BRECHAS
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‘ORGANO DE DIFUSION DE LA REGION DEL EVORA
‘Av, Francieco |. Madero No. 326 Apartado no. 13
‘Teléfonos 2-04-67 y 2-04-65. Guamichil, Sin.
‘CONSEJO EDITORIAL,
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lc. Héctor R. Olea
BRECHAS. Organo de dfustin cultural, Afo XI. Nimero 17. Invlerno de 1991.
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‘al apartado postal nimero 13,
“Guamdohi, Sinaloa. Todos los restos en téfia.
INDIC
VOCES DE LA DIRECCION.
POLVO DE HISTORIA
Héctor R. Olea...
MALINCHISMO CULTURAL,
Juan Macedo Lopez.
MI PEQUENIO MUNDO
Enrique Pefia Gutiérrez.
MI TIEMPO, PADRE.
Victor Sandoval.
M4
LABANDA SINALOENSE,
Rubén Rubio Valdez.
LAMULATA Y EL MAR
Carlos Véjar Pérez-Rubio....
EL CRISTO NEGRO
‘Abraham Bastida AgUIAT ran
fa TAMBORA \
Enrique Perez Arce.LOS CUATRO ELEMENTOS DE JAIME LABASTIDA.
Manuel Reyes Ramos...
LAS FLORES DEL RISCO
Huécar Pefia Inzunza.
SOBRE EL TIEMPO Y LA MEDIDA EL PESO Y LA CANTIDA
José Heméndez (Martin Fierro)...
CARCEL DE ESPERANZA
Irma Garmendia de Valencia.
NUESTROS PAISANOS
Marfa Esther Sanchez Armenta.
LALENGUA POPULAR DE SINALOA)
‘Carlos Esqueda. aoe
BUZON DE BRECHAS
Carlos Véjar Pérez-Rubio..
TEMOR
Alfonso Camacho Martinez...
BRECHAS
VOCES DE LA DIRECCION
Los propésitos fundamentales que animaron a crear esta
revista, fueron con la misma pasion y fe con la que a estas
latitudes llegaron los pioneros de una aventura, centrada sin
requiebros en la bella y estrujante historia del Noroeste.
Al llegar hoy al nmero 17, nos colocamos aparejados a
larevista Arte, publicacion similar que en el afid de 1907 viera
la luz en Ia Villa de Mocorito, bajo la direccién del doctor
Enrique Gonzélez Martinez, de la que se publicaron un total
de 17 numeros.
Como respuesta al esfuerzo de muchos hombres y muje-
res por mantener y acrecentar el auténtico acervo cultural
legado por nuestros ancestros y del cual somos deposita-
rios, nuevamente e! Consejo Nacional para la Cultura y las
Artes y la revista Tierra Adentro, nos otorgan el apoyo que
fortalece la seguridad de seguir con los propésitos de
siempre: difundir la cultura de la region del Evora.
BRECHAS, manojo de nervios de un grupo con destino,
se perdera en la manos de un lector sin esperanzas, 0
correré sobre los lomos del viento, al encuentro de la
comprensi6n y el reconocimiento...?
En cualquiera de los casos, nuestra alegria por servir,
actuary buscar la comunicacién literaria con lo mejor del
intelecto mexicano, estara siempre vigente.BRECHAS
POLVODEHISTORIA
Por Héctor R. Olea
A la memoria de mi dilecto amigo el Prof.
Roberto Hernandez Rodriguez, Presidente de la
Academia de la Cultura Sinaloense "Alejandro
Hernéndez Tyler’ A.C.
La narrativa sinaloense
‘AI mito, una ficcién alegérica especialmente en materia religiosa,
atribuyésele una antigiiedad de milenios. En la Provincia de Sinaloa, en
su proto-historia, interviene este relato con elementos sobrenaturales en
los que figuran lo sorprendente, lo extrafio, lo misterioso. El mito primero
y. después, la leyenda llevan el conocimiento humanoallimites que estan
fuera de lo que propiamente es la historia.
En el mundo del mito nacen las teogonfas césmicas entre las tribus
cahitas durante las peregrinaciones aztecas, es decir, la veneracién a
las divinidades o a la aurora de los dioses.
Del mito surgen ia leyenda y la tabula, la primera es una tradicion que
eleva al primer plano el tema humano, en otras palabras, lo legendario
est entre lo mitico y lo histérico, por el contrario, la fabula guarda un
‘sabor antiguo y se aplica al lenguaje fantasmagérico de los animales, s|
‘evocamos a Esopo oa Fedro, que por io comtin se convierte en conseja
ya sancionada por la voz del pueblo.
En Sinaloa durante el siglo XVI cobran vigencia las leyendas. Entre los
exploradores espafioles del Noroeste de Nueva Espatia hubo algunos,
segin se sabe, dados a la lectura de los libros de caballeria, por que
ellos se sentian andantes cabelleros que todo lo velan maravilloso en|as
tierras descublertas,
Asi surgen nuestras epopeyas: el suefio de una Isla de Amazonas
abundante de perlas y oro, pero Don Nurio Beltran de Guzman en su
Viaje encontré, que el pueblo de Nabito estaba poblado tinicamente por
mujeres (una especie de matriarcado), suceso que dio origen a la
fantasia. Todo era una quimera de los conquistadores, ya que no
encontraron la isla, nilos criaderos de las codiciadas perlas, "ni oro
HECTOR R. OLEA
~-dice un misionero-- bastante para mandarle a hacer una sortija al Rey
Nuestro Seftor".
Cabe afiadir que en esta ocasién dicen ser testigos de un juego
primitivo, pero el Unico que habla de ello es Garcia del Pilar, lengua de
don Nufio, relacién singular, una caceria de caimanes de los que habia
en abundancia en el rio. Cihuatlén, anota e! cronista, "saurios que los
indios jineteaban, flechaban y lazaban con gran destreza’.
Un andariego fralla, Marcos da Niza. fue hasta la vila de San Miguel
de Culiacdin y se interné a la América Arida, hurdié multitud de quimeras
en un viaje fantastico y escribié un libro que entusiasmo al virey, Don
Antonio de Mendoza, para mandar una infructuosa expedicién al mando
de Don Francisco Vazquez de Coronado que tuvo un-gosto de diez mil
ducados de oro, sin embargo no encontré "Las siete ciudades fabulo-
‘sas’, invenci6n que corrfa por el mundo desde la Edad Media.
‘Ademds puede citarse ‘la relacién jurada” que ante el capitan Melchor
Diaz rindié en Cullacdn Alvar Ni‘iez Cabeza de Vaca y sus compafieros
naufragos de la Florida; igualmente D. Francisco de Ibarra, el Fénix de
los Conquistadores, buscé iniitilmente la laguna del oro en Copald; o la
rnavegacién del pirata Francis Drake que volvié a Inglaterra con las velas
de st} navio forradas de seda ya Reina Isabel |e otoraé por sus riauezas
elevados titulos de nobleza.
