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Anomalías Naturales y Monstruos Históricos

Este documento contiene notas sobre diferentes temas relacionados con monstruos y anomalías históricas, incluyendo teorías antiguas sobre el origen de fósiles de peces, el origen del cuerno del unicornio, la astrología y la concepción humana, colecciones de raros especímenes y criaturas, enanos en la corte española y retratos de ellos por Velázquez, y la historia del enano de la corte polaca conocido como "El rey de los enanos".
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Anomalías Naturales y Monstruos Históricos

Este documento contiene notas sobre diferentes temas relacionados con monstruos y anomalías históricas, incluyendo teorías antiguas sobre el origen de fósiles de peces, el origen del cuerno del unicornio, la astrología y la concepción humana, colecciones de raros especímenes y criaturas, enanos en la corte española y retratos de ellos por Velázquez, y la historia del enano de la corte polaca conocido como "El rey de los enanos".
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Notas Capítulo 9 (páginas 253-279)

1. Rosamond Purcell. Special Cases. Natural Anomalies and Historical Monsters. San
Francisco. Chronicle Books. 1997. p. 22.
2. Cfr. el capítulo dedicado a las «Razas monstruosas».
3. Willy Ley. El pez pulmonado, el dodó y el unicornio. Una excursión por la zoología
fantástica. Madrid. Espasa-Calpe. 1963. p. 17. Cuando el hallazgo fósil era de un pez hubo
quien, como Edward Lluyd, anticuario inglés que en 1669 en su obra Lithophylacii Britannici
ichnographia, interpretaba que cuando se evapora el agua de mar los huevos de los peces van
a parar a las nubes y caen con la lluvia a tierra firme; allí se desarrollan pero no dan peces
normales, sino «peces de piedra». Más tarde Johann Jakob Scheuchzer (1672-1733), fisico y
profesor de matemáticas de Zurich, se burlaba del anticuario inglés que no habia sabido ver
más que un aborto de piedra en lo que, sin duda, eran restos de animales que muneron
durante el diluvio universal. (Herbert Wendt. El legado de NoÉ. Barcelona. Labor. 1963. pp.
141-142).
4. Ibidem, pp. 37-38. Parece que fue en 1638 cuando el zoólogo y anticuario danés Olaus
Worm hizo pública una disertación sobre el origen del cuerno del unicornio, aseverando que
realmente eran colmillos del mamifero marino narval (Mark Jones, Paul Craddock, Nicolas
Barker. Fake? The art oE deception. London. British Museum Publications. 1990. p. 85).
5. Theofrastus Bombast van Hohenheim. De caducis liber 1 [De la epilepsia. Barcelona.
Ed. 7 l/2. 1981. p. 28].
6. «La concepción no se realiza más que en la conjunción perfecta de todas las partes,
cuando los cuatro astros brillan, cada uno de su manera particular, el niño es concebido en la
concordancia astral requerida exactamente para que comience la concepción; pues ella no debe
de ser sembrada en invierno y en la lluvia, sino, para hablar el lenguaje astronómico, en el brillo
astral que debe presidir a cada semilla» (Ibidem, p. 44). En general, los astros que gobiernan
las distintas etapas de la gestación son Satumo, Júpiter, Marte, el Sol, Venus, Mercurio y la
Luna, para cada uno de los siete primeros meses (cfr. nota 48 del capítulo de Hermafroditas).
Si el feto permanece en el útero hasta el octavo mes vuelve la regencia de Saturno y en el
noveno retorna a Júpiter. A Marte y Saturno se les atribuye la deformidad. El astrólogo persa
Albubather -Abu Bakr b. al-Hasib- (875-950?) (sobre este autor cfr. Juan Vernet, La cultura
hispanoárabe en oriente y occidente, Barcelona, Ariel, p. 149), de quien hemos tomado estas
nociones (traducción latina de su tratado aparecida en Venecia en 1492), en el capítulo dedicado
a «De las características del nativo y de su naturaleza, si será de hombre o de animal bruto»
(Sobre las natividades. Barcelona. Visión. 1986. p. 35), indica que: «Cuando haya varios planetas
en los Angulos, máxime el señor de la triplicidad del Ascendente, el Sol, la Luna, la Parte
de la Fortuna, el grado de la Conjunción o de la Oposición (Sol-Luna) previa al nacimiento,
significa la medida de la importancia del nativo, sus elementos, naturaleza y forma humana.
y si todos los antedichos o la mayoría de ellos fueren cadentes o infortunados, y situados "en
Signos bestiales, es señal de que el feto carecerá de figura humana.» Aporta además nuestro
autor, algunos ejemplos de «los libros de los sabios». Tras indicar los datos del horóscopo,
en uno de ellos con fecha 21.5.890, es tajante al decir que «...es señal de que dicha mujer no
parió un hombre, sino un animal (...) dicho animal había de ser un perro (...) señal de que
su crianza fuera favorable» (Ibidcm, p. 37-38). Algo similar ocurre con otro de los ejemplos:
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«Todo lo cual significaba que aquella mujer parió un asno. Y dado que la Luna se halla en la
triplicidad del Ascendente, con Júpiter, y en su exaltación, es señal de que dicho asno fuera
de buena forma y crianza» (Ibidem. p. 38).
7. Miguel Morán, Fernando Checa. El coleccionismo en España. Madrid. Cátedra. 1985.
p.26.
8. Julius von Schlosser. Las cámaras artísticas y maravillosas del renacimiento tardío.
Madrid. Akal. 1988. pp. 55 Y ss. Esta obra es una traducción del original Die Kunts und
Wunderkammem der spitrenaissance que apareció en Viena en 1923. Ver también e! trabajo de
O. Impey y A. MacGregor, The origins oE Museums. The Cabinet oE Curiosities in Sixteenth
and Seventeenth Century in Europe. Oxford. Clarendon Press. 1985.
9. Ibidem, p. 103.
10. Miguel Morán y Fernando Checa, opus cit. p. 87.
11. Ibidem, p. 124, recogiendo datos de Gonzalo Argote de Molina (Discurso sobre el libro
de la Montería. Sevilla. 1582. f. 15-22v.) y de los Inventarios reales. Bienes que pertenecieron
a Felipe 11. (Madrid. F. ]. Sanchez Cantón (ed.) 1956-59. Tomo II, p. 248.)
12. Fernando Bouza. Locos, enanos y hombres de placer en la Corte de los Austrias. Madrid.
Temas de hoy. 1991. p. 18.
13. Juan Eusebio Nieremberg y Otin. Curiosa filosofIa y questiones naturales. En sus Obras
Philosophicas. Madrid. Impta. Real 1664. Tomo III. fol. 288r.
14. Fernando Bouza (op.cit. p. 23) recoge una cita de fray Andrés de Villamanrique
(Singularidad histórica, la más peregrina y rara en su línea, f. 5r. y 5v.) que refuerza esta idea:
«... es grande hermosura de la naturaleza, semejante variedad de formas disformes y al parecer
defectuosas, porque asi como la oscuridad de la noche es causa que adornen y hermoseen
más los resplandores del Sol y asi como las sombras hacen sobresalir más las tintas y colorido
diverso de la pintura, así lo disforme de estas formas imperfectas es causa que resplandezcan
más las formas de toda perfección.»
15. Fernando Bouza, op. cit. p. 49.
16. Juan Eusebio ieremberg, op. cit. fol. 288r. y 288v.
17. Fortunio Liceti. De monstrorum caussis, natura et ditierentiis libri duo. Recogemos de
la edición en francés de 1708: Traité des monstres, de leur causes, de leur nature et de leur
dlfRrences, traduction par Jean Palfjrn, anatomiste et chirurgien de Gand, avec figures. Leyde.
Chez la veuve de Bastiaan Schouten. 1708. p. 297. También los citamos en e! capítulo de
Gemelos unidos.
18. Aunque la manía aparentemente surgió en el Egipto faraónico, durante e! periodo
imperial romano algunos emperadores se rodeaban de seres deformes. Llegaban a pagar precios
exorbitantes por enanos, eunucos, cretinos y jorobados, esclavos adquiridos para servir de
diversión en reuniones, veladas y fiestas. Plutarco (46-119) señala (Mor. 520c) que la demanda
era tan importante que anejo al mercado de esclavos existía otro de monstruos (teratón agora)
(Robert Garland. The Eye ofthe Beholder. DeEormity & Disability in the Graeco-Roman World.
New York. Cornell University Press. 1995. pp. 45-49).
19. Ernest Martin. Histoire des monstres. Depuis J'antiquitéjusqu'a nos jours. Paris. C.
Reinwald. 1880. p. 338.
20. Una recopilación de displasias de miembros cortos en obras de arte (grabados, esculturas,
pinturas) de todas las épocas> a cargo del Seminario de Historia de! Arte y la Clínica Ortopédica
de la Universidad de Góttingen, en: Alfred Enderle, Dietrich MeyerhOfer y Gerd Unverfehrt.
La gente diminuta en el gran arte. Hipocrecimiento desde el punto de vista artístico y médico.
Hamm. Artcolor. 1994 (La edición española editada en colaboración con la Asociación Nacional
para Problemas del Crecimiento, CRECER). Los autores del prólogo a la edición en español
señalan que el trato que se le ha dado al enano a lo largo de la historia, no es fruto de la
crueldad, sino de la ignorancia y de! desconocimiento.
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21. Margaretta Salinger. Velazquez. New York. Harry N. Abrams, lne. 1954. plates 23 and
24.
22. «El principe Baltasar Carlos con un enano" (que puede ser Francisco Lezcano) (Museum
oi' Fine Arts. Boston); «El bufón el primo" (se trata de don Diego de Acedo, al servicio de
la corte madrileña, retratado en Fraga en 1644) (El Prado. Madrid); «Enano con perro» (que
es posible que pertenezca a un enano inglés que el duque de Windsor transfirió a Felipe IV)
(El Prado. Madrid); «Las Meninas» (donde aparecen los enanos Mari-Bárbola y Nicolasito
Pertusato, entretenido en molestar al perro) (El Prado. Madrid); «El niño de Vallecas» (El
Prado. Madrid); y «El bufón Sebastián de Morra" (que tras haber estado al servicio de! cardenal
infante Fernando, pasó en 1643 al del principe Baltasar Carlos) (El Prado. Madrid).
23. Pietro Maria Bardi. La obra pictórica completa de Velázquez. Barcelona. Noguer-Rizzoli.
1970. p. 98.
24. Poetas líricos de los siglos XVI y XVII Biblioteca de Autores españoles XLII. Madrid.
1857. Citado por Fernando Bouza, op. cit. p. 21.
25. Un amplio repertorio de citas literarias en tomo a los enanos en Fernando Bouza, op.
cit.
26. En el Cabinet du Roi, George Louis Leclerc, conde de Buffon, examinó personalmente
los restos, midió los huesos y montó el esqueleto, después de la muerte del rey Stanislas. En
el siglo XX el esqueleto se trasladó al Musée de l'Homme.
27. Jan Bondeson. The Two-headed Boy and otber Medical Marvels. Ithaca and London.
Cornell University Press. 2000. pp. 189-216 (The King of Poland's Court Dwarf). Al parecer,
durante su embarazo, la madre permaneció durante bastante tiempo ante la pequeña figura
del niño Jesús en el pesebre en la iglesia local, con lo que pudo tener lugar una siniestra
impresión materna, y asumir el feto e! mismo tamaño de la diminuta estatuilla.
28. Ernest Martin, op.cit. pp. 342-345.
29. Jean Francois Clément Morand. Recherches sur les nains, précédées de I'histoire dé Bébé,
nain du roi de Pologne. Histoire de l'Académie Royale des Sciences. 1764. pp. 62-71. Apud
Ernest Martín, op. cit. p. 399. Hubo más de una de estas figuras de cera de Nicolas Ferry. La
encontrada en Drottningholm Csstle, residencia real sueca en Estocolmo, da pie a introducir
e! capítulo de Jan Bondeson (loc. cit). Por su parte, Bebé permaneció hasta el final de su
vida, a los 22 años (con senilidad precoz), junto a su protector. En 1960, el pediatra Helmut
Paul George Seckel «diagnosticó" a Bebé de un enanismo de «cara de pájaro" (Bird-headed
Dwarfs: Studies in Developmental Anthropology lncluding Human Proportions. Karger, Basel-
New York. 1960 [Springfield. C. C. Thomas. 1960]), ahora denominado síndrome de Secke!,
caracterizado por un grado variable de crecimiento intrauterino retardado, severo enanismo
postnatal proporcionado y perfil con cara de pájaro.
30. Ernest Martin, op. cit. p. 336.
31. Juan Eusebio Nieremberg, op. cit. f. 294.f.
32. «Ya alineados por sus respectivos caudillos, los teucros / avanzaban voceando y chillando
lo mismo que aves: / de igual forma a los cielos se eleva la voz de las grullas / cuando,
para escapar del invierno y sus lluvias sin tregua, / se dirigen volando y gruyendo a buscar
el Océano / y a los hombres pigmeos les llevan la ruina y la muerte, / a los que, desde e!
alba, presentan un rudo combate." (Hornero. La llíada. Introducción y notas de José Alsina.
Barcelona. Planeta. 1980. canto 111. p. 52). Sin embargo, «aviendolos avido en tantas partes
como los Autores suponen, no es facil de creer que en todas ayan acabado las Grullas con
ellos" (Fray Antonio de Fuente!apeña. El ente dilucidado, discurso único novísimo, en que
se muestra hay en naturaleza animales irracionales invisibles, y cuajes sean. Madrid. Emprta.
Real: Acosta de lvan Calatayud y de Ivan Rodríguez de Cisneros. 1677 [El Ente Dilucidado.
Tratado de Monstruos y Fantasmas. Edición de Javier Ruiz. Madrid. Editora Nacional. 1978.
p. 134])
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33. Juan Eusebio Nieremberg, op. cit. f. 294.r.


34. Eaco, rey de Egina, después de haber visto diezmado su reino por una peste, fue
recompensado por Júpiter que transformó a las hormigas en cuidada nos, y «para conservar e!
recuerdo de su origen» los denominó Mirmidones (Publio Ovidio Nason. Las Metamorfosis.
Madrid. Espasa-Calpe. 1992. pp. 139-140).
35. Federico Ruiz Morcuende, responsable de la edición de Antonio Pigafetta utilizada (Primer
viage en torno al globo. Madrid. Espasa-Calpe. 1934), refiere (nota p. 185) que Estrabón copia
de Megasteno, uno de los capitanes de Alejandro Magno.
36. «Cuentase habitan, mas arriba déstos [en la India, próximo a las fuentes de! Ganges],
en la parte de los montes, los pigmeos que llaman spithameos porque no son mayores que
de tres palmos ...» (Francisco Hernández. Obras completas. Tomo IV Historia Natutal de Cayo
Plinio Segundo. Trasladada y anotada por e! doctor... [Universidad Nacional de México. 1966.
p. 307]). Hernández, traductor y anotador, después de una prolija y enrevesada disertación
sobre codos> pulgares, dedos y pies> explica que e! Palmo mayor o tendido, que consta de doce
dedos, recibe el nombre de spithama, y de aquí los spithameos de Plinio.
37. Antonio de Torquemada. Jardín de Flores Curiosas. Salamanca. luan Baptista de Terranova.
1570. [Madrid. Soc. Bibliof. Español. 1943. p. 40).
38. En definitiva> la corta talla de los pigmeos era la expresión de su subhumanidad
descalificandolos como miembros de la raza humana (lohn Block Friedrnan, The Monstrous
Races in Medieval Art and Thought. Cambridge, Mass. Harvard University Press. 1981. p.
194).
39. Francisco Hernández, op. cit. p. 307.
40. Fray Antonio de Fuentelapeña, op. cit. p. 133.
41. Ibidem, p. 134.
42, Ibidem, p. 113.
43. Aristóte!es. Generatione Animalium. [Reproducción de los Animales. Madrid. Gredas.
1994. p. 184).
44. Ambroise Paré. Des Monstres et Prodiges. Paris. 1575 [Monstruos y prodígios. Madrid.
Siruela. 1993. pp. 43-44).
45. El caso podría interpretarse, en terminología de la genética actual, como un ejemplo
de deficiencia primaria de miembros, quizás una disostosis FFU (fémur-fibula-ulna), según
Michae! T. Walton, Robert M. Fineman y Phyllis J. Walton, Of monsters and Prodigies: The
Interpretation of Birth Defects in the Sixteenth Century. American Joumal of Medical Genetics
1993.47: 7-13.
46. Benedetto Varchi. La Prima Parte delle lezzioni di ... Nella quale si tralla della Nsturs,
Della Generazione del corpo humano, e de'Mostri. Fiorenza. 1. Giunti. 1560. fol.lllv.-1l2r:
« ••• la statura degl'huomini viene ordinariamente ds'pstri, & pet accidente dalla matrice, & dal
cibo, al che si puo aggiugnere la condizione dell'arie, & diversitá de'venti, & non precisamente
dalla molte, o poca materia (come hanno creduto moltissimi)»
47. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire. Histoire générale et psrticuliére des Anomalies de
l'organisation chez l'homme el les animaux ... ou Traité de Tératologie. Paris. J. B. Bailliére.
1836. Tome 1. p. 162.
48. Ambroise Paré, op. cit. p. 49.
49. Afirma Aristóteles en Generatione Animalium (ed. cit. p. 184) que «de la misma forma
se producen también los enanos: también estos han sido mutilados en sus miembros y en su
talla durante la gestación ...»; y en Historia Animalium [Historia de los Animales. Madrid. Akal.
1990. p. 367): «los animales llamados jacas nacen de una yegua que, en la fase de gestación>
es víctima de alguna enfermedad, como es e! caso de los enanos en la especie humana ...»
50. Se trata de un trastorno del cartílago de conjunción, por donde crecen los huesos
largos, por lo que da lugar a un enanismo a expensas de las extremidades, mientras que e!
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tronco es de dimensiones normales. El aspecto pues de un acondroplásico es e! de un enano


desproporcionado. Aunque su causa es hereditaria, en el momento de su descripción esto se
ignoraba. La acondroplasia se incluye actualmente en las denominadas osteocondrodisplasias,
grupo de trastornos óseos con anomalía intrínseca de! crecimiento del cartílago y/o de!
hueso, que se manifiestan con extremidades cortas al nacimiento. Existen más de cincuenta
entidades.
51. ]oseph Marie ]ules Parrot acuñó también el término de 'acondroplasia'.
52. C.Clauder. Nanorum generatio. Ephémerides des Curieux de la nature. 1689. ano VIII.
p. 543. Apud Isidore Geoffroy, op. cit. Tome 1. p. 153.
53. Browning. Extract of a letter concerning a dwarf Transactions Philosophiques. 1751-52.
p. 278. Apud Isidore Geoffroy, op. cit. Tome 1. p. 153.
54. Ulisse Aldrovandi. Mostrorum historia. Bologna. Tebaldini. 1642. pp. 603-604.
55. Ambroise Paré, op. cit. p. 52.
56. ]urgis Baltrusaitis, Le Moyen Age fantastique. Antiquités et exotismes dans l'srt gothique.
Paris. Flammarion. 1955 [La Edad Media fantástica. Madrid. Cátedra. 1994. p. 51].
57. ]urgis Baltrusairis (Joc. cit. p. 23) señala, como antes lo había hecho Felipe de Guevara en
sus Comentarios a la pintura (1560-62), que este género de pintura burlesca o satírica, ya Plinio
en su Naturalis Historia la atribuye al greco-egípcio Anthifilos, hacia e! 300 a.c., al caricaturizar
a un individuo llamado «Crylos» (cochinillo) -tal vez mote por su aspecto porcino-o Los
miniaturistas medievales lo convirtieron en un repertorio decorativo inagotable.
58. ]urgis Baltrusaitis, loc. cit. pp. 23, y 35-36.
59. Libro d'Alexandre. Edición de Elena Catena. Madrid. Castalia. 1985. (estr. 2495 b-e). Los
blemmyes acéfalo s se dividirían en Sternophtalmoi y Omophtalmoi, en función a la presencia
de ojos en el pecho o en los hombros (Massimo Izzi, Diccionario Ilustrado de los Monstruos,
Palma de Mallorca, Olañeta, 1996, p. 80).
60. Según recoge Tomás de Cantimpré (ea. 1201-1272) en su De natura rerum (Códex
Granatensis del Maestro Martinus [1425-1448]. Códice G67 de la Biblioteca Central de la
Universidad de Granada. Fol. lv.), situándolos junto al río en la isla Brixantis.
61. Heródoto de Halicarnaso. Los nueve libros de la historia. Traducción de! griego y notas
por e! P.Bartolomé POU. Barcelona. Iberia. 1968. (Libro IV, Melpómene. CXCI). Tomo 1. p.
348.
62. Francisco Hernández, op. cit. p. 307; Cayo Julio Salino (De las cosas maravillosas
del mundo. Traduzido por Christoval de las Casas. Sevilla. Alonso Escrivano. 1573. f 91v.)
fusiona la denominación de Plinio con la procedencia indicada por Heródoto: «Los Blemias
(no aquellos que habitan junto al mar Bermejo) se cree que nascen sin cabeca, y que tienen
los ojos en el pecho.» También San Isidoro en Etimologías XI, 3, 17 (Madrid. B.A.C. 1994. pp.
50-51). En la mitología china igualmente existe e! ser acéfalo, Hsing-T'ien (Iosepb M. Walker,
Seres fabulosos de la Mitología, Barcelona, Edicomunicación, 1996, p. 106); así como en la
América meridional, donde se denominan Ewaipanoma.
63. William Shakespeare: Otelo. Traducción y edición de Angel Luis Pujante. Madrid. Espasa
Calpe. 1991. p. 71.
64. Juan de Mandeville. Libro de las maravillas del mundo. Valencia. ? 1524. [Madrid. Visor.
1984. p. 130].
65. San Agustín, Sermón 37 -juzgado como apócrifo- aunque de una manera similar lo
encontramos en De Civitate t»; libro 16, cap. 8.
66. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire, op. cit. Tome Ir. p. 459.
67. Ferdinand Denis (Le Monde enchanté. Cosmographie et histoire naturelle fantastiques du
Moyen Age. Paris. A. Fournier. 1843) asoció los blemmyas o epistigi con los indios americanos
ya que «para quien veía la frente achatada y deprimida, y la mirada extrañamente vuelta hacia
el cie!o de! indio caribe, era fácil reencontrar a los hombres acéfalos, cuyos ojos salían del
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pecho». Los marineros de embarcaciones griegas y de Alejandría que habían tocado en las costas
asiáticas, podrían haber proporcionado a los autores antiguos referencias sobre la existencia de
acéfalos peludos en e! área indica. El orangután (Pongo Pygmaeus), con su importante cifosis
y brazos largos adopta, en ocasiones, sobre todo en reposo, una disposición en la que parece
que la cara surge de! pecho. Además, debido al poco pronunciado arco superciliar, e! rostro
y la mirada de! orangután son casi humanos.
68. Massimo Izzi (DiccÍonario Ilustrado de los Monstruos. Palma de Mallorca. Olañeta. 1996.
p. 80) recoge que según Henry Lhote la fábula de! pueblo acéfalo pudiera haber nacido de la
descripción de gente cubierta por un velo que «disimulaba las formas hasta e! punto de hacer
pensar que no tenían cabeza". Algo que ya señalaba Fray Antonio de Fuente!apeña (op. cÍt. p.
132): «que los dichos tienen cabeca en la realidad, aunque la tal no les sobresale del cuerpo.»
69. John B. Friedrnan, op. cit., p. 25.
70. Conradus Lycosthenes. Prodigiorum ac ostentorum chronicon. Basileae. Henricum Petri.
1557. p. 645. La descripción original del caso correspondió a Jacobus Fince!ius (De mÍraculis
nostri temporis).
71. Jurgis Baltrusaitis, loe. cÍt. p. 35.
72. Ambroise Paré, op. cÍt. p. 44.
73. David Cressy. Lamentable, Strange, and WonderfuI. Headless Monsters in the English
Revolution. In: Monstrous Bodies / PoJitical Monstrosities in early Modem Europe. Laura
Lunger Knoppers and Joan B. Landes (ed.). Ithaca and London. Cornell University Press. 2004.
pp. 40·63.
74. Entre otras muchas queremos citar las dedicadas a acéfalos por Antoine Everhard (Lux e
tenebris effulsa ex viscerum monstrorum partus enucleatione, Middelburg, 1663), observación
después publicada en e! De Monstris de Liceti (apéndice de la edición de Amsterdam de 1665,
p. 100); o por P. A. Béclard (1785-1825): Memoire sur les acéphales, publicada en e! Bulletin
de la Faculté de MedecÍne de Paris en 1815 (n. 9, pp. 447 Y ss. Y n 10, pp. 493 Y ss.; con una
segunda parte en ibidem, 1817, n. 9, pp. 448 y ss.); aparte de las que en e! propio texto han
sido utilizadas por nosotros y que se referencian en nota.
75. Los gemelos acéfalos, y los «amorfos», son e! resultado de uniones anormales (anastomosis)
entre vasos placentarios de ambos gemelos, de modo que la presión sanguínea de uno tiende
a colapsar al otro. El flujo sanguíneo de este último se invierte, lo que provoca múltiples
disrupciones y destrucción de tejidos, entre los que se incluyen la cabeza, corazón y extremidades
superiores. Ningún caso es idéntico a los demás (Kurt Benirschke y V des Roches Harper. The
acardiac anornaly. Teratology 1977. 15: 311-316; Kenneth L. Jones. Atlas de MalformacÍones
Congénitas. México. Interamericana-McGraw Hill. 1990. p. 670).
76. Fray Antonio de Fuentelapeña, op. cit. p. 177.
77. Lorenzo Hervás y Panduro. Historia de la Vida del hombre. Madrid. Aznar. 1789. Tomo
1. p. 177.
78. En contraposición a los «rnonocigóticos», procedentes de un sólo óvulo y que se tratan
in extenso en e! capítulo dedicado a los gemelos unidos.
79. Francisco Hemández, opus. cÍt. p. 317 (NaturaJis Historia, libro VII, cap. 9).
80. Ibidem, pp. 317-318.
81. En Hipócrates, a pesar del título, e! tratado Sobre la supertetscion, sólo dedica
dos capítulos (1 y 14) al embarazo y parto múltiples (Tratados Hipocráticos. IV Tratados
Ginecológicos. Madrid. Gredos. 1988. pp. 333-350).
82. Aristóte!es. Generatione Animalium, ed.cit. p. 268. Igualmente Solino se hace eco de la
a
idea: «Cosa es también averiguada, que siendo concebido un hijo, day poco tiempo se puede
concebir otro durante la preñez retenerse entrambos.» (Collectanea Rerum Memorabilium
[De las cosas maravillosas del mundo. Traduzido por Christoval de las Casas. Sevilla. Alonso
Escrivano. 1573. f. 15r.]).
Notas páginas 253-279 461

