0% encontró este documento útil (0 votos)
68 vistas5 páginas

Tercerización Laboral: Ventajas y Desventajas

La tercerización laboral es una modalidad de contratación más flexible que trae beneficios económicos a las empresas por la reducción de costos, pero también genera controversia sobre la responsabilidad por daños a los empleados. La tercerización supone la delegación de actividades no centrales a un tercero para lograr mayor especialización y eficiencia. Esto ha dado lugar a una división del trabajo en un núcleo central de empleados permanentes y una periferia más precaria de trabajadores tercerizados.

Cargado por

emanuel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
68 vistas5 páginas

Tercerización Laboral: Ventajas y Desventajas

La tercerización laboral es una modalidad de contratación más flexible que trae beneficios económicos a las empresas por la reducción de costos, pero también genera controversia sobre la responsabilidad por daños a los empleados. La tercerización supone la delegación de actividades no centrales a un tercero para lograr mayor especialización y eficiencia. Esto ha dado lugar a una división del trabajo en un núcleo central de empleados permanentes y una periferia más precaria de trabajadores tercerizados.

Cargado por

emanuel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La tercerización en materia laboral

El término “tercerización” como alternativa de acudir a un proveedor externo a una


compañía para atender necesidades de diversa índole en beneficio de la producción y
eficientes resultados, definitivamente, se generalizó en el mundo y adquirió una
connotación e importancia esencial para el desenvolvimiento de la economía y el
desarrollo del mundo globalizado.

El concepto ha dado lugar a confusiones al aplicarlo al objeto que se persigue de acudir


a un tercero para la producción de un bien, prestación de un servicio, suministro de
materias primas o disponibilidad de personal para atender diversos requerimientos.
Ante esta situación, la misma Organización Internacional del Trabajo (OIT) le salió al
paso a las diversas interpretaciones que se venían dando y aclaró lo que debe
entenderse por subcontratación -término equivalente a los varios que se utilizan para
referirse al tema como el de outsourcing, tercerización y externalización-, al separar el
concepto en dos contenidos a los que puede dar lugar esa tercerización.

El primer sentido define la subcontratación de bienes y de servicios en que este tipo de


tercerización es “aquella mediante la cual una empresa confía a otra el suministro de
bienes o servicios, y esta última se compromete a llevar a cabo el trabajo por su cuenta
y riesgo, y con sus propios recursos financieros, materiales y humanos”, en la que
prima la autonomía del tercero en cuanto al manejo de su propia empresa en aspectos
administrativos, financieros y de recurso humano, con independencia de quien lo
contrate, porque de lo que se trata es de producir un resultado final.

¿Qué es la tercerización?

La Tercerización laboral es un fenómeno que se ha ido profundizando en las últimas


décadas, y representa una modalidad de contratación laboral más flexible, que trae
grandes beneficios económicos a las empresas por la disminución de costos operativos
y de producción que se producen al ser derivados a otras empresas. El conflicto se
genera cuando se ocasionan daños a los empleados, producto de esta modalidad de
contratación, la controversia se concentra en determinar en quien recae la
responsabilidad de reparar el daño causado.

El término supone la delegación de responsabilidades y compromisos que no


constituyen la columna vertebral del negocio, con el objeto de que un tercero desarrolle
las actividades delegadas por su cuenta y costo, a cambio de una retribución, a efectos
de lograr una mayor y mejor especialización y en consecuencia la máxima eficiencia.

Por tanto, el producto final de esas empresas no es ya un epílogo de una actividad


organizada con unidad de gestión en un ámbito geográfico determinado, sino que es el
resultado de la interrelación de varias empresas, más allá de sus dimensiones
diferenciadas. Incluso en algunas facetas de la realidad económica, la
descentralización ha llegado a ser tan intensa que puede sostenerse la existencia de
empresas dependientes.

La tercerización de la contratación laboral


Lo que se denomina desde la óptica de la empresa la tercerización de servicios de la
misma, desde la óptica del trabajador, (un sujeto de especial consideración
constitucional en un orden protectorio), constituye la intermediación en el vínculo que
responde a la apropiación de la prestación laboral cumplida.

Preferimos para abordar mejor el tema, no circunscribirnos al término tercerización,


caro a las relaciones laborales de la empresa, pero limitado a las complejidades
organizativas. Tratarlo como parte de la problemática de la intermediación, por cuanto
ella abarca a lo anterior y endereza el enfoque tuitivo en relación al dador de trabajo
como sujeto de consideración especial. Mundialmente, el fenómeno de la tercerización
ha cobrado bríos con la crisis de la empresa fordista-taylorista, como modelo ideal
productivo, y estas circunstancias tienen singulares consecuencias dañinas en los
países emergentes.

Es notorio que la tercerización alimenta la precarización. A consecuencia del fenómeno


de la tercerización, la mano de obra se encuentra dividida en dos grandes categorías:
 Un núcleo central compuesto por asalariados permanentes y de tiempo
completo, al que se le requiere polivalencia profesional y movilidad,
 Girando alrededor de la organización del trabajo a partir de ese grupo nuclear
una masa cada vez más numerosa de trabajadores periféricos, que pueden
trabajar o no en el establecimiento, cada vez más difuso de la principal, por
cuanto la producción no necesita como antes de la gran fábrica central.

Este fenómeno se caracteriza por la despersonalización del vínculo de apropiación,


desvinculando jurídicamente al dador de trabajo, de su principal apropiador.

Para establecer una genuina vinculación del trabajador con el empleador, la legislación
social procuró desde sus albores limitar y acotar la intermediación parasitaria del
trabajo, tratando de personalizar la relación apropiativa entre el dador de tareas y el
apropiador objetivo y final de las mismas.

La intermediación se produce en todas las etapas de la relación laboral y suele


comenzar al inicio de ella con la selección y colocación de personal, a los efectos de su
reclutamiento.

Se entiende por lo tanto como colocación del trabajador, al negocio jurídico de


intermediar la relación de trabajo al momento de su inicio. A la provisión por un tercero,
del personal que contrata un empleador.

¿Para qué sirve la tercerización?

Hablando en términos generales, la tercerización es una alternativa llamativa para los


empresarios y emprendedores cuando están buscando reducir sus gastos en
operaciones rutinarias para producir mayor rentabilidad.

Si utilizamos la mercadotecnia como ejemplo, en el caso de una naciente agencia de


publicidad y mercadeo, el subcontratar servicios de diseño gráfico, comunicación y
hasta contabilidad facilita las tareas, la productividad y el enfoque del personal hacia la
conquista de los objetivos de la organización.
Sin embargo, esta opción también es viable cuando las empresas necesitan acceder a
tecnologías y capacidades de primer nivel en momentos en que sus finanzas no les
permiten adquirirlas.

Ventajas de la tercerización

 Reducción de gasto en manufactura, sueldos, inversión y equipo o maquinaria.


 Respuesta oportuna y efectiva al cambio del entorno.
 Fortalecimiento de los procesos de la empresa.
 Construcción de relaciones comerciales y corporativas.
 Difusión de una nueva y mejor imagen de la organización.
 Competencia mano a mano con otras compañías del sector con mejores
tecnologías y un mayor alcance.

Desventajas de la tercerización

 Dependencia de terceros en cuanto a innovación se refiere.


 Pérdida de contacto directo con nuevas tecnologías y métodos disponibles para
mejorar los procesos.
 Entrega de recetas y técnicas a otras empresas que pueden usarlas para plantar
competencia.
 La falta de planificación en el proceso de Outsourcing puede provocar que la
reducción de costos no sea tan positiva como se espera.
 Problemas, costos y retrasos en caso de que el proveedor de servicios no pueda
hacerse cargo de algún proceso y haya que buscar otro.
 Reducción de control y beneficios en el proceso de entrega de productos y
servicios.

Debido a la importancia que toma el tercero en el desarrollo del negocio, se debe


buscar que el acuerdo de outsourcing traspase las fronteras de la simple
subcontratación para entrar en el campo de las alianzas, con ello se asegura un mayor
compromiso por parte del contratista, además, si tomamos el caso presentado arriba, la
confidencialidad debe ser un punto clave de la tercerización, ya que se le está dando
información clave del negocio al tercero.

Concluyendo, aunque el outsourcing tiene mucho que ver con la subcontratación, no


solo es eso, es más bien establecer alianzas con firmas colaboradoras que harán más
eficientes nuestras tareas fundamentales.

También podría gustarte