La minerfa, iniciada por los descubrimientos de Ibarra, en territ
sinaloense es la base para que prospere una literatura de ficcién que
alcanza su mayor esplendor en el sigio XIX.
Entonces se divulga el cuento, relacién de un suceso, falso o verda-
dero o de pura inversién que tiene por finalidad divert, en sus dos
formas moral o escrito.
En la primera surge un personaje pintoresco y ladino el cuentero
—dicen que todavia hay algunos en el medio rural-—- persona que suele
narrar cuentos con bastante habilidad y destreza para referir o contar
las cosas.
El cuento escrito por la tardia introduccion de la imprenta fue creado
al mediar el siglo XIX. Don Ignacio Ramitez "EI Nigromante” es quien
divulgé en su periédico“E! Precursor’ que edité en el puerto de Mazatlan,
ccuentos y leyendas de la tierra como “El Cerro del Fralle” y "La leyenda
de la Virgen’. Pero este género narrativo loga interés, afios después,
‘cuando la invasién francesa al tomar el puerto mazatieco las fuerzas
5POLVO DE HISTORIA
invasoras del general Armando de Castagny, los oficiales y académicos
franoeses cuentan su patticipacién en acciones bélicas, que fueron
publicadas con detallados grabados en a revista 'L'llustration’ de Paris.
El periodista D. Miguel Retes fund6, ol 14 de junio de 1888, el diario “El
Correo de la Tarde" que, al estilo francés, inserté un folletin con novelas
traducidas al espafiol, memorias de populares caudillos como Manuel
Lozada, “El Tigre de Alica’, y el antiporfirista Heractio Bernal, también los
domingos edité una pdgina litoraria que 9 una interesante fuente sobre
la poesia y narrativa de aquella época
Las primeras plumas més distinguidas colaboran en la publicacién
como el Lic. Carlos F. Galan, Lic. Daniel Pérez Aros, Dr. Martiniano
Carbajal, Esteban Flores, Adolfo O'Ryan y Narciso Valenzuela,
En 1 ditimo decenio del siglo pasado destacan Francisco Gomez
Flores, narrador de antiquas supersticiones pueblerinas como "El dia de
difuntos'" y algunas notabilidades en las letras; D. Manuel Bonilla, busca-
dor de petrogifos y relator de las consejas como "El resbalén del Diablo"
para explicar el origen de tan primtivas figuras; D. Francisco Javier
Gaxiola, comenta las proozas pattioticas y biografias de personajes
nacionales y de ellos apunta s6io los aspectos anecdéticos.
En la primera década del presente siglo, tlempo de! antiporfirsmo de
la campatia poltica del "Clavel Rojo’, aparecen D, Arnulfo R. Rodriguez,
"El Viborilas’, con sus cuentos "Cosas de nifios" y "Cosas de viejos"; el
poeta Pedro R. Zavala, cuyas narraciones al estio francés son premiadas
por el periédico "EI imparciat'; D. José Renteria, educador y polttico, da
a conocer los recuerdos de su vida de luchador salpicados con las galas
de la fantasia.
Durante la etapa revolucionaria cobran fama D. Manuel Bonilla Gaxiola,
publica sus reminiscencias del fatidico afio 13, dandole forma lirica a lo
que haba vivido hasta despertar de aquella pesadila; el general D.
Salvador Alvarado, idedlogo de la Revolucién Mexicana, narra las fanta-
slas de sus suefios que esperan la grandeza del pals; D. José C. Valadés,
testimonio de las andanzas de los "cabecillas’ del Sur del Estado, cuenta
las fatigas de la campafia revolucionaria y, con pasién hurga en la vida
de los grandes hombres de México.
Al principiar os afos veintes destacan on las letras narrativas D.
Ignacio Millan, que se asomé al abismal espiritu del novelista ruso
‘Teodoro Dostoyeuki y compone su mejor cuento, quizé, el titulado: ‘Las
HECTOR R. OLEA
coyundas', una postal rural flena de ternura y esencias sociales; D.
Armando Franco Rojo, revive las viejas versiones mineras del Real de
San Ignacio que pasan de generacién a generacién; D. Juan B. Rutz,
{usta refer los sticesos pasados, verdaderos, cambia el nombre de los
personajes y los viste de llusiones sin olvidar sus correrlas politicas al
lado del candidato a gobernador D. Fortunato de la Vega, desfilan en sus
visiones desde Fray Junipero Serra hasta el bohemio Mucio de la Vega.
En aquellos afios treintas, la época de mayor brilantez para el escritor
Don Genaro Estrada, revivi6 éste la vida colonial repleta de giros grama-
ticales y bellas expresiones castizas; Don Francisco Verdugo Falquez,
culto educador y abogado,"elemento de mucha valia en la narrativa
anecdética regional, sus piezas mas famosas fueron los cuentos "El
hombre de vidrio" y "La Garcita’, trayectoria sentimental de una hermosa
muchacha de clase media que vivia en|a calle del Pescado en Culiacén;
D. Samuel Hijar, sigue las huellas de Gémez Flores en su prosa que es
agradable y de hondas filosofias.
En los afios cuarentones se edita la revista ‘Letras de Sinaloa’ por
Carlos Manuel Aguirre, publicacion patrocinada por el rector universita-
rio, Q.F. Don Amado Blancarte, en cuyas paginas colaboran habiles
Cuentistas como Fausto Antonio Marin Tamayo, en su cuento "El Foso"
y la novela conta "La Rebelion de la Sierra’; Francisco Peregrina, que
busca personajes populares; Manuel Jiménez Lépez, revela tipos estra-
falarios y burlescos; Enrique Romero Jiménez, trabaja ol ensayo y la
historia y muchos ms,
Esta nueva generacién con sus gestas, quimeras, invenciones, super-
ticiones, costumbres, muertos aparacidos, tesoros enterrados, miagros
teligiosos, tradiciones, anécdotas, rumores callejoros sin patemidad,
elevan el género narrativo a las letras nacionales.
Por estos afios se publican algunas producciones de un religioso y
recuerdo haber leldo los pleitos del poeta D. Jestis G. Andrade con una
ceriada del obispo, sucesos que después formaron un libro inédito bajo
dl titulo: "Cuentos de sacristanes, curas y obispos".
