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Filosofia Moderna

El documento presenta información sobre la filosofía moderna. Explica que surgió a raíz de la revolución científica entre los siglos XIV y XVIII como una ruptura con la tradición medieval. Detalla las principales corrientes filosóficas de la época moderna como el racionalismo, empirismo e idealismo trascendental, y a sus representantes más importantes como Descartes, Locke y Kant. Además, señala que el ideal filosófico característico fue el antropocentrismo humanista.

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Filosofia Moderna

El documento presenta información sobre la filosofía moderna. Explica que surgió a raíz de la revolución científica entre los siglos XIV y XVIII como una ruptura con la tradición medieval. Detalla las principales corrientes filosóficas de la época moderna como el racionalismo, empirismo e idealismo trascendental, y a sus representantes más importantes como Descartes, Locke y Kant. Además, señala que el ideal filosófico característico fue el antropocentrismo humanista.

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TEMA

FILOSOFIA MODERNA

INSTITUTO TECNICO SUPERIOR DE COMERCIO


FILOSOFIA
GRADO: 11-06
2022
TEMA
FILOSOFIA MODERNA

INSTITUTO TECNICO SUPERIOR DE COMERCIO


FILOSOFIA
GRADO: 11-0
2022
INTRODUCCION

La presente investigación se refiere al tema de filosofía moderna, que se puede definir


como la intención de llegar a los mismos términos de implicación intelectual para
resolver problemas que surgen por la revolución científica y que abarca a grandes
pensadores desde la época del Renacimiento en el siglo XIV hasta alrededor del año
1800.

JUSTIFICACION

La justificación de nuestro trabajo de investigación es la exposición detallada de las


razones de la filosofía moderna, se toma como validación la investigación del análisis y
estudio en el hombre, Dios, el alma, el mundo, el espacio, el tiempo y la ciencia. Que
realizamos en este estudio.

OBJETIVO

El objetivo de nuestro trabajo es mostrar en la filosofía moderna suponía una auténtica


revolución en la concepción del ser humano y el mundo, y una ruptura radical con la
tradición medieval, que defendía que solo desde la fe, se puede llegar a conocer la
verdad, y explicar los interrogantes que invadían al hombre, tales como la existencia, la
moral, la ética, el conocimiento, el lenguaje y la ciencia.
EPOCA MODERNA

La Edad Moderna es el tercero de los periodos históricos en los que se divide


convencionalmente la historia universal, comprendido entre el siglo XV y el XVIII.
Cronológicamente alberga un periodo cuyo inicio puede fijarse en la caída de
Constantinopla (1453) o en el descubrimiento de América (1492), y cuyo final puede
situarse en la Revolución francesa (1789) o en el fin de la década previa, tras la
independencia de los Estados Unidos (1776).nota 1 En esta convención, la Edad
Moderna se corresponde al período en que se destacan los valores de la modernidad
(el progreso, la comunicación, la razón) frente al período anterior, la Edad Media, que
es generalmente identificado como una edad aislada e intelectualmente oscura. El
espíritu de la Edad Moderna buscaría su referente en un pasado anterior, la Edad
Antigua identificada como Época Clásica.
En el siglo XX se añadió una cuarta edad a la historia de la humanidad, la denominada
como Edad Contemporánea, en la cual no solo no se aparta, sino que también se
intensifica extraordinariamente la tendencia a la modernización, ya que sus
características sensiblemente diferentes, fundamentalmente porque significa el
momento de éxito y desarrollo espectacular de las fuerzas económicas y sociales que
durante la Edad Moderna se iban gestando lentamente: el capitalismo y la burguesía; y
las entidades políticas que lo hacen de forma paralela: la nación y el Estado.
En la Edad Moderna se vincularon los dos "mundos" que habían permanecido casi
absolutamente desvinculados desde la Prehistoria: el Nuevo Mundo (América) y el Viejo
Mundo (Eurasia y África). Cuando se consolidó la exploración europea de Australia se
habló de Novísimo Mundo.
FILOSOFÍA MODERNA

La filosofía moderna se define como la intención de llegar a los mismos términos de


implicación intelectual para resolver problemas que surgen por la revolución científica y
abarca a grandes pensadores desde la época del Renacimiento en el siglo XIV hasta
alrededor del año 1800.
La filosofía moderna nace como un quiebre del pensamiento establecido en la Edad
Media con la aparición de los humanistas y de los movimientos renacentistas.
Los pensadores y filósofos de la filosofía moderna se dividen en cuatro grupos: el
racionalismo, el empirismo, el idealismo trascendental y otros autores que no se
identifican en las categorías anteriores.
Esta filosofía surgió a raíz del Renacimiento, que fue un movimiento cultural europeo
que llegó a su apogeo en el siglo XVI; en éste se revaloriza el conocimiento racional
como método para aprehender la realidad física, y abre las puertas al empirismo y al
cionalismo.
CRONOLOGÍA DE LA ÉPOCA MODERNA
IDEAL FILOSOFICO QUE CARACTERIZO LA EPOCA MODERNA

