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SU PODER EN MI DEBILIDAD
2 CORINTIOS 12:7-10 NBLA
Y dada la extraordinaria grandeza de las revelaciones, por esta razón, para
impedir que me enalteciera, me fue dada una espina en la carne, un mensajero
de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca. Acerca de esto, tres
veces he rogado al Señor para que lo quitara de mí. Él me ha dicho: «Te basta Mi
gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, con muchísimo
gusto me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more
en mí. Por eso me complazco en las debilidades, en insultos, en privaciones, en
persecuciones y en angustias por amor a Cristo, porque cuando soy débil,
entonces soy fuerte.
INTRODUCCIÓN
Sin duda alguna el tema que más enseña el mundo en la actualidad es que te
muestres fuerte, sin nada que pueda afectarte, que puedas enaltecer tu propio
ego y sentirte orgulloso de lo que eres, indiferentemente de lo que hagas, de lo
que piensas o digas.
Y esta creencia no quedó solo en el mundo, en muchas iglesias han deformado
el evangelio dejado por nuestro Señor Jesucristo de tal manera que ya casi ni se
habla de la cruz. Porque hemos querido cambiar los roles y destronar al Rey del
universo y colocar nuestro nombre en ese trono.
Dios se ha convertido más en un personaje que está allí, que es real, pero que lo
que quiere es complacerte y que seas feliz.
Cuando veo esto a la luz de la Escritura, veo una gran incongruencia con lo que
es el verdadero evangelio y con lo que quieren enseñar hoy como evangelio.
Lo primero que debemos tener claro es que la salvación es un acto soberano de
Dios solo por gracia otorgado por Él solo y únicamente por medio de la fe en
Jesucristo. Y que el centro de esta salvación y de este evangelio es el Señor.
¡Oh, profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios!
¡Cuán insondables son Sus juicios e inescrutables Sus caminos! Pues, ¿quién ha
conocido la mente del Señor? ¿O quién llego a ser Su consejero? ¿O quién le ha
dado a Él primero para que se le tenga que recompensar? Porque de Él, por Él y
para Él son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén.
Romanos 11:33-36 NBLA
Sin embargo, el tema del orgullo humano siempre lo tendremos presente
mientras estemos en este cuerpo de pecado. Es muy fácil querer buscar
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reconocimiento, posición, ser aplaudido o querer sorprender a los demás con lo
intelectual que soy o por mi conocimiento.
Mi hermano, todo lo que podamos lograr, obtener y saber en nuestro andar con
el Señor; es dado sólo por gracia para que el nombre de nuestro Señor pueda
ser exaltado y glorificado.
Y el apóstol Pablo estaba consciente de esta lucha.
De estos pasajes podemos obtener por lo menos 3 enseñanzas que nos
ayudarán a comprender que es su poder en nosotros lo que nos ayuda a seguir.
1) EL SEÑOR EN SU VOLUNTAD Y SOBERANÍA NOS PRUEBA Y PERMITE QUE
SEAMOS AFLIGIDOS PARA QUE NO NOS ENVANEZCAMOS. (vs.7)
El apóstol Pablo desde el capitulo 11 viene haciendo defensa de su apostolado
y dentro de esto cuenta las aflicciones y pruebas que ha tenido que pasar a causa
del evangelio de Jesucristo.
Pablo fue llevado al paraíso donde le fueron dadas palabras inefables. Que no
pueden ser expresadas a causa de la grandeza de estas.
El mismo Señor se le había aparecido y pudo degustar de su gloria y majestad,
conocer cosas que ninguno otro conoció y le fue dada la labor de ser quien
llevara el evangelio a los gentiles.
Todo esto podía causar a que Pablo, siendo igual de pecador que todos, se
envaneciera. En que su orgullo y ego se levantara a tal punto que él fuera el
centro del evangelio.
Por esta causa él mismo expresa que le fue dado un aguijón en la carne.
Muchos dicen que fue una enfermedad, sin embargo, todo lo que podamos decir
es simple suposición, pues la biblia no lo deja claro.
Pero este era un aguijón que le molestaba, que incomodaba.
Mis hermanos muchas veces en nuestro andar cristiano vamos a pasar por
situaciones que nos van a incomodar, que nos van a molestar, que no vamos a
querer tenerlas a nuestro lado. Pero no podemos pasarlas simplemente o
dejarlas a un lado.
