UNIVERSIDAD DE SAN CARLOS DE GUATEMALA CURSO: PROPEDÉUTICA MÉDICA
CENTRO UNIVERSITARIO DE OCCIDENTE SEMANA 15
DIVISIÓN CIENCIAS DE LA SALUD
CARRERA DE MÉDICO Y CIRUJANO
PRIMER AÑO, CICLO: 2021
TEMPERATURA
Es la cantidad de calor del cuerpo resultante del metabolismo corporal, es la diferencia entre
producción y pérdida de calor. La temperatura corporal permite evaluar la eficiencia de la regulación
térmica que se presenta en el cuerpo humano en función de los cambios en la temperatura ambiental y
la intensidad de la actividad realizada.
La temperatura corporal depende de las condiciones de temperatura ambiental y de actividad física,
ya que de la energía total liberada durante el metabolismo se emplea aproximadamente una quinta
parte en el trabajo y lo demás se libera en forma de calor; este calor debe ser disipado para mantener
las condiciones de temperatura adecuadas en el cuerpo humano. Hay dos tipos de temperaturas, la
temperatura central (núcleo: cerebro, grandes vasos, vísceras, músculo profundo, sangre) se mantiene
constante.
La temperatura periférica (piel, mucosas, músculos, extremidades, etc.) es variable. La temperatura
normal del cuerpo de una persona varía dependiendo de su género, su actividad reciente, el consumo
de alimentos y líquidos, la hora del día y, en las mujeres, de la fase del ciclo menstrual en la que se
encuentren.
La temperatura corporal normal, de acuerdo a la Asociación Médica Americana (American Medical
Association), puede oscilar entre 97,8° F (o Fahrenheit, equivalentes a 36,5°C, o Celsius) y 99°F (37,2°C).
Aumenta lentamente a lo largo del día, hasta alcanzar un máximo de 37,2 ºC (algo más en algunas
personas) entre las 6 y las 10 de la tarde, y desciende lentamente hasta un mínimo a las 2-4 de la
madrugada. La temperatura es más lábil en lactantes, y con el ejercicio físico intenso suelen producirse
grandes subidas de la misma.
El hipotálamo regula la temperatura. Cuando los microorganismos invaden el cuerpo este libera
pirógenos endógenos que viajan hasta esa zona del cerebro. Entonces se desencadena la fiebre como
consecuencia de la producción de prostaglandinas. El cuerpo genera calor a través de escalofríos o la
contracción y relajación rápida de los músculos esqueléticos y la vasoconstricción, que reduce la
pérdida de calor a través de la piel. El enfriamiento del cuerpo se produce mediante vasodilatación,
que aumenta la perdida de calor a través de la piel y de la evaporación de la transpiración.
EL TERMÓMETRO: del griego termos: calor y metrón: medida. Es un instrumento de medición de
temperatura. Desde su invención ha evolucionado mucho, principalmente a partir del desarrollo de los
termómetros digitales. Inicialmente se fabricaron aprovechando el fenómeno de la dilatación, por lo
que se prefería el uso de materiales con elevado coeficiente de dilatación, de modo que, al aumentar la
temperatura, su estiramiento era fácilmente visible. La sustancia que se utilizaba más frecuentemente
en este tipo de termómetros ha sido el mercurio, encerrado en un tubo de vidrio que incorporaba una
escala graduada, pero también alcoholes coloreados en termómetros grandes.
El creador del primer termoscopio fue Galileo Galilei; este podría considerarse el predecesor del
termómetro. Consistía en un tubo de vidrio terminado en una esfera cerrada; el extremo abierto se
sumergía boca abajo dentro de una mezcla de alcohol y agua, mientras la esfera quedaba en la parte
superior. Al calentar el líquido, este subía por el tubo.
