Declinatoria 284 16
Declinatoria 284 16
lI0II 00110 IR VIO 11111110 IIHI DIII U0 IIU 0l III DIII Illl 110111111 lIfil 1101 liD II liii DI III
5001070284201600064042
PODER JUDICIAL DEL BAJAS
ESTADO DE NUEVO LEÓN SE DICTA SENTENCIA
H. TRIBUNAL SUPERIOR DE
JUSTICIA
EXCEPCIÓN DE INCOMPETENCIA POR DECLINATORIA 28412016
PROMOVENTE:
Expediente judicial 34112016
Juicio ejecutivo mercantil
Promovido por z, en su carácter de
endosatario en procuración de
Contra y
Juzgado Segundo de Jurisdicción Concurrente del Primer Distrito Judicial
del Estado.
Magistrado ponente: Juan Manuel Cárdenas Gonzál4-N
Secreta V ctor Manuel Guevara Dávila.
Revisá y te
1. RESULTANDO
5. En el auto admisorio, se ordenó dar vista a las partes a fin de que dentro
del término de 3 tres días manifestaran lo que a sus derechos conviniera
y ofrecieran las pruebas de su intención, derecho del cual no hicieron
uso.
2
IT-7-SGA-08-R011 REV 4 / VIG 08-07-09
IIVII IDI liD IIII DIII IID 111011101 iD Iii DI ItI DIII IIb hM hIll UD hM IR HI iI
SGOI 070284201600064042
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6. Acto seguido, el día 15 quince de septiembre de 2017 dos mil diecisiete,
a las 9:30 nueve horas con treinta minutos, se celebró la audiencia de
pruebas y alegatos correspondiente al presente incidente, y se ordenó el
pronunciamiento de la presente sentencia.
3
11. En el particular, la excepción que nos ocupa se hizo valer precisamente
al contestar la demanda. El escrito de contestación, cabe destacar, fue
admitido a trámite por la juez de origen por haberse presentado en
tiempo y forma. Por lo cual, puede concluirse que su interposición fue
oportuna
11011 00110 III VIO II0 lID IIHI VII FO IUI OID IFI DIII IDO UD 1110111110011111 II III DII U
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contiene una certificación realizada por un funcionario competente para
tal efecto. Por tanto, dicha documental está revestida de plena eficacia
demostrativa, en términos del numeral 1292 de la codificación mercantil
antes señalada.
, demanda a y
, reclamándoles, entre gtras cosas, el pago de la
cantidad de $300,000.00 (trescientos mil pesosb,00 moneda nacional),
por concepto de suerte principal, la cuaÑd&riva del presunto adeudo de
un título de crédito de los denominaÇios porialey "pagaré", anexado a la
demanda.
7
19. Pues bien, para detc qué tribunal es el competente para conocer el
juicio de origen, es ' necesario seguir las reglas generales que fijan la
e
competencia territorial n materia mercantil contenidas en los artículos
1092, 109 1104 1107 del Código de Comercio, los cuales a la letra
dicen:
Çrtiçuio 1092. Es juez competente aquel a quien los litigantes se hubieren
st?,ñTtido expresa o tácitamente.
'Ç7'8,Artículo 1093. Hay sumisión expresa cuando los interesados renuncien
4 clara y terminantemente al fuero que la ley les concede, y para el caso de
controversia, señalan como tribunales competentes a los del domicilio de
cualquiera de las partes, del lugar de cumplimiento de alguna de las
obligaciones contra idas, o de la ubicación de la cosa.
En el caso de que se acuerden pluralidad de jurisdicciones, el actor podrá
elegir a un tribunal competente entre cualquiera de ellas.
Artículo 1104. Salvo lo dispuesto en el artículo 1093, sea cual fuere la
naturaleza del juicio, será juez competente, en el orden siguiente:
L El del lugar que el demandado haya designado para ser requerido
judicialmente de pago;
II. El del lugar designado en el contrato para el cumplimiento de la
obligación.
