Jurisprudencia sobre Testigo Único
Jurisprudencia sobre Testigo Único
Nº 4
BOLETÍN
INTRODUCCIÓN
El presente boletín fue confeccionado con el objeto de reconstruir la jurisprudencia local, emitida
entre los años 2016 y 2019, en la que se ha apelado a la existencia de la figura del “testigo único”,
como uno de los argumentos para alcanzar la absolución.
El criterio para la selección de las sentencias que aquí se difunden fue su utilidad para el ejercicio de la
defensa, lo que permitió hallar 35 sentencias de la Cámara de Casación (15), Cámara de Apelaciones
(7) y de distintos Tribunales Orales (13), correspondientes a los años 2016 (6), 2017 (9), 2018 (18)
y 2019 (2).
Tribunales Orales
37% Cámara de Casación
43%
Cámara de
Apelaciones
20%
2016 2019
17% 5%
2017
25% 2018
53%
La relevancia de este tema se pone de manifiesto a partir de una simple revisión de la literatura
existente en este ámbito. El repaso de los trabajos indexados en Google Académico nos
proporciona diferentes aristas de los debates sustanciados, en términos generales, sobre la prueba
testimonial y, más específicamente, sobre las dificultades que presenta la resolución de un proceso
penal en el que, se dice, cuenta con la declaración de un único testigo. Entre los trabajos que
contienen referencias a esta temática, es posible señalar, por ejemplo, desde el punto de vista de la
prueba y la determinación de la verdad: los análisis de Taruffo (2002), Ramírez (2005) y Páez
(2014). Por otro lado, entre los trabajos que aluden a la prueba testimonial desde la psicología, se
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
pueden mencionar los trabajos de Manzareno (1991), Manzanero y Diges (1993, 1994a, 1994b),
Manzanero y González (2015) y Scott (2015). Asimismo, abordaron específicamente los problemas
relativos al testigo único: Sancinetti (2013) y Llera (2014). También reflexionaron sobre estas
cuestiones a partir de la jurisprudencia elaborada en el sistema interamericano de derechos
humanos, Larsen (2016) y Mariezcurrena y Rovatti (2017). Finalmente, con una perspectiva que
hace foco en la necesidad de realizar investigaciones exhaustivas y relativiza la existencia de casos
de “testigo único”, se puede consultar el trabajo de Piqué y Di Corleto (2017). Desde ya, esta
enumeración no es exhaustiva y se limita solamente a los materiales disponibles en formato abierto,
pero busca dar cuenta de la relevancia práctica de este problema y los diferentes enfoques que
pueden utilizarse para estudiarlo.
Esta no es la primera ocasión en la que la Secretaría General abordó esta problemática. En el año
2014, se elaboró un boletín en el que se relevaron sentencias en las que se afrontaba la discusión
que conlleva la prueba testimonial en procesos civiles y penales. Así, se trató: la incorporación de
prueba por lectura, el testimonio de niños, niñas y adolescentes, de mujeres que denunciaban
hechos de violencia de género, supuestos en los que no resultaba posible identificar la identidad
de los testigos (denuncia anónima y agente encubierto), testigos excluidos o inhábiles, testigos
indirectos, testimonios en acta notarial, la sustitución de testigos y, claro, el testigo único.
Como en todos los boletines publicados desde esta área, la jurisprudencia contenida en este
documento se encuentra ordenada cronológicamente y está descripta con voces que aluden a los
temas centrales que abordan las sentencias. Estas se encuentran enlazadas a la página web de
jurisprudencia de la Defensoría General de la Nación, donde se puede consultar el texto
completo de los fallos. Además, al final del boletín, se incorporaron tres cuadros en los que se
resume la jurisprudencia de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, de la
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional y de los Tribunales Orales
disponibles en este documento.
ÍNDICE
JURISPRUDENCIA
1. TOCC N° 4. “FRASCA”. 6/3/2019.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Abuso de armas. Portación de arma. Principio
de inocencia. In dubio pro reo.
2. CNACC, SALA DE FERIA A. “AJR”. 15/1/2019.
Voces: Robo. Hurto. Tipicidad. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba.
3. CNCCC, SALA II. “PÉREZ”. 27/11/2018.
Voces: Abuso sexual. Lesiones leves. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la
prueba. In dubio pro reo.
4. CNCCC, SALA I. "BARRIOS". 25/9/2018.
Voces: Testigo único. Prueba. Apreciación de la prueba. Sentencia condenatoria. Deber de fundamentación. Arbitrariedad.
Abuso sexual. Principio de inocencia.
5. CNCCC, SALA III. “RASDOLSKY”. 24/9/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Principio de inocencia. Deber
de fundamentación. Arbitrariedad. Hurto.
6. CNCCC, SALA III. “CEBALLOS”. 12/9/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Sentencia condenatoria. Deber de
fundamentación. Arbitrariedad. Debido proceso. Robo. Lesiones graves. Lesiones leves.
7. CNCCC, SALA III. “SPINELLI”. 3/9/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Principio de inocencia. In dubio pro reo. Deber
de fundamentación. Arbitrariedad. Robo.
8. CNACC, SALA I. “MBN”. 23/8/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Debida diligencia. Apreciación de la prueba. Niños, niñas y adolescentes.
Homicidio.
9. CNACC, SALA DE FERIA “B”. “ZALACAÍN”. 23/7/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Robo. Arma.
10. CNACC, SALA DE FERIA “B”. “MASLIAH”. 20/7/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Violencia de género.
11. CNCCC, SALA I. “GEREZ”. 13/7/2018.
Voces: Testigo único. Prueba. Prueba testimonial. Apreciación de la prueba. Víctima. Versiones contrapuestas. Sentencia
condenatoria. Deber de fundamentación. Arbitrariedad. In dubio pro reo. Homicidio. Tentativa.
12. CNACC, SALA I. “BOZA POZO”. 28/6/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
13. CNACC, SALA I. "MOREIRA RAMOS”. 25/6/2018.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. Debida diligencia.
Lesiones.
14. CNCCC, SALA I. “CM”. 17/5/2018.
Voces: Prueba. Apreciación de la prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Abuso sexual. Tipicidad. Principio de legalidad.
Informe psicológico. Informes. Indicios. In dubio pro reo.
15. TOCC N° 8. “SUÁREZ”. 16/4/2018.
Voces: Abuso sexual. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Víctima. Apreciación de la prueba. Versiones
contrapuestas. In dubio pro reo.
16. CNACC, SALA I. "PACIELLO”. 12/4/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. Resistencia a la
autoridad.
17. CNCCC, SALA I. “GDA”. 27/3/2018.
Voces: Abuso sexual. Niños, niñas y adolescentes. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas.
Informe pericial. Apreciación de la prueba. Querella. In dubio pro reo.
18. CNACC, SALA I. “MIELE”. 26/3/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Hurto.
19. TOCC N° 7. “GROSSO”. 14/3/2018.
Voces: Prueba. Apreciación de la prueba. Prueba testimonial. Testigo único Sentencia condenatoria. Deber de fundamentación.
Sana crítica. Versiones contrapuestas. In dubio pro reo.
20. TOCC N° 3. “PRANDO CANTERO”. 14/3/2018.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Robo. Extranjeros.
21. TOCC N° 27. “RIZZUTO”. 14/12/2017.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Derecho de defensa. Principio de inocencia. In
dubio pro reo. Defraudación. Administración pública.
22. CNCCC, SALA III. “SILVERO”. 27/9/2017.
Voces: Abuso sexual. Víctima. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba.
23. TOCC N° 24. “LOBO”. 18/9/2017.
Voces: Robo. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Principio de inocencia.
Sentencia absolutoria.
24. TOCC N° 27. “RÍOS”. 13/9/2017.
Voces: Principio acusatorio. Dictamen. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Principio de
inocencia. In dubio pro reo. Robo con armas.
25. CNCCC, SALA II. "CAM". 4/9/2017.
Voces: Violencia de género. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Deber de fundamentación.
Arbitrariedad. In dubio pro reo.
26. TOCF DE GENERAL ROCA. “GONZÁLEZ”. 27/6/2017.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Encubrimiento. Agravantes. Funcionario
público. Tipicidad. Policía.
27. TOCC Nº 30. “NJC”. 8/6/2017.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Víctima. In dubio pro reo. Violencia de género. Amenazas.
28. CNCCC, SALA II. "VRL". 24/4/2017.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Testigo de oídas. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. In
dubio pro reo. Deber de fundamentación. Arbitrariedad. Robo.
29. CNCCC, SALA III. “FLORES”. 19/2/2017.
Voces: Sentencia condenatoria. Deber de fundamentación. Arbitrariedad. Nulidad. Non bis in ídem. Prueba. Prueba
testimonial. Testigo único. Amenazas.
30. CNCCC, SALA I. "TCA". 30/12/2016.
Voces: Prueba. Apreciación de la prueba. Prueba testimonial. Testigo único. In dubio pro reo. Sentencia condenatoria. Deber
de fundamentación. Arbitrariedad. Principio de inocencia. Robo con armas.
31. CNCCC, SALA III. “RMA”. 13/12/2016.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Informe interdisciplinario.
Violencia de género. Abuso sexual. Privación ilegal de la libertad. Deber de fundamentación. Arbitrariedad.
32. TOCC 30. “FARÍAS ROUX”. 29/8/2016.
Voces: Robo. Robo con armas. Tipicidad. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro
reo. Principio de inocencia.
33. TOCC N° 3. “HUAMANCHUMO CASTAÑEDA”. 16/6/2016.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Versiones contrapuestas. Víctima. Amenazas.
Violencia de género. Principio de inocencia. In dubio pro reo.
34. TOCC Nº 24. “META Y OTROS”. 26/5/2016.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Cohecho.
35. TOCC Nº 19. “LENCINA”. 16/3/2016.
Voces: Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. Principio acusatorio.
Dictamen Fiscal. In dubio pro reo. Sentencia absolutoria. Hurto. Homicidio.
CUADROS RESUMEN
1. CÁMARA NACIONAL DE CASACIÓN EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL
2. CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES EN LO CRIMINAL Y CORRECCIONAL
3. TRIBUNALES ORALES
1
JURISPRUDENCIA
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Cuatro personas dispararon contra una casa durante una madrugada. Una mujer escuchó los
disparos desde su domicilio, se asomó por la ventana y los reconoció. Entonces, su hermana
denunció el hecho y los hombres fueron imputados por el delito de abuso de arma de fuego en
concurso ideal con daño y portación de arma de guerra. Al prestar declaración testimonial, la mujer
dijo que conocía a los hombres involucrados en el hecho, quienes tenían problemas con una familia
del barrio. Asimismo, sostuvo que desconocía el conflicto que había originado los disparos.
Decisión y argumentos
El Tribunal Oral en lo Criminal N° 4 absolvió a los imputados (juez Baez y juezas Bloch y Ruiz
López).
“La única deponente que refiere de manera lineal haber verificado la presencia de [los imputados]
al momento de producirse la balacera recreada en autos es [RB]; todos los otros testigos se han
manifestado de manera indirecta, ambigua, o tercerizada en función de las manifestaciones de ésta.
Si bien ésta precisó haber observado la conducta delictiva puesta en cabeza del terceto mencionado
lo cierto es que sus manifestaciones, en las formas en que fueran exteriorizadas, no logran tener
una capacidad de rendimiento tal que amerite inclinar la balanza en favor de la criminalización.
[E]l brocardo latino testis unus, testis nullus era comulgante con el sistema de valoración en
función de la prueba tasada el cual ha sido conducido hacia el sarcófago al emerger el sistema
primeramente mencionado que permite una mayor laxitud o flexibilidad en el intérprete para
evaluar el universo probatorio; maguer de ello, [...] para que se verifique esta situación como
pasaporte para habilitar la expiación, dicho testimonio debe lindar con lo inmaculado o al menos
exigírsele precisiones adicionales.
[L]a identificación que hace [la mujer] del terceto indicado lejos está de la mácula exigida; por el
contrario, el mismo se ha perfeccionado respecto de un suceso verificado al amparo de la
nocturnidad, en un perímetro [...] en donde no se posee un cuadro lumínico ideal, en una posición
ligeramente diagonal donde se encontraban los identificados y en paralelo a una salva o ráfaga de
disparos que pueden desembocar en inexactitudes, imprecisiones o descripciones
involuntariamente erradas que, de ser reivindicadas en toda su extensión, concurrirían en una
ponencia reñida con una resolución justa que se anhele.
Lo dicho anteriormente no permite tampoco encuadrar las manifestaciones de [la mujer] como
mendaces; la posible falta de verificación, de corroboración, o la ausencia de la capacidad de
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
[L]os procesos recongnocitivos de la memoria, cuando se verifican al compás de una situación que,
en función de la velocidad de los sucesos y del peligro cierto que anidaban los ocupantes de la
vivienda acometida, puede germinar en recuerdos difusos o confusos, máxime si se tiene en cuenta
que el proceso neuronal del recuerdo se puede ver infectado o contaminado por circunstancias
que puedan afectar o incidir en un curso causal apropiado”.
“[E]se cuadro de ambigüedad o de cavilación en el cual las hipótesis logran trabarse en paridad, de
modo tal que ninguna de ellas puede desnivelar a la otra, tienen una solución específica en las
previsiones del artículo 3 del ceremonial, que es claro en apontocar que –si bien los jueces son
libres de apreciar el valor probatorio de los elementos producidos durante el debate– resulta
necesario que se respeten las reglas que rigen la carga de la prueba entre las partes que, resultando
cierto que en el derecho penal les incumbe al Ministerio Público o la parte civil, probar la
culpabilidad del prevenido, conforme a la regla actori incumbit probatio, que es reforzada por la
presunción de inocencia que beneficia al prevenido y que se impone en su beneficio en caso de
duda (in dubio pro reo)...”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Dos hombres, a bordo de una motocicleta, le sustrajeron el celular a una persona que caminaba
por la calle. Luego de un forcejeo, los individuos huyeron. A las pocas cuadras, fueron detenidos
por personal policial. En su declaración, la víctima describió el hecho como un arrebato. El juzgado
procesó a los imputados por el delito de robo en concurso real con daño. Contra esa decisión, la
defensa interpuso un recurso de apelación. Entre sus argumentos, cuestionó la calificación legal
adoptada.
Decisión y argumentos
1. Robo. Hurto. Tipicidad. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba.
“De [la] descripción [del hecho] no surge que se empleara un mínimo de violencia física […]. Dado
que los pormenores del hecho se conocen exclusivamente por los dichos del damnificado, el
lenguaje utilizado por él es relevante. En este sentido, el empleo del verbo mencionado es poco
categórico pues podría implicar tanto un simple escamoteo para sustraer (es decir, puede aludir a
lo sorpresivo y fugaz de la maniobra de sustracción), como un ejercicio de fuerza de cierta
significación…”.
“[N]o puede establecerse en el suceso aquí ventilado, de modo terminante, que el acto sorpresivo
que no esperaba la víctima configure parte de la violencia típica del robo. [N]o está en discusión
que el imputado habría obrado con la finalidad de despojar y apoderarse del teléfono celular, sino
que del relato del damnificado no media mayor descripción de las circunstancias que rodearon al
suceso”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una mujer denunció a un vecino. Entre otras cuestiones, explicó que el hombre se acercó a su casa
a solicitarle dinero prestado y la retuvo durante unos días, en los que la obligó a que mantuviera
relaciones sexuales con él. Así, explicó que le introdujo un palo en su vagina y ano y que no había
podido huir porque se encontraba desnuda, amenazada y con su ropa sucia. Finalmente, indicó
que había sido rescatada por sus hijas. Por esos hechos, el hombre fue imputado por los delitos de
privación ilegal de la libertad agravado por haber sido cometido con el fin de obligar a la víctima a
tolerar actos contra su voluntad habiendo logrado su propósito, abuso sexual agravado por haber
mediado acceso carnal, lesiones leves y amenazas, en concurso real entre sí.
