100% encontró este documento útil (2 votos)
813 vistas3 páginas

Amor no correspondido en "Colorete"

El cuento narra la historia de Colorete, un hombre enamorado de Juanita desde la adolescencia de ella. A pesar de sus intentos, el amor de Colorete no es correspondido por Juanita, quien prefiere bailar con otro hombre en su fiesta de cumpleaños. El cuento termina con Juanita pidiéndole a otro hombre que le enseñe a bailar, dejando a Colorete solo y rechazado otra vez.

Cargado por

Nili DG
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (2 votos)
813 vistas3 páginas

Amor no correspondido en "Colorete"

El cuento narra la historia de Colorete, un hombre enamorado de Juanita desde la adolescencia de ella. A pesar de sus intentos, el amor de Colorete no es correspondido por Juanita, quien prefiere bailar con otro hombre en su fiesta de cumpleaños. El cuento termina con Juanita pidiéndole a otro hombre que le enseñe a bailar, dejando a Colorete solo y rechazado otra vez.

Cargado por

Nili DG
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

COLORETE

1961
Leemos juntos OSWALDO REYNOSO (peruano)

9 de la noche. Cantina del japonés. En la radiola la guaracha Marina.


(Estoy enamorado de Marina una muchacha bella alabastrina como ella no
hace caso de mis cuitas y yo me vuelvo loco por su amor)

Humo. Luz naranja y guaracha. Cubiletes y cebada para todos. ¡Ay Juanita, Juanita, Juanita! Estoy
enamorado de Juanita. Una muchacha bella alabastrina. ¿Qué será alabastrina?
(El día que la encuentre sola, sola entonces le diré que la quiero)

Es su fiesta. Su cumpleaños. Y esta noche sin falta le caigo. De todas maneras. Sin pierde. Es su
fiesta.
(y por un beso que pondré en su boca sabrá que yo la quiero de verdad)

Bailaré con ella. Solo. Solo. Y no podrá decir que no. ¿Quieres ser mi gila? Bueno. Beso. Sí. Su
guaracha preferida. Carambola lo contó. En ropa de baño guarachaba en Agua Dulce. «Carambola,
si supieras lo de recuerdos que me trae esa guaracha». Pero a mí, la guaracha me pone triste. Pero
triste de triste. Triste de no sé qué. Parece que las maracas revolvieran en el fondo de mi pecho
una culebra ardiente. Y luego una como espada de fuego se me clavara en la garganta. Y apenas si
puedo decir tu nombre. [Link]. Juanita. Y lo digo como si tomara un poco de miel.
Juanita. Juanita. Pero la guaracha me pone triste. Sufrido.
—Déjalo, que está templado. —Ves lo que te pasa por cirio. —Colorete, chupa y di que es menta.

Juanita. Juanita. Cuando te veo sufro. Cuando no, también. No sé qué hacer. Esta noche te saco a
bailar. Guaracha, no, bolero, bolero. Me apretaré a tu cuerpo. Te oleré de cerca. Y si puedo, te
beso. Palabra.

(Marina, Marina, tu boca yo quiero besar)

Quiero ser como Carambola. O como Natkinkón. Ellos ríen y se alegran con guarachas. En los tonos
son de triana. En cambio yo me pongo corto. Tímido. Y me la paso chupando. Las muchachas
arregladas y bonitas que van a los tonos dan miedo. Meten miedo. Imposible hablarles:
tembladera y tartamudeo. Y si miran como diciéndome: ¿Por qué no me sacas a bailar? Tiemblo y
me escondo. Mi campo es la calle. La collera… Ahí soy atrevido. En la calle soy el capazote
Colorete. Pero en los tonos me achico. Soy un cobarde.

(Marina, Marina, Marina, contigo me quiero casar)

—Pucha, si estás en la luna. —¿Qué te pasa, Colorete?