III. El del domicilio del demandado. Si tuviere varios domicilios, el juez
competente será el que elija el actor.
Tratándose de personas morales, para los efectos de esta fracción, se
considerará como su domicilio aquel donde se ubique su administración.
5
Artículo 1107. A falta de domicilio fijo o conocido, tratándose de acciones
personales, será competente el juez del lugar donde se celebró el
contrato.
En el supuesto de que se pretenda hacer valer una acción real, será
competente el juez del lugar de la ubicación de la cosa. Si las cosas
fueren varias y estuvieren ubicadas en distintos lugares, será juez
competente el del lugar de la ubicación de cualquiera de ellas, adonde
primero hubiere ocurrido el actor Lo mismo se observará cuando la cosa
estuviere ubicada en territorio de diversas jurisdicciones.
21. Y si bien como señala el incidentista, del titulo valor base de la acción no
se advierte un sometimiento expreso a los tribunales de esta ciudad en
términos del artículo 1093 del Código de Comercio, no menos cierto es
que dicha circunstancia es intrascendente y no produce la incompetencia
de la juez de origen.
IIMIU 0 lID ltl DIII lI0 lID 11111 DIfi IDI Dl DF III DII IDO IlII hM IIHI 1001101101 liii 011111
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Monterrey, Nuevo León, entonces es inconcuso que dicho elemento
valida la competencia de la juez de origen.
24. Esto, en términos del multicitado numeral 1104, fracción II, del Código de
Comercio, en relación con el articulo cuarto transitorio de la Ley Orgánica
del Poder Judicial de! Estado de Nuevo León' y conforme al Acuerdo
General 512012 del Pleno del Consejo de la Judicatura del Estado de
Nuevo León, referente a la nueva conformación de los distritos judiciales
en la entidad. Tanto en la invocada legislación orgánica como en el citado
acuerdo general, se determina que en las materias civil y de Jurisdicción
concurrente, el primer distrito judicial, al que pertenefréi juez de origen,
comprende, entre otros, la ciudad de San Pedro Garza García, Nuevo
León. V
4N
\\
25. Entonces, de acuerdo al análisis ef42bado al título de crédito base de la
acción, en éste se estableció qúseagadero en esta localidad, por lo
que se actualiza la hipóte$is refi1da en el artículo 1104, fracción II, del
Código de Comercio. Portto, en el presente caso la preferencia se
otorga a los jueces dJifúgar o lugares señalados para el cumplimiento de
la obligación.
1
ARTICULO CUARTO.- Hasta en tanto el Pleno del Tribunal Superior de Justicia determine otra
distritación, a propuesta del Consejo de la Judicatura, ésta será la siguiente:
Cada uno de los distritos comprenderá los siguientes Municipios:
PRIMER DISTRITO.- Con residencia en la Ciudad de Monterrey:
APARTADO A.- En las materias de lo Familiar y de lo Civil: comprenderá los municipios de
Monterrey, Santiago, Guadalupe, San Nicolás de los Garza, Abasolo, Apodaca, El Carmen,
Ciénaga de Flores, General Escobedo, General Zuazua, Mina, Pesquería, Salinas Victoria,
Hidalgo, San Pedro Garza García, Santa Catarina y García Nuevo León.
7
letra de cambio debe ser presentada para su pago en el lugar y dirección
señalados en ella para tal efecto. En relación con el 77 de la misma
legislación que reza: "[ ... ] Si la letra de cambio no contuviere la
designación del lugar en que ha de pagarse, se tendrá como tal el del
domicilio del girado, y si éste tuviere varios domicilios, la letra será
exigible en cualquiera de ellos, a elección del tenedor. Si en la letra se
consignan varios lugares para el pago, se entenderá que el tenedor podrá
exigirlo en cualquiera de los lugares señalados. [...]".