Debemos enfrentarlas, vivirlas y permanecer firmes en el Señor en medio de
ellas.
“Un mensaje de satanás que me abofetee” Dios mismo había permitido esto
para la vida del apóstol pablo.
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Una bofetada en la cara es una vergüenza y humillación para cualquiera.
Es atacar tu reputación, tu ego, tu dignidad.
El señor le estaba enseñando a Pablo que recordara que era un simple siervo y
que el poder no provenía de su humanidad o grandes logros.
¿Ven lo incongruente que es ese falso evangelio que quieren vender ahora
donde todo es diversión y fantasía?
A él le fue dado, alguien se lo colocó y ese mismo no fue otro que Dios.
Recordamos la vida de Job, Dios mismo permitió a Satanás probar a Job y Dios
mismo le coloca los limites porque los que son hijos de Dios nada ni nadie puede
tocarlos sin permiso de su Padre, que es nuestro Dios Todopoderoso.
Hermano estamos bajo su providencia, estamos bajo su control, el Dios a quien
adoramos no se ha dormido ni se dormirá.
Su providencia y soberanía nos debe dar aliento y paz para poder enfrentar las
pruebas y las aflicciones en nuestro peregrinar por la tierra.
Ser probado, mostrarnos débil, no es sinónimo de derrota, es comprender
nuestra incapacidad de poder solventar las cosas por nuestra propia cuenta.
“Un hombre nunca se rebaja más que cuando intenta enaltecerse a sí mismo”
Charles Spurgeon
Entonces ¿Para qué voy a orar si es Dios quien permite afligirme?
Mis hermanos, no está mal orar al Señor pidiendo que pueda librarnos de la
aflicción, no es pecado. Orar y clamar al Señor es tener la certeza que sólo de Él
proviene nuestra ayuda.
2) EN MEDIO DE NUESTRA AFLICCIÓN EL SEÑOR NOS DOTA DE SU GRACIA
PARA PODER SOPORTAR LA DIFICULTAD.
Pablo oró y clamó al Señor 3 veces para que fuera librado de este aguijón.
Jesús en Getsemaní también rogó 3 veces para que el Padre pasara de Él esa
copa. Pero todo terminó en el mismo punto: Hágase tu voluntad y no la mía.
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El problema no está en orar y clamar. El problema está el creer que yo tengo el
poder para ordenar a Dios y demandarle su favor.
No oramos porque la oración tiene poder, oramos porque creemos y confiamos
que el que recibe esa oración es todopoderoso.
Pablo sí recibe respuesta a su oración. Nosotros recibimos respuestas a nuestras
oraciones, lo que pasa es que cuando no es lo que queremos que el Señor diga
no lo tomamos como respuesta y decimos “el Señor está en silencio”.
Dios siempre oye y contesta nuestro clamor, pero no siempre será lo que
nosotros deseamos, porque en nuestra terquedad, nuestra pecaminosidad
muchas veces no sabemos pedir al Padre, pero gloria a Dios por su Espíritu Santo
que nos ayuda a clamar a nuestro Padre.
De la misma manera, también el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad. No
sabemos orar como debiéramos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros
con gemidos indecibles. Y Aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir
del Espíritu, porque Él intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.
Romanos 8:26-27 NBLA
El Señor le contesta, Pablo, Bástate en mi gracia.
Mi gracia es suficiente, mi gracia es todo lo que necesitas, ¿acaso hay algo mayor
que esto? ¿Acaso no es suficiente la gracia que he derramado en ti?
Esto es como colocar un pez pequeño en el océano y preguntarle si así está bien
o necesita más agua.
¿Pablo estás entendiendo? Mi gracia es Mayor y suficiente más allá que todo lo
que pueda pasarte. Mi perdón, amor y cuidado ha sido derramado en ti y este
te sostiene, te sustenta, te restaura, te da fuerza y no te deja flaquear en tus
dificultades.
Mis hermanos, esa misma gracia derramada en Pablo ha sido derramada en todo
aquel que ha abrazado la cruz en arrepentimiento y fe. Esa misma gracia es la
que nos ha sostenido y nos sostendrá hasta el día de su venida.
