.Cocina Árabe.
La gastronomía árabe es el conjunto de cocinas pertenecientes a los países
árabes. Se puede decir que es el conjunto de comidas tradicionales a los
ciudadanos de los Estados árabes del Golfo incluyendo todos los países de
la Península Arábica, los países del norte de África cuya mayoría de idioma es
el idioma árabe. La cocina Árabe se puede ver fácilmente que es una mezcla
equilibrada de características gastronómicas mediterráneas y de cocina India en el
empleo de las especias.
La gastronomía árabe es una rica combinación de diversas culturas
entremezcladas por un idioma en común, en ella se incorpora el exotismo de
la cocina libanesa, el rigor y la sencillez de lamagrebí y elementos exógenos como
las especias de la india y de Irán, gracias a larga tradición en el comercio y en las
relaciones exteriores (humanas, culturales y políticas) entre países árabes y estas
regiones asiáticas.
Existen, no obstante denominadores comunes entre todas estas gastronomías que
denominamos cocina árabe, y son: el empleo de carne de cordero, el yogur,
la menta, tomillo (servida en una mezcla denominada zataar), el inolvidable té
(preferiblemente de Ceilán), sésamo, curry en
polvo, azafrán, cúrcuma, ajo, canela, arroz, Couscous y en las zonas
costeras pescado.
En este tipo de cocinas se prefiere la verdura a la carne y emplea en la mayoría de
sus platos el pepino, la berenjena o la cebolla. El empleo de frutas se limita
fundamentalmente a cítricos. Las especias son muy similares a las usadas en la
India.
La cocina árabe tiene sus raíces en cocina de la tienda. Las tribus nómadas
podían utilizar solamente los alimentos transportables tales como arroz y dátiles, o
la acción ambulativa como las ovejas y los camellos en sus recetas que tendieron
para ser bosquejos ásperos más bien que fórmulas terminantes.
Mientras que las caravanas viajaron a través de Oriente Medio, los condimentos y
verduras nuevas fueron descubiertos y agregados al repertorio existente. Cada
nuevo descubrimiento fue incorporado en la dieta en cantidades a una tribu
particular un hecho de que muchos cocineros creen es responsable de las
anomalías encontradas en algunos platos árabes hoy.
La influencia nómada del beduino es ensanchada por otras cocinas del mundo
árabe, notablemente de Siria, Líbano, Palestina y Egipto, dando por resultado una
cultura altamente diversa del alimento y la bebida.
Las contribuciones libanesas han sido la gran influencia en cocina del este medio
moderno, en ninguna parte pequeña debido al espíritu emprendedor del libanés
que ha ayudado a separar la cocina árabe a través del mundo de su centro en
Levant en áreas tales como Aleppo, Damasco, Beirut y Nablus. Las habilidades
culinarias libanesas de la influencia y del negocio proporcionan el marco para la
cocina exótica reconocida internacionalmente como árabe.
La hospitalidad en el mundo árabe es en segundo lugar parte de una costumbre
histórica el brindar té fresco elaborado de cerveza, una porción café o de menta a
cada huésped, si la reunión sea de negocios o social.
Ganarán encima y serán recompensados al extranjero que toma tiempo para
aprender y experimentar con esta cocina excelente inmediatamente con muchas
sorpresas maravillosas. El alimento árabe puede rivalizar cualquier gastronomía
internacional para la originalidad y el buen gusto, y, porque abarca básicamente
comestibles simples, naturales, de fácil digestión, y altos en valor alimenticio con
la sociedad consciente de hoy.
RECETAS:
Receta casera de salsa de yogurt para comidas árabes:
Las gastronomías de cercano oriente (incluso de Grecia) tienen mucho en común.
Así es como algunos ingredientes y platos se repiten en una y otra parte. Esta
salsa de yogurt que te proponemos en este artículo es un claro ejemplo: puede
servir perfectamente para acompañar kebab, falafel, shawarma y muchas otras
recetas más.
La cocina de cercano oriente, incluida también alguna europea como la griega,
comparten mucho en común. El hecho de estar en zonas similares ha dispuesto
que muchas recetas se repitan, aunque con sutiles variantes personales. Esta
salsa de yogurt es un clásico tanto de la cocina árabe como en otras aledañas.
Perfecta como compañía de muchos platos.
Ingredientes:
Una taza de yogurt natural (puedes usar yogurt griego)
El zumo de un limón
Un generoso chorro de aceite de oliva
Uno o dos dientes de ajo
Sal y pimienta
Pepino, hojas de menta o semillas de sésamo (ajónjoli) (optativo)
Preparación:
Es muy sencillo preparar esta salsa de yogurt. Comienza machacando el ajo en el
mortero (o picándolo muy finamente). Coloca el yogurt en un recipiente, añade el
zumo de limón, el ajo y también el aceite de oliva. Mezcla bien y condimenta con
sal y pimienta.
En muchas partes le añaden a esta salsa de yogur pepinos picados finamente,
también hojas de menta o hierbabuena, como semillas de sésamo tostadas. Esto
queda a vuestro criterio.
Receta Baharat Curry Arabe:
Baharat es el nombre que recibe una mezcla de especias de la cocina árabe. Esta
mezcla se elabora a partir de las especias finamente molidas y suele utilizarse
para dar sabor y aromatizar diferentes elaboraciones, sean carnes como el
cordero, o pescados, además de sopas y cremas.