1 IIOIU DV liD III DIV liD! lID IIHI DII lID 111010 IlE DII IH lID lEV IIHI IDO 111V lID III Dl UI
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incompetencia por declinatoria número 284/2016, opuesta por
, parte demandada dentro del expediente
judicial 6, tramitado ante el Juzgado Segundo de Jurisdicción
Concurrente del Primer Distrito Judicial del Estado, relativo al juicio
ejecutivo mercantil promovido por , en su
carácter de endosatario en procuración de
, en contra de y
33. Por otra parte, no pasa desapercibido el segundo párrafo del numeral
1118 del Código de Comercio que establece, que en caso de que se
declare infundada o improcedente una incompetencia, se aplicará, al que
la opuso, en beneficio del colitigante, una sanción pecuniaria equivalente
hasta de sesenta días de salario mínimo general en la zona respectiva, la
cual se aplicará siempre y cuando se compruebe que el incidente fue
promovido de mala fe.
9
solo hecho. La facultad para condenar al pago de las costas, cuando a
juicio del tribunal se haya procedido con mala fe, debe ejercitarse de
manera prudente, examinándose los datos que arrojen las controversias
y apreciarse la conducta procesal de la parte promovente. Ello, con la
finalidad de determinar si sostuvo una pretensión injusta, a sabiendas de
que lo era, con el deliberado propósito de entorpecer la pronta y expedita
administración de justicia.
36. Costas. Por otro lado, en relación con las costas, se debe tomar en
cuenta la fracción V del artículo 1084 del Código de Comercio, que
establece.
Artículo 1084. La condenación en costas se hará cuando así lo prevenga
la ley, o cuando a juicio del juez se haya procedido con temeridad o mala
fe.
Siempre serán condenados:
1...]
V El que intente acciones o haga valer cualquier tipo de defensas o
excepciones improcedentes o interponga recursos o incidentes de este
tipo a quien no solamente se le condenará respecto de estas acciones,
defensas, excepciones, recursos o incidentes improcedentes, sino de las
excepciones procesales que sean inoperantes.
37. Del primer párrafo del dispositivo transcrito se advierte que el legislador
previó la condena en costas respecto de dos hipótesis: a) cuando así lo
prevenga la ley; o b) cuando a juicio del juez se haya procedido con
temeridad o mala fe; estableciendo la obligación del juzgador de
condenar al pago de las costas en los supuestos descritos en las
fracciones del citado precepto legal.
11011 0 liD UI 11101101110 1101 DII lID DII DIO 1111011 101 1110 1110 1101 IDO 111111101 1111 DII III
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que no encuadran en los supuestos amparados en la ley o aquellas
Cuyos presupuestos, elementos o hechos constitutivos no se acreditaron
durante el juicio, según sostuvo la Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en la jurisprudencia [Link] 43/2007, de rubro y texto
siguientes:
COSTAS EN MATERIA MERCANTIL. LA CONDENA A SU PAGO NO
REQUIERE QUE LA IMPROCEDENCIA DE LA ACCIÓN, NI DE LAS
EXCEPCIONES, LAS DEFENSAS, LOS INCIDENTES O RECURSOS
SEA - NOTORIA (INTERPRETACIÓN DE LA FR.4CCIÓN V DEL
ARTICULO 1084 DEL CODIGO DE COMERCIO). Del primer párrafo del
artículo 1084 de/Código de Comercio se advierte que el legislador previó
la condena en costas respecto de los hipótesis: a) cuando as! lo
prevenga la ley; y b) cuando a juicio del Juez sbaya procedido con
temeridad o mala fe; estableciendo la obligaci6ridel juzgador de
condenar al pago de las costas en los <úpuestos descritos en las
fracciones del citado precepto legal, los cúait,> han de tenerse como
casos concretos en cuya actualizacióp»tonfo?me a la primera hipótesis
referida, la ley prevé la condena respebhVá, Así, acorde con la fracción y
del citado artículo, se concluye que que proceda condenar al
promovente al pago de costas, ba!p que las acciones, las excepciones,
