos. Toda esta regulación habrá de ser propuesta lejos de
cualquier atisbo de retórica, de verbalismo. El producto del conocimiento historiográfico es susceptible de un
perfeccionamiento paralelo a el de las ciencias sociales, como el de la economía, antropología, sociología, etc.
El problema de una ciencia de la historia se manifiesta en dos cuestiones primordiales de índole
epistémico: la de la globalidad que es irreductible y la de la temporalidad es un problema de todo
conocimiento humano porque todo es histórico,. Como todo discurso científico, la historiografía no reproduce
el mundo en su absoluta complejidad sino que propone modelos para hacerlo más inteligible.
Cap. III
Para encarar el tema historiográfico ha faltado impulso suficiente para crear lo que el historiador alemán
Russen ha llamado “matriz disciplinar” imprescindible para el progreso global de la historiografía como
investigación social autosuficiente y cohesionada.
LA ÉPOCA DE LOS GRANDES PARADIGMAS
14
En el siglo XIX las concepciones sobre la historia y la historiografía dieron un cambio gigantesco y
decisivo; el análisis de los progresos de la historiografía en nuestros tiempos debe hacerse empleando como
contraste del gran cambio suscitado que renueva la misma en el S XX. El S XIX tiene fuerte importancia para
los orígenes de la historiografía debido a que en él se produjo una mirada diferente sobre el discurso histórico,
el cual fomentó el cambio de discurso cronológico a una historia más reflexiva.
PARADIGMAS HISTORIGRÁFICOS
S XIX:
Historiografía Positivista: nos habla de la historia como crónica basada en testimonios que nos han
trasmitido generaciones anteriores.
El método es el metódico documental, académico, enciclopédico, de orden positivista, descriptiva de los
hechos establecidos a través de los documentos, inductivista, narrativa. Conformándose, por esencia, la escuela
metódica, cuyo trabajo historiográfico se basó en el estudio metódico de las fuentes. Desarrollando un orden
cronológico positivo. Una evolución decisiva en la historiografía se emprendió con la aparición de la
fundamentación metódico documental. Estamos en el origen de la gran corriente historiográfica llamada
historiografía positivista relacionada con el historicismo alemán. En el S XIX aparecen los primeros grandes
tratados con intención historiográfica y así se producen textos metodológicos tanto el Alemania como en
Francia.
El cambio generado en el siglo XIX y completado en el XX resultó profundo y duradero. Se trata de
una historiografía positivista, es decir una concepción de la historiografía que es esencial mente narrativista,
episódica, descriptiva, fruto de la tradición erudita muy a lo S XIX; la escuela positivista es conocida como
metódica porque su mayor preocupación es la de poseer un método.
S XX
Historiografía Marxista: (1.930) acrecienta el campo teórico general de la realidad histórica, su naturaleza es
supra nacional concretamente ligada al desarrollo general de la filosofía y la teoría social marxista. El
materialismo histórico introdujo (Vilar) la historia dentro de la ciencia pues propuso una historia general de
las sociedades en movimiento. El método de análisis es el: dialéctico, en el cual vemos tres tiempo: tesis,
antitesis y síntesis que es la superación. La escuela marxista nos dice que el movimiento social se da en las
condiciones materiales básicas de las relaciones de producción. Las fuerzas productivas entrelazan un tejido
social que determina las coyunturas históricas. Hablamos aquí, de estadios históricos, en el plano de las
realidades históricas concretas, los modos de producción tiene peculiaridades específicas que obligan a
introducir el concepto de formación social especifica.
Thompson: introduce un nuevo enclave a situarse la lucha de clases que conforman una cultura
originada de las luchas sociales.
Historiografía De La Escuelas De Los Annales:( 1.950) acciona sobre el campo mismo de la investigación
historiográfica. En ella encontramos tres generaciones de historiadores:
1. Fundadores: Braudel, Febre
2. Morazé, Mandrou
3. Le Roy, Chaunu, Duby, Ferro, Le Gouff y otros
En este momento hablamos del fenómeno histórico, busca recusar la historia superficial y simplista que se
detiene en la superficie de los acontecimientos sociales. Surge la unidad histórica, la historia problema,
temática. Surge el enlace con variadas ciencias sociales para poder aprehender ese conocimiento histórico
problema, como ser las geografía, economía, otras. Busca una historiografía abierta a todos los conocimientos
humanos, una historia total. La amalgama de influencias y eclectismo general de su acciona fue la base de su
debilidad.
La escuela introduce nuevos conceptos que promueven escuelas como ser: la concepción de mentalidades,
la visión antropológica, etnológica genera una antropología histórica, socio cultural. Recreándose una nueva
narrativa como forma de expresión historiográfica. Se sitúa en la edad media para analizarla recrearla y
conjurarla a un análisis extenso en donde se ubica las disparidades socio políticas económica culturales que
materializan la historia medieval.
Historiografía Cuantitativista:(1.960) cuya metodología es la cuantificadora de los estudios sociales
históricos, desde un marco económico, estando representada por las:
<>Cliometría: basada en matematización de modelos explícitos de comportamiento temporal, que constituirían
en sí mismo las explicaciones de proceso históricos a largo plazo.
<>Estructural cuantitativa: (1.971) se basa en la estadística del modelo informático, especifica las estructuras
económicas, sociales o culturales con explicaciones completas no cuantitativas- correlacionales,
15
homogeinizadora de temporalidades históricas; en este punto la historia es una serie de eventos comparables,
una historia serial.
Miden el proceso histórico económico, utilizan la estadística, matemático que adquiere rango
epistemológico de una explicación.
El rasgo definitivo de la historia cuantitativa es que las conclusiones a las cuales conduce están ligadas
de forma continúa al conjunto de los sucesos económicos incluidos en el modelo descriptivo.
La crisis de los años ·80 y ·90 promovió el acercamiento de la historiografía a la perspectiva
antropológica, lingüística, microsociología, historias de vida, y otras que requiérese de buscar lo agencial
estructurante.
Historiografía pos modernista: surgen microhistorias, en donde prima la Representación Lingüística, cuyo
quehacer filosófico permite establecer Giros Lingüísticos propios ; la preocupación en este momentos es el
lenguaje humano como definidor de la realidad y la manifestación intelectual, denominado el Análisis Del
Discurso. En la historia se toma como elemento de análisis el discurso escrito, la Deconstrucción Y
Posestructuración que habla a las claras, de la necesidad de Decodificación De Todo Texto y por
consiguiente de la Constante Revisión Y Lectura Entrelíneas De Lo Escrito E Interpretado Con Lo
Comprendido Y Aprehendido.
1. Microhistoria: predomina la reducción de la escala del discurso y en un estudio intersubjetivo
material documental, y tiene correlación con la historia de lo cotidiano, que parte de la escuela
alemana.
2. De carácter antropológico, demarcada en la historia regional y local.
3. Historia Cultural: donde se analiza la representación en la cual los individuos y los grupos
dotan de sustancia a su historia. Deriva en historia sociocultural, Culture Studies, de carácter
sociológico, psicológico, y otras.
Cap. 4 y 5:
OBJETO TEÓRICO DE LA HISTORIA
¿Qué es la historia?; ¿Qué busca la Historia?
Campo material: conjunto finito de hechos que constituyen la base empírica de un conocimiento. Es el
ámbito de experiencias observable, todo ámbito de la experiencia humana es tomado por el quehacer de la
historiografía. El cual se desarrolla en un tiempo específico, que brinda un atributo y condicionamiento que es
propio de la historia y el producto final que estudia.
El objeto de la historiografía: Son las complejidades de las relaciones humanas. El entramado que
conforman, la urdimbre de elementos sociales, económicos, geográficos, y otros que brindan característica,
peculiaridades, axiomas que rodean a estas complejas relaciones humanas.
El Objeto Desde El Positivismo: era el hecho histórico: externo, observable, diferenciable de cualquier
otros, que impone coerción al grupo social y adquieren consistencia a causa de su repetición. Hechos en brutos
que serán elaborados, decantados en cuando a la presentación final. El hechos histórico es temporal, fácilmente
identificado en la línea del tiempo, es decir las cosas que ocurren, cambios, acontecimientos, en definitiva. Se
basa en el análisis cronológico
El Objeto Desde El Marxismo: en este punto, lo relevante, son los estado sociales y a través de la
dialéctica que se desarrolla en ellos entre permanencia y mutación de los mismos; el movimiento de los estados
sociales, nos habla de una macro historia que recurre a la explicación de los estados sociales, acontecimientos
que se suscitaron y dieron lugar a un nuevo estado social. En este caso se habla de las estructuraciones de las
sociedades mediante un conjunto de relaciones que son definibles y pasa por tres niveles de análisis:
^ el sistema social
^ Acontecimiento, que nos permite visualizar los movimientos internos y su repercusión externa.