El Baharat, como casi todas las mezclas de especias, varía según la zona y el
cocinero que la elabore, hay mezclas que incluyen seis o siete especias y otras
que incorporan hasta diez. Las especias más habituales en la elaboración de esta
mezcla son la pimienta de Jamaica, el cardamomo, el cilantro, el comino, la canela
o cassia, la pimienta negra, la nuez moscada y el pimentón o paprika. El Baharat
es muy similar a otra mezcla de especias llamada fulful bhar, la que utilizamos por
ejemplo en la receta de Kibbeh.
Ingredientes:
nuez moscada 60 g.
pimienta blanca 60 g.
pimienta negra 180 g
pimienta de jamaica 120 g
coriantro molido 60 g.
comino molido 60 g.
clavo de olor molido 120 g
canela molida
Preparación:
Podemos proceder a hacer la mezcla de la forma más sencilla, que es mezclar
todos los ingredientes en el molinillo y moler hasta conseguir un polvo de
especias. Otra opción es moler cada especia por separado y después hacer la
mezcla.
También podemos tostar las semillas o granos de especias previamente, en una
sartén sin engrasar, para que con el calor desprendan sus aceites y así potencien
su sabor y aroma, a continuación moler hasta obtener la especia en polvo.
Podemos conservar nuestro baharat en un tarro de especias, junto al resto, y
tenerlo preparado para especiar nuestros platos. Os recomendamos probarlo, por
ejemplo, en una paletilla de cordero untada con aceite de oliva y frotar las
especies. O en la calabaza asada.
El Falafel: son unas albóndigas o croquetas de legumbres que se consumen
en todo el área del cercano y medio Oriente, así como también en Turquía.
Ingredientes:
250 g. de habas secas.
1 cebolla.
1 diente de ajo.
Perejil.
Harina.
Polvo para hornear.
Comino.
Sal (preferentemente marina)
Aceite de oliva.
Preparación:
Se pelan las habas desechando la capa gruesa que las protege y se dejan
en remojo con agua durante unas seis horas. Luego se escurren bien.
Se ponen en una batidora y se les añade la cebolla previamente pelada y
troceada, un manojo de perejil, el diente de ajo sin piel, una cucharadita de
comino en polvo, sal a gusto y una pizca de polvo para hornear.
Una vez que la mezcla tenga consistencia de puré se vierte en un bol y se
deja durante un rato en un lugar cálido para que aumente.
Cuando esto ocurra, se le añade un par de cucharadas de harina que se
mezclan bien con la pasta de habas y se van formando pequeñas bolitas (no
mayores que el tamaño de una nuez grande cada una), y se vuelve a dejar que
repose la preparación durante unos veinte minutos; luego las bolitas se pasan
por harina.
En una sartén honda se pone a calentar aceite de oliva que debe alcanzar
la temperatura exacta en que cuando echemos una miga de pan en el mismo
comiencen a formarse en torno a ella unas burbujitas que indican que está a
punto.
Este grado de calor del aceite debe comprobarse siempre que se vaya a
freír, ya que es aquel que cocina los alimentos de modo que queden tiernos por
dentro a la vez que se forma una capa crujiente por fuera, sin que la grasa
penetre en su interior.
Se van echando las bolitas de falafel y, a medida que estén doradas, se
recogen con espumadera para ir colocándolas sobre una bandeja o plato con
papel absorbente para que escurra el aceite sobrante.
Se sirven calientes en una bandeja sobre la que se hace un lecho con
lechuga, escarola o cualquier verdura de hoja que se tome cruda y
acompañados de una guarnición de Tahín o pasta de sésamo.
Maskina: es un delicioso postre muy típico en la cocina árabe que puede
variar un poco ya que en cada zona le dan, por supuesto, su toque personal.
Ingredientes:
2 vasos de harina de trigo.
1 1/2 vaso de azúcar, a ser posible en polvo.
1 vaso de nata.
Frutos secos variados (almendras, nueces, avellanas, etc.) bien troceados
pero no molidos.
Aceite de oliva.
Preparación:
Amasaremos bien la harina junto al azúcar y la nata.
Untaremos un molde con un poquito de aceite de oliva.
Encima extenderemos la masa intentando que quede toda bien uniforme.
Para finalizar esparciremos los frutos secos bien repartidos sobre toda la
masa.
Lo pondremos al horno (previamente calentado)a fuego medio.
El tiempo de horneado depende del grosor de la masa. Si pinchamos la
masa con un tenedor y sale limpia es que ya está bien cocida. Suele tener ya un
color dorado.
Humus (paté de garbanzos): muy típico en la cocina árabe aunque, hoy en
día, ya se ha convertido en una receta muy popular en todo el mundo.
Ingredientes:
1 taza de garbanzos cocidos.
Zumo de un limón.
1 ajo.
1 cucharada de tahín (puré de sésamo)
Agua.
Preparación:
Mezclamos los garbanzos con el resto de los ingredientes en un recipiente
y lo pasamos por el turmix (trituradora o mezcladora)
Le añadimos más limón o más ajo, al gusto.
Lo servimos sobre algo crujiente (galletas, verduras duras, pan...)