El ideal en el que se caracterizo fue el antropocentrismo humanista Simboliza la


modernidad en la Filosofía, la Ciencia y el arte.
El antropocentrismo es la doctrina que, en el plano de la epistemología, sitúa al ser
humano como medida y centro de todas las cosas, y en el de la ética defiende que los
intereses de los seres humanos son aquellos que deben recibir atención moral por
encima de cualquier otra cosa. Así la naturaleza humana, su condición y su bienestar –
entendidos como distintos y peculiares en relación a otros seres vivos– serían los
únicos principios de juicio según los que realmente deberían evaluarse los demás seres
y en general la organización del mundo en su conjunto. Igualmente, cualquier
preocupación moral por cualquier otro ser debería ser subordinada a la que se debe
manifestar por los seres humanos. El antropocentrismo surge a principios del siglo XVI,
entrando ya a la Edad Moderna, y se considera como alternativa que reemplaza al
teocentrismo
El término ha sido aplicado en modos distintos. Por una parte, ha sido empleado en la
historiografía, en la cual es un lugar común calificar de antropocéntrico a la cultura
renacentista y moderna, en contraposición con el pretendido teocentrismo del
Medioevo. La transición de la cultura medieval a la moderna se concibe con frecuencia
como un tránsito de una perspectiva filosófica y cultural centrada en el Dios
judeocristiano a una centrada en el hombre— aunque este modelo ha sido
reiteradamente cuestionado por numerosos autores que han intentado mostrar la
continuidad entre la perspectiva medieval y la renacentista.
Por otra parte, y en un contexto moderno, se ha llamado antropocentrismo a las
doctrinas o perspectivas intelectuales que toman como único paradigma de juicio las
peculiaridades de la especie humana, mostrando un sesgo sistemático por el hecho de
que el único entorno conocido es el apto para la existencia humana, y ampliando
indebidamente las condiciones de existencia de ésta a todos los seres inteligentes
posibles. El antropocentrismo en este sentido puede tomar un aspecto cultural —como
en la representación, típica en la ciencia ficción de la Edad de Oro— del ser humano
como excepcional entre las especies inteligentes por algún rasgo, o biológico —como
en la ingenua representación de los extraterrestres como vagamente humanoides. Esta
situación ha dado origen a una extensa discusión acerca del llamado principio antrópico
—que, simplificadamente, postula que los valores posibles para las constantes físicas
universales están de hecho restringidos a aquellos que permiten la existencia de la
especie humana, aunque no haya limitación de principio para que así sea—, y acerca
del movimiento del diseño inteligente, que utiliza esta limitación para afirmar que
evidencia el designio de una inteligencia superior, artífice del orden del universo.

PRINCIPALES CORRIENTES O ESCUELAS FILOSÓFICAS Y SUS


REPRESENTANTES

EL RACIONALISMO (Rene descartes, Leibniz, pascal) es una corriente filosófica que


acentúa el papel de la razón en la adquisición del conocimiento. Contrasta con el
empirismo, que resalta el papel de la experiencia, sobre todo el sentido de la
percepción.
El racionalismo se desarrolló en Europa continental durante los siglos XVII y XVIII.
Tradicionalmente, se considera que comienza con René Descartes y su expresión
«pienso, por lo tanto, existo». Descartes decía que la geometría representaba el ideal
de todas las ciencias y también de la filosofía. Descartes aseguraba que solo por medio
de la razón se podían descubrir ciertas verdades universales, contrario en su totalidad a
la idea que manejaba el movimiento empirista. A partir de aquellas verdades es posible
deducir el resto de contenidos de la filosofía y de las ciencias. Manifestaba que estas
verdades evidentes en sí eran innatas, no derivadas de la experiencia. Este tipo de
racionalismo fue desarrollado por otros filósofos europeos, como el neerlandés Baruch
Spinoza y el pensador y matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibniz. Se opusieron a
ella los empiristas británicos, como John Locke y David Hume, que creían que todas las
ideas procedían de los sentidos.
El racionalismo sostiene que la fuente de conocimiento es la razón dada por Dios y
rechaza la idea de los sentidos, ya que nos pueden engañar; defiende las ciencias
exactas, en concreto las matemáticas. Descartes quería volver a la filosofía en un
conocimiento científico, por lo tanto, darle un método científico, por lo que se basó en
las matemáticas, que se consideraban como una ciencia segura, por ello se dio a la
tarea de describir el principio de la matematización, en su libro Discurso del método,
para realizar una investigación filosófica. El método consiste de cuatro reglas:
1. Evidencia: solo es verdadero todo aquello que no emite ninguna duda al
pensamiento.
2. Análisis: Reducir lo complejo a partes más simples para entenderlo
correctamente.
3. Deducción: Permitir a la operación racional deductiva el peso de la investigación,
para encontrar las verdades complejas a partir de la deducción de las simples.
4. Comprobación: Comprobar si lo descubierto a partir de la razón fue conseguido a
través de estas reglas antes mencionadas.

