En 1952, Perón fue reelegido Presidente con un masivo apoyo.
Frente a la crisis económica, el
gobierno se inclinó por realizar un cambio significativo que se tradujo en el Segundo Plan
Quinquenal.
El 16 de junio de 1955 se produjo un brutal bombardeo a la Plaza de Mayo. Aviones de la
Marina argentina atacaron por sorpresa en horas del mediodía a la población civil, dejando
cientos de muertos y heridos.
Finalmente, el 16 de septiembre de 1955, las fuerzas armadas derrocaron al Presidente Juan
Domingo Perón, quien prefirió abandonar el cargo para evitar una guerra civil. La “Revolución
Libertadora”, nombre dado por los golpistas a su levantamiento contra el poder
constitucional, supuso un nuevo retorno al poder de los conservadores liberales, así como el
desmantelamiento del Estado de [Link]ón fue proscripto y obligado al exilio; el Partido
Peronista fue prohibido junto con todos sus símbolos.
LINEA DE TIEMPO
1943 GOBIERNO DE FACTO
Un grupo de oficiales de ideas nacionalistas, entre ellos Juan Domingo Perón, derrocó al
presidente Ramón Castillo con el objeto de terminar con el fraude y evitar la adhesión de la
Argentina al bando de los aliados en la Segunda Guerra Mundial.
1944 PERÓN, SECRETARIO DE TRABAJO
Juan Domingo Perón se hace cargo del Departamento Nacional de Trabajo, que se transforma
en Secretaría. Desde allí establece leyes laborales y sociales que benefician a los trabajadores.
1945 Detienen a peron
1947 PRIMER PLAN QUINQUENAL
Perón desarrolla un plan de industrialización, nacionalización de empresas de servicios y
redistribución del ingreso en pos de incentivar el coconsum
SANCIÓN DEL VOTO FEMENINO Se amplían derechos y se sanciona la ley de voto femenino que
se aplicará en 1951.
1951 CRISIS E INTENTO DE GOLPE DE ESTADO
Eva Perón renuncia a la candidatura como vice presidenta en el contexto de una crisis por la
caída de las exportaciones y la reducción de las superficies cultivadas.
1952 MUERTE DE EVA PERÓN E INICIO DE LA SEGUNDA PRESIDENCIA
Conmoción por la muerte de Eva Perón. El general Perón asume su segunda presidencia. Se
producen las primeras protestas obreras.
Se sanciona el Segundo Plan Quinquenal que alienta al sector agrícola con el objetivo de
aumentar las superficies cultivables y negocia inversiones extranjeras.
1955 GOLPE CIVICO MILITAR
TERRORISMO DE ESTADO
1955-1973
Luego del golpe de Estado de 1955, un gobierno de facto, encabezado por El general Pedro
Eugenio Aramburu, sucedió al peronismo. En nombre de la libertad y la democracia, la
dictadura restableció un plan económico liberal en beneficio de los sectores más ricos de la
sociedad. Este plan se basó en la apertura de la economía, el incentivo a las importaciones, la
eliminación del IAPI y de los mecanismos de protección de la industria nacional, al tiempo que
se negoció el ingreso de la Argentina a organismos financieros de alcance mundial, como el
Fondo Monetario Internacional (FMI.
Se abrió así un período de pérdida de derechos para los sectores populares. De represión y
violencia, persecuciones políticas, prohibición del peronismo, de sus símbolos e ideas, así como
de control militar en fábricas, sindicatos y universidades.
Esta dictadura se autodenominó “Revolución Libertadora”,
En las primeras, o sea en las de 1958, triunfó Arturo Frondizi por la Unión Cívica Radical
Intransigente (UCRI), y en las de 1963, Arturo Illia por la Unión Cívica Radical del Pueblo
(UCRP). En ambas ocasiones, el peronismo estaba proscripto.
Entre las presiones que recibían de parte de los militares, una de las más importantes era la del
mantenimiento de la proscripción del peronismo.
Los gobiernos de Frondizi y de Illia no concluyeron su mandato constitucional de seis años al
ser derrocados por sendos golpes de Estado cívico-militares.
También, fruto de estos condicionamientos, durante 18 años, entre 1955 y 1973, Perón y el
Partido Justicialista estuvieron prohibidos.
