Conductas de la salud”
-Autor: María Teresa Florentino
La percepción de la salud ha ido evolucionando con el pasar del
tiempo adaptando no solo el concepto de “ausencia de
enfermedad” sino entendiéndola como un estado de bienestar en
las tres esferas de la persona (Físico, psicológico y social).
Por su parte, la salud mental es definida cómo el estado
psicológico de bienestar percibido, acompañado por una
sensación subjetiva de bienestar general y de satisfacción por la
vida.
Esta visión positiva de salud da paso a considerar la promoción
de la salud, definida por la OMS como “El proceso de capacitar a
la población para que aumente el control sobre su propia salud y
mejore”, es a través de este proceso en donde se busca que
individuos y comunidades tengan una mejor calidad de vida.
Dicho proceso de promoción se vincula con el de educar para la
salud pues es a través de un proceso de instrucción y de
aprendizaje que se logrará que los individuos, grupos y
comunidades mejoren su control sobre determinantes personales
y ambientales de la salud, buscando identificar, evaluar,
comunicar y eliminar los riesgos para la salud (físicos, químicos y
biológicos del medio ambiente).
Es preciso para entender la promoción diferenciarla de la
prevención, las cuales se veían o interpretaban como lo mismo,
sin embargo la prevención tiene como principal objetivo la salud
evitando la enfermedad, reduciendo o eliminándolos
comportamientos riesgosos; mientras que la promoción como se
ha mencionado previamente se vincula a aquellos ámbitos
sociales, procurando el bienestar , estimulando la exposición a
factores protectores de la salud y promoviendo la adaptación
estilos de vida más saludables, es decir que busca una
construcción de ambientes que generen opciones de salud para
el individuo y la comunidad.
Conductas de Salud:
“Las conductas de salud son definidas como aquellas que las
personas manifiestan mientras se encuentran sanas, con la
finalidad de prevenir la enfermedad”, dichas conductas tienen
diversas variables entre las que se considera según Amigo y
Fernandez:
• La clase y el entorno social. • La percepción del síntoma. • Los
estado emocionales.
• Las creencias.
Para lograr desarrollar conductas de salud es necesario cambiar
todas aquellas conductas riesgosas; cuando las personas
establecen como meta un cambio para lograr una conducta de
salud es necesario la modificación de:
Las percepciones de riesgo, esto se refiere a poder ver la
vulnerabilidad y la gravedad real ante una enfermedad, ya que en
muchas ocasiones cuando no se ve el nivel real de riesgo ante
una enfermedad las personas omiten cuidados o pueden tener
conductas nocivas para la salud y la calidad de vida.
-Expectativas de resultados, es decir la esperanza o posibilidades
que crea la persona ante una acción que realizan con el fin de
cambiar las conductas de riesgo, considerando que dichas
acciones tendrán un impacto positivo para su salud.
Cuando el individuo es consciente de que es capaz de ser
generador de su bienestar podrá tomar con responsabilidad
dichas acciones que lo lleven a cambiar las conductas de riesgo
además de medir el tiempo que dedicará a dicho cambio.
- Autoeficacia percibida, que considera el esfuerzo que la
persona a puesto tanto para obtener un resultado, así como la
capacidad de autoevaluarse y modificar los métodos empleados
en caso de que las acciones realizadas hasta el momento no den
el resultado esperado.
La forma en la que la psicología interviene en la modificación de
las conductas de riesgo para cambiarlas y lograr conductas de
salud es importante pues los enfoques cognitivo-conductuales
permiten una explicación hacia los procesos de dicho
funcionamiento y así generar estrategias que permitan al
individuos los cambios requeridas para su mejoramiento.
El enfoque cognitivo- conductual tiene su origen en modelos
conductuales estos modelos están diseñados para reforzar
conductas adecuadas, generar habilidades especificas que
fomenten una buena salud y controlar aquello que permita el
mantener estas conductas.
Los modelos conductuales buscan detectas las conductas
problema a través de entrevistas, cuestionarios, análisis de las
variables que influyen en esta así como la propia percepción de
la persona de el cómo, cuándo, dónde y en qué circunstancias
esta presente esta conducta, una vez detectadas se busca la
modificación a través de enseñar como dejar esta conducta y
reemplazarla por otra conducta considerada positiva para la
salud.
A diferencia de los modelos conductuales, los los modelos
cognitivo-conductuales centran su intervención en identificar y
modificar los pensamientos, procesos y estructuras cognitivas de
un individuo. Se considera pues que una conducta esta vinculada
directamente a un pensamiento por lo que es importante re-
conceptualizar el problema desde un nivel cognitivo y logrando
reconocer las conductas nocivas ligadas a cierta creencia. Una
vez identificados dichos pensamientos se busca que la persona
adquiera habilidades de auto-manejo que permita reemplazar los
pensamientos por otras cogniciones positivas, el cual con la
practica llevará a tener un control más efectivo de conductas
saludables.