De los informes ginecológicos realizados sobre la mujer no se desprendía que tuviera lesiones. El
palo descripto por la víctima no fue hallado en el domicilio del hombre. Durante la audiencia de
debate, la víctima amplió su declaración. De su testimonio surgieron contradicciones respecto a la
manera en que había acontecido el hecho. Por su parte, el hombre sostuvo que las relaciones
sexuales fueron consentidas por la mujer y negó las demás acusaciones. El Tribunal Oral condenó
al imputado a la pena de doce años de prisión. Para decidir de esa manera, consideró que el
testimonio de la víctima era creíble. Contra esa sentencia, la defensa interpuso un recurso de
casación.
Decisión y argumentos
1. Abuso sexual. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[T]al como apunta la defensa en su presentación recursiva, nos encontramos ante un caso en el
cual la acreditación de la plataforma fáctica y la vinculación de Pérez con los sucesos denunciados
por Maldonado, surge de manera prácticamente excluyente del relato efectuado por esta última,
reproducido por sus hijas y por el personal policial actuante.
Se trata, por cierto, de un escenario particularmente frecuente en las causas relacionadas con
situaciones de violencia de género y abuso sexual, en las que los hechos suelen tener lugar en la
intimidad, exentos de las miradas de terceros”.
“[N]o se trata de poner bajo la lupa el esforzado relato de la denunciante, sino de dilucidar si aquél,
en las condiciones en las que fue prestado, resulta apto para emitir un pronunciamiento
condenatorio respecto de Pérez con relación a los atroces hechos por los que fue juzgado.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapruestas. Apreciación de la prueba. In dubio
pro reo.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
La asistencia técnica del inculpado, en ese punto, ha realizado un minucioso trabajo que evidencia
las contradicciones que presenta el testimonio brindado por Maldonado en la audiencia de debate,
y que el tribunal soslayó al momento de analizar el cuadro cargoso reunido”.
“[No] fueron evacuadas las alegaciones que sobre [las contradicciones] efectuó el imputado en su
indagatoria ni se reparó en las restantes incoherencias que presenta el relato de [la víctima] que, a
más de ser significativas, impiden otorgarle validez a su testimonio, máxime cuando se trata de
acontecimientos que no lograron ser refrendados por otros elementos de convicción”.
“Resulta igualmente dificultoso validar otros acontecimientos relatados por la nombrada, que no
se estiman necesariamente falaces ni malintencionados, pero que lucen ciertamente como el
resultado del consumo persistente de estupefacientes en condiciones de extrema marginalidad, y
que los elementos de cargo reunidos no permiten atribuir a un forzamiento por parte del
encausado”.
“[E]l a quo ninguna valoración efectuó respecto del mérito de distintos elementos de descargo. Con
ello no solo me refiero a una tasación inequitativa de los dichos de los testigos ofrecidos por la
defensa sino, a su vez, a la ausencia absoluta de ponderación de lo expresado por el imputado en
su declaración indagatoria”.
“La valoración probatoria, así, se presenta alejada de los cánones normativos, en particular, los de
la sana crítica racional, exigidos para la fundamentación de toda decisión de imposición de condena
a un habitante de la Nación. Los elementos colectados solo podrían catalogarse como indicios
ciertamente insuficientes en su aptitud para proporcionar el grado de certidumbre que aquélla debe
poseer” (voto del juez Morin al que adhirió el juez Días y de manera parcial el juez Sarrabayrouse).
“[N]o basta con afirmar, como lo hace la sentencia, que el testimonio de la presunta víctima es
creíble; el tribunal de mérito debe brindar razones que justifiquen esa afirmación, máxime cuando
la propia defensa ya había efectuado planteos razonables que exigían una respuesta y no meras
afirmaciones dogmáticas. Todo esto sin desconocer la situación de extrema vulnerabilidad de la
[víctima] demostrada en las condiciones en las que fue hallada, sucia y con parásitos en la boca,
pero ello, por sí solo, no puede constituirse en un puente epistemológico que permita atravesar el
vacío de pruebas presente en el caso…” (voto concurrente del juez Sarrabayrouse).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una mujer denunció a su expareja por una serie de hechos violentos. Entre ellos, relató que el 31
de enero de 2015 la abusó sexualmente y la amenazó con un cuchillo. Asimismo, denunció que a
fines del año 2014, este individuo intentó abusarla mientras dormía pero que, en esa oportunidad,
ella lo empujó para que no lo hiciera. Esta persona fue imputada por los delitos de abuso sexual
en grado de tentativa y por el delito de abuso sexual agravado por acceso carnal y por el empleo
de un arma. Elevada la causa a juicio, el tribunal lo condenó a la pena de 10 años de prisión por
considerarlo autor penalmente responsable de ambos hechos. Contra esa decisión, su defensa
interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
“Puesto que el a quo ha formado su convicción, de modo dirimente, en la declaración prestada por
[la denunciante], se torna adecuado exponer previamente ciertos criterios aplicables a la valoración
de lo declarado por un testigo único, en particular cuando que se trata, como en el caso, de
acusaciones de abuso sexual del que el testigo se dice víctima. [C]on frecuencia la reconstrucción
del hecho de la acusación depende de modo decisivo del relato de quien aparece como víctima”.
“Al sopesar las informaciones de un testigo, debe examinarse la existencia de razones objetivas
que quiten valor de convicción a su testimonio. [H]e señalado que en la crítica del testimonio se
han de observar, al menos, tres abordajes: a) la veracidad, entendida como ausencia de indicios de
mendacidad, que podrían sospecharse, por ejemplo, de las relaciones de interés del testigo, o de
relaciones de amistad, enemistad, ánimo de favorecimiento o de perjuicio; b) la verosimilitud, que
debe ser investigada en el examen intrínseco del contenido de la declaración, y en la medida de las
posibilidades por su confrontación con otros elementos de prueba o de otros datos o
informaciones disponibles que pudieran ser corroborantes o poner en duda la exactitud de lo
declarado; y c) la persistencia o las vacilaciones en la incriminación”.
“[R]especto [de la tentativa de abuso sexual] la sentencia [n]o ha dado ninguna explicación precisa
de cómo reconstruyó el hecho ni de cómo lo ha ubicado a fines de 2014. Esa imprecisión no es
irrelevante, porque no permite contextualizarlo…”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
“La sentencia no ofrece ni una descripción del hecho más precisa, ni una valoración más exhaustiva
de la prueba disponible”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Dos hombres se encontraban en una cafetería. Uno de ellos estaba parado de espaldas al sector de
cajas. El otro se acercó a las góndolas de café, tomó un paquete y lo introdujo en su mochila. El
hecho fue observado por un empleado, quien dio aviso. Además, sostuvo que quien se encontraba
en las cajas se había colocado allí para impedir la visión de su compañero. Sobre la base de dichas
consideraciones, el Tribunal Oral lo condenó por considerarlo coautor del delito de hurto en grado
de tentativa. Contra esa decisión, la defensa interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
La Sala III de la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional, por mayoría, hizo
lugar a la impugnación y absolvió al imputado.
“El problema radica [...] en que los elementos de cargo considerados por el a quo no son suficientes
para sostener un juicio de reproche en esta instancia, esto es, que los hechos ocurrieron del modo
señalado y no de otro.
[L]as circunstancias del caso impiden sostener la participación [del imputado] en el suceso
investigado, más allá de toda duda razonable. No [se soslaya] que el testigo único presencial [...],
empleado [de la cafetería] afirmó que observó el momento preciso de la sustracción, que habría
llevado a cabo por [el imputado] y el comportamiento que se le atribuye [al coimputado]
consistente en colocarse de espaldas al sector de cajas para obstaculizar la visión del accionar de
su compañero.
Sin embargo, difícilmente pueda arribarse a un juicio de reproche con el grado de conocimiento
que requiere esta instancia partiendo de la consideración, como premisa, del testimonio de una
persona que formuló tales aseveraciones –en las que en definitiva se fundó la condena– [...]. En
definitiva [...], es claro que no hay certeza apodíctica para afirmar que el encartado haya tenido
conocimiento de la conducta desplegada por [el autor] y voluntad de participar en dicha conducta,
pues en última instancia toda la prueba de cargo se sostiene en lo que el dependiente observó y el
significado que le dio a la conducta del imputado, que simplemente consistió en quedarse parado
en la fila de la caja del negocio, sin que se haya colectado ningún otro elemento que permita
acreditar convergencia intersubjetiva entre el encartado y el individuo que hubo de apoderarse del
paquete de café”.
“[E]s evidente que las circunstancias incriminantes mencionadas en la sentencia no son suficientes
para desvirtuar el estado de inocencia del que goza el imputado […]. [L]a cuestión debió resolverse
a favor del imputado por aplicación del art. 3 CPPN –corolario del principio fundamental de
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
inocencia (art. 18 CN)– puesto que no se ha reunido evidencia suficiente para sostener, más allá
de toda duda razonable que el hecho ocurrió de un modo y no de otro”.
[A] la hora de determinar si corresponde dar por acreditado un suceso para imponer una condena,
es necesario demostrar que existe certeza apodíctica, que no se conforma como en el caso con
indicios que sólo indican una situación sospechosa” (voto del juez Jantus en adhesión al voto del
juez Huarte Petite).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Dos hermanos abordaron con armas de fuego a una mujer y a un hombre que salían de su domicilio
y les exigieron la entrega de dinero. El hombre se resistió y se produjo un forcejeo. Entonces,
observó una de las armas, quiso huir y le dispararon varias veces, lo que le produjo severas heridas
un brazo, en la nuca y en una mano. Por tal razón, fue derivado a un hospital. En el informe
médico del establecimiento se consignó, además, que ingresó con un cuadro de intoxicación aguda
por ingesta de alcohol y cocaína.
Luego, fue detenido uno de los hermanos. Al prestar declaración indagatoria, manifestó que el día
de los hechos había ido a la casa de la víctima a comprarle marihuana. En tal sentido, indicó que
habían discutido y que la víctima había apuntado con un arma en el pecho. Por esa razón, su
compañero disparó. El juzgado dictó su procesamiento por los delitos de robo agravado por el
uso de arma de fuego y tentativa de homicidio criminis causae agravado por el empleo de arma de
fuego, en concurso real.
Durante la audiencia de debate oral, la fiscalía acusó al imputado solo por el delito de homicidio
en grado de tentativa. Asimismo, la víctima declaró recordar pocos detalles del hecho. El Tribunal
Oral condenó al imputado por el delito de lesiones graves en concurso real con lesiones leves a la
pena de tres años de prisión. Para decidir de ese modo, consideró que si bien se encontraba
probado que las lesiones de las víctimas habían sido causadas por un arma, no era posible establecer
el origen del conflicto. Contra esa sentencia, la defensa interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
“[L]a decisión de la fiscalía de abandonar la imputación del robo por la que el acusado fue requerido
se debió, aunque dicha parte no lo explicó ni dio motivo alguno, a la endeble prueba rendida en el
debate: centralmente, el relato del denunciante, con diversas inconsistencias y contradicciones”.
“[S]e reconoció en el fallo [...] que ‘no hubo claridad suficiente, ni por parte del acusado, y en
especial ni por parte del damnificado, sobre el origen del episodio [...]’, ‘ [...] máxime cuando en la
audiencia el damnificado dijo recordar pocos detalles de lo ocurrido [...]’.
Ese razonamiento resulta elocuente [...] acerca de la ausencia total de la firmeza, claridad y precisión
en el relato de la víctima –quien por lo demás se hallaba al momento del hecho en comprobado
estado de intoxicación por ingesta de alcohol y estupefacientes [...]–. Y aquellas características
deben estar presentes en una declaración testimonial en la que se funde una sentencia de condena”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
“[E]n lugar de resolver la cuestión acudiendo a la regla contenida en el art. 3 CPPN –corolario del
principio fundamental de inocencia (art. 18 CN)– pronunciaron un veredicto condenatorio
tomando aspectos parciales de esa prueba: sólo aquellos que en alguna medida se vieron
corroborados por otra evidencia. Y con motivo en la postura adoptada por la fiscalía, no se tuvo
por comprobada la tentativa de robo que [la misma víctima] denunció en ese contexto.
“En punto a la valoración del rendimiento de la prueba testifical, [...] ‘es claro que su apreciación
requiere dos juicios. Uno primero –externo– sobre el hablante; otro sobre lo hablado. Esto último,
a su vez, ha de examinarse en dos planos: en sí mismo, como discurso, para evaluar su grado de
consistencia interna; y desde el punto de vista de la información que contenga, que ha de ponerse
en relación con la obtenida a partir de otros medios probatorios […]. De todas las variables
posibles ofrecidas por la testifical a tenor de la posición del sujeto ante el hecho procesalmente
relevante, hay una, la del testigo víctima, que presenta un plus de dificultad en la apreciación,
porque sobre él inciden circunstancias que le exponen a un mayor riesgo de desviación, tanto en
la obtención de la información relevante como en la conservación, recuperación e, incluso,
transmisión de la misma. En efecto, pues no hay duda de que en su calidad de perjudicado tendrá
un interés –legítimo– en una determinación de la causa […].
“[M]otivar la sentencia no representa un requisito más del debido proceso, sino el fundamento
mismo de la aplicación de la pena, su fuente de legitimación (art. 18, CN); paralelamente, aquella
–la sentencia– explica la decisión, cuál es la incriminación, quién su responsable y qué
consecuencias jurídicas depara…”.
“La motivación configura una garantía de garantías, pues ella debe contener las razones de cada
afirmación, atender los planteos de las partes y explicar por qué la decisión es legalmente correcta.
Por su intermedio el juez describe y valora la prueba, mediante la cual establece los hechos objeto
del proceso y define el derecho aplicable; eventualmente, esos argumentos desplegados son
cuestionables en el recurso…”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
“No se comprende ni ha explicado por qué no se ha evaluado el mismo testimonio como un todo,
al tomar por cierto el tramo referido a la amenaza y no el relativo a la lesión, y a su pretendida
atipicidad subjetiva, lo que conduce a la misma solución puesto que importa una afirmación
contradictoria relativa a la consideración de un elemento de prueba decisivo para la decisión del
caso”.
Hechos
Un hombre ingresó a un comercio, simuló tener un arma y obligó a la empleada del lugar a
encerrarse en un baño. Entonces, tomó elementos electrónicos, dinero en efectivo, el documento
de la mujer y huyó. La empleada efectuó la denuncia y, en la comisaría, reconoció al hombre en
una fotografía. Luego, durante el trámite del expediente, lo identificó en el marco de una rueda de
reconocimiento. El Tribunal Oral lo condenó por el delito de robo a la pena de un año y seis meses
de prisión. Contra esa sentencia, la defensa interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
“[N]o puede sostenerse que existe en el caso certeza apodíctica acerca de la participación [del
imputado] en el hecho juzgado. Es que, en la medida en que la sentencia condenatoria se motivó
exclusivamente en la declaración de la damnificada [...], sin que exista ninguna otra prueba que
permita corroborar su versión y desvirtuar el descargo del imputado, la conclusión a la que se
arribó depende en este caso tan sólo de la confianza que a los señores jueces que dictaron la
sentencia le merecieron los dichos de una única persona.