La Resistencia peronista nació como reacción a la Revolución libertadora y al decreto 4161 que
se sancionó unos meses después del derrocamiento del gobierno peronista. Este decreto, que
tuvo vigencia durante 18 años, prohibía hasta la mención de las palabras “Perón”, “Eva” o
“peronismo”. A su vez, impedía la existencia del Partido Justicialista y de cualquiera de sus
ramas
VER PAGINA 138
1966-1970 – Gral. Juan Carlos Onganía
Desde 1966, los militares tomaron directamente el poder político. los grupos más
concentrados de la burguesía industrial y las fuerzas armadas instalaron una férrea dictadura
encabezada por el general Juan Carlos Onganía. Esta dictadura, nutrida en la Doctrina de la
Seguridad Nacional (ver página 143) decía no tener plazos.
En la búsqueda de ese orden, la dictadura encabezada por el general Juan Carlos Onganía
extendió la proscripción política a toda la ciudadanía y tendió su mano represiva sobre las
fábricas con la intención de disciplinar a los trabajadores, sobre los políticos y gremialistas,
sobre la prensa y un empresariado nacional tildado de ineficiente, sobre las economías
regionales, quitando subsidios y sembrando desocupación; sobre la Universidad, considerada
el núcleo de la subversión comunista.
En mayo de 1969, la insurrección popular que estalló en Córdoba (a la que se llamó “el
Cordobazo”),
Meses después del Cordobazo, se produjeron acontecimientos similares en otros lugares del
país. Los rosarinos protagonizaron un Rosariazo, los habitantes de la zona frutícola del valle del
Río Negro, un Cipolletazo. En 1971, la ciudad de Córdoba vivió un segundo Cordobazo.
También Neuquén, Mendoza, zonas rurales del noreste argentino, muchas universidades,
barrios populares y villas de emergencia, fueron escenario de distintas explosiones populares.
La Doctrina de la Seguridad Nacional
Según esta doctrina los oficiales latinoamericanos fueron formados para luchar en un nuevo
tipo de guerra que tenía lugar dentro de las fronteras de cada país. El enemigo a derrotar no
era ya –como había sido común hasta entonces– el ejército de un país extranjero, sino que de
lo que se trataba era de detectar y anular al enemigo interno, es decir, un familiar, una vecina,
un profesor, obrero o profesora, maestra, ama de casa o funcionario, que apoyara las ideas
comunistas o incluso reformistas
1970-1971 – Gral. Marcelo Levingston
En 1970, empujado por los conflictos y las luchas que crecían en número y radicalidad, el
general Onganía renunció a la presidencia de la Nación. Fue reemplazado por el general
Roberto Levingston, quien sólo unos meses después debió renunciar para dejar el cargo en
manos del general Alejandro Agustín Lanusse.
1971-1973 – Gral. Agustín lanusse
Lanusse convocó en 1971 a todas las fuerzas políticas, inclusive al peronismo, a participar de
un “Gran Acuerdo Nacional” (GAN) para consensuar la política económica, el lugar de las
fuerzas armadas en un nuevo gobierno y una postura común de represión y rechazo hacia los
sectores que adherían al socialismo y la lucha armada.
También el gobierno de Lanusse llamó a elecciones, levantó la proscripción del Partido
Justicialista y permitió el regreso de Perón que, tras 17 años de exilio, volvió fugazmente al
país en 1972 para regresar definitivamente unos meses después.
1973 – Héctor J. Cámpora
Ante la negativa de Perón de aceptar las propuestas del GAN, las fuerzas armadas encontraron
una forma de evitar que el líder popular se postulara como candidato en las elecciones que se
llevarían a cabo en 1973. Argumentando que Perón no registraba la cantidad de años
necesarios de residencia en el país, fue prohibida su postulación. El movimiento peronista
propuso entonces como candidato a Héctor Cámpora, hombre de confianza del general
durante su exilio, y cercano a los sectores juveniles del movimiento peronista. Cámpora fue el
candidato del Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) que vencería en las elecciones
nacionales de marzo de 1973 a la Unión Cívica Radical liderada por Ricardo Balbín.
