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Tarea I Medicina Forense Uapa Luis Paredes

1. El documento trata sobre el surgimiento y evolución de la medicina forense en la República Dominicana y su legislación. 2. Los orígenes se remontan a 1533 con la realización de una de las primeras autopsias en el nuevo mundo, aunque la medicina forense no se desarrolló científicamente hasta el siglo XIX. 3. La legislación dominicana ha ido reconociendo progresivamente el rol de la medicina forense en el sistema de justicia, incluyendo la creación de cátedras de medicina legal en la universidad y

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Tarea I Medicina Forense Uapa Luis Paredes

1. El documento trata sobre el surgimiento y evolución de la medicina forense en la República Dominicana y su legislación. 2. Los orígenes se remontan a 1533 con la realización de una de las primeras autopsias en el nuevo mundo, aunque la medicina forense no se desarrolló científicamente hasta el siglo XIX. 3. La legislación dominicana ha ido reconociendo progresivamente el rol de la medicina forense en el sistema de justicia, incluyendo la creación de cátedras de medicina legal en la universidad y

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UNIVERSIDAD ABIERTA PARA ADULTOS

(UAPA)

Escuela Ciencias Jurídicas Y Políticas


Carrera:
Licenciatura en Derecho

Asignatura:
Medicina Forense

Tarea I
Realización un ensayo acerca del surgimiento y evolución de la Medicina
Forense en el país y la legislación dominicana. Reflexión sobre su papel e
importancia y estructura del Instituto Nacional de Ciencias Forense (INACIF).

Sustentante
Luis Alberto Paredes

Matricula:
100022997

Facilitadora
Maria Dominga Sanchez M.

19 de julio 2022
Santo Domingo Este

1
INTROUCCION

La Medicina Forense se encuentra en un momento de especial desarrollo,


producto de la mayor demanda de peritajes por parte de los juristas, formando
parte integrante de las pruebas de gran número de procesos judiciales,
especialmente en el ámbito jurisdiccional penal.

La prueba pericial forense, objetiva, con fundamentos científicos rigurosos, y como


complemento de la prueba testifical, facilita el desarrollo de procesos judiciales
eficaces, eficientes y justos. Por ello, la idea de editar este Manual de Medicina
Forense en República Dominicana para que forme parte del material didáctico de
la Escuela Nacional del Ministerio Público y del Instituto Nacional de Ciencias
Forenses (INACIF), surge como resultado de un amplio conjunto de actividades
llevadas a cabo con la Procuraduría General de la República.

Concretamente el desarrollo de las Ciencias Forenses, y específicamente de la


Medicina Legal, en el marco del Proyecto de Mejora de la Eficacia de la
Investigación Criminal. Iniciativa suscrita entre la Procuraduría General de la
República y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo
(AECID), que tiene como finalidad mejorar la respuesta institucional a la violencia
y el delito, fortaleciendo las capacidades de los operadores de seguridad del
sistema penal. Tratando de garantizar una coordinación más efectiva en el trabajo
que desempeñan los fiscales y la policía para conducir las investigaciones
criminales.

Las posibilidades de mejora y ampliación de la capacitación de Fiscales en


materia extrajudicial de Medicina Forense conducen a la programación de una
formación en éste área especializada, en el periodo de formación continuad

2
1. Realización un ensayo acerca del surgimiento y evolución de
la Medicina Forense en el país y la legislación dominicana.

Orígenes de la medicina legal en la R.D.

Surgimiento y evolución de la Medicina Fornese en el país y la Legislacion


Dominicana

Según los cronistas, fue en 1533, Hernando de Sepúlveda y Rodrigo Navarro los
primeros en realizar una autopsia en el Nuevo Mundo, en la Española; se trata de
unos gemelos toracóapgos: su finalidad, de fines religiosos, para poder llevar a
cabo uno o dos bautizos.