Galileo Galilei termómetro inventado por Galileo
La incorporación, entre 1611 y 1613, de una escala numérica al instrumento de Galileo se atribuye
tanto a Francesco Sagredo como a Santorio Santorio, aunque es aceptada la autoría de este último en la
aparición del termómetro.
En 1,714 Daniel Gabriel Fahrenheit inventa el termómetro de mercurio.
En España se prohibió la fabricación de termómetros de mercurio en julio de 2007, por su efecto
contaminante. «El mercurio es uno de los diez principales productos químicos de mayor preocupación
para la salud pública y es una sustancia que se dispersa y permanece en los ecosistemas para las
generaciones, causando graves problemas de salud y discapacidad intelectual a las poblaciones
expuestas», explicó la directora general de la OMS, Margaret Chan, el pasado octubre al lanzar
la iniciativa «Salud Libre de Mercurio en el año 2020» junto a la coalición internacional «Salud Sin
Daño», formada por más de 470 organizaciones en unos 50 países.
En América Latina, los termómetros de mercurio siguen siendo ampliamente utilizados por la
población. No así en hospitales y centros de salud donde por regla general se utilizan termómetros
digitales.
La escala más usada en la mayoría de los países del mundo es la Celsius (°C) en honor a Anders
Celsius (1701-1744) que se llamó centígrado hasta 1948. En esta escala, el cero (0 °C) y los cien (100 °C)
grados corresponden respectivamente a los puntos de congelación y de ebullición del agua, ambos a la
presión de 1 atmósfera.
La escala Fahrenheit (°F), propuesta por Daniel Gabriel Fahrenheit en la revista Philosophical
Transactions (Londres, 33, 78, 1724). El grado Fahrenheit es la unidad de temperatura en el sistema
anglosajón de unidades, utilizado principalmente en Estados Unidos.
En la escala Fahrenheit, el punto de fusión del agua es de 32 grados, y el de ebullición es de 212 grados.
Una diferencia de 1,8 grados Fahrenheit equivale a la de 1 grado centígrado.
FORMULAS DE CONVERSION:
°C = (°F-32)x5 °F= (°Cx9) +32
9 5
EJEMPLOS:
Si tengo un paciente con 100 °F de temperatura y quiero convertirlo a °C lo hare de la siguiente manera:
C= 100 – 32 = 68 x 5 = 340 / 9 = 37.77 °C
Si tengo un paciente con 39 °C de temperatura y quiero convertirlo a °F lo hare de la siguiente manera:
F= 39 x 9 = 351 / 5 = 70.2 + 32 = 102.2 °F
La termometría clínica tiene por objeto el estudio de la temperatura del cuerpo, la cual se altera en
el curso de múltiples procesos patológicos. De aplicación habitual en la práctica clínica desde hace algo
más de un siglo. La primera gráfica térmica fue publicada por Traube en 1,851.
El Termómetro más usado consta de un tubo capilar cerrado, de vidrio, ensanchado en la parte
inferior a modo de pequeño depósito, que contiene un líquido, por lo común mercurio, el cual,
dilatándose o contrayéndose por el aumento o disminución del calor, señala los grados de temperatura
en una sola escala colocada al lado o grabada sobre el tubo. Por motivos prácticos suele comprender de
35º a 42º Celsius o Centígrados. Los anglosajones se mantienen fieles a la Escala de Fahrenheit.
Existen también termómetros metálicos garantizados para una precisión de 0.2°C y electrónicos con
márgenes de error de 0.1 °C.
TÉCNICA: se comienza limpiando el termómetro, sobre todo cuando vamos a ponerlo en la boca, se
observa si la columna de mercurio está cerca del depósito, de no ser así se les hace bajar sacudiendo el
termómetro, el termómetro será garantizado y de una firma comercial solvente. El médico debe tener
un juego de termómetros bien comprobados, y con ellos medir la temperatura del paciente en varias
ocasiones, lo que servirá, además, para comprobarlos con el que usa el enfermo. Conviene saber que
los termómetros envejecen por exceso de función o por permanecer durante largos períodos sin uso.