“Montoneros”. Dentro del movimiento peronista, había facciones contrarias a la Juventud y a
Montoneros
El 20 de junio de 1973, día del regreso definitivo del general Perón a la Argentina. En esa
jornada tan esperada, centenas de miles de personas marcharon hasta Ezeiza para darle la
bienvenida a su líder. Repentinamente, la fiesta se transformó en tragedia, cuando un grupo
ligado a sectores de derecha, encargado de la organización del acto, recibió a balazos a las
columnas de militantes identificados con los sectores de la izquierda peronista.
En tal contexto, Cámpora renunció y se convocó a elecciones nuevamente. En ellas se impuso
el líder del movimiento peronista, Juan Domingo Perón.
1973-1974 – Juan Domingo Perón
El 12 de octubre de 1973, Perón inició su tercera presidencia acompañado en la
vicepresidencia por su esposa María Estela Martínez de Perón (popularmente conocida como
Isabel o Isabelita). Pero su presidencia fue breve. El 1° de julio de 1974, quien había sido una
de las figuras más influyentes de la política argentina del siglo XX, falleció.
1974-1976 – Isabel Martínez de Perón
Los enfrentamientos entre distintas corrientes peronistas se hicieron más fuertes e intensos
luego de la muerte de Perón, durante el gobierno de su sucesora, María Estela Martínez de
Perón. En esos días, los asesinatos de militantes del peronismo de izquierda y de otras
expresiones de la izquierda, se transformaron en moneda corriente, por parte de una
organización paramilitar, la Alianza Anticomunista Argentina (A.A.A.), más comúnmente
conocida –por sus siglas– como la Triple A
En medio de la violencia creciente y de una situación económica complicada, el gobierno de
María Martínez de Perón se fue debilitando y quedando a merced de los militares y los grupos
económicos más poderosos.
En este marco, en 1975, el ministro de Economía Celestino Rodrigo intentó impulsar un plan de
ajuste de corte liberal. Fue tan drástico y perjudicaba de tal manera a los sectores populares
que la reacción no se hizo esperar.
Presionada por los militares, nombró comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas a Jorge
Rafael Videla y decretó la Ley antisubversiva que habilitaba a las fuerzas armadas a aniquilar a
los elementos ideológicamente “peligrosos” en todo el territorio nacional. Como parte de esta
misma decisión, el gobierno lanzó el Operativo Independencia. A cargo del general Videla, el
operativo se propuso exterminar al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)
1976 VIDELA
El 24 de marzo de 1976, las fuerzas armadas tomaron nuevamente el poder del Estado de
manera ilegal. Los comandantes de las tres fuerzas, Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y
Orlando Ramón Agosti, reunidos en Junta militar, establecieron una dictadura a la que
llamaron “Proceso de Reorganización Nacional”
Las primeras medidas tomadas por la junta del gobierno de facto (asi se denomina a los
gobiernos impuestos sin elecciones democráticas) estuvieron destinadas a sustraer los
derechos y las garantías de la población. Se disolvió el Congreso, se reemplazó a los miembros
de la Corte Suprema de Justicia y a los procuradores generales de la Nación y el Tesoro, se
prohibió la acción sindical, se suspendió el derecho a huelga, se declaró el estado de sitio
permanente, se prohibió el accionar de todos los partidos políticos y se intervinieron las
Universidades. Mientras tanto, comenzó a desplegarse el plan sistemático de exterminio de
todo aquel que fuera considerado un peligro, un subversivo, es decir de todo ciudadano
sospechoso de estar en contra de la “civilización occidental y cristiana”
Según el informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas creada en 1983
por el presidente democrático Raúl Alfonsín, hubo 340 centros clandestinos de detención (hoy
se calcula que fueron alrededor 500) diseminados a lo largo y ancho del país: la Escuela de
Mecánica de la Armada (ESMA), el Olimpo, la Perla, el Pozo de Banfield, el Vesubio, la Escuelita
de Famaillá, entre otros.
Los familiares de los desaparecidos, también víctimas, comenzaron a buscar a sus parientes y
amigos. En 1977, un grupo de madres tuvo el coraje de enfrentar a los responsables. De ese
modo, nació uno de los organismos de derechos humanos más importantes del mundo: la
Asociación Madres de Plaza de Mayo. Las que sabían que sus hijos o hijas estaban a punto de
ser padres, es decir, las que sabían que tenían nietos desaparecidos, se organizaron en la
Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.