EL EMPIRISMO (F. Bacon, J. Locke, D. Home, Habbes) es una teoría filosófica que
enfatiza el papel de la experiencia y la evidencia, especialmente la percepción
sensorial, en la formación de ideas y adquisición de conocimiento, sobre la noción de
ideas innatas o tradición. Para el empirismo más extremo, la experiencia es la base de
todo conocimiento, no solo en cuanto a su origen sino también en cuanto a su
contenido. Se parte del mundo sensible para formar los conceptos y estos encuentran
en lo sensible su justificación y su limitación.
El término «empirismo» proviene del griego έμπειρία, cuya traducción al latín es
experiencia, de donde deriva la palabra experiencia.
El empirismo, bajo ese nombre, surge en la Edad Moderna como fruto maduro de una
tendencia filosófica que se desarrolla sobre todo en el Reino Unido desde la Baja Edad
Media. En la Antigüedad clásica, lo empírico se refería al conocimiento que los
médicos, arquitectos, artistas y artesanos en general obtenían a través de su
experiencia dirigida hacia lo útil y técnico, en contraposición al conocimiento teórico
concebido como contemplación de la verdad al margen de cualquier utilidad.
Se suele considerar en contraposición al racionalismo, más característico de la filosofía
continental. Hoy en día la oposición empirismo-racionalismo, como la distinción
analítico-sintético, no se suele entender de un modo tajante, como lo fue en tiempos
anteriores, y más bien una u otra postura obedece a cuestiones metodológicas,
heurísticas o de actitudes vitales, más que a principios filosóficos fundamentales.
El empirismo también se opone al historicismo, ya que tanto el empirismo como el
racionalismo son teorías individualistas del conocimiento, mientras que el historicismo
es una epistemología social. Si bien el historicismo también reconoce el papel de la
experiencia, difiere del empirismo al suponer que los datos sensoriales no se pueden
entender sin considerar las circunstancias históricas y culturales en las que se hacen
las observaciones.
EL CRITICISMO (Immanuel Kant) (del griego κρινω kríno ‘distinguir’, ‘separar’ o
‘dividir’) es la doctrina sistemáticamente epistemológica desarrollada por el filósofo
Immanuel Kant, que pretende establecer los límites del conocimiento a través de una
investigación sistemática de las condiciones de posibilidad del pensamiento.
El criticismo comienza con una doble moral al racionalismo y al empirismo, pues se
considera que estos dos planteamientos han tenido en cuenta sólo un punto de vista de
la realidad, por lo que no han tomado en cuenta el papel activo que deben desarrollar
las personas en el acto de conocer.

Kant desarrolló la filosofía crítica1 en respuesta a los cuestionamientos que la lectura


del filósofo empirista David Hume le había provocado; previamente, en la que los
historiadores de la filosofía llaman su etapa precrítica, Kant había enseñado la doctrina
racionalista de Christian Wolff, un seguidor de Leibniz.

LA ILUSTRACIÓN (D’Alember, Diolerot, Rousseau) fue un movimiento cultural e


intelectual, primordialmente europeo, que nació a mediados del siglo XVIII y duró hasta
los primeros años del siglo XIX. Fue especialmente activo en Inglaterra, Francia y
Alemania. Inspiró profundos cambios culturales y sociales, y uno de los más drásticos
fue la Revolución francesa. Se denominó de este modo por su declarada finalidad de
disipar las tinieblas de la ignorancia de la humanidad mediante las luces del
conocimiento y la razón. Existió también una importante Ilustración española e
hispánica, la de la Escuela Universalista, aunque más científica y humanística que
política. El siglo XVIII es conocido, por estos motivos, como el Siglo de las Luces y del
asentamiento de la fe en el progreso. Importantes ideas como la de búsqueda de la
felicidad, la soberanía de la razón, y la evidencia de los sentidos como fuentes
primarias del aprendizaje nacieron durante esta época. Ideales tales como la libertad, el
progreso, la tolerancia, la fraternidad, el gobierno constitucional, y la separación del
estado y la iglesia tienen su nacimiento también en esta época.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que el conocimiento humano podía combatir
la ignorancia, la superstición y la tiranía para construir un mundo mejor. La Ilustración
tuvo una gran influencia en aspectos científicos, económicos, políticos y sociales de la
época. Este tipo de pensamiento se expandió en la población y se expandió por los
hombres de letras, pensadores y escritores que creaban nuevas formas de entender la
realidad y la vida actual. Se expandió también a través de nuevos medios de
publicación y difusión, así como en libros, periódicos, reuniones, o en cafés en las
grandes ciudades continentales y británicas, en las que participaban intelectuales y
políticos a fin de discutir y debatir acerca de la ciencia, política, economía, sociología,
leyes, filosofía y literatura. La Ilustración fue marcada por su enfoque en el método
científico y en el reduccionismo, el dividir problemas y sistemas en sus componentes al
fin de encontrar una solución y/o entender mejor cómo funciona el sistema o problema.
EL IDEALISMO (J.G. Helga, Friedrich Wilhelm Joseph Schelling, J. Fische) es la
familia de teorías filosóficas que afirman la primacía de las ideas o incluso su existencia
independiente. Afirman que la realidad, o la realidad que podemos conocer, es
fundamentalmente un constructor de la mente o inmaterial. El idealismo supone que los
objetos no pueden tener existencia sin que haya una mente que esté consciente de
ellos. Para poder conocer las cosas, se debe tomar en cuenta la consciencia, las ideas,
el sujeto y el pensamiento.

El materialismo rechaza el idealismo. El idealismo no es precisamente antagónico al


realismo pues hay filosofías idealistas (idealismo objetivo) que postulan una existencia
de objetos abstractos independientes del observador.
Epistemológicamente, el idealismo se manifiesta como un escepticismo sobre la
posibilidad de saber cualquier cosa independiente de nuestra mente. En un sentido
sociológico, el idealismo enfatiza cómo las ideas humanas, especialmente las creencias
y los valores, dan forma a la sociedad. Como doctrina ontológica, el idealismo va más
allá, afirmando que todas las entidades están compuestas de mente o de espíritu. El
idealismo rechaza así las teorías fiscalistas y dualistas, que no atribuyen prioridad a la
mente. Una versión extrema de este idealismo puede existir en la noción filosófica del
solipsismo.
En 1781, Immanuel Kant publicó su famosa Crítica de la razón pura, rechazando ambas
posturas y proponiendo una alternativa. Según Kant, si bien todo nuestro conocimiento
empieza con la experiencia, no todo se origina de ella,1 pues existen ciertas estructuras
del sujeto que anteceden a toda experiencia, en tanto son las condiciones que la hacen
posible. La filosofía del siglo XIX se caracterizó en gran parte por ser una reacción a su
filosofía, comenzando con el desarrollo del idealismo alemán.

CONCLUSION

La conclusión de la filosofía moderna se aboca al estudio de la mente, el universo y la


sociedad, además que la filosofía moderna tiene al conocimiento como la raíz de todo.
La necesidad de decir lo que se piensa y lograr fomentar las ideas es lo que da origen a
la filosofía, la necesidad de comprender lo que pasa en nuestro alrededor y naturaleza.
BIBLIOGRAFIA
 Mario Bunge (2007). Diccionario de Filosofía. Madrid: Siglo XI Editores. ISBN
968-23-2276-6.
 Harré, R. (2000), 1000 años de filosofía. Madrid: Taurus, 2002. ISBN 84-306-
0455-3
 Verneaux, Roger, Epistemología general o crítica del conocimiento, trad. Luisa
Medrano, Herder, 1999
 M. Menéndez Pelayo, Historia de las Ideas estéticas en España, Madrid, Imp. de
A. Pérez Dubrull, 1883-1891, 8 vols. (otras ediciones: Historia de las ideas
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2 vols.; Santander, Universidad de Cantabria / Real Sociedad Menéndez Pelayo,
2012, 3 vols.).
 D’Ors, E., “El siglo XVIII”, en D’Ors, E., Cuando esté tranquilo, Madrid,
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 Capra, F. (2008). La ciencia de Leonardo. La naturaleza profunda de la mente
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 Cid F. et alii. (1977). Historia de la ciencia (3 tomos). Barcelona: Planeta. ISBN
84-320-0841-9.
 Educación digital-UANL

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