83. Aristóteles. Historia Animalium, ed.cit. pp. 393-394.


84. La historia también la refiere Plinio, Naturalis Historia VII, 9 -en la edición citada, p.
317-.
85. Alban A. Ribemont-Dessaignes y Gabriel Lepage. Tratado de Obstetricia. Tomo Ir. Madrid.
Admón. de la Revista de Medicina y Cirugía Prácticas. 1897. pp. 225-227.
86. «El hecho bien conocido de Mariana Bigaud (...) dio a luz e! IQde Abril de 1748 un
niño vivo y viable, y e! 17 de Septiembre de! mismo año, o sea, cinco meses y medio más
tarde, parió un niño de todo tiempo. Igual en el caso de Benita Franquet, que parió e! 20
de Enero de 1780 una niña que parecía tener siete meses, y el 6 de Julio, otra niña, pero de
todo tiempo. Otro caso parecido es el de una mujer de Arlés, que el 11 de Noviembre de
1796 dió a luz una niña que parecía de todo tiempo, y e! 11 de Abril de 1797 otra también
de término.» Recuerdan además casos referidos por otros autores en los que los partos se
sucedieron con un mes o seis semanas de intervalo, siendo e! segundo feto más pequeño que
el primero (Ibidem, pp. 226-227).
87. «El físico Empédocles, al que en esto sigue Aristóte!es, creyó que el corazón crece antes
que nada, porque contiene la vida del hombre más que otros órganos» (Orib. en Aten. Ir 78,
13) (La Realidad en la Sabiduría Presocrática. Empédocles. Heráclito. Parménides. Barcelona.
Visión. 1981. p. 179.)
88. Para Aristóte!es, e! corazón sería e! órgano más importante, lo primero en formarse y
automoverse (primum vivens) y lo último en detenerse y morir (ultimum moriens). La teoría
cardiocentrista se encuadra siguiendo la idea de que el cerebro es húmedo y frío, no pudiéndose!e
otorgar un importante papel en las funciones vitales, siendo simplemente un contrapeso de!
calor del corazón: «Puesto que e! principio de las sensaciones y de todo e! animal reside en
e! corazón, éste se forma en primer lugar. Pero por causa de! calor de este órgano, allí donde
los vasos sanguíneos terminan por arriba, e! frío contrae el cerebro, como contrapartida al
calor que rodea al corazón.» (Reproducción de los Animales. Madrid. Gredos. 1994. p. 168).
El cardiocentrismo aristotélico supuso un retroceso en relación a las ideas de Alcmeón de
Crotona, y después de él Demócrito y el propio Platón, que fue e! primero en postular la
primacía del cerebro ante los demás órganos. Siguiendo a Laín Entralgo en su Historia de la
Medicina, Galeno, por e! contrario, entendió que el primum vivens era e! hígado y que la
auricula derecha (para él una dilatación de la vena cava y, por tanto, una especie de expansión
hepática) seria e! ultimum moriens. Durante la Edad Media éste fue uno de los problemas
embriológicos más importantes, vagando alternativamente las especulativas opiniones entre los
partidarios de uno y otro autor.
89. Giovanni Giacinto Vogli. Fluidi nervei historia. Bologna. 1720. p. 38; Antonio Vallisnieri.
Opere diverse. Tomo III. Venezia. Apresso Gio. Gabriello Ertz. 1721-1725. p. 466. Apud Isidore
Geoffroy, op.cit. Tomo I, p. 12 Y Tomo Ir> p. 476.
90. Etienne R. August Serres. Essai sur une théorie anatomique des monstruosités animales.
Bulletins de la Societé Médicale d'Emulation de Paris. Sept. 1821. p. 33.
91. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire, opus cit. tome Ir, p. 496: «cessons vouloir trouver le type
humain dans les ioctus acépheliens, vraiment étrangers a
l'espéce humaine, si ce ii'est par
leur naissance; soumettons leur étude aux memes principes qui régissent celle des animaux
intérieurs, et des lors toute difficulté disparaft.»
92. Más tarde, se establecería la «ley biogenética fundamental» de Fritz Müller (1821-1897) y
Ernst Haeckel (1834-1919) que establece en cuanto a la ontogenia, que e! desarrollo embriológico
de cada individuo recapitula morfológicamente el pasado de su especie, evolucionado por
selección natural de otras distintas (filogenia).
93. Reductos de este «gusto arcaizante» se ejemplifican en algunas postreras adquisiciones de
la colección regia, como un cuadro de «El gigante Juan Nuñez», regalo de! conde de Chinchón
a Felipe Iv, o la pieza, recogida en e! inventario de 1657, descrita como una serpiente de tres
462 N o t a s páginas 253-279

cabezas petrificada y cubierta de chapa de oro (Miguel Morán y Fernando Checa, opus cit.
pp. 255 Y 269).
94. Persisten todavía museos ir 1pl 'gnados de aquellas cámaras de maravillas, como el
Municipal de Lagos, en el Algarve portugués, donde en un par de vitrinas se recogen gatos y
corderos cíclopes, un cabrito con seis patas y, en palabras de José Saramago (Viaje a Portugal.
Madrid. Unidad ed. 1999. p. 399), «otras cosas igualmente perturbadoras para la conciencia
de nuestra integridad y perfección».
95. El debate actual sobre lo que debe ser un museo moderno cuestiona la clásica dicotomía
ciencia-arte, cuyo diálogo es la esencia de la cultura de! siglo XXI (Pere Alberch. El museo romántico
de Rosamond Purcell. En: Naturalezas. Catálogo de la exposición. Madrid. Museo [acional de
Ciencias Naturales. 1991. pp. 3-5). Según Alberch, no puede reducirse el museo contemporáneo al
reino estéril del laboratorio. Se pretende descontextualizar e! espécimen científico presentándolo
en un nuevo marco definido estrictamente por consideraciones estéticas.
96. Theofrastus Bombast von Hohenheim, opus cit. p. 8.
97.' San Isidoro (Etimologías, XI, 4 [Madrid. B.A.C. 1994. pp. 54-55]) indica que: « ... muchos
cuerpos experimentan una mutación y, al corromperse, se transforman en especies distintas:
así, de la putrefacción de las carnes de los becerros surgen las abejas; lo mismo que de la de
los caballos nacen los escarabajos; de la de los mulos, las langostas; de la de los cangrejos,
los escorpiones» Juan Sánchez Valdez de la Plata (Coronica y Historia General del Hombre,
en que se trata del hombre en comun: De la division del hombre en cuerpo y alma: De las
figuras monstruosas de los hombres: De las invenciones dellos: Y de la concordia entre Dios,
y el hombre. Madrid. Luis Sánchez. 1598) dedica un capítulo (XXVI) de su obra a «De cómo
de la sangre del hombre nacen animales, y quales son, y de otros animales que nacen de!
cuerpo humano y de muchas propiedades de la sangre», asegurando que < •• .la sangre es la
silla del alma; que de la del hombre nacen las lombrices y moscas; de la de la vaca y novillo
las abejas; de la del caballo abíspas y tábanos; de la del asno escarabajos; y últimamente, la
enfermedad de piojos de la sangre podrida» William Harvey había apuntado en su impecable
Exercitatio De Motu Cordis et Sanguinis (1628) la existencia de pequeños seres vivientes que
surgían presuntamente de huevos y semillas demasiado pequeños para ser apreciados a simple
vista. Mucho más inquietante es la siguiente descripción que Fray Antonio de Fuentelapeña
(op. cit. pp. 231-232) atribuye al «Reverendo Padre Fray Francisco Concalez de Santa Cruz,
Penitenciario de el Pontífice (...) Afirma, que le refirió un Cirujano, digno de toda fee, que la
avia sucedido alli en Roma una cosa bien admirable, y fue, que curando a un hombre, a quien
le avia passado una rueda por los testículos, fue necessario cortarle e! uno y que aviendosele
cortado, y embueltole en un paño, le metió en una bolsa, donde por olvido le tuvo algunos
dias hasta que se pcdreció, y que acordandose después, y desenvolviéndole, halló, y vió forma
de la metad de la cabeca de una humana criatura.»
98. Francesco Redi. Osservazioni intorno agli animali viventi che si trovano negli animali
viven ti. Firenze. Pietro Martini. 1684. Años más tarde, e! abate Lazzaro Spallanzani (Saggio di
osservazioni microscopische relative al sistema della generazione. Modena. Soc. Tipografica.
1767) incorporó el microscopio a la experiencia, demostrando que el caldo calentado por
encima del punto de ebullición, y luego herméticamente cerrado, se mantenía indefinidamente
sin generar vida.
99. IsaacAsirnov. Enciclopedia Biográfica de Ciencia y Tecnología. Madrid. Alianza. 1982.
Tomo 1. p. 164.
100. Rosemarie Garland Thomson. Introduction: From Wonder to Error-A Genealogy of
Freak Discourse in Modernity. In: Freakery. Cultural spectacles of the Extraordinary Body.
Thomson RG (ed). New Cork and London. New York University Press. 1996. p. 2.
101. El museo nace en 1605, año de la muerte de Aldrovandi, que había comenzado a recopilar
materiales desde 1549. Aldrovandi lo donó al senado boloñés. Inicialmente se encontraba
N o t a s páginas 253-279 463

ubicado en el Palazzo Pubblico (hoy Palazzo del Comune). Mas tarde el museo fue ampliado con
e! de Ferdinando Cospi. A comienzos del XVIII se trasladó al Palazzo Poggi y fue enriquecido
con varias donaciones, especialmente de Luigi Ferdinando Marsili (1658-1730) a través de la
mediación de! cardenal arzobispo de Bolonia, monseñor Próspero Larnbertini (1675-1758), e!
cual siendo ya Papa Benedicto XIV, ordenó e! traslado del museo Aldrovandiano y Cospiano
a la sede de! Istituto delle Scienze (1743). En 1803 pasa a llamarse Museo di Storia Naturale
y en 1846 se traslada al Palazzo Malvezzi adquirido por la Universidad. En 1860 con la
creación de las cátedras de Mineralogía, Geología y Zoología, e! museo es desmembrado y las
colecciones repartidas. El 12 de junio de 1907, con ocasión del tercer centenario de la muerte
de Aldrovandi, e! museo es reunido en una sala de la Academia delle Scienzc, y después cedido
a la Biblioteca Universitaria.
102. Lorenzo Legati. Museo Cospiano, Annesso a Quello del Famoso Ulisse Aldro van di.
Bologna. Giacomo Monti. 1677. Apud R. Purcell, Special Cases ... p. 28.
103. Ulisse Aldrovandi. Monstrorum historia, cum paralipomenis historiae omnium
animalium. Bologna. Tebaldini. 1642. Este volumen que trata de los monstruos dentro de su
Opera Omnia, fue publicado y compuesto a partir de sus manuscritos por diversos autores,
Utervarius, Dempster y, fundamentalmente, Bartolomeo Ambrosini.
104. Luciano Bonuzzi, Franco Ruggeri. Appunti prelirninari ad un'indagine sulle cere
anatomiche. En: La cere anatomiche bolognesi del settecento. Catalogo della mostra organizzata
dall'Universita degli Studi di Bologna nell'Academia delle Scienze. Settiembre-Novembre 1981.
Bologna. Editrice CLUEB. 1981. pp. 11-26.
105. Mark M.Ravitch. En busca de Fredcricus Ruysch. Organorama 1990. 2: 15-18.
106. Desde luego, más artísticos que científicos y de los que actualmente no se conserva
ninguno, aunque sí los meticulosos grabados de los mismos, realizados por Corne!ius Huyberts.
Con una técnica similar de disección, inyección y preservación de los cadáveres, sin embargo
muchos de los ejemplares de! anatomista Honoré Fragonard (1732-1799) se conservan, junto
a especímenes de nacimientos monstruosos, en e! Musée Fragonard.
107. La obra, en e! contexto de sus Operette Morali, comienza con una canción: Sola nel
mondo eterna, a cui si volve / ogni creata cosa, / in te, tnorte, si posa / nostra ignuda natura;
/ lieta no, ma sicura / dell'sntico dolor. Profonda notte / nella confusa mente / il pensier
grave oscura; / alla speme, al desio, l'arido spirto / lena mancar si sente: / cosi d'etisnno e
di temenza é sciolto, / e l'eté vote a lente / senza tedio consuma ... (Sola en el mundo eterno,
hacia ti se vuelve / toda cosa creada, / y en ti, Muerte, reposa / nuestra naturaleza desnuda;
/ alegre no, pero ya libre / de! antiguo dolor. Profunda noche / en la que confusamente /
e! triste pensamiento se oscurece; / la esperanza, e! deseo, e! árido espíritu / siente faltar
con e! aliento: / Así de afanes y de temores es libre, / y la edad vacía y lenta / sin tedio se
consume ...). El coro de muertos despierta a Ruysch y arranca un diálogo entre ellos, durante
quince minutos que es e! tiempo de que disponen. Pregunta e! sabio holandés en torno a
la muerte, y los cadáveres le explican que es como dormir. En definitiva, Leopardi explica
sus creencias en relación al tránsito de la vida a la muerte. (Maestros italianos. Introducción,
traducción y notas de Antonio Prieto. Barce!ona. Planeta. 1965. Tomo II. pp. 1647-1653).
108. Bernard Fontenelle. Éloge de M. Ruysch. Histoire de l'Académie Royale des Sciences
pour l' année 1731 avec les mémoires de mathématique et physique pour la rnérne année, tiré s
des registres de cette Académie.
109. Mark M. Ravith, loe. cit.
110. No es e! único ejemplo de requerimiento legal de anomalías congénitas humanas y
animales. Una orden gubernamental en la Prusia de 1755 inició la colección hoy recogida
en la Universitiitsklinikum Charite de Berlín. Según Michael Hagner (Utilidad científica y
exhibición pública de monstruosidades en la época de la Ilustración. En: Monstruos y seres
imaginarios en la Biblioteca Nacional. Catálogo de la exposición. Madrid. 2000. pp. 105-127.
464 N otas páginas 253·279

Aquí, 110), Federico II promulgó la orden a petición de Johann Friedrich Meckel (1724-1774),
profesor de! Collegium medico chirurgicum de Berlín, cuyo interés por los monstruos radicaba
en cumplir la norma publicada previamente, según la que debía disertar con carácter anual
sobre casos extraordinarios en la Academia de las Ciencias. Al parecer, la situación provocó
problemas por el interés de otros profesores por hacerse con los especimenes, entre los que
cabe citar a Caspar Friedrich Wolff (1733-1794), renovador de la teoría epigenética (Theoria
generationis, 1759) y que pretendía obtener una confirmación de la misma estudiando a los
monstruos.
11 L «Un monumento a la ciencia médica que despliega su fuerza norrnalizadora.» (Paul
Youngquist. Monstrosities. Bodies and British Romanticism. Minneapolis-London, University
of Minnesota Press. 2003. pp. 3 Y 17). Para Hunter, fisiólogo vitalista en oposición a la
tradicional anatomía mecanicista imperante, el valor de los monstruos para la medicina deriva
fundamentalmente de su relación con la alteración de las normas funcionales. La fisiología
de la función de Hunter encarna la política de normalización.
112. No fue la única colección cercenada durante la Segunda Guerra Mundial, el 95% de
los especimenes del museo de Virchow (Rudolf Virchow, 1821-1902) fueron destruidos por
bombardeos en Berlín.
113. Knut Haeger. Historia de la Cirugía. Madrid. Raíces. 1993. p. 155. El «gigante irlandés»
padecía una acromegalia. En 1783 la función de la hipófisis se desconocía, y no fue hasta
1886 en que Pierre Marie (1853-1940) describió la enfermedad. Su interpretación como una
disfunción hipofisaria hubo de esperar hasta 1902.
114. Paul Youngquist, op. cit. p. 7.
115. Los profesionales médicos y científicos, examinando a afectados de alteraciones anatómicas,
desgraciadamente no siempre garantizan la convivencia con los nobles valores de la medicina.
Alice Dreger (One oE usoConjoined twins and the Iuture oEnormal. Cambridge and London.
Harvard University Press. 2004. pp. 113-141) utiliza este esqueleto como abanderado (Freeing the
Irish Ciant) de su lucha contra las exposiciones médicas innecesarias de anatomías inusuales.
Una historia parecida es la de! gigante sueco (aunque nacido en Finlandia, que entonces formaba
parte del reino de Suecia) Daniel Cajanus (1704-1749), que padecía un gigantismo hipofisario,
alcanzando 7 pies y 8 pulgadas (234 cm). Después de haberse exhibido por toda Europa, se
asentó en Haarlem, tomando medidas para que a su fallecimiento no se utilizara su esqueleto.
A pesar de sus precauciones, su osamenta terminó en e! Museo de historia Natural de Leyden
Oan Bondeson. Op. cit. pp. 217-236). Por el contrario, el gigante de Val di Ledro, Bernardo
Gilli 'il Popo', que en vida también se exhibió ante toda la nobleza de la época con notables
demostraciones de fuerza, dispuso que su esqueleto fuera exhibido «per conservsrc memoria
perpetua della mia grandezza strsordiruris». Sus restos fueron repartidos en diversos museos e
institutos anatómicos italianos (Duccio Canestrini. Freaks. Antropologia dell'Anomalia. AnnaJi
Museo Civico di Rovereto 1998. 14: 281-300).
116. A Cuide to the Hunterian Museum. Bicentenary Edition. London. The Royal College
of Surgeons of England. 1993. p. 26.
117. Willem Vrolik describió algunos de estos ejemplares en su Handbook of PathoJogicaJ
Anatomy (1844) y en un atlas de teratología Tabulae ad illustrandam embryogenesin hominis
et mammaliam tam naturaJem quam abnormem (1849).
118. Bob Baljet, R. J. Oostra. Historical aspects of the study of malformations in The
Netherlands. American [ourrul oi' MedicaJ Cenetics 1998. 77: 91-99; R. J. Oostra, B. Baljet,
B. W Verbeeten, R. C. Hennekam. Congenital anomalies in the teratologícal collection of
Museum Vrolik in Arnsterdam, The Netherlands. V: Conjoined and acardiac twins. American
joumaJ oEMedicaJ Cenetics. 1998. 80: 74-89; B. Baljet, R. J. Oostra. Digital data and the 19th
century teratology collection. joumal oEAudiovisuaJ Media Medicine. 1999.22: 186-194.
1 otas páginas 253-279 465

119. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire, op. cÍt. Tome II. p. 264. Hasta tal punto llegó e! fraude
que, cuando a mitad del siglo XVIII llegó a Londres, procedente de Australia, el primer
ornitorrinco embalsamado, los naturalistas del British Museum dudaron de la veracidad de
aquel ser 'híbrido' que parecía obra de un 'taxidermista chino'.
120. Alguno de estos puede aún verse en The Wellcome Collection oE Medical History en
el Sciencc Museum londinense (Robin Halstead, Jasón Hareley, Alex Morris and Joe! Morris.
Bollocks to Alton Towers. Uncommonly british days out. London. Michael Joseph-Penguin.
2005. pp. 122-124).
121. Es incierto e! origen de esta denominación. Quizá, como señalan Mark Jones et al. (op.
cÍt. p. 86), proceda de jeanie Hetivers, corrupción de Anvers, nombre francés de Amberes, en
cuyo puerto probablemente eran manufacturados y se llevaba a cabo este tráfico. Willy Ley
(op. cÍt. p. 73) atribuye idéntica procedencia al término.
122. Incluso se han realizado reconstrucciones de gabinetes de curiosidades. Rosamond Purcell
(Naluralezas... p. 44) señala la Sala Tradescant en e! Museo de la Universidad de Oxford, e!
Teatro Anatómico de Leiden, el gabinete de Settalla en Milan y una reconstrucción de la
habitación de Olaus Worm en Copenhage.
123. James N. Yamazaki, Stanley W Wright, Phyllis M. Wright. Outcome of pregnancy in
women exposed to the atomic bomb in Nagasaki. American joumal oEDiseases oE Children
1954. 87: 448-463; G. Plummer. Anomalies occurring in children exposed in utero to atomic
bomb in Hiroshima. Pediatrics 1952. 10: 687-693; R. W Miller. Delayed effects occurring within
the first decade after exposure of young individuals to the atomic bombo Pediatrics 1956. 18:
1-18.
124. Michae! Hagner, op. cÍt. p. 122.
125. En el de Granada, se exhiben más de cien esculturas, obras de Enrique Zofio, Antonio
Marín y Manuel Chacón, de la última mitad del siglo XIX; junto a elementos óseos de la
colección de Paleopatología del Laboratorio de Antropología. Destaca el cráneo hidrocefálico
de Manue! Baena Garcia (1869-1917), e! "niño de Cabia», con una capacidad de 2.760 cc.
126. La decisión de reunir en un único museo todas las colecciones científicas dispersas
en las galerías ducales fue auténticamente innovador, sin precedentes (Marta Poggesi. La
colección de figuras de cera de! museo "La Specola». En: Encyclopaedia Anatomica Museo La
Specola Florence. K61n. Taschen. 1999. pp. 28-43). La escuela florentina de ceroplástica deriva
directamente de la boloñesa, antes reseñada, a través del cirujano Giuseppe Galletti, quien,
después de ver las obras de Bolonia, creó una serie de modelos de obstetricia en terracota y
cera para mostrar varios ti pos de partos, normales y distócicos.
Notas Capítulo 10 (páginas 283-312)
1. Publio Ovidio Nason. Las metamorfosis. Madrid. Espasa. 1992. pp. 73-74.
2. Camada Licosthenes. Prodigiorum ac ostentorum chronicon. Basileae. Henricurn Petri.
1557. p. 5: «Androgirue Africae populi (...) quibus una mama virilis est, altera veró muliebris
(...) Nos Hermaphroditas vocsmus»
3. El sexo está caracterizado a distintos niveles por los cromosomas, las gónadas, los
genitales internos, los externos, el hábito corporal, los caracteres sexuales secundarios y la
orientación sexual. Los "estados intersexuales", término actualmente empleado, representarían
contradicciones en los diferentes niveles citados, lo que originaría duda acerca del género del
sujeto. Los conceptos de sexo (categoría anatómica), género (identificación social) y sexualidad
(orientación de deseos-actos sexuales) no son sino una adquisición relativamente reciente.
4. Willen A. van Niekerk. True Hermaphroditism. Clinical, morphologic and cytogenetic
aspects. Hagerstown. Harper & Row. 1974. p. 3.
5. Como ejemplo traemos aquí las palabras de Fray Antonio de Fuentelapeña (El ente
dilucidado, discurso único novisimo, en que se muestra hay en naturaleza animales irracionales
invisibles, y cuales sean. Madrid. Emprta Real: Acosta de lvan Calatayud y de lvan Rodríguez
de Cisneros. 1677 [El Ente Dilucidado. Tratado de Monstruos y Fantasmas. Edición de Javier
Ruiz. Madrid. Editora Nacional. 1978. pp. 162-163]): « •.. el sexo masculino es mas perfecto, que
el femenino, en lo qual no puede aver duda, porque assi consta, ya de la mayor vigorosidad
de animo, ya de la mayor robusteza de cuerpo, en que aquel lleva ventajas a este, como es
notorio: ya de que la muger esta sujeta al varon, y no al contrario, y ya de que las mugeres
son incapaces de Sacramento del Orden, por derecho Divino.» Y por tanto, «en la Resurreccion
general avia de resucitar todo el linage humano en sexo viril».
6. Benito Jerónimo Feijoo. Teatro Crítico Universal (1, 16: «Defensa de las mujeres»).
[Obras (Selección). Madrid. Taurus. 1985. p. 135). Al referirse a la mujer como monstruo,
probablemente Feijoo alude a Aristóteles, y a todos los que como él adoptaron este punto de
vista. La hembra representaría un primer nivel en la serie de desviaciones de la naturaleza:
«Desde luego, el que no se parece a sus padres es ya en cierto modo un monstruo, pues en
estos casos la naturaleza se ha desviado de alguna manera del género. El primer comienzo de
esta desviación es que se origine una hembra y no un macho.» (Aristóteles. Reproducción de
los Animales. Madrid. Gredas. 1994. p. 248); « ••• y hay que considerar al sexo femenino como
una malformación natural» (Ibidem, p. 273).
7. Cynthia Eagle Russet. Sexual Science: The Victorian Construction of Womanhood.
Cambridge. Harvard University Press. 1989. p. 48.
8. Historia Natural de Cayo Plinio Segundo. Trasladada y anotada por el doctor Francisco
Hernández. [Universidad Nacional de México. 1966. p. 310].
9. Juan de Mandaville. Libro de las maravillas del mundo. Valencia. s.e. 1524. [Madrid.
Visor. 1984. p. 132.]
10. Gregario Marañón. Los estados intersexuales en la Especie Humana. Madrid. Javier
Morata editor. 1929. No obstante tampoco estaba claro si el hermafrodita podía ser titular de
beneficios eclesiásticos o si podía recibir las órdenes religiosas.
11. lsidore Geoffroy Saint-Hilaire. Histoire générale et psrticuliérc des Anomalies de
J'organisation chez J'homme et les animaux ...ou Traité de Tératologie. Paris. ]. B. Bailliére,
468 N o t a s páginas 283-312

