¿Es importante controlar y educar las emociones?
Con el transcurrir del tiempo el ser humano ha fortalecido habilidades como la
asertividad, la inteligencia emocional y finalmente ha consolidado el autoconocimiento, la
resiliencia, esto es de suma importancia para la vida cotidiana, lo cual, se debe ser forjado
desde la etapa primaria, es decir, desde la niñez hasta llegar a la adultez, con el fin de que,
las personas tengan buenas relaciones interpersonales, debido a que, “el hombre es un ser
social por naturaleza” necesita de conocimiento, habilidades cognitivas y comunicativas.
Para que esta formación integral se pueda llevar a cabo, se requiere que la persona tenga
un excelente coeficiente intelectual, lo cual, es el resultado de la práctica de una evaluación
estandarizada que tiene por finalidad permitir la medición de las habilidades cognitivas,
haciendo referencia a todos los procesos mentales como la percepción, la memoria o el
lenguaje, progresando de manera continua en el sujeto de acuerdo con su edad, por otra
parte es necesario incorporar la inteligencia emocional, esto en base a que son también un
conjunto de habilidades, pero, con una característica particular que radica en la sensibilidad
como lo es la percepción de los sentimientos propios de cada individuo o las emociones de
su entorno, frente a ello, se debe hacer una precisión y es que los sentimientos deben ser
controlados, dominados e interiorizados por cada persona.
Lo anteriormente expuesto es verdad, pero alcanzarlo es un proceso arduo y complicado,
es por lo que, el psicólogo Daniel Goleman, indica que solo el 37% de cada 100 personas,
logran controlar sus emociones, a pesar de ello, la inteligencia emocional se ha convertido
en una habilidad necesaria para una persona, ya que, le permite conocer sus estados
emocionales, pensar en sus emociones, comprender y controlar sus respuestas emocionales
y de comportamiento. (Goleman, Edición 2008, pág. 6)
Los seres humanos somos seres sociales, es decir que estamos en la búsqueda incesante
de construir relaciones interpersonales, ya sea entre dos o más sujetos, quienes, haciendo
uso de la comunicación, crean vínculos, basándose en emociones, sentimientos, intereses,
actividades sociales, de igual forma, el individuo intrapersonal, se refiere a la conciencia de
los sujetos, por ser la capacidad de reconocer las habilidades y limitaciones propias. Por
ende, cada ser humano de diferentes maneras afronta dificultades, problemas, tristezas,
frustraciones, entre otros, por lo que, es necesario que sea resiliente, entiéndase como la
capacidad de afrontar las adversidades, para otros, es considerada como aquellos “desafíos
que la vida pone para ser superados”, sin embargo, para poder llegar a ella, se debe
recorrer un camino que pocos están dispuestos a tomar, y es la educación en valores, que,
gesta ésta habilidad desde el seno de cada hogar.
Que tan resiliente eres o no, depende de cuanto apoyo positivo recibiste desde que tuviste
los primeros tropezones, cuando comenzaste a caminar por ejemplo, está demostrado por
diferentes estudios que la actitud positiva va a determinar en gran medida la capacidad de
un individuo para afrontar positivamente una adversidad, pero es difícil dar de lo que no se
tiene, si tu mente no fue llena de comentarios positivos, de ánimos, sino de fracasos y
palabras negativas, carecerás de fortaleza para enfrentar tu Goliat.
En conclusión, las emociones tienen un fuerte impacto en el desempeño académico, laboral
y personal, por lo que, es importante que las competencias emocionales sean manejadas por
cada individuo, y que, además, comiencen a cultivarse en cada hogar desde temprano, por
la sencilla razón de que, en los hogares donde se respira la unidad, armonía y amor, entre
los miembros de la familia, entonces, será el abono perfecto para que el altruismo nazca y
florezca en el corazón de cada componente de la misma, de seguro, buenos ciudadanos se
formaran en este núcleo familiar.
Referencias Bibliográficas
Goleman, D. (Edición 2008). INTELIGENCIA EMOCIONAL. KAIROS.