Por esta época citaré por la fuerza de sus narraciones al poeta Manuel
Estrada Rousseau, tradiciones de un Mazatlén que se ue y las aventuras
picarescas de Don Plécido Vega; Dofia Alejandra Ramirez de Retes,
‘nota las realistas evocaciones de su vida en la vieja hacienda porftista
de Pericos; y a Roberto Hernandez Rodriguez, clésico narrador, escritorJUAN MACEDO LOPEZ
Pero estan fuera de contexto halloween y esa cancioncila quese canta
cn el idioma inglés en los onomédsticos y an los. cumpleafios en los
hogares norterios. El halloween es como un embutido de chicharrones
frente al pan de muertos y la cancioncila suena ridicula si sele compara
‘con nuestras mafianitas, lo mismo las que canta algo as{"estas son las
mafianitas que cantaba el rey David a las muchachas bonitas que se
parecen a ti’, que son las mafianitas antiguas y las de Manuel M. Ponce
que dicen "el dia que tu naciste nacioron todas las flores", surgidas al
final dela segunda década de este siglo. Podemos exportar con o sin el
Tratado de Libre Comercio muchas bellas canciones a los vecinos del
norte para celebrar onomésticos y cumpleafios.
Qué es el “halloween’? Enla oficina de correos recogimos un impreso
‘cuyo texto respetamos culdadosamente,
“ORIGEN': La palabra halloween ‘viene de all hallowed eve, significa
noche apartada. Esto proviene de un grupo de sacerdotes briténicos
(ic) antiguos llamados druidas. Nota aclaratoria del transcriptor: los
druidas fueron sacerdotes germénicos. Ellos apartaron esta noche en
‘especial para colebrar (con ol fin de) honrar alos muertos, liberar todo.
tipo de espiritus malignos por el mundo, ‘recibir" a estos espiritus y los
de los muertos en los hogares para convivir con ellos; para ofrecerles.
‘una mesa lena de alimentos, habla que pedir casa por casa donativos
‘como comida y dinero, bajo amenaza de dafiar a quien no lo hiclera. Al
final de la fiesta los espiritus eran sacados del pueblo por gente disfra-
zada como ellos, para engaftarlos y evitar que se quedaran con ellos. La
fecha escogida desde aquel tiempo hasta hoy para halloween coincide
coon el afio nuevo druida y con la fecha propicia para aquelarres entre
hechiceros y brujas’.
Quienes han adoptado el halloween con pretericién de Dia de los
Muertos, efeméride muy nuestra que se enriquece con la concurrencia
de tradiciones indigenas, bispanas y ardbigas, sufren esa epldemia que
podrlamos llamar malinchismo cultural o acultural. El doloroso fenéme-
Ro opera en la clase media alta, se fomenta en algunos colegios parti-
Culares yo propagan determinadios medios de comunicacién, (la prensa
y la radio especialmente). La iglesia catdlica condena esa “insigne"
tonteria, es alarmante saber que en algunos planteles oficiales de ense-
fianza primaria también han caido en el pecado del mal gusto y en el
delito de embestida a nuestras tradiciones.
10
MALINCHISMO CULTURAL
En"La Arboleda Perdide’, libro de memorias de Rafael Albert, hay una
‘constante devocién para el mundo de su infancia y de su adolescencia.
Gitano de CAdiz, Alberti se complace en escribir paginas evocadoras
desde su destierro en Argentina. Paginas conmovedoramente sentidas,
imbuyen en la conciencia el amor por lo que es mas intimo de todos los
seres humanos: la edad pérvula, artullada por canciones, por retazos de
palsajes; la pubertad, dolorosa, incierta, hundida en el paisaje fisico y
humana de la tierra natal. Da todo asta engmas suirge al hombre, la muisjer,
apegados a su émbito. E! hombre se afianza en s{ mismo porque tiene
un pretérito que se revierte ento presente y en|ofuturo. Se sabe entonces
que se tiene Una identidad.-
Toda sociedad, toda nacién, toda patria, tiene su propia identidad.
Como el hombre, como su mujeres, que las han creado, que las han
forjado. No desdefiaron lo de otras latitudes. Simplemente resistiaron
asedios exégenos. Aceptaron las excelencias y desecharon lo que es
negative.
Tenemos un inmenso tesoro cultural. Los norteamericanos lo tienen
también. A cada quien lo suyo.
ahlBRECHAS
MI PEQUENO MUNDO
Por: Enrique Pefia Gutiérrez
Elsol cafa agonizante sobre un campo sembrado de cuerpos sin vida,
abrazados al méusser atin caliente por los titimos disparos. El clarin de
6rdenes metalizaba la tarde envuelta en el griterfo impreciso que hacia
oscilar el péndulo de la batalla hacia el triunfo 0 la derrota. Celaya se
colgaba del asombro ante la éurea avalancha de la Divisién del Norte, y
‘mAs allé de la oracién, perdida la confianza en la quebrantada defensa
carrancista, jalaba de lo desconocido la presencia del milagro... ¥ éste,
silencioso como aceitosa sombra penetraba con la titima dotacion de
parque, en las gloriosas carrilleras de los muchachos nortefios...Aquel
pinchi parque gringo, de pélvora adulterada, que si bien sellé la suerte
del caudillo, nunca desprendié brillo de su hazafiosa y sorprendente
carrera militar y revolucionaria. El tiempo marcé la ruta y la hora de
regreso. El volcan se apagaba, esporadicamente sembraba su racion de
fuego en ia campina mexicana y se detenia en seco la frenetica perse-
cucién del obregonismo triunfante, temeroso y desconfiado del éguila
villista, herida pero inmersa en ia voragine del orgullo y la furia.
Con Ja mirada tia en la columna interminable, et cigarro de noja time
en sus resecos labios, el General Villa hacia desfilar por su licida mente
de guerrero genial, cada pedazo de campatia y cada minuto de accion
de sus soldados dentro de un plan de estrategia sin par, que no admitfa
otra meta, que no fuesella de la victoria total y explosiva, con os mismos
tintes de luz y jabilo que precedieron a los expléndidos y dlgidos
momentos de la toma de Zacatecas,
La fractura que provocaba la retirada sin fin, no se habla producido en
Celaya, ni en las démas batallas del bajio. El origen de todo aquello -
-bien lo sabian él y sus muchachos- se encontraba mas allé del rio Bravo,
en los recodos tenebrosos del centro rector del expansionismo yanqui.
y pues se asf era, la cita de su terttorio estaba hecha. Columbus entrarfa
por la puerta del fuero de la historia del mundo y el prestiglo militar de
12
ENRIQUE PENA GUTIERREZ
Pershing y sus rangers, habla de arrastrarse lastimosamente por las
dilatadas planicies de Chihuahua. Todo quedaba atrés y un pais se
incorporaba al cerebro universal. Fabricas y presas, escuelas y hospita-
les, paralelas de acero ylatigazos negros sobre desiertos y coordilleras,
‘se estampaban sobre las huellas sangrentes de los precursores. Canu-
tillo y Parral eran puntos grises de referencia del inal del ciclén nortefo...