En nuestra historia, hay referencias de que el primer médico que actuó como
medico legal o legista fue el doctor Diego Alvarez Chanca, quien era llamado para
verificar las condiciones de pacientes heridos. Luego hay escasa referencia a este
quehacer médico y es en la Ley #159 de 1848 sobre Tribunales, en que vemos
una alusión  de Médico Forense Honorífico en el capítulo que trata de Policía
(Artículo #52). La información versa “sobre heridas o golpes que no han causado
la muerte y no han concurrido en el hecho, circunstancias agravantes de
premeditación o asechanza”, el Alcalde, no enviará el Proceso al Fiscal sin que
vaya acompañado del Certificado expedido por “un facultativo o inteligente en la
materia”, atestando que dichas heridas o golpes, pueden o no causar incapacidad
de trabajar por más de veinte días. Esta disposición se reprodujo durante varios
años en Leyes similares y revela que la misma Justicia, aceptaba el ejercicio
de personas inteligentes en materia de Medicina, equiparados a los facultativos sin
la debida excepción, esto es, que donde no hubiesen facultativos, se admitieran
los Certificados expedidos por inteligentes en la materia. Estos datos proviene del
trabajo del estudiante Humberto Loinaz en 1942.

3
Una pequeña modificación aparece en la nueva Ley de Organización Judicial de
1852 (Pág. #253), pues, ya no sólo son los inteligentes en la Materia Médica los
que podían asesorar a la Justicia, sino también, “los curiosos en el arte” (Art. #47)
en las causas sobre “heridas o golpes en que pueda resultar al reo penas aflictivas
o infamantes, los Alcaldes harán reconocer por facultativos o curiosos en el arte
dichas heridas o golpes, especificando su gravedad, el instrumento con que hayan
sido ocasionadas y todas las demás circunstancias que la acompañan  y que
concurran a la formación de un juicio exacto sobre ellas”. De ello podemos derivar
que, los experticios rendidos por estos últimos personajes, es decir, inteligentes i
curiosos, tenían valor legal antes nuestros Tribunales de Justicia, cosa que
afortunadamente, ya no existe.

A pesar de que la Medicina Legal se estudiaba en Europa desde el siglo XVI y


XVII con Paolo Zacchia i Rodrigo de Castro y otros, entre nosotros no se conocía
aún tal ciencia con carácter científico. Esta comenzó a conocerse en nuestra
Universidad en el año 1853, cuando  Pedro Santana, corrigiendo el plan anterior
de estudios universitarios, creó una novedad con su Decreto #308 (Pág. #314 del
Tomo Segundo de nuestra colección de Leyes), dictando nuevas medidas sobre la
enseñanza de la Medicina. Por primera vez en nuestra Universidad se habla de
Anatomía, Química Médica,  Física Médica, Historia Natural Médica,
Farmacología, Higiene, Patología Quirúrgica, Patología y Terapéutica,
Operaciones y  Medicina Legal, Partos, Enfermedades de las mujeres recién
paridas y de los niños recién nacidos asi como otras materias para las Facultades
de Filosofía y Derecho.

En 1854, la Diputación Provincial de Santo Domingo, dictó un reglamento de


Policía y Buen Gobierno (Pág. #394) que ordenaba a  los Profesores de Medicina
y Cirugía dar parte a las Autoridades de las enfermedades epidémicas y
contagiosas asi como también de los que fallecieron de estas o con señales de
envenenamientos o violencia bajo pena de quince francos de multa y la
persecución a que hubiese lugar.

4
En Febrero 10 de 1855 (Tercer Tomo, pág. #50). La nueva Ley de organización
Judicial, hacía pequeñas variaciones en su Art. #58 y llamaba “facultativos o
curiosos” a los que, no siendo médicos, intervenían en el reconocimiento de
heridos.

En Junio 16 de 1859,  se incluía en el plan de estudios Medicina Legal y  una


novedad para la época: Bibliografía de la Cirugía y de la Farmacia o Farmacia
Legal. Conviene hacer notar que en 1862 todavía no se había creado aquí el
cargo de Médico Forense, de acuerdo al trabajo del doctor Loynaz.