^ estado NUEVO de una sociedad
Un sistema complejo, interrelacionado de los estados socio históricos y de la transición de unos y otros;
se analiza lo social, lo en cuanto a relaciones, lo mental, el lenguaje, las concepciones, el mundo de las
representaciones para asir las acciones humanas y los acontecimientos o ruptura de la duración de un estado
social. El proceso, es secuencia de acontecimientos sujeto una ley de comportamientos sociales que dan lugar
los sucesos que construyen las estructuras recurrente o rutinizantes de larga duración, con aquellas cuyo
movimiento es transformador o coyunturales.
TEMPORALIDAD
1. Análisis cronológico: la medición del tiempo astronómico, nos sirve para establecer el antes y el
después, un primer principio aplicado al proceso temporal.
16
2. El tiempo interno: o de percepción del cambio que se incorpora a las cosas. Su velocidad esta
supeditada al acontecer, la sucesión de acontecimientos, el cambio de los estados es lo que marca el transcurrir
del tiempo interno de estas superestructuras; que promueven el movimiento histórico social como concepto de
tipologías de la cantidad de acontecimientos identificados en la terminología: crisis, revolución, transición,
evolución, etc. y caracteriza estos tipos de cambio de estado y del sistema.
Cambio vs duración que permite visualizar el cambio tanto desde lo cualitativo (interno – histórico
colectivo de las vivencias de los grupos sociales) y lo cuantitativo (externo – tiempo físico donde comienza el
acontecer)
3. La periodización permite un relativo nivel de homogeneización histórica, en cuanto, ubica
situaciones sociales en un lapso de tiempo de mayor duración, cuya característica de intangibilidad los ubica
como similares en cuanto a fenómenos que se suscitan en este lapso temporal. Son modelos complejos de un
espacio temporal intangible definido por epifenómenos concretos.
La pragmática del tiempo histórico es la construcción sobre lo histórico que trabaja con una
manipulación del tiempo de: corta, mediana y larga duración enmarcadas por características muy propias y
diferenciables muy propias. Con explicaciones pos facto: la retrodición.
CAPIT. VI
LA EXPLICACIÓN Y LA REPRESENTACIÓN DE LA HISTORIA
La explicación y la escritura son una y son inteligibles y está prescripta en un tipo específico de
discurso. La historia puede ser explicada mediante:
Leyes.
La hermenéutica
El escrito científico.
Y ello determinará una manera de escribir la historia, una opción teórica, metodológica decisiva.
Concepto (diccionario): Explicación: a conocer la causa o motivo de alguna cosa.
El problema es un suceso histórico único, irrepetible deberá responder como hecho acontecido, único.
Pero suscitará interpretaciones diversas y aun contradicción de ciertos conjuntos de hechos del pasado.
Antecedente:
La filosofía griega se ocupó del problema de la explicación en el conocimiento; para Aristóteles existían
varios tipos, modelos como ser la:
Genética
Finalista
Causal que es la más completa.
Delthey y Weber proponen una construcción como artificio explicativo para los fenómenos históricos
sociales de un idealtypus de un fenómeno o proceso.
La naturaleza de la explicación histórica no puede ser confundida con la explicación de la acción social
según Gardiner. Hempel la asimiló al modelo nomotético deductivo que aplican a la Ciencias Naturales; la
asunción implícita de que la explicación de la historia es la explicación del evento suceso es una de la
peculiaridades esenciales a destacar de este modelo de explicación. Según este modelo un suceso (explanadum
o que tiene que ser explicado) se produce en una determinadas condiciones iniciales que han de tener en cuenta.
Las condiciones que producen el suceso sólo pueden ser explicadas por el hecho que al producirse se
cumplen determinadas leyes conocidas. Hay una causa del suceso que está contenida en lo que dicen tales leyes
y que funcionan si las condiciones iniciales son las adecuadas, son conocidas como leyes de cobertura porque
cubren un determinado dominio de la realidad y bajo su paraguas es posible explicar el suceso como caso
concreto de cumplimiento de lo que las leyes predicen que ocurrirá. El problema es que estas leyes son de
extraordinaria heterogeneidad.
Pero este modelo no muestra la complejidad de la historia; el atomismo predomina en la visión
neopositivista, porque es preciso asimilar el comportamiento social e histórico al de la natural inanimada con
todas sus consecuencias.
LAS PROPUESTAS DE EXPLICACIÓN INTENCIONAL
Este modelo se basa en el propósito de explicar el movimiento histórico como transcripción inmediata a
la acción humana; acción entendida como explicación desde el individuo. es decir la acción histórica en acción
social, la cual no es de todo correcta porque toda acción social quedaría explicada desde la intención o motivo
racional que el actor tiene para actuar. Se habla de una causalidad singular o causalidad indirecta para las
acciones humanas.
Walsh, que se pliega a este modelo compara al historiador con el detective que busca móviles de
acciones.
Para Dray, el historiador se enfrenta con el hecho de que no conoce la razón por la cual “el agente hace
lo que hace”.
Popper, expone “la lógica de la situación” como determinante para la acción individual.
Maldehaum, ·38, dice que las acciones individuales sólo entran en la historia si tienen una significación
social.
Danto, elaboró una tesis más compleja al introducir la idea que la historia se expone en “oraciones
narrativas” que excluyen por su naturaleza misma la explicación causal. No se conocen en la historia causas sin
ver de manera previa a la producción de efectos que antecedieron.
Collingwood, desde una posición idealista toma la explicación intencional como un conocimiento
singular., por ejemplo, dice que toda historia es historia contemporánea de quién la escribe, porque la
21
reconstrucción del proceso histórico se hace en la mente del historiador; reactualiza el pasado histórico y este
es el discurso que nos transmite, es un discurso ideal. Es una forma sui generis de conocer; el devenir
histórico puede explicarse si se explica el pensamiento que hay detrás de él, la intención. Entonces el objeto a
descubrir es el pensamiento que expresa.
LA PECULIAR VISIÓN DE VON WRIGTH
La explicación de la acción histórica puede ser explicada mediante el modelo teleológico o finalista,
puede tener contenido derivado de la multicausalidad que generan un conjunto de enunciados singulares, que
constituyen las premisas de experiencias prácticas generando una explicación cuasicausal. Gardiner aporta
que poseen ciertas regularidades. Aron, dice que el problema es que la historia no es un conjunto de acciones
individuales o colectivas, sino el resultado social: objetivo de tales acciones (estado social).
HACIA UN MODELO INTEGRADO DE EXPLICACIÓN HISTÓRICA
La explicación del proceso histórico social, le concierne situaciones y procesos donde están los
individuos su situación, las instituciones, etc. En toda explicación histórica se debe buscar el contextualismo de
relación estudiando las partes por su reciproca relación, estudiando la complejidad sin simplificar
arbitrariamente.
ELEMENTOS Y PREMISAS DE LA EXPLICACIÓN HISTORIOGRÁFICA
Toda explicación histórica parte de la existencia de un estado social para explicar otro posterior,
movimientos sociales no recurrentes, de ruptura contextualizados en la estructura donde procede. El historiador
lo vuelve inteligible a este conflicto o contradicción, la vuelve comparable entre dos o más estados.
1. Hay una estructura existente: Toda acción tiene un entorno que hace posible su realización con
relaciones establecidas y definidas y una lógica de funcionamiento y regulación.
2. La acción social: Actúan los individuos en un acto concreto desencadenando el movimiento
social, el proceso histórico y no siempre obedecen las acciones individuales y las sociales a la
misma lógica; pero si puede establecerse un sujeto colectivo con autor de una acción.
La génesis de toda acción histórica es el punto neurálgico de toda explicación histórica que posee un
punto de partida y conformen un espacio objetivo.
3. La dialéctica resultante de la acción estructura da es el cambio histórico, objetivo y
materializable.
La demostración del grado de correlación existente entre la estructura de un determinado sistema
social y la conciencia que tienen de ella los sujetos que la integran para obrar en consecuencia, explica la
totalidad de un proceso sus antecedentes y consecuencias.
La historia fue para muchos una narrativa vista como pieza literaria, el relato histórico. En el S XVIII
adquiere carácter argumentativo, en el XIX fundamentada en el documento, siendo la crónica positivista la
estructura temporal, serial y la trama es la medicación entre los acontecimientos ciertos, experiencias humanas
universales de la temporalidad.
La constitución del discurso explicativo del historiador se basa en materiales distribuidos entre:
- Descripción
- Argumentación
- Generalidad
- Explicación.
Es una secuencia de argumentos, de vistas de la organización de una estructura explicativa explicita y
deben explicarse en leyes de carácter social; reconstruyendo la realidad social. Explicarla, argumentarla con
razón suficiente de él.
Se describe, se observa empíricamente y documentalmente y debe estructurarse secuencialmente.