Final fisico en verdad, pero con un nombre que salto més allé de la
historia para incrustarse en los brumosos campos del mito y la leyenda.
Sobre la alta slerra, erecto y altlvo, pegado a la sila como si formase
untode con su cabalgadura, un jinete de tosca y arrugada cara, cubierta
por la espesa barba, mAs biarica por el tiempo que por la ventisca,
escudrifia entre la niebla mafianera, la perdida senda hacia el refugio.
Uega de més allé de la nada y del misterio, de una dimension en donde
el recuerdo se pierde y se diluye enredado en el aire, con el acre olor de
la pélvora y la sangre. A su paso, el robledal tarahumara se inclina y le
ssaluda con sefforial reverencia que se abraza al respeto, ante el asombro.
Inquisidor de renuevo, nunca antes testigo de simlar actitud del bosque
‘secular, rival indomefiable de la tempestad y el hielo.
tPor qué padre ese saludo? ZQuién es él que asf se lo merezoa...?
iCalla rapaz y dobia la cerviz../Ese que ahi va, es un Dorado y cabalg6
‘con et CENTAURO!
La poesta es revelacién de la condicién humana
y consagracién de una experiencia histérica.
OCTAVIO PAZ
13BRECHAS
MITIEMPO, PADRE
Por: Victor Sandoval
Mitiempo, padre:
Himnos de guerra y tableteo de metralletas.
Lo estoy viviendo apenas pero lo estoy
viviendo.
Soy ol aire del arquero y su brazo.
Te veo escribiendo tus poemas
‘como éste, padre, como éste.
éPara qué, para quiénes?
éPara quiénes abtes tu cortapacio,
tuhorrenda maquina de escribir
como dentadura postiza?
‘Aveces te leo en los periédicos
llenos de mosquitos proditorios.
Hace cincuenta largos afios
que estés sobre la tierra.
Yo, padre, soy yo-padre desde que tii naciste.
El beso que pongo en tu mejila
es el bien comin,
el orden que rodea nuestra cistera.
Por este lento avanzar del poamatio,
del poema-so de tu consagracion,
te despega la muerte de la vida
con paciencia de coleccionista.
14
BRECHAS
LA BANDA SINALOENSE
Por.- Rubén Rubio VALDEZ
Sin duda, la "Banda Sinaloense" ya es ampliamente conocida en
México; se conoce en los Estados del norte y en algunos del interior
del pals; pero, 2qué se sabe de esta misica tan ruldosa y llena de
vivacidad? Es mas bien muy poco,creo yo, no sélo fuera de Sinaloa sino
que los mismos sinaloens® no tenemos un concepto preciso de este
‘género musical que forma parte del rico folklore mexicano. La prueba
de ello es que, a menudo la gentoalreferirse a la musiéa tipica de Sinaloa,
expresa “Tamborazo Zacatecano’, cuando por nuestra parte decimos
"La Banda o "Musica de Viento’.
Lo anterior denota fa inexistencia de una idea clara de "Banda’, tal
‘como la que se tiene del "Mariach'’, el cual es plenamente identificado,
ya sea al verio tocar o bien escucharlo fonograficamente. Qué indica
sto: no se dispone de testimonios que den luz en relacion a su origen,
evolucién tenida al correr de las décadas y sobre sus caracteristicas
‘como grupo musical.
tTambora o Banda Sinaloense?
‘A decir verdad. los sinaloenses no utlizamos el término “Tambora
Sinaloense’; usamos comiin y generalmente "Banda de Misica" o sim-
plemente "Banda". Esto refieja imprecision sobre algo que distingue
culturalmente a nustro Estado.
‘Ami uicio, considero que el término “Tambora Sinaloense’ se lo ha
dado gente extraria a Sinaloa, para distinguirla adjetivamente del Tam-
borazo Zacatecano. Digo adjetivamente, porque se confunde gené-
ricamente, no obstante que guardan diferencias muy marcadas en lo
relativo a nimero de integrantes y tipo de instrumentos que compren-
de, aire que imprimen a sus melodias, as{ como la orquestacion de
sus composiciones e interpretaciones.
La Banda Sinaloense es viva, melancélica y versati; por su parte el
‘Tamborazo Zacatecano es esquematica y ortodoxa en su ritmo y reper-
torio. De la Banda Sinaloense tanto gustan sus interpretaciones de
15RUBEN RUBIO VALDEZ
valses, marchas, overturas, mazurkas, schottises, danzas, polkas, so-
nes, pasos dobles y pascolas, como también en la cumbia, el mambo,
elfox, el swing, el bolero y hasta oltango. Ciertamentela Banda es versatil
yrica en repertorio. En sintesis, nuestro grupo habria de llamarse "Banda
Sinaloense" o "Banda’, lanamente.
-£Qué instrumentas integran le Banda Sinaloense?
‘As{ como el Mariachi, la Redoba y la Orquesta Sinfénica, la Banda
‘Sinaloense esta esteriotipada por los instrumentos y el numero de ellos.
La Banda tipica la Integran tres clarinetes de madera, tres trompetas,
dos trombones; una tuba 0 bajo; dos saxhores; una tambora con
Plato fjo sobre uno de sus aros; una tarola o rodoblante. Para al
auxilio de melodias ritmicas de corte tropical se complementa con dos
tumbas, platilos de pedestal, cencerros, maracas, claves y otros adere-
208 musicales caribefios.
De lo anterior se deduce que el ndmero de integrantes asciende a
trece; sin embargo, titimamente los elementos de algunas Bandas
Sinaloenses suman quince, ya que agregan un clarinete y un trombén.
En la interpretacién de miisica tropical o ritmica, esta a cargo de la
secoién de percusién, es decir, del tamborero y tarolero; por lo que 86
Tefiere a los dos saxhoristas 0 como en la jerga se le llama ‘los de la
armon(as" o "los de las chachetas’, éstos ejecutan las tumbas, gliro y
maracas.
Sobre e/ origen de la Banda Sinaloense?
Sobre el origen de la Banda Sinaloense no hay nada claro, como
tampoco del lugar de la primera Banda. En mi opinién, todo es especu-
lacién; se habla o se dice que sus ralces histéricas estén en Alemania.
Se asegura que los marinos alemanes llegados a lo que ahora es
Mazatlan a mediados del siglo pasado, formaron los primeros grupos.
‘musicales en los altos del municipio y que son ahora la base dela Banda
Sinaloense. También se argumenta que la actual Banda Sinaloense se
asemeja grandemente a las Bandas rurales alemanas que acuden a las
"Fiestas de la Cerveza’, de gran tradicién de aquel pals.
