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Resumen Viole Final

Este documento presenta una revisión de diferentes perspectivas de la psicología evolutiva y del desarrollo. Comienza discutiendo el enfoque clásico positivista y sus limitaciones, luego introduce el modelo contextual dialéctico que considera la interacción entre lo biológico, psicológico y social. También examina el enfoque del curso vital y la noción de la estructura psíquica como una estructura disipativa abierta a la complejidad y el cambio a través de los encuentros con el otro. Finalmente,

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Resumen Viole Final

Este documento presenta una revisión de diferentes perspectivas de la psicología evolutiva y del desarrollo. Comienza discutiendo el enfoque clásico positivista y sus limitaciones, luego introduce el modelo contextual dialéctico que considera la interacción entre lo biológico, psicológico y social. También examina el enfoque del curso vital y la noción de la estructura psíquica como una estructura disipativa abierta a la complejidad y el cambio a través de los encuentros con el otro. Finalmente,

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FINAL EVOLUTIVA 2

 TEMA I: Ubicación de la asignatura de la Psicología Evolutiva y Psicología


del Desarrollo
Contenido y significado de su estudio. Fundamentos teóricos.
Revisión crítica del concepto evolutivo en Psicología. Psicología del desarrollo.
Enfoques y perspectivas del Curso Vital.
Desarrollo, temporalidad y estructura: diferenciaciones y entrecruzamientos.
Reversibilidad e irreversibilidad del tiempo. Temporalidad retroactiva. Momentos
de crisis y reestructuraciones. Proceso de historización. Valor del
acontecimiento. Emergencia de lo nuevo.

Construcción de subjetividad en tres diferentes niveles:

Intrapsiquico: procesos psíquicos que organizan la actividad del aparato, nos


apoyamos en modelos metapsi para poder entender la actividad psi como un aparato
con un funcionamiento, estructura abierta al exterior, con posibilidad de incrementar
info y complejidad.

Intersubjetivo: procesos que se dan en y por los vínculos de sujetos con otros
objetos. Intersubjetivo como creador del psiquismo, es la co- creación de uno con el
otro, pensar el concepto de vinculo para lo intersubjetivo mas alla del concepto de
relacion. Implica la dimensión vincular que es la construcción de una representación
de un sujeto con otro, con efectos reciprocos. Hay algo de la actividad psíquica de
esta persona que esta siendo una operatoria particular en función de ocupar ese lugar
para el otro.

Transubjetivo: procesos psi constituidos y atravesados por las marcas de las


representaciones compartidas de significación por las representaciones sociales.
Efecto de presencia de significaciones compartidas por un conjunto que establece lo
valorado, lo no valorado, lo permitido, lo no permitido, los significados. Significación
transubjetiva crea subjetividad, se encarna en procesos complejos creadores de
significación, propician u obstaculizan trabajos psi.

La construcción de subjetividad es en y por esa relacion con el otro en y por esta


construcción dialéctica y simultanea con el otro

ACONTECIMIENTO: experiencia vivencial que marca la ruptura con la continuidad,


un cambio radical que supone una transformación subjetiva, implican movimientos de
novedad, un corte entre lo que venía siendo antes y lo que es [Link] que haya
una significación novedosa, se generara un efecto de suplementación (algo de lo
previo se mantiene, pero se transforma y produce una nueva organización). La entrada
de los hijos en la adolescencia puede resultar un “acontecimiento”, por lo novedoso
que aporta a la estructura familiar. Es algo que no ocurre en lo real, pero es producto
de lo que ocurre en lo real (ACAECIDO). Los acontecimientos no tienen ni el mismo
alcance, ni la misma amplitud cronológica, ni la misma capacidad de producir efectos.
El acontecimiento que interesa es el que se encadena con la producción traumática
del encuentro. Entendiendo al TRAUMA PSIQUICO como aquella experiencia
posterior a un hecho que puede tener efectos retroactivos sobre aquella primera marca
generando un nuevo efecto (desde la segunda escena adquiere la primera su
significación traumática).
En la historia del sujeto, la historia relato no constituye la fuente de toda información,
sino que dentro de esta debemos buscar la historia traumática, es decir sus fracturas y
baches. Lo traumático se presenta al psiquismo desarticulado de los enlaces que
pueden historizarlo y brindarle la significación necesaria. Lo traumático escapa al
relato, es aquello que no puede ser significado por el yo, ya que es la parte motora de
lo acontecimenal que acosa y llega a derribar las formas habituales de defensa del yo
que no pueden hacerle frente a esta efracción de la significación.
Para la cura es necesario que todo aquello inligable capaz de producir efectos sea
simbolizado para evitar los efectos compulsivos que acarrea para el psiquismo. Es
necesaria una reescritura simbólica que permita su re significación, aunque no todo es
historizable, hay un resto que escapa a los esfuerzos de historizacion (núcleo de real
del trauma).

PSICOLOGIA EVOLUTIVA CLASICA (enfoque positivista):

El desarrollo como un proceso evolutivo que se daba a tarves de etapas sucesivas, las
cuales eran ahistoricas y universales, y tenien una significaciones normativa y
valorativa. A través de la obervacion se buscaban uniformidades empíricas aparentes,
para conocer los perfiles de madurez característica de cada etapa. Se marcaba lo
esperable a suceder y se delimitaba aquello que no cumplia con lo esperado. Los
fenómenos respondían a un modelo causalista y lineal, asociado al criterio cronológico
del tiempo (causa produce efecto). El individuo tenia un rol pasivo, y era receptor de la
influencia ambiental.

El desarrollo se entiendia como algo progresivo de lo que esta en potencia, darle curso
a algo que esta en potencia y que en condiciones optimas va a encontrar su
posibilidad de desarrollo.

Hay un giro epistemológico, donde se pasa al paradignma de la complejdad, el cual


pone el acento en el entretejido del conjunto, donde movimientos y fluctuaciones se
imponen a las permanencias y linealidades, y permite acceder a la lógica de los
fenómenos caóticos. Pensando al psiquismo como un sistema alejado del equilibrio,
donde los procesos de producción subjetiva abiertos al azar y lo indeterminado, es un
trayecto nunca concluido, a lo largo del devenir.

Aca aparece el MODELO CONTEXTUAL DIALECTICO: el desarrollo psicológico se


piensa como producto de la interrelación de un organismo inserto en un contexto
social particular. Lo biológico, lo psicológico y lo social se incluyen en un sistema
integradro. Se le da importancia a la influencia de la cultura y el medio social, en el
desarrollo de las características psicológicas y sus procesos de cambio. El sujeto
como ser complejo, proactivo y con capacidad para regular, representar e interpretar
sus procesos de cambio.
Entre las perspectivas de este modelo se ecuentra el ENFOQUE DEL CURSO VITAL:
Considera al desarrollo humano como un conjunto de procesos que transcurren a lo
largo de toda la existencia, como un fluir del curso vital. Serie de transformaciones,
también sucesivas pero discontinuas, este curso tiene su fluir discontinuo con
interrupciones, sobre las cuales no hay etapas sino tiempos de estabilización y de
discontinuidad. Cada momento de ese fluir del curso vital se enfrenta con perdidas
(fenómenos de declive, deterioro), y ganancias (fenómenos de crecimiento,
maduración, etc.), ningún momento es superador del anterior, sino que cada momento
de organización de este curso presenta en relacion al otro momento perdidas y
ganancias. Este curso es multidimensional y variable intra e inter individualmente. El
acento está puesto en el cambio.

LA ESTRUCTURA PSIQUICA/APARATO PSIQUICO: como ESTRUCTURA


DISIPATIVA-PRIGOGINE.
La estructura psíquica es una estructura abierta, compleja, flexible, cambiante,
heterogénea y autoorganizada, donde en un primer momento predomina el
determinismo pero en el devenir de la estructura se pueden presentar una serie de
bifurcaciones donde lo nuevo (azar) irrumpe (un encuentro significativo, crisis vitales,
crisis accidentales), interpela lo dado y por tal motivo la estructura puede virar al orden
o al desorden (caos determinista: articulación entre determinismo y azar). Los
intercambios con lo exterior dan lugar al AZAR como fuente de la creación y la
transformación. El azar no es error, lo distinto aquello que esta fuera de la ley, no tiene
que ser despreciado, evitado, eliminado, sino comprendido y valorado como un
principio impulsor del cambio. Esto hace que pensamos a la estructura siempre como
“descompletada”, y no como una totalidad. Por eso pensamos al sistema no como
equilibrante, lineal y estático, sino como caos, como una conjunción de elementos
mínimos que tienden a permanecer pero que después pueden asumir otras
combinaciones, lo que provoca una reorganización.
Ante la aparición de los elementos nuevos en la estructura, la energía presente no se
pierde, sino que el sistema responde con un movimiento de autoorganizacion que lleva
a un incremento de mayor complejidad. El azar produce complejidad. Frente a la
aparición de lo nuevo, la estructura cambia y se reorganiza, se reestructura y esta otra
forma incluye algo de lo previo desde otro lugar. Se articula lo nuevo y las marcas ya
constituidas. La transformación de lo azaroso en organización y complejidad es efecto
de lo intersubjetivo, de un encuentro con lo subjetivo del otro y su articulación con lo
corporal (el otro se vuelve estructurante lo largo de todo el devenir, no solo en los
primeros tiempos)
La psique está en relación de intercambio con la realidad (lo exterior) y su propio
sistema heterogéneo que son el yo, el super yo y el inconsciente. Realiza una alianza
entre permanencia y cambio, entre identificaciones y transformaciones que surgen en
el encuentro del fuera de sí.
La subjetivación como proceso en el devenir es pensar que el sujeto en cada vínculo
significativo se va generando, hay múltiples puntos de partida. La identificación no es
una experiencia cerrada, algo que ocurra de una vez y para siempre, se pone en juego
en todo encuentro significativo para el Yo. Sólo a posteriori se podrán reconocer
momentos claves en dicho trayecto. El Yo está constituido por un conjunto de
identificaciones, formulados por los otros significativos.
El psiquismo como sistema abierto estructuralmente es solidario con poder pensarlo
como cerrado organizativamente: el intercambio de energía con lo exterior es continuo,
y sus interacciones lo someten a un trabajo incesante de representación, pero la
psique es autónoma y mantiene una forma estable que le permite sostener reglas y
legalidades para contar con mecanismos de funcionamiento específicos. El proceso
identificatorio, el trabajo del duelo, la re significación de la estructura edipica y
narcisista, dan cuenta de diferentes momentos de reorganización subjetiva (momentos
de crisis y desorden). Será un proceso de autoorganizacion realizado por el Yo, de
simbolización de las transformaciones (en las dimensiones de lo intrapsíquico, lo
intersubjetivo y lo transubjetivo).

PRODUCCION DE SUBJETIVIDAD Y COSTITUCION PSIQUICA  dimensiones


para explicar cómo nos constituimos como sujetos psíquicos, es decir más allá de lo
biológico. Y esto no es resultado directo de una causa, sino producto de múltiples
interacciones que constituyen su condición de posibilidad pero no la determinan
linealmente.

CONSTITUCION PSIQUICA: proceso de construcción singular que da origen a la


posibilidad de que un yo puede anunciarse como un sujeto autónomo. Para
convertirnos en humanos además de las condiciones necesarias (para sostener la
vida biológica), deben estar presentes las condiciones suficientes que garantizan
nuestra existencia como sujetos psíquicos: y esto se debe al encuentro con un Otro
humano, que tiene otro nivel de complejizacion psíquica (por una dimensión
intrapsíquica, intersubjetiva y lo transubjetivo), y nos ofrece un soporte biológico,
psíquico y social. Esta condición se vuelve una ocasión de inscripción de algo
novedoso, y a la vez algo que viene a ofrecer un elemento totalmente heterogéneo, lo
que empieza a tener eficacia es el material psíquico de otra psique que opera en
nosotros
La construcción de la subjetividad en sus vertientes intra, inter y transubjetiva será el
resultado entonces de la particular metabolización que el Yo realice en su trabajo de
historización, re escritura de la propia historia como historia historizada. Complejizando
la estructura psíquica, generando nuevos enlaces y posibilidades simbólicas.
La producción de subjetividad alude a los procesos por los cuales alguien puede
constituirse como sujeto representado para sí mismo y para otros. Cómo se logra la
representación de si y la realidad de acuerdo a ciertos significados y regulaciones
compartidas de un conjunto. Según Castoriadis, existen representaciones que una
sociedad establece que funcionan como un imaginario social (significaciones
imaginarias sociales). Son imaginarias porque se constituyen como imágenes que
organizan el sentido que tiene la realidad, como interpretarla y son compartidas por un
conjunto, en un momento histórico particular, atravesados por ciertos funcionamientos
que la cultura organiza.
En estas construcciones de la producción de subjetividad van a operar tanto como
fuerzas de significación que tienden a permanecer (lo instituido), y cierta fuerza que
transforma y modifica las representaciones provocando los cambios (lo instituyente).
Cada generación propicia en estos procesos de transformación cambios instituyentes
en la representación subjetiva. Entonces, cada tiempo histórico también va a tener
momentos de permanencia y de cambio.
LA PRODUCCIÓN DE SUBJETIVIDAD: LAS FORMAS QUE ORGANIZAN LAS
VIVENCIAS SUBJETIVAS DE UN SUJETO EN FUNCIÓN DE ESTA DINÁMICA DE
LAS TRES DIMENSIONES A LA VEZ: INTRA, INTER Y TRANSGENERACIONAL
(FORMA DE SER DEL SER).

PRIGOGINE postula que EL TIEMPO aparece al alcanzarse cierto nivel de


complejidad. En los sistemas simples equilibrados no hay cambio y por tanto, parece
como si el tiempo no transcurriera: el sistema es reversible ya que el pasado y el futuro
no pueden distinguirse
En los SISTEMAS ABIERTOS, que se encuentran lejos del equilibrio, el sistema se
hace inestable, y al cambiar, va adoptando diferentes configuraciones, aparece la
temporalidad marcando una dirección en el transcurso del tiempo (la FLECHA DEL
TIEMPO), que hace que ese proceso sea irreversible. La irreversibilidad que nos lleva
a todos a la muerte, que marca un punto de no retorno (somos seres finitos y
mortales).
No hay un tiempo único que abarque todos los acontecimientos del universo, ni
tampoco del ser humano. Hay tiempos locales específicos. La complejidad de las
temporalidades comprende:
1) TIEMPO MADURATIVO: referido a lo real del cuerpo. Son los tiempos del
desarrollo biológico, de los procesos madurativos, irreversibles, son tiempos regulares
pero no homogéneos. Hay cierta regularidad, cierto ritmo pero esto no significa que se
trascienda siempre este ritmo ni que en todos los sujetos este ritmo sea igual. Se
pueden anticipar aunque no quiere decir que no sucedan irrupciones, alteraciones en
este proceso y tiempo madurativo.
2) TIEMPO CRONOLÓGICO: el de los relojes, el de las edades, lineal, regular e
irreversible. Es un tiempo consensuado socialmente, arbitrario. La temporalidad de los
procesos del Yo consciente o bajo el proceso secundario. Es la experiencia histórica
del tiempo, se basa en lo que sucedió en el pasado, lo que sucede en el presente y lo
que sucederá en el futuro.
3) TIEMPO LOGICO: refiere a los procesos psíquicos inconscientes (bajo el proceso
primario), procesos nunca lineales donde se articula lo nuevo y lo ya constituido. Es
reversible/retroactivo (las inscripciones actuales pueden actuar sobre otras inscriptas
previas, generando nuevos nexos y enlaces, promoviendo una nueva significación y
efecto psíquico). Sólo a posteriori se puede entonces dar cuenta de la causalidad
psíquica, y del efecto del presente sobre lo ya inscripto en la múltiple memoria
psíquica, abierta entonces a transformaciones y no posible de determinar por
anticipado.
EFECTO RETROACTIVO: Nuevo hecho que otorga sentido al anterior. Un hecho
podrá ser re significado a partir de una segunda marca posterior en el tiempo,
adquiriendo eficacia psíquica. Lo traumático y sus retornos pueden o no ser
resignificados a posteriori por la emergencia de lo nuevo. Para que un nuevo sentido
surja se necesitan por lo menos 2 sucesos y un intervalo de tiempo entre ellos.
Para hablar de historizacion hay que desmarcarlo de dos conceptos:

- La concepción tradicional de historia (tiempo positivista clásico): la historia


está en potencia desde el comienzo. De esta manera estaría todo determinado,
no se daría el azar ni la transformación, ni una alteración cualitativa en la
marca dos. Solo falta que el tiempo opere para que se dé la manifestación de
lo ya constituido (no hay historizacion).
- La concepción posmoderna plantea que hay un instante 1 que cae en el puro
pasado y aparece una marca 2 que viene a sustituir aquella primera marca, sin
eficacia (no hay historizacion).
- El proceso de historizacion: Nuevas marcas que se inscriben en la psique no
vienen ni a repetir ni a eliminar sino que alteran las primeras, donde lo nuevo
incluye lo anterior modificado, otorgándole nuevo sentido. Hay un efecto de
suplementación de la segunda marca hacia la primera.
- Historización: Él yo tiene que hacer una historia con estas marcas para dar
una significación que propicie una referencia identificatoria que hace que
alguien pueda decir “este soy yo” cuando todo ha cambiado. Trabajo psíquico
mediante el cual incluye la novedad, significa un pasado por un pasado propio.
Implica una particular forma de memoria, recordar necesita del olvido de ciertas
huellas que quedan ligadas a los terrenos del inconsciente para poder así
hacer también una selección de los nexos propiciando una significación. Es un
trabajo del yo, una subjetivación, representación. Un pasado puede recibir una
nueva significación de lo actual se suplementa la marca anterior mediante una
marca nueva que permite que determinados elementos permanezcan y
propicia una transformación psíquica, se propicia un cambio que también tiene
que ver con esta transformación cualitativa novedosa que es el advenimiento
del yo, qué pueda pensar que mañana va a existir y va a ser el mismo, que él
pueda transformar ese tiempo presente en un porvenir como también
apropiarse de un pasado. El yo es quien está encargado de este trabajo de
historización.