LA ACCIÓN SOCIAL SEGÚN SUS TIEMPOS DIFERENCIALES
Los sucesos de los estados sociales que permiten hacer operativo el concepto de estado social
promovieron la historicidad del hombre. La expresión exacta de la historia es el discurso referencial. Si bien es
en S XX se intenta recrear la historia total, escrita de manera asertiva que expresa mediante características
determinadas:
1. Es discurso analítico que delimita y clarifica los espacios volviéndolos inteligibles.
2. Contiene narraciones, un método que explora la realidad temporal, describe averigua quién,
cómo, explica.
3. Da cuenta de la razón, resultante de acciones, generando un conjunto de proposiciones
demostrables, es decir, se transforma en un discurso de asertos sometidos a demostración.
Capitulo 7
EL MÉTODO DE LA HISTORIOGRÁFICA
22
Los Instrumentos del Análisis Histórico:
Las peculiaridades, los procedimientos y los problemas del método historiográfico tienen una doble
vertiente con respecto a las otras ciencias sociales: 1) Su método participa del método general del conocimiento
científico de lo social, con las salvedades sobre este lenguaje y su alcance; 2) Es también la traducción
especifica a una disciplina concreta de esos mismos caracteres generales.
Hay aspectos generales del método histórico y algunas peculiaridades muy especificas, por el cual
lo que es más es la naturaleza de las fuentes históricas.
1. El Marco de referencia: El Método de las Ciencias Sociales:
Se ha definido metodología como “el arte de aprender a descubrir y analizar los presupuestos y
procedimientos lógicos que se basa implícitamente la investigación”. Suele distinguirse en el tratamiento de
las cuestiones metodologías: a) una metodología descriptiva frente a; b) metodología normativa; c) metodología
general; d) frente a metodologías especiales; e) método científico general y; f) métodos científicos particulares.
En último extremo, el método es, desde luego, un conjunto de reglas de procedimiento, o principios
normativos para el trabajo científico pero que no agota, ni pueden pretender agotar, las posibilidades operativas
que todo proceso de conocimiento presenta. Más bien, el método es un regulador y un procedimiento corrector
del trabajo, cuando se describe un cierto método no se alude a un proceso secuencial real, a una secuencia de
operaciones obligatorias, sino más bien a una jerarquía de proposiciones en sentido lógico.
Las condiciones del método:
1). Todo método proviene de unos previos “presupuestos teóricos”; esto quiere decir: que la clave del
método científico se encuentra en la forma en que las verdades son “demostradas”, “justificadas”; porque no
existe una “lógica del descubrimiento”, es decir no hay un camino que lleve al descubrimiento científico.
2). Todo campo de estudio de la ciencia es, o tiene que ser, una realidad adecuadamente definible y
definida; o sea que aquellos 2paradigmas” que consiguen establecer un nuevo nivel en todos los conocimientos
referentes a un aspectos del mundo cambian a su vez las concepciones metodologiazas habituales en tal campo.
3). El método no se reduce con un mero catalogo de practicas para la descripción o la clasificación de
“hechos”. 4). La ciencia no termina, en una descripción de cosas, sino la definición de un lenguaje para
aprehenderlas de forma universalizada. 5) Las concepciones metodológicas no llevan nunca aparejadas el
uso de técnicas estrictamente definidas.
Sujeto y objeto en él método científico:
Como se ha señalado, un problema común cuando se habla de las pretensiones y dificultades del método
científico, es el de la objetividad.
Toda observación de hechos está dirigida y precedida por el pensamiento formal, por nociones y por
convenciones lingüísticas. Es decir, no hay observación de hechos sin hipótesis. Todos los hechos de
observación han de ser luego recopiladas y representados formalmente. La objetividad, es una
construcción, o como se podría decir más sencillamente: la objetividad no es cuestión de voluntad sino de
método…
Dos alternativas: deducción e inducción
La dicotomía más fuerte que se ha introducido de hecho entre las opciones metodologías que la ciencia
permite es la establecida entre el procedimiento deductivo y el procedimiento inductivo.
1). El procedimiento inductivo es aquel que parte de la existencia de hechos o realidades que presentan
homologáis, rasgos comunes, redundancias suficientes como para establecer que hay entre tales realidades,
hechos o fenómenos, relaciones discernibles y permanentes que pueden ser definidas. El paso crucial en la
explicación de los fenómenos a través del método inductivo es el de la predicción de la universalidad de un
comportamiento. El método inductivo, que fue propuesto y sostenido por ciertos lógicos y metodólogos del
siglo XIX como John Stuart Mill, la inducción supones que se poseen datos con anterioridad a la posesión
de principios.
2). El método deductivo de descubrimiento no parte de la observación y recopilación de los hechos, sino
de la predicación “hipotética” de que existen unas determinadas relaciones que han de ser contrastadas y
verificadas.
El positivismo lógico se ocupó largamente del método y de la explicación científica deductiva. (Hempel)
En realidad, este trabajo de Hempel es un alegato a favor del método hipotético- deductivo. La
experimentación, se emplea, no solo como métodos de contrastación sino también de descubrimiento.
El método en la ciencia social
Ha sido, sin duda, la diferencia sustancial entre los dos grandes campos de estudio, naturaleza y
sociedad. Los problemas del conocimiento social según el método científico se ha considerado que eran de un
23
doble carácter. Primeramente, de naturaleza ontológica. Luego vendrán otras dificultades como las de
naturaleza operativa, instrumental, de aplicación concreta de particularidades del método.
Un resumen de esas dificultades ontológicas, son las siguientes:
1). La intencionalidad del comportamiento humano.
2). La Historicidad de los fenómenos sociales que impide hablar de una verdadera redundancia de ellos,
la inmersión en la temporalidad que hace que la experiencia humana sea acumulativa, no repetitiva.
3). La complejidad de los fenómenos sociales en función del elevado numero de variables que en ellos
interviene y de la opacidad de las relaciones e influencias mutuas que estas variables presentan.
Además de estas dificultades de la naturaleza de lo humano, se añaden las dificultades epistemológicas y
metodologías, las cuales tenemos las siguientes diferencias:
a) Los derivados de la dificultad de observación: Granger ha dicho que las ciencias sociales
derivaban su primera dificultad metodología de la propia forma de observación.
b) Los derivados de la no- neutralidad del objeto de estudio de la ciencia social. El objeto que una
ciencia social trata no es neutro. Se ha destacado por los metodólogos las especiales dificultades
que presenta el hecho social, con respecto al cual ningún investigador puede tener una visión
“externa”. ¿Cómo podría el hombre ver la humanidad desde fuera? La ciencia social es un
pensamiento del hombre sobre sí mismo. Un pensamiento auto referente.
c) Los derivados de la problemática de la objetividad. Puesto que todos estamos implicados en la
vida social no es posible con respecto a ella una observación verdaderamente intersubjetiva,
“neutra”.
d) Los procesos de explicación y contrastación en las ciencias sociales son tan dificultosos que
algunos creen que tales ciencias nunca podrán dar verdaderas explicaciones y tampoco establecer
predicciones.
Conclusión: los fenómenos sociales nos llevan a decir se refieren a las dificultades “objetivas” y otras
son de índole “subjetivas”; otras son temporalidad, acumulación progresiva, no recurrencia o singularidad.
Tales dificultades afectarían, por una parte, a la cuestión de la observación y por a la de la verificación.
La verdadera relación que existe entre una gran capacidad para recoger datos sobre la vida social y una
capacidad más limitada de explicar todos los fenómenos de una forma teórica satisfactoria.
Existe por último, el problema más especifico de toda investigación científica de lo social: el de las
técnicas de trabajo científico. La experimentación, la formalización matemática, la medida, son buenos
ejemplos de esas dificultades genéricas bien conocidas para la ciencia social.
Las “operaciones lógicas” del método en la ciencia y en la ciencia social
Es evidente que en los procesos de observación –experimentación los mecanismos son, por lo general,
distintos. Hay ciencias que han de echar mano del recurso metodológico de la modelización como mecanismo
explicativo.
Las secuencias u operaciones lógicas del método
Entendemos aquí por operaciones lógicas de un método, o por los que atraviesa todo proceso de
conocimiento q1ue intenta descubrir relaciones reales entre los fenómenos o las leyes de su comportamiento,
que no son deducibles de la mera observación. El resultado de todo proceso de conocimiento sujeto a un
método es siempre, desde luego, una explicación. Una explicación que en su grado de mayor perfección es una
teoría. También el conocimiento común busca y da explicaciones; la cuestión está en la diferencia que existe
precisamente, entre las explicaciones de sentido común y las de las ciencias: una diferencia de método que se
traduce en el grado de fiabilidad del conocimiento adquirido.
En suma, hay operaciones cognoscitivas que podemos llamar “momentos lógicos”, fases, operaciones o
“contextos”.
Hipótesis previas en las que se fundamenta el origen de una investigación; la fijación de los problemas de
partida, las primeras explicaciones tentativas o los ensayos de explicación de ciertos fenómenos o anomalías es
el mayor grado de aproximación que las hipótesis alcanzan.