LUGARES DE TOMA:
Es conveniente tomarla en los orificios naturales, reflejo fiel de la temperatura interna, en lugar de la
temperatura cutánea que es más variable. En una habitación fría, por ejemplo, la temperatura de la
piel puede descender notablemente, sin que se altere para nada la interna. Se puede tomar la
temperatura en la cavidad axilar, boca, recto, vagina, conducto auditivo y pliegue inguinal.
1.- Cavidad axilar: El termómetro debe colocarse directamente en el hueco axilar. La mano de lado
correspondiente ha de aplicarse sobre el hombro del lado opuesto con el fin de comprimir la axila en
estudio. Son inconvenientes la excesiva descarnación de los sujetos emaciados y el exceso de pilosidad.
Se requieren de 5 a 10 minutos para su registro y su medición se considera menos precisa que otras.
La temperatura axilar es un poco inferior a la bucal de 0.5 a 1ºC. Intervalos normales 36.2 y 36.9ºC.
(valor medio, 36.7ºC.), aunque puede alcanzar 37.2ºC. en pocos casos.
2.- boca: primero se debe desinfectar el termómetro adecuadamente con algodón y alcohol. Como se
mide: el bulbo del termómetro se coloca debajo de la lengua, los labios se mantienen cerrados, lo que
exige respiración nasal, se espera de 3 a 5 minutos. La termometría bucal es muy útil cuando se
requieren mediciones frecuentes. Existen unas delgadas cubiertas de plástico cambiables para evitar el
contacto, a veces séptico entre la boca y el cristal del aparato. Al medir la temperatura oral es
conveniente el paciente no haya ingerido líquidos fríos ni calientes, tampoco que haya fumado en los
últimos 10 a 15 minutos. La temperatura oral se puede medir en todos los pacientes, excepto, en los
que están inconscientes, sufren confusión mental, convulsiones, afecciones de nariz, boca o garganta y
los niños menores de 6 años (esto conlleva a riesgos sobre todo si el termómetro es de mercurio; puede
ingerir vidrio o mercurio de forma accidental).
Intervalos normales: 36.5 y 37.5ºC (valor medio, 37.oC y es un poco más alta que la axilar: (por casi
1ºC))y más baja que la rectal (0.4 a 0.5ºC).
3.- Recto: se obtienen cifras constantes pese a la presencia de escíbalos, malos conductores del calor.
Están influidas por el ejercicio físico (marcha) y procesos inflamatorios pelvianos. En los recién nacidos
pueden producirse ulceraciones hemorrágicas y perforaciones rectales, por lo que deben utilizarse
termómetros rectales y no orales. Este método es recomendable para bebes y niños pequeños que no
son capaces de sostener el termómetro en la boca con seguridad (menores de 6 años).
No tome la temperatura rectal si el niño tiene cirugía en el recto o si tiene algún trastorno rectal o si
sangra con facilidad.
El termometro rectal se distingue porque el bulbo es pequeño y ensanchado. NUNCA utilizar un
termometro rectal para medir la temperatura oral o viceversa.
Como se mide la temperatura en el recto:
Se debe limpiar el termómetro ya sea con agua y jabón o con algodón con alcohol.
Observe que la columna de mercurio este en el deposito (si no es así sacúdalo hasta que el
mercurio descienda al depósito) o si el termómetro es digital verifique que este encendido.
Use una cantidad pequeña de gel lubricante en la punta del termómetro puede ser KY o
vaselina.
Coloque al niño boca abajo sobre una superficie firme o sobre su regazo
Con suavidad separe las nalgas e inserte el bulbo del termómetro dentro del recto del niño
aproximadamente ½ pulgada, no empuje el termómetro con fuerza y suspenda la inserción si le
es difícil hacerlo.