Articulación temporalidad psiquica/causalidad/complejidad de la estructura:

La historia del sujeto a lo largo de su trayecto vital está siempre abierta a las
posibilidades de reorganización y resignificación de su propia historia. El tiempo del
aparato psíquico, si bien contempla la sucesividad del desarrollo (tiempo cronológico,
irreversibilidad de lo biológico) supone el efecto de retroacción y del a posteriori para
posibilitar nuevos enlaces y transcripciones del material psíquico.

Para entender la complejidad psíquica partimos de que la temporalidad psíquica de los


procesos inconscientes es retroactiva. Es decir que hay un elemento actual (marca 2)
que se propicia como factor causante de la transformación sobre lo previo, sobre lo
que ya estaba inscripto como realidad psíquica (marca 1). Hay un trabajo de
suplementación donde un elemento nuevo reinscribe lo previo, pero lo previo no se
anula, sino que se mantiene transformado. Esta vivencia significativa va a tener efecto
de ACONTECIMIENTO porque la vivencia de lo nuevo implica un aumento de la
complejidad en tanto reinscribe y permite una mayor conexión de elementos previos
en función de la vivencia actual generando un efecto novedoso.

(Una vivencia que en sí misma tenga un aporte de novedad y desafíe al psiquismo a


inscribir algo de lo azaroso y que tenga la potencia de retranscribir y conectar con una
marca previa, generando a partir de ella un proceso de recomposición, lo que hace
que la realidad psíquica se complejice).
En caso de que haya una exacerbación de la defensa y una imposibilidad de inscribir
la novedad la vivencia será traumática. Y si la vivencia novedosa implica una crisis y
desestabilización que la estructura no lo resiste, y se desorganizan los enlaces entre
los elementos será catastrófica (se arrasa la estructura previa sin implementar su
complejidad).

 TEMA II: La familia como estructura compleja


La organización familiar a través del tiempo. Familia y Cultura. Lo que
permanece y lo que cambia. Lo determinante y lo indeterminado.
Vincularidad e inconsciente. Tramas y anudamientos intersubjetivos.
Configuraciones vinculares: constitución psíquica y producción de subjetividad.

 TEMA III: Lugares, funciones y vínculos de la estructura familiar.


Diferentes niveles de análisis. Diversidad y familia.
El parentesco cultural. Lugares del parentesco. Funciones simbólicas:
reciprocidad y efectos recíprocos.
Vínculos de consanguineidad y de alianza. Función amparadora primaria.
Función ordenadora de la sexuación y diferenciación generacional. Función
filial. Vinculo fraterno.
La transmisión de significaciones transubjetivas y transgeneracionales. Los
ancestros. Función donante.
Diferentes organizaciones familiares actuales. Divorcio. Nuevas construcciones
familiares. Vínculos de consanguineidad y de afinidad.
Parejas parentales homosexuales y/o transexuales: diversidad y familia.

RELACION: (entre yoes): multiplicidad de las manifestaciones del vínculo, es


consciente y la representación tiene una distancia de la realidad.

VINCULO: liga en forma estable dos espacios psíquicos proporcionando un efecto de


constitución subjetiva. Señala una ligadura inconsciente e intersubjetiva. Hay una
representación psíquica del vínculo.

El vínculo es la relación de un sujeto con un “otro”, y para que se sostenga y


constituya es necesaria la presencia de este otro. En cada vínculo significativo hay un
encuentro con 3 dimensiones del otro:

-lo semejante: son los puntos donde me reconozco en el otro y este se reconoce en
este vínculo, permite la vivencia de lo compartido, los puntos de identificación.

-lo diferente: aspectos del otro con los que no nos identificamos, pero que a partir de
la palabra y de darle una significación, podemos aceptarlos y tornarlos compartibles.

-lo ajeno: lo inasimilable, no comprendido ni compartido, aquellos aspectos


inconscientes no posibles de conocer del otro como de sí mismo (zona oscura que
funciona como motor del deseo, no termina de ser aprendido por el yo del otro y marca
las posibilidades de lo novedoso que viene a generar sorpresa, tensión, malestar..
pero a la vez es el motor de la construcción subjetiva).
Existen FUNCIONES necesarias para la constitución y construcción de la organización
psíquica de los sujetos, que se espera que se cumplan desde las instancias parentales
(o quienes ocupen estos lugares). Estas funciones no son específicas de cada lugar,
sino interdependientes de la estructura familiar y solidarias entre sí.
Ambas operan en el psiquismo infantil como condiciones de posibilidad de los
procesos de identificación y diferenciación constituyentes de la alteridad. A su vez
estas transmiten valores y significaciones del conjunto social como de las
generaciones anteriores. Este proceso de construcción de la subjetividad es lo que
marcamos en su vertiente intra (lo que el hijo inscribe y metaboliza), inter (lo que se
construye en y por los vínculos) y transubjetiva (lo que se inscribe de las marcas
sociales y culturales).
- FUNCIÓN AMPARADORA PRIMARIA (ligada a la madre): contexto de cuidados
biológicos, de necesidades primarias satisfechas (alimento y abrigo), y de significación
psíquica: hay otro primordial para el infans que lo debe reconocer como un sujeto con
derecho a la existencia y debe significar y anticipar sus vivencias orgánicas o físicas
(violencia primaria). Esto le permite al infans el acceso al orden de lo humano, ya que
hasta ahora hay un YO no advenido.
La pareja parental proyecta sobre el infans ciertos enunciados
identificatorios/anticipatorios (deseos, anhelos, idealizaciones) incluso antes de que este
exista y cuando nace se proyectan sobre el cuerpo del infans como una sombra
hablada. Es decir que la primera existencia del infans está representada por la
representación en la psique de otro.
Es necesario otro que catectice, libidinice, y desee que ese niño viva y le signifique en
un comienzo, cada una de sus experiencias sensoriales y vitales, con los objetos de su
entorno y con los otros. Este es el primer portavoz de la cultura a la que pertenece el
infans, es el primer contexto identificatorio que fundará el YO, va a estructurar la
subjetividad. Esto posibilita la erogeneización del cuerpo del bebé como fuente de placer
y sufrimiento, las vivencias de unificación narcisizantes como efecto de la ternura que
los otros le transmiten.
Aquí la psique de la madre cumple la función de prótesis, ya que la voz materna es
la que comunica entre sí dos espacios psíquicos. Como el bebe no puede satisfacer
sus necesidades solo, la madre premoldea la información psíquica que entra en la
psique del bebe para hacerlo digerible, homogéneo, metabolizable, lo que permite que
la psique del infans encuentre una realidad ya modelada que respeta las exigencias de
la represión (del prinicpio de realidad). El infans lo recibirá y lo tornara homogéneo a la
organización de lo originario y de lo primario, lo reconstruirá tal como era en su forma
arcaica.

Es en este microambiente familiar donde podrá advenir el YO, este espacio es


percibido por el niño como metonimia del todo, ya que desconoce lo que este fuera de
esto. El niño se irá apropiando y complejizando paulatinamente ante mecanismos
psíquicos, de estos aportes que estos otros presentan como realidad psíquica. Esta
presencia es toda, pero el trabajo psíquico del infans, se va a ir complejizando en un
transcurrir del tiempo también como efecto de una función y de otra función.
No hay función de amparo y sostén sin función simbólica, porque para ocuparse del
amparo y sostén, la persona que ocupa esa función deberá inscribirse a esta
regulación simbólica.
- FUNCIÓN SIMBÓLICA, ORDENADORA DE CORTE Y DIFERENCIACIÓN, DE
TRANSMISIÓN DE LA LEY DE LA CULTURA (ligada al padre): función ordenadora de
los vínculos intersubjetivos ejercida desde las instancias parentales, en tanto
representantes para el hijo del acceso a lo simbólico, al lenguaje y al discurso del
conjunto de esa cultura y sociedad determinada. Los progenitores se ubican como
referentes de una ley de la cultura y le transmiten los valores, ideales y modelos
predominantes que ellos han interiorizado en cuanto a lo prohibido y lo permitido para
cada vínculo (significaciones imaginarias sociales). El efecto de esta función es la
construcción psíquica del superyó y los ideales del yo, como ideales a ser. Esto permite
un corte, una diferenciación con el otro, para no quedar como objeto del otro y el otro
también como objeto.
Los lugares de la estructura familiar serán lugares que uno ocupa momentáneamente en
un tiempo y en representación de un sujeto, esta función está marcada en términos
transitorios, y quien se ubique como este otro primordial que al principio tiene la fuerza
de ser y de la verdad, comprendido como padre, madre o hijo, podrán estos lugares ser
ocupados por otros Yoes. Regula entonces el establecimiento de cierta regulación de la
autoridad, del poder del otro, siempre por delegación.

Otras funciones que se destacan al interior de una familia son:


- FUNCIÓN FILIAL (ligada al hijo): Implica novedad que cada hijo le impone a la
organización de la familia. El hijo a partir de su singular metabolización-apropiación de lo
transmitido, aporta nuevas significaciones, que, en advenimiento de la adolescencia,
cuestionan y formulan lo heredado de manera novedosa.
- FAMILIAS DE ORIGEN O FUNCIÓN DE TRANSMISIÓN: función ancestral, de
abuelidad (aunque no siempre está encarnada por abuelos) tiene que ver con ser los
representantes de un orden que legitima la circulación de las generaciones, la garantía
de que operó el principio de intercambio, la prohibición del incesto a nivel cultural y
desde donde se enuncian los discurso del origen (discurso del conjunto: enunciados
que dependen de cada cultura, coagulaciones de sentido que se transmiten como
verdades por el entorno social (discurso social, mitos del origen, los cuentos de la
historia). Esto le permite al niño poder liberarse de la dependencia de sus primeros
referentes (la voz de la madre), el niño necesita que la mayoría del conjunto de las
voces catectizen un mismo ideal, para así proyectarse en el conjunto social ocupando el
lugar del sujeto ideal para dicho grupo.
El infans y el conjunto social “pactan” el contrato narcisista. El grupo espera que el
infans reproduza los enunciados del fundamento para asegurarse la reproducción y
permanencia de ese conjunto social que hace a esa cultura específica. Los enunciados
del fundamento: sirven de sostén, de base del discurso de un orden social determinado,
le dan la característica particular al orden y lo diferencian de otro (lo que es bello/feo, lo
que está bien/mal). Y por su parte el infans se asegura un lugar en ese grupo social: “ser
uno más en este coro”, así el infans también se asegura que su voz, cuando ya no esté,
va a quedar en el grupo (narcisismo).
Cada sujeto metabolizará esta transmisión, creando representaciones objetivas sobre
lo recibido, en el marco de los vínculos intersubjetivos entre él y sus objetos
primordiales. Pero muy tempranamente ira construyendo las representaciones
transubjetivas, que le permitirán saberse incluido en un conjunto más amplio que la
familia: el conjunto social.

Según Roudinesco hay tres elementos articulados que estuvieron siempre en la


organización de lo que se ha llamado familia: la alianza (la unión de dos para una
producción de un vínculo con suficiente estabilidad para que pueda devenir un nuevo
sujeto), la filiación (cómo se inscribe el nacimiento de un hijo, como se lo filia como
parte de una familia), y la transmisión (mediante cuales operaciones simbólicas o
concretas, se puede transmitir de una generación a otra ciertas representaciones,
prácticas y bienes que permiten la estabilidad de la noción de familia).
Para la perpetuación de la especie la alianza debe garantizar dos elementos, pero no
está perpetuado dentro de la naturaliza con quién cada uno puede aliarse ni bajo que
reglas se forman las alianzas. Aquí es donde la cultura crea la regla, y algunas de ellas
tienden a permanecer:
-la prohibicion del incesto: organiza el ppio de intercambio, para armar una familia se
necesitan al menos dos familias en la que queda prohibida la endogamia y prescrita la
exogamia.
Tambien regula la prohibición del parricidio (dar muerte a los de una generación para
volverse de esa generación, reemplazarlos).
-la regulación de la diferencia: la marcación por algún tipo de practica cultural que
implique la referencia a una diferencia generacional y sexual.
Estas regulaciones nos permiten entender la familia mas alla de las posibilidades
biológicas de la reproducción y procreación de nuevos seres.

Los tres elemento que conforman la familia (alianza, filiación y transmisión) fueron
interpretados de diferente manera en distintas sociedades y épocas.
Roudinesco plantea 3 modelos de familia de acuerdo a tres momentos históricos. Y
nos plantea la desnaturalización de un modelo
-Familia tradicional: la familia incluia todo lo que era propiedad del pater. El, era
representante de la ley y dueño de la tierra. La familia funcionaba bajo la perpetuación
de la propiedad y mantener ese poder directo sobre sus bienes. La alianza era en
función de mantener y garantizar la propiedad, se filiaba al hijo que el pater reconocia
(sea biológico o no), la transmisión era en función de mantener los bienes patriarcales.
Este poder fue transformándose, el patriarcado perdura pero modificándose en la
familia moderna.
-Familia moderna: Los cambios principales (revolución de la familia): el pater se
mantiene pero bajo la lógica del patriarcado por representación, como regulación de
las leyes, lo que se debe y no hacer. El estado encontraba en el padre la
representación simbólica y legal del ejercicio de la familia en el espacio interno. Otra
de las revoluciones fue justificar la alianza por la vida amorosa. La alianza comenzó a
ser leída por los sujetos como parte de su proyecto personal amoroso. Esto le dio
prioridad al vínculo de alianza, pero a la vez lo hizo sumamente frágil.
-Familia contemporánea o posmoderna: Dos niveles de análisis para entender:
La organización familiar y sus manifestaciones: es la configuración y composición
del conjunto familiar. Incluye los modos efectivos de funcionamiento de sus
integrantes; es el aspecto más cambiante de las familias (monoparentales,
homosexuales,post-divorcio). Hay tantas familias como combinaciones posibles de
entender la alianza, filiación y transmisión.
La estructura familiar y sistema de parentesco(organización que subyace a las
manifestaciones): Leviss traus: tiende a una mayor permanencia en el tiempo sin
implicar inmutabilidad. El sistema de parentesco se organiza en función de lugares
simbólicos ocupados por los yoes, y de allí se desprende un reconocimiento de que
función van a cumplir en la familia, y de que relación tendrán entre ellos. De acuerdo al
lugar que se ocupa van a quedar signados los vínculos posibles y los prohibidos que
tengan en función de los lugares que se ocupa.

