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Textopastos y ForrajesdeVillacorta2003

El documento describe la importancia de las plantas forrajeras en Guatemala para la producción ganadera. Explica que las plantas forrajeras son la fuente principal de alimentación para el ganado y contribuyen a reducir los costos. También discute la situación actual de la producción de forrajes y ganadería en Guatemala, señalando que los rendimientos son bajos pero existen oportunidades para mejorar mediante un mejor manejo de los recursos.
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Textopastos y ForrajesdeVillacorta2003

El documento describe la importancia de las plantas forrajeras en Guatemala para la producción ganadera. Explica que las plantas forrajeras son la fuente principal de alimentación para el ganado y contribuyen a reducir los costos. También discute la situación actual de la producción de forrajes y ganadería en Guatemala, señalando que los rendimientos son bajos pero existen oportunidades para mejorar mediante un mejor manejo de los recursos.
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UNIDAD I Hugo Leonel López Villacorta

LAS PLANTAS FORRAJERAS EN GUATEMALA


Objetivos
Al finalizar la unidad, el estudiante estará en capacidad de:
 comprender la importancia de las plantas forrajeras en la productividad
ganadera;
 identificar la situación actual y potencial de la producción de forrajes en
Guatemala;
 reconocer la importancia del manejo y utilización de forrajes de manera
sostenible.

IMPORTANCIA DE LAS PLANTAS FORRAJERAS


Las plantas forrajeras en Guatemala constituyen la base de la producción
ganadera, utilizándose como la fuente principal de alimentación. Dada las
condiciones climáticas y edáficas favorables, resulta factible obtener altos
rendimientos de biomasa de adecuada calidad, lo que contribuye, en gran parte,
a reducir los costos en los sistemas de producción bovina. Los forrajes
representan la fuente principal de fibra, por lo que tienen una profunda influencia
sobre la fisiología del rumen. Esta influencia consiste en: la rumia y salivación, que
prepara la fibra para su aprovechamiento por la flora ruminal; la formación de un
sustrato, es decir, una capa flotante de residuos de forraje tosco en el rumen, la
cual funciona como un sistema de filtrado y evita un pasaje rápido de partículas de
tamaño pequeño; la proliferación de la flora ruminal que influye en la digestibilidad
de la ración y en la cantidad de nutrientes de origen microbial que llegan al
duodeno. A pesar de que la función principal del forraje es la de permitir el
funcionamiento normal del rumen de los rumiantes, el forraje es también una
fuente importante de energía. La fibra aporta energía por intermedio de los ácidos
grasos volátiles que se producen en su fermentación.
Los pastos constituyen uno de los factores de mayor relevancia en la
formación y conservación de los suelos y en la recuperación de las tierras
degradadas por cultivos sucesivos. Aportan una cantidad considerable de materia
orgánica y Nitrógeno al suelo superficial y a cualquier otro cultivo, con efecto
acumulativo con el tiempo. Este aporte de materia orgánica es relevante en las
características físicas y químicas del suelo, ya que mejora su permeabilidad,
retención de agua, porosidad, estructura y capacidad de intercambio catiónico.
Según pineda, (1994) en Guatemala los pastos naturales y artificiales asociados o
no con cultivos y bosques abiertos, cubren el 34.5 por ciento de la superficie total
del país, en esta extensión donde resulta difícil producir otra cosa que no sea
forraje, se desarrollan aproximadamente 2,3 millones de bovinos y 0,9 millones de
ovinos y caprinos que proporcionan alimentos y otros productos para la población.
Las gramíneas, leguminosas y otras familias de plantas que se, utilizan en la
alimentación animal, aparte de constituir la fuente nutricional mas importante y
económica han contribuido como factores relevantes en la creación y

2
conservación de los suelos más fértiles del país y constituyen el principal medio
para rehabilitar aquellos agotados por las labores agrícolas.

Los pastos y la ganadería en Guatemala


En Guatemala el inventario ganadero bovino asciende a los 2.06 millones
de cabezas, correspondiendo el mayor porcentaje (55%) a ganado de doble
propósito, el ganado de carne constituye un 36 por ciento y el menor porcentaje
(9% ) está representado por la ganadería especializada en leche. La ganadería
lechera especializada aporta únicamente el 12.3 por ciento de la producción
nacional y las producciones por vaca por lactancia oscilan entre 4500 a 5000 litros.
El promedio nacional de producción de leche por vaca, por día, es de 4 litros y el
promedio de producción de carne por hectárea es de 257 kilogramos por año.
La productividad actual de los sistemas de producción animal basados en pastos
se refleja en los datos que se presentan en los cuadros 1 y 2 (tomados de
Gutiérrez 1996). Los niveles de productividad encontrados, frecuentemente, en las
diferentes regiones ganaderas del país, son bajos; sin embargo, existen algunas
pocas ganaderías que están obteniendo buenos resultados. Las variaciones
encontradas son extremadamente grandes, tanto dentro de, los productores de
cada zona, como entre las distintas regiones. Los valores mas bajos se presentan
en el norte de la república y los mayores en la costa sur, esta tendencia es
atribuible, fundamentalmente, a dos factores: el grado de desarrollo tecnológico
relativo alcanzado en las regiones indicadas y al nivel de fertilidad natural
prevaleciente en esos suelos.
La carga animal en la mayoría de sistemas ganaderos está muy por debajo
de la capacidad de carga factible de alcanzar, con un buen manejo y utilización de
los recursos forrajeros disponibles, esto repercute de manera considerable en los
ingresos por unidad de área.
Las producciones de leche de 1.1 a 4.0 litros por vaca, por día, de 300 a
1350 litros por vaca por lactancia o de 400 a 1800 litros por hectárea, por año, son
extremadamente limitadas, situación semejante a las ganancias de peso de 20 a
700 kilogramos por hectárea, por año, que se obtienen en ganado dedicado al
engorde; las ganancias de peso diarias aunque bajas (0.11 a 0.71 kilogramos por
animal por día) no son tan extremas como las de leche.
En Centroamérica se han obtenido resultados satisfactorios a nivel
experimental; en Turrialba, Costa Rica, Rocha (1978), citado por Gutiérrez (1996),
reporta con ganado lechero pastoreando praderas con 50 y 59 por ciento de
estrella africana (Cynodon plectostachyius) en un sistema rotacional, con 250
kilogramos de fertilización nitrogenada por hectárea por año, sin riego,
producciones de 15712 kilogramos de leche por hectárea por año y 9.63
kilogramos por vaca por día con una suplementación de 2 kilogramos de melaza
por vaca por día conteniendo 3 por ciento de urea. La producción por lactancia
estuvo entre 2800 y 3000 kilogramos, con 13 meses de intervalo entre partos, 2.2
servicios por preñez una carga animal de equivalente a 6.57 cabezas por
hectárea. Es necesario aclarar que con esa intensidad de carga, las praderas se
empezaron a degradar en corto plazo.

3
Cuadro 1. Producciones actuales de los sistemas de producción de leche en las diferentes regiones de Guatemala.

Suplementación Raza del Carga Producción de Leche (litros) Regiones 1/

Pastos Ganado vacas/ha Vaca/día Por ha/año


Forraje Conc. lactancia
Nativos 2/ no No Doble propósito 0,35 – 1,05 1,2 – 2,3 325 – 700 500 – 1100 Sabana, Petén
Nativos + mejor 3/ no No Doble propósito 0,50 – 1,35 1,5 – 2,5 375 – 780 750 – 1370 El Petén
Naturalizados 4/ no No Doble propósito 0,45 – 0,85 1,1 – 2,4 300 – 750 400 – 1200 El Petén y FTN 5/
Naturalizados+mejor 6/ no No Cruces 7/ 0,65 – 1,28 1,7 – 2,8 350 – 850 450 – 1400 Altiplanicie
Altaverapacense
Naturalizados+mejor 6/ si Si Cruces 0,70 – 1,35 2,1 – 4,5 630 – 1350 440 – 1800 Altiplanicie
Altaverapacense
Naturalizados + mejor si No Doble propósito 0,45 – 1,70 1,9 – 3,0 400 – 750 400 – 1100 Jutiapa
Naturalizados+mejor 8/ si si Doble propósito 1,60 – 2,00 3,4 – 4,0 700 – 1150 1050 – 1575 Jutiapa
+ cruces
Mejorados 9/ no No Doble propósito 1,20 – 3,20 2,1 – 3,5 600 – 1050 700 – 1700 Costa Sur
Mejorados si No Doble propósito 1,20 – 3,30 2,2 – 3,7 675 – 1100 800 – 2100 Costa Sur
Mejorados si Si Cruces 7/ -------------- 3,0 – 18,0 750 - 4100 --------------- San Marcos 10/

1/ 6/
Datos tomados de varias fincas Combinación de Pspalum. Axonopus y otros con introducidos.
2/ 7/
Los presentes en ese período Encaste de raza europea sobre criollos.
3/ 8/
Combinación de nativos más introducidos Fincas con riego.
4/ 9/
Paspalum conjugatum, Axonopus spp; principalmente Parcelamientos Costa Sur
5/ 10/
Franja Transversal del Norte Fincas a altitudes de 2100 – 2700 m.s.n.m.
Fuente: Gutiérrez Orellana, 1996.

5
Cuadro 2. Algunas producciones actuales de los sistemas de engorde de ganado a pastoreo en Guatemala.

Pastos Suplementación1/ Carga Ganancia de Peso Período de Región


U.A./ha Kg/animal/día Kg/ha/año crecimiento
en época seca
del pasto, en días

No 0,30 – 1,00 0,11- 0,25 20 – 115 180 240 Petén


Nativos 2/
No 0,45 – 1,10 0,18 – 0,40 55 – 220 210 330 Petén
Naturalizados 3/
No 0,60 – 1,25 0,21 – 0,44 45 – 290 210 365 Sur de Petén y
Naturalizados+mejorados FTN
No 0,85 – 1,40 0,36 – 0,49 80 – 330 270 365 Costa Atlántica
Naturalizados+mejorados
No 1,9 – 3,50 0,41 – 0,60 275 – 470 240 300 Costa Sur
Mejorados
Si 2,5 – 4,00 0,45 – 0,71 300 - 700 270 330 Costa Sur
Mejorados 4/

1/
A base de forrajes bajo riego o a través de conservar forrajes para época seca .
2/
Sabana Petenera.
3/
Paspalum spp., Axonopus sp. y otros similares.
4/
Con fertilización mínima y cierta área regable.
Fuente: Gutiérrez Orellana, 1996.

6
Por otra parte, en producción de carne, Rodríguez et al (1989) en un
trabajo realizado en el parcelamiento Cuyuta, de Managua, Escuintla, en
Guatemala, con pasto estrella africana en pastoreo rotacional sin fertilización,
evaluaron cuatro cargas animales, llegando después de tres años a los
resultados siguientes: la capacidad de carga para asegurar la persistencia de
praderas y la maximización de la productividad animal se consiguió con 3.1 y
3.5 Unidades Animal por hectárea, con una ganancia de peso de 405 a 420
gramos por animal por día y de 509 a 632 kilogramos por hectárea para los
diferentes períodos de pastoreo evaluados (de 112 a 224 días en cada año).

En lo referente a forrajes de corte, en Guatemala con pasto napier


(Pennisetum purpureum) manejado, tradicionalmente, sin fertilizar, se han
obtenido rendimientos que varían de 18 a 30 toneladas de materia seca por
hectárea por año, sin embargo, algunas experiencias indican que al utilizar 75
kilogramos de Nitrógeno por hectárea, por corte, pueden alcanzarse de 12 a
17 toneladas de materia seca. Cuando se dispone de riego es factible obtener
5 cortes por año, lo que representa una producción de 60 a 85 toneladas de
materia seca por hectárea por año. Con lo que con un consumo de materia
seca del 2 por ciento por unidad animal por día, es posible alimentar entre 18
y 26 unidades, animal, en confinamiento durante todo un año;
Otra forrajera de corte desarrollada a nivel de país es el sorgo forrajero
(Sorghum vulgare), con la cual se han encontrado rendimientos de materia
seca de 8 a 12 toneladas por hectárea por corte, con fertilizaciones de 197
kilogramos de Nitrógeno por hectárea, cortado en estado lechoso masoso del
grano; permitiendo con un adecuado manejo, realizar 3 cortes por ciclo de
cultivo.

ESTRATEGIAS DE MANEJO Y UTILIZACIÓN EN LOS PASTOS

Las condiciones climáticas tropicales y subtropicales imperantes en


nuestro país hacen posible, mediante la aplicación de tecnologías adecuadas,
la utilización de las especies aptas a cada condición de suelo y clima, y,
aunado a un enfoque empresarial, permiten el éxito en el aprovechamiento de
los pastos en Guatemala. Se tienen condiciones climáticas que permiten
producir a lo largo de todo el año, con temperaturas relativamente altas, con
pocas diferencias estacionales en luz, temperatura, precipitación pluvial, etc.,
que en otras latitudes fuerzan a la estabulación protegida, de los animales, por
períodos prolongados, permitiéndonos, con ello, reducir los costos de
producción; siempre que la alimentación del ganado se base en un buen
manejo y utilización de forrajes y únicamente se incurra en el uso de
concentrados o suplementos, para aprovechar su efecto aditivo en animales de
alta productividad o mérito genético.
Así mismo, debe destacarse que el utilizarse pastos en muchos de
nuestros sistemas frágiles, tan abundantes en Guatemala, sean solos o
asociados con otras especies de plantas, como pueden ser los árboles, sean
estos de usos múltiples o no, permiten el diseño de sistemas de producción
sostenible, en los que sus suelos no necesitan ser preparados periódicamente
con el ahorro consecuente en energía, mano de obra y equipos. También es
factible, la producción de madera, recurso que cada día es mas escaso;

7
además con esta utilización es realizable qué, áreas que han sido dedicadas a
la producción en monocultivo se puedan diversificar minimizando con ello el
impacto de las pérdidas económicas por las fluctuaciones de los precios en el
mercado y ayuda a reducir los riesgos que todo proceso productivo lleva
consigo.
Se debe de recordar que Guatemala es un país de vocación forestal, sin
embargo, muchas áreas, a pesar de ser ecosistemas muy frágiles fácilmente
degradables, están siendo utilizadas para fines no recomendados, tales como:
cultivos limpios, cultivos intensivos semi-permanentes, pastizales en
monocultivos, etc., en este sentido, dada la necesidad inmediata de hacer una
mejor utilización de nuestros recursos naturales , los sistemas agroforestales o
los agrosilvopastoriles, constituyen la alternativa de uso de la mayoría de
nuestras tierras, entendiéndose ello como la combinación o asociación
planificada de un componente leñoso (sea árbol forestal, frutal, cultivo
permanente o árbol forrajero ), con cultivos y ganadería en el mismo terreno,
con interacciones ecológicas y económicas importantes entre los componentes.

También es factible incrementar aún más la producción, mediante la


incorporación en nuestro sistema, especies y variedades de pastos más
productivas, utilizando técnicas que puedan incluir un mejor y eficiente control
de malezas, la asociación de leguminosas inoculadas con las gramíneas de
uso común, la práctica racional de la fertilización y el uso de riego y sobre todo
un mejor manejo y utilización de los pastos que conlleve al mejoramiento de su
calidad nutricional, de esta manera se conseguirá elevar la producción
individual de los animales, lo que conjuntamente con el aumento en la
capacidad de carga de los sistemas a pastoreo, permitirá el incremento en la
productividad total, acercándose y aún superando los niveles de producción
obtenidos en países desarrollados.

Por otro lado, la experiencia local y diversos trabajos de investigación


realizados en Guatemala, ha hecho evidente el problema de las variaciones
estacionales en la disponibilidad y calidad de los pastos; según vargas, (1990)
la producción de leche disminuye en un 51 por ciento en la época seca con
respecto a la época lluviosa, y consecuentemente se tienen efectos negativos
en la ganancia de peso y la capacidad reproductiva del los animales. Por lo
tanto se tiene la necesidad de implementar otras técnicas a nivel de finca, que
permitan una utilización provechosa de los forrajes a lo largo de todo el año;
estas pueden incluir el ensilaje, la henificación, la preparación de guateras o la
reserva de forraje en pie.

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UNIDAD II

INTRODUCCION A LA BOTANICA DE GRAMINEAS Y


LEGUMINOSAS FORRAJERAS.

Objetivos

Al finalizar la presente unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 Describir características morfológicas de las gramíneas forrajeras


 Describir características morfológicas de las leguminosas forrajeras
 Diferenciar especies forrajeras basado en su morfología
 Aplicar principios de clasificación de gramíneas y leguminosas forrajeras

Importancia

La necesidad de conocer con precisión todas aquellas plantas que tienen


importancia forrajera hace necesario que se estudie su morfología y
taxonomía, a fin de poder conocer cada una de las especies y a partir de ello
estar en la capacidad de estudiar su adaptación, comportamiento y
productividad. Por otra parte, en el mundo de la informática hay investigación
importante y abundante sobre la mayoría de plantas comunes en Guatemala,
de la cual se puede servir fácilmente el técnico o profesional, pero es
fundamental tener bien identificadas las distintas especies. Además, la lectura
de textos y trabajos científicos y su fácil comprensión, hacen indispensable los
conocimientos antes referidos.
Un problema particular de las gramíneas es que muchas de sus
estructuras, en especial las inflorescencias y sus partes son muy pequeñas,
razón por la cual los dibujos que se presentan están muy ampliados de cómo
ocurren en la naturaleza, lo que puede deducir que se pierda la relación fácil
con la realidad, ello hace indispensable su verificación con observaciones a
nivel de campo. Las características morfológicas que se estudian pueden
ser utilizadas tanto para la determinación de las plantas, como para su
clasificación. Es importante en este punto señalar, que existen diversos
sistemas de clasificación algunas basadas exclusivamente en la morfología
floral, sin embargo, otros consideran distintas características, tales como: forma
del embrión, cariología (numero de cromosomas), morfología de plántulas, etc.

Morfología de las gramíneas

De todas las plantas existentes en el planeta tierra, las gramíneas son


las más importantes para el hombre. Entre ellas están los cereales, base de la
alimentación humana y los pastos que son utilizados para alimentar a las
diversas especies herbívoras de animales y cuyos productos son utilizados
para nutrir a la humanidad.
Las gramíneas son plantas usualmente herbáceas aunque en ciertos casos
pueden ser leñosas las que presentan diversas partes que incluyen la raíz,

9
tallos, hojas, inflorescencias y frutos (granos), fracciones que se irán
estudiando poco a poco.

Raíz: en las gramíneas se presentan dos tipos: embrionales o


seminales, las que se originan en los primordios del embrión de la semilla,
especialmente, en la radícula y están cubiertas por la coleorriza; funcionan
como órganos de protección y absorción de agua y sales minerales. Este tipo
de raíz consta de un eje principal o raíz principal con dos a cuatro
ramificaciones laterales, pudiéndose observar muchas veces, sobre ellas, pelos
absorbentes. Su duración es de unas pocas semanas a varios meses;
caulinares o adventicias, las que nacen en el periciclo de los nudos básales
del tallo, son numerosas y reemplazan a la semilla. Pueden alcanzar diferentes
longitudes, en algunos casos, varios metros de profundidad, especialmente en
plantas resistentes a la sequía, tal es el caso de guinea (Panicum maximun) y
el buffel (Cenchrus ciliaris) otros como el pasto Honduras (Axonopus
escoparius), ordinariamente se ramifica bastante, no presenta un eje principal,
su duración es variable, siendo anuales en aquellas plantas que no viven más
allá de un año, sin embargo, en plantas de larga vida las hay anuales y
perennes; las presentes en (Agrostis alba) y pasto ilusión (Tricholanea repens),
son anuales. Las perennes son aquellas que se han formado durante el primer
año, pero siguen en funciones al año siguiente, ejemplo: kikuyu (Pennisetum
clandestinum), napier (pennisetum purpureum), pangola (Digitaria decumbens)
guinea (Pannicum maximun); etc. Es importante saber que el desarrollo y
extensión de las raíces esta en estrecha relación con el vigor de las partes
aéreas, así, un pasto como el guinea que usualmente tiene un sistema
radicular profundo, si es sobre utilizado y recortado con frecuencia, presentará
un sistema radicular superficial poco desarrollado. Por otra parte, debe
destacarse la renovación de biomasa radicular después de cada pastoreo, lo
cual representa un aporte de 8 a 10 toneladas anuales de materia orgánica por
hectárea.

Tallo: el tallo aéreo en gramíneas se llama caña. Está formado por nudos y
entrenudos. Los entrenudos pueden ser cilíndricos como en caña de azúcar
(Saccharum officinarum) y en napier, o, comprimidos en grados variables
pudiendo llegar a ser aplanados como el pasto Guatemala (Tripsacum laxum),
cola de zorro (Setaria sp) y pasto honduras. Las yemas del tallo, por lo general,
son observadas en la parte comprimida del entrenudo. Los tallos también
pueden ser vacíos como en el pasto pará (Brachiaria mutica) o llenos como en
maíz (zea mays) , sorgo (Sorghum spp) y caña de azúcar.
El nudo consiste en un tabique que interrumpe la cavidad del tallo vacío
o continuidad del tallo lleno, se manifiesta exteriormente por una especie de
cicatriz abultada, además de ser el punto donde nace la hoja y pueden
encontrarse las yemas. Debe distinguirse el nudo caulinar o nudo verdadero del
engrosamiento de la base de la vaina y nudo vaginal (tejido que funciona como
meristemo y produce el crecimiento a lo largo del entrenudo); este segundo se
encuentra, ligeramente, encima del primero. En algunas especies se pueden
formar de dos a tres nudos muy aproximados en los extremos de cada
entrenudo largo o en la parte basal del tallo de algunas gramíneas, los que se
conocen como nudos compuestos, cada unidad tiene una hoja, ejemplo de ello

10
puede observarse en bermuda (Cynodon dactylon) y pasto San Agustín
(Stenotaphrum secundatum). Al conjunto de nudos y entrenudos se le conoce
con el nombre de fitómero y su desarrollo esta en función de la especie, época
del año, estado fisiológico de la planta, fertilidad del suelo, del manejo que se le
de a la planta y de las condiciones climáticas donde crezca la planta forrajera.
Clasificación de los tallos: por el medio en que se desarrollan, pueden ser
aéreos, acuáticos y subterráneos y por su consistencia, herbáceos,
semileñosos y leñosos.

Tallos aéreos.

Rupicolos: los que se desarrollan en los intersticios de las rocas, son


generalmente Perennes.
Postrado o rastrero: son comúnmente conocidos como estolones o tallos
estoloníferos (lisos sin hojitas) presentes en bermuda (Cynodon dactylon) y
pangola (Digitaria decumbens)
Erguidos simples: no tiene ramificación como el maíz (zea mays)
Erguidos amacolladores o cespitosos: tallos que emiten vástagos a uno y
otro lado del tallo principal, tal es el caso del guinea (Pannicum maximun) el
jaragua (Hyparrhenia rufa) y el napier.
Volubles: tallos sin forma y pueden adquirir forma o convertirse en enredadera.
Decumbentes: aquellos que nacen postrados y luego se yergue la parte que
lleva la inflorescencia, como en pangola (Digitaria decumbens), signal
(Brachiarian brizantha) y prodega (Brachiaria decumbens).

Tallos acuáticos

Son aquellos que crecen en lugares muy húmedos a nivel del mar, en
las orillas de los ríos, en lugares inundados y sombreados; como el pasto
alemán (Echinochloa polistachya), para (Brachiaria mutica) y tanner (Brachiaria
radicans), usualmente son vacíos de sus entrenudos, favoreciendo de esta
manera el intercambio gaseoso en el sistema radicular.

Tallos subterráneos

Son los que tienen hojitas modificadas como escamas en su superficie;


los hay de dos tipos: rizomas definidos, los que crecen junto a un vástago
como el bambú (Bambusa spp) y no tienden a separarse del tallo donde se
originaron y rizomas indefinidos, los que sirven para propagar muchos
pastos, en general se les encuentra en muchas plantas perennes y tienden a
separarse de la planta madre, como en el kikuyu (Pennisetum clandestinum),
pasto johnson (Sorghum halepense y pasto alemán.

HOJAS: generalmente, consta de tres partes: limbo o lámina, vaina y lígula.


Son hojas césiles, sin pedicelo o pecíolo y, está directamente unido a la vaina,
excepto en la tribu de las bambúseas. En gramíneas estas son paralinervias
(nervaduras paralelas a lo largo de la hoja), dísticas (en corte transversal en
posiciones opuestas sobre el eje del tallo) y alternas.

11
Vaina: es el órgano alargado, en forma de cartucho, que nace en el nudo y
cubre el entrenudo en extensión variable, pudiendo ser mayor o menor que el
mismo; es comúnmente hendida; en algunos géneros es soldada o unida como
en (Bromus y Melica). La parte superior o boca suele dilatarse en ciertos
géneros y formar lóbulos a los costados de la Lígula; estos son visibles en
algunas especies silvestres.

Lígula: es la estructura que se encuentra en la parte interna de la unión entre


la vaina y la lamina de cada hoja; puede estar constituida por una membrana
casi blanca y membranosa o por una serie de pelitos más o menos largos, en
forma de pestaña o de pelos desordenados, recibiendo los nombres de
membranosa, pestañosa o pubescente, o, una combinación de ellos, según
como ésta esté constituida. En ciertos géneros de Hordeas y Festuceas, en la
base de la lámina, a los dos lados de la Lígula, pueden existir dos apéndices
laterales de tamaño variable que abrazan al tallo denominándoseles aurículas.
Tanto la Lígula como las aurículas son útiles en el reconocimiento de
gramíneas forrajeras.

Lámina: la lámina es paralelinervada y presenta las siguientes formas:

Linear Acicular o filiforme Lanceolada o ensiforme

Involuta
Sagitada

Por su tamaño los limbos pueden ser desde unos escasos milímetros
hasta de varios centímetros, dimensiones que pueden variar en cada una de
las plantas en función de lo favorable o no de las condiciones de crecimiento.
La lámina puede tener bordes lisos y aserrados en grados variables, por
ejemplo: en caña de azúcar es fuertemente aserrado, mientras que en napier
es finamente aserrado, también existen bordes combinados, como en el caso
de pasto Guatemala (Tripsacum laxum). Tanto la lámina como la vaina puede
tener la superficie cerosa y lisa como en el sorgo o, bien, rasposa como en el
maíz; esa superficie también puede ser glabra, es decir sin vellosidades o bien
pubescentes o con vellosidad.

Inflorescencia: denominación que se da a la estructura que porta al conjunto


de flores. Aunque existe diversidad de formas, en gramíneas se refieren,
básicamente, tres tipos generales, las que se diagraman a continuación

12
Espiga Racimo Panícula

La espiga es cuando las espiguillas están directamente adheridas al


raquis principal o primario de la inflorescencia; el racimo es cuando las
espiguillas están sobre raquis secundarios, es decir, en ramificaciones directas
del raquis principal, aunque sean muy breves o cortas y; panícula, es aquella
inflorescencia en donde las espiguillas se encuentran regularmente sobre
raquis terciarios, cuaternarios o mayores divisiones, sin embargo, en esta
misma inflorescencia pueden presentarse espiguillas sobre raquis primario y
secundarios.
La espiga clásica se presenta en algunos cereales como en el trigo
(Triticum spp.), el centeno (Secale cereale) y la cebada (Hordeum vulgare), sin
embargo, la mayoría de gramíneas usadas ampliamente como pastos o plantas
forrajeras, poseen lo que puede llamarse espigas de espiguillas, es decir, son
del tipo compuesto.
Por lo expuesto, dependiendo de la disposición de las espiguillas
alrededor del raquis principal, pueden recibir el nombre de unilaterales, disticas
y cilíndricas; las primeras cuando las espiguillas están en un solo lado del
raquis como en los géneros de cynodon; dísticas cuando salen en dos lados
opuestos del raquis como en los géneros Hordeum y Secale y, cilíndricas
cuando salen en todas direcciones alrededor del raquis.
Las espigas unilaterales, según su grado de ramificación longitudinal,
pueden, a su vez, ser clasificadas así:

Solitarias Geminadas o digitadas





Verticiladas Paniculadas

13
Los racimos pueden también dividirse en unilaterales, dísticos y, cilíndricos y a
la vez, subdividirse en: solitarios, geminados o digitados, verticilados y
paniculados, según se parezcan a cada uno de los tipos antes señalados para
las espigas. Es frecuente encontrar racimos cilíndricos, como en los géneros
Pennisetum y Cenchrus.
La inflorescencia en panícula puede ser densa o compacta como en el
caso de Sorghum bicolor y laxas o difusas, en el caso de Panicum maximun y
Sorghum vulgare.

Panícula densa Panícula difusa

Espiguilla: es la estructura integral más pequeña que conforma una


inflorescencia en gramíneas; puede estar integrada por una y dos flores, por lo
que se llama pauciflor y de tres y más flores por lo que se llaman pluriflor . La
espiguilla está integrada por dos glumelas, la primera de inserción más baja o
inferior denominada lema y la segunda de inserción superior llamada palea;
glumélulas o lodículas, las que pueden estar presentes o ausentes, no juegan
el papel de brácteas protectoras, si no ayudan a la polinización de la flor;
órganos sexuales femeninos o pistilos, integrados por un ovario, dos estilos y
dos estigmas plumosos; órganos sexuales masculinos o estambres,
constituidos por filamentos y anteras, pueden estar ausentes o haber hasta
nueve; en espiguillas bifloras y, especialmente, en las pluriflores se presenta un
tallito o eje interno que se llama raquilla.

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La raquilla es un tallito interno de la espiguilla, el que se une al raquis
donde| está siendo portada la espiguilla. La unión o punto de soldadura entre la
raquilla y el raquis puede observarse arriba de las glumas en plantas
Festucoideas y debajo de donde están insertadas las glumas en Panicoideas.
La longitud de la raquilla es variable, siendo muy breve en algunas plantas de
la subfamilia de las Panicoideas y larga en las Festucoideas, especialmente, en
las espiguillas con muchos frósculos.
Las glumas son brácteas estériles que protegen al conjunto de flores;
generalmente, sólo hay dos por espiguilla. Ciertos géneros poseen
aparentemente tres, siendo la tercera la lema de una flor estéril. Sólo en casos
excepcionales pueden no presentarse las glumas, tal como sucede en la tribu
Oriceae, a la que pertenece el arroz. La gluma externa y con inserción más
abajo se le llama gluma inferior o primera gluma y a la otra que está en
posición superior, segunda gluma; ambas están en lados opuestos del raquis o
raquilla y conservando posiciones alternas como se presentan otras partes de
la planta en gramíneas.
A propósito de la flor en gramíneas, se indica que ésta no tiene perigonio
ni perianto. El perigonio es cuando los sépalos y pétalos están unidos y se les
llama tépalos y, perianto, cuando hay sépalos y pétalos separados, tal como
sucede normalmente. En gramíneas lo que se encuentra son las glumas, las
glumelas y la glumélulas; últimas que son brácteas muy pequeñas en el inferior
de la espiguilla y en la base del ovario, que al momento de estar maduro éste,
se ponen turgentes y hacen que la espiguilla se abra y, sea posible la
polinización, entre diferentes flores.
Las glumelas son brácteas protectoras de cada flor, normalmente hay
dos, una inferior carenada o ventrada (con tres a mayor número de nervaduras)
llamada lema y una superior, bicarenada o plana, en donde por lo común se
observan dos nervaduras, es ordinariamente más corta que la inferior y por lo
general abrazada por ella, llamada palea.
Tanto las glumas como las glumelas tienen forma, consistencia y
aspecto diverso, variables según los géneros y especies de plantas.

El ápice o parte superior de las glumelas puede tener las siguientes formas:

Truncado Redondeado Obtuso Agudo

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Alesnado: en forma de lesna Mútico: sin arista Aristado: con
Arista

La superficie externa de las glumelas puede ser: lisa, áspera o


escabrosa, brillante, glabra (sin pelos) y cerosa (cubierta de una delicada capa
de cera).
Pueden a su vez estar cubierta de vellosidades rígidas o tenues,
distinguiéndose las variantes siguientes:

- equinulada: cubierta de pelos cortos y duros como aguijones.


- pubescente: con pelos abundantes, pequeños y suaves.
- hirsuta: con pelos largos y tiesos,
- tomentosa: con aspecto de algodón,
- lanuginosa: pelos largos, blandos y entremezclados.

Arista: estructura filamentosa en forma de ápice o pelo largo que suele salir,
tanto del ápice como del dorso o de la base del lema.

Por su posición en el lema, la arista puede ser:

Apical Dorsal Suba pical Basal o bacilar

Simple ramificada recta retorcida geniculada aserrada

En algunas especies las aristas no nacen del interior de la espiguilla,


llamado lema, nacen de la base de la espiguilla y también pueden nacer del
raquis. Cuado las aristas o conjunto de cerdas nacen o se originan de la base
de la espiguilla, la rodean y desde su origen son libres, como en el napier

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(Pennisetum purpureum), a esa estructura o inflorescencia se le llama
involucro. Pero cuando las cerdas o aristas del involucro se encuentran
soldadas, aunque sea sólo en su origen o base, recibe el nombre de abrojo,
como en el pasto buffel (Cenchrus ciliaris); mientras que cuando las cerdas o
estructuras filamentosas nacen en los raquis de la inflorescencia y puede o no
rodear a las espiguillas a esas estructuras o inflorescencias se les llama
sétulas, como es el caso del pasto Setaria.

Frósculo: se le llama al conjunto de lema, palea y órganos sexuales de la flor


en gramíneas. Este puede ser vacío o abortivo (si no existen órganos
sexuales), estaminado (sí existen únicamente estambres), pistilado (sí existe
únicamente pistilo) y completo (cuando existen ambos órganos). A veces al
flósculo se le refiere en libros o guías de taxonomía, como la lema abortiva,
estéril o fértil, según sea la situación.
Según la ausencia, presencia parcial o total de los órganos sexuales,
las espiguillas pueden ser: neutras, cuando están vacías o abortivas,
imperfectas, cuando sólo tienen alguno de los dos sexos, por lo que se
clasifican en pistiladas o estaminadas y perfectas, cuando tienen a ambos
sexos (flores hermafroditas)
Las espiguillas perfectas, generalmente están presentes en plantas que
son autógamas, es decir, en aquellas donde la polinización se lleva a cabo
dentro de las glumas sin que la flor se abra. Las espiguillas imperfectas
generalmente están en plantas de fecundación cruzada, es decir, donde el
polen de una flor va a fecundar el óvulo de otra; en este caso es cuando las
lodículas juegan un papel importante. Es importante aclarar, que dentro de las
espiguillas pueden haber al mismo tiempo flósculo perfecto, imperfecto y
neutro, según estén presentes los dos sexos, uno de los dos o ninguno, lo cual
es útil establecer claramente, pues, es necesario para clasificar taxonómica
mente una planta. En una subfamilia, los flósculos imperfectos están en la parte
distal de la espiguilla, en otra, la parte proximal.

Androceo: se refiere a los órganos sexuales masculinos de la flor; está


constituido de estambres que pueden variar en número de 0 a 9 por flósculos.
Cada estambre está formado por dos anteras y de filamentos más o menos
largos. Su presencia dependerá del grado de madurez de la inflorescencia, por
ejemplo: si es muy tierna, apenas estarán iniciando su desarrollo, si son muy
sazones, casi desaparecen, por lo que habrá que buscar espiguillas con un
grado de madurez intermedio. Nunca basar las apreciaciones en la observación
de una sola espiguilla, sino tratar de ver varias, para tener mayor y mejor
representatividad de lo que sucede en las espiguillas.

Gineceo: es la parte femenina de la flor; en gramíneas siempre está


constituido por un ovario globoso, el cual también puede ser alargado, lleva
por su parte superior dos estilos cortos con estigmas plumosos. Sólo en casos
muy raros hay un estilo, como en Euchlaena, Zea, etc., el cual puede ser muy
largo, de alrededor de 20 a 30 cm.

Fruto. En las gramíneas el fruto típico es una cariópside, comúnmente llamado


grano o, bien, puede ser un aquenio. Es pequeño, simple, seco, indehiscente y

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monosperma (una sola semilla). Su forma es variada, predominando la
alargada. La cariópside tiene unidos el pericarpio del fruto con la testa de la
semilla, mientras que en el aquenio están separados; el primero es muy
abundante en las gramíneas.

Clasificación taxonómica de gramíneas

Existen numerosos sistemas de clasificación de las gramíneas, sin


embargo, un sistema muy antiguo y relativamente más sencillo y efectivo para
clasificar a éstas, se basa exclusivamente en las características y diferencias
de la espiguilla y la inflorescencia. Modernamente se toma en cuenta una serie
de características adicionales, entre las que pueden mencionar:

a. morfología de la inflorescencia;
b. anatomía foliar;
c. presencia y comportamiento de los nucleolos en la mitosis;
d. tipos de granos de almidón;
e. forma del embrión;
f. tamaño y forma del cariópside;
g. morfología de la plántula;
h. cariología (número de cromosomas);
i. criterio filogenético. Este último, a su vez incluye una serie de
características, unas consideradas primitivas y otras especializadas, como
se detallan a continuación.

