Egina
Egina
Geografía física
La forma de Egina es triangular, con 13 km de largo de noroeste a sureste, y 10 km de ancho, teniendo un
área total de 106 km². La población, en 2001, era de 11.630 habitantes.
Dos terceras partes de la isla son consecuencia de la actividad de un volcán extinguido. La parte occidental
está formada por llanuras pedregosas pero fértiles, que están bien cultivadas y producen abundantes
cosechas de grano, además de algodón, vides, almendras e higos, siendo sin embargo el pistacho el
producto más característico de la isla. El resto de su superficie es accidentada y montañosa. El extremo sur
se eleva formando el cónico monte Oros (534 m), y la cadena panhelénica se estrecha hacia el norte con
angostos valles fértiles a cada lado. Por la ausencia de pantanos el clima es el más benigno de Grecia. La
isla forma parte de la prefectura del Ática. La industria de la pesca de esponjas tiene una considerable
importancia..
La principal ciudad de la isla es Egina, situada en el extremo noroccidental, residencia estival de muchos
comerciantes atenienses. Ioannis Kapodistrias (1776-1831), el primer jefe de Estado de la nueva Grecia,
hizo erigir un gran edificio destinado a cuartel militar, que fue utilizado más adelante como museo,
biblioteca y escuela. El museo fue la primera institución de esta clase de toda Grecia, pero la colección que
albergaba fue trasladada a Atenas en el 1834. En la plaza mayor Kapodistrias tiene una estatua
conmemorativa.
El clima de Egina es mediterráneo: suave en invierno y caliente y seco en verano. La isla es salvada por las
considerables diferencias de temperatura. La estación de las lluvias, en primavera, es corta.
Comunas y pueblos
Egina contaba en 1998 con un poco menos de 12.000 habitantes
(8600 en 1911)6 ) y es un demo, que forma parte de la prefectura
de El Pireo. En 2007, El demarca (alcalde) es Panayotis Koukoulis.
Las diferentes localidades de la isla son:7
El colegio Eynardeio
está situado justo al
lado de la catedral de
la isla Aghios
Dionysos, construido a
comienzos del siglo
XIX. El barrio norte es
Puerto de Egina. la colonia de los
profesores del siglo
XIX, como el «castillo
Zaimi», la «torre Ralli» o la residencia de Eleutherios Venizelos.
Kypséli, Perdika, Messagros y Vathy son comunas que disponen de su propio concejo, en el sentido de un
demo.
Actividades económicas
Las principales actividades económicas de Egina son el turismo, la agricultura y las actividades marítimas
(pesca y transporte).
La isla de Egina es uno de los principales lugares de producción de pistachos (20.000 toneladas al año.9
que dan sustento a casi 3500 personas. Los pistacheros llegaron de Egipto hacia 1920. Dicha producción es
tan importante en la Grecia actual, que a los pistachos se les nombra como «eginas».
Transportes
Historia
Antigüedad
Mitología
Egina era la hija del dios-río Asopo y de la ninfa Metope. Tuvo al menos dos hijos: con Áctor tuvo a
Menecio y con Zeus engendró a Éaco. Cuando Zeus raptó a Egina, se la llevó a Enone, una isla cercana a
la costa del Ática. Esta isla sería conocida más tarde como Egina, en honor a ella. Éaco se convirtió en rey
de Egina. Fue muy piadoso y tras su muerte, es el encargado de guardar las llaves del Inframundo.10
Se piensa que en el Heládico Antiguo, un pueblo originario de Asia Menor y que hablaba un dialecto licio
habría llegado a la isla y habría introducido el culto de una de sus divinidades, cuyo nombre, helenizado,
habría sido Aigàios.
Hacia el 2500 a. C., el comercio de Egina era próspero y mantenía relaciones con la civilización minoica de
Creta.
Hacia el 2000 a. C., un pueblo, probablemente de origen indoeuropeo, y habiendo alcanzado ya la Edad
del Bronce, que hablaba el eólico o el arcadio y que adoraba a Poseidón se habría establecido en Egina.
Hacia el 1400 a. C., los aqueos, que habrían sido guiados por Éaco, habrían establecido un régimen
equivalente al de los reinos micénicos del continente. Eran los mirmidones de la leyenda. Levantaron
fortificaciones en la cima del monte Oros.
Uno de los primeros hechos históricos verdaderamente establecidos concierne a su pertenencia a la Liga
marítima de Calauria que agrupaba a Egina y a Calauria, Atenas, Orcómeno, Trecén, Hermíone, Nauplia y
Prasias. Se cree que esta liga habría sido una coalición de diferentes reinos micénicos del contorno del golfo
Sarónico destinada a reducir la piratería en sus aguas.