La inexistencia de otras evidencias, siquiera indicios, que permitan verificarla, importa desde mi
perspectiva que la decisión no se sustenta en un trabajo intelectual que permita a cualquier persona
arribar a la misma conclusión siguiendo el razonamiento de los magistrados, sino que
dogmáticamente deberá aceptar que la certeza está sostenida por la capacidad de aquellos para
distinguir entre quien dice algo cierto del que miente o se equivoca.
Dicho de otro modo, la prueba testimonial no tiene la certeza que la ciencia asigna, por caso, a los
estudios de ADN [...] y depende siempre de múltiples factores, además de estar teñido de
circunstancias propias del que depone.
“[E]l caso debió resolverse por aplicación del art. 3 CPPN –corolario del principio fundamental
de inocencia (art. 18 CN) – puesto que, conforme admitió el mismo Tribunal, ninguna evidencia
permite corroborar la prueba en cuestión; en consecuencia, la vinculación del acusado surge
únicamente del señalamiento que efectuó la denunciante, que se erige así como la única prueba
para fundar la condena.
Hechos
L y M mantenían una relación de pareja. En julio de 2018, en las cercanías de un lavadero de autos,
se encontró el cuerpo sin vida de L. Ese día, una persona menor de edad, empleada del lavadero,
vio descender de un vehículo a un hombre y a una mujer, M. Luego, escuchó gritos y vio al varón
en el piso, circunstancia a la que le restó importancia hasta que otra persona le pidió que se
comunicara con el 911. Otro testigo expuso que esa mañana había visto a dos hombres que
merodeaban el lugar de los hechos con palos. Luego, observó que una persona se encontraba
tendida boca abajo y, al acercarse, reconoció a la víctima. Asimismo, indicó que los empleados del
lavadero de autos le dijeron que habían visto a M en el lugar de los hechos. Sin embargo, el único
que, en principio, la había observado era la persona menor de edad referida. Esto se supo a través
del testimonio brindado por su hermano mayor de edad. Por esa razón, el joven fue convocado a
declarar y a participar de una rueda de reconocimiento. Sin embargo, estas medidas se dejaron sin
efecto toda vez que la madre no lo autorizó a realizarlas. En este marco, M fue detenida y procesada
por el delito de homicidio calificado por el vínculo. Contra esa decisión, la defensa interpuso un
recurso de apelación.
Decisión y argumentos
1. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Niños, niñas y adolescentes.
“[S]i bien se ha acreditado una conflictiva relación de ex pareja y una serie de agresiones ocurridas
la noche anterior al evento, ello no alcanza para dar crédito a la hipótesis acusatoria que ubica a M.
en la escena de los hechos ya que P. no llegó a ver a alguna mujer; Y M no estuvo en ese momento
en el lugar, no obstante habría reconocido el elemento utilizado para provocar las heridas a través
de las vistas digitalizadas de las vistas fotográficas impresas […]; y el único testigo que habría visto
una mujer –con características si bien similares, diferente color de cabello en las puntas– aún no
ha prestado testimonio [porque es menor de edad y su madre aún no lo autorizó]”.
“Tampoco se ha colectado otro dato como ser cámaras de seguridad del lugar del hecho; huellas
dactilares de la cuchilla secuestrada u otro dato objetivo que, como se dijo, acredite la hipótesis
acusatoria que la sitúa en el lugar.
Por ello, consideramos de suma relevancia que el testigo B. cumpla las medidas de prueba
ordenadas, para lo cual la Sra. jueza de grado deberá arbitrar los medios necesarios para lograr la
comparecencia de su madre, si es que considera como requisito previo, su autorización”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
“[D]eberá determinarse la titularidad del abonado […] pues en horas del mediodía M. recibió una
llamada de este número (12.16 hs), para luego comunicarse la imputada (a las 12.39), luego de tres
conversaciones mantenidas con, presuntamente, la madre de la víctima (ello, acorde el abonado
indicado por ésta al prestar declaración testimonial […]).
Así las cosas, hasta tanto no se profundice la investigación a efectos de dar cumplimiento a las
medidas indicadas y otras que pudieran ofrecer las partes, a efectos de establecer algún tipo de
intervención de M. –bajo alguno de los supuestos de los arts. 45 y/o 46, CP– en la muerte violenta
de LL, se impone adoptar la medida que autoriza el art. 309, CPPN”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Dos hombres se agredieron con golpes. Al arribar una agente policial, uno de ellos denunció que
el otro lo había amedrentando con un “fierro” con el fin de robarle. Entonces, fue detenido.
Durante la investigación, se obtuvieron filmaciones que no mostraban que el agresor portara un
objeto en sus manos. Además, en el lugar de los hechos no se secuestró ningún arma. Sin embargo,
el imputado fue procesado. Contra esa decisión, la defensa interpuso un recurso de apelación.
Decisión y argumentos
“Si bien el damnificado FV relató las circunstancias de modo, tiempo y lugar del hecho ilícito que
se investiga y señaló a Zalacaín como su autor, ningún elemento de juicio, ni siquiera indiciario, lo
avala.
Pero lo trascendental es que no se secuestró el ‘fierro’ que el primero habría utilizado para
amedrentar a la víctima, lo cual es sugestivo si se repara en que todo sucedió rápidamente y en un
espacio de pocos metros. Es decir que aun si el objeto hubiese sido descartado, con un mínimo
esfuerzo debió ser hallado de estar en el lugar”.
“En estas condiciones, consideramos que el reproche se sustenta exclusivamente en lo dicho por
la víctima que, al no ser preciso, no resulta suficiente para sustentar el progreso de la acción penal
hacia instancias posteriores”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una mujer denunció a su ex pareja por un hecho constitutivo de violencia de género. El imputado
manifestó en su declaración indagatoria que en el momento al que se aludía en la denuncia había
tenido un accidente vial, había sido intervenido quirúrgicamente y se encontraba en silla de ruedas.
Por ese motivo, indicó que no resultaba posible haberle causado ningún tipo de lesión física a su
ex pareja. De todos modos, el hombre fue procesado. Contra esa resolución, la defensa interpuso
un recurso de apelación.
Decisión y argumentos
Sin embargo, ello no significa que no se deba investigar con profundidad, agotando todas las
medidas de prueba necesarias para la resolución del hecho. En ese sentido, cuando se cuenta con
el testimonio de la víctima, pero además resta la producción de otras medidas que lleven al
esclarecimiento del hecho, el instructor debe agotar ‘[…] la búsqueda de elementos de prueba que permitan
el dictado de una sentencia condenatoria’…”.
Es que, sin perjuicio del relato de la víctima, que encontraría respaldo en las lesiones que fueran
acreditadas […], lo cierto es que existen otros elementos incorporados al legajo que impiden
homologar la decisión impugnada vinculadas al descargo de Masliah”.
“[L]a historia clínica […] aparece incompleta […]. En tal sentido, entonces, aparece necesario
obtener el resto de ese registro y una vez completada esa diligencia, se remita nuevamente el
expediente al Cuerpo Médico Forense para que éste informe si a la fecha del suceso investigado
Masliah tenía libertad ambulatoria, cuál fue el lapso de recuperación y su evolución de la fractura
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
y si, de acuerdo a éste, el encausad pudo haber ejecutado la acción que se le imputa. A su vez,
resulta pertinente que se incorporen las transcripciones del llamado al Servicio de Emergencia 911,
efectuado el día del hecho por [la damnificada]”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Gerez y su pareja, DF, fueron a la casa de CAL para entregarle documentos de su hija. Entonces,
se produjo un conflicto y DF apuñaló en el brazo a CAL. El damnificado intentó defenderse de la
agresión y lo arrojó al suelo. Entonces, Gerez lo tomó por detrás y DF aprovechó para propinarle
otras cuatro puñaladas. La víctima escapó a su vivienda y la pareja se fue del lugar. Por ese hecho
Gerez fue imputada como partícipe secundaria del delito de homicidio en grado de tentativa.
Al prestar declaración indagatoria, la imputada afirmó que sólo intervino para que cesara la pelea
y explicó que había sostenido a CAL para frenar la agresión. El Tribunal Oral desacreditó la versión
prestada por la imputada, por considerar que no era concordante con el testimonio del
damnificado. Por esa razón, condenó a Gerez a la pena de dos años de prisión en suspenso. Contra
esa decisión, la defensa interpuso un recurso de casación. Entre otras cuestiones, consideró que el
tribunal había incurrido en arbitrariedad por haber motivado la sentencia, de manera exclusiva, en
el testimonio del damnificado.
Decisión y argumentos
“[M]otivar la sentencia no representa un requisito más del debido proceso, sino el fundamento
mismo de la aplicación de la pena, su fuente de legitimación (art. 18, CN) […].
Puede decirse que la motivación configura una garantía de garantías, pues ella debe contener las razones
de cada afirmación, atender los planteos de las partes y explicar por qué la decisión es legalmente
correcta [...].
Así, la validez de las sentencias penales dependen de la motivación de los hechos allí fijados en un
doble sentido: ‘interno’, porque la corrección de la norma aplicable al caso depende de la verdad
del hecho juzgado, y ‘externo’, dado que ningún consenso permite la condena y sólo una
motivación racional y legal la torna legítima”.
“[N]o existen reparos de tipo constitucional para fundar una sentencia condenatoria sobre la base
de un único testigo de cargo, en la medida en que ese testimonio, brindado en el marco de la
audiencia de debate, se encuentre respaldado por el resto de los elementos probatorios
incorporados a la causa, los que a su vez guarden coherencia y aporten veracidad a lo allí relatado”.
“[N]o puede sostenerse que existe en el caso certeza apodíctica acerca de la participación –
rectamente entendida, como aporte doloso al obrar doloso de un tercero– de [Gerez] en el hecho
juzgado.
“Nos encontramos con dos versiones acerca de un mismo hecho y ambas, en el terreno de las
conjeturas, lucen verosímiles ante el escrutinio de un tercero observador. Nótese que siguiendo los
mismos pasos con los que se construyó la historia relatada por [el damnificado], la contada por
Gerez encaja perfectamente con el desenlace del evento, aun sin reparar en los indicios que
debilitan los dichos del damnificado y que el tribunal omitió señalar en sus apreciaciones”.
“No es posible sostener que el fallo haya cumplido con el deber primordial de motivación cuando
se cuenta –en favor de la hipótesis incriminatoria– con una sola fuente de conocimiento respecto
de lo sucedido, cuyo valor aparenta hallarse limitado a lo que el tribunal creyó subjetivamente, sin
que resultare posible un control por parte de la defensa en tal sentido, ni un seguimiento lógico
por parte del órgano revisor”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una persona denunció el robo de un celular. Sobre la base de esa denuncia, la policía detuvo a un
individuo. Sin embargo, no se encontró que tuviera el objeto sustraído. En la declaración
indagatoria, el imputado negó el hecho. Por su parte, la víctima indicó que creía haber visto que el
imputado le había dado el celular a otro sujeto que pasaba a su lado. Entonces, el Juzgado procesó
al imputado. Contra esa decisión, la defensa interpuso un recurso de apelación.
Decisión y argumentos
1. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[C]ontamos únicamente con la versión [del damnificado] sin otro elemento objetivo que permita
comprobar la efectiva participación de Boza Pozo en el hecho bajo estudio, se carece de testigos
presenciales de lo ocurrido y tampoco se secuestró en poder de éste el teléfono celular sustraído”.
“Se suma que las filmaciones aunadas al proceso no registraron ningún dato de interés para el
esclarecimiento del hecho […]. A su vez, del testimonio del agente […] no surge dato alguno que
permita vincular al incuso con el suceso delictivo, toda vez que no visualizó la maniobra y procedió
a la detención de Boza Pozo ante la exclusiva sindicación [del damnificado].
Por otro lado, el imputado negó su intervención en el ilícito atribuido y frente a la orfandad
probatoria señalada es imposible descartar su versión respecto a que seguramente fue acusado
erróneamente como autor de la sustracción”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Decisión y argumentos
“[M]ás allá que se acreditó a partir de los dichos de la denunciante y de la imputada que aquél día
se suscitó entre ellas un conflicto, lo cierto es que las disímiles versiones brindadas respecto a lo
acontecido, sumado que se carece de testigos que permitan corroborar el modo en que comenzó
la disputa, impiden de momento hacer prevalecer una versión sobre la otra”.
“[S]e destaca que el único testigo […] intervino una vez iniciada la reyerta por lo no dio cuenta de
cuenta de cuál de ellas resultó ser la atacante.
A su vez, no podemos dejar de mencionar que resulta ser el presidente de la empresa en la cual la
imputada ejercía labores y fue despedida a raíz de este evento, por lo que en función del art. 241
del CPPN, valorándose su testimonio en base a las reglas de la sana crítica y sin que se considere
mendaz, de algún modo tiene un interés directo en el resultado del proceso.
En virtud de ello, y teniendo en cuenta el tiempo transcurrido sin que las filmaciones sean remitidas
a la instancia de origen (29 de mayo pasado […]), el magistrado deberá arbitrar los medios
necesarios para que personal policial comparezca ante la empresa […] con el objeto de recabar la
prueba ordenada”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
C. ingresó a un edificio y subió al ascensor con una mujer. Al descender, comenzó una discusión
en la que intervinieron el encargado del edificio y un vecino. La mujer denunció a C. por haber
abusado sexualmente de ella en el ascensor. El hombre fue imputado por ese hecho y por
amenazas. En su testimonio, el vecino sostuvo que la mujer le había comentado del abuso. Sin
embargo, no especificó el modo y el lugar en que se habría producido ni el momento en que se lo
habría dicho. Por otra parte, del examen psicológico realizado a la denunciante no surgieron
indicadores de stress post traumático. En el juicio oral, la mujer detalló la manera en que C. había
abusado de ella. El Tribunal Oral, por mayoría, consideró que el imputado era responsable por el
delito de abuso sexual en concurso real con amenazas y lo condenó a una pena de seis meses de
prisión en suspenso. Contra esa decisión, la defensa interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
“[M]ás allá de que existen algunos elementos que favorecen a la acreditación de las hipótesis
delictivas esgrimidas por los acusadores, hay otros con igual peso probatorio que permiten
ponerlas en duda.
[S]i bien el [vecino] hizo mención de que la [mujer] le refirió que en el ascensor C. la había insultado
y toqueteado, en ningún momento señaló que le hubiera descripto la manera y las partes de su
cuerpo en que tuvieron lugar los supuestos tocamientos, esto es, si fueron por fuera o por dentro
de las ropas que llevaba puestas, en los glúteos, los pechos o la zona genital; circunstancias que
sólo en parte surgen de lo declarado por [la mujer] ante el tribunal de juicio”.
“Cabe recordar, que la acción de toquetear significa ‘…1.tr. Tocar reiteradamente algo con la
mano.- 2.tr. Tocar reiteradamente a alguien o una parte de su cuerpo con la mano, generalmente
por deseo sexual…’. Es decir, la acepción que a partir de ello puede adjudicarse al vocablo
‘toqueteado’, no es unívoca, ya que la acción puede recaer en diversas zonas del cuerpo y distintas
a las contempladas por la figura legal en la que fue circunscripta la conducta, como ser, el rostro o
los brazos.
Concluyo entonces, que se atribuyó [al vecino] una afirmación, referente a la confirmación un
supuesto abuso sexual, que no puede en modo indubitable asegurarse que hubiera formulado.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
[M]ientras ella refirió que ese comentario tuvo lugar en el pasillo del 10° piso, [el vecino] señaló
que la indicación de [la mujer] de que [el imputado] la había toqueteado, ocurrió cuando se
desplazaban juntos en el ascensor, lo cual ilustra que contextualizan las manifestaciones […]
vinculadas al alegado abuso, en un momento y recinto diferentes.
