La Rabia
Alumna:
Jennyfer Jara
Carrera:
Medicina Veterinaria
2022
La rabia
es una zoonosis viral que afecta a todos los mamíferos, sean estos domésticos
o salvajes, inclusive al hombre, y se transmite a través del contacto con la saliva
infectada por medio de mordeduras o arañazos.
La enfermedad está presente en todos los continentes y afecta a más de 150
países. En el mundo, la enfermedad es responsable por cerca de 60.000 muertes
humanas anualmente y en la gran mayoría de los casos humanos, el perro es la
fuente de transmisión.
Las Américas han logrado reducir drásticamente la incidencia de la rabia humana
transmitida por perros a cerca de un 98%, con alrededor de 300 casos en 1983,
a 2 casos humanos transmitido por perros en 2020. Sin embargo, en los últimos
años, la rabia en humanos transmitida por animales silvestres adquiere mayor
importancia, siendo el murciélago hematófago (Desmodus rotundus) el principal
transmisor.
Agente etiológico
La infección es causada por el virus de la rabia. La rabia se propaga por medio
de saliva infectada que penetra en el cuerpo a través de una mordida o un corte
en la piel. El virus viaja desde la herida hasta el cerebro, donde causa una
hinchazón o inflamación. Esta inflamación provoca los síntomas de la
enfermedad.
¿Qué animales pueden contraer la rabia?
La rabia es más frecuente entre los animales silvestres como los mapaches, los
murciélagos, las mofetas y los zorros, pero todos los mamíferos pueden ser
infectados con el virus de la rabia. Las mascotas y el ganado pueden contraer la
rabia si no están vacunados y protegidos contra la infección. En el estado de
Nueva York, entre los animales domésticos, son los gatos los que con más
frecuencia son diagnosticados con el virus de la rabia.
Algunos animales casi nunca contraen la rabia. En esta lista podemos mencionar
a los conejos y a pequeños roedores como las ardillas, las ardillas listadas, las
ratas, los ratones, los cuyes, los jerbos y los hámsteres. Es posible que estos
animales contraigan la rabia pero sólo en circunstancias excepcionales, tales
como si llegasen a ser atacados por un animal con rabia y quedaran vivos.
Signo clínico
Después de una exposición a la rabia, antes de que el virus pueda provocar
síntomas, debe pasar por el cuerpo y llegar al cerebro. Este tiempo entre la
exposición y la aparición de síntomas se llama periodo de incubación. Eso puede
durar semanas o meses. El periodo de incubación puede variar según
donde sea el sitio de la exposición (la distancia con el cerebro),
el tipo de virus de la rabia, y
la inmunidad existente.
Los primeros síntomas de la rabia pueden ser muy similares a los de la gripe,
como debilidad o malestar general, fiebre, o dolor de cabeza. La rabia también
puede provocar malestar o la sensación de punzadas o picazón en el sitio de la
mordedura. Estos síntomas pueden durar varios días.
Luego, los síntomas progresan a disfunción cerebral, ansiedad, confusión y
agitación. A medida que avanza la enfermedad, la persona puede presentar
delirios, comportamiento anormal, alucinaciones, hidrofobia (temor al agua) e
insomnio. El periodo agudo de la enfermedad termina normalmente después de
2 a 10 días. Una vez que aparecen los signos clínicos de la rabia, la enfermedad
es casi siempre mortal y, por lo general, el tratamiento es de apoyo. Se han
documentado menos de 20 casos de supervivencia de seres humanos a la rabia
clínica. Solo algunos de ellos no tenían ningún antecedente de profilaxis pre o
posexposición.
Los signos, síntomas y resultados de la rabia en los animales pueden variar.
Por lo general, son similares a los de los seres humanos, como síntomas no
específicos, síntomas neurológicos agudos y, por último, la muerte.
Diagnóstico
En el momento que un animal potencialmente rabioso te muerde, no hay forma
de saber si el animal te trasmitió el virus de la rabia. También es común no
encontrar las marcas de la mordida. El médico puede pedirte muchas pruebas
para detectar el virus de la rabia, pero es posible que, luego, estas pruebas
deban repetirse para confirmar si portas el virus. El médico probablemente te
recomiende el tratamiento tan pronto como sea posible para prevenir que tu
cuerpo se infecte del virus de la rabia, si existe la posibilidad de que hayas estado
expuesto al virus.
Tratamiento
Una vez que se establece una infección de rabia, no hay un tratamiento efectivo.
Aunque un pequeño número de personas han sobrevivido a la rabia, la
enfermedad generalmente causa la muerte. Por esa razón, si crees que has
estado expuesto a la rabia, debes recibir una serie de inyecciones para evitar
que la infección se extienda.
La profilaxis
oportunamente aplicada, es el único medio disponible para evitar la muerte de
un individuo infectado a través de la mordedura, arañazo o lamida causada por
animal rabioso.
Anexos