LA FAMILIA  COMO UNA ESTRUCTURA ESTRUCTURANTE: como una


configuración vincular productora de subjetividad. Para la construcción psíquica
es necesario este modelo de estructura estructurante, ya que es en y por los vínculos
de la familia en los que nos constituimos sujetos regulados a la vez por cierta legalidad
que le confiere legitimidad a esa organización y a la vez en función del ejercicio de las
funciones simbólicas de la familia.
FAMILIA no como una condición natural, humana, sino que es una construcción
multifacética, donde las variables culturales, históricas, políticas, económicas,
biológicas tienen que ver con su construcción como institución humana.
Una FAMILIA como una estructura vincular compleja (hay tranformaciones que
propician movimientos de complejidad y apertura de lo nuevo), heterogénea, abierta y
cambiante (no solamente en la realidad de su propia familia, de su propio entramado
vincular, sino en el devenir histórico), que está siempre en relación y en tención con un
sistema de parentesco, con una regulación cultural de la cual no nos podemos abstraer.
El SISTEMA DE PARENTESCO, hace referencia a este sistema de denominaciones
que la cultura adscribe a los lugares de la familia y que establece en relaciones a
esas denominaciones relaciones específicas: quienes son los padres, los hijos, los
ancestros, que nombre recibe cada uno en función del lugar que ocupa en el
sistema de parentesco. Se discriminan lugares y en esos lugares se adscriben
funciones. La condición mínima de la familia será humanizar un otro asimétrico (infans).
Este concepto de FAMILIA COMO ESTRUCTURA ABIERTA Y COMPLEJA se liga con
el concepto de estructura disipativa: lo abierto al exterior. No podemos predecir ni
predeterminar el destino de una familia ni de cada sujeto de una familia, solamente a
posteriori podemos pensar y ver esos movimientos de reorganización y de
complejización que tuvo en la historia vincular. Entonces tenemos que hablar de las
familias y no de familia.
Hoy en día las familias se transforman, pero lo que no cambia, lo que se mantiene es
la matriz relacional: lugares con significación social, organizados en función de
ciertas regulaciones culturales que siguen vigentes: como lo es la prohibición del
incesto, la cual proporciona una regulación que va a marcar no solamente las
diferencias de generaciones, sino también los vínculos que quedan prohibidos o
permitidos para las uniones en la alianza (formación de una pareja exogámica, cuyos
miembros pertenecen a dos grupos de familiares diferentes). Estas son las
invariantes culturales a la hora de pensar la familia pero estas invariantes no
significan que sean inmodificables, ya que cada tiempo histórico las ha interpretado
según la construcción de sentido de ese momento. Lo único invariante y universal, es
la existencia de una regulación, aunque varíen sus contenidos. Toda cultura muestra
su necesidad de instruir reglas, de regular sus vínculos y relaciones interpersonales
para hacer habitable la vida social y construir sentidos compartidos.

No podemos decir cómo será la familia en el futuro pero sabemos que va a


transformarse.
Cuando hablamos de cambio, hablamos no sólo de la cantidad de integrantes de una
familia y sus formas de organización, sino también, de qué lugar ocupa la
representación de la familia en el imaginario cultural, y cuál es su función en dicho
imaginario.

La estructura psíquica como la estructura familiar, como “sistemas complejos alejados


del equilibrio”. Esto abre a la consideración de que estamos abiertos a intercambios
constantes (con los otros, con la realidad), donde tienen lugar tanto el azar y el
acontecimiento como ciertos determinantes previos como operantes en la construcción
de la subjetividad y los vínculos. El psiquismo puede transformar lo aleatorio en
organización, engendrando nuevas formas, desarrollando potencialidades, por
incremento de su complejidad. Se piensa en un SUJETO VINCULADO que en cada
encuentro significativo a lo largo de su vida, forma y construye su ser con el otro.

Pensamos la familia como estructura abierta porque hay ausencia de un modelo


hegemónico que marca qué es una familia, por lo tanto aumenta la incertidumbre de qué
es ser una familia, pero a su vez permite nuevos significados, engendra nuevas formas
y complejiza la estructura familiar. Reconocer la multiplicidad, implica pensar que a
pesar de todas estas transformaciones, los seres humanos necesitamos crecer con
otros y organizar esa vivencia vincular, regulada de alguna forma, avalada por un
conjunto que lo registre como lícito, como posible. La legalidad, la función legislativa
siempre aparecen después, a posteriori de la práctica humana como intento de
justamente normalizar, legislar algo de estas transformaciones.
Un modelo de entender la familia es la familia monógama occidental cristiana (mamá,
papá, hijos, una pareja estable avalada por un matrimonio legal, reconocida por el
Estado, que les proporciona diferencias en la crianza y en educación de los hijos). La
familia actual ha venido a desordenar un orden preestablecido irrumpiendo con su
novedad en cuanto a su organización, a sus criterios de funcionamiento, a su lugar
como institución de lo social, y viene a destotalizar un modelo que se había enraizado
en las representaciones culturales como natural. Muchas familias que antes estaban
por fuera de lo que era “la familia” (ej familias gay) ahora luchan por ser reconocidos
por parte de los que los discriminaban, buscan volverse una normalidad cuando antes
eran vistos como lo patológico, desviado o anormal. Las variables que se ven
transformadas son: las modalidades de funcionamiento, su organización, la relación
entre los sexos y la relación con los hijos y su lugar en la familia.

Pensamos como crisis a este aumento de ruptura, de discontinuidad que lleva a


plantearnos como pensamos la familia, y a los propios sujetos en la familia: que es hoy
por hoy formar una familia, qué lugar tienen esta representación en la vida de cada
quien, qué es ser madre y padre, qué es ser hijo. Esta discontinuidad, propicia todo un
movimiento creativo de reorganización donde encontramos lo instituido (aquella
producción subjetiva de un conjunto, que tiene que ver con apuntalarse en ciertas
representaciones de lo compartido, para dar continuidad a ciertos esquemas de
significados y sentidos); y lo instituyente (aquella potencialidad creativa que tiene
toda producción de subjetividad, nuestra apropiación de las referencias culturales
compartidas siempre deja un resto de creatividad, que hace que cada sociedad
conforme una configuración vincular y tenga que establecer qué entiende por familia,
nunca podemos incorporar un modelo cultural, siempre de la misma forma)

DIVORCIO:
El divorcio como una crisis en el devenir de ese vínculo que involucra a todo el grupo
familiar. Crisis en el sentido de que instala un cambio brusco y decisivo en el curso de
un proceso, asociado a la idea de muerte en tanto ruptura y desgarramiento de una
continuidad. Pero a la vez, toda crisis implica la posibilidad de crear otras maneras de
funcionamiento, de generar nuevas organizaciones vinculares, impensables en el
momento de la ruptura. Lo que puede pasar es que la familia se divida en
organizaciones dualistas: inocente vs culpable (esto da cuenta de la imposibilidad de
esas familias de transformar la crisis en oportunidad de cambio)
Cuando el efecto es el trauma, luego de un primer tiempo de falta de respuesta ante la
ruptura, la intensidad de lo traumático va cediendo y todo parece volver a su lugar sin
producirse ninguna alteración radical.
Cuando frente a lo que irrumpe, lo incorporan y logran transformaciones radicales
subjetivas y vinculares, hablamos de acontecimiento. Sería cuando la familia logra
acceder al tiempo de las nuevas construcciones vinculares, hay una eficaz elaboración
del duelo y la crisis por la ruptura, ambos miembros de la ex pareja conyugal, han
podido elaborar nuevos pactos entre ellos para sostener la parentalidad,
preservándose los lugares de cada uno, pero significados desde la nueva organización
vincular.
Por el contrario, cuando la crisis se inscribe como catástrofe, no hay esquemas previos
ni nuevos que posibiliten seguir construyendo. Hay mutilación, devastación.
Imposibilidad de registro y elaboración por parte de la familia y sus integrantes. La
separación constituye un proceso singular que adquiere notas distintivas en cada
familia y en cada integrante de la misma.

Los lugares de parentesco


El lugar de la MADRE tiene a su cargo:
1. Darle asistencia material y emocional al hijo, y ayudarlo en su condición de
desamparo, como vivencia de satisfacción.
2. Investir narcisisticamente al cuerpo del hijo, así como relacionar las cambiantes
emociones del niño con las propias para la construcción de su mundo interno.
3. Colaborar con la construcción de la representación del propio cuerpo, así como
de la diferencia respecto del cuerpo de la madre, se iniciará la subjetivación del
niño, la madre agrega subjetividad a la suya a partir de la relación con su bebe
y acorde a como este inviste el cuerpo de ella.
4. Devenir objeto deseado del hijo después de haber sido este un objeto deseado
de ella. El cruce de deseos que lo excluye de la pareja implica un grado de
desilusión.
5. Conducir al hijo hacia esa otra presencia que habita más allá de la propia
relación, es la expresión dar lugar al padre.

El lugar del PADRE tiene a su cargo:


1. La tarea de cumplir con las tres prohibiciones: prevenir, impedir, obstaculizar la
relación infantil de su esposa con su padre, el acercamiento abusivo del hijo a
su madre, enunciar y sostener la amenaza de castración, y prevenir, impedir,
obstaculizar su propio acercamiento sexual al hijo, el padre debe enunciar una
prohibición que lo toma a el mismo como objeto.
2. Aceptar su propia temporaria exclusión de la relación del hijo con la madre.
3. Indicar las diferencias entre los lugares y los vínculos a fin de asegurar las
funciones correspondientes en cada familia para cada lugar. Trasmitir las voces
de lo sociocultural y otorgarle a la madre la voz de lo intrafamiliar.
4. Marcar al hijo como objeto de su deseo, tanto como objeto de su odio.
5. En el futuro, dar la hija a otro hombre a fin de que constituya una pareja,
aceptar no figurar como parte del mundo de la nueva pareja, aceptar la
modalidad de exclusión.

El lugar del HIJO:


1. Ha de aceptar ser un objeto deseado de la madre y del padre, dentro de ellos
como objetos internos y fuera de ellos como sujetos en relación de exterioridad,
aceptara la prohibición del padre en relación al acceso con la madre.
2. Ocupará el lugar asignado en la familia por sus padres.
3. Aceptará que su cuerpo sea narcisizado por su madre y por su padre y a la vez
su acceso a ellos será restringido. El acceso a su madre será más cercano al
comienzo de su vida, seguirá en su fantasía, como objeto.
4. Estará incluido en la escena primaria, modo de representación sexual de la
pareja parental, así como excluido de ella y de la pareja de los padres.
5. Sera el portavoz de los ideales familiares y de la cultura a los que él y la familia
pertenecen.

El lugar del CUARTO TERMINO o DADOR DE LA MADRE:


1. Aceptará ser garante al otorgar a esa mujer, bajo forma de hija o hermana,
como esposa de otro hombre y madre de un hijo que ha de pertenecer a una
familia que él no ha de regular.
2. Cambiará de lugar, de padre de la hija al de abuelo o tío del nuevo niño, lo cual
significa renunciar a los restos de sexualidad infantil.

 TEMA IV: El cuerpo como representación psíquica en el devenir


Los avatares del cuerpo en el devenir. El Cuerpo y su significación.
Corporeidad. Esquema corporal. Imagen inconsciente del cuerpo. Cuerpo
erógeno.
Impronta de las transformaciones corporales. Condiciones de posibilidad para la
reorganización psíquica.

CUERPO: representación psíquica más allá de la biológica, fisiológica. No es


una realidad en sí misma, sino una construcción simbólica compleja que se
construye a lo largo del devenir. Junto al cuerpo biológico, es necesario un
conjunto de funciones sensoriales que no pueden faltar, no sólo para la
supervivencia somática, sino porque constituyen la condición necesaria para
una actividad psíquica.
El encuentro madre-hijo, boca-pecho, es una experiencia placentera para
ambos, catectizada, libidinizada desde la madre para que el infans pueda
inscribirla a su vez, como “la vivencia de la experiencia de satisfacción”.
La madre como portavoz de la cultura (atravesada por la represión, poseedora de
deseos Icc y anhelos libidinales, narcisísticos, en relación al bebé) irrumpe en el
cuerpo del hijo en el amamantamiento, dejándose a su vez, afectar por él. El
infans quedara marcado por su dependencia absoluta en relación al otro
asistente. Como efecto de la acción protésica de la madre que ofrece su pecho al
infans, de los encuentros y desencuentros, de las experiencias de placer y
sufrimiento, se inscribirán las primeras marcas fundantes.
El “yo corporal”, necesita para su constitución, de la articulación entre lo que el
infans metaboliza del otro-madre y lo que para la madre significa la existencia de
ese hijo. Esos enunciados identificatorios (sombra hablada) cavan el lugar al que
el Yo del infans advendrá y posibilitarán que, desde los comienzos de la vida, los
otros significativos le provean de experiencias unificantes sensoriales (caricias,
acunamiento), que le posibilitarán en primer lugar, esa experiencia como “siendo
cuerpo”. Es en la relación con la madre que el infans accede a una identificación
primaria, donde adquiere la sensación de “ser cuerpo” (vía narcisismo primario), y
luego a través de la problemática fálica, del acceso a la simbolización edípica
(como ley reguladora), a la representación psíquica de “tener un cuerpo”.
Esto será posible si la madre es portadora en su psiquismo de la función de la
tercereidad (deseo hacia su pareja, de otros proyectos, otros vínculos, más allá
del hijo, y si anhela, en fin, la autonomía de ese hijo respecto de ella). Dicha
tercereidad (representada y ejercida por el padre, lo que se llama “función
paterna”) en este primer nivel de organización psíquica, no impacta aún como la
portadora de la palabra o de la dimensión ética de lo prohibido y lo permitido, sino
como complemento de la función amparadora materna, contribuyendo así desde
su lugar-otro.
Esta corporeidad originaria constituye lo que Doltó ha llamado la “IMAGEN
INCONSCIENTE DEL CUERPO”. Cuerpo superficie de inscripción, “pictograma
originario” (Aulagnier), sustrato y sustento de futuras representaciones.
Conjunto de las primeras sensaciones conmovedoras experimentadas por el niño
en contacto con su madre cuando era bebé, la representación de estas
sensaciones quedan grabadas en su inconsciente y se organizan en un lenguaje
interior corporal, en un código íntimo. Es la memoria de nuestro cuerpo infantil.
Esta imagen interior, representación psíquica, comienza a formarse en el período
intrauterino y termina alrededor de los 3 años cuando el niño descubre su imagen
en el espejo:
IMAGEN ESPECULAR DEL CUERPO (LACAN): imagen exterior reflejada en el
espejo, fuente de la apariencia de nuestro cuerpo, visual, el niño la descubre dos
veces, contribuye a la formación del yo simbólico y del yo imaginario. Le muestra
al niño que tiene una forma humana, le hace sentir que es una entidad distinta y le
hace creer que es una unidad.
El primer descubrimiento es muy temprano, cuando el lactante se ve en el espejo,
esto le da alegría porque hace suya esta imagen. Y en el segundo descubrimiento
advierte con amargura que su imagen no es el, que existe una distancia entre la
irrealidad de su imagen y la realidad de su persona. Lo que el niño tomaba no era
más que una apariencia de sí mismo, y como consecuencia de esto comienza a
darle más prioridad a las apariencias externas y deja de lado las sensaciones
internas. Con esto deja de lado las imágenes inconscientes del cuerpo y
comienza a atesorar las imágenes halagadoras del parecer. Luego hay represión
en favor de la imagen especular, aunque permanecerán activas a lo largo de la
existencia y se exteriorizarán continuamente a través de innumerables
manifestaciones espontaneas de nuestro cuerpo. Bases del sentimiento de uno
mismo. A partir de los tres años y durante toda nuestra existencia, la imagen
inconsciente del cuerpo-vista se impondrá sin cesar en la consciencia, en
detrimento de las imágenes del cuerpo-vivido, que quedarán relegadas y serán
reprimidas en el silencio del inconsciente.
La imagen del cuerpo es la sustancia misma del yo, somos lo que sentimos y
vemos de nuestro propio cuerpo. Representación mental de todas las
experiencias corporales. El yo está compuesto por dos imágenes corporales: la
imagen mental y la imagen especular. El yo no es más que el sentimiento de
existir, de ser uno. Las imágenes mentales que nos forjamos de nuestro cuerpo
son el sustrato de nuestra identidad, son imágenes subjetivas y deformadas que
falsean la percepción que tenemos de nosotros mismos. Para Lacan, el yo es una
entidad imaginaria donde muchos factores desdibujan la percepción que tenemos
de nosotros mismos. Por eso, para Lacan, el yo es un lugar también de
desconocimiento. Nuestra certeza de ser yo mismo oculta mi ignorancia de quien
soy yo. La imagen del cuerpo es la sustancia de nuestro yo y es la sustancia
deformante de nuestro yo, nunca percibimos nuestro cuerpo tal cual es. Solo
vemos lo que nuestro deseo inconsciente nos pide ver. Esa percepción es
deformada por: mis sentimientos, las experiencias que me marcaron en la infancia
y el Otro. Entretejen entre los tres la trama de mi subjetividad “fantasmática
inconsciente” más un cuarto elemento del fantasma: la imagen misma.
ESQUEMA CORPORAL (DOLTO): representación consciente que tiene el sujeto
de su propio cuerpo, le sirve de referencia para situarse y desplazarse en el
espacio.