Sinceramente, creo que estos decires no son mas que elocubracio-
rnes que han venido pasando de boca en boca. La realidad es que no ha
habido el propésito de investigar el origen de este género musical que
16
LABANDA SINALOENESE
tanto gusta y considero que corresponde la tarea a la Universidad
‘Auténoma de Sinaloa a través de su drea cultural, dado que tiene
importancia conocer més sobre este particular, toda vez que a los
sinaloenses de aqul y de allé si algo nos une y nos aglutina, es nuestra-
miisica: no s6lo por esto es importante investigario, sino por su relevan-
cla en la cultura sinaloense.
Bandas buenas 0 estos regionales?
Para juzgar la calidad de las Bandas Sinaloenses de la entidad, debe
tomarse muy en cuenta los estilos que se aprecian 0 se distinguen
regionalmente. Desde mimdy particularmente punto de vista, en Sinaloa
se dan “cuatro estilos” bien representativos y diferentes. Estos esillos
estén dados por factores como su repertorio o archivo musical con que
cuentan, la antigdedad de los "grupos’, asf como la pureza yacabado de
la orquestacién 0 arreglo musical de cus melodias.
Para analizar la calidad de las Bandas, considero que deben juzgarse
or la pureza y cuadratura de sus interpretaciones dentro de su estilo
propio y no por su estilo.
EI primer estilo de los cuatro referidos lo identifico como ‘Estilo
Mazatlan’, representado éste por las Bandas de los municipios de San
Ignacio, Mazatién, Concordia, Rosario y Escuinapa. El estilo de osta
regién esté caracterizado por el "picado" y "asincopado" dela ejecucion
de la piezas rancheras; ademés, tocan bastante fuerte, no sdlo las
trompetas y trombones, sino la tambora y la tarola, Es un estilo muy
alegre y también muy criticado porlo ranchero y arrebatado; sin embar-
go, ha tenido gran influencia en los tres estos restantes hacia el norte
del Estado.
La influencia del Estilo Mazatién en el resto del Estado, es bien
importante y de justicia es sefalar que muy a pesar de la critica que le
hicieron muy al principio ala "Banda El Recodo de Cruz Lizdrraga’, ésta
terminé imponiendo su estilo y ahora se tiene que la mayoria de las
Bandas de Sinaloa tratan de "tocar" con el mismo aire y potencia. Esta
influencta a sido apoyada definitivamente por la promocién disquera de
esta Banda que tiene récord ventajoso en nimero de discos en corta y
larga duracién, Es por ésto que las Bandas Sinaloenses integran sit
archivo en funcién de lo que mas se escucha en ta Radio y siendo la
7RUBEN RUBIO VALDEZ
ay
Banda EI Recodo la que més se promueve por estemedio, suestio ejerce
‘gran influencia regional.
Alo anterior habrla que agregar que el Estilo Mazatién ha revolucio-
nado positivamente, toda vez que las Bandas que antatio tocaban
exageradamente picado y arrebatedo, en la actualidad tocan més pau-
sado y més armoniosamente. Es aqui donde se observa la influencia
de estilos como el de Culiacan y Mocorito, cuyas Bandas conflufan afio
con afio durante "Las Flestas Patrias" ce la ciudad de Tijuana, Baja
California, En resumen, se ha mejorado para deleite del pUblico amante
de la Banda.
E! segundo estilo lo denomino “Estilo Cullacén’, of cual cubre los
municipios de Elota, Cosalé y Cullacén, es decir el centro del Estado.
En la ciudad de Culiacan es el sitio donde se tiene el mayor nimero de
Bandas, dos de las cuales fueron unas de las més completas y de gran
Tenombre estatal, me reflero, claro, a la ‘Banda Los Guamuchiefios de
Culiacén” y la "Banda Los Tamazula de Culiacén’. Muy anterior a éstas,
probablemente de 1930 a 1940, se formd en Navolato, Sinaloa, la "Banda
Los Conracdos'. El consenso de los viejos misicos banderos consigna a
esta Banda como la més completa, cuyos integrantes tenfan dominio
de sus instrumentos y gran capacidad de lectura musical; desgraciada-
mente, no queda vestigio de sus interpretaciones y Conrado Solls ha
Muerto, que hubiéramos querido conversar con él, para conocer
detalles de su época.
El estilo que describo, es decir, el Esto Culiacén, se ha caracterizado
Por un fraseo largo, pausado y ligado de las notas musicales de las
melodias y su ataque més blen moderado. Esto quiz4 se explique porla
Preparacién de los misicos, ya que Culiacén la capital del Estado, fue ol
Centro de! movimiento cultural sinaloense y es por eso que aglutind
siempre los mejores elementos musicales,
La mésica popular interpretada hasta hace pocos afios fue de tempe-
ramento triste y apagado; no obstante, debe quedar claro que la mejor
misica de corte semiclésico ha sido tocada por las Bandas de Cullacdn,
onde destacan Los Tamazulas de Cullacén, la que tuvieran su mejor
época en la década de los sesentas, llenando el vacio que dejaran Los
Guamuchlefios de Cullacén en época anterior.
18
LABANDA SINALOENSE
Es bien Importante sefialar que la influencia del Estilo Mazatlan ha
‘ido defintivo para hacer més viva y alegre la misica popular que las
Bandas de Cullacén interpretan en la actualidad. También es importante
hacer referencia a la deformacion tan grave quela Banda Sinaloense ha
tenido en Culiacén. Los grupos de mayor renombre y cuyos elementos
sonde primera linea, han degenerado en "Bandas-Orquestas’, derivado
ésto fundamentalmiente de! mercado de trabajo de la misica local, es
decir, la demande exige que los grupos toquen como Banda y como
Orquesta, ésto es por la limitacién que impone la embocadura de los
misicos, ademés del temperamento tan distinto de un bandero 0 un
‘orquestero.
Lo expresado en el parrafo anterior ha determinado un estilo propio y
muy particular de la Banda Sinaloense en esta regién del Estado de
Sinaloa, del cual fueron ploneros don Pedro Alvarez, el "Cachi Anaya",
Casimiro Bétiz y los hermanos Sirolas.
Para finalizar e ilustrar a los lectores, sdlo resta relterar que en Cullacan
‘slempre se tuvieron las Bandas més completas y es aqui donde se
Innovd integrar la secclén de cafias a cuatro ruedas, es decir, a cuatro
‘voces en relacién arménica, dando a su ejecucién musical una proyeo-
clén audible muy agradable. Algunos sefialan a mi amigo Jestis Rivera,
mazatleco de nacimiento, como el clarinetista atrevido de esta innova-
clén tan importante. Siendo "Chuy Rivera" y "Poncho de El Tule" los
reproductores de arregios que interpretan las Bandas Orquestas do
Cullacén.