En 1978 se llevó a cabo el Mundial de Fútbol en nuestro país.
Plan economico
Habiendo prohibido toda acción gremial y extendido el terror en toda la sociedad, la clase
dominante tenía las manos libres para aplicar un plan económico neoliberal que se proponía
eliminar las protecciones a todas las actividades económicas consideradas ineficientes (como
la pequeña y mediana industria de capital nacional). Quien estuvo a cargo de aplicar este plan
económico fue el ministro de Economía, José Alfredo Martínez Hoz.
La economía debía estar “abierta” al capital extranjero; el Estado no debía interferir con la
regulación de precios, salarios y protección a la industria nacional.
Durante la década del 70, el capitalismo vivió una fuerte crisis económica ligada al aumento
del precio del petróleo, principal fuente de energía de la economía mundial. Esta situación
llevó a la mayoría de los países centrales a un fuerte proteccionismo de sus economías.
neoliberalismo
Las decisiones de políticas económicas antes llevadas a cabo por los Estados, debían ser
liberadas a las reglas del mercado. Para ello había que limitar las capacidades regulatorias de
los Estados, achicarlos, transferir a la esfera privada las empresas estatales (de luz, gas, agua,
teléfonos, etc.), así como eliminar o restringir notablemente los derechos de los trabajadores,
para asegurar mayores ganancias y mayor libertad de acción a los capitalistas.
La política económica de Martínez de Hoz favoreció la entrada de productos Importados, lo
que generó un masivo cierre de fábricas nacionales y un aumento significativo de la
desocupación. La situación de las industrias se agravó con la caída del consumo causada por
los bajos salarios de los trabajadores. Se iniciaba así un fuerte proceso de desindustrialización,
alentado además por las medidas tomadas en el plano de las finanzas.
Dado que no se producía simultáneamente un crecimiento de nuestras exportaciones que
permitiera obtener a través de ellas los dólares que se requerían internamente, la “solución”
fue el endeudamiento externo. Durante la dictadura militar, la deuda externa pasó de
aproximadamente 6.000 millones de dólares a más de 40.000. Grupos empresariales del sector
privado se enriquecían al tiempo que el Estado se endeudaba y el país entero se empobrecía y
se desindustrializaba.
El gasto público en servicios sociales como salud, educación y jubilaciones Se redujo al mínimo
mientras crecían los gastos del Estado.
VIOLA
En 1981, Videla y el ministro Martínez de Hoz abandonaron sus cargos y Asumió la presidencia
el general Roberto Viola, quien gobernó hasta fines de ese año. Lo reemplazó el general
Leopoldo Fortunato Galtieri.
MALVINAS
El 2 de abril de 1982, las fuerzas armadas tomaron las Islas Malvinas,que estaban bajo dominio
británico desde 1833. A dos meses de la invasión, la derrota era un hecho. El resultado de la
aventura bélica de los represores fue la muerte de 649 jóvenes y más de 1.000 heridos, que se
sumaban a los 30.000 desaparecidos bajo el terrorismo de Estado.
Luego de la guerra, el general Galtieri presentó su renuncia y asumió la Presidencia el general
Reynaldo Bignone.
El general Bignone dictó la Ley de Autoamnistía que establecia que ningún miembro de las
fuerzas armadas y de seguridad podría ser acusado ante tribunales militares o civiles.
RETORNO A LA DEMOCRACIA
ALFONSIN
Acorralados por multitudinarias manifestaciones que reclamaban la apertura democrática y
por los movimientos de derechos humanos, los militares decidieron la reapertura democrática
y el llamado a elecciones para el 30 de octubre de 1983. En ellas se impuso el candidato de la
Unión Cívica Radical, el Dr. Raúl Alfonsín, quien, durante la campaña, había hecho hincapié en
la cuestión de los derechos humanos y en el respeto de la Constitución Nacional.
Una de las primeras acciones del gobierno de Alfonsín fue la creación de la Comisión Nacional
sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), conformada por científicos, periodistas e
intelectuales. La comision tenia la funcionde hacer una investigación acerca de los
desaparecidos, los centros clandestinos de detención y el accionar de las fuerzas armadas y de
seguridad, mediante la búsqueda de testimonios de familiares.
