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Tipos de Adicciones

Las adicciones pueden ser comportamentales o sustanciales. Las adicciones comportamentales incluyen actividades como jugar, comprar en exceso o trabajar en exceso, que pueden volverse hábitos compulsivos que interfieren con la vida diaria de una persona. Las adicciones sustanciales implican el uso y abuso de sustancias como drogas que tienen efectos físicos y mentales negativos. La adicción al trabajo, aunque al principio puede verse como compromiso, también puede volverse compulsiva e interferir con la salud y las relaciones familiares de una persona

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Tipos de Adicciones

Las adicciones pueden ser comportamentales o sustanciales. Las adicciones comportamentales incluyen actividades como jugar, comprar en exceso o trabajar en exceso, que pueden volverse hábitos compulsivos que interfieren con la vida diaria de una persona. Las adicciones sustanciales implican el uso y abuso de sustancias como drogas que tienen efectos físicos y mentales negativos. La adicción al trabajo, aunque al principio puede verse como compromiso, también puede volverse compulsiva e interferir con la salud y las relaciones familiares de una persona

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Tipos de adicciones

¿Qué son las adicciones?

La adicción se refiere a cualquier habito que nos produzca un efecto en la


conducta ya sea por una sustancia o comportamientos, que controla los
pensamientos de una persona que desean conseguir o realizar algo deseado ya
sea que es compulsivo.

Que tipos de adicciones hay:

 Comportamentales:
Las adiciones comportamentales hacen referencia a las adicciones y el trastorno
obsesivo compulsivo ya sea a compras, comida, actividades físicas como hacer
ejercicio que se puede volver adicción cada una de estas como también los
dispositivos celulares, computadoras, se considera como adicción porque se
resulta difícil dejarlo por tiempo completo o por cierto tiempo, se siente la
necesidad de estar cada cierto tiempo con eso, afectan ya no una sustancia sino
hábitos del sujeto.

 Sustanciales:
Las adicciones sustanciales se refieren a cualquier sustancia ilícita es decir drogas
que afectan el cuerpo tanto físico como cognoscitivamente producen impactos
negativos en la persona, ya sea que modifique la conducta, el funcionamiento del
cerebro el punto de crear una persona no razonable, quizás que provoque peligro
a otras.

 Adicciones Comportamentales:
El juego patológico, la adicción al sexo, al trabajo o incluso al móvil que estaría
incluida en las adicciones a las nuevas tecnologías son adicciones
comportamentales que entorpecen el desarrollo y el estilo de vida de una persona.

La adicción comportamental, llamada también adicción sin droga, es un tipo de


adición en la cual se da una pérdida de control de una determinada conducta y
que tiene como característica, igual que las adicciones con sustancia, la
dependencia, tolerancia, síndrome de abstinencia y la interferencia grave en la
vida cotidiana de la persona.

Las sustancias comportamentales tienen consecuencias negativas dependiendo


de qué tan grave este enviciada la persona ya sea por juegos, ejercicios, compras
o comidas.

Entre las adicciones más comunes que podemos ver en las comportamentales
son:

Los juegos patológicos (Ludopatía)

Compras compulsivas

Adicción al trabajo

Adicción al sexo

Las adicciones a juegos hace referencia u otra forma de llamarle :el juego
patológico este tiene impacto de la sociedad de la disponibilidad de nuevas
tecnologías, de los cambios en los modos de socialización y de las profundas
modificaciones en la construcción de la identidad de los sujetos que se han venido
observando en los últimos años, se vuelven adictos a la tecnología a juegos,
consolas entre otras al punto de dañar la salud mental física y mentalmente, no
dormir lo suficiente o aguantar sueño, no comer a tiempo o incluso saltarse
comida, esta adicción afecta socialmente a la persona porque no sale, no convive
con otras personas ni con su propia familia y cuando intenta abstenerse se esto
comienza a crear malos comportamientos ya sea que este amargado todo el día,
grosero en otros casos ser tímido con las personas, al igual que son las compras
compulsivas que la persona no puede abstenerse de ver algo y no quererlo, esto
puede ser causado por diferentes cosas como:

 Factores de riesgo individuales: no necesariamente es por otras personas


sino biológicamente o trastornos mentales y se refugian en esto.
 Factores de riesgo personales: características ya en la personalidad ya sea
creencia, en sociedad, falta de autoestima.
 Influencia de los de grupos ya sea por familia, trabajo, escuela que se
centran en un estereotipo ya sea que porque se tenga que adaptar e
integrar de cierta forma.

Adicción al trabajo

Muchas personas, a lo largo de su vida, entran en contacto con diversas


sustancias químicas que los suelen definir como “adictos”. Según la Organización
Mundial de la Salud (OMS) “la adicción es una enfermedad física y psicoemocional
que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación”.
Pero la adicción a sustancias no es la única problemática que afecta a los seres
humanos, sino que, existen adicciones comportamentales que provocan de una u
otra forma una reacción en el organismo similar a la adicción a sustancias. Entre
estas podemos mencionar la ludopatía, adicción al sexo y en este caso, la
adicción al trabajo.