Observación o descripción sistemática, estadio ocupado por el análisis, clasificación, taxonomización,
definición, medida, etc.
Validación o contrastación; es el momento de poner a prueba las hipótesis previas, de verificar si la
explicación tentativa da cuenta de todos los hechos.
Explicación, o sea, la operación de formular definitivamente se expresa en forma de una proposición o
conjunto de ellas que pretenden establecer una o varias leyes, y que en su grado más acabado establece una
teoría. Pero en la ciencia jamás hay una contrastación definitiva.
La operación de las hipótesis previas
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El objeto de la investigación, como dice, Popper, no es tanto intentar confirmar este tipo de explicaciones
provisionales, las hipótesis, cuanto el de intentar desecharlas, rechazarlas, al probar que no resisten la
contrastación con los hechos. El caso es que sin hipótesis no se puede delimitar con claridad el campo de una
investigación y en consecuencia, no se puede diseñar correctamente. A la construcción de hipótesis cada vez
más afinadas contribuye, sin duda, el avance del trabajo de clasificación de los datos, es decir, la construcción
de taxonomías y tipologías.
La operación de la descripción y observación sistemática.
Existe una operación que es la de transformar observaciones, recuentos, mediciones de fenómenos o de
cosas, en datos que se relacionan con una cierta explicación o hipótesis, que la confirman o desconforman. El
método transforma los hechos en datos de un problema es, naturalmente, la primera operación crucial de una
investigación científica. La observación documental es propia de todas las ciencias sociales y es el primer
escalón de toda observación indirecta, mediata. El “documento” es siempre la huella de una acción humana y,
en ese sentido, se considera una observación secundaria. Existen muy diversos tipos de documentos: públicos y
privados, periódicos o no, escritos o en otros soportes, todos los cuales tienen sus técnicas peculiares de
explotación. La observación no se reduce al acopio, sino que incluye también las operaciones precisas para la
valoración de los datos en sí mismos, su previa definición, su clasificación y descripción.
La operación de validación o contrastación
El intento de “destruir hipótesis”, el proceso de la conjetura y la refutación del que habló Popper, o como
se lo ha llamado de ensayo y de error, es lo que lleva al método al momento de la contrastación o validación.
Para aceptar que una hipótesis explica realmente unos hechos es preciso contrastarla con la realidad empírica
para que quede validada. El proceso de validación, según Popper, es el de la falsación, la búsqueda de nuevos
hechos para intentar mostrar que la explicación, propuestazo puede dar cuenta de ellos.
En las ciencias sociales la contrastación o validación de las explicaciones tiene problemas adicionales. La
experimentación es la práctica metodología admitida en la ciencia que parte del momento de la observación y
que se convierte en el eje de la validación de las teorías o vale decir, de las hipótesis.
La “reflexividad” de la condición human hace que no haya ninguna experimentación de los
comportamientos que no genere una autoconciencia de ello y modifique la naturaleza del
comportamiento
La comparación, constituye también otro de los grandes recursos de las ciencias sociales
frente a las dificultades de la experimentación.
La operación de explicación
La operación de explicación es el resultado final de todo intento de conocimiento científico. Debemos
distinguir entre explicación e interpretación de una realidad y, es preciso establecer también cómo ambos
resultados se comportan a la hora de la validación de sus enunciados. Explicaciones que incluyan, en definitiva,
leyes universales o leyes probabilísticas controladas.
Método, prácticas y técnicas
En resumen: en la cuestión de los métodos de las ciencias sociales conviene establecer una clara jerarquía
de conceptos que debe reflejarse igualmente en el lenguaje. En términos solo muy genéricos puede hablarse de
un método científico, cuya multiplicidad de opciones es evidente y cuya dispersión también, pero que tiene una
única lógica de fondo. Distinción interna en el método general: método científico-natural y de un método
científico-social, en función de las diversas complejidades del objeto, el mundo humano y el mundo no
humano, y de la propia perfección de las explicaciones de su objeto que las diversas ciencias son hoy capaces
de dar.
2. La naturaleza del método científico:
El método historiográfico es una parte del método científico –social, por otra, reconstruir la historia,
reconstruir ciertas historias particulares, es, a su vez, una de las alternativas metodologías de las practicas, de
las que hemos hablado antes, con las que cuenta el conjunto de las ciencias sociales.
Lo genérico y lo específico en el método historiográfico
Si la historiográfica puede establecer con claridad que existe un objeto histórico, de ello debe inferirse
que existe también un método capaz de investigarlo. El método historiográfico, tiene una parte genérica que
coincide con el método de la ciencia social en general. El método historiográfico tiene de genérico lo
siguiente:
1). Que es captación de sociedades, de sistemas,. El “evento” es una “manifestación de estructura”.
2). Que no es simplemente una ciencia del comportamiento humano, sino de las estructuras que se crean,
o se destruyen, más allá de las intenciones de la acción humana.
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3). Que hay un método especifico de la historiografía, pero no sui generis. El método historiográfico tiene
de específico lo siguiente:
a). que el tiempo, la temporalidad, el cambio, es el determinante, el condicionante esencial de su
investigación;
b). que para poder hablar de regularidades, la historiografía tendría que proceder siempre a través del
establecimiento de claras tipologías entre lo “hechos históricos”, por la inespecificidad;
c). que la descripción ocupa en el método histórico un lugar de gran relieve.
Objetivos e instrumentos en el método historiográfico
Sus objetivos son:
1). El objeto histórico tiene, por definición, como determinación intrínseca la temporalidad. Por ello, el
método histórico no puede hacer abstracción jamás del comportamiento temporal- secuencial de los fenómenos
sociales.
2). El estudio de la historia tiene, como su objeto teórico preciso, la consideración de la historicidad.
3). Otro de los problemas máximos del método historiográfico es la fijación de lo que debe entenderse, en
el plano teórico y, por consiguiente, en sus consecuencias metodologías, por singularidad del devenir histórico.
La singularidad de los fenómenos y los estados en el devenir humano constituye, sin embargo, una cuestión que
se presta a interpretaciones muy diversas.
4). La singularidad del devenir se acompaña de la generalidad de lo histórico como cualidad de las cosa.
Todo es histórico, todo está afectado por el tiempo y en sentido absoluto ontológico, todos los hechos que
afectan al hombre son objeto de la historiográfica.
Sus instrumentos son:
1). Siendo lo histórico el resultado del comportamiento de los fenómenos sociales en el tiempo, el
material empírico sobre el que la historiografía trabaja consiste en una proporción muy alta, en restos. Los
documentos históricos pertenecen por lo general a esa categoría de cosas. A la inmensa mayoría de los
fenómenos que conforman la historia los conocemos por las huellas que han dejado, puesto, que se han
producido en un tiempo anterior al nuestro.
2). El método de la historiográfica tiene una orientación esencial que es la comparativa. Y ello en un
doble sentido: la comparación entre procesos simultáneos que se producen en ámbitos diversos, pero también la
comparación sucesiva, la comparación entre lo anterior y lo posterior. El historiador se propone en última
instancia es definir estados sociales y compararlos, analizar esencialmente el cambio.
3). El método histórico capta su objeto a través de conceptualizaciones sobre los colectivos pero también
sobre los individuos. Las acciones de los individuos no explican la historia, pero en absoluto puede marginarse
su papel. El método histórico debe buscar los colectivos sin olvidar a los individuos.
4). El método histórico es esencialmente globalizante.
5). Lo que sabemos de la historia es necesariamente es una visión desde el presente. Independientemente
de las implicaciones epistemológicas de esta situación, desde el punto de vista del método hay que decir que la
historiográfica no puede nunca pretender que la historia que podemos conocer es el legado de todo el pasado
del hombre.
En resumen: el método historiográfico tiene, como caracterización de su procedimiento, al menos tres
peculiaridades distintivas:
a). Su tratamiento de una realidad prácticamente siempre mediata (restos);
b) Su necesidad de capaz siempre el proceso (diacronía);
c) Su necesidad de globalización (inespecificidad de lo histórico).
El método historiográfico debe conjugar tres problemas importantes: a). Su escaso nivel de formalización
metodológica, b). Los escasos instrumentos teóricos y técnicos de que dispone para la aprehensión de una
realidad con muchas variables implicadas, c). El problema siempre presente de la necesaria articulación entre el
análisis de las estructuras y el acontecimiento, y entre lo sistemático y lo secuencial.
La comparación en el método historiográfico
La investigación de la historia es siempre en algún sentido comparativa, al menos en una comparación
que podríamos llamar “diacrónica”. La comparación puede dar cuenta de importantes procesos de
diferenciación y también de lo contrario de desdiferenciación, cosas ambas de importancia obvia en la
complejidad creciente de las sociedades.