“La constitución de la corporeidad en el infans será operante de aquí y para


siempre. Se pondrá en juego en todo encuentro futuro del sujeto con otros. Este
cuerpo no es ajeno al proceso de complejización que se va produciendo como
efecto del desarrollo, en el que, en diferentes momentos de encrucijada, se
impone la sexualidad como paradigma.
Llegamos así al momento de pasaje y tramitación de los cambios, visiblemente
expuestos, en el cuerpo transformado del púber. Tiempos que, no son lineales,
sino de complejización, por el encuentro de lo real en el cuerpo y las marcas de
sus transformaciones, con lo sincrónico de la estructura narcisista y edípica
(imaginaria y simbólica), que se conmueven y obligan al trabajo psíquico de
elaboración y resignificación de sus enunciados identificatorios.
El advenimiento de la pubertad marca la confrontación del sujeto con su propio
cuerpo, al tiempo que con su propio yo. A partir de este momento, el devenir del
sujeto transitará por la elección de la pareja, la constitución de la alianza y la
estructuración de la familia con el advenimiento de los hijos. Acontecimientos de
la historia singular donde el cuerpo-ser pondrá en juego desde sus marcas
fundantes (lo que permanece), pero articulándose con el cuerpo-ser de los otros,
en las especificidades de cada contexto vincular (lo que cambia).
Hasta que nuevamente sus transformaciones en lo real del cuerpo lo
comprometen en el trabajo de elaboración simbólica de esos cambios, en el
proceso de envejecimiento.
 TEMA V: Adolescente, adolescencia y a posteriori
Delimitación etimológica conceptual. Diferentes aproximaciones: desde la
antropología, psicología, sociología, biología. La adolescencia para la Psicología
Evolutiva.
Pubertad. Adolescencia. Crisis. Resignificación.
Transformaciones en la adolescencia: Lo que permanece y lo que cambia.
Temporalidad, historizacion, historia, tiempo y estructura.

 TEMA VI: Las metamorfosis de la pubertad


El segundo tiempo de la sexualidad. Lo puberal. Genitalidad y sus lógicas.
Reorganización pulsional: traumatismo y exigencia psíquica.
Escenas puberales y el papel de la fantasía.
Organizaciones puberales. El otro, los otros. Nosotros. Ritos puberales. Modos y
trayectorias de lo puberal.

 TEMA VII: Adolescencia y resignificación


Determinación en el aparato psíquico.
Trabajo de duelo. Duelar y matar las representaciones edípicas, narcisistas e
identificatorias.
Resignificación edípica. Desasimiento de la autoridad de los padres.
Resignificación narcisista e identificatoria. Dialéctica Yo ideal – Ideal del yo.
Renuncia a la bisexualidad. Lo femenino, lo masculino. Consolidación de la
identidad sexual.

PROCESO IDENTIFICATORIO (Aulagnier):”Saber del yo por el yo”.


Proceso de configuración del yo. Tenemos un tiempo previo donde hay ciertos
organizadores tales como: microambiente, otro primordial, sombra hablada, portavoz,
violencia primaria, que tienen el saber del yo. En este microambiente el infans
metaboliza lo heterogéneo (los enunciados identificatorios que le dan consistencia al
yo antes de que advenga, le imprimen un ser algo, un tener algo), y lo hace
homogéneo a la actividad de su psique mediante un proceso identificatorio en el cual
el yo pueda reconocerse enunciante del enunciado. Se propone un saber del yo
acerca de si mismo que le permite catectizar el mundo y auto-catectizarse. El yo
se reconoce como polo estable de las identificaciones que le permitirán reconocerse
diferente del objeto mediante el proceso identificatorio, el yo historiza, pone en relación
elementos y arma una historia donde encuentra allí la causa que le dio origen, un
sentido, una garantía que le permita al yo seguir siendo el mismo a pesar de los
cambios.
Este microambiente va preparando el espacio al que el yo puede advenir, y donde se
organizara como instancia separada de otro, donde pueda reconocerse en un lugar
que ya estuvo antes, que ya lo catectizo previamente, que tiene una historia libidinal
identificatoria antes de que el yo pueda decir “yo soy esto, me gusta esto, quiero tal
cosa”.

PROYECTO IDENTIFICATORIO: “autoconstrucción del yo por el yo”


Trabajo de anticipación mediante el cual el yo se forja una imagen del futuro del yo.
Mediante el proceso identificatorio y este proyecto el yo accede a la categoría de
temporalidad, reconociendo la diferencia entre un pasado del yo, un presente y un
futuro. Acceso a la temporalidad siempre con el efecto de los límites, lo incompleto, lo
que no se puede (castración).
Se construye esta lógica diferente entre dos tiempos: antes de la encrucijada edípica
(aspira a tener y poder todo “cuando sea grande” (reconoce que va a ser otra cosa)
“me voy a casar con mamá” (algo que ya tuvo, yo ideal); y después de la
encrucijada edípica (se internaliza la regulación de la función de corte y
diferenciación, ley, ideales, prohibición del incesto, súper yo (ideal del yo, voy a querer
ser algo, pero con cierta coherencia porque entro en la castración). Cuando el yo no
puede contentarse consigo mismo se propicia una imagen a la que aspira para
satisfacerse -> el lugar del ideal del yo, una imagen que completaría al yo. Se instala
una X entre el yo actual y el yo futuro que implica una distancia, siempre en tensión
que nunca podrá anularse porque es la marca, la constatación de la prueba de
castración en el plano identificatorio.
Es importante que existan las experiencias vividas que pudieron darle al yo la
experiencia alucinatoria del deseo para salir a buscar aquello que tiene la ilusión de
poder encontrar, una orientación hacia el futuro. También tiene que ver con el marco
de las referencias identificatorias del microambiente. Esa anticipación que hace el
yo respecto del yo futuro es posible si hubo antes Otros que pudieron catectizar el
futuro del yo.
Tiene que ver entonces, con una tarea articulada entre el proceso y el proyecto donde
el yo necesita del proceso de historización para llevar a cabo este trabajo.

PROCESO DE HISTORIZACION (Aulagnier):


Para que el trabajo adolescente propicie un futuro, hay que reorganizar el pasado
identificatorio ofrecido por los Otros (lo que le dijeron que fue) para de allí sacar las
claves, para continuar su proyecto identificatorio, para promover así una imagen que
el yo pueda articular con respecto a su propio futuro. Construir un relato
identificatorio que le permita al yo garantizar que determinados elementos no van a
modificarse, es decir, podrá cambiar pero ciertos elementos se mantienen dando
coherencia a la referencia identificatoria.
Este proceso está ligado al principio de permanencia y el principio de cambio.
El proceso de historización tiene un marco de conciencia, pero también tiene aspectos
inconscientes que son las huellas de memoria. La realidad identificatoria nunca es
exactamente lo que pasó, siempre hay un resto que no termina de inscribirse, aunque
no importa el grado de veracidad lo que importa es que arma una historia donde
explica que el yo viene de un deseo.

LA METAMORFOSIS DE LA PUBERTAD.

Con el advenimiento de la pubertad se introducen los cambios que llevan la vida


sexual infantil a su conformación normal definitiva.
En la SEXUALIDAD INFANTIL la pulsión sexual era auto erótica (partía de pulsiones y
zonas erógenas parciales, independientes unas de otras, que buscaban placer en
calidad de una única meta sexual). Aquí se da el fenómeno del complejo de Edipo el
cual ofrece al niño dos posibilidades de satisfacción: situarse de manera
masculina en el lugar del padre y mantener comercio con la madre; o sustituir a la
madre y hacerse amar por el padre. La aceptación de que la mujer es castrada, pone
fin a las dos posibilidades de satisfacción, ambas conllevan la pérdida del pene. Por lo
que se sepulta el complejo de Edipo (hay represión). En la niña, se piensa que se
poseyó un pene y después de lo perdió por castración, por lo que el complejo de Edipo
termina en el deseo de recibir como regalo un hijo del padre, que luego se abandona
porque no se cumplirá nunca (ambos deseos: poseer un pene y tener un hijo
permanecen en lo inconsciente).

Luego sigue el PERIODO DE LATENCIA que es un destino de la organización


psíquica, donde encontramos la sublimación entendida como un desvió de la meta
pulsional hacia fines no sexuales, se desexualiza. Producto de esta operatoria se
desexualiza a las figuras parentales. Hay una bifurcación de las corrientes, quedando
la corriente sensual latente mediante actividades auto eróticas pero refrenadas por los
diques anímicos: la vergüenza, el asco, la moral. Y la corriente tierna se mantiene en
la búsqueda del afecto tierno con el otro, el sentirse amado.

Y por último adviene la PUBERTAD, la cual se ubica en la segunda oleada de la


pulsión, hay un despertar sexual, se halla al objeto sexual diferente al familiar y
exogámico (se busca un objeto que satisfaga de igual manera al objeto previo del
sepultamiento del complejo de Edipo, ya que los diques anímicos no permiten que la
pulsión se satisfaga de esa manera). Hay una nueva meta sexual que tiene como fin la
reproducción, y para alcanzarla todas las pulsiones parciales cooperan, y las zonas
erógenas se subordinan al primado de la zona genital. La corriente tierna y sexual se
vuelven a unir y se dirigen a este objeto.

La PUBERTAD hace referencia a los cambios físicos, biológicos, al desarrollo


madurativo y biológico (hormonal). Pero también tiene que ver con el registro de esta
transformación y el efecto, que se genera allí como desafío a la actividad psíquica.
Para que haya pubertad debe haber un sujeto que signifique como un corte y desafié
todo un trabajo de elaboración psíquica que propicie esta novedad, que incluya esto
nuevo que no estaba presente, y que permita la transformación.
Hay una reestructuración psíquica donde se complejiza la estructura, que demanda
que el sujeto se apropie de esa nueva realidad que es tan propia como el propio
cuerpo. Pero es tan ajena que aún el sujeto no se identifica. Por eso se tiene que dar
un trabajo psíquico que reordene el plano de lo pulsional, lo afectivo y las
representaciones y esto es la ADOLESCENCIA.
La entendemos como un momento de construcción psíquica. Como un trabajo
simbólico y elaborativo de los cambios. Simbólico en tanto simbolizar, transformar las
significaciones y ubicar al sujeto con otra representación de sí, parar al sujeto en otro
lugar. Es darle una significación a lo que está cambiando en el cuerpo del púber, pero
también dejar de ser un niño para la mirada de los otros, dejar de ajustarse a esa
construcción que se tuvo con el otro acerca de quién era el yo.
La adolescencia viene a producir nuevos efectos de sentido, a transformar y crear,
renunciar los significantes parentales de la infancia, y recurrir a significantes propios
que dejen expresar las intimas vivencias, inscribir estos acontecimientos y
subjetivarlos, nuevas poisicones identificatorias para aceptar su nuevo cuerpo.

Este proceso no es natural, es psíquico, social, también ideológico y la significación de


la edad en sí misma no va a determinar nada, pero va a ser efectivo porque nos
muestra una adecuación de cierta edad cronológica con lo que se esperaría
socialmente que ocurra.
La pubertad es el traumatismo por excelencia porque es una experiencia que
aporta un monto de excitación que excede la posibilidad del psiquismo de elaborarla
por los medios actuales. En la infancia hubo ciertas experiencias sexuales que no
pudieron ser tramitadas y significadas, y con la pubertad se resignifican cobrando el
carácter de traumáticas. Por lo que se necesita un trabajo de simbolización: el trabajo
de la adolescencia.
Como en las estructuras disipativas (una mínima fluctuación produce un desorden que
da nacimiento a otra estructura ordenada). La pubertad –ante la metamorfosis
corporal- obliga a una autoorganización psíquica del sistema, porque rompe con un
equilibrio anterior tanto corporal como psíquico.
Para que una desorganización pueda producir reorganizaciones es preciso que la
significación de las relaciones entre las partes se transforme, es decir establecer sus
propias significaciones del cuerpo que cambia (recambio de identificaciones). Hay algo
que permanece (fondo de memoria, escena primaria que le da el concepto de
unimidad, hace que el yo no se desintegre, que conserve la idea de mismidad que
sigue siendo el mismo a través de los cambios, ciertas posiciones identificatorias que
le garanticen un sentimiento de continuidad de sí). Y hay algo nuevo que son las
identificaciones exogámicas que vienen a suplementar a transformar las
identificaciones primarias (lo que cambia), son nuevas relaciones objetales. Es
necesario este núcleo simbólico que permanezca como referencia de un si-mismo,
para soportar los cambios que exige el devenir, y que no haya una ruptura narcisista.
Se ensamblan unas identificaciones y otras, y el suplemento lo da la actividad propia
del yo, cada sujeto tendrá el ensamble de identificaciones tan particulares.
Si el adolescente puede reapropiarse de su historia infantil estableciendo nuevas
alianzas con su cuerpo, con la realidad con su mundo relacional y con las distintas
instancias psíquicas, habrá transformación y creación subjetiva. El cuerpo se convierte
en un territorio a explorar que impone un trabajo de familiarización. Para adueñarse de
este cuerpo genital el adolescente deberá crearlo y crearse como tal, en un trabajo de
apropiación subjetiva, propiciado por el encuentro intersubjetivo con el otro no familiar.
Se busca desinvestir el cuerpo incestuoso parental para poder desasirse de él, y se
busca la socialización adolescente.

Lo puberal puede configurar: un acontecimiento, un trauma o una catástrofe.


ACONTECIMIENTO: constituye lo normal de ese encontronazo entre la verdad
emergente y la inercia de la estructura. Es porque lo nuevo perturbador ha encontrado
marcas efectivas capaces de transformar las cosas en un antes de y en un después
de, lo que configura un quiebre, una discontinuidad en su historia. Cambio de discurso
y de lugares donde transcurre la sexualidad, queda estructurado y no implica que se
ha suprimido lo anterior.
CATÁSTROFE: la insistencia de la fuerza perturbadora, que es una verdad para esa
situación, no sólo porque no logra inscripciones que le hagan admisible, sino que
produce una caída de la estructuración anterior. Colapso producido por marcas que no
circulan e impiden ligaduras.
TRAUMA: lo emergente perturba, pero, al mismo tiempo, al no inscribirse marcas
capaces de trasmutar la estructura, ésta no produce nada radicalmente nuevo, si bien
tampoco desbarata la estructuración infantil previa. Se inhibe el tránsito a lo novedoso
por estar el aparato todo ocupado de prevenir la perturbación, y lo hace intensificando
los cauces del discurso anterior, excesos que insisten, cargan o se alojan en lugares
previos por un tiempo que no es determinable.
LA PUBERTAD ES SIEMPRE TRAUMÁTICA, habrá categorías o intensidades
diferentes pero todo cambio es un elemento perturbador y desorganiza. Uno de los
caminos es que el trauma se perpetúe.