Cuadro 3. Características morfológicas de las gramíneas

Características primitivas Características especializadas


Espiguillas pluriflores Espiguillas pauciflores
Glumas persesuantes Glumas caducas
Lema multinervada Lema con pocas nervaduras
Palea presente Palea ausente
Gluma y lemas herbáceas Glumas y lemas duras y rígidas
Sin arista Con arista
Flósculos expuesto Glumas envolventes
Pecíolo presente Pecíolo ausente
Plantas leñosas Plantas herbáceas
Plantas perennes Plantas anuales
Presencia de 3-6 lodículas 0, 1 y 2 lodículas
Tres estambres 6-9 estambres
Tres estigmas Dos estigmas
Fruto en aquenio Fruto en cariópside

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Ejemplo de una clasificación taxonómica de gramíneas:

La clasificación está basada en características de inflorescencia; uno de


los autores que la refiere es Hitchock.
Inicialmente la familia de las gramíneas se divide en dos grandes
subfamilias: las Festucoideas y las Panicoideas, las que se describen a
continuación de manera comparativa:

Cuadro 4. Características de Festucoideas y panicoideas.

Características Festucoideas Panicoideas


Articulación de la Arriba de las glumas Debajo de las glumas
espiguilla
Posición de las flores Las superiores Las inferiores
estériles o reducidas
No. De flores Espiguilla pluriflor Espiguilla pauciflor
Compresión de la Lateral Dorsal
espiguilla

FAMILIAS DE PLANTAS QUE PUEDEN CONFUNDIRSE CON GRAMÍNEAS

Las Ciperáceas y las Juncáceas tienen apariencia graminoide y pueden


ser confundidas con gramíneas, razón por la cual a continuación se presentan
diferencias fundamentales.

Cuadro 5. Diferencias morfológicas de gramíneas, ciperáceas y juncáceas.

Características Gramínea Ciperácea Juncácea


Tallo:
rizomas Escasos Abundantes Abundantes
indefinidos
su sección Redonda Triangular Redonda
Longitudinalmente Con nudos y Continuo Continuo
entrenudos
Hojas: 180° 120° 180°
Filotaxis
Vaina Hendida Soldada Soldada
Flor:
su protección 2 glumas 1 gluma 6 tépalos
Gineceo 2 estilos 2-3 estilos 1 estilo
Fruto: Cariópside Nuez Aquenio, baya y
aquenio cápsula

19
Morfología de leguminosas

La supervivencia humana depende de la energía y de compuestos que


prodigan componentes básicos para conformar el cuerpo de los seres vivos; si
las gramíneas integran el grupo más importante puesto que constituyen la
base de la alimentación del género humano en el planeta tierra, las
leguminosas conforman los instrumentos que debido a sus propias
características, son capaces de mantener y mejorar la fertilidad de los suelos y
aún de mejorarla, le dan sostenibilidad a los sistemas de producción agrícola
en el trópico y proveen alimento rico en Nitrógeno, base de la proteína de
origen vegetal que se produce en el mundo.
Las selvas tropicales se han venido destruyendo y los sistemas de
producción que se han establecido en su lugar, no sólo no aseguran una alta
productividad en el mediano o largo plazo, sino, propician la erosión, la
lixiviación de elementos del suelo, la destrucción de la materia orgánica, el
empobrecimiento generalizado de la tierra y, por ende, están conduciendo a la
degradación de grandes extensiones en el globo terráqueo.
Un esfuerzo especial se ha puesto recientemente para detener la
declinación productiva aludida; mucha investigación se ha conducido para
asegurar que las leguminosas sean capaces, a través de la fijación simbiótica,
de poner a disposición de otras plantas y ellas mismas grandes cantidades del
Nitrógeno del aire, así mismo, con su incorporación al suelo como abono verde,
aumentar su productividad y mejorar la fertilidad en general de los mismos.
Esto último se ha constituido en un pilar fundamental para el desarrollo
actual de la agricultura orgánica y de los sistemas sostenibles de producción.
Muchas leguminosas, para llevar a cabo la fijación del Nitrógeno, requieren de
ser inoculadas apropiadamente a la siembra; el inóculo o bacteria a utilizar
debe ser en la mayoría de las plantas, especifica, de lo contrario, fijan muy
poco o no tiene importancia el aporte de Nitrógeno; cuando hay una inoculación
adecuada pueden fijarse alrededor de 300 a 400 kilogramos de Nitrógeno por
hectárea año; es más frecuente que esas tasas se encuentren alrededor de 90
a 180. Esto es de gran utilidad, pues, al asociar gramíneas con leguminosas y
aprovechar esta característica, se pueden ahorrar grandes sumas de dinero
por no tenerse que aplicar grandes cantidades de fertilizantes al suelo.
Por otra parte, aunque el proceso de fijación no se de, las leguminosas
proveen casi siempre de un alimento rico en proteínas, no sólo para la
alimentación directa del ser humano, sino indirecta a través de alimentar a las
diferentes especies de animales.
Existen, aproximadamente, unas 25 tribus de leguminosas, las que
comprenden alrededor de 500 géneros y 11,000 especies; es un grupo de
plantas sumamente difícil de trabajar taxonómicamente, para diferenciar
muchas especies e, incluso, géneros, no es posible por morfología
exclusivamente.
En este grupo de vegetales está comprendidos un gran número de
plantas, dentro de las que hay herbáceas, hasta semileñosas y leñosas, las
que en general tienen una serie de características que permiten que se les
indentifique plenamente y, siendo que en Guatemala poco se conoce de ellas y
la mayoría pasa desapercibida para el ganadero, es necesario que en el futuro

20
inmediato se les proteja, se le fomente y se les fomente y se de el lugar que les
corresponde dentro de los sistemas de producción. Actualmente, es práctica
común recurrir al uso de herbicidas para el control de malezas, lo que resulta
usualmente, en la destrucción y desaparecimiento de leguminosas en los
potreros, las que espontáneamente ocurren en abundancia en nuestro país.
Con el propósito de conocerlas mejor, las características de cada uno de los
grupos que integran a las leguminosas, se describen a continuación.

Raíz: ésta es pivotante y puede penetrar en el suelo a capas muy profundas


como en el caso de la alfalfa (Medicago sativa), 2 a 5 m. Todas llevan
asociadas a sus raíces nódulos que se forman por la acción de bacterias
fijadores de Nitrógeno del género Rhizobium, aunque bajo condiciones
tropicales es muy común Bradyrhizobium, organismos simbióticos que se
desarrollan en la raíz de las leguminosas, tomando su alimento de las plantas y
del aire, el Nitrógeno lo fijan a sus cuerpos o lo dejan a disposición del tejido
de la planta para su crecimiento y reproducción.

Tallo: éste, usualmente, es cilíndrico, aunque a veces es de sección angulosa


como en arveja (Pisum sativum) o en choreque (Lathyrus nigrivalis); en las
leguminosas de interés agrícola o ganadero, las yemas nacen en las axilas de
las hojas, disponiéndose superpuestas y siendo casi siempre florales. A veces
tienen órganos trepadores, como los zarcillas foliares, como en la vicia (Vicia
sativa) o en choreque, o tallos volubles como en frijol terciopelo (Mucuna
pruriens), soya forrajera (Neonotonia wightii), siratro (Macroptilium atropureum),
centro (Centrosema pubescens), etc. Los tallos pueden ser glabros (sin
pubescencia) o pubescentes; la pubescencia puede ser de diferentes
densidades y durezas y, de diferente color, por ejemplo: en siratro es
blanquecina, en kudzú (Pueraria phaseoloides) dorada. Hay plantas que
forman estolones como en trébol blanco (Trifolium repens), otras tienen hábito
de crecimiento erecto como la soya de grano (Glicine max). Hay plantas con
tallo herbáceo, la mayoría de las que tienen potencial forrajero, otras
semileñoso, como en gandul (Cajanus cajan) y otras leñoso, como la leucaena
(Leucaena leucocephala). Algunas leguminosas pueden tener espinas, tal el
caso de los pitos (Erythrina spp.).

Hojas: las hojas están dispuestas alternamente a lo largo del tallo; las hojas
pueden ser simples o compuestas, abundando mucho más las de esta última
condición. Las hojas pequeñas están integradas por hojas pequeñitas,
llamadas foliolos y cuya nervadura central se constituye en el raquis principal
de la hoja compuesta. Los foliolos pueden tener diversidad de formas, ser más
o menos redondeados, alargados, arriñonados y romboides. En tréboles son
redondeados, en alfalfa, alargados, en siratro arriñonados, en kudzu
romboides. Por la forma y estructura de las hojas en leguminosas, éstas
pueden denominarse así:

simples trifoliadas pinnatrifoliadas

21
palmeado compuestas imparipinnadas paripinnadas

Las hojas pueden tener estructuras foliáceas en sus axilas, conocidas


como estipulas, las que al principio del desarrollo foliar crecen más que las
láminas de las hojas y sirven para proteger a las yemas axilares. Las
estipulas pueden tomar muchas formas y modificaciones.
El nervio central o raquis puede presentar desarrollo variable de
acuerdo con el número y posición de los foliolos, así en hojas pinadas es
largo (leucaena), en las trifoliadas (siratro) y tetrafoliadas (Arachis), corto y
casi nulo en las palmeadocompuestas.
Los foliolos por lo común son pequeños, dependiendo su tamaño de la
especie y variedad de leguminosa. El borde puede ser liso, dentado o
aserrado, siendo esta característica muchas veces útil para su identificación
y clasificación.
Las hojas pueden ser glabras o pubescentes, también pueden tener la
superficie lisa, rugosa o rasposa. Muchas veces la pubescencia puede
ayudar en la identificación de variedades o ecotipos.

Flores: las flores en leguminosas están formadas por varias partes:

Tálamo o receptáculo: es el pedúnculo, tallo o base de la flor; está bastante


desarrollado y a veces tiene la forma de tubo.
Cáliz: compuesto de sépalos casi siempre soldados (gamosépalo), formando
un tubo o embudo, cuyo borde está constituido por los extremos de cinco
sépalos.
Corola: integrada por pétalos de diferentes colores y tamaños, muy útiles para
la identificación de las plantas y su taxonomía. Esta puede presentar tres
modalidades, así: dialipétala, pétalos libres como en caesalpinaceae,
gamopétala, pétalos soldados, como en mimosaceae, papilionada, forma de
mariposa, como en papilionaceae.
El androceo: es la parte masculina de la flor, comúnmente llamados estambres;
en leguminosas está constituido por 10 estambres, los que pueden presentarse
en dos verticilos, soldados en dos grupos, 9 estambres por una parte y uno
solo, separado; y en un solo verticilio, soldados en un solo grupo.
El gineceo: es la parte femenina de la flor, conocida más frecuentemente como
pistilo; está formada por un ovario súpero de formas diversas, que cerrándose
sobre si mismo forma una sola cavidad u ovario; también presenta estilo y
estigma.

22
Fruto. es típicamente una legumbre, de donde procede el nombre de
leguminosas, pero pueden presentarse muchas modificaciones hasta
transformarse en un lomento (Desmodium spp) o folículo (fruto monocarpelar,
seco y dehiscente, que se abre por la sutura ventral; es generalmente
polispermo. Este tipo de fruto recibe el nombre común de vaina. Tiene formas
diversas, puede ser comprimido como en Centrosema spp. y aplanado como
en Leucaena leucocephala.

A continuación se presentan algunos dibujos de variantes de legumbres


encontradas frecuentemente en leguminosas forrajeras.

Las semillas de las leguminosas carecen de albumen, es decir, no tienen


el tejido nutricio como en gramíneas, en su lugar presentan dos cotiledones, en
los cuales están almacenadas las reservas que ayudan a una buena
germinación y emergencia de las plántulas a las cuales dan origen. Estas
semillas tienen anatómicamente varias estructuras, tales como: tegumento o
epispermo, que es la capa exterior, la que, a su vez, está formada por testa y
endopleura, la primera más gruesa y dura y la segunda más fina.
Tienen otras estructuras como lo son: el rafe (línea resaltada, a
manera de costura, que se observa como rudimento seminal en el exterior de la
semilla ), el hilo (es la cicatriz externa o aréola superficial donde la semilla
estaba unida al fruto y, por lo común, es de color distinto al resto de la misma),
calaza (es un como ombligo interno, hasta donde llegan los hacecillos internos
que vienen del fruto y alcanzan el interior de la semilla cuando ésta se está
formando) y micropilo o apertura que se da en un extremo de los rudimentos
seminales que dan origen al saco embrionario.
Dentro de la semilla se encuentra también el embrión, el cual en la
mayoría de las leguminosas de interés agrícola, es curvo. Se le encuentra entre
los dos cotiledones, hacia una de las orillas. El endospermo queda reducido a
una capa u hoja de células muy estrechas que en las semillas maduras apenas
se distingue.
Para mayor comprensión de la estructura de una semilla en leguminosas, ver el
dibujo siguiente:

23
Clasificación taxonómica de leguminosas
El grupo de las leguminosas comprende tres grandes familias:
Mimosácea, Caesalpinácea y Fabaceae, cada una de las cuales posee ciertas
características morfológicas que las distinguen, las que se detallan a
continuación.

Mimosácea: es un grupo taxonómico que comprende plantas leñosas y


hierbas tropicales y subtropicales, con hojas compuestas comúnmente
paripinnadas o doblemente paripinnadas, con flores de simetría radiada, de
tamaño reducido, agrupadas en inflorescencias espiciformes.
Las flores con frecuencia son tetrámeras y llaman la atención por la gran
longitud de los filamentos coloreados de los estambres que frecuentemente son
numerosos. Ejemplos de plantas importante, tanto forrajeras como malezas,
son los siguientes: (Leucaena leucocephala), (Inga spp), (Acacia spp), y
(Mimosa púdica).
Caesalpinácea: es un grupo taxonómico que comprende plantas leñosas, se
les encuentran en el trópico y sub-trópico, abundantemente, poseen hojas
simples con frecuencia o doblemente paripinadas. Sus flores suelen ser de
simetría radiada, zigomórficas. Los pétalos (inferiores cubren a los dos
laterales y éstos, a su vez cubren al superior). Los estambres por lo común son
libres. Ejemplos de plantas muy distribuidas en Guatemala son las
correspondientes a los géneros Bauhinia spp. y Cassia spp., ambos tienen
árboles de importancia forrajera e incluso malezas.

Fabaceae: este es el grupo más numeroso e importante, comprende gran


variedad de plantas, la mayor parte de ellas son herbáceas o semileñosas y de
gran utilidad agrícola y forrajera.
Las hojas pueden ser imparipinnadas, palmeado compuestas, trifoliadas,
pinnatitrifoliadas y trifoliadas.
Las flores están dispuestas en inflorescencias racimosas, las que
poseen simetría bilateral o zigomórfica; es decir, tienen un solo plano de
simetría y poseen un cáliz de cinco sépalos que, por lo general, son soldados;
la corola es pentámera (cinco pétalos), cuyos pétalos según su posición se les
denomina, estandarte, que es el pétalo superior y usualmente está en posición
posterior, a las dos pétalos laterales, mientras que los inferiores y en posición
anterior, constituyen la quilla. La prefloración de la corola es verticilar.
Dentro de la corola están encerrados los 10 estambres, específicamente
dentro de la quilla; los estambres encierran a su vez un pistilo, pues, por lo
regular, están soldados en la parte inferior de los filamentos.
Gran parte de las semillas de esta subfamilia se caracteriza por tener un
episperma duro o impermeable, lo que dificulta o retarda la germinación, razón
por lo cual es recomendable practicar la escarificación.
Especies forrajeras importantes de este grupo podemos mencionar: el
kudzú (Pueraria phaseoloides), centrocema (Centrocema macrocarpum), frijol
terciopelo (Mucuna prurienes), maní forrajero (Arachys pintoi), madrecacao
(Gliricidia sepium), dolichus (LabLab purpureus), gandul (Cajanus cajan),
canavalia (Canavalia gladiata), pito (Erythrina sp ), soya de grano (Glycine
max), Alfalfa (Medicago sativa), soya forrajera (Neonotonia wightii), frijol de
vaca (Vigna sinensis).

24
UNIDAD III

SELECCIÓN DE ESPECIES FORRAJERAS

Objetivos

Al finalizar esta unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 analizar e implementar técnicas de evaluación y selección de especies


forrajeras.
 seleccionar plantas forrajeras con base en los criterios de: adaptación,
productividad, valor nutritivo y gustosidad.
 enunciar los conceptos de digestibilidad y relación hoja – tallo de
especies forrajeras.

Selección de especies forrajeras

Aunque un mismo pasto se desarrolle en diferentes suelos y climas y se


pueda aprovechar en varias formas (corte, pastoreo, ramoneo, etc) su mejor
adaptación, productividad y persistencia las expresa en determinadas
condiciones ambientales y de manejo. Es así como las condiciones de alta
humedad permanente del suelo favorecen al desarrollo y producción de pastos
como el alemán y el pará, pero son desfavorables para la sobrevivencia de
otros como la estrella, bermuda, Guinea etc.
La baja productividad en los sistemas tradicionales de producción son
producto de la interacción de muchos factores, entre los cuales se puede
mencionar la baja fertilidad de los suelos donde se desarrollan: la escasa
provisión de forrajes de buena calidad, mérito genético limitado, tanto de los
pastos como de los animales utilizados, prácticas de manejo inadecuadas,
problemas sanitarios y nutricionales, entre otros.
En Guatemala la ganadería se desarrolló inicialmente en la costa Sur y
el Oriente; la mayor parte de suelos de la costa Sur eran y aún continúan
siendo de mediana a alta fertilidad, mientras que los del oriente aunque,
regularmente, de mediana fertilidad, el factor crítico ha sido la falta de agua,
pero en casi ningún caso presentan condiciones críticas en cuanto a acidez,
problemas de aluminio y fertilidad de suelos, que hayan restringido en demasía
el comportamiento de especies introducidas. Lo indicado previamente permitió
que las introducciones de pastos no sufrieran mayores inconvenientes, pues,
cualquier especie forrajera tuvo la oportunidad de crecer, especialmente, en
los suelos de la costa Sur, sin embargo, la situación, ha sido tornada más
difícil, primero por la pérdida de fertilidad de los suelos pero, principalmente,
porque la ganadería ha ido siendo desplazada a terrenos marginales para la
agricultura o, bien, a otras zonas del país con problemas de fertilidad natural
desde el inicio; es en estos sitios donde no cualquier pasto se adapta
fácilmente; puede sobrevivir pero conseguir un comportamiento satisfactorio y
una alta productividad es muy difícil, por lo que la búsqueda de especies mejor
adaptadas se constituye, en la mejor opción de solución a corto plazo.

25
Cuando a nivel local se estimule el desarrollo de proyectos de
investigación que permitan un adelanto sustancial en el mejoramiento genético,
el cual permita la generación de nuevos materiales, que reúnan características
que garanticen la disponibilidad de forraje en los diferentes sistemas
ganaderos, hasta entonces, se reducirá la dependencia de material introducido.
Mientras tanto, se seguirán haciendo pruebas de manera aislada.
El desarrollo de opciones tecnológicas que mejoren la situación y
permitan alcanzar una alta eficiencia productiva relativa, es un reto que
debemos afrontar. En el país, el Instituto de Ciencia y Tecnología agrícola
(ICTA), con la colaboración del Instituto Interamericano de Cooperación Para
la Agricultura (IICA) y la Universidad de San Carlos, han hecho aportes
importantes en ese sentido, y han sentando el principio para el desarrollo de
pasturas. No debe olvidarse que algunos productores, a través de
introducciones no sistematizadas, también han contribuido al alcance de las
experiencias actuales en el campo de las pasturas. De manera frecuente,
algunas compañías importadoras de semillas hacen introducciones de especies
mejoradas, adaptables a nuestras condiciones, contribuyendo con ello a
mejorar la situación limitada que se vive en el país.
En otras regiones tropicales de Latinoamérica, organismos
internacionales con el apoyo de entes nacionales, han venido haciendo
esfuerzos más representativos, en búsqueda de desarrollar mejores
posibilidades de producción, las que incluyen a la agricultura orgánica, el uso
mínimo de insumos, selección y desarrollo de germoplasma de gramíneas y
leguminosas forrajeras bien adaptadas a las condiciones propias de cada
región, especialmente, para los suelos de baja fertilidad, ácidos, a veces con
problemas de aluminio y ecotipos tolerantes a la incidencia de plagas. Muchos
de los resultados están en publicaciones disponibles a nivel de región y los
cuales en gran parte pueden ser adaptados para Guatemala. .

Evaluación y selección de pastos a través de redes de investigación.

Esta se basa en programas de investigación los cuales incluyen varias


etapas de evaluación que pueden durar de 8, 10, y 12 años. Esquemas
metodológicos de investigación en pastos existen muchos; a continuación se
presenta el sugerido por CIAT (Centro Internacional de Agricultura tropical), en
1982, para América Latina, el cual ha sido la base para el desarrollo de la Red
Internacional de Evaluación de pastos tropicales (RIEPT).
La información producida por todos y cada uno de los distintos ensayos
regionales, de los diferentes niveles de evaluación, que se supone comparable
y confiable, es almacenada en el banco de datos central del CIAT o el de otros
centros participantes. El intercambio de información técnica se establece
libremente entre los miembros de la red, de forma directa o a través del banco
de datos, cuyo propósito es compartir información técnico-científica, generada
no sólo por la red en la adaptación de las especies sino, también, por los
participantes en sus programas independientes de investigación.
A continuación puede verse un modelo de pruebas sucesivas que debe ir
superando el germoplasma, a fin de seleccionar los mejores ecotipos por
ecosistema.

26
1. Los ensayos regionales A (ERA) tienen como objetivo evaluar gran cantidad
de materiales nuevos, sobre su capacidad de supervivencia, en pocos
lugares pero que sean representativos de la mayoría de condiciones
tropicales.
2. Los ensayos regionales B (ERB) consiste en la evaluación de la capacidad
productiva de un número de materiales que resultaron promisorios en la
etapa anterior y trata de determinar su nivel productivo en condiciones de
manejo bajo corte.
3. Los ensayos regionales C (ERC) únicamente incluyen un número muy
limitado de especies y ecotipos, los cuales provienen de los más
sobresalientes de los ERB, los cuales son sometidos al pisoteo de los
animales con diferentes manejos para evaluar el efecto del animal sobre la
estabilidad y persistencia de la pastura.
4. Los ensayos regionales D (ERD) son aquellos que tienen como objetivo
evaluar la productividad de la mejor o de las dos o tres especies de pastos
(asociadas o no ), en términos de respuesta animal (ganancia de peso,
producción de leche u otra variable de respuesta) en comparación con los
mejores testigos locales.

Factores de evaluación y selección de pastos

Las características básicas que debe poseer una forrajera son cuatro:

 Grado de adaptación
 Productividad
 Apetitosidad
 Valor nutritivo

Grado de adaptación

El factor más importante y que deberá ser siempre considerado cuando


se seleccionen plantas forrajeras, es su grado de adaptación a las nuevas
condiciones ambientales y edáficas, lo cual se reflejará en la vigorosidad para
crecer en el nuevo sitio sin mayores prácticas que favorezcan su
establecimiento y desarrollo; su tolerancia a factores adversos, su capacidad
para competir y sobrevivir aun en presencia de otras plantas bajo ese ambiente
en particular.
En general, la selección por adaptación es el principio y deberá ser
enfocada a buscar opciones que permitan incrementos significativos por
unidad animal y por unidad de superficie, con el menor uso de recursos y que
sean de fácil incorporación en los sistemas con vocación ganadera o
silvopastoril.
La investigación que se realice deberá tener como objetivo evaluar
opciones que conlleven al uso de técnicas simples, de fácil adopción y
adaptación, con uso racional de insumos y gran énfasis en la selección y
desarrollo de germoplasma de gramíneas y leguminosas forrajeras adaptadas
a las condiciones propias de la región, especialmente, a las condiciones de
fertilidad y acidez de los suelos y de las condiciones de clima prevalecientes,
así como tolerantes a plagas comunes del área.

27
En Guatemala se han introducido materiales de excelente palatabilidad y
valor nutritivo, pero no se han adaptado adecuadamente a las condiciones de
clima y suelo, por lo que, generalmente, son desplazadas por otras mejores
adaptadas.

Productividad

El objetivo fundamental de cualquier empresa es obtener una alta


productividad de manera eficiente y sostenida, lo que no elude a la actividad
ganadera con base en pastos. Producir altos rendimientos en plantas forrajeras
significa muchos esfuerzos, sobre todo, cuando se pretende incrementar la
capacidad de carga animal del recurso limitado de tierra, ello requiere mejorar
e, incluso, optimizar el nivel de productividad de las fincas. Algunos de los
puntos más relevantes a considerar dentro de la productividad de pastos, son
los que describen:

Agresividad o capacidad para sobrevivir en competencia: toda pradera, sea


ésta natural, naturalizada o artificial, está integrada por una comunidad de
plantas que viven en estrecha competencia, aun cuando la misma se mantenga
libre de malezas o de plantas extrañas. La proximidad física entre plantas hace
que tengan que competir por luz, anhídrido carbónico, agua y minerales del
suelo. Muchas veces esa competencia se vuelve desleal puesto que las
malezas no son tocadas o consumidas por el ganado en pastoreo, mientras
que las especies más deseables son consumidas, especialmente, su área
fotosintética más activa. Por lo tanto, es importante que una especie forrajera
para que se le considere promisoria tenga la capacidad de sobre vivir bajo esas
circunstancias, competir con ventaja, mantenerse agresiva y sobre salir a pesar
de cualquier competencia que se le presente. Esta es una cualidad que es
imprescindible en una planta forrajera.

Persistencia o capacidad para extenderse por medios vegetativos: esta


característica aunque no es indispensable, es muy deseable en cualquier pasto
con posibilidades para ser seleccionada como planta forrajera promisoria. La
persistencia es el resultado de muchos factores, pero también de las
características intrínsecas de la especie, así, cualquier ser vivo para que sea
considerado de alto potencial biótico, es imprescindible que cuente con, al
menos, un mecanismo que asegure una descendencia abundante; una planta
que pueda extenderse por medios vegetativos tiene la ventaja de que no
necesita de períodos de descanso largos, para producir una determinada
cantidad de biomasa que garantice su presencia en la pradera.
Cuando un pasto debe dejarse descansar para permitirle producir
semilla abundante, que asegure su perpetuación, significa desperdicio de
biomasa producida, pues, mucho de ella, al no usarse por períodos
prolongados, pierde gran parte de su valor nutricional y, además, puede
llegarse a destruir por senescencia, lo cual se evita cuando un pasto se
expande por medios vegetativos. Así mismo cuando un pasto se extiende por
medios vegetativos mantendrá una cobertura satisfactoria en los potreros,
aunque no se le deje florecer. Desde luego si se desea producir semilla para
sembrar nuevas áreas o para su venta, aunque se produzcan órganos

28
vegetativos abundantes, la obtención y uso de semilla botánica siempre será
una mejor opción.

Capacidad para recuperarse del pastoreo y el pisoteo: es muy difícil encontrar


plantas que reúnan todas las características necesarias para asegurar una
adecuada producción ganadera basada en pastos, sobre todo, por la diversidad
de condiciones agro climáticas que presentan los sistemas ganaderos. Es
sorprendente observar especies adaptadas o no, creciendo bajo condiciones
adversas y que muestran un gran potencial forrajero, sin embargo, si éstas no
resisten el pastoreo o pisoteo, debe de hecho excluirse como una planta para
usarse en los potreros; eventualmente, si no resiste podría usarse como una
forrajera de corte. Aunque una especie pueda ser muy productiva, estar bien
adaptada a las condiciones de clima y suelo y de alto valor nutritivo, si no
resiste el pisoteo o pastoreo, no representa buena alternativa.

Resistencia a sequías y heladas: se dificulta encontrar plantas que presenten


estas características, sin embargo, es necesario seleccionar plantas que se
comporten satisfactoriamente en condiciones de precipitación irregular y
limitada en algunas épocas del año. Algo importante es que éstas sobrevivan al
período de verano que se da anualmente en la localidad, especialmente
cuando dicho período sea largo y severo; deberán escogerse plantas que
sobrevivan a las temperaturas extremadamente bajas, puesto que en años
buenos pueden crecer muy bien, pero una sola helada los destruye y se pierde
el trabajo de muchos años.

Capacidad para producir abundantes semillas viables: un alto número de


plantas forrajeras tropicales, sobre todo, gramíneas no producen semillas
viables, capaces de germinar y dar lugar a una nueva generación de plantas. A
veces producen inflorescencias con espiguillas y frósculos abortivos, tal como
sucede en pastos como estrella africana y pangola. Otras plantas producen
semillas, pero éstas tienen un poder germinativo extremadamente bajo (menor
al 1 por ciento), lo cual en la práctica no constituye una vía de elección para
su perpetuación.
Lo anterior, muchas veces no representa una limitante para la difusión
de estas especies, por su facilidad de propagación a través de órganos
vegetativos. La semilla sexual, aunque no absolutamente indispensable, es un
instrumento de reproducción y perpetuación de las especies que ofrece
muchas ventajas, entre las cuales las mas importantes son: en pequeños
volúmenes se pueden concentrar gran número de unidades, las que pueden
dar lugar, también a gran número de nuevas plantas, su costo de transporte es
más barato, se le puede almacenar durante períodos prolongados,
principalmente, en condiciones de baja temperatura y humedad relativa, con
una cantidad relativamente pequeña se pueden sembrar extensiones de
terreno mucho mayores que cuando se utiliza material vegetativo, además, el
transporte es mucho más fácil.

Adaptabilidad al clima y suelo: la capacidad productiva de cualquier especie


forrajera está profundamente relacionada con su adaptación a condiciones
particulares de clima y suelo; se insiste en el tema de adaptabilidad dentro de

29
productividad, porque ambos factores están fuertemente ligados. Las plantas
que se adaptan a suelos de baja fertilidad por lo general son de productividad
limitada aunque hay muchas excepciones, al contrario, la mayoría de especies
de alta productividad requieren de suelos de alta fertilidad.

Fertilidad del suelo: en la diversidad de especies forrajeras disponibles en el


medio, a nivel regional o a nivel local, sean éstas propias de la región,
naturalizadas o introducidas recientemente, unas tienen mayor capacidad
productiva que otras, esta capacidad productiva está estrechamente asociada
con sus requerimientos nutricionales o con el nivel de fertilidad que requieren
del suelo. Plantas de menor crecimiento se comportan bien en suelos de baja
fertilidad, mientras que plantas con gran potencial de producción, no
necesariamente deberán sembrarse en suelos de alta fertilidad, casos
importantes son el napier y el pasto gamba.

Apetitosidad

Con este término lo que se intenta concebir es el grado de preferencia que los
animales puedan tener por un material en particular cuando esté junto a otros
o, bien, la aceptación de éste cuando se le ofrezca solo, por primera vez.
También puede utilizarse, para referirse a esta característica de los pastos, el
término gustosidad e incluso la palabra palatabilidad.
El grado de preferencia puede estar influenciado por varios factores, a
continuación se discuten los que deben considerarse al seleccionar una
forrajera.

Estado de madurez del forraje: la edad afecta la gustosidad de una planta por
el animal. Plantas más jóvenes, por lo general, son más aceptables, mientras
que aquellas más viejas o con mayor grado de madurez, pueden llegar a ser no
consumidas o rechazadas, lo que se acentúa conforme los carbohidratos
solubles se van transformando en estructurales.
Entonces, si lo que se desea saber, es si uno o varios materiales son
consumidos o no por los animales, las plantas deberán ser ofertadas durante el
proceso de evaluación con un grado de madurez equivalente al que deberá
tener bajo un manejo correcto. Debe recordarse que plantas de especies
diferentes pueden a una misma edad, tener grados de madurez distintos o que
plantas a una misma edad, en determinadas épocas puedan diferir en el grado
de madurez alcanzado.

Cambio de alimento al animal: cuando ofrecemos un alimento por primera vez,


siempre existe un porcentaje de rechazo, el cual dependerá del grado de
gustosidad. Con estas condiciones es conveniente dar un período de
adaptación a los animales el cual oscila de 7 y 15 días, a fin de asegurar el
consumo del material. El olor y el sabor, sólo juegan un papel importante sobre
la aceptación del alimento durante la primera semana, posteriormente, no se
encuentra un efecto sobre el consumo.

El comportamiento del animal: el comportamiento individual de cada animal no


siempre es un indicativo de respuesta que la mayoría puedan manifestar, lo

30
cual hace necesario que cuando se evalúe la gustosidad de un pasto, éste sea
ofrecido a varios animales simultáneamente y desde varias condiciones
climáticas (épocas del año), pues a veces el material puede ser consumido
muy bien en época lluviosa, pero no así en la época seca o viceversa.

Abonamiento y fertilización: ambas prácticas favorecen la productividad de las


praderas o áreas de pastos de corte, y aunque muchas veces no se toma en
cuenta, estas prácticas influyen tremendamente en la gustosidad de la mayoría
de plantas, en algunas en mayor cuantía que otras, entonces, en el proceso de
selección no debe olvidarse que si en el sistema de producción, los pastos
serán abonados o fertilizados, con esa condición y con un grado de madurez
apropiado, deberá evaluárseles. En algunas plantas, la gustosidad sólo es
afectada por la fertilización nitrogenada en fases muy tempranas de su
crecimiento, como sucede en las especies de Cynodon, especialmente, si se
aplican dosis elevadas.

Presión de pastoreo: la presión de pastoreo a que sea expuesta una pradera


determina la mayor o menor oportunidad que los animales tienen de
seleccionar el material disponible y dependiendo de esta oportunidad de
selección, así podría variar la gustosidad mostrada por el ganado ante el forraje
ofrecido, esto debido a que a mayor intensidad, mayor material fibroso deberá
consumir el animal y, por ende, menor será la preferencia que muestre.

Indice de recuperación: las plantas de más rápido crecimiento y recuperación,


generalmente aceleran el proceso de transformación de carbohidratos solubles
a estructurales, como celulosa, hemicelusosa y lignina, a consecuencia de
esto pierden rápidamente su gustosidad en la mayoría de los casos. Aquellas
plantas que crecen despacio, disminuyen paulatinamente su gustosidad.

Resistencia a la sequía: esta característica cobra mayor importancia cuando se


está seleccionando pastos para lugares donde ocurren épocas secas críticas y
bien definidas, pues, aquellas plantas más resistentes a la falta de agua,
siempre permanecen más verdes y por un período más prolongado dentro de la
época seca, lo cual incidirá en mayores consumos.

Especies asociadas en la mezcla: con el propósito de evitar alteraciones en los


sistemas de pastoreo debemos respetar ciertas condiciones sin excepción
alguna. Nunca mezclar en un mismo potrero o sistema de pastoreo, especies
que difieran en gustosidad e índice de crecimiento, pues, invariablemente se
tendrán problemas de manejo y utilización con los pastos; siempre serán sobre
utilizadas las especies más apetecibles y subutilizadas las menos apetecibles.

Valor Nutritivo

En la producción de forrajes el objetivo no es solamente obtener gran


cantidad de alimento, sino al mismo tiempo que éste sea de una adecuada
calidad nutritiva, que pueda garantizar el satisfacer los requerimientos
nutricionales de los animales y, de ésta manera, contribuir con mejorar la
eficiencia de la empresa ganadera.

31
El valor nutritivo de una especie forrajera se puede definir de muchas
formas, pero, todas tienen que ver con la descripción de las características del
forraje que le permite cumplir con la función de proveer una nutrición adecuada
a los animales que lo consumen. Es decir, que el valor nutritivo de los forrajes
no puede verse de forma aislada, sino estrechamente ligada al conocimiento de
los requerimientos nutricionales del animal y de su comportamiento.
Tomando en cuenta el conocimiento anterior, se iniciará la descripción
de los factores que afectan el valor nutritivo de un pasto y los cuales son
indispensables considerar para la selección de plantas forrajeras.

La composición química: varios son los análisis químicos que se realizan en


plantas forrajeras, pero, todos tienen el objetivo principal de determinar la
cantidad de nutrimentos presentes en un alimento. Cada uno de ellos
considera diversos enfoques o interpretaciones del fenómeno digestivo. Puede
afirmarse que nunca un análisis químico por sí sólo podrá expresar el valor
nutricional total de un forraje y, muchas veces, aún haciendo varios análisis del
mismo, por lo tanto, en todos los casos deberán considerarse las limitaciones y
bondades de cada método analítico, en relación a lo que tratan de evaluar
respecto de lo que sucede dentro del tracto digestivo. Algunos de los análisis
más comunes en pastos tropícales incluyen al análisis proximal de Weende y el
análisis de contenidos y paredes celulares de Van Soest.

La digestibilidad: se define como la parte del alimento consumido que es


digerido en el tracto digestivo de un animal. Para el efecto también existen
numerosos métodos, cada uno de los cuales será útil según sea lo que se trate
de evaluar, sin embargo, lo importante al seleccionar plantas para forrajes, es
que las muestras sean tomadas tratando que representen lo que el animal
comerá y en el momento o período de crecimiento en el cual van a hacer
utilizadas. Sí están muy tiernas, la digestibilidad será sobre estimada en
relación con la calidad de lo que realmente será consumido por los animales, sí
muy sazonas, los valores serán menores. De dos materiales con igual grado de
adaptación, de igual productividad y composición química semejante, se
seleccionará aquel con mayor digestibilidad. Valores superiores a 50 por ciento
de digestibilidad se consideran adecuados.

Relación hoja-tallo: la proporción entre estas partes de una planta, es una


característica constante de cada especie, especialmente, bajo un manejo
adecuado, por lo general, se asocia con el valor nutricional de un forraje;
relaciones más amplias corresponden a forrajes de mayor calidad y relaciones
más estrechas, a plantas de menor calidad; sin embargo, existen algunas
excepciones, pues, en algunas especies aunque cambie esta relación, otras
variables de calidad, al analizar la planta integral, no han cambiado, como
puede ser su contenido de proteína cruda y su digestibilidad.

