Tema del día: DISCAPACIDAD INTELECTUAL DI
Una discapacidad intelectual describe un coeficiente intelectual (CI) que resulta por debajo del
promedio y conlleva una carencia de las habilidades necesarias para la vida diaria. Esta
condición solía llamarse “retraso mental”.
Así mismo, cuando señalamos desde educación una discapacidad del aprendizaje, se refiere a
las limitaciones en ciertas habilidades académicas.
DI: Trastorno caracterizado por un déficit en la capacidad intelectual y funcional.
Se trata de una deficiencia en la capacidad del individuo para adaptarse a las actividades
cotidianas del entorno social y de las habilidades necesarias para vivir en forma autónoma.
Características:
• Mayor necesidad de ser supervisados.
• En ocasiones tienen dificultad para establecer juicios, tomar decisiones y
resolver problemas en situaciones nuevas.
• Dificultades en la comunicación.
• Capacidad para absorber tareas simples y rutinarias.
• Una vez aprendida la tarea la desarrollan con niveles de calidad tan altos
como cualquier otro trabajador.
• Facilidad para crear vínculos.
• Mayor necesidad de confianza en el entorno que lo rodea.
Recomendaciones:
• Usar lenguaje breve y claro.
• Verificar que la persona haya comprendido lo que se le ha indicado.
• Implementar rutinas y proporcionar un ambiente estructurado.
• Establecer una comunicación efectiva, indicando quién es su supervisor directo y dónde o
con quién tiene que reportar el trabajo.
• Proporcionar retroalimentación para que la persona tenga claro que está cumpliendo las
tareas adecuadamente.
• Ayúdelo cuando sea necesario, no realice las tareas por él. No sobreproteja a la persona.
• El trato debe ser de igual a igual.
• Las personas con discapacidad intelectual tienen dificultad para adaptarse a los cambios, ya
que éstos les provocan inseguridad. Es recomendable comentarle los cambios antes de que
ocurran.
Causas: Trastornos genéticos, infecciosos, drogas, desnutrición, condiciones ambientales de
cuidado y crianza.
Por lo ante dicho es que:
«La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones significativas tanto en
funcionamiento intelectual, como en conducta adaptativa, tal y como se ha manifestado en
habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Esta discapacidad se origina antes de los 18
años”.
Esta definición va acompañada de unas premisas que clarifican el concepto:
1. Las limitaciones en el funcionamiento presente deben considerarse en el contexto de
ambientes comunitarios típicos de los iguales en edad y cultura.
2. Una evaluación válida ha de tener en cuenta la diversidad cultural y lingüística, así como las
diferencias en comunicación y en aspectos sensoriales, motores y conductuales.
3. En una persona, las limitaciones coexisten habitualmente con capacidades.
4. Un propósito importante de la descripción de limitaciones es el desarrollo de un perfil de
necesidades de apoyo.
5. Si se mantienen apoyos personalizados apropiados durante un largo periodo, el
funcionamiento en la vida de la persona con discapacidad intelectual, generalmente mejorará.
Este enfoque concibe la discapacidad como el ajuste entre las capacidades de la persona y el
contexto en que esta funciona y los apoyos necesarios.
El funcionamiento intelectual está relacionado con las siguientes dimensiones:
• Habilidades intelectuales
• Conducta adaptativa (conceptual, social y práctica)
• Participación, interacciones y roles sociales
• Salud (salud física, salud mental, etiología)
• Contexto (ambientes y cultura)
La terminología propuesta por la AAIDD es la siguiente:
• Discapacidad intelectual leve
• Discapacidad intelectual moderada
• Discapacidad intelectual grave
• Discapacidad intelectual profunda/pluridiscapacidad
• Discapacidad intelectual de gravedad no especificada
Para el DSM-5: Trastorno del desarrollo intelectual
El Manual Diagnóstico y Estadístico de las Trastornos Mentales DSM-5 ® de la A.P.A. en su 5ª
edición (2015) define LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL (trastorno del desarrollo intelectual)
dentro de los TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO, grupo de afecciones cuyo inicio se sitúa
en el período de desarrollo y que incluye limitaciones del funcionamiento intelectual como
también del comportamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico.
Se deben cumplir los tres criterios siguientes:
1. Deficiencias de las funciones intelectuales, como el razonamiento, la resolución de
problemas, la planificación, el pensamiento abstracto, el juicio, el aprendizaje académico y el
aprendizaje a partir de la experiencia, comprobado mediante la evaluación clínica y pruebas de
inteligencia estandarizadas individualizadas.
