Como inicia la discapacidad auditiva
Sus causas pueden ser congénita, hereditaria o genética, siendo ésta, la más importante y
poco previsible; también se adquiere por problemas de partos anormales, causa fetal o
materna; por otitis media y meningitis bacteriana, que producen un deterioro paulatino de la
audición o por ruidos de alta intensidad.
Pérdida auditiva. Incapacidad para recibir adecuadamente los estímulos auditivos del medio
am-
biente. Desde el punto de vista médico-fisiológico, la pérdida auditiva consiste en la
disminución
de la capacidad de oír; la persona no sólo escucha menos, sino que percibe el sonido de
forma
irregular y distorsionada, lo que limita sus posibilidades para procesar debidamente la
informa-
ción auditiva dependiento del tipo y grado de pérdida auditiva. La pérdida de audición puede
variar desde una leve, pero importante disminución de la sensibilidad auditiva, hasta una
pérdida total.
Sistemas aumentativos y alternativos de comunicación. Son un complemento del habla, por
lo que
se refieren más a ésta que al lenguaje. En la actualidad, el concepto más amplio de
comunica-
ción aumentativa (CA) incluye todas aquellas opciones, sistemas o estrategias que se
pueden
utilizar para facilitar la comunicación de toda persona que tiene dificultades graves para la
ejecución del habla. Así, el objetivo más general de la CA es instaurar o ampliar los canales
de
comunicación social de las personas con alteración o imposibilidad del habla, colaborando
así
a una mejor calidad de vida.
Te contamos a continuación todo lo que necesitas saber sobre Discapacidad Auditiva
Definiciones
Es un déficit total o parcial en la percepción que se evalúa por el grado de pérdida de la
audición en cada oído.
Las personas con esta discapacidad se distinguen entre:
* Sordas: poseen una deficiencia total o profunda.
* Hipoacúsicas: poseen una deficiencia parcial, es decir, que cuentan con un resto auditivo
el cual puede mejorar con el uso de audífonos (aparato electrónico que amplifica los
sonidos).
La discapacidad auditiva aparece como invisible, ya que no presenta características físicas
evidentes. Se hace notoria fundamentalmente por el uso del audífono y en las personas que
han nacido sordas o han adquirido la pérdida auditiva a muy temprana edad, por el modo de
hablar.
Características generales
La lengua de señas posee una estructura gramatical propia y se basa en gestos que
refieren a imágenes de las cosas, objetos o conceptos a expresar.
No es un conjunto de gestos desordenados, incompletos, escasamente estructurado y/o
limitado a expresiones concretas.
No es universal, cada país tiene su propia lengua de señas e, incluso, ésta varía entre
provincias o regiones.
Si, en cambio, es una lengua viva que se modifica con el uso de cada hablante y está en
permanente crecimiento ante el surgimiento de nuevos conceptos a través del tiempo.
Además de las manos, la lengua de señas pone en juego toda la expresión corporal
(gestos, movimientos, etc.)
Posee igual complejidad y velocidad que la lengua oral.
Contiene giros idiomáticos propios (señas propias de la comunidad sorda, de compleja
traducción a la lengua oral y que se caracterizan por no tener necesariamente algún tipo de
modulación, como sí lo tienen las demás señas).
Sus etapas de adquisición son muy semejantes a las que atraviesan los niños oyentes en el
aprendizaje del lenguaje oral.
Clasificación y causas
Según su origen, las podemos clasificar en:
Genéticas: son hereditarias
Adquiridas: la discapacidad se adquiere durante alguna etapa de la vida
Congénitas: estas, a su vez, se clasifican en prenatales, por una enfermedad que adquirió la
madre durante el embarazo (sarampión o rubéola); y peri natales, por traumas del parto,
prematurez, partos prolongados y anoxias (falta de oxígeno).
La discapacidad auditiva no viene acompañada necesariamente de otra discapacidad, lo
que destierra el mito de que las personas sordas tienen un intelecto menor.
La edad de comienzo de la sordera es un factor a tener en cuenta, por eso se divide en
congénita, del nacimiento a los tres años y después de los tres años.
En las personas que adquieren la discapacidad después de los tres años, pueden recordar
la lengua oral, es decir que su competencia lingüística podrá ser enriquecida a partir de la
experiencia acumulada. Otro factor que va a influir en la adquisición del lenguaje y
desarrollo de su intelecto es que la sordera no esté acompañada de otro trastorno o
patología asociada.