CAP. VIII
EL PROCESO METODOLÓGICO Y LA DOCUMENTACIÓN HISTÓRICA
El diseño de investigación:
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Tradicional: es descriptivo, narrativo, sintético, ordenado, explicativo, que tendía a la recolección de
hechos, archivístico y a la construcción del relato secuencial, cronológico, lo cual se ha mantenido en el tiempo
de una manera u otra.
La investigación histórica nace de un:
Tema, se enlaza un procedimiento y se establece un diseño como guía del trabajo. Se planifica
atendiendo a tres niveles: el que conoce, como conoce, comprobación del conocimiento. Se establecen límites
cronológicos, de inteligibilidad, el carácter sistémico o individualidad de los temas. Se debe tener en cuenta los
nuevos temas y las investigaciones de los viejos temas. Y se debe dejar en claro: secuencia temporal, espacio o
territorio (región, departamento, país), espacio socio histórico (carácter instituciones, intelectualidad, etc.),
sociedad global, fenómenos socio históricos particulares.
Los sistemas globales o subsistemas de fenómenos particulares conforman realidades que adquieren
carácter de inteligibilidad de una realidad superior tenida como marco de referencia en el proceso
metodológico. También surgen durante la investigación sistemas emergentes o con propiedades de emergentes
(Bunge)
El espacio, el tiempo y la globalidad se conjugan en las:
- Historias territoriales: son aquellas que adoptan un enfoque determinado por el
espacio de desarrollo de un fenómeno socio histórico.
- Historias sistémicas: analizan fenómenos particulares atendiendo a la naturaleza
misma del fenómeno en función del cual habrá de establecerse su marco cronológico y
espacial.
- Historias cronológicas: son las determinas por el lapso cronológico.
- La historia general es un trabajo de síntesis de la histórica que pretende dar cuenta de
las determinaciones totales de un fenómeno histórico al que se accederá desde el
conjunto de esas perspectivas.
- La investigación monográfica tiene a su vez dos orientaciones básicas distintas:
Historias temáticas que corresponde también a las habituales especializaciones
historiográficas de acuerdo alas especializaciones de las ciencias sociales en el estudio de las
sociedades: la historia política, económica, social, cultural y demás subespecializaciones.
Historia territorial que representa el intento de globalización del proceso histórico sobre un
determinado territorio.
A estas características se suman las modas, convenciones, escuelas o intereses académicos en las
orientaciones de la investigación en general.
Es importante tener en clara y definir la orientación de la investigación, evitar la dispersión de las
fuentes u otras cuestiones que emergen; es cierto que a veces en una investigación se parte de un indicio, de una
huella, de sospechas, y el definir que se tratará proveerá de la oportunidad de seguir un camino lineal y
adecuado a las necesidades de la investigación. De ello surgirán las primeras presunciones explicativas, pues no
hay desarrollo metodológico sino dentro de un aparato explicativo de suficiente valor teórico.
Sin una teoría orientadora es posible investigar pero muy difícil se la podrá explicar. Geerz, indica que
“todo proceso metodológico se da en el seno de un marco teórico, de unas concepciones globales sobre lo
social histórico. Un fenómeno es identificado desde el momento en que puede ser aislado de otros, al
menos mentalmente, puede delimitarse sus contornos y puede esbozarse una explicación de él”. El
acontecimiento, la anomalía puede ser visible si se identifica lo suficiente lo que existe en el fenómeno, dentro
de un cúmulo de ideas previas, en contraste con lo que podemos percibir de la anomalía; describirla como parte
real de la investigación histórica. Construir hipótesis que va ligada a la formulación de las preguntas y que hace
necesaria desde que se reúnen hechos pertinentes en el fenómeno que se investiga.
El ideal de la ciencia es que una hipótesis no sea más que in instrumento que nos permite ir
coleccionando datos que orienta la búsqueda de nuevas evidencias empíricas, que ilumina la lectura de los
documentos o determina las preguntas a hacer a las fuentes.
Rara vez una primera hipótesis explicativa de un problema, fenómeno o grupo de fenómenos, en
cualquier ciencia y también es la historiografía pervive a lo largo de una investigación. Investigar es justamente
ir destruyendo esas hipótesis primeras, cambiar orientaciones, rumbos, en búsqueda de nuevas realidades y/o
verdades.
La identificación del producto de la historiografía con el relato es y ha sido uno de los mayores
obstáculos `para estableces en el seno de la disciplina un corpus metodológico mejor articulado.
La observación histórica propicia el conocimiento a través de:
1. Las fuentes que son siempre mediatas
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2. Comportamientos singulares de sistemas regulares
3. Realidades de extrema complejidad
Por lo tanto los testimonios históricos son observables, son recopilables, acumulables, tratables
sistemáticamente desde una definición previa estricta de una tipología de los hechos que estábamos buscando.
Por ello las fuentes no son construidas, el historiador debe valerse de las que existen, excepto las de los
testimonios orales. Pero siempre debe tenerse en cuenta la relación información y explicación de un fenómeno
o de un proceso; cuando se trata de continuar con la aportación de hechos redundantes, tal información no
enriquece el conocimiento en curso de la investigación está detiene cualitativamente la misma.
Pero el problema es, ¿Cómo representar un texto ¿ el discurso es por definición secuencial, los niveles
de actividad van enlazados sistémica mente, son sincrónicos, articulan la mecánica social y actúan de forma
absolutamente interrelacionada, circular que están codeterminadas: economía , dinámica de población, grupos
sociales, ejercicio del poder, y la denominación, creación ideológica, ecológica, equipamiento material,
producción intelectual, no meros estratos descriptibles y separados en la realidad sino que tienen mucho de
abstracciones metodológicas que para entender la realidad aplicamos a su estudio.
La argumentación debe estar sujeto, por lo tanto, a una lógica estricta. Lo que define a l a historicidad
propia de una situación e s alguna variable especialmente significativa; el historiador es quién construye su
producto; hay que tener cuidado con el relativismo histórico, un mismo conjunto de datos puede satisfacer
distintas explicaciones, un conjunto de fenómenos puede ser explicado de diversas maneras, sin que se pueda
decir que ninguna de las explicaciones son falaces, existen explicaciones mejores que otras, así como
investigaciones, no hay ningún proceso histórico que no sea objeto de controversia en sus interpretaciones.
El conocimiento histórico como cualquier otro se construye con información y conceptos, con
observación y con pensamiento forma, estando ambas cosas ligadas dialécticamente.
LAS FUENTES
Es la información historiográfica o informaciones primarias, los testimonio, los materiales de
observación a partir de los cuales el historiador establece la síntesis histórica.
Tiene dos momentos en cuanto a su relación con la investigación:
1. La definición del asunto a investigar
2. La búsqueda de las fuentes de información.
Las características de los objetivos, la necesidad y las técnicas de la crítica de las fuentes, la
conceptualización de las disciplinas auxiliares que han sido el apoyo tradicional del historiador para la
interpretación de las fuentes, han cambiado radicalmente: las fuentes de la historia y sus criticas como origen de
toda investigación, la distinción entre fuentes primarias y secundarias; la concepción tradicional de las ciencias
auxiliares de la historia ha cambiado y por ende muchos parámetros.
El análisis documental es de gran relevancia a pesar del paso del tiempo, pero debe tenerse en cuenta la
inferencia desde los resto o huellas, la información histórica que genera, dad la extraordinaria heterogeneidad
de las fuentes, la búsqueda y tratamiento de las fuentes esta absolutamente ligada a la adecuación de las
hipótesis pues las fuentes mismas pueden distorsionar la realidad y por ello deben ser depuradas mediante
técnicas de análisis de la adecuación de las mismas.
El análisis documental podría ser definido ya como el conjunto de principios y de operaciones técnicas
que permiten establecer la fiabilidad y adecuación de cierto tipo de informaciones para el estudio y explicación
de un determinado proceso histórico. La evaluación, o la clásica crítica externa del contenido, el mensaje, el
análisis mismo de la información contenida; así como la utilización de las disciplinas auxiliares como la:
paleografía, diplomática, epigrafía, numismática, sigilografía, etc. Esta adecuación que daría lugar a su
fiabilidad se basaría en:
Autenticidad de las técnicas de datación, estratificación, comprobaciones explícitas, etc.
Técnicas lingüísticas: lexicografía, análisis del estado de la lengua, erudición literaria.
Análisis de la historia de las fuentes.
Depuración de información: coherencia interna de las fuentes, rastreo de interpolaciones;
comprobación externa de la información; investigación por encuesta do cuestionarios
comparativos.
Contextualización: técnicas de clasificación documental, análisis de series o familias de
documentos; comparación de fuentes diversas.
Son fuentes adecuadas a un tema aquella conjuntos documentales capaces de responder a mayor número
de preguntas, con menos problemas de fiabilidad, de menos equivocidad o mejor adaptación a los fines de la
investigación y susceptibles de usos más o menos cómodos; es decir se relaciona con la necesaria cantidad de
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información para poder decir que un problema es resoluble y la necesaria variedad de información que permita
dar generalidad a las respuestas.
