TIPOS DE PREMISAS
Premisa en lógica:
En los estudios de la lógica, las premisas son las proposiciones o los procesos de un
razonamiento que genera los argumentos para desarrollar una conclusión.
Si el argumento es verdadero, la proposición puede conllevar a una conclusión acertada.
Sin embargo, las proposiciones pueden ser verdaderas o falsas, así como afirmar o negar
algo y no dejar de ser premisas.
Un ejemplo de premisa puede ser:
Premisa 1: A los niños les gusta comer helado de sabor a chocolate.
Premisa 2: Juan es un niño.
Conclusión: A Juan le gusta comer helado de sabor a chocolate.
En este ejemplo, si a los niños les gusta el helado de sabor a chocolate y Juan es un niño,
es lógico que la conclusión sea que a Juan le guste comer helado de chocolate. Pero la
conclusión puede ser errada, porque, aunque Juan sea un niño, no necesariamente le
tiene que gustar el helado de sabor a chocolate sino de vainilla. Es decir, la primera
premisa no es del todo cierta y por ello la conclusión no es correcta.
Premisa 1: Los domingos Ana acostumbra a ir para el parque.
Premisa 2: Hoy Ana fue para el parque.
Conclusión: Hoy Ana fue para el parque porque es domingo.
Por otra parte, las premisas pueden ser verdaderas y la conclusión ser errónea. En este
ejemplo la primera premisa no es incondicional, por lo que puede ser que Ana vaya para
el parque cualquier otro día de la semana sin ser necesariamente un domingo.
Premisa 1: Todas las aves tienen plumas y un pico.
Premisa 2: Las gallinas tienen plumas y un pico.
Conclusión: Las gallinas son aves.
En este ejemplo las premisas uno y dos son verdaderas, por tal razón la conclusión es
acertada. Las gallinas, al igual que el resto de las aves, tienen plumas y un pico.
Premisa en filosofía:
El estudio de las premisas se remonta a los aportes realizados por Aristóteles en la Grecia
antigua, en los cuales establece la forma correcta en que dos premisas pueden generar
una conclusión, es decir, un silogismo.
El silogismo es el razonamiento deductivo o argumento del cual se obtiene una conclusión
a partir de dos juicios llamados premisas. Las dos premisas que forman un silogismo se
denominan, premisa mayor (que contiene el predicado de la conclusión) y premisa menor
(que contiene el sujeto de la conclusión).
Premisa mayor: Las mujeres usan tacones.
Premisa menor: Lucía es una mujer.
Conclusión: Lucía utiliza tacones.
En este ejemplo, la conclusión se obtiene del razonamiento de las premisas que van de lo
general a lo particular. Por ello, es fácil concluir que Lucía, al ser una mujer, utiliza
tacones.
Premisa implícita:
Las premisas implícitas son aquellas que no se mencionan o explican, sino que se dan
por entendidas y se pueden deducir según los argumentos que se tengan.
Premisas implícitas: A todos los niños les gusta jugar. Pedro juega todos los días.
Conclusión: Pedro es un niño.
Los argumentos dados en el ejemplo llevan a la conclusión de que Pedro es un niño y por
tanto le gusta jugar.
DESPUES DE AURA SALGO YO.