El estado de crecimiento de la planta: la edad de la planta o su grado de


madurez al pastoreo o al corte, afectará el valor nutricional de los forrajes,
plantas más jóvenes tendrán un mayor valor, que las plantas con un estado de
madurez avanzado, por lo tanto, el muestreo para la selección deberá

32
realizarse a la edad o estado de crecimiento que corresponda al momento
correcto de su utilización.

Condiciones ambientales: el valor nutricional de los pastos varía según época


del año y es afectado, también, por las condiciones edáficas climáticas
imperantes en la región. Por lo tanto, muestrearlo no sólo deberá considerarse
la época sino el área de donde provengan las muestras. Sí un pasto se
produce en un suelo de baja fertilidad, indudablemente, su contenido de
proteína y de otros elementos químicos será menor.

La aplicación de fertilizantes: la aplicación de elementos químicos al suelo o al


follaje, con el propósito de incrementar la productividad de forrajes, determina
cambios en el valor nutricional de los mismos. Entonces, si a una planta se le
piensa utilizar bajo un plan de fertilización, la evaluación nutricional de la misma
deberá respetar esa condición.

La especie de pasto: este aspecto no es muy relevante, sin embargo, existen


especies de pastos que bajo un mismo grado de madurez, tienen mayor valor
nutricional que otras. Las diferencias en productividad y calidad nutricional
están más influenciadas y determinadas por el manejo, que por la especie de
pasto.

33
UNIDAD IV

DESCRIPCIÓN DE GRAMINEAS Y LEGUMINOSAS


FORRAJERAS
Objetivos
Al finalizar esta unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 identificar las plantas forrajeras más importantes del país;


 enunciar condiciones de adaptación de especies forrajeras;
 analizar rendimientos de materia seca de especies forrajeras;
 analizar la carga animal de especies bajo pastoreo.

GRAMÍNEAS

La descripción incluye aspectos de botánica y morfología, así también,


incluye información sobre la adaptación de las principales especies
desarrolladas en Guatemala. También se mencionan resultados de rendimiento
de materia seca, capacidad de carga y calidad del pasto entre otros. Es
necesario señalar que la productividad de los pastos puede variar por efecto de
muchos factores, principalmente; el tipo de suelo, la precipitación pluvial,
humedad residual, contenido y disponibilidad de nutrimentos en el suelo, el
programa de fertilización utilizado, la intensidad del pastoreo, la época del año,
el sistema de pastoreo, etc.

Pasto Imperial o P. Honduras. (Axonopus scoparius)

Crecen bien en la zona comprendida de los 600 a 2,200 metros sobre el


nivel del mar (m.s.n.m). Requiere buenas condiciones de humedad y es
afectado por condiciones extremas de humedad y sequía. La mejor
precipitación para su crecimiento es alrededor de 1,000 a 2,000 milímetros
(mm) anuales, con temperaturas que oscilen de 17 a 25° C. Su desarrollo es
lento, pero tiene la ventaja de mantener su valor nutricional a mayor grado de
madurez.
Su crecimiento es erguido, con numerosos tallos frondosos, sólidos y
suculentos que nacen de una macolla bien desarrollada, alcanzando alturas de
1.5 metros o más. Después del corte salen los renuevos de la base del tallo o
corona. La inflorescencia es, generalmente, un racimo unilateral digitado o
verticilado. Se utiliza como pasto de corte y para ensilaje, es poco utilizado en
nuestro país, muy común en otros países Costa Rica y Colombia.
La semilla es fértil, pero la capacidad de producir semilla es reducida,
por lo que se recomienda sembrarlo por medios vegetativos, ya sea tallos o
cepas, necesitándose en el primer caso de 450 a 500 kilogramos por hectárea
y, en el segundo, 750. El método de siembra más recomendable es usando
tallos colocados en forma continua a lo largo de surcos
La cosecha puede realizarse al momento de la floración para obtener mayor
producción, a ras del suelo dando de dos a tres cortes por año. Con riego y

34
fertilización puede aumentarse el número de corte y la producción. El
rendimiento puede variar de 10 a 22 Tm/Ha de materia seca.

Avena común o avena forrajera. (Avena sativa, L)

Se adapta bien a altitudes entre 1,600 y 3,100 m.s.n.m., en suelos


profundos y bien drenados. Es una planta anual de crecimiento erguido y en
macollos, con tallos que crecen, como mínimo, 1.5 m., su inflorescencia es una
panícula laxa con las espiguillas pendulosas que pueden tener o no arista. Es
una planta que generalmente se le utiliza para corte y ensilaje.
La siembra, de preferencia, debe realizarse en terreno bien preparado, si
es mecanizable puede hacerse en surcos separados de 30 a 60 cm. y si no lo
es, pueden hacerse al voleo. Al cubrirse la semilla, ésta no debe enterrarse
más de 2 cm. La cantidad a utilizar por Hectárea varía entre 40 y 60 Kg.,
dependiendo de la forma de siembra. Es exigente en humedad, especialmente,
durante la emergencia.
Esta planta puede ser utilizada dos o tres veces durante su año de
duración. Sin embargo, resulta más conveniente un solo corte cuando el grano
está de lechoso o mazoso, especialmente, si el material se dedicará a ensilaje.
Si se utiliza para forraje verde pueden hacerse cortes cuando la planta alcanza
entre 40 y 45 cm. de alto. En el primer caso pueden obtenerse 30 a 40 Tm./ha.
de forraje verde y en el segundo caso 15 ton./ha de forraje verde por corte. La
semilla es de alto poder germinativo, por lo que su medio de propagación es
usando material sexual.

Pasto signal o alambre. (Brachiaria brizantha)


Pasto prodega. (Brachiaria decumbens)

Son especies con características morfológicas similares, por lo que


muchas veces se dificulta su determinación a nivel de campo. Están
distribuidas en todo el país y se adaptan a las mismas condiciones de suelo y
clima. Pueden utilizarse bajo el mismo manejo y la productividad es muy
parecida.
Son pastos que se comportan bien en alturas desde el nivel del mar
hasta los 2,200 m. con temperaturas comprendidas de los 18 a los 28°.C. y con
una precipitación de 1,000 a 4,000 mm. de lluvias anuales. Resiste muy bien la
sequía y crece muy bien en suelos bien drenados y de pH. bajo o con
problemas de elevado contenido de aluminio. Tiene características muy
recomendables como gran agresividad, rusticidad, adaptación a suelos secos y
de baja fertilidad.
Presentan hábito de crecimiento decumbente y también rastrero, con
estolones largos que arraigan en todos sus nudos, formando un denso césped
muy difícil de vencer por la invasión de malas hierbas. Sus inflorescencias son
racimos unilaterales paniculados, con espiguillas muy pubescentes, lo mismo
que los tallos y hojas. El signal, al menos, se le ha señalado por tener
pubescencia, principalmente, cuando se sazona, lo que puede irritar
fácilmente las mucosas bucales del animal que lo consume.

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Se les debe usar bajo pastoreo aunque tiene posibilidades de utilizarse
como pasto de corte, ensilaje y para heno. Se recomienda utilizar cuando
alcanza alturas de 50 a 70 cm. El establecimiento del pasto debe hacerse por
medio vegetativo usándose esquejes de tallos o estolones, así como cepas o,
bien, con semilla sexual, a razón de 2 a 3 kilogramos de semilla pura
germinable. Cualquiera sea la vía, al principio desarrolla lentamente, por lo que
su establecimiento se toma cierto tiempo, pero una vez arraigado, crece
vigorosamente, compite con ventaja ante las malezas y soporta perfectamente
el pisoteo. Puede ser pastoreado por primera vez en forma ligera a los tres
meses. Nunca debe sembrarse en suelo mal drenado.
Una vez iniciado el pastoreo puede dársele un período de descanso de
35 a 40 días durante la época lluviosa y en época seca se deben ajustar los
períodos de descanso y ocupación, según disponibilidad. Las producciones de
materia seca oscilan entre 18 a 25 Tm/Ha, según sean las condiciones de
fertilidad del suelo. En suelos ácidos, infértiles y con alto contenido de aluminio
superan ampliamente al Pangola, la carga animal que soporten varía de 2 a 2.5
unidades animal por hectárea.
Al igual que otras brachiarias, por su crecimiento decumbente permiten
asociarse con leguminosas rastreras como el Arachys pintoi, lo que permite
mejorar la calidad de biomasa de la pradera y reducir costos de fertilización,
por la fijación de Nitrógeno al suelo que realiza esta leguminosa.

Pasto ruzzi. (Brachiaria ruzziziensis).

Especie de gran productividad y valor nutritivo, crece perfectamente en


las mismas condiciones de decumbens y brizantha, sin embargo, debe
indicarse que es más exigente en humedad y suelos de mayor fertilidad. Tiene
un rápido establecimiento y responde muy bien a las aplicaciones de
fertilizantes, especialmente, a las de nitrógeno. Produce semilla con mayor
viabilidad, comparado con otras Brachiarias, aunque siempre se necesita de
procesarse a fin de obtener altas germinaciones. De usarse material vegetativo
se necesita de 1.8 a 2 Tm/Ha.
La planta tiene un hábito de crecimiento más erguido que las
anteriormente referidas, no forma pubescencias intensas, su inflorescencia es
un racimo unilateral paniculado. Bajo buenas condiciones de fertilización ha
superado ampliamente en producción de materia seca y de proteína cruda a la
estrella y pangola.

Pasto pará. (Brachiaria mútica)

Se adapta muy bien a altura hasta de 1,800 m.s.n.m. crece bien en


climas cálidos, con suelos muy húmedos e inundables, es afectado bastante
por las sequías, resiste inundaciones prolongadas y encharcamiento. Es una
especie nativa del trópico americano.
Planta perenne de estolones duros que emiten raíces en los nudos y
dan origen a nuevas plantas. Los tallos son un tanto decumbentes o rastreros y
las partes erguidas alcanzan alturas que pueden sobrepasar en un suelo fértil
los dos metros. Los nudos son densamente pilosos, aunque el resto de la
planta no tiene pubescencia. Su inflorescencia es un racimo unilateral

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paniculado con ciertas apariencias arracimadas. En Centroamérica crece muy
bien asociado con (Pueraria phaseoloides). Kudzu.
Esta planta forrajera debe utilizarse mediante pastoreo, aunque es
factible de ensilarse o utilizarse bajo corte. Se recomienda su uso en rotación,
pues, es poco resistente al pisoteo o pastoreo intenso.
Debe propagarse en forma vegetativa utilizando tallos maduros, a razón
1.5 Tm./Ha. Distribuidos en surco, separados de 0.75m.
Sin fertilización se han logrado producciones de alrededor de 2.6
TM./Ha. de forraje seco por corte, pero con aplicación de fertilizantes, según el
caso y análisis de suelos, pueden alcanzarse 3.3 TM/Ha. cada 35 a 42 días.
Los períodos de ocupación no deben sobrepasar los cinco a seis días si
quieren evitarse los daños del pisoteo. Nunca debe bajarse mucho este pasto
en el potrero durante cada pastoreo, pues ello, afectará tremendamente su
recuperación. En condiciones adecuadas de suelo y clima puede manejarse
con carga animal de 2 unidades animal/Ha.

Pasto buffel. (Cenchrus ciliaris, L.)

Es un pasto para zonas de baja humedad, crece muy bien desde el nivel
del mar hasta los 2,000 m, Las mejores producciones se obtienen de 500 a
1000 m. Tiene un sistema radicular muy desarrollado, característica que le
hace resistente a la sequía, prefiere los suelos fértiles, ligeros, con un pH
superior a 6.5. No se adapta en suelos ácidos. Es una planta originaria de los
trópicos del Norte de África, la India e Indonesia.
Son plantas perennes, amacolladoras, formando un denso césped
cuando se siembra densamente. Los tallos son básicamente erguidos,
formándose ramas de la base de los tallos. Las inflorescencias son racimos
cilíndricos, donde las espiguillas están encerradas en una estructura protectora
que se conoce con el nombre de abrojo. Su uso depende de la variedad, en
general, las de poca altura (30-40 cm) se les recomienda para pastoreo
exclusivamente y las de mayor altura (60-70 cm.) para pastoreo o corte. Son
muy buenas para la henificación.
La propagación de esta planta se hace por semilla utilizando de 10 a 15
kg./Ha. distribuida en surcos distanciados entre sí, 50-60 cm. o al voleo. La
semilla recién cosechada debe almacenarse por 2 a 6 meses a fin de que
alcance un máximo de poder germinativo, pues, en principio presenta una
condición de latencia.
El pastoreo debe iniciarse cuando las plantas hayan cubierto bien el
terreno y estén bien establecidas. El ganado siempre debe introducirse antes
de la floración, pues, los tallos se lignifican produciendo un pasto de baja
calidad. No resiste al pisoteo intenso y muy poco el pastoreo continuo, por lo
que se aconseja la rotación de potreros. Los periodos de recuperación pueden
variar durante la época lluviosa, de 30 a 40 días, pero en la época seca puede
prolongarse hasta 60 días. Por año, sin riego, pueden realizarse de seis a ocho
pastoreos. La producción de forraje varía a lo largo del año, pero en un total
pueden obtenerse 12 Ton/Ha de heno o, bien, alrededor de 60 Ton/Ha de
forraje verde. Con aplicación de fertilizantes y bajo riego es posible obtener de
20 a 25 toneladas de heno/Ha ó 125 de forraje verde.

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Ésta es una de las pocos plantas forrajeras tropicales que produce abundantes
semilla viable, la que después de seis meses de almacenamiento puede
alcanzar hasta 92% de germinación.

Pasto bermuda. (Cynodon dactylon, L)

Es una planta de amplia difusión aunque se adapta mejor a altitudes


desde el nivel del mar hasta los 1,800 m. Es tolerante al calor y a la sequía.
Puede crecer satisfactoriamente en gran variedad de suelos, arenosos y
arcillosos, pero se adapta mejor en los húmedos bien drenados y de textura
franca. Puede encontrarse en regiones donde la precipitación pluvial oscila
desde 600 hasta 1,700 mm, anuales. En lugares más secos sólo se
encuentran en las márgenes de los ríos y en las tierras con humedad residual.
El pasto bermuda tiene un hábito de crecimiento rastrero, con
abundantes estolones y a veces rizomas, forma un denso césped, portando
tallos florales que alcanzan de 10 a 70 cm. de altura; la inflorescencia es una
espiga unilateral verticilada, de menor tamaño que el de la estrella africana. Es
una planta perenne, de crecimiento bajo. Las variedades mejoradas tienen
hojas y tallos más grandes y tienen un ritmo de crecimiento más acelerado.
Esta forrajera se utiliza en praderas permanentes, para pastoreo a lo que
es muy resistente. Se recomienda en mezclas con leguminosas de climas
cálidos. Se usa también para henificarse. Existen materiales mejorados de esta
especie, como el swannee, cuya principal característica es que desarrolla
tallos con entrenudo más grande en comparación con bermuda.
El establecimiento se realiza por medio de estolones o rizomas, para lo
cual se utiliza 1.5 Tm, de material vegetativo por hectárea.
El bermuda corriente casi no responde a la fertilización mientras que las
variedades mejoradas sí lo hacen bastante bien, triplicando o cuadriplicando lo
producido, mediante pastoreo controlado tiene mejor rendimiento el swanee
que el bermuda, sin embargo, resiste menos un pastoreo intenso. Los periodos
de ocupación deben ser del orden de los siete días y el período de descanso
de 25 a 28 días. No debe ampliarse el período de descanso, pues, su valor
alimenticio se reduce ostensiblemente al madurar. El rendimiento puede variar
ampliamente, según las condiciones, desde 15 hasta 70 toneladas de forraje
verde /Ha/año.

Estrella africana, común. (Cynodon plectostachyus)


(Cynodon nlemfuensis)

Originaria de Kenya Etiopía, Tanzania y Rhodesia, del Éste del África.


Después que fue introducido en América en 1938 se diseminó rápidamente en
varios países, entre estos, Guatemala. Se adapta muy bien a climas cálidos y
templados, no crece adecuadamente a elevaciones superiores a 2200 m.s.n.m.
Tolera el calor y resiste a la sequía, crece satisfactoriamente en los suelos
infértiles y de pH ligeramente ácido a neutro. No tolera los encharcamientos.
Es una gramínea perenne, de tallos rastreros sin ninguna pubescencia,
las inflorescencias son espigas unilaterales verticiladas; los tallos tienen
entrenudos largos y pueden desarrollar estolones hasta de 5 a 8 centímetros
de largo. La especie nlemfuensis, es una estrella mejorada que a diferencia de

38
la estrella común tiene inflorescencias en espiga unilateral verticilada de mayor
tamaño y con aristas de color morado; además, los entrenudos del tallo son
mas desarrollados; con la desventaja que estos se lignifican de manera rápida
lo cual baja el nivel de consumo entre los animales.
Se usa primordialmente para pastoreo, pero, también, puede usarse
para heno, a veces se le ha observado en asociación con algunas
leguminosas, entre ellas centrosema y kudzú, sin embargo, su agresividad casi
siempre produce el desplazamiento y eliminación de otras plantas de la
asociación.
Para su siembra, de preferencia, se usan los tallos rastreros o estoloníferos a
una cantidad de 1 a 1.5 Tm/Ha.
Aunque resista perfectamente el pastoreo continuo, normalmente se
recomienda su pastoreo en rotación, dando períodos de ocupación de 1 a 3
días y de descanso de 18 a 21, según la época del año. Con buena fertilización
se puede producir cuatro a cinco Ton./Ha. de heno cada seis o siete semanas.
Desde el punto de vista de plagas y enfermedades es muy resistente,
aunque lo pueden afectar la chinche salivosa y el falso medidor.
Según Rodríguez, et al la máxima productividad de estrella sin
fertilización se alcanza con cargas de 3.2 y 3.5 unidades animal por hectárea
por año, garantizándose, además, una estabilidad adecuada de la pradera.
En estudios realizados en la costa Sur de Guatemala (cuadro 6), se han
encontrado disponibilidades de materia seca por ciclo de pastoreo las cuales
oscilan entre 936 y 1781 kilogramos por hectárea, con contenidos de proteína
cruda de 4.9 a 12.2 por ciento y digestibilidad In Vitro de la materia seca
superior al 50 por ciento.

Cuadro 6. Cuadro de producción y productividad de estrella africana,


bajo pastoreo rotacional, en dos localidades de la Costa Sur
de Guatemala.

LOCALIDAD U.A/ha Disponibilidad de PC % DIVMS


MS. Kg/ha. por
ciclo-pastoreo
CUYUTA 1.9 1589 5.8-12.2 50-60
3.2 936 4.9-11.2 54-66
MONTÚFAR 1.4 1767 6.2-11.1 54-64
4.3 1781 5.8-10.0 52-64
Rodríguez et al, 1989.

También se han encontrado datos sobre ganancia de peso, en los


cuales las cargas 2.5 y 4.0 unidades animales por hectárea por año han
expresado mejores respuestas, con valores que oscilan entre 510 a 639
kilogramos de peso vivo por hectárea, por año.

39
Cuadro 7. Promedios de ganancia de peso por hectárea en pasto Estrella
Africana, según carga animal y año de evaluación, en Cuyuta,
Masagua, Escuintla.

Carga animal (UA/HA) Ganancia de peso vivo, Kilogramos/Hectárea/año


Período 1987-1988 Período 1988-1989
1.0 247.9 300.2
2.5 555.1 590.6
4.0 509.8 639.1
5.5 380.7 251.7
Rodríguez et al, 1989.

Pasto Angletón. (Dichanthium aristatum),

Es originario del África Oriental pudiéndose adaptar a altitudes desde el


nivel del mar hasta 2,000 m. Es resistente a la humedad, al pisoteo y a la
sequía. Se adapta a distintos tipos de suelos pero prefiere los francos y fértiles.
Las plantas crecen en macollas, con tallos erguidos que ascienden
frondosos, ramificados desde muy cerca de la base del mismo hasta un metro
de altura. Si se siembra densamente puede formar un césped bien cerrado, lo
cual se logra usando altas cantidades de semilla sexual. Los nudos del tallo
son pubescentes, ensanchados y color oscuro, desarrolla inflorescencias en
espiga dística paniculada; espiga dística digitada y espiga dística solitaria. Las
espiguillas son casi todas con la arista delgada, retorcida y doblada.
Se utiliza, principalmente, para pastoreo, pero cuando hay exceso de
producción se puede cortar para henificar o ensilar. Se recomienda su uso en
rotación.
El establecimiento de una pastura de esta planta se puede realizar
utilizando semilla sexual o material vegetativo. Cuando se usa semilla pueden
recomendarse de 15 a 25 kilogramos por hectárea, pues, su germinación es
bastante baja, usualmente, en el mejor de los casos, del 30 por ciento y
comúnmente entre el 5 al 10 por ciento. Esta siembra puede hacerse al voleo o
en surcos, siempre se necesita mayor cantidad de material en la primera forma.
Cuando se siembra material vegetativo se necesita de 1 a 2 Tm./Ha. de tallos
sazones, especialmente su parte basal que es más afectiva para este fin.
Esta planta forrajera responde en forma excelente a la fertilización
nitrogenada, especialmente, después de tres a cuatro pastoreos. Su
rendimiento sin fertilización fue de 1.25 Ton/Ha. por corte en términos de
materia seca, pero este se elevó a 4.6 Ton/Ha. cuando se aplicó 50 kg. de
Nitrógeno después de cada corte. Aplicaciones de Fósforo y Potasio son
recomendables cada dos o tres años, según datos del análisis de suelos.
El primer pastoreo deberá realizarse después de 4 ó 6 meses de
sembrado y los sucesivos serán cuando el pasto alcance de 40 a 50 cm. de
altura o en estado de prefloración; en estados más avanzados disminuye
fuertemente su valor nutritivo, al aumentar considerablemente el contenido de
fibra y de lignina, además, la aceptación por el ganado y el consumo de forraje
pueden reducirse en un 49 por ciento cuando se encuentra concluida la
floración con respecto a prefloración. El pastoreo de sus praderas conviene

40
hacerlo en rotación con períodos de ocupación no mayores a los 6 días y de
descanso de 28 a 30 días cuando se cuenta con humedad suficiente. En
época seca el período de descanso puede alcanzar los 60 días y muchas
veces no es recomendable pastorearlo en esta época.

En condiciones de suelos fértiles puede producir el equivalente de 8 a


10 Tm./Ha. de material seco por año. Con cortes cada seis u ocho semanas
después de la aplicación de 50 kg./Ha de Nitrógeno, se ha obtenido
rendimiento de 20 a 30 Ton/Ha. de forraje seco.

Pasto Pangola. (Digitaria decumbens)

El pangola se adapta a un amplio rango de climas. Su desarrollo es


excelente desde el nivel del mar hasta los 2,200 metros. Es medianamente
tolerante a la sequía, crece bien con precipitaciones pluviales mínimas de 700
milímetros anuales. Los suelos más adecuados son los profundos, francos,
bien drenados aunque puede sufrir anegamientos por períodos muy cortos. El
pH adecuado es de 5.5 a 7.0, puede tolerar un rango más amplio,
especialmente más alcalinos.
Es una planta perenne, con tallos rastreros, decumbentes y hasta
erectos. Estos últimos pueden alcanzar alturas de 30 a 60 centímetros, son
extremadamente frondosos, con formación de gran número de tallos florales,
cuyas inflorescencias pueden catalogarse como panículas arracimadas o
racimos verticilados. Los tallos rastreros tienen los nudos pubescentes. El
mayor uso del pasto pangola es en pastoreo, aunque puede obtenerse un heno
de excelente calidad. No resiste al pastoreo intenso, por lo que se recomienda
su uso bajo pastoreo rotacional.
Para el establecimiento de la pradera se pueden utilizar tallos, cepas y
estolones, utilizando de 1 a 1.5 toneladas por hectárea de material vegetativo.
Se puede decir que la pangola es muy exigente en humedad, en condiciones
de restricción de este elemento demanda de la práctica del riego, sin embargo,
no resiste el exceso de humedad y menos el anegamiento.
No debe pastorearse intensamente sino hasta que esté el terreno
completamente cubierto y las plantas totalmente establecidas. Una rotación
resulta ser la mejor forma de uso, pues, no resiste al pastoreo continuo. En
general es recomendable tener períodos de ocupación de siete días máximo y
de 32 días de descanso, sin embargo, en suelos fértiles y con buena
disponibilidad de humedad, este último puede reducirse a 25. Como la pangola
es una especie que se deja invadir fácilmente por malezas, especialmente,
cuando no se le maneja adecuadamente.
La productividad del pangola es muy variable dependiendo de las
condiciones de fertilidad y disponibilidad de agua, en condiciones naturales sin
ningún manejo produce de 18 a 20 toneladas de forraje verde/Ha./año,
mientras que fertilizando de 40 a 50 y fertilizando más un adecuado programa
de riegos puede llegar a producir hasta 60 a 70 ton./Ha./año, con lo que
podrían sostenerse, aproximadamente, 3.O unidades animal/Ha./año. La
producción de semillas es adecuada, pero no son fértiles, por lo que siempre
habrá de sembrarse material vegetativo.

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Pasto alemán. (Echinochloa polistachya)

Es una planta que se adapta perfectamente desde el nivel del mar hasta
unos 1,000 metros, Requiere condiciones de abundante humedad o
anegamiento para su máxima producción. Crece bien en suelos ácidos (5 a 5.5
de pH); no tiene predilección por alguna textura y las temperaturas más
recomendadas para su buen desarrollo son de 25 a 32° C.
La planta crece en macollas de tallos erguidos que pueden alcanzar
alturas de dos metros, los tallos quedan acostados con gran facilidad. Es una
planta perenne, subacuática que forma densos pastizales sobre los pantanos,
ayudando a la habilitación de tierras pantanosas. Su inflorescencia es un
racimo paniculado.
La implantación de la pradera se hace por esquejes de tallos maduros
que se siembran en surcos separados a un metro, o bien en posturas a un
metro al cuadro. Su semilla se produce en cantidades abundantes, pero es de
escasa viabilidad. También se puede sembrar por cepas o estacas, esto resulta
muy conveniente cuando el suelo tiene una lámina de agua de 5 centímetros,
para lo cual se acostumbra hacer un agujero con punzón o introduciendo el
material vegetativo en el lodo, sin descuidar que siempre debe quedar una
parte del pasto fuera del agua.
Su utilización más recomendada es bajo pastoreo, pero también se
puede usar como pasto de corte. El sistema rmejor ecomendado de pastoreo
es bajo rotación, pues su uso continuo puede perjudicarlo, especialmente si ello
va acompañado de una fuerte carga. Se ha observado que períodos de
descanso de 21 día resulta satisfactoriamente y cargas animales no mayores
de 3 unidades animal por hectárea.

Jaragua. (Hyparrhenia rufa)

Crece bien desde el nivel del mar hasta los 2,000 m. s. n. m. Está bien
adaptado al clima cálido y es resistente al calor, la sequía y las quemas.
Resiste muy bien el pisoteo y produce en suelos de baja fertilidad y arcillosos.
Prefiere temperaturas que oscilan entre 20 y 30°C. Y una precipitación que
puede variar de 800 a 4,000 mm . Es una planta perenne de crecimiento
esguido amacollador o cespitoso, su inflorescencia se clasifica como una
panícula laxa espatiolada. Mientras presenta crecimientos vegetativos, sus
hojas provienen desde la base del tallo a ras del suelo, al pasar a crecimiento
reproductivo emerge un tallo erguido que sobresale de las hojas. Las
espiguillas poseen aristas retorcidas.
El uso más común que se le da es bajo pastoreo, también se le utiliza
para la elaboración de heno, principalmente, cuando se establece en acequias.
La propagación es por semilla, la cual puede realizarse al voleo o en
surcos, utilizándose en esos casos de 20-25 Y de 15 a 20 kilogramos por
hectárea, respectivamente. Debe sembrarse en terreno completamente limpio,
caso contrario, las plantitas encontrarán un ambiente muy adverso para crecer.
Como la semilla es sumamente liviana y pequeña, muchas veces se
recomienda mezclarla con arena. Su germinación es baja, pero como su
tamaño es tan pequeño no se necesitan grandes cantidades para su
[Link]és de la siembra deberá utilizarse por primera vez más o

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menos a los 6 y 7 meses y, luego, cada vez que alcance de 40 a 60 cm. No se
recomienda permitir que florezca, pues, baja mucho su valor nutritivo. Tampoco
deberá pastorearse menos de 10 a 15 cm. para que su recuperación posterior
sea relativamente rápida. Cuando se cosecha cada 6 a 8 semanas presenta
una alta digestibilidad (60-63%) y bajo contenido de fibra. Cuando se maneja
en rotación, es recomendable no permitir la permanencia del ganado por más
de cinco días en cada potrero y como períodos de recuperación, contemplar de
35 a 42 días, dependiendo de la región y de las condiciones climáticas.
Bajo condiciones naturales puede producir un promedio de 15 Ton. Por
hectárea por año, sin embargo, bajo fertilización se puede alcanzar producción
de 30 Ton./Ha de forraje seco /año. En época seca baja mucho su producción
y es cuando no se le debe sobrepastorear. Bajo fertilización puede mantener
2.5 unidades animales /Ha; por año.
Produce gran cantidad de semilla y ésta, generalmente debe cosecharse
en noviembre o diciembre, la semilla alcanza su máximo poder germinativo a
los tres meses después de cosechada, siendo éste de 38 %, pero desciende
rápidamente por lo que no se recomienda almacenar más de cuatro meses.

Raygrás perenne. (Lolium multiflorum) Lam

Es un pasto originario de Europa, que bajo nuestras condiciones se


adapta muy bien a alturas comprendidas entre los 2,200 y 3,000 m.s.n.m. en
diversos tipos de suelos, pero, los prefiere pesados, fértiles y húmedos, bien
drenados.
Es una planta perenne que crece en macollos con numerosos tallos
erguidos, más abundantes que el Ryegrass anual, con hojas basales de 28 a
30 cm de altura, la inflorescencia es racimo dístico. Es muy común su uso
bajo pastoreo y se le asocia con frecuencia a leguminosas, especialmente, con
tréboles. También resulta muy bueno para la elaboración de heno. La siembra,
normalmente se hace utilizando de 10 a 15 Kg de semilla sexual por hectáreas,
la cual se puede distribuir en surcos o completamente al voleo, cuando se
siembra asociado con leguminosas es preferible establecerlo en surcos
espaciados 30 centímetros y distribuir la leguminosa al voleo. En mezcla
pueden usarse de 7-10 kg./Ha. de semilla de Raygrass y 3-5 de trébol blanco o
5 ó 7 de trébol rojo. La siembra puede hacerse en cualquier época, siempre
que se cuente con agua para riego. Si la pradera está asociada con
leguminosas la fertilización fundamentalmente comprenderá fósforo y potasio,
caso contrario, también habrá que considerar dosis altas de Nitrógeno. Los
períodos de ocupación máximos serán de cinco a seis días y los de
recuperación de 35 a 42, cuando se cuenta con buena humedad.

Pasto calinguero (Melinis minutiflora)

Es una planta forrajera que se adapta perfectamente desde 200 a los


2300 m.s.n.m con temperaturas que oscilen entre 18 y 27° C y una
precipitación de 800 a 4,100 mm anuales. No resiste bien ni la sequía, ni las
inundaciones, pero se adapta en los suelos de baja fertilidad. Se le encuentra
distribuida en todo el país y es fácilmente identificada por el olor semi-dulzón y
sustancia grasosa que exuda.

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Es una especie parenne, formando matas extensas poco compactas,
desarrolla en forma semi-erecta sus tallos, los que provienen de la base de la
corona no forman ni estolones, ni rizomas. Se forman raíces sobre nudos del
tallo, los cuales se extienden por encima del suelo. A su completo desarrollo el
tallo puede alcanzar una altura de 1.5 m. Las hojas están cubiertas de
pubescencia blanca que contienen un aceite de olor característico. La
inflorescencia es en panícula laxa, de color rojo y con espiguillas poseedoras
de aristas relativamente largas.
Se recomienda usarla bajo pastoreo, aunque también puede funcionar
para henificarse o ensilarse o bajo corte. Además, es útil para formar una
cubierta vegetal en las laderas para evitar la erosión. La siembra se hace con
material vegetativo, su semilla sexual germina únicamente un 5%. El período
de descanso puede ser de 35 a 40 días y la carga animal que soporta es de 1.5
UA/Ha.

Pasto guinea o sacatón. (Panicum maximum)

En Guatemala, es una planta forrajera que tiene gran difusión,


encontrándosele desde el nivel del mar hasta los 1800 metros de altura. Tolera
muy bien la falta de humedad, incluso, mejor que otros pastos tropicales,
resiste muy bien los veranos prolongados debido a que tiene raíces muy
profundas. No resiste inundaciones. No se le puede cultivar con éxito en
lugares fríos. Prefiere suelos arcillosos. Las plantas son perennes y forman
grandes macollas con tallos erguidos, bastante leñosos en su madurez. Las
Inflorescencias son panículas laxas que sobresalen por su altura, produciendo
abundantes semillas que maduran en forma heterogénea. Los tallos poseen
nudos en su parte baja fuertemente hirsutos, ramificados, los que pueden llegar
a alcanzar hasta 2.5 metros de altura. Se recomienda usarlo bajo pastoreo,
aunque puede resultar muy ventajoso su uso para corte y para ensilar. El
ganado lo apetece mucho cuando está tierno, luego se torna muy leñoso, por lo
que baja su apetitosidad.
Una vez establecida la pradera, deberá pastorearse cada cinco a seis
semanas.
La producción de forraje es sumamente variable, según cambie una
serie de factores que la afecta, principalmente, la disponibilidad de agua, las
temperaturas y la cantidad de fertilizantes aplicados. En condiciones naturales,
sin fertilización, el rendimiento es bajo, aproximadamente de 12 a 15 Ton./Ha.
de forraje seco, con la aplicación de fertilizantes se puede elevar a 18-20
ton./Ha. Si se agrega riego puede llegarse a las 25 Ton. /Ha.
La producción de semillas, por lo general, se presenta a todo lo largo del
año, sin embargo, se incrementa durante los períodos de verano y en las
regiones de clima cálido. Las semillas maduran en forma heterogenea, sin
embargo, una germinación promedio es del orden del 15 al 20% y con cierto
procesamiento y selección, puede llegarse a obtener un 35%.
Existen materiales mejorados como el Tanzania y Mombaza, los cuales
pueden establecerse a una densidad de siembra de 4 a 5 kilogramos por
hectárea, con una semilla que posea un valor cultural del 70 %, estos
materiales pueden manejarse con una carga animal de 2 UA/Ha.

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Grama Izabal (Paspalum conjugatum)

Planta que se considera nativa de la América del Sur, desarrollándose,


principalmente, desde el nivel del mar hasta los 2,300 metros, en suelos muy
arcillosos y húmedos del trópico americano, con temperaturas medias de 25°C,
y una precipitación pluvial anual entre 1,000 y 4,000 milímetros. Se presenta
casi en forma espontánea después de habilitar las tierras de bosque para
cultivo y casi siempre sustituyen a muchas de las gramíneas mejoradas que se
introducen en suelos ácidos y de baja fertilidad, en especial cuando la especie
introducida no es bien manejada.
Se trata de una planta perenne que produce estolones largos rastreros y
abundantes, con muchas hojas que forman un césped bastante denso. Cada
estolón emite raíces en sus nudos dando lugar a nuevas plantas, la
inflorescencia un racimo unilateral digitado. Se le usa principalmente bajo
pastoreo, aunque al parecer no gusta mucho al ganado. Es frecuente en
ganaderías del tipo extensivo en el norte del país. Su propagación puede
llevarse a cabo utilizando su material vegetativo (estolones) o bien la semilla.
No responde adecuadamente a la fertilización y la carga animal no supera a
1.5 UA/Ha.

Kikuyu. (Pennisetum clandestinum)

Planta adaptable a altura de 1,000 a 3,000 m.s.n.m, difundida en el


altiplano occidental del país. Posee una serie de cualidades que le permite ser
una planta forrajera promisoria, entre ellas pueden destacarse: su gran
resistencia al pisoteo y a la sequía, la capacidad de cobertura, que ayuda a
reducir el riesgo de erosión en el suelo, su rusticidad para adaptarse a
diferentes condiciones climáticas y edáficas, tiene un alto valor nutritivo y
aunque la planta sazone, persiste conservando altas concentraciones de
proteína cruda y bajos en fibra.
Crece muy bien con precipitaciones por encima de los 900 milímetros
anuales. a temperaturas que no sobrepasen los 22°C. Es una planta perenne
que se extiende superficialmente por medio de estolones o rizomas gruesos o
suculentos que pueden alcanzar hasta un metro de profundidad, cada nudo
puede emitir raíces y dar origen a una nueva planta. Las plantas forman un
denso césped de gran apetitosidad para el ganado, incluso, para dárselo a
otras especies, tales como conejos y ovejas. Los tallos que pueden ser erectos
o semierectos pueden alcanzar alturas de 50 a 60 cm., La superficie de sus
hojas es bastante pubescente, especialmente, a nivel de vaina. Las
inflorescencias son inconspicuas, saliendo de las axilas de las hojas y donde se
forman las semillas, razón ésta para denominarse a la especie clandestinum.
Se le usa fundamentalmente para pastoreo, aunque puede obtenerse
heno de excelente calidad. Se propaga vegetativamente por medio de
estolones o rizomas, pero también puede hacerse por medio de semillas que
son fértiles, sin embargo, la recolección de éstos es sumamente dificultosa,
aparte de que por su posición en la planta es fácilmente consumida por los
animales. Las semillas pueden permanecer viables por mucho tiempo en el
suelo, se reportan casos de 10 años.