2. Deficiencias del comportamiento adaptativo que producen fracaso del cumplimiento de los
estándares de desarrollo y socioculturales para la autonomía personal y la responsabilidad
social. Sin apoyo continuo, las deficiencias adaptativas limitan el funcionamiento en una o más
actividades de la vida cotidiana, como la comunicación, participación social, vida
independiente en los múltiples entornos.
3. Inicio de las deficiencias intelectuales y adaptativas durante el periodo del desarrollo.
Las Dificultades en el Aprendizaje se refieren a un grupo de trastornos que frecuentemente
suelen confundirse entre sí. Las razones fundamentales de tal confusión son: la falta de una
definición clara, los solapamientos existentes entre los diferentes trastornos que integran las
Dificultades en el Aprendizaje, sobre todo cuando median aspectos de privación educativa y
social, y, en tercer lugar, la heterogeneidad de la población escolar a la que se refieren.
La expresión Dificultades en el Aprendizaje, se viene empleando con dos acepciones
fundamentales:
a) En un sentido amplio, las Dificultades en el Aprendizaje son equivalentes a las Necesidades
Educativas Especiales. Expresión inglesa que procede del Informe Warnock1 (1987), y que
tuvo, por un lado, el objetivo de unificar todas las categorías tradicionales de la Educación
Especial; y por otro, suprimir etiquetas de escaso valor nosológico, a veces, y de efectos
nocivos sobre los
alumnos y el curso de sus problemas. El modelo educativo español vigente, se sitúa en la línea
de las Necesidades Educativas Especiales, que se acoge a la Declaración de Salamanca de 1994.
b) En un sentido restringido, similar a la expresión norteamericana original “Learning
Disabilities” propuesta por S. Kirk en 1963, en la que las Dificultades en el Aprendizaje
constituyen un grupo de problemas diferenciado dentro de las Necesidades Educativas
Especiales. Esta es la acepción que se asume aquí, que en modo alguno supone obviar las
necesidades educativas que presentan los alumnos, sino más bien, atenderlos desde la
consideración específica de sus trastornos, lo que entraña, en primer lugar, la definición de
los problemas, para, a partir de ello, proponer modos de detección y diagnóstico y los
programas de intervención, adecuados a cada dificultad. Salvo en trastornos muy específicos,
que afectan a un reducido número de alumnos, y en los cuales causa y consecuencias están
perfectamente delimitadas, no hay lugar a errores de diagnóstico ni de propuestas de
intervención.
Por el contrario, las Dificultades en el Aprendizaje se dan en un numeroso grupo de alumnos,
la causa que las origina no siempre es detectable y, a veces, no es única ni orgánica, sino
múltiple y medioambiental. Por tanto las consecuencias se solapan, dificultando enormemente
la detección, el diagnóstico y las posibles prescripciones.
Por ejemplo, en los alumnos que presentan Dificultades en el Aprendizaje aparecen
sistemáticamente deficiencias en comprensión lectora, y con bajo rendimiento, como para los
que desde edades tempranas arrastran una dislexia.
La concepción extensiva de las Dificultades en el Aprendizaje, ha tenido como una de sus
consecuencia más inmediata, la heterogeneidad de la población escolar a la que hacen
referencia: “Este alumnado se caracteriza por la presencia de algunos de los rasgos siguientes:
desórdenes en los procesos cognitivos (percepción, atención, memoria…), impedimentos
neurológicos (disfunción cerebral mínima,…), déficit de atención e hiperactividad o
inteligencia límite.” Se trata, por tanto, de problemas considerados como leves, que no afectan
de forma dominante al alumno y de carácter reversible.
Los alumnos con Problemas Escolares suelen presentar dificultades de aprendizaje
inespecíficas, es decir, que aparecen vinculadas a contenidos y materias concretas, que
pueden variar de unos alumnos a otros, y no a todos los aprendizajes escolares; y que
presentan un carácter difuso y ambiguo, en cuanto que no aparece ninguna razón específica
que explique la aparición del problema.