En la ley de 1859 en su Pág. 149, como había muchos limosneros, ordenaba:


“estos debían proveerse de una licencia previa la presentación de una certificación
de un facultativo que indicara la invalidez del interesado. En la Pág. 152.- “Los
profesores de Medicina y Cirugía estaban sujetos a los artículos #103 y 105 sobre
recetas en latín o en español; al deber de acudir al llamamiento de la Autoridad
para practicar reconocimientos, curaciones, necropsias u otras diligencias en
relación con la Medicina aplicada a la investigación de crímenes i delitos.

En 1882  el presidente del Juro Médico, doctor  Pedro A. Delgado, dictó un
reglamento para el Juro Médico a fin de examinar los documentos de todo médico,
cirujano, dentista, boticario, sangrador y comadrón extranjero asi como para otras
cuestiones profesionales, entre las que (Art. #8) se encuentra la de hacer de
Médico Forense. Art. #26 de la Ley del Juro Médico de 1882: “los certificados
médicos no podían darse sin autorización de una autoridad competente”.

En 1884 y bajo la influencia de Hostos, se expidió la ley de Estudios de agosto 29


que sustituía la de Julio 10 de 1882 y donde se habla de Medicina Legal (Pág.
184) Toxicología, Disección, etc. Según la nueva Ley de 1884 “en las escuelas
Normales se enseñaba en el tercer curso nociones fundamentales de Biología y
Fisiología. Las materias que comprendían la Facultad de Medicina (Pág. 122)
incluyen Medicina Legal y  se hacía obligatoria la Clínica de Hospital. En los

5
colegios de Santiago y  Puerto Plata, era necesario el título de doctor o de
Licenciado para las Cátedras de Medicina o de Farmacia.

La nueva ley de estudios de 1889 era casi similar a la anterior pero traía una
novedad: que los estudiantes de Derecho (Art. 103) debían aprender medicina
Legal en el Cuarto año en la Cátedra de Medicina. En 1894 se promulgó  una
nueva ley general de estudios disponiéndose que “la Facultad de Medicina del
Instituto  durará cinco años.- El estudio de Abogacía comprendía solo tres cursos i
y os estudiantes tenían la asignatura anteriormente creada de medicina Legal que
también se les daba a los estudiantes de Medicina.- El Instituto Profesional sólo
otorgaba  el título de Licenciado en Medicina.

En 1899 la  Nueva Ley General de Estudios establecía que  la Facultad de


Medicina volvía a comprender  Disección y desde luego, Medicina Legal. En 1902,
una nueva ley de estudios también guiada por Eugenio María de  Hostos incluía
en el plan de la Facultad de Medicina, la Histología y se disponía que los
estudiantes asistieran diariamente al Hospital Militar.- Debían ser parteros aun
cuando se incluía la enseñanza de Obstetricia en el plan general de estudios, la de
Farmacia, Botánica Farmacéutica. Etc.-

Como se puede ver en estas notas tomadas de la Colección de Leyes


Dominicanas, desde fines del siglo XIX, el estudio de la Medicina Legal de un
modo sistemático, entraba en el plan de estudios de la carrera de medicina y se
incluía además su estudio en otras facultades del Instituto Profesional. En 1914 se
reabre la Universidad con el nombre de Universidad de Santo Domingo y los
primeros Catedráticos de la asignatura de medicina legal, fueron  los Doctores:
Ramón Báez, Fernando Defilló, Wenceslao Medrano, Fabio Mota y  Rafael Abreu. 
La contribución a la medicina legal o forense del doctor Fernando Defilló es
importantísima, ya que en el Laboratorio dirigido por él, se iniciaron las pruebas
forenses de forma científica.

6
Aportes y Descubrimientos de la medicina forense

Miguel Canela Lázaro descubrió el ligamento paróneo estrólago calcáneo mientras


trabajaba bajo la dirección del insigne anatomista francés H. Rouviere. Sus
trabajos médicos de investigación los publicó en Prese Médicale y en la Revue d
´Anatomie Patologique de París. Darío Contreras, médico legista del Distrito
Judicial de Santiago de los Caballeros. Julio de Wint, médico legista entre 1924-
31.

El Doctor Fernando Arturo Defilló es el verdadero pionero de la medicina legal,


considerado el padre de la Anatomía Patológica dominicana y el primero en crear
centros de investigaciones médicas.