3. Prueba. Informes. Informe psicológico. Indicios. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
Por otra parte, junto con las evaluaciones psicológicas realizadas a [la mujer], que dieron cuenta de
la ausencia de indicadores de fabulación y que sus dichos presentaban signos de credibilidad, valoro
que los expertos explicaron que ello per se no significaba que fueran verdaderos, como así también
que no presentó indicadores que dieran cuenta de un cuadro de stress post traumático”.
“A pesar de que en este tipo de eventos no suele haber testigos, lo que obliga a acudir a otras vías
probatorias, lo cierto es que los indicios y las pruebas indirectas que se pretenden hacer valer para
validar la imputación no son uniformes.
Vale aclarar, que lo expuesto en modo alguno significa que considere mendaz a [la víctima].
Simplemente, teniendo en cuenta que la labor del magistrado no se reduce a un mero juicio de
credibilidad sobre los dichos del testigo, que carezco de pautas objetivas que permitan corroborar
aquél.
Hechos
Una mujer denunció que se encontraba con su pareja y sus hijos en un departamento. Entonces,
el hombre le solicitó conversar en privado y fueron a una habitación. Allí, la tomó de los brazos y
la obligó a mantener relaciones sexuales a pesar de que la mujer se opuso en reiteradas
oportunidades. Dos meses más tarde, discutieron frente a su hija en la vía pública y el hombre la
habría amenazado de muerte. El hombre fue imputado por los delitos de abuso sexual con acceso
carnal y amenazas coactivas.
La denunciante fue atendida por la Oficina de Violencia Doméstica en tres oportunidades. Los
informes elaborados por dicho organismo indicaron que su relato parecía verosímil. Asimismo, el
Cuerpo Médico Forense le efectuó diversas pruebas psicológicas y psiquiátricas y sus informes se
expidieron en el mismo sentido. En particular, el informe psicológico concluyó que la mujer no
presentaba indicadores de victimización sexual.
Durante el debate de juicio oral, el imputado declaró y negó los hechos. En tal sentido, su defensa
señaló que solo se contaba con la declaración de la denunciante y que no podía resultar suficiente
para fundar una condena. Por esa razón, requirió la absolución de su asistido. Por su parte, el
representante del Ministerio Público Fiscal manifestó que las manifestaciones de la víctima eran
verosímiles y solicitó que se lo condenara.
Decisión y argumentos
“Es cierto que en episodios de violencia en el seno de una familia, y más particularmente, en el
supuesto de delitos vinculados al abuso sexual, es común que no se cuente con más pruebas que
las solitarias manifestaciones de quien se presenta como víctima. Más allá de que esta circunstancia
exige de algún modo agudizar el análisis y, en muchos casos, apelar a la prueba indiciaria apta para
confirmar lo expresado por el testis unus, lo cierto es que jamás esta manera de abordar el examen
de un caso, podría autorizar al relajamiento del rigor propio que exige la valoración de la prueba
para llegar a una sentencia de condena ni, menos aún, a menoscabar siquiera mínimamente, el
derecho de defensa en juicio del acusado”.
“Bajo estas premisas, cabe coincidir con el acusador en punto a que, considerado en forma global,
el testimonio brindado en el juicio por [la denunciante] ha impresionado como verosímil. A la
misma conclusión llegaron los profesionales que la atendieron en la Oficina de Violencia
Doméstica en las tres oportunidades en las cuales la nombrada acudió a esa repartición [...]. E
idéntica ha sido la valoración contenida en las evaluaciones psiquiátricas y psicológicas realizadas
por los integrantes del Cuerpo Médico Forense…”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
“Sin perjuicio de lo dicho [...], todas las pruebas mencionadas tienen origen en una misma fuente
de información, que es el testimonio de la denunciante. La cerrada negativa [del imputado], pues,
se enfrenta, en estos dos episodios, con las afirmaciones de [la denunciante]. Ocurre, no obstante,
que en ambos sucesos [...] se podrían haber incorporado al juicio elementos probatorios de primera
mano, que evidentemente hubiera echado luz acerca de lo ocurrido. En efecto, con relación al
primer hecho, dentro del departamento en el cual habrían ocurrido las graves agresiones
denunciadas, estaban presentes cuatro personas más, aparte [del imputado y la denunciante]. Y el
[segundo] episodio [...] no sólo –según la acusación– se produjo en plena vía pública, sino que
habría sido presenciado por la niña [...]. [N]inguno de estos posibles testigos fue convocado al
juicio. Y ésta es una omisión que no puede cargarse sobre las espaldas del imputado ni de su
defensa”.
“[E]l testimonio de la denunciante, analizado en forma global, se presenta como verosímil, y esto
es lo que de alguna manera confirman los especialistas que la examinaron más tarde. Sin embargo,
en los episodios [...] no existe otra prueba objetiva que permita desbaratar la negativa [del
imputado]. En ese sentido, la duda se acrecienta si se tiene en cuenta que [...] los hechos se habrían
desarrollado en un departamento de módicas dimensiones, en el cual, además [del hijo de la
denunciante], estaban la madre del acusado, su hija [...] y otra hija [de la imputada]. Finalmente, no
puede soslayarse que el informe psicológico forense [de la denunciante], a la par que establece que
el relato de la nombrada es verosímil, afirma que no presenta indicadores de victimización sexual.
Hechos
Un agente policial le solicitó a Paciello que se colocara contra la pared. Sin embargo, el nombrado
se negó a proceder de esta forma e intentó golpear al policía. Entonces, fue imputado por el delito
de resistencia a la autoridad. El personal policial sostuvo que había detenido al imputado en la vía
pública. PFL, único testigo del hecho, indicó que la resistencia al accionar policial se produjo
dentro de un local de comidas. El imputado fue procesado. Contra esa decisión, la defensa
interpuso un recurso de apelación.
Decisión y argumentos
“[E]l relato del personal policial resulta inconsistente en lo que hace a la imputación, más allá de
que Paciello sostuvo que iba caminando cuando fue interceptado.
En ese sentido, el único testigo del evento resultó [PFL], quien dijo claramente que Paciello opuso
resistencia al accionar policial en el interior del local de comidas […] mientras que la policía, según
sus relatos, habría tomado contacto con éste recién en la vía pública…”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
La madre de un niño con trastorno general del desarrollo (TGD) denunció a su ex marido por
haber abusado sexualmente del hijo de ambos. En la denuncia, la mujer expuso que el niño le
manifestó a ella y a su pareja que el padre lo había abusado. Posteriormente, en sede judicial el
niño fue interrogado por una psicóloga y confirmó estos dichos. No obstante, el dictamen de la
profesional careció de la contundencia necesaria para tener por acreditados los dichos del niño.
Entonces, la defensa y la querella de la madre realizaron nuevas pericias psiquiátricas que resultaron
contradictorias entre sí.
En el juicio oral, el Ministerio Público Fiscal y la querella solicitaron que se recibiera declaración
al damnificado pero el Tribunal lo rechazó por la recomendación de los profesionales del CMF.
Por eso, se recurrió a la grabación de la Cámara Gesell que se llevó a cabo durante la instrucción.
Dado que la profesional que realizó la entrevista había fallecido, se incorporó por lectura el informe
que había confeccionado. Además, tanto la madre como su pareja prestaron declaración
testimonial, con ciertas contradicciones en su relato de los hechos. Al momento de los alegatos, la
fiscalía solicitó la absolución del imputado por considerar que no pudo probar el hecho por la falta
de un relato sólido que no deje lugar a dudas razonables. La querella sostuvo la acusación por
abuso sexual. El Tribunal Oral lo condenó por el delito de abuso sexual agravado por el vínculo a
la pena de tres años de prisión en suspenso. Contra esa decisión, su defensa interpuso un recurso
de casación.
Decisión y argumentos
“[H]ay un cúmulo de peritajes con resultados antagónicos que lejos de aportar certeza, siembran
dudas. […] Por ello […] los referidos dictámenes periciales se erigen como elementos de juicio
aislados que no logran adquirir la entidad suficiente para justificar una decisión condenatoria más
allá de toda duda razonable”.
“[H]aciendo propias las dudas de la fiscalía durante el juicio oral, votaré por la absolución del
imputado […], como propone la defensa, toda vez que existe un supuesto de duda en favor del
acusado, que impide convalidar la condena dispuesta, por carecer el caso de la certeza
correspondiente acerca de la hipótesis acusatoria presentada por la querella (art. 3, CPPN)” (voto
del juez Bruzzone).
2. Niños, niñas y adolescentes. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
“[E]n ocasión de valorar los dichos de los menores, cuando estos no son convocados al juicio para
que las partes puedan cotejarlos, corresponde que el juzgador extreme los recaudos y exprese con
detalle el análisis del testimonio brindado en Cámara Gesell, demostrando sin lugar a dudas por
qué acuerda a esos dichos coherencia y veracidad para fundar sobre ellos el juicio de certeza que
se requiere para arribar a una decisión condenatoria”.
3. Prueba. Prueba testimonial. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[L]os dichos de la víctima presentan fisuras que no pudieron ser superadas por su ratificación o
rectificación en la audiencia. Como consecuencia lógica, los miembros del tribunal a quo debieron
echar mano del análisis de los profesionales que intervinieron en recabar esa declaración y que
fueron convocados por las partes para ilustrar sobre la capacidad y estado del damnificado”.
“[S]i subsisten contradicciones entre los expertos que informan al tribunal sobre temas que no son
de la experticia propia de los magistrados, no es posible fundar el juicio certero sobre una línea y
abandonar la otra” (voto concurrente de la jueza Garrigós de Rébori).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Una persona denunció haber visto a dos hombres “con actitud sospechosa” que intentaban saltar
las rejas de un domicilio deshabitado. En ese momento, al ver al denunciante, estos individuos
huyeron del lugar. Cuando llegó un agente policial, identificó a dos sujetos escondidos en la
oscuridad que, al verlo, se dieron a la fuga. Finalmente, detuvo a Miele, que tenía entre sus
pertenencias una gorra, una campera y un cortaúñas. Por ese hecho, fue procesado por el delito de
de hurto con escalamiento en grado de tentativa. Contra esa decisión, la defensa interpuso un
recurso de apelación.
Decisión y argumentos
A su vez, cuando el cabo […] Páez Valenzuela llegó al lugar únicamente observó a dos sujetos
escondidos en la oscuridad, los cuales “al denotar la presencia del dicente comienzan a correr con claras
intenciones de darse a la fuga”. Tras darles la voz de alto y seguirlos hasta la esquina de las calles Nazca
y Escobar, los perdió de vista […].
No se cuenta con el testimonio de quien podría haber sido víctima del delito. De hecho, PCM, que
vive en esa cuadra, señaló que la casa en cuestión ‘se encuentra sin ocupantes, desconociendo a sus
propietarios’ y el preventor Valenzuela también dio cuenta de que ‘se encuentra deshabitada. Asimismo se
ingresó al domicilio pudiendo solo determinar que presenta la puerta de la parte posterior dañada, no pudiendo
precisar si resulta consecuencia del presente hecho’”.
“[L]as pruebas reunidas no permiten establecer que […] Miele haya cometido algún hecho
penalmente relevante y no se propusieron ni se advierten medidas pendientes de producción”.
“[N]o se encontró ningún objeto relevante para este asunto entre las pertenencias del encausado.
Sólo llevaba consigo una gorra, una campera y un cortaúñas […]. Tampoco habría opuesto ningún
tipo de resistencia al ser detenido […].
Hechos
Durante la audiencia de juicio oral, L solicitó que se le leyera su primera declaración con el objeto
de recordar lo expuesto en esa oportunidad. Por su parte, la mujer expuso que había sido su
compañero quien había provocado a su pareja, por lo que se había defendido de su agresión. Al
alegar, la defensa impugnó la declaración del denunciante y solicitó la absolución de sus asistidos.
Decisión y argumentos
“[E]l sistema de la sana crítica [...] impide que el órgano jurisdiccional pueda decidir basado sólo
en su capricho, en simples conjeturas o incluso en su íntimo convencimiento. Por el contrario, es
menester que las razones del pronunciamiento (de ser condenatorio) se extraigan sólo y
directamente de las pruebas producidas en la causa de manera objetiva y [...], tras alcanzar el estado
de certeza, estado este que para ser afirmado no alcanza con que los elementos que convergen
hacia la culpabilidad del imputado superen a los de signo contrario; es preciso que aquéllos tengan
la suficiente idoneidad como para edificar la plena convicción de haber obtenido la verdad. En
otros términos, no se trata de una cuestión meramente cuantitativa sino cualitativa.
Por lo demás, tampoco alcanza con que el convencimiento del juzgador se apoye en su creencia
personal o la persuasión subjetiva cobijada exclusivamente en su fuero íntimo. Es menester que la
conclusión por la condena pueda ser explicitada a partir de inferencias lógicas que se extraigan de
los elementos de prueba objetivamente valorados, y que permiten explicar, de ese modo, más allá
de toda duda razonable, que la tesis acusatoria, excluye a su opuesta, por no tener cabida esta última
en los elementos probatorios disponibles.
Ni siquiera se trata de que la hipótesis acusatoria sea más plausible que la que propone al imputado
como inocente, pues aun cuando esta última sea más débil que la primera, prevalecerá en tanto no
resulte improbable, o excluida más allá de toda duda razonable, por su incompatibilidad absoluta
con el material probatorio recabado”.
“[L]a condena del acusado no puede depender de la inexplicada convicción subjetiva (cuasi
emocional) que el juez alcanza sobre la culpabilidad, sino antes bien, del modo racional en que
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
aquel construye su argumentación para demostrar como la prueba valorada, permite hacer
inferencias lógicas que por una parte, permiten alcanzar un estado de certeza más allá de toda duda
razonable que el hecho ocurrió y el imputado es su autor, a la vez que autorizan a rechazar con
igual énfasis, la hipótesis que presenta al encartado como inocente”.
“[N]o existen pruebas suficientes como para sostener que los imputados, hayan construido un plan
con división de tareas tendiente a hacerse del dinero recaudado por la empresa [...] en las
circunstancias de tiempo y modo en que lo refirió la acusadora pública.
En efecto, no [se cuenta] con otra prueba que los imprecisos dichos del denunciante, quien, tal
como lo señaló la distinguida defensora oficial, necesitó de la lectura de su primigenia declaración
para memorar que su ex compañera [...] Grosso, había querido sustraer los billetes esparcidos en
el piso del box donde prestaba funciones, producto de la disputa que había tenido con el
imputado...”.
“[N]uestro ordenamiento jurídico, merced al principio de libertad probatoria (art. 206 del C.P.P.N)
autoriza a tener por demostrado un hecho con la solitaria declaración de un testigo. [L]a fortaleza
de ese testimonio, debe surgir, de su total compatibilidad con otros medios indiciarios o prueba
indirecta que le de sustento. Esta máxima se refuerza, cuando se repara en que ese único testigo es
además de denunciante, alguien que tenía una situación conflictiva como la que caracterizó la breve
relación entre [la imputada y el empleador].
Pues bien, resulta significativo que, ni el preventor que se acercó hasta el lugar, [...] ni la supervisora
de los empleados [...] interpretaron que el hecho denunciado por [el denunciante] constituía un
ilícito contra los bienes ajenos, al punto que, luego de interiorizarse por él de lo ocurrido, en ningún
momento especularon siquiera con tomar alguna medida enderezada a perseguir un delito de esa
estirpe. Repárese en que la denuncia que dio inicio a las actuaciones, la hizo [el testigo] a título
individual, más la empresa para la que trabajaba, supuesta víctima del ilícito patrimonial, no adoptó
ninguna clase de temperamento sobre el particular”.