A través del trabajo, el ser humano es capaz de satisfacer sus necesidades


básicas, mantener a la familia, tener un techo y si es posible poder cumplir con
caprichos que se tienen. Hoy en día, tenemos un gran número de ocupaciones
laborales por la cual escoger, y siempre se recomienda elegir alguna por la cual se
pueda apasionar. Sin embargo, hay personas que llevan esa dedicación
apasionada más allá, a estas personas se les considera “adictos al trabajo”.

Esta terminología fue utilizada por primera vez por W. E. Oates (1968) y definió la
adicción al trabajo como una necesidad sin ningún tipo de control de trabajar hasta
el cansancio que afecta a la salud, la felicidad y las relaciones personales. Scott,
Moore & Miceli (1997) lo caracterizan por la dedicación que tiene una persona al
trabajo, que tiene resultados negativos a las otras esferas del individuo; por pensar
constantemente en el trabajo cuando no está en este y por excederse más allá de
lo necesario. También han propuesto cuatro tipos de patrones del comportamiento
en la adicción al trabajo:
1. El compulsivo-dependiente: se relaciona positivamente con niveles altos de
ansiedad y con problemas físicos y psicológicos y negativamente con la
satisfacción laboral y vital.
2. El perfeccionista obsesivo-compulsivo: se relaciona positivamente con niveles de
tensión, con problemas físicos y psicológicos, con relaciones interpersonales
hostiles y con la satisfacción profesional.
3. El orientado a logros: se relaciona positivamente con la salud física y psicológica,
con comportamientos proactivos socialmente y con la satisfacción laboral y vital.
4. También habría que señalar a los pseudoadictos que no sufren adicción al trabajo,
pero llevan un ritmo laboral muy alto, y utilizan el trabajo para escalar puestos y
conseguir mejoras económicas y sociales. El problema es que este tipo de
conductas pueden pasar a la adicción con suma facilidad y sin ser percibido por el
propio individuo (Fuertes Rocañín, 2004).

“La adicción al trabajo se enmascara bajo la apariencia de responsabilidad,


dedicación al trabajo, y sacrificio de la vida personal. El consenso sociofamiliar y el
incentivo cultural y laboral que tiene trabajar mucho durante muchas horas no
permite detectar y diagnosticarla correctamente”. (Aguilera, Enrique Castañeda.
(2010). Adicción al trabajo (workaholic). Patología psicosocial del siglo XX. 1,
revista científica, Vol. 18.). Los expertos en psicología laboral señalan que los
llamados workaholics "son víctimas de su propia percepción de la realidad, que se
retroalimenta a través de su inconsciente adicción al trabajo".

Entre los síntomas que acompañan a los llamados workaholics destaca, en primer
lugar, que la ocupación profesional es lo que más les importa. De hecho, en los
casos más extremos, es lo único que aparentemente les satisface en sus vidas. La
familia, los amigos y el deporte son secundarios e incluso terciarios. Tenemos
también una ambición excesiva por el dinero y poder, la incapacidad para negar
tareas o no saber decir que no a las demandas del jefe o compañeros, problemas
económicos y alta competitividad, falta de organización, poco control sobre el
tiempo, problemas familiares y manejo inadecuado de los retos.
La adicción al trabajo al principio no suele verse como algo negativo ya que
implica un alto compromiso con la empresa y una fuente segura de ingresos al
hogar, sin embargo, como cualquier otra conducta adictiva, es negativa para el
sujeto porque le hace dependiente de una situación que perjudica su salud
psicofisiológica, y altera su entorno socio familiar y laboral. Habitualmente no es
reconocida por el trabajador, siendo la familia quien lo detecta, debido al exceso
de tiempo que dedica al trabajo y que resta a la familia. “Si una persona practica
juegos de azar, toma drogas o bebe de forma descontrolada, estas conductas son
consideradas reprobables ante uno mismo y ante los demás. Pero trabajar más de
la cuenta, incluso en fines de semana o renunciando a las vacaciones, parece algo
respetable” (Marisa Bosqued, ¡Que no te pese el trabajo!, 2007).

Existen 4 criterios para definir al adicto: 1) una especial actitud al trabajo, 2)


excesiva dedicación de su tiempo y esfuerzo, 3) un trastorno compulsivo e
involuntario a continuar trabajando, y 4) desinterés general por cualquier otra
actividad (ocio, deportes, familia, amistades, etc.) que no sea la laboral (Salanore,
2008).

Muchas veces, los adictos al trabajo pueden construir tareas por sí solos para
seguir laborando e incluso puedan alargar un proyecto más de lo necesario o
cometer errores intencionales para postergar el tiempo laboral y resolverlos
después por sí mismos.