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Esta planta responde muy bien a la fertilización, especialmente con
Nitrógeno, sin embargo, como se asocia perfectamente a varias leguminosas
tal como con los tréboles si estos constituyen más del 30% de la asociación ya
no se justifica la aplicación de Nitrógeno. Por el contrario, si la pradera es sólo
de kikuyú, se recomienda fertilizar.

El manejo de este pasto depende de varios factores principalmente si


está asociada a leguminosos o no y de si está siendo fertilizado o no; cuando
está asociado con leguminosos deberá pastorearse en rotación dejando
períodos de descanso de, aproximadamente 6 semanas, si esta sólo, sin
fertilización los períodos de recuperación pueden ser de alrededor de 4
semanas, pero cuando se fertiliza , es necesario pastorearlo durante la época
de lluvias cada 20-22 días, de lo contrario, se acolchona y ello afecta
considerablemente su productividad. La altura a que debe dejarse después de
cada pastoreo puede ser de 5 a 10 cm.
La producción de forrajera depende en parte muy importante de la
fertilidad del suelo y su humedad, pero, en general, es factible obtener unos 20
Ton/Ha./año de un heno de buena calidad. Vacas bajo pastoreo han llegado a
producir hasta 15 litros por día, así como en asocio con leguminosas han
permitido ganancias diarias por animal de 800 gramos.

Napier o elefante. (Pennisetum purpureum)

El pasto napier crece bien en zonas comprendidas desde el nivel del mar
hasta los 2200 metros, aunque su mejor rango de adaptación es entre 0 y 1000
metros. Crece mucho mejor en condiciones de clima cálido y húmedo. Su zona
de confort térmico es de 18 a 30 grados centígrados, siendo la más adecuada
de 24 grados. Menores temperaturas permiten su crecimiento pero el desarrollo
es más lento. Resiste condiciones de sequía y humedad alta, se comporta
adecuadamente en suelos de pH bajo y fertilidad baja; no tolera el
anegamiento, aún cuando crece en lugares con precipitaciones de 800 a 4000
milímetros anuales.
Existen muchas variedades, sin embargo, la más difundida y con buen
potencial de producción es el napier Costa Rica. Es una especie de pasto
Perenne, que crece en macollos, los tallos son erguidos y pueden alcanzar
hasta 3 a 5 metros cuando maduran, la inflorescencia es un racimo cilíndrico ,
compacto, de color amarillo dorado o amarillo pardo, de 12 a 25 cm. de largo.
Las espiguillas se encuentran cubiertas desde la base por una estructura
llamada involucro que está formada por un conjunto de aristas.
Esta especie puede usarse como pasto de corte en estado verde y para
ensilaje. Cuando se le ha empleado para pastoreo tiende a desaparecer de la
pradera. Al ensilarse puede ponerse solo o mezclado con leguminosas o
cualquier otro material que mejore la calidad del ensilado. La siembra se hace
usando material vegetativo, principalmente, tallos y cepas. En el primer caso,
éstos pueden enterrarse en forma horizontal en surcos espaciados de 75 a 100
cm. O, bien, usando tallos como estacas en posición vertical, para ello se
necesita de 650 a 800 kg./Ha; de material vegetativo. Así, también, puede
utilizarse el sistema de cadena doble, necesitando alrededor de 2 toneladas de

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material vegetativo por hectárea. En áreas mecanizables, la distancia entre
surcos debe ser de 1metro y a profundidad de 15 centímetros.
Es un pasto que sí responde a la fertilización y dosis muy altas, sin
embargo, la necesidad de aplicar fertilizantes dependerá del estado de
fertilidad del suelo. En general parece no justificarse aplicaciones mayores de
75 kg. de Nitrógeno/Ha. después de cada corte. También es una planta
exigente en Fósforo y Potasio.
Bajo condiciones de la costa Sur de Guatemala se maneja con
frecuencias de corte de 50 a 60 días, mientras que en clima templado la
frecuencia se prolonga de 65 a 70 días. El corte debe realizarse a ras del suelo
para un mejor rebrote. En la Escuela Nacional central de Agricultura, Bárcena,
Villa Nueva, Guatemala, con frecuencias de corte de 70 días, se han obtenido
producciones de 85 toneladas de forraje verde por hectárea por corte, con un
equivalente en materia seca de 17 toneladas /Ha; aplicando 75 kilogramos de
Nitrógeno/Ha.
En conclusión, puede afirmarse que se trata de una de las plantas
forrajeras más productivas de que disponemos en el trópico y que en muchas
situaciones contribuye a resolver el problema de escasez de alimentos en
períodos críticos.

Caña de azúcar (Saccharum officinarum, L.)

Es una planta que crece satisfactoriamente a altitudes desde el nivel del


mar hasta los 2,000 m.s.n.m. se adapta a gran variedad de suelos, aunque
prefiere los francos, profundos y bien drenados, con un pH entre 5.5 y 7.5
La planta forma macollas con tallos que crecen erguidos, normalmente
sin ramificaciones y hasta una altura de dos a cuatro metros a su completa
madurez. Los entrenudos basales son cortos, las vainas totalmente
envolventes y se desprenden con facilidad de los tallos. La inflorescencia es
una panícula laxa, muy plumosa y vistosa, con espiguillas pilosas blancas.
Es una forrajera exclusivamente para corte, se recomienda utilizarla
como fuente energética principalmente en la época de verano. El material
para la siembra son los tallos o estacas, las que deben poseer el mayor
número posible de yemas viables y proceder de una plantación de edad no
menor de 8 meses. Los surcos pueden estar espaciados desde 1.00 a 1.5 m.
y se distribuye el material a una profundidad de 15 a 25 cm. La cantidad de
semilla requerida es de 9 y 10 toneladas /Ha.
Existen variedades que pueden expresar rendimientos desde 50 hasta
75 toneladas de materia seca por hectárea por año. Dentro de las variedades
que han mostrado mejores resultados se encuentran, la Canal Point 722086 y
la Sao Pablo 701284.

Sorgo forrajero. (Sorghum vulgare)

El sorgo es una planta recomendable para condiciones climáticas que se


encuentran desde el nivel del mar hasta los 1,800 metros, con temperaturas
que oscilen entre 21 y 30°C. Aunque prefiere los suelos limo-arcillosos
profundos y bien drenados puede crecer bien en gran diversidad de suelos. Es
una planta bastante tolerante a restricciones de humedad.

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La siembra se hace utilizando material sexual distribuyendo la semilla en
surcos separados desde 60 a 75 centímetros al chorro ralo a razón de 15 y 17
kilogramos por hectárea. La sequía induce a una floración prematura y a una
reducción ostensible de la producción de forraje, situación bajo la cual es muy
recomendable la aplicación de un riego.
Se puede utilizar para darse al ganado en estado fresco y también para
ensilarje. Sin embargo, el ensilado no es de muy buena calidad debido a la baja
cantidad de grano, siendo preferible usar variedades de Sorghum bicolor,
Moench. Para su uso en fresco, cortarse cuando los estambres empiecen a
brotar polen, época en la cual el contenido de ácido cianhídrico es bajo y su
valor nutritivo alto y para ensilaje, deberá cortarse cuando el grano alcanza un
estado de lechoso a masoso. El número de cortes recomendado por ciclo de
cultivo es de tres y los rendimientos oscilan entre 8 a 12 toneladas de materia
seca por hectárea por corte.
Para evitar el problema de intoxicación con ácido cianhídrico nunca debe
utilizarse antes de 6 semanas después del corte y aún deberá tenerse mayores
precauciones cuando se le hayan aplicado dosis elevadas de Nitrógeno o, bien
cuando esté la planta en activo crecimiento.

Cuadro 8. Producción de materia seca, tasa de crecimiento, proteína


cruda y digestibilidd, de sorgos forrajeros en fincas de la
costa sur de Guatemala.

Sorgo Toneladas Tasa de Proteína DIVMS *


Materia crecimiento cruda
seca/Ha. Kg/ha/día.
ICTA HFS-88 12.04 146.40 5.03 64.60
ICTA HF-X 10.71 131.20 4.91 58.60
KOW KANDY 10.16 126.40 5.29 61.20

* Digestibilidad In Vitro de la materia seca.


Fuente López, Hugo.1990.

Los datos de proteína cruda presentes en el cuadro anterior


corresponden a un estado de madurez fisiológico de lechoso masoso del
grano, pudiendo encontrarse valores de 8 y 10 por ciento de proteína cruda, al
inicio de la floración de la planta.

Pasto Guatemala (Tripsacum laxum)

Se adapta desde el nivel del mar hasta los 2,000 m.s.n.m. su desarrollo
es satisfactorio con precipitaciones que varían de 800 a 2,000 mm. Anuales y
con una temperatura promedio de 18 a 28°C. Presenta buen desarrollo aún en
suelos de baja fertilidad y es más resistente a la sequía que el napier.
Es una especie perenne, de crecimiento amacollado con tallos erguidos
que pueden alcanzar alturas de 2.5 a 3 m. Los tallos aplanados, gruesos y
sólidos, desarrolla gran cantidad hojas. El borde de las hojas es combinado,

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presenta una parte finamente aserrada y otra parte lisa. Su propagación se
realiza mediante material vegetativo; rizomas, cepas o tallos, requiriéndose de
800 a 900 kg./Ha. Puede ser utilizado bajo una frecuencia de corte de 60 días y
en buenas condiciones de humedad, fertilidad y manejo es factible obtener
cosechas de 40 a 50 Tm/Ha. de materia seca por año.

LEGUMINOSAS

Grupo de plantas que comprende tres grandes familias: Caesalpinaceae,


Mimosaceae y Fabaceae; de mucha importancia forrajera por su valor nutritivo,
principalmente, por su alto contenido de proteína. Así mismo por la capacidad
de fijación de Nitrogeno a través de su sitema radicular, contribuyen a la
sostenibilidad de los sistemas ganaderos.

Gandul (Cajanus cajan, L. )

Crece bien desde el nivel del mar hasta los 1,800 m, en zonas con una
precipitación de 500 a 2,000 mm. por año y con temperaturas medias de 20 a
30°C, se adapta a suelos sueltos o francos, con buen drenaje y pH superior a
6.0.
Es un arbusto de 1.5 a 2.5 m de altura, con hojas trifoliadas. Las flores
son amarillas, dispuestas en racimos, a veces con estrías rojas. La vaina es
comprimida, con una semilla globosa comprimida, de color castaño y grisáceo.
Se le utiliza para corte o para ramoneo. También se puede ensilar en
mezcla con gramíneas. Para su establecimiento se recomienda utilizar 20 kg
de semilla por hectárea. Para obtener forraje de buena calidad es
recomendable hacer cortes cuando la planta tenga 125 cm. de alto y no
cortarse más bajo de 30 a 75 cm. En estas condiciones puede dar hasta 3
cortes al año, con un rendimiento de 15 a 20 Tm/Ha. de forraje verde,
equivalente a 3 y 4 Tm/Ha de materia seca.

Centro o bejuco de chivo (Centrosema sp)

En Guatemala no hay plena identificación de las especies que crecen,


pero se ha podido determinar el C. Pubescens y C. Plumieri ambos muy
similares en sus características de crecimiento y persistencia. Crecen en forma
nativa y se les encuentra de los 0 a los 1,600 msnm., se adaptan bien a suelos
arcillosos y arenosos, con humedad controlada.
Las plantas son rastreras o volubles, persistentes, con hojas pinadas
trifoliadas y flores pediceladas de cáliz campanulado, corola vistosa, violácea,
rosada o blanca.
Se utiliza principalmente, para pastoreo de terneros y en asociación
con gramíneas de crecimiento bajo o mediano, persiste y conserva bien cuando
se utiliza bajo un sistema rotacional de pastoreo. También se le puede ensilar
mezclando con gramíneas. Esta leguminosa puede servir para cobertura y
conservación de suelos.
La siembra se hace por semilla sexual en cantidades de 5 y 6
Kilogramos por hectárea a una distancia entre surcos de 0.5 a 1 m. Si se
siembra en asociación puede distribuirse al voleo. En evaluaciones realizadas

49
se han encontrado rendimientos de materia seca de 2420 kilogramos por
hectárea, a los 60 días después de la siembra, con porcentaje de proteína
cruda de 21 por ciento.

Pega pega (Desmodium sp)

Son plantas que se adaptan a diversidad de climas con hábito de


crecimiento postrado o como sub-arbustos erectos, casi siempre pubescentes.
Las hojas son pinnadas trifoliadas, las flores están en racimos largos y densos,
con cáliz campanulado, corola blanco-rosada o violácea.
Como la semilla es muy fina, debe quedar levemente tapada y puede
distribuirse en surcos o al completo voleo. Cuando se siembra sola se usan 10
kg./Ha. de semillas. Cuando se asocia a gramínea de 4 a 5 kg./Ha. los surcos
pueden separarse a 25-50 cm.
El uso más eficaz se logra cuando está asociada a gramínea y se
pastorea en rotación, dando períodos de ocupación máxima de 7 días y de 35 a
42 de descanso, en época lluviosa y de 50 a 60 en la seca. Esta especie puede
crecer asociada a Angleton, Pangola, Brachiaria, Pará y Guinea, llegando a
producir de 10 a 20 tm/Ha. de forraje seco al año.

Yaje o Leucaena (Leucaena Leucocephala)

Esta especie es originaria de las Antillas y Centro América. Crece desde


el nivel del mar hasta los 1,800 m. Requiere los suelos con buen drenaje,
especialmente, durante el establecimiento. Se comporta bien en suelos de baja
fertilidad, pedregosos y pesados. Tiene la propiedad de profundizar fácilmente
su raíz pivotante en poco tiempo.
La planta es un árbol o arbusto, perenne que puede alcanzar hasta 10
metros de altura. Las hojas son compuestas, imparipinnadas. Las flores
generalmente axilares en forma de cabezuelas compuestas y de color blanco
amarillento. El fruto es una vaina aplanada que lleva de cuatro a seis semillas
de color café oscuro y con dehiscencia bastante definida.
Para la siembra conviene dejar la semilla por 24 horas humedeciéndose
y, así, facilitar la germinación, también puede escarificarla con agua a
temperatura de 80 grados centígrados, introduciendo la semilla durante 2 ó 3
minutos. Al sembrarse en surcos, éstos deben estar a 75 y 1 m, sí se utiliza
bajo corte; y, de 125 y 1.50 m sí se utiliza bajo ramoneo. La cantidad de
semilla por hectárea es de 10 a 12 Kilogramos. También puede utilizarse en
sistemas de callejones y cercas vivas. Respecto a fertilización es necesario
hacer aplicaciones de fósforo al momento de siembra.
Su forma de uso puede ser por corte y ramoneo, en el primer caso se
recomiendan frecuencias de 2 meses en la época lluviosa y 3 meses en época
seca, la altura de corte no debe ser menor de 50 centímetros. Bajo ramoneo
puede introducirse el ganado de 3 a 4 horas diarias hasta agotar disponibilidad
y dejar descansar 2 y 3 meses la plantación, en época lluviosa y seca
respectivamente. Bajo este sistema se recomienda hacer una poda anual a
altura de 0.75 m, la cual puede realizarse en el mes de junio. Muchas de sus

50
variedades contienen mimosina (leuconol) un alcaloide que tiene un efecto
depilatorio en varios animales domésticos (caballos, cerdos, conejos, etc.). Y
puede causar la caída de lana en ovejas. En algunos casos puede causar
aborto y pérdida del sabor de la leche. Su producción puede variar de 12 a 20
toneladas de materia seca por hectárea por año, con valores de proteína cruda
promedios de 20 por ciento.

Alfalfa (Medicago Sativa) L.


La alfalfa tiene un rango de adaptación bastante amplio, crece bien
desde los 800 a 3000. Requiere de suelos fértiles profundos, bien drenados.
Las plantas son perennes o persistentes, con raíces primarias bien
desarrolladas. Tallos erectos de 50 a 100 cm. Las hojas son trifoliadas, la
inflorescencia es un racimo axilar de color púrpura. Se usa para ensilaje, pasto
de corte y aún para pastoreo. Su siembra se hace a una densidad de 20
kilogramos por hectárea, produce un promedio de 12 toneladas de materia
seca por hectárea por año, con frecuencias de corte de 2 meses. El contenido
de proteína varía de 20 a 25 % y un contenido de fibra cruda de 22 %.

Kudzú. (Pueraria phaseoloides)

Se encuentra difundida en Guatemala, se adapta desde 0 a 2000 msnm;


con precipitaciones de 900 a 2000 mm por año y temperaturas no menores de
18 grados centígrados. Desarrolla adecuadamente en suelos ácidos, neutros y
con alto contenido de arcilla, sin embargo, prefiere francos arenosos. Su
desarrollo radicular permite su crecimiento en periodos secos. Crece muy bien
en climas cálidos y tolera alta humedad.
Es una planta de hábito de crecimiento rastrero o voluble, perenne con
tallos hirsutos que alcanzan varios metros de longitud. Las hojas
pinnatrifoliadas, estipuladas; con foliolos enteros o con tres lóbulos distintos,
verdes en la superficie superior, la inferior plateada y pilosa. Los racimos
axilares compuestos de flores en pequeños grupos de color violáceo o azulado,
racimos escasamente pubescente, cilíndricos. Las vainas lineales, pilosas
dehiscentes de 5 a 8 centímetros de longitud.
Se usa bajo pastoreo y corte, especialmente estando asociado con
gramíneas. También puede utilizarse para henificación y ensilaje, o, para
elaboración de harina de sus hojas. Otro uso es como cobertura para
protección de suelos y como abono verde.
Para la siembra se necesitan de 6 a 9 kilogramos por hectárea de
semilla, distribuida al chorro ralo en surcos separados de 0.75 a 1 metro y de
profundidad no mayor de 3 centímetros. También es posible su propagación
por medios vegetativos usando coronas, tallos y estolones. Cuando utilice
semilla sexual deberá escarificar, con un método similar al usado en leucaena.
Puede utilizarse con periodos de descanso de seis semanas.
Evaluaciones en la costa sur de Guatemala reportan rendimientos de 2640
kilogramos de materia seca, con un contenido promedio de proteína de 22 % a
los 90 días después de la siembra.

51
Frijol Terciopelo (Styzolobium aterrimum)

El frijol terciopelo se adapta satisfactoriamente bajo condiciones


climáticas desde el nivel del mar hasta los 1600 metros, con temperaturas de
19 a 28 grados centígrados y precipitaciones no menores de 1000 a 1200 mm.
anuales, no tolera sequías. Crece en diferentes tipos de suelo, pero sí el pH es
menor que 5.5 su desarrollo es lento y las hojas se tornan de color amarillo.
Son plantas volubles, anuales o bianuales, crecen en forma de
enredadera. Las hojas son grandes, trifoliadas, con tres foliolos anchos. Los
racimos florales tienen flores a lo largo del raquis y son de coloración blanca o
violácea. Las vainas son anchas, cortas y comprimidas, las semillas grandes y
ovales, de varios colores.
Se usa comúnmente como abono verde, cultivo de cobertura y para
mejoramiento de rastrojos, principalmente en el cultivo de sorgo. También se le
puede ensilar asociado al maíz, sorgo y napier.
La siembra debe hacerse en surcos espaciados 90 centímetros,
depositando dos semillas por postura cada 25 centímetros. La cantidad de
semilla por hectárea requerida es 30 a 40 kilogramos.
No debe cortarse a ras del suelo, cuando se usa como forraje debe
aprovecharse antes de la floración. El número de cortes que se recomienda
realizar es de tres, posteriormente la población de plantas decrece. Puede
producir 36 toneladas de forraje, 5 a 6 meses después de la siembra.
Es una muy buena opción para el mejoramiento de rastrojos, en este
sistema deberá sembrarse intermedio a las calles del cultivo de sorgo a los 15
o 21 días después de la siembra de dicho cultivo, a una distancia entre plantas
de 0.50 metros. En estas condiciones se pueden alcanzar rendimientos de
biomasa forrajera total (rastrojo de sorgo + leguminosa), de 6.8 Tm de materia
seca por hectárea, con un porcentaje de proteína cruda que varía de 14 a 18 %
y digestibilidad In Vitro de 70 %.

Trébol blanco (Trifolium repens, L)


Trébol rojo (Trifolium pratense, L)

Los tréboles son plantas bien adaptadas al altiplano guatemalteco, a


altitudes desde 1,800 hasta 3200 m.s.n.m. Muchas veces se les encuentra en
forma espontánea, requiere de suelos fértiles, bien drenados y responde muy
bien a la fertilización fosforada.
Son plantas persistentes, rastreras y erguidas, estoloníferas, emiten
raíces en los nudos. Las hojas son trifoliadas con foliolos ovales, generalmente
con manchas blanquecinas en forma de “V” en el haz. Las flores en cabezuelas
auxiliares sobre pedúnculos largos. Las flores son blancas o rosadas.
Se usa en pastoreo asociado con kikuyú, también se le henifica. Sí hay
buena humedad se comporta como perenne, aún cuando en verano puede
reducir su población debido a enfermedades de los estolones.
Se siembra al voleo usando de 4 a 7 kilogramos por hectárea, el trébol
blanco y de 10 a 15 en trébol rojo; si la siembra fuera en surcos puede
utilizarse menor cantidad de semilla. Cuando está asociado con gramíneas
debe fertilizarse con fósforo y potasio, nunca con Nitrógeno, pues, disminuye
su cobertura.

52
Como no es muy resistente a la sequía, especialmente el T. blanco,
deberá regarse en períodos de sequía fuerte. El T. blanco por poseer más
estolones puede pastorearse con mayor intensidad que el T. rojo. Es preferible
el uso bajo pastoreo rotacional, para contribuir a mantener el equilibrio entre
gramínea y leguminosa.

Las plantas tienen un lento establecimiento y las producciones varían


con la variedad y manejo, pudiendo obtenerse de 10 a12 toneladas de heno
por hectárea por año.

Maní forrajero (Arachis Pintoi)

El Arachis pintoi es una planta herbácea perenne de crecimiento


rastrero y estolonífero, tiene raíz pivotante, hojas alternas compuestas de
cuatro folíolos, tallo ligeramente aplanado con entrenudos cortos y flor de color
amarillo. La flor se marchita inmediatamente después de la fecundación e inicia
la formación del carpóforo que se desarrolla a partir de la base del ovario. El
carpóforo con el ovario en la punta crece hacia el suelo en respuesta a
estímulos geotrópicos y termina por enterrar el fruto a profundidades variables
dependiendo de la textura del suelo, aunque generalmente la mayor proporción
de frutos se encuentra en los primeros 10 cm de profundidad. El fruto es una
vaina indehiscente que contiene normalmente una semilla.
Se adapta bien en zonas tropicales bajas con precipitaciones desde
1500 hasta 3500 mm anuales. No se tiene totalmente definida la altura máxima
sobre el nivel del mar hasta la cual la leguminosa es productiva, pero, se ha
notado que en alturas intermedias de, aproximadamente, 1400 m.s.n.m. la
planta pierde agresividad, las hojas se tornan pequeñas y el crecimiento inicial
es bastante lento. Crece bien en suelos de baja fertilidad, ácidos, con alta
saturación de aluminio, pero desarrolla mejor en suelos de mediana fertilidad,
franco arenosos con buen contenido de materia orgánica.
El establecimiento puede hacerse por medio de material vegetativo
(estolones).
Utilizando entre 1.8 a 3.7 tm/ha de estolones o, bien, con semilla sexual
a razón de 8 kilogramos de semilla pura germinable.
El nivel de proteína cruda en las hojas oscila entre 17 y 20%
dependiendo de la edad de la planta; la digestibilidad varía entre 67 y 71%. Es
una leguminosa utilizada para pastoreo de terneros como banco de proteína,
abonos verdes, cobertura en plantaciones permanentes y utilización en
programas de conservación y control de erosión del suelo. Cuando se usa
como cobertura en plantaciones perennes puede aprovecharse el forraje para
hacer heno o también ofrecerlo en verde al ganado. También puede asociarse
con gramíneas para mejorar la calidad de la biomasa del potrero y aprovechar
la fijación de Nitrógeno, los mejores sistemas resultan ser con pastos de
crecimiento decumbente, tal es el caso de Brachiarias.
Con frecuencias de corte de 4, 8 y 12 semanas en sistema de bancos
de proteína, pueden obtenerse rendimientos de 2, 4 y 7 toneladas de materia
seca por hectárea, respectivamente.

53
UNIDAD V

FISIOLOGÍA Y ECOLOGÍA APLICADAS AL MANEJO Y


UTILIZACIÓN DE PASTOS

Objetivos

Al finalizar esta unidad el alumno estará en capacidad de:

 explicar los efectos de factores ecológicos sobre la productividad de


forrajes;
 enunciar los factores que afectan la síntesis de alimento en la planta;
 analizar los efectos del pastoreo sobre la recuperación de los pastos.

Factores ecológicos de la producción forrajera

La productividad de las plantas forrajeras depende, tanto de su


constitución genética, como de las condiciones ambientales o ecológicas en las
que se desarrollan.

Temperatura

La temperatura tiene gran influencia en el crecimiento y desarrollo de los


pastos y forrajes. Cada proceso fisiológico que lleva a cabo la planta, está
determinado por un rango de temperatura, puede aceptar un valor mínimo, uno
óptimo y uno máximo, dentro de los cuales la planta puede desarrollarse,
adecuadamente.
Los valores mínimos y máximos son los que permiten a la planta
subsistir, sin que se afecten procesos tales como la fotosíntesis, la respiración,
la transpiración la absorción de agua y de nutrimentos y la actividad enzimática,
ya que de ellos depende para vivir.
Sin embargo, existen rangos de temperatura, mínimos y máximos
absolutos, que son letales para la planta, si se encuentra expuesta a ellos por
algún tiempo.
Las temperaturas muy altas causan desnaturalización de las proteínas y,
como consecuencia de ello, la muerte de la planta. Las temperaturas mínimas
se traducen en un cese total del crecimiento y, por lo tanto, impiden su
distribución.
El crecimiento óptimo de los pastos tropicales está dentro del margen de
los 22 a los 35 grados centígrados de temperatura, aunque aceptan rangos
mínimos y máximos, cuando éstos se presentan por un período corto.
Las temperaturas extremadamente bajas pueden quemar y hasta matar
un pasto debido a que dentro del tejido y aún dentro de las células, se pueden
formar cristales de hielo, los que aumentan de tamaño y número, produciendo
mayor expulsión del agua celular. Cuando la temperatura en el campo se eleva,
se reducen las concentraciones de carbohidratos no estructurales o solubles y
se elevan los estructurales o insolubles y el contenido de Nitrógeno soluble.

54
Las temperaturas elevadas tienen mayor impacto en las raíces que en la parte
aérea de la planta; la debilidad y muerte radicular se da como consecuencia de
la pérdida de carbohidratos no estructurales y un incremento de Amonio en
forma de sales y compuestos similares.

Luz

La intensidad de la radiación solar afecta el crecimiento y desarrollo de


las plantas. La calidad y periodicidad de la luz influencia su desarrollo, al
estimular o al reprimir la germinación, la floración, los movimientos, etc. La
percepción del estímulo luminoso se realiza mediante un fotorreceptor
adecuado, ejemplo, la clorofila, el caroteno o el fotocromo, que son sensibles a
diferentes longitudes de onda.
La luz solar tiene tres rasgos que afectan ostensiblemente el proceso
fotosintético: intensidad lumínica, duración y calidad de luz. La intensidad
lumínica medida por unidades lux, tiene un efecto directo sobre la fotosíntesis,
incrementándose ésta a medida que la intensidad sube hasta poco más de 60
K lux en plantas tropicales o hasta 20-30 en las de clima templado; la primera
situación corresponde a un día totalmente soleado, sin nubosidad y cerca del
medio día.
El número de horas luz durante un día se refiere al fotoperíodo, el cual
tiene dos efectos importantes en las plantas forrajeras; primero, porque entre
más horas luz por día, las plantas producirán más y segundo, porque el cambio
de crecimiento vegetativo al reproductivo en muchas plantas es afectado por el
fotoperíodo, habiendo, por tal razón, plantas de día corto, las que tienden a
emitir los tallos florales cuando los días se van haciendo cortos, es decir, como
sucede en Guatemala a partir del mes de agosto o septiembre hacia finales del
año; plantas de día largo o sea las que inician su crecimiento reproductivo
cuando los días se van haciendo más largos como sucede en los primeros
meses del año y plantas insensitivas o indiferentes al fotoperíodo, aquellas que
florecen en cualquier época del año.

Cuadro 9. Especies forrajeras de día corto, día largo e indiferentes


(comportamiento en Guatemala).

De días cortos De días largos Indiferentes


Hyparrhenia rufa Bromus inermis Zea mays
Melinis minutiflora Avena sativa Cynodon dactylon
Sorgo criollo Lolium perenne Cynodon plectostachius
Andropogon gayanus [Link] Sorgos mejorados
Oriza sativa Agrostis palustris Pennisetum purpureum
Pennisetum Dactylis glomerata Digitaria decumbesns
clandestinum,
Dichiantium aristatum Phleum pratense Bachiaria spp.
Coix lacryma-jobi Triticum aestivum Chloris gayana
Brachiaria mutica Hordeum vulgare Cenchrus ciliaris
Bachiaria humedícola Paspalum notatum Paspalum dilatatum
Panicum maximun
Fuente:Gutiérrez, 1996.

55
Humedad

La disponibilidad de humedad es uno de los factores que más controla el


crecimiento de las plantas y tiene su efecto sobre los procesos fisiológicos
internos y sobre la actividad metabólica de las células.
El crecimiento de las plantas es controlado por la velocidad de división y
expansión celular y por el suministro de compuestos orgánicos e inorgánicos
requeridos para la síntesis de protoplasma y las paredes celulares. En
condiciones normales de humedad hay expansión y turgencia celular,
elongación de tallos y hojas, pero estos procesos se detienen rápidamente en
situaciones de déficit de agua.
El agua es el elemento más importante que tiene que ver con la
fotosíntesis y el cual, de cierta manera, puede ser manejado por el hombre a
través del riego y uso conveniente de registro de lluvias. Las variaciones
anuales y las estaciónales dentro de cada año, así como las oscilaciones
dentro de períodos de descanso de los pastos en un programa de rotación de
potreros, o, en los intervalos entre cortes de un forraje, pueden tener efectos
tan notables que hacen variar la productividad en cuantías que van de 10 hasta
más del 100 por ciento.
Entre menos agua necesita una planta para producir una unidad de
materia seca, no sólo es más eficiente sino que, generalmente, se puede
asociar con especies mejor adaptables a regiones con restricciones de
humedad, de tal manera que si no conocemos una planta en particular, con
sólo tener datos sobre su eficiencia para utilizar el agua es posible intuir si
puede ser o no recomendada para un área con un régimen de lluvias en
particular.

Cuadro 10. Eficiencia de uso del agua por planta forrajera (Gramos de
agua utilizados por gramo de materia seca producido).

Especie tropical Eficiencia Especie templada Eficiencia


Mijo perla 267 Cebada 518
Sorgo o maicillo 305 Trigo 545
Maíz 349 Pasto bromo 947
Paspalum sp 338 Agropiro 858
Fuente. Gutierez, 1996.

Precipitación

El agua no perjudica a las plantas; sin embargo, un exceso de agua en


el suelo, desplaza el aire de los poros e induce a una deficiencia de oxígeno
que puede causar la muerte de mucha raíces. La respiración normal de las
raíces y de los microorganismos del suelo tiende a reducir la concentración de
Oxígeno y a aumentar la del Dióxido de Carbono. Cuando ambos factores se
presentar en el suelo, los daños causados a la raíz inducen la marchitez y el
amarillamiento de la planta, la detención del crecimiento de raíces, la
disminución en la absorción de sales, la alteración en el balance hídrico en la
planta, la disminución en la fotosíntesis y la susceptibilidad a las enfermedades
de la raíz.

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Altitud

En el trópico, el incremento en la altitud reduce la duración del período


diurno y la temperatura en las regiones montañosas decrece casi 0.5 grados
centígrados por cada 100 metros de elevación sobre el nivel del mar.

Las plantas de zona tropical pueden afectarse por la baja de


temperatura, lesionando la membrana y, además, interfiere en el metabolismo y
en la transferencia de energía de la planta.

Viento

Los vientos fuertes pueden dañar las plantas altas, como en el caso de
gramíneas de corte, pudiéndose observar el daño conocido como volcamiento
o acame. El efecto de la velocidad del viento es reducir el proceso de difusión
entre la planta y la atmósfera. Por lo tanto, la tasa de infiltración de gases,
agua y calor, dependen de la velocidad del viento. También el viento tiene
influencia sobre pérdida de agua de la planta. La reducción de la humedad en
la superficie de la hoja puede dar como resultado el cierre de las estomas y,
también, hacer lento el intercambio gaseoso y disminución de la actividad
fotosintética.

Características del suelo

El suelo es la parte superior de la tierra y en ella crecen las plantas. Se


puede decir que es una mezcla de materiales orgánicos e inorgánicos, aire y
agua.
El horizonte A es el más importante desde el punto de vista agrícola y de
fertilidad, porque las plantas desarrollan allí la mayor parte de sus raíces y
también porque la actividad biológica del suelo se encuentra en él y porque es
el más rico en nutrimentos. Conservar este horizonte es de mucha importancia,
ya que es el que más se destruye por las quemas, erosión y mal manejo del
suelo.
En un suelo bajo condiciones ideales el horizonte A, está constituido por
45% de material inorgánico, 5% de materia orgánica, 25 % de agua y 25 % de
aire.

La síntesis de alimento en la planta

Las plantas tienen la capacidad de captar el Anhídrido carbónico (CO2 )


del aire, aprovechar la molécula de agua y en presencia de luz y clorofila
sintetizar alimento. También extraen del agua del suelo a través de su sistema
radicular, un sin número de elementos que son indispensables para su sobre
vivencia, los que incorporan a sus órganos en productos de diversa naturaleza.
La captación de CO2 se hace por medio de unos espacios internos en
las hojas y otros tejidos fotosintéticos de la planta, conectados con la atmósfera
a través de numerosos poros que se encuentran en su superficie conocidos
como estomas, permitiendo así la libre circulación del aire. Por este medio es
como la planta se provee de la mayor parte del material usado para la síntesis

57
de alimentos, es decir, para producir carbohidratos, los cuales son depositarios
de la energía química acumulada en las plantas.
La elaboración de estos alimentos es llevado a cabo, principalmente,
dentro de los tejidos de las hojas y, también, en otros tejidos verdes de la
planta. La sustancia responsable de capturar la energía radiante es la clorofila
y mediante el proceso fotosintético, es transformada en energía química; se
trata de una reacción endotérmica, pues a partir de compuestos de bajo nivel
energético se transforman otros con un nivel de energía más alto, y el la cual la
planta utiliza energía extracelular.
La tasa de absorción de anhídrido carbónico, en general, está asociada
con el potencial productivo de las distintas especies de plantas forrajeras bajo
condiciones óptimas de crecimiento, así, las plantas de clima tropical
usualmente tienen mayor capacidad que las de clima templado (cuadro 11).

Cuadro 11. Tasas de absorción de Anhídrido carbónico en plantas


forrajeras.

Especie de clima (mg CO2/ dm2 de hoja/hora)


Tropical
Napier 73
Buffel mejorado 66
Pasto rodes 53
Calinguero 50
Buffel común 39
Panizo verde 70
Guinea 59
Cola de zorro 51
Eleusine índica 43
Templado
Bromus unioloides 31
Avena sp 29
Triticum sp 24

Promedio de plantas de clima cálido 60


Promedio de plantas de clima 30
templado

Fuente: Gutierrez, 1996.

La cantidad de anhídrido carbónico en el aire tiene efecto sobre los


rendimientos de las plantas, por lo común, ésta es una situación de poca
aplicación práctica cuando se habla de producir pastos, pues, en el campo es
muy difícil subir los niveles de CO2 de manera considerable. Interesante es
señalar que la cantidad de CO2 variará por la presencia de neblina y bruma; la
cantidad es mayor en una mañana con neblina que en una totalmente
despejada.

58
La facilidad con que entra el CO2 a los tejidos de la planta está
estrechamente ligada con la presencia de estoma, su número y tamaño, así
como a la presencia de otras estructuras sobre la superficie foliar, tal es el caso
de pelos, pubescencia, superficie rugosa, etc. Es por ello que la apariencia y la
estructura de las hojas están asociadas con su capacidad para el intercambio
gaseoso y la captación de anhídrido carbónico y energía radiante.

El Índice de Área Foliar (IAF) es muy importante y a medida que éste se


incrementa, mayor será la cantidad de luz interceptada, más la energía que se
recibe y, por lo tanto, hay mayor posibilidad de síntesis de materia seca. La
posición que las hojas adopten en las distintas especies de plantas afecta el
porcentaje de intercepción de luz, siendo éste, mayor en plantas con hojas en

posición más horizontal (como en pangola) que en aquellas donde las hojas
son erectas como en el caso de jaragua. Esto es importante desde el punto de
vista práctico, pues pasto con un crecimiento de hojas más horizontal puede

pastorearse a menor altura sin afectar tanto su eficiencia para interceptar luz,
que cuando tiene hojas más erectas; éstas últimas sí se bajan mucho con el
pastoreo, dejarán pasar más luz al suelo y, por lo mismo permitirán con
facilidad la presencia de otras plantas que las invadan, y por ende, presentarán
rendimientos más bajos, aparte de esto se habrá mayores problemas de
malezas.

59
UNIDAD VI

EL VALOR NUTRICIONAL DE LOS FORRAJES

Objetivos

Al finalizar esta unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 conocer los métodos que determinan la composición química de forrajes;


 explicar el valor nutricional de los forrajes;
 describir factores que afectan el valor nutricional de los forrajes.