GUTTON: Con la pubertad, se reinscriben las fantasías edipicas de la infancia


(fantasías incestuosas, tienen que ver con lo erótico y lo hostil: aspectos del Edipo. Se
desea que el otro desaparezca) en escenas puberales (se permite el incesto, “yo
tengo que matarlo, no desaparece solo”). Es decir que, se vuelve a sexualizar la
fantasía incestuosa. Aunque estas representaciones son dejadas de lado, no por
imposición de los padres como en la infancia, sino por él Superyó (el cual aparece
cuando se sepultó el complejo de Edipo, y se introyectaron valores culturales como la
prohibición del incesto). Con esto hay renuncia a esas fantasías incestuosas y ocurre
la SALIDA EXOGAMICA, y el DESASIMIENTO DE LA AUTORIDAD PARENTAL
(implica rechazar el modelo identificatorio parental). Hay un “asesinato simbólico al
padre”, porque se cae la representación idealizada del adulto, se le saca el lugar de
garante de un saber. El adolescente debe reposicionarse generacionalmente: dejar de
ocupar el lugar de hijo, correse de ese modelo identificatorio, de esos objetos, y
posicionarse simbólicamente como el sucesor, como otro que puede, que es parte del
clan, hay una confrontación real. Entender que el otro no va a estar siempre, es fallido,
castrado, mortal y finito (duelo).
Este es el logro psíquico más doloroso, culposo e importante, porque cae la imagen
idealizada de los padres y la imagen del niño ideal. Hay una nueva realidad psíquica a
procesar. Entiende la pubertad como un trauma narcisista, derrumbe de la
omnipotencia infantil que permite crear nuevas relaciones de objeto.

El TRABAJO DE DUELO: es una oportunidad de autoorganización psíquica porque


implica una reorganización de las marcas previas en función de una novedad. Es un
trabajo psíquico elaborativo como reacción frente a la pérdida, es una reacción
normal/esperable.
El yo lleva a cabo este trabajo psíquico porque hay un reconocimiento consciente de lo
perdido, a cargo del principio de realidad, que da una señal de la pérdida de un objeto
representado como fuente de satisfacción (puede ser una persona amada, o una imagen
del yo, es decir una representación libidinizada, catectixada significativa para la economía
psíquica). El yo acá debe elegir si morir con el objeto o seguir viviendo sin él. En el mejor
de los casos, el yo se elige narcisísticamente y tolera la pérdida.
El trabajo de duelo viene con la carga dolorosa del registro de la pérdida que implica un
trabajo de desenganchar cada una de las ligaduras libidinales que tenía el yo con la
representación del objeto perdido (esto lleva gasto de tiempo y energía). Hay que “matar
al muerto”, lo que ya no esta debe dejar de tener vigencia como representación psíquica
(cortar el enlace libidinal actual, e inscribirlo como perdido). Hay que simbolizar la
perdida. Pero el yo no se deshace del todo del objeto, sino que hay unos aspectos de
este objeto que se mantienen. Se simboliza al objeto como perdido, como aquello que
tuvo y ya no tiene. El yo se identifica con ciertos rasgos parciales del objeto perdido, ya
que si lo tuvo hay algo de eso que es suyo.
En la melancolía la identificación con el objeto es total, el yo se traga el objeto perdido
para mantenerlo vivo en él, se convierte en el objeto. El yo no vale nada solo en tanto
estandarte del objeto perdido (identificación proyectiva). No hay elaboración del trabajo
del duelo.
El yo sale castrado simbólicamente de la perdida. Porque al “matar al muerto”, el yo
además de perder el objeto, pierde lo que él era para ese objeto.
Esto se puede pensar desde la RESIGNIFICACION EDIPICA EN LA ADOLESCENCIA:
en la adolescencia, se pierde a los objetos parentales como objetos genitales, pero
también se pierde el lugar que tenía el niño edipico para los padres. Como efecto de la
resignificacion edipica y del trabajo de duelo, se promueve una reorganización de lo
previo en otra cosa, y se da la salida exogámica como una autoorganizacion psíquica y
donde se genera un nuevo efecto, aparece el objeto exogámico.
Se resignifica el Edipo con una nueva significación genital que no tenía y aparece una
estructura disipativa (no hay anulación de lo anterior, sino un aumento de complejidad por
las nuevas relaciones que se generan en función de este elemento novedoso). Para que
haya resignificacion edipica debe haber sustitución, es decir un verdadero sepultamiento
del complejo de Edipo porque hay un otro al que se le demandara satisfacción narcisista
y sexual. La corriente tierna y sexual que se había bifurcado, se vuelve a unir en un solo
objeto.
Aquí debe haber un reencuentro con una modalidad de satisfacción esperada, la ilusión
de reencontrarse con aquello que se perdió, de complementariedad, pero también del
hallazgo en tanto este otro es otro diferente y ajeno, no reedita aquel que la precede sino
que aporta un encuentro novedoso, que tendrá diferentes formas, como la genitalidad
posible que son elementos inéditos que no estaban previamente. Debe haber entonces
una sustitución también en la modalidad de satisfacción (dejar de insistir en la que se
tenía con la madre).
Este encuentro con el otro exogámico es un acontecimiento estructurante, es un nuevo
acto psíquico con respecto a la recreación del objeto novedoso, hay un efecto de
complejizacion psíquica.
RESIGNIFICACION NARCISISTA: es la reformulación del yo en tanto su estructura
narcisista, aquello con lo cual el yo pudo advenir, pude crearse (libidinizacion del yo por el
yo): la autoconservación, el mantenerse como objeto existente para la psique. Los
enunciados identificatorios, aquellos por los cuales el yo pudo advenir, estas
construcciones de sentido y de lenguaje que le dieron al yo una entidad (sombra
hablada).
La resignificación edípica y la resignificación narcisista se dan conjuntamente
porque la resignificación narcisista está en relación también al abandono del lugar que
ocupaba el yo para estos padres: tiene que sacarse de encima lo familiar para recrear el
lugar que el yo puede tener en esta esfera de lo familiar. Un extrañamiento de lo familiar y
esto ver al otro conocido familiar parental como un extraño. Verse él como extraño y
verse como otro extraño.

CONTRATO IDENTIFICATORIO: Para que el yo pueda mantenerse como enunciante


de enunciados posibles tienen que permanecer determinadas marcas identificatorias
como garantes de que el yo no se va a diluir, perder, si estos enunciados cambian y a
la vez en este contrato identificatorio tiene que haber cláusulas que habiliten a lo que
no estaba inscripto previamente y las cláusulas que permanecen. Es como si el yo
antes de constituirse hubiera firmado un pacto identificatorio con los enunciados
identificatorios que provenían del otro parental, el yo se vuelve consignatario es decir
firma junto con el otro parental para decir “yo soy este vengo de acá puedo esto” estas
referencias identificatorias están pactadas con el discurso infantil, con-creado con una
mirada narcisista en la proyección parental en el lugar del niño este pacto
identificatorio del cual el yo durante el tiempo de la infancia se apropia, lo metaboliza,
ensambla sus piezas propiciando el marco de referencia identificatoria. Sería lo que
permanece a pesar de las transformaciones, lo que más me identifica, un rasgo, modo
de goce, modalidad de sufrimiento. Ubica a ese sujeto como singular condición de que
ciertos elementos permanezcan otros podrán cambiar. El trabajo de la adolescencia es
un tiempo de sacar conclusiones, de concluir, de pasar en limpio las referencias
identificatorias, dejar en claro lo que va a permanecer y lo que va a modificarse para
poder realmente el yo ubicarse como único signatario del contrato identificatorio. Esto
se relaciona con el deshacimiento de la autoridad parental, esta pérdida de la garantía
del otro como único signatario lo hace cargo de las negociaciones con las exigencias
del principio de realidad, con el superyó y con su sistema de ideales y las
negociaciones con sus pulsiones.
Primero el yo repite para hacerlo anunciante de sus propios enunciados. El fin de la
infancia es el momento de concluir sacar conclusiones hacer una recapitulación el
historiador debe sacar conclusiones de quien es, quienes son estos, cómo es el
mundo, que exige la realidad, ello deberá asumir el lugar de signatario único de este
contrato identificatorio se pierde el otro parental como consignatario de las posiciones
identificatorias y el ahora negocia a nombre propio con los 3 tipos de vallajes.
Cuando aparecen cuadros clínicos como la psicosis es porque el yo sólo ha podido
firmar el contrato identificatorio aceptando que una instancia exterior se instituya
consignataria “de por vida”; lo que debió ser una “alianza temporaria” desembocó en
un derecho de fiscalización definitivo. La función cumplida por el aliado exterior no
pudo ser interiorizada, no pudo transformarse en una función que el yo asume en su
propio y único nombre. El aliado se ha convertido en una suerte de colonizador que se
arroga el poder decidir sobre el derecho a la permanencia y sobre el derecho al
cambio. Desde ese momento el compromiso identificatorio sólo podrá preservarse si
los dos consignatarios garantizan su respeto. los dos consignatarios respetarán los
poderes asimétricos que el compromiso les otorga y éste, desde ese momento, podrá
preservarse. Hay una idealización masiva del poder del otro. Siemore algo debe
permanecer y algo debe cambiar, pero en esos casos puede pasar que nada cambie o
que todo cambie, son dos órdenes abusivos.

Tres tiempos de piera: El T0: designa el momento del nacimiento del infans,
T1: el advenimiento del yo, y el T2: momento de giro en el trayecto
identificatorio, tiempo de concluir. Tiempo del fin de la infancia, implica concluir
en el sentido de sacar conclusiones. Es esa posibilidad del yo de desasir del yo
parental, al yo lo ubica como consignatario y lo hace cargo de las
negociaciones con los vasallajes.
El T1 el yo es cosignatario del proyecto, lo construye identificándose con los yo
parentales....en el T2 se desase de los yo parentales para volverse el único
signatario de su propio proyecto, es el tiempo de las conclusiones, de
construirse un pasado para así poder construirse su propio futuro, y esto es lo
que sucede en la adolescencia.
La adolescencia es un problema de identificaciones. Caen las viejas para que crezcan
las nuevas. Aunque el sujeto esta obligado a condenar las identificaciones pasadas.
RODULFO: Hay momentos claves de la niñez y de la adolescencia en términos de
tareas simbólicas fundamentales. Una de lsa tareas es la metamorfosis de lo esencial
del jugar infantil en trabajar adulto. La adolescencia es el operador por el cual se
efectiviza esta compleja mutacion, es el tiempo donde se deben dar ciertas
operaciones simbólicas. . Si esta tarea queda sin realizar o fallida al final de la
adolescencia, se afecta todo lo que sea de orden del trabajo en el adulto joven. El
trabajar como modo decisivo de la inclusión en el mundo adulto, una de las metas del
crecimiento.
La clave de esta mutacion donde jugar implica trabajar reside en el deseo
inconsciente. La presencia del desear hace a ese plus de alegría (mucho más que un
estado afectivo), de pasionalidad lúdica, de realización subjetiva, por tanto, plus de
goce en el trabajar más allá de la seriedad de la adaptación social en juego.
Toda la cuestión puberal puede pensarse en la perspectiva de “exigencia de trabajo”,
como Freud dice de lo pulsional, para el psiquismo. Pensar la adolescencia en una
perspectiva de trabajos simbólicos a cumplir. El concepto de trabajo le restituye algo
allí que le pertenece al sujeto y que es su propio trabajo psíquico, su propia actividad.
-El adolescente debe hacer el pasaje de lo familiar a lo extrafamiliar, debe volarse al
campo social, al espacio transicional, como final del complejo de Edipo.
-debe hacer el pasaje del yo ideal al ideal del yo (como horizonte abierto)
- pasaje de lo fálico a lo genital: función del orgasmo, vivencia de satisfacción
-repeticion transformada de los tiempos del narcisismo: verse como extraño, y luego
verse como Otro (hacia el campo social , ya no la familia). Y por ultimo, verse
nuevamente en el Otro, referido a ciertos ideales que dan una versión definitiva
-pasaje del jugar al trabajar. Debe haber una articulación insconciente donde el
trabajar herede lo lúdico, retransformándolo, el jugar queda confinado en la categoría
de ensueño diurno improductivo, y todo el campo del trabajo en el futuro se expone a
ser pura adaptación, a quedar preso meramente en una demanda social, en una
demanda alienante y en no ser algo donde se juegue la realización deseante de una
subjetividad.
- desplazamiento a la sustitución, en términos de elecciones de objeto. Invoca al
sepultamiento de la matriz madre-niño como verdadero nucleo incestuoso.
Creo que la adolescencia es el tiempo decisivo donde se define si algo va a quedar
simplemente en la categoría de lo reprimido, o si va a sufrir un cierto grado de
sepultamiento. Y es importante el concepto de hundimiento si pensamos que culmina
un proceso, cierra un ciclo que en cambio se iniciaba con la represión originaria, en
tanto fijación, lo cual implica tanto desde el punto de vista clínico como meta
psicológico una operación fundamental.
Dos observaciones:
o Como psicoanalistas, la adolescencia es la última ocasión de intervenir cuando
aún ciertas cosas están en trámite de estructuración, antes de lo ya
consolidado;
o La adolescencia es el gran tiempo donde, bajo la forma de la categoría de
neurosis infantil que se lleva a la edad adulta. Yo pensaría a la adolescencia
como una tentativa de curación de la niñez, pero que, no debe terminar en la
destrucción masiva de todos los elementos que conformaban la niñez, no todo
debe ser sepultado, la continuación de la vida necesita, si no matrices, al
menos de material.

 TEMA VIII: Pasaje de lo familiar a lo extrafamiliar


Transformaciones en la relación intersubjetiva. Relación con los padres y con
los pares.
Transformación con el proyecto identificatorio. Enunciado y mandato
identificatorio. Proyecto propio.
Vicisitudes en el hallazgo de objeto. Precursores e Ideales. Iniciadores.

 TEMA IX: Resolución de la adolescencia


Consolidación del aparato psíquico. Operatoria del “asesinato simbólico del
padre”
Transformación del pensamiento. Sublimación. Formación de ideales.
Formulación del proyecto vital.
Posiciones identificatorias. Elecciones.
Fallas en la resolución adolescente. Organizaciones defensivas. Relaciones
asimétricas.

 TEMA X: Salida exogámica. Vínculo amoroso


Elección de pareja. Enamoramiento – Idealización. Sobreestimación sexual. Del
enamoramiento al amor.
Vicisitudes del vínculo amoroso. El amor y la pasión. Diferencias de género.

 TEMA XI: Constitución de la alianza


Encuadres. Diferentes modalidades.
Organizaciones defensivas. Fallas en el funcionamiento conyugal y/o familiar.
Sufrimiento vincular. Relaciones pasionales. Violencia en los vínculos.