Un aspecto para tomar en consideración es la absorción, que no es más que el


estado de total concentración, donde se está inmerso en la tarea a realizar, y en
donde sienten que el tiempo pasa volando a su alrededor. Todos nos hemos
sentido en algún momento de nuestras vidas, ya sea por alguna actividad familiar
o hasta por leer un libro que nos llama completamente la atención; y esta
absorción está presente en muchos casos de adicción al trabajo y esto puede
explicar porque los adictos pueden realizar sus tareas en cualquier lugar y
momento sin ser conscientes del tiempo a su alrededor. También se tiene que
mencionar el disfrute, que puede estar presente desde el primer momento y le
produce al empleado un grado alto de placer y es así como los futuros adictos
empiezan con experiencias positivas constantemente. Y esto es debido a las
recompensas seguidas, lo que los lleva a mayor implicación a las tareas laborales
= mayor dedicación = mayores horas laborales. Es lo que se conoce como
impulsividad.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el individuo ya no lo hará por el disfrute, sino
para dejar de sentirse mal. Ya no pasa tanto tiempo por el placer producido por su
dedicación y logro, sino para disminuir la ansiedad al impulso de trabajar. Lo que
lo convierte en una compulsividad.

Se debe aclarar algo, hay diferencia entre trabajadores dedicados a los


trabajadores adictos: en ambos tipos de empleados trabajan fuertemente y son
fieles a su lugar de trabajo, sin embargo, en el caso de los adictos, tienen un
desgaste en su salud mental y no disfrutan de las relaciones externas a lo laboral,
y por el contrario los trabajadores dedicados se sienten bastante bien, tanto
mental como socialmente.

Es difícil distinguir estos dos tipos de personas por los siguientes motivos: la
excesiva dedicación es socialmente considerada como una cualidad, la negación
que padecen los adictos al trabajo, la poca información que tiene la población
acerca de esta enfermedad y la ausencia de la adicción al trabajo dentro de los
manuales de criterios diagnósticos.

De esta manera, podríamos decir que la adicción al trabajo es un aspecto poco


conocido y muy pocas personas tratan con especialistas, pero, que a medida que
va avanzando se vuelve más crónico y puede tener serias consecuencias en todas
las esferas de la vida del individuo e incluso podrá llegar a afectar la productividad
y desempeño que tiene la persona en su empleo.

Afectará sus relaciones familiares y la persona llegará a sufrir de sentimientos de


soledad, abandono y una sensación de que nadie lo comprende, dejará de
disfrutar de los momentos de ocios y divertidos, no podrá pensar más allá del
trabajo descuidando su alimentación, actividad física e imagen personal, y poco a
poco su salud se irá a pique. También pueden desarrollar problemas de salud
física como enfermedades cardiovasculares, gástricas, hipertensión, musculares y
ansiedad. Además, pueden consumir sustancias, como el alcohol, para superar el
cansancio y sentir que se evitan situaciones de estrés.

Ochoa, E. en su artículo “Consumo de alcohol y otras drogas en el medio laboral”


nos explica que, las condiciones de trabajo son una parte importante en la vida y
pueden tener una decisiva influencia en los niveles de salud y bienestar, dentro y
fuera del ámbito laboral. La prevención de riesgos laborales es un deber de las
empresas y un derecho de los trabajadores, los cuales también deben velar por la
protección de su propia salud y la de sus compañeros. La Unión Europea
considera un objetivo básico de las políticas laborales la protección de la salud de
los trabajadores mediante la prevención de riesgos directamente derivados del
trabajo y de los riesgos que pueden afectar al rendimiento laboral.

La gravedad de los consumos de alcohol y/o otras drogas en el medio laboral ha


sido reconocida desde hace tiempo por la Organización Internacional del Trabajo,
que considera que el consumo de alcohol y de drogas es un problema que
concierne a un número elevado de trabajadores. Señala que los efectos nocivos
del consumo de alcohol y drogas en el lugar de trabajo y en el rendimiento laboral
son corrientes a todos los niveles. La seguridad profesional y la productividad
pueden verse afectados de forma adversa por empleados bajo el influjo del alcohol
o las drogas. Indica también como el consumo de alcohol y drogas por los
trabajadores produce un fuerte impacto, que se extiende a familia y compañeros
de trabajo que son afectados en términos de pérdida de ingresos, estrés y baja
moral. Por tanto, el consumo de alcohol y otras drogas es un problema que no
sólo afecta al consumidor, sino también al ambiente laboral y la eficacia de una
empresa.

La pasión por el trabajo es maravillosa, pero sí esta ‘voluntad’ tan fuerte hacia el
empleo hace que se arruine las demás áreas de la vida, es el momento de dar un
paso atrás y comenzar a buscar ayuda.

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