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Ensayo

Este documento discute la importancia de controlar y educar las emociones desde la niñez, ya que esto permite desarrollar buenas habilidades interpersonales y resiliencia. Aunque solo el 37% de las personas logran controlar sus emociones, la inteligencia emocional es necesaria para comprender los propios sentimientos y comportamientos. La educación en valores desde el hogar también ayuda a formar la capacidad de afrontar adversidades.
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Este documento discute la importancia de controlar y educar las emociones desde la niñez, ya que esto permite desarrollar buenas habilidades interpersonales y resiliencia. Aunque solo el 37% de las personas logran controlar sus emociones, la inteligencia emocional es necesaria para comprender los propios sentimientos y comportamientos. La educación en valores desde el hogar también ayuda a formar la capacidad de afrontar adversidades.
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¿Es importante controlar y educar las emociones?

Con el transcurrir del tiempo el ser humano ha fortalecido habilidades como la

asertividad, la inteligencia emocional y finalmente ha consolidado el autoconocimiento, la

resiliencia, esto es de suma importancia para la vida cotidiana, lo cual, se debe ser forjado

desde la etapa primaria, es decir, desde la niñez hasta llegar a la adultez, con el fin de que,

las personas tengan buenas relaciones interpersonales, debido a que, “el hombre es un ser

social por naturaleza” necesita de conocimiento, habilidades cognitivas y comunicativas.

Para que esta formación integral se pueda llevar a cabo, se requiere que la persona tenga

un excelente coeficiente intelectual, lo cual, es el resultado de la práctica de una evaluación

estandarizada que tiene por finalidad permitir la medición de las habilidades cognitivas,

haciendo referencia a todos los procesos mentales como la percepción, la memoria o el

lenguaje, progresando de manera continua en el sujeto de acuerdo con su edad, por otra

parte es necesario incorporar la inteligencia emocional, esto en base a que son también un

conjunto de habilidades, pero, con una característica particular que radica en la sensibilidad

como lo es la percepción de los sentimientos propios de cada individuo o las emociones de

su entorno, frente a ello, se debe hacer una precisión y es que los sentimientos deben ser

controlados, dominados e interiorizados por cada persona.

Lo anteriormente expuesto es verdad, pero alcanzarlo es un proceso arduo y complicado,

es por lo que, el psicólogo Daniel Goleman, indica que solo el 37% de cada 100 personas,

logran controlar sus emociones, a pesar de ello, la inteligencia emocional se ha convertido

en una habilidad necesaria para una persona, ya que, le permite conocer sus estados

emocionales, pensar en sus emociones, comprender y controlar sus respuestas emocionales

y de comportamiento. (Goleman, Edición 2008, pág. 6)


Los seres humanos somos seres sociales, es decir que estamos en la búsqueda incesante

de construir relaciones interpersonales, ya sea entre dos o más sujetos, quienes, haciendo

uso de la comunicación, crean vínculos, basándose en emociones, sentimientos, intereses,

actividades sociales, de igual forma, el individuo intrapersonal, se refiere a la conciencia de

los sujetos, por ser la capacidad de reconocer las habilidades y limitaciones propias. Por

ende, cada ser humano de diferentes maneras afronta dificultades, problemas, tristezas,

frustraciones, entre otros, por lo que, es necesario que sea resiliente, entiéndase como la

capacidad de afrontar las adversidades, para otros, es considerada como aquellos “desafíos

que la vida pone para ser superados”, sin embargo, para poder llegar a ella, se debe

recorrer un camino que pocos están dispuestos a tomar, y es la educación en valores, que,

gesta ésta habilidad desde el seno de cada hogar.

Que tan resiliente eres o no, depende de cuanto apoyo positivo recibiste desde que tuviste

los primeros tropezones, cuando comenzaste a caminar por ejemplo, está demostrado por

diferentes estudios que la actitud positiva va a determinar en gran medida la capacidad de

un individuo para afrontar positivamente una adversidad, pero es difícil dar de lo que no se

tiene, si tu mente no fue llena de comentarios positivos, de ánimos, sino de fracasos y

palabras negativas, carecerás de fortaleza para enfrentar tu Goliat.

En conclusión, las emociones tienen un fuerte impacto en el desempeño académico, laboral

y personal, por lo que, es importante que las competencias emocionales sean manejadas por

cada individuo, y que, además, comiencen a cultivarse en cada hogar desde temprano, por

la sencilla razón de que, en los hogares donde se respira la unidad, armonía y amor, entre

los miembros de la familia, entonces, será el abono perfecto para que el altruismo nazca y
florezca en el corazón de cada componente de la misma, de seguro, buenos ciudadanos se

formaran en este núcleo familiar.

Referencias Bibliográficas

Goleman, D. (Edición 2008). INTELIGENCIA EMOCIONAL. KAIROS.

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