Cantidad de información precisa: variedad de soportes y los contenidos.
Recopilación documental: acopio exhaustivo de fuentes, búsqueda de fuentes contrastables y
comparables.; posibilidad de análisis de tales fuentes.
Selección: jerarquización de las fuentes; confrontación con las primeras presuposiciones; nuevas
búsquedas en función del resultado de las confrontaciones.
Cap. IX
La Investigación Histórica: Trabajos preparatorios
1. Introducción:
Este discurso se refiere a un método entendido en un sentido restringido, que comprende el conjunto de
las técnicas de trabajo de la investigación histórica, por eso Bourde y Martín apuntan que contiene dos cosas:
primero, un conjunto de habilidades artesanales, codificadas y convertidas en preceptos; segundo, enumera las
operaciones analíticas fundamentales de la labor sobre las fuentes historiográficas, a saber: establecer los
hechos, relacionarlos, reagruparlos, interpretarlos, en pocas palabras, siempre habrá cabida para la imaginación
y la originalidad de cada investigador.
2. Proceso y proyecto de Investigación:
Cuando hablamos de investigación se debe distinguir entre el proceso de una investigación y el proyecto
estricto para llevar a cabo la exploración de un tema determinado. El proceso de investigación es por un lado,
una actividad social, una rutina y una exigencia académica; pero por otro, la investigación histórica es el
proceso de toda una vida, la consagración al estudio de un tema que convoca al historiador, el tema de su vida.
Thulliard y Thulard dicen que la investigación histórica es una actividad intelectual esencialmente individual,
solitaria, no gregaria: “La soledad es un mal necesario del historiador”, en efecto, el historiador se encuentra
solo frente a sus materiales, sus documentos y sus fichas. El proceso de la investigación histórica es, algo
mucho más vasto que un “proyecto”, porque puede comprender muchos proyectos sucesivos en apariencia
inconexos, pero que el investigador debe cuidar de mantener unidos entre sí.
3. Los pasos metodológicos o reglas de trabajo:
Las “reglas” o pasos metodológicos que según Langlois y Seignobos, se deben seguir y a las que también
se suele llamar etapas, son básicamente cuatro:
1. Heurística (búsqueda de las fuentes)
2. Conocimiento previo de disciplinas auxiliares (entre las que enumeran: diplomática, numismática,
filología, sigilografía, paleografía, criptografía, epigrafía, genealogía, heráldica, cronología, etc.). Otros
conocimientos previos (economía, antropología, sociología, etc.)
3. Operaciones analíticas: Conocidas como Critica de las Fuentes, que se divide en dos operaciones:
A). Critica externa de los documentos, que se subdivide en dos: a) de procedencia (autor, fecha, lugar). b) de
restitución (forma primera de quitar interpolaciones). B). Critica interna (de contenido especifico). La primera
es la denominada crítica de autenticidad, la segunda de veracidad.
4. Operaciones sintéticas: Con lo que aluden, al proceso de construcción del relato historiográfico, de
elaboración de la narrativa, y el análisis de la documentación para establecer los acontecimientos históricos,
relacionarlos, interpretar un periodo o proceso, exponerlo. Langlois y Seignobos, clasifican “la masa
heterogénea” de hechos en categorías tales como seres vivos y objetos, acciones humanas y palabras, motivos y
concepciones; luego su agrupación en lo que llaman “cuadros” de condiciones materiales, de hábitos
intelectuales, de costumbres, de instituciones según sus relaciones.
Con el tiempo la labor de otros historiadores refundieron todo esto en otro esquema, donde los pasos
esenciales de los viejos manuales se ven “reprogramados” en una secuencia distinta:
1. Planteamiento del problema: (Elección y delimitación del tema).
2. Construcción del marco teórico: (Que supone la tarea de las lecturas previas de Langlois y
Seignobos).
3. Diseño del proyecto: (Que implica la redacción concreta de un informe o memorando
conteniendo la descripción de lo que se propone estudiar: el qué, el cómo, y el dónde y también el para qué).
4. Recolección de Datos: (El capitulo más gris, más esforzado, pero el más apasionante, para
quien gusta de la investigación histórica. El “alma”, el eje, el centro de gravedad del trabajo histórico. Pucci lo
denomina a esto como la etapa de “observación y registro documental”.
5. Análisis y procesamiento de los datos: (La denominada critica).
6. Síntesis y redacción.
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Estos pasos metodológicos conforman el esqueleto de cualquier proyecto de investigación: “el protocolo de
investigación”, la declaración o exposición de las secuencias lógicas, esquematizadas a un nivel que conlleva
siempre el peligro de la rigidez, pero que indican un cierto camino que es preciso recorrer, el mínimo de
operaciones intelectuales a cumplir. Indican qué, pero no el cómo: porque el contenido específico varía según el
enfoque (la teoría), la índole del tema, la naturaleza de las fuentes, y las inclinaciones y las dotes de cada
investigador, el ya mencionado “factor personal”
4. El tema o problema: elección y delimitación:
El tema de investigación puede provenir de una elección libre o de una imposición sobre el investigador.
Ruth Sautu en su Manual de metodología, “La justificación de un tema-problema puede basarse en: su
vinculación con un programa de investigación existente; o porque responde a las necesidades de un instituto u
organismo; o porque una organización lo ha solicitado.”
Factores a tener en cuenta en la elección:
la “tasa de innovación”: lo que debe entenderse en dos sentidos: el mejor tema es un tema de
inexplorado, pero también hay innovación cuando se revisita un tema con una perspectiva distinta, innovadora.
el interés y el placer: atender a las predicciones personales, huir del tedio.
la factibilidad: disponibilidad de tiempo, disponibilidad de fuentes (existencia y capacidad de
acceso).
mantenerse férreamente apegado al tema: la disciplina personal es necesaria para mantenerse
firme en el propósito, centrado en el objetivo, con la conciencia de que el tema que se está trabajando es para un
fin limitado de hoy.
Delimitación:
Esto nos conduce al problema de la delimitación: un tema debe ser definido, precisado, lo que significa
delimitarlo en dos sentidos: limites de género (o especialidad) y limites espaciales y cronológicos. Litton
Strachey, decía que el historiador necesita de la ignorancia, la “sabia ignorancia”, que recorta y acota el
cambio de estudio. Jean Guitton, observa que una “disposición previa” es que “Todo el método consiste en el
orden y la disposición de aquello hacia lo que hay que dirigir la punta de la mente para percibir alguna
verdad”.
5. Trabajos preliminares: lecturas preparatorias:
Digamos que una vez definido y delimitado el tema, nunca debe uno precipitarse sobre los archivos y los
documentos primarios sin antes practicar las “lecturas preparatorias”, que no ya “las primeras lecturas”, puesto
que ahora se trata de un recorrido mucho más exhaustivo. Es preciso, impregnarse de un periodo, de un
tema, leer mucho al costado del tema escogido. Estas lecturas “paralelas” juegan un rol muy importante,
porque proporcionan temas de reflexión, pistas para la investigación, para cuya selección conviene tener en
cuenta lo siguiente:
1. La necesidad de conocer los aspectos actuales del problema que se va a estudiar, porque el va
y viene entre el pasado y el presente enrique la “grilla” de cuestiones.
2. La importancia del análisis comparativo. Si tratamos un tema de historia local o regional, o
nacional siempre tenemos una escala mayor en el tratamiento del mismo.
3. La necesidad de contextualizar, de “impregnarse” del periodo a estudiar, hay que leer mucho
sobre el tema: novelas, memorias, correspondencia, prensa.
Ahora bien, el auténtico investigador no puede conocer cosas, y de hecho debe esforzarse por poseer esos
conocimientos previos hasta un máximo.
6. La teoría en la labor historiográfica:
El primer paso es la construcción de un “marco teórico”, es decir, investigación documental. La
erudición adecuada es la investigación de primera mano: la obra de historia que se construye solamente a base
de mucho trabajo, mucha buena fe, absoluta escrupulosidad con los datos. Este es el único género que merece el
nombre de investigación histórica.
Lo que deseo subrayar, es que la teoría, o el “marco teórico” que organiza la producción de
conocimiento histórico no debe considerarse jamás como una formula mágica de la cual disponemos antes de
ponernos a investigar: se nutre, se formula, se corrige, se adapta y se reformula una y otra vez en el proceso
mismo de la investigación, en la relación del historiador con su material.
7. El estado de la cuestión como “marco teórico” de la investigación histórica:
Una investigación se inicia, señala Sautu, con “lo que los investigadores ya saben acerca de los temas que
elegimos (y sobre temas relacionados)”. “Experiencia, lecturas y reflexión sobre el tema son guiadas por un
conjunto de preguntas acerca de la naturaleza de lo que se desea investigar y la manera de abordarlo, tomando
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en cuenta lo que otros hicieron antes que nosotros, mirando al mundo empírico y preguntándose acerca de las
posibilidades y los medios para acceder a él.”