1836. Tome II. p. 33: « ... un hermaphrodisme, depuis la naissance jusqu'e la puiberté, nést guére
qu'unc hémiteric; sprés la puberté, il devient presque une monsttuosité ..." La introducción del
concepto de variedades y hemiterias, y su neta separación de las monstruosidades, fue básico
en el desarrollo del «método natural» introducido por Geoffroy que, como él mismo afirma
resulta «intlniment plus lente, mais aussi infiniment plus surE>,(p. 175). En Teratología, como
en cualquier otra ciencia, una cuestión compleja no puede ser resuelta más que después de
un análisis exacto de sus diversos elementos (reduccionismo jerárquico). La descomposición
de una monstruosidad en sus unidades teratológicas, permitirá reducir la solución de un
problema dificil y complicado a la de muchas cuestiones simples y probablemente resueltas
previamente.
12. Francisco Hernández. Obras completas [México. Universidad acional de México. 1966.
tomo N p.313). También Johann Georg Schenk (Monstrorum historia memorabilis, monstrosa
humanorum partuum miracula [...). Francforte. M. Becker. 1609. p. 9) conjeturó que era
falsa la común opinión de la existencia de los hermafroditas. Como relata Lorenzo Hervás y
Panduro (Historia de la Vida del hombre. Madrid. Aznar. 1789. Tomo 1. p. 185) « ... y habiendo
oido la muerte de una mujer que se creía hermafrodita, la abrió y halló que interiormente era
verdadero hornbre.» El propio abate don Lorenzo, más adelante indica que: «De la mutación
de sexos en una misma persona no discurro, porque repugna totalmente al órden y leyes de
la naturaleza; y qualquiera á la menor reflexion la conoce irnposible.» (Ibidem, p. 189).
13. Francisco Hernández traduciendo a Plinio, op. cit. p. 313. Desde la antigüedad son
múltiples los relatos de esta índole. Flegón de Tralles (FGrH 257 F36.6) y Diodoro de
Sicilia (32.10.2-9) describen sendos acontecimientos en los que una joven desarrolla genitales
masculinos. En el caso de Diodoro, el intersexual se llamaba Herais y desarrolló un pene
después de un año de casada (Robert Garland. The Eye of the Beholder. Deformity & Disability
in the Graeco-Roman World. Ithaca, New York. Cornell University Press. 1995. pp. 130-131).
14. Fray Antonio de Fuentelapeña, op. cit. p. 242. Pero, claro, « ... si por el incremento de
calor puede mudarse el sexo femenino en viril, porque no podrá surtir efecto contrario por
la disminucion de calor, pues las causas del incremento, y disminucion son contrarias, y a
contrarias causas deben seguirse efectos contrarios» (Ibidem, p. 243). No obstante, « ... es mas
frequente la mutacion de muger en hombre, que la de hombre en muger (...) sabemos por
historias verdaderas, y testigos oculares fidedignos, que aquello ha sucedido innumerables
vezes, y de esto no se refieren sino muy raras (...) porque la naturaleza siempre aspira a lo
mas perfecto» (Ibidem, p. 244).
15. Juan Huarte de San Juan. Examen de ingenios, para las sciencias.Bae<;a. luan Baptista
de Montoya. 1575. [Madrid. Cátedra. 1989. p. 609.)
16. Petro de Peramato. Liber de Facultatibus nostrum corpus dispensatibus ... Pueri & puerperae
regimen ... Sanlvcar de Barrameda. S.e. 1576. fol. 124 r.
17. Benedetto Varchi. La Prima Parte delle lezzioni di ...Nella quale si tratta della Natura,
Della Generazione del corpo humano, e de'Mostri. Fiorenza. 1. Giunti. 1560. fol. 138v.-140r:
« •.. dopo 14 anni ch'ere stata, & usato col'marito, natogli un subito il membro naturale, divento
huomo, onde per fuggire gli scherni, che gl'erano Ietti, & dagl'huomini & dalle donne, si Ieee
fi:ate, & quivi visse tutto il tempo della vita sua ... »
18. Ivan Sanchez Valdes de la Plata. Coronica y Historia general del hombre en que se trata
del hombre en común: De la diuision del hombre en cuerpo y alma: De las figuras monstruosas
de los hombres: De las invenciones dellos: Y de la concordia entre Dios, y el hombre. Madrid.
Luis Sanchez. 1598. Merece la pena consultar el artículo de Elena Ranzón (El médico Juan
Sánchez Valdés de la Plata y su libro sobre el hombre. Historia de una investigación. El Basilisco
(Oviedo) 1998. 24: 63-84; Disponible en: http://www.filosofia.org/revjbasjbas22405.htm).
19. Ambroise Paré. Des monstres et prodiges. Paris. 1575. [Monstruos y prodigios. Edición
de Ignacio Malaxecheverría. Madrid. Siruela. 1993. p. 42). Sin duda es el mismo caso que
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relata Michel de Montaigne (1533-1592) (Essais. Paris. 1588 [Ensayos. Madrid. Cátedra. 1992.
Tomo 1. p. 144]), en un viaje realizado en 1580 a Vitry-le-Prancois. Al parecer fue el obispo de
Soissons quien confirmó como Germain al que todo e! mundo había conocido como doncella.
En el tiempo en que Montaigne realizó e! viaje, e! sujeto vivía aún como un «viejo barbudo
y soltero» y todavía las mozas de! lugar cantaban una canción con la que aconsejaban no dar
grandes zancadas para evitar volverse mozos como Marie Germain.
20. «...por eso nunca encontramos en una historia auténtica que hombre alguno se haya
convertido en mujer, ya que la naturaleza tiende siempre a lo que es más perfecto, y no, por
e! contrario, a hacer que lo que es perfecto se vuelva imperfecto» (Ambroise Paré, op.cit. p.
42). De ahí que se «mejore» de sexo.
J>... propósito, h bi.stori.a de Elena de Céspedes, \i.beIta morisca, que se '1\0 en'\l\lelta en un
proceso incoado por la Inquisición de Toledo en 1587. Elena pretendía haber nacido mujer,
haberse transformado en hombre tras un parto y haber recobrado finalmente su condición
femenina. Llegó a ejercer como cirujano y casarse con una mujer. El oscuro acontecimiento
se resolvió sólo parcialmente y la Inquisición la condenó a ejercer de médico en un hospital
de pobres (Andrés Moreno y Francisco J. Vázquez. Hermafroditas y cambios de sexo en la
España moderna. En: Monstruos y seres imaginarios en la Biblioteca Nacional. Catálogo de
la Exposición. Algete. 2000. pp. 91-103). Con variantes y omisiones, también en Fray Antonio
de Fuentelapeña (op. cit. pp. 244-245).
21. Georges Arnaud de Ronsil. Treatise on hermaphrodites. London. 1750; Dissertations sur les
hermaphrodites. Paris. 1766; Anatomisch-chirurgische Abhandlung über die Hermaphroditen.
Strasbourg. 1777.
22. Relaciones históricas de los siglos XVI y XVIII Madrid. Soc. de Bibliófilos. 1896. p.335.
Relación contenida en pliego de cordel publicado en Sevilla por Francisco de Lira en 1617. Fray
Antonio de Fuente!apeña (op. cit. p. 245) señala que, de las cuatro monjas que ha detectado
les sucedió lo mismo (en Úbeda, Alcalá y dos en Madrid), una «se ordenó Sacerdote, y assi
ay menos fundamento para maliciar embuste en la dicha.. Fuera de nuestro país, también le
sucedió a Ange!ique de la Motte d'Aspremont, de! Convent des Pilles de Dieu de Chartres.
23. Hipócrates (Tratados hipocráticos. Iv. Tratados Ginecológicos. Madrid. Gredos. 1988), muy
propenso a describir con prolijidad distopias uterinas, la mayoría inexistentes, contemplaba ya
el prolapso genital «cuando la matriz se sale por completo de los genitales (y) cuelga como si
fuera e! escroto ...» (p. 242), atribuyendo el proceso a que <<lamujer realiza, después de! parto,
un esfuerzo tal que sacude a la matriz o bien, cuando durante los loquios tiene relaciones
con su marido.» (p. 322).
24. Albrecht von Haller. Operum Anatomici Argumenti Minorum. Lausannae. Francisci
Grasset & Socior. 1768. p. 16: «Elepsus uterus ridiculo etrore pro pene habitus est, veraque
virgo pro androgyna, quam Saviardus suo sexuit restituir»; Isidore Geoffroy Saint-Hilaire, opus
cit. p. 107; La obra de Bartholomaeus Saviard: Recueil d'observations chirurgicales ... tsites par ...
Paris. ]acques Collombat. 1702. p. 150.
25. Fortunius Licetus. De monstris. Ex Recensione Gerardi Blasii, MD. & PP Qui Monstra
quaedam nova & Rariora ex Recentiorum Scriptis Addidit. Amstelodami. Andreae Frisii. 1665.
p. 144. (La primera edición, en Padua, es de 1616 y su título: De monstrorum natura, causis
et differentiis libri 11, aeneis iconibus ornatiJ).
26. Ulisse Aldrovandi. Monstrorum historia. Bologna. Tebaldini. 1642. pp. 454457.
27. Antonio Solano. Monstruos y prodigios. Disponible en: http://www.uv.es/metode/
anuario2002/28_2002.html
28. Guillaume Mauquest de la Motte. Traité complet des Accouchemens naturels, non nsturels,
et contre nature. Paris. Laur.-Ch. D'houry. 1765. pp. 606-607: « ... une appendice en meniére de
verge, pareillea celle qu'il avoit an bas du ventre; avec le prépuce & le gland ( ..) sur un seul
a
orbite, qui étoit la place du nez ( ..) la nature avoit donné par profusion plus qu'il n'étoit
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nécessaire...» (La primera edición, de 1721, en Rouen). Este texto es una extensa colección
de relatos patográficos, de observatio. El caso que sintetizamos difiere de! acontecimiento a
propósito del cual se cita, en que e! sexo de! recién nacido es varón, de manera que no cabía
e! pensar en un hermafroditismo, sin embargo se mantiene la creencia en que el apéndice
proboscídeo era un pene que «Ía naturaleza le había dado por profusión ...»
29. Francisco Hernández, opus. cit. p. 323.
30. Actualmente pertenece a la Colección Lerma de Toledo. El pintor de la Corte, Juan
Sanchez Cotán retrató a otra «mujer barbuda» (Brígida del Río, natural de Peñaranda, que
llegara a la Corte madrileña en 1590) (Museo de! Prado).
31. David Williams. Dctormed Discourse. The Function ot the Monster in Mediaeval Thought
and Literature. Exeter, Devon. University of Exeter Press. 1996. p. 311.
32. Juan Eusebio Nieremberg, op. cit. fol. 286r.
33. Massimo Izzi. Diccionario Ilustrado de los Monstruos. Palma de Mallorca. Olañeta.
1996. p. 507; Joaquim Alberto Pires de Lima. Urna santa barbada (A propósito da lenda de
Santa Vilgeforte). Arquivos de História da Medicina Portuguesa 1916. 7: 1-14.
34. Robert Bogdan. Presenting Human Oddities [or Amussement and Proiit. Chicago.
University of Chicago Press. 1988. pp. 224-229.
35. La obra de Angel Pulido Fernández, Lactancia paterna (y ginecomastia) (Madrid. Impta.
y librería de Moya y Plaza. 1880), que no hemos podido consultar, recoge según Marañón,
un gran número de observaciones detalladas. Entre otras, le atribuye Marañón un caso que
se refiere a un «bizarro general del ejército español» al que, un tal doctor Velasco, sorprendió
un día en camisa, descubriéndole dos voluminosos senos, que, según confesión de su dueño,
segregaban leche como los de una mujer.
36. Aristóteles. Historia de los animales. Madrid. Akal. 1990. p. 182: «Por lo que a los
animales macho respecta, en términos generales en ninguno de ellos, tanto tratándose de los
demás como del hombre, se forma leche, pero, sin embargo, sí se forma en algunos, ya que
en la propia Lemnos un macho cabrío era ordeñado de las dos mamas, las dos que tiene
el referido macho cabrío junto al pene, y era tanta la leche ordeñada que salió un queso, y
volvió a suceder lo mismo con el chivo que nació de una cabra que aque! macho cubrió. Sin
embargo, los arúspices consideran tales fenómenos como presagios, ya que, efectivamente, al
individuo de Lemnos, amo del macho cabrío, al ir a consultar al oráculo el significado de
aquel fenómeno, el dios le vaticinó que iba a tener aumento de fortuna. Por lo que a los
hombres respecta, de algunos se exprime después de la pubertad una pequeña cantidad de
leche. Ahora bien, ya ha habido veces que a algunos hombres les ha salido bastante cantidad
de ella al ser sometidas sus mamas a un proceso de succión.» Francisco Enríquez de Jorquera
(Anales de Granada: Descripción del reino y ciudad de Granada. Crónica de la Reconquista
(1482-1492). Sucesos de los años 1588 a 1646. Edición realizada sobre la preparada en 1934
sobre el manuscrito original por A. Marín Ocete. Granada. Universidad de Granada. 1987.
Vol.Il. p. 692), entre los sucesos de 1628, cuenta que «en la villa de Moura de Portugal crió
un hombre a sus hijos a sus pechos.»
37. Louis Ombredanne. Les hermaphrodites et la Chyrurgie. Paris. Masson. 1939.
38. Fidel Fernández Martínez. La medicina árabe en España. Granada. Urania. 1936. p.
224.
39. José Luis Valverde y Teresa Bautista. El Códice de «Cyrurgis»de Teodorico de la Biblioteca
Universitaria de Granada. Granada. Universidad de Granada. 1984. p. 153.
40. Jean Samue! Pozzi. Homme hypospade consideré depuis vingt-huit ans comme femme
(pseudo-hermaphrodite). Annales de Gynécologie 1884. 21: 257-268.
41. Fray Antonio de Fuentelapeña, op. cit. p. 230.
42. John L. Beusterien. Jewish male menstruation in seventeenth-century Spain. Bulletin of
the History oi' Medicine 1999. 73: 447-456. Antes también hubo autores, fuera de nuestras
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fronteras, que se ocuparon del tema. Willis ]ohnson (The Myth of ]ewish Males Menses. joumal
of Medieval History 1998. 24: 273-295) cita a Roger de Baron, autor de finales del siglo XII,
que describía la equivalencia entre el flujo menstrual y el hemorroidal (Practica msior, in
Cyrurgia Guidonis de Cauliaco, et Cyrurgia Bruni, Teodorici, Rolendi, Lanfranci, Rogerii,
Bertapalie. Venice. 1519. f. 216v)
43. «Cada mes padeciessen flujo de sangre como las mujeres». Cita recogida por George
Mariscal (Contradictory subjects: Qyevedo, Cervantes, and seventeenth century Spanish culture.
Ithaca. Cornell University Press. 1991. pp. 42-45).
44. Francisco de Torrejoncillo. Centinela contra judíos, puesta en la torre de la iglesia de
Dios. Madrid. Pedro Joseph Alonso y Padilla. 1728. p. 166. (Primera edición en 1673).
45. Sintetizadas en el texto médico de Gaspar Caldera de Heredia, en 1642, que recoge
Anastasio Chinchilla (Anales históricos de la medicina en general y biográfico-bibliográficos
de la española en particular. 4 vol. Madrid. Francisco Guerra. 1841-46. Vol 2, p. 399).
46. ]ohn Beusterien, loe. cit. (aquí p. 453)
47. Susan Kassouf. The shared pain of the golden vein: The discursive proximity of]ewish and
scholarly diseases in the late eighteenth century. Eighteenth-Century Studies 1998. 32: 101-110.
Cita la autora diversas causas etiológicas manejadas en la época, para explicar el desarrollo de
la enfermedad entre los judíos: el sedentarisrno, los excesivos humores melancólicos y, desde
luego, los excesos sexuales, denotando pederastia o, simplemente, lascivia.
48. Juan Huarte de San Juan, opus cit. p. 608. La anatomía del tracto reproductor
femenino era interpretada según Galeno por analogía con la del varón, de manera que el
útero correspondía al escroto, el cuello uterino al pene y la vagina al prepucio, lo que explica
las aseveraciones de Huarte. Son palabras, como las que siguen en el texto, traducidas casi
literalmente del De semine de Galeno y repetidas en diversos tratados de la época.
49. Es decir los hermafroditas serían el resultado de una detención del desarrollo en varones
y un exceso de desarrollo en mujeres. La primera situación daría lugar a un varón «efectivo»
y una mujer «aparente». La ausencia de descenso de los testículos sería una detención del
desarrollo en el hombre.
50. Rosemarie Garland Thompson (ed.). Freakery: Cultural Spectacles of the Extraordinary
Body. New York. New York University Press. 1996. p. 4.
51. Everard Home. An account of the dissection of an hermaphrodite dogo Philosophical
transactions. 1799. pp. 157-178. «The Philosophical trensactions. es una de las primeras
publicaciones periódicas de naturaleza científica, editada al amparo de The Royal Society
establecida en 1645.
52. Victor Negus. History of the Trustees of the Hunterian Collection. Edinburgh and
London. E.& S. Livingstone. 1966. p. 118.
53. Caspard Bauhin. De hermaphroditorum monstrosorumque partuum natura et
Theologorum, jureconsultorum, Medicorum, Philosophorum et Rabbinorum sententia Libri
duo. Oppenheimii. Hieronymii Galleri. 1614. pp. 346-347.
Quizá pueda contemplarse como una evolución y adaptación de la teoría, la interpretación de
John Hunter (1728-1793) de la necesidad de un común suministro de sangre fetal de gemelos
varón y hembra para el desarrollo de estas circunstancias (Account of the Free Martin, en PhlJOS.
Transactions 1779. 69: 285). El hallazgo de Hunter, un ternero macho y otro ambiguo, según
Geoffroy (op. cit. p. 55), subraya la tendencia a la producción de un mismo sexo, atestiguado
por el estado mixto de uno de los gemelos. -Los anglosajones denominan freemartins a los
rumiantes hermafroditas-.
54. Francisco Hernández, opus cit. p. 312.
55. Aforismos de Hipócrates, traducidos del griego al latin, y de este al castellano, ...por
don Alonso Manuel Sedeño de Mesa. Madrid. Gonzalez. 1789. p. 131.
56. Francisco Hernández, opus cit. p. 313.
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57. Michael J. O' dowd, Elliot E. Philipp. The History ot Obstetrics and Gynecology. London.
Parthenon. 1994. p. 57.
58. Alberto Magno (Secreta vÍrorum et mulierum ab Alberto Magno composita. Venundantur
Rothomagi. Raulini Gaultier. 1508. cap. VI. De generatione monstrorum animalium. Sin
numerar pág.) alude a Avicena para señalar que «si e! semen cae en e! lado izquierdo de!
útero genera una hembra, si en el derecho genera un varón, y si enmedio, un hermafrodita
que participa de la naturaleza de ambos» «<...si semen cadit in 1atere sinistrum matnás
generatur Eemella si in dextro generatur mascu1um si imedio hermatTodita participas naturam
utrumque-i.
59. Federico II, Rey de las Dos Sicilias y emperador de Alemania, estableció por Real Cédula
de 1230 la enseñanza de la anatomía sobre el cadáver, prohibiendo e! ejercicio de la cirugía a los
que no siguiesen estas disecciones: «nisi per annum sa1tem anatomen humanorum corporum.
Sive qua nec incisiones sa1ubrÍter fierÍ poterunt nec fáctae cursri» (Codex 1egum antiquior.
Lindemb.Francof. 16l3. p. 807. Apud Luis Alberti López. La anatomía y los anatomistas
españoles del Renacimiento. Madrid. CSIC. 1948. pp. 14-15). El rey fue excomulgado por
Inocencio N (muerto en 1254). En l300, Bonifacio VII, antipapa, dictó una bula prohibiendo
bajo pena de excomunión las disecciones.
60. Leonardo da Vinci. Disegni anatomici dalla Biblioteca Rea1e di Windsor. Firenze. Giunti
Barbera. 1979. p. 59 y dibujo 16A «<SezÍone mediana longitudinele di figure in posizione di
coito-t.
61. Mucho antes, Sorano de Efeso (98-138) ya había anunciado lo erróneo de aquella
aseveración. Veamos la descripción de este autor recogida de José Alsina (Los orígenes he1énicos
de la Medicina Occidental. Barcelona. Labor. 1982. p. 79): «La forma de! útero no es curva, como
en los animales irracionales, sino muy semejante a una vasija de las que se usan como ventosas:
pues, comenzando por un fondo redondo y ancho, se va estrechando proporcionalmente hasta
acabar en un estrecho orificio ...» Como Galeno, Jacobus Berengarius de Carpi (1470-1530) en
sus Isagoge Breves (1522), apoyaba la existencia de un útero bicorne, el lado derecho reservado
para los varones y e! izquierdo para las hembras. Tan sólo ocho años después de la primera
edición de la Humani CorporÍs Fabrice (1543), la obra de! catalán Bernardino Montaña de
Montserrate, médico de Su Majestad (Libro de la Anothomia del hombre. Valladolid. Sebastián
Martinez. 1551), escrita en romance, recogía ya la innovación: <<Y es aquí de considerar que
puesto que comúnmente se diga que la madre [útero] tiene siete celdas, la verdad es que no
se halla en ella mas que una concavidad muy pequeña, a la manera de una almendra, la cual
concavidad es de tener por cierto que se puede ensanchar naturalmente según la necesidad de
la preñada.»
62. Romeo De Maio. Mujer y Renacimiento. Madrid. Mondadori. 1988. p. 47.
63. Cristina de Pizán. Libro de la Ciudad de las Damas. 1405 [La Ciudad de las Damas.
Madrid. Siruela. 1995].
64. Lorenzo Hervás y Panduro, opus cÍt. tomo 1. pp.183-184; Fray Antonio de Fuentelapeña,
op. cit. p. 164. Antoinette Bourignon (1616-1680) que escribió una Visiones (transcritas y
publicadas en 19 volúmenes entre 1679 y 1686 en Amsterdam) con la pretensión de restaurar
la pureza primitiva de la Iglesia y abolir la liturgia, se hizo eco de esta teoría adornándola con
una curiosidad anatómica: «En lugar de las partes bestiales innominables, estaba hecho Adán
como nuestro cuerpo será restituido en la vida eterna> y no sé si debería decido. Tenía él en
tal región la estructura de una nariz, de la misma forma que la de la cara; y era ésta fuente de
olores y perfumes maravillosos; de ahí debían salir también los hombres, de los cuales tenía
en sí todos los principios, al ser su vientre una vasija donde nacían los huevecillos, y otra
vasija colmada de licor que fecundaba los huevos. Y cuando e! hombre se caldeaba en el amor
de su Dios, e! deseo de que además de él hubiera otras criaturas para alabar, amar y adorar
a tan grande Majestad, le hacía expandir por e! fuego del amor de Dios aquel licor sobre
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uno o varios de los huevos, con inconcebibles delicias; y e! huevo fecundado era expulsado
algún tiempo después del hombre, con forma de huevo, abriéndose al poco para dejar salir
un hombre perfecto ...» (Víe continuée de damoiselle Antoinette Bourignon reprise depuis sa
naissance et poursuivie jusqu'« sa mort. Apud Elena Guicciardi, Viaje a través de las utopías
amorosas occidentales y las posturas orientales. En: Las Ciudades del amor. Milán. Franco
Maria Ricci. 1989. p. 70).
Es ineludible traer aquí la exposición de Platón en "El Banquete>'(caps. XIV, XV Y XVI) en el
que afirma que nuestra primitiva naturaleza no era la misma de ahora. Existían tres géneros,
e! macho descendiente del Sol, la hembra de la Tierra y e! andrógino de la Luna. Eran seres
arrogantes que atentaron contra los dioses, por lo que Zeus optó por dividirlos en dos para
debilitarlos y que resultaran más útiles al multiplicar su número. Los seres procedentes de aquella
primitiva sección son mujeriegos y adúlteros frente a los que proceden de los originales mujeres
y hombres, que han resultado en «tribadas» y homosexuales. En e! mundo grecorromano, la
androginia era vista como un aspecto de la existencia ideal de! hombre en tiempos antiguos
(E. J. Ament. Aspects of androgyny in Classical Greece. In: Woman's Powcr, Men's Game:
Essays on ClassicalAntiquity in Honor ofJoy King. M. De Forest (ed.). Wauconda, Illinois.
Bolchazy-Carducci. 1993. pp. 1-31. Apud R. Garland, op. cit. p. 174).
65. Grace Tiffany. Erotic Beasts and Social Monsters. Newark. University of De!aware Press.
1995.
66. "Se derramaron en formas puras. Unas nacen como mujeres cuando se encuentran
con e! frio, otras hombres cuando se encuentran con e! calor» (La realidad en la Sabiduría
Presocrática.Empédocles. Heráclito. Parménides. Barce!ona. Vision. 1981. p. 124). Empédocles
además sostenía que cada uno de los padres aportaba parte de la herencia de! nuevo ser, ya
que las dos porciones habían sido "rotas en pedazos" y la mezcla de los trozos se reunificaban
en e! útero; la necesidad de recombinar estos elementos inconexos era el origen de! impulso
creador: «No hay nacimiento de ninguna de las cosas mortales ni existe e! fin de la muerte
funesta, sino que solamente hay mezcla y disolución de las cosas mezcladas ...» (Ibidem, p.
111).
67. Aristóteles había criticado la hipótesis de Empédocles, recriminándole e! haberla planteado
con ligereza (Reproducción de los Animales. Madrid. Gredas. 1994. libro IV, p. 237 Y ss.).
Aristóteles pensaba que e! macho y la hembra se diferenciaban «por una cierta capacidad y
una incapacidad (es decir, el que es capaz de cocer, dar cuerpo y segregar un esperma con
el principio de la forma, es e! macho ...) ...si toda cocción se produce mediante el calor, es
forzoso también que entre los animales los machos sean más calientes que las hembras ... si
la aniquilación de algo es e! paso a su contrario, es necesario también que lo que no esté
dominado por e! agente creador se transforme en su contrario ...cuando no prevalece e! principio
ni es capaz de realizar la cocción por falta de calor ni atrae hacia su propia forma, sino que
es vencido en este aspecto, es necesario que se cambie en su contrario. Lo contrario de! macho
es la hembra ...» (Ibidem, pp. 242 y ss.).
68. Juan Huarte de San Juan, opus cit. p. 614.
69. Ibidem, p. 610.
70. Ibidem, p. 608. En los últimos años de! siglo XIX se retornó la teoría de la homosexualidad
como una variación congénita y natural de la sexualidad. El mundo científico coetáneo no
aceptó tal explicación contemplando a la homosexualidad como un estado «monstruoso"
semejante al hermafroditismo anatómico. La homosexualidad como un hermafroditismo del
comportamiento o psicosexual, y que permaneció catalogada como un trastorno mental por
la Asociación Americana de Psiquiatría hasta 1973.
El sexo por defecto es e! femenino. El cromosoma Y es portador de un gen que induce a la
gónada indiferenciada a transformarse en testículo y por ende, la producción de testosterona
y, subsecuentemente, la aparición de los caracteres sexuales masculinos. Las teorías de una base
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orgánica de la homosexualidad se mueven en torno a aspectos gen éticos (la presencia del gen
Xq28 en el brazo largo del cromosoma X -Dean H. Hamer, Stella Hu, Victoria L. Magnuson,
Nan Hu, Angela M. Pattatucci. A linkage between DNA markers on the X chromosome and
male sexual orientation. Science 1993. 261: 321-327-) o la base biológica (la morfología del
núcleo del hipotálamo INAH3 tiene forma anatómica femenina en los homosexuales masculinos
-Simon Levay. A difference in hypothalamic structure between heterosexual and homosexual
men. Science 1991. 253: 1034-1037-).
71. Scipione Mercurius. La commare oriccoglitrice. Milano. Gio. Batt. Bidelli. 1618. pp.
303-306: «Md en questa opinione questo Spagnuolo mi ha fátto venir de ridere, perche ha
commesso tré errori notabilissimi; prima, come Filosofo, secando, come Scrittore di cose
curiose, terzo, come Medico (se pero fi1 tale)'»
72. Aristóteles critica la idea de sus predecesores de asociar la hembra con la izquierda (tanto
porque el semen procediera del testículo izquierdo como porque e! embrión se formara en la
parte izquierda del útero -Reproducción de los Animales, edición citada, pp. 240-241-), sin
embargo al final de su refutación afirma que «...la parte derecha del cuerpo es más caliente
que la izquierda ...» (Ibidem, p. 241).
73. Juan Huarte de San Juan, opus cit. p. 630.
74. Ibidem, p. 640. Esta posición, en Trendelemburg, es la recomendada actualmente cuando
se practican inseminaciones artificiales.
75. Esta concepción de la diferenciación sexual tuvo su origen en los filósofos presocráticos,
particularmente expresada por Demócrito (aprox. 470-380 a.C.) que, consecuente con su teoría
atómica de la composición del mundo (átomos -indivisible- que colisionaban y se unían
al azar), sugirió que la procreación humana se debía, de forma similar, a una «colisión de
semillas». Demócrito, por tanto, no consideraba a la mujer como un mero receptáculo de
la semilla masculina, como hicieron Platón y los hipocráticos. A pesar de su idea de que
hombres y mujeres producían ambos «semillas colisionantes», no puede considerarse en este
terreno predecesor de Aristóte!es (ver a este propósito Kathleen Freeman. Companion to
the Presocratic Philosophers. Oxford. Blackwe!l. 1966. pp. 306-307). También en uno de los
fragmentos de Parménides (finales del s. VI a.e.) se recoge tal idea: «Cuando una mujer y un
hombre mezclan los gérmenes del amor formándose en las venas de sangre diversa el poder,
conservando la proporción, modela cuerpos bien formados. Pues si los poderes luchan cuando
el semen esta mezclado y no logran la unidad en el cuerpo donde se ha mezclado, cruelmente
atormentaran al sexo que nace con una doble sernilla.» (Celio Aurel. Morb. Chron. Iv, 9) (La
Realidad en la Sabiduría Presocrática. Empédocles. Heráclito. Parménides. Barcelona. Vision.
1981. p. 83).
76. Pedro de Peramato, op. cit. fol. 91r.
77. Benedetto Varchi, op. cit. f. 11Or: « ... quando potranno tanto l'uno, quanto l'sltro
nasceranno Hermafroditi, che anticamente si chiamavano Androgini cioé huomo & donna ...»
Fray Antonio de Fuentelapeña (op. cit. p. 180) afirma que: «...si la materia de los genitales
de ambos padres, ó generantes, es abundante, y de igual eficacia, de tal suerte, que ninguna
pueda vencer, y consumir a la otra, en tal caso necessariamente se conservara la forma de uno,
y otro generan te, y saldrá el generado con hermafrodito sexo.»
78. Manuel Hurtado de Mendoza. Tratadohistórico y fisiológico completo sobre la generación,
el hombre y la muger. Traducción hecha de los tres artículos generación, hombre y muget, del
Diccionario Francés de Ciencias Médicas. Madrid. Antonio Martínez. 1821. p. 74.
79. Ambroise Paré, op. cit. p. 37.
80. Juan Sorapán, médico y familiar de! Santo Oficio de la Inquisición de Llerena y Granada
(en el frontispicio de su obra), según recoge Manue! Usandizaga (Historia de la obstetricia
y de la ginecología en España. Barcelona. Labor. 1944. pp. 167-168), expone la influencia de
los astros sobre e! embarazo: «Atribuyen el Imperio de el primer mes, a Saturno, que es el
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Planeta más alto, el qual preside en la septima Sphera y es de naturaleza fria y seca. Con las
quales qualidades espesa, endurece, y seca la genitura o mezcla utruis que seminis; porque en
este primer mes están los principios de la generación espumosos, humedos y fluxiles, y tienen
necesidad de secarse y endurecerse algo, para que se forme e! Infante.
El dominio de! 2ª mes atribuye a Jupiter, e! qual por ser Planeta beneuolo, calido y humedo,
corrige e! vicio, o malicia, que de Saturno quedo impresa en la genitura. Y con su calor la
fermenta y dispone para que se aumente y dilate. Y con la humedad la buelue idonea, para
recibir la forma; porque en este segundo mes, aun no estan articulados, ni distintos, los
miembros de! animal, de suerte que se conozcan; antes representan, un pedazo de carne sin
figura humana.
El tercero mes conceden a Marte cuya natura calida y seca, infunde calor y sequedad, en e!
infante, para que comience a mouerse. Y por esta razon sienten las preñadas e! vientre moverse
en el tercer mes.
El quarto Planeta es e! Sol, y assi se atribuye la influencia de! quarto mes, con la qual se
perficiona e! infante de todas sus figuras; y con su calor viuifico, hace que todas las acciones
se corroboren, y las venas se dilaten, y las arterias se llenen de espiritus vitales.
El quinto Planeta es Venus, y assi influye e! quinto mes sobre el infante, hermoseandole y
corrigiendo con su templada frialdad y humedad e! calor que los dos planetas pasados, Marte,
y e! Sol se le ha introduzido.
A Venus sigue Mercurio, sexto, en orden, cuyo officio es secar las partes salidas de el Infante,
y hazerle mas agil para el mouimiento.
El septimo y ultimo Planeta, es la Luna, la qual con su efficacia, por estar mas proxima, y
porque como dizen los Astrologos recoge en si todas las virtudes, y qualidades de los planetas
superiores, haze que los quatro humores, y las demas partes se aumenten en e! infante. Demas
desto dispone el utero para e! parto, humedeciendole y re!axandole." (Ivan Sorapan de Rieros.
Medicina Española contenida en Proverbios vulgares de nuestra lengua ...Granada. Martín
Fernandez Zambrano. 1616). La obra sirvió durante muchos años como libro de texto en la
Escue!a Médica de Granada.
Idénticos efectos e influencias se les atribuyen en e! «Kitsb al-yanin wa al-tabdir wa al-habalá
wa al-nawludin» (<<Ellibro de la generación de! feto, e! tratamiento de la mujeres embarazadas
y de los recién nacidos») obra escrita en torno al 975 por e! andalusí 'Arib ibn Sa'id al-Katib
al-Qurtubi (aprox. 918-980), representante de la cultura médica más floreciente de la época
('Arib Ibn Sa'id. El libro de la generación del feto, el tratamiento de las mujeres embarazadas
y de los recién nacidos. Tratado de Obstetricia y Pediatría de! siglo X. Traducción y notas
de Antonio Arjona. Sevilla. Soco Pediatría Andalucía Occidental y Extremadura. 1991. 2ª ed.
pp. 80-81).
81. Sin embargo, leemos en la Curiosa filosofia y qvestiones natvrales del padre Juan Eusebio
Nieremberg (tomo III de sus Obras Philosophicas. Madrid. Impta. Real. 1664. p. 288 r.) que:
«Alberto Magno hizo gran caso de ella (la astrología). Sucedió en su tiempo, que en una aldea
paria una vaca un monstruo, la mitad con forma humana, quisieron los rusticos quemar al
vaquero, por entender que tuvo parte con la madre: librose por e! parecer de Alberto, que
dixo ser la causa de aquel sucesso alguna constelacion particular. Tienen muchos esta causa
por la mas principal; yo la tengo por la menos, y pienso no errará mucho quien la tuviere
por ninguna» El mismo acontecimiento lo recoge Ambroise Paré (op. cit. p. 70) exponiendo
sus dudas sobre lo acertado del juicio del «señor Alberto».
82. Etienne Geoffroy Saint-Hilaire. Philosophie Anatomique. Paris. Tome II. p. 146: «La
peau est la so urce des organes de la copulation, quelques unes de ses parties hypertrophlées
les composent, avec excés de volume, chez les males. Les organes de reproduction ont une
autre origine: de la suit la possibilité de J'arrangement observé dans le cas d'hermaphrodisme
ICl consigné»
476 1 o t a s páginas 283-312