3. Prueba. Prueba testimonial. Apreciación de la prueba. Versiones contrapuestas. In dubio pro reo.
“La falta de certeza absoluta sobre el dolo de desapoderamiento, requisito subjetivo ineludible para
configurar el ilícito contra la propiedad por el que la titular de la vindicta pública formuló
acusación, impide avanzar con el juicio de reproche respectivo, pues deviene en un
comportamiento atípico, aunque más no sea por aplicación del principio in dubio pro reo (art. 3
CPPN)”.
“[N]o existen elementos suficientes que permitan reconstruir la dinámica de los hechos tal como
fue presentado por el denunciante. Repárese en que Grosso refirió que fue [el denunciante] quien
provocó a Vidal, por lo que, no es posible descartar de plano que los golpes estuvieran abarcados
por alguna causal de justificación, pues insisto, solo contamos con los cambiantes dichos de la
presunta víctima.
Esto revela que la exclusiva versión del denunciante, deviene insuficiente como para cimentar un
pronunciamiento de tipo condenatorio, principio de inocencia mediante” (voto del juez Vega al
que adhirieron los jueces Becerra y Lofrano).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Dos hombres –junto a otras cinco personas– sustrajeron ciento cincuenta pesos y un teléfono
celular a un extranjero. A tal efecto, se abalanzaron sobre él y lo golpearon. Personal policial se
acercó al lugar y los detuvo. La víctima –que hablaba de otro idioma– le manifestó a una de las
policías que reconocía a uno de los intervinientes en el hecho; respecto del otro, dudó. Por ese
hecho fueron imputados por el delito de robo agravado por haber sido cometido en poblado y en
banda.
Decisión y argumentos
“[A] diferencia de lo que sostuviera la acusación, el Tribunal estimó que la prueba rendida en el
juicio había sido insuficiente para tener por acreditada la existencia del hecho [...] y la consecuente
participación [del imputado] en el mismo. Es que la ausencia del damnificado [...] en el debate
impidió recrear lo que realmente había sucedido”.
“[E]l Tribunal consideró que en las condiciones expuestas no se podía conocer el verdadero
alcance y alternativas del hecho dado lo limitado del relato [de la agente policial] producto de las
dificultades de expresión del damnificado, amén de que la percepción que pudo haber tenido en
punto a la mayor o menor seguridad [de la víctima] a la hora de identificar a los imputados, no
alcanzaba para fundar un juicio de reproche por tratarse pues un aspecto de evidente equivocidad
que no pudo ser confrontado en el juicio. Es que una sentencia de condena no podía quedar sujeta
a las subjetividades de la policía interviniente”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Un agente policial denunció a otros dos por haber superpuesto distintas horas de diversos servicios
de la Policía Federal Argentina cuyo cumplimiento simultáneo era imposible. Por ese hecho, los
dos agentes fueron imputados por el delito de defraudación a la administración pública.
El representante del Ministerio Público Fiscal consideró que el relato del testigo era sincero. Indicó
que había prueba que avalaba su testimonio. Por otra parte, las defensas sostuvieron que el testigo
mentía por el rencor que sentía hacia los imputados. Agregaron que había sido sancionado en
varias oportunidades y cuestionaron la forma en la que había tomado conocimiento de los hechos.
Decisión y argumentos
Por otro lado las defensas han concluido que FP ha mentido ya que sentía rencor por los
imputados, agregando que había sido sancionado en reiteradas oportunidades por faltas cometidas.
Cuestionaron la forma en que tomó conocimiento de los supuestos hechos por lo que no podría
darse crédito a su denuncia.
Acá me encuentro con dos interpretaciones absolutamente disimiles sobre la veracidad o no de los
dichos de FP. Sin entrar a realizar en éste momento un juicio de valor sobre las manifestaciones
del nombrado, lo que debo tener en cuenta es que ha hecho mención a la posible existencia de un
hecho delictivo y que esa circunstancia debo tomarla como probable. Pero lo relevante resulta, si
tales hechos denunciados pueden ser probados fehacientemente o no. La sola manifestación de
FP no basta para adquirir certeza de nada. Sólo con el análisis de los demás elementos probatorios
incorporados en el proceso se puede o no arribar a un estado de certeza.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Por lo tanto, lo importante no resulta interpretar si los dichos de FP son sinceros o no, sino que
resulta determinante la valoración de la otra prueba mencionada por las partes a los fines de
corroborar o no los dichos del nombrado”.
“[L]a prueba incorporada durante el debate y que ha sido sustento para que el Sr. Fiscal General
solicitase la condena de Rizzuto y Elvira, resulta por demás inconsistente para arribar al estado de
certeza necesario para seguir la propuesta del Ministerio Público Fiscal, por lo que corresponde
aplicar el beneficio de la duda respecto de los imputados nombrados y en consecuencia
absolverlos”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
La madre de una joven de quince años denunció que su hija había sido abusada sexualmente por
un conocido de la familia. Al declarar en sede judicial, la joven explicó que su hermana y el
imputado la habían retirado en un auto a la salida de la escuela. Luego, su hermana se bajó del auto
y, cuando quedaron ellos solos, el imputado abusó de ella. Por tal razón, el hombre fue imputado
por el delito de abuso sexual cometido contra una persona menor de edad. Al momento de prestar
declaración indagatoria, el individuo rechazó la acusación y sostuvo que en la fecha del hecho su
vehículo estaba en un taller mecánico.
En el debate de juicio oral, la joven modificó el relato de los hechos y explicó que su hermana no
había estado en el automóvil. Además, manifestó que lo había dicho para “ocultar su imprudencia”
de subir a un vehículo sola. El Tribunal Oral condenó al imputado a la pena de diez meses. Contra
esa decisión, su defensa interpuso un recurso de casación. Entre otras cuestiones, consideró que
el tribunal había realizado una arbitraria valoración de los hechos y que el único elemento de
convicción analizado había sido la declaración de la denunciante que presentaba inconsistencias,
contradicciones y falta de precisión.
Decisión y argumentos
“[E]l a quo descarta una integral valoración probatoria incurriendo en una insuficiencia argumental
en el desarrollo discursivo de la sentencia, tanto en lo que concierne a la existencia de la
materialidad delictiva como a la inferencia de la responsabilidad del acusado”.
“[C]uando la prueba de cargo se sustenta en una declaración, es exigible una especial cautela que
debe tener como referencias o elementos de contraste la falta de incredibilidad subjetiva del testigo,
la verosimilitud de su declaración y la coherencia o persistencia de la misma, pero bien entendido
que estas no constituyen condiciones para la validez de la declaración, sino meros instrumentos
funcionales o guías de referencia para su valoración y confronte…”.
Al contrario de lo afirmado por el a quo, no es posible inferir que el relato de los hechos efectuados
por la menor quedara incólume a lo largo del tiempo”.
“En la resolución recurrida se valoran elementos probatorios de manera parcial sin conexión lógica
con las conclusiones a las que luego arriba el tribunal. Por otro lado, éstas resultan contradictorias
con otras pruebas producidas en el debate, omitidas por el a quo en su valoración sin que se
expresen en la sentencia los motivos que lo llevaron a descartarlas”.
2. Abuso sexual. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Víctima. Apreciación de la prueba.
“El cambio operado en el relato examinado resta sustento a la imputación dirigida al imputado.
Ello, sumado a las dificultades de [la niña] para dar precisiones sobre el auto cuestionado, y la
ausencia de algún dato concreto sobre las personas allegadas que habrían estado al momento de
los hechos e hicieron desistir al agresor de su abuso, completan un cuadro de ambigüedad e
incerteza en torno al testimonio de la menor”.
“En el caso, la verificación del hecho en examen y sus consecuencias en orden al fundamento de
la imputación que explicita la sentencia, si bien tiene al testimonio de la víctima como elemento de
juicio básico, no ha integrado, como se dijo, otros datos a la compulsa, aplicando incorrectamente
las reglas de la lógica y la experiencia común que, con toda rigurosidad, impone el sistema de
valoración de la prueba acorde con la sana crítica racional. En particular, como ocurre en autos,
en donde el tribunal no atendió a indicios y circunstancias generales que lo llevaron a privilegiar
los dichos de la damnificada y a descartar la negativa del encausado.
En tales condiciones, entiendo que el voto mayoritario del tribunal oral no ha observado –en su
abordaje del testimonio una de las condiciones epistemológicas exigidas para una adecuada crítica
a este tipo de prueba, es decir, su verosimilitud en cuanto examen intrínseco del contenido de la
declaración a través del confronte con otros elementos de convicción…” (voto del juez Mahiques
al que adhirieron los jueces Jantus y Mahiques).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Personal de la policía denunció que, mientras realizaba tareas de prevención, escuchó el ruido de
un estallido de vidrio y vio a una persona con el cuerpo dentro de una camioneta, con los vidrios
rotos a su alrededor. De conformidad con el relato de la policía, le dio la voz en alto y la detuvo
cuando intentaba huir. En la etapa de juicio oral, la detenida rechazó los hechos endilgados y refirió
que había sido víctima de un robo y que, por su enemistad con la Comisaría de la zona, la policía,
en lugar de auxiliarla, la detuvo. A su turno, la oficial de policía a cargo del procedimiento declaró
como testigo e incurrió en contradicciones acerca del modo en que detuvo a la imputada y si había
dado o no la voz de alto. En atención a las inconsistencias del testimonio único, la defensa solicitó
su absolución.
Decisión y argumentos
“[C]uando se presenta un único testigo del hecho […] sus manifestaciones […] deben ser valoradas
con la mayor severidad y rigor crítico posibles, tratando de desentrañar el mérito o la inconsistencia
de la declaración mediante su confrontación con las demás circunstancias de la causa que
corroboren o disminuyan su fuerza, y examinando cuidadosamente las calidades del testigo.
Partiendo de estas premisas, los dichos de [la testigo] han merecido diversos reparos que no
permiten obtener el estándar de certeza para sostener sobre ellos un pronunciamiento
condenatorio”.
“[E]l testimonio […] no ha resultado todo lo consistente que se debe exigir cuando estamos ante
un testigo único y más en el presente caso cuando la imputada en su descargo ha indicado que
tiene conflictos previos con la Comisaría […] de la PFA…”.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo. Sentencia absolutoria.
“[E]l estado de inocencia que ampara a [la imputada] no puede sostenerse desvirtuado con el
testimonio único y dudoso de [la testigo] por lo que por estricta aplicación del art. 3° del Código
Procesal Penal, corresponde disponer la absolución”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Dos hombres tuvieron una pelea en la calle. Cuando llegó la policía, uno tenía un corte en el brazo
y decía que el otro, junto a dos personas más, le había querido robar el celular. El damnificado se
encontraba nervioso y no se entendía lo que decía. Cuando fue trasladado a la comisaría para que
efectuara la denuncia, dijo que le habían robado $600 y que el otro hombre lo había herido con
una navaja. Luego, se fue de la comisaría y no volvió a ser hallado. Por este hecho, el otro individuo
fue imputado por el delito de robo con armas en poblado y en banda. Además, se le atribuyó otro
hecho calificado como robo en poblado y en banda.
En la etapa de juicio oral, el imputado declaró que se había peleado con el damnificado del primer
hecho porque había querido abusar de su sobrina menor de edad. El representante del Ministerio
Público Fiscal sostuvo que, dados los dichos contradictorios del único testigo y que no se encontró
ninguna navaja en el lugar de los hechos, no existía prueba suficiente para tener por acreditado el
ilícito. Por ese motivo, solicitó su absolución.
Decisión y argumentos
“El Fiscal señaló que no creía demasiado en lo que dijo Ríos, pero debía analizar si eso era
suficiente para tener por cierto el hecho imputado. Debía contestarse que no, debido a que en esta
etapa se necesita una certeza, la que se ve afectada por distintas razones. La certeza se ve afectada
porque T. no pudo ser habido, era un testigo único del hecho que debía superar controles que no
se pudieron hacer en esta audiencia por no haber estado presente.
Asimismo tomaba en cuenta que no se le entendía bien a esta persona conforme señaló el personal
policial, y que no tuvo mejor idea que querer irse de la comisaría. En el lugar de los hechos T. dijo
una cosa y en la comisaría dijo otra. Estas discrepancias no ayudan mucho a la credibilidad del
testigo. Dijo que lo cortaron con una navaja y no apareció ninguna. También resultaba llamativo
que Ríos se hubiera quedado en el lugar, cuando podía haberse dado a la fuga. Sin perjuicio de que
no creía en la versión de Ríos, tampoco la prueba era suficiente para tener por acreditado el ilícito,
por lo que solicitaba la absolución por este hecho”.
“El Sr. Fiscal General en su alegato, peticionó la absolución del imputado respecto del hecho que
damnificara a T. –identificado como hecho 1 del requerimiento fiscal de elevación a juicio–,
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
basándose en que la prueba incorporada era insuficiente para tener por acreditado el ilícito, no
obstante dejó asentado que descreía de la versión del encausado.
No obstante, cabe indicar que comparto los dichos del Sr. Fiscal en cuanto descreía de la versión
brindada por Ríos, pero atento a la falta de pruebas, y a la doctrina fijada por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en los precedentes, Tarifeño, Cáceres, Cattonar y Mostacchio, al no existir
querella, corresponder ABSOLVER a […] Ríos, en relación al delito de robo agravado por haber
sido cometido en poblado y en banda (individualizado en el requerimiento fiscal de elevación a
juicio como hecho 1) por no mediar acusación fiscal respecto del hecho que damnificara a T.”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Un hombre fue imputado por cinco hechos delictivos cometidos en perjuicio de su pareja y
considerados constitutivos de violencia de género:
II. “[E]l 25 de mayo de 2014, aproximadamente a las 14:00 hs., […] [CAM] le manifestó a
[TEV] ‘si te encuentro con alguien te voy a matar, portate muy bien’”.
III. “[E]l día 1 de junio de 2014, aproximadamente a las 20:00 hs., en circunstancias en que
[…] V. se encontraba en la puerta de acceso a la finca sita en Av. Entre Ríos […] [CAM] se
presentó en el lugar portando un cuchillo y entre diversas frases de tenor amenazante le dijo
‘si voy preso, te voy a prender fuego, te voy a matar a vos y a tus hijas’. […] En ese momento
llegó al lugar [OCD], generándose una discusión entre éste y [CAM], oportunidad en la que
intervino personal policial que le indicó a [CAM] que se retire del lugar, lo que así hizo”.
IV. “[E]n el mes de febrero de 2014, un día cuya fecha exacta no se ha podido determinar,
tratándose de los primeros días del citado mes, en el interior de una de las habitaciones de
la finca sita en Av. Entre Ríos […] [CAM] ató las manos y los pies de [TEV] con corbatas,
le colocó una media en la boca y allí la dejó durante un tiempo que no se ha podido
establecer, pero que coincidió con el transcurso de la tarde de ese día. […] Mientras [CAM]
mantuvo a la víctima en la situación descripta, se dirigió a otro ambiente del inmueble a mirar
televisión y, en varias ocasiones, concurrió al lugar donde se encontraba [TEV] y le preguntó
‘¿Podés respirar?’, […] ‘Te portás bien tenés premio, te portás mal tenés castigo’, para luego
de un tiempo desatarla”.
V. “[E]n una fecha que no ha podido determinarse fehacientemente, dos meses antes de que
la damnificada prestara declaración en la Oficina de Violencia Doméstica, es decir a fines de
marzo o principios de abril de 2014, oportunidad en la que [TEV] mantuvo una discusión
con [CAM] por cuestiones relativas a su vínculo de pareja, la nombrada intentó aplicarle una
bofetada al imputado y éste le tomó la mano izquierda y le torció los dedos provocándole
lesiones de carácter grave en el dedo meñique”.