Valor nutricional de forrajes

La productividad de los animales en pastoreo está limitada por varios


factores; el más importante es la nutrición inadecuada. En Guatemala y en la
mayoría de países tropicales, el bajo valor alimenticio de los pastos es el
común denominador de esta situación.
El valor nutritivo de los pastos puede ser interpretado de varias
maneras: puede ser referido a rendimientos de origen animal (carne, leche,
lana, etc), también puede referirse a la cantidad de producto obtenido en razón
de la cantidad de alimento consumido. Otro enfoque describe el valor nutritivo
de los pastos en relación a su composición química.

Composición química de los pastos

Los análisis químicos de forrajes dan una indicación del contenido de


ciertas fracciones químicas del mismo: Proteína cruda, extracto etéreo,
fracciones fibrosas, contenido de minerales, azúcares, almidones, etc. El valor
de esta información para predecir la respuesta animal es de menor cuantía que
la del consumo o la digestibilidad. Sin embargo, puede ayudar a interpretar las
razones de diferencia en la digestibilidad e, incluso, en el consumo.
Los análisis químicos pueden ser de gran utilidad y, de hecho, se usan
para conocer las limitaciones de un forraje en ciertos nutrientes específicos,
como la proteína cruda o los elementos minerales, o para identificar la
presencia de sustancias tóxicas (nitratos, ácidos cianhídricos, etc) o las que
afectan la digestibilidad o el consumo (taninos).
Los métodos de análisis químicos que han sido utilizados de forma
común en la evaluación nutritiva de los alimentos representan el método de
Weende y los análisis de fibra de forrajes de Van Soest.
El Método proximal de Wende fracciona un alimento en proteína cruda,
extracto etéreo, cenizas, fibra cruda y extracto libre de Nitrógeno. Este método
no realiza un fraccionamiento de los carbohidratos, pues, confunde fracciones
de carbohidratos solubles y carbohidratos estructurales, los cuales aparecen
indistintamente en las fracciones fibra cruda y extracto libre de Nitrógeno.
Debido a las deficiencias del método aparecen en la literatura otros términos
dentro de la composición química, como solubilidad de la materia seca,

60
digestibilidad in vitro de la materia seca, solubles en detergente neutral (SDN),
lignina ácido detergente, digestibilidad in situ de la materia seca, etc.
Una determinación que vino a revolucionar los sistemas de evaluación
de pastos y forrajes fue el análisis de componentes celulares desarrollados por
Van Soest, en la década de los años sesenta y la cual es muy utilizada
actualmente. El fraccionamiento permite separar el contenido celular de alta
digestibilidad, de lo que integra la pared celular, en particular separa la lignina,
la celulosa, la hemicelulosa, el sílice y otras partes indigeribles del pasto,
mediante la acción de sustancias detergentes y ácidos de baja concentración.
El análisis detergente separa la pared celular del resto de los
componentes del alimento por intermedio de compuesto detergente neutro. La
mayoría de los componentes de la pared celular: celulosa, hemicelulosa y
lignina, no se disuelven en el detergente neutro; a este contenido indigestible
del pasto, se le llama Fibra neutro detergente (FND). Después de separada la
pared celular del resto de los componentes se aplica, sobre ésta, detergente
ácido. La parte que se disuelve en detergente ácido es la hemicelulosa; y la no
soluble es la lignina y la celulosa. Esta fracción insoluble se denomina Fibra
detergente ácida (FDA).
Existen otras técnicas in vitro que han sido desarrolladas cuyos
resultados muestran alta correlación con el método in vivo, como la propuesta
por Kesting (1977), citado por Gutiérrez (1996), basada en la hidrólisis de la
muestra con hidróxido de potasio para determinar la digestibilidad de la
materia orgánica. También Edelman refiere el sistema de Tilley y Terry que
consiste en incubar una muestre de materia seca a temperatura de 38 grados
centígrados durante 48 horas con licor ruminal de animal donante y solución
buffer. Posteriormente, se aplica enzima para digestión de la proteína durante
24 horas. El licor ruminal y la enzima digieren la fibra y la proteína de la
muestra.
Adicionalmente y con el mismo propósito, se tiene la técnica de
degradabilidad ruminal in vivo, que requiere de animales fistulados en el rumen
o intestino delgado, requiriéndose de tomar muestras de la digesta por
períodos largos de tiempo, sin embargo, en este método debe asegurarse que
la proteína microbiana y la proveniente de las dietas sean separadas, además,
que no permita estimar la tasa de degradación de los diferentes materiales en
el rumen.
Los métodos in vivo tienen la desventaja de requerir de un período de
adaptación de los animales y del rumen a los cambios de alimento, así como a
las variaciones que cotidianamente se dan en los pastos frescos, sin embargo,
estos factores pueden ser controlados estrictamente, para minimizar las
fuentes de error entre las cuales pueden destacarse: la dieta del animal,
tamaño y tipo de animal, tamaño y peso de la muestra.

Factores que afectan el valor nutricional de un pasto

Los primeros estudios efectuados centraron su atención en lo que se


consideraba, era la limitante principal de los pastos tropicales, es decir, su baja
concentración en proteína cruda, sin embargo, con la práctica de la fertilización
y del riego cuando las lluvias escaseaban, pastoreando plantas jóvenes, los
pastos eran capaces de proporcionar cantidades suficientes de proteína cruda,

61
minerales y vitaminas, en tanto que la previsión de energía resultó limitante
para la producción animal.
Algunas Investigaciones sobre el tema han permitido establecer que los
pastos tropicales tienen potencial para que el ganado bovino lechero produzca
de 10 a 11 litros por día a partir de la proteína, pero, en términos de energía
proveída sólo podrían producir 7 a 8,5; en ganado comercial de carne ha sido
factible obtener ganancias de peso de 750 a 800 gramos diarias con base en la
proteína y de 650 a 750, en función de la energía.
En caprinos existen evidencias que pueden alcanzarse niveles de 1,3 a
1,5 litros de leche o ganancias de 80 a 90 gramos por día con base en la
proteína de follajes de árboles y arbustos, pero cuando se refiere a energía
disponible, posiblemente, las producciones no podrán ir más allá de 1,0 a 1,2
litros o de 60 a 70 gramos diarios. Todo parece señalar que cuando se
manejan bien los pastos y se les utiliza en el momento apropiado, el principal
factor que limita la producción animal es su contenido en energía.
Cuando el contenido de proteína cruda se encuentra por debajo del 12
por ciento en un pasto que está siendo utilizado para alimentar animales de alto
potencial relativo de producción en el trópico, se limita su rendimiento, sin
embargo, cuando los niveles alcanzan de 7 a 8 por ciento de proteína cruda,
sólo alcanzarán para cubrir los requerimientos de mantenimiento de los
animales. Niveles mayores al 13,5 por ciento de proteína determinarán que la
energía sea el factor limitante.
En praderas naturales tropicales, con especies nativas, por lo general, el
contenido de proteína sólo será satisfactorio en el primer mes del período de
crecimiento anual del pasto, puesto que a medida que éste madura, el
contenido de proteína declina considerablemente y el de componentes
estructurales de baja digestibilidad o indigeridles se incrementa.
Entre los elementos principales que afectan comúnmente el valor
nutricional de un pasto podemos citar: la fertilidad del suelo, especialmente la
disponibilidad de Nitrógeno, el grado de madurez de la planta y la época del
año, sin embargo, existen otros factores que también influyen en la
determinación de la calidad nutritiva. Para su estudio podemos dividirlos de la
manera que a continuación se explica.

Factores intrínsecos

Entre factores intrínsecos que determinan la calidad nutritiva de los


forrajes se pueden citar: factores genéticos (familia, género, especie, variedad),
morfológicos (fracción de la planta, hábito de crecimiento) y fisiología (estado
de madurez).
Con referencia a los factores genéticos, en primer lugar, es conocido que
existen diferencias entre las principales familias de forrajeras (gramíneas y
leguminosas), siendo las características diferenciales más importantes el hecho
que a un mismo estado fisiológico las leguminosas tienen un mayor contenido
de proteína y de elementos minerales que las gramíneas. Por otro lado, las
leguminosas tropicales son consumidas en mayor proporción que las
gramíneas, pese a no tener necesariamente mayor digestibilidad.

62
Asimismo, de manera general, se reconoce que las gramíneas de zona
templada poseen mayor calidad nutritiva que las de zona tropical. Incluso, se
acepta que entre gramíneas de zona templada hay algunos géneros (Lolium)
de mejor calidad nutritiva que otros (Dactylis).
En cuanto a las gramíneas tropicales, si bien hay algunas diferencias
interespecíficas en composición química y digestibilidad, se acepta que son
más importantes las diferencias debido al estado de madurez. En cuanto a
consumo, en cambio, sí se han observado diferencias importantes entre
gramíneas tropicales. En el cuadro 12 se presentan datos de consumo de diez
gramíneas tropicales, los cuales se han determinado a través de método
agronómico (diferencia de forraje disponible menos forraje residual).

Cuadro 12. Consumo de materia seca en diez gramíneas tropicales, bajo


condiciones de pastoreo.

CONSUMO DE MATERIA SECA


ESPECIE KG/ 100KG DE PV / DIA
Alemán (Echinocloa polystachya) 3.70
Buffell (Cenchrus ciliaris) 2.04
Elefante (Penisetum purpureum) 3.05
Guinea Corriente (Panicum maximun) 2.62
Guinea fino (Panicum maximun) 2.71
Imperial (Axonopus scoparius) 1.79
Jaragua (Hyparrhenia rufa) 2.27
Para (Brachiaria mutica) 3.22
Janerio (Eriochloa polystachya) 2.10
Setaria (Setaria sphaceolata) 2.19
Fuente: adaptado de Iturbide Collino 1992.

En relación con los factores morfológicos, se ha observado que las


hojas de gramíneas son de mejor calidad (mayor contenido de proteína, menor
contenido de fracciones fibrosas y mayor consumo) que los tallos, tal como se
observa en el cuadro 13. Con base en estos antecedentes se espera que
especie, variedades o plantas en particular con mayor contenido de hoja sean
de mejor calidad nutritiva.

Cuadro 13. Composición química, digestibilidad y consumo voluntario en


diferentes fracciones de gramíneas tropicales.

Parámetro Hoja Tallo


Proteína cruda 9.50 7.10
Constituyentes pared celular, % 67.90 70.80
Digestibilidad materia seca, % 52.60 55.80
Consumo voluntario, kg Ms/100 kg de 1.83 1.25
peso vivo
Tiempo retención retículo-rumen, hrs 23.50 31.80
Fuente: Iturbide Collino 1992

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Con referencia a los factores fisiológicos, el estado de madurez es uno
de los más importantes, particularmente, en especies como las gramíneas
tropicales en las que la calidad se reduce marcadamente con la edad.
Sin embargo existen excepciones como es el caso de la caña de azúcar,
que a medida que ésta madura hay un mejoramiento en la calidad, como
consecuencia del incremento en la concentración de azúcares. Igualmente, en
las gramíneas que forman grano como el sorgo y el maíz, hay un ligero
mejoramiento en la calidad del forraje al momento de formación del grano,
debido al contenido de almidones del mismo.

Factores extrínsecos

Entre los factores extrínsecos que determinan la calidad nutritiva de los


forrajes se pueden mencionar: factores climáticos, factores edáficos (fertilidad)
y factores de manejo de la pastura. De los factores climáticos la temperatura y
la precipitación pluvial parecen ser los más importantes. Se sabe que a medida
que avanza la estación seca hay disminución gradual en la calidad nutritiva del
forraje, sea que se exprese ésta como una disminución en los contenidos de
proteína, fósforo, carbohidratos solubles, en la digestibilidad o en el consumo, o
como incremento en los carbohidratos estructurales.
En cuanto a factores edáficos la fertilidad del suelo es otro elemento
importante como determinante no sólo de la calidad de la pastura, sino
también, de la productividad de la misma. De manera general, los pastos que
crecen en suelos de baja fertilidad tienen una menor calidad nutritiva que los
producidos en suelos de buena fertilidad. Es más, con frecuencia, deficiencias
de minerales en el suelo determinan bajos contenidos de los mismos minerales
en el forraje.
La aplicación de fertilizantes no siempre representa una mejora
sustancial en la calidad nutritiva de los forrajes. En el caso de la aplicación de
fertilizantes nitrogenados, el uso de dosis moderadas en suelos con baja
fertilidad, provoca un incremento importante en el contenido de proteína cruda
del pasto y en la producción de biomasa; pero, luego, el mayor efecto del
fertilizante nitrogenado es sobre la producción de biomasa antes que sobre el
contenido de proteína del pasto. Cuando se utilizan dosis masivas del
fertilizante nitrogenado, nuevamente se produce un efecto importante sobre el
contenido de proteína del pasto, más los efectos sobre la producción de
biomasa son cada vez menores. Por otro lado, el efecto benéfico de
fertilizantes nitrogenados sobre la digestibilidad ha resultado mínimo o nulo;
incluso, en varios estudios, los resultados han sido contrarios a lo esperado.
Otro punto muy importante en cuanto a factores edáficos es el pH del
suelo, el cual influye grandemente en el contenido de minerales en las plantas,
particularmente el del calcio y de micro elementos. El calcio se presenta en
mayor concentración en aquellos pastos que crecen en suelos con pH de 6,5 a
7,5, que en los que crecen en suelos ácidos. Por otra parte, si el suelo es muy
rico en calcio, la extracción de microelementos por la planta se reduce.
Adicionalmente, la deficiencia de agua en el suelo, reduce las concentraciones
de fósforo, potasio y azufre en los pastos, no sucediendo lo mismo con los
micro elementos.

64
Referente a los factores de manejo del pasto y sus efectos sobre la
calidad del forraje, éstos no deben analizarse independientemente del concepto
de selectividad. En el presente caso discutiremos únicamente dos factores de
manejo: presión de pastoreo (expresado como forraje disponible por unidad de
peso) y largo de período de ocupación.
A medida que la presión de pastoreo se hace menor habrá una mayor
disponibilidad de forraje por unidad de peso, el animal tiene mayor oportunidad
para ejercer selección y, consecuentemente, la calidad del forraje consumido
se incrementa y el consumo se hace mayor. El límite de consumo de forraje
estará dado por las características nutricionales del forraje consumido
(concentración energética y velocidad con que se digiere) y por la capacidad de
consumo del animal.
Aunque existen resultados que muestran un aumento lineal en el
consumo, a medida que se incrementa la disponibilidad de forraje por unidad
de peso, no debe esperarse que se eleve el consumo o que mejore la
digestibilidad indefinidamente con el incremento de la disponibilidad de forraje.
Por el contrario, se teoriza que a altas disponibilidades de forraje se produce
una disminución en la digestibilidad y consumo de forrajes, como consecuencia
de la acumulación de forraje residual, el cual se lignifica. Además, la
acumulación de forraje residual, provoca una disminución en la tasa de
crecimiento de la pastura.
Otro factor de manejo que afecta la calidad nutritiva del forraje
consumido es el largo del tiempo de permanencia de los animales en el
potrero. En todos los casos se presenta una baja en el contenido de proteína y
la digestibilidad del forraje consumido a medida que se alarga el período de
permanencia del animal en un potrero en particular; esto es producto de la
reducción en la disponibilidad de forraje y la consecuente disminución en la
capacidad de selección del animal.
El consumo voluntario depende no sólo del valor nutritivo del pasto sino
de otros factores que regulan, como lo son: estado Fisiológico del animal,
temperatura ambiente, carga animal, contenido de agua del pasto, humedad
del ambiente, radiación, época del año, etc.
La cantidad de forraje que es consumida es dependiente de la
aceptabilidad del mismo, de la tasa de pasaje a través del tracto digestivo lo
que hasta cierto punto representa la tasa de digestión ruminal o a la
disponibilidad en los potreros. En una situación de pastoreo, la cantidad de
pasto disponible o la presión de pastoreo impuesta, serán el factor
determinante del consumo. Luego, el valor nutritivo juntamente con el forraje
consumido o consumo voluntario determinarán la calidad del forraje.

65
Esquema de la calidad de un forraje y producción por animal.

Composición química
PC,FC,EE, ELN
Minerales y vitaminas

Digestibilidad Valor nutritivo del pasto

Naturaleza productos
Digestión ruminal

Calidad del pasto

Aceptabilidad

Velocidad de paso Pasto consumido


Producción
Por animal
Disponibilidad

Edad, peso y sexo del


animal

Potencial genético
Potencial del animal

Tratamientos previos

Efectos ambientales

Alimentos
suplementarios

Fuente: Iturbide Collino, 1992.

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UNIDAD VII

ESTABLECIMIENTO DE ESPECIES FORRAJERAS


Objetivos
Al finalizar esta unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 seleccionar áreas para el establecimiento de especies forrajeras;


 emplear métodos adecuados de establecimiento en especies forrajeras;
 calcular densidades de siembra en plantas forrajeras;
 identificar actividades de manejo requeridas durante el establecimiento
de especies forrajeras.

Establecimiento de especies forrajeras

En la búsqueda del éxito de una empresa ganadera que basa su


producción en el aprovechamiento de los pastos, es necesario iniciar con una
selección idónea de la especie a sembrar y continuar con hacer un
establecimiento apropiado. Se torna muy difícil bajo nuestras condiciones llegar
a obtener indicadores económicos positivos si el establecimiento y
consolidación de los potreros se hace de manera deficiente.
Previo al establecimiento debe realizarse una adecuada selección de la
semilla, lo que complementado con una preparación óptima del suelo, una
siembra oportuna y bajo un sistema de siembra adecuado, nos garantiza una
pradera o área de forraje de corte, bien establecida. Como consecuencia,
obtendremos menor incidencia de malezas, mayor porcentaje de cobertura del
pasto y, por ende mayor productividad. Podemos indicar que para alcanzar un
buen establecimiento es indispensable seguir una serie de pasos, los que de
manera general se pueden agrupar de la siguiente forma: planificación,
selección de áreas, selección de la semilla, preparación del suelo, elección del
sistema de siembra y de las prácticas necesarias durante el período de
establecimiento.

PLANIFICACIÓN

Las pérdidas que afronta la producción animal en muchas regiones


tropicales, debido a la constante degradación de las pasturas, a consecuencia
de un mal establecimiento y manejo, repercute en una reducción de los
rendimientos de la producción animal y en el aumento de los costos. Siendo
necesario hacer uso adecuado y oportuno de los medios de producción, para lo
cual es indispensable la planificación.
La planificación de todas las etapas del establecimiento de praderas
debe partir de los objetivos del proyecto ganadero, de sus metas de producción
a corto, mediano y largo plazo. Debiendo realizar un plan operativo anual con la
finalidad que las actividades se desarrollen oportunamente.

67
SELECCIÓN DEL ÁREA

Esta etapa es de mucha importancia para determinar aquellas partes de


la finca que representan las mejores opciones para el establecimiento de
pastos. Debe tomarse muy en cuenta la capacidad de uso de la finca a fin de
hacer el mejor aprovechamiento de los recursos agrológicos.
Cuando se destinan áreas con serias limitaciones para la ganadería, como lo
son problemas de pedregosidad, pendiente, suelos poco profundos con baja
fertilidad y sin posibilidades de mecanización; la producción de pastos se
dificulta. Estas limitantes son condicionantes de la forma de preparar el suelo,
la especie y variedad de pasto a cultivar y el método de siembra a utilizar. Así
como también la forma de utilización del forraje y el manejo que se le dará al
área establecida.
Las características del área nos servirán de base para tomar la decisión
sobre el tipo de explotación que deberá implementarse. Sí contamos con áreas
pequeñas que presenten condiciones favorables para intensificar la producción,
podemos desarrollar una ganadería intensiva, en caso contrario o en presencia
de áreas que presenten limitaciones como las anotadas anteriormente, lo mejor
es optar por sistemas de ganadería extensiva o semi intensiva, con el uso de
asociaciones de gramíneas y leguminosas para pastoreo o la utilización de
prácticas de agroforestería que contribuyan a la sostenibilidad del sistema.

PREPARACIÓN DEL SUELO

El número de labores y forma de preparación del suelo, dependerá de


las condiciones y características del terreno. Toda labor cultural que contribuya
a mejorar las condiciones físicas del suelo y a facilitar su contacto con las
semillas, así como a reducir la resistencia a la emergencia y favorecer la
penetración de raíces, será eficaz para lograr un buen establecimiento.
Las labores de preparación para el establecimiento de pastos u otro
cultivo, se ejecutan con el propósito de mejorar las condiciones físicas y
químicas del suelo y proveer de una cama apropiada de siembra que asegure
una buena germinación y una emergencia uniforme de plántulas.
La preparación del suelo es la operación que demanda mayor inversión
en el establecimiento de praderas, conjuntamente con el costo de la semilla. En
caso de suelo poco profundo, bajos en fertilidad y hasta con problemas de
pedregosidad es preferible utilizar el sistema de labranza mínima o el sistema
de labranza cero. Además de tomar en cuenta las condiciones del terreno es
necesario considerar el costo de la semilla y su disponibilidad a nivel local; a
veces puede resultar más barato efectuar mayor número de labores culturales
pero usar menor semilla, debido a su costo; en otras condiciones será mejor
reducir el número de labores e incrementar la cantidad de semilla, dado a que
ésta es barata y de fácil adquisición.
En suelos agrícolas sin limitaciones, la preparación de éste dependerá
también de la maquinaria disponible, del tipo y abundancia de las malas
hierbas y de la especie de pasto a establecer y su rusticidad. Lo usual es arar y
luego una o dos pasadas de rastra. Cuando en el terreno hay abundantes
semillas o material vegetativo (rizomas o estolones) de malezas, es necesario
incrementar el número de labores, espaciándolas en tiempo para dar

68
oportunidad a que mucho de este material germine y pueda eliminarse con la
labor siguiente.
También es importante considerar el tamaño de la semilla del pasto a
introducir, sí es muy pequeña, no solo será indispensable dejar una cama de
siembra bien mullida sino muy probablemente deberá nivelarse la superficie,
esto es particularmente necesario cuando la siembra se hace con equipo
mecanizado en surcos; la siembra mecanizada al voleo no necesita de
nivelación. Para especies con semillas grandes no se requiere una
mecanización tan esmerada. Cuando se utiliza material vegetativo, tallos,
estolones o rizomas, puede resultar útil el surcar el terreno, para facilitar la
siembra.
Con la finalidad de obtener buenos resultados en la siembra de pastos,
después de haber realizado una buena preparación del suelo, se deben
satisfacer cuatro aspectos: a) época de siembra; b) densidad de siembra; c)
profundidad recomendable y d) manejo del pasto durante el período de
establecimiento.

ÉPOCA DE SIEMBRA

La mejor época es al inicio de las lluvias, aunque si contamos con riego


puede sembrarse todo el año, sin embargo, en la época de verano la luz y la
temperatura puede afectar la germinación ó capacidad de rebrote. Las mejores
temperaturas para la germinación de plantas tropicales se encuentran en
rangos de 20 y 35 grados centígrados, encontrándose aún adecuados niveles a
18 grados. Se sabe que la germinación de una semilla o la rebrotación de un
material están en función de la luz, la humedad, la temperatura y la cantidad
de reservas disponibles. El fotoperíodo es el factor menos determinante en
esta etapa de cultivo, sin embargo se prefieren los días más largos, por ser
más estimulantes para la germinación, el desarrollo y crecimiento de las
plántulas.

DENSIDAD DE SIEMBRA

Si no se utiliza una semilla de una buena calidad y a una cantidad


recomendada, el número de plantas por área es menor, por lo que se dificultará
obtener una buena cobertura, lo que trae como consecuencia la inserción de
malezas en los espacios vacíos.
La densidad puede estar determinada por la cantidad y disponibilidad de
nutrimentos en el suelo, preparación del suelo, la precipitación pluvial, el
método de siembra, la especie y la necesidad de obtener un establecimiento
rápido, por la urgencia de alimentar el ganado. Sin embargo, los efectos de la
alta densidad desaparecen con el tiempo, especialmente, cuando las praderas
ya son utilizadas.
La semilla a utilizar deberá ser de buena calidad. En nuestro medio es
factible encontrar semilla certificada principalmente procedente del Brasil; sin
embargo, la adquisición de estos materiales representa grandes inversiones
debido a los precios elevados, y, en muchos casos, los productores no tienen la
capacidad de compra; obligándose a utilizar semilla producida localmente, que
muchas veces no llena los estándares de calidad. Toda semilla certificada

69
deberá tener garantía de identidad, certificado de pureza, germinación y
desinfección contra plagas. En caso de hacer uso de semilla local es
indispensable hacer determinación del grado de pureza y del porcentaje de
germinación, lo que permite calcular el valor cultural de la semilla. La
determinación de estas variables no sólo permitirá negociar el precio de
compra de la semilla, sino también, hacer los ajustes necesarios en la cantidad
de semilla que va a comprar y en la calibración de los equipos o mano de obra
requerida, al momento de la siembra.
El valor cultural es el porcentaje de semillas que germinan y producen
plantas normales, se calcula multiplicando el % de pureza física por el % de
germinación dividido entre 100. La pureza física se refiere al porcentaje de
semillas de una misma especie encontradas en un lote de semillas, excluyendo
el material inerte; la germinación se refiere al porcentaje que refleja la
capacidad de emergencia de un lote de semillas, por ejemplo: sí se tiene una
semilla comercial con un 80 por ciento de pureza física y 70 por ciento de
germinación, eso significa que de cada 100 gramos de muestra de ese
material, 80 gramos serán de semillas que corresponden a la especie y
variedad indicada y 20 de material extraño, como lo pueden ser basuras,
fragmentos de glumas, aristas, otras semillas, etc. De esos 80 gramos de
semilla sólo germina el 70 por ciento, por lo tanto, la semilla comercial tiene un
56% de valor cultural.
Para determinar el grado de pureza se toman muestras de 30 ó 40
gramos en semillas pequeñas y 80 ó 100 gramos en semillas grandes, luego se
procede a separar el material extraño y, posteriormente, se pesan por separado
los dos componentes, esta operación se replica varias veces, debiendo no ser
menor de diez.
Para citar un ejemplo, se necesita calcular el valor cultural de un lote de
semilla comercial de pasto Gamba (Andropogon gayanus), en el cual de 10
muestras de 30 gramos, de cada una se obtuvieron pesos de 25, 28, 24, 23,
27, 22, 24, 28, 25 y 21 gramos de semilla, el resto fue de material extraño; por
lo tanto, el porcentaje de pureza de esa semilla comercial corresponde a
multiplicar el promedio encontrado en las 10 muestras (24.70) por 100, y
dividirlo entre 30 gramos (peso total de cada muestra) lo que da un valor de
82.33 % de pureza; esto significa que por cada 100 libras de semilla comercial,
obtendremos únicamente 82.33 libras de semilla pura.
Siguiendo con el ejemplo, al realizar la prueba de germinación de la
semilla se determinó que tiene un 88 por ciento; lo que nos da un valor cultural
de 72.45%.

Cálculo de Valor cultural (VC)

% VC= % de pureza X % germinación


100

% VC= 82.33 x 88 = 72.45


100

Para la mayoría de gramíneas de pastoreo de semiilla pequeña


(Brachiarias, especies de los géneros Cynodon y Paspalum) la densidad de

70
siembra está entre 1.5 a 3 kilogramos de semilla pura germinable (SPG) por
hectárea, si se trata de leguminosas con semillas pequeñas la densidad está
entre 3 a 5 kilogramos de SPG/ha; otras gramíneas de los géneros
Andropogon, Hyparrhenia y panicum requieren de 4 a 6 kilogramos de SPG/ha.
En otro caso, con gramíneas de semilla grande utilizadas a altas
densidades, particularmente para el cultivo de maíz, con fines de elaboración
de ensilaje y guatera, pueden utilizarse cantidades de 30 a 50 kilogramos de
SPG/ha, respectivamente; sí se trata de semilla de sorgo ya sea para utilizarse
en verde o para ensilaje, la densidad puede ser de 17 kilogramos de SPG/ha.
Si queremos calcular la cantidad de semilla comercial de Andropogon
gayanus para establecer una hectárea, la cual tiene un valor cultural de 42.6
% y será establecida a una densidad de 6 kilogramos de semilla pura
germinable por hectárea, se procede de la siguiente manera:

6kg ----------- 42.6% de VC


x ------------- 100 % de VC

6 kg x 100 / 42.6 = 14.08 kg de semilla comercial/Ha.

Es necesario considerar que en algunos pastos tropicales se dan


problemas de dormancia y dureza en las semillas, lo que de cierta manera
puede afectar su germinación. Cuando se trata de dormancia, la cual es un
fenómeno en el que las semillas viables no pueden germinar aun cuando se
den las condiciones óptimas de humedad, luz y temperatura, debido a que
tienen sustancias inhibidoras de la germinación, las que están presentes en
semillas recién cosechadas y desaparecen al pasar el tiempo, se debe manejar
el almacenamiento; es por ello que para el Buffel se recomienda dejarla
almacenada por 6 meses y luego se conseguirá una alta germinación, en el
caso de la brachiarias el período puede variar de 2 a 6 meses. Por otro lado,
cuando se trata de semillas duras, sea por que la testa de la semilla es gruesa
e impermeable como en algunas leguminosas (leucaena y frijol terciopelo) o las
glumas persistentes adheridas a las semillas como acontece en algunas
gramíneas, la alternativa es escarificar la semilla.
Como en muchas de las especies de pasto sus semillas son pequeñas y
las densidades oscilan entre 1 a 2 kilogramos por hectárea, cantidad difícil de
manejar en el proceso de calibración de sembradoras, es necesario la
utilización de material inerte el cual facilitará la distribución en el terreno,
siempre y cuando éste tenga las mismas características de forma y tamaño de
la semilla que se desea sembrar.

PROFUNDIDAD DE SIEMBRA

La profundidad de siembra es uno de los factores que influye en la


emergencia. En las semillas pequeñas como Brizantha, pánicum,
Dichianthium, por ejemplo no deben cubrirse más de 3 centímetros. Cuando la
siembra se hace al voleo o en sistemas de labranza cero, el impacto de la lluvia
realiza un buen tapado. En suelos de textura arenosa la profundidad de
siembra tendrá que ser mayor, dada a la dificultad de retención de humedad de

71
estos suelos, mientras en suelos arcillosos la siembra puede ser más
superficial.

MANEJO DURANTE EL PERIODO DE ESTABLECIMIENTO

Consiste en realizar algunas labores complementarias para garantizar la


obtención de una pradera bien establecida, con porcentajes de cobertura
superiores al ochenta por ciento y libre de malezas. Dentro de estas labores las
más importantes pueden ser: la resiembra, el control de malezas, la fertilización
y el primer pastoreo.

Resiembra

Para tomar la decisión de realizar esta práctica, es necesario desarrollar


muestreos de germinación y emergencia. Aquellas áreas que presenten baja o
ninguna población deberán resembrarse durante un período que puede variar
de 7 a 30 días después de la siembra inicial, dependiendo el tiempo de
germinación que requiera la especie sembrada y de las circunstancias que
hayan provocado el problema. Los sistemas y densidades de siembra a utilizar
deberán ser los utilizados originalmente.

Control de malezas

Las mismas condiciones ecológicas encontradas en la zona tropical (alta


temperatura, luminosidad y humedad) que favorecen un acelerado crecimiento
y producción de los pastos, posibilitan también el desarrollo de una gran
diversidad de malezas. De no ser combatidas en la fase inicial del
establecimiento del pasto, estas malezas ocasionan fuertes pérdidas en la
población vegetativa de la pastura, lo que repercute en una baja productividad
de la ganadería.
En la mayoría de los casos, su incidencia y propagación en el
establecimiento inicial de una pastura se puede evitar mediante una
preparación adecuada del terreno y posiblemente, con el uso de un herbicida
pre-emergente, que deberá elegirse de acuerdo con el tipo de malezas.
Es necesario realizar un estricto y continuo control por cualquiera de los
métodos conocidos (manuales, mecánicos, culturales y químicos),
preferiblemente combinados, hasta que el pasto alcance valores de cobertura y
desarrollo que imposibilite su crecimiento.

Fertilización inicial

Es necesario conocer la fertilidad y disponibilidad de nutrientes del suelo


para implementar de forma eficiente un programa de fertilización, en algunos
casos no es indispensable fertilizar durante el período de establecimiento. Por
lo general, para la mayoría de suelos de Guatemala el Nitrógeno es el
elemento más critico, y con su aplicación se logra estimular un mejor
crecimiento, generándose un mayor grado de competencia del pasto ante las
malezas. Sí se trata de sembrar leguminosas, la aplicación de fósforo,
usualmente, puede resultar conveniente; cuando la siembra se realice en el

72
altiplano guatemalteco, especialmente, si se inocula el cubrimiento con calcio
es muy beneficioso.
Cuando la propagación se realiza con material vegetativo no resulta muy
beneficioso la fertilización al momento de la siembra y, sobre todo, cuando las
aplicaciones son de Nitrógeno, ya que pueden existir pérdidas por lixiviación,
volatilización o fijación al suelo, pues la planta recién sembrada no dispone de
un sistema radicular capaz de tomar los nutrimentos, en este caso, por lo
general, una primera aplicación deberá efectuarse cuando el nuevo cultivo
tenga un sistema radicular capaz de utilizar esos elementos, situación que se
da en el caso de gramíneas al rededor de 35 a 45 días después de siembra.
Cuando la propagación es a través de semilla sexual resulta ventajoso hacer
aplicaciones al momento de la siembra, para estimular el desarrollo radicular;
en sorgo forrajero por ejemplo; sí fuera necesario la aplicación de fósforo es
conveniente hacerlo en el momento de la siembra y 30 días después aplicar
Nitrógeno a razón de 90 kilogramos por hectárea.

Primer pastoreo

El primer pastoreo puede efectuarse de 3 a 4 meses después de la


siembra del pasto, siempre que las condiciones de clima, suelo y manejo
hayan favorecido un adecuado establecimiento. Este deberá ser por un
período de ocupación corto y ejerciendo una baja presión de pastoreo,
aunque por lo general se recomienda altas cargas instantáneas;
principalmente, en gramíneas como estrella, pangola, bermuda, pará, alemán,
etc, en busca de poner más en contacto las partes vegetativas del pasto con el
suelo, lo que permite lograr un mejor establecimiento.

SISTEMAS DE SIEMBRA

Los pastos se propagan por semilla botánica y por material vegetativo,


algunos pueden hacerlo de ambas formas, como es el caso de guinea,
jaragua, gamba, buffel, kikuyu, brachiarias, angleton etc; aunque siempre es
preferible el uso de semilla botánica por las siguientes ventajas que presenta:
se pueden sembrar grandes extensiones con poco material, fácil de transportar,
de fácil distribución al momento de siembra, manejo de volúmenes pequeños
de semilla y facilidad de almacenamiento. Sin embargo, hay especies que
necesariamente deben propagarse vegetativamente, utilizando estolones,
rizomas, tallos o esquejes y macollas. como sucede en estrella africana,
pangola, alemán, napier y caña de azúcar, pues, su semilla no es viable, y en
algunos casos no hay formación de semilla.
El método de siembra a escoger estará en función de la capacidad de
crecimiento, de la especie de pasto, de la forma de propagación, de la
disponibilidad de semilla botánica o material vegetativo, del tipo de suelo, de la
topografía del terreno y del sistema de preparación de suelo.
Dentro de la semilla botánica se presentan dos posibilidades, la semilla
sexual y la semilla vegetativa o apomíctica, que es la que se produce sin la
intervención de alguno de los dos gametos, por lo general, el masculino o sin la
intervención de gametos. Hay tres tipos de apomixis, la partenogénesis cuando
la semilla proviene del desarrollo exclusivo del óvulo; aposporia cuando

73
procede de cualquiera de las célula aploides dentro del saco embrionario, con
excepción del óvulo, pueden ser las sinérgidas, las antípodas y los núcleos
polares; apogamia, en la cual la semilla proviene de una célula diploide de la
pared del saco embionario.
Hay pastos e donde la mayor parte de su semilla producida es
apomíctica, por lo tanto, son materiales que no presentan segregación o
variabilidad genética, existen otros que producen, básicamente, semilla sexual,
los cuales pueden presentar mayor variabilidad, lo que facilita el mejoramiento
de estos materiales.
Cuando el terreno es mecanizable, la siembra en hileras es muy común
y presenta las siguientes ventajas: la profundidad de siembra puede ser
regulada, la emergencia es mayor y uniforme, se reduce la cantidad de semilla
por unidad de superficie y el control de malezas se torna menos dificultoso.
La distancia entre hileras depende en gran medida del hábito de
crecimiento de la especie o especies introducidas, su agresividad, del tiempo
que se haya planeado tener listo el potrero para introducirle animales, sí es
asociación (gramínea, leguminosa, árboles) o no y del equipo de mecanización
disponible. Si se trata de pastos rastreros o estoloníferos la distancia puede
incrementarse hasta un metro o, incluso, más, sí son amacolladores como
jaraguá o guinea, el espacio entre surcos debe reducirse a 50 ó 60 cm.
En el caso de leguminosas como kudzú y centrocema pueden trabajarse
a distancias de 50 ó 60 cm entre surcos, para el caso de mejoramiento de
rastrojo con frijol terciopelo o dolichos, la siembra puede realizarse a 50 cm
entre posturas e intermedio a los surcos del cultivo de sorgo, por lo cual el
espacio entre surco dependerá del distanciamiento de dicho cultivo que, por lo
general, varía de 60 a 80 cm, según el material que se utilice.
Sí se trata de sembrar especies que únicamente se pueden propagar
vegetativa mente, también se pueden sembrar en hileras o al voleo, en hileras
es necesario surcar el terreno a distancias convenientes; sí se trata de caña de
azúcar a 1.25 ó 1.50 m; sí es napier a 1.0 m.
La colocación de los tallos o esquejes dentro del surco puede ser en
cadena simple, cadena doble, cualquiera de las opciones da el mismo
resultado a mediano o largo plazo y sólo se justifica la cadena doble, cuando se
tenga premura de tiempo para efectuar el primer corte.
La siembra al voleo de material vegetativo sólo será conveniente con
estolones o rizomas, ya que con fracciones de macollas o tallos de caña de
azúcar o napier, no es funcional. En el caso de estolones y rizomas, éstos se
pueden esparcir en todo el terreno y, luego, se procede a enterrarlos
parcialmente con un paso de rastra.
Para que el material vegetativo origine brotes numerosos y vigorosos, es
necesario, tomar en consideración los factores siguientes: si se trata de caña
de azúcar o napier los tallos deben ser sazones, con yemas bien conformadas
pero aún no desarrolladas, sin presencia de plagas. Para el caso de napier la
semilla debe provenir de plantaciones de 4 a 5 meses de edad y, en caña de
azúcar, de plantaciones de 6 a 8 meses, las cuales han estado bajo un manejo
agronómico adecuado, principalmente, lo que se refiere a fertilización.