83. Ambroise Paré, op. cit. pp. 37-38.


84. La clasificación aquí expuesta, atribuida por Isidore Geoffroy (Opus cit., tomo II, p. 34.)
a Pierquin.
85. Johann Friedrich Mecke!, particularmente en Ueber die Zwitterbildungen, y en Handbuch
der path. Anat. t. II p. 196.
86. James Young Simpson. Hermaphroditism, or hermaphrodiSm. In: The Cyclopaedia ot'
Anatomy and Physiology. Robert Bentley Todd (ed). London. Sherwood, Gilbert and Piper.
1839. p. 684.
87. Alice Domurat Dreger. Hermaphrodites and the Medical Invention oE Sexo London.
Harvard University Press. 1998. p. 86. En la «edad de las gónadas», en orden a caracterizar
e! sexo, es necesario constatar los testículos o los ovarios, aun reconociendo la dificultad
que esto podría entrañar (un ovario ectópico puede tomarse por un testículo, o un testículo
intrabdominal por un ovario); de otra forma es imposible pronunciarse sobre e! sexo de!
individuo. Las exploraciones quirúrgicas tendían a no hacerse (todavía a final de! XIX), Y aun
recurriendo a ellas, la inspección macroscópica no revela siempre la naturaleza del tejido (las
biopsias gonadales en casos de hermafroditismo no se practicaron antes de 1910).
88. Ibidem, p. 154.
89. Theodor A. E. Klebs. Handbuch der Pathologischen Anatomie. Berlin. A. Hirschwald.
1876. vol. 1. p. 718. Seguiremos manteniendo el término «herrnafroditismo» para mejor
adaptamos al contexto histórico.
90. «Y a algunos niños les pasa que no coincide en el mismo sitio e! extremo de! pene y e!
conducto por el que sale el residuo de la vejiga, sino que éste va por debajo: por eso también
orinan sentados y al estar los testículos contraídos hacia arriba, parece desde lejos que poseen
a la vez un órgano sexual femenino y otro rnasculino.» (Aristóte!es, Reproducción de los
Animales, edición citada, p. 267).
91. Everard Home, loe. cit. pp. 165-166.
92. Willen A. van Niekerk, op. cit. p. 5.
93. Lorenzo Hervás y Panduro, opus cit. tomo 1. pp. 188-189. El eminente especialista polaco
Franciszek (Franz) von Neugebauer (1856-1914) afirmaba que «en la mayoría de los casos e!
verdadero sexo, que permaneció indeterminado al nacimiento, se declara espontáneamente en la
pubertad» (Hermaphroditism in the Daily Practice; Being information upon Hermaphroditism
Indispensable to the Practitioner. British Gynaecological Joumal 1903. 19: 226-263). No
obstante, e! propio Neugebauer reconocía un cierto número de casos en los que e! diagnóstico
permanecía incierto. El ginecólogo alemán Johann Friedrich Ahlfe!d (1843-1929) recomendaba
que los niños de sexo dudoso debían ser educados como varones, mientras que e! escocés
Lawson Tait (1845-1899) pensaba que lo deberían ser como mujeres.
94. Gregorio Marañón, opus cit. p. 73.
95. Martín Martinez. Anatomia completa del hombre, con todos los hallazgos, nuevas
doctrinas, y observaciones raras, y muchas advertencias necessarias para la cirugia. Madrid.
ImptaVda.]oseph de Orga. 1757. p. 192.
96. Everard Home, loe. cit. p. 163.
97. John Lascaratos, Athanasios Kostakopoulos. Operations on hermaphrodites and castration
in Byzantine times (324-1453 AD). Urologia Intemationalis 1997. 58: 232-235.
98. Jacques Duval. Des hermaphrodits, accouchements des Eemmes, et traitement qui est
requis pour les relever en santé et bien élever leurs enients, OU sont expliqués la figure du
laboureur et verger du genre humain, signes de pucelage, détloration, conception, ete. Rouen.
David Geoffroy. 1612.
99. Jean Riolan. Discours sur les hermaphrodits OU il est démontré centre l'opinion
commune qu'il n'y a point de vrays hermaphrodits. Paris. Pierre Ramier. 1614. Jacques Duval
contestó con Réponse au discours hit par le sieur Riolan, docteur en médicine et professeur
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en chirurgie et pharmacie a Paris, centre l'histoire de l'hermaphrodite de Rouen. Rouen. [ca.


1615].
100. La anulación del matrimonio es una de las consecuencias de diagnósticos tardíos de
pseudohermafroditismos. La primera malformación congénita descrita en Malta data de 1542 y
corresponde a un hipospadias severo que en la Corte Episcopal motivó la anulación (Paul Cassar.
A medico-legal report of the sixteenth century from Malta. Medical History 1974. 18: 354-359).
Otro caso de severo hipospadias motivó, en 1744, en la misma isla, un cambio legal de sexo
(Paul Cassar. Change of sex sanctioned by a Maltese law court in the eighteenth century. British
Medical [ournsl 1954. 2: 1413). La dimensión de! drama humano que subyace en la totalidad
de estos casos fue puesto de manifiesto .por el más famoso hermafrodita del siglo XIX, Alexina
/ Abel Barbin (1838-1868), en sus memorias (Souvenirs et impressions). Terminó suicidándose.
101. Ernest Martin. Histoire des monstres. Depuis l'antiquité jusqu's nos jours. Paris. C.
Reinwald. 1880. p. 106: «Une femme de D6le, du nom d'Antide Colla s, Fut poursuivie sous
l'inculpation de présenter une contormetion qui, si on s'en rapporte aux détails contenous
dans les piéces du procés, devait étre un cas semblable acelui de Marie le Marcis. Des médecins
turent requis pour procéder aun examen; ils rédigérent un rspport, dans lequel ils établirent
que le vice dont Antide Colla s était atteinte dans sa contormetion sexuelle était le résultat
d'un commerce infame avec les démons ... iut torturée ... elle confessa ...et [ut brúlée vive sur la
place publique de D6le.»
102. Antonio de Torquemada. [erdin de Flores Curiosas. Salamanca. luan Baptista de Terranoua.
1570. [Madrid. Soco Bibliof. Español. 1943. p. 22]. La idea era que: « ••• no puede casarse sin que
primero elija sexo, y haga juramento ante el Obispo, ó luez Eclesiastico, de que no usara del
otro» (Fray Antonio de Fuentelapeña, op. cit. p. 183). Lo contrario iría en contra del 'derecho
divino antiguo' porque, como consta en Génesis 2, «Et erunt duo in carne une» Continúa
e! capuchino afirmando « ... que no dixo que serian tres, sino solo dos una carne: en nuestro
caso no serian solos dos, sino tres en una carne» (Ibidem, p. 186). «•..de su naturaleza seria
indecentissimo, e! que un sujeto usasse, ya de un sexo, y ya de otro; y ya porque la mutacion
de eleccion en dicha materia es disonante a la razon- (Ibidem, p. 187). Se encuentran diversas
condenas por el 'uso complementario' de! sexo anexo.
103. Joannis Schenckii A Grafenberg. Observationum Medicarum Rariorum, libri VII In
quibus nova, abdita, admirabilia, monstrosaque Exempla, circa Anatomen ... Francofurti. Joannis
Beyeri. 1665. p. 521; Martin Weinrich. De ortu monstrorum commentarius, in quo essentia,
differentiae, causae et affectiones mirabilium animalium explicantur. Breslae. Sumptibus Heinrici
Osthusii. 1595. f.7v.
104. Ambroise Paré, op. cit. p. 38.
105. Jonathan Hutchinson. A Note on Hermaphrodites. Archives ot' Surgery 1896. 7: 64-66.
106. Lo que ratifica la idea de que la intersexualidad no es primariamente un problema médico
sino social. Franz von Neugebauer (loc.cit.) subrayaba la necesidad de una extrema precaución
al determinar e! sexo en cualquier caso dudoso y, eventualmente, diferir la decisión a una
edad más avanzada para evitar el error, cuyas consecuencias podrían resultar desastrosas. En el
mismo trabajo, Neugebauer recoge 930 casos de hermafroditas, con 38 observaciones personales,
de las cuales en 68 oportunidades hubo matrimonios entre personas de! mismo sexo. En 58,
una esposa o viuda se detectó como hombre. En cinco oportunidades la necropsia demostró
que e! marido era en realidad un pseudohermafrodita femenino. El caso más extraordinario,
según Neugebauer, es e! de Charles Menniken quien tuvo una vida de casado entre los 27 y
los 57 años. La autopsia puso de manifiesto e! sexo femenino del cadáver, que falleció por un
cáncer uterino: «durante 30 años este pseudohermafrodita femenino copuló con una rnujer.»
Hubo 28 casos de prostitutas que en realidad eran hombres. La colección también incluye
numerosos sucesos de problemas con autoridades eclesiásticas, tribunales de justicia, magistrados
y policía: divorcios, embarazos, sodomía ...
478 Notas páginas 283-312

107. Alice D. Dreger, op. cit. p. 115.


108. Valentin Magnan et Samuel Pozzi. Inversion du sens génital chez un pseudo-hermaphrodite
féminin. Sarcome de l' ovarie gauche opéré avec succés. Bulletin de L 'AcadémÍe de Médecine,
3d ser. 1911. 65: 223-259.
109. Stefano Delle Chiaie «<Brevi cennÍ su di un Ncutro-Cspr» en sus Opuscoli Iisico-medici,
pp. 61 Y ss.) describió en una cabra e! paradigma de! hermafroditismo. El animal, con una vagina
y un clítoris considerable o pene imperforado provisto de un prepucio bastante desarrollado,
introducía su pene recurvado en su propia vulva «para satisfacer sus deseos muy ardientes
de coito». Para Isidore Geoffroy (loe. cit. tomo II, p. 171), de quien se toma la referencia, e!
verdadero y esencial obstáculo a la producción de! «herrnafrcditismo perfecto» consiste en la
imposibilidad de que dos aparatos sexuales completos se asocien en e! mismo individuo sin
una grave perturbación de todas las «conexiones»: «Ce n'est pas que la possibilité de I'existence
d'un double «ppereil sexuel ne puisse étre théoriquement admÍse; maÍs elle suppose la rcunion
de plusieurs modiiicetioris dont chacune en psrticulicr est déja une anomalie des plus retes»
«<No es cierto que la posibilidad de existencia de un doble aparato sexual no pueda ser
teóricamente admitida; pero supone la reunión de muchas modificaciones cada una de las
cuales en particular es de por sí una anomalía muy rara.») Y sigue: «L'hermophrodisme psrtait
sous le poÍnt de vue srutomique (..) est encere plus dÍRiCl1e a concevoÍr que l'hermsphrodismc
physiologique, et pcut-étre méme est-il absolument impossible» (<<Elhermafroditismo perfecto
bajo e! punto de vista anatómico (...) es todavía más dificil de concebir que el hermafroditismo
fisiológico [fecundar y ser fecundado] y puede que absolutamente imposible»). Los casos de
gestación y parto en hermafroditas verdaderos continúan siendo objeto de comunicaciones
científicas (Shigeru Minowada, Katsuyuki Fukutani, M. Hara, M. Shinohara, J. Kamioka, K.
Isurugi, T. Niijima. Childbirth in true hermaphrodite. European Urology 1984. 10: 414-415).
110. Jean Riolan. De monstro nato lutetÍae anno domÍni 1605. Disputetio philosophice.
Parisiis. Olivarium Varennaeum. 1605. pp. 12r-13: « ••• anno salutis 1478 regnante LudovÍco
vndecÍmo apud Aruernos Ín coenobio issotiensi monachus quidsm cum Hermephroditus
esset, grsuidus est effectus, asseruatúsque summa diligentis donec psrturierit»
Una vuelta de tuerca más, aunque e! propio relator desconfia de la veracidad (A. Martín de
Lucenay. Embarazo y parto normales. Madrid. Fénix. 1933. p. 81), es la historia de una joven
austriaca que profesó en un convento situado en los Cárpatos, donde sólo pudo permanecer
unos meses, ya que al cabo de ese tiempo se dieron varios embarazos entre las novicias. Esto,
naturalmente, sorprendió a las autoridades eclesiásticas, quienes dispusieron se realizase una
minuciosa investigación, lo que dio por resultado comprobar que la joven de referencia presentaba,
aparte de su sexo, las características completas del masculino, cuya función quedó plenamente
demostrada con aquellos embarazos. Se procuró ocultar e! suceso de la mejor manera posible,
y en vista de que su estancia en e! convento constituía un serio peligro, se acordó recluirle en
otro de frailes. Pero tampoco duró mucho la tranquilidad en el refugio de los santos varones, ya
que al cabo de diez meses de haber ingresado, e! supuesto fraile dio a luz un robusto niño.
111. Caspard Bauhin, loe. cit. p. 345.
112. Pedro Mata y Fontanet. Tratado de Medicine y Cirugis legal, teórÍca y práctÍca, seguida
de un compendio de ToxÍcología. Madrid. 5~ edición. 1874-75.
113. El caso viene recogido por Denis Diderot (Eléments de physiologie; en CJEuvresCompletes.
Paris. Garnier. vo1.9. pp. 408-409) quien cita textualmente una carta de un médico de Estrasburgo
publicada en la Gazette des Deux-Ponts en 1775. El acontecimiento es de 1774 y la descripción
muy parecida a la que hemos recogido en e! caso del «cabo Simón».
114. Roberto Zapperi. L'uomo incÍnto. La donns, I'uomo e 11 potere. Cosenza. Lerici. 1979.
Inscrita en el orden de la naturaleza, la diferencia entre e! hombre y la mujer en lo que
concierne a la generación, da lugar en e! territorio de la cultura, a una serie de mitos de los
que procede el «hombre preñado».
I o r a s páginas 283-312 479

115. Impressas con Licencia, en Barcelona en casa de Sebastian de Cornellas al Call. 1606. En
la Biblioteca Central de la Universidad de Granada -Hospital Real- (C-9-79). Un detenido
estudio del mismo a cargo de Pierre Cordoba (L'homme enceint de Grenade. Contribution a
un Dossier d'histoire culturelle. Mélanges de la Casa de Velázquez 1987.23: 307-330). El relato,
a medio camino entre el mito y la crónica, llamando al primero para reforzar la verosimilitud
de la segunda, difumina la línea que separa la creencia de la incredulidad. Se trata de un
texto «realista» con abundancia de precisiones: todo en la historia se encamina a crear un
ambiente de veracidad, con lugares bien descritos, nombres y fechas; incluido un Auto de Fe
de la Inquisición granadina en 1606. Sin embargo, según la investigación de Pierre Cordoba
(loe. cit. aquÍ p. 317) en el mismo no se condenó a ninguna hechicera por las pretendidas
sombrías venganzas que describe el romance.
116. Nelly Oudshoorn. Endocrinologists and the Conceptualization ofSex, 1920-1940.journal
of the History oi Biology 1990. 23: 163-186.
117. Arthur Weil. Die innere Sekretion eine Einiiihrung Iiir studierende und Arzte. Berlin.
Springer. 1922.
118. Richard Goldschmidt. Intersexuality and the Endocrine Aspect of Sexo Endocrinology
(Philadelphia) 1917. 1: 433-456.
119. Gregario Marañón, loe. cit. p. 75.
Notas Capítulo 11 (páginas 315-340)
1. José Antonio González Alcantud en su estudio preliminar a Miguel Garrido Atienza
(Antiguallas Granadinas. Las Fiestas del Corpus, Granada, Universidad de Granada, 1990,
p. XXXVIII). Para Sophie Palmer (Formation et déformation du corps. Les méfaits de
l'extraordinaire au cors de la grossesse. En: lJOe Congrés National des Sociétés Savantes.
Montpelliers. 1985. pp. 67-80. Aquí p. 73) e! esquema base se desarrolla siempre con un
«acontecimiento extraordinario, respuesta emocional, niño anormal de la misma naturaleza
que el acontecirniento.»
Por otra parte, como afirma Javier Moscoso (Teratología e imaginación maternal. Dynamis
1996. 16: 465-472. Aquí, 469) la relación entre imaginación y monstruosidad cubre la historia
entera de la reflexión teratológica, tanto en e! sentido de que la imaginación sea considerada
como agente responsable de la producción de monstruos reales o como explicación de la
existencia de los imaginarios.
2. Antonio de Torquemada. jardín de Flores Curiosas en que se tratan algunas materias
de humanidad, philosophia, theologia, y geographia, con otras cosas curiosas, y apazibles.
Salamanca. Ivan Baptista de Terranova. 1570 [Madrid. Soco Bibliof. Español. 1943. pp. 27-
28].
3. Marie-Héléne Huet. Monstruous Imagination. London. Harvard University Press. 1993.
p. 14.
4. Theophrasti Bombast, ab Hohenheim, dicti Paracelsi. Operum Medico-Chimicorum sive
Paradoxorum. Francofurto. A Collegio Musarum Palthenianarum. 1603 [De Matrice. Barce!ona.
Mra. 1996. p. 111].
5. Ambroise Paré. Des Monstres et Prodiges. Paris. 1575 [Monstruos y prodigios. Madrid.
Siruela. 1993. p. 46.]
6. Lorenzo Hervás y Panduro. Historia de la vida del hombre. Madrid. Aznar. 1789. Tomo
1. pp. 178-179.
7. Juan Huarte de San Juan. Examen de Ingenios para las sciencias. Baeca, Ivan Baptista
de Montoya. 1575. [Madrid. Cátedra. 1989. p. 626.]
8. Pero Mexia. Silva de varia leccion. Madrid. Impta.Real. 1643. pp. 252-253.
9. Juan Eusebio Nieremberg y Otín. Obras filosoficas. Tomo tercero: Curiosa filosofia y
Questiones naturales. Madrid. Impta.Real. Vda. de Feo. Robles. 1664. fol. 284 v.
10. Ibidem, fol. 289 r.
11. Ibidem, fol. 289 v.
12. Ibidem, fol. 286 r.
13. Nicolas Lecat. Traité de la couleur de la peau humaine en généraJ, de celle des négtes
en particulier et de la métamorphose d'une de ces couleurs en l'sutre, soit de naissance, soit
accidentelment. Amsterdam. S.e. 1765. p. 22. Apud Pierre Darmon, Le mythe de la procréation
a J'age baroque. Mayenne. Ed. du Seuil. 1981. p. 158.
14. Samuel Kottek. La Force de l'Imagination chez les femmes enceintes. A propos d'un
texte biblique apporté par J. Blande! en illustrationa ce théme controversé. Revue D'Histoire
de la Medécine Hébraique 1974. 27: 43-48.
15. Una de las pocas referencias, sino la única, sobre el tema en Hipócrates se encuentra en
Sobre la superfetación (Peri epikyÁsios, 18) (Tratados hipocráticos Iv, Madrid, Gredos, 1988,
482 Notas páginas 315-340