El Tribunal Oral tuvo por acreditados todos los hechos que se le atribuían al imputado y le impuso
la pena de cuatro años de prisión. A tal fin, consideró la existencia de una relación de pareja entre
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Decisión y argumentos
“[B]asta con leer la declaración de [la damnificada] dada durante el juicio oral y público […] para
desvirtuar tal aseveración, ya que los datos aportados resultan sumamente contradictorios […],
circunstancia que impide definir mínimamente las características del vínculo que el a quo consideró
acreditado”.
“[L]a validez de las sentencias penales depende de la motivación de los hechos allí fijados en un
doble sentido: ‘interno’, porque la corrección de la norma aplicable al caso depende de la verdad
del hecho juzgado, y ‘externo’, dado que ningún consenso permite la condena y sólo una
motivación racional y legal la torna legítima”.
“Del correcto empleo de tal herramienta se comprueba que la sentencia recurrida, a excepción del
primer hecho que tuvo por probado, carece de una debida fundamentación por haber valorado
erróneamente las pruebas incorporadas a dicho acto, conforme a las reglas de la sana crítica (art.
398, CPPN). Justamente, en lo que importa a la crítica interna –que se impone para alcanzar la
síntesis– y que refiere a la comparación entre las diferentes pruebas, la evaluación de las
condiciones de cada proveedor de prueba respecto de su posibilidad de conocer, su interés en la
causa, su compromiso con el acusado o el ofendido, etc., se advierte que el tribunal soslayó y
fragmentó el estudio de aquellos elementos que dieron lugar a las premisas y que luego fueron
empleadas para concluir en la existencia de los hechos y la atribución de responsabilidad de[l
imputado] en ellos. Concurrentemente, al deficiente producto que se obtuvo de tal razonamiento
se sumó la falta de aplicación del principio de la duda (art. 3, CPPN)”.
“[E]l método utilizado por los jueces al considerar las pruebas existentes en el caso para afirmar la
existencia de los hechos y atribuir responsabilidad [al imputado] –con excepción de lo apuntado
en torno al Hecho I–, no se ha adecuado a las pautas expuestas al comienzo […], lo que conduce
a hacer lugar parcialmente al recurso de casación interpuesto por la defensa oficial, casar la
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
resolución impugnada y absolver a[l imputado] en orden a los sucesos catalogados en la sentencia
como Hechos II, III, IV, y V...” (voto del juez Niño).
“[A]dquiere relevancia la psicología del testimonio [ya que] tiende un puente entre el derecho y la
psicología; ofrece conocimientos y técnicas que permiten una valoración confiable de la prueba
testimonial. Estudia principalmente dos grandes ejes: la exactitud del testimonio y la credibilidad
del testigo”.
“Con respecto al hecho I, se comparte el análisis y la conclusión a la que arriba el colega Luis Niño
sobre la participación de [CAM]. En este aspecto, la defensa no ha conseguido exponer elementos
que permitan afirmar que el razonamiento y las inferencias realizadas por el tribunal a quo
conduzcan a dudar razonadamente sobre la intervención del nombrado en el suceso, como para
justificar la aplicación del principio in dubio pro reo”.
“[En relación al hecho II], como bien destacan el colega que vota en primer término y la defensa
en su recurso, del repaso de la declaración de [TEV] en el juicio […] se advierte que en ningún
momento de su relato ella hizo alusión a la frase intimidante cuya enunciación tuvo por acreditada
el tribunal para considerar configurado el delito de amenazas, con lo cual no se logra apreciar a
qué ‘dichos’ se refirieron los jueces para sustentar su decisión. Si se trataba, en realidad, de lo
manifestado por [la víctima] ante la Oficina de Violencia Doméstica, los jueces debieron establecer
en primer lugar si tales manifestaciones configuraban una declaración prestada como testigo y qué
valor le otorgaban, esto es, por cual razón su incorporación al juicio por lectura prevalecía sobre
el testimonio brindado durante el juicio, ante las partes, el público y el tribunal. Pero además, si se
la consideraba una declaración testimonial debió ser confrontada con lo que [TEV] manifestó en
el debate de acuerdo con el régimen procesal aplicable (art. 391, CPPN). Es que el acta de una
declaración formalizada en la instrucción no puede prevalecer sin más sobre el relato brindado en
el juicio oral. De esta manera, y analizada la declaración prestada en el debate, surge que [TEV] no
refirió, en concreto, ninguna amenaza. En definitiva, de su declaración no se desprende siquiera
mínimamente en qué habría consistido ese delito, ni fue preguntada al respecto.
Como se sostuvo en el precedente ‘Escobar’, si se tiene en claro que la instrucción es una pesquisa
dirigida a decidir si corresponde realizar un juicio oral y público para determinar allí la eventual
responsabilidad de uno o más imputados, no debe hurgarse en la investigación preliminar las
razones para fundar una condena. Es que los dichos que no son incorporados legalmente durante
el debate no están rodeados, consecuentemente, de las cautelas que brindan las garantías de la
publicidad e inmediación.
Por ende, el razonamiento desarrollado por los magistrados de la instancia anterior para fundar la
responsabilidad del imputado en este hecho, ha sido incorrecto e incumple las exigencias de
motivación del art. 123, CPPN, por lo cual corresponde hacer al recurso de la defensa, casar este
punto de la sentencia y absolver a[l imputado] por el hecho denominado II (art. 404 inc. 2º, 456
inc. 2º y 471, CPPN)”.
“[Al analizar el hecho III], nuevamente se alude a una declaración cuyo contenido no coincide con
el descripto por el tribunal. Lo cierto es que [OCD] en ningún momento de su narración ante los
jueces hizo referencia a este suceso […], como bien remarcó el impugnante, lo que demuestra que
la afirmación de la sentencia al respecto resulta errada y conduce a descartar la ponderación de esa
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
prueba en el sentido efectuado y la inferencia que de allí extrajo el tribunal (que avalaba lo dicho
por [TEV])” (voto del juez Sarrabayrouse al que adhirió el juez Días).
3. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. Arbitrariedad. In dubio pro reo.
“Queda así el relato de [la víctima], el cual tampoco fue valorado integralmente por los jueces. En
efecto, no repararon ni explicaron la falta de certeza y precisión sobre el objeto que [CAM] portaba,
en tanto al comienzo de su declaración la víctima aludió a un cuchillo, para luego aclarar: ‘…No
me acuerdo si me amenazó con cuchillos o vidrios…’ […]. La determinación de este aspecto de la
conducta, dada su incidencia en la correspondiente calificación legal, resultaba sustancial para
tenerla debidamente acreditada, atento a la necesidad de explicar si el objeto utilizado quedaba
comprendido dentro del concepto de arma, como se desarrolló en el precedente ‘Cordero’. Incluso,
para quienes sostienen una tesis amplia sobre el concepto (arma impropia), debió establecerse el
modo concreto en que se utilizó el objeto para delimitar el peligro corrido por la persona
amenazada.
Pero el tribunal a quo también pasó por alto que [TEV] afirmó que [OCD] no solo había
presenciado el hecho, sino que también se enfrentó con [CAM]. Sin embargo, como ya se dijo,
según lo reflejado en el acta de debate y en la sentencia, este testigo ni siquiera fue preguntado
sobre este hecho. No se trata de restarle credibilidad al testimonio de [TEV], sino de que, por una
falencia de la acusación, el testigo que avalaba su declaración no fue interrogado sobre el punto.
Esto, sumado a la cerrada negativa del imputado genera una duda razonable. Por lo demás, la
sentencia omitió toda referencia a estas imprecisiones y no brindó ninguna explicación acerca de
cómo podía tenerse por probado el suceso del que habría participado [el testigo] sin que éste
hubiera manifestado nada al respecto. Únicamente se enfatizó una parte del testimonio de [la
damnificada], es decir que fue valorado de forma sesgada y los magistrados lo convalidaron con
un testigo que –como ya se dijo– nada refirió sobre el asunto. En definitiva, no se trata de la
credibilidad del testimonio de [la víctima], sino de una deficiente confrontación y valoración de
sus dichos”.
“Frente a este cuadro, se observa entonces una errónea valoración de la prueba, pues en el caso
nuevamente se presenta una duda razonable que conduce a la absolución [del imputado] también
por este hecho”.
“[Para los hechos IV y V], los jueces de mérito ponderaron el relato de [TEV]”.
“[E]n los autos ‘Juncos Possetti’ (entre otros) se sostuvo que en nuestro sistema jurídico es posible
condenar, bajo ciertas prescripciones, con la declaración de un único testigo. En el caso particular,
los cuestionamientos que la parte recurrente esboza hacia las imprecisiones en que habría incurrido
[la víctima] no alcanzan para desechar la credibilidad de su testimonio con respecto a estos sucesos,
que fue adecuadamente valorada por el tribunal a quo […]. En efecto, la ponderación de los dichos
de la damnificada sobre estos dos hechos efectuada en la sentencia resulta correcta, razonable y no
luce arbitraria ni contradictoria; tampoco padece de ningún otro vicio que la invalide, amén de no
haber sido rebatida apropiadamente por la defensa.
En primer lugar, no resulta exigible a la testigo una precisión y exactitud absolutas en el recuerdo
de la fecha precisa y modo de lo sucedido, dadas las características del caso y el contexto general
de vulnerabilidad en que se suscitaron los hechos, debidamente descripto y considerado en la
sentencia (consumo de distintas sustancias, alcohol). Lo cierto es que la referencia temporal y los
datos que aportó [TEV] brindaron el marco necesario y suficiente para que [CAM] comprendiera
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
la imputación formulada sin afectación de su derecho de defensa en juicio (primeros días de febrero
de 2014; marzo o principios de abril del mismo año). Por lo demás, la defensa material ejercida
por el propio [CAM] se orientó a que ningún vínculo tenía con [la víctima], por lo cual no se
advierte de qué manera concreta la descripción de estos hechos afectó el ejercicio de los derechos
del imputado”.
“[E]l testimonio de la damnificada con respecto a los hechos IV y V tiene sentido global, guarda
lógica y coherencia interna, y sus supuestas imprecisiones no desvirtúan la sustancia de lo
denunciado”.
“[CAM] negó la imputación y el haber sido pareja de [TEV] […]; en tanto su defensa limitó su
tarea a realizar críticas parciales que no alcanzan a rebatir los argumentos de los jueces de mérito
ni, en consecuencia, a conmover sus conclusiones sobre estos hechos analizados.
Todo lo dicho conduce a rechazar los agravios del recurrente acerca del punto, dado que las
razones expuestas en la sentencia cuestionada resultan suficientes para considerar que se ha tenido
correctamente probada, más allá de toda duda razonable, la materialidad de los hechos IV y V y la
autoría atribuida a [CAM]. Por ello, corresponde confirmar la condena en estos dos aspectos”
(voto del juez Sarrabayrouse al que adhirió el juez Días).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
En el año 2009, dos agentes policiales observaron un pasamanos de estupefacientes entre dos
personas. Luego, una de ellas huyó en moto. Entonces uno de los policías la persiguió, la detuvo
y le secuestró un paquete con droga. El agente tenía una relación preexistente con la otra persona
interviniente en el hecho, por lo que no la detuvo ni dio aviso a las autoridades judiciales de su
participación. Por tal razón, en 2012 fue denunciado por su compañero y fue imputado por el
delito de encubrimiento agravado por su condición de funcionario público. Durante la audiencia
de juicio oral, la defensa alegó que solo se contaba con el testimonio del denunciante como prueba
para fundar la acusación. Por tal razón, solicitó la absolución de su asistido.
Decisión y argumentos
1. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
Estas circunstancias atemporalmente denunciadas por [el denunciante] a partir del año 2012
carecen de valor autónomo para sustentar un reproche penal contra el acusado [...]. No se cuenta
con otro dato directo o al menos indiciario que surja de la investigación del año 2009 [...] ni de la
presente investigación que indique que [el imputado] certeramente esté involucrado, directa o
indirectamente con la comercialización de estupefacientes en el año 2009”.
“El triángulo sentimental [...] entre [las personas] por sí solos, no constituyen elementos de cargo
que puedan sostener el delito de encubrimiento agravado por el cual fue acusado”.
“[C]uesta creer que en un expediente donde se estaba investigando con tanto esmero el comercio
de estupefaciente por espacio de tres años, la ausencia [de investigación] sea la nota definitiva de
este proceso. Y prueba de ello son los escasos o nulos indicios que pudo invocar la señora Fiscal
durante el alegato para fundamentar su acusación, que solamente se circunscriben a los pasamanos
que vio [el denunciante]” (voto del juez Silva al que adhirieron los jueces Coscia y Grosso).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Decisión y argumentos
“No cabe dudas […] que [la denunciante] no ha sostenido un testimonio uniforme a lo largo del
proceso, a lo que se le agrega la ausencia de prueba de cargo que me permita afirmar que en la
especie contamos con elementos que, valorados en su conjunto, conforman un plexo probatorio
claro, preciso y concordante que me permita tener por acreditada la ocurrencia del suceso aquí
investigado como así también la autoría que del mismo se le enrostra [al imputado].
Consecuentemente, la Sra. Fiscal General tuvo por probado un hecho ilícito –descripto en el
requerimiento fiscal de elevación de la causa a juicio– que no encuentra sustento probatorio en
ninguno de los elementos de prueba reproducidos en la audiencia; en otras palabras, tuvo por
probado un suceso que no fue probado”.
“[N]o se ha logrado conformar un cuadro de certeza apodíctica, que se requiere en este estadio
procesal, para poner en crisis el mentado principio de inocencia, por lo que la única solución
posible en este proceso es la que nos propone el artículo 3° del ritual [y de esa manera] se impone
el dictado de la absolución [del imputado] por aplicación del principio ‘in dubio pro reo’”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Decisión y argumentos
Hecho I
“[E]n el caso no está discutida la presencia del imputado en el lugar donde ocurrieron los hechos.
La controversia gira en torno a establecer si [el imputado] fue uno de los coautores de ambos. […]
Para afirmar tal circunstancia en relación con el primero de los sucesos, que para evitar
confusiones, se denominará ‘el robo del charango’, la decisión atacada basó la condena [del
imputado] en los dichos de [la] víctima del segundo despojo”.
“[L]os dichos de [la] víctima de este hecho, no fueron incorporados al juicio conforme surge del
acta de debate y de la propia sentencia, motivo por el que sólo se cuenta con lo narrado por [la
víctima del segundo hecho]. De ello se desprende lo siguiente:
- El testigo no presenció la secuencia en la que [el primer damnificado] fue abordado y luego
despojado de su instrumento musical.
- La imputación surge como resultado de lo que [el damnificado del primer hecho] le habría dicho
(‘ellos me robaron’) y que [el imputado] tenía el charango en su poder”.
“[El imputado] afirmó que estuvo presente en el hecho pero que su accionar, esencialmente, se
dirigió a intentar devolverle el charango [al damnificado]”.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
“[A]ún cuando tal como afirma la sentencia se desconocen las circunstancias por las cuales el
imputado tenía en su poder el charango, lo cierto es que ello, por sí solo, es insuficiente para
afirmar que [el imputado] resultó ser uno de los autores de su despojo”.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. Deber de
fundamentación. Arbitrariedad.
“[E]l análisis efectuado en la sentencia no conduce de modo unívoco a probar la participación del
imputado en el robo; con mayor razón, cuando el propio [imputado] brindó una versión distinta
al respecto que no pudo ser confrontada en el debate con los dichos [del damnificado]. Por lo
demás, la declaración del policía […] en el debate fue imprecisa, pues casi no recordó nada de lo
sucedido. Y en cuanto a las actas y el croquis que reconoció este testigo […] sumados al recuerdo
del secuestro del instrumento musical son insuficientes para considerar probada la participación
[del imputado] en este hecho. Además, los colegas de la instancia anterior no explicaron de qué
modo estos elementos servían para suplir las falencias apuntadas y permitían afirmar la autoría del
imputado. Es que, tal como se dijo en el precedente ‘Escobar’, la fundamentación de la cuestión
fáctica de la sentencia debe constituir un procedimiento intersubjetivo, verificable, que permita
reconstruir y revisar críticamente los pasos individuales realizados por el juez en el momento de
valorar la prueba”.
