La Vía Láctea[editar]
Artículo principal: Vía Láctea
La Vía Láctea es nuestra galaxia. Según las observaciones, posee una masa de
1012 masas solares y es de tipo espiral barrada. Con un diámetro medio de unos
100 000 años luz se calcula que contiene unos 200 000 millones de estrellas, entre las
cuales se encuentra el Sol. La distancia desde el Sol al centro de la galaxia es de
alrededor de 27 700 años luz (8,5 kpc) A simple vista, se observa como una estela
blanquecina de forma elíptica, que se puede distinguir en las noches despejadas. Lo que
no se aprecian son sus brazos espirales, en uno de los cuales, el llamado brazo de Orión,
está situado nuestro sistema solar, y por tanto la Tierra.
El núcleo central de la galaxia presenta un espesor uniforme en todos sus puntos, salvo en
el centro, donde existe un gran abultamiento con un grosor máximo de 16 000 años luz,
siendo el grosor medio de unos 6000 años luz.
Vía Láctea
Todas las estrellas y la materia interestelar que contiene la Vía Láctea, tanto en el núcleo
central como en los brazos, están situadas dentro de un disco de 100 000 años luz de
diámetro, que gira sobre su eje a una velocidad lineal superior a los 216 km/s.33
Las constelaciones[editar]
Artículo principal: Constelación
Constelación Andrómeda
Tan solo tres galaxias distintas a la nuestra son visibles a simple vista. Tenemos la Galaxia
de Andrómeda, visible desde el Hemisferio Norte; la Gran Nube de Magallanes, y
la Pequeña Nube de Magallanes, en el Hemisferio Sur celeste. El resto de las galaxias no
son visibles al ojo desnudo sin ayuda de instrumentos. Sí que lo son, en cambio, las
estrellas que forman parte de la Vía Láctea. Estas estrellas dibujan a menudo en el cielo
figuras reconocibles, que han recibido diversos nombres en relación con su aspecto. Estos
grupos de estrellas de perfil identificable se conocen con el nombre de constelaciones.
La Unión Astronómica Internacional agrupó oficialmente las estrellas visibles en 88
constelaciones, algunas de ellas muy extensas, como Hidra o la Osa Mayor, y otras muy
pequeñas como Flecha y Triángulo.
Las estrellas[editar]
Artículo principal: Estrella
Son los elementos constitutivos más destacados de las galaxias. Las estrellas son
enormes esferas de gas que brillan debido a sus gigantescas reacciones nucleares.
Cuando debido a la fuerza gravitatoria, la presión y a la temperatura del interior de una
estrella que sea suficientemente intensa, se inicia la fusión nuclear de sus átomos, y
comienzan a emitir una luz roja oscura, que después se mueve hacia el estado superior,
que es en el que está nuestro Sol, para posteriormente, al modificarse las reacciones
nucleares interiores, dilatarse y finalmente enfriarse.
Remanente de la supernova
Al acabarse el hidrógeno, se originan reacciones nucleares de elementos más pesados,
más energéticas, que convierten la estrella en una gigante roja. Con el tiempo, esta se
vuelve inestable, a la vez que lanza hacia el espacio exterior la mayor parte del material
estelar. Este proceso puede durar 100 millones de años, hasta que se agota toda la
energía nuclear, y la estrella se contrae por efecto de la gravedad hasta hacerse pequeña
y densa, en la forma de enana blanca, azul o marrón. Si la estrella inicial es varias veces
más masiva que el Sol, su ciclo puede ser diferente, y en lugar de una gigante, puede
convertirse en una supergigante y acabar su vida con una explosión
denominada supernova. Estas estrellas pueden acabar como estrellas de neutrones.
Tamaños aún mayores de estrellas pueden consumir todo su combustible muy
rápidamente, transformándose en una entidad supermasiva llamada agujero negro.
El centro galáctico visto por los telescopios 2MASS.
Los púlsares son fuentes de ondas de radio que emiten con periodos regulares. La palabra
«púlsar» significa pulsating radio source (fuente de radio pulsante). Se detectan
mediante radiotelescopios y se requieren relojes de extraordinaria precisión para detectar
sus cambios de ritmo. Los estudios indican que un púlsar es una estrella de
neutrones pequeña que gira a gran velocidad. El más conocido está en la Nebulosa del
Cangrejo. Su densidad es tan grande que una muestra de cuásar del tamaño de una bola
de bolígrafo tendría una masa de cerca de 100 000 toneladas. Su campo magnético, muy
intenso, se concentra en un espacio reducido. Esto lo acelera y lo hace emitir gran
cantidad de energía en haces de radiación que aquí recibimos como ondas de radio.
La palabra «cuásar» es un acrónimo de quasi stellar radio source (fuentes de radio casi
estelares). Se identificaron en la década de 1950. Más tarde se vio que mostraban un
desplazamiento al rojo más grande que cualquier otro objeto conocido. La causa era
el Efecto Doppler, que mueve el espectro hacia el rojo cuando los objetos se alejan. El
primer cuásar estudiado, denominado 3C 273, está a 1500 millones de años luz de la
Tierra. A partir de 1980 se han identificado miles de cuásares, algunos alejándose de
nosotros a velocidades del 90 % de la luz.
Se han descubierto cuásares a 12 000 millones de años luz de la Tierra; prácticamente la
edad del universo. A pesar de las enormes distancias, la energía que llega en algunos
casos es muy grande, equivalente a la recibida desde miles de galaxias: como ejemplo,
el s50014+81 es unas 60 000 veces más brillante que toda la Vía Láctea.
Los planetas