74
En el caso de pastos rastreros, los estolones deben ser vigorosos,
sanos, de una longitud media mínima de 1 a 2 metros, provenientes de áreas
con período de descanso no menor de 2 meses.
La siembra al voleo de semilla sexual puede realizarse de manera mecanizada
y manual, ésta presenta las ventajas de requerir menor preparación de suelo y
menos mano de obra; pero, presenta las desventajas de que se necesita mayor
cantidad de semilla, la cobertura es menos homogénea y el control de malezas
se dificulta.
La siembra manual en postura al cuadro o al tresbolillo es la alternativa
más frecuente, principalmente, en terrenos de difícil mecanización, puede
utilizarse tanto para semilla botánica como para los distintos materiales
vegetativos sin ninguna limitación.

ALTERNATIVAS PARA ESTABLECER PRADERAS

En la búsqueda de establecer pastos, se pueden encontrar diferentes


maneras de realizar esta actividad: a) asociado a cultivos anuales, a lo que los
productores llaman siembras al relevo; b) combinando los cultivos anuales con
árboles y luego con pastos o, sea, siembra a través de un enfoque agroforestal
y c) siembra directa del pasto sin otro cultivo o árboles de por medio.
En la primera alternativa se busca reducir los costos de establecimiento,
pues, los costos de preparación del suelo, control de malezas y fertilización
inicial deben ser compartidos entre los costos de producción del cultivo anual y
la siembra del pasto. En esta modalidad, el pasto deberá sembrarse entre el
primero y segundo mes de sembrado el cultivo anual. Tiene la desventaja que
el período al primer pastoreo se prolonga de 6 y hasta 12 meses, según
condiciones de la región; sin embargo, el costo total se reduce
considerablemente. Bajo esta estrategia, también pueden establecerse
forrajeras de corte, por ejemplo establecimiento de napier o caña de azúcar
intermedio a surcos de maíz, en este caso las plantas forrajeras pueden
establecerse en la segunda quincena después de haber sembrado el maíz.
La segunda opción, busca la implementación de un sistema silvopastoril
con la finalidad de dar un manejo sostenible a los recursos de producción con
que cuenta la finca. Consiste en desarrollar actividades agrícolas, en la cual,
posteriormente, se asocian árboles; esta etapa puede durar de 2 a 3 años
mientras los árboles alcanzan la altura necesaria para que el ganado no los
dañe y mientras tanto se obtienen los beneficios del cultivo anual y algunos
provenientes de los árboles como pueden ser leña y tutores, la introducción del
pasto puede hacerse a mediados o finales del segundo o tercer año. Un año
más tarde puede obtenerse productos de los árboles, más la producción animal
del ganado en pastoreo. Puede contemplarse en estos sistemas la introducción
de árboles de uso múltiple para aprovechar de ellos no sólo los productos
maderables sino, también, el forraje de muy buena calidad y su capacidad de
fijación de Nitrógeno.
La siembra directa de pastos es la opción para aquellos sistemas que
necesitan la utilización del área de pastoreo de forma inmediata; tiene la
desventaja que los costos de establecimiento habrá que cargarlos
exclusivamente al establecimiento de los potreros, pero presenta la ventaja de
iniciar los pastoreos en un plazo más corto.

75
UNIDAD VIII

MANEJO Y UTILIZACIÓN DE PASTOS Y FORRAJES

Objetivos

 Conocer las leyes universales del pastoreo racional.


 Analizar y determinar la carga animal de una finca.
 Analizar y determinar la capacidad de carga de una finca.
 Describir y diseñar sistemas de pastoreo.

El manejo de pastos se refiere al conjunto de prácticas y actividades que


incorporadas al sistema de producción ganadero, permiten hacer un mejor
aprovechamiento del suelo, manipular y regular el crecimiento vegetal y el
acceso de los animales a la pradera, con el propósito de obtener la máxima
productividad por animal y unidad de superficie, garantizando la sostenibilidad
de los recursos.
Los componentes de manejo sobre los cuales el ganadero puede ejercer
control, son:

a. carga animal
b. presión de pastoreo
c. intensidad de pastoreo
d. periodo de ocupación y descanso de potreros
e. el sistema de pastoreo
f. división y tipo de hato
g. fertilización
h. control de plagas
i. riego
j. uso del fuego

LEYES UNIVERSALES DEL PASTOREO RACIONAL

Voisin, 1974, estableció cuatro leyes universales de pastoreo racional, las


cuales deberán ser siempre respetadas al diseñar un sistema de pastoreo.
Están relacionadas con varios de los componentes de manejo, pero,
particularmente consideran la satisfacción de los requerimientos, tanto de los
pastos como de los animales.

Primera Ley

Para que los pastos utilizados bajo pastoreo, alcancen su máxima


productividad, es necesario que, entre dos pastoreos sucesivos, transcurra el
tiempo necesario, que permita a los pastos: a) acumular y almacenar en sus
raíces y órganos especializados, la cantidad de reserva de energía necesaria
para garantizar el inicio de un rebrote vigoroso. b) realizar su llamarada de
crecimiento, es decir, haber permitido que el pasto haya superado el período
en el cual expresa su mayor tasa de crecimiento por día.

76
El período de descanso, a lo cual se refiere la primera ley, variará en
función de la época del año, de los factores climáticos como la temperatura,
precipitación y luminosidad, de la fertilidad del suelo, del programa de
fertilización, de las características fisiológicas de la especie de pasto y de la
intensidad de defoliación a la que es sometida la pradera; esto implica que los
períodos de descanso no pueden ser rígidos, sino que difieren en su duración,
según las circunstancias presentes en la finca.

Segunda Ley.

El lapso durante el cual los animales se encuentran pastoreando un


potrero determinado (período de ocupación) debe ser lo suficientemente corto
para que las plantas que sean pastoreadas al inicio del período de ocupación,
su rebrote inicial no sea cortado de nuevo por los animales en pastoreo antes
de que éstos salgan del potrero. La duración de los períodos de
descanso y ocupación son factores de gran importancia en el manejo y en un
sistema rotacional de pastoreo, están íntimamente relacionados y asociados al
número y tamaño de potreros del sistema. Así, entre mayor sea el número de
potreros, menor será el período de ocupación, lo que variará en función del
período de descanso. Bajo condiciones tropicales de producción de pasto se
recomienda que el período de ocupación no exceda a los siete días.

Tercera Ley

Se refiere a que los animales de mayor exigencia alimenticia puedan


cosechar la mayor cantidad de pasto y que éste sea de la mejor calidad. Para
cumplir la tercera ley, es necesario realizar divisiones en el hato e introducirlos
en el potrero de forma sucesiva. Los animales que ingresen de primero
deberán ser los de mayor exigencia alimenticia los que al tener mayor
disponibilidad de pasto y de mejor calidad, podrán producir más, El segundo
grupo tiene menos disponibilidad, consume forraje que fue previamente
pastoreado y, por ende, de menor calidad nutricional, por lo tanto, la capacidad
de producción se ve reducida. La oportunidad de producción según
disponibilidad y calidad de pasto se van reduciendo, así el tercer grupo de
animales tendrá menor posibilidad, por lo cual deberá ser el de menor
capacidad de producción y, por ende, el de menor exigencia nutricional.

Cuarta Ley

Para que una vaca pueda dar rendimientos adecuados es conveniente


que no permanezca más de tres días en un mismo potrero. Los rendimientos
pueden ser máximos sí la vaca no permanece más de un día en el mismo
potrero. La producción de leche tiende a estabilizarse cuando las vacas son
introducidas diariamente a un nuevo potrero, mientras que cuando permanecen
más de tres días en un mismo potrero la producción presenta variaciones
considerables. Es necesario analizar que las ultimas dos leyes buscan la
satisfacción de requerimientos de los animales con el propósito de obtener una
mayor producción por unidad animal, mientras que las primeras dos leyes

77
buscan una mayor productividad del pasto, respetando principios de fisiología
vegetal y requerimientos de la planta.

Carga animal

La carga animal se refiere al número de unidades animal por unidad de


superficie por unidad de tiempo. La unidad animal (UA) equivale a un peso de
454 kilogramos y por unidad de tiempo se considera regularmente un período
de un año. Si necesitamos calcular la carga animal procedemos de la siguiente
manera.
Determine la carga animal de una finca que tiene una extensión de 20
hectáreas y cuenta con el siguiente inventario ganadero:

categorías total kg por categoría


14 vacas en producción de 430 kg 6020
06 vacas horras de 415 kg 2490
08 novillas de 1 – 2 años de 200 kg 1600
09 novillas de 2 – 3 años de 260 kg 2340
14 terneros de 120 kg 1680
01 toro de 600 kg 600
Peso vivo total kg 14730

Entonces, el hato equivale a: 14730 kg / 454kg= 32.44 UA


Y la carga animal = 32.44 UA/20 Ha = 1.62 UA /Ha/año.

Presión de pastoreo

Se define como el número de animales por unidad de forraje disponible;


por lo que si manejamos dos áreas con la misma carga animal pero que tienen
diferente forraje disponible, la presión de pastoreo puede que sea distinta. Por
ejemplo, si en un potrero de una hectárea se tienen disponibles para el
consumo del ganado 2500 kilogramos de materia seca y en el mismo se
introducen 50 ó 125 animales durante un día, la presión de pastoreo será
diferente, como diferente será el forraje disponible por día para cada uno de los
animales (50 y 20 kilogramos) respectivamente; por lo que la presión de
pastoreo puede interpretarse también como la disponibilidad de pasto por
animal por día.
A manera de ejemplo, si en un potrero de una hectárea que tiene una
disponibilidad de 2000 libras de materia seca, deseamos alimentar animales
de 1000 libras, que consumen el 2 % de su peso vivo, cuál es el número de
animales que se debe introducir al potrero. 1000 X 2% = 20 libras de MS
(disponibilidad de pasto requerido por animal por día). Entonces, 2000 libras de
MS disponible / 20 libras MS = 100 animales, por lo que la presión de pastoreo
es equivalente a 100 animales por hectárea por día.

78
Intensidad de pastoreo

Es el grado en que los pastos son desfoliados por los animales. El grado
de defoliación puede ser interpretado como la altura de corte en ensayo de
simulación de pastoreo o, bien, como el factor de uso, cuando se refiere a
utilización de pastos bajo sistema de pastoreo directo. El nivel de desfoliación
es importante a medida que afecte la velocidad de rebrote de las praderas, el
rendimiento posterior a un pastoreo y la persistencia de los pastos.
El factor de uso deberá interpretarse como a la proporción en que es
consumido el pasto del total disponible en la pradera. Así, por ejemplo, si
utilizamos un factor de uso de 60 por ciento en una pradera cuyo rendimiento
total es de 3500 kilogramos, los animales tienen una disponibilidad de consumo
de 2100 kilogramos.

Período de ocupación

Es el tiempo en días u horas durante el cual el potrero es pastoreado por


un hato o grupo de animales en cada ciclo de rotación.

Período de descanso

Es el tiempo que debe dejarse un potrero sin ser pastoreado, después


del pastoreo anterior; con el propósito de que el pasto desfoliado rebrote
interrumpidamente por un número determinado de días, al cabo de los cuales
se encuentra en condiciones de ser utilizado nuevamente.

Carga animal instantánea

Se refiere al número de unidades animal que ingresan a un potrero/


unidad de superficie en un momento determinado. Para mejor interpretación se
plantea el siguiente ejemplo: En un sistema rotacional de pastoreo que cuenta
con 15 hectáreas, divididas en 5 potreros de 3 ha cada uno, se alimentan
durante todo el año, 20 vacas en producción, 15 vacas horras y 10 novillas de 1
a 3 años; que representan un total de peso vivo de 15,880 kilogramos que son
equivalentes a 35 UA. Para este caso, la carga animal del sistema es de
35AU/15 Ha = 2.33 UA/ha/año, mientras que la carga animal instantánea es de
35 UA/3 Ha = 11.67 UA/ha.

Sistemas de pastoreo

Los sistemas de pastoreo son formas alternativas de utilización de


praderas por los animales en pastoreo. Para precisar un sistema de pastoreo
es necesario considerar varios factores: la carga animal, el período de
ocupación de los potreros, el período de descanso del pasto, el número de
lotes en que se tiene dividido el hato, las características de clima y la especie o
especies de pasto del sistema.
Dada a la diversidad de climas y condiciones edáficas presentes en
nuestras condiciones tropicales el comportamiento de los pastos,
principalmente, su crecimiento, es variado; por lo que es necesario implementar

79
la mejor alternativa de manejo, con el propósito de hacer buen uso de los
recursos y garantizar una adecuada disponibilidad y calidad de forraje para la
alimentación del ganado.

Los objetivos básicos de los sistemas de pastoreo son los siguientes:

1. alcanzar y mantener una alta productividad de las praderas, sin provocar


el deterioro de estas;
2. conservar y mejorar la productividad de los suelos dedicados a la
producción de pastos;
3. ajustar la producción de pastos a las necesidades alimenticias de los
animales;
4. obtener máximos indicadores de respuesta animal, a través del uso
eficiente de los pastos.

Se conocen varios sistemas de pastoreo, los que pueden ser agrupados en


dos categorías: continuo y rotacional. El pastoreo continuo es el sistema en
el cual los animales tienen acceso permanente a todo el pastizal de la finca,
durante todo el año o durante la estación de pastoreo. Es el sistema común de
ganaderías extensivas, sin divisiones de potreros, regularmente con baja carga
animal, utilización de especies naturales y de baja productividad. En este
sistema se favorece la infestación y reinfestación de endoparásitos y
ectoparásitos, principalmente, en animales jóvenes, ya que no se contempla la
división del hato, se favorece también la propagación de malezas y, además,
los animales pierden energía debido a las largas distancias que tienen que
caminar.
El pastoreo rotacional está más asociado a sistemas semiintensivos e
intensivos de producción, en el cual la zona de pastoreo se divide en cierto
número de potreros en los cuales los animales pasan en forma rotacional por
períodos cortos de ocupación y se permite cierto tiempo de recuperación del
pasto. Otra alternativa que incluye este sistema es la división del hato en
subgrupos, según sus requerimientos nutricionales, lo que permite ingresar de
primero a los potreros los animales de mayor exigencia alimenticia y,
posteriormente, a los animales de menor requerimiento.
Las ventajas más relevantes de este sistema son:

1. el forraje se aprovecha de manera eficiente, utilizándolo en su período


de máxima producción y valor nutricional;
2. permite mayor capacidad de carga de los potreros y, por ende, mayor
producción de carne y leche por unidad de superficie;
3. favorece el control de plagas, principalmente, el control de malezas, al
poderse realizar de manera oportuna y organizada. La incidencia de
malezas se ve reducida por el rápido rebrote del pasto durante el
período de descanso;
4. favorece la persistencia de las pasturas al no utilizar sus reservas, lo que
ayuda a las plantas a mantenerse vigorosas y productivas;
5. reduce el riesgo de reinfestaciones al interferir el ciclo biológico de
algunos endoparásitos y ectoparásitos, así como facilita el uso de

80
agroquímicos con efectos residuales que puedan ser tóxicos por los
animales;
6. contribuye a mejorar la fertilidad de los suelos, distribuyendo de manera
uniforme el aporte de estiércol y orina que realizan los animales;
7. permite al pasto tener un periodo de descanso y período de ocupación
acorde a su capacidad de producción;
8. Permite hacer mejor aprovechamiento de todos los recursos de la finca:
naturales (agua, suelo, planta y animales), instalaciones y mano de
obra.

Los métodos de pastoreo rotacional que pueden ser empleados con


propósito de hacer un mejor uso de las pasturas son varios, cada uno pretende
cubrir las necesidades de un sistema de producción animal en particular. Se
diferencian por el cambio de tres variables básicas: la carga animal, el período
de descanso y el período de ocupación.
Algunas de estas alternativas de sistemas de pastoreo se resumen a
continuación.

1. Pastoreo alterno: cuando el área de pastoreo se divide en sólo dos


potreros, en donde el período de ocupación y de descanso tienen la misma
duración.

2. Pastoreo en fajas: su uso resulta apropiado en fincas con potreros de


grandes extensiones, ya que permite hacer mejor uso del pasto sin realizar
inversiones en cercas permanentes. Un número fijo o variable de animales
ingresa a una parte del potrero, limitada por una cerca movil que,
generalmente, es eléctrica. La faja en utilización de cada potrero se va
moviendo de un extremo a otro.

3. Pastoreo diferido: es aquel en el cual uno ó más potreros se dejan sin


pastorear por un período de tiempo a fin de permitir el crecimiento de tallos
florales para producción de semilla, acumular forraje en época de máxima
producción para utilizarlo en época crítica y ayudar a la recuperación de
potreros degradados, principalmente, al inicio de la época lluviosa.

4. Pastoreo estacional: es aquel en el cual el hato permanece un período


largo en una misma área, para luego, ser trasladado a una diferente en otra
época del año. Esto suele ocurrir cuando se dispone de áreas con humedad
residual durante el verano pero con facilidad de inundación en la época de
invierno, por lo que el ganado permanece durante la época de verano en
potreros regularmente de pasto alemán (Echinoschloa polistachya) dada las
condiciones; y, en la época de invierno son trasladados a otras áreas de
pastoreo que no presentan problemas de inundación.

5. Pastoreo rotacional: es aquel en el cual se cuenta con un número


determinado de potreros, que permiten dar un periodo apropiado de
descanso y ocupación de acuerdo a la especie o especies involucradas.
Generalmente, el uso de los potreros lleva un orden predeterminado y sus
periodos de descanso y ocupación preestablecidos, sin embargo, pueden darse

81
modificaciones, según el comportamiento de producción de los potreros, de esa
cuenta si la disponibilidad aumenta considerablemente, puede incrementarse el
período de ocupación y reducir el período de descanso mientras que si la
disponibilidad baja considerablemente como suele suceder en la época de
verano el período de ocupación se reduce y se incrementa el período de
descanso.

6. Pastoreo de punteros y continuadores: sistema rotacional que a través


de una división estratégica del hato de ganado permite ofrecer mejor
alimentación a un grupo en particular de animales dentro de un mismo hato.
Por lo tanto, el grupo de mayor requerimiento nutricional (punteros) ingresan,
primero, a pastorear la pradera, por lo que consumen forraje de mejor calidad
y tienen mayor opción de selección dada la mayor disponibilidad existente.
Mientras que el grupo de animales que ingresa después en cada uno de los
potreros (continuadores) es forzado a consumir forraje de menor calidad y
tienen una menor oportunidad de selección que los punteros debido a que la
disponibilidad en el potrero ha disminuido, sin embargo, deben disponer del
alimento necesario para cubrir sus requerimientos.

DETERMINACIÓN DEL NÚMERO DE POTREROS

Para la estimación del número de potreros requeridos en la


implementación de un sistema de pastoreo rotacional, se necesita como
información básica, el período de descanso, el período de ocupación de cada
potrero y el número de lotes en que se dividirá el hato de ganado.
La duración de los períodos de ocupación y descanso de una área de
pastoreo está determinada por variables como: a) la especie de pasto, b) la
época del año, c) el grado de incidencia de malezas y la utilización o no de
fertilizantes. Dependiendo de los factores anteriores, el período de descanso
puede variar desde 15 hasta 45 días durante la época lluviosa y en la época
seca puede superar a los 60 días. El período de ocupación puede variar entre
algunas horas (12 horas de pastoreo en condiciones de uso intensivo) hasta un
máximo de 7 días.
Para la división del hato es necesario considerar la formación de grupos
afines, con el propósito de evitar problemas de manejo durante el pastoreo así
como, también, considerar sus requerimientos nutricionales, para ingresar de
primero al grupo de mayor requerimiento.
Teniendo la información anterior se puede proceder con la siguiente
fórmula, la cual dará como resultado el número de potreros:

Período de descanso (días)


Número de potreros = _______________________ + No. De lotes

Período de ocupación por lote

Estimemos que contamos con pasto angleton, el cual bajo las


condiciones de la costa Sur requiere 28 días de descanso y estará siendo
pastoreado por dos lotes de ganado, el primero, vacas en producción y el

82
segundo, novillas de 2 años, cada lote permanece en cada potrero dos días.
Por lo tanto, el número de potreros se calcula como sigue:

Número de potreros = (28/2) + 2 = 16 potreros

APLICACIÓN DE UN SISTEMA ROTACIONAL DE PASTOREO

Se conoce que el consumo voluntario de un animal en pastoreo varía


entre 9 al 13 por ciento de su peso vivo de materia verde por día, mientras que
los valores de consumo de materia seca oscilan entre 0.9 a 3 % de consumo
diario, basado en el peso vivo del animal, considerando condiciones extremas
de manejo (malo a excelente); para pastos tropicales con manejo adecuado
pueden considerarse consumos de materia seca por día entre 1.5 a 2.5 %.
Con la siguiente información usted podrá diseñar de la manera más
sencilla un sistema rotacional de pastoreo como se describe.

Especie de pasto: Brachiaria brizantha


Período de descanso de potreros: 30 días
Período de ocupación: 4 días
División del hato: 2 lotes
Descripción del hato:
Lote No. 1: 150 novillos con peso promedio de 380 kg.
Lote No. 2: 120 novillos con peso promedio de 250 Kg.
Cantidad de pasto disponible por m2 por período de ocupación: 1.13 kg de
forraje verde.

Cálculo de potreros :

 Número de potreros = Período de descanso + No. De lotes


Período de ocupación/lote

 Número de potreros = 30 +2 = 17 potreros.


2

Consumo de pasto por hato de ganado:


Consumo voluntario = 13 % de peso vivo

Lote 1 = 380 kg * 0.13 = 49.40 kg * 150 novillos = 7410 kg * 2 días = 14820 kg


Lote 2 = 250 kg * 0.13 = 32.50 kg * 120 novillos = 3900 kg * 2 días = 7800 kg
_______
Total de forraje requerido por período de ocupación 22620 kg

Área de potreros

Según el dato estimado se tiene una cantidad de forraje disponible de


1.13 kg por metro cuadrado equivalente a 11300 kg/ha; hay que recordar que
este rendimiento puede variar dependiendo de las condiciones climáticas y

83
edáficas de la finca, de la especie de pasto, programa de fertilización, entre
otros.
Entonces, si una hectárea de pasto produce, durante el período de
descanso, 11300 kg. de materia verde y se necesita un total de 22620 kg, el
resultado es el siguiente:

1 ha--------------------11300 kg
X ---------------------22620 kg

X= 22620 = 2 has. Por potrero


11300
Por lo tanto, sí el área por potrero es de 2 has. Y el número de potreros
calculado fue de 17, el área total de pastoreo en este caso será de 34
hectáreas. No olvide que sí desea determinar el área total del sistema deberá
tomar en cuenta el requerimiento de instalaciones por manejo de ganado.
(Corral, bebederos, etc).

Capacidad de carga

Se refiere al número de unidades animal por unidad de superficie por


unidad de tiempo que se pueden mantener en un sistema a una presión de
pastoreo óptima. Esto nos indica que el número de animales debe estar
ajustado a la disponibilidad de pasto y que la disponibilidad deberá responder
en calidad y cantidad a los requerimientos de los animales.
Para obtener la disponibilidad de pasto en un potrero es necesario
conocer el peso de un área determinada, para lo cual nos auxiliamos de
cuadros de muestreo con dimensiones de 25, 50 ó 100 cm 2, para plantas de
crecimiento rastrero y decumbente como estrella, angleton y brizantha usar
cuadros de muestreo de 25 y 50, mientras que para especie de crecimiento
erguido amacollador como jaragua y tanzania, cuadros de 100 cm2. El número
de muestras dependerá de la uniformidad del potrero en cuanto a pendiente,
tamaño, presencia de malezas, especies forrajeras presentes, etc. Sin
embargo, debe recordarse que entre mayor sea el número de muestras, más
precisos serán los datos obtenidos. Para que el estudiante adquiera mayores
conocimientos acerca del tema en la práctica del curso se harán
determinaciones de disponibilidad de pastos a través del Método de doble
muestreo.
A continuación se presenta el siguiente ejercicio: Un pequeño productor
cuenta con 45 manzanas de pasto estrella africana, utilizada con un período de
descanso de 21día y período de ocupación de 6 días, el inventario ganadero
actual está distribuido en dos lotes, el primero, de 4 novillos de 700 libras de
peso promedio y consumen el 2.2 % de materia seca de su peso vivo por día,
el segundo, de 6 novillos de 500 libras de peso promedio y consumen el 2.0 %
de materia seca de su peso vivo por día. Según muestreo se tiene una
disponibilidad de 1.30 libras de materia verde (MV) por metro cuadrado con un
porcentaje de materia seca (MS) de 25 %. El factor de uso (FU) es del 50 %.
El factor de uso (FU) se refiere al porcentaje de pasto disponible para el
consumo de los animales en pastoreo del total de pasto existente en un
potrero; puede variar del 40 a 60 por ciento según la especie, en el caso de

84
especies de crecimiento erguido amacollador y decumbente es recomendable
utilizar un factor de uso menor al 50 %.
Se desea determinar: 1) el número de potreros de la finca, 2) superficie
de cada potrero y 3) capacidad de carga del sistema.

Procedimiento de resolución:

1. Número de potreros:

No. Potreros = PD + No. De lotes


PO por lote

No. Potreros = 21 +2 = 9 potreros


3

2. superficie de potreros:

45 Mz = 5 Mz x 7000 m2 = 35000 m2 / potrero


9

3. Número de animales por categoría:

No. Animales = Disponibilidad de pasto consumible por potrero


Consumo de pasto por hato por período de ocupación

3.1 Disponibilidad = 1.30 lbs/m2 MV X 25 % MS X 35000 m2

= 1.30 lbs MV X 0.25 MS X 35000 =11375 lbs de MS total por potrero

= 11375 lbs MS X 0.50 ( FU)= 5687.50 lbs de MS consumible/ potrero

3.2 Consumo de MS por periodo de ocupación

Consumo pasto del hato actual:

4 novillos X 700 lbs = 2800 lbs X 0.022 = 61.60 lbs de MS/día


6 novillos X 500 lbs = 3000 lbs X 0.02 = 60.00 lbs de MS/día

Como son tres días de ocupación por cada lote, el consumo total de
pasto por potrero es como sigue: (61.60 X 3) + (60.00 X 3) = 364.8 lbs por
período de ocupación.
Aplicando la formula para determinar el número de animales,
obtendremos el número de hatos tipo a alimentar; en otras palabras el número
de veces que podemos alimentar el hato actual de la finca, con la disponibilidad
existente.

85
No. De hatos tipo = 5687.5 lbs de MS / potrero = 15.59 hatos tipos.
364.8 lbs de consumo/ PO

Por lo tanto, sí multiplicamos:

15.59 X 4 novillos de 700 lbs = 62.36


15.59 X 6 novillos de 500 lbs = 93.54

Lo que equivale a decir que el hato real de la finca estará constituido por:

62 novillos de 700 lbs = 43400 lbs de PV


94 novillos de 500 lbs = 47000 lbs de PV
Peso total del hato = 90400 lbs de PV

Sí consideramos que una unidad animal es equivalente a 1000 lbs de


peso vivo, entonces, la finca tiene capacidad para alimentar 90400 lbs/ 1000 =
90.4 UA. Totales.

4. Capacidad de carga:

Capacidad de carga = No. de UA


Área total de pastoreo

Capacidad de carga = 90.4 UA = 2.01 UA/ MZ


45 Mz

Para recordar obtenga usted la carga instantánea de la finca

86
UNIDAD IX

PRÁCTICAS AGRONÓMICAS EN PASTOS Y FORRAJES

Objetivos:

Al finalizar la presente unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 adquirir conocimientos sobre fertilización de pastos y forrajes;


 explicar la importancia de las malezas en los sistemas ganaderos;
 describir los diferentes métodos de control de malezas en potreros;
 adquirir conocimientos sobre insectos dañinos en plantas forrajeras.

FERTILIZACIÓN

La fertilización resulta una práctica de gran impacto productivo en las


praderas, mejora la producción de materia seca y el valor nutritivo del forraje y
representa una herramienta muy interesante para mejorar la productividad
forrajera bajo ambientes desfavorables.

La fertilización es una tecnología estratégica en el manejo de cualquier


recurso forrajero. Al igual que en los cultivos de grano, la determinación de la
necesidad de fertilización deberá estar sustentada en un diagnóstico de la
fertilidad.

Para ello se dispone de variadas herramientas: análisis de suelos;


análisis de plantas; resultados de ensayos regionales, información de la finca
sobre sus parámetros de producción, estado de degradación o de fertilidad de
potreros, etc. Asimismo, es importante que este diagnóstico de fertilidad
considere un objetivo de producción, dentro de un esquema de planificación
global de la empresa agropecuaria.

Para que la aplicación de fertilizantes sea una práctica viable y rentable,


es necesario antes de planificar el agregado de nutrientes, ajustar variables
decisivas como selección de especies, densidad de siembra, manejo de
adversidades, sistema de pastoreo, etc.

Uno de los factores que deben considerarse en la selección de especies


a establecer, es el pH del suelo, uno de los parámetros más importantes a
evaluar ya que su nivel determina y condiciona la disponibilidad de nutrientes
esenciales y, por ende, se podría considerar como un indicador global de
fertilidad.

No sirve de nada aplicar, por ejemplo, Nitrógeno a una pradera mal


establecida, con invasión de malezas ya que luego de fertilizar, un buen

87
porcentaje del excedente de biomasa generado no será aprovechado por los
animales.

En la mayoría de ganaderías desarrolladas en condiciones tropicales la


práctica de fertilización de praderas no forma parte del programa de
actividades, en el caso particular de Guatemala muchas de las fincas que lo
realizan no toman como base el análisis de suelo ni tampoco consideran los
requerimientos de la planta.

Es importante enfatizar que la fertilización además de incrementar la


producción de materia seca y mejorar la calidad de la misma, nos permite
corregir las deficiencias de elementos en el suelo y mantener el nivel de
fertilidad; dándole de esta manera sostenibilidad al sistema. Otro argumento
de justificación de fertilizar pastos es que permite una producción más
uniforme durante todo el año, sobre todo, en condiciones en que la época seca
y lluviosa es bien marcada.

Las especies forrajeras requieren de grandes cantidades de Nitrógeno,


Fósforo y Azufre, elementos que en condiciones de suelos tropicales con
frecuencia se encuentran deficientes y, muchas veces, existen pero no están
disponibles para la planta. Otros elementos que limitan la productividad de
pastos y forrajes son: Potasio, Zinc, Boro, Cobre y Molibdeno, los cuales se
necesitan en menor cantidad.

Fertilización Nitrogenada

El Nitrógeno, cuya fuente principal es el aire (encima de 1 ha se


encuentra un equivalente a 80.000 toneladas de Nitrógeno) se incorpora al
suelo de diferentes maneras:

1.-por la fijación producida por los rizobios que se encuentran en las raíces de

las leguminosas (200-400 Kg/ha/año)


2.- por las bacterias libres que fijan 6-10 kg/ha/año,
3.- por lluvias, 4-10 kg/ha/año,
4.- por restos vegetales,
5.- excretas del ganado.

Así como hay aportes, también existen extracciones (consumo por las
plantas, lavado, etc.). Según se maneje este balance, habrá mayor o menor
disponibilidad de Nitrógeno dentro del sistema. Varios de estos elementos
pueden ser manejados por el hombre (rotaciones agrícola-ganaderas y de
cultivos, incorporación de rastrojos, cantidad de labranzas, aplicación de
fertilizantes, etc.), de allí la responsabilidad del productor en mantener el suelo
fértil, activo biológicamente y proveedor permanente de nutrientes.

La disponibilidad de Nitrógeno que puedan consumir las raíces depende


de las cantidades agregadas por los fertilizantes y las liberadas por la materia
orgánica. El equilibrio entre la mineralización e inmovilización del Nitrógeno y

88
las pérdidas del terreno (lavado, consumo, gases, etc.) influye sobre el balance
de las reservas.

La mineralización es, simplemente, la conversión del Nitrógeno orgánico


a la forma mineral.

La inmovilización es la transferencia del Nitrógeno inorgánico o mineral a


la forma orgánica.

El Nitrógeno bajo la forma de NO3 (Nitrato) es absorbido por las plantas,


siendo muy soluble en el agua. También se absorbe como Amonio, pero,
generalmente, en este estado se encuentra adherido a las partículas del suelo
y luego se oxida pasando a la forma de nitratos para, luego, difundirse en la
solución del suelo. Por esta característica se puede lavar (fuente de pérdidas)
fácilmente en el perfil del suelo, siendo aprovechable sólo por aquellas plantas
que tienen un excelente sistema radicular.

Elección del tipo de fertilizantes nitrogenados:

La elección depende de tres factores: las condiciones del suelo, el


cultivo a fertilizar y aspectos económicos.

Respecto del primer factor, es importante tener en cuenta lo que se explica.

a) La textura: ya que en los suelos de textura gruesa (arenosos) con baja


retención hídrica y alta permeabilidad se tienen grandes riesgos de pérdidas de
Nitrógeno por lixiviación (lavado).

En esas condiciones es conveniente aplicar fertilizantes amoniacales u


orgánicos y no los nitratos.

En suelos arcillosos poco permeables y muy húmedos conviene la


aplicación de nitratos.

b) Temperatura: incide en el proceso de nitrificación. Con bajas temperaturas


o prolongadas sequías conviene la aplicación de nitratos de utilización rápida y
directa. El uso de otros tipos puede acarrear un alto riesgo de volatilización,
sobre todo, con altas temperaturas.

c) PH: influye también en el proceso de nitrificación. En suelos alcalinos los


abonos amoniacales pueden ser afectados en la nitrificación, acumulándose
nitritos y volatilizándose amoníaco.

Con pH ácidos hay mayores problemas con el uso de urea y amonios,


salvo que para evitar el efecto acidificante se prefiera utilizar un nitrato cálcico.
Aquí es posible pensar en el encalado.

89
d) Humedad: cuando se utiliza amoníaco o urea en suelos secos,
especialmente en aplicaciones superficiales, se corre el riesgo de volatilización.
Con exceso de humedad puede haber grandes pérdidas por lixiviación.

El segundo factor es el cultivo

Aunque la gran mayoría de especies forrajeras, principalmente


gramíneas responden de forma adecuada al Nitrógeno, las especies de
sistema radicular profundo, pueden aprovechar mejor el Nitrógeno lixiviado. Por
otro lado, cuando el cultivo se encuentra en etapas iniciales de su desarrollo se
pueden utilizar fertilizantes amoniacales; en caso contrario, si se requiere una
respuesta rápida, será conveniente el uso de nitratos.

Respecto de las condiciones económicas, se deberá considerar el costo


de la unidad de Nitrógeno, en relación al costo de aplicación y las unidades de
materia seca producida por unidades de Nitrógeno aplicado.

Fuentes nitrogenadas

La descomposición de la materia orgánica suministra casi todo el N del


suelo. Cada 1% de M.O. entrega cerca de 20 Kg de N por año, que es una
cantidad insuficiente para la mayoría de los cultivos forrajeros.

Por esta razón las plantas no leguminosas deben ser fertilizadas con N
para que se produzcan altos rendimientos.

La mayor parte de los fertilizantes nitrogenados provienen de la síntesis


de amoníaco a partir del Nitrógeno del aire y del gas natural.

Fertilizantes nitrogenados comerciales

- Amoníaco anhídro: contiene 82% de N y es un gas que se almacena bajo


presión en forma líquida y se aplica inyectándolo al suelo mediante tubos
aplicadores.

- Urea: es el fertilizante más usado, contiene 46% de N y se expende bajo la


forma de finas perlas que facilitan su aplicación. Debido a las grandes pérdidas
por volatilización se considera la fuente menos efectiva para fertilizar pastos, lo
cual se incrementa en condiciones de suelos alcalinos con limitada capacidad
de intercambio iónico, en climas con temperaturas elevadas y baja humedad
ambiental.

Al aplicarse en el suelo, se hidroliza formando iones de carbonato


(CO3++) y amonio (NH4-); este ion amonio es absorbido por el suelo y luego es
nitrificado.

Para un uso eficiente de la urea en especies de pastoreo es


conveniente hacerlo, luego de salir los animales del potrero.