El Dr. Héctor Read Barreras, nacido en Santo Domingo, en 1897, es uno de los
defensores de la autopsia en la R.D., para quienes se niegan a practicarla en la
década de los 40.

El Doctor Nelson Astacio Hernánddez, otros (UCE), la enseñaron después de la


Guerra de Abril, en la universidad del Estado.

A finales de la década de los 70, el Dr. José Rafael Bolívar García, un aventajado
discípulo del maestro César Augusto Giraldo, realiza la primera especialidad de
patología forense en la ciudad de Medellín, Universidad de Antioquía, Colombia.

La Comisión Nacional de Médicos Forenses.

La Comisión Nacional de Médicos Forenses tuvo lugar en Santo Domingo. Es


poco o nada lo que se puede decir de ella, pues nunca ha realizado una aparición
pública. Pero es un organismo de importancia capital, pues, muchos informes
delicados deben ser objeto de Junta de Peritos Forenses.

Huelga decir que dicha comisión está muy vinculada al Dr. Sarita Valdez, entonces
director de Instituto Nacional de Patología Forense. También su otro colega, el Dr.
Iván Brugal, un distinguido académico y funcionario universitario, además de

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médico patólogo, con algunas notas de estudios e investigaciones sueltas sobre
medicina legal, publicadas en revistas y medios escritos.

Ley 136-80 sobre Autopsia Judicial.

La ley 136-80 se promulgó el 3 de mayo del año 1980, según está indicado en la
Gaceta Oficial No.9532. En general, de acuerdo al texto fiel de la ley, lo que se
buscó fue regular la prueba pericial más importante de la medicina legal: la
autopsia. En ellas se declaran la obligatoriedad de la práctica de la autopsia
judicial en la instrucción preparatoria del proceso penal. No es un eufemismo, sino
que tiene por razón justificar lo que ha ordenado el legislador para la investigación
oficiosa de los crímenes, la persecución y la instrucción sean realizadas por dos
funcionarios diferentes; es decir, de la parte judicial, el Procurador Fiscal y el Juez
de Instrucción, y de la parte pericial, los médicos forenses y los legistas.

Dicha ley también prescribe la labor de los médicos forenses, de los legistas, la
facultad de poder realizar las autopsias y de practicar los exámenes o
reconocimientos, emitir los dictámenes requeridos por las autoridades judiciales a
los fines de reunir los elementos de pruebas, que han de aportar a los jueces de la
jurisdicción para edificar su convicción, constituyendo una medida de instrucción
en la investigación jurídico-penal, capaz de garantizar una mejor y más completa
administración de la justicia.

La autopsia judicial tiene un carácter técnico, constituye una prueba pericial eficaz
para coadyuvar la reconstrucción de las causales de una muerte. En ella se
regulan de manera apropiada todos los peritajes, los cuales son orientados en las
disposiciones de los artículos 204 hasta el 217 del Código Procesal Penal.

Institucionalización de la Medicina Legal nacional.

La participación nuestra en el VII Curso Internacional de Criminología constituyó el


escenario que se esperaba para discutir dos estructuras integradas de las ciencias
forenses en el país: el Instituto Nacional de Patología Forense y la Sociedad

8
Dominicana de Medicina Legal, de reciente creación. La única explicación objetiva
de la incongruencia que nadie oculta con respecto al nuevo Instituto Nacional de
Ciencias Forenses (INACIF), tiene que ver directamente con esta problemática
específica. En lo que respecta al INACIF, ya el tema ha sido discutido, y acaso
merezca nuevo comentario de nuestra parte, excepto recordar que un organismo
como éste funciona de conformidad con estándares internacionales, siendo el
primer criterio, entre otros, que el instituto sea dirigido por un forense, no
necesariamente por un médico.

2. Reflexión sobre su papel e importancia y estructura del Instituto


Nacional de Ciencias Forense (INACIF).

 El Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF).

Tiene su origen en la segunda etapa de la reforma procesal penal y, tal como se


ha señalado, era imprescindible que antes de que dicho código fuera aprobado,
debió crearse el medio científico de investigación criminal, sin lo cual no sería
posible opinar en esta materia; no sería más que un eufemismo eso de que “el
Ministerio Público dirige, practica u ordena practicar las diligencias pertinentes y
útiles para determinar la ocurrencia del hecho punible y su responsable”.