El presidente Alfonsín no anuló la Ley de Autoamnistía, pero dispuso que los militares
involucrados fueran juzgados por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas durante el plazo
de un año. Finalizado ese plazo, los casos pasarían a la justicia civil. Asimismo el presidente
ordenó el procesamiento de los líderes del ERP y de Montoneros.
En 1985, cumplido sin resultados el plazo que tenía la justicia militar, y una vez finalizada la
investigación llevada a cabo por la CONADEP, se iniciaron los juicios civiles a las Juntas
[Link] dictó prisión perpetua contra Videla y Massera. Viola fue condenado a 17 años de
prisión mientras que Galtieri fue absuelto de las acusaciones por violación a derechos
humanos pero fue detenido por incompetencia en la Guerra de Malvinas, juzgado por la
justicia militar.
El Congreso dictó la Ley de Punto Final que consistía en fijar el mes de febrero de 1987 como
fecha límite para presentar demandas contra los responsables de la represión ilegal.
En abril de 1987, un grupo de militares liderados por el coronel Aldo Rico, se acuarteló en
Campo de Mayo pidiendo la finalización de los juicios. Era Semana Santa y los “carapintadas”
(nombre dado a los militares rebeldes) se sublevaron contra la democracia. El presidente
Alfonsín fue a negociar en persona con los amotinados. La salida del levantamiento se produjo
a través de un acuerdo que derivó en la sanción de la Ley de Obediencia Debida. Por medio de
esta ley, se suspendían los juicios contra quienes habían participado de la represión aduciendo
que obedecían a sus superiores.
Hiperinflacion
1989 Copamiento de la tablada. Durante el gobierno de Raúl Alfonsín, Enrique Gorriarán
Merlo —ex jefe del movimiento guerrillero ERP— lideró un grupo armado que atacó y ocupó el
Regimiento de Infantería Mecanizado 3 de La Tablada.
MENEM
1989, en reemplazo de Alfonsín, llegaron al gobierno nacional Carlos Menem y Eduardo
Duhalde, la fórmula triunfante del Frente Justicialista Popular en las elecciones presidenciales
celebradas en mayo. Durante su campaña, el nuevo presidente había prometido la “revolución
productiva” junto con el afianzamiento de la cultura del trabajo y el “salariazo”, como salida a
la crisis.
Se restableció la política neoliberal de la dictadura. Para implementarla, al tiempo de asumir,
puso al frente del ministerio de economía a Domingo Cavallo. primer lugar, bajo la Ley de
Emergencia económica, el gobierno Menemista recortó fuertemente todos los gastos del
Estado especialmente en educación, salud y políticas sociales; también se vendieron todas las
empresas de servicios públicos del Estado a empresas multinacionales a precios muy bajos. El
sistema jubilatorio pasó a manos de entidades financieras privadas: las Administradoras de
Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP).
En 1991, se lanzó el Plan de Convertibilidad; se creó la ficción monetaria de que un peso de
moneda nacional valía un dólar.
Asimismo, se dictó la Ley de flexibilización laboral que empeoró la situación de quienes habían
podido conservar su empleo, ya que los dejaba librados a la arbitrariedad patronal.
Pacto de olivos
En 1994, la reforma de la Constitución permitió la reelección presidencial y en 1995, Menem
asumió su segunda presidencia. Durante la década de gobierno menemista, no sólo se
profundizó la política económica neoliberal de la dictadura sino que también se indultó a los
responsables del terrorismo de Estado.
Los desocupados, pobres e indigentes que no contaban con la tradicional herramienta de
protesta, la huelga, para defender sus derechos. Desprovistos de protección del Estado,
inventaron una nueva herramienta: el corte de rutas y caminos. Nacía así el Movimiento
Piquetero.
Los docentes, por su parte, plantaron una carpa –la llamada “carpa Blanca”– frente al
Congreso de la Nación pidiendo aumento en el presupuesto educativo y en los salarios.
Durante los gobiernos de Menem se sucedieron atentados terroristas,primero a la embajada
de Israel, luego a la AMIA.
