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TALLER de QUÍMICA, TABLA PERIÓDICA

La tabla periódica ordena los elementos químicos en función de su número atómico y propiedades periódicas. Fue desarrollada por Mendeléyev en 1869 y ha sido actualizada a lo largo de los años a medida que se han descubierto nuevos elementos y comprendido mejor las propiedades atómicas. La tabla muestra tendencias periódicas que permiten predecir propiedades de elementos aún no descubiertos.

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TALLER de QUÍMICA, TABLA PERIÓDICA

La tabla periódica ordena los elementos químicos en función de su número atómico y propiedades periódicas. Fue desarrollada por Mendeléyev en 1869 y ha sido actualizada a lo largo de los años a medida que se han descubierto nuevos elementos y comprendido mejor las propiedades atómicas. La tabla muestra tendencias periódicas que permiten predecir propiedades de elementos aún no descubiertos.

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Tabla periódica

La tabla periódica es una disposición de los elementos químicos en forma de tabla, ordenados por su
número atómico (número de protones), por su configuración de electrones y sus propiedades químicas.
En esta tabla los elementos están organizados en filas y columnas. Las filas se denominan períodos y las
columnas grupos. Algunos grupos tienen nombres. Así por ejemplo el grupo de los halógenos, el grupo
de los gases nobles, etc. La tabla también se divide en cuatro bloques con algunas propiedades químicas
similares. Debido a que las posiciones están ordenadas, se puede utilizar la tabla para obtener relaciones
entre las propiedades de los elementos, o pronosticar propiedades de elementos nuevos todavía no
descubiertos o sintetizados. La tabla periódica proporciona un marco útil para analizar el comportamiento
químico y es ampliamente utilizada en química y otras ciencias.
Historia de la tabla periódica
La primera versión de la Tabla Periódica fue publicada en 1869 por el profesor de química ruso Dmitri
Mendeléyev, y contenía 63 de los 118 elementos hoy conocidos en la naturaleza. Dmitri la desarrolló para
ilustrar tendencias periódicas en las propiedades de los elementos entonces conocidos, al ordenar los
elementos basándose en sus propiedades químicas. Mendeléyev también pronosticó algunas
propiedades de elementos entonces desconocidos que anticipó que ocuparían los lugares vacíos en su
tabla. Posteriormente se demostró que la mayoría de sus predicciones eran correctas cuando se
descubrieron los elementos en cuestión.
Por otra parte, el profesor de química alemán Julius Lothar Meyer publicó una versión ampliada, pero
basándose en las propiedades físicas de los átomos y nuevamente, en 1871 Mendeléyev publicó otra
versión de la tabla periódica que agrupaba los elementos según sus propiedades comunes en columnas
enumeradas desde la I hasta la VIII conforme al estado de oxidación del elemento, pero finalmente, en
1923 el químico americano Horace Groves Deming publicó una tabla periódica con 18 columnas
identificadas que constituye la versión utilizada actualmente.
Descubrimiento de los elementos
Algunos elementos ya eran conocidos desde la antigüedad, pero el primer descubrimiento científico de un
elemento ocurrió en el siglo XVII, cuando el alquimista Henning Brand descubrió el fósforo. En el siglo
XVIII se conocieron nuevos elementos, los más importantes fueron los gases. También en esos años
Antoine Lavoisier escribió su famosa lista de sustancias simples donde aparecían 33 elementos. Gracias
a los trabajos de Humphry Davy y la aplicación de la pila eléctrica al estudio de fenómenos químicos se
condujo
al descubrimiento de nuevos elementos, como los metales alcalinos y alcalino-térreos. A mediados del
siglo XIX, con la invención del espectroscopio, se descubrieron nuevos elementos, muchos de ellos
nombrados por el color de sus líneas espectrales características, entre ellos: cesio, talio, rubidio, etc.
Noción de elemento y propiedades periódicas: La palabra elemento procede de la ciencia griega, pero su
noción moderna apareció a lo largo del siglo XVII, aunque no existe un consenso claro respecto al
proceso que condujo a su consolidación y uso generalizado. Algunos autores citan como precedente la
frase de Robert Boyle en su famosa obra El químico escéptico, donde denomina elementos «ciertos
cuerpos primitivos y simples que no están formados por otros cuerpos, ni unos de otros, y que son los
ingredientes de que se componen inmediatamente y en que se resuelven en último término todos los
cuerpos perfectamente mixtos».
