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Metodos

El documento describe cinco métodos para la obtención de conocimientos en psicología: el método de la tenacidad, que se basa en creencias arraigadas; el método de la intuición, que se fundamenta en verdades autoevidentes; el método de la autoridad, que confía en expertos; el método racionalista, que utiliza el razonamiento lógico; y el método empírico, que se basa en la experiencia. Cada método tiene sus limitaciones y riesgos, lo que resalta la importancia del método científico como una síntesis de estos enfoques para obtener conocimientos confiables. En última instancia, el método científico busca mitigar los riesgos asociados a cada uno de estos métodos individuales.
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El documento describe cinco métodos para la obtención de conocimientos en psicología: el método de la tenacidad, que se basa en creencias arraigadas; el método de la intuición, que se fundamenta en verdades autoevidentes; el método de la autoridad, que confía en expertos; el método racionalista, que utiliza el razonamiento lógico; y el método empírico, que se basa en la experiencia. Cada método tiene sus limitaciones y riesgos, lo que resalta la importancia del método científico como una síntesis de estos enfoques para obtener conocimientos confiables. En última instancia, el método científico busca mitigar los riesgos asociados a cada uno de estos métodos individuales.
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UNIVERSIDAD DE LA FRONTERA

DEPARTAMENTO DE PSICOLOGÍA

ASIGNATURA: Fundamentos de la Psicología


PROFESOR: María Elena González Plitt.

MÉTODOS

a) El método de la tenacidad: A veces resulta más fácil seguir creyendo en una


proposición por hábito o inercia , simplemente porque siempre hemos creído en ella. Dicha
proposición se genera a partir de una impresión que se lleva a una opinión, que se
transforma en creencia frente a la cual luego reaccionamos como si se tratara de un hecho o
realidad objetiva.

La mayoría de las supersticiones se explican de esta manera. Tal vez hace varios
milenios a un hombre de las cavernas, hambriento, se le atravesó un felino, negro cuando
andaba de caza; éste le espantó la presa impidiéndole obtener alimento. En otra
oportunidad, este mismo cavernícola tropezó, hiriéndose, mientras observaba un felino
negro. Le contó estos hechos a sus amigos, que tal vez también recordaban algún incidente
desagradable en el cual aparecía el felino, y muy pronto comenzaron a actuar como si se
tratara de un hecho objetivo el que estos animales traen mala suerte. Olvidaron, por
supuesto, todas las ocasiones en que la presencia del animal no iba asociada a ningún hecho
extraordinario.

Esta conducta que parece tan alejada de nuestra era científica, aún se puede observar
con bastante frecuencia en nuestros días. De modo no se podría explicar el que una buena
cantidad de prendas de vestuario permanezcan guardadas para siempre por sus dueños,
porque las asocian a situaciones desagradables aduciendo que les trae “mala suerte”.
La explicación de esta forma de comportamiento ha sido probada por Skinner quien, en
experimentos, ha logrado generara conductas supersticiosas. Estas llegan a constituir
verdaderos cuerpos de conocimientos, válidos para los sujetos o grupos que los aceptan y
los utilizan para solucionar sus problemas.

La historia a demostrado el que desarrollo de las comunicaciones entre los grupos


humanos permitió confrontar respuestas divergentes a problemas similares. Inicialmente
hubo disputas y desacuerdos, pues cada grupo sostenía que estaba en posesión de la
respuesta adecuada, pero paulatinamente los hombres se dieron cuenta de que la dificultad
no residía en la respuesta misma sino en la forma en que cada grupo llegaba a su propia
solución. Es por esto que hoy día ya no basamos nuestras conclusiones sólo en la tradición,
aunque esta constituye un elementos importante en el análisis de los problemas.

b) El método de la intuición: Muchas verdades han sido aprendidas por medio de la


intuición. Para garantizar creencias estables se ha ensayado repentinamente la apelación a
proposiciones que se refieren a hechos “evidentes por sí mismos”, proposiciones tan
“obviamente verdaderas” que la comprensión de sus significado va acompañada de una
incontrovertible convicción de su verdad. En el desarrollo de las ciencias pocos hombres
han resistido el atractivo de verdades intuitivamente reveladas. Sin embargo, muchas
proposiciones que en un tiempo eran evidentemente verdaderas, han sido probadas como
falsas.

Por ejemplo, intuitivamente es obvio que la tierra es plana, sino pregúntese a cualquier
niño pequeño acerca de la forma de la tierra y, sin embargo, qué ridículo debe haber
parecido antes de Colón pensar en forma diferente. Este ejemplo es del pasado, pero aún
subsiste el mismo tipo de verdaderas intuitivas aceptadas actualmente. Se afirma, por
ejemplo, que la “educación privada es mejor que la fiscal” o que “los alumnos aprenden
más si el número de estudiantes por curso es más reducido”. Una simple mirada a la
investigación educacional permite descartar estas verdaderas intuitivas.
La opción entre el método científico y el método intuitivo se expresa gráficamente en la
anécdota de los dos amigos que paseaban en el campo. Uno de ellos le dice al otro, que era
científico: “Mira todas esas ovejas negras en lo alto de la colina” y se que da muy
sorprendido ante la respuesta del hombre de ciencias: “Oh!, no sé, las ovejas pueden ser
blancas por el lado que no puedo ver”. Esto ilustra el hecho de que el sentirnos
absolutamente seguros acerca de una proposición determinada o que no haya sido
cuestionada hasta ahora, no es garantía alguna de que no demostrará su falsedad. Si bien
nuestras intuiciones son útiles para detectar problemas deben en todo caso ser sometidas a
prueba.