En el 563 a. C. disponía de una marina importante y se construyó el templo de Zeus, pero aún dependía de
Epidauro, de la cual no tardó en hacerse independiente.
El origen de la enemistad entre Atenas y Egina, que se remonta a la segunda mitad del siglo VII a. C., fue
la penuria económica que sufría Epidauro porque su territorio no rendía frutos. El oráculo de Delfos
aconsejó a los epidaurios que erigieran unas estatuas de madera (xóanas) de olivo cultivado, en honor de
Damia y Auxesia, divinidades relacionadas con la fecundidad de la tierra. Solicitaron a los atenienses
permiso para cortar algún olivo. La condición impuesta por
Atenas fue que anualmente Epidauro llevara ofrendas a
Atenea Políade y a Erecteo. Los epidaurios accedieron,
tallaron las estatuas, sus tierras les dieron frutos y mantuvieron
su compromiso con los atenienses.14 Como los eginetas eran
dorios procedentes de Epidauro,12 dependían de esta y se
trasladaban allí a dirimir los pleitos suscitados entre ellos.15
Posteriormente los eginetas se independizaron de Epidauro y
se dedicaron a saquear su territorio, aprovechando su
superioridad naval. Robaron las citadas imágenes y las
Templo de Afaya. colocaron en un lugar del interior de la isla.16
Hacia finales del siglo VI a. C. se reanudó la larga rivalidad con su Trirreme, instrumento del poder y
vecina Atenas, cuya flota de trirremes fue en parte construida para la caída de Egina.
combatir la hegemonía de Egina. Temístocles había mandado construir
la flota que participó en Salamina (480 a. C.) precisamente para luchar
contra los eginetas.17 Ambas ciudades tuvieron una destacada actuación en esta batalla. Egina aporto 30
barcos, por lo que Heródoto explica los motivos de su enfrentamiento, aunque se limita a justificar el
conflicto sobre la base de causas históricas marginales, como el relatado supra y que continúa infra, sin
atender a las diferencias socio-políticas que enfrentaban a los oligarcas eginetas con los demócratas
atenienses por el dominio comercial del Egeo occidental. La flota egineta también participó en la Batalla de
Mícala y en la Batalla de Platea (479 a. C.).
A comienzos del siglo V a. C., la dotación de un trirreme ateniense, tras arribar a Egina, intentó arrancar de
sus pedestales las estatuas de las diosas. Al no conseguirlo las arrastraron con cuerdas, y mientras lo hacían
sonó un trueno al que siguió un terremoto. Los atenienses por su sacrilegio enloquecieron, castigados por
las diosas, se mataron entre ellos, y sólo uno regresó. Los eginetas por su lado, aseguraron que no fue un
trirreme, sino una poderosa flota a la que decidieron no enfrentarse, a la que dejaron vía libre dada la
inferioridad en la que se hallaban. Coincide esta versión en el arrastre de las imágenes, pero difiere en que
durante su arrastre, estas suplicaron de rodillas a los atenienses. Sin embargo el resultado de ambas
versiones es el mismo: los eginetas ante un ataque ateniense se coaligaron con los argivos, sorprendieron a
los atenienses y les cortaron la retirada, aislándolos de sus naves, momento en el que sobrevino el trueno y
el terremoto.18
El poderío de Egina, debido a su expansión marinera, estuvo orientada hacia Egipto, Siria y las costas del
Mar Negro. Heródoto cuenta que en 481 a. C., en vísperas de la Segunda Guerra Médica, el monarca
aqueménida Jerjes II se hallaba en Abidos y «vio un grupo de naves cargadas de trigo que, procedentes del
Ponto Euxino (Mar Negro), estaban cruzando el Helesponto con rumbo a Egina y el Peloponeso».22 Los
mercaderes de Egina erigieron durante el reinado del faraón Amosis II, un templo a Zeus en Naucratis, en
la época de la fundación de esta ciudad egipcia.23
Durante los siguientes años la escuela egineta de escultura proporcionó artistas como Calón, Anaxágoras,
Glaucias, Simón y Onatas de Egina.
Las artes florecieron. Su cerámica fue muy elaborada, antes de ser reemplazada por la de Corinto, y
después por la de Atenas.
Egina exportaba también perfumes. Como resultado de la riqueza que le reportaba su actividad comercial,
c. 620 a. C. acuñó moneda propia de plata, en cuyo anverso figuraba una tortuga, y era el patrón monetal
en la mayoría de polis dorias. Los pesos y medidas eginetas era también la norma prácticamente en todo el
mundo griego, sistema que adoptó Atenas.24
Los eginetas se habían establecido también en Umbría,
aunque la isla no participó en el gran movimiento de colonización griega.