Los alumnos con Problemas Escolares presentan un desarrollo intelectual y un historial
académico normalizados, sólo de manera puntual –en un tiempo, en relación a una materia o
contenidos concretos y/o en circunstancias escolares determinadas (en relación al grupo de
iguales, o a características del profesor y sus prácticas de enseñanza). Un ejemplo muy
frecuente, lo constituyen alumnos que tienen problemas para aprender sólo determinados
contenidos de matemáticas o de lengua, o que manifiestan un rechazo generalizado hacia las
mismas (porque “no les gustan” o porque dicen que ellos “no valen” para aprenderlas), sin
que,
por ello, tengan ningún otro tipo de problema. Otro ejemplo, también muy extendido, lo
integran los alumnos que no “comprenden –parcialmente- lo que leen” y que son “casi
incapaces de desarrollar adecuadamente un texto escrito”, es decir, que presentan déficit en
comprensión lectora y en composición escrita. En ocasiones las deficiencias de aprendizaje que
se encuentran en la base de los Problemas Escolares pueden deberse a ausencias prolongadas
del alumno por enfermedad, a dificultades de adaptación a diferentes métodos de
enseñanza (por ejemplo en las transiciones de la E.P. a la E.S.O.) o a las influencias negativas de
determinados amigos o compañeros.
DIFICULTADES EN LA ALFABETIZACIÓN
Existen distintas razones por las cuales un estudiante puede presentar dificultades en el
proceso de alfabetización: sociales, psicológicas, didácticas, escolares, etc. La posibilidad de
una dificultad específica del aprendizaje se concibe únicamente cuando el estudiante ha sido
expuesto a un proceso de escolarización continuo, es decir, cuando han sido garantizadas las
condiciones para el aprendizaje y aun así persisten las dificultades para la adquisición de
ciertos procesos.
¿Qué son las Dificultades Específicas del Aprendizaje (DEA)?
Son alteraciones neurobiológicas que impactan en la adquisición de habilidades necesarias
para determinados procesos de aprendizaje.
¿Cuáles son?
• Dislexia: Dificultad en la adquisición de la lectura
• Discalculia: Dificultad para la adquisición de habilidades matemática
• Disgrafía: Dificultad para la expresión escrita
¿Cuál es su origen?
El origen de estas dificultades es neurobiológico, es decir que se generan alteraciones a nivel
de la corteza cerebral y en el funcionamiento cognitivo.
Son trastornos con causas genéticas y con componentes hereditarios; no se generan por
prácticas de enseñanza erróneas ni se atribuyen a la voluntad de aprender de los estudiantes.
¿Cómo se interviene?
Estas dificultades persisten a lo largo de la vida, sin embargo, la detección temprana y el
tratamiento adecuado inciden favorablemente en el impacto que tienen en las trayectorias
escolares y en la vida de las personas.
Si bien el abordaje consiste en intervenciones profesionales externas a la escuela, son los
docentes los que se encuentran en la mejor posición para observar los indicadores y encender
la señal de alarma que movilice un posible diagnóstico.
“Conocer su existencia y sus características permite la implementación de estrategias docentes
que compensen las dificultades y, además, elegir, planificar y desarrollar propuestas didácticas
que mejoren las oportunidades de aprendizaje de la totalidad del alumnado”.
DISLEXIA
Es la dificultad específica del aprendizaje más frecuente. Se calcula que en términos generales
afecta aproximadamente al 10% de la población mundial y en un 5% - 15% a los niños en edad
escolar. Las fluctuaciones en los porcentajes varían en función de la lengua y cultura (APA,
2014).
La Asociación Internacional de Dislexia la define como una Dificultad Específica de Aprendizaje
(DEA) de origen neurobiológico, que se caracteriza por las dificultades en la precisión y fluidez
en el reconocimiento de palabras escritas y por un déficit en las habilidades de decodificación
lectora. La dislexia afecta áreas básicas del proceso fonológico del lenguaje, lo cual entorpece
la asociación de las letras con sus correspondientes sonidos.
Estas alteraciones afectan la automatización de la decodificación de los
morfemas, disminuyendo la precisión, la fluidez y la velocidad lectora. Dado
que la lectura y la escritura son habilidades básicas en las que se centra la
enseñanza, las dificultades que en un inicio son específicas empiezan a afectar
la comprensión lectora, la escritura y el rendimiento en otras áreas.
También frecuentemente se puede observar pérdida del disfrute literario y bajo
nivel de vocabulario. La enseñanza explícita, sistemática y directa en el
proceso de alfabetización minimiza el impacto de los déficits y, por tanto,
favorece el aprendizaje de los estudiantes. Se espera que con tres o cuatro
meses de enseñanza explícita, una persona comience a leer. Cuando no suceda,
será propicio indagar en las causas de esa dificultad.
