Introducción
Las relaciones ecológicas son aquellas que se dan entre individuos de diferentes
especies que utilizan los mismos recursos, por ejemplo: el agua, el alimento, la luz,
el espacio. Generalmente ocurre entre especies que tienen estilos de vida
similares, es decir, se alimentan de las mismas plantas o presas, anidan en los
mismos lugares, etc.
La importancia de estas relaciones es que establecen muchas veces los flujos de
energía dentro de las redes tróficas y por tanto contribuyen a la estructuración del
ecosistema. El propósito de este apartado es dar a conocer las relaciones que se
establecen entre las plantas, hongos e insectos.
Ejemplos de 15 relaciones ecológicas que se dan entre los organismos:
El mutualismo: es un tipo de relación entre especies o relación
interespecífica, en el cual los dos individuos involucrados obtienen un
beneficio mutuo, o sea, se benefician ambos de su asociación. Este tipo de
vínculo no ocasiona daños a ninguno. Las relaciones de mutualismo son
muy importantes en las dinámicas ecológicas del medio ambiente, sobre
todo en el incremento de la biodiversidad y en el aprovechamiento máximo
de los recursos naturales disponibles, así como en los caminos que toma la
evolución. Este tipo de asociaciones entre especies puede comprenderse
como una especie de trueque o canje biológico, en el que cada especie da y
gana algo. Dependiendo de qué sea lo cedido y lo ganado
Competencia: la competencia interespecífica es la interacción que se
produce cuando individuos de distintas especies se disputan los mismos
recursos en un ecosistema (por ejemplo el alimento o el espacio vital). La
otra forma de competencia posible es la competencia intraespecífica, que
implica a los organismos de la misma especie. La competencia se produce
tanto entre las especies de animales como entre las de plantas. Si una
especie de árbol en un bosque denso crece más alto que las demás
especies que le rodean pueden absorber más luz solar y hacer sombra a los
demás, produciéndose así competencia por los recursos alimenticios. Los
leones y las hienas manchadas también compiten por el alimento, ya que
cazan casi a las mismas presas, por lo que la presencia de unos puede
impactar en la población de los otros al disponer de menos comida.
El comensalismo se da cuando un ser vivo obtiene beneficios de otro en
tanto que el otro no resulta beneficiado ni perjudicado. Por ejemplo: Aves
que construyen sus nidos en un árbol. Es decir, una especie se ve
beneficiada por algo que no compromete a la otra.
Las rémoras, pequeños peces de agua salada capaces de adherirse a
animales de mayor tamaño y mayor fortaleza, como los tiburones, para
aprovechar su capacidad de nado veloz y desplazarse de un sitio a otro
rápidamente
Parasitismo: puede definirse como un proceso que permite a una especie
mejorar su capacidad de supervivencia a costa de otra, a quien utiliza para
satisfacer sus necesidades básicas. Es importante destacar que la especie
que actúa como huésped se ve perjudicada por esta interacción.
A lo largo de las distintas generaciones, la especie parásita termina
produciendo transformaciones morfológicas y fisiológicas ya que la
interacción queda establecida a partir de la selección natural.
Ejemplos: las pulgas son parásitos que viven en la piel de los animales,
causan virus y se esconden entre el pelaje.
Las termitas son insectos que parasitan árboles, destruyéndolos casi por
completo.
Depredación: es aquella relación biológica en la que una especie necesita
cazar a otra para subsistir, pues representa su única posibilidad de
alimentación. Por ejemplo: el lobo es depredador del alce, las gacelas son
presas del león. La depredación ocupó siempre un rol central en todo
proceso evolutivo. Salvo raras excepciones, los individuos pertenecientes a
la relación de depredación (llamados depredador y presa) son de diferentes
especies, y en algunos casos un depredador puede ser al mismo tiempo
presa de otro, al tiempo que un animal puede ser presa de varios
depredadores. En la depredación, a diferencia de muchas de las otras
relaciones biológicas de la naturaleza, hay un único perjudicado y un único
beneficiado: el depredador necesita de la presa, al tiempo que la presa
únicamente puede necesitar protegerse del peligro que acecha. La relación
de lucha incluye estímulos visuales u olfativos que el depredador le acerca a
la presa, o bien un acecho que se realiza en forma silenciosa para evitar
derrochar energía.