Este primer intento de integración de las ciencias forenses data del año 2002. El
material traído por los aires de cambios en el sistema de justicia procesal penal, se
inspiró en la Ley Orgánica del Organismo de Investigación Judicial (Ley 5524, de
Costa Rica) y el Instituto de Ciencias Forenses de Puerto Rico (Ley No.13 del 24
de julio de 1985). El proyecto respondió al nombre de Instituto de Ciencias
Forenses de la R.D., y su presentación correspondió a un antiguo director del
Instituto Nacional de Patología Forense, y un ex-Jefe de la Policía Nacional. Las
dos columnas sobre la que deberá sostenerse el nuevo organismo.

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El INACIF es un órgano técnico funcionalmente independiente, adscrito
administrativamente a la Procuraduría General de la República, con la misión
principal de brindar auxilio científico y técnico a los órganos de investigación y a
los tribunales penales y en las condiciones que establezca la correspondiente
reglamentación, a otros órganos públicos y privados y a los particulares.

Fue creado mediante Resolución No. 16956, de fecha 20 de diciembre del año
2004, por la Procuraduría General de la República, cuyas funciones son las
siguientes:

1. Brindar los informes y dictámenes que soliciten las autoridades judiciales y el


Ministerio Público.

2. Practicar los análisis e investigaciones científicos y técnicos que sean


requeridos por el Ministerio Público, las autoridades judiciales, entes oficiales o
privados o particulares, en las condiciones que autorice la reglamentación.

3. Definir normas técnicas o científicas que deben cumplir organismos o personas


que realicen funciones periciales relacionadas con las ciencias forenses en sentido
general y en las demás áreas establecidas.

4. Delegar o contratar en algunas personas naturales o jurídicas la realización de


algunas actividades periciales y controlar su ejecución.

5. Presentar al Magistrado Procurador General de la República los proyectos de


resoluciones que sean necesarios expedir para regularizar y estandarizar la
prestación de servicios de ciencias forenses.

Conclusión

La Medicina Forense es una especialidad médica en la que los conocimientos


científicos se ponen al servicio de la Administración de Justicia, es por ello que su
desarrollo en la práctica, depende en gran medida de la demanda que Fiscales y

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Jueces hacen de las pruebas periciales, y sus exigencias de respuesta conforme a
criterios objetivos y científicos. De esta manera, es posible que aun teniendo
adecuados Servicios Médico Forenses, medios materiales e instrumentales, y
profesionales especialistas bien formados, no se obtengan resultados idóneos al
no aprovecharse adecuadamente esos recursos, ya que quien propone las
pruebas son los juristas.

El desarrollo de la Medicina Forense en República Dominicana, depende de los


profesionales médicos especialistas en Medicina Legal, del desarrollo de medios
materiales, instrumentales, y de la más adecuada demanda tanto cuantitativa
como cualitativa de pruebas científico-médico periciales que soliciten los Fiscales
en el ejercicio de sus funciones, lo que va a depender en gran medida de sus
conocimientos adquiridos que les permita saber en cada caso lo que la prueba
pericial les puede aportar y así saber qué es lo que pueden solicitar.

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BIBLIOGRAFIA

Manual de Medicina Legal Para Juristas, Procuraduría General de la República


Dominicana. Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo
(AECID). Santo Domingo. Marzo, año 2016. 1ra. Edición 500 ejemplares Diseño y
diagramación: Bianca Vela Impresión: Editora Ortega S.R.L

https://mirevistajuridica.blogspot.com/2017/01/temas-de-medicina-legal.html

MANUAL SOBRE RESPONSABILIDAD PROFESIONAL DEL MÉDICO PARA


JURISTAS Y MÉDICOS FORENSES, Equipo de Elaboración del Manual sobre
Responsabilidad Profesional del Médico para Juristas y Médicos Forenses:
Coordinación Juan Manuel Cartagena Pastor Médico Forense. Españ

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