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Orígenes de la Filosofía según Jaspers

El resumen describe los orígenes de la filosofía según Karl Jaspers: el asombro, la duda y las situaciones límites. El asombro surge de observar lo conocido con nuevos ojos y genera curiosidad. La duda surge del asombro y busca respuestas, pero también plantea contradicciones. Las situaciones límites como el dolor, la culpa y la muerte cuestionan nuestros esquemas y nos hacen conscientes de nuestra finitud.
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Orígenes de la Filosofía según Jaspers

El resumen describe los orígenes de la filosofía según Karl Jaspers: el asombro, la duda y las situaciones límites. El asombro surge de observar lo conocido con nuevos ojos y genera curiosidad. La duda surge del asombro y busca respuestas, pero también plantea contradicciones. Las situaciones límites como el dolor, la culpa y la muerte cuestionan nuestros esquemas y nos hacen conscientes de nuestra finitud.
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Filosofía.

PARCIAL DOMICILIARIO N.º 1.

Profesora: Gabriel A. Gabor.


Alumna: Sánchez, Brisa Lidia.
Fecha de entrega: 22 de junio,
año 2022.
Curso: Primer año, comisión C, turno noche.

Los orígenes de la filosofía según Karl Jaspers: el asombro, la duda y las


situaciones límites.

Karl Jaspers, realiza una impronta distinción entre el comienzo y su origen y, plantea a
este último como la fuente de la que surge la filosofía en el hombre en cada momento.
El filósofo alemán, establece tres orígenes: el asombro, la duda y las situaciones
límites.

El primer origen es el asombro, el cual es un detonante del pensamiento filosófico,


hace referencia al admirar lo nunca visto dentro de lo ya conocido, es decir, aprender a
observar con ojos de trascendencia para descubrir una faceta desconocida/nueva de
las cosas. El asombro, para la filosofía, es descubrir “lo maravilloso en lo habitual” y
esto, nos lleva a reflexionar acerca de que la realidad es mucho más profunda de lo
que pensamos. El asombro no se estaciona únicamente en el estado de sorpresa, sino
que sobrelleva a la curiosidad, nace en el hombre el sentimiento de querer indagar,
preguntarse sobre temas profundos de su interés o que le acontecen, inevitablemente.

En segundo lugar, Jaspers plantea que el asombro es el que da origen a la duda - las
preguntas - y, en consecuencia, buscando dar respuestas a las mismas, se genera el
conocimiento: el impulso por conocer e investigar ante la inconsciencia del no saber,
buscar el conocimiento “por el saber mismo” de una manera desinteresada. De la duda
surgen el examen crítico por un lado y luego la búsqueda de la certeza, es decir, ante
los conocimientos que se van acopiando se establece un punto en donde hay
contradicciones, entonces el hombre observa que no hay nada seguro en la existencia
y el por qué subyace en que las percepciones son engañosas, en otras palabras, los
sentidos muchas veces nos engañan, y además a veces el pensamiento también es
prisionero de contradicciones incomprensibles.

Esto antes mencionado, lleva al hombre a dos tipos de duda radical: en parte a la duda
radical de tipo escéptico que nos acerca a un terreno filosófico inestable, no nos
conduce a nada, pero por otro lado se encuentra la duda más conocida en el mundo
filosófico: la duda metódica de Descartes que se jacta de dudar de todo, hasta que en
tanto está dudando, se da cuenta de que piensa y, por lo tanto, si piensa existe, con lo
cual cree encontrar allí una primera certeza clara para así, comenzar a construir su
método.

En tercer lugar, se encuentran las situaciones límites. Jaspers argumenta que las
situaciones límites son situaciones permanentes de la condición humana, las cuales no
podemos alterar como, por ejemplo, el padecer situaciones dolorosas, la culpa, el
destino y en última instancia, la muerte. Estas situaciones provocan un quiebre en el
esquema que creamos para la vida, reflexionando y replanteándonos el por qué y el
para qué de ciertos acontecimientos, buscando respuestas. El filósofo alega que
vivimos permanentemente en situaciones cotidianas cambiantes y no le damos mayor
importancia. Como seres humanos existenciales en el mundo, nos encontramos ante
situaciones que nos marcan el límite y hacen dar cuenta de que somos seres finitos,
restringidos a la hora de lograr, superar o controlar todo, además de la conmoción que
puede uno experimentar y, es entonces ante esos momentos que surge la cuestión de
uno mismo: la pregunta por los propios fines, ¿de qué manera salvarnos y trascender?
El estoico Epicteto sugiere que “el origen de la filosofía es el percatarse de la propia
debilidad e impotencia”.

- Reflexión/validación personal acerca del pensamiento elegido.

En mi experiencia durante la cursada de esta materia, he llegado a la conclusión de


que, la filosofía es un arte y en articulación a lo planteado por el filósofo alemán Karl
Jaspers, busca dar respuestas a aquellas preguntas que surgen en el pensamiento del
hombre por el sólo hecho de ser un ser existencial en el universo.

Esta ciencia que ama la sabiduría, tiene como protagonista al filósofo y a su búsqueda
de la verdad por sobre todas las cosas, esta última es la que da sentido al cosmos, es
innegable y necesaria, lo que explica la totalidad o el todo, pues es el filósofo quien
pretende entender y explicar el origen de las cosas, de los seres humanos y del
mundo. La capacidad de hacerse preguntas, de “cuestionar todo lo dado” se denomina
“Problematización” (plantear problemas, cuestiones o preguntas).

La filosofía no acepta verdades establecidas, sino que su deber es cuestionarlas, mirar


por debajo de ella, leerlas entre líneas y formular una y otra vez preguntas para crear
conceptos, aunque luego, seguir cuestionándolos porque la verdad nunca es absoluta.

Continuando con la reflexión, me gustaría desarrollar una conexión que he establecido


entre la filosofía y el counseling. Primeramente, el hecho de cuán importante es la
acción de filosofar más que para el counselor, para el consultante, quien es el que llega
a la consulta con el objetivo de conocerse más a sí mismo.

Durante su proceso de autoconocimiento, crecimiento y desarrollo personal, el


consultante experimenta el asombro que le produce redescubrir, volver a observar –
mirar con otros ojos – ciertas cuestiones/situaciones que le producen dolor, pero que,
hasta el momento, no había observado con la profundidad necesaria para realizarse
las preguntas que le lleven a ejecutar el cambio.

En la mayoría de las ocasiones, el consultante experimentará una fuerte conexión con


la filosofía, podría decirse que es el filósofo de su propia vida ya que, desde lo
profundo de su ser, emana la necesidad de conocerse en su totalidad, de conseguir
convertirse en una persona plena para su bienestar psicoemocional, social y espiritual,
es decir, lograr encontrar su verdad, lo que le generará la sensación de
autorrealización y satisfacción. Por otro lado, inevitablemente las situaciones límites
que le producirán dolor, en la mayoría de las ocasiones son motivo de consulta como,
por ejemplo, atravesar el duelo de un ser querido. En síntesis y para culminar con este
ensayo, la filosofía le permite al ser humano: analizar, reflexionar y comprender mejor
la realidad en la que vivimos y, en consecuencia, a nosotros mismos.

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