Ahora bien, tenemos los siguientes pasos:
1. Para investigar un tema, debemos reunir el conocimiento ya disponible sobre el mismo para
detectar el o los problemas que ha dejado sin resolver la investigación pasada. Esto es lo que llamamos trazar
un “estado de la cuestión”.
2. Pero al trazarlo, es porque también disponemos del conocimiento mínimo necesario para formular
hipótesis, o soluciones tentativas, que deben comprender los medios y las fuentes de observación para poner a
prueba esa hipótesis. El polo “conocimiento” es el terreno ya explorado por otros, que no podemos ignorar, el
polo de la “ignorancia” es aquel el que nos proponemos avanzar.
Tal es la razón por la cual, si concebimos un proyecto en su secuencia lógica, el estado de la cuestión
constituye el paso previo a la formulación de lo que en los llamados “protocolos” de investigación suele
denominarse hipótesis de trabajo, pero que Pucci, prefiere denominar como el cuestionario del historiador.
8. El cuestionario del historiador: interrogantes e hipótesis:
De manera que si hemos procedido adecuadamente, una vez que hemos “barrido” con la historiográfica de
un tema, hemos resumido sus tesis, hemos trazado el balance de sus aciertos y errores, entonces estamos en
condiciones de elaborar nuestro cuestionario, de formular la batería de preguntas y de respuestas provisionales
sobre el tema, con los que pensamos sumergirnos en la masa documental para iniciar su registro. Por cierto que
el historiador encara su material empírico, con preguntas y por lo tanto con hipótesis, vale decir, con respuestas
tentativas.
En resumen: el historiador debe sumirse en su material con cierta “divina inconsciencia”, en esa
condición de “no entendimiento” que señalaba Guinzburg, o sea dejarlo fluir. De manera que los hechos “no
hablan”, pero las fuentes sí que “nos hablan”, y hay que saberlas escucharlas, para después ensayar su
interpretación.
Metodología de la investigación Histórica (Roberto Pucci)
LAS TÉCNICAS
Las técnicas no son sino las operaciones que el investigador realiza para transformar los hechos en datos. Sus
características: las técnicas cualitativas son aquellas que trabajan con datos no expresables en forma numérica;
es decir con conceptos agrupables en clases pero no susceptibles de adquirir valores mensurables
numéricamente.
Las técnicas cuantitativas son aquellas que operan con conceptos susceptibles de tomar diversos valores o
magnitudes que se pueden expresar como series numéricas
Técnicas De observación:
1. Técnicas de observación directas: serían aquellas de las que en líneas generales podemos decir que
construyen ellas mismas los documentos. Son las técnicas de muestreo, entrevista, encuesta,, test,
observación participante o la más moderna intervención sociológicas. Y se pueden agrupar en doble
título: observación directa extensiva o la intensiva (test, entrevista, observ. Participante) según el mayor
o menor grado de intervención del investigador o de la menor o mayor preparación del a
documentación.
La observación histórica como investigación y registro del material documental:
Que la observación histórica comparte con otras el rasgo de una limitación, una carencia, es algo
generalmente admitido. Esa carencia consiste en que se encuentra fatalmente reducida a “observar” por medio
de los testimonios del pasado. El Historiador no “ve” nunca, directamente, su objeto, ni puede experimentar. De
allí que Guinzburg propusiera calificar al método de la historia con el nombre de paradigma indiciario. “el
saber del historiador, como el del medico, es indirecto, basado en signos y vestigios de indicios, conjetural.
Conceptos:
Indiciario: proviene de que, forzosamente condenado a contar con fragmentos de una escena, el
historiador ensaya su reconstrucción completa “rellenando” las piezas que faltan por medio de injerencias y de
su imaginación razonada.
Carácter Indirecto: Esto no podría ser de otro modo, porque se ocupa de un objeto que, en su mayor
parte, ya no existe: el pasado. No hay medio de conocer lo que ya no existe como no sea por los indicios o las
huellas que dejó tras de sí, ya que sufren por la falta de documentación, de indicios y de vestigios
razonablemente suficientes como para elaborar una descripción aceptablemente sólida.
Conjetural: mediante una lucha esforzada e imaginativa, con el fin de ampliar todo lo que se pueda la
base “documental” de sus interpretaciones.
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Observación histórica: digámoslo de una vez, cosiste en la tarea de investigar documentadamente el
pasado: “observar Históricamente” es documentarse, donde “documento” comprende desde los textos hasta los
“vestigios” de indicios (Guinzburg).
Observación: en la historiográfica contemporánea: postula la posibilidad de un registro de los hechos
del mundo como acto cognoscitivo distinto y separado de su pura interpretación.
4. La recolección de datos: El inventario del Historiador:
Si la observación histórica es, una observación de documentos y de fuentes testimoniales e indiciarias de
todo tipo acerca del pasado, el historiador es un “Oficio” de artesano cuya principal habilidad se orienta a la
búsqueda y la interpretación de esos testimonios, huellas e indicios de “lo que fue”. El trabajo de investigación
de esas fuentes, comienzan por la realización de su inventario, que es un recuento lo más completo y puntilloso
posible de todas las fuentes potenciales de información sobre el tema que nos interesa.
Un buen inventario decide acerca del plan de trabajo y en ocasiones del contenido de nuestra
investigación: porque el estado de esas fuentes, así como su abundancia o escasez, pueden decidirnos a una
reorientación de los intereses de la pesquisa. Pucci nos propone un orden de consultas, según las siguientes
pautas:
1. Tener en cuenta los trabajos clásicos, lo son, por la solidez de su manejo de fuentes, por la
influencia que tuvieron o tienen, elegancia al escribir.
2. Los trabajos de naturaleza parcial, que toman aspectos específicos o secundarios, pero que tienen
que ver con nuestro tema. Ej. Biografías de personas, estudios de casos sectoriales, provinciales, nacionales,
etc.
3. Los trabajos que, aunque controversiales, aportan una lectura original, o discordante, que invitan a
la revisión.
4. Los trabajos que valen por su aporte testimonial, o por la información anecdótica que contienen, o
porque son fruto de alguna experiencia personal y vital de su autor, que aportan comprensión al problema que
nos interesa.
Y por fin los materiales (y en todos los casos estoy aludiendo a libros, obras de historia general en varios
volúmenes o en un solo, pero también a la producción académica volcada en revistas seriadas y
publicaciones especiales), en cuanto representan una cierta producción inscripta en una escuela
historiográfica, o en una ideología determinada, sea de derecha o de izquierda, pero inscripta en una escuela
de interpretación que me interese refutar, corroborar, o simplemente discutir.
Las Fuentes
1. Introducción:
El centro de gravedad del trabajo de investigación histórica se halla en el trabajo sobre las fuentes
documentales. “Se define epistemológicamente como la observación histórica, y se traduce en la practica
de la búsqueda, clasificación, critica y relevamiento documental”.
La palabra “Fact” alude a dos acepciones distintas, que en materia de conocimiento histórico o de otro
tipo debemos distinguir: “una cosa son los hechos”, lo “que efectivamente ocurrió” y otra “es lo que sabemos o
podemos llegar a saber acerca de lo que ocurrió”. Se recolectan e interpretan datos acerca de eso que se llama
“hechos, pero nunca los hechos mismos”. El paradigma del conocimiento histórico es un paradigma evidencial:
se funda en las pruebas más sólidas que podamos obtener en las fuentes, las que, fuera del campo de ciertos
hechos discretos (nacimientos, muerte de alguien, ciertos actos de gobierno, etc.), raramente son evidencias
“claras y manifiestas “, en el sentido de ser definitivas. “Las fuentes no son fuentes de información muy rica
o muy pobre”. “La información está en las fuentes, o no está, en ningún caso el historiador puede
inventar la información acerca del pasado”.
Foucault y Barthes acusan al historiador de practicar un “fetichismo de los documentos” o “un culto
del archivo”. Edward Carr dice “los documentos eran el Arca de la Alianza en el templo de los hechos, el
peligro mayor que acecha a la construcción del saber histórico es el desprecio de las evidencias cuando éstas
refutan la tesis que se quiere defender.
3. La división fundamental: fuentes primarias y secundarias:
Reiteramos que el único modo por el cual podemos adquirir conocimiento acerca del pasado es por medio
del análisis de las reliquias y trazos (huellas, vestigios y registros) dejados por las sociedades del pasado. Y esas
reliquias y trazos sólo se encuentran en lo que llamamos fuentes primarias; éstas constituyen la “materia
prima” básica del historiador (Marwich).