“[L]as contradicciones analizadas, la falta de tratamiento del valor del testigo de oídas o de
referencia, en la valoración de la prueba efectuada por los colegas de la instancia anterior, sumados
a la ausencia de una explicación plausible de las razones por las cuales se acogió una hipótesis y se
descartó otra, permiten afirmar que existe en el caso una duda razonable acerca de quién fue el
autor del robo sufrido [por el primer damnificado]”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
“En este sentido, no basta con que el juez de mérito se convenza de la efectiva realización de un
hecho sino que, además, debe justificar racionalmente esa convicción, de tal forma que excluya
cualquier vacilación de aquél tipo” (voto en disidencia del juez Sarrabayrouse).
Hecho II
“[E]n nuestro sistema es posible condenar con la declaración de un único testigo, bajo ciertas
condiciones. En el caso de autos, la valoración de este tramo del testimonio [del damnificado]
efectuada por el tribunal a quo es lógica, razonable y no luce arbitraria ni contradictoria ni padece
de ningún otro vicio que la invalide, amén de no haber sido adecuadamente rebatida por la
defensa”.
“Se trata de establecer cuál de las hipótesis en pugna reúne los requisitos de no refutación,
confirmación y mayor confirmación que sus concurrentes”.
“[N]i la defensa ni el propio imputado explicaron qué hacía [éste] frente a la firme imputación que
le dirigió la víctima”.
“[La víctima] recordó [al imputado] por haberlo visto antes que se abalanzaran sobre él, extremo
que descarta cualquier confusión sobre su individualización”.
“Las razones expuestas por los jueces de la instancia anterior resultan entonces suficientes para
tener por probada, más allá de toda duda razonable, la participación [del imputado] en el hecho II
afirmada en la sentencia recurrida, por lo cual este agravio no puede continuar” (voto del juez
Sarrabayrouse que adhirieron los jueces Morin y Niño).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una persona fue imputada por los delitos de robo simple, amenazas simples, amenazas coactivas,
lesiones, abuso sexual y privación ilegítima de libertad agravada contra su pareja y otras personas.
Uno de esos hechos consistía en haber amenazado de muerte a un vecino y a toda su familia. La
única prueba ofrecida durante el juicio fue el testimonio del denunciante. El Tribunal Oral condenó
a la persona por todos los delitos imputados a la pena de 9 años de prisión. Contra esa decisión,
su defensa interpuso un recurso de casación.
Decisión y argumentos
“[L]os límites normativos establecidos para toda decisión judicial, respecto de la reconstrucción
histórica de un suceso objeto de condena […] no han sido respetados por el tribunal a quo en
relación con [la denuncia por amenazas coactivas], pues a partir del control del razonamiento
probatorio aplicado en la sentencia impugnada, no es posible constatar que la conclusión relativa
a la materialidad del acto ilícito y a la responsabilidad del [imputado] se encuentre consolidada con
el grado de certeza normativa que los principios mencionados imponen al juzgador”.
“La ausencia de expresión de razones con relación a la valoración probatoria respecto del sustrato
fáctico que el a quo consideró acreditado, determina la descalificación de la sentencia como acto
jurisdiccional válido y [...] su declaración de nulidad…”.
“Ahora bien, en tanto la nulidad aquí declarada obedece exclusivamente a un vicio atribuible a la
actuación de los órganos estatales, la consecuencia de esta declaración no puede derivar en una
renovación del juicio a este respecto, luego de haber transitado ya uno válidamente cumplido, pues
tal proceder importaría el desconocimiento de la regla de garantía conocida bajo el adagio latino ne
bis in ídem…” (voto del juez Magariños al que adhirieron los jueces Jantus y Huarte Petite).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Al momento del juicio, el Tribunal Oral tuvo por acreditado los hechos identificados como I y II.
Entonces, condenó a TCA a la pena de seis años de prisión por los delitos de robo agravado por
el uso de armas en concurso real con robo tentado. La defensa impugnó la responsabilidad de
TCA en el primer hecho por haberse fundado, únicamente, en el testimonio del damnificado.
Decisión y argumentos
1. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[M]ás allá de la sinceridad con la cual pudo haberse explayado [el damnificado], su testimonio se
presenta insuficiente a la hora de dar por acreditada, con el grado de certeza apodíctico que requiere
un pronunciamiento condenatorio, la materialidad del suceso cuya atribución cuestionó […]. [L]as
dudas sembradas a partir de la inconsistencia de su versión no fueron despejadas suficientemente
en la sentencia, y, por lo tanto, resulta inconducente sindicar [al imputado] como uno de los autores
de ese hecho en función del aislado relato del damnificado”.
“DMJ al describir el supuesto accionar desplegado por el mencionado, lo hizo en modo confuso
y contradictorio, sin lograr precisar, siquiera mínimamente, su aporte en el desapoderamiento del
que fue la víctima”.
“[N]o se desprende con claridad de esta secuencia quienes fueron los sujetos que se empezaron a
juntar, si aquellos aprovecharon que estaba charlando con [el imputado] para agredirlo, como
tampoco si es que el recurrente se quedó parado junto a él de manera pasiva o formó parte de la
agresión. Es que siguiendo sus afirmaciones, pareciera que los sujetos que lo agredieron fueron
exclusivamente aquellos que se juntaron mientras conversaba con aquél, extremo que excluye a
éste último del grupo que le sustrajo sus pertenencias. Tampoco surge con precisión si cuando
aludió que TCA se había quedado al lado suyo, lo fue en el momento del desapoderamiento o
luego de ello”.
“Lejos de despejar dudas en cuanto a la secuencia de este hecho […], las potencia. En efecto, se
pasó de un grupo de cuatro agresores a cinco, se incluyó en la maniobra el uso de armas blancas a
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
las que antes no se aludió, y, en lo que concierne a la actitud puesta de manifiesto por [el imputado],
las idas y vueltas que emergen de su relato impiden develar con seguridad cuál fue su verdadero
proceder. Véase, que primero refirió que lo tiraron para atrás (lo cual podría considerarse como
una pauta de actuación conjunta), que a continuación nuevamente afirmó que estaba al lado suyo,
pero que no vio porque se le tiraron todos encima, para seguidamente señalar que lo pudo ver en
ese grupo. Se trata […] de circunstancias que entre ellas se excluyen, y, por lo tanto, no pueden
coexistir”.
“El pronunciamiento no se hizo cargo de clarificar debidamente estas cuestiones que mayormente
fueron puestas de manifiesto en el alegato de la defensa, y, por el contrario, concluyó la solidez de
la imputación en base a que [la víctima] no hesitó al afirmar que [el imputado] fue uno de los
autores, que cruzó palabras con él previo a este suceso, la ausencia de animosidad de su parte para
con el recurrente, y una cierta correspondencia con lo declarado por el prefecto […]. Sin embargo,
lo hizo eludiendo todo tipo de consideración a las reiteradas referencias [del damnificado] de que
él estaba ‘tomado’ y ‘bastante ebrio’, lo cual, evaluando en consonancia con lo señalado en los
párrafos anteriores, […] lleva a dudar de la correcta percepción de los hechos por parte del
nombrado. Máxime, cuando, como es sabido, el consumo de bebidas alcohólicas en niveles
importantes influye en la percepción que las personas tienen de la realidad y, muy especialmente,
en los posteriores recuerdos en las vivencias que atravesaron bajo ese estado” (voto de la jueza
Garrigós de Rébori al que adhirió el juez Sarrabayrouse).
“[L]a reconstrucción histórica del evento que […] se puede realizar a partir de una racional y
objetiva evaluación de la prueba recibida en el debate (art. 398 C.P.P.N.), carece de la contundencia
necesaria para quebrar la situación de inocencia de la que goza el imputado, dado que nos
encontramos ante un marco de duda insuperable, y, en función de la regla in dubio pro reo del
artículo 3 del ordenamiento procesal, corresponde estar a la interpretación más favorable al
imputado” (voto de la jueza Garrigós de Rébori al que adhirió el juez Sarrabayrouse).
“[E]n el caso existe una duda razonable en los términos expuestos en los precedentes ‘Taborda’,
‘Marchetti’ y ‘Castañeda Chávez’ (entre muchos otros), en cuanto a la efectiva participación de
[TCA] en el hecho I, que no ha sido correctamente despejada en la sentencia de la instancia anterior
[...]. En este sentido, el testimonio de [la víctima], tal como ha sido volcado en el acta de debate y
analizado por los jueces de la instancia anterior, carece de la precisión exigible en cuanto a la
participación [del imputado], máxime como el mismo testigo lo reconoce, estaba ‘tomado’ y
‘bastante ebrio’. Por esa razón, y compartiendo el resto de las razones y argumentos expuestos […]
corresponde absolver a T. por este hecho” (voto del juez Sarrabayrouse).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Una mujer denunció a su pareja por una serie de episodios de violencia de género. Los hechos
incluían abuso sexual con acceso carnal por vía vaginal y oral en, al menos, tres oportunidades.
Los acontecimientos habían ocurrido en el interior de su casa. La víctima declaró que, luego del
primer hecho, quedó embarazada; no obstante, el embarazo no llegó a término. El segundo evento
tuvo lugar algunos días después; entonces, volvió a quedar embarazada. El tercer hecho sucedió
una noche que su pareja regresó alcoholizado a su domicilio, le arrancó las prendas de vestir y la
forzó a tener relaciones sexuales por vía oral y vaginal. En ese contexto, además, el hombre le
propinó golpes, zamarreos y le tiró del pelo. La mujer había denunciado a su pareja con
anterioridad por haberla dejado encerrada en su domicilio.
Durante el debate oral, declaró la madre de la víctima. Manifestó que su hija le había dejado
entrever la existencia de violencia económica y no física. Además, explicó que había convivido con
la pareja durante el embarazo y que no había presenciado hechos de violencia física, aunque sí
verbal. Asimismo, una vecina declaró que estaba sorprendida porque nunca había visto a la
denunciante lastimada y agregó que escuchó discusiones en las que el hombre gritaba que la iba a
matar. Por su parte, el psiquiatra que había atendido a la víctima explicó que la mujer vivía una
situación de temor, pero que no había ningún dato que indicara un cuadro de mayor gravedad. De
su historia clínica surgía que la mujer había efectuado diversas consultas médicas; sin embargo, no
se registraron lesiones o indicios de haber sido abusada sexualmente. Además, del registro de los
controles ginecológicos se desprendía que la mujer buscaba un embarazo.
Los informes elaborados por el Cuerpo Médico Forense y la Oficina de Violencia Doméstica
determinaron la existencia de diversas manifestaciones de violencia generadas por un vínculo
disfuncional con violencia doméstica que había derivado en una situación de riesgo para la víctima.
El Tribunal Oral condenó a RMA a la pena de siete años y seis meses de prisión por los delitos de
abuso sexual agravado por haber sido cometido con acceso carnal reiterado al menos en tres
oportunidades, y privación ilegítima de la libertad. Contra esta decisión, la defensa interpuso un
recurso de casación.
Decisión y argumentos
La Sala III de la Cámara Nacional de Casación Criminal y Correccional de la Capital Federal, por
unanimidad, casó parcialmente la sentencia, absolvió al imputado en relación a los tres hechos
calificados como constitutivos del delito de abuso sexual con acceso carnal. Asimismo, confirmó
parcialmente la sentencia en orden al delito de privación ilegal de la libertad.
1. Abuso sexual. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[N]o hay dudas de que, con excepción de la denunciante, el resto de las declaraciones
testimoniales han referido situaciones que la [víctima] les ha contado o, en cambio, han explicado
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
situaciones genéricas de violencia, dentro de las cuales podrían llegar a haberse configurado –
potencialmente hablando–los abusos sexuales oportunamente denunciados. Al mismo tiempo,
específicamente en relación con los tres (3) hechos bajo estudio, la denunciante ha indicado una
modalidad comisiva violenta, lo que debería implicar indefectiblemente la presencia de alguna clase
de indicio que respalde tal extremo, precisamente atento a la mecánica descripta por ella misma
[...].
De manera tal entonces que si bien surge de la historia clínica alguna clase de conflicto con su
pareja […], motivada en la crianza de la hija que ambos tenían en común [...], lo cierto es que nada
más parece emerger las constancias médicas que puedan dar apoyo externo a los dichos de ella
concernientes a los supuestos abusos sexuales [...].
Así las cosas, debe procederse con sumo rigor en la valoración de la prueba fundada en el relato
de un solo testigo, ya que falta la posibilidad de someterla al control de otras pruebas; de manera
tal que en este caso, en virtud del tipo de testimonio expuesto por la misma denunciante y por
medio del cual dio cuenta de los supuestos abusos sexuales, se impone confrontar la declaración
de [la víctima] con las constancias que surgen de su propia historia clínica y que, como tales, son
el resultado de la intervención de diferentes profesionales de la salud […].
[N]o es posible superar la existencia de una duda razonable, puntualmente en lo que hace a los tres
(3) hechos de abusos sexual con acceso carnal cuya materialidad se tuvo por probada en la
sentencia acá impugnada; tornándose de este modo operativo el principio del in dubio pro reo”.
Finalmente, tales conclusiones imponen, como consecuencia lógica del principio de inocencia
consagrado en el art. 18 de nuestra CN, la absolución del acusado en lo que hace específicamente
a los tres (3) hechos de abuso sexual con acceso carnal tenidos por probados en la sentencia
impugnada por la defensa (voto del juez Días al que adhierieron los jueces Jantus y Mahiques).
3. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“La hermenéutica de nuestro Código Procesal Penal de la Nación se rige […] por la libertad de
apreciación de la prueba según las reglas de la sana crítica (arts. 206 y 398, segundo párrafo del
C.P.P.N.), lo cual significa que no hay regla alguna que imponga un modo determinado de probar
los hechos de la acusación, ni un número mínimo de elementos de prueba. Sin un sistema de
prueba tasada, la pluralidad de testigos deja de ser un requisito esencial e intrínseco de la prueba
testifical, y la convicción judicial, como resultado del acto de producción y valoración de la prueba,
no depende necesariamente de la existencia de un mayor o menor número de elementos de prueba,
por caso, de un número plural de testigos, sino de la adecuación y fuerza de convicción de la prueba
practicada, por lo que puede bastar el valor convictivo de un testigo único, incluso de la propia
víctima […].
En aquel contexto, la duda razonable es una categoría gnoseológica más compatible con la íntima
convicción que con el criterio de la sana crítica. Si el tribunal oral, al valorar la prueba, no expresó
haber tenido dudas, el órgano de revisión no puede subrogar la subjetividad del juez de mérito
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
[…]. En el caso traído el tribunal sostuvo que la materialidad de los tres (3) hechos imputados por
abuso sexual con acceso carnal por los que se responsabilizó [al imputado] quedó probada por los
dichos de la víctima, avalados por los testimonios […], los informes elaborados por la OVD, y los
peritajes del CMF. Sin embargo del examen de esos elementos de prueba no se infiere una unívoca
apoyatura a los dichos de la víctima en cuanto a los hechos de abuso sexual que habría sufrido.