Eltercer estilo lo denomino "Motorito" y confieso que me es incomodo-
y dificil describirlo, no sélo por su originalidad, sino porque es la Villa de
Mocorito, el pueblo que me vid nacer. Lo considero dificil, por el riesgo
de ser juzgado por ustedes como regionalista.
Es un estilo surgido en los afios treinta y ha pasado el tiempo
resistiendo las influencias ex6genas, conservando su alegria que gusta
por su serledad. En esto muchottiene que vera direocién de don Pedro
Juérez que en los veintes formara su "Banda Los Judrez’; de don Alfonso
Soto que fuera director de la "Banda Mocorito’, la que constituye el
antecedente de la "Banda Los Rublo de Mocorito’, dela que fue director
don José Rublo Quifiénez, magnifico trombonista originario de un pe-
19RUBEN RUBIO VALDEZ
quefio rancho llamado La Huerta, muy cercano a San Benito, stio de la,
famosa carrera dal “Alazan y el Rosillo’.
El Estilo Mocorito, comprende fos municipios de Badidaguato, Moco-
tito, Salvador Alvarado, Angostura, Guasave y Sinaloa. Con esto quiere
decir que las Bandas de esta region interpretan archivo musical muy
homogéneo y arreglos también muy similares. Es més, en el mismo tono
aire musical.
Lo Identities como Estilo Mocorito, por el hecho de que fue en esta
villa sinaloense donde se formaron las primeras Bandas de la ri
respecto a las que existieron o existen actualmente. Las Bandas "Los
Moreno" y "Santa Rosa’ con _residencia en Guamiichil, son grupos
derivados de las Bandas "Los Bequillefios" y "Santa Rosa’, originarias de
dos pueblos viejos de Mocorito. En la actualidad Santa Rosa esta dentro
de la juridiccién de Salvador Alvarado. Las Bandas de Guasave se
formaron posterior a las de Mocorito, as{ mismo las de Angostura y
Sinaloa. En las épocas de la Colonia, la Reforma y Postrevolucién,
Mocorito fue un sitio de gran importancia econémica y comercial, de ahi
que fuera el epicentro del movimiento cultural, del que no escapara la
misica; es por eso que los grupos musicales se formaban a imagen y
semejanzas de las de Mocorito, extendiéndose de esta manera su
técnica y su repertori.
El Estilo a que estoy haciendo referencia esta caracterizado por un
aire intermeaio entre Mazatian y Gullacan. El repertorio que tradictonal-
mente han tenido las Bandas de la region esté enmarcado por melodias
ritmo de vals, schottis, mazurka, danza, pascola y paso doble, instru-
mentos en forma completa y matizada moderamente.
Las Bandas de esta regién sinaloense se distinguen por el contracanto
de trombones y clarinetes que conservan y ejecutan al tocar plezas
musicales de corte tradicional.
Desafortunadamente, 6! Esto Mocorito 0 mejor dicho, la musica de
este estilo no ha sido promovida como el de Cullacdn, Mazatlan, y Los
Mochis, muy a pesar que se encuentran integrados grupos de gran
calidad como la "Banda Santa Rosa de Guemiichl, "Banda Hermanos
Rubio de Mocorito” y la "Banda Los Tamazulas de Guasave"; de éstas,
la segunda, constituye la cuarta generacién de misicos procedentes de
la comunidad de La Huerta, municipio de Mocorito.
20
LABANDA SINALOENSE
Para conclu, sélo falta decir que don Delfino Infante fue un gran
promotor dela musica en Mocorito y Badiraguato, llevando algo del Estilo
Mazatlén, toda vez que el padre de Pedro Infante vivid algunos arios en
la "Perla del Pacfico’. Se comenta que don Delfino formé la "Banda de
San José del Llano’, la de "Tameapa’, la del "Huejote" y la del "Sitio’,
pueblos badiraguatenses muy conocidos y difamados, ademas bonitos
y de gran hospitalidad, intrincados en la Sierra Madre Occidental,
El cuarto estilo es el Estilo Mochis, que se extiende en la regién del
Valle del Fuerte, situado en la parte mas al norte del Estado. Fue poblada
y desarrollada a ralz de auge que tomé la agrioultura por las obras de
tego que nos enorgullecen; sus habitantes fomentadores de ese auge
proceden de distintas partes del centro, sur y altos de-Sinaloa.
Por muchos afios, los pueblos de esta regién fueron sitios de ocupa-
cién de las Bandas procedentes del sur, ya que a esos sinaloenses
avecinados, les segula gustando y pedian su misica, En ese iry venir de
Bandas, muchos misicos se quedaron en la ciudad cafiera de Los
Mochis, formaron grupos y es asi como nacen las Bandas que ahora
alegran los centros de convivencia tanto en la ciudad como del campo
de la region.
Los misicos, procedentes de Mazatén, Cullacdn y Mocorito, trayendo
consigo su estilo y repertorio de origen, ganeraron el Estilo Mochis, el
ual resulta muy distintoa los tres restantes ya mencionados, distingulén-
dose por su frialdad y aunque apresurado y alto de vivacidad, es un estilo.
que a mucha gente gusta, tanto en esa region como en el vecino Estado
de Sonora.
Por esos rumbos se les vio por temporadas a Alejo Benitez de
Mocorito, alegrando con su "Virgen de la Macarena’ a la trompeta; lo
mismo a Josecito Rubio y Chayo Lozoya, ejecutando sus trombones a
dotanto en valses mocoritenses como solos de los foxes "Tecateando’,
"Que se mueran los feos’, y "Al cabo vuelves mi vida’. Por alla se
encuentran "Nacho" y "Beto" Medina, que de tanto Ir y venir se quedaron
para deleitar con “Arriba Guaymas' y la "Chiclanera' al clarinete.
‘As{ como de Mocorito Iban y venian los muisicos que he mencionado,
otros pasaron por ahi dejando siluetas de su misica, siendo estéla razon
del perfil tan disinbolo que ofrecen las Bandas de Los Mochis, Ahome,
Higuera de Zaragoza, El Fuerte y Choix.
21RUBEN RUBIO VALDEZ
Para terminar el tema de los Estilos, s6lo restatia sefalar que los
‘cuatro descritos tienen algo que es comtin: Gusta a los sinaloenses,
radicados dentro y fuera de nuestras fronteras. Sdlo los exigentes escu-
cchamos y distinguimos "Las Bandas Buenas’ y las "Bandas Malas’. Hay
muy buenas poco conocidas.