La isla habría contado entonces con 40.000 ciudadanos libres y 470.000 esclavos.25 El templo de Afaya
data de este periodo de prosperidad.
En 507/506 a. C. los atenienses que ansiaban vengarse realizaron una incursión contra los beocios y los
calcideos. Los beocios acudieron al Estrecho de Euripo a auxiliarles. Los atenienses atacaron a los beocios,
mataron a una gran número e hicieron 700 prisioneros. A continuación, pasaron a Eubea y trabaron
combate con los calcideos, a quienes también vencieron. Juntaron a los prisioneros calcideos y a los
beocios, y cierto tiempo después los liberaron a cambio de un rescate fijado a razón de dos minas por
cabeza. Los grilletes con los que encadenaron a lo cautivos en tiempos de Heródoto aún se conservaban
colgados en el muro norte de la Acrópolis de Atenas,26 medio calcinado por el incendio provocado por los
persas en la Segunda Guerra Médica, en 480 a. C. Con el diezmo del dinero de los rescates construyeron
una cuadriga de bronce, que se alzaba a mano izquierda nada más entrar en los Propileos de la
Acrópolis,27 con una inscripción grabada en el pedestal, relativa a la victoria ateniense.28
En el 505 a. C. se alió con Tebas contra Atenas, como resultado de una consulta al Oráculo de Delfos, el
cual les indicó que buscaran ayuda en sus más inmediatos vecinos. Los tebanos, inicialmente, interpretaron
que debían recurrir a Tanagra, Coronea y Tespias, ciudades con las que había combatido juntas, hasta que
un tebano dio con la solución al vaticinio y señaló que la Pitia se refería a los eginetas,29 dado que
míticamente ambas ciudades estaban ligadas, según el historiador de Halicarnaso, porque Tebe y la ninfa
Egina eran las hijas del dios río Asopo.30 En su socorro los eginetas les prestaron las estatuas de Éaco y de
sus hijos Telamón y Peleo. Los tebanos lucharon contra los atenienses y fueron derrotados. Tebas envió
una embajada a Egina para devolver las estatuas de los Eácidas a los eginetas y les solicitaron tropas. Sin
previa declaración de guerra, mientras los atenienses hostigaban a los beocios, zarparon con sus barcos de
guerra contra el Ática y saquearon el puerto de Falero, así como numerosos demos de la costa ática,31
litoral que las naves de Egina asolaron durante años.
Un oráculo de Delfos sugirió a los atenienses esperar 30 años antes de emprender cualquier acción contra la
isla y aprovechar este periodo para rendir culto a Éaco.32
La isla entró seguidamente en alianza con Esparta, por su oposición sistemática a Atenas. Además, la
política de Cimón, quien buscaba apaciguar posturas con los espartanos fue una garantía suplementaria para
Egina, hasta el ostracismo del hijo de Milcíades en 461 a. C.
En 460 a. C., Egina fue derrotada por Atenas en una batalla naval. Estalló una nueva guerra llamada la
Primera Guerra del Peloponeso. Durante dos grandes batallas navales, Atenas deshizo las flotas
combinadas de Egina, Epidauro y Corinto, en Cecrifalia primero, y después en aguas de la propia Egina.
En 457/456 a. C. los atenienses humillaron a los eginetas después de conquistar la isla. La principal
fortaleza isleña, llamada también Egina, se rindió en el 456 a. C. La isla pasó a formar parte de la Liga de
Delos, a la cual pagaba un tributo anual de treinta talentos; hubo de entregar sus barcos y desmantelar sus
murallas.37
En 431 a. C., a inicios de la guerra del Peloponeso, la población fue expulsada de la isla por los atenienses
y sustituida por ciudadanos de Atenas. Los expulsados fueron acogidos por los espartanos y establecidos en
Tirea, en territorio lacedemonio.38 La deportación obedeció a la proximidad de Egina al Peloponeso, lo
que provocaba el temor ateniense a una acción de los espartanos en la isla, pues suponía un peligro para el
dominio naval de Atenas; la cual temía, además, que la cercanía del puerto de Egina al de El Pireo
supusiera un riesgo. La población egineta pudo retornar por decisión de Lisandro, después de la batalla de
Egospótamos (405 a. C.)39
La isla no fue, sin embargo, totalmente independiente, pues no dudó en aceptar la tutela de un harmosta
lacedemonio. Se convirtió, entonces, en la base de las operaciones navales de Esparta contra Atenas. Los
piratas eginetas operaban también bajo protección espartana Esta situación duró hasta 376 a. C., en que
