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Derechos Fundamentales

Este documento analiza los derechos de las personas privadas de libertad según la Constitución ecuatoriana y la ley penal. Reconoce una serie de derechos a las personas en prisión, pero argumenta que en la práctica estos derechos no se respetan totalmente debido a problemas como el hacinamiento y las deficientes condiciones en las cárceles.
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Este documento analiza los derechos de las personas privadas de libertad según la Constitución ecuatoriana y la ley penal. Reconoce una serie de derechos a las personas en prisión, pero argumenta que en la práctica estos derechos no se respetan totalmente debido a problemas como el hacinamiento y las deficientes condiciones en las cárceles.
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DERECHOS DE LAS PERSONAS PRIVADAS DE LIBERTAD

Edwin Danilo Espinoza Coronel

Posgrado de la Universidad Católica de Cuenca

27 de julio de 2022
2

DERECHOS DE LAS PERSONAS PRIVADAS DE LA LIBERTAD

En la actualidad, el hablar sobre la situación carcelaria que viven los personas privadas

de la libertad, especialmente en la cuestión del respeto a sus derechos fundamentales

genera gran controversia, debido a que las normas nacionales como supranacionales

establecen que las personas privadas de la libertad son sujetos que mantienen el goce

y garantía de sus derechos mínimos indispensables como cualquier ser humano pero

que en varios aspectos se tiene una suerte de limitación a los derechos civiles,

políticos, y ambulatorios principalmente.

Además, los ciudadanos que han perdido su libertad, y por tanto cumplen su pena

dentro de algún centro de rehabilitación penitenciaria, siguen siendo plenamente

sujetos de derechos, ya que el Estado asume la responsabilidad y tutela de los

mismos, debiendo por lo menos, garantizar el respeto e inviolabilidad su vida, su

integridad personal, así como también, promover la rehabilitación y la reinserción social

del condenado, de manera qué se trate de erradicar las conductas criminales

reincidentes, a través de la implementación de políticas criminales efectivas y se

condicione la conducta antisocial de cometer ilícitos.

Evidentemente, es lo que en teoría se plantea mediante la regulación del sistema

carcelario ecuatoriano, más aún, si se considera que la Constitución de la República

del Ecuador determina a las personas privadas de su libertad como sujetos de atención

prioritaria, en este caso resulta de gran importancia el estudio de los derechos

fundamentales que se reconocen a las personas privadas de libertad, como sujetos de

derechos limitados, así como la eficacia en la aplicación de las políticas de

rehabilitación integral en el sistema penitenciario ecuatoriano.


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DERECHOS DE LOS PRIVADOS DE LIBERTAD

Inicialmente, nuestra Constitución, reconoce en el artículo 35, que las personas

privadas de libertad son un grupo de atención prioritaria, de manera que al ostentar

dicha determinación es el Estado quien garantiza sus derechos, prestando especial

atención a las necesidades especiales que condicionen las relaciones sociales en

privación de la libertad.

De igual manera, en el artículo 51 de la Constitución se establecen en específico los

derechos que se reconocen a los privados de la libertad, mismos que se detallan a

continuación:

1. No ser sometidas a aislamiento como sanción disciplinaria;

2. La comunicación y visita de sus familiares y profesionales del derecho;

3. Declarar ante una autoridad judicial sobre el trato que haya recibido durante la

privación de la libertad;

4. Contar con los recursos humanos y materiales necesarios para garantizar su salud

integral en los centros de privación de libertad;

5. La atención de sus necesidades educativas, laborales, productivas, culturales,

alimenticias y recreativas;

6. Recibir un tratamiento preferente y especializado en el caso de las mujeres

embarazadas y en periodo de lactancia, adolescentes, personas adultas mayores, que

padezcan alguna enfermedad o alguna discapacidad; y,


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7. Contar con medidas de protección para las niñas, niños, adolescentes, personas con

discapacidad y personas adultas mayores que estén bajo su cuidado y dependencia.

Adicionalmente, el Código Orgánico Integral Penal, determina en su artículo 12 que, las

personas privadas de libertad gozarán de los derechos y garantías reconocidos en la

Constitución de la República y los instrumentos internacionales de derechos humanos:

reconociendo sus derechos a la Integridad, Libertad de expresión, Libertad de

conciencia y religión, Trabajo, educación, cultura y recreación, Privacidad personal y

familiar, Protección de datos de carácter personal, Asociación, Sufragio, Quejas y

peticiones, Información, Salud, Alimentación, Relaciones familiares y sociales,

Comunicación y visita, Libertad inmediata una vez cumplida la condena,

Proporcionalidad en la determinación de las sanciones disciplinarias.

Ahora bien, la praxis jurídica nos ha revelado circunstancias que en muchas ocasiones

se contrapone al texto normativo citado principalmente en las cuestiones que versan

sobre la prohibición de hacinamiento, ya que es bien sabido, que existe un grave

deterioro de las condiciones sociales y personales de cada privado de la libertad.

Esto se debe a las condiciones precarias que genera el amotinamiento y el exceso

poblacional de “Reos” en cada una de las cárceles a nivel nacional de forma que la

solución de la norma penal, no resulta ser efectiva en el control y principalmente el rol

preventivo de la conducta antijurídica, ya que lo que se ha conseguido es producir una

grave lesión a los derechos humanos fundamentales expuestos.


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CONCLUSIÓN

Finalmente, el análisis de los derechos de las personas privadas de la libertad

demuestra que existe un reconocimiento fuertemente afianzado en la Constitución de la

República, cómo en el Código Orgánico Integral Penal, de manera que se ha

establecido, un conjunto significativo de derechos tutelados que en teoría, aparentan

ser al menos suficientes para la rehabilitación y reinserción del condenado hacia el

resto de la sociedad, pero una vez más, la realidad diverge ya que en gran mayoría

estos derechos no son respetados a cabalidad, sino que existen graves lesiones a los

derechos fundamentales de las personas privadas de libertad especialmente en las

políticas de reinserción y rehabilitación, hacinamiento, alimentación, promoción laboral,

entre otras, las cárceles actualmente son academias de la criminalidad y las mismas se

han convertido en centros de corrupción y generación de más ilícitos; principalmente de

adoctrinamiento de bandas criminales que operan dentro de estos centros carcelarios

ocasionando, a su vez, un peligro inminente a la vida y salud de los privados de

libertad, adicionando que la carencia de controles de armas y estupefacientes, han

provocado más nuevos consumidores internos, ya que son ingresados constantemente

estos elementos ilícitos, de manera que el texto Constitucional, como el Penal

establece una ficción jurídica que difícilmente pudiese cumplir con los fines que previó

inicialmente.
6

BIBLIOGRAFÍA

1. Constitución de la República del Ecuador (2008)


2. Código Orgánico Integral Penal del Ecuador (2014)

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