El amensalismo es una relación biológica que se establece entre dos
organismos en la que uno impide al otro que crezca y se desarrolle (o
incluso que sobreviva). En el amensalismo, el individuo que se ve
perjudicado suele ser el de menor tamaño o el más débil, mientras que el
otro organismo ni siquiera registra su presencia.
Esta relación es el resultado del instinto de supervivencia que tienen
muchas especies y que se produce al momento en que un determinado
organismo se instala en un hábitat. Una vez allí, se esfuerza para que otros
individuos o especies no logren sobrevivir en el mismo espacio, lo que
perjudica a estas otras especies.
Por lo general, este instinto de supervivencia se produce a partir de la
generación de sustancias tóxicas que provienen de microorganismos y que
impiden que otras especies puedan desarrollarse en las zonas cercanas
Ejemplos de amensalismo
Cuando las hojas de los pinos caen al suelo, su toxicidad impide que las
semillas de la zona logren germinar.
Los hongos se alimentan a partir de materia orgánica, es decir, absorben
nutrientes de otras poblaciones a las que perjudican, debilitan o neutralizan.
Un animal aplasta con sus patas las hierbas que crecen en su hábitat y esto
impide que el resto de las especies puedan valerse de ellas para
alimentarse.
El neutralismo es una relación biológica, entre dos especies o poblaciones
que interactúan, en la cual ninguno de los individuos recibe beneficio ni
perjuicio. El neutralismo puro es muy poco probable o imposible de probar.
Al tratar las complejas redes de interacciones presentadas por los
ecosistemas, puede ser difícil afirmar con certidumbre que no hay
absolutamente ninguna competencia o beneficio entre ninguna de las
especies. Dado que el neutralismo puro es raro o inexistente, este término a
menudo se aplica a situaciones donde las interacciones son poco más que
insignificantes o despreciables.
Ejemplos de neutralismo
Un hongo que crece en el piso de un bosque y los árboles que comparten
con esa especie el mismo suelo.
Una cebra y una jirafa que se alimentan de recursos distintos.
Simbiosis: es la forma en la que individuos de diferentes especies se
relacionan entre sí, obteniendo el beneficio de al menos uno de los dos. La
simbiosis se puede establecer entre animales, vegetales, microorganismos y
hongos.
El concepto simbiosis proviene del griego y significa “medios de
subsistencia”. Esta palabra fue acuñada por Anton de Bary y hace alusión a
las asociaciones que se establecen entre los individuos de un ecosistema
para competir o compartir recursos de la naturaleza.
Estas relaciones son indispensables para la supervivencia de los seres vivos,
por lo que fomentan la evolución de las especies.
A los individuos que integran las relaciones simbióticas se los denomina
“simbiontes”. Cuando uno de los individuos tiene un tamaño mucho más
grande que el otro se los denomina huésped al más grande y simbionte al
de menor tamaño.
Ejemplos de simbiosis
Existen aves que establecen un vínculo con aves de otras especies cuando
dejan sus huevos en su nido para que los críen como si fueran propios
(parasitismo).
Cuando los cangrejos ermitaños se vinculan con determinadas anémonas de
mar, el cangrejo se protege con los tentáculos de la anémona y ésta se vale
de los movimientos del cangrejo para alimentarse con mayor facilidad
(mutualismo).
El parasitoidismo es una forma intermedia entre depredación y parasitismo.