Sostenga el termómetro con sus dedos (índice y medio) y su mano encorvada sobre las nalgas
del niño. (ver imagen). Esto para evitar que con los movimientos del niño este se introduzca
más de la cuenta y se produzcan lesiones.
Deje el termómetro en el recto durante tres minutos.
Retire el termómetro sin tocar el bulbo.
Limpie suavemente el termómetro sujetándolo por el lado contrario al bulbo; con un pañuelo de
papel.
Lea cual es la temperatura que marca y anótelo en su historial clínico.
La temperatura rectal puede variar diariamente entre 36.3 y 37.4º C. o más, considerándose 36.8
37.5ºC. Como un término medio; 37.6ºC.
La temperatura rectal es la más segura de las temperaturas, y si no se la toma en todos los casos es
simplemente por razones de incomodidad; sin embargo, debe determinarse siempre que haya
dudas sobre la existencia de un estado febril.
4.- Vagina: pese a su evidente incomodidad, da valores estables (constantes).
5.- Conducto auditivo: La parte más profunda del conducto auditivo externo parece ser la sede
óptima para revelar la temperatura interna del organismo, dada su proximidad con la pirámide del
temporal y base del cráneo. Ofrece datos muy exactos y constantes. El aparato de modelo delgado de
forma similar a un otoscopio, debe introducirse con lentitud y sumo cuidado, colocándolo en la
abertura externa del conducto auditivo. Asegúrese que esté libre de cerumen. El haz infrarrojo debe
dirigirse a la membrana timpánica para que la lectura no sea inválida.
Debe utilizarse un termómetro específico para el área, de lo contrario hay riesgo de perforación del
tímpano. Los termómetros que existen para medir la temperatura ótica son digitales.
Existen protectores descartables para colocarle a este tipo de termómetro al utilizarlo con cada
paciente para evitar el riesgo de contagio de patologías de un paciente a otro.
6.- Pliegue inguinal: es aplicable la técnica de la toma en axila.
7.- Temperatura cutánea: La temperatura cutánea depende principalmente de condiciones exteriores,
tales como la temperatura ambiente, la humedad, el viento y el vestido, y de condiciones fisiológicas
como la vascularización de la piel y la evaporación sudoral.
Los termómetros cutáneos son de varios tipos:
Termometro digital cinta: cada termometro trae su instructivo. Por lo general indican se debe limpiar la
frente y luego se debe colocar el termometro en la frente sujetandolo por los lados durante 30
segundos, tiempo en el cual se observará como cada cuadrito va adquiriendo colores como la imagen.
Como se interpreta: la temperatura del paciente será la del cuadro que tenga color verde. Si esta en
transparente o azul NO. De acuerdo a esta imagen la temperatura del paciente es de 36.
Digital
La temperatura de la piel se modifica según las regiones anatómicas. Debajo de los vestidos se siente
calor cuando llega a 35. 5º C. Parece tibia o normal, de 33º C. para abajo parece fresca, y de 30º C. o
menos se siente frío. La temperatura de los órganos más calientes son el hígado en reposo y el músculo
activo. La temperatura de la sangre arterial es variable, pero la de la sangre venosa se modifica mucho
más; la temperatura de las venas cutáneas y de los miembros es menor que la arterial; en la vena cava
sube a medida que recibe sangre de las vísceras hasta llegar a un máximo después de la
desembocadura de la vena supra hepática. La sangre se enfría luego en el pulmón y por eso la
temperatura en el corazón izquierdo es menor que en el derecho (diferencia, 0.25º C.
La temperatura normal del cuerpo oscila entre 36.8º y 37.5º C , medido en el recto. Se aconsejan
dos tomas diarias en el mismo sitio. Por existir un ritmo nictemeral (con dos máximos a las 9 y 18 horas
y dos mínimos a las 3 y 12 horas, aun estando el sujeto encamado) se aconseja hacerlo en las dos
primeras. La temperatura axilar fisiológica no suele superar los 37 °C, la inguinal los 37.2°C, la bucal los
37.4°C y la rectal los 37.8°C. Es preferible confiar en las vías axilar, bucal y rectal. Como curiosidad
citaremos que las temperaturas más altas observadas con certeza han sido de 49.9º (medida repetidas
veces en la cavidad axilar), en una joven conmocionada por una caída (Krause). Las más bajas se han
señalado en tumores del cerebro 23º (lemcke) e intoxicación barbitúrica 23º (Linton).