ESTADO DE ENAMORAMIENTO (Freud): el estado más idealizado del amor. Implica


una elección de objeto donde hay una reconducción el narcisismo vía rodeo por este
objeto de amor. Es un estado psíquico que se explica por dos mecanismos: la
sobreestimación sexual del objeto y la idealización. La idealización es producto de la
sobreestimación sexual. El otro nos provoca una situación sexual con intención de
satisfacerse, es un objeto amoroso sexual del cual espero satisfacción sexual y del
cual me provoca y soy motor en el otro de esta energía sexual. La sobreestimación
sexual no implica la construcción de un lazo con el otro, la pulsión se satisface
parcialmente, no es un estado duradero, para que haya algún tipo de lazo y
continuación con el objeto interviene el proceso de la idealización. Se lo resguarda del
miramiento del principio de realidad y la critica que el yo puede hacerle. En función de
esta sobreestimación sexual se lo erige al objeto en el lugar del ideal del yo y ahí
volvemos a la cuestión narcisista. Es una satisfacción narcisista mediante un rodeo por
el otro: el otro es lo que me falta a mi para llegar al ideal. Mediante el enamoramiento
el yo ubica al objeto en este espacio, por el cual el ello obtiene la gratificación
narcisista de ser uno con su ideal. También implica cierta pérdida en tanto el yo se
empobrece por el objeto, destinando esta sobrecarga narcisista al objeto poniéndolo
en el lugar del ideal del yo. Si yo amo a ese otro y ese otro me ama a mí, ahí gano. La
ganancia narcisitica es que el otro me ame, mientras yo soy puro vasallo del otro y su
placer. Siempre habrá una expectativa de satisfacción de lo que el otro pueda darme
para alimentar al yo, no solamente gratificación sexual, sino gratificación narcisista del
otro. En cuanto a la atracción es la base de la economía del enamoramiento, es lo que
sostiene, una posibilidad de descarga, el otro como fuente y meta pulsional.
*Definición de vínculo otra vez, está en la unidad de familia*
ESTADO DE ENAMORAMIENTO: Para este autor el estado de enamoramiento es un
intento por abolir la castración, esta tentación del lado de ese ideal de abolir la marca,
la huella de que somos parecidos, de que somos castrados, de que algo nos falta y
que al otro también le falta. Es una ilusión de engañar un poco la lógica del proceso
secundario, hacer una trampa a la castración y volver a ser uno con el otro, así como
lo fuimos o soñamos haberlo sido con nuestro primer objeto de amor. Tiene que ver
con volver esta satisfacción del ideal, en esta visión de la unión del niño con su madre,
como la madre del narcisismo primario. Retoma la huella de la alucinación de la
satisfacción, del deseo. En esta ilusión es la abolición de la castración mediante el
enamoramiento hay también una anulación de la temporalidad: todo empezó cuando
empezó el amor. Muchas veces en cuanto a esto hay una dificultad con el pasado (El
mundo no nació cuando nos conocimos) y con el futuro de armar un proyecto juntos
que implica salir de la ilusión de que con el otro lo tengo todo, implica el
reconocimiento de cierta insatisfacción actual, se quiebra la ilusión y aparece la X. El
trabajo de desenamoramiento implica asumir el proyecto conjunto.

TRABAJO DEL VINCULO (ENAMORAMIENTO): Es un trabajo con lo ajeno, de que


no podemos acomodar la realidad a la fantasía. Hay un momento de enamoramiento
en el cual esa persona tiene que entrar en el relato, en el guion de mi fantasía previa.
El otro se resiste porque es diferente. Esto significa que por más que haya dos nunca
van a ser la suma de uno en total, completo, siempre va a haber un espacio que
dificulte el ser tomado como pura idealización, como puro objeto para el yo. Aquí
empieza el momento de diferenciación deseante.
DESENAMORAMIENTO:momento de la caída de la ilusión narcisitica que ingresa por
tres elementos: la distancia, el tiempo y el otro como índice de realidad psi diferente.
Esto muchas veces puede provocar la ruptura en tanto no hay posibilidades
elaborativas de esta situación. Este momento confronta con la historia, con la
consultoría de duelos, y el efecto de la castración.
CRISIS DEL ENAMORAMIENTO: la impugnación de la fantasía, esta resistencia que
ofrece el otro a ser acomodado pasivamente en el guion establecido del otro como
objeto de la fantasía. Siempre primero aparece la fantasía antes de la realidad. Va
construyendo un registro del otro como lugar. El encuentro real con el otro vendrá a
acomodarse en este guion, con esta expectativa producto de lo visto, lo sentido, lo
alucinado en las experiencias placenteras previas. Puesto en función de obtener
placer.
DIFERENCIACION DESEANTE: Es una posible elaboración mediante un trabajo de
duelo. Es el reconocimiento de la diferencia subjetiva. Una selección de aquello que se
rechaza y aquello que se reserva. Implicará un proceso metabólico de sostener el
registro del principio de realidad, de la diferencia con el otro como sujeto, no solo como
objeto: manteniendo su investidura, preservando al otro como sujeto deseante, por eso
se dice diferenciación deseante. Entonces si desea no tiene todo, desea otras cosas.
Lleva a volver a pactar un contrato de pareja, un proyecto de lo que la pareja no tiene
y aspira tener, este deseo confluye para el mismo lado. Cada ser emerge como
diferente, no obstante, se sostienen las investiduras deseantes.
TIPOS DE ENAMORAMIENTO: formas de sostener esta representación idealizada del
otro en el vínculo.
1) Enamoramiento al tipo yo ideal: la vida comenzó cuando te conocí, flechazo. Tiene
la otra cara del gran dolor de la amenaza de castración latente.
2) Enamoramiento al tipo ideal del yo: demando al otro que sea como yo quiero que
sea, que cumpla con mi idea. Propiciara un trabajo de desenamoramiento.
3) Enamoramiento a la institución: se pone como ideal la forma vincular constituida.
INDICE DE REALIDAD: es una de las características del funcionamiento yoico que
co-construyen con el otro yo. La realidad aparece ante los ojos del yo, al
reconocimiento del yo como el lugar donde el otro habita. Hay tres indicadores de
realidad para el yo: El cuerpo propio, el cuerpo del otro y el yo del otro. Efecto del
reconocimiento de otro lugar que no soy yo, en ese otro lugar el yo espera ser
reconocido como otro lugar. Significa que el otro existe, que hay otro yo, otro cuerpo y
enunciados del cual el yo podrá tener registro de su propio cuerpo. Fundamental
porque por más que estos dos yoes se unan en una experiencia de satisfacción y
confluyan no podrán anular la diferencia.
TRES DIMENSIONES DEL PLACER: en la relación amorosa: placer sexual, placer de
pensamiento y placer identificante.

 Placer de pensamiento: en tanto el yo puede ser pensado por el otro y si el otro


me piensa es porque existo (Prueba de realidad) con la respuesta que el otro
da (palabras, gestos, actitudes...) de que el yo es legítimo.
 Placer sexual: lugar de descarga del deseo sexual y como fuente de placer,
que el yo registre allí en esta dimensión de los cuerpos la existencia del yo en
tanto tiene efecto en el otro. Ser efecto del placer del otro, que el otro registre
que está causando placer de acuerdo a mi respuesta de goce. Tiene que ver
no solo con descarga pulsional sino también el registro del placer del yo como
fuente de placer del otro.
 Placer identificante: hay un enunciado que proviene del discurso del otro, de lo
que yo soy como objeto privilegiado de sus demandas. Es este placer
identificatorio que se juega en cada encuentro amoroso, pone en juego el
placer narcisista de ser reconocido con una identidad particular. Tiene que ver
con poder ser allí para el otro una referencia que da sentido en función de este
vínculo particular.

RELACION AMOROSA SIMETRICA: vínculo de un yo a otro yo en donde cada uno


de los yoes se ubica de manera privilegiada y no exclusiva como objeto de
satisfacción, en un conjunto más amplio de objetos, y también como potencial fuente
de sufrimiento. Simétrica porque cada uno de los yoes va a ser garante de la prueba
de realidad del otro. Recíproca porque ambos pueden ser reconocidos detectando
poder de dar placer o sufrimiento. El otro queda como garante de este funcionamiento
autónomo. Hay un tipo de placer en este reconocimiento del otro yo, de un yo
autónomo. Privilegiado y no exclusivo no solamente porque es sano que tenga otros
destinatarios de placer, sino porque es la marca, la prueba de que el sujeto no quedó
atrapado en la elección narcisista y obligada. Para llegar a esta relación tuvo que
haber antes una asimétrica (madre-hijo) para el hijo la madre lo es todo para él y cree
el serlo todo para la madre, pero se espera que para la madre esto no sea así, que no
sea el unido objeto cactetizado. Registro de la castración en el plano de la pareja.
Encontrarse con que el otro no está acabado y completo ni yo podría ser quien tapone
esa falta. Esta relación se sustenta con la representación ideica.
RELACION ASIMETRICA:

 Relación pasional: cuando uno de los dos yoes no puede estar puesto en el
lugar de detector de sufrimiento y queda solamente como lugar de fuente de
placer, además no cactectiza al otro como objeto privilegiado entre tantos
otros, sino, como objeto exclusivo en la demanda de placer. De ese objeto se
espera todo. Catectizo al yo del otro exclusivamente y necesario. Asimétrico,
no recíproco, situación de desigualdad. No hay sustitución. Hay una desmezcla
de las pulsiones: puro placer o puro sufrimiento.
 Ludopatía y drogadicción: reconoce a esto como dispensador de placer y
sufrimiento de forma exclusiva y única. Existen sin pensamiento, le permite al
yo reinterpretar la realidad, la droga o el juego no piensan, pero el yo los
cactectiza de esta forma.

REPRESETACION IDEICA: representación de un saber acerca de esa relación, de lo


que representa para mí la relación con el otro. Tiene la función de sostener la
catectización del otro, el otro no existe y desaparece de acuerdo a si me satisface o
no, sigue existiendo como objeto catectizado en tanto hay una representación ideica
de la relación del yo con el otro yo. Es esta catectización de la representación ideica la
que sostiene la catectización con el otro real, que este otro real siga existiendo. El
carácter que tiene es su definibilidad, que sea comunicable, al estilo de un dialogo
interno que se tiene con ese objeto. Función de sustento no solamente en momentos
de ausencia, también conflictos, frustración preservando esta catectización del otro
pensado, mantengo la catectización del otro real. Esto se construye con la síntesis de
los restos vividos con el otro, en función de lo gratificante y del reconocimiento de lo
diferente. Es posible sostener la representación del otro pensado descatectizando al
otro real, pero no viceversa. La prueba de realidad es que de tanto en tanto el otro real
tiene que aparecer para seguir sosteniendo esta representación del otro pensado
como un factor de comunicación. El encuentro pensado (dialogo interno) es
indipensable el encuentro real como prueba de amor de que el otro exista, demande,
satisfaga.
El placer pensado tiene que ver con que el yo catectice un tiempo anterior, una
experiencia placentera previa que es soporte. El tiempo pasado lleva en si el deseo, la
espera de retorno a esa vivencia de placer (lo mismo sucede en el proceso
identificatorio para catectizar un tiempo futuro el yo necitas pruebas de haber
experimentado o alucinado placer)
La VIVENCIA AMOROSA es una reorganización en la historia afectiva del yo. Es un
ejemplo de apertura y reorganización psíquica. Una teoría intersubjetiva en el sentido
del vinculo, la noción de encuentro. Lo transubjetivo: las significaciones sociohistoricas
organizan y validan como forma de orientación de siguiente vida compartida, van a
organizar formas de sentir.

El otro primordial se vuelve una catectizacion obligada. Ese otro inaugura el deseo del
infans, satisface, ese plus que encuentra el infans de satisfacción permite luego hacer
una traducción de lo que se desea y lo que se necesita. La demanda de amor, ser
amado por ese objeto que el yo pudo catectizar obligadamente. En la demanda del
vinculo amoroso existe una prehistoria: se catectiza al otro como también
representante de realidad afirma que el yo existe. El Otro catectizado se vuelve
garante de que cierta catectizacion se quede en el yo.

Con cada encuentro amoroso el yo se desafia con un conflicto libidinal narcisista:


poder lograr recuperación de satisfacción que el yo no puede autocomplacerse del
todo. El hallazgo de ese objeto permitido bajo la lógica de la prohibición del incesto.
Opera la reactivación de la vivencia 1° de satisfacción alucinada como una huella
psíquica que imprime intensidad en la vida amorosa de cuando el yo todavía no era el
yo. Hay una fantasia de que el otro completa al yo. El vinculo amoroso es la unificación
de la corriente sensual y tierna en el objeto.

El objeto presenta un apremio pulsional de satisfacción directa de una meta inhibida.


Es la base para entender el enamoramiento como estado de satisfacción. El otro
catectizado conlleva una forma singular de satisfacción que espera satisfacer memoria
de vivencia 1°, es perecedera, se retrae después de un tiempo. Hay una
SOBREESTIMACION SEXUAL libidinazion del otro como fuente pulsional aun en
momentos donde no haya satisfacción directa. Esta sobreestimacion es clave para
poner al objeto en el lugar del IDEAL DEL YO.

Al poner al objeto amoroso en el lugar del ideal del yo se hace un rodeo narcisista. El
objeto tiene ciertas características: esta excento de critica, se vuelve como lo que le
falta al yo para volverlo ideal si el otro puede amarlo. Hay una ilusión “entre dos
hacemos uno”. El yo empobrece su relacion con los principios de realidad. Hay un
RODEO NARCISISTA porque el yo puede satisfacer y encontrar en la representación
del otro la garantía de inscribir la experiencia pulsional de la alucinación del placer.

En el enamoramiento hay una preponderancia del SISTEMA PRIMARIO, esta


condenado a quebrarse, se impone la realidad.

DIFERENCIACIÓN DESEANTE: efecto ligado al trabajo resituado de la falta y la


castración, lo que el otro no puede ser para mi. Es el motor del vinculo amoroso, lo
ajeno, lo no posible de ser representado es el motor deseando de inscribir esto que es
del otro y que me es ajeno. La alteridad es trabajosa, es motivo de conflictos
sufrimiento, causa de insatisfacción, lo que el otro no es, no da, no registra.

Lo SEMEJANTE es aquellos puntos donde el otro se vuelve garante de mi


autoreferenciación, que da PLACER DE PENSAMIENTO, PLACER
IDENTIFICATORIO. El otro es testigo de lo que yo soy, de mi catectización, de mi yo.
Se necesida de un discurso que le de legitimidad, reconozca al yo en un lugar
simétrico. El semejante. Espacio psíquico que coexiste con el mio, aspectos
identificatorios y el otro como garante de mi yo. Si esto NO ocurre uno de los dos NO
reconoce al otro.

La VIVENCIA AMOROSA está compuesta por el PLACER SEXUAL, EL PLACER DE


PENSAMIENTO, Y EL PLACER IDENTIFICATORIO. Se necesita de una vivencia
SIMETRICA y RECIPROCA con otro yo. Esta se vuelve otra experiencia en relación a
otro tipo d eobjeto, el yo logra organizar su experiencia libidinal en una relación
simétrica y reciproca con otro yo. En esta relacion simétrica ningún yo tiene lugar
exclusivo de placer. El otro es fuente de placer y sufrimiento.
¿Cómo se sostiene la catectizacion de la representación del otro cuando está
ausente? Cada vez que el otro no es lo que yo tengo representado el yo arma
herramientas en función de la catectizacion del vinculo con el otro como el
pensamiento, la representación ideica.

El OTRO PENSADO: es la catectizacion de lo que me une con el otro. No es


idealización. Tiene que ver con seleccionar los momentos que mas cerca estuvo el
otro de generar en mi la satisfacción, una concordancia momentánea. Funciona como
recurso soporte, permite sostener la catectizacion en un plano de la temporalidad
como factor en contra de la ilusión de complementariedad ilusoria con el otro.
Tolerancia, demora.

RELACIÓN ASIMÉTRICA: es una relacion de exclusividad en la demanda de


satisfacción no recíproca. RELACIÓN PASIONAL: diferencia cualitativa entre la
relacion simétrica y asimétrica.

La relacion PASIONAL es donde el otro es fuente exclusiva para satisfacción del


deseo del yo, es NECESARIO interdependencia. Incrementa para uno de los yoes
fuente privilegiada de sufrimiento punto critico para la autoconservacion del yo, un yo
hace gozar y sufrir, el otro yo nopuede ser sujeto que frustra solo es objeto que hace al
yo gozar. Uno de los yoes es conocido solo como fuente de placer, y eso genera una
fuente de padecimiento para ese yo.