En efecto, […] la madre de la víctima afirmó haber tenido conocimiento de una situación de
violencia económica pero no física; la vecina […], sostuvo haberse sorprendido del relato de la
víctima ya que nunca la vio marcada o lastimada; el psiquiatra de la víctima […], refirió conocer la
existencia de una relación conflictiva entre el imputado y [ella] pero que no contaba con datos que
sugirieran un cuadro de mayor gravedad […]. Si bien […] es válido en un sistema como el nuestro
que la prueba de cargo se sustente en la declaración de la víctima, es exigible una especial cautela
que debe tener como referencias o elementos de contraste la falta de credibilidad subjetiva del
testigo, la verosimilitud de su declaración y la coherencia o persistencia de la misma, como
instrumentos funcionales o guías de referencia para su valoración y confronte […].
El tribunal de mérito, en cambio, no ha valorado adecuadamente prueba que resulta relevante para
la mejor ponderación de la verosimilitud de lo sostenido por la víctima, como la historia clínica del
hospital donde concurrió la imputante en el periodo en que habrían acaecido los hechos. Dada la
modalidad violenta de los abusos relatados por [la víctima] este elemento de prueba era
fundamental para verificar el ejercicio de violencia física sobre la víctima. Sin embargo, […] no
surge de la historia clínica de la víctima, que se hayan comprobado rastros de lesiones compatibles
con un atentado sexual.
Si bien […], los magistrados cuentan con un margen de discrecionalidad a la hora de seleccionar
la prueba útil y conducente a los fines del proceso, la omisión de valorar prueba dirimente
constituye un caso típico de arbitrariedad en la selección de prueba, que afecta el principio de razón
suficiente…”.
“La libertad probatoria asumida por el sistema procesal y las reglas de la lógica y la experiencia
común que, con toda rigurosidad, impone el sistema de valoración de la prueba acorde con la sana
crítica racional no permiten avalar que el tribunal de juicio privilegie excluyentemente los dichos
de la damnificada, descartando sin una debida fundamentación un elemento de prueba que
contradice y fisura lógicamente lo expuesto por [la víctima]. En tales condiciones, el tribunal oral
no ha observado –en su abordaje del testimonio– una de las tres condiciones epistemológicas
exigidas para una adecuada crítica a este tipo de prueba, es decir, su verosimilitud en cuanto examen
intrínseco del contenido de la declaración a través del confronte con otros elementos de
convicción…” (voto concurrente del juez Mahiques).
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
Hechos
Una persona denunció en sede policial que había sido víctima de un robo. Al elevarse la causa a
juicio, el damnificado volvió a declarar y agregó que lo lesionaron. Además, otros tres testigos
dijeron no recordaban haber visto un cuchillo ni que se le hubiese producido a la víctima una
herida. Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal planteó que el robo se cometió con un arma.
Entonces, la defensa de la persona argumentó que se trataba de un robo simple.
Decisión y argumentos
1. Robo. Robo con armas. Tipicidad. Prueba. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[El hecho] merece una subsunción legal distinta a la propuesta por la Sra. Fiscal General al
momento de efectuar su alegato final, ya que […] no se ha acreditado con la certeza necesaria la
utilización del cuchillo por parte [del imputado]”.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“[L]a duda generada por el damnificado […] respecto de la causación de lesiones en su perjuicio
por parte del causante, traslada dicha falta de certeza a la utilización de un cuchillo en el hecho
criminal”.
“[L]a orfandad probatoria merituada [determina] que existe un cuadro de duda irreversible –sobre
la utilización del cuchillo en el hecho ilícito puesto a estudio– que deberá favorecer al imputado,
ya que no se ha podido derribar la versión brindada por éste al momento de presar declaración
indagatoria” (voto del juez Friele, al que adhirieron los jueces Rizzi y Anzoátegui).
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Una mujer recriminó a su pareja que la engañaba. Entonces, discutieron y el hombre se enojó, la
insultó, golpeó y amenazó con un revólver. Tres años más tarde, tuvieron otra discusión por
razones similares. En esa oportunidad también la insultó y amenazó de muerte. La mujer se
presentó ante la Oficina de Violencia Doméstica y lo denunció. Luego, ratificó sus declaraciones
ante el juzgado. Por esos hechos, el hombre fue imputado por el delito de amenazas coactivas.
El imputado declaró por escrito y negó los hechos. En particular, sostuvo que las denuncias de la
mujer eran falsas y que tenían origen en conflictos de pareja. Durante la audiencia de debate, fue
incorporada por lectura su declaración. Luego, declaró la víctima y manifestó que durante la época
de los hechos había mantenido la relación con el imputado y había quedado embarazada en
diversas oportunidades. Además, sostuvo que había vuelto con él porque no podía sostener sola a
su familia.
La fiscalía consideró que el relato de la víctima había sido preciso y consistente y que la relación
entre las partes formaba parte del círculo propio de la violencia de género. Por tal razón, solicitó
que se lo condenara a la pena de dos años y ocho meses de prisión. La defensa entendió que los
hechos fueron motivados por peleas de pareja en las que no debía intervenir la justicia. En tal
sentido, solicitó la absolución de su asistido.
Decisión y argumentos
“La declaración de [la víctima], único testimonio recibido en la audiencia, con más lo manifestado
en su escrito de descargo por el imputado –quien muy brevemente, además de negar la existencia
de los hechos, manifestó que era mala la relación [...]– permitió recrear un cuadro de situación
acerca de la relación de pareja [...] y particularmente conocer las causas probables de los dos
episodios, el comportamiento de ambos integrantes de la pareja durante y después de los hechos
y también atribuirles un significado.
“Tampoco advirtió el Tribunal que las frases atribuidas a Huamanchumo hubieran causado temor
en la denunciante porque [...] tanto después del primer como del segundo hecho, admitió que
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
volvió a verlo, usando términos y aludiendo a circunstancias que dejaron ver que la relación se
había recompuesto...”.
“Vale recordar que el Tribunal se vio precisado de resolver las versiones contrapuestas entre
denunciante y acusado teniendo como única fuente sus propias manifestaciones, porque ninguna
otra prueba se colectó en abono de la postura acusatoria, a quien le incumbe la carga de la prueba”.
“Quedó claro [...] que las manifestaciones en solitario de la presunta víctima, por el contexto
general de la relación entre ellos según lo reconstruido en el debate, no fueron bastantes para
derribar el estado de inocencia. Por lo demás, el descargo del acusado no luce inverosímil y se vio
cohonestado con la recreación de un ambiente de permanente conflicto entre las partes…”.
Pero, además, se debe poner énfasis en que, al menos en lo atinente al primer suceso, no se trató
de un caso en que no hubiera otra prueba posible de producir [...]. No disponer de esa prueba no
es responsabilidad del acusado sino del Estado…”.
“Consecuentemente, la situación de que solo exista un testigo único que refirió el Fiscal no
respondió al modo como se desarrolló este acontecimiento, sino a otros factores. [C]orresponde
enfatizar que la situación de duda expresada párrafos arriba hizo que el Tribunal se decidiera por
la absolución de Huamanchumo Castañeda…”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Un joven había sido parte de un conflicto con la policía en el marco de un partido de fútbol. Por
ese hecho, se inició un sumario judicial por el delito de resistencia a la autoridad. El joven, además,
poseía un pedido de captura en otro expediente. Entonces, una persona denunció que un hombre
se presentó en la comisaría y entregó diez mil pesos a dos agentes policiales con el objeto de que
no se afectara al joven al sumario judicial ni se lo detuviera. Por este motivo, el hombre fue
imputado por el delito de cohecho activo.
Al prestar declaración indagatoria, el imputado negó la imputación y explicó que el día de los
hechos ingresó de manera normal al partido de fútbol y, luego, se retiró a su domicilio. Además,
alegó una antigua enemistad con la persona que lo denunció. Durante la audiencia de juicio oral,
la defensa sostuvo que sólo se contaba con la declaración de la persona que había efectuado la
denuncia y que no existía prueba alguna para involucrar al hombre en el hecho. Por tal razón,
solicitó su absolución.
Decisión y argumentos
“[E]s la ‘calidad’ del testimonio lo que permite sostener que su versión remite a la realidad de lo
acontecido, con un relato robusto sobre lo central del caso, resistente con éxito a las
descalificaciones dirigidas por las partes, tanto las personales como aquellas otras que hacen al
relato. Y analizando cuidadosamente el contexto de la versión del suceso relatado, para valorar si
se sustenta además en otras pruebas o indicio.
Recordemos que sobre la credibilidad del testigo único, la Cámara Federal de Casación Penal al
confirmar un fallo de este mismo tribunal ha sostenido que: ‘…la declaración del testigo único
perfectamente puede sustentar una sentencia de reproche. Es que ante la presencia de un testigo en soledad del hecho
no debe prescindirse de sus manifestaciones sino que ellas deben ser valoradas con la mayor severidad posible y rigor
crítico posibles, tratando de desentrañar el mérito o la inconsistencia de la declaración mediante su confrontación con
las demás circunstancias de la causa que corroboren o disminuyan su fuerza, y examinando cuidadosamente las
calidades del testigo (confr. Causa nro. 1785, Reg. 2614.4 “Trovato…”, rta. 31 de mayo de 2000, entre otras)’
(cfr. Sala IV CFCP, Causa 13.463 “Molina”, reg. 887/12, rta. 24/05/12)”.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Apreciación de la prueba. In dubio pro reo.
“Y en este caso, [...] este requisito, al confrontar dicho testimonio con el resto de la prueba, no se
encuentra reunido por cuanto no hay otro indicio que corrobore su fuerza.
Es decir, estamos sí frente al testimonio [...] que resultó sólido y creíble [...] y del cual no se ha
demostrado ningún tipo de animadversión hacia [el imputado], ni hacia el resto de los imputados.
Boletín
Jurisprudencia nacional
Testigo único
[…] Pero en el punto, su relato aparece como insuficiente y sólo desde el plano de la íntima
convicción, sin refuerzo objetivo, podríamos concluir que el suceso ocurrió tal y como lo relata.
[…] Es que el derecho penal y una sentencia condenatoria requieren más que eso; no alcanza una
presunción, ni la creencia, exige certeza.
Pues uno de los principios básicos que hacen a todo Derecho Penal Liberal en un Estado de
Derecho, como el que impone nuestra Carta Magna, es el principio de inocencia que impone
certeza total de la imputación, pues ante la duda, no cabe otra situación que la absolución del
imputado (arts. 18 CN, 8.2 CADH y 14.2 PIDCyP).
“En definitiva, no hay indicio o prueba alguna que permita desvirtuar el descargo [del imputado]
y, a esos fines, no puede otorgarse aquí preeminencia al único testimonio de L.F., que no se vio
corroborado en ese aspecto por algún otro indicio, por lo que cobra relevancia y se alza el estado
constitucional de inocencia del que goza todo imputado.
Por ello, y por expresa aplicación del principio de la duda en favor del imputado receptado en el
art. 3° del CPPN como necesaria consecuencia del estado de inocencia que garantiza nuestra
Constitución Nacional (arts. 18 CN, 8.2 CADH y 14.2 PIDCyP), es que decidimos absolver [al
imputado]”.
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Hechos
Dos personas fueron detenidas e imputadas por participar en la comisión de los delitos de
homicidio simple en grado de tentativa, hurto y daños. Al momento de prestar declaración
indagatoria, ambos negaron los hechos que les eran atribuidos. La novia del damnificado aportó
su testimonio y, sobre esa base, el Ministerio Público Fiscal construyó la acusación. En el juicio
oral, la testigo incurrió en una serie de contradicciones respecto de sus dichos en la etapa de
instrucción. Entonces, la fiscalía sólo mantuvo la acusación por el delito de homicidio en grado de
tentativa. A su turno, la defensa solicitó la absolución por considerar que las pruebas colectadas
no permitían tener por acreditado que los imputados hubieran participado del hecho endilgado.
Decisión y argumentos
“[A]nte la ausencia de pretensión punitiva concreta respecto de los inculpados por parte de quien
ejerce la titularidad de la acción penal, se impone al órgano jurisdiccional, dictar la absolución de
los procesados en relación a los hechos referidos. En efecto, receptando la doctrina de los fallos
mencionados, se evidencia que la decisión fiscal de no sostener la pretensión contenida en el
requerimiento de elevación a juicio, impide el dictado de una sentencia condenatoria, en razón que
el artículo 18 de la Constitución Nacional exige que se observen las formas sustanciales del juicio
penal (acusación, defensa prueba y sentencia). En consecuencia, la falta de una concreta pretensión
punitiva respecto del autor inculpado en la audiencia de debate, no permite arribar a una condena,
ya que el debido proceso exige que la misma este precedida por una acusación”.
2. Prueba. Prueba testimonial. Testigo único. Versiones contrapuestas. Apreciación de la prueba. In dubio
pro reo.
“[E]l testimonio que [la testigo] prestara en la audiencia tampoco puede fundar un juicio de certeza
y no por la circunstancia […] de tratarse de una ‘testigo única’, ya que en reiterados
pronunciamientos este Tribunal […] ha admitido los dichos pronunciados por aquél que reviste
esa calidad […]. Pero, lo que ocurre en el caso es que el testimonio […], prestado ante el Tribunal,
no sólo fue confuso sino que se constataron graves contradicciones con anteriores declaraciones
efectuadas ante autoridades judiciales, sin que aquella pudiera dar una explicación razonable acerca
del cambio de versión”.
No es ocioso recordar que en el proceso penal, el grado de convicción que debe nutrir las
decisiones jurisdiccionales, evoluciona desde una mera sospecha sobre la responsabilidad penal de
un individuo –que habilita su llamado a indagatoria, y así, su vinculación al proceso– hasta la
conquista de una certeza absoluta sobre su culpabilidad, base de una sentencia condenatoria, lo
que en el caso no ocurre”.
2
CUADROS
RESUMEN
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
Sala
Caso Fecha Problemas identificados
Nº Jueces
Contradicciones en el testimonio
3. Pérez II Morín, Días, Sarrabayrouse 27/11/2018 Consumo persistente de estupefacientes de la testigo
No se ponderaron las alegaciones del imputado
4. Barrios I García, Niño, Bruzzone 25/9/2018 Indeterminación del hecho y la fecha en que ocurrió
Hecho I
El imputado dio una versión de los hechos que no pudo ser confrontada con la
del testigo
El tribunal no explicó por qué privilegió la hipótesis acusatoria sobre la que ofrecía
28. VRL II Sarrabayrouse, Morín, Niño 24/4/2017
el imputado
El resto de la prueba era contradictoria e imprecisa
Hecho II
El imputado no pudo dar una explicación frente a la firme imputación de la
víctima
29. Flores III Magariños, Jantus, Huarte Petite 19/2/2017 El tribunal no explicita su razonamiento
Sala
Caso Fecha Problemas identificados
Nº Jueces
2. AJR Feria Laiño, Lucero 15/1/2019 La declaración testimonial no describe las circunstancias que rodearon el robo
9. Zalacain Feria Laiño, Lucini, Rimondi 23/7/2018 Como la declaración de la víctima no es precisa –y es la única prueba con la que
se cuenta– no es posible avanzar a una instancia ulterior del proceso.
16. Paciello I Bunge Campos, Rimondi 12/4/2018 El único testigo del hecho discrepa con la versión proporcionada por la policía
Referencia Jurídica e Investigación
Secretaría General de Capacitación y Jurisprudencia
Ministerio Público de la Defensa
3. TRIBUNALES ORALES
21. Rizzuto TOCC Nº 27 Salva 14/12/2017 El resto de la prueba, por su inconsistencia, no permite corroborar la
versión del testigo
27. NJC TOCC Nº 30 Friele 8/6/2017 La denunciante no ha sostenido un testimonio uniforme a lo largo del
proceso