90
- Nitrato de amonio: contiene 34% de N, mitad bajo la forma amoniacal y
mitad con nitrato. Es un fertilizante sólido y de rápida acción y no tiene los
problemas de toxicidad de la urea y del sulfato de amonio (fuerte formador de
ácidos). Es usado en mezclas con carbonato de calcio o dolomita. Es muy
higroscópico.

- Sulfato de amonio: es un fertilizante sólido amoniacal que contiene 21% de


N y 23% de azufre. Se lo utiliza sobre suelos alcalinos por ser formador de
acidez. Tiene menos higroscopicidad que los otros nitrogenados.

Hay otros fertilizantes que son considerados fuentes secundarias de


Nitrógeno y son los Fosfatos de amonio, el Nitrato de potasio y el Nitrato de
sodio (natural) ya que el N se encuentra en cantidades menores que el
nutriente principal.

El Nitrógeno es el elemento más importante en términos de cantidad


necesaria para maximizar la producción de materia seca, también tiene cierta
importancia sobre la calidad de los pastos, especialmente, en términos de
proteína cruda y digestibilidad.

El efecto de aplicación de dosis cada vez mayores de Nitrógeno


incrementa la producción de materia seca hasta cierto límite, luego los
incrementos son decrecientes a dosis mayores, reduciéndose la cantidad de
materia seca producida por kilogramo de Nitrógeno.

En Venezuela el Fondo Nacional de Investigaciones Agropecuarias


(FNIA) 1997, reporta rendimientos de materia seca (kg/ha) de Raygras, de
1,944.4, sin fertilizar y 3,163.1 cuando se aplicaron 150 kilogramos de
Nitrógeno, mientras que al incrementar la dosis a 300 kilogramos de Nitrógeno,
el rendimiento de materia seca disminuyó a 3,051.7.

Gutierrez (1996) reporta algunos resultados en contrados en 1991 al


evaluar el efecto de Nitrógeno en napier bajo condiciones de la costa Sur, en
fincas con humedad residual o con riego durante la época seca y con
frecuencias de cortes de 35 a 49 días, los rendimientos obtenidos oscilaron
entre 27 a 58 t. de Ms/ha/año cuando realizó aplicaciones de 250 y 450
kilogramos de N/Ha/año y 180 de Fósforo, con contenidos de proteína cruda en
el forraje de 7.5 % y de digestibilidad in vitro de 56%.

El efecto sobre el incremento de proteína cruda es menos marcado en


relación con la respuesta de materia seca, sobre todo, cuando se utilizan dosis
bajas, cuando se aplican dosis intermedias pueden encontrarse respuestas
significativas, y, a medida en que las dosis lleguen a ser mayores los
contenidos de proteína se estabilizan y no se obtiene una respuesta
significativa.

El FNIA (1997) encontró porcentajes de proteína cruda en raygras sin


fertilizar, de 10.59, y, al aplicar 150 kg de Nitrógeno por hectárea estos

91
valores subieron circunstancialmente a 15.07, sin embargo, cuando se
aplicaron 300 kilogramos/ha el porcentaje fue de 15.77.

La respuesta a obtener en las aplicaciones de Nitrógeno van a estar en


función de varios factores, tales como: la dosis, la época de aplicación, la
frecuencia de aplicación, el tipo de suelo, la humedad, la temperatura, la fuente
de Nitrógeno utilizada y la especie de pasto.

Existen especies que presentan mejores respuestas a este tipo de


fertilización, como estrella africana (Cynodon plectostachyus) en comparación
con jaragua (Hyparrhenia rufa), Calinguro (Milinis minutiflora) y grama Izabal
(Paspalum conjugatum) que los incrementos en la producción por kilogramo
de Nitrógeno aplicado no son significativos. Así también podemos comparar
forrajeras de corte que presentan una mejor respuesta como es el caso de
napier (Pennisetum purpureum) y sorgo forrajero (Sorghum vulgare) con pasto
Guatemala (Tripsacum laxum) que su respuesta es menor. En el cuadro 13, se
presentan algunos resultados obtenidos es pastos de corte y pastoreo, en
diferentes localidades y dosis de Nitrógeno.

En lo que a leguminosas se refiere fertilizaciones nitrogenadas a bajas


dosis durante el establecimiento resultan beneficiosas, puesto que ayudan a
un buen establecimiento, así como estimulan el desarrollo de nódulos producto
de la infección del Rhizobium lo que genera una mejor simbiosis.

Cuando se tienen asociaciones de gramíneas- leguminosas en una


pradera, la leguminosa queda en desventaja, pues, la gramínea hace un mejor
aprovechamiento y por ende expresa un mejor desarrollo lo que dificulta el
crecimiento de la leguminosa. En este sentido se recomienda que la población
de leguminosa en la pradera represente entre un 30 a 40 %, lo que garantiza
una adecuada fijación y disponibilidad de Nitrógeno para el sistema, no
habiendo necesidad de hacer aplicaciones.

En gramíneas de corte de alta productividad como es el caso de napier y


sorgo forrajero experiencias obtenidas a nivel de campo permiten recomendar
dosis entre 50 a 75 kilogramos de Nitrógeno por corte, mientras que en
gramíneas utilizadas bajo pastoreo se han encontrado resultados eficientes con
aplicaciones de 75 a 120 kilogramos de Nitrógeno por hectárea por año,
distribuidos en tres aplicaciones.

92
Cuadro 14. Respuesta de varias especies de pasto a la fertilización
nitrogenada en diferentes localidades.

Especie de N, Rendimiento Kg de Ms País


pasto Kg/ha/año producido/ Kg
MS, t/ha/año de N.
Cynodon 0 16.30 - ICTA (1980)
plectostachyus 100 21.65 53.50
1/ 200 33.44 58.95 Guatemala
Dichianthuim 0 9.57 - ICTA (1980)
aristatum. 2/ 100 11.32 17.50 Guatemala
200 11.54 9.85
Pennisetum 0 31.35 - Franco (1978)
purpureum 3/ 200 49.98 93.15 Teculután,
300 56.48 83.77 Guatemala
Pennisetum 0 18.69 - ICTA (1980)
purpureum 4/ 250 26.63 31.76 Costa Sur,
500 24.89 12.40 Guatemala
Pennisetum 0 18.90 - Vargas et al
purpureum 5/ 75 29.88 146.40 (1988) Costa
150 37.26 122.40 Sur,
225 42.33 104.13 Guatemala
Panicum 0 8.80 - Crespo
maximum 300 19.80 36.67 (1979) Cuba
600 24.60 26.33
Cynodon 0 13.50 - Crespo y
nlemfuensis 250 20.20 26.80 González
500 26.80 26.60 (1982) Cuba
750 31.30 23.73
Pennisetum 0 16.10 - Vicente
purpureum 6/ 225 24.90 39.50 Chandler et al
450 36.20 44.67 (1974) Puerto
900 43.80 30.78 Rico
1800 52.25 20.08
Panicum 0 13.18 - Vicente
maximum 6/ 225 24.42 49.96 Chandler et al
450 29.30 35.82 (1974) Puerto
900 34.57 23.77 Rico
1800 38.72 14.19
Fuente: Gutierrez 1996

1/ pasto cortado cada 14 días 4/ Pasto cortado cada 60 días en Nueva Concepción,
Escuintla

2/ Pasto cortado cada 28 días 5/ Pasto cortado cada 60 días en Cuyuta, Escuintla

3/ Pasto cortado cada 63 días 6/ Pasto cortado cada 60 días

93
Fertilización fosfatada

Existe gran diferencia entre el ciclo del Nitrógeno y el del Fósforo.

En el primero las leguminosas enriquecen el suelo con Nitrógeno del aire


fijado por los rizobios que se encuentran en las raíces. Las lluvias, las bacterias
libres, las excretas y los restos vegetales hacen otro tanto. Al cabo del año hay
considerables entradas y salidas de Nitrógeno. Algunos de estos cambios
pueden ser controlados por el hombre para obtener un balance positivo.

En el ciclo del Fósforo, los ingresos producidos por restos vegetales y


excretas animales sumados al 0, 1 Kg/ha incorporado por las lluvias, nunca
equilibran el balance exportador -incorporación de este nutriente.

Si bien es cierto que el productor tiene elementos para no agravar la


situación, como la incorporación de rastrojos que activarán microorganismos y
hongos que actuarán sobre el fósforo orgánico, liberándolo para ser asimilado
por las plantas o la utilización de altas cargas animales que reciclarán el 80%
del Fósforo depuesto por las deyecciones, pero ello no alcanza para satisfacer
los requerimientos.

De ahí que la principal forma de agregar Fósforo es a través de la


aplicación de fertilizantes fosfatados.

El fósforo (P) es esencial para el crecimiento de las plantas. Actúa en la


fotosíntesis, la respiración, almacenamiento y transferencia de la energía,
interviene en la división celular y en muchos otros procesos de la planta.

Es el elemento menos móvil en el suelo y se encuentra presente en


combinaciones orgánicas de difícil liberación o inorgánicas de difícil solubilidad.
La deficiencia de este elemento se acentúa más en plantas que crecen bajo
condiciones tropicales, en suelos de pH bajo, ya que estos niveles de pH
hacen que el Fósforo pase a formas insolubles, como lo son los fosfatos de
hierro y aluminio o bien son fijados a los coloides del suelo. En suelos arenosos
predominan las formas de fosfatos de calcio, mientras en los arcillosos los de
Aluminio y Hierro. El fósforo se absorbe por raíces con gasto de energía por
parte de la planta. El transporte de Fósforo, realizado por el agua del suelo
contribuye poco con su absorción. Esta depende, básicamente, de la extensión,
forma y velocidad de crecimiento de sus raíces.

El Fósforo, al ser muy poco móvil, sólo es absorbido cuando llegan las
raíces de la planta a las zonas provistas del suelo. Por ello, es muy importante
la difusión de este elemento hacia las raíces.

El Fósforo soluble llega a ser el 2-5 por mil del Fósforo total que se
encuentra en la capa arable. El fósforo aplicado en las fertilizaciones al suelo

94
nunca es aprovechado totalmente por las plantas, sólo un 20-30% se
transforma en fosfatos solubles disponibles en el primer año.

El resto es "fijado" formando compuestos no solubles que las raíces


tienen dificultad de extraer en el corto plazo, mejorando la situación en el largo
plazo.

El Fósforo (P) es un elemento muy poco móvil. Las pérdidas importantes


ocurren por erosión superficial de partículas del suelo que lo contienen
(arrastre) o por la extracción que hacen los cultivos. Al ser tan baja la
concentración de fósforo soluble, las pérdidas por lixiviación (lavado) son
ínfimas.

La especies forrajeras responden deforma diferente a las fertilizaciones y


para el caso de fósforo las que presentan una mejor respuesta son las
leguminosas, estas presentan una mayor capacidad para utilizar las formas
menos asimilables. Las fertilizaciones fosfatadas presentan un importante
efecto residual, manifestándose sus efectos sobre la producción de la pastura
por un período mínimo de dos a tres años. Este efecto residual se debe a las
características de la dinámica del P en el sistema suelo - planta y a su baja
movilidad, y varía según el tipo de suelo (contenido de arcilla, mineralogía,
materia orgánica) y sistema de manejo (rotación, especies, pastoreo o cortes).

En la Figura 1, pueden observarse las producciones de materia seca


encontradas en Argentina (Berardo y Marino, 2000) en el cultivo alfalfa con 4
dosis de P(fuente superfosfato triple) aplicado al establecimiento, durante 4
años de evaluación en suelos de 10.3 ppm de P, pH 6.2 y 6.4% de contenido
de materia orgánica. Estos estudios permitieron estimar el umbral crítico de
respuesta para la fertilización fosfatada de alfalfa en 26 ppm de P disponible.

Figura 1. Producción de materia seca (MS) de alfalfa para 4 niveles de


fertilización fosfatada, (Berardo y Marino, 2000).

95
Algunas investigaciones realizadas muestran que los niveles críticos de
P disponible para decidir la fertilización de leguminosas es de,
aproximadamente, 20-25 ppm y el de gramíneas de 15-20 ppm. En otros
estudios se han encontrado niveles adecuados de respuesta utilizando 75 a
150 Kg/ha de Fósforo.

Si bien la fertilización fosfatada es de gran importancia, un buen plan de


fertilización debe considerar todos los nutrientes, a fin de lograr una fertilización
balanceada. Una vez cubiertas las necesidades de un nutriente, otro puede
presentarse como deficiente.

Paretas y Berra, 1980 Citado por Gutiérrez, 1996, en varios estudios


realizados en praderas manejadas intensivamente, con aplicaciones
considerables de Nitrógeno y obteniendo rendimientos de 25 ó más toneladas
de Ms/ha/año han encontrado extracciones anuales de Fósforo de 47 a 59
Kg/Ha.

Fuentes más utilizadas.

SUPERFOSFATO SIMPLE

Es fertilizante granulado que contiene 20% de P2-O5 y un 12% de azufre.


Se elabora tratando la roca fosfatada con ácido sulfúrico.

SUPERFOSFATO TRIPLE:

También la presentación es granulada con un 46% de P2-O5 totalmente


soluble. Proviene de la reacción de ácido fosfórico con fosfato mineral.

Fertilización potásica

La mayoría de los suelos de Guatemala presentan altos contenidos de


potasio por lo que aplicaciones de este elemento no incrementan
significativamente la producción de pastos. Sin embargo, es necesario
considerarlo, sobre todo cuando se realizan altas aplicaciones de Nitrógeno,
ya que en estas condiciones, la extracción de Potasio por la planta tiende a
incrementarse. En sistemas de producción de pastos en donde no se desarrolla
fertilización nitrogenada los niveles de extracción de Potasio se consideran
bajos y pueden mantenerse entre 100 a 220 kg/Ha/año según la especie de
pasto; por el contrario, en algunas gramíneas como Panicum maximun al
hacer aplicaciones de 400 kg de N/ha/año las extracciones de Potasio han
alcanzado valores de 380 kg K/ha/año, otro caso importante es el Pennisetum
purpureum, que tiene alta respuesta al Nitrógeno, pero, cuando se supera la
dosis de 325 Kg de N/Ha/año la extracción de Potasio puede superar los 550
Kg/ha/año. En el cuadro 15, se presentan valores de extracción de Potasio por
dosis de Nitrógeno aplicado.

96
Cuadro 15. Extracción de Potasio por los pastos según la dosis de
aplicación de Nitrógeno bajo ciertas condiciones de Cuba.

Especie de pasto Dosis de N, Extracción de Tipo de suelo


Kg/ha/año K, kg/Ha/año
Digitaria decumbens 0 98
150 145
cv. común * 300 190 Ferraltico rojo
450 215
Chloris gayana 0 108
200 245
cv. común ** 400 348 Ferraltico rojo
Panicum maximum 0 214
200 289
[Link]ún 400 387 Pardo
* sin riego ** con riego

Fuente: Gutierrez, 1996

El Azufre también es un elemento que merece consideración en la


producción intensiva de pastos, existen muchas experiencias con gramíneas
las cuales no presentan respuesta a NPK mientras no se corrigen los niveles
deficitarios de Azufre en el suelo. Una alternativa es el uso de formulaciones de
Nitrógeno, Fósforo y potasio que contengan Azufre, como es el caso de Sulfato
de amonio (23% Azufre), Superfosfato simple (12% Azufre).

Entre otros elementos que son requeridos en menor cantidad está el


Magnesio, la deficiencia suele presentarse cuando el contenido de este
elemento es menor del 0.2% del pasto en base seca. El magnesio debe
aplicarse cuando el análisis de suelo muestra menos de 200 kg por hectárea,
en forma intercambiable. Paretas (1976) citado por Gutiérrez (1996) indica que
los pastos tropicales manejados intensivamente pueden llegar a extraer del
suelo de 40 a 70 kg. De magnesio/ha/año. Así, también señala que al
aumentar la dosis de potasio, se reduce el consumo de Magnesio,
incrementando la planta su necesidad.

En cuanto a elementos menores es poco lo que se ha investigado, sin


embargo, se sabe que una deficiencia de Molibdeno afecta la fijación de
Nitrógeno en las leguminosas, también el exceso de Boro y Aluminio puede
reducir la capacidad de formación de nódulos.

Importancia del uso de las deyecciones del ganado

Conocido es el efecto positivo de las deyecciones que realiza el ganado


sobre el suelo. Es común observar que después del primer pastoreo, en el
lugar donde las vacas descansan el rebrote y la producción de forraje es
mayor. Y ello se debe al proceso de reciclado de nutrientes por la acción de los
animales. El hecho que el pasto o rastrojo pase por el animal hace que se
facilite la descomposición de esa materia orgánica. En ausencia del animal ese

97
residuo vegetal se descompone más lentamente y, por lo tanto, libera menos
Fósforo que cuando pasa a través del animal y se transforma en excremento.
El estiércol proporciona materiales orgánicos que ejercen una influencia
favorable sobre la estructura del suelo, aumenta la agregación de las partículas
del suelo, disminuye la densidad aparente, contribuye favorablemente a la
actividad microbiana como sustrato para microorganismos que participan en la
libración de nutrientes y en la formación de agregados estables y mejora la
respuesta de los forrajes a la aplicación de fertilizantes químicos.

El estiércol está formado por una porción sólida y una líquida, en


proporción 3:1 en general, más del 50% del Nitrógeno, casi todo el Fósforo y
dos quintas partes del Potasio se encuentran en la porción sólida; en la porción
líquida la concentración nutrientes es baja en comparación con la sólida, sin
embargo, los nutrientes son de disponibilidad inmediata.

En el siguiente cuadro aparecen valores de la producción anual y


composición de las proporciones líquidas y sólidas de estiércol, de diferentes
especies:

Cuadro 16. Producción anual y concentración de nutrientes en heces


sólidas y líquidas.

Especie Producto Humedad COMPOSICIÓN %


N P2O5 K2O CaO
Animal,TM* Heces % SOL. LIQ. SOL. LIQ. SOL. LIQ. SOL. LIQ.
Cerdos 16.2 80 0.6 0.3 0.46 0.12 0.44 1.0 0.09 -
Vacas 13.5 85 0.32 0.95 0.2 0.3 0.16 0.95 0.34 -
Caballos 8.1 75 0.5 1.2 0.3 - 0.24 1.5 0.15 0.45
Novillos 7.6 83 0.3 0.93 0.21 0.3 0.17 0.9 0.34 -
Ovejas/cabras 6.7 60 0.65 1.68 0.46 0.3 0.23 2.1 0.46 0.1
Aves 4.0 55 1.0 - 0.8 - 0.4 - - -

Fuente. Iturbide, 1992

Por lo general, el estiércol no produce los mismos efectos inmediatos


que los fertilizantes químicos, debido al tiempo que la materia orgánica
necesita para su descomposición y mineralización. De esta manera, la porción
de Nitrógeno rápidamente aprovechable es de un 50% durante el primer año;
de fósforo alrededor de un 20% y de Potasio, de un 50%. Por este motivo, el
efecto, residual año tras año estiércol, es mayor que en la mayoría de todos
los fertilizantes químicos.

Se han encontrado resultados en los cuales después de cuatro años,


aplicando 21t/ha de estiércol la producción de materia seca se duplica respecto
al testigo absoluto y al aplicar 150 Kg N/ha/año + 21t/ha de estiércol se
obtienen 17.6 t/ha de materia seca, superior a 14.7 t/ha/año que se obtienen
aplicando 300 kg de N/ha/año. Así mismo, la disponibilidad de nutrimentos y el
contenido de materia orgánica en el suelo incrementan significativamente.
(Cuadro 17).

98
Cuadro 17. Efecto de estiércol y fertilizante inorgánico en el rendimiento
de MS de Digitaria decumbens y la composición química del
suelo.

Variables MS t/ha/año Efectos en el suelo


P205 (mg/100g) K20 (mg/100 g) M.O %
Testigo absoluto 6.0 1.4 9.0 2.2
21t/Ha estiércol 12.3 23.9 29.7 3.0
300 Kg N/Ha/año 14.7 1.5 5.2 2.2
150 KgN/Ha/año + 17.6 14.2 22.5 3.1
21t/Ha estiércol

Fuente: Iturbide, 1992

LAS MALEZAS EN LOS POTREROS

Como maleza podemos definir a toda planta indeseable que crece en


una pradera o cultivo forrajero sin haberla sembrado, que perjudica el
desarrollo de los pastos y forrajes y reduce la productividad de los mismos.

Factores que determinan el aparecimiento de malezas

La diversidad y complejidad de la vegetación nativa es buen indicador


del potencial de plantas invasoras que se tendrá al introducir especies de
forraje. Dificultando el establecimiento y mantenimiento de la pastura.
Los pastos sembrados después de tumbar el bosque crecen vigorosos, pero en
la medida que la fertilidad disminuye, aparecen plantas indeseables de rebrotes
de la vegetación original y de semillas introducidas con los pastos. En terrenos
con larga tradición de cultivos y donde se realizaron prácticas diferentes de
control de invasoras, existirá un banco de semillas de éstas. Al crear
condiciones óptimas de crecimiento para la pastura también se favorece a las
invasoras, que por su mayor flexibilidad al medio/ambiente, tienden a dominar
si no son controladas adecuadamente.
El mal manejo de potreros es una causa principal de aparecimiento de
malezas. Muchos aspectos pueden considerarse pero dentro de los más
relevantes podemos mencionar: La no utilización de un período de descanso y
ocupación adecuado, el uso de una carga animal superior a la capacidad de
carga de la finca, un mal diseño de potreros y el sobrepastoreo en época seca
en donde la disponibilidad de pasto baja drásticamente. Al igual el mal drenaje
de los potreros y la deficiencia de nutrientes en el suelo, son factores que
también favorecen el incremento de malezas al reducir la capacidad
competitiva del pasto.

DAÑOS POR MALEZAS

En muchas condiciones, las malezas representan más del 50% de la


población vegetal de los potreros, causando un efecto drástico sobre

99
productividad, la persistencia y la sostenibilidad de los sistemas de producción
ganadera.
Las malezas no sólo son en su mayoría inaceptables por los animales,
sino también restan nutrientes, agua y luminosidad a la especie forrajera, lo
cual disminuye el rendimiento de las praderas y de los forrajes de corte.
Además, reducen la capacidad de carga y productividad de los sistemas de
pastoreo. Existen malezas espinosas que provocan heridas o lastimaduras a
nivel de ubre, lengua, prepucio y patas lo que permite el ingreso de algunos
organismos patógenos, además de provocar problemas de manejo; en el
ordeño por ejemplo. Algunas producen olores y sabores desagradables en la
leche, queso y crema y otras pueden producir problemas reproductivos,
toxicidad y hasta la muerte de los animales. Pueden presentar además efectos
alelopáticos por la cual algunas plantas invasoras, a través de la liberación de
compuestos químicos estimulan, inhiben o retardan la germinación o
crecimiento de otras especies. También se debe considerar que, las malezas
obligan a realizar actividades para su control, lo que incremento los costos de
producción del sistema.

PERÍODOS CRÍTICOS POR COMPETENCIA DE MALEZAS


Se refiere al lapso de tiempo en el cual un cultivo es más afectado por la
presencia de malezas. Por lo general, el mayor daño se da en los primeros días
de desarrollo del cultivo o durante su establecimiento. En especies de
establecimiento rápido como estrella, angleton y pangola, Este período crítico
puede comprender de 15 a 30 días y de 60 a 90 días en especies de
establecimiento lento, como leucena, kudzú y centrocema. Forrajeras de corte
como napier y caña pueden presentar condiciones críticas de los 45 a 60 días.
Mientras que en sorgo forrajero el período crítico es de 30 días.
En forrajes perennes ya establecidos, para el caso de los utilizados bajo
pastoreo el período más crítico se da al inicio de las lluvias, sobre todo cuando
sobre pastoreamos durante la época de verano, mientras en forrajes de corte,
durante los primeros30 días después de cada corte.

MÉTODOS DE CONTROL DE MALEZAS


Los métodos de control pueden agruparse de la manera siguiente:
 Cultural
 Mecánico
 Químico
 Integrado
 Biológico
Control cultural: son todas aquellas prácticas de manejo que favorecen el
vigor y persistencia del forraje y lo ayudan a combatir y predominar sobre la
maleza. Entre ellos tenemos:

 ajustar la carga animal a las condiciones del potrero,


 establecer rotaciones de ganado apropiadas al tipo de pasto,
 establecer potreros de pasturas adaptadas a las condiciones locales,
 sembrar leguminosas asociadas a gramíneas,
 utilizar semilla de forrajes y leguminosas libre de semillas de malezas,

100
 establecer prácticas para mejorar las condiciones del suelo como
drenaje, riego, encalado, fertilización, etc.
 cuarentenar el ganado (48 horas en corral) cuando provenga de potreros
con malezas asemilladas,
 hacer uso del fuego de forma racional en potreros con alta invasión de
malezas.

Control mecánico: es la utilización de fuerza mecánica del hombre o


maquinaria agrícola. Dentro de las prácticas más comunes tenemos: el chapeo
con machete, el arranque de especies arbustivas (con piocha), el corte en
anillo de especies arbustivas y arbóreas, el arranque a mano, uso de
motoguadaña, uso de chapiadora acoplada a tractor, etc.

Generalmente, pocas de las alternativas manuales de control


enunciadas logran destruir por completo las malezas o las semillas que se
encuentran en el suelo, por lo regular, representan un control de corto plazo,
por lo que debe complementarse con otras medidas a fin de incrementar de
manera satisfactoria el tiempo de control.

Control químico: es toda práctica que se basa en el uso de productos


capaces de debilitar o matar la maleza, los que se conocen con el nombre de
herbicidas.

Para tener éxito en el uso de herbicidas para el control de malezas, es


necesario considerar algunos factores.

1. Identidad de la maleza: es requisito el conocimiento y determinación de las


características de la maleza, para seleccionar el o los herbicidas que ejerzan
un mejor control y que su costo sea competitivo.

2.Época de aplicación: la mejor época es cuando la maleza se encuentra en


crecimiento activo, mejor sí al inicio de las lluvias o después de un corte o
chapeo, que es cuando, fisiológicamente, están más activas, menos vigorosas
y con menos reservas.

3. Hora de aplicación: la aplicación del químico debe realizarse en las primeras


horas de la mañana, donde la temperatura es relativamente baja, lo cual
reduce las pérdidas por volatilización, especialmente en el caso de usar
fórmulas ésteres. Por otra parte, a temperaturas altas y con el Sol intenso se
reduce la efectividad de herbicidas como consecuencia del cierre de estomas
de las hojas. Las lluvias posteriores a la aplicación afectan también la
efectividad por lo menos deben transcurrir 6 horas entre el momento de la
aspersión y el inicio de las lluvias, y bajo condiciones de posibles lluvias es
mejor utilizar formulaciones ésteres, por su más rápida absorción.

4. Dosificación: es indispensable aplicar las dosis del ingrediente activo


recomendada; pues, sí ésta es baja, el control no es efectivo, por lo tanto, hay
que hacer más aplicaciones y si la dosis es alta, el control puede ser efectivo
pero, los costos aumentan considerablemente.

101
5. Calibración del equipo: la calibración del equipo debe ir acorde a la dosis del
producto a utilizar. Para hacer la calibración debemos considerar los
porcentajes de invasión de malezas, si la aplicación será generalizada a todo la
superficie o se hará dirigida ha ciertas áreas invadidas.

En caso de aspersiones generalizadas, en que el área está totalmente


invadida por malezas, regularmente, se utilizan alrededor de 54 galones de
agua por hectárea, la cantidad de ingrediente activo a disolver será la
recomendada por la casa fabricante por unidad de superficie. Cuando las
aplicaciones son con bomba de mochila de cuatro galones el total de
bombadas será de 13.5 más la cantidad sugerida de herbicida por hectárea,
por lo que una estrategia de aplicación es entrenar al operario que a un paso
uniforme y a una presión constante cubra un área promedio de 740 m2. Otra
opción de aplicación es la que consiste en poner en la bomba de mochila una
cantidad específica de ingrediente activo, dosis que se obtiene en la casa
comercial, y no preocuparse tanto por el área de cobertura sino, más bien en
dejar a las malezas bien asperjadas, esta última opción es muy utilizadas, en
aspersiones dirigidas en donde las malezas están concentradas en
determinadas áreas.

6. Toxicidad: la mayoría de herbicidas comerciales que se recomiendan para el


control de malezas en potreros son de baja toxicidad para el ganado y para el
humano, sin embargo, es obligación tomar las medidas necesarias para la
aplicación de estos productos, entre ellas, las de usar equipo apropiado. En lo
que respecta al ganado, es conveniente evitar que ingrese a pastar antes de
dos o tres semanas después de la aplicación. Generalmente, la parte absorbida
del herbicida es descompuesta por la planta y su persistencia en la misma,
como producto original no dura más de dos semanas.

7. Costos del uso de herbicidas: puede aceptarse que el uso de herbicidas para
el control de malezas en potreros resulta relativamente caro, pero,
oportunamente utilizados y combinados con otros métodos constituye una
alternativa efectiva y con resultados económicos positivos a largo plazo.

Clasificación de herbicidas

Por el efecto que producen en diferentes plantas:

-Selectivos: para plantas de hoja ancha y para plantas de hoja angosta.


-No selectivos: matan toda clase de vegetación con la que tengan
contacto.

Por la forma que actúan en la planta:

-Sistémicos: son sustancias que al ser aplicadas al follaje son


absorbidas y traslocadas a través de los tejidos conductores a toda la
planta, produciendo trastornos fisiológicos que le provocan la muerte.
-De contacto: son aquellos que actúan directamente sobre el follaje

102
Según el momento de aplicación

- en presiembra,
- - en preemergencia,
- - en posemergencia.

Formas de aplicar herbicidas

 Tratamiento al follaje.
 Aplicación al tocón.
 Aplicación a la base de los tallos de plantas en pie.
 Aplicación a cortes en anillo, hechos en el tronco.
 Aplicación al suelo, alrededor de la planta.

Control biológico: es una forma ecológica y, habitualmente eficaz de luchar


contra las malas hierbas. En algunas ocasiones es, además, muy
contraproducente utilizar herbicidas, como es en el caso de superficies en
desnivel y sujetas a escorrentías, pues la vegetación que sostiene las tierras
con sus raíces, tras su eliminación dejará el terreno desnudo y a merced de la
erosión, con el riesgo que ello conlleva de desplazamientos o corrimientos del
terreno.

Algunos métodos de control biológico nacen de utilizar, simplemente, el


conocimiento sobre el funcionamiento de los ciclos biológicos, y en general, el
sentido común. Por ejemplo, resulta eficaz para reducir el crecimiento de
malezas en pastos de corte (caña de azúcar, napier y sorgo forrajero)
intercalar especies leguminosas como el maní forrajero, que por su capacidad
de cobertura reduce el desarrollo de especies indeseables y por el tipo de
crecimiento no compite con el cultivo. Además, fija Nitrógeno al suelo lo que
contribuye a reducir los costos por fertilización.

Control Integrado: en la mayoría de los casos, el control de malezas no es


exitoso, rentable ni conveniente, sino se integran todos los métodos de control
que permitan mantener potreros limpios con pastos bien establecidos. En la
actualidad es necesario impulsar este tipo de estrategias que no sólo garantiza
adecuados niveles de control a un menor precio sino, también, ayudan a
reducir el uso de productos químicos que de una u otro manera, tienen un
impacto negativo sobre los recursos naturales.

INSECTOS DAÑINOS EN PASTOS

El daño por insectos en los pastos es poco frecuente, sin embargo, es


necesario mantener cierta observancia para prevenir serios problemas. Dentro
de los principales insectos que causan daño podemos mencionar los que se
describen.

103
Chinche de los pastos ( Blissus leucopterus)

Los adultos y las ninfas se alimentan de la savia de los tallos inferiores y


raíces, principalmente. A la vez, también inyectan toxinas a los pastos por lo
que produce marchitez, desecación y muerte del follaje.

Para el control es importante procurar aumentar la densidad del pasto


así como la utilización de productos biológicos como Beauveria bassiana,
pueden aplicarse productos químicos sistémicos de efecto residual no muy
prolongado y dirigir las aplicaciones a las áreas que aparezcan quemadas.

Chinche salivosa o salivazo (Aeneolamia sp)

El insecto en su estado de ninfa se alimenta de la savia de las raíces y


tallos inferiores. El adulto se alimenta de la savia de las hojas, a la vez que
deposita toxinas provocando debilitamiento del pasto así como amarillamiento y
apariencia como si el pasto estuviera seco, hasta causar la muerte total.
Aparece con frecuencia bajo condiciones de alta precipitación, escasa
radiación solar y abundante biomasa acumulada en los potreros. El indicativo
de presencia de salivaso es la existencia de sustancia con apariencia de saliva
o espuma en la base de los tallos.

Entre las prácticas para controlar la población de salivazo se mencionan


la apropiada rotación de potreros y la aplicación de productos, ya sean
biológicos o químicos, entre el primer grupo tenemos el uso de hogos de los
géneros Metarrizium y Fusarium y para el segundo grupo se recomienda usar
productos sistémicos de baja toxicidad.

Falso medidor (Mocis repanda

Las larvas se alimentan de las hojas del pasto dejando solamente los
tallos y las nervaduras fibrosas.

Para el control se recomiendan pastoreos inmediatos, con ello el ganado


se come el forraje dejando sin alimento disponible a la plaga y además por
pisoteo resulta un buen porcentaje de larvas dañadas. También pueden usarse
productos biológicos como Bacillus thurigiensis, Beauveria bassiana y, sí el
caso lo amerita, utilizar insecticidas de contacto.

Gallina ciega (Phyllophaga spp)

Daños: durante el estado de larva es cuando provoca los daños ya que se


alimentan de las raíces de las plantas provocando la muerte del forraje.

En zonas problemáticas con esta plaga se ha utilizado el trampeo del


insecto durante su estado adulto (ronron) y en el caso del estado larval, se
pueden utilizar insecticidas residuales al suelo.

104
UNIDAD X

CONSERVACION DE FORRAJES

Objetivos:
Al finalizar la unidad, el estudiante estará en capacidad de:

 Describir los diferentes métodos de conservación de forrajes.


 Diseñar y ejecutar planes de alimentación de ganado a través
de la implementación de técnicas de conservación de forrajes.

Una de las limitantes de la producción ganadera en nuestro país es la falta de


alimento en cantidad y calidad durante la época seca, lo que hace necesario
implementar alternativas de alimentación que garanticen una adecuada
nutrición del ganado en ese período de escasez de forrajes. Existen diferentes
alternativas, dentro de las cuales podemos mencionar: el uso de forrajes de
corte y la conservación de forrajes a través de procesos de henificación y
ensilaje.
Para que la conservación de forrajes cumpla con todos sus propósitos, es
importante contar con información que permita medir la cantidad de alimento
que se deba almacenar; por lo tanto debe contarse con información sobre el
comportamiento de la producción de pastos (disponibilidad) a lo largo del año,
lo que nos permitirá establecer en que momento iniciará la crisis de alimento y
que cantidad se requieren para solventarla.
Para determinar la cantidad de forraje que debe conservarse es necesario
conocer el inventario ganadero de la finca y sus diferentes categorías, el
período de alimentación suplementaria y la cantidad de alimento a suministrar
por animal por día. Esa determinación deberá considerar tanto el requerimiento
de materia seca, como el aporte de nutrimentos, para llegar a satisfacer los
requerimientos nutricionales de los animales. Una vez determinada la cantidad
de alimento conservado requerido, es posible cuantificar el área que deberá
establecerse, así mismo tomar decisiones sobre la especie forrajera a sembrar
y con base a ello; definir las prácticas agrícolas para el cultivo, las necesidades
de insumo, mano de obra y capital ineludible.
EL ENSILAJE
El ensilaje es un método de conservación de forrajes en estado fresco que
mantiene a los forrajes en buen estado de humedad y pérdidas mínimas en su
valor nutritivo, a través de un proceso de fermentación anaeróbico que produce
un grado de acidez que inhibe la acción de cualquier otro microorganismo.
Existen a demás otros términos que por estar relacionados es necesaria su
definición: El ensilado, que se refiere al forraje o alimento conservado
resultante de haberlo expuesto al proceso de ensilaje y silo es la estructura
física donde se colocan los forrajes para ser conservados a través del proceso
del ensilaje.

105
Ventajas que se obtienen utilizando ensilaje

1. Se mantiene bien conservado el forraje por períodos prolongados de


tiempo sin perder su valor nutricional.
2. El alimento que se obtiene mediante el ensilaje es de mayor calidad que
el de otros métodos de conservación
3. Se tiene menos rechazo por el animal.
4. Se elimina en parte la utilización de alimentos complementarios,
especialmente alimentos concentrados ricos en proteínas.
5. La planta a ensilar se puede cosechar cuando está en su máxima
producción y calidad nutritiva.
6. Es un alimento muy apetecido por el ganado.
7. Podemos disponer de alimento en poco tiempo después de haberse
ensilado.
8. Puede utilizarse cuando se desee sin importar el tiempo transcurrido
después de haberse ensilado.
9. Puede desarrollarse el proceso aún en condiciones desfavorables, lo
que no es posible con el proceso de henificación.

Desventajas del proceso de ensilaje

1. Requiere de inversión en maquinaria, equipo e instalaciones.


2. demanda mano de obra en un período muy corto de tiempo.
3. Al productor no le resulta atractivo por que requiere mayor dedicación e
inversión.
4. La pérdida por descomposición puede ser alta si la cosecha no es
almacenada propiamente.