ESTADO DE ENAMORAMIENTO ↓
Implica una elección de objeto, una reconducción del narcisismo via rodeo por este
objeto de amor, es un estado psíquico, perentorio, que comienza y termina, y este
estado se explica por dos mecanismos psíquicos:

 la SOBREESTIMACIÓN SEXUAL DEL OBJETO: el otro como claro


destinatario y fuente que nos atrae. El otro esta como objeto amoroso sexual
del cual espero satisfacción sexual y del cual provoca y soy motor en el otro de
esa energía sexual. Pero la satisfacción siempre es parcial y perentoria en el
sentido de que se descarga y no es un estado duradero. Es la base de la
economía del enamoramiento, la vivencia placentera del otro y del yo en una
posibilidad de descarga. El otro como fuente y meta pulsional donde proviene
el arranque del motor libidinal.
 y la IDEALIZACIÓN que esta sobreestimación sexual implica: lo que se espera
de esto otro que se lo resguarda del miramiento del principio de realidad y de la
critica que el yo puede hacerle. Se erige al objeto en el lugar del IDEAL DEL
YO. Es una satisfacción narcisista mediante un rodeo por el otro: el otro es lo
que a mi me falta para llegar al ideal.

Mediante el enamoramiento el yo ubica el objeto en ESE espacio, es el rodeo por el


cual el ello obtiene la gratificación narcisista de ser uno con su ideal. El objeto se
sobreinviste para mantenerlo en el lugar del ideal, se lo mantiene vivo a expensas del
narcisismo del yo. El enamoramiento plantea cierta perdida en tanto el yo se
empobrece por el objeto, destinando esta sobrecarga narcisista al objeto poniéndolo
en el lugar del ideal del yo. El yo se empobrece narcisisticamente en el
enamoramiento en función de esta libido que es libido objetal pero que da un rodeo y
si el otro esta en el lugar del ideal del yo y yo amo a ese otro y el otro me ama, ahí
gano. La ganancia narcisista es que el otro me ame, mientras yo soy puro vasallo del
otro y su placer. La libido narcisista se torna libido objetal pero en tanto estos objetos
son posesiones del yo, retorna al yo como ganancia narcisista (metáfora de la ameba
y sus seudópodos).

El enamoramiento tiene esta ilusión de engañar un poco a la lógica del proceso


secundario, ilusión de abolir la castración y volver a ser uno con el otro asi como lo
fuimos o soñamos haberlo sido con nuestro primer objeto de amor. Estas vivencias
oceánicas de placer que propicia esta idealización del otro y la sobreestimación
sexual, tiene que ver con un volver esta satisfacción del ideal en esta visión de la
unión del niño y su madre del narcisismo primario, unión completa fantástica. El
encuentro con el objeto exogámico es un reencuentro en tanto es sobre esta huella la
posibilidad de ir a la búsqueda de eso en el otro.

También hay una particular anulación de la temporalidad. Todo empezó cuando


empezó el amor, como si el antes no existiera y el mañana no importara. Hay una
dificultad a veces de poder armar un proyecto juntos, el poder construir una meta a
futuro implicará salir de esta ilusión de que contigo lo tengo todo, porque si aspiro a
otra cosa, se quiebra la ilusión y aparece la X: no esta todo lo que quiero en la
presencia, la palabra o el cuerpo del otro. Estos procesos críticos de
desenamoramientos, implica el de asumir un proyecto juntos, que implicaría una
diferencia.

Habrá otro momento de desenamoramiento o la diferenciación deseante como otro


momento lógico que es el reconocimiento del otro en tanto diferente, en tanto el otro
excede este recorte narcisista como yo hago del otro como objeto ideal. Esta caída de
la ilusión que siempre va a implicar perdida pero a su vez la posibilidad de un
encuentro intersubjetivo donde el yo logra ser algo con eso. Esta desidintificacion del
enamoramiento como estado ilusorio implica entonces el reconocimiento de la afinidad
del otro. Tolerar la marca de castración.

VINCULO: implica una ligazón duradera de un yo con otro yo, pero que tiene que ver
con tres vertientes:

 LO SEMEJANTE: puntos de identificación con el otro, de conclusión en donde


somos iguales y no hay trabajo psíquico muy elaborado, placer con el
reencuentro de los aspectos mas narcisistas, mas semejantes
 LO DIFERENTE: aspeco donde reconozco mediante el principio de realidad
que el otro no es parte de mi cuerpo ni de mi psique, que el otro tiene una
existencia autónoma
 LO AJENO: esto que resiste a poner al objeto en el lugar del ideal del yo,
aquello que no es pensado, no es pensable del otro y que no seria en principio
admitido por el yo en tanto el yo lo desconoce, lo no posible de ser transmitido
conscientemente verbalizado
ENAMORAMIENTO, PAREJA, AMOR VINCULAR

La idealización del objeto amado supone elegirme en el interior del yo en el lugar del
objeto, que vendría mediante un rodeo al ello a esperar satisfacer su propio ideal,
entones ponerlo en el lugar de ideal del yo implicara un rodeo narcisista lo cual el ello
recupera la inversión libidinal que hace con este objeto. Esta dimensión económica
narcisista del enamoramiento ilusiona al yo con poder obturar la distancia entre yo
actual y el yo idealizado. Esta distancia es efecto de la marca de castración. Cuando
aparece la distancia aparece el dolor y el registro de este es en función de que se
quiebra la ilusión. La dimensión del espacio y tiempo presente en el vinculo de pareja
siempre son amenazadas de la realidad y es por donde ingresa al registro de la
realidad, el principio de realidad amenazando esta ilusión de fusión.

La caída de la ilusión narcisista que ingresa por estos elementos: distancia, tiempo y el
otro como un índice de realidad psíquica diferente. DESENAMORAMIENTO. El
desenamoramiento es un desafio de elaboración psíquica. La constitución del vinculo
de pareja es otro momento de apertura del sistema abierto y complejo, otro momento
de reorganización psíquica en donde determinados elementos previos podrán
reorganizarse en función de esto nuevo elemento azaroso que es lo ajeno del otro.

DIFERENCIACIÓN DESEANTE es el reconocimiento de la diferencia subjetiva. Poder


hacer un trabajo de selección de lo que se rechaza y lo que se preserva. Implicara un
trabajo metabolico que seria sostener el registro del principio de realidad, del otro
como sujeto diferente, manteniendo la investidura reconociendo la realidad del otro.
Legitimar al otro como sujeto deseante. Se pacta un nuevo contrato ya no un nosotros
funcional sin reconocimiento de la distancia ni del tiempo, sino un nosotros ahora que
queremos o que no queremos: aparece el proyecto virtual de lo que la pareja no tiene
y que podría aspirar a tener. Ya no es ideal.

Este trabajo de enamoramiento, desenamoramiento, y diferenciación deseante no son


momentos temporales rigidos sino que momentos dialecticos en el devenir de la
pareja.

Diferentes tipos de enamoramiento (berenstein y puget) tres formas de escuchar


estas viscicitudes en la clinica:

1) Enamoramiento del tipo yo ideal: modo de enamoramiento con intento de


flechazo que marca un antes y un después, donde la vida comenzo cuando te
conoci, y si no estas no existo.
2) Enamoramiento al modelo del ideal del yo: demanda de que el otro sea lo que
yo quiero que sea, demanda de que el otro cumpla con el ideal. Lo que debiera
ser una buena pareja, ideal a cumplir.
3) El enamoramiento a la institución: se pone de ideal la forma vincular construida
con el otro, el establecimiento por ejemplo del matrimonio con lo que debiera
ser asi. De la forma en la que logran un matrimonio, como una empresa
vincular.
El vinculo amoroso (ALAUGNIER): sera vinculo de un yo con otro yo, donde cada
uno se ubica de manera privilegiada y no exclusiva como objeto de satisfacción y
también como potencial fuente de sufrimiento. Es SIMETRICA en tanto cada uno de
los dos yoes va a ser el garante de la prueba de realidad del otro. RECIPROCA en
tanto ambos pueden ser reconocidos detectando un poder de dar placer o sufrimiento
para el otro yo. La importancia del yo desde este lugar es del funcionamiento del
proceso secundario al cual ya no estoy poniendo al otro en el lugar de objeto
idealizado sino en el lugar solo del ideal del yo: el otro como garante del proceso
secundario. Procesos psíquicos que se construyen con el otro. Hay un registro de la
castración en el plano vincular de la pareja: sostener la ilusión y el encuentro con
cierto placer real en estos tres planos en donde el otro se ubica como fuente y meta
pulsional. Los dos podemos hacernos sufrir en tanto no somos lo único para el otro, no
somos perfectos.

- LA DIMENSION DEL PLACER SEXUAL


- EL PLACER DEL PENSAMIENTO: en tanto el yo puede ser pensado por otro y
si el otro me piensa es porque [Link] por medio de la relaicon con otro qe el
yo podrá constituir su lugar legitimo en la realidad, su prueba de realidad.
Respuesta que el otro da de que el yo es legitimo.
- EL PLACER IDENTIFICANTE: yo con otro yo es sjeto pone en juego allí su
placer narcisista de ser reconocido con una identidad particular.”ella amaba
con el que con el era ella”. El placer narcisista puesto en juego allí
identificatorio es que el era entonces el hacedor del yo ideal de ella, entonces
el era el que lograba transformar esa mujer en la mujer que ella quería ser.
Poder ser allí para el otro una referencia que te da un sentido en función de
este vinculo particular.

La representación ideica de la relacion de un yo con otro yo tiene la función de


sostener la catectizacion del otro. Es esta catectizacion de la representación ideica la
que sostiene la catectizacion con el otro real, que este otro real siga existiendo. El
OTRO PENSADO es la catectizacion de la representación , se construye con una
síntesis de los restos vividos con el otro. Funcionar con un sostén de su
catectizaacion. La prueba de realidad es que de tanto en tanto el otro real tiene que
aparecer con toda su fuerza para seguir sosteniendo esta representación del otro
pensado como factor de comunicación.

RELACION PASIONAL: RELACION ASIMETRICA

La relacion asimétrica es cuando uno de los dos yoes no puede ser puesto en el lugar
de detector de sufrimiento y queda solamente como lugar de fuente de placer. El yo no
es la catectizacion de otro privilegiado sino exclusivo: exclusividad en la demanda del
placer. En la relacion asimétrica las demandas de placer del yo están exclusivamente
destinadas a un objeto del cual se espera TODO.

Hay una diferencia cualitativa: es la forma, del modo de la catectizacion del otro y no el
monto en juego de la catexia libidinal.

La relacion pasional comparte con otras relaciones del yo con objetos esta
característica: la necesidad del otro, el otro como necesario: el ello catectiza al objeto
como necesario, ya no privilegiado, sino el único pensar placer y el único que
puede hacer sufrir.

En las relaciones de asimetría habla de la relacion del yo con objetos exclusivos no


privilegiados, como la pasional, otra es el yo con el objeto droga (adicciones) y otra
es el yo con el juego (adicción al juego). En relacion a lo pasional el yo catectiza ya
no a un objeto sino a un yo del otro: es la catectizacion exclusiva y necesaria del yo
del otro como UNICO DISPENSADOR DE PLACER y sufrimiento para lo cual el yo del
otro no registra a este yo como dispensador de sufrimiento. Es una relacion
ASIMETRICA en donde no es reciproca y articula en una situacion de desigualdad
este lugar de catectizacion necesaria y exclusiva: desigualdad en tanto como quedan
ubicados cada uno de los dos yoes. El yo de la relacion pasional le confiere al otro un
poder EXCLUSIVO de dador de placer sin poder ser el, sin poder pensarse a este yo
como dador de sufrimiento. Esta representación exclusiva y aumentada del yo del otro
como dador de placer lo pone como todo poderoso para la psique, como una
necesidad de vida o muerte por lo tanto el riesgo de sufrimiento esta presente en una
relación pasional.

En la relacion pasional la historia afectiva quedo como alienado a esta representación


ilusoria de ser objeto único, quedo como que ay uno que piensa, uno que manda,
dependiendo de otro, proyectándole a este otro todo el poder: de su pensamiento, su
goce, su realidad. Esto es locura pasional.

Estamos hablando de una lógica diferente: de la lógica de la necesidad. Este otro


que da tanto placer y se necesita para vivir, se vuelve también en el que mas hace
sufrir, este otro catectizado de forma pasional satisface a la vez a eros y a thanatos:
hay una desmezcla de pulsiones, es decir, satisface a eros y a thanatos de forma
separadas en el sentido de puro placer/puro sufrimiento. El yo asigna al yo del otro en
la pasión un poder de vida, el otro va a definir si yo vivo o muero, porque si el otro no
esta me mata.

La violencia como efecto de esta alienación donde uno de los yoes no es reconocido
de forma autónoma y simétrica con el otro, uno de los yoes queda abolido como efecto
de esta simetría. Uno de los yoes se apodera como el poder de dar realidad al otro,
uno de los yoes queda abolido como efecto al pensamiento del otro, la violencia está
en el vínculo. Es una construcción intersubjetiva porque para esa persona violenta es
necesario que haya otro que se ubique en este lugar de yo alienado: que lo reconozca
y le proyecte a este otro el poder de realidad. La ilusión del apasionado seria la
rpetension de ser único objeto.

BREGLIO

Amor y enamoramiento no son estados iguales, el amor puede ser estable y duradero,
el enamoramiento es por naturaleza perecedero. Estar enamorado suele ser visto
como un estado ideal. El amor es diferente al enamoramiento. Llamamos amor a un
proceso que incluye trabajo psíquico en multiples dimensiones, de elaboración, de
proceso secundario, de placer postergado.

El amor incluye un espacio para el desencuentro, supone la aceptación entre dos


seres a la distancia y de la no coincidencia, de la no posesividad. Implica un trabajo
psíquico dificl, una renuncia a funcionamientos narcisisticos. El enamoramiento en
cambio, se apoya en funcionamientos mas arcaicos y va de la mano con ellos.

Sobre el enamoramiento

 Un aspeco esencial es la atracción física, sexual


 Idealización que conlleva la sobreestima del objeto
 La elección de objeto se construye previamente al encuentro con este, se
consuma primero en las fantasias
 El enamorado nunca es realista en la consideración y valoración de su objeto

El objeto del enamorado viene a ocupar el lugar del ideal del yo. Se establece entre
los amantes una relacion que se compara a la de hipnotizador e hipnotizado. Afecta la
totalidad del equilibrio narcisista, la totalidad de las representaciones de si y del
mundo. Hay un desborde de libido yoica sobre el objeto que cancela represiones y
restablece perversiones.

En su fantasia los enamorados imaginan haber encontrado un antídoto contra la falta.


El enamorado pierde algo de su ser, la referencia de si. el sujeto se desentra y este
descentramiento será germen tanto del dolor como de la plenitud. La posesión del
objeto acerca al yo a una meta: tener-ser el ideal del yo. El enamorado pretende que el
objeto a quien se dirigen las investiduran remedie lo irremediable, la angustia de
castración. Este otro viene a colmarlo, un placer eterno y absoluto, a comprenderlo sin
fisuras.

MODOS DE ENAMORAMIENTO

 Enamoramiento tipo yo ideal: parejas necesitan mantener una vivencia de


plenitud oceánica fusional, en la que toda insinuación de hacia o separación
sea desmentina, sosteniéndose a ultranza una diada narcisisticamente
compacta y sin fisuras. Enamoramientos a primera vista, el objeto-otro es
percibido en un solo plano conformando una imagen completa y homogénea.
Despojado de su inclusión en la temporalidad. Se establecería sobre un
funcionamiento del tipo yo ideal o yo de placer purificado, ya que implica el
predominio de formas de funcionamiento narcisisticas no mediadas por la
castración simbolica. No hay falta. El vinculo es ideal. Encontrar a otro no
castrado, perfecto, que realice las viejas aspiraciones infantiles.
 Enamoramiento tipo ideal del yo: otras parejas incluyen en la vivencia
fusional un registro de la separación y la diferencia presente entre los amantes.
Aparecen proyectos, privilegio de conocerse, admitir interrogantes y aceptar
alteridad, esperan a los amantes que se instalen en un vinculo estable. Este
tipo de parejas que reconocen ya en el enamoramiento haber tenido problemas
están en mejores posibilidades de iniciar un proceso de desenamoramiento con
crecimiento mental para ambos. El funcionamiento narcisistico aparece
mediado por la castración, tipo ideal del yo: constituyen una diada magnifica e
idealizada, pero esta ya no es perfecta ni absoluta, una distancia la separa del
ideal.
 Enamoramiento de “la institución”: hay individuos que desean
fervientemente aceder a esta institución por razones en si mismas
independientes de la personalidad del otro ser humano que se elige para
organizarla: desean tener hijos, esposa, no estar solo, estar como todos, etc.
este proyecto cuto centro pasa por la pareja institución esta fuertemente
catectizado.

