HEROMOMS.
CO
30 DÍAS
Proverbios
30 DÍAS
Proverbios
Los primeros minutos del día marcan e influencian el resto. Por eso, la
manera en que empezamos nuestras mañanas es sumamente importante.
Uno de los hábitos que he podido practicar por varios años, y considero que
es una fuente de fuerza, aliento y consejo para mi vida a diario, es poder
empezar mis días frente al libro de Proverbios. En este libro he encontrado
los mejores consejos para educar a mis hijos, también me he sentido
muchas veces confrontada porque para el corazón humano es fácil
acoplarse a las maneras de este mundo. Sobre todo, he aprendido a
disfrutar el tiempo de contacto que tengo frente a la Palabra, pues así como
un hijo está a los pies de su padre, considero que así ha sido mi experiencia
al abrir mi Biblia y beber de este manantial de vida. Recuerda, tenemos un
Padre Celestial que nos ama, y que nos ha dejado instrucciones muy claras
para disfrutar, y llevar una vida en plenitud.
En este mes, es mi deseo que juntas podamos aprender y fortalecernos a
través de este poderoso libro. Sobretodo, espero que al final de este reto
puedas adquirir el hábito de leer el proverbio del día a diario.
Algunos tips para este desafío:
1. Le todos los días el proverbio correspondiente a la fecha del día.
2. Usa una Biblia física para hacer este reto.
3. Lee el proverbio en la mañana. ¡Si puedes antes de prender o mirar tu
teléfono!
4. Escribe en un cuaderno lo que Dios te habla.
5. Si tienes en este momento inquietudes acerca de decisiones que
debes tomar o quieres un consejo de parte de Dios, entonces, sé
especifica, recuerda lo que nos dijo el Señor Jesús: ¡Pedid y se os dará!
6. Por último, invita a otras amigas a que sean parte de este reto.
¿Estás Iista?
Día 1
El Principio de la Sabiduría
En este capítulo encontramos unos de los textos principales de todo el libro
de Proverbios, miremos lo que dice el verso 7:
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
¡Qué gran verdad! Si tal vez tienes muchas preguntas con relación a cómo
levantar una familia en Dios, puedes empezar por acá: buscando la
sabiduría. Este pasaje define muy claramente la sabiduría y está resumida
en 4 palabras: el temor de Jehová. A medida que estudiemos el libro de
Proverbios, vamos a entender claramente lo que es el temor a Dios, que para
mí es muy claro: tomar la Palabra de Dios en serio y ponerla por obra. Jesús
lo resumió cuando dijo: "Si me amáis, guardad mis mandamientos"
(Juan 14: 15).
Lo opuesto a atesorar las Palabras de Dios es menospreciarlas, y es el
contraste que este verso nos deja. Los insensatos desprecian la sabiduría y la
enseñanza. En la Biblia encontramos un hombre que su propio nombre,
Nabal, significa necio. Tal vez has escuchado de él. Un hombre que lo único
que tenía dentro de sí mismo era su gran EGO, no le importaba nada más.
Una de sus manifestaciones de necedad fue pagar mal por bien.
-¿Y quién es ese tal David? ¿Quién es el hijo de lsaí? Hoy día son
muchos los esclavos que se escapan de sus amos. ¿Por qué he de
compartir mi pan y mi agua, y la carne que he reservado para mis
esquiladores, con gente que ni siquiera sé de dónde viene?
(1 Samuel 25 : 10-11 ).
Una persona necia de acuerdo con este pasaje:
1. Desprecia la sabiduría. No la da el valor que debería tener. No está
dispuesto a invertir, ni dinero, ni tiempo, ni esfuerzo.
2. Es orgulloso, así como este hombre Nabal. Por lo general
acompañado con la tacañería.
Lo opuesto a esto es alguien humilde, y alguien que nunca pierde el deseo
de aprender. Es tan sencillo, pero es algo que se ha perdido en nuestra
sociedad. Creo que entonces, el camino a la sabiduría empieza con querer
aprender, ¡querer comerse cada Proverbio con muchas ganas!