tuvo lugar la victoria naval de Cabrias sobre la flota espartana en Naxos.40
En 367 a. C., el ateniense Cares conquistó Egina. La flota ateniense permaneció en la isla algunos años
para mantener las instituciones atenienses instauradas por este general.41
Casandro de Macedonia, durante el asedio de Atenas (319 a. C.), instaló su base de operaciones en Egina y
obligó a los eginetas a abrazar su partido.44
En 307 a. C., Demetrio Poliorcetes después de pasar por Egina y Salamina ocupó El Pireo. La isla
permaneció bajo dominio macedonio hasta el año 233 a. C., cuando junto con Atenas entró en la Liga
Aquea.45
A partir de entonces pasó a ser una ciudad griega secundaria, incorporada por Publio Sulpicio a Roma en
208 a. C. tras haber tomado partido por Filipo III de Macedonia. Roma la entregó a la Liga Etolia, y los
etolios la vendieron al rey Átalo I de Pérgamo por 30 talentos (muerto en 197 a. C.)46 La isla fue
gobernada por una guardia de corps de Átalo. El rey fue a pasar el invierno de 208 a. C. a Egina en
compañía de Publio Sulpicio.47
Egina fue utilizada por varias potencias como base naval contra Macedonia, Roma, Pérgamo o Rodas.48
La paz firmada entre Roma y Filipo III de Macedonia confirmó la posesión de la isla por Átalo, que allí
envió a su hijo Filetero como estratego. Este permaneció en la isla hasta que en el año 171 a. C. fue
remplazado por Cleón, guardia de corps de Eumenes II. En el 155 a. C., los eginetas votaron un decreto en
honor de Cleón. Eumenes II pasó una temporada en la isla cuando se encontró en dificultades contra
Antíoco III el Grande y Perseo de Macedonia.49
En el 132 a. C., el estratego pergameneo que dirigía Egina se pronunció en favor de Aristónico, quien le
envió ayuda. Esto tuvo como consecuencia que cuando los romanos restablecieron las diferentes
confederaciones en el año 130, después de la derrota de Aristónico, la Liga Aquea no fuera recreada.
En 82 a. C., fue invadida por los piratas, pero no pudieron tomar la ciudad aunque se instalaron
permanentemente en la isla.
Cuando desapareció el Reino de Pérgamo en 130 a. C., Egina volvió a ser propiedad del Senado romano.
Marco Antonio la donó a Atenas en 62 a. C.50
En el 30 a. C., César Augusto invernó en Egina y escribió a los atenienses desde la isla. Devolvió la
libertad a la isla en 11 a. C. Permaneció libre hasta que Vespasiano que la volvió a donar a los atenienses en
74 d. C. Adriano le devolvió la libertad en 132. Se tienen pruebas de la libertad o de la autonomía de Egina
bajo Marco Aurelio (161-180), bajo Septimio Severo (196-211) y bajo Caracalla (211-217).51
El Reino de
Pérgamo pasó a Roma y la isla fue incorporada a Roma con el resto de Grecia, y quedó situada en la parte
oriental del Imperio (395).
Fue posesión bizantina hasta las cruzadas, y un tiempo después de la conquista de Constantinopla por los
latinos (1204) y se constituyó en señorío, que después heredó la Corona de Aragón.
Se posee poca información del periodo bizantino. Se sabe que Pablo de Egina, médico y cirujano del siglo
VII era egineta, y que un obispo unió la isla con su vecina Ceos hacia el siglo X u siglo XI.
Las incursiones de los sarracenos están atestiguadas desde el siglo IV. Obligaron a los habitantes a huir del
litoral y a refugiarse en las colinas, donde se quedaron hasta el siglo XIX. La capital se estableció en
Paleokhora, a 6,5 km del mar, donde fue construido un kastro en 1432.
La Cuarta Cruzada la dio en feudo a las grandes familias, como el resto de las islas del Egeo. Primero a los
venecianos y después a los aragoneses y catalanes
Egina fue un señorío del Ducado de Atenas. Galeas Malatesta, yerno de Antonio el Bastardo, duque de
Atenas, tomó el título de príncipe de Egina.52 La isla fue aportada en dote por Marulla de Verona a su
marido Alfonso Fadrique de Aragón (1290-f. 1338),, conde de Salona, al que sucedieron sus hijos Pedro,
Juan, Jaime y Bonifacio.
Antonio fue señor de Egina desde 1402 hasta 1418. Le sucedió su hijo
Aliot de Capena, quien en 1425 puso la isla bajo protectorado
veneciano, pero con la cláusula de que, en caso de extinción de la
dinastía de Capena, la señoría pasaría a la República de Venecia. No
obstante, reinó hasta 1440.
Ducado de Atenas en 1204.
