Sistema de distribución del aire. Cálculo de conductos.
Manual de Aire Acondicionado. Carrier, 1996. Capítulo 2 y 6.. Thermal
Environmental Engineering. Thomas H. Kuehn, James W. Ramsey,
James L. Threlkeld. Ed. Prentice Hall, 1998. Capítulo 18. ASHRAE
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Cálculo de conductos de aire. A. Fontanals. Ed. CEAC, 1997.
Ventilación Industrial. E. Carnicer. Ed. Paraninfo, 1994. Capítulos 3 y
4. Cálculos en climatización. Ejercicios Resueltas. E. Torrella, R.
Bibliografía: Cabello, J. Navarro. Ed. AMV, 2002
Redes de conductos. Elementos. Clasificación :
La misión de un sistema de conductos es transportar el aire desde la unidad de tratamiento de
aire (UTA) hasta el recinto a climatizar y suele comprender los conductos de impulsión y los de
retorno. Dentro de los elementos que constituyen el sistema podemos distinguir los conductos y
los elementos terminales.
Estos sistemas se clasifican en función de la velocidad y de la presión en los conductos. En
función de la velocidad del aire tenemos:
- conductos de baja velocidad (<12 m/s, entre 6 y 12 m/s)
- y conductos de alta velocidad (>12 m/s)
En función de la presión del aire en el conducto, se clasifican en baja, media y alta presión. Esta
clasificación corresponde a la misma que utilizan los ventiladores:
- Baja presión (clase I): Hasta 90 mm.c.a.
- Media presión (clase II): Entre 90 y 180 mm.c.a.
- Alta presión (clase III): Entre 180 y 300 mm.c.a.
Conceptos básicos:
La red de conductos se diseña para conseguir llevar un determinado caudal de aire a los puntos
de impulsión deseados. Antes de entrar en el diseño de la red de conductos, vamos a introducir
las propiedades físicas del aire, el concepto de diámetro equivalente y el cálculo de pérdidas de
carga.
* Propiedades físicas del aire:
Obviamente las propiedades físicas del aire van a depender de la temperatura y de la presión.
En el diseño de conductos, las propiedades más utilizadas son la densidad y la viscosidad. La
densidad se
puede tomar como aproximación una densidad del aire constante de 1,2 kg/m3.
En cuanto a la viscosidad del aire, se puede obtener mediante la expresión:
μ = 1,724 10^-5*(T/273,16)^0,76
con μ (N·s/m2) y T (K).
* Diámetro equivalente:
Los conductos utilizados en la distribución del aire pueden ser circulares o rectangulares.
Debido a que la mayoría de las tablas y expresiones se dan para conductos circulares, resulta
muy útil el concepto de diámetro equivalente.
Para determinar el diámetro equivalente de un conducto rectangular puede utilizarse la
expresión:
Deq = ((H*W)^0,625)/((H+W)^0,25)
donde Deq es el diámetro equivalente, H la altura del conducto y W la anchura.
* Pérdidas de carga:
Dentro del conducto el fluido experimenta una pérdida de presión por rozamiento,
denominándose ésta pérdida de carga. Estas pérdidas de carga se dividen en pérdidas en el
conducto y pérdidas en singularidades.
* Pérdidas en conducto:
Se produce una pérdida de carga por el paso del aire en el conducto, la cual suele expresarse
por metro de longitud como:
Perdida P = f * L/D * Pd
siendo f el factor de fricción (adimensional) del material.
* Pérdidas en singularidades:
Habitualmente estas pérdidas se miden de forma experimental y se determinan por expresiones
del tipo:
* Recuperación de presión estática:
En una instalación de redes de conductos de aire, si avanzamos en el sentido del flujo, el caudal
disminuye en cada derivación. Un menor caudal exige una menor sección, por lo que los
conductos van estrechándose cada vez que aparece una derivación.
Esta disminución de caudal puede provocar en el tramo siguiente (principal) un cambio de
velocidad. Estableciéndose la siguiente relación entre la sección 1 y 2 de la figura 2.
Al mismo tiempo, se debe cumplir que V0 = V1 + V3, de modo que si la sección 2 tiene las
mismas dimensiones que la sección 0, la velocidad en 2 debe ser menor que en 0. Si tenemos
en cuenta que la velocidad en la sección 1 es la misma que en 0, tendremos entre las secciones
1 y 2 la siguiente variación de presión:
de donde se desprende que al ser P2>P1, se ha producido un aumento de la presión estático a
cambio de una disminución de la presión dinámica.
Debido a que sólo es posible recuperar un porcentaje de presión, entre el 50 y el 95%. A
efectos de cálculo supondremos una recuperación del 75% y así se tiene que la recuperación
estática en conductos tras una derivación se puede aproximar como:
Que tambien se puede expresar según la expresión:
Así pues, las pérdidas totales se obtienen según la expresión:
Método de diseño:
Método de pérdida de carga constante
Este método se utiliza en conductos de impulsión, retorno y extracción de aire. Consiste en
calcular los conductos de forma que tengan la misma pérdida de carga por unidad de longitud a
lo largo de todo el sistema.
El procedimiento más usual consiste en elegir una velocidad inicial, en función de la restricción
por nivel de ruido, tabla X, en el conducto principal que sigue a la impulsión desde la UTA. Una
vez elegida esta velocidad, y partiendo del caudal de aire total a suministrar, se determina la
pérdida de carga unitaria que debe mantenerse constante en todos los conductos.
Para dimensionar los conductos del tramo principal, se determina la pérdida de presión en las
distintas singularidades y las recuperaciones estáticas en las derivaciones. Finalmente con la
ayuda del gráfico se determinan las secciones de cada tramo y los presiones disponibles en
cada derivación a los tramos secundarios.
Una vez dimensionados los tramos principales, se determinarán los conductos secundarios, los
que conducen el aire hasta las bocas de impulsión. Estos tramos se pueden calcular igual que
los principales o bien imponer que el aire tenga presión relativa nula después de traspasar el
elemento terminal (difusor). En el primer caso, se actuaría como se ha explicado para los
tramos principales. En el segundo caso se debe seguir un esquema iterativo de cálculo hasta
conseguir la imposición de presión relativa nula a la salida.
Selección del ventilador:
Para que el aire pueda circular por el interior de un conducto es preciso que en la instalación
haya un ventilador instalado. Éste debe ser capaz de proporcionar el caudal necesario y vencer
las pérdidas de presión asociadas.
Para la determinación de los requerimientos del ventilador es necesario conocer con exactitud
los caudales y las pérdidas de carga en la instalación. Así, se toma la mayor pérdida de carga
desde la salida de la UTA hasta el punto de impulsión crítico, siendo este valor el incremento de
presión que debe proporcionar el ventilador. Además, deberá ser capaz de trasegar el caudal
total de diseño