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El Rey Rana

El cuento narra la historia de una princesa caprichosa cuya pelota de oro cae en un estanque. Una rana ofrece recuperarla a cambio de que la princesa la acepte como amiga. Aunque la princesa acepta, no cumple su promesa y rechaza a la rana. Más tarde, la rana se revela como un príncipe encantado por una bruja, a quien la princesa había roto el hechizo al aceptarlo. El príncipe y la princesa se casan.

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El Rey Rana

El cuento narra la historia de una princesa caprichosa cuya pelota de oro cae en un estanque. Una rana ofrece recuperarla a cambio de que la princesa la acepte como amiga. Aunque la princesa acepta, no cumple su promesa y rechaza a la rana. Más tarde, la rana se revela como un príncipe encantado por una bruja, a quien la princesa había roto el hechizo al aceptarlo. El príncipe y la princesa se casan.

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OA3-Reflexionar sobre el cuento el rey rana y extraer información explicita.

EL REY RANA

Autor: Hermanos Grimm

Valores: no juzgar por las apariencias, arrogancia, ayudar

Había una vez una princesa muy


bella, pero también muy
caprichosa, que vivía en un
hermoso palacio rodeada de lujos y
comodidades. El pasatiempo
preferido de la princesa era jugar
con una pelota de oro junto al
estanque por las tardes al caer el
sol.

Un día a la princesa se le cayó la


pelota al estanque y desapareció.
La niña empezó a llorar muy
desconsolada. Al oír sus
lamentaciones una rana asomó su
cabeza y le dijo:

- ¿Qué te ocurre, princesita? ¡Lloras como para ablandar las piedras!

La niña miró a su alrededor buscando de dónde venía aquella voz. Al descubrir


una rana que asomaba su gruesa y fea cabezota por la superficie del agua gritó:

-¡Ah! ¿Eres tú, viejo chapoteador? Lloro por mi pelota de oro, que se me cayó en
el estanque.

-Cálmate y no llores más -replicó la rana-- Yo puedo arreglarlo. Pero ¿qué me


darás si te devuelvo tu pelota de oro?

-Lo que quieras, mi buena rana- respondió la princesa. Mis vestidos, mis perlas y
piedras preciosas, hasta la corona de oro que llevo puesta.

-No me interesan tus vestidos, ni tus perlas y ni tus piedras preciosas, ni tampoco
tu corona de oro -dijo la rana. Pero si estás dispuesta a quererme, si me aceptas
por tu amiga y compañera de juegos, si dejas que me siente a la mesa a tu lado y
coma de tu plato y beba de tu vaso y duerma en tu cama, si me prometes todo
esto, bajaré al fondo del estanque y te traeré la pelota de oro.

-¡Oh, sí! -exclamó la princesa. Te prometo que haré todo eso si me traes la pelota.
Pero para sus adentros la princesa pensaba:

-¡Qué tonterías se le ocurren a este bichejo! Tiene que quedarse en el agua con
sus semejantes. ¿Cómo puede ser compañera de las personas?

Mientras tanto, la rana se zambulló en el agua y, tras un rato buscando, volvió con
la pelota en la boca. La rana soltó la pelota en la hierba mientras la princesita daba
saltos de alegría al ver su hermoso juguete. Entonces, la princesa recogió la
pelota y echó a correr sin hacer caso a la rana, que la llamaba para que la
esperara.

Al día siguiente, mientras la princesita comía junto al Rey y todos los cortesanos,
se oyó que algo subía fatigosamente las escaleras de palacio y, una vez arriba,
llamaba a la puerta:

-¡Princesita, ábreme!

La princesa corrió a la puerta para ver quién llamaba y, al abrir, se encontró con la
rana. Al verla, la niña cerró de un portazo y volvió a la mesa, muy nerviosa.

Cuando el Rey vio a la niña tan alterada le dijo:

-Hija mía, ¿de qué tienes miedo?

-¡Ay, padre! Ayer estaba en el bosque jugando junto al estanque y se me cayó al


agua la pelota de oro. Y mientras yo lloraba, una rana asquerosa me la trajo. Yo le
prometí que sería mi compañera si lo hacía; pero jamás pensé que pudiese
alejarse de su charca para seguirme. Ahora está ahí afuera y quiere entrar

-Debes cumplir tu promesa -dijo el Rey-. Ve y abre la puerta.

La niña fue a abrir. En cuanto lo hizo, la rana saltó dentro y siguió a la princesa
hasta su silla, se subió a la mesa y comió de su plato mientras ella miraba con
repugnancia a la rana.

-Estoy cansada -dijo la rana-. Llévame a tu cama para descansar.

La princesa así lo hizo. Pero una vez en la cama le dio tanto asco ver a la rana
junto a ella que la lanzó contra la pared. Al caer al suelo tras el gran golpe la rana
se convirtió en un apuesto príncipe, al que el Rey aceptó como compañero y
esposo de su hija.
El príncipe les contó que una bruja malvada lo había encantado, y que nadie sino
ella podía desencantarlo y sacarlo de la charca.

Al día siguiente la princesa y su compañero partieron hacia el reino de éste, donde


se convertirían en reyes y vivirían felices para siempre.

Actividad: Responde en el cuaderno la respuestas de las siguientes


preguntas .

1. ¿Con que jugaba la hija del rey cuando iba al bosque?

2. ¿Dónde cayó la bola de oro con la que jugaba la hija del rey?

3. ¿Qué hizo la hija del rey cuando se le cayó la bola de oro?

4. ¿Quién ayudo a la hija del rey a buscar la bola de oro?

5. ¿Qué le pidió la rana a cambio a la princesa?

6. ¿La princesa engaño a la rana?, ¿Por qué?

7. ¿Qué hizo la princesa cuando la rana llegó al castillo?

8. ¿En qué se convirtió la rana cuando se cayó al suelo?

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