Miren que nadie los haga cautivos por medio de su filosofía y vanas sutilezas,
según la tradición de los hombres, conforme a los principios elementales del
mundo y no según Cristo. Porque toda la plenitud de la Deidad reside
corporalmente en Él, y ustedes han sido hechos completos en Él, que es la
cabeza sobre[c] todo poder y autoridad.
Colosenses 2:8-10 NBLA
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Esta debilidad no se está refiriendo a ningún pecado moral.
No está hablando de fornicar, adulterar, ser mentiroso, avaro, y sigue la lista.
Porque entonces podríamos mal interpretar y decir “a entonces voy a pecar más
para que su poder se perfeccione en mi vida”. DE NINGUNA MANERA
¿Qué diremos, entonces? ¿Continuaremos en pecado para que la gracia abunde?
¡De ningún modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún
en él? Romanos 6:1-2 NBLA
El apóstol Pablo está hablando del padecimiento que está sufriendo a causa de
la proclamación del evangelio. De la persecución, de los naufragios, de ser
apedreado, encarcelado, azotado, la enfermedad.
Cuando somos probados, pasamos desiertos, sufrimos de traición, pérdidas,
luto, sufrimientos, enfermedades; mis hermanos esto nos debilita.
Pero son necesarios para poder moldear nuestro carácter y hacernos más como
Cristo y que pueda su nombre ser glorificado por medio de nuestras vidas.
Ese mismo Poder que salva es el mismo Poder que santifica y que preserva a sus
santos hasta su venida. Y por eso nada ni nadie podrá separarnos del amor de
Cristo porque estamos guardados en Él.
El Señor nos recuerda día tras día, no es con tus fuerzas, no son tus cualidades.
Es mi Poder que se ha perfeccionado en tus debilidades.
3) POR AMOR A CRISTO, DEBEMOS ENFRENTAR LAS AFLICCIONES CON GOZO
Pablo no está hablando de un falso gozo por resignación.
Si hay algo entonces en que debamos gloriarnos no será en nuestras
capacidades, intelecto o sabiduría. Nos gloriamos entonces en nuestras
debilidades, pruebas, incapacidades, dejando el orgullo y ego a un lado,
humillándonos a Él para que pueda crecer en nosotros y su Poder sea
manifestado y su nombre exaltado en nuestras vidas.
Mis hermanos es un tema de orgullo. Nos cuesta humillarnos y reconocer que
necesitamos a Dios. El mismo Jesús no los dijo: Permanezcan en mí, en mi amor
porque separados de mí nada podéis hacer”. (Juan 15)
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De buena gana debemos enfrentar las pruebas, de buena gana debemos aceptar
nuestra incapacidad de resolver las cosas, y con gozo debemos vivir nuestra vida
de piedad sabiendo que nuestro Dios cuida y resguarda nuestras vidas.
Cada una de las pruebas que vivimos no son por pura casualidad.
Para los que aman a Dios, todo lo que acontece es para bien.
Para moldearnos. Para ser más como Cristo.
Tener gozo a pesar de mis debilidades es descansar que el Dios que me ha
llamado para su gloria eterna me perfeccionará y mantendrá hasta el día de la
segunda venida de nuestro glorioso y majestuoso salvador Jesucristo.
CONCLUSIÓN
Nuestro mayor ejemplo de vida es Cristo.
No le importó ser igual a Dios. Se despojó a sí mismo para venir a la tierra,
hacerse hombre y morir en una cruz por nuestros pecados.
Juan el bautista reconoció que ese era el cordero de Dios que quita el pecado
del mundo. Que era necesario menguar para que Él crezca.
No se trata de nosotros, se trata de Él.
No se trata de mi fama, se trata de que su nombre sea proclamado.
El orgullo puede hacernos creer que somos autosuficientes y que ya lo sabemos
todo.
Es allí cuando Dios nos enseña nuestra fragilidad para que podamos estar en
total dependencia de Él.
“Nunca entenderemos que Dios es todo lo que necesitamos hasta que Dios es
todo lo que tenemos”
Pidamos al Señor que nos ayude a reposar en Él, en sus fuerzas.
Que su poder pueda ser manifestado en nuestras vidas para alabanza y gloria de
su nombre.
Porque mientras mas me humillo, mientras más reconozco que soy débil, su
Poder, ese dunamis de Dios, se manifestará en mi vida y seré un testimonio vivo
de lo que el Poder de Dios puede hacer en la vida de todo aquel que cree y
abraza la cruz.