CAPÍTULO I.
ANTECEDENTES DE LOS SISTEMAS REGISTRALES EN EL PERÚ
Por Ley de 2 de enero de 1888, se hizo en nuestra nación el Registro de Propiedad
Inmueble, decidiendo en esta línea la introducción de un marco bibliotecario que da
cobijo a la permuta de la propiedad y otros privilegios genuinos. La fase pasada de
dicha bóveda es la presencia de Registros de Cargos, que se remontan al siglo XVI,
en la época del Virreinato, donde los Censos son libertades que surgen, en general, de
un acuerdo, por el que se obtiene la opción de obtener un beneficio anual, a través de
la transmisión de tierras por un tiempo determinado; La Capellanía, por su parte, es un
establecimiento en el que se vincula la propiedad, con el compromiso de que su titular
tenga un número determinado de misas y otros cargos devotos alabados anualmente.
Desde el nacimiento del Registro Público, se han creado en nuestro país distintas
bibliotecas jurídicas, como el Registro Mercantil, el Registro de Testamentos, entre
otros; cada uno de ellos es parte de un Registro que se entiende como una fundación
legítima responsable de la creación de un conocimiento general de las circunstancias
jurídicas, para el aseguramiento imperativo de las libertades y la seguridad jurídica del
equivalente.
Caballero. J. (2015). El primer procedimiento de inscripción en el Registro fue la
redacción a mano de secciones en los Libros de Registro o Tomos, que son libros
foliados que contenía aproximadamente 500 páginas en su interior. Posteriormente, se
utilizaron tomos de hojas más modestas con 700 páginas cada uno. La utilización de
tomos, debido a su dificultad, se cambiaron por las fichas, que funcionaban en los
títulos de forma particular, legal o individual normal, en el que se inscriben cada uno de
los ajustes, así como las actualizaciones de las demostraciones y acuerdos,
cumpliendo así una oficina específica para el tratamiento de los pasajes, utilizando
máquinas de escribir mecánicas para la composición.
SUCESOS DE EVOLUCIÓN DE LOS SISTEMAS REGISTRALES
1. Los Registros Públicos fueron realizados por Ley del 2 de enero de 1888 bajo
la autoridad pública de Andrés Avelino Cáceres. El Registro de la Propiedad se
hizo como dependencia de la Corte Suprema de Justicia. El principal
Reglamento General de los Registros Públicos fue definido por la Corte
Suprema de Justicia. Fue apoyado y detallado por el Poder Judicial el 11 de
septiembre de 1888.
2. El 18 de julio de 1940 (después de 92 años) se produjo otro Reglamento de los
Registros Públicos, que refleja las disposiciones del artículo 1038 del Código
Civil de 1936.
3. El 16 de mayo de 1968, el Tribunal Supremo refrendó el Reglamento General
de los Registros Públicos. Con esta disposición, la Comisión Facultativa quedó
en su diseño natural, suplantando a la Dirección General en sus funciones,
convirtiéndose en el segundo caso de autoridad y se habilitó a la Junta de
Vigilancia para fiscalizar los objetivos por la Dirección General
4. Pardo. B. (1996). El 18 de junio de 1980, a través del D.L. Nº 23095, se
sancionó la Ley Orgánica de la Oficina Nacional de Registros Públicos -
ONARP, otorgándole la situación de legítima sustancia de Derecho Público
Interno con independencia autoritaria y monetaria. Lo principal de esta directriz
es que se organizó como órgano de bóveda de segunda ocurrencia, el Tribunal
Registral, conformado por tres personas con la clase de Vocal del Tribunal
Superior, que suplantó a los elementos de la Junta de Vigilancia.
5. El 12 de junio de 1981, mediante el Decreto Legislativo Nº 119, se sancionó
otra Ley Orgánica de los Registros Públicos y Ley de la Oficina Nacional de
Registros Públicos - ONARP, estableciendo que los Registros Públicos se
constituían en un Organismo Público Descentralizado del Sector Justicia; esta
ley igualmente restituyó los elementos de la Comisión Facultativa por el
Tribunal Registral.
6. El 21 de diciembre de 1992, se estableció la Ley Orgánica del Sector Justicia
mediante el D.L. Nº 25993, el cual presentó una variación crítica en cuanto a la
vinculación autorizada de la organización, ya que los Registros Públicos fueron
percibidos como un Órgano de Línea de dicho Ministerio, constituyéndose para
tales efectos la Dirección Nacional de Registros Públicos y Civiles,
manteniéndose los elementos de la Comisión Facultativa como segundo
órgano gestor del caso y la Junta de Vigilancia que se resolvió en el último
ejemplo mediante Recurso de Revisión.