las defensas, los recursos o incdentes que hagan valer resulten
improcedentes, al margen ¿Jéue la improcedencia sea notoria o resulte
del estudio de la dernanday de la ponderación de los elementos
aportados al juicio, tota vez que para los efectos de dicho precepto legal
no se requiere laconc&rrencia del elemento notoriedad, en tanto que se
consideran impedentes las acciones ejercitadas que no encuadran en
los supuestos aitf qrados en la ley o aquellas cuyos presupuestos,
elementoj3'1pchos constitutivos no se acreditaron durante el juicio.4
4
39. Sin embarg&\de una nueva reflexión la Corte precisó que el término
"imptdentes" a que se refiere la fracción V del artículo transcrito, debe
tét endére como la ausencia de alguno de los elementos previstos en las
pYpias normas para que pueda realizarse el estudio de fondo de la
cuestión planteada, los cuales varían dependiendo de la vía que se
ejerza y consisten en los mínimos necesarios que deben satisfacerse
para realizar la jurisdicción; esto es, que el caso en su integridad, tanto
en su parte subjetiva como objetiva, apegado a la seguridad jurídica y
debido proceso, debe reunir los requisitos normativos para que el
juzgador pueda conocerlo y resolverlo.
IIIIIIU 0 lID ItI DIII hM liD Illil DII IDI III DF IiI DII 100 hM hM IIHI IDO lID 1101111111111
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"improcedentes" a que se refiere el articulo 1084, fracción y, del Código
de Comercio, debe entenderse como la ausencia de alguno de los
elementos previstos en las propias normas para que pueda realizarse el
estudio de fondo de la cuestión planteada, los cuales varían
dependiendo de la vía que se ejerza y consisten en los mínimos
necesarios que deben satisfacerse para realizar la jurisdicción; esto es,
que el caso en su integridad, tanto en su parte subjetiva como objetiva,
apegado a la seguridad jurídica y debido proceso, debe reunir los
requisitos normativos para que el juzgador pueda conocerlo y resolverlo.
As!, la procedencia de una acción, excepción, defensa, incidente o
recurso, implica que se reúnan los requisitos mínimos necesarios para
que sea posible su estudio en cuanto a la cuestión planteada, así como
su resolución y efectos; sin que lo anterior contemple cuestiones de
fondo que no hayan sido acreditadas, porque éstas desembocan en su
calificación de infundadas, lo que significa que ya se han superado los
temas de procedencia y un análisis de la cuestión 6& fondo.5
COSTAS. CONDENA POR LA INTERPO\S1CIÓN'bE UN RECURSO
IMPROCEDENTE (INTELECCIÓN DEL AkTÍÓULO 1084, FRACCIÓN
V, DEL CÓDIGO DE COMERCIO)ÇartícIlld' 1084, fracción V, del
Código de Comercio establece que siempre será condenado en costas el
que intente acciones o hagq,valer \jflalquier tipo de defensas o
excepciones improcedentes o ihte'?p,pnga recursos o incidentes de este
tipo, a quien no solamente se le%o pdenará respecto de estas acciones,
defensas, excepciones, recflrsos o incidentes improcedentes, sino de las
excepciones procesales que\sean inoperantes. La interpretación que
debe hacerse del término "recurso improcedente", es en el sentido de
que la ley se refiere a aqttellas figuras procesales que se hacen valer, sin
que estén previbtas en el propio ordenamiento legal, contra alguna
disposición de éité, o bien, en forma frívola y superflua, y no
precisambnfé, al hecho de que el recurso sea declarado infundada6
COSTAS. LA DESESTIMACIÓN DE UNA PRETENSION, EXCEPCIÓN,
DEFENSA, RECURSO O INCIDENTE, NO GENERA
tÑECESÁRIAMENTE LA CONDENA AL PAGO DE AQUÉLLAS,
SUSTENTADA EN LA FRACCIÓN V DEL ARTICULO 1084 DEL
ttóDIGO DE COMERCIO. La interpretación gramatical, sistemática y
conforme con la Constitución del citado precepto impide aceptar, que
toda desestimación de una acción, excepción, defensa, recurso o
incidente, promovido por cualquiera de las partes, conduzca