A lo largo del siglo XVIII, las tablas de afinidad recogieron un nuevo modo de entender la composición
química. Todo ello condujo a diferenciar en primer lugar qué sustancias de las conocidas hasta ese
momento eran elementos químicos, cuáles eran sus propiedades y cómo aislarlas.
Con el descubrimiento de gran cantidad de elementos nuevos, así como el estudio de sus propiedades,
se pusieron de manifiesto algunas semejanzas entre ellos, lo que aumentó el interés de los químicos por
buscar algún tipo de clasificación.
Los pesos atómicos: A principios del siglo XIX, John Dalton desarrolló una concepción nueva del
atomismo, a la que llegó gracias a sus estudios meteorológicos y de los gases de la atmósfera. Su
principal aportación consistió en la formulación de un atomismo químico que permitía integrar la nueva
definición de elemento realizada por Antoine Lavoisier y las leyes ponderales de la química.
Dalton estableció como unidad de referencia la masa de un átomo de hidrógeno y refirió el resto de los
valores a esta unidad, por lo que pudo construir un sistema de masas atómicas relativas. En el caso del
oxígeno, Dalton partió de la suposición de que el agua era un compuesto binario, formado por un átomo
de hidrógeno y otro de oxígeno. No tenía ningún modo de comprobar este punto, por lo que tuvo que
aceptar esta posibilidad como una hipótesis a priori. También sabía que una parte de hidrógeno se
combinaba con siete partes de oxígeno para producir agua. Por lo tanto, si la combinación se producía de
átomo a átomo, la relación entre las masas de estos átomos debía ser 1:7. El resultado fue la primera
tabla de masas atómicas relativas, que fue posteriormente modificada y desarrollada en los años
posteriores.
Primeros intentos de sistematización: en 1789 Antoine Lavoisier publicó su lista de elementos químicos
agrupándolos en gases, metales, no metales y tierras. Aunque muy práctica y todavía funcional en la
tabla periódica moderna, fue rechazada debido a que había muchas diferencias tanto en las propiedades
físicas como en las químicas. Por esto, los químicos pasaron el siglo siguiente buscando un esquema de
clasificación más preciso y fue entonces que se dio uno de los primeros intentos para agrupar los
elementos de propiedades análogas y relacionarlos con los pesos atómicos, esto fue gracias al químico
alemán Johann Wolfgang Döbereiner quien en 1817 puso de manifiesto el notable parecido que existía
entre las propiedades de ciertos grupos de tres elementos, con una variación gradual del primero al
último. A estos grupos de tres elementos los denominó tríadas. Leopold Gmelin trabajó con este sistema,
y logró identificar diez tríadas, tres grupos de cuatro, y un grupo de cinco.
Jean-Baptiste Dumas publicó el trabajo en 1857 que describe las relaciones entre los diversos grupos de
metales. En 1857 August Kekulé observó que el carbono está a menudo unido a otros cuatro átomos.
Este concepto eventualmente se conocería como valencia.
En 1862 Chancourtois, geólogo francés, publicó una primera forma de tabla periódica que llamó la hélice
telúrica o tornillo, también fue la primera persona en notar la periodicidad de los elementos.
En 1864 Julius Lothar Meyer publicó una tabla con 44 elementos dispuestos por valencia. La misma
mostró que los elementos con propiedades similares a menudo compartían la misma valencia. Al mismo
tiempo William Odling publicó un arreglo de 57 elementos ordenados en función de sus pesos atómicos y
en 1870 propuso una clasificación basada en la valencia de los elementos.
Ley de las octavas de Newlands
El químico inglés John Newlands produjo una serie de documentos y señaló que cuando los elementos
se enumeran en orden de aumentar el peso atómico las propiedades físicas y químicas similares se
repiten a intervalos de ocho. John publica la Ley de las Octavas, pero esta fue ridiculizada por los
contemporáneos de Newlands y la Chemical Society se negó a publicar su obra, porque esta dejaba de
cumplirse a partir del calcio; Newlands continuó su trabajo y así fue capaz de elaborar una tabla de los
elementos y la utilizó para predecir la existencia de elementos faltantes, como el germanio.