Jesús es nuestro mejor ejemplo. 1 Corintios 7: 30 nos dice que Jesús es "la
sabiduría de Dios," Él es la personificación de ella, y su vida fue marcada por
valorar todo lo que el Padre le instruía, pues no hacía nada por su propia
cuenta. ¡Aprendamos de su humildad! Miremos lo que dice Filipenses 2: 5-8.
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús,
el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como
cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma
de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición
de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la
muerte, y muerte de cruz.
Día 2
¿Cómo atesorar la Palabra de Dios?
Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría.
Proverbios 2: 7-2
Proverbios 2: 1-5 describe cuatro requisitos para poder darle el primer lugar a
Dios y a Su Palabra en nuestras vidas:
1. Un corazón dispuesto: "Hijo mío, si recibieres mis palabras, y mis
mandamientos guardares dentro de ti, haciendo estar atento tu oído a la
sabiduría". Es importante tener un corazón completamente abierto para
escuchar lo que debemos y no solo lo que queremos escuchar. A veces el
problema es que estamos abiertos a escuchar solo ¨las bendiciones¨ o
las promesas, pero habrá momentos en el que Dios nos tendrá que
corregir, y las correcciones por lo general son un poco dolorosas. El
camino hacia la sabiduría empieza con la humildad. "No reprendas al
escarnecedor, para que no te aborrezca: Corrige al sabio y te amará"
(Proverbios 9: 8).
2. Prestar atención: Como nunca antes en la historia, ahora, tenemos
muchas voces hablando al mismo tiempo al corazón humano. Desde el
momento en que te levantas hasta cuando te acuestas puedes escoger
a quién vas a escuchar. Para escuchar a Dios se necesita quietud. Se
necesitan momentos de silencio y tiempo de calidad con el Señor. Si
puedes, al iniciar cada día, apaga todas las notificaciones de tu celular,
cierra tus emails, desconéctate de voces innecesarias que roban la voz
más importante que deberías estar escuchando. "Haciendo estar atento
tu oído a la sabiduría: si inclinares tu corazón a la prudencia."
3. Orar fervientemente: "Si clamares a la inteligencia, y a la prudencia
dieres tu voz." Muchas veces queremos respuestas instantáneas,
queremos que Dios abra puertas de una manera inmediata. Jeremías 33:
3 dice: "Clama a mí y yo te responderé y te enseñaré cosas grandes y
ocultas que tu no conoces". En todo nuevo desafío, o antes de ir a un
nuevo nivel, Dios nos tiene que pasar por un proceso de clamar, por una
oración genuina que abra los cielos para ver los propósitos de Dios. ¡Este
es el tiempo de clamar! Dios es fiel. Él te enseñará cosas grandes y ocultas
que aún no conoces.
4. Buscar y estudiar: "Y la escudriñares como a tesoros." La vida de fe no
es para perezosos. Es una vida de disciplina diaria. Así como encontrar un
tesoro demanda esfuerzo, dedicación, perseverancia, de la misma
manera el Señor solo revelará sus planes a aquellos que estén dispuestos
a trabajar en el lugar secreto. Por lo general las herramientas de trabajo
son: tu Biblia, un cuaderno y un lapicero.
Resultado prometido:
"Entonces entenderás el temor de Jehová. Y hallarás el conocimiento de
Dios."
El Espíritu Santo te entrenará y te capacitará para que puedas discernir por
qué camino ir, qué decisiones tomar, y también te llevará a descubrir sus
ideas y Sus planes para tu vida.
Día 3
Los beneficios de la sabiduría
Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata,
Y sus frutos más que el oro fino.
Proverbios 3: 14
Al estudiar este capítulo encontraba más de 16 beneficios al seguir el
camino de la sabiduría. A continuación, encontrarás la lista con la referencia
de los versos en donde se encuentran estos beneficios. ¿Qué tal si lo lees
primero, luego subrayas los que ya son parte de tu vida, y por último marcas
aquellos que anhelas tener y ver en tu vida? Recuerda, que tu clamor tiene
poder, ¡reclama hoy mismo estos beneficios sobre tu vida!
Verso 1:
· Largura de días.
· Años de vida.
· Paz.
Verso 4:
· Favor y gracia.