DESENAMORAMIENTO Y DIFERENCIACIÓN DESEANTE

Según se haya constituido el vinculo, quedara esbozado el modo como se procesará


el desenamoramiento y el odio que suele acompañarlo.

En el desenamoramiento los caracteres desmentidos del parenaire reaparecen


bruscamente como una valla que quiebra la fusión, sucede un tiempo de
discriminación en el que se pierde la fascinación. Si se elaboran las injurias
narcisisticas propias del desenamoramiento se accede a un nuevo modo de
encuentro en la relacion de la pareja que es la diferenciación deseante. Rota la
espectularidad inicial, cada ser emerge como diferente y se sostienen las investiduras
deseantes.

 TEMA XII: Envejecimiento


Delimitación del concepto. Proceso de Envejecimiento. Vejez como construcción
personal y social. Diferentes teorías.
Trabajo de simbolización en la vejez. Cambios, adquisiciones y pérdidas.
Procesamiento de la renuncia. Resignificación y elaboración.
Transformaciones del envejecer. Significaciones de la edad. Determinaciones en
el aparato psíquico. Historización y proceso identificatorio.

 TEMA XIII: Transformaciones en la posición subjetiva


Abuelidad. Relaciones intersubjetivas e intergeneracionales.
Transitoriedad. Trascendencia. Significatividad de la muerte.
Reformulación del sistema de ideales. Proyecto vital. Reminiscencia.
Transmisión generacional.
Sexualidad. Erotismo. Amor. Organizaciones vinculares.
El pensar. Memoria. Relaciones intrageneracionales.

VEJEZ: concepto construido en lo histórico social, variando, pero siempre con


prejuicios hacia la vejez, como una construcción de significado con una connotación
negativa, como algo en desuso, un tramo antes de la muerte.

ENVEJECIMIENTO: es el proceso de elaboración psíquica que el sujeto hace


sobre su "nuevo" cuerpo, sobre el balance de los proyectos identificatorios y
también de la conceptualización del tiempo como finito y fin de la vida, algo muy
moralizante y movilizante.

PROCESO DE ENVEJECIMIENTO: es un momento clave del devenir subjetivo que


desafía al psiquismo a un trabajo arduo y difícil, ya que es la última gran
transformación subjetiva, el último trabajo de reorganización psíquica, que el sujeto
debe significar y dar lugar a la vez (acontecimiento, da a lugar a una elaboración de la
vejez).

Es un proceso metabólico de elaboración psíquica singular en tanto una


reorganización representacional, afectiva, identificatoria frente a las transformaciones
que el paso del tiempo imprime en la propia vida. Este trabajo psíquico propio del
envejecer impone tres registros que requieren elaboración psíquica: lo que cambia, lo
que se pierde, y lo nuevo. Es el “último acto” en donde el sujeto se confronta con la
pregunta de quién soy y como me represento. Es otro momento de metamorfosis
donde el yo deberá sostener el funcionamiento de su economía libidinal para seguir
siendo ese que era pero transformado.

Hay una reorganización del capital libidinal en cuanto a metas, objetivos, a los otros
investidos y vivencia corporal. La corporeidad es la sede del yo y fuente y motor de
esta metamorfosis. Cuerpo como representación psíquica es la materialidad de
nuestra inscripción, ese dato desde lo sensible. El cuerpo como mapa de experiencia
vivida.

Aparece una representación de la FINITUD, significar subjetivamente el tiempo de


vida respecto a su propia muerte, como un efecto acontecimental donde se provoca
un trabajo de reorganización de la estructura con objetivos nuevos. O bien puede
pasar que se de un proceso de elaboración fallido donde se provoca una
descompensación de la estructura psíquica.

La conciencia de finitud se enlaza con otra versión de la CASTRACION SIMBOLICA,


implica un trabajo de elaboración, otra forma de pensar las renuncias, ¿Qué hacer con
este tiempo?

Este proceso de envejecimiento comienza cuando el sujeto lo REGISTRA, cuando el


sujeto se deja sorprender por las connotaciones que implican el reconocimiento del
paso del tiempo de una manera particular. Es tarea del yo el reconocimiento mediante
el principio de realidad anoticiando los cambios y en función de allí los trabajos
psíquicos, los mecanismos de los que dispone el aparato para reorganizar para dar
significación de esas diferencias: duelo, proceso de historización, transitoriedad y
simbolización de la pérdida.

La elaboración psíquica de esta metamorfosis aruda larga y penosa se realiza en dos


sentidos:

1) Del cuerpo real y su representación imaginaria: produciendo un movimiento de


investidura alrededor de esa nueva imagen
2) La elaboración simbólica de su representación-cuerpo: le habilita el
procesamiento y elaboración de los cambios, dirigiendo su mirada hacia otras
representaciones respecto de este nuevo lugar.

TRANSITORIEDAD (Freud): Freud lo asocia al trabajo de duelo, se reconoce lo


transitorio, el tiempo acotado, lo finito, y se le otorga un plus de valor a lo perecedero
porque puede perderse. Cuando este trabajo elaborativo no está aparece el
sinsentido, el tiempo que queda por vivir se vuelve un ataque al yo porque todo lo
vivido corre el riesgo de no tener sentido en este tiempo.

TRABAJO DE DUELO: lo transitorio. El cuerpo es tiempo, motor, aparecen y se


despiertan allí los cambios. Tres dimensiones:

1) Representación IMAGINARIA: organización narcisista. Cuerpo como imagen


que permite reconocerme.
2) Representación SIMBOLICA: representación de si mismo, cuerpo que porto y
que soy adquiere significación para el otro.
3) Aquello que no puede terminar de ser representado. Lo somato biologico, lo
mudo de lo biológico, extrañeza, ajenidad.
4) DIMENSION PULSIONAL: no hay posible descarga completa de la pulsión. Un
real que no termina de ser representado.

En el plano de lo imaginario se vive una crisis narcisista, se pone en juego que el yo


pueda seguir autocatectizandoce frente a vivencia de extrañamiento de propia imagen:

LO SINIESTRO es una imagen que impide el conocimiento → YO HORROR:


momento de confrontación del yo con una imagen de si mismo que NO RECONOCE,
efecto contrario a momento constitutivo del narcisismo que en el infans provoca
completud, unificación yo ideal que organizo posibilidad de yo especular narcisista. En
el envejecimiento hay una vivencia FRAGMENTADA porque aparece allí la vivencia de
lo siniestro: presencia simultanea de lo conocido y lo extraño. Esta simultaneidad de
elementos genera angustia e impide autoidentificación.

Efecto constitutivo a partir de la angustia: se activan mecanismos elaborativos y de


defensa propiciando autoorganización. Funciona como angustia señal lo que habilita a
conocer lo que ha cambiado, inscribir la novedad y enlazar con lo ya reconocido lo
cual propicia una NUEVA POSICIÓN SUBJETIVA.

Es el COMPROMISO IDENTIFICATORIO en seguir siendo pero a la vez no lo que le


va a permitir salir de esta vivencia del yo horror, apropiarse de ese otro en el espejo,
negociar entre estos elementos que permanecen y que cambian y así construir una
historia de continuidad para el yo, que el yo pueda seguir siendo el mismo hasta el
final, lo cual será mediante el PROCESO IDENTIFICATORIO.

PROCESO IDENTIFICATORIO: referencia de permanencia, puntos de


reconocimientos de mismidad, puntos que organizan la coherencia frente a la
novedad. El yo trata de armar enlace entre elemento nuevo y previo. Es el saber del yo
sobre ese yo, es saber algo de si mediante el trabajo de historización.

REMINICENCIA: poder tomar el recuerdo y la memoria como catectización


privilegiada donde el yo va a encontrar puntos de certeza de lo que no se ha
modificado, lo que puede ser siendo pensado. Se vuelve un recordar con afecto, con
un quantum de energía psíquica. Un pie firme apoyado en el pasado para afrontar con
el otro pie lo que no se conoce. Ese presente que me desafía a transformarme a no
reconocerme, valor del recuerdo. Poder sostener puntos de lo NO modificable,
construir una historia para poder transitar esto no vivido que no conoce.
Reminicencia es esa cara del proceso de historizacion que propicia al yo la revisión
de sus recuerdos como fragmentos con sentidos coherentes de una vida que lo
desafia a confrontar con la perdida, son esos recuerdos del pasado que le propician al
yo la garantía de ser identificado a si mismo, el fragmento de su vida que donde el
sujeto se mantiene con un sentido, elemento que persiste.

La revisión de la reminicencia tiene que ver con ir haciendo un tamizado de vivencias


recordadas que le permiten al yo sostenerse. El revistar el pasado tiene que ver con
encontrarle un sentido, con rehistorizar.

IDENTIDAD NARRATIVA: construicción teorica del psa (iacub), construcción de un


relato con sentido, construcción de una narrativa acerca de si mismo que le permite
construirse un lugar de REFERENCIA, de representante, le permite identificarse como
el autor de la narrativa. Armar una configuración sobre quién es. La identidad narrativa
le permite hacer PUENTES, identificarse en momentos de zozobra. Quien se cuenta la
historia, quien se cree que es y que de tiempo en tiempo esa historia va cambiando,
yo historiador.

REORGANIZACIÓN DE LA REFERENCIA IDENTIFICATORIA

Valor del efecto especular en la referencia de otro, para salir de crisis narcisista. Hay
una RECONFIGURACION DEL PROYECTO IDENTIFICATORIO: el saber del yo
futuro, poder anticiparse representación de lo que el yo podría ser. Se situa una X
entre lo que el yo es y quisiera ser signada entre el YO y el SYO y el IDEAL DEL YO.
Marca por donde podría ir el yo para lograr esa meta. En el envejecimiento TODO esto

está en tensión ↓
Saber de la muerte da un TIEMPO ACOTADO, tiene que ver con la inscripción de su
tiempo acotado, el registro de la limitación, la finitud. Un punto de no retorno. Está
ligado a la castración de lo que no seré. La transitoriedad es una salida posible si se
elabora esa transitoriedad, da cuenta del plus de valor del tiempo finito doblemente
bueno este tiempo acotado. Hay una reorganización de las metas, de los intereses, del
proyecto vital.

*Si el yo es castigado por el superyo de lo no realizado habrá un dolor del yo frente a


esa severidad que lo llevara a posicionarse en lugar del viejo sufriente, mártir.

Este momento de corte, ruptura lo marca al yo con un antes y un después. La revisión


identificatoria pasa allí por el trabajo arduo de historizacion en donde se evalua lo
logrado y lo no logrado. El yo aca vuelve a vérselas con el ideal, se mide en este
trabajo identificatorio con el ideal y saldar la cuenta. Si hay un trabajo de duelo de lo
que no pudo ser, el sujeto podrá significar el tiempo futuro finito como lo que me queda
por vivir, lo que me queda por hacer.

Este reconocimiento del LIMITE y de la FINITUD es una faceta de la castración


simbolica que no podemos escapar, en el mejor de los casos quedara lo que debe y lo
que queda por haber. Lo bueno que queda por vivir cobra sentido si hay un trabajo de
elaboración de duelo, de lo que ya no se puede hacer.

RECONFIGURACIÓN NARCISISTA
Hay una desestimación, olvido y sucesión porque el yo ya sabe que se va a morir pero
esta vida tendrá valor en tanto sea transmitida a OTROS. Lo que da un valor para sí,
y un valor para OTRO: lo que quedara como referencia para otros sucesores que
vendrán después de mi la TRASCENDENCIA. Proyectar a futuro ya no con el yo como
soporte que puede dar continuidad a lo deseado, sino a los sucesores. Cadena
generacional, dejar mi lugar a un sucesor. La TRASCENDENCIA implica inscripción de
la FINITUD.

ESTRUCTURA EDIPICA: hay un entrecruzamiento de ejes que ubican al sujeto en


una posición que le permite ubicar su deseo. Una reformulación que tiene que ver con
ocupar lugar del padre muerto. Ahora el es un sujeto sobre el que si opera la ley. Se
provoca un vacio de lugar: ceder en función de otorga lugar al otro, del cual se espera
reconocimiento. Es dador y garante ni ser todo, ni tener todo.

FUNCION DE ABUELIDAD: ofrece satisfacción novedosa que es encontrar la


pacificación generacional. Hay una gratificación de la salida, del posible reencuentro
en los nietos de ocupar lugar de transmisión.

IACUB: IDENTIDAD Y ENVEJECIMIENTO

La teoría de la identidad narrativa tiene dos ejes centrales. Por un lado permite
comprender y explicar los modos en que un sujeto evalua los cambios que producen
discrepancias en la identidad, y por el otro, las formas de elaboración narrativa que
otorgan un sentido de coherencia y continuidad. Este movimiento psíquico permite
reconocer la discordancia, reconfiguración, al tiempo que promueve la concordancia o
configuración. Se articula el presente como progresión lógica desde el pasado y
orientada hacia el futuro.

El cuerpo es uno de los contextos donde se producen los cambios mas resonantes en
tanto que es un espacio de reconocimiento social e individual de afrontamiento.

La función de la narrativa es restaurar los acontecimientos azarosos con sentidos que


den al presente recordado un curso de vida coherente e integrado y generar un
incremento en el sentido del bienestar. El relato y el otro se vuelven soportes de
identidad y solo allí puede sentirse con una figuración de si mas clara y estable.

La mayor cc de la propia FINITUD implica la posibilidad de perdida de un proyecto de


vida o futuro. El enfrentarse con la limitación temporal puede producir aplastamiento
de proyecto, aunque también puede resultar en una mayor inteligibilidad de su propia
vida como unidad con sentido. La función narrativa tendrá como objeto cohesionar una
representación del si mismo a lo largo de la vida, a través de volver concordante lo que
era discordante y volver continuo lo que resultaba discontinuo.

La identidad narrativa aparece como un recurso teorico de gran potencial para explicar
situaciones de cambio o crisis vitales en que se ponen en juego los quiebres de
significados o desfiguraciones y sus resoluciones o configuraciones.

El yo realiza la tarea de activo HISTORIADOR otorgando e inscribiendo el sentido de


todos y cada uno de los actos de su vida. La tarea del yo consistirá en transformar
esos documentos fragmentarios en una construcción histórica que aporte al autor y a
sus interlocutores la sensación de una continuidad temporal. El envejecente se
enfrenta a dos marcas distintas:

- Una previa (momento de la adolescencia, cuando construyo su proyecto de


vida conjugando su deseo con los ideales, mandatos y valores de su época)
- Una actual: la de hoy frente a esos deseos, aspiraciones y presentaciones
sociales.

Trabajo de duelo sin melancolía lo habilita a colocarse en posicion de TRANSMISOR,


memoria e historia ante las nuevas generaciones.

NUEVAS POSICIONES (Petriz)

La sexualidad genital pierde lugar estructurante como ordenador del funcionamiento


psiquico, cediendo a favor de la ternura, cordialidad, mirada comprensiva, propia de
quien ha podido elaborar multiples caídas del sostén imaginario rector de la adultez.

Reencuentro con un modelo, nueva posicion identificatoria que remite al sujeto a


aceptarse, identificándose semejante a su antecesor y reconocerse. Desde la
identificación el padre que permitio que adviniera en posicion tal, cede su lugar de
sujeto productor, genitor, portador y accede su nueva función de donante y garante de
la nueva generación que ya esta cumpliendo el circuito de continuidad generacional.
Reconoce lo logrado y lo no logrado. Deseo siempre insiste.

Transitar el envejecimiento es elaborar la imagen narcisista, la metamorfosis del “yo


soy”, tomando contacto con un pasado vivo, asumiendo la función de conservar la
alianza con la generación pasada, cediendo a favor de la nueva, aceptar la
transformación reconociendo los irrealizables de ciertas ilusiones del proyecto de
juventud; reformularlo acatando la realidad e invistiendo lo nuevo, dentro de lo posible.

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