En la mujer la temperatura se altera por la ovulación, normalmente en la primera fase del ciclo
menstrual la temperatura se muestra uniforme con leves oscilaciones, hasta la ovulación, en que se
eleva la temperatura de 0.5 a 1º , manteniéndose esta elevación aproximadamente 13 días. El tipo de
ascenso puede ser repentino, gradual o lento, la primera es la forma mas frecuente, el descenso
coincide o en ocasiones precede en 1 o 2 días del inicio de la menstruación, estableciéndose así el ciclo.
TIPOS SEMIOLÓGICOS:
HIPOTERMIA: La temperatura rectal es inferior a 35°C. Existen varios niveles:
1.- Hipotermia ligera entre 28 y 34°C. Es frecuente por la acción combinada del frío y tóxicos
depresores del sistema nervioso central y periférico (fenotiacinas).
2.- Profunda: entre los 17 y 28°C.
3.- Muy profunda. Inferior a los 17°C. Se emplea en la cirugía cardíaca a cielo abierto y en neurocirugía.
Si la temperatura es inferior a 30°C aparece rigidez global, midriasis bilateral arreactiva, livideces y una
cianosis en placas; la bradicardia es extrema. Se comprende la importancia de realizar un examen
electrocardiográfico prolongado en presencia de esta muerte aparente; la real ocurre por fibrilación
ventricular.
DISTERMIA: aumento de la temperatura corporal (>38°C) que no obedece a causa orgánica o infecciosa,
es funcional pura. Por tal motivo, es bien tolerada siendo las pruebas de laboratorio mudas. Es más
frecuente en sujetos lábiles vegetativos. Son posibles signos como obesidad, delgadez, anorexia,
trastornos del metabolismo hídrico o de los hidratos de carbono, alteraciones del sueño, etc.
FEBRICULA: Estado febricular o subfebril. Fiebre moderada entre 37-38°C, ligada a la existencia de
estados organolesionales o de naturaleza infecciosa de larga duración.
FIEBRE: es una compleja reacción del organismo, caracterizada por la elevación de la temperatura
corporal y motivada por causas múltiples, la mayoría infecciosas. Fiebre moderada: 38-39°C, fiebre
alta: 40°C.
HIPERTERMIA: es el aumento súbito e intenso de la temperatura corporal (>41°C) por motivos
múltiples.
OTRAS VARIACIONES DE LA TEMPERATURA:
La temperatura se modifica fácilmente en el recién nacido (hasta por un baño caliente o frío); es más
variable en los niños pequeños que en los adultos, y es subnormal en los viejos. En ciertos estados con
metabolismo bajo, tales como la hiponutrición, la inanición, el mixedema o la insuficiencia hipofisiaria,
la temperatura es a menudo ligeramente subnormal. En el hipertiroidismo, debido a los aumentos en el
tono muscular y el temblor, la temperatura es a menudo levemente supra normal.
Por otra parte, aumenta un poco después de las comidas y es algo mayor en los días cálidos. Se eleva de
manera pronunciada por el ejercicio, en relación con la intensidad de éste, habiéndose comprobado
ascensos pasajeros hasta 39 – 40º C. Después de pruebas deportivas violentas.
Por cada grado de la temperatura que se eleva aumentan la frecuencia cardiaca de 8 a 10 pulsaciones
por minuto.
La disociación esfigmotermica o de Faget: se caracteriza porque hay disparidad pulso- temperatura,
eso significa que se presenta elevación de la temperatura sin modificación de la frecuencia cardiaca.
Puede presentarse en: Brucellosis, fiebre tifoidea y es de mal pronóstico en dengue hemorrágico.
El hombre puede soportar descensos de su temperatura hasta 27-29º C., excepcionalmente hasta
20-24º C. los ascensos de temperatura desde 37 hasta 40º C. se observan con frecuencia en casos
patológicos, pero aquella difícilmente sube por encima de 40º C., como si hubiera una
termorregulación especial que lo dificultara. Hasta 40º C. las hipertermias suelen no ser peligrosas;
algunos sujetos sanos han soportado temperaturas de 42º C. durante 6 y 9 horas. Sin embargo, pocos
pacientes sobreviven muchos días o semanas con temperaturas permanentes de 41. 7º C. Casi todos
los mamíferos, incluso el hombre, mueren cuando su temperatura corporal alcanza a 44-45º C., aunque
por excepción algunos hombres han sido capaces de sobrevivir.
REGISTRO DE LA TEMPERATURA:
En consecuencia, la medición de la temperatura como un parámetro para determinar el estado de
salud de una persona es de suma importancia, ya que su elevación puede constituir solo el síntoma
inicial y a veces el único. La elevación anormal de la temperatura es lo que se llama FIEBRE y
clínicamente se conocen varios tipos de la misma. La temperatura se registra en una grafica que como
su nombre lo indica se llama grafica de temperatura que es llevada y conocida universalmente, está
dividida TRANSVERSALMENTE: en días y horas y LONGITUDINALMENTE: de decimos medios y un grado.
De acuerdo a la forma de presentarse la curva térmica o sea sus oscilaciones diarias se diferencian los
siguientes tipos de fiebre:
a. Fiebre Continua: oscilación diaria menor de un grado.
b. Fiebre Remitente: oscilación diaria de un grado, por arriba de lo normal.
c. Fiebre Recurrente: períodos de varios días con fiebre alternando con otros días sin fiebre.
d. Fiebre Ondulante: períodos febriles de varios días, alternando con otros días sin fiebre, siendo el
ascenso gradual (forma de escaleras).
e. Fiebre Héctica: temperatura irregular con oscilaciones pequeñas con bruscos ascensos.
f. Fiebre Intermitente: oscilación diaria por arriba y por debajo de lo normal.
Wunderlich fue en 1868 el primer investigador que correlaciono algunas enfermedades con los
cambios de la temperatura corporal. La fiebre es un síntoma caracterizado por hipertermia,
taquicardia, taquipnea, sudoración, malestar, anorexia y a veces delirio.
La fiebre continua se observa en la fiebre tifoidea o paratifoidea. La fiebre intermitente es
característica del paludismo y la artritis reumatoidea. La fiebre recurrente es propia de la Brucelosis
o de fiebre de Malta. La fiebre ondulante suele ser una manifestación de la enfermedad de Hodkin.
La fiebre héctica se acompaña de intensa sudoración nocturna y es típica de las formas graves de
tuberculosis.
La fiebre puede desaparecer por lisis o por crisis. Si la temperatura desciende gradualmente a lo
normal en unos días, se dice que desaparece por lisis. Si la temperatura desciende a lo normal en el
curso de 36 horas o menos se dice que desaparece por crisis.
DOCUMENTO ELABORADO CON FINES ESTRICTAMENTE DOCENTES POR: DRA EDNA NINETH DE LEÓN
SÁNCHEZ. DOCENTE DEL CURSO DE PROPEDÉUTICA MÉDICA. CARRERA DE MÉDICO Y CIRUJANO.
USAC-CUNOC. 2021
BIBLIOGRAFIA:
Guía de exploración física e historia clínica. Bates. 12ª. Edición.
Manual de exploración física. Seidel. 8va. Edición.
Semiología medica. Suroz. 9na. Edición.
Endels/junio 2021