Principios del proceso de ensilaje

El principal principio que rige este proceso es la creación de un ambiente


anaeróbico esterilizado, donde no se puede producir alguna actividad de
microorganismos que conduzca a la degradación o perdida del material
almacenado.
El ambiente anaeróbico se consigue compactando el forraje para eliminar el
oxigeno del ambiente interno y efectuando un buen sellado del silo.
Después que el material esté en el silo, empacado, compactado y cubierto, el
poco oxígeno atrapado en la masa es agotado rápidamente. Una vez que el
oxígeno es agotado, las bacterias anaeróbicas se incrementan rápidamente y
convierten los azúcares solubles disponibles en ácido láctico, provocando una
baja en el pH. Una vez que el pH llegue de 4.2 a 3.5, el ensilaje se considera
estable, y se puede preservar por varios años si se mantiene sin aire.
Algunas experiencias locales han permitido establecer que un ensilado puede
conservarse por un periodo de 3 a 5 años; sin embargo existe literatura que
afirma que este período puede incrementarse hasta 20 años.

106
Si se desarrolla un manejo apropiado del forraje durante el proceso, así como
la utilización de materiales con características adecuadas para ser ensilados,
obtendremos procesos bioquímicos regulados a través de una buena
fermentación, lo que permitirá obtener un buen ensilado; el cual deberá
presentar las siguientes características: tener un porcentaje de materia seca de
33 a 35 %, un pH de 4.2 o menor, un contenido de ácido butírico menor a 0.1%
de la materia seca y el nitrógeno amoniacal menor a 9% del nitrógeno total. El
contenido de ácido láctico puede variar de 30 a 130 gr/kg de materia seca, el
contenido de ácido acético menor a 25 gr/kg de materia seca y cantidades
trazas de ácido propíonico.

Fases de fermentación del ensilaje

Primera fase: La primera etapa da inicio inmediatamente después de cortado y


almacenado el material, y se caracteriza por producirse: disminución de
oxígeno (anerobiosis), incremento en la producción de C0 2, incremento en la
producción de líquidos e incremento de la temperatura en el interior del silo.
Cuando se procede al ensilaje el forraje continúa respirando, los hiodratos de
carbono de la planta, en presencia de oxigeno generan C0 2, H20 y calor,
durante ese momento las enzimas de la planta siguen actuando y se produce
ácido carbónico y alcohol, también pueden producirse ácido málico y cítrico.
Los líquidos que se producen durante esta fase fluyen hacia el fondo del silo.

Segunda fase: Comienza con la activación de los procesos de fermentación a


través de la acción de bacterias del tipo coliformes aeróbicas facultativas que
utilizan azúcares como sustrato, para producir ácido acético y C02; y proteínas
como sustrato para producir NH3 y ácidos grasos.
La producción de ácido acético provoca un incremento en la acidificación del
ensilado; y estos microorganismos tienen su punto crítico de crecimiento por
debajo de pH 4,2, lo que hace que la fase sea corta y dure al rededor de 2
días. La temperatura deseable en esta etapa tiene que variar de 32 a 50 grados
centígrados, pues con ello se estimula la actividad de bacterias lactogénicas.

Tercera fase: Para que se inicie esta fase es necesario que se den dos
condiciones fundamentales: a) que el O2 haya sido consumido completamente
(anaerobiosis completa) y b) que haya un elevado número de carbohidratos
fermentables. Cuando estas dos condiciones se cumplen comenzará la
actuación de un grupo de microorganismos responsables de la transformación
de los hidratos de carbono en ácido láctico. Estos microorganismos son los
Lactobacillus, Bacillus subtilis y Bacillus fluorescen, microorganismos
anaerobios estrictos.
Las primeras tres fases deben estarse completando en los primeros cuatro días
de sellado del silo, momento en que el pH deberá estar llegando a 4.2. Esto es
importante que suceda de manera rápida, pues de lo contrario se pueden
desarrollar microorganismos que descompongan la materia orgánica, como los
Clostidium, que atacan las proteínas y otros componentes celulares y producen
ácido butírico, que es muy indeseable.
Cuarta fase: Esta etapa se caracteriza por la producción abundante de ácido
láctico, para que de inicio la temperatura debe situarse entre 35 y 50 grados

107
centígrados y que exista disponibilidad de suficientes azúcares, lo que llevará
el pH de 4.2 hasta un mínimo de 3.5. En ese momento cesan las
fermentaciones, el ácido láctico actúa como un esterilizador natural por lo que
no permite la posibilidad de desarrollo de cualquier tipo de microorganismo,
como consecuencia de ello el silo se estabiliza y se produce una conservación
del forraje sin pérdida de principios nutritivos.
Las temperaturas ideales para máxima actividad lactogénica están entre 48 a
52 grados centígrados, así dadas las condiciones el proceso concluirá en 21
días, de lo contrario se prolongará un poco, lo que genera un incremento en
las pérdidas.

Quinta fase: Sí por alguna razón no se formó suficiente cantidad de ácido


láctico (del 1.5 al 3% de la materia seca), y el pH no llegó al nivel adecuado
en la fase anterior, comenzará la producción de ácido butírico y las proteínas
se pueden degradar, trayendo como consecuencia que el forraje se pierda en
exceso o totalmente.
El ácido butírico es menos acidificante que el ácido láctico, por lo que el pH no
baja tanto; por otra parte, la actividad proteolítica de los Clostridium provoca la
formación de amoniaco, lo que eleva también el pH. La elevación del pH
producida por la acción de los Clostridium va a permitir el desarrollo de una
serie de bacterias tipo Putrefacciens y Proteus, que degradan las proteínas y
aminoácidos con aparición de sustancias pútridas. En este punto se hace
irreversible el daño al proceso de ensilaje.
Para mayor comprensión un esquema de las cinco fases de fermentación del
ensilaje puede verse en la figura 2.

108
FASE 1
RESPIRACIÓN CELULAR FASE 5
PRODUCCIÓN DE CO:2
PRODUCCIÓN DE CALOR FASE 4 DEPENDE DE LA FASE 4; SI SE
FASE 2 FORMACIÓN DE ÁCIDO LÁCTICO FORMÓ SUFICIENTE ÁCIDO
PRODUCCIÓN DE LÁCTICO EL ENSILAJE PERMANECE
ÁCIDO ACETÍCO CONSTANTE.
FASE 3
COMIENZA LA FORMACIÓN DE SI SE FORMÓ UNA CANTIDAD
ÁCIDO LÁCTICO INSUFICIENTE DE ÁCIDO,
COMIENZA LA PRODUCCIÓN DE
ÁCIDO BUTÍRICO.

32-50° C 30° C LA PROTEÍNA SE PUEDE DEGRADAR


Y EL MATERIAL QUE SE PIERDE
20° C CAMBIO DE TEMPERATURA PUEDE SER EXCESIVO.

6.0 CAMBIO DE pH

4,2 4,0 3,5


3,8
BACTERIAS BACTERIAS
DE ÁCIDO ACÉTICO DE ÁCIDO LÁCTICO
TASA RELATIVA DE PÉRDIDAS POR
FILTRACIONES.

| | | | | | |
1 2 3 4 7 12 20
(Edad del ensilaje en días)
Figura 2. Esquema de las cinco fases de fermentación del ensilaje
Fuente: Gutiérrez, 1996.

109
Características del forraje que favorecen la formación de ácido láctico.

Un material para ser ensilado debe contener un grado óptimo de madurez, con
una máxima concentración de carbohidratos solubles y su contenido de materia
seca entre 30 y 40%. Éste grado de madurez se alcanza en maíz y sorgo
cuando los granos se encuentran en estado lechoso masoso; en napier,
alrededor de las 8 y 10 semanas y en algunos pastos como angletón, estrella y
pangola entre 5 a 7 semanas de edad; debe recordarse que por lo general el
contenido de carbohidratos solubles en la planta se mantiene en incremento
hasta la floración para luego descender con la formación y desarrollo del grano.
El contenido de humedad para el caso de maíz y sorgo al cortarse en el estado
de madurez mencionado estará entre los rangos indicados, mientras que para
el caso de algunos otros pastos como es el del napier deberá ser sometido a
un presecado por un período de 3 a 4 horas en un día soleado, hasta bajar el
contenido de humedad entre un 60 y 70%. El contenido de humedad
puede establecerse de manera sencilla a nivel de campo, de la siguiente
manera: tome un puñado de forraje picado entre las manos y comprímalo, sí
tiende a mantener su forma y hay escurrimiento de agua es por que su
contenido de humedad es superior al 60%, sí el forraje se expande lentamente
y no hay humedad visible el contenido de humedad estará entre 60 y 70%,
mientras que si el forraje se expande y se deshace el puñado de forraje de
manera rápida el contenido de humedad es menor al 60%.

El picado del forraje es un paso muy importante para conseguir un buen


ensilado, ya que la deficiencia en esta práctica, ha sido la causa de que
muchos ensilajes no sean de la calidad deseada. Este se deberá hacer de tal
manera que se obtengan trozos de 1 a 4 centímetros de longitud, con el fin de
lograr una buena compactación del forraje y así desalojar todo el aire posible
contenido entre sus partes. También permitirá la liberación de carbohidratos
fácilmente fermentables, de proteínas y vitaminas indispensable para el
crecimiento de bacterias lactogénicas. Otro efecto del picado del material es
sobre el volumen que ocupa el forraje en el silo.

Uso de Aditivos

Es una técnica necesaria para aquellos productos que no reúnen las


condiciones ideales de ensilaje. Diferentes tipos de aditivos pueden ser
utilizados para acelerar el proceso. Materiales como melaza, pulpa de cítricos y
granos molidos, proveen una fuente de azúcares solubles que la bacteria usa
para elaborar el ácido láctico. Si gramíneas o leguminosas se ensilan a niveles
de humedad superiores del 70%, estos materiales pueden ser agregados para
asegurar que el nivel de azúcares solubles sea suficientemente alto para llevar
el proceso a su terminación. Ensilajes de maíz y de sorgo contienen suficiente
cantidad de azúcares solubles y normalmente no requieren aditivos siempre
que sean ensilados en estado de madurez indicado anteriormente. Sí un forraje
está muy sazón, su contenido de materia seca es superior a 40% y el contenido
de carbohidratos es bajo, la adición de melaza resulta conveniente; en otra
situación en la cual el forraje presenta bajo nivel de nitrógeno y ello pueda

110
limitar el crecimiento bacteriano, agregar una fuente de nitrógeno resulta
beneficioso.

Lo aditivos por la función que realizan dentro del proceso de ensilaje, pueden
dividirse en tres grupos: a) los estimulantes de la fermentación, b) los
inhibidores de la actividad microbiana y c) los que mejoran el valor nutricional
de ensilado.

Dentro del grupo de los estimulantes de la fermentación se encuentran


principalmente, la melaza, los granos molidos y cultivos de microorganismos. El
más utilizado en nuestro medio es la melaza cuya función es la de proveer una
fuente de carbohidratos fermentables y de incrementar la humedad en forrajes
con alto porcentaje de materia seca. El uso de este aditivo en forrajes que
utilizados en estado de madurez conveniente presentan niveles adecuados
de carbohidratos y que contienen un porcentaje de humedad entre 60 y 70,
no se justifica ya que no se tienen efectos significativos en cuanto a la calidad
del ensilado.

La cantidad de melaza a utilizar está en función de las condiciones del forraje,


la adición debe llevarse hasta que este alcance entre un 10 a 14% de
carbohidratos solubles en base a materia seca; en la práctica se han
encontrado resultados satisfactorios al agregar 25 a 30 kg de melaza/t de
forraje fresco. Para leguminosas algunos recomiendan de 40 a 55 kg/t. La
melaza agregada debe ir mezclada con agua a proporciones de 1: 1 ó bien de
1: 2, lo que dependerá del porcentaje de materia seca del forraje.

En el caso de que el forraje tenga mucha humedad, la utilización de granos


molidos puede resultar la mejor opción, siempre que quede bien esparcido
sobre todo el forraje. La cantidad a utilizar puede oscilar entre 25 y 40 kg/t de
forraje fresco.

Los inhibidores de actividad microbiana, también llamados acidificantes, son


productos que tratan de bajar el pH a las condiciones de actividad de las
bacterias lácticas y bloquear fermentaciones indeseables. Dentro de estos
están los ácidos inorgánicos: como el fosfórico y la mezcla virtanen, que está
integrada por una solución de ácidos clorhídrico y sulfúrico (SO 4 H2 + ClH) y los
ácidos orgánicos como el fórmico, acético y propiónico.
Los productos que mejoran el valor nutritivo del ensilado en términos de
proteína cruda son los que agregan nitrógeno no proteico al momento de
ensilar así mismo ayudan a reducir las pérdidas de materia seca. El mas
utilizado es la urea la cual deberá adicionarse a razón de 5 kg/t de forraje
verde, diluida en agua en proporción de acuerdo al contenido de humedad del
forraje.

111
Pérdidas en el proceso de ensilaje

Las pérdidas ocurridas durante las oxidaciones en la fase de respiración se dan


fundamentalmente en la parte superior del ensilado, y algunos reportes señalan
valores entre un 3 al 15% de la materia seca.
Cuando el forraje no está bien apisonado, la cantidad de oxígeno que hay en el
interior del silo será mayor. Así mismo, cuando el cierre del silo no es
completamente hermético, se produce una continua entrada de oxígeno.
Otras pérdidas están representadas por la cantidad de afluentes producidos,
normalmente pueden encontrarse valores desde 0 al 13%. La producción de
efluentes además de estar en función de la humedad inicial del forraje,
depende del grado de fraccionamiento del mismo, del grado de compactación
aplicado y de la temperatura alcanzada durante la fermentación.
Un litro de efluentes produce una reducción de hasta 60 gr de M.S. en forrajes
con contenido inicial inferior al 22% de M.S.
Las pérdidas por respiración y por efluentes durante el proceso de ensilaje son
consideradas normales y difíciles de evitar, sin embargo hay otras pérdidas en
las cuales el hombre puede ejercer un mejor control por lo que pueden
considerarse como evitables. Ejemplo de éstas podemos mencionar el
desperdicio de material que se da en el momento del corte y acarreo del
material que varía desde el 2 al 10% y las pérdidas ocasionadas por hongos en
la parte interior del silo a consecuencia del aire dejado por una mala
compactación o un mal sellado, estás últimas están muy relacionadas con el
tipo de silo que utilicemos y pueden variar de 2 a 15%.

Descripción del proceso de ensilaje

El proceso incluye diversas labores entre las que están: corte, acarreo, picado
del forraje, llenado del silo, compactación del forraje, uso de aditivos cuando es
necesario y sellado del silo.
El corte del forraje puede realizarse a mano o bien utilizando cosechadoras,
cuando se hace a mano el proceso es lento y demanda mas mano de obra. Las
cosechadoras facilitan el proceso desarrollándolo mas rápido ya que
simultáneamente cortan, pican y cargan el forraje a un carretón; pero
generalmente son equipos más caros que requieren de una mayor inversión.
Cuando se labora de forma manual es conveniente ordenar el forraje en los
carretones y de la misma manera amontonarse cerca de la picadora
estacionaria, que deberá estar cercana al silo. De esta manera se facilitará el
proceso de picado y la distribución del forraje ya que la descarga de forraje
picado se hace directamente dentro del silo.
El llenado del silo debe realizarse simultáneamente a la compactación. Debe
irse compactando capas de 30 hasta 75 cm. Máximo de alto, sí el caso lo
amerita sobre esas capas deberá incorporarse el aditivo correspondiente. Debe
tenerse especial cuidado en compactar mejor donde el forraje hace contacto
con las paredes y más en las esquinas del silo. La compactación puede
realizarse caminando sobre el material, usando compactadores portátiles,
toneles llenos de agua o bien con el peso de vehículos y tractores.

112
Es recomendable en el caso de no tener experiencia, controlar diariamente la
temperatura en horas de la mañana, antes de reiniciar el llenado; se mide en
cinco diferentes puntos del silo a una profundidad de 50 cm. Si la temperatura
es mayor que la recomendada (> de 40oC), se debe reducir el compactado, sí
la temperatura es muy baja (< de 20oC), deberá incrementarse el compactado.

La rapidez de llenado está asociada con el tiempo que el material cortado


tendrá contando con el oxígeno, por lo que reduciendo el tiempo de llenado, se
minimizarán las probabilidades de pérdidas por respiración y calentamiento. En
este sentido, movilizar de 75 a 100 t/día de forraje es conveniente para silos
pequeños, pero cuando se trate de silos de gran capacidad deberá procurarse
almacenar al menos 150 a 200 t/día. Por lo anterior realizar el proceso de
ensilaje cortando y acarreando a mano y picando con picadora estacionaria no
es la mejor opción.

El sellado es el último paso y muy importante para obtener un buen ensilado;


este debe ser hermético y se conseguirá utilizando polietileno en la parte
superior del silo. Posteriormente se distribuye sobre el nylon una capa de 20
cm. de forraje entero y sobre éste una capa de tierra de espesor de 20 cm.
Esto con el propósito de ejercer presión y reducir la infiltración de agua, lo que
ayudará a minimizar las pérdidas. En el caso de contar con silos techados no
es necesario utilizar tierra.
Otros aspectos importantes que influyen para el éxito en la preparación de un
ensilado son las instalaciones y las condiciones climáticas al ensilar.

Después del sellado, transcurridos 21 días, sí el proceso fue realizado de forma


correcta, el ensilado estará listo para ser utilizado, regularmente en la práctica
se deja un poco más de tiempo para dar inicio a su uso. Deberá tenerse
cuidado durante el proceso de apertura y vaciado del silo, con la finalidad de
minimizar pérdidas de forraje ya conservado. En el caso de silos de trinchera,
bunker y superficiales tiene que destaparse en uno de los extremos y el
vaciado deberá hacerse en cortes de secciones completas, después de sacar
el corte diario debe volverse a tapar con el polietileno a fin de no permitir el
contacto del ensilado con el aire por un período mayor de 24 horas.

Para determinar el corte diario de la sección transversal del material ensilado,


es necesario que al diseñar el silo, el cálculo de la sección se haga en función
de la demanda diaria de ensilado que se tenga en la finca durante el período de
escasez de forraje. En los tipos de silos mencionados anteriormente el corte
transversal mínimo apropiado es de 20 cm.

113
Tipos de silos

Existen silos aéreos y subterráneos de forma vertical y horizontal, este último


comúnmente llamado silo de trinchera, es el más recomendado debido a que
se facilita el llenado y la utilización del ensilado a sí también son de menor
costo y fáciles de construir (ver figura 3).

El silo de trinchera subterráneo puede ser de paredes revestidas o no. En el


segundo caso es necesario recubrir las paredes y el fondo del silo con
polietileno, para evitar el contacto directo de gran parte del forraje con el suelo;
esto ayudará ha reducir el porcentaje de pérdidas. Con el propósito de evacuar
efluentes producidos es conveniente que el piso o el fondo del silo tenga una
pendiente hacia el centro de la trinchera en corte transversal y otra, hacia un
extremo del silo, las que pueden ser de 0.5 a 1.0% de pendiente. También
resulta ventajoso construir un drenaje en medio y por todo lo largo del silo.

Los taludes de las paredes de este tipo de silos pueden variar de 1:1 hasta 1:5,
dependiendo de la textura del suelo y sí están o no revestidos. En suelos
arenosos debe ser de 1:1, en suelos arcillosos y en silos revestidos, pueden
ser de 1:5 y en suelos francos los taludes pueden ser de 1:4.

Los silos cilíndricos pueden ser tipo fosa o tipo torre, permiten obtener un buen
ensilado pero su costo es elevado, así también el proceso de llenado y vaciado
del silo se dificultan por lo que no son muy utilizados en nuestro medio.

El silo superficial o de pastel en el cual no se invierte en ninguna estructura,


sino únicamente en polietileno para taparlo, debe de elaborarse en un suelo
compactado mejor sí con un poco de pendiente, sobre el que se coloca una
lámina de plástico, encima de ella se sitúa el forraje compactado y
posteriormente se cubre con otra lámina de plástico. Ambas láminas deberán
tener la suficiente holgura para poder unirse. El conjunto se cubre con una
capa de paja y otra de tierra, por encima y por los lados. Una pequeña zanja
excavada alrededor impedirá estancamientos de agua durante las lluvias.

Por último podemos mencionar los silos al vació, es una técnica cada vez más
difundida que consiste en colocar el forraje en unas grandes bolsas o láminas
de plástico que se cierran herméticamente. Su principal ventaja es que no
necesitan inversiones costosas en construcción y permiten ir abriendo cada
paca en el momento de su utilización. Las pérdidas son menores. El principal
inconveniente es que no se tiene en cuenta la salida de efluentes y el riesgo de
que puedan ser mordidas por ratas, pájaros u otros animales.

114
Silo de trinchera subterráneo Silo tipo bunker

Silo superficial en bolsa de polietileno Silo superficial tipo pastel

Silo cilíndrico aéreo Silo cilíndrico subterráneo

Figura 3. Tipos de silos Batería de silos aéreos

115
Cálculo de las dimensiones de un silo de trinchera
Este cálculo debe estar relacionado con el plan general de alimentación de la
finca y con el comportamiento de la disponibilidad de materia seca en los
potreros durante todo el año, es decir debe estar bien definido cuando la
producción de pasto satisface los requerimientos totales de materia seca de los
animales y cuando hay limitantes o déficit en la productividad lo que dificulta
llenar dichos requerimientos; generalmente en nuestro medio la mayor
demanda de forraje conservado se da en los meses de época seca. La
información anterior servirá de base para determinar el período de tiempo en el
cual el ensilado será parte de la ración diaria así como en que proporción.
Otra información que debemos tener disponible es sobre el número de
animales que van alimentarse, debiendo tener cuantificado su peso vivo por
categorías y sus consumos de materia seca, a fin de estimar el consumo diario
de ensilado.

Es necesario recordar que los consumos de ensilado pueden variar a


consecuencia de algunos factores, entre los cuales se mencionan los
siguientes: la especie de planta; generalmente se encuentran mayores
consumos con maíz que con cualquier otra planta, la calidad del material
ensilado; contenido de materia seca adecuado, mayor contenido de PC y
digestibilidad mayor consumo, el grado de acidez del ensilado; entre mayor,
menos consumo, entre otros.
Los consumos en ensilado de maíz pueden oscilar de 1.8 a 2.5 kg de MS/100
de peso vivo por animal por día mientras que en otros ensilados, como por
ejemplo napier y sorgo forrajero, se encuentran valores que varían de 1.5 a 2.
A continuación encontrará una breve descripción de cómo determinar las
dimensiones de un silo y el área de forraje necesaria para llenarlo.
Es el caso de una finca ubicada en la costa sur de Guatemala en la cual la
disponibilidad de pasto en sus potreros baja considerablemente en seis meses
de época seca, (de noviembre a abril). Durante los primeros 3 meses de
escasez de alimento la finca utiliza sus Potreros bajo pastoreo restringido y
tiene un faltante en alimento, del 60 por ciento; el cual es cubierto con un área
de forraje de corte (sorgo forrajero). En los últimos tres meses de crisis de
alimento, la finca cubrirá los requerimientos de materia seca con ensilado de
maíz. El inventario ganadero de la finca está constituido de la siguiente
manera: 30 vacas con peso promedio de 390 kg, 5 novillas mayores de 3 años
de 350 kg, 10 novillas de 2 a 3 años de 300 Kg, 11 novillos de 1 a 2 años de
250 kg, 20 terneros de 120 kg y un toro de 595 kg. Los consumos de materia
seca considerados por animal por día son: animales adultos (mayores de 2
años) 2.1% del peso vivo, novillos de 1 a 2 años 1.8% y terneros 0.6%. La
textura donde se construirá el silo de trinchera es de textura franca arcillosa,
por lo que deberá usarse un talud de 1:4.

Preguntas a responder:
a) dimensiones del silo de trinchera.
b) Área de maíz a establecerse para llenar el silo, asumiendo un
rendimiento de forraje verde/ha de 48 toneladas, con un 35% de
materia seca y un porcentaje de perdidas en el proceso de
ensilaje de 10%.

116
Primer paso: calcular pesos vivos totales por categoría y el consumo de
materia seca de ensilado por día.

peso vivo total kg consumo materia seca (ensilado) kg

30 vacas x 390 kg= 11700 x 2.1% = 245.70


5 nov.> 3 x 350 kg= 1750 x 2.1% = 36.75
10 nov 2-3 x 300 kg= 3000 x 2.1% = 63.00
11 nov 1-2 x 250 kg= 2700 x 1.8% = 49.50
24 terneros x 100 kg= 2400 x 0.6% = 14.40
1 toro x 595 kg= 595 x 2.1%= 12.50
Requerimiento total de materia seca por día 421.85 kg

Segundo Paso: calculo del requerimiento de materia seca incluyendo perdidas


en el proceso de ensilaje.

Por lo tanto 421.85 = 468.72 kg de MS/día


0.90

Tercer paso: transformar el peso de materia seca a peso de ensilado fresco.

468.72 kg de MS/0.35 = 1339.2 kg de ensilado por día.

Cuarto paso: transformación de pesos a volúmenes. El factor de conversión


puede variar de 1 m3 de ensilado contiene de 600 a 700 kg de
ensilado, dependiendo del grado de compactación y la densidad
del material. Para el ejemplo se utilizará 1 m 3 = 600 kg.

Por lo tanto 1339.2 = 2.23 m3/día


600
Quinto paso: transformar el volumen requerido/día a dimensiones de la sección
del silo de trinchera.
Formula del volumen
del corte a realizar/día = (B+b) x h x l
2

B = ancho de la base mayor


b = ancho de la base menor
h = profundidad de la trinchera (ò altura)
l = ancho del corte diario.

Ancho promedio del silo de trinchera (APST) = B+b


2

Sexto paso: Reemplazo de términos en la fórmula.


Volumen = APST x h x l

117
APST = volumen
hxl
El volumen encontrado en el presente problema es 2.23 m 3/día; el ancho de
corte diario se utilizará el valor mínimo ( l )= 0.20, la profundidad de la trinchera
(h) puede estar entre 1 a 3.5 m. Las bases mayor (B) y menor (b), dependerá
del talud que tenga que usarse y de las otras dimensiones.
Nota: algunos requisitos que se tienen que cumplir en diseños de silos de
trinchera son los siguientes:
 Que la relación ancho: profundidad no se salga de los valores 1.5 a
2.5:1, esto con la finalidad que se mantenga la forma rectangular.
 La profundidad máxima recomendable en silo de trinchera es de 3.5m.
 Los taludes de las paredes deben estar conforme a la textura del suelo y
si está o no revestido.
Usted observa que con la finalidad de cumplir con la relación ancho:
profundidad tenemos que ir variando el dato de profundidad, hasta que
encontremos el valor adecuado.

Primer calculo:
APST = Volumen/(h x l)
= 2.23 m3/ (1.25 m x 0.20 m) = 8.92 m.
El primer cálculo se descarta, pues, 8.92m/1.25 = 7. (es decir se tiene una
relación ancho: profundidad 7:1, superior a lo requerido).
Segundo cálculo:
APST = 2.23 m3/ (2.50m x 0.20 m) = 4.46 m.
El segundo cálculo se acepta, pues, 4.46m/2.5 = 1.78 (es decir se tiene una
relación ancho: profundidad 1.78:1, la cual cumple con los requisitos).
Séptimo paso: Determinar las bases B y b cumpliendo con los requisitos de
talud recomendado, que para este caso es de 4:1.
Entonces sí en 4 m. de profundidad hay 1 m. de desplazamiento horizontal, en
2.5 m. de profundidad, cuanto será el desplazamiento horizontal.
B

1 m.
1

1 m. 5

b
Talud 1:1
Talud 5:1

En suelo arenoso
En suelo arcilloso

Figura 4. Diagrama que muestra como debe ser un talud en un


silo tipo trinchera.

118
2.5 x 1 = 0.625
4

B= APST + 0.625
B= 4.46 - 0.625= 5.08 m

b= APST - 0.625
b= 4.46 - 0.625 = 3.84 m

Octavo paso: Determinar el largo del silo (L)

L = Ancho del corte diario x número de días de alimentación


L = 0.20 m x 90 días = 18 m.

Primera respuesta: las dimensiones del silo son las siguientes:


B = 5.08 m
b= 3.84 m
h= 2.50 m
L = 18.00 m

Para responder la segunda pregunta, se procede como sigue:

Volumen del silo = 5.08 + 3.84 x 2.5 x 18 = 202.7 m3


2
Entonces como se sabe que un 1 m3 es igual a 600 kg de ensilado, en 202.7
m3, en el silo van a caber 120,420 kg. ( que es igual a decir 120.42 t).

Como se tiene un rendimiento de 48 t/ha, entonces el área a establecer será:

120.42 t = 2.51 Has.


48 t/ha
El Heno

Heno es el producto resultante de la deshidratación natural del forraje a un


nivel de humedad generalmente inferior al 22%. La conservación del producto,
depende en impedir que procesos biológicos tales como enmohecimiento y
fermentación tengan lugar.
Los objetivos del proceso de henificación son bajar el contenido de agua en el
pasto recién cortado, sin afectar la coloración del forraje, ni producir pérdidas
de nutrimentos y hojas.

Factores que afectan la pérdida de nutrimentos


El corte, el secado a campo, la respiración y la actividad microbiana así como
los efectos mecánicos influyen en la composición final del producto a
conservar.

La respiración es uno de los factores ignorados y que influyen directamente en


la calidad final del producto a conservar. El proceso de respiración en un tejido

119
en proceso de muerte, lleva consigo la pérdida de azúcares e hidrólisis de las
proteínas. Este proceso, no reduce directamente la digestibilidad, pero si
influye en una efectiva conservación del forraje y en la eficiencia del uso de los
nutrientes en el rúmen.
La respiración es inhibida fundamentalmente, por una rápida deshidratación.
Condiciones adversas durante el secado pueden llegar a formar valores altos
de nitrógeno no-proteico (NNP) y pérdida de azúcares.
El efecto de los hongos en el heno es muy variado. Reduce el valor nutritivo y
palatabilidad. Cuando la temperatura llega a valores altos induce reacciones no
enzimáticas que provocan pérdida de carbohidratos y proteína.
La destrucción de las vitaminas se da como consecuencia de la acción solar
directa, por lo cuál entre mayor sea el periodo de exposición, mayores serán la
perdidas, aunque no debemos olvidar que la radiación solar puede incrementar
el contenido de vitamina D. El color verde de un heno está íntimamente
relacionado con su contenido de vitamina A o carotenos.

Para preparar heno de buena calidad y obtener un alto rendimiento, es


necesario cortar y secar el cultivo a tiempo óptimo: la alfalfa es el forraje que se
adapta más a este proceso de conservación seguido de especies de pastoreo
(estrella y jaragua), la avena forrajera y el sorgo. Para alfalfa el momento ideal
de corte es al 10% de floración del cultivo, para avena cuando el grano esta en
estado pastoso, el sorgo cuando la planta esta en prefloración o un máximo de
50 por ciento de floración y en especies de pastoreo de 40 a 60 días de
descanso o edad de rebrote. Para el caso de especies de pastoreo en las
áreas asignadas para elaboración de heno es conveniente hacer un pastoreo
intenso o un corte de uniformización a fin de evitar residuos fibrosos altos y
para que el forraje que deba cortarse sea de una calidad uniforme.

El proceso de henificación es sencillo y se realiza como sigue:

1. Corte del Forraje: puede ser manual o usando una cegadora o maquinaria.
2. Secado Natural: Se aprovecha la luz solar, y el forraje se debe de extender
de forma uniforme y a una densidad regulada, la planta no debe perder el color
por acción del sol; máximo tres días de secado.
3. Hilerar o amontar el forraje secado: esto se hace manualmente o con
maquinaria henificadora de preferencia en la mañana. Tiene un efecto
benéfico, evitando en alto grado la destrucción de las vitaminas y reduciendo la
transformación de las proteínas, sin embargo, esto demora un poco más el
proceso de secado.
4. Empacado: una vez que el material alcanza 78 por ciento de humedad está
listo para ser empacado. Se puede hacer con empacadora manual o con
maquinaria, de preferencia a tempranas horas del día para reducir la merma de
las hojas o granos.
5. Almacenamiento: Se debe de almacenar bajo sombra y donde no haya
humedad, previniendo riesgos del fuego. Es posible guardar el forraje a granel
pero ocupa más espacio y, además es más difícil su manipuleo y tener control
sobre su uso.

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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Sistemas forrajeros. Consultado en Julio de 2003. Disponible en
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Agricultura. Centro de Cooperación Internacional para el Desarrollo
Agrícola (CINADCO). Israel. 138 p.

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Common questions

Con tecnología de IA

Las gramíneas tienen la capacidad de adaptarse a diferentes condiciones climáticas y edáficas gracias a varios rasgos distintivos. Sus raíces pueden ser embrionales o adventicias, con una alta capacidad de absorción de agua y minerales, lo que les permite sobrevivir en suelos de baja fertilidad . Tienen también un variado sistema de clasificación basado en características morfológicas como la espiguilla y la inflorescencia, lo que refleja adaptaciones a diferentes ambientes . Las especies tropicales pueden crecer en suelos de baja fertilidad gracias a su eficiente uso del nitrógeno y otros nutrientes . Además, las gramíneas generalmente desarrollan un sistema radicular profundo y resiliente, lo cual es esencial para sobrevivir en condiciones áridas .

En sistemas de pastoreo rotacional, el tiempo que los animales pasan en diferentes potreros se organiza para optimizar la recuperación del pasto. Los períodos de ocupación son breves para permitir descansos adecuados que permiten al pasto rebrotar en condiciones óptimas antes de ser nuevamente pastoreados. La distribución implica mover los animales según sus necesidades nutricionales, mejorando así la eficiencia del uso del suelo y controlando plagas .

Implementar sistemas de pastoreo óptimos requiere considerar la carga animal, el periodo de ocupación y descanso, condiciones climáticas, tipo de suelo, especies de pasto, y sistemas de división de potreros. Además, es esencial ajustar la producción de pastos a las necesidades alimenticias de los animales y garantizar un manejo sostenible para conservar la productividad del suelo y evitar la degradación de praderas .

La calidad del pasto disminuye cuando los tallos se lignifican, ya que se torna más fibroso y menos nutritivo. Se recomienda que el pastoreo se inicie antes de la floración, de modo que los tallos se mantengan en su estado más nutritivo y menos lignificado, asegurando un forraje de alta calidad. En el caso del pasto buffel, por ejemplo, es aconsejable introducir el ganado antes de la floración para evitar la lignificación de los tallos .

La arquitectura de las hojas de las gramíneas contribuye al reconocimiento de las especies forrajeras mediante características morfológicas específicas. Las hojas presentan variaciones en su filotaxis, siendo la disposición más común a 180 grados en gramíneas, lo que las diferencia de otras familias como las ciperáceas que tienen una disposición de 120 grados . Además, la anatomía foliar, como la presencia de estomas y otros elementos en la superficie foliar como pubescencia o superficies rugosas, influye en el intercambio gaseoso y la capacidad para captar luz y CO2, siendo estas características relevantes para su identificación . Estas particularidades morfológicas permiten diferenciarlas de otras especies y clasificar eficazmente las gramíneas forrajeras .

Las características morfológicas útiles para identificar la estructura de una espiguilla incluyen el número de flores, ya sea que la espiguilla sea pluriflora (con múltiples flores) o pauciflora (con pocas flores). Otra característica es la presencia de glumas, que pueden ser persistentes o caducas, y lemmas, que pueden ser multinervadas o con pocas nervaduras . La presencia o ausencia de palea y arista, así como la dureza de las glumas y lemmas (ya sean herbáceas, duras o rígidas), también son importantes . Además, el tipo de articulación de la espiguilla y la posición de las flores estériles o reducidas sirven como características diferenciadoras entre las subfamilias de gramíneas .

Las gramíneas se clasifican taxonómicamente en subfamilias como Festucoideas y Panicoideas, las cuales se distinguen por características de la espiguilla como la posición de la articulación de la espiguilla y el número de flores . Modernamente, la clasificación de gramíneas incluye criterios como la morfología de la inflorescencia, la anatomía foliar, la cariología, el tipo de grano de almidón, y consideraciones filogenéticas que distinguen entre características primitivas y especializadas . Por ejemplo, las espiguillas plurifloras y glumas persistentes son características primitivas, mientras que las espiguillas paucifloras y glumas caducas son especializadas ."}

El pastoreo rotacional presenta varias ventajas en comparación con el pastoreo continuo. Permite un aprovechamiento más eficiente del forraje, utilizándolo en su período de máxima producción y valor nutricional, lo que contribuye a una mayor capacidad de carga de los potreros y, por ende, a una mayor producción de carne y leche por unidad de superficie . Además, favorece el control de plagas y malezas debido al rápido rebrote del pasto durante el período de descanso y reduce el riesgo de reinfestaciones al interrumpir el ciclo biológico de endoparásitos y ectoparásitos . El pastoreo rotacional también mejora la persistencia de las pasturas al permitir un periodo de descanso que evita el agotamiento de las reservas de las plantas, contribuyendo a su vigorización y productividad . Por otro lado, el pastoreo continuo, al no contemplar esta rotación y descanso, puede facilitar la infestación de plagas, propagación de malezas y desgaste de los animales al tener que recorrer grandes áreas .

Las principales diferencias estructurales entre las hojas de gramíneas típicas y bambúseas se centran en la presencia de un pecíolo o pedicelo y en la disposición foliar. Las gramíneas típicas no tienen pecíolo o pedicelo, pues sus hojas son césiles y están directamente unidas a la vaina . En cambio, las bambúseas sí presentan un pecíolo . Además, las hojas de gramíneas son generalmente paralinervias (con nervaduras paralelas) y dísticas (posiciones opuestas en el eje del tallo). Las aurículas, prominencias en la base de la hoja, también son una característica distintiva en ciertas gramíneas y no se mencionan específicamente en bambúseas .

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