Aliot murió en 1440 y le sucedió su hijo Antonio II, casado con una
hija de Antonio I Acciaioli, pero murió sin descendencia en 1451. La
sucesión correspondió a Arnau Guillem de Capena, hermano de Aliot y señor de Piada, quien renunció a
Egina en 1451 y murió en el año 1460. Su hijo, Aliot de Capena se proclamó señor de Piada y de Egina,
pero renunció a sus derechos sobre la isla en beneficio de Venecia, a cuyo dominio pasó definitivamente en
1451. La república veneciana envió proveditores. El comercio de Egina renació con los venecianos, y se
comerciaba con Tiro, Alepo, Constantinopla, Sinope, Trebisonda y los puertos fluviales del Rioni y del
Don.51
La isla, que era una próspera colonia veneciana, fue invadida y asolada en 1537 por el corsario turco
Jeireddín Barbarroja. La tomó en nombre del Imperio otomano en 1538: Ante la negativa de la isla a
someterse, Barbarroja puso sitio a la capital. Una salida de los eginetas provocó numerosos muertos en las
filas turcas. Después de capturar la fortaleza gracias a su artillería, Barbarroja hizo masacrar a los hombres;
las mujeres y los niños fueron deportados para ser vendidos como esclavos en Constantinopla.51
Como la isla había sido arrasada completamente por la expedición berberisca, fue repoblada con albaneses
ortodoxos. Morosini recuperó Egina para Venecia en 1654. Hizo construir, a través de Mocenigo, prefecto
del Golfo Adriático, una torre para defender la entrada del puerto. Hizo, también, venir a la isla a los
habitantes de El Pireo, de cuyo lugar venía de arrasar su fortaleza. Egina quedó bajo la égida veneciana.
Esta posesión fue confirmada por el Tratado de Karlowitz (25 de enero de 1699). El 7 de julio de 1715, los
eginetas prefirieron los otomanos a los venecianos.53 En 1718, el Tratado de Passarowitz la confió
definitivamente a los otomanos.
A mediados del siglo XVIII, Richard Chandler, un viajero y arqueólogo británico, contabilizó «400 casas,
todas enclenques, que formaban plataformas cubiertas de terrazas de grava, que se elevaban a modo de
anfiteatro sobre la pendiente» en Paleokhora.54 La ciudad habría experimentado después una relativa
prosperidad, pasando a 500 casas y de 3000 a 4000 habitantes al final del periodo de dominación
otomana.55
A finales del siglo XVIII, como la situación devino menos peligrosa, la población comenzó a descender de
las alturas hacia el mar.
Época contemporánea
El colegio, financiado por Jean-Gabriel Eynard, un amigo francés de Kapodistrias, fue el primer edificio
neoclásico de Grecia. La isla acogió las primeras imprentas de libros y de periódicos de la Grecia libre.
El 1 de octubre de 1829, en Egina se acuñó las primeras moneda griega que mostraba en el reverso un ave
fénix renaciendo de sus cenizas y la leyenda ΕΛΛΗΝΙΚΗ ΠΟΛΙΤΕΙΑ (Estado griego) y en el anverso una
corona de laurel y la inscripción ΚΥΒΕΡΝΗΤΙΣ I. A. KAΠOΔIΣTΡIAΣ (Gobernador I. A. Kapodistrias).
La capitalidad de Grecia fue, sin embargo, muy pronto trasferida a Nauplia. La población estimada en 1829
era de 9000 habitantes,56 y que periclitó hasta el desarrollo de la pesca de esponjas.
A comienzos del siglo XIX, la cerámica egineta era muy buscada, principalmente sus cántaros amarillos (o
κανάτια), llamados cántaros de Barbayannis. Estas vasijas servían de refrigeradores para el agua fresca.
Los eginetas practicaban sobre todo la pesca de esponjas con escafandras, a lo largo de las costas de África.
El comercio de aquellas se elevaba a un millón de dracmas de la época.57
Lady Egerton, esposa del embajador británico en Grecia, compró una casa en Egina, y en la misma época
desarrolló la industria del encaje. Este fenómeno se aprecia también en Venecia y en otros regiones. Los
occidentales lograron el renacimiento de una artesanía popular, en este caso, con la del encaje, lo que
consiguió proporcionar una ocupación laboral a las mujeres de los marinos o emigrados y aportarles unos
ingresos extras. Esto obedeció, asimismo, a la voluntad de las mujeres descendientes de la alta sociedad de
los países industrializados de no dejar desaparecer una artesanía tradicional que ya se había perdido en sus
lugares de origen.58 Las encajeras eginetas empleando el kopaneli (huso local) producían encajes similares
a los que se hacían en aquel entonces en Bélgica, con el fin de que su artesanía fuera viable
comercialmente.