· Buena opinión ante los ojos de los hombres.
· Buena opinión ante Dios.
· Éxito.
Verso 8:
· Sanidad a tu cuerpo.
· Refrigerio a tus huesos.
Verso 10:
· Abundancia.
Verso 16:
· Larga vida.
· Riquezas.
· Honor.
Verso 17:
· Caminos deleitosos.
· Todas las veredas son paz.
Verso 18:
· Casa bendecida por Dios.
Día 4
El camino del justo
Este proverbio tiene uno de mis versos preferidos. Es una promesa que hoy
quiero dejar en tu corazón:
Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora,
Que va en aumento hasta que el día es perfecto.
Proverbios 4:78
Al meditar en que nuestra senda se asemeja a la luz de la aurora recordaba
un pasaje que nos habla de la gloria de Dios, mira lo que nos dice el Apóstol
Pablo, "Y si el ministerio de muerte grabado con letras en piedras fue con
gloria, tanto que los hijos de Israel no pudieron fijar la vista en el rostro de
Moisés a causa de la gloria de su rostro, la cual había de perecer, ¿cómo no
será más bien con gloria el ministerio del espíritu?" (2 Corintios. 3: 8).
La palabra gloria [doxa] quiere decir "una manifestación de luz radiante,
esplendor". Una manifestación del excelente poder, gloria y majestad de
Dios. Cuando dejas que el Espíritu Santo sea el que te guíe cada día,
entonces todo tu camino y todo lo que hagas le dará la gloria a Dios. ¿Cómo
sucede esto? Tu hogar se convertirá en un reflejo pequeño de lo que es la luz
de Cristo. Tu manera de vivir llevará a otros a ver y conocer al Dios que tú
sirves. Esta luz va muy asociada con el carácter del creyente. Al respecto,
Charles Spurgeon comenta lo siguiente:
1. La excelencia del carácter cristiano. "La luz de la aurora." La pureza,
así como el sol es puro, el verdadero carácter del cristiano también lo es.
2. El progreso del carácter cristiano. "Que va en aumento." Dios siempre
nos lleva en aumento, aumento del conocimiento de Dios, aumento de
la gracia: amor, paciencia, humildad, fe, aumento de la pureza.
3. La segura perfección del carácter cristiano. "Hasta que el día es
perfecto..." Se completará solo en cielo.
El Señor no solo nos da esta linda promesa, nos dice cómo la podemos
experimentar:
Aleja de tu boca la perversidad;
aparta de tus labios las palabras corruptas.
Pon la mirada en lo que tienes delante;
fija la vista en lo que está frente a ti.
Endereza las sendas por donde andas;
allana todos tus caminos.
No te desvíes ni a diestra ni a siniestra;
apártate de la maldad (v.24 - 27).
1. No pierdas el enfoque. Vive siempre con la eternidad en mente.
Vive para Dios y para su Reino.
2. Cuida mucho lo que sale de tu boca. Aleja de tu boca la
perversidad, aparta de tus labios las palabras corruptas.
3. Ten metas específicas. ¡No mires al pasado, mira a la meta
y avanza!
¡Oro para que tu luz aumente cada día!
Día 5
¡Una vida sin remordimientos!
Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo,
Y mi corazón menospreció la reprensión;
No oí la voz de los que me instruían,
Y a los que me enseñaban no incliné mi oído!
Proverbios 5: 72-73
Este capítulo empieza con el hábito que Dios quiere formar en cada uno de
sus hijos, el hábito de escuchar atentamente Su voz. ¡Cada vez estoy más
convencida de que de esto depende todo lo demás! Por eso, vez tras vez,
escuchamos estas palabras: "Hijo mío, está atento a mi sabiduría, y a mi
inteligencia inclina tu oído" (v1). Una de las maneras en que podemos
evaluar cómo está nuestra atención a la Palabra de Dios es examinando las
palabras que salen de nuestra boca: "Para que guardes consejo y tus labios
conserven la ciencia". Las palabras son la muestra de lo que hemos
atesorado en el corazón. Luego, este proverbio habla de la mujer extraña,
aquella que, con su sensualidad y sus engaños atrapa a muchos. El camino
de esta mujer, lejos de la sabiduría, es destructivo. Miremos algunas de las
etapas:
1. Su fin es amargo como el ajenjo (v4).
2. Sus pies descienden a la muerte (v5).
3. Sus pasos conducen al seol.
4. Sus caminos son inestables.
Cuando dejamos a un lado el consejo de Dios vemos las consecuencias:
amargura, maldición e inestabilidad. Por eso, el escuchar a Dios debe ser
nuestra prioridad a diario. Dios no quiere que un día llegues, mires atrás y
digas: "¿Por qué actué así, por qué no obedecí, por qué me aparté?". Dios
está hablando ahora tan fuerte, y de tantas maneras, lo único que debemos
hacer es escuchar, inclinar nuestro oído.
El consejo de parte de Dios en este capítulo es este: cuida tu matrimonio, sé
fiel a tu esposo, alimenta a diario el amor, pues al hacerlo, tu fuerza
aumentará, no será en vano tu trabajo, y tendrás honra (v9-l0).
Hay un manantial que Dios ha dado, y este manantial es el matrimonio. No
dejes que se contamine con el pecado, con la inmoralidad, o con cosas
vanas. Al cuidar este manantial, tus hijos beberán de esta fuente limpia,
dulce, y agradable.
Sea bendito tu manantial, Y alégrate con la mujer de tu juventud, Como
cierva amada y graciosa gacela. Sus caricias te satisfagan en todo tiempo,
Y en su amor recréate siempre (v18- 19).
Día 6
7 cosas que Dios ama
Seis cosas aborrece Jehová,
Y aun siete abomina su alma:
Proverbios 6: 16
A medida que estamos frente al espejo de la Palabra, Dios nos va revelando
lo que está en Su corazón, y el verso 16, nos muestra 7 cosas que Él aborrece.
Al estudiar este listado, analizaba y evaluaba el lado positivo de estas 7 cosas,
encontramos entonces 7 principios que debemos cultivar en nuestras vidas,
y en nuestros hogares. Veamos:
"Seis cosas aborrece Jehová.
Y aun siete abomina su alma:
Los ojos altivos, la lengua mentirosa,
Las manos derramadoras de sangre inocente,
El corazón que maquina pensamientos inicuos,
Los pies presurosos para correr al mal,
El testigo falso que habla mentiras,
el que siembra discordia entre hermanos."
Al mirar el lado positivo de estas 7 cosas podemos extraer 7 principios que
toda persona con el temor de Dios debe cultivar:
1. El principio de la humildad.
2. El principio de siempre hablar la verdad.
3. El principio de rescatar a otros.
4. El principio de alimentar la mente con la santidad.
5. El principio de trabajar por el bien.
6. El principio de testificar de la verdad.
7. El principio de la siembra correcta.
Un hombre que guardó su corazón en humildad fue el rey David. Sin
importar la posición en la que estuvo, siendo pastor de ovejas, o siendo rey
de Israel, logró mantener a través de los años una dependencia en Dios.
Creo que esto es humildad. Nunca podemos creer que lo podemos hacer
por nosotros mismos, debemos aprender a confiar en Dios y dejarnos guiar
por el.
El segundo principio es muy claro, el principio de siempre hablar la verdad,
y es algo que debemos cultivar en nuestros hijos desde temprana edad.
Recuerdo un día en que mi hijo Noah, como con 6 años, nos mintió acerca
de un accidente que hubo en la casa, donde se rompió un dispositivo. Él, con
mucha certeza, dijo que su hermanita (de un año en ese entonces), había
tirado al piso el dispositivo, y que por accidente ella lo había roto. Pasaron
menos de 5 días, cuando el Espíritu Santo empezó a redargüir a mi hijo. Una
mañana, mi esposo lo encuentra llorando a todo pulmón, él no sabía por
qué Noah estaba así, y es ahí cuando confiesa su gran mentira, no podía
más, no podía guardarse la consecuencia de practicar una de las cosas que
Dios aborrece. La mentira es como un veneno al corazón humano, daña por
completo el alma y el espíritu. Por eso, no podemos como padres decir
nunca mentiras, pues es simplemente engañarnos a nosotros mismos.