DE LA RUA
El radical Fernando de la Rúa, llegó al gobierno en 1999 como candidato de una Alianza entre
la Unión Cívica Radical y el Frente País Solidario (FREPASO).
Domingo Cavallo hizo frente a la debacle económica que se anunciaba, reteniendo mediante
un “corralito” de cuentas bancarias los ahorros de los sectores medios. Los vecinos de las
ciudades más importantes del país, provenientes de los barrios más acomodados, salieron a la
calle con sus cacerolas pidiendo por sus ahorros y por la renuncia de los miembros del
gobierno de la Alianza.
PUERTA
De la Rúa renunció, quedando el poder político en manos de la Asamblea legislativa, quien
nombró como presidente provisional a quien estaba a cargo del Senado, Ramón Puerta.
En diez días se sucedieron cinco presidentes. El Congreso debía, según la Ley de Acefalía
vigente, elegir a un funcionario como presidente de la Nación hasta una nueva convocatoria a
elecciones. El cargo recayó en el gobernador de la provincia de San Luis Adolfo Rodríguez Saá,
quien, debido a los conflictos internos del peronismo, renunció una semana después. Fue
reemplazado por el presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Camaño, hasta que el 1º
de enero de 2002 la Asamblea Legislativa eligió como presidente al senador y ex
vicepresidente del gobierno de Carlos Menem, el doctor Eduardo Duhalde.
Una de las medidas clave de este gobierno fue devaluar la moneda argentina y por lo tanto dar
fin a la “convertibilidad del uno a uno
La salvaje represión agudizó las tensiones existentes y, en ese marco, las Autoridades tuvieron
que adelantar las elecciones para el 27 de abril de 2003.
Con un 22,3% de los votos, Néstor Kirchner, se enfrentaría en segunda vuelta con Carlos
Menem quien lo aventajaba por unos pocos puntos más. Pero el descrédito popular del ex
presidente lo llevó a renunciar a la disputa del ballotage, lo que permitió a Néstor Kirchner
llegar a la Presidencia de la Nación en mayo de 2003.
KIRCHNER
Néstor Kirchner asumió su cargo como presidente el 25 de mayo de 2003. El nuevo presidente,
Néstor Kirchner, había militado junto a su esposa en las filas de la Juventud Universitaria
Peronista (JUP), había sido intendente de Río Gallegos y gobernador de la provincia de Santa
Cruz desde 1991 hasta 2003.
El peso continuó devaluado frente al dólar para favorecer las exportaciones y promover la
reactivación de la actividad industrial; por el otro, hubo una mejora progresiva de los salarios
de los trabajadores y de las jubilaciones.
Durante su primer año de gobierno, Kirchner negoció una reprogramación de los pagos de las
deudas con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco
Interamericano de Desarrollo, entre otros organismos financieros internacionales. En
diciembre de 2005, la Argentina pagó el total de su deuda con el FMI.
La primera medida de Kirchner con fuertes repercusiones en la sociedad fue la
reestructuración de la Corte Suprema de Justicia.
En marzo de 2004, el Congreso derogó la Ley de Reforma Laboral, sancionada durante el
gobierno de la Alianza.
Pocos meses después, en agosto de 2004, el Poder Ejecutivo convocó, después de más de una
década de inactividad, al Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil para definir en forma
tripartita (representantes empresariales, de trabajadores y funcionarios estatales) la mínima
remuneración que debe recibir un trabajador o trabajadora sin cargas de familia, en su jornada
legal de trabajo.
En 2005 se derogaron las leyes de Punto Final y Obediencia debida, más conocidas como
“leyes de impunidad” o “del perdón”. Habían sido sancionadas durante el gobierno de Raúl
Alfonsín. Tras la declaración de nulidad e inconstitucionalidad de esas leyes, los juicios se
reabrieron.
En enero de 2006, la sanción de la Ley de Financiamiento Educativo estableció un aumento
paulatino del presupuesto destinado a la educación, la ciencia y la tecnología, que se haría
efectivo en los siguientes cuatro años.
2007 CRISTINA KIRCHNER
Cristina Fernández de Kirchner sucedió en la Presidencia de la Nación su esposo Néstor
Kirchner. Gobernó el país desde 2007.