En los años 1950, la isla se despobló en beneficio de Atenas, principalmente porque su flota mercante no
podía hacer la competencia a las inmensas flotas comerciales de El Pireo.
Las vicisitudes de la ocupación otomana y de la guerra de
independencia de Grecia han contribuido a que a la actual
población de Egina no se la pueda calificar de autóctona,
aunque la casi totalidad de los eginetas se reconocen como
griegos. Son descendientes de albaneses y de refugiados
griegos del Peloponeso, de Quíos y de Psara.
Nikos Kazantzakis escribió Alexis Zorbas y una parte de su Odisea en la ciudad de Jora.
Actualmente es un reputado destino turístico. Desde el puerto de El Pireo, zarpan transbordadores que
llegan a la isla en menos de media hora.
Las antigüedades
El templo de Afaya
El Templo de Afaya en Egina, de estilo dórico, es uno de los templos mejor conservados de Grecia. El
interior está dividido en tres naves, separadas por columnas superpuestas. Estaba dedicado a una diosa
local, Afaya, asociada con la Atenea griega. Destacan los frontones, culminación de la escultura en la
primera época clásica.
Se sucedieron tres edificios en la cima de la colina arbolada: un santuario que data del fin del siglo VII o
principios del VI a. C.; un edificio más grande que data de 570-560 a. C. y destruido por el fuego; y por
fin, el templo actual, erigido entre 500 y 450 a. C., seguramente tras la Batalla de Salamina. El templo
habría sido abandonado después de la expulsión de los eginetas por los atenienses en 431 a. C.
Durante mucho tiempo se consideró que un templo tan bello no podía estar consagrado más que a Zeus
Panhelenio, opinión que prevalecía a principios del siglo XIX en Occidente, opinión influenciada por la
cultura latina. A finales del siglo XIX, ya no se consideraba que estuviera consagrado a Zeus sino a
Atenea.61 Hubo que esperar a las excavaciones alemanas conducidas por Adolphe Furtwängler en 1901-
1903 y al descubrimiento de un relieve votivo de Afaya para determinar su atribución definitiva. Sin
embargo, el templo es aún llamado de Atenea Afaya.
La ciudad antigua
Está situada a poca distancia al del principal puerto de la actualidad (Egina), sobre un promontorio, en un
lugar llamado Colona, debido a la primigenia colonia que allí se halla, en la falda de una colina.
En esta colonia se hallaba el templo de Apolo. En los siglos XVIII y XIX, permanecían aún dos columnas
en pie.62
Por otra parte, en el monte de Zeus Panhelénico se hallaba el santuario de Zeus, donde la tradición decía
que Éaco había realizado sacrificios a Zeus para acabar con una larga sequía que había en toda Grecia.68
Otra columna del templo de Apolo está en el célebre «Puerto Oculto» (Kρύπτoς Λίμην o kryptos limen), el
cual podía albergar hasta sesenta trirremes. Ese puerto se halla sumergido bajo las aguas.
Se han hallado restos de la tumba de Foco, hijo de Éaco. Del teatro de Dioniso y del estadio no se han
encontrado. Hay un Ataleion cerca del mar, en la punta del promontorio.
La ciudad fue habitada y fortificada a partir del tercer milenio a C., como han revelado las excavaciones,
con descubrimientos de las épocas neolítica y de la Edad del Bronce.
Templo de Apolo
El templo de Apolo (520-500 a. C.), durante mucho tiempo atribuido a Afrodita,69 era de orden dórico,
períptero con seis columnas por doce, de toba. La única que queda es la columna del opistodomos. Aún se
pueden ver los restos de sus cimientos ciclópeos.
Fue integrado en la ciudadela romana construida sobre el mismo emplazamiento. las excavaciones
arqueológicas de 1924 han sacado a la luz un edificio más antiguo (siglo VII a. C.), con una foso para
sacrificios, y más abajo se han hallado casas del final del periodo micénico.
Paleocora
Paleocora (la ciudad vieja) es el nombre actual. Mientras estuvo habitada se llamó Cea. Lo que queda de
ella está a 6,5 km del puerto principal de Egina. Allí puede apreciarse las ruinas de una veintena de
edificios religiosos (iglesias y monasterios), y los más antiguos se remontan al siglo XIII. En algunos, la
iconostasia está aún presente, y también algunos restos de frescos. A destacar, la iglesia de Aghios Giorgios
Katolikos, construida por los católicos, como su nombre indica, cuando los venecianos dominaban la isla.
Episcopi, la antigua catedral de la isla se puede visitar. Está situada al pie de la fortaleza construida por los
venecianos en 1654. Cada año se celebra una panegiria en la iglesia de la Panaghia.