7. Por último, el 14 de octubre de 1994, la Ley Nº 26366 creó el Sistema Nacional
de Registros Públicos y la Superintendencia Nacional de Registros Públicos -
SUNARP, controlada por su Estatuto sustentado en el D.S. Nº 04-95-JUS. No.
04-95-JUS, con la plena intención de mantener y proteger la solidaridad y
racionalidad de la actividad del trabajo bibliotecario en todo el territorio
nacional, situado a la especialización, reordenamiento, empalme y
modernización de la capacidad, las técnicas y el tablero de la multitud de
bóvedas que lo conforman; en esta línea comprendiendo a la Superintendencia
como el elemento administrador y administrativo del marco. Asimismo, se
estableció que la Oficina Registral de Lima y Callao - ORLC, al igual que las
Oficinas Registrales ubicadas en el ámbito geográfico de las localidades, son
organismos públicos descentralizados de la SUNARP; determinándose en la
Segunda Disposición Complementaria de la citada Ley, que la Oficina Registral
de Lima y Callao se constituye en una oficina pública descentralizada de la
SUNARP con independencia bibliotecaria, monetaria y normativa, en la
actividad de las capacidades que le competen conforme a la Ley. En virtud de
estos principios, el 16 de abril de 1995 se dictó el Decreto de Urgencia Nº 019-
95, en el que se dispuso el rediseño y reconstrucción institucional de la
multiplicidad relativa de oficinas descentralizadas de la SUNARP, acción que
constituyó la etapa inicial para realizar el cambio básico del establecimiento,
estructura dentro de la cual se han obtenido aparentes resultados en cuanto a
la modernización, competencia y naturaleza de las gestiones brindadas, las
cuales son ahora abiertamente reconocidas a la Oficina Registral de Lima y
Callao.
ANALISIS DE LOS SISTEMAS REGISTRALES
El sistema de inscripción de una manifestación o acuerdo en el Registro Público
comienza con el proyecto de una escritura pública que es redactada y refrendada por
un Notario Público. Esta es la principal forma de inscribir una manifestación o acuerdo.
Lo que hacen los Registradores Públicos es calificar dicha manifestación o acuerdo
según lo indicado por los lineamientos que la administran y que se convierte en un
Título, el cual debe ajustarse a cada uno de los requisitos de la Ley, para ser
reconocido e inscrito en los Registros Públicos. De vez en cuando los Títulos son
vistos por ciertas insuficiencias en la escritura pública producida por el Notario y otras
veces por ausencia de documentación, y si la percepción no es de broma, se da una
Tacha, que además se aplica cuando la percepción dada por el Registrador Público no
se levanta en el tiempo avalado por la Ley.
En el momento en que un Título es reconocido y preparado para la inscripción, la
liquidación continúa, lo que es resultado de la forma en que sólo hacia el final del ciclo
de capacidad no se fija en piedra la cantidad de actos a los que un Título ha dado
lugar, el gasto de esta ayuda puede ser controlada por la utilización de los Derechos
de Registro. Es importante traer a colación que el cliente paga hacia el inicio un costo
estimado que es controlado por la Pre-liquidación (espacio de encuentro sobre los
gastos de las administraciones) o entonces si él/ella sólo paga la base que es el gasto
del ciclo autoritativo, entonces, en ese punto, no fijado en piedra para la asistencia,
que se transmite al cliente mientras se aconseja la situación con el manejo de su
Título, se deja caer por una suma que es la distinción sobre lo que ha sido pagado
hasta ahora.
Estos pasajes, que son creados por los Registros Públicos, tienen un patrocinio legal
al que reacciona el Registrador Público, y esto puede ser utilizado en cuestiones
legítimas de apoyo legal y ser percibido en consecuencia.
Diseccionando lógicamente los métodos en las bibliotecas públicas, los ejercicios de
este establecimiento fueron controlados con definiciones que se dispusieron a una
administración manual, en definitiva, los diversos libros aludidos en estas pautas son
sólo las utilizaciones que se adquirieron de las horas de los españoles y que se
fundieron en las pautas que actualmente se utilizan para delinear los ejercicios de las
bóvedas públicas.
CONCLUSIÓN
- Hay que conocer el trasfondo histórico de nuestro marco notarial, elaborar un
plan de administración para recuperar el tiempo perdido fortaleciendo el marco
registral, y esto debe ir unido a una conexión superior entre las autoridades del
registro y las organizaciones de turno.
CITAS BIBLIOGRÁFICAS
- Caballero, J. (2015). Sistematización de los procesos de inscripción y
publicidad registral. Lima: Oficina General del sistema de bibliotecas y
biblioteca central UNMSM.
- Pardo. B. (1996). Derecho Registral Inmobiliario en el Perú. Segundo Tomo I.
Lima: Jurista Editores EIRL.