necesariamente a una condena en costas, sobre la base del artículo
1084, fracción V, del Código de Comercio, porque, en primer lugar, la
hipótesis descrita en ese precepto establece como requisito, la
improcedencia de esos actos procesales (interpretación gramatical) la
cual surge, cuando alguno de éstos no se formula conforme a derecho,
bien porque el objeto de esos actos no se encuentra previsto en la ley,
bien porque no se surtan presupuestos de admisibilidad, o condiciones
previas para su tramitación, o bien, por su falta de aptitud legal para
lograr la finalidad que se persigue en su planteamiento y, en segundo
término, porque la propia fracción, al igual que las que le preceden
(interpretación sistemática) tiende a poner de manifiesto la temeridad o
b Contradicción de tesis 29212012. Entre las sustentadas por el Séptimo y el Noveno
Tribunales Colegiados, ambos en Materia Civil del Primer Circuito. 21 de noviembre de
2012. La votación se dividió en dos partes: mayoría de cuatro votos por la competencia.
Disidente: José Ramón Cossío Díaz. Mayoría de cuatro votos por lo que hace a la
presente tesis jurisprudencia¡ en cuanto al fondo. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo. Ponente: Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Secretario: Ignacio
Valdés Barreiro.
6 Novena Época. Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito. Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta. Tomo: XV, enero de 2002. Tesis: I.4o.C.47 C.
Página: 1277,
13
la mala fe de/litigante que, al hacer valer los indicados actos procesales,
discute lo indiscutible, aduciendo una cuestión inviable, que el sentido
común hubiera indicado que en modo alguno habría podido prosperar,
de manera que pueda advertirse que esa parte haya tenido conciencia
de esa situación y, aun así, la haya llevado adelante; por tanto, esta
característica constituye un factor que debe tomarse en cuenta al aplicar
esa disposición. Esta postura es más acorde con el artículo 17
constitucional (interpretación conforme con la Constitución) porque este
precepto no condiciona el acceso a la justicia, al hecho de que quien
acuda ante la autoridad jurisdiccional a dirimir una controversia obtenga
una resolución favorable, es decir, el Constituyente no limitó tal garantía
a aquellos sujetos que tuvieran la certeza ineludible de obtener un fallo
próspero a su pretensión y mucho menos, que así quedara demostrado.
Si se estimara que el simple vencimiento trae como consecuencia
necesaria la condena al pago de las costas de la primera instancia, tal
situación podría ser causa de una inhibición en el ejercicio del derecho,
porque existiría la posibilidad de que por el temor a la condena en
costas, un gobemado no utilizara el servicio público de impartición de
justicia. Así lo consideraba ya José de Vicente y Caravantes, en su
Tratado Histórico, Crítico Filosófico de los Procedimientos Judiciales en
Materia Civil (1856), donde expuso: "Según nuestro derecho, no basta
que un litigante sea vencido en juicio, o que no pruebe sus acciones o
excepciones para ser condenado en las costas, si por otra parte tuvo
razón o justa causa para litigar En tal caso, aunque se le condene en lo
principal del juicio, no debe condenársele por el Juez en las costas; pues
de lo contrario el temor de pagar éstas si no se podía hacer prueba plena
retraería a los particulares de reclamar sus derechos y los abandonarían
en poder del usurpador, como observa la glosa del cap. 5, tít. 14, lib. 2
de las Decretales. Cada litigante, en tal caso, paga solamente las suyas
y la mitad de las comunes. Esta doctrina se apoya en la ley 8, tít. 22,
Part. 3, que dice: 'empero, si el juez entendiere que el vencido se
moviera por alguna derecha razón para demandar o defender su pleito,
non ha por que mandar que¡ pechen las costas (al litigante vencedor).'