Bibliografía
Robin Barber, Grece, Blue Guide, Londres, 1988. ISBN 0-7136-2771-9
Pierre Daru, Histoire de la République de Venise., Firmin Didot, 1820.
Gustave Fougères, La Grèce, Guide Joanne, Hachette, 1911.
Louis Lacroix, Îles de la Grèce., Firmin Didot, 1853. ISBN 2-7196-0012-1 (para la reedición
reciente en facsímil.)
Georgios Voyatzis, Le Golfe Saronique., Adam, Athènes, años 1990. ISBN 960-500-172-1
Notas y referencias
Esta obra contiene una traducción derivada de «Egina (illa)» de Wikipedia en catalán,
publicada por sus editores ([Link] bajo la
Licencia de documentación libre de GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-
CompartirIgual 3.0 Unported.
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por sus editores ([Link] bajo la Licencia
de documentación libre de GNU y la Licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual
3.0 Unported.
y que no brotó inmediatamente sino, que
1. [Link]
primero surgió a llamaradas mucho fuego
2. Estrabón, Geografía viii.16 de la tierra, y que, cuando éste se
3. unos 18,5 km, distancia bastante correcta extinguió, brotó el agua, que sale incluso
4. «Del territorio de Trecén forma parte de una en nuestro tiempo caliente y terriblemente
península que se adentra mucho en el mar, salada.» Pausanias, Descripción de
y en ella fue fundada una ciudad pequeña Grecia, Corintia, ii.34.
junto al mar, Metana. […] De la ciudad 5. Según [1] ([Link]
distan unos treinta estadios unos baños gina/[Link])
termales. Dicen que cuando reinaba 6. Guide Joanne Grèce, 1911.
Antígono, hijo de Demetrio, en Macedonia, 7. Georgios Voyatsis, Le golfe Saronique.
entonces apareció por primera vez el agua
8. Jora es la denominación genérica en 35. Heródoto, op. cit. v.82-87
griego para referirse a la principal 36. Aristóteles, Retórica iii.10.7
población de una isla.
37. Tucídides, Historia de la Guerra del
9. Guide bleu Îles grecques, 1998. Peloponeso i.108.4.
10. Apolodoro, Biblioteca mitológica III,12,6. 38. Tucídides, op. cit. ii.27
11. Heródoto, Historia viii.46 39. Jenofonte, Helénicas ii.2.2 y 9
12. Pausanias, Descripción de Grecia ii.29.5. 40. Louis Lacroix, Îles de la Grèce (1853), p.
13. Pausanias II 29-5 y siguientes 509.
14. Heródoto, op. cit. v.82 41. Louis Lacroix, Îles de la Grèce (1853), p.
15. Heródoto, op. cit. v.83.1. Cf. Gauthier, Ph., 511.
Symola. Les étrangers et la justice dans les 42. Plutarco, Vidas paralelas, Demóstenesxxvi
cités grecques, Nancy, 1972, p. 349-351 43. Plutarco, Vidas paralelas,
16. Heródoto, op. cit. v.83.2-3 Demóstenesxxviii
17. Cf. Heródoto, op. cit. vii.145 44. Diodoro Sículo, Biblioteca histórica xviii,
18. Heródoto, op. cit. v.84-86 lxix.
19. Personaje desconocido del que no se tiene 45. Plutarco, Arato xxxiv.
ninguna referencia. Cf. Andreweves, A., 46. Polibio, Historias xxiii.8
Athens and Aegina, 510-480 B. C., en 47. Tito Livio, Historia de Roma desde su
"Annual of the British Scholl at Athens fundación xxvii.30 y xviiii.5
(1936), 1 sigs."
48. Tito Livio, op. cit. xxxi.14 y Polibio, op. cit.
20. unos 1555,5 k de plata según el sistema de xvi.25.
pesos y medidas ateniense
49. Tito Livio, op. cit. xxxvi.42 y xlii.16.
21. Heródoto, op. cit. iv.152.3
50. Tácito, Anales
22. Heródoto, op. cit. 147
51. Louis Lacroix, Les Îles de la Grèce., p. 512.
23. Heródoto, op. cit., ii.178.3
52. Daru, Histoire de Venise., IV,37.
24. Cf. Winterscheidt, H., Aigina, Eine 53. «Con la noticia de la caída de Corinto, los
Untersucuhung über seine Gesellschaft
griegos de Egina rogaron a Kapitan-Pasha
und Wirtschaft, Colonia, 1938.