p. 338), donde subraya la creencia en que los antojos maternos repercuten fisicamente en el
feto: <<Siuna embarazada siente deseos de comer tierra o carbones y los come, en la cabeza
del niño aparecen al ser alumbrado, signos de tales meterias»
Philip K. Wilson (Out of Sight, Out of Mind?: The Daniel Turner-James Blonde! Dispute
Over the Power of the Maternal Imagination. Annals of Science 1992. 49: 63-85, aquí p. 65)
recoge que según Michael D. Reeve, en un trabajo «<Conceptions») de 1989 en Proceedings
of the Cambridge Philological Society (215: 81-112), el caso empezó a atribuirse a Hipócrates
con la obra del médico belga Thomas Fienus De viribus imaginationis, publicada en 1608.
No obstante, algunas referencias previas, como la del propio Ambroise Paré en 1575, parecen
quitar verosimilitud a tal afirmación.
16. Antonio Solano. Monstruos y prodigios. Disponible en: http://www.uv.es/metode/
anuari02002/28_2002.html. En la misma línea, el relato de Fray Antonio de Fuentelapeña
(El ente dilucidado, discurso único novísimo, en que se muestra hay en naturaleza animales
irrecioneles invisibles, y cuales sean. Madrid. Emprta Real: Acosta de Ivan Calatayud y de
Ivan Rodríguez de Cisneros. 1677 [El Ente Dilucidado. Tratado de Monstruos y Fantasmas.
Edición de Javier Ruiz. Madrid. Editora Nacional. 1978. p. 171]): «Tarnbier, refiere Gemma
Frisio, como testigo de vista, aver sucedido en Lobayna, que hallandose una muger preñada,
con el vientre muy crecido, y que segun la quenta avia de ser por la Epiphania el parto, la
dixeron por donaire algunas personas, que pariria los Reyes Magos, porque la grandeza del
vientre, y el tiempo, suscitó dicha especie: alo qual ella respondió, que ojalá fuese assi, que
en buena hora seria: con la qual imaginacion parece se suscitó el apetito, y el sucesso fue bien
conforme a el, que parió tres niños, y el uno de ellos rnoreno.»
17. La realidad en la sabiduría presocrática. Empédocles. Heráclito. Parménides. Barcelona.
Visión libros. 1981. p. 178.
18. Jacques-André Millot. L'ert de procréer les sexes a volonté ou systéme complet de la
génération. Paris. Migneret. 1800. pp. 294-296 y 302-306. Apud Marie Hélene Huet, op. cit.
p.95.
19. Marie Hélene Huet, op. cit. p. 104.
20. Fortunius Licetus. De monstris. Ex Recensione Gerardi Blasii, M.D.&PP Qui Monstra
quaedam nova & Rariora ex Recentiorum Scriptis Addidit. Amstelodami. Andreae Frisii. 1665.
p. 164.
21. Marie Héléne Huet, op. cit. p. 23.
22. Juan E.Nieremberg, op. cit. fol. 286 r.
23. Nicolas Lecat, op. cit. p. 20. Apud Pierre Darmon, op. cit. p. 160.
24. Alfonso Carranza. Tractatus Juridicus & Prectlcus, de Psrtu, de eius con ception e,
formatione, de Foetu in utero, de Postumis, de Conditione psrtus, Expositione, Suppositione,
Ventre exsecto, Tempore partus vario (ubi & de ANNI computatione prolixé agitur) Abortivo,
Monstruoso, Numeroso pettu, Superfoetatione, Generatione, Succubis. Coloniae. Ioannis
Tournes & Iacobi de la Pierre. 1629. p. 657.
Nieremberg (op. cit. fol. 286 v.) afirmaba que «Para estos efetos de la imaginación, no es
menester sea en vela la aprehension, que bastara por sueños.»
25. Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro. Cartas eruditas, y curiosas, en que, por la mayor
parte, se continúa el designio del Theatro Critico Universal, impugnando ó reduciendo a
dudosas, varias opiniones com unes. Tomo 1. Madrid. Gabriel Ramirez. 1765. pp. 81-82.
26. Ambroise Paré, op. cit. p. 46 ; Michel de Montaigne. Essais. Paris. 1588 [Ensayos. Madrid.
Cátedra. 1992. Tomo 1. pp. 142-154.] Ambos, Paré y Montaigne, recogen el caso de Pierre
Boaistuau (1517-1566) (Histoires prodigieuses. 1560. fol. 24r. [Historias prodigiosas de ..., del
manuscrito francés 136 de la Wellcome Library de Londres, con dedicatoria a Isabel, reina de
Inglaterra. Milano. F. M. Ricci. 2000. p. 61]).
N otas páginas 315-340 483

27. Martin de! Rio. Disquisitionum magÍcarum librÍ scx ...Lugduni. Horatium Cardon. 1608.
p. 10. En e! tercer capítulo del primer libro, donde se ocupa de la imaginación en la tercera
cuestión.
28. Juan Eusebio Nieremberg, op. cÍt. fol. 282 r. Conrad Lycosthenes tProdigiorum ac
ostentorum chronÍcon. Basileae. Henricum Petri. 1557. p. 445), Y con él Johann Schenck
(ObservatÍonum medicsrum rarÍorum Iibii VII. Francofurti. Joannis Beyeri. 1665. p. 564)
que lo cita, sitúan el nacimiento en el año 1282, es decir dos años después de la muerte del
Prelado de los Orsini, y durante el papado de Martin N (1281-1285).
29. Antonio de Torquemada, op. cÍt. p. 28.
30. Pedro González se trasladó como cortesano a París con Enrique Il, rey de Francia
(1519-1559), quien buscaba estudiar e! prodigio. Recibió una buena educación y se casó con
una joven francesa, de la que tuvo cuatro hijos, dos varones y dos hembras, afectados como
él. Fueron también representados en retratos que se instalaron en la famosa Kunstkammer
de! archiduque Fernando de! Tiro!, en Ambras (Ian Bondeson. The two headed boy and
other medicsl msrvels. Ithaca and London. Cornell University Press. 2000. pp.1-38). Su hija,
Antonietta (Tognina), fue igualmente retratada, en un cuadro de enigmática belleza, por la
pintora boloñesa Lavinia Fontana (1552-1614) en 1583 (u 85), a la edad de 11 (ó 13) años.
31. Marjorie Lee Hendrix. Of Hirsutes and Insects: Joris Hoefnagel and the Art of the
Wondrous. Word and Image 1995. 11: 373-390.
32. Jan Bondeson. Loe. cÍt. aquí, pp. 1-6.
33. Incluso fue objeto de una macabra gira póstuma, sin precedentes en la historia de las
deformidades humanas. Además, la momia de Julia Pastrana fue exhibida en Estados Unidos
y en algunos países escandinavos entre los años 1971-1973, como una mezcla entre babuino y
humano (en determinados ambientes, entre negro y mono, o entre Bigtoot v humano) (IbÍdem.
pp. 33-38).
34. «[o-]o, the Dog-Faced RussÍan Boy- e! mayor de todos los prodigios patrocinados por
Barnum en 50 años, según se anunciaba (Robert Bogdan. Freak Show. Presenting Human
Oddities for Amusement and Proiit. Chicago and London. University of Chicago Press. 1988.
p. 98).
35. Jan Bondeson. Op. cÍt. pp.13-32; Robert Bogdan. Op. cÍt. p. 115.
36. A las 18 semanas de gestación, cuando e! cabello surge por primera vez, crece en toda
la cara y cuero cabelludo. Más tarde, las cejas y e! pelo del cuero cabelludo predominan, y el
crecimiento del vello en el resto de la cara se suprime. Una deficiencia en la inhibición de este
desarrollo (con herencia autosómico dominante) provocaría la anomalía (también conocida
por Hipertricosis LanugÍnosa Congénita), expresión atávica, carácter perdido en el curso de
la evolución, de una condición necesaria para la supervivencia de los mamíferos, excepto en
e! «mono desnudo» (aunque esta última cuestión se debate todavía).
Sobre la Hipcrtricosis UnÍversalis ver los trabajos de James G. Ravin y G. P. Hodge
(Hypertrichosis portrayed in arto J Am. Med. Assoe. 1969.207: 303-306), y John Durand y Alice
Durand tPictorial History of tbe American Citcus. New York. A. S. Barnes. 1957. p. 104).
No es improcedente ver en Chewbacca (como lo hacen Rosamond Purcell -SpecÍal Cases.
Natural Anomalies and Histories! Monsters. San Francisco. Chronicle Books. 1997. p. 128.- y
Jeffrey A. Weinstock -Freaks en el espacio. Reviste de Occidente. 1998. 201: 69-87.-), el
compañero de Han Solo en la saga de la Guerra de las GalaxÍas, a un representante de una
raza hirsuta, los Wookiees, de las mismas características faciales a las descritas más arriba; raza
situada, como no podía ser de otra forma, en los confines del mundo conocido, en e! espacio
(ver el capítulo dedicado a las Razas Monstruosas).
37. El País, 01-06-95, p. 31. La foto corresponde a uno de los miembros de la familia
descrita por Mario Alberto Macías-Flores (Mario A. Macias-Flores, García-Cruz D, Rivera H,
Escobar-Lujan M, Me!endrez-Vega A, Rivas-Carnpos D, Rodríguez-Collazo F, Moreno-Arellano
484 Notas páginas 315-340

I, Cantú JM. A new form of hypertrichosis inherited as an X-linked dominant trait. Human
Genetics 1984. 66: 66-70), quien sugería una herencia ligada al cromosoma X. Más adelante,
estudiando muestras de esta familia, Luis E. Figuera (Luis E. Figuera, Pandolfo M, Dunne pw,
Can tú JM, Patel P1. Mapping of the congenital generalized hypertrichosis locus to chromosome
Xq24-q27.1. Nature Genetics 1995. 10: 202-207) describió efectivamente ei Iocus Xq24-q27.1;
en principio diferente a los casos históricos anteriores (autosómico dominantes con locus en
el cromosoma 8). .
38. Nicolas de Malebranche. De la recherche de la verité, OU l'on traite de la nature de I'esprit
de l'homme & de l'usage qu'il en doit pour éviter l'erreur dans les sciences. Paris. Michel
David. 1712. Tome 1. p. 253. (Primera edición de 1674-1675): «evoit le visage d'un vieillard
(..) Ses bras étoient croisés sur la poitrine, ses yeux tournés vers le cie1 et il avoit trés peu de
Iront, paree que l'image de ee saint étant élevée vers la votlre de l'eglisc, en regardant le ciel,
n'evoit aussi presque point de Front. 11avoit une espéee de mitre renversée sur les épeules, avee
plusieurs marques rondes aux endroits OU les mitres sont eouvertes de pierre» Apud Pierre
Darmon, op. cit. pp. 160-161.
39. Marie Héléne Huet, op. cit. pp. 28-29. Huet cita a Jurgis Baltrusaitis (Monstres et
ernblérnes, une survivance du moyen-age au 16 et 17 siecles. Médecine de Franee 1953. 39:
17-30) que encuentra una clara conexión entre el pensamiento reformista y el renovado interés
en las teorías de la monstruosidad.
40. Nicolas de Malebranche, op. cit., Tome I, p. 251: «Tous les coups que I'on donna a
ee miserable Frsppérent avee force l'imagination de eette tnére, et, par une espéce de eontre-
coup, le eerveau tendre et délieat de son entsrit» Para Malebranche la imaginación materna
es responsable de la forma del recién nacido tanto si es normal como monstruoso: a través
de la influencia de la imaginación las especies reproducen la forma y el parecido, es decir la
imaginación es el agente para la semejanza entre seres de la misma especie. Por otra parte, el
parecido entre padres e hijos es labor exclusiva de la madre (Cfi-. Marie H. Huet, op. cit. pp.
50-51). En el caso aquí referido, probablemente el neonato padecía una Osteogénesis Imperfecta,
caracterizada precisamente por la fragilidad de los huesos largos que conduce a múltiples
fracturas.
41. Louis Nicolas Benjamin Bablot. Dissertation sur le pouvoir de l'imagination des femmes
eneeintes, dans 1aquelle on passe succesivement en revue tous les grands hommes qui, depuis
plus de deux mille sns, ont admis l'influence de cette isculté sur le tcetus, et dan s 1aque11e
on répond aux objections de ceux qui combattent cette opinion. Paris. Croullebois et Royez.
1788. pp. 94-95. Apud. Pierre Darmon, op. cit. p. 162-163. Es oportuno señalar el presumible
papel protagonista en estos casos de las frecuentes circulares de cordón al cuello de los recién
nacidos.
42. Théophile Bonet. Medicina Septentrionalis collatitia sivc Rica medicae: nuperis amnis a
medicis ang1is, germanis & danis emissae: sylloge & syntaxis exhibens observationes medicas:
in quibus nova, abdita, admirabi1ia et monstrosa exempla adducuntur ...opera Theophili Boneti.
D. M. Genevae. Leonardi Chovet, 1686-1687. p. 136: « ••• Anci11a ista tempore graviditatis attente
exenterari conspexerit maetatum vitu1um; unde imaginativa vis simi1em dispositionem partium
actutum Fcetui impresserit»
El caso, junto a otro histórico, catalogados de Limb-body wall comp1ex, fue publicado por
Alberto Salamanca, Purificación Fdez.-Salmerón y Pedro A. Clavero, «Complejo parietal
somatomélico: de la fantasía materna a la lesión de la placoda ectodérrnica» (Progresos en
Diagnóstico Prenatal, 1996, 8: 84-90).
43. James Augustus Blonde!. The Power ofthe Mothcr's Imagination over the Fcetus examin'd
in Answer to Dr.Danie1 Turner's Book Intit1ed A Deience of the XIIth Chapter of the First
Part of a Treatise, De Morbis Cu tan eis. London. John Brotherton. 1729. p. 33.
N otas páginas 315-340 485

44. Pierre Sylvain Régis. Systéme de philosophie, contenant la logique, la metaphysique, la


physique et la morale. Tome III, lib.VIIL La Physique. Paris. Anisson, Posuer et Rigaud. 1690.
p. 1. Apud Ernest Martin, Histoire des Monstres depuis J'Antiquité jusqu'e nous jours. Paris.
C.Reinwald et Cie: 1880. p. 271: «11peut srriver que la passion de l'entsnt, encare dans le
sein de la mére, change sa figure en celle d'un autre animal, en celle d'un singe par exemple;
en etiect, par cette passion, son cerveeu, ses neris, ses muscles et ses viscéres se disposeront
de msniére que les esprits animaux y couleront aisérement pour pousser ou reten ir les sucs
a
nécessaires l'entretient de cette passion; il arrivera slors que, par les traits du visage et par la
canEormation de ses membres, il ressemblera a un singe, dont 11 a éptouvé toutes les passions
pendant qu'il était dans le sein de sa mére»
45. Ulisse Aldrovandi. Opera omnia. Vol 11: Monstrorum historia cum paralipomenis
historiae omnium animalium Bartholomaeus Ambrosinus. Bononiae. Nicolai Tebaldini. 1642.
pp. 51-52.
46. Ambroise Paré, op.cit.p.48. A partir de! cirujano francés, e! caso es recogido por diversos
autores, como Ulisse Aldrovandi y Johann Schenck (op. cit. p. 565). Cien años después de esta cita,
Antonio José Rodríguez, valorando el tema de! bautismo de los monstruos, vuelve a citarlo, y no
duda de la presencia de alma racional «pues aque! accidentalísimo acaecimiento, no podía extraer
al feto de la especie humana» (Nuevo aspecto de Theologia Medico-Moral, y ambos derechos, o
paradoxas physico-theologica legales. Zaragoza. Francisco Moreno. Tomo 1. 1742. p. 57).
47. Paul Delaunay. Ambroise Paré naturaliste. Lava!. Imprimerie Goupi!. 1926.
48. Fernando Valderrama. Si la muger que pare un Monstruo especie de Bruto, se deba
presumir Reo de feo Crimen por el Magistrado, y como procederá contra ella. Memorias
académicas de la Real Sociedad de Medicina y Demás Ciencias de Sevilla: extracto de las obras
y observaciones presentadas a ella.... Sevilla. Fco. Sánchez Reciente. Tomo V. 1786. pp. 108-120
(aquí, 111).
49. S. A. Seligman. «Msry Toft-The rabbit breedei». Medical History 1961,5: 349-360. Seguimos
a este autor en e! resumen del caso. Otras revisiones actuales del increíble acontecimiento:
L. Lewis Wall, «The strange Case of Mary Toft (Who was delivered of sixteen rabbits and a
Tabby Cat in 1726}», Medical Heritage, 1985, 1: 199-212; y Dermis Todd, 1magining Monstcrs,
Miscreations oE the SelE in Eighteenth-Century England, Chicago/London, University of
Chicago Press, 1995.
Las implicaciones sociales fueron extraordinariamente importantes generándose, aparte de
publicaciones de naturaleza más o menos seria, muchas canciones y poemas que ridiculizaban
a los miembros de la profesión médica que fueron engañados.
50. Nathanael St.André. A short Narrative oE an extraordinary Delivery oE Rabbets pertorm'd
by Mr. John Howsrd, Surgeon at GuildEord. London. J. Clarke. 1726.
51. Sir Richard Manningham. An exact Diary oE what was observ'd during a Close
Attendance upon Mary Toft, The pretended Rabbet Breeder oE Godalming in Surrey, From
Monday November 28, to Wednesday December 7 Eollowing. Together with An Account oE
her Confession of the Fraud. London. J. Roberts. 1726.
52. Joannes Justus Torkos. Observationes anatomico-rned. de monstro bicorporeo virgineo ...
Philosophical Transactions 1787: «cer un tel spectacle dut produlre une trés désagréable
impression sur l'esprit de la mére» Apud Ernest Martin, op. cit. pp. 283-284.
53. Sebastien Münster. Cosmographia, das ist: Beschreibung der Gantzen Welt. Facsímil
de la ed.de 1628. Lindau. Antiqua Verlag. 1984. Dos vo!. El parto tuvo lugar en 1495, en
una aldea llamada Bristant (Bürstadt?) cerca de Worms, en Alemania. Entre otros (Girolamo
Cardano, De subtilitate, lib. 12; Johann Schenck, Observationum Medicinalium, p. 564), lo
recoge Ambroise Paré (Des Monstres et prodiges, ed.citada, p. 30) e incorpora una figura. Quizá
el que fue cronista original, Sébastien Brant, que hizo imprimir un pliego suelto (FlugbUtter),
achaca otra procedencia a los gemelos unidos. Dios envió a la ciudad donde precisamente
486 N o t a s páginas 315-340

Maximiliano 1 (1459-1519) había reunido a -todos los príncipes electores del Imperio para
firmar la paz, un monstruo que sir ibc lizaba la unidad: dos cuerpos y un solo cerebro (Claude
Kappler, Monstruos, demonios y i.iere /illss a fines de la edad medie. Madrid. Akal. 1986. p.
271). Ver el capítulo dedicado a monstruos y presagio.
54. Fabricius Guilie!mus von Hilden. Observationum et curationum chirurgicarum centurise
IV Oppenheimii. Sallerum. 1619. (cent. 6, observo 56).
55. Ibidem, observo 65.
56. Juan Eusebio Nieremberg, op. cit. fol. 285v.
57. Pedro de Peramato. Liber de Facultatibus nostrum corpus dispensatibus. De hominis
procreatione. Sanlucar a Barrameda. (s.e.) 1576. fol. 92v.-93r.
58. Antonio de Torquemada, op. cit. p. 29. El caso también lo recoge Johann Schenck, op.
cit.p. 565.
59. Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro, op. cit. p. 71.
60. Etienne Jean Pierre Housset. Historiques sur quelques écsrts ou jeux de la neture, pour
a
servir l'histoire neturelle. Neuchátel. Jean-Pierre Convert. 1785. p. 22. Apud P. Darmon, op.
cit. p. 164.
61. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire. Histoite générele ct psrticuliére des Anomalies de
l'organisation chez l'homme et les animaux ...ou Traité de Tératologie. Paris. ]. B. Bailliére,
1836. Tome III. p. 333: «Cette anomalie n's rien de remerqueblc en elle-mémc; mais ce qui l'est
bceucoup, c'est que le gouvernement de l'époque crut devoir récompenser, par une pension de
400 trenes, le mérc essez beureuse pour avoir donné le jour a une enfant psrée par la nsture
elle-méme d'un embléme revolutionnsircb
62. Juan Eusebio Nieremberg y Otín, op. cit. fol. 284r.
63. Benito Jerónimo Feijóo y Montenegro, op. cit. p. 78
64. Los ventrículos cerebrales, primeramente descritos por Herófilo, son sede desde este autor,
de! alma. Según Pedro Laín Entralgo (La Antropología en la obra de Fray Luis de Granada.
Madrid. CSIC. 1946. p. 245) fue en el siglo IV cuando un médico, un tal Poseidonio, asoció
por vez primera las potencias o facultades de! alma con los ventrículos cerebrales, de modo que
en la parte anterior de! encéfalo estaría localizada la fantasía (ta phantastikón), en e! vientre
medio e! raciocinio (ta logistikón) y «hacia el occipucio» la memoria (ta mnemoneutikón).
La problemática en cuanto al número de ventrículos (cuatro según Galeno y los galenistas,
y tres según los seguidores árabes y medievales de Aristóteles) afectó también al número de
potencias. No obstante, independientemente de la tetra o tripartición, la imaginación se situaba
invariablemente en la «celda» o ventrículo anterior.
65. Juan Valverde de Amusco. Historia de la composición del cuerpo humano. Roma.
Antonio Salamanca. 1556. fol. 80v. Se trata de la primera anatomía escrita en lengua romance.
Tuvo traducciones al italiano y al latín. Valverde, natural de la villa de Amusco (Hamusco) en
Palencia, fue discípulo de Realdo Colombo en Padua y un decidido vesaliano.
66. Ibidem, IV, i, fol. 72r. En la teoría del neums, los vapores de la sangre se asientan en
los ventrículos del cerebro (Galeno, De placitis, VII).
67. Leonardo da Vinci. Cuadernos de notas. Madrid. M. E. Editores. 1993. pp. 65-66. Fray
Antonio de Fuentelapeña (op. cit. p. 585) lo expresa así: «...siendo en semejantes operaciones la
imaginación conditio sine qua non, la facultad animal causa eficiente; la especie causa excitante
(y aun causa exemplar, respecto de las formas que se figuran en las criaturas) y los humores
la causa material, que dan la materia para dichos efectos, y los causan pro msterisli»
68. Fray Antonio de Fuente!apeña, op. cit. p. 590.
69. Scipione Mercurio. La commare oriecoglitrice. Milano. Gio. Bat. Bidelli. 1618. p. 329:
«per mezzo de spiriti, e questi per mezzo del ssngue, il qusle do ven do passare pct molti spatii
di vene per rltrovsre la parte che dovedano nutrire, e
necessaris la perseversnzs del desidcrio
con la torte imaginatione.»
Notas páginas 315-340 487

70. No obstante, como señala T. W Glenister (Fantasies, facts and foetuses. The interplay
on fancy and reason in teratology. Medical History, VIII: 15-30. 1964. Aquí, p. 24), no deja
de ser paradójico que mientras que la credulidad en la teoría decaía en Europa, encontró un
acentuado recrudecimiento de apoyos en América, tanto entre la clase médica como en círculos
profanos.
71. Ernest Martin, op. cit. p. 280.
72. La existencia de este tropismo de! agente teratógeno había sido ya antes señalado por
Hipócrates (ver nota 14 de este capítulo). Para Nieremberg (op. cit. fol. 287v.) «las manchas y
señales particulares, lo más ordinario suele ser en la cara, como la parte exterior de que mas
cura, y en que más se ocupa la naturaleza, y assi sus yerros primero salen alli..
73. «La vida de la preñada es vida privilegiada» dice e! refrán castellano. Y es que, para evitar
e! poder de la imaginación, a la gestante se le permitía satisfacer plenamente sus antojos. Entre
los múltiples ejemplos que podríamos traer aquí, baste con mencionar la estampa costumbrista
descrita por Marie Catherine Jume! de Barnaville, condesa de Aulnoy (1650-1705) en sus
«Memorias de la Corte de España» y «Relación de un viaje a España.»
74. Isaac Bellet. Lettres sur le pouvoir de J'imagination des femmes enceintes. Paris. Guérin.
1745. p. 3: «Inquietes et alarmées au moindre événement, elles perdent la gaité, le repos et le
soinmeil. Leur sang en est altéré; la crainte d'un mal imaginaúe leur fait souffrú des maux
réels et devient préjudiciable a l'état de I'eniant.. Apud Pierre Darrnon, op. cit. p. 176.
75. Nicolas Andry de Boisregard. L'Orthopédic, ou I'ert de prevenir et de corriger dans les
enfants les difformités du corps. Le tout par des moyens a la portée des péres et des méres, &
de toutes les personnes qui ont des enfants a éléver. Paris. Veuve Alix, & Lambert, & Durand.
1741. Vol. 1. p. 193 (La primera edición data de 1700): «roder dans les églises et de sy donner
en spectacle a la vue des femmes enceintcs..
76. James D. Watson, Andrew Berry. ADN El secreto de la vida. Madrid. Taurus. 2003. p.
7.
77. Juan Alonso y de los Ruizes de Fontecha. Diez previlegios para mugeres preñadas. Alcalá
de Henares. Luys Martynez Grande. 1606. fol. 67v.
78. Lievin Lemnes. De gli occulti mirscoli, et varii ammaestramenti delle cose della natura ...
Venezia. Lodovico Avanzi. 1560.
79. Pierre Darmon, op. cit. p. 175.
80. Calvidius Letus (pseudónimo de Claude Quillet), La Callipédia ou l'ert d'avoir de beaux
enfants. 1665. Francisco Hernandez (1517-1587), traductor y comentarista de Plinio, afirma
que «aunque sea verdad que las semejanzas proceden de la informativa de las simientes, pero
ésta se ayuda de varias causas, una de ellas, y no la menos principal, son los pensamientos.
De aquí es disponerse de tal manera por la imaginación la simiente que, según fuere, ansí
se varían las figuras.» Esto hace que los recién nacidos «...asemejen a las estatuas, debuxos o
pincturas que se ven en el mismo tiempo [de concebir].. (Obras completas. Tomo IV Historia
Natural de Cayo Plinio Segundo trasladada y anotada por el doctor ... [Universidad de México.
1966. pp. 318-319])
81. Juan Eusebio Nieremberg, op. cit. fol. 286r.
82. Pierre Darmon, op. cit. p. 170-171.
83. Encyclopédie, ou Dictionaire raisonné des sciences, des srts, et des métiers, par une societé
des gens de lettres mis en ordre et publié par M. Diderot; et quant a la partie mathématique,
par M D'Alembert. 17 vols. Paris. Briasson, David l'ainé, Le Breton, Durand. 1751-1780:
«Comme nos sensations ne ressemblent point aux objets qui les causent, il est impossible que
les fantaisies, les craintes, l'eversion, la Ireyeur, qu'eucune passion en un mot, aucune tenteisie
puissent produire aucune représentation réelle de ces tnémes objets..
84. Juan Huarte de San Juan, op. cit. p. 655. Un poco antes de este párrafo (p. 653) escribe
Huarte que: «También se cuenta por ahí que una señora parió un hijo más moreno de lo
488 Notas páginas 315-340