El nombre que por lo general llevan escrito en el parche “cuero"
izquierdo de ta tambora, guarda gran importancia para inferir el origen
de los primeros grupos musicales de este género. Por lo general, el
nombre las identifica 0 relaciona con algin pueblo o el apellido de la
mayoria de los integrantes, siendo ésta la pauta para afirmar que cada
pueblo queria o quiere tener su Banda,
Lo anterior indica que las Bandas de Misica Sinaloense tienen su
raigambre pueblerino. Antafo y ain en la actualidad, los grupos se
formaban por sugerencia 0 patrocinio del rico del pueblo, del cura, del
maestro 0 por acuerdo familar. Esto quiere decir que surgian més por
vocacién que por necesidad de ganar dinero. Es por esto que el nombre
de la Banda por lo general reza: Banda de la Noria, de la Huerta, de la
Cruz, de! Recodo, de Tierra Blanca, de Escamilas, Los Rubio de Moco-
fit, Los Guamuchitenios, Los Tamazulas, Los Santa Rosa, etc. Cuando
en et pueblo habia mas de una Banda, al nombre se le agragaba el del
Jefe © Responsable, asf por ejemplo: Banda del Recodo de Manuel
Rivera,para distinguirla de la Banda del Recodo de Cruz Lizérraga.
Cuando se inicia la consolidacion del mercado de la miisica, es decir,
‘cuando el oficio de miisico se convierte en un medio de trabajo, surgen
‘grupos por aqui y por ald; entonces la regla para la asignacién del
nombre de la Banda se rompe, por esa raz6n encontramos Bandas con
nombres como: La Popular, La Regional, La Flor de la Canela, Los
Populares del Llano, etc.
Las Bandas de mayor tradicién son las que llevan por nombre el
apellido de la mayoria de los integrantes 0 los que dicen ser de algin
Pueblo, siendo éstas las que han pasado a formar parte del inventario
‘que constituye el semilero de misicos banderos.
4Cuéles son las melodies tipicas de ie Banda Sinaloense?
Sia pregunta se le hiclera a un mazetieco dirfa quiz "La Diana
Ranchera" o "Cinco de Chicles’, esta uitima, composicién de Epitanio
Péez Elizondo, melor conocido por los muisleos sinaloenses como "El
LABANDA SINALOENSE
Texano’, trombonista de gran temperamento y sonido originario de
Tepuxta, municipio de Concordia. Por el contario, si se le pregunta a un
cullacanenese o a un mocoritense, contestarfa probablemente "Culla-
cn’ 0 "Brisas de Mocorito’. Esto indica que se impone la fuerza regional.
Para los extrafios a Sinaloa, por decirlo asi creo que es muy
importante sefialar que las melodias tipicas de la Banda Sinaloense no
son exclusivamente del perf da"El Sinalnense", contagianta su malo,
sf, pero de muy mal gusto su letra, que definitivamente no es as{ como
piensa y acta en general el "hombre" sinaloense. Considero que las,
‘melodias tipicas de la Banda son numerosas y estén enmarcadas en el
son, la pascola, el schottis, la danza y la mazurka, principalmente; no
obstante las "rancheras" a compas de tres y dos por cuatro, suenan
verdaderamente alegres y llenas de vivacidad. Independientemente de
‘estos ritmos, el swing, eltango, el vals, ritmos tropicales, el foxy sinduda
se escucha bien el jazz. Esto refleja la gran versatiidad de la Banda
Sinaloense.
Para decitio pues, entre las piezas tipicas se tlenen:
Rancheras: Ariba la Noria, Olegario, El Sauce y la Palma, EI Quel,
Ya te vf ya me I Nitfio Perdid
Cuacamaya, El “alomo, El Toro Gacho, El Ala
Suftmiontos, El Palo Verde, El veins, El Huango, el Toro Viel, La
culebra Pollera y muchas otras, no menas tipicas y alegres. Schottises:
‘Amor de Madre, Rosendo Gastélum, Mi Sue/te, Tres de Octubre y Brisas
de Mocorito, entre las més conocidas, Danzas: Linda Morena, Pot tal
de que seas feliz y muchas otras. Foxes: Tecateando, Al cabo vuelves
mi vida, Cinco de Chicles, Primavera, Dos y Dos, La Diligencia, etc.
Valses: Corazén en la mano, Vals de la mafiana, Perdén, Maby, Julia,
Gloria, Tu voz al cielo, Amor de un dia, Mercedes, Cuca, Marla del
Rosario, Juanita, Tristes recuerdos, entre otras, quiza més bonitas y de
titulos con interesante mensaje.
De justicia es reconocer a don Cruz Lizérraga, director de la Banda
E1 Recodo, a don José Rubio Quifionez, puntal de la dinastfé de misicos
mocoritenses y a Epifanio Péez Elizondo, fundador de la Banda de
‘Tepunta y reforzador de muchas otras, por el hechode que se opusieron.
siempre a la tranformacion de sus Bandas en Banda-Orquesta, Io que
permitié la consolidacion de sus grupos.
23RUBEN RUBIO VALDEZ
Futuro de la Banda y de la Mésica Sinaloense.
Porla evolucién que la Banda ha tenido en los tiltimos cuarenta afios,
el futuro es triste y poco alentador. En la actualidad son mas Banda-Or-
questas que Bandas y la mayoria son "grupos econémicos’, es decir,
incompletos,.como también es la musica que interpretan. En esta ten-
dencia mucho tiene que ver la influencia de la "musica disco" de origen
1o s6lo del interior del pals, sino de Estados Unidos. Las Bandas tienen
que acoplarse a la musica demandada, de ahf que la produccion musical
cen el Estado se encuentra estatica y los miisicos banderos estén huér-
fanos de instructores y gulas para la instrumentacién del Schottis, de la
‘Overtura, del Vals, dela Danza, dela Mazurka y Pascolas, que conforman
el marco clésico de la misica sinaloense.
Cada vez que muere un mUsico bandero, conocedor y abanderado
de nuestra misica, las posibilidades de ésta se abaten. Nuestros miisi-
cos nacieron pobres, su pobreza sirvié para alegrar generaciones y
han muerto hundidos en la pobreza. Nadie ha reconocido su talento y
su estuerzo. En verdad todo esto es triste: Don José Rubio Quifiénez de
Mocorito, pasaban y pasaban los afios y su vocacién por el Vals y el
‘Schottis segufa expresandolo con su pluma y papel, no pensaba cugndo
y dénde motira, al fin moriria con su mdsica. Finalmente murlo cuando
estaba avocado a la tarea de formar una "Banda Juvenil" bajo el patro-
cinio del Ayuntamiento.
El joven clarinetista German Lizarraga y eltrombonista isidoro Ramiez
(E1 Chilolo), integrantes de la "Banda El Recodo de Cruz Lizérraga’, se
van haciendo notar cada dia més por su afén de producir musica con
aire sinaloense, mostrando asi su vocacién e identiicacion con el arte
que hace reir y llorar, es decir, la miisica, Ojald muchos estén imiténdo-
los.