que les librase de la tiranía de los
25. Georgios Voyatis, Le Golfe Saronique., venecianos, a cuya guarnición se permitió
Athènes, p.68. retirarse libremente. Djàmün firmó la
26. frente a la cella occidental del antiguo capitulación y envió al Sultán las llaves del
Erecteión. castillo (7 de julio de 1715).», Joseph von
27. Heródoto, op. cit. v.77 Hammer-Purgstall, Histoire de l'Empire
ottoman depuis son origine jusqu'à nos
28. Epigrama en dísticos elegíacos atribuido a
jours., Tome XIII:Depuis le traité de paix de
Simónides. Cf. Meiggs, R. y Lewis, D., A
selection of Greek historical inscriptions, Carlowicz jusqu'à la paix de Passarowicz:
1699-1718, p. 270
vol. I, To the End of the Vth Century B.C.,
Oxford, 1969,.p. 29-30 54. Richard Chandler, Voyage en Asie Mineure
29. Heródoto, op. cit. v.80.1 et en Grèce., 1806, t. II, p. 317. El viaje se
remonta a los años 1764 a 1766
30. Esta afirmación de Heródoto es errónea y
surge de que el río que regaba Tebas 55. Georgios Voyatis, Le Golfe Saronique,
Athènes, p. 96.
también se llamaba Asopo, confusión que
parte de Píndaro, Ístmicas v.37; viii.16. El 56. Louis Lacroix, Îles de la Grèce, p. 521.
dios Asopo era en realidad el padre de 57. Guide Joanne Grèce, 1911.
Egina, mientras que Zeus lo era de Tebe 58. Véase también, Lilo Markrich, "Embroidery.
31. Heródoto, op. cit. v.80.2 A Mirror of Social Expression." en Aegean
32. Heródoto, op. cit. v.89. Crossroads. Greek Islands Embroideries
33. Heródoto op. cit. v.90-91 en el Washington Textile Museum,
Washington D.C, 1983.
34. Heródoto, op. cit. vi.85-94
59. Pausanias, Descripción de Grecia ii.30.3
60. Antonino Liberal, Metamorfosis XL 66. Pausanias, op. cit. ii.30.2
61. Guide Baedeker, Greece, 1894. 67. Musti, Domenico y Torelli, Mario (1986).
62. «Dos columnas de orden dórico que Pausania. Libro II. La Corinzia e l'Argolide.
sostenían el arquitrabe […] están situadas Milán: A. Mondadori. p. 312. ISBN 978-88-04-
cerca de la orilla del mar» Richard 28273-0.
Chandler, Voyage en Asie Mineure et en 68. Pausanias II,29,8; II,30,4.
Grèce., 1806, Tome II, p. 312. El viaje tuvo 69. «Habíamos pensado que eran los restos
lugar entre 1764 y 1766. En la época de de un templo de Venus», Richard
Edward Dodwell (1805-1806), sólo Chandler, Voyage en Asie Mineure et en
quedaba una con capitel. Grèce., 1806, Tome II, p. 312.; Guide
63. Pausanias, ii.29.6 y 29.8. Baedeker, Greece, 1894; y Guide Joanne
64. Pausanias, op. cit. ii.30.1-2. Grèce, 1911.
65. Su efigie figura en las monedas eginetas
de la época imperial romana.
Enlaces externos
Sitio oficial del municipio ([Link] (en griego).
Fotos en Flickr ([Link]
Sitio web de información ([Link] (en
español).
Sitio web de informaciones ([Link] (en inglés).
Reconstrucciones numéricas en 3D de templos antiguos (como el de Egina) ([Link]
[Link]/web/20070701212202/[Link] (en alemán).
Fotos del frontón ([Link]
[Link]/~p1altar/photo_html/bauplastik/giebel/aegina/[Link]) (en alemán).
Resumen del artículo de Richard Stillwell, en la Princeton Encyclopedia of Classical Sites
([Link]
s/[Link]) (en inglés).
Página del Ministerio de Cultura de Grecia: el sitio arqueológico de Colona, en Egina (en
griego) ([Link]
La peste de Egina en Las metamorfosis, de Ovidio: Libro VII, 518 - 661 (en el texto latino,
517 - 660). Texto español en Wikisource.
Las metamorfosis. Libro VII: texto latino en Wikisource.
NAGY, Gregory: Asopos and his multiple daughters: Traces of preclassical epic in the
Aeginetan Odes of Pindar (Asopo y sus muchas hijas: vestigios de la épica preclásica en
las odas de Píndaro a Egina), 2011.
Texto ([Link] en inglés, en el sitio ([Link]
[Link]) del Centro de Estudios Helénicos (CHS o Center for Hellenic Studies),
institución de Washington afiliada a la Universidad de Harvard y dirigida por el propio G.
Nagy.
Para las citas: [Link]
Obtenido de «[Link]
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