que convenía por estar imaginando en un rostro negro que estaba en un guadamecil, lo cual
tengo por gran burla; y si por ventura fue verdad que lo parió, yo digo que el padre que lo
engendró tenía el mesmo color que la figura del guadarnecil..
85. Thomas Fienus. De Viribus Imaginationis Tractatus. Louvain. 1608. Apud L.J.Rather.
Thomas Fienus (1567-1631) Dialectical Investigation of the Imagination as Cause and Cure of
Bodily Disease. BulJetin of the History of Medicine. 1967. 4: 353. Fienus, «que en este punto
escrivió cumplida, y eruditamente» (juan Eusebio Nieremberg, op.cit. fol. 283v.) pensaba que la
actuación de la imaginación pasaba por dirigir a la «virtud conforrnatriz», pudiendo acontecer
esto solo por tres caminos. Por «imperio» de la fantasía sobre la conformatriz, por «simpatía»
con ella, o por «comunicación de especies, para lo qual quiere alguna passión.» Refutadas las
dos primeras posibilidades, Fieno apoya la última señalando que la imaginación comunica a
la virtud conformativa «sus especies en la sangre, y espíritus, por medio de las pasiones.»
86. Benito Jerónimo Feijoo, op. cit. p. 71.
87. Ulisse Aldrovandi, op. cit. p. 386. También lo recoge Johann Schenck (op. cit. pp. 564-
565) citando a Lievin Lemnes.
88. Louis Nicolas Benjamin Bablot, op. cit. pp. 95-96: «elle ne cessait, dans les premiers
tems, et pendant tout le cours de la grossesse, de répéter, a
qui voulait l'entendre, qu'elle
mourait d'envie de baiser ce vertueux prélat (...) Les années, en développant la physionomie
de cet enfant, dévcloppérent aussi cet air de noblesse et cette douce majesté qui s'allient si
heureusement sur la figure de ce prélat (...) Monsieur I'évéque voulut se convaincre par ses
propes yeux de la réalité de ce phénoméne»
89. Pierre Darmon, op. cit. p. 173.
90. Jean Rostand. L'Homme. París. Gallimard. 1941. [El Hombre. Madrid. Alianza. 1966.
p. 63.]
91. Ernest Martin, op. cit. p. 276.
92. Thomas Bull. Hints to Mothers for the Management of Health during the Period of
Pregnancy and in tbe lying-in room, with an Exposure of Common Errors in connection
with these Subjects. La primera edición es de 1837 (London. Longmans, Green & Co.) y la
vigésimoquinta, revisada por Robert W Parker, fue publicada en 1877 ( ew York. John Wiley
& Sons). Esta última edición es la aquí citada siguiendo la traducción de Sala Ponsati y Haro
Garcia (Francis J. Browne. Higiene antenatal y postnatal. Barcelona. Labor. 1952. p. 2). El texto
completo de esta edición en: http:j /hearth.library.comell.edu/ cgijt/text/text-idx?c=hearth;idno
=4118549 (y el capítulo The supposed Influence of the lmagination of the Mother upon the
Child in the Womb, en pp.43-49).
93. Pierre Louis Moreau de Maupertuis. Vénus physiquc, contenant une dissertation
sur J'origine des hommes et des animaux. S.l. S.e. 1745. Cap. xv. pp. 85 Y 87 [Document
électronique. Gallica. BNF. 1995. Disponible en: http://visualiseur.bnffr/visualiseur?Destina
tion=Gallica&0=NUMM-86280]: «Qu'une femme troublée par quelque passion violente, qui
se trouve dans un grand péril, qui a été épouvante par un animal affreux, accouche d'un
enfant contrefait. (...) Mais il ne faut pas confondre ces faits avec ceux OU ton prétend que
J'imagination de la mere, imprime au foetus la figure de l'objet qui l's épouvantée, ou du
Iruit qu'elle a desiré de manger.»
94. El capítulo Spots and Marks of a Diverse Resemblance Imprest upon the Skin of the
Foetus, by the Force of tbe Mother's Fancy, en la obra De Morbis Cutaneis. A Treatise of
Diseases incident to the Skin (London. R. Bonwicke. 1714).
95. Un magnífico resumen de la disputa en Philip K. Wilson, Out of Sight, Out of Mind?:
The Daniel TurnerJames Blondel Dispute over the Powcr ofthe Maternal Imagination. Annals
of Science 49, 1992. pp. 63-85.
96. Philip K. Wilson, op. cit. p. 65 (nota a pie 9)
97. Ibidem, p. 66.
N o t a s páginas 315-340 489

98. Son estas causas independientes de la imaginativa, en palabras de Feijoo (op. cit. p. 68):
«La variedad de las partículas, y de sus combinaciones; Las enfermedades de los infantes en e!
seno materno: El cremento interrumpido de algunas partes de! feto, por obstrucción, o por
otra causa: La situación violenta, y constreñida, con que está en aquella morada: Los golpes,
encuentros, y compresiones que padece: En fin, las enfermedades que hereda de sus padres.. Los
imaginacionistas no negaban desde luego estas causas de anomalías y defectos congénitos.
99. Danie! Turner, Spots and Marks..., p. 105.
100. Describe cada caso como un «experimento», y colectivamente los refiere como
«experiencia», una múltiple verificación de la «verdad». La mayor parte de los casos proceden de
Hipócrates, Galeno, Malebranche, Fienus, Boyle y otras autoridades, y han sido «indudablemente
autentificadas e incuestionablemente corisignadas.» (D. Turner, A Detence..., p. 111). Para los
antiimaginacionistas tales «experimentos» no eran convincentes, alegando la posibilidad de falta
de veracidad en los autores que refieren el caso o en las propias madres, o una exageración,
a veces «inculpable», de los observadores, o una concurrencia casual de! hallazgo (Feijoo, op.
cÍt.p. 70).
101. Ibidem, p. 116.
102. No obstante, Philip K. Wilson (loe. cÍt.) cree que esto es inadecuado ya que Turner también
utilizaba la terminología y las ideas mecanicistas imperantes en su época, y un reexamen del
debate catalogaría de parciales tales juicios.
103. Benito Jerónimo Feijoo y Montenegro, op. cit. p. 78. Previamente, la doctrina de Cornelio
Jansen había llevado a algunos a reafirmarse en una teratogenia preformacionista. Pierre
Sylvain Régis (Systeme de philosophie, contenant la logique, la métaphysique, la physique
et la morale. Paris. Anisson, Posuet et Rigaud. 1690), desde esta perspectiva, subrayaba que
todos los monstruos directa o indirectamente emanaban de Dios. Esta opinión provocó una
disputa entre Malebranche y el jansenista Antoine Arnaud en el Journal des Savants de 1694.
Malebranche sostenía que los monstruos eran el resultado de accidentes ocasionados por la
imaginación materna, mientras que Arnaud, siguiendo a Régis, argumentaba que la perfección
de Dios no excluía los monstruos preformados (Marie-H. Huet, op. cit. pp. 62-63).
104. Ibidem, p. 79. Feijoo concede a la imaginación la posibilidad de sigilar al feto, a pesar,
como él mismo afirma, de la dificultad de aceptar tal virtud, por la semejanza de los hijos a
su padre, efecto que no puede atribuírsele otra causa que no sea la imaginación de la madre
vivamente excitada hacia el sujeto «cooperante en el placer venéreo».
105. Danie! Turner, A Detence... pp. 97-98.
106. James Blande!, Tbe Strength... p. 121: «Great care...(to) preserve tbe Ovum against the
Impetus of the Blood and of the Spirits.»
107. Autor de Uebcr die phantastischen Gesichtserscheinungen (Bonn, 1826). También Feijoo
en su argumentación antiimaginacionista incorpora un dato «estadístico»: «apenas entre cien mil
mugeres, que al tiempo de la preñez padecen afecto vehementemente, hay dos que produzcan
e! feto con dicha nota, luego se debe discurrir, que quando la tiene, es efecto de otra causa,
y no de la Imaginación de la madre.» (Feijoo, op. cit. p. 76).
108. August Forster. Die Missbildungen des Menschen systematisch dargestellt.Jena. Friedrich
Manke. 1865.
109. Camille Dareste. Rccherches sur la production ertiiicielle des monstruosités ou essais
de tératogénie expérimentele. Paris. Reinwald. 1877. Experiencias similares se llevaron a
cabo en Italia por Luigi Lombardini (1831-1898) (Clodomiro Mancini. Luigi Lombardini,
dell'Universitá di Pisa, fondatore della teratogenia sperimentsle, 1869. Pisa. Giardini. 1970).
Una nueva dimensión de esta faceta la representa la «monstruosa» fauna transgénica producto
de la manipulación genética. La ganadería de! futuro se gesta en laboratorios de ingeniería
gen ética que compiten por patentar animales mutantes con aplicaciones farmacéuticas o
gastronómicas. La fauna transgénica permitirá e! desarrollo de nuevos medicamentos, leche
490 N o t a s páginas 315-340

materna u órganos para transplante, aparte de estar presente en nuestra dieta (la frankenfood
-comida Frankenstein- de los anglosajones) dentro de algunos años.
110. Marie Hélene Huet, op. cit. pp. 120-121.
Notas Capítulo 12 (páginas 343-374)
1. Larry D. Edmonds y Peter M. Layde (Conjoined twins in the United States, 1970-1977.
Teratology 1982. 25: 301-308) basándose en casi ocho millones de nacimientos registrados en
hospitales estadounidenses en siete años, comunicaron una incidencia de 1 por cada 97500
nacimientos. El Estudio Colaborativo Español sobre Malformaciones Congénitas estima una
incidencia en nuestro país de uno por cada 82273 nacimientos (E. Bermejo y Maria Luisa
Martínez Frías. Gemelos acoplados simétricos (siameses): Estudio epidemiológico en España.
Boletín del ECEMC: Revista de Dismorfología y Epidemiología 1996. Serie IV, 1: 19-30). Los
gemelos unidos representan aproximadamente el 1% de los gemelos monocigóticos. Cada año
nacen en el mundo, pues, aproximadamente 20 parejas de gemelos unidos. De ellos, sobrevivirán
al nacimiento la mitad. Se registraron 26 parejas en el año 2000; 13 en 2001; 15 en 2002 y
29 en 2003, según información disponible en http://www.twinstuff.com
2. El concepto de individualidad radica en la separación fisica, y el término 'individuo'
incorpora el aspecto de indivisible. El cuerpo de unos gemelos unidos transgrede estas
nociones,
3. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire. Histoire Générale et Psrticuliére des Anomalies de
J'Organisation chez l 'Homme et les Animaux. Tome troisieme. Paris. J. B. Bailliére, 1836. pp.
1-2.
4. Michel Foucault. Les anormaux. Cours au Collége de France 1974-1975. Paris. Seuil-
Gallimard. 1999 [Los anormales. Madrid. Akal. 2001. pp. 57-78]
5. Ibidem, p.66. En nota a pie, se cita a Henri Sauval (Hjstoireet Recherches des antiquités
de la ville de París. Tome II. Paris. 1724. pp. 564-565): «Como llegó a matar a un hombre
de una cuchillada, se lo procesó y fue condenado a muerte; pero no se lo ejecutó, a causa
de su hermano, que no tenía parte alguna en ese asesinato, y no podía hacerse morir a uno
sin hacer morir al otro al mismo tiempo." El caso hace referencia a los hermanos Colloredo,
en Paris en 1638. También citado por Jan Bondeson (The Two-Headed Boy & Other Medical
Marvels. Ithaca and London. Cornell University Press. 2000. pp. IX-X). Situaciones similares
se produjeron cuando se arrestó a Lucio Godino en 1929: los cargos fueron retirados para no
castigar a Simplicio, el hermano inocente.
6. Sobre el recurso a las similitudes, ver la nota 55 en «Polifernos y Sirenas».
7. Rosamond Purcell. Special Cases. Natural Anomalies and Historical Monsters. San
Francisco. Chronicle Books. 1997. pp. 71-73. La autora subraya que las figuras representan
con sorprendente fidelidad monstruos humanos teratológicamente bien conocidos.
8. lbidem.
9. Ver el capítulo dedicado a «Dernonologia Teratogénica». Legalmente, la situación era
aproximadamente similar. En la Alemania de principios del siglo XX, los gemelos unidos que
no podían ser separados quirúrgicamente eran considerados como una persona. El profesor
Georg Gruber emitió un certificado acerca de que un caso de dicéfalos eran dos individuos,
para facilitar a la familia un subsidio (kinderkasse) doble en lugar de único (jan Bondeson.
Op. cit. p. 182).
492 Notas páginas 343-374

10. Jean Riolan. De monstro nato lutetiae Anno Domini 1605 die 17 mensis Iannuarii.
Disputatio philosophica per... Parisiis: apud Olivarium Varennaeum. 1605. f. Ir, f. 18r (<<sive
cor constituatur vitae principium, ut erat unicum, ita una anima gemellas regebat, communis
vite.»), f. 18v.
11. Ambroise Paré. Des Monstres et Prodiges. Paris. 1575 [Monstruos y Prodigios. Edición
de Ignacio Malaxecheverría. Madrid. Siruela. 1987. p. 29]
12. Thomas Bedford. A true and certain relation oE a strange birth which was born at
Stonehouse in the parish ot' Plymouth, the 20th oE October, 1635. Together with the notes
of a sermon preached October zs«. 1635 in the church of Plymouth at the interring oE the
said birth: by. .. London. Printed by Anne Griffin for Anne Bowler, dwelling at the Marigold
in St.-Paul's Churchyard. 1635 (Disponible en: http://easyweb.easynet.co.ukj-ian.mccormickj
atrueand.htm): «To love is to have one soul in two bodies». El subrayado es nuestro.
13. Ibidem: «.•.impeditions and alterations oE nature to secundary causes, either internal,
as the defectiveness or excess oE seminal materials, or external, as in the dullness of the
Eormative faculty, or the indisposedness oE the vessels, or strength of conceit or imagination.
The astrologer may add another cause, powertul in his opinion, (..) the constellations oE the
planets ...»
14. Ibidem: «••. the contiguity and overmuch closeness of their bodies caused the aEoresaid
coalition.»
15. Académie Royale des Sciences. Histoire de J'Académie royale des sciences ... Année 1740 ...
Paris. Imprimerie Royale. 1742.
16. Aristóteles. Generatione AnimaJium, 4. 769b [Reproducción de los animales. Ed. de Ester
Sánchez. Madrid. Gredos. 1994. p. 257]
17. Nicolas Andry de Boisregard. Eclaircissements sur le Jivre de la Génération des vers dans
le corps de J'homme. 3' ed. Paris. 1761. Tome II. p. 750: «La cicatricule est inondée par une
tres grande quantité de vers spermatiques, mais elle n'est pas assez grande pour en contenir
plus d'un; lors donc que, par exception, elle se trouve assez spacieuse pour en loger deux, il
en résulters que deux icetus se Iotmeront dans une méme enveloppe, ou bien un monstre
produit de deux tcctus joints entre eux par quelque endroit du corps.»
La obra de Andry se vió contestada, en una polémica particularmente viva sobre el origen de
los monstruos, por Louis Lémery, profesor en el Jardin du Roi y médico en el Hótel-Dieu,
que escribió Trois lettres contre le traité de la génération des vers dans le corps de J'homme
en 1704, poco después de la primera edición de Andry.
18. Ambroise Paré. Op. cit. pp. 25-34.
19. Benedetto Varchi. La Prima parte delle lezzioni di ... Nella quale si tratta della Natura, della
Generazione del corpo humano, e dé Mostri. Fiorenza. I. Giunti. 1560. Fo1.112L y 112v: «cosi
il seme dell'buomo, el il cslore, che e in esso, non ha la sua virtú indeterminata, ma certs, &
prescritta di maniera, che puo cuocere, & trasmutare tanta materia, & non piu, talmente, che
trs il mestruo della Donru, & il seme delJ'huomo e una convenienza, & proporzione ccrts,
onde avviene, che qualunche volta la materia e piu, che non bisogna per un parto, la natura
non puo fare quel parto maggiore, havendo la misura, & quentitá sua diterminata, ma ne fa
tanti, per quanti v'e materia, & se ven'é troppa per uno, & poca per duc, e Eorzata di fare un
Mostro»
20. Pierre Louis Moreau de Maupertuis. Vénus pbysique, contenant une dissertation sur
I'origine des hommes et des animaux. S.1. S.e. 1745. [Document électronique. Gallica. BNF.
1995. Disponible en: http://visualiseuLbnffrjvisualiseur?Destination=Gallica&0=NUMM-86280].
Después de explicar los sistemas epigenista y preformacionistas (animalculista y avista) en
capítulos precedentes, dedica los siguientes, especialmente el XIII y XVII, a conjeturar las razones
que podrían hacer partícipes tanto al padre como la madre. Explica que los monstruos de dos
cabezas sobre un solo cuerpo, no difieren de los gemelos simplemente adheridos, de modo que
Notas páginas 343-374 493

procederían de la fusión de dos huevos en uno de los cuales se ha destruido más o menos
materia. Desde esta perspectiva, continúa Maupertuis, un niño con un dedo de más sería un
monstruo compuesto de dos huevos en uno de los cuales todas las partes, excepto este dedo,
se han destruido (pp. 80-81: «En fin un eaient qui a un doigt de trop, est un monstre composé
de deux oeuts, dans l'un desquels toutes les psrties, excepté ce doigt, ont été détruites»).
21. Ambroise Paré. Loe. cit.
22. Lorenzo Hervás y Panduro. Historia de la vida del hombre. Madrid. Impta. de Aznar.
1789. Tomo 1. p. 176.
23. Martín Martínez. Anatomía completa del hombre, con todos los hallazgos, nuevas
Doctrinas, y Observaciones raras, y muchas advertencias necessarias para la Cirugia. Madrid.
Impta.Vda, Joseph de Orga. 1757. p. 213.
24. Juan Eusebio Nieremberg y Otín. Obras filosóficas. Tomo tercero: Curiosa filosofia y
questiones naturales. Madrid. Imprenta Real. 1664. f 290v.
25. George Jackson Fisher. Diploteratology; an essay on compound human monsters.
Transactions of the New York State Medical Society 1866. pp. 207-296: «duplcx Eormations
are invariably the product oE a single ovum.» Citado por: Bob Baljet, Guda C. M. Heijke.
Veterinary double-monsters historically viewed. Argos 1997. 17: 273-280.
26. Los gemelos monocigóticos (un solo óvulo, un solo espermatozoide) son el resultado de
la partición de un huevo ya fecundado. En función del momento en que se produzca dicha
partición, los gemelos tendrán unas características distintas, desde una nidación independiente
(placentas y bolsas distintas), pasando por una placenta única y bolsas separadas, hasta la
posibilidad de una placenta y bolsa única. El estadio consecuente con la división más tardía es
el de gemelos unidos. Esta capacidad de partición es independiente de la herencia. Los gemelos
dicigóticos, como ya vimos, son el resultado de la fecundación de dos óvulos distintos y, a
diferencia de los monocigóticos, su aparición obedece a las leyes de la herencia.
27. Manuel Hurtado de Mendoza. Tratado histórico y fisiológico completo sobre la
Generación, el Hombre y la Muga: Traducción hecha de los tres artículos Generación, Hombre
y Muger, del Diccionario Francés de Ciencias Médicas. Madrid. Impta. de Antonio Martínez.
1821. p. 70.
28. Meusnier. Lettre au sujet d'un monstre singuJier. En Observationes périodiques sur la
physique de Gautier. Paris. 1756. p. 108. Apud Isidore Geoffroy, op. cit. p. 107: «... une téte
d'eutopéen et une téte de négre»
29. Etienne de Quatrernére. Mémoires géographiques et historiques sur l'Égyptc. Tome 1.
Paris. 1810. p. 323. Apud Ernest Martin, op. cit. p. 358.
30. Del primero escribiría el segundo que «se muestra muy superior a Winslow, no solamente
por el sistema más racional que defiende, sino también por la manera de defenderlo: su
exposición es mucho más lúcida, el plan de cada una de sus memorias mucho mejor trazado y
más lógico, su argumento más ajustado ...» i-Lémery se montre cependant trés superior a Winslow,
non seulement par le systéme plus rationnel qu'il détend, mais aussi par la maniére dont il
le déiend: son exposition est beaucoup plus lucide, le plan de chacun de ses mémoires mieux
tracé et plus Iogique, son argumentation plus serrée ... » (Isidore Geoffroy, op.cit. p. 489).
31. Siguiendo a Isidore Geoffroy (op. cit. pp. 28-29), dos leyes teratológicas, establecidas por
su padre, Etienne, son la base necesaria de toda investigación científica sobre los monstruos
compuestos. Una, la recogida más arriba, relativa a la unión que tiene lugar entre las partes
homólogas de sendos cuerpos; otra, sobre la disposición de los órganos simétricamente a ambos
lados del plano o eje de unión. Efectivamente, los gemelos unidos presentan a menudo defectos
de lateralidad, es decir, la localización de sus órganos internos se presentan como una imagen
en espejo de su gemelo. Se han propuesto diversos modelos para explicar estos defectos de
lateralidad. Se basan en las moléculas de expresión de los genes que determinan la localización
derecha-izquierda, de modo que, por ejemplo, en el gemelo de la derecha, la proteína 'lado
494 Notas páginas 343·374

izquierdo' que provoca en este gemelo la localización de órganos en el lado izquierdo, puede
inducir en el gemelo de la izquierda una expresión ectópica en el lado derecho (situs inversus)
ocasionando una anatomía en espejo en los gemelos (Michael Levis, Drucilla J Roberts, Lewis
B Holmes, Cliff Tabin. Laterality defects in conjoined twins. Nature 1996. 384: 321).
32. A pesar de ser Haller el único científico de autoridad de su tiempo que enfocó la
teratología desde un punto de partida epigenético, no cambió su precoz adhesión a la tesis
de la monstruosidad original (Maria Teresa Monti. Epigenesis of the monstrous form and
preformistic 'genetics' (Lemery-Winslow-Haller). Early Science and Medicine 2000. 5: 3-32).
33. H Lutz. Biology of the twinning phenomenon: embryogenesis and teratogenesis, Acta
Geneticae Medicae et Gemellologiae (Roma) 1976. 25: 41.49.
34. Hans Spemann. Entwicklungsphysiologische Studien am Tritonei IlI. Roux' Archives
Entwicklungsmech 1903. 16: 551-631. El experimento se basó en la ligadura (con un cabello
fino) del huevo en estadio de dos blastómeras. Cuando el plano de división correspondía
al eje de simetría bilateral, cada bias tornera se desarrollaba aisladamente como un embrión
independiente. Si, en este mismo plano, se provocaba sólo una constricción parcial, el embrión
resultante sería doble en la parte anterior pero con una sóla región posterior, o viceversa.
35. Hans Spemann. Forschung und Leben. Stuttgart. Engelhorn. 1943. Citado por Viktor
Hamburger (The Heritage of Experimental Embryology: Hans Spemann and thc Organizer.
New York. Oxford University Press. 1988): «Such animals came to the tceding stage and it
was now most remarkable to see how once the otie head and at anothe time the other caught
a small crustscesn, how the food moved through the separa te foreguts to the joint posterior
intestine [...] The interest was heightened by the occasional occurrence of such double monsters
in mano Here, toa, a similar interierence would have the same disquieting consequences. Thus,
at last-I was 28 years old=I had found the beginning of my own scientiiic journey ...lt was
the fascination of the mystery surrounding 'partially split individuality' ...»
36. Antonio de Torquemada. Jardín de Flores Curiosas. Salamanca. luan Baptista de Terranoua.
1570. [Madrid. Soc. Bibliof. Español. 1943. p. 36].
37. Juan Eusebio Nieremberg y Otín. Opus cit. f. 293r.
38. Isidore Geoffroy. Op. cit. p. 189: «Seut' les parties médianes et communes du double corps,
(...) chacun des deux sujets composans ases sensstions, ses voluntés, ses mouvemens propres,
sépsrés, indépendsns, quelquefois directement contraires ; mais, en méme temps, plusieurs des
fonctions vitales s'cxécutent au proiit commun de l'un et de l'sutrc, par des organes qui Ieur
appartiennent en partie a tous deux»
39. Johannes Peter Müller. Handbuch der Physiologie des Menschen. Vol. 2. Coblenz.
Holscher, 1838. p. 543. Apud Ernest Martin, op. cit. p. 374.
40. Ernest Martin. Histoire des monstres depuis l'antiquité jusqu'é nos jours. Paris. Reinwald
et Cie. 1880. pp. 155 Y 364.
41. En su lápida se inscribió el epitafio: "Un alma con dos pensamientos. Dos corazones
que laten como uno.. (Ioanne Martell. Millie-Christine: Fearfully and Wonderfully Made.
Winston-Sale~ (NC). John F. Blair. 2000).
42. Biographical Sketch of Millie Christine, the Carolina Twin, Surnamed the Two-Headed
Nightingale, and the Eighth Wonder of the World. Millie Christins, the Carolina Twin, Born
in Columbus Co., North Carolina, July 11, 1851. Cincinnati, Ohio. Hennegan & CO. Print
[between 1902 and 1912]. p. 21. [Electronic Edition. Disponible en http://docsouth.unc.
edu/neh/carolinatwin/carolinatwin.html]: «1 have examined Millie Christine and consider
her a more interesting anatomical curiosity than the Siamese Twins, on whose bodies 1 made
(assisted by a colleague) a post-mortem examination. 1 consider the union of the Carolina
Twin more curious even than the tsmous Hungarian Sisters, who were born October 26th,
1701. Millie Christine is joined by the sacrum and coccyx. The lower part of the spinal cords
are united together. There are separa te blsdders, but one common vagina, one uterus to be
N otas páginas 343-374 495

recognized, and one pertect anus. The bond of the union at this date measures 26 inches
in circumterencc. WIJJian H Pancoast, MD.» Pancoast (The Carolina Twins. Photographic
Review of Medicine and Surgery 1870-71. 1: 42-57) sugiere que la madre de las gemelas no
fue victima de la imaginación: nunca vio ni había oido hablar de los gemelos unidos. Otros
ilustres médicos y naturalistas que, en distintas oportunidades, tuvieron ocasión de explorar a
las gemelas fueron ]ames Young Simpson, Charles A. Lee, George]. Fisher, Frank Buckland,
Bertillon, Pierre Paul Broca ...
43. Camille Dareste. Mémoire sur la Tératogénie expérimentale et Communications sur
les monstres doubles. Mémoires de la Societé d'Anthropologie 1873-1874; Paul Broca. Sur
les doctrines de la diplogénese et discussion sur les monstres doubles. Bulletin de la Societé
d'Anthropologie 1874. t. 9. 2.' série. Apud Ernest Martin, op. cit. p. 155.
44. Rowena Spencer. Conjoined twins: theoretical embryologic basis. Teratology 1992. 45:
591-602.
45. Bischoff admitía cuatro clases de desviaciones orgánicas, pero sólo aquellas en que
el nexus formativus se ha desarrollado en forma extraña a la especie y contraria a la
naturaleza constituyen propiamente los monstruos. Incluye en estas cuatro clases: los que son
completamente contrarios a la naturaleza, los mostruos (1), los hermafroditas (2), los bastardos
(3» y las razas y variedades (4). La primera clase es la que subdivide en monstra per fabrica
alienam, monstra situs mutatus, monstra per defectum y monstra per excesum.
46. Georges Louis Leclerc, conde de Buffon. Obras Completas. Historia General del Hombre.
Tomo III. Madrid. Establecimiento Tipográfico de D. Francisco de Paula Mellado. 1847. p.
240. La edición original, un siglo antes en París.
47. Meckel incorpora el hermafroditismo como una cuarta clase a las tres de Buffon.
48. Isidore Geoffroy, op. cit. p. 373: «Sous le point de vue anatomique, un monstre double
est toujours plus qu'un individu unitsire, moins que deux»
49. Theophrastus Phillippus Aureolus Bombastus von Hohenheim, Paracelso. De generationi
.h<;minis. Apud Ernest Martin, Op. cit. p. 80.
50. Isidore Geoffroy, op. cit. pA. Más adelante, argumenta Geoffroy que, si el monstruo
doble es resultado de la unión de dos individuos incompletos, más que monstruos 'por exceso'
deberíamos llamarles 'por defecto' (p. 9).
51. Ibidem, pp. 29-30.
52. Según Isidore Geoffroy (Op. cit. p. 18), «...le plus petit, analogue par su organisation a
un omphalosite ou a un parasite, se nourrit aux dépens du plus grand, (...) et n'en est qu'utie
sorte d'appendice plus o moins inerte» Denominado primero omphalopagus parasiticus, y
después, heteradelfo, en la nomenclatura de Etienne Geoffroy.
53. Los citamos en el capítulo dedicado a Wunderkammem.
54. Fortunio Liceti. De montris, ex recensione Gerardi Blasii, editio novissima, iconibus
illustrata. Amstelodami. A. Frisius. 1665 [Traité des monstres, de leur causes, de leur nature et
de leur ditiérenccs, traduction par Jean Palfyn, anatomiste et chirurgien de Gand, avec tigures.
Leyde. Bastiaan Schouten. 1708]: «La premiére fois que je vis Lazare Collorcdon, génois, ce fut
a Copenhague, et ensuite a Bale, OU il avait 28 ans. Mais ce fut toujours avec étonnement (...)
Lazare était né ayant ce petit trére attaché a la poitrine par 1'05, nommé je crois, xyphoide.
On ne lui voyait que le pied gauche, les deux brss et trois doigts a chacune de ses mains; on
y remarquait les vestiges des parties honteuses pesant un peu sur sa poitrine; on lui voyait
rcmucr les mains, les oreilles et les Iévres. Le plus petit trére ne jetait aucune excrétion que
par la bouche, le nez et les oreilles, et il se nourrissait de ce que mangeait le plus grand. (...)
Les yeux de Jean-Baptiste étaient presque Iermés, la respiration presque imperceptible, car en
touchant ses lévres avec une plum e, elles remuaient, et en y approchant la main, nous y avons
senti une pctitc haleine chaude. Il avait la bouche entrouverte et les dents svsncsrit un peu;
il était presque toujours mouillé de sa salive ...»
496 Notas páginas 343·374