24
BRECHAS
LAMULATAYELMAR
Por: Carlos Vélar Pérez-Fublo
NOTA INTRODUCTORIA:
EI mar, desde tiempo inmemorial, ha sido un tema recurrente de
poets. Tal pareciera que el territorio liquido de mutantes colores y
texturas y humor impredecible desatara los nudos de fa imaginacién y
ia sensibilidad de més de un bardo apasionado: desde Rimbaud, Alberti
‘© Neruda, por mencionar solo a tres de los que més admiramos, hasta
Vicente Quirerte o Eduardo Langagne en nuestro medio y nuestro
tlempo. Da este sitimo as el poemario "Navegar es precisa’, thulo qua
toma prestado de una maxima de los navegantes portugueses, segin
configsa en su introduccion,
Y con el mar se tajen también muchas leyendas, tan sugestivas en
‘nuestros pueblos latinoamericanos, cuna del més variado mestizaje. De
una de ellas -La Mulata de Cérdoba- es la siguiente variacién,
La mulata pasea en silencio, capeando el temporal sin inmutarse. El
‘agua le escurre por el bello rostro moreno, y unta su vestido a sus
cimbrantes formas, encrucijada do dos razas y dos temperamentos,
provocando miradas de lascivia en los turistas que se resguardan
apretulados en los cobertizos que citcundan el gran patio de armas de
{a fortaleza. Herrumbre en los barrotes, en las cadenas, en los yelmos y
alaberdas, en las espadas, en los viejos cafiones, herrumbre en la
memoria y humedad, saltre y lame enlas piedras centenarias. San Juan
de Ulda, atalaya que mira al golfo al puerto de Veracruz desde su
25BRECHAS
islote, ciudadela espafiola en la mejor tradicién americana, como el
Morro de Santo Domingo o de La Habana, baluarte erigido a prueba de
filibusteros (es un decir) pero no de hechizos y teyendas. Fortaleza
inexpugnable que al caer en desuso, como aquellas, vio convertidas
sus crujias en obscuras mazmorras donde languldecieron toda suerte
de prosos, desde los de conciencia (0 politicos, como mejor se les
conoce), hasta los comunes en todas sus Variantes. La mulata seacerca
a la mural y observe a través de ura aspillera el mar embravecido. El
viento del Norte ruge desatado y un extrario silbido hiere el mediodia,
navegar es preciso, evadirse, huir de los acosos del odiado sevilano,
beato hipécrita y taimado al servicio del Santo Oficio, cuyos deseos
malsanos y frustrados la enterraron en este ltigubte lugar donde la
hoguera la esperay clava entonces la mirada en un punto impreciso
del horizonte, aquelia noche... en el muro de la celda bailotea el rayado
resplandor proveniente del hach6n encendido en el corredor mientras
de sus manos surgen ya los palos-el mayor, el trinquete, el de mesana-
con trazos firmes del pedazo de tiza provisto por un generoso carcelero,
la arboladura toda, las vergas, las jarcias, el velamen -gavias, foques,
contrafoques, juanetes y, desde luego, la cangreja-; a estribor los cabos
se anudan sujetando los avios junto ala borda. Mas abajo, en el castillo
de popa, al ladodel timonel, el contramaestre la observaatento, el silbato
suspendido a unos centimetros de su bocaza andaluza. La tripulacién,
Indiferente, se afana en los preparativos: se zarpara de un momento a
otro. En la escotilla aparece de pronto la figura del curtido marino, Don
Matias dela Vega, capitan de la nave que sube a cubierta con parsimonia
y mira complacido el dibujo que culmina en el muro y otra vez el sibido
‘hiere su odo, los oldos, todo esté listo ya, el vigia y la ensefia en su sitio,
flojas las amarras, falta solamente pronunciar el conjuro y subir a bordo
y enese instante preciso el cielo se obcurece y descarga su furia sobre
jos mortales que abajolo miran aterrados. La mulata entrecierra os ojos,
808 ojos de mar que tantos suspiros provocaran en su Cérdoba natal,
la del café y la cafia de azticar, sujeta con vehemencia el amuleto y dice
lo suyo con palabras ardientes que se enredan en las voces de mando.
yel clamor de hombres y aguas y vientos. La "inmaculada Concepcién',
alada fragata de la armada espafiola (que no pesado galeén), fondeada
en el muro de piedra de una celda de San Juan de Ulda, leva anclas,
despliega velas y surca el océano como una flecha, que digo, un
26
LAMULATAY EL MAR
reldmpago, y mafiana serén las Filipinas, archipiélago remoto, Manila y
su bahia atestada de navios y mercaderias, buen sitlo para una hermosa
hembra de fuego, imagino, hija del ébano y el alabastro. La mulata,
hechicera al fin y al cabo, olvida que la lluvia la azota, la empapa, sopla
con furia el vendaval, y ese punto impresiso del horizonte se agranda y
se agranda en su mirada, una promesa, una esperanza, una vida plena,
la libertad ante todo, es necesatio evadirse, fugarse, volar acaso. Los
turistas asombrados dirigen prestos sus Minoltas y Sonys y Yashicas a
ta visi6n de la mujer que trepa como una sombra alo alto del bastién y
antes de desvanecerse en la cortina de lluvia recorre la baterla de
barlovento por entre las almenas, con la vista perdida en la linea negra
en que se funden las aguas turbulentas, todas las aguas, una existencla,
tun destino, un horizonte inalcanzable. Navegar es preciso.
CVPRiseptiombre de 1991
El verdadero poeta lleva organicamente Ia
poesta en carne, hueso y alma.
ELIAS MANDINOBRECHAS,
ELCRISTONEGRO
Por: Abraham Bastide Aguilar
‘A Martin le aburria ir a misa cada ocho dias. El Unico dia que tenia
para jugar era el domingo, pero su padre usaba los dias de descanso
para ira la casa de Dios.
|r.al Templo era motivo para que la gente de la pequefia localidad de
“Terrazas” se pusieran su mejor ropa y fueran a la Iglesia.
Desde tiempos inmemoriales la gente de ese pueblo tenia fama de salir
alla calle de levita y sombrero de copa. Naturalmente la tradicién sélo
se referia alos criollos que hijos y nietos de los Espafioles conquistado-
res, porque a los indios nadie los tomaba en cuenta. Niellos mismos que
eran parte de la aldea.
EI Templo al que iba el padre de Martin era la Santa Veracruz una
Iglesia que pertenecia a la orden de los "Claretianos" y que por alguna
razén hablan logrado captar como feligreses a la poblacién mds rica y
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