Mecánica cuántica y expansión progresiva de la tabla: La tabla periódica de Mendeléyev presentaba
ciertas irregularidades y problemas, por eso durante un tiempo fue necesario alterar el criterio de pesos
atómicos crecientes en favor de la agrupación en familias con propiedades químicas semejantes, esta
cuestión no pudo resolverse satisfactoriamente hasta que Henry Moseley realizó un estudio sobre los
espectros de rayos X. Moseley también comprobó que al representar la raíz cuadrada de la frecuencia de
la radiación en función del número de orden en el sistema periódico se obtenía una recta, lo cual permitía
pensar que este orden no era casual sino reflejo de alguna propiedad de la estructura atómica. Hoy día
sabemos que esa propiedad es el número atómico (Z) o número de cargas positivas del núcleo. Luego en
1945 Glenn Seaborg, sugirió que los actínidos y los lantánidos, estaban llenando un subnivel f en vez de
una cuarta fila en el bloque d, como se pensaba hasta el momento. Posteriormente se encontró que
estaba en lo cierto y en 1951 ganó el Premio Nobel de Química por su trabajo en la síntesis de los
actínidos.
En 1952 Gil Chaverri presentó una nueva versión la cual permite ubicar las series de lantánidos y
actínidos. Aunque estos se producen de forma natural pequeñas cantidades de algunos elementos
transuránicos su producción ha expandido significativamente la tabla periódica.
Estructura y organización de la tabla: La tabla periódica actual es un sistema donde se clasifican los
elementos conocidos hasta la fecha. Se colocan de izquierda a derecha y de arriba a abajo en orden
creciente de sus números atómicos. En la tabla hacia abajo y a la izquierda aumenta el radio atómico y el
radio iónico y vemos que también hacia arriba y a la derecha aumenta la energía de ionización, la
afinidad electrónica y la electronegatividad.
Grupos: La tabla periódica cuenta con 18 grupos, estos son: grupo (IA) - los metales alcalinos, grupo (IIA)
los metales alcalinotérreos, grupo (IIIB)- la familia del escandio, grupo (IVB)- la familia del titanio, grupo
(VB)- la familia del vanadio, grupo (VIB)- la familia del cromo, grupo (VIIB), grupo (VIIIB)- la familia del
hierro, grupo (VIIIB)- la familia del cobalto, grupo (VIIIB)- la familia del níquel, grupo (IB)- la familia del
cobre, grupo (IIB)- la familia del zinc, grupo (IIIA)- los térreos, grupo (IVA)- los carbonoideos, grupo (VA)-
los nitrogenoideos, grupo (VIA), grupo (VIIA)- los halógenos, grupo (VIIIA)- los gases nobles.
Bloques: La tabla periódica se puede también dividir en bloques de acuerdo a la secuencia en la que se
llenan las capas de electrones de los elementos. Cada bloque se denomina según el orbital en el que en
teoría reside el último electrón: s, p, d y f. El bloque s comprende los dos primeros grupos metales
alcalinos y alcalinotérreos. El bloque p comprende los últimos seis grupos 3A a 8A y contiene, entre
otros elementos, todos los metaloides. El bloque d comprende los grupos 3B a 2B y contiene todos los
metales de transición. El bloque f no tiene números de grupo y se compone de lantánidos y actínidos.
Podría haber más elementos que llenarían otros orbitales, pero no se han sintetizado o descubierto; en
este caso se continúa con el orden alfabético para nombrarlos, así surge el bloque g, que es un bloque
hipotético.
Metales, metaloides y no metales: los metales son sólidos generalmente brillantes, altamente
conductores que forman aleaciones de unos con otros y compuestos iónicos similares. La mayoría de los
no metales son gases incoloros o de colores; pueden formar enlaces covalentes con otros elementos no
metálicos. Entre metales y no metales están los metaloides, que tienen propiedades intermedias o mixtas.
Los no metales se subdividen en no metales poliatómicos que, por estar más cercanos a los metaloides,
muestran cierto carácter metálico incipiente, no metales diatómicos que son esencialmente no metálicos y
los gases nobles, que son monoatómicos no metálicos y casi completamente inertes. También
encontramos los metales de transición y ocasionalmente en ellos se señalan subgrupos, tales como
metales refractarios y metales nobles.
Otras formas de representar la tabla periódica: la tabla periódica en el formato de 32 columnas, la tabla
en espiral de Benfey.
Elementos sin propiedades químicas conocidas: Los elementos hasio, copernicio, y flerovio no tienen
propiedades químicas conocidas.