55. Thomas Bartholin. Historisrum Anatomicarum Rsriorum, Centuria I-IL Amsterdam.


1654. p. 117. Apud Jan Bondesor.. Op. cÍt. p.xi. Bartholino los describió cuando tenían 22
años.
56. Martyn Parker. Ballad of The Two Inseparable Brothers. 1637: «A Gentleman well
qualifide, / Doth beare his brother at his side, / inseparably Knit, / As in this figure you
may sce, / And both together living be / the world admires at it. (...) Through Germany,
through Spain & France, / (Deuoyd of danger or mischance) / and other Christian Lands /
They travell'd haue, nay rather one / For both, so many miles hath gene, / to shew th'work
of Gods hsnds»
57. Ambroise Paré. Op. cit. pp. 32·33.
58. Miche! de Montaigne. Les Essais. 1580. II. XXX. [Ensayos IL Capítulo XXX. De un niño
monstruoso. Madrid. Cátedra. 1993. pp. 467-468].
59. Ambroise Paré. Op. cit. pp. 25 Y 27.
60. Hans Burgkmair, the Elder. Disz künd ist geboren worden zu Tettnang. Munich. 1516.
La imagen representada es superponible al motivo de! trisce!e iconográfico, tres piernas
humanas que surgen de una bola central (gorgonéion), que adorna escudos y monedas. Jurgis
Baltrusaitis (La Edad Media fantástica. Antigüedades y exotismos en el arte gótico. Madrid.
Cátedra. 1994. pp. 69-70) interpreta así e! grabado de Burgkmair (<<EnTettnang (1516), la
podemos identificar todavía en la representación de! nacimiento monstruoso de dos niños.
Con las piernas reagrupadas alrededor de una excrecencia parecida a un balón, los monstruos
reproducen la variante con los miembros irradiando alrededor de una bola»), Obviamente no
se trata del nacimiento monstruoso de dos niños, sino la imagen de! mismo niño desde dos
perspectivas.
61. Se trata de tumores caracterizados por contener elementos de las tres capas de células
germinales embrionarias. Cuando son maduros (dermoides) pueden incluir epitelio, pelo,
dientes y sebo.
62. Johanne Sculteto. Trichiasis admiranda sive morbos pilaris mira bilis observa tus
Norimbergae. Michaelis Enderi. 1658. Apud James E. Wheeler. History of Teratomas. In: The
Human Teratomas. Experimental and Clinical Biology. Ivan Damjanov, Barbara B. Knowles,
and Davor Solter (eds.). Clifton, New Jersey. Humana Press. 1983. pp. 1-22.
63. John Bland-Sutton. Tumours Innocent and Malignant. 7m ed. London. Cassell. 1922:
«A teratoma is an irregular conglomera te mass containing the tissue and fragments of viscera
belonging to a suppresscd toetus attached to an otherwise normal individual." Apud James
E. Wheeler, loc.cÍt. Los cuidadosos estudios de Rupert A. Willis (The structure of teratomata.
[oumsl of Pathology and Bacteriology 1935. 40: 1-36) pusieron de manifiesto que los tejidos
de! teratoma no' corresponden a un feto distorsionado y que sólo un examen incompleto
podría hacer parecer un teratoma a un feto.
64. Isidore Geoffroy. Op. cit. p. 43. Para los gemelos desdoblados completamente y unidos
por un punto, se adoptarían los siguientes términos: craniópagos (unidos por el cráneo),
toracópagos (por e! tórax), xifópagos (por el apéndice xifoides), onfalópagos (por el ombligo),
isquiópagos (por el isquion), pigópagos (vértebras lumbares y pelvis).
65. Isidore Geoffroy Saint-Hilaire. Sur la nécessité et les moyens de créer pour les monstres
une nomenclature rationnelle et méthodique. Annales des Sciences Naturelles 1830. 20: 326.
Señala que entre las posibles nomenclaturas, irregular (sin relación entre los nombres y las
cosas que representan), sistemática (relación entre las palabras, pero no entre estas y las cosas
que representan) y metódica (relación entre los nombres y las cosas que representan), establece
una de tipo regular para las monstruosidades.
66. Bob Baljet, Guda C. M. Heijke. Zur Geschichte der Klassificationssysteme der
Doppelmissbilblungen unter besonderer Berücksichtigung des klassificationssystem von Louis
Bolk (1866-1930). Anatomischer Anzeiger 1992. 174: 361-368.
Notas páginas 343-374 497

67. Cesare Taruffi. Storia della Teratologia. Bologna. Regia tipografia. 8 vol. 1881-1894.
68. B. De Vecchi. Teratologia Generale. In: Trattato di Anatomia Patologica per medici e
studenti. 3 vol. Pio Foa (ed). Torino. UTET. 1922. Vol. 1. p. 206.
69. Alan W Bates. Conjoined twins in the 16th century. Twin Research 2002. 5: 521-528.
70. En estos casos, unos gemelos unidos con doble cabeza y dobles genitales, son la
representación alegó rica del proceso alquímico en el que las sustancias opuestas, como mercurio
y azufre, sometidas a la fermentación, producen la transformación.
71. El caso es citado, entre otros, por Licosthenes (op. cit. p. 596) que remite a la Teratoscopia
de Caspar Peucer.
72. Isaac Blickstein. The conjoined twins of Lówen, Twin Research 2000. 3: 185-188.
73. Alan W Bates. Loe. cit.
74. Ambroise Paré. Op. cit. p. 31.
75. Ludovicus Caelius Rhodiginus. Lectionum Antiquarum libri triginta. 1517. 3er cp. Lib.
24. Apud Ambroise Paré, op. cit. pp. 31-32.
76. Alan W Bates. Loe. cit.
77. Jean Scultet. L'Arsenal de la Chirurgie o Armamentarium chirurgicum. Amsterdam. 1741.
p. 139. (Primera edición como: Armamentarium chirurgicum XLIII; tabulis aeri elegantissime
incisis .... Hagae-Comitum. A. VIacq. 1655). Apud Isidore Geoffroy, op. cit. p. 103.
78. Una gran cantidad de casos de monstruosidades por duplicación han sido observados en
gatos, perros, cabras, ovejas, cerdos, caballos, serpientes, tortugas, etc. Quizá el más famoso de
ellos, el cerdo que aparece en un grabado de Albrech Durer (ahora en The Graphic Collection
oi' the Academy ot Fine Arts), nacido en Landser en 1496, también publicado por Sebastien
Brant. Otros autores con referencias veterinarias incluyen Fortunio Liceti, Ulisse Aldrovandi,
Isidore Geoffroy, Ernst F.Gurlt, Willen Vrolik, Cesare Taruffi o Ernst Schwalbe (Bob Baljet,
Guda C.M. Heijke. Veterinary double-monsters historically viewed. Argos 1997. 17: 273-280).
Ya Aristóteles (op. cit. pp. 257-258) cita casos en serpientes, cabras y ovejas, especies en las
que «nacen más monstruos, pues son más prolíficas».
79. Albertus Seba. Loccupletissimi Rerum Thesauri Accurata Descriptio (Thesaurus). T.I.
Amsterdam. 1734. p. 74 (figura XLVI). Apud Isidore Geoffroy, op. cit. p. 138: «... auteur dont
le nom est sans autorité, n's absolument aucune valeur scientiiiquc»
80. La cursiva es nuestra. La cita de Isidore Geoffroy, op. cit. p. 114: «... je croi pouvoir dire
sussi, malgré les assertions contraires, mais vagues et douteuses de Paré et de Scultct, que les
deux individus composans sont généralement de méme sexe.»
81. Alice Domurat Dreger. One oi' uso Conjoined twins and the Iuture of normal. Cambridge
and London. Harvard University Press. 2004. p. 68.
82. Paulo de Egina. Hypómnema, en Corpus Medicum Graecorum 9.1, p. 294f. Heiberg.
Apud Robert Garland. The Eye ot' the Beholder. Deiormity & Disability in the Graeco-Roman
World. Ithaca, New York. Cornell University Press. 1995. p. 123.
83. Uno de los gemelos, Wariboko, era mayor (3.700 g) Y más dinámico que el otro,
Tamunotonye (2.000 g), Y las apariencias faciales también eran bien distintas. Pocos días
después de su nacimiento fueron trasladados al hospital de Hammersmith en Londres para la
intervención separadora. Se estima una tasa del 36% de distocias en los toracópagos, los más
frecuentes de los gemelos unidos (Rita G. Harper, Kenneth Kenigsberg, Concepción G. Sia,
David Horn, Daniel Stern, Valerie Bongiovi. Xiphopagus conjoined twins: A 300-year review
of the obstetrics, morphopathologic, neonatal, and surgical parameters. American [ourrul oi'
Obstetrics and Gynecology 1980. 137: 617-629).
84. Heinrich Martius. Die Geburtshilflichen operationen. Ihre Ausiiihrung und Anwendung.
Stuttgart. Georg Thieme Verlag [Operaciones obstétricas. 2' ed. Barcelona. Labor. 1956. p.
180]
498 Notas páginas 343-374

85. Por ejemplo, el caso recogido por Ratel (Cas d'accouchement rendu impossible par la
conformation monstrueuse du fcetus. BulJetin de la Faculté de Médecin de Paris 1818. 2: 32.
Apud Isidore Geoffroy, Op. cit. p. 365).
86. Alban A. Ribemont-Dessaignes y Gabriel Lepage. Tratado de Obstetricia. Tomo II. Madrid.
Admón Rev Medicina y Cirugía Prácticas. 1897. p. 246. Los 'medios de reducción' a que hacen
referencia los autores son la embriotomía cefálica o raquidiana, o la evisceración.
87. Francisco Núñez. Libro intitulado del parto humano, en el cual se contienen remedios
muy vtiles y vsuales para el parto ditiicultoso de las mugeres, con otros muchos secretos a ello
pertenescientes. Alcalá de Henares. Ivan Gracian. 1580. Apud Manuel Usandizaga. Historia de
la Obstetricia y Ginecología en España. Barcelona. Labor. 1944. p. 131.
88. Conradum Lycosthenem. Prodigiorum ac ostentorum chronicon. Basileae. Henricum Petri.
1557. p. 651. También, Johann Georg Schenck (Monstrorum Historia memorabilis, monstrosa
humanorum partuum mtrsculs, stupendis contormstionum tormulis ab utero materno errata,
vivis exemplis, observationibus et picturis reierens. Francofurti. Matthiae Beckeri. 1609. p. 82
Y fig. 59) que cita de Licosthenes y reproduce su figura.
89. Damián Carbón. Libro del Arte de las Comadres o Madrinas y del regimiento de las
preñadas y paridas y de los niños. Por el expertissimo doctor en artes y medicina mestre ..
Mallorca. s.e. 1541. [transcripción de Francisco Susarte. Alicante. Imprenta de la Universidad
de Alicante. 1995. p. 83].
90. Franz Ernst Bruckmann. Epistolae itineraria 1. 1728-1741. Apud Isidore Geoffroy. Op.
cit. p. 365.
91. Es posible que la fecha no sea exacta. Como observó John W Ballantyne, Conrad
Licosthenes (Op. cit. pp. 397-398) relata un acontecimiento parecido, nacidos en Inglaterra
en 1112: "In Anglia natus est puer geminus a elune ad superiores partes ita divisus, ut duo
haberet cepits, duo corpora integra ad renes cum suis brschiis, qui baptizatus triduo supcrvixit»
El grabado acompañante un poco forzado, los une por la espalda. Algunos historiadores, no
obstante, consideran la tradición como una mera fábula. Un detenido estudio de las evidencias
históricas y médicas en Jan Bondeson (The two headed boy. .. pp. 141-159), que añade varios
registros antiguos que, aunque pueden copiarse unos de otros, indican el nacimiento de unos
gemelos unidos en Inglaterra al inicio del siglo XII.
92. Jan Bondeson. The Biddenden Maids: a curious chapter in the history of conjoined
twins. Journal of the Royal Society of Medicine 1992. 85: 217-221: "As we came together we
will also go togethei..
93. Con probabilidad, como indica el osteoarqueólogo Trevor Anderson (Documentary and
artistic evidence for conjoined twins from sixteenth century England. American Journal ot'
Mcdical Genetics 2002. 109: 155-159), el caso se recuerda precisamente en relación al legado
de tierras. El terreno en cuestión se conocía como Chulkhurst Estate, y cuando George M.
Gould y Walter L. Pyle (op. cit. p. 172) escribieron su obra (1896) rentaba anualmente 155
dólares. Gould y Pyle citan el trabajo de un tal Dr. Heaton, publicado en Notes and Oueries
el 27 de marzo de 1875, que refiere: «On Easter Mondey, at Biddenden, near Steplehurst, Kent,
there is a distribution, according to ancient custoin, of 'Biddenden Meids' cskes, with bread
and cbecsc, the cost of which is defi-ayed trom the proceeds of some 20 acres oi' lend, now
yielding L35 per annum, and Known as the 'Bread and Cheese Lends' (..) their memory is
perpetuated by imprinting on the cakes their eiiigies 'in their habit as they lived'. The cskes,
which are simple flour and water, are tour inches long by two inches wide, (..) are distributed
at the discretion ot' the church-wsrdens, and are nearly 300 in number. The bread and cheese
amounts to 540 quartern loaves and 470 pounds of cheese (..) The impressions ot the maids
'on the cakes are ot' a primitive character, and are made by boxwood dies cut in 1814." En los
años veinte del siglo XX se erigieron unos jardines en Biddenden, en honor de las Chulkhurst.
Actualmente la tradición continúa como curiosidad y atracción turística, entregándose a cada
Notas páginas 343-374 499

visitante el pastel de Biddenden como recuerdo de la ceremonia (Ian Bondeson. The two
headed boy.: p. 146).
94. Rosamond Purcell. Op. cit. p. 76. Los comentarios se inspiran en los que realizó John
William Ballantyne (Manual of an tena tal pathology and hygiene. Edinburgh. William Green
& Sons. 1904. Volume 2: The Embryo): «There is, however, one real difficulty in accepting
the story handed down to us as authentic, the nature of the teratologic phenomenon itselt.
All the records agree in stating that the Maids were joined together at the shoulders and bips,
and the impression on the cakes and the pictures on the 'broedsides' show this peculiar mode
of un ion, and represent the bodies as quite separate in the space between the above-named
points. (...) Now, although it is not safe to say that such an anomaly is impossible, Ido not
know of any case of tbis peculiar mode of un ion; but it may be thst, as Proi. A. R. Simpson
has suggested, the Maids had four separa te srms, and were in the habit of going about with
their contiguous arms round each other's necks, and that this gave rise to the notion that
these limbs were uriited..
95. Elio De Angelis. Il 'fanciul con due capi, e tre piedi, e quattro mani, in Valdarno al
Terraio'. Medicina nei Secoli-Arte e Scienza 1996. 8: 59-66. La existencia del bajorrelieve en
"la galería del hospital de la Scala», lo recoge ya Benedetto Varchi (Op. cit. fol. 105v.: «... come
quello, chc si vede nella Joggia dello Spedale della Scala...,,)
96. Una figura similar, aunque en este caso de sexo femenino, corresponde a los gemelos,
que sobrevivieron unos días, descritos por Paré (Op. cit. pp. 33-34) y nacidos en 1572 en el
'camino de París a Chartres, lugar de las pequeñas Bordas.' La madre se llamaba Cypriane
Girande, esposa del labrador Jacques Marchant.
97. Los recoge Licosthenes (op. cit. p. 450) (bicéfalo con cuatro brazos y dos piernas, unidos
por la espalda), Fortunio Liceti (op. cit. p. 77) (bicéfalo con dos brazos y dos piernas), Johann
G. Schenck (op. cit. p. 79) (que la toma, una vez más, de Licosthenes y hace referencia al texto
de Petrarca: bicéfalo, cuatro brazos, dos piernas pero soldados por el dorso).
98. Citado por Annie Bitbol-Hespériés y Jacques Gana (Les monstres de la Reinassance a
J'Age Classique. Métamorphoses des images. Anamorphoses des discours. Exposition virtuelle.
Bibliothéque Interuniversitaire de Médecine. Disponible en: http://www.bium.univ-paris5.
fr/monstres): «Nous voici, nommés Pierre et Psul, que la Nature a faits en nous réunissant
dans un seul et métne corps. Chacun de nous eut ses mains et sa téte, mais nous n'eúmes
qu'un méme ventre (...); nos corps sont joints et réunis par les parties intéricurcs, si bien
que ni I'un ni l'autre de nous deux ne peut dirc qu'clles sont alui en perticuliet, mais que
chacun de nous peut pourtant dire lui appartenir en propre. Nos pieds ne sont ni l'un ni a a
l'autre, mais chacun a sa téte. (...) Nous ne mangions ni ne dormions en mémc temps; chacun
riait et pleurait seul. Pendant que l'un dormait, l'autre risit, l'un tétsit, pendant que l'autre
pleurait. La vallée que forme l'Arno nous a vu nsltre prés de Florence (...) Notre mére nous a
nourris et fait baptiser. Nous avons vécu ensemble vingt jours. Admireriez-vous encere aprés
cela Neptune et Janus a deux visages, et le chien Cerbére qui avait trois tétes, et Ceryon trois
corps? Nous n'avons, nous, qu'un corps et deux ames."
Nuestra investigación en Rerum Memorandum fue infructuosa para el epigrama. La única
referencia, en el libro cuarto, De ominibus et portentis (Iv, 120) (Rerum Memorandum Libri
[edizione critica per cura di Giuseppe Billanovich. Firenze. Sansoni. 1943. pp. 261-272. Aquí,
pp. 270-271]) donde Petrarca alude a que "In agro florentino puerum bicotpori effigie, geminis
cspitibus, quetemis manibus, circe genitales partes connexum sic ut non amplius quam in
geminos pedes desineret, viderunt illic omnes.» Cuando nacieron los gemelos unidos, Petrarca
tenía doce años; es posible quizá alguna inexactitud en la descripción del monstruo.
99. Jan Bondeson. The two headed boy ... p.164; George M. Gould y Walter L. Pyle (op. cit.
p. 180) describen como los gemelos sobrevivieron a su primer protector James III (muerto en
1488).
500 N otas páginas 343-374

100. George Buchanan. Rerum Scoticarum historia. Opera omnia. t. I. Edimbourg. 1582. p.
242: «Variis voluntatibus, duo corpora secum discordia dissentiebant; ac interim litigabant,
cum aliud alii pleceret; interim velut in commune consultaban [,»
101. Entre otros, Jean Riolan (op. cit. f. 19r. y v.): «Memorsbilis est historia monstri cuiusdam
in Northumbria orti quod ventre cohaerebat, gemino cspite, quaternis manibus, sed inferiores
partes comunes habebat. Id Rex diligenter & educandum & erudiendum cursvit, ac maxime in
musicis (...) & varias linguas edidicit & variis voluntatibus duo corpora (...) Vixit id monstrum
annos viginti octo, ac decessit administran te rem Scoticam Ioanne prorege.»
102. Georges Louis Leclerc, conde de Buffon. Opus cit. pp. 240-244. Aparte de esta, son
mencionadas en casi todas las obras teratológicas; con descripciones de, entre otros, los doctores
Torkos, Ettmüller, Hartsoeker, etc. (Isidore Geoffroy, op. cit. p. 51). Siguiendo a Geoffroy, el
mejor trabajo es el de G. Cornelius Drieschius titulado Historia magnae legationis caesareae
quam Caroli VI ausp. suscepit Damianus llugo Virmondtius (Vienne, 1729, p. 41). Helena y
Judith tenían 19 años cuando se realizaron las observaciones relacionadas en esta obra.
103. La versión en castellano está realizada sobre la traducción que el doctor Fisher (citado
por George M. Gould y Walter L. Pyle, op. cit. p. 175) recoge en Transactions of the Medical
Society of the State of New York en 1866: «Two sister wonderful to behold, who have / thus
grown as one. / That naught their bodies can divide, / no power beaneath the sun. / The town
of Szoenii gave them birth, / hard by far-famed Komorn, / Which noble fort may alJ the arts
of / Turkish sultans scorn. / Lucina, women's gentle Iriend, did / Helen first receive; / And
Judith, when tbree hours had / pessed, her mother's womb did lea ve. / One urine passage
serves for both; / -one anus, so they tell; / The others parts their numbers keep, / and serve
their owners well. / Their parents poor did send them forth, / to world to travel throught. /
That this great wonder of the age should / not be hid Irom view. / The inner parts concealed
do lie Iiom / our eyes, alas! / But all the body here you view / erect in solid brsss.»
Szony y Komárno, ciudades húngaras al noroeste de Budapest y a orillas del Danubio.
104. Pedro Voltes. El reverso de la historia. 1. Revisiones y enmiendas de la Historia Universal.
Barcelona. Círculo. 1993. pp. 79-82. Quizá la más completa biografia es la de Irving Wallace
y Amy Wallace (The Two: A Biography. New York. Simon and Schuster. 1978). Además, han
sido objeto de diversas novelas históricas e incluso obras de teatro: Die Siamesischen Brüder
de Alain Claude Sulzer, Ghang and Eng de Darin Strauss, God's Fool de Mark Slouka, Ghang
and Eng: The Musical, etc. La ciudad de Samut Songkhram les dedica un museo.
105. Christine Quigley. Conjoined Twins. An historical, biological and ethical issues
enciclopedia. Jefferson (NC) and London. McFarland & CO. 2003. p. 26.
106. Aparte de este, se publicaron múltiples trabajos científicos con los hermanos siameses
como objeto. Es curioso el publicado por Julien-Joseph Virey (Nouvelles observations de
psychologie physiologique, sur les effects d'une association intime. Paris. 1836), que concluye
que ambos hermanos no piensan ni actúan siempre de la misma manera (<<... ne pensent et
n'agissent pas toujours de la méme meniére»).
107. Kay Hunter. Duet for a Lifetime. London. Michael Joseph. 1964. Cada uno de los
hermanos se sometía a los deseos del otro cuando se encontraba en casa ajena (William H.
Pancoast. Report on the Surgical considerations in regard to the propriety of an operation for
the separation of Eng and Chang Bunker, commonly known as the Siamese Twins. Transactions
of the College of Physicians of Philadelphia 1875. 8: 149-169. Aquí p. 56).
108. Ambos doctores llevaron a cabo una presentación de los resultados en el College of
Physicians y posteriormente publicaron los resultados en las Transactions del propio College
(Report of an autopsy on the bodies of Chang and Eng Bunker, commonly know as the
Siamese Twins) y en Philadelphia Medical Times. El higado permanece en el Miitter Museum,
igual que un molde mortuorio de los gemelos realizado tras la autopsia.
109. Willian H. Pancoast. Report on the surgical considerations ... p. 169.
N otas páginas 343·374 501

110. Alison Pingree, Arnerica's 'United Siamese Brothers': Chang and Eng and nineteenth
century ideologies of democracy and domesticity. In: Reading Monsters / Reading Culture. J
J Cohen (ed). New York. University of Minnesota Press. 1996.
111. Entre otras, Isidore Geoffroy (op. cit. p. 167) cita para los años de 1829-30, las de
DeMiche!is y Strambio en Milan, Caffarelli en Turin, Julia Fontanelle, Caste! y Martin Saint-
Ange en Paris, etc.
112. Etienne Serres. Recherches d'anatomie trascendante et pathologique: Théorie des
formations et des déformations organiques, appliquée a
J'anatomie de Ritta-Christina. Paris.
1832. Apud Isidore Geoffroy (op. cit. pp. 167-168), que es quien la califica como insigne
obra de la ciencia de las malformaciones. También se publicó en e! volumen 11, de 1833, de
las Memoirs of the Royal Academy of Sciences. En la autopsia estuvieron presentes, además,
Geoffroy-Saint Hilaire y Georges Cuvier, entre otros.
113. Stephen Jay Gould (The Plsmingo's Smile. Reflections in Natural History. New York.
WW Norton. 1985 [La sonrisa de! flamenco. Barcelona. Crítica. 2004. pp. 55-66]) señala
como Serres convirtió la mitad inferior de Ritta y Christina en el producto unificado de dos
personas. Isidore Geoffroy (op. cit. p. 170) subraya como «toda acción ejercida sobre una parte
comprendida en e! eje de unión, por ejemplo sobre la vulva o sobre el ano, era inmediatamente
y a la vez percibida por Rita y por Cristina» (<<... toute action exercée sur une partie comprise
dans J'axe d'union, par exemple sur la vulve ou l'anus, était immédiatement a
et la fois per~ue
par Ritta et par Cristine»).
114. Se trata de! ejemplar A8599 de! expositor 106: Monstre humain dicéphale «Ritts-Christiru,
(Stephen Jay Gould. Op. cit. pp. 55-56).
115. Juliet Butler. Masha and Dasha: Autobiographie eines Siamesischen Zwillingspaars. Bern.
Scherz. 2000. Apud Christine Quigley. Op. cit. pp. 97-100.
116. Kenneth Miller (con fotografias de Steve Wewerka). Dos vidas y un cuerpo. La asombrosa
historia de las siamesas Hense!. La Revista del Mundo, 31 de marzo de 1996. pp. 26-36.
117. Jan Bondeson. The two headed boy. .. p. 185. La opción de la separación hubiera
conllevado múltiples intervenciones y, a lo sumo, la consecución de dos cuerpos incompletos,
inválidos, sin posibilidad de incorporar prótesis de miembros.
118. Kenneth Miller, loe. cit. aquí p. 31.
119. Abul-I-Hasan 'Arib Ibn Sa'id al-Qurtubi al-Andalusi. Kitab al-yanin wa al-tadbir wa al-
hebelá wa al-nawludin. ea. 961-979. Manuscrito n~ 833-2 de la Biblioteca de El Escoria!' [El libro
de la generecion del feto, del tratamiento de las mujeres embarazadas y de los recién nacidos.
Edición de Antonio Arjona Castro. Sevilla. Sociedad de Pediatría de Andalucía Occidental y
Extremadura. 1991. pp. 75-76]. La cursiva es nuestra.
120. William H. Pancoast. Op. cit. p. 156: «shocked the moral sense of the community (...)
most immoral and shocking that the two should occupy the same marital couch with the
wife of one.»
121. Robert Bogdan. Freak Show. Presenting Human Oddities for Amusement and Profit.
Chicago and London. The University of Chicago Press. 1988. p. 168.
122. Freaks de Tod Browning, EEUU, MGM, 1932. La versión española como La parada de
los monstruos.
123. La cobertura de tales tentativas frustradas corrió a cargo de! magacín Time. Robert
Bogdan. Op. cit. p. 172; Christine Quigley. Op. cit. pp. 80-86.
124. No es necesario subrayar e! notable ejemplo de los hermanos Chang y Eng.
125. Christine Quigley, Op. cit. pp. 18-22.
126. El parto tuvo lugar e! 17 de abril de 1910 en el Hospital General de Praga. Eric Scott
Sills, Jana Vrbikova, Biljana Kastratovic-Kotlica. Conjoined twins, -conception, pregnancy, and
delivery: A reproductive history of the pygopagus Blazek sisters (1878-1922). American [ournal
of Obstetrics and Gynecology 2001. 185: 1396-1402.
502 I o t a s páginas 343-374

127. Meyer A. Perlstein, ER Le Count. Pygopagus twins: The history and necropsy report
of the Bohemian twins Rosa-]osepha Blazek. Archives of Pathology and Laboratory Medicine
(Chicago) 1927.3: 171-192.
128. Su origen ejemplifica las leyes de «organología», a las que Serres reducía la embriología.
Siguiendo su descripción de Ritta-Christina (Stephen jay Gould, op. cit. pp. 62-64), dos
rudimentos uterinos formados inicialmente en la periferia del embrión (e inequívocamente de
una y otra hermana) (ley de la simetría), se desplazaron posteriormente hacia la línea media
(ley del desarrollo excéntrico), donde se fusionaron para originar un único órgano impar y
medio (ley de la afinidad).
129. Etienne Serres. Théorie des formations et des déformations organiques, appliquée
a J'anatomie de Ritta-Christina. Apud Stephen ]ay Gould, op.cit. p. 65. Serres describe
después a unos gemelos unidos por el cráneo y que compartían e! cerebro; en este caso, se
compartirían los pensamientos de dos personas, porque existen deux moi dans cette téte
utuquc.
130. Un pie equinovaro (Giacomo), aparte de las dificultades de coordinación, impedían una
deambulación normal. La descripción más minuciosa del 'más extraordinario de los prodigios
de la naturaleza,' corresponde a las exploraciones de Rudolph Virchow en 1886 y 1891, y Robert
P. Harris en 1892 (The Blended Tocci Brothers and their historical analogues. American [oumsl
of Obstetrics and Diseases of Wómen and children 1892. 25: 4. Apud Christine Quigley. Op.
cit. p. 170).
131. Al parecer existía un segundo, pero rudimentario órgano sexual masculino Oan Bondeson.
Two headed boy... pp. 176 Y 181).
132. Maree! Baudouin en Gazzette médicale de París 1904. (sér.l3) 4: 200; apud Jan Bondeson.
Two headed boy... p. 181.
133. Jan Bondeson. Two headed boy... p. 181.
134. Los gemelos unidos de la ficción se llamaban Luigi y Ange!o Cappello. Cada uno de
ellos tenía e! control de! cuerpo durante una semana. Twain incorpora también aspectos de
la vida de los Bunker, a los que también tuvo la oportunidad de conocer. En 1951 se filmó
Chained for life dirigida por Harry L. Fraser, y que protagonizada por las hermanas Hilton,
se basó en esta obra de Twain,
135. Stephanos Geroulanos, Jaggi F, Wydler ], Lachat M, Cakmakci M. Thoracopagus
symmetricus. Zur Trennung von siamesischen Zwillingen im 10. ]ahrhundert n. Chr. durch
byzantinische Arzte. Gesnerus 1993. 50: 179-200.
136. Gerasimos E. Pentogalos, ]ohn G. Lascaratos. A surgical operation in siamese twins
during the tenth century in Byzantium. Bulletin ofthe History ofMedicine 1984.58: 99-102;
Mark A. Rockoff. History of conjoined twins. Anesthesiology 1988. 68: 823-824. La traducción
al inglés dice: «During these days [945 A.D.] a monster irom Armenia appeared in tbe City
[Constantinoplej. There were two boys born of one pregnancy, fully grown, with all members
complete, connected together irom Ombilic down to the lower abdomen, in a position face to
face. Tbey resided for a long time in the City and wereadmired by everybody as a curiosity but
later were exiled because it was believed that they were abad omen. After some time, during
the reign of King Constantine, they returned. When one of the twins died skilled doctors
separated them cleverly at the line of connection with the hope of saving the surviving one
but after living three days he died elso.»
137. Ambroise Paré. Op. cit. p. 30. Igualmente en Pierre Boaisteau (Histoires prodigieuses.
1560. fol. 27v. [Historias prodigiosas de ..., del manuscrito francés 136 de la Wellcome Library
de Londres, con dedicatoria a Isabel, reina de Inglaterra. Milano. F. M. Ricci. 2000. pp. 64-66]).
Citamos también este caso en el capítulo dedicado a Predicción.
138. Peter P. Rickham. The dawn of paediatric surgery: ]ohannes Fatio (1649-1691): his life,
his work and his horrible end. Progress in Pediatric Surgery 1986. 20: 94-105: «•.. tracing tbe
N otas páginas 343-374 503

umbilical vesselsto the navel where he tied them separately. He then transfixed and tied the
bridge between the two intsnts with a silken cord and cut the isthmus»
139. Emmanuel Koenig. Gemelli sibi invicem adnati feliciter separati. Ephemerides Naturae
Curiosae 1689. 2: 145. Apud Lewis Spitz, Edward M. Kiely. Conjoined twins. The [ournsl oE
the American Medical AssocÍation 2003. 289: 1307-1310; También citado por: Marcel Baudouin.
Les monstres doubles autositaires opérés et opérables. Reviste de Chirurgie 1902. 25: 546. Apud
M. A. Rockoff, loe. cÍt.
Isidore Geoffroy (op. cÍt. p. 84) recoge la cita de Koenig: «Seperstio tenellorum horum intsnturn,
etiém sine convulsionibus supcrvcnientibus, tanto tscilius et tutiús institui potuit, ligsturá
scilicet proegressá in dies strictiori, dein cultelli scissurs.»
140. Treyling. Gemellae mediantibus ossibus coccygis sibi invicem connatae. Acta Academiae
Naturse Curiosae 5: 445. obs. 133. Apud Isidore Geoffroy, op. cÍt. p. 54.
141. M. Bóhrn. Ein Fall Verwachsener Zwillingsfruchle (Xiphopagi) glucklich operative getrennt.
Virchows Archives 1866. 36: 152-154. Apud Rita G. Harper et al, locus cÍt. El caso también es
citado por Ernest Martin (op. cÍt. pp.371-372) y George M. Gould y Walter L. Pyle (op. cÍt.
tomo 1. p. 170).
142. Ernest Martin. Op. cÍt. pp. 371-372.
143. Nancy L. Segal. Entwined Lives. Twins and what they tell us about human behavior.
New York. Plume Books. 1999. pp. 295-312.
144. ]udith A. Savage. Mouming Unlived Lives. Chiron Publications. 1989 [Duelo por las
vidas no vividas. Barcelona. Luciérnaga. 1992. p. 88].
145. Ibidem, p. 83.
146. Alice D. Dreger. One of us... pp. 57 Y 59.
147. Alice Domurat Dreger. Hermaphrodites and the Medical Invention oE Sexo London.
Harvard University Press. 1998. p. 198: «Grsnted, most people would no longer advocate
killing babies with relatively un usual anatomies, but we do expect them to endure new iorms
ot' suEfering to live among us.»
148. La existencia de categorías estándares de anatomía e identidad, motiva que se busque
normalizar a niños nacidos con anatomías inusuales. (Andrew Curran. Afterword. Anatomical
Readings in the Early Modern Era. In: Monstrous bodies / Political monstrosities in early
modern Europe. Laura Lunger Knoppers and ]oan B. Landes (ed). Ithaca and London. Cornell
University Press. 2004. pp. 227-245).
149. Usualmente se habla de los gemelos unidos como prisioneros de un cuerpo que limita
la individualidad y la libertad. Alice D. Dreger (One of usop. 16) encuentra claras similitudes
entre las condiciones de ser negro en un mundo blanco, ser mujer en un mundo de hombres
y estar unido en un mundo de seres únicos.
150. Alice D. Dreger. One oE us... pp. 45-46 Y p. 7.
151. George J. Annas. Siamese twins: Killing one to save the other. Hastings Center Report
1987. 17: 27-29; Alice Domurat Dreger. The limits of individuality : Ritual and sacrifice in the
lives and medical treatment of conjoined twins. Studies in History and Philosophy of Science,
part C: Biological and Biomedical Sciences 1998. 29: 1-29; ] Raffensperger. A philosophical
approach to conjoined twins. Pediatr Surg Int 1997. 12: 249-255.
152. George J. Annas. Loe.cÍt.
153. Los principios éticos enunciados coinciden con la visión de David C. Thomasma,
]onathan Muraskas, Patricia A. Marshall, Thomas Myers, Pau! Tomich y]ames A. O'Neill
]r (The Ethics of Caring for Conjoined Twins: The Lakeberg Twins. Hastings Center Report
1996. ]uly-August: 4-12) al considerar a uno de los gemelos como un apéndice o un «injusto
agresor.»
154. David Cressy. Lamentable, strange, and wonderful. Headless Monsters in the English
Revolution. In: Monstrous bodies / Political monstrosities in esrly modern Europe. Laura
504 Notas páginas 343-374

Lunger Knoppers and Joan B. Landes (ed). Ithaca and London. Cornell Universiry Press. 2004.
pp. 40-63.
155. Alice D. Dreger. One of us... pp. 149 Y 147.
156. Ibidem p. 48.
«Los Monstruos no mucren.»
Manuel Mújica Lainez. Bomarzo. 1962.
Descripción de las malformaciones congénitas que se citan en el
texto, a modo de

GLOSARIO
Defectos del tubo neural. El tubo neural es e! precursor embriológico de! sistema
nervioso central, incluyendo e! cráneo y la columna vertebral. La falta de
fusión de! mismo condiciona alteraciones que afectan al cráneo y e! encéfalo
(anencefalia, encefaloce!e), a la columna y la médula (espina bífida), o a ambas
estructuras (craneorraquisquisis). En la anencefalia hay ausencia de bóveda
craneal. En e! encefalocele ocurre un defecto de cierre craneal que permite la
herniación de cubiertas meníngeas y/o encéfalo, igual que ocurre en la espina
bífida, pero a nivel de la columna (cubiertas meníngeas -meningocele-, más
médula espinal -mielomeningocele-).

Hidrocefalia. Corresponde al acumulo de líquido cefalorraquídeo en las cavidades


cerebrales, lo que frecuentemente determina un incremento de! volumen del
cráneo (macrocefalia). En ocasiones es secundaria a una espina bífida.

La craneosinostosis es e! resultado del cierre precoz de las suturas entre los huesos
de la bóveda craneal, lo que ocasiona un crecimiento con una conformación
anómala final de la cabeza, que variará en función de la sutura que ha expe-
rimentado el cierre prematuro.

El término microcefalia hace referencia a un tamaño significativamente inferior de la


cabeza. El crecimiento de! cráneo está determinado por la expansión cerebral
que sucede durante e! desarrollo de! cerebro en el embarazo y la infancia, de
modo que usualmente se presenta debido a una deficiencia en el crecimiento
cerebral, que puede tener distintas causas.

Labio leporino y fisura del paladar. Son las anomalías faciales más comunes, y de-
penden de un defecto de fusión de las estructuras maxilares, de tal modo que
e! labio superior aparece hendido, como fisiológicamente ocurre, entre otros
mamíferos, en conejos y liebres (lepóridos).
508 Monstruos, o s t e n t o s y h e r m afr o d ir a s

Otras alteraciones faciales incluyen retromicrognatia en la que se produce una anomalía


de la mandíbula en la que además de ser pequeña se encuentra propulsada
hacia atrás.

En la ciclopis ocurre una supresión del desarrollo organogénico de separación de los


ojos, de modo que se constituye una sola órbita medial. Se asocia a menudo con
anomalías nasales, como la presencia de nariz en forma de apéndice tubular,
proboscide Irontsl, o una auténtica arrínia, ausencia de la misma. Habitualmente
en el contexto de una holoprosencefalia, un defecto del desarrollo cerebral en
el que no se ha producido la división en dos hemisferios.

Higroma quístico. Se trata de una anomalía linfática obstructiva afectando a la región


occipital del feto, que permite la formación de quistes de distinta entidad.
Cuando su envergadura es menor, y se produce la reabsorción espontánea, la
piel del cuello dilatada y estirada determina en el recién nacido el pterigium
colli, o cuello alado.

Displasias esqueléticas. Se conocen más de 50 síndromes de alteraciones óseas que


condicionan osteocondrodisplasias, con un rango pronóstico muy amplio,
desde las que apenas condicionan discapacidad a aquellas que resultan mor-
tales. En cualquier caso, los enanismos congénitos suelen tener un patrón de
herencia mendeliano. El tipo más frecuente es la acondroplasia, en la que el
hipocrecimiento ocurre preferentemente en los huesos largos, de modo que
existe una desproporción entre los miembros cortos y el tronco y la cabeza,
donde destaca un puente nasal bajo.

El enanismo hipofisarÍo condiciona un déficit de crecimiento proporcionado que


se hace patente hacia los cuatro años de edad. Se debe a una ausencia de la
hormona de crecimiento (somatotropa) en etapas tempranas de la vida, lo que
condiciona una menor producción de factores de crecimiento y una interrup-
ción del mismo. La inteligencia es normal.

Anomalías aisladas no generalizadas del sistema esquelético tendrían lugar en la foco-


melia, cuando hay una ausencia de los huesos largos de uno o más miembros,
pero permanece el extremo distal, la mano o el pie, que surgen directamente
del tronco. En la ameJia, falta todo el miembro.

La alteración vascular precoz de las arterias vitelinas, de modo que se forma una única
extremidad inferior como resultado de la ausencia de división del primordio de
la extremidad inferior, da lugar a la sirenomelis. Suele asociar otras anomalías
(ausencia de sacro, ano imperforado, carencia de recto y ausencia de genitales
Glosario 509

internos y externos). La secuencia de la displasia caudal (síndrome de regresión


caudal) tiene un origen más oscuro, y se caracteriza por defectos estructurales
de la región caudal: desarrollo incompleto del sacro y vértebras lumbares y
alteración de la médula espinal. Los recién nacidos afectados presentan flexión
y abducción de caderas y membranas poplíteas como consecuencia de la falta
de movimiento.

Polidactília. Se denomina así a la presencia de más de cinco dedos en manos y/o


pies. Puede ser preaxial, por desdoblamiento del pulgar, o postaxial, por des-
doblamiento del meñique, lo que es más frecuente.

La ectrodactília es un defecto en la porción media de manos o pies, no formándose


tales dedos, de modo que la conformación final de la mano/pie es una autén-
tica pinza (pinza de langosta).

Pie equinovaro (zambo). Se trata de una anomalía de posición del pie, que puede tener
un origen diverso, intrínseco o extrínseco. La malposición del pie consiste en
una rotación hacia abajo, en punta (equino) y adentro (varo).

En la luxación congénita de cadera ocurre una dislocación de la articulación de la


cadera, de modo que la cabeza del fémur tiende a salirse del acetábulo pélvico,
e incluye un espectro amplio de lesiones (luxación, subluxación, inestabilidad,
etc). La laxitud del tejido conectivo tiene un importante papel en el origen
del problema.

Defectos de la pared abdominal. En el onfalocele ocurre una ausencia de migración del


intestino (ya veces el hígado) hacia la cavidad abdominal, ya que inicialmente
su desarrollo tiene lugar fuera del abdomen, constituyéndose una bolsa en la
base del cordón umbilical que contiene estas vísceras abdominales (hernia um-
bilical). En la gastrosquisis, el defecto de cierre de la pared abdominal permite
la salida de las asas intestinales hacia el líquido amniótico, no encontrándose
envueltas en el saco herniario antes descrito, sino que flotan libremente.

El defecto de cierre en la pared torácica ocasionaría extrusión del corazón (ectopia


cordis o ectocardia).

Genodermatosis. Son las alteraciones de la piel de causa genética. El término ictio-


sis deriva de la palabra griega ikbtbús que significa pez, y se emplea para
denominar a un grupo de enfermedades hereditarias caracterizadas por la
presencia de escamas cutáneas que simulan la piel de los peces. Se dividen en
510 Monstruos, ostentos y hermafroditas

'vulgares' cuando no hay manifestación al nacimiento y 'congénitas' cuando


están presentes en el neonato. Entre estas últimas destacan las formas lamina-
res, las ampollosas y las especiales que incluyen el llamado feto arlequín. El
feto arlequín constituye el tipo más agresivo y se caracteriza por la presencia
de una gruesa capa cornea, como una armadura, muy tensa, imposibilitando
los movimientos, y con múltiples fisuras que dejan áreas poligonales, lo que
remeda el traje de un arlequín. Provoca la muerte neonatal por insuficiencia
respiratoria o infección generalizada.

En la neurolibromatosis =Entcrmeded de van Recklinhausen- el déficit genético se


ha localizado en el cromosoma 17. Afecta no sólo la pie!, sino también el
sistema nervioso, e! hueso, y las glándulas endocrinas. Aparte de las pigmen-
taciones cutáneas, es típica la presencia de tumores cutáneos y subcutáneos
(neurofibromas), que aparecen al final de la infancia junto a desviaciones de la
columna, quistes óseos, fracturas patológicas e hipertrofia ósea, que terminan
deformando al paciente.

La hipertricosis lanuginosa congénita es una condición muy rara en la que todo e!


cuerpo, excluyendo las palmas de los pies y de las manos, está cubierta por
cabello lanugo largo y sedoso. Existen formas graves, hipertricosis universalis,
en las que los pacientes nacen con cabello terminal grueso, particularmente
en e! área de la cara. A veces es focal lumbosacral, también conocida como
cola de fauno o cola falsa, presentando un área de cabello lanugo en el área
lumbo-sacra. Está presente en e! nacimiento y se conserva hasta la edad adulta.
A menudo es un signo de un disrafismo oculto de la columna.

El hirsutismo se caracteriza por la presencia en la mujer de vello y pelo en zonas


propias de! hombre, particularmente la cara (hirsutismo facial), pero también e!
pecho, la espalda, las extremidades o la parte superior del abdomen. Su causa
principal es un aumento de las hormonas masculinas.

Anomalías congénitas en los embarazos geme!ares. Tienden a producirse en los mono-


cigóticos, procedentes de un sólo óvulo y un sólo espermatozoide. La división
de la masa celular por encima de los 10-12 días resultaría en gemelos unidos.
Se consideran dos tipos fundamentales: las formas iguales (duplicata completa)
y las desiguales (duplicata incompleta). En el primer caso, las cabezas y las
extremidades mantienen su independencia, mientras que en e! segundo las par-
tes acopladas son mucho más extensas y resultan en dos cuerpos incompletos,
que incluyen casos de un solo cuerpo y dos cabezas (bicételos) que pueden
estar parcialmente unidos, con la cara más o menos duplicada (diprosopos). La
denominación clásica hace referencia a la región fusionada seguida del sufijo
Glosario 511

griego pagos. El lugar de fusión más frecuente es e! tórax-abdomen (toracoon-


falópagos), seguido por e! tórax (toracópagos), abdomen (onfalópagos), sacro
(pigópagos), isquion (isquiópagos) y cráneo (craneópagos).

La presencia de gemelos acardios constituye una forma extrema de! síndrome de trans-
fusión feto-fetal. El término 'secuencia TRAP' (twin reversed arterial periusion),
hace referencia a que su origen radica en uniones anormales (anastomosis) entre
vasos placentarios de ambos gemelos, invirtiéndose el flujo sanguíneo de! gemelo
transfundido, que recibe muy precozmente un aporte escasamente oxigenado
lo que conduce a efectos devastadores: ausencia o desarrollo rudimentario de
diversas estructuras, particularmente en la parte superior de! cuerpo (acétslos);
con atrofia cardiaca (holocardio: tubo cardíaco primitivo).

Hermetroditismo. La naturaleza de la gónada constituye la base de todas las clasifi-


caciones de los estados uitersexueles, de tal modo que se denomina hermafro-
dita (pseudohermafrodita) masculino a aquél en e! que existen testículos más
o menos diferenciados, hermafrodita (pseudohermafrodita) femenino al que
tiene ovarios, y hermafrodita verdadero a aquél en e! que es posible distinguir
tejido ovárico y testicular simultáneamente. La presencia de tejido testicular y
ovárico en la misma gónada se denomina ovoteste.

Los hermeiroditss verdaderos son sujetos en los que encontramos tejido ovárico que
contiene folículos y tejido testicular con túbulos seminíferos. De acuerdo con
la localización de uno u otro tejido se clasifican en unilaterales (ovario o
testículo normal en un lado, ovoteste en e! otro), bilaterales (en ambos lados
ovoteste) y laterales (ovario en un lado, testículo en e! contrario). Por causas
que se desconocen casi siempre en los casos laterales e! testículo se sitúa en e!
lado derecho y e! ovario en e! izquierdo.

En los hermstroditss femeninos existen genital es externos masculinizados, pero con


ovarios y con cariotipo femenino normal 46 XX. Son más frecuentes que los
hermafroditas verdaderos, y en la mayoría de los casos se trata de defectos
enzimáticos de la esteroidogénesis de la glándula suprarrenal, que conducen
a lo que genéricamente se denominan síndromes de hiperplasia suprarrenal
congénita. El sustrato fisiopatológico es la presencia excesiva de hormonas
masculinas, que actúan en épocas críticas de! desarrollo (entre la 9º y 15º
semana), y conducen a diversos grados de masculinización.

Los hermstioditss masculinos son sujetos que tienen siempre testículos, cariotipo 46
XY y un fenotipo femenino o ambiguo, habitualmente debido a una ausen-
cia de masculinización o a una masculinización incompleta de los genitales
512 Monstruos, ostentos y hermafroditas

externos. La masculinización de los genital es externos (pene, escroto y uretra)


es dependiente de la dehidrotestosterona (DHT), por lo que es necesaria la
presencia de testosterona y de la enzima 5-alfa-reductasa que transforma la
primera en DHT. Es frecuente en estos casos el abocamiento de la uretra por
debajo del pene hipoplásico (hipospadias).

La criptorquidia hace referencia a unos testículos sin descender a la bolsa escrotal.


ÍNDICE
PRÓLOGO
Pro! Francisco Nogales
Catedrático de Anatomía Patológica de la Universidad de Granada 11

INTRODUCCIÓN 15

CAPÍTULO 1. Las primeras huellas de los monstruos 21

CAPÍTULO 2. Polifemos y Sirenas 53

CAPÍTULO 3. Infanticidio, martirologio y monstruos de feria 83

CAPÍTULO 4. De las variedades adquiridas y de las alteraciones


del tipo humano: las razas monstruosas 111

CAPÍTULO 5. Sátiros, centauros y evolución 145

CAPÍTULO 6. Los monstruos y la profecía 171

CAPÍTULO 7. Demonología teratogénica 203

CAPÍTULO 8. De la lubricidad, comercio bestial y endriagos 227

CAPÍTULO 9. Prodigios de la naturaleza y Wunderkammern 253

CAPÍTULO 10. De la mudanza de sexos y hermafroditas:


mujeres barbudas y hombres menstruantes 283

CAPÍTULO 11. De la potencia imaginativa y la generación


de vestigios 315

CAPÍTULO 12. Monstruos compuestos: terata polisomata 343


514 Monstruos, ostentas y hermafroditas

NOTAS
Introducción 375
Capítulo 1 377
Capítulo 2 385
Capítulo 3 395
Capítulo 4 407
Capítulo 5 417
Capítulo 6 425
Capítulo 7 433
Capítulo 8 445
Capítulo 9 455
Capítulo 10 467
Capítulo 11 481
Capítulo 12 491

GLOSARIO 507

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