Las fuentes primarias son aquellas creadas dentro del periodo estudiado; estas son:
1) Documentos de registro: o sea documentos administrativos que comprenden desde las actas
parlamentarias hasta los registros policiales, pasando por todo el registro estadístico que levantan los
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estados modernos; 2) Investigaciones e informes oficiales, de tipo ministerial, parlamentario; 3) las
crónicas medievales como las de conquistadores; 4) Fuentes familiares y personales: memorias, cartas,
diarios; etc.; 5) Documentos “polémicos” o “exhortativos”: panfletos, sermones, manifiestos políticos,
etc.; 6) Folklore, estudio de costumbres. 7) Guías geográficas: de provincias y compilaciones de leyes
y ordenanzas; 8) Periódicos, diarios, semanarios, historietas, etc.; 9) Arqueología y arqueología
industrial y urbana, artefactos físicos: lo que podemos denominar como “historia en el terreno”. No
empleadas usualmente por los historiadores, pero de gran importancia; 10) Fuentes literarias y
artísticas; 11) Fuentes procesadas: paleontología, serología, fotografía aérea, etc.; 12) Historia oral:
testimonio oral de recuerdos personales registrados por cintas grabadas o fílmicas o en forma
manuscrita; 13) Costumbres, comportamientos, procesos técnicos.
fuentes secundarias son aquellas producidas después, por historiadores, estudiosos u
observadores que estudian el periodo mas temprano y hacen uso de las fuentes primarias creadas
dentro del mismo. Se dividen en trabajo de investigación primaria: artículos de revista o
monografías; y los trabajos de corte general de libros de texto: que sintetizan y divulgan el saber
de los especialistas; a su vez éstos últimos se subdividen en: de alta calidad: investigación original
y los libros de textos comunes. Si no nos gusta ésta clasificación; Pucci agrega a la documentación
oficial y de registro, la “documentación judicial” ya que intervienen el ciudadano común, los
litigantes, los testimoniales, los abogados de las partes, etc.
En la historia contemporánea, ha habido una creciente inflación de las fuentes históricas, debido a los
siguientes factores: a) que los productores de las fuentes se han multiplicado de unos centenares a 6000
millones en la actualidad; b) que la proporción de alfabetizados creció; c) que la cultura es documentalista: los
estados, las instituciones, los grupos sociales, las familias, etc. d) Nuevas técnicas han dado lugar a tipos de
fuentes: periodísticas, fotografías, cine, radio, registro sonoro e información digital.
5. Las Fuentes, medio y objeto de investigación:
“No hay fuente desinteresada”: Toda fuente en mayor o menor medida, favorece o no el descubrimiento
de aquello que sospechamos ocultado. Los consejos de Santoro son completamente aplicables a la
investigación histórica: 1) En lo que a fuentes de información se refiere, debe leer siempre críticamente,
comprobar, chequear, y cruzar datos. 2) El periodista de investigación debe dudar de los políticos, debemos
recordar que el historiador trabaja con fuentes producidas por los políticos del pasado; 3) Dudemos de los
historiadores, ya que el saber histórico, es un saber provisorio, sujeto a modas y preferencias intelectuales, a las
presiones del contexto, y por lo tanto cargado de errores y de subjetividad.
El Inventario de las Fuentes
1. El libro y las fuentes periodísticas:
Ahora veremos las características de dos fuentes documentales primordiales en la cultura: el periodismo y
el libro cono fuente de información.
Existe una cierta idea de que, de toda la gama de fuentes con la que cuenta el historiador, la prensa es una
de las más despreciables, porque constituirá una fuente partidista, interesada y por lo tanto “subjetiva”, en el
sentido de que responde a intereses ya sea de grupos económicos, políticos o culturales, y además otro
problema de la prensa es que, directamente, miente, practica la distorsión de los hechos, o su omisión, o su
invención. Hay que señalar que debemos evitar caer en el fetichismo de la “antiprensa”, con esto quiere decir
que sí todas las fuentes pueden contener información errónea, parcial o deliberadamente falsificada, la
información de la prensa es la que más expuesta se encuentra a contestación, corrección, y develamiento de su
falsedad o de sus errores, sean éstos, involuntarios o deliberados. La prensa es objeto de dudas que no siempre
dedicamos a la letra impresa bajo la forma de libro, ya que esos errores en los libros se deslizan y se reiteran
porque, a diferencia de muchas revistas y periódicos, los libros no son testeados de manera sistemática ,
mientras que los lectores imaginan que “hay alguien” particularmente las casas editoras, que cuentan con vastos
y complejos equipos eruditos que se abocan permanente al cuidado de la corrección, la exactitud y la seriedad
“científica” de lo que editan.
En conclusión: Pucci nos da el siguiente consejo: es que todo lector hará muy bien en modificar sus
expectativas, y leer los libros de la misma manera en que lee los periódicos, las revistas o las
denominadas fuentes primarias: con una saludable dosis de escepticismo.
2. El control de la producción historiográfica:
¿Y qué ocurre con el caso de los libros de historia? El “control” de veracidad, honestidad y manejo
apropiado de las fuentes corre por cuenta de la academia, vago nombre para describir el mecanismo de
congresos y jornada, y ese ambiguo juego de intercambio critico propio del sistema de ediciones, referatos y
reseñas.
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El caso conocido como “el affaire Abraham”, relatado por Evans en su Defense of History, ocurrido en el
seno de la academia historiográfica norteamericana, describe una experiencia reveladora en muchos aspectos:
1) El affaire, plantea una serie de cuestiones, además del tópico central en torno a la ética
profesional que cada individuo posee. Una primera es la de las relaciones entre una visión marxista y otra no
marxista de la historia, es decir, del papel de la ideología en la construcción de conocimiento, y la obsesión por
demostrar una “tesis” elaborada ya antes de iniciar una investigación.
2) El segundo tema emergente es el de la relación entre los datos de la tesis política de Nicos
Poulantzas, que propuso un esquema de conflicto agudo entre los bloque agrario e industrial de la burguesía
alemana como causa del derrumbe de Weimar, y Abraham se propuso colectar evidencia en apoyo de esa tesis.
3) La posibilidad de falsear las interpretaciones históricas recurriendo a la evidencia. Abraham, tuvo
que admitir que muchas veces no tuvo el cuidado de colocar en sus notas “entre comillas”, lo que había
tomado literalmente, de manera que luego no podía distinguir lo que era una cita literal de lo que no había sido
más que un resumen practicado por él, lo que se denomina una paráfrasis. Es por ello, que Abraham fue
excluido efectivamente de la Asociación de Historiadores Americanos.
En un sentido, éste caso, muestra hasta qué punto muchos historiadores, para defender sus ideas y teorías
preconcebidas, están dispuestos a despreciar la evidencia cuando ésta no las respalda. El investigador, debe
trabajar con la parte conciente de su intelecto, si es que quiere producir algún saber de valía.
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Materiales arqueológicos
presencial de un información Testimoniales e intencionales dieron en el curso del tiempo. Narrativas Material o cultural Son por lo
hecho, de un basada en otras Materiales Culturales Materiales Culturales que está compuesta general las
protagonista de informaciones Construcciones Inscripciones, Utillaje, Administración de muchas unidades fuentes
Audiovisuales
Semiológicas
una no suntuarias, crónicas, menaje, estatal, o elementos cualitativas.
No narrativas
documentación. testimoniales.
orales
estelas y arte memorias, ajuar, documentación Crónicas, homogéneos,
fúnebre, epopeya, numística, económica, los relatos, susceptibles de ser
estatuaria épica, fastos, arquitectura jurídica, reportajes, ordenaos
conmemorativa. cronologías, civil y administraciones memorias. numerológicamente o
fuentes orales. militar, otros privadas. no.
restos
materiales.
TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN
CUALITATIVAS CUANTITATIVAS
Observación Documental
Tabulación e Indexación
Tien como punto clave no sólo la lectura correcta de
Técnicas Gráficas
las documentaciones halladas, es decir, la extracción Filológicas Investigación Oral Estadística
“Análisis textual
cuantificado”
de información primaria, como información factual de
cualquier tipo.
Arqueológicas
Cuestionar
Análisis
Historia
Publicaciones Textos Estudios
Oral
Archivo Prensa de Descriptiva Intelectual
io
Oficiales Bibliográficos lingüísticos
contenido
2
esta debe atender primordialmente a la funcionalidad o idoneidad de una fuente en relación con el tipo de estudio que se pretende. O sea su pertinencia, con el
tiempo histórico a estudiar, la cercanía o alejamiento de un determinado tipo de fuente provocan serios inconvenientes.
3
Aquí se trata de voluntariedad en su concepción o no.
4
Las fuentes voluntarias son las que han constituido la memoria oficial de las sociedades, es el reflejo del imaginario que los componentes de un grupo construyen,
de su mentalidad e ideología.
5
Son restos, de un carácter arqueológico, etnográfico, son productos de burocracias normalizadas o memorias de infraestructura. Por lo general estas fuentes
exigen un mayor esfuerzo de interpretación, lectura muy técnica.