En este caso hay paralización previa o simultánea a la alimentación, por
parte de la especie parasitoide. El parasitoide es más pequeño que su
huésped y lo mata. Un ejemplo es el de la avispa y la tarántula, donde la
avispa hembra con su aguijón inyecta una toxina y paraliza a la tarántula,
entonces deposita un huevo en ésta, de donde nace una larva que se
introduce en el cuerpo de la tarántula, la cual comienza a alimentarse de los
tejidos vivos de la araña, luego la larva se transforma en pupa y al final sólo
queda el exoesqueleto de la tarántula. Finalmente, emerge la avispa adulta
que vuela para aparearse y la hembra nuevamente fecundada buscará otra
tarántula para repetir el ciclo.
La foresis, también conocida como foresia, es un tipo de relación de
comensalismo, es decir, una asociación en la que una especie es
beneficiada y la otra no es ni beneficiada ni perjudicada (+/0).
Así, la definición de foresis es la siguiente: acción en la cual un organismo
se adhiere o se sujeta en el exterior del cuerpo de otro, sin más
consecuencia que el transporte. De esta manera, se distingue el foronte u
organismo forético, término usado para designar al organismo que es
transportado, y hospedador, usado para referirse al organismo
transportador. El organismo que es transportado no ejerce ninguna
consecuencia negativa sobre la vida del organismo que lo transporta,
aunque existen casos en que este se alimenta del organismo transportador
y da lugar a una parte de relación parásita y otra parte forética. Este
término surgió en 1896, cuando se observó cómo pequeños artrópodos
usan los más grandes para transportarse de un lugar a otro.
La herbivoría es la relación de depredación que existe entre animales y
plantas. Se refiere a aquellos animales que consumen organismos
autótrofos (vegetales y plantas). Algunos de estos animales son caballos,
conejos, elefantes, tortuga de tierra, entre otros. En la naturaleza hay
distintas clases de interacciones que pueden suceder en una misma especie;
estas son las relaciones intraespecíficas. También puede haber interacciones
entre varias especies, y se denominan interespecíficas. En este último grupo
pueden existir relaciones positivas o negativas. La herbivoría sería un
ejemplo de estas relaciones interespecífica.
El inquilinismo es el fenómeno biológico que describe la interacción que se
establece entre un organismo que vive (el inquilino) en el espacio de otro
(cueva, madriguera, etc.). Un ejemplo de inquilinismo es un insecto que
vive en la madriguera de una ardilla o termitas que vivan en un hormiguero.
El inquilinismo es una relación de comensalismo en la que el hogar de una
especie sirve para sobrevivir a otra especie. De hecho, hay casos también
en los cuales una especie (su cuerpo) es la habitación o refugio de otra. Por
ejemplo, crustáceos que habitan en ballenas.
La protocooperación es una interacción biológica en la cual dos organismos
o poblaciones se benefician mutuamente, sin embargo, esta condición no es
esencial para la vida de ambos, ya que pueden vivir de forma separada.
Esta interacción puede ocurrir incluso entre diferentes reinos como es el
caso de los animales polinizadores o los dispersadores de semillas; como los
pájaros esparcen las semillas de un árbol, al comer de su fruto defecan la
semilla.
La diferencia con el mutualismo, es que en cooperación los organismos en
cuestión no dependen necesariamente uno del otro, en cambio en
mutualismo, cada especie favorece el desarrollo de la otra. La semejanza es
que sus ejemplos son parecidos.
Ejemplos de protocooperación:
Insectos y flores, una gran diversidad de insectos como las mariposas, las
abejas y los abejorros se alimentan del néctar de las flores. ...
Aves y mamíferos
Protocooperación entre peces
Hormigas y pulgones.
Explotación es un tipo de relación interespecífica que ocurre por la
interacción de varias especies en la que unas resultan beneficiadas a costa
de otras que son perjudicadas. La relación puede ser simbiótica, en los
casos de parasitismo, o no simbiótica, en los casos de depredación o de
herbivoría.
La explotación se encuentra a menudo en casos de mutualismos
generalizados, no específicos como el de las flores y sus polinizadores
animales o entre los hongos micorrizos y las plantas. Sin embargo no
conviene utilizar este término como un tipo de relación, sino como un tipo
de comportamiento.