Prevención y diagnóstico
Cuando un niño se encuentra de manera cotidiana y sistemática con una dificultad, sin
recursos para hacerle frente, la frustración puede afectar significativamente su autoestima. Los
niños con dislexia ya saben que les cuesta leer, porque constantemente el entorno les brinda
esa información. Lo que no saben es por qué. Saberlo les permite ponerle un nombre a lo que
les sucede, les permite definirlo y delimitarlo. Los límites los ayudan a entender que algunas
cosas les serán difíciles, pero otras no tienen por qué representarles problemas. La detección
temprana permite disminuir el impacto de la dificultad en las trayectorias escolares o bien en
otras áreas en donde la dislexia no debería impactar, como en la autoestima, la socialización o
en el comportamiento en la escuela. El diagnóstico puede obtenerse únicamente cuando
el niño ha sido expuesto a la enseñanza formal y sistemática de la lectura, lo cual en nuestro
país será en primer grado, a los seis o siete años. Sin embargo, es posible identificar
indicadores de riesgo temprano desde los cuatro años. Los predictores más relevantes para las
prácticas de lectura son la conciencia fonológica, el reconocimiento de las letras y el nivel de
escritura que los niños alcanzan en preescolar. También resulta importante la velocidad
para nombrar objetos, la memoria verbal y el vocabulario.
DISCALCULIA
Consiste en una dificultad específica y persistente para adquirir habilidades matemáticas. Estas
alteraciones se evidencian en la dificultad para utilizar estrategias complejas de resolución de
problemas. A las personas con discalculia les resulta difícil aprender e implementar nuevos
modos de resolución a medida que las exigencias se complejizan.
DISGRAFÍA
Es una dificultad en la expresión escrita que afecta los aspectos mecánicos de la escritura por
lo que puede observarse en la realización de las letras y/o en la organización espacial gráfica.
También suele asociarse con dificultades en ortografía. Las producciones de las personas con
disgrafía pueden parecer “desprolijas”, manifestar cambios abruptos en el tamaño o en la
dirección de las letras.
Ley de Dificultades Específicas del Aprendizaje
En octubre de 2018 se reglamentó en nuestro país la Ley 27.306, sobre el abordaje integral e
interdisciplinario de los sujetos que presentan DEA. La Provincia se adhirió con la sanción de la
ley provincial 15.048. Esta ley busca garantizar la detección temprana, el diagnóstico y los
tratamientos profesionales o adaptaciones escolares que estos sujetos requieran. La escuela
cumple un rol fundamental en este proceso ya que es el lugar en donde estas dificultades se
manifiestan con mayor claridad. En función de esto, se establece la necesidad de formar a los
docentes para poder advertir indicadores de un posible caso de DEA. Realizada la derivación
pertinente, el diagnóstico y el tratamiento en caso de ser necesario, será realizado por un
profesional del área de salud, lo cual también contempla la Ley al incluir estas prestaciones en
el Programa Médico Obligatorio (PMO). El rol de las escuelas también incluye la puesta en
acción de propuestas de enseñanza diversificadas que contemplen las características de los
sujetos con DEA. La ley propone unas orientaciones generales que cada escuela, docente y EOE
puede considerar en función del sujeto particular a quién se encuentren acompañando.
Resulta importante tener en cuenta que las adaptaciones escolares en ningún caso implican
otorgar ventajas en relación con otros alumnos, sino posicionar a todos en igualdad de
oportunidades de aprendizaje
Tema del día: DISCAPACIDAD INTELECTUAL DI
Una discapacidad intelectual describe un coeficiente intelectual (CI) que resulta por debajo del
promedio y conlleva una carencia de las habilidades necesarias para la vida diaria. Esta
condición solía llamarse “retraso mental”. Así mismo, cuando señalamos desde educación una
discapacidad del aprendizaje, se refiere a las limitaciones en ciertas habilidades académicas.
DI: Trastorno caracterizado por un déficit en la capacidad intelectual y funcional.
Se trata de una deficiencia en la capacidad del individuo para adaptarse a las actividades
cotidianas del entorno social y de las habilidades necesarias para vivir en forma autónoma.
Características:
• Mayor necesidad de ser supervisados.
• En ocasiones tienen dificultad para establecer juicios, tomar decisiones y resolver problemas
en situaciones nuevas.