Es importante que para lograr el objetivo de cambiar las
conductas nocivas por conducta de salud para el individuo se
genere un tratamiento en el cual se establezcan metas y planes
realistas que incluya tanto el terapeuta como al individuo o grupo
con el cual se esta interviniendo, debe existir un reforzamiento
ante el logro de la implementación de comportamientos
adaptativos, que la modificación se genere de forma gradual, ya
que muchas veces el acelerar los procesos puede llevar al
fracaso o desmotivación de la persona; es importante además
que la familia o personas significativas de las personas tengan
información que facilite el acompañamiento y apoyo para la
modificación de la conducta, debe tenerse un plan de actividades
que
puedas ser aplicadas en el día a día, así como ayudar al
individuo o grupo a reconocer todos aquellos comportamientos
nocivos así para diferenciarlos de los que no lo son.
De acuerdo con Prochaska y Di Clemente el cambio de las
conductas nocivas puede ser descrito en 6 etapas, permitiendo a
OCKENE generar estrategias de intervención para cada una de
ellas, facilitando así el cambio de la conducta :
• 1) Pre-contemplación: En esta etapa las personas no
considera un cambio, ya sea por
falta de información de las consecuencias de la conducta o
de los beneficios posibles por lo que se considera como
estrategia proporcionar información, ayudar al paciente a
creer en su auto-eficacia, así como personalizar su
valoración para lograr el mayor beneficio.
• 2) Contemplación: Se trata de una proyección de
modificación sin llevar acciones aun, ante esto se considera
de importancia ayudar al paciente a desarrollar habilidades
para el cambio, se ofrece apoyo y ayuda para desarrollar un
plan aterrizando dicha proyección.
• 3) Preparación: La persona esta convencida de realizar el
cambio y comienza a hacer algo al respecto, por lo que se
puede ofrecer apoyo y ayudar al paciente a prepararse ante
las dificultades.
• 4) Acción: Se efectúan los cambios necesarios, se brinda
apoyo ante las dificultades
• 5) Mantenimiento: En esta etapa no se practica el hábito
nocivo, sin embargo hay posibilidades de recaída, en esta
etapa no solo se crea estrategias si se tiene éxito sino se
consideran acciones ante una recaída del paciente
proporcionándole ayuda para comprender los motivos de la
recaída, dar información sobre el proceso de cambio,
planear un próximo intento, y transmitir seguridad para que
el paciente
confíe en su propia capacidad para cambiar.
• 6) Terminación: Es en esta etapa en donde la persona se
libra de aquellos hábitos que
pueden llevar a la conducta nociva.
*Modelo de creencias de la salud: Existen teorías que explican la
adquisición de los comportamientos saludables así como la
modificación de las conductas riesgosas.
Se hace notorio que para la modificación de las conductas
riesgosas es fundamental un cambio en el estilo de vida
especialmente en sus creencias y actitudes.
Es por eso que es importante considerar la susceptibilidad del
sujeto ante una enfermedad, la percepción de gravedad y los
beneficios de adoptar medidas preventivas.
Para promover estos cambios se han tomado en cuenta las
siguientes estrategias: -Campañas informativas, proceso
persuasivo que busca captar la atención de las personas para
lograr la comprensión del mensaje, aceptar propuestas, retener el
mensaje y tener acciones efectivas para lograr el cambio a
conductas saludables.
- Apelación al miedo: Se considera que si se apela al miedo, los
mensajes pueden ser más eficaces y así se producirán cambios
marcados en actitudes y creencias, que llevarán a que el
individuo hacia conductas más saludables.
*Modelo del aprendizaje social:
La teoría del aprendizaje hace referencia a que las conductas
saludables son hábitos aprendidos, por lo que la modificación
esta sujeta a los principios del aprendizaje. Bandura considera
que las variables cognitivas son fundamentales para explicar la
adquisición de los aprendizajes y la modificación de los
comportamientos.
Este modelo considera que el individuo tiene la capacidad de
autoreflexionar sobre sus experiencias y pensamientos, así podrá
ser capaz de evaluar, juzgar y modificar aquellas conductas
riesgosas, y lograr pensamientos y conductas adaptativas.
Referencia:
Fiorentino, M. T. (2006). Conductas de la Salud. En L. A. Oblitas
Guadalupe (Ed.), Psicología de la salud y calidad de vida (2.a
ed., pp. 57–71). Thomson.