SOLDADO RAMON MONTOYA ACEVEDO
El Nicaragüense Ramón Montoya Acevedo, nació en la ciudad de León, en el
año de 1893 de una humilde familia. Sus padres Francisco Montoya y
Francisca Acevedo, un humilde matrimonio que se trasladó a Managua cuando
Ramón era un niño, apenas tenía 14 años cuando se alistó en el Ejército
Nacional.
Precisamente en el año que triunfó la Revolución Liberal liderada por el
“General José Santos Zelaya López” se integró voluntariamente a los 14 años
al servicio militar en el Ejército de Nicaragua y participó en la guerra por la
defensa de la patria contra la agresión de Honduras y El Salvador en 1907,
iniciada desde el 9 de enero con el ataque a las fuerzas militares
nicaragüenses ubicadas en los Calpules, Chinandega.
El Joven Montoya se destacó en la conocida Batalla de Namasigüe del 17 al
23 de marzo de 1907, que fue la batalla decisiva de la guerra que desarrolló
Nicaragua ante la agresión extranjera. Namasigüe es un poblado ubicado en
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territorio hondureño, que las tropas nicaragüenses en su ofensiva general
tomaron y después organizaron una defensa táctica, para luego asestar golpes
ofensivos contundentes que permitieron la victoria definitiva del Ejército de
Nicaragua.
El mando de las tropas nicaragüenses organizadas en el Ejército del Sur
estaba a cargo del general Nicasio Vásquez, de Niquinohomo, quien combatió
contra las fuerzas hondura-salvadoreñas bajo el mando de los generales
Manuel Bonilla y José Dolores Gómez, respectivamente.
La Batalla de Namasigüe dio inicio el domingo 17 de marzo con el fuego de la
artillería hondura salvadoreña que fue respondido por el ejército nacional.
El 18 y 19 se introdujeron al ataque de la infantería que fue igualmente
rechazado.
Los generales nicaragüenses Aurelio Estrada y Nicasio Vásquez llegaron a
Namasigue con refuerzos y pertrechos militares, lo que permitió que los días
20, 21 y 22 se realizaran varias operaciones coordinadas entre la infantería, la
artillería y la caballería nicaragüense, entre las que se destaca la realización
de cruentos combates en la hacienda San Pedro, que había sido tomada por
las fuerzas enemigas.
Con esto se les obligó a retirarse causándoles una gran cantidad de bajas. Así
mismo el 23 de marzo se realizaron acciones combativas bajo el mando del
general Terencio Sierra y del coronel Emilio Castillo, quienes hicieron huir a los
militares hondureños y salvadoreños.
En estos combates se destacaron por su valentía el doctor Benjamín Zeledón
Rodríguez, auditor de guerra, y el humilde soldado Ramón Montoya, quien
murió heroicamente y se convirtió en el más elevado ejemplo y símbolo del
patriotismo nicaragüense.
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Dirigieron algunos batallones en la persecución de las fuerzas enemigas,
lográndose reorganizar el ejército hondureño en el poblado de Maraíta, donde
bajo el mando del general Sotero Barahona presentaron resistencia a las
tropas nicaragüenses, prolongándose los combates hasta el día 27 cuando el
Ejército de Nicaragua logró la victoria total. El presidente hondureño general
Manuel Bonilla, quien había huido a la isla de Amapala, se rindió a cambio de
que se le respetara su vida.
Después de la victoria el Ejército de Nicaragua sobre los ejércitos de Honduras
y El Salvador el gobierno del general José Santos Zelaya le rindió honores a
todos sus jefes, oficiales y tropas, incluido especialmente el merecido
reconocimiento a los caídos en combate representados por el heroísmo del
soldado Ramón Montoya, a quien se le erigió un monumento que fue instalado
en el Parque Central de Managua, en noviembre de 1908 e inaugurado el
primero de enero de 1909 por el historiador y ministro José Dolores Gómez.
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RESUMEN DE LA BATALLA DE NAMASIGÜE
El primero de Marzo de 1907, el congreso del Republica de Nicaragua emitió
el siguiente decreto en su artículo único.
La Republica de Nicaragua acepta la guerra que le ha provocado el
Gobierno de Honduras en consecuencia hará uso de todas las fuerzas que
dispone y los derechos que le competen hasta donde lo demande el completo
desagravio que se le debe por los ultrajes inferidos a su honor y dignidad.
La batalla de Namasigüe se dio entre el 17 y el 23 de Marzo de 1907 hace
más de cien años el ejercito de Nicaragua con mas de 1,500 hombres
derrotó a los Ejércitos aliados de Honduras y del Salvador quienes venían
con mas de 5,000 mil efectivos militares.
El día 23 de marzo el Ejército Nicaragüense entra en Tegucigalpa Honduras
en uno de los triunfos militares y políticos del General José Santos Zelaya
(presidente de esa época).
Esta victoria no fue una casualidad, el resultado de esta guerra y la formación
y la experiencia del general José Santos Zelaya López determinó que unos
de sus principales proyectos fuera la organización de un ejército moderno y
disciplinado, preparado en el conocimiento de la historia y la geografía.
Las causas del conflicto:
En enero de 1907 el gobierno de Honduras acuso al gobierno de Nicaragua
de ayudar con armas a los exiliados hondureños que atacaban los puestos
fronterizos liderado por el general, Oqueli Bustillo quien trataba de derrocar al
presidente, General Manuel Bonilla.
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Tropas del ejército de Honduras al mando del general Teofilo Cárcamo,
persiguieron a un grupo de atacantes penetrando a territorio nicaragüense
hasta el puesto fronterizo llamado los Calpules, incendiándolo.
Fue algo similar a lo ocurrido en 1957, con la historia del ataque a Mokorón
que resultó una falsa denuncia.
En 1907, el gobierno de Nicaragua acusó a los militares hondureños de
haberse apoderado de los Calpules por tres días, fueron fusilados dos
soldados nicaragüenses que habían sido capturado, destruyendo propiedades
hasta que fueron expulsado el 23 de marzo de 1907.
En esta batalla tuvieron participación destacada el General Terencio Sierra
y el coronel Emilio Castillo, Los doctores ascendidos a rangos militares
( Coronel Benjamín Zeledón Rodríguez, Zenón Rivera , Roberto Bones y el
soldado Ramón Montoya.
El 23 de Marzo del año 1907, la batalla había terminado se calcula en 220,
heridos y 80 muertos por Nicaragua mas de 1,000 bajas entre muertos y
heridos por Honduras y El Salvador .
El 24 de Marzo las tropas nicaragüenses se toman Choluteca y el 27 de
Marzo entraron a Tegucigalpa. El presidente de Honduras se rinde en la Isla
de Amapala.
Por algunos años la batalla de Namasigüe fue una de las principales
celebraciones pero esto fue quedado en el olvido igual que ha sucedido con
el resto de los participantes quedando como único punto de referencia el
mas joven y humilde de los combatientes Ramón Montoya como se refleja en
el monumento a su memoria.
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RESEÑA HISTORICA
Lo más impactante de este suceso fue la integración masiva de centenares de
niños convertidos por la necesidad en soldados. Fueron ellos los que sirvieron
de estímulo a los hombres que después de estar enfrentados por siete días en
famosa “Batalla de Namasigüe” y cuando ya casi no había aliento para
continuar en la lucha, se enalteció de pronto un niño: Ramón Montoya, de 14
años, que no teniendo edad todavía para elegir a sus gobernantes, sí tuvo el
suficiente coraje de luchar para defender la dignidad de su Patria.
Decididamente tomó un fusil que le superaba en tamaño y se enrumbó hacia
las tropas enemigas.
El ejemplo sirvió de impulso a las fatigadas tropas, pero un precio demasiado
alto: la vida de Ramón Montoya, que desde entonces pasó a formar parte de
los héroes nacionales que en distintas épocas han ofrendado sus vidas, sin
meditar en la posibilidad de salvarla a costa de arriesgar la soberanía de la
tierra que le vio nacer.
Tanto la Batalla de Namasigüe, como finalmente la guerra contra los ejércitos
aliados, redundó en victorias. Una vez tomada Comayagua, antigua capital
hondureña, se procedió a la toma de último baluarte del enemigo, la isla de
Amapala, refugió del presidente Bonilla. La intervención de algunos
diplomáticos extranjeros permitió que Bonilla saliera del país después de
entregar todo armamento que aún tenía en su poder.
Muchos Nicaragüenses ofrendaron sus vidas, otros resultaron con sus cuerpos
mutilados o señalados de por vida. No obstante, el ejemplo más vivo de
heroísmo lo dio ese muchacho que en los momentos más difíciles del combate
de muestras de amor, valor, entrega y patriotismo.
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Cuando los funcionarios del gobierno de Zelaya quisieron rendir homenaje a
esos hombres que luchando valentía, arrojo y heroísmo defendió la soberanía
de Nicaragua, no encontraron otro símbolo más representativo que la figura de
“Montoyita”.
Con el fin de inmortalizar en la memoria de los patriotas de aquella época y
como un estímulo a los de las épocas subsiguientes, mandaron esculpir un
monumento de bronce y mármol a Italia de donde llegó dos años más tarde.
No es casualidad que el dedo índice de Montoya señale hacia el Norte,
indicando la dirección que deben conocer personalmente el lugar donde, en el
preciso instante en que entregó su vida, se catapultó hacia la inmortalidad.
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LA ESTATUA DE MONTOYA O MONTOYITA
SU HISTORIA
La estatua de Montoya o montoyita ha sido durante muchos años punto de
referencia en Managua es donde se inicio la carretera. Sur y la avenida del
Ejército, en un tiempo fuera de la ciudad. Sin embargo, poco se conoce la
historia del humilde soldado que pereció en la batalla de Namasigue, hace
cien años.
Originario de León, Ramón Montoya Acevedo nació en el año de 1893
cuando iniciaba su primer mandato presidencial el “General José Santos
Zelaya López”. Sus padres Francisco Montoya y Francisca Acevedo, un
humilde matrimonio que se traslado a Managua cuando Ramón era un niño,
apenas tenía 14 años cuando se alistó en el Ejército de Nicaragua.
En uno de los combates de la batalla de Namasigüe del 18 al 23 de marzo,
cayo muerto heroicamente, su edad y la valentía que demostró hicieron de el
un ejemplo para las tropas Nicaragüenses El historiador José Dolores Gómez,
uno de los mas influyentes políticos del Zelayismo, una campaña para
levantarle un monumento. A sus padres se les concedió una modesta pensión,
nada comparable con el precio de la estatua hecha en Liverpool, Inglaterra
En la estatua de bronce Ramón aparece con un sombrero de palma echado
hacia atrás de la cabeza con el ala levantada La cantimplora en la cintura,
descalzo tiene el brazo derecho extendido y en el izquierdo lleve una corona
de laureles, la posición que tiene provoca una expresión que dice:”Quedo
como Montoya”, calificando a los que permanecen quietos, fijos carga una
chamarra o colcha, un salbeque con tiros, la camisa desabrochada y
arremangada, el pantalón chingo.
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Frente a la base del monumento esta la figura que representa a la republica,
cubierta con el gorro frigio de la libertad, el brazo derecho sobre el escudo de
armas de Nicaragua, en la mano izquierda tiene una corona de laureles, toda
una simbología del liberalismo.
IBAN HACERLO CAMPANA.
El monumento fue inaugurado en el parque central de Managua el 1 de enero
de 1909, el discurso central estuvo a cargo de General José Dolores Gómez.
Derrocado el Partido Liberal, los conservadores aprobaron una ley el 7 de
febrero de 1912, que prohibió una serie de monumentos, entre ellos el de
Montoya, fue retirado y llevado a una caballeriza que había en el Palacio
Nacional destruido en el terremoto de 1931. El general Emilio Chamorro
vargas Presidente de la republica, le regalo la estatua al obispo de granada
para que hiciera una campana. Don José Cuadra conocido ciudadano
granadino convenció al obispo para que se la vendiera por 250.00 dólares.
En 1945 cuando se construyó la avenida del Ejército, el ministro de Distrito
Nacional general Andrés Murillo, mandó a poner la estatua en el sitio donde se
encuentra actualmente. El gerente del ferrocarril, don Manuel guerrero trasladó
un cañón, supuestamente usado en la defensa de la fortaleza en el Río San
Juan por Rafaela Herrera.
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En Namasigüe participaron la mayoría de los más destacados militares y
políticos del gobierno Zelayista, algunos como el general Estrada Morales
tuvieron gran figuración en nuestra historia, El general Julián Irías fue
presidente provisional al derrocamiento del presidente Juan Bautista Sacaza.
El general Benjamín Zeledón está declarado Héroe Nacional.
No menos de 15 generales figuran en la lista de los combatientes de
Namasigüe; el general Alfonso Valle Candia tuvo muchos aportes en el campo
intelectual; el general Paulino Godoy, como liberal se reivindicaría años
después. La mayoría han sido olvidados por los gobiernos liberales que han
gobernado Nicaragua, El mismo Montoya no es más que una referencia para
dar direcciones, con poco significado histórico.
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