Lo tercero que vemos, es algo que estamos viviendo a nivel global, y es el
derramar sangre inocente por medio del aborto. Es una causa en la que
todo cristiano debe trabajar para revertir y orar. Una de las maneras en las
que podemos pelear contra el aborto es a través de la adopción. Creería que
todo cristiano que puede hacerlo debería seriamente considerar la
adopción.
Lo cuarto: tenemos que nutrir nuestra mente con los pensamientos de Dios
(lsaías 55: 8-9). Alimentarnos a diario con los Salmos, los profetas los
Evangelios, es la mejor manera de nutrir la mente.
El quinto principio: el propósito del trabajo es para poder establecer el bien,
y ser luz y sal en medio de un mundo que está perdiendo su sabor. Nuestro
trabajo no solo debe ser por motivación de dinero, (claro, todo obrero es
digno de su salario), pero siempre debemos ser parte del cambio y de la
solución en la sociedad.
El sexto principio que vemos es el de testificar a otros de la verdad. Mateo
28 el Señor Jesús nos delegó la misión de ser testigos de Él. Debemos
testificar que Él vive. Por esto, parte de nuestro estilo de vida es poder
testificar a otros de Cristo. Una de las maneras más efectivas en que lo
podemos hacer es abriendo las puertas de nuestra casa e invitando a
personas que Dios coloque en nuestro camino para que conozcan de la
Palabra de Dios.
Por último, debemos ser pacificadores. Mateo 5: 9 dice que los
pacificadores son los que tienen el ADN del Padre. Algo que como mamá he
aprendido es a traer paz a mi hogar. Para un niño es fácil entrar en conflicto
por cosas sencillas, la mayoría de veces es por el egoísmo que está arraigado
en el corazón. Pero, nuestra misión es llevar la paz, llevar unidad a donde
quiera que estemos, empezando en casa.
Día 7
¡Haz esto y vivirás!
Guarda mis mandamientos y vivirás, Y mi ley
como las niñas de tus ojos. Lígalos a tus dedos;
Escríbelos en la tabla de tu corazón.
Proverbios 7: 2-3
En este momento tengo 3 hijas menores de 4 años en casa. Son las niñas de
mis ojos. Ellas son un tesoro para mí y mi esposo. Todos los días es mi
prioridad cuidarlas, alimentarlas y protegerlas. Este pasaje nos dice que de
esta manera debemos guardar la Palabra de Dios en nuestros corazones. El
tiempo que invertimos en algo, por lo general demuestra lo que valoramos.
Lo más cercano al corazón de una madre son sus hijos, de esta manera
debemos atesorar la Palabra de Dios en nuestro corazón. Este pasaje nos
dice algunas maneras prácticas de cómo hacerlo, veamos:
Lígalos a tus dedos
Esto nos habla que el tiempo que pasamos frente a la Palabra tiene un
propósito, y es este: aplicar y obedecer de inmediato lo que Dios nos habla.
Si no hacemos esto, nuestro tiempo será en vano.
Escríbelos en la tabla de tu corazón
Un hábito que debemos cultivar es el de memorizar la Palabra de Dios. El
Salmista dijo: ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
A medida que guardamos, o memorizamos la Palabra de Dios, esta se
convertirá en un escudo que guardará nuestro corazón de caer en el
engaño de este mundo. Una de las maneras en que estoy cultivando este
hábito en mi vida y en la de mis hijos es empezando cada mañana nuestro
homeschool aprendiendo y repasando diferentes versos. Sacamos 5
minutos al día y esto se ha convertido en una manera en que practicamos y
escribimos los mandamientos en la tabla de nuestro corazón.
Di a la sabiduría: Tú eres mi hermana
"Y a la inteligencia llama parienta." Por lo general, el pariente o la hermana es
alguien con quien pasamos tiempos de calidad, compartimos momentos
especiales. De igual manera, el Señor nos dice: Deben pasar tiempos de
calidad conmigo. Para esto nos llamó y nos escogió. Él nos desea
celosamente (Santiago 4.5).
HEROMOMS.CO
30 DÍAS
Proverbios