Canalización venosa periférica
Es la introducción de un catéter en una vena sanguínea periférica para la administración
de fluidos, fármacos y la realización de pruebas diagnósticas.
Indicaciones:
Restituir el equilibrio del ácido base.
Administración de fármacos y fluidos al torrente circulatorio.
Mantenimiento de la hidratación en pacientes con intolerancia oral.
Transfusión de productos sanguíneos, eritrocitos y plasma.
Nutrición parenteral.
Mantener un acceso venoso con fines terapéuticos.
Elección del lugar de la punción: En el caso de la cateterización periférica de MMSS debe
plantearse primero en el Dorso de la mano- Antebrazo -Flexura de codo. De esta forma, si se
produce una obliteración de una vena, no provocamos la inutilización automática de otras
más dístales.
Dorsales metacarpianas: daña
mínimamente el árbol vascular,
pero permite diámetros menores de
catéter, limita el movimiento y
puede variar el flujo según la
posición de la mano.
La radial y la cubital: cómoda
para el paciente y garantiza un
flujo constante, causa mayor daño
al mapa venoso.
La basílica media y la cefálica
media: Admite mayores diámetros
de catéter. Presenta el
inconveniente de que el daño que
causa el árbol vascular es
importante.
Epicraneales en neonatos: venas
temporales superficiales
Venas de MMII
(Excepcionalmente): arco venoso
pedio dorsal, es muy inusual y está
desaconsejada debido a la mayor fragilidad y al riesgo de crear problemas de retorno venoso.
En la administración de fármacos citóstaticos (cancer), se recomienda el acceso venoso
por este orden: Antebrazo -Dorso de la mano -Muñeca -Fosa antecubital. La elección del
antebrazo como primer acceso es debido a que es más fácil detectar una extravasación, y de
producirse, en los demás accesos provocaría importantes secuelas de afección tendinosa al
ser escaso el tejido subcutáneo de la mano, o producir una limitación funcional en la fosa
antecubital.
Con respecto al lugar de inserción:
• No emplear la extremidad afectada en un paciente al que se le ha practicado una
extirpación ganglionar (mastectomía).
• Evitar la extremidad afectada por un A.C.V.
• No utilizar las venas de un miembro con fístulas arteriovenosas, quemaduras, lesiones
cutáneas, zonas esclerosadas y doloridas.
• Asegurarse de que el punto de inserción no dificulta las actividades diarias del paciente.
• Ante la existencia de vello en la zona de inserción no rasurar, cortar el vello para evitar
producir lesiones cutáneas.
• Evitar prominencias óseas ó articulaciones.
• Si es posible, canalizar el miembro no dominante.
• En cada intento de inserción utilizar un catéter nuevo.
• Nunca se debe volver a introducir el fiador una vez retirado por correr el riesgo de perforar
y seccionar la cánula de plástico.
En una emergencia la canalización estará enfocada a un mayor aporte de fluidos, en corto
tiempo, con lo que tanto la cánula como la vena a elegir tendrá que tener mayor calibre y la
colocación de la misma cambiará de una patología a otra.
La elección del catéter se hará con una previa valoración de la zona de punción seleccionada.
La relación entre el tamaño de la vena y el de la cánula es importante respecto al proceso de formación de los
trombos.
• Una cánula pequeña permite una circulación de sangre óptima a su alrededor, propiciando la hemodilución de los
fluidos y fármacos administrados. Una buena hemodilución reduce el efecto nocivo de las soluciones caústicas a las
paredes de las venas. De igual forma, se minimizan el grado de irritación mecánica y del trauma de punción con el
uso de un catéter de pequeño calibre. • Una buena información sobre los niveles del flujo facilitan la elección de la
cánula. Para una infusión indovenosa que precisa administrar fluidos entre 1 y 3 litros diarios, es suficiente una
cánula relativamente fina 22 g o 20 g.
• Un catéter grueso puede reducir el flujo de sangre a través de la vena, retardando la dilución del fluido que se
administra. El catéter nunca debe de ocultar totalmente la luz de la vena. Debe tenerse en cuenta tanto el tamaño
de la cánula que se precisa como el tamaño y estado de las venas. Una cánula de calibre grueso requiere una vena
con una amplia luz.