En la 8, tít. 3. Part 3, que al establecer, que si el demandado no probase
las excepciones que hubiera propuesto, debe darle el juez por vencido
de la demanda, no dice que le condene en costas, y respecto de la
nueva Ley de Enjuiciamiento, en los arts. 331, 803, 836, 1,132 y 1,176,
que al disponer que pronuncie el juez sentencia, en el juicio ordinario, de
árbitros, de amigables componedores, de menor cuantía y verbales, no
expresa que deba condenarse en costas al vencido, y en el 216, que
previene pague los gastos que ocasione la conciliación, el que hubiere
promovido, y los de las certificaciones el que las pidiere; lo que se
entiende cuando no hubiese expresa condenación de costas, como en el
caso del art. 309, por suponerse malicia en el litigante." Como se ve, no
es válido aceptar que la sola desestimación, incluso por improcedencia,
de cualquiera de los actos mencionados en la fracción V del artículo
1084 del Código de Comercio, trae consigo necesariamente la condena
en costas, pues de admitir ese planteamiento, innegablemente se
influiría en el ánimo del justiciable, quien se limitaría en el ejercicio de su
derecho de acceso a la impartición de justicia ante el temor fundado de
que, a pesar de tener una causa justa para litigar, en el caso de que no
se acogiera su pretensión invariablemente se le condenara en costas, al
adoptarse, sin más, la teoría del vencimiento. Por tanto, es patente la
necesidad de una ponderación de valores en la interpretación de la
legislación procesal, en lo atinente a las costas, puesto que por una
parte no deben crearse circunstancias que desalienten a los gobernados
a utilizar el servicio público de ímpartición de justicia; pero por otra parte
debe sancionarse a quien hace mal uso de ese servicio. Los criterios de
temeridad y de mala fe de que se valen los preceptos que regulan la
condena en costas, constituyen criterios de regulación adecuados para
proteger los referidos valores, puesto que su uso adecuado, en modo
14
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110111110110 IR DIO IIII lID IIHI 1111 UM IIl DIII ItI Hill Il IID ltD IIHI 1011011 II MII DI ¡It
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alguno obstaculiza el derecho a acudir a los órganos jurisdiccionales y, al
mismo tiempo, dan una pauta para sancionar a quien hace mal uso de
los beneficios de la función jurisdiccional. En la exposición de motivos
presentada por el Ejecutivo ante la Cámara de Senadores del Congreso
de la Unión, el veintiocho de marzo de mil novecientos noventa y seis, se
justificaron las reformas propuestas en cuanto al tema de las costas,
sobre los argumentos siguientes: "... Debemos prever fórmulas para
desalentar demandas o defensas a todas luces improcedentes, con una
efectiva condenación en costas a quien incurra en estas conductas.
Únicamente debe acudir o defenderse en juicio quien considere tener un
legítimo derecho y quiera hacerlo valer y no quien, a sabiendas de que
se fallará en su contra, busque exclusivamente demorar la sentencia a
través de maniobras que retardan la impartición de justicia......