c) El método de la autoridad: Muchas veces en lugar de aferrarnos obstinadamente a


nuestras propias creencias, apelamos a una fuente de información altamente respetada por
sustentar las opiniones defendidas y las aceptamos sin ningún cuestionamiento ulterior. Este
fue, durante una época, el método básico para obtener conocimiento. Por ejemplo, cuando
Galileo invitó a Erudito a observar las lunas de Júpiter recién descubiertas, aquel se negó a
mirar por el telescopio. Estaba convencido de que era imposible ver las lunas, puesto que
Aristóteles no las había mencionado en sus exposiciones sobre astronomía. Como muchos
sabios de sus época, el hombre que rechazó la invitación de Galileo se aferraba ciegamente
a las teorías de sus predecesores griegos, y rechazaba toda idea nueva que contradijese a la
autoridad establecida. Después de todo Galilieo sólo había visto las lunas de Júpiter por el
telescopio y las observaciones, en aquella época no eran pruebas suficientes para obtener
conocimiento.

Frecuentemente, el hombre prefiere confiar en el juicio de las autoridades


destacadas cuyas afirmaciones han soportado la prueba del tiempo, porque teme cometer
errores si busca respuestas a problemas complejos.

El argumento anterior no implica que el método científico actual rechace toda consulta
de opiniones a expertos. Al contrario, incorporar la experiencia de la autoridad para obtener
conocimientos ya que, con frecuencia, esto permite ahorrar tiempo y esfuerzo; pero es
preciso elegir adecuadamente a los expertos en problemas específicos y evaluar sus juicios
con cuidado. Después de todo, los expertos también se equivocan a veces, pero en general,
cometen menos errores que los no especialistas.

d) El método racionalista: Consiste en la búsqueda de respuestas sólo a través del


razonamiento lógico deductivo. Si este es correcto, la conclusión es verdadera. Para ilustra
el método tomemos por ejemplo un silogismo clásico:

PREMISAS Todos los humanos son mortales


Mi amigo Pedro es humano

CONCLUSIÓN Mi amigo Pedro es mortal

Aunque la mayoría de las personas aceptarían la conclusión anterior como


verdadera, cabe preguntarse si necesariamente es así, la conclusión de hecho, sólo es
verdadera si ambas premisas también son verdaderas. Si bien es cierto que, de acuerdo a
nuestra experiencia pasada, es poco probable que las premisas anteriores sean falsa, no
tenemos garantías de que esto sea así.

Por ejemplo, algunos biólogos predicen que a corto plazo existirá la posibilidad de
conservara el cuerpo humano congelado a bajas temperaturas en forma indefinida, de modo
que en cualquier momento pueda descongelarse y continuar su experiencia vital. Por otra
parte, ¿quién asegura, salvo por inferencia, que Pedro realmente sea un ser humano y no un
marciano que tomó la forma humana?. Hecha esta reflexión, es perfectamente posible dudar
de la veracidad de la conclusión.

El problema inherente a un enfoque puramente racionalista del conocimiento reside


en que se apoya muchas veces, en supuestos implícitos en las premisas, que pueden o ser
verdaderos.
El razonamiento deductivo aunque ocupa un lugar esencial en el proceso de
producción de conocimiento no basta por sí solo.

e) El método empírico: Según este método, el único elemento de juicio válido para
decidir acerca de la verdad o falsedad de un hecho es si este ocurre o no en la experiencia
aunque, a primera vista, este método parece muy atrayente, al examinarlo más
detenidamente se observa que no deja de tener sus riesgos. En primer lugar, la
interpretación de cualquier percepción presente está influida por nuestra experiencia
pasada, la cual predispone a percibir siempre en la misma forma los fenómenos conocidos,
aún cuando sufran variaciones. Este hecho ha sido comprobado experimentalmente con
personas a las cuales se le presentan repentinamente estímulos idénticos, pidiéndoseles que
los describan. Se ha visto que al introducir una variación importante de una característica
de los estímulos en un momento determinado, los sujetos no perciben el cambio y siguen
describiéndolos en su forma original.

La experiencia de todo individuo es necesariamente imitada, imponiendo, en alguna


medida, una restricción sobre su capacidad para interpretar correctamente lo que percibe.
Este fenómeno se puede ilustrar gráficamente con la historia de los siete ciegos a quienes se
les pidió que a partir de su percepción táctil de un elefante describieran las características el
animal.

Como resultado se obtuvo descripciones de siete animales diferentes, por cuanto a cada
ciego sólo se le permitió tocar al animal en un lugar determinado y proporcionar su
descripción a partir de esa percepción.

En segundo término, en toda experiencia memoria desempeña un papel preponderante


dadas sus características tiende a distorsionar lo percibido entre ellas, es importante
recordar que la memoria es selectiva: se olvidan más fácilmente los aspectos que no
concuerdan con nuestras creencias, es decir, aquellos que constituyen una evidencia
negativa con respecto a lo que tratamos de probar. La memoria es además falible y los
estudios sobre ellas revelan que recordamos muy poco de lo que percibimos, aún bajo las
condiciones ideales.

Para evitar estos riesgos, el científico moderno, quien no puede prescindir de la


experiencia, toma muchas precauciones en su búsqueda de conocimientos confiables.

En resumen, podemos decir que el método científico es una síntesis de las cinco
formas descritas anteriormente para la obtención de conocimientos, precaviéndose de los
riesgos de cada una de ellas. Pero, además, ha estructurado a través del tiempo un conjunto
de operaciones generales que sirven al propósito de todas las ciencias. Esto no impide que
cada disciplina en particular desarrolle técnicas específicas de acuerdo a la naturaleza de
sus problemas.

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