• Dificultades en la comunicación.
• Capacidad para absorber tareas simples y rutinarias.
• Una vez aprendida la tarea la desarrollan con niveles de calidad tan altos como cualquier
otro trabajador.
• Facilidad para crear vínculos.
• Mayor necesidad de confianza en el entorno que lo rodea.
Recomendaciones:
• Usar lenguaje breve y claro.
• Verificar que la persona haya comprendido lo que se le ha indicado.
• Implementar rutinas y proporcionar un ambiente estructurado.
• Establecer una comunicación efectiva, indicando quién es su supervisor directo y dónde o
con quién tiene que reportar el trabajo.
• Proporcionar retroalimentación para que la persona tenga claro que está cumpliendo las
tareas adecuadamente.
• Ayúdelo cuando sea necesario, no realice las tareas por él. No sobreproteja a
la persona.
• El trato debe ser de igual a igual.
• Las personas con discapacidad intelectual tienen dificultad para adaptarse a los cambios, ya
que éstos les provocan inseguridad. Es recomendable comentarle los cambios antes de que
ocurran.
Causas: Trastornos genéticos, infecciosos, drogas, desnutrición, condiciones
ambientales de cuidado y crianza.
Por lo ante dicho es que: «La discapacidad intelectual se caracteriza por limitaciones
significativas tanto en funcionamiento intelectual, como en conducta adaptativa, tal y como se
ha manifestado en habilidades adaptativas, conceptuales y prácticas. Esta discapacidad se
origina antes de los 18 años”.
Esta definición va acompañada de unas premisas que clarifican el concepto:
1. Las limitaciones en el funcionamiento presente deben considerarse en el contexto de
ambientes comunitarios típicos de los iguales en edad y cultura.
2. Una evaluación válida ha de tener en cuenta la diversidad cultural y lingüística, así como las
diferencias en comunicación y en aspectos sensoriales, motores y conductuales.
3. En una persona, las limitaciones coexisten habitualmente con capacidades.
4. Un propósito importante de la descripción de limitaciones es el desarrollo de un perfil de
necesidades de apoyo.
5. Si se mantienen apoyos personalizados apropiados durante un largo periodo, el
funcionamiento en la vida de la persona con discapacidad intelectual, generalmente mejorará.
Este enfoque concibe la discapacidad como el ajuste entre las capacidades de la persona y el
contexto en que esta funciona y los apoyos necesarios.
El funcionamiento intelectual está relacionado con las siguientes dimensiones:
• Habilidades intelectuales
• Conducta adaptativa (conceptual, social y práctica)
• Participación, interacciones y roles sociales
• Salud (salud física, salud mental, etiología)
• Contexto (ambientes y cultura)
La terminología propuesta por la AAIDD es la siguiente:
• Discapacidad intelectual leve
• Discapacidad intelectual moderada
• Discapacidad intelectual grave
• Discapacidad intelectual profunda/pluridiscapacidad
• Discapacidad intelectual de gravedad no especificada
Para el DSM-5: Trastorno del desarrollo intelectual
El Manual Diagnóstico y Estadístico de las Trastornos Mentales DSM-5 ® de la A.P.A. en su 5ª
edición (2015) define LA DISCAPACIDAD INTELECTUAL (trastorno del desarrollo intelectual)
dentro de los TRASTORNOS DEL NEURODESARROLLO, grupo de afecciones cuyo inicio se sitúa
en el período de desarrollo y que incluye limitaciones del funcionamiento intelectual como
también del comportamiento adaptativo en los dominios conceptual, social y práctico.
Se deben cumplir los tres criterios siguientes:
1. Deficiencias de las funciones intelectuales, como el razonamiento, la resolución de
problemas, la planificación, el pensamiento abstracto, el juicio, el aprendizaje académico y el
aprendizaje a partir de la experiencia, comprobado mediante la evaluación clínica y pruebas de
inteligencia estandarizadas individualizadas.
2. Deficiencias del comportamiento adaptativo que producen fracaso del cumplimiento de los
estándares de desarrollo y socioculturales para la autonomía personal y la responsabilidad
social. Sin apoyo continuo, las deficiencias adaptativas limitan el funcionamiento en una o más
actividades de la vida cotidiana, como la comunicación, participación social, vida
independiente en los múltiples entornos.
3. Inicio de las deficiencias intelectuales y adaptativas durante el periodo
del desarrollo