Otras extensiones de la tabla periódica: no está claro si los nuevos elementos encontrados continuarán el
patrón de la tabla periódica estándar como parte del período 8 o se necesitarán nuevos ajustes o
adaptaciones. Seaborg espera que este período siga el patrón previamente establecido, de modo que
incluiría un bloque s para los elementos 119 y 120, un nuevo bloque g para los próximos 18 elementos, y
30 elementos adicionales continuarán los bloques actuales f, d, y p, pero los físicos tales como Pekka
Pyykkö han teorizado que estos elementos adicionales no seguirían la regla de Madelung, que predice
cómo se llenan de capas de electrones, y por lo tanto afectarán la apariencia de la tabla periódica
estándar.
Elemento con el número atómico más alto posible: el número de posibles elementos no se conoce, pero
Elliot Adams en 1911 predijo que no existirían elementos de peso atómico superior a 256 lo que estaría
entre los elementos 99 y 100 en términos de hoy en día.
Modelo de Bohr: el modelo de Bohr, no relativista, exhibe dificultad para los átomos con número atómico
superior a 137, ya que estos requerirían que los electrones 1s viajen más rápido que la velocidad de la
luz, lo que lo vuelve inexacto y no se puede aplicar a estos elementos.
Ecuación relativista de Dirac: La ecuación relativista de Dirac tiene problemas para elementos con más
de 137 protones. Para ellos, la función de onda del estado fundamental de Dirac es oscilatoria y no hay
diferencia entre los espectros de energía positivo y negativo, como en la paradoja de Klein.
Forma óptima: Las muchas formas diferentes de la tabla periódica han llevado a preguntarse si existe una
forma óptima o definitiva. En ausencia de una verdad objetiva, las diferentes formas de la tabla periódica
pueden ser consideradas variaciones de la periodicidad química, cada una de las cuales exploran y
hacen hincapié en diferentes aspectos, propiedades, perspectivas y relaciones de y entre los elementos.
CONCLUSIONES
Gracias al conocimiento que nos brinda este tema sobre la tabla periódica, aprendimos que dentro de la
mecánica cuántica se habló acerca de Glenn Seaborg el gran científico que descubrió que los actínidos,
como los lantánidos, que estaban llenando un subnivel f en vez de una cuarta fila en el bloque d, lo cual
lo hizo reconocido y merecedor de un Premio Nobel de Química en 1951.
Podemos concluir que la tabla periódica se creó para organizar todo el elemento que existen en el
universo en forma ordenada dependiendo de la característica que los hace diferentes a otros o similares
unos con otros. La tabla periódica está organizada en grupos y períodos los cuales son 18 grupos y
cada grupo está caracterizado por el elemento que los representa, a su vez son 7 períodos los cuales
están organizados por medio de la característica química semejantes a los demás. También se puede
decir que la tabla periódica es de mucha importancia para las personas que estudian medicina ya que
ellos se encargan de estudiar perfectamente las propiedades de los elementos las cuales utilizan para
crear antibióticos entre otras.
Podemos decir que la tabla periódica, tal y como la conocemos hoy, nació en 1869, cuando Dmitri
Mendeléyev, un químico ruso, presentó un nuevo modelo de ordenación de la tabla periódica, en el que
los elementos se ordenaban por sus masas atómicas, de forma que se podía notar cierta periodicidad
en los elementos cuando se ordenaban de esta forma.
Gracias a Johann Wolfgang Döbereiner con su descubrimiento de los grupos formados por tres
elementos se pudo indicar que cada uno de estos compartían propiedades físicas y químicas con cierta
similitud, los cuales les dio el nombre de tríadas. Las tríadas son consideradas como el primer
acercamiento exitoso a la ordenación actual de los elementos de la tabla periódica que hoy es utilizada.
La tabla periódica nos permite conocer con mayor profundidad las características de cada uno de sus
elementos como también nos permite saber clasificarlos según su forma y comportamiento. Esta tabla
también es importante porque con ella podemos conocer la configuración electrónica y el número de
electrones que contiene cada átomo.
Con lo anterior podemos decir que la tabla periódica actual es el resultado de múltiples investigaciones,
observaciones y razonamientos realizados por parte de grandes científicos que tenían como finalidad
fabricar una tabla para el ordenamiento de los elementos. Además, se puede decir que actualmente no
sabemos si existe una forma óptima o definitiva para la tabla periódica ya que aún sigue vigente la
búsqueda de nuevos elementos lo que puede provocar que se necesiten realizar ajustes a la tabla
actual.

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