—No le hagan caso. Antes de los tonos siempre se pone así.
Esta noche no podrá decir que no. Estará alegre. Es su cumpleaños. Y estoy bien firme. Mi peluca
está recortada. No hay caso, Manos Voladoras:un artista. Mis zapatos de gamuza. Estreno pilcha
azul y corbata de seda italiana bien bacán. La cara está que arde. Claro, si no había nada que
afeitar. Pero este señor tuvo que afeitarse para estar presentado. Le llevo un regalo. Un prendedor
de plata. Caro. Caro. El doctor ese es buena gente. Me dio mosca. Le dije: para mañana necesito
azules. No es para mí, aclaré: es cumpleaños de mi gila. La próxima semana tendré que ir a su casa.
¡Qué se le va a hacer!
(Mira cómo sufro tú debes amarme no debes martirizarme que esto lo castiga Dios)
Juanita, Juanita, por qué me desprecias. No me hagas sufrir, que Dios lo castiga. No soy feo, que
digamos. Al contrario. Quién no quisiera tener mi pinta. Las gilas se me echan. Si vieras los ojos
que ponen cuando me miran de frente. Pero yo me burlo de ellas. Mirándolas, me muerdo los
labios. Cierro los puños. Suspiro. (¡No debes martirizarme! -No,no…!
No. No podré olvidar el día que por primera vez te vi. Tú eras nuevita en el barrio. Reciencito te
habías cambiado a la Quinta. De arriba abajo y de abajo arriba te la pasabas la tarde.
Quince años tenías. Un día alguien me trajo un recado. Un paquete pequeño. Al abrirlo encontré
un colorete y un papel escrito: «Te amo. J». Pucha, si casi me muero de alegría. Pero como
siempre tuve miedo.
Tan solo te miraba de lejos. Cómo no me declaré. Ya hubieras sido mi gila. Soy un cobarde. Cuando
llegó el verano, con Juanita, con sus amigas y con la collera me fui a Agua Dulce. Juanita, risueña y
escandalosa, cantaba en el tranvía. Triste y callado, sufría de tan solo mirarla. En la playa, no sé
por qué, quise verla. Cuando entró a su carpa, me eché en la arena y, despacito, levanté la lona.
¡Para todo tengo mala suerte! Se había venido con la ropa de baño puesta debajo del vestido.
En la playa, Juanita —dorada, color canela—, corrió y saltó sobre la espuma. Al fondo, el mar
verde. Y aquí, sobre la arena caliente, sufría. Recuerdo que luego me puse de pie y entré a su
carpa. Cogí su ropa. Tenía un olor suave, húmedo. No sé qué recuerdo de infancia me tomó por
entero.
Cerré los ojos y como un licor caliente sentí en mi cuerpo. Salí a la carrera,me metí en el mar. Al
regresar, ya por la tarde, al barrio, no podía resistir sus ojos negros, negros, negros.
(—¿Jugamos la cebada? —¿Juegas, Colorete? —No, yo pago todo. Tengo plata.)
Juanita, ahora, estás muy cambiada. Pero yo sé que solo es cáscara. Estoy seguro de que basta una
palabra mía para que seas la chicoquita de quince años. Ahora, siempre me arrochas. Los
muchachos dicen que te has vuelto planera. Pero planera con otros. Con los que no son del barrio.
Esta noche te abrazo. Te regalo el prendedor. Y te digo despacito: ¿Quieres ser mi gila?
(—¿Nos vamos? —A lo mejor ya no alcanzamos pato.)
Baile. Baile. Baile. Vestidos de colores. Sudor y música. La habitación
demasiado estrecha para tanta gente. Los viejos están cupando. La cocina se llena de comadres
acomedidas, de vecinas intrusas, de escabeche y de caldo de pollo. Humo de cigarro fino y
brillantina. Perfume picante de axilas femeninas. Se baila alegre la guaracha. Triste, el bolero.
Carambola está pegado a la mano de Alicia. El Príncipe los mira de reojo y se va a la cantina. El
Rosquita, gracioso, como siempre, baila solo. Cara de Ángel busca a Gilda. No pudo venir, está un
poco indispuesta, le dicen, y queda triste. Colorete espera a Juanita. Juanita sale del dormitorio del
brazo de su tío.
Japiverdituyú…
Colorete se esconde. Terminan los aplausos y las vivas a la dueña del santo. Luego, solos, Juanita y
su tío bailan un vals de Strauss. Colorete, sufre. Termina el vals y Colorete busca a Juanita.
—Feliz cumpleaños, Juanita. —Gracias, Colorete.
—Te regalo. —Gracias, después lo veré. Guárdamelo, ¿ya?
—¿Bai… bailamos? —Disculpa, pero estoy cansada.
—Pero si recién, es que yo, yo…
—Luego nos vemos, Colorete. Que te diviertas.
Juanita, sobre un taco, dio una vuelta en redondo y coqueta y ágil se dirigió a Javier Montero,
estudiante de Derecho.
—Javier, ¿me enseñas ese nuevo paso de merengue?
CONTESTA
1-En el cuento «Colorete», se narra la historia de un amor. ¿Es correspondido este amor?
Explica tu respuesta.
2-¿Por qué crees que Colorete está enamorado de Juanita? Copia una cita que sustente tu
respuesta.
3-Explica por qué el cuento puede ser más emocionante e intenso al ser narrado en primera
persona por Colorete, en lugar de ser narrado por una voz que no sea personaje de la historia.
4-¿Cómo crees que se sintió Colorete al ser rechazado por Juanita para bailar?
5-La última oración del cuento es lo que Juanita le dice a Javier Montero: «Javier, ¿me enseñas
ese nuevo paso de merengue?». ¿Crees que este es un buen final para el cuento? ¿Por qué?

También podría gustarte