Adicionalmente, si bastara que la autoridad jurisdiccional desestimare,
incluso por improcedencia, alguno de los actos mencionados en la
fracción Vdel artículo 1084 del Código de Comerclo)ya no tendrían caso
las demás hipótesis contenidas en el Código de ¿Yontrcio, respecto de
tal institución. As); no tendría razón de ser, 66r ejenijiib, la fracción 1 del
artículo 1084 del Código de Comercio, confome a la cual siempre será
condenado en costas, el que ningunapruebáeflhda para demostrar su
acción o excepción, si se funda en héiih)s disputados. La regla general
es que el litigante que no apoçta .prue5aÑal juicio, para demostrar las
afirmaciones sobre los hecho Sh, que sustenta su pretensión o su
excepción resulta vencido (se' t&ne en cuenta que la ley prevé
situaciones generales y oráinarias, fiuesto que en la práctica, de manera
excepcional, puede darse el &ápo de que, en cumplimiento al principio de
adquisición procesal, litigante se aproveche de pruebas aportadas por
el otro contendiente, gtapias a lo cual resulte vencedor). Si se atiende a
dicha regla genftl, el precepto no tendría razón de ser, porque su
hipótesis estaríabtn prendida en la fracción V del artículo 1084 del
Código de"Cometcio. Por tanto, no es suficiente que la autoridad
Jurisji/cciona,ljdesestime la acción, excepción, defensa, recurso o
incidente, ptómovido por cualquiera de las partes, para condenar,
indefe&tiblemente en costas con fundamento en el artículo 1084, fracción
del Código de Comercio, porque es necesario que se encuentre
\sGtis fecho el presupuesto descrito en la propia norma, relativo a la
imfrocedencia de esos actos y, adicionalmente, es preciso tomar en
cuenta también los factores implícitos de temeridad y mala fe.7
45. Ahora bien, al no existir supuesto legal al que se ajuste el resultado del
presente incidente, es dable analizar la temeridad o mala fe de los
litigantes. Lo anterior tiene apoyo en la siguiente directriz:
COSTAS. APRECIACIÓN DE LA TEMERIDAD O MALA FE- La
facultad concedida al juzgador por la ley, para condenar al pago de las
costas, cuando a su juicio se haya procedido con temeridad o mala fe,
no es absoluta, sino que debe ejercitarse de manera prudente, tomando
en cuenta los datos que arrojen las constancias de autos, para apreciar
la conducta y lealtad procesal y percatarse de si el litigante ha hecho
promociones inconducentes, si ha incurrido en faltas de veracidad o en
otros actos semejantes encaminados a entorpecer o dilatar el
procedimiento, contrarios a la buena fe. Todo esto debe razonarse en la
sentencia que imponga la condena en costas por temeridad.8
IIDII 00110 III DIV II0 lID IIHI VII FO IUI VID IIIF DII ID UD 11111 IIHI IDO 1110 111V FIl DIII!
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encaminados a entorpecer o dilatar el procedimiento, ni contrarias a la
buena fe.
10
Séptima Época. Instancia: Tercera Sala. Fuente: Semanario Judicial de la Federación.
Tomo: 109-114. Página 40.
17
Por lo anteriormente expuesto y fundado, el Pleno:
RESUELVE
, en contra de yR
; en consecuencia.
IIllII 011110 IlI DIII II0 lID Illil uF ID FII W III DM FH liD liD IIHI IDO [ID liD III Di Ifi
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Quinta Sala Fa'rJliar. Lo anterior, ante la fe de José Antonio Gutiérrez
Flores, Se l de Acuerdos de la Presidencia el Pleno que
autoriza y
Montelongo.
-rl
Magistrada Maria Na alb Estrada.
`,7 «1110 "4j
Magistrada SGuadalupe Buchanan Ortega.
't(Átsencia justificada)
Magistrado Mad'ne
\ Maqistrad4ÑLIinas.
/
Magistrado
Ramírez.
ç-.
Miiiiiiii
rreal Lozano.
Magistrado
José Flores.
Secretado General de de la i6ia
ira y del Pleno.
La resolución que antecede se publicó en el Boletín Ju5isiaLi 58 de¡ día 30 de
octubre de 2017. Doy fe.
El Secretario General de Acuerdos.
19
Este documento constituye una versión pública de su original. En consecuencia, se suprimió toda aquella
información considerada legalmente como reservada o confidencial, en virtud de encuadrar en los supuestos
normativos previstos en los artículos 2, 28, 29, 34, 35, 36 y 37 de la Ley Transparencia y Acceso a la Información del